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ORACIONES PARA EL USO DE LOS

SACRAMENTALES (del Padre Fabián Barrera)

Para esparcir la SAL BENDECIDA por la casa


Imploro humildemente la protección de mi Señor Jesucristo sobre
mí, mi familia y todos los que me rodean, imploro tu misericordia, la
bondad y clemencia para que todo aquello que sea tocado por esta
sal bendecida carezca de toda inmundicia y de toda irnpregnación
del mal.
En nombre de Dios vivo, en nombre de Dios verdadero, en nombre
de Dios Santo ordeno que toda esterilidad, toda maldad, toda acción
del maligno, todo espíritu inmundo y conjurado que haya en este
casa se aleje en este mornento y nunca más regrese a perturberme y
a hacerme daño.
Amen

Para consumir la SAL BENDECIDA


Señor Dios Omnipotente tu creaste la sal para uso del género
humano, con humildad reclamo la promesa de la sanación por
medio de la sal como Dios Padre lo mando al profeta que al ser
puesta en el agua para sanar su esterilidad, me suplico Señor que al
comerla me traiga la salud del alma y del cuerpo. Amen

Para esparcir el AGUA BENDITA por la casa


En nombre de Dios Padre, en nombre de Jesucristo nuestro Señor y
con el poder del Espíritu Santo al asperjar esta agua bendita sobre
esta casa ahuyente toda fuerza del enemigo erradique y arranque de
este lugar al maligno con sus ángeles apóstatas.
Señor mío Jesucristo has que esta casa quede libre en tu nombre de
toda inmundicia y de todo mal, que no resida más un espíritu
pestilente, se alejen todas las insidias del enemigo y si hay algo que
este perjudicando a los que habitan aquí o impida su tranquilidad
por la aspersión de esta agua huyan y de ahora en adelante reine la
presencia del Espíritu Santo y les conceda tu rnìsericordia y tus
bendiciones por todos los días de nuestra vida. Amen.

Para consumir el AGUA BENDITA


Esta agua que hemos preparado con estas purificaciones y que ha
sido bendecida de manos del sacerdote en Nombre de Dios Padre,
Hijo y Espíritu Santo, la tomo invocando el nombre poderoso del
Señor Jesucristo para que aleje toda enfermedad de mi alma y de mi
cuerpo y mediante la presencia del Espíritu Santo me concedas
bondadosamente tu misericordia. Amen
Para la unción personal con el ACEITE
BENDECIDO
Dios Padre omnipotente que este aceite bendecido me de la salud
mental y corporal para que obtenida la salud te dé gracias a ti Dios
vivo y verdadero, que quede libre de toda enfermedad, de todo
dolor y de toda insidia del enemigo, siendo libre de toda adversidad
no sea herido por la mordedura de la antigua serpiente ya que he
sido redimido por la sangre de Jesucristo mi Señor y Salvador. Amen

Para tomar una MEDICINA


Oh Señor Dios Todopoderoso, Tú me creaste a imagen y semejanza
Tuya y me formaste maravillosamente, te has dignado socorrerme
con múltiples remedios en las diferentes enfermedades que aquejan
mi cuerpo, has que esta medicina la tome en Tu Nombre y con toda
la fe de mi corazón recibiendo de tu Presencia la salud de la mente y
del cuerpo. Por Jesucristo el Señor. Amen.
5 – Los Objetos usados por la piedad popular son
sacramentales

El Catecismo menciona la piedad popular en la sección sobre los


sacramentales e incluye:
la veneración de las reliquias, las visitas a santuarios, las
peregrinaciones, las Estaciones de la Cruz, el Santo Rosario,
medallas de santos, porque tales devociones pueden ser
poderosos catalizadores de la gracia.

El escapulario de la Virgen o la Medalla Milagrosa y otros objetos


testeados por el tiempo, y otras devociones aprobadas por la Iglesia,
pueden ser parte de tu armadura espiritual.
La pureza de intención es fundamental para que la superstición no
jueguen un papel en ellos.
Es central en la construcción de una defensa espiritual el santo
sacrificio de la Misa. La piedad popular debe fluir hacia y desde la
Eucaristía.
1679 Además de la liturgia, la vida cristiana se nutre de formas
variadas de piedad popular, enraizadas en las distintas culturas.
Esclareciéndolas a la luz de la fe, la Iglesia favorece aquellas
formas de religiosidad popular que expresan mejor un sentido
evangélico y una sabiduría humana, y que enriquecen la vida
cristiana.
Aunque esto no se menciona en el Catecismo, también hay que
considerar que el esposo y la esposa se vuelven como
sacramentales para sí y para la familia.
Las buenas amistades cristianas también ofrecen cierta protección
espiritual y esto suena a verdad, porque el amor, porque su
naturaleza es comunitaria y de protección del otro.

Difícil