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UN ANÁLISIS PROCESAL SOBRE LA DECISIÓN DE LA CORTE SUIZA

Lo dispuesto por el TFS en el caso de


Paolo Guerrero, ¿es una medida cautelar
o anticipada?
El profesor Luis Alfaro, a propósito de una consulta formulada en clase, expresa
algunas ideas preliminares sobre la naturaleza procesal de la medida dispuesta por el
Tribunal Federal de Suiza que suspende la sanción a Paolo Guerrero y le permitirá
participar en la próxima Copa del Mundo.

Bajo la perspectiva y el razonamiento de la tutela procesal de los derechos (o mejor desde


el Derecho Procesal), en un esfuerzo de síntesis, la medida dispuesta por el Tribunal
Federal de Suiza sería el ejercicio de una técnica anticipatoria (o tutela anticipada) porque
adelanta o anticipa la satisfacción de los efectos de una eventual decisión final. En rigor,
no sucede lo mismo con la función de las medidas cautelares, que tienen una vocación de
ser tutela asegurativa.

Es común en la literatura procesal (sobre todo la doctrina comparada) hacer el parangón


entre tutela cautelar y anticipada. Indistintamente si los sistemas de justicia que lo han
regulado normativamente, la medida cautelar tiene como propósito asegurar la
efectividad de la eventual decisión final del caso (tutela asegurativa). Así, mediante una
embargo se puede afectar jurídicamente los bienes de una personal para tutelar una
situación jurídica de crédito. Esta ha sigo regulado en la mayoría de sistemas de justicia.
Mientras que la tutela anticipada (o técnica anticipatoria), tiene como función adelantar
la satisfacción de lo que se pueda obtener en la eventual decisión final (Tutela
satisfactiva). En el sistema procesal peruano estas medidas todavía no han sido
recepcionadas por el legislador. Empero, aunque en términos generales, la llamadas
“asignación anticipada de alimentos” asume algunas características de la tutela
anticipada; de esta manera, por ejemplo, la madre que demanda alimentos en favor de su
mejor hijo al solicitar esta medida puede percibir adelantadamente lo que posiblemente
obtendrá con la sentencia. Aunque se trata de medidas con elementos distintos ambas
coinciden que tienen la vocación de provisionalidad, pues siempre dependerán de la
situación jurídica establecida en la sentencia”.

No obstante, no sería correcto (o mejor sensato) utilizar el mismo razonamiento procesal


para comprender un procedimiento de justicia arbitral de tipo deportivo. Es necesario
revisar directamente, al menos su ordenación normativa y los diversos pronunciamientos
emitidos sobre el particular, a fin de conocer el sentido y función de las instituciones que
se manejan en dicho fuero, sin distraernos con las cuestiones terminológicas.
No se trata de extrapolar (acríticamente) el significado de las instituciones procesales a
las de un procedimiento distinto, aun cuando en esta última se utilice expresiones
familiares como “medida cautelar”.

Esto sin contar los posibles problemas que pueden derivarse de una imprecisa traducción.
Las instituciones (cautelares u otras) y reglas de juzgamientos de tipo arbitral no siempre
tienen el mismo significado y función que se les atribuye a las utilizadas en el sistema de
justicia estatal.

Como no soy experto en los sistemas de juzgamiento de tipo deportivo (menos pretendo
serlo) a partir de un comunicado de prensa (o por los medios de comunicación), prefiero
seguir los consejos de los abogados de antaño, no opinar sin “tener el expediente en
mano”. Ergo, me reservo el derecho de opinar de manera categórica sobre la cuestión
planteada.

Sin perjuicio de ello, recontra feliz con que el capitán esté de vuelta a la selección; aunque
posiblemente será la excusa perfecta para que los medios y los políticos nos distraigan de
los problemas sociales, políticos y económicos que vivimos en el país.

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Miércoles, 6 de junio de 2018 | Leída 12 veces
IMPORTANTE CRITERIO JUDICIAL SOBRE PAGO DE PENSIÓN DE
SOBREVIVENCIA

¿Un infarto puede ser considerado como


un accidente de trabajo?
Es accidente de trabajo cuando el deceso de un trabajador se produce en la realización de
las órdenes impartidas por el empleador, debiéndose otorgar el pago de la pensión de
sobrevivencia, más aún si el empleador no acredita haber cumplido con el deber garantista
de proporcionar medios y condiciones que protejan la vida, la salud y el bienestar del
causante cuando ocurrieron los hechos.

Dicho criterio ha sido establecido por la Corte Suprema en la Casación Laboral Nº 3591-
2016 Del Santa, donde se resolvió una demanda sobre el cobro de una pensión de
sobrevivencia bajo el amparo del Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo (SCTR).
Vemoa los hechos. El deudo de un trabajador fallecido interpuso una demanda solicitando
el pago de pensión por sobrevivencia por la suma de S/.71,582.44, más intereses legales,
con costas y costos del proceso.

En primera instancia, el juez declaró infundada la demanda. Se resolvió así al considerarse


que el fallecimiento del trabajador, pese a que sucedió cuando realizaba trabajos en la
embarcación de su empleador, se habría producido por causas naturales, razón por la cual
la contingencia no puede ser considerada como accidente de trabajo, no encontrándose
cubierto por el SCTR.

En segunda instancia se confirmó la apelada. El ad quem argumentó que si bien el deceso


se produjo en circunstancias que desarrollaba faenas de pesca, no se probó que haya sido
un accidente de trabajo, sino que, tal como consta en el documento de autopsia, se debió
por causa natural (infarto).

Antes de resolver el caso, la Suprema refirió que velar por la seguridad y salud en el
trabajo se deriva del derecho a la vida y a la integridad física, reconociéndose así el
derecho de todo trabajador a laborar en condiciones que respeten su salud, seguridad u
dignidad.

Asimismo, el colegiado supremo afirmó que es deber esencial de todo empleador cumplir
con las obligaciones establecidas en la normativa sobre prevención de riesgos laborales,
garantizando la protección, la seguridad y salud de los trabajadores a su servicio en todo
lo relacionado con el trabajo, lo que comprende evaluar, evitar y combatir los riesgos
(principio de prevención). Caso contrario, el empleador asume las implicancias
económicas, legales y de cualquier otra índole a consecuencia de un accidente o
enfermedad que sufra el trabajador en el desempeño de sus funciones o a consecuencia
de este (principio de responsabilidad).

En tal sentido, la Corte señaló que si bien las instancias de mérito han señalado que se
encuentra acreditado con el protocolo de autopsia y el certificado de defunción que la
causa del deceso fue un infarto agudo de miocardio, no se tuvo en consideración la edad
del trabajador (44 años) y que según la historia clínica no presentó antecedentes de
padecer problemas cardiacos. Así, quedó acreditado que el causante falleció cuando se
encontraba en la faena de pesca, es decir, en ejecución de las órdenes impartidas por la
empresa codemandada, motivo por el que se entiende que el deceso se produjo a
consecuencia de un accidente de trabajo, más aún si la codemandada no acreditó el
cumplimiento de su deber garantista, esto es, proporcionar los medios y condiciones que
protejan la vida, salud y bienestar de sus trabajadores.
En consecuencia, según la Corte, no era procedente negar la pensión de sobrevivencia
argumentando que la causa se debió a causas naturales y no un accidente de trabajo, pues
un accidente de trabajo también es aquel que se produce durante le ejecución de las
órdenes impartidas por el empleador, o durante la ejecución de una labor bajo su
autoridad fuera del lugar y horas de trabajo.

Por tales consideraciones, se declaró fundado el recurso de casación interpuesto por la


actora, ordenando la Suprema que se otorgue la pensión de sobrevivencia reclamada.