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INSTITUTO POLITECNICO NACIONAL

ESCUELA SUPERIOR DE INGIENIERIA Y ARQUITECTURA


ESIA ZACATENCO
ALUMNO: MORALES RAMOS DIEGO
GRUPO: 2CV5
MAESTRA: ORTIZ LOZANO TERESA MARGARITA
MATERIA: SOCIOLOGIA
TRABAJO: LOS LIBROS DE LA CARCEL
LOS CUADENOS DE LA CARCEL

AUTOR: ANTONIO GRAMSCI

Esta lectura se basa en algunas de las importantes contribuciones realizadas por los trabajos críticos que abordan sus
anotaciones carcelarias a partir de análisis diacrónico de las mismas. Tomando como referencia dichos trabajos
buscamos problematizar la existencia –en el centro mismo del proyecto gramsciano de reformulación del marxismo en
tanto filosofía de la práxis– de una operación de rescate y reposición de un conjunto de elementos centrales de la
actividad teórico-política de Maquiavelo, a través de una compleja operación de traducción. A partir de dicho enfoque
es que, creemos, puede comprenderse mejor el modo en que la figura y la obra del secretario florentino son pensadas
por Gramsci en tanto “antecedentes” de un modo de abordaje de los asuntos humanos que se sitúa a la altura de las
exigencias propias de aquella empresa de reformulación.

El esfuerzo de reflexión filosófico-político que busca pensar la centralidad de la política sin oponerla mecánicamente a lo
económico, desarmando el dualismo base/superestructura al sustituirlo por el concepto, de neta matriz maquiaveliana,
de “relaciones de fuerza” –que constituye, a su vez, el núcleo central de la noción de hegemonía. Así, la rehabilitación de
Maquiavelo pasa, para Gramsci, por una reflexión sobre la idea misma de las relaciones de fuerza en tanto idea central
de un realismo de nuevo cuño, en una clara disputa con la apropiación que en aquellos años se llevaba adelante de
Maquiavelo por parte de intelectuales ligados al régimen fascista, quienes reducían su pensamiento a la celebración de
la pura fuerza como elemento central de la actividad política

La elaboración de su filosofía, está dada por su capacidad de restitución de una reflexión sobre la política. Sin embargo,
no es en el sentido de que Maquiavelo haya elaborado una “teoría”, una filosofía e incluso una metafísica, que puede
ser reivindicado, sino, justamente, porque no ha hecho nada de eso. Es, como sostiene Frosini, porque Maquiavelo se
puso como tarea la necesidad de pensar la coyuntura política actual y no de prefigurar especulativamente las
condiciones ideales del vivere político, que su pensamiento constituye un modelo en el proyecto gramsciano de
elaboración de una filosofía de la praxis

Dos elementos más fundamentales que tratan de hacernos entender son:

1) Que la afirmación de que la política es una actividad independiente y autónoma que posee sus propios principios y
leyes diversas de aquellas de la moral y de la religión en general (esta posición de Maquiavelo tiene una gran
importancia filosófica, dado que implícitamente innova en la concepción de la moral y de la religión, es decir, innova en
toda la concepción del mundo);

2) El contenido práctico e inmediato del arte de la política estudiado y afirmado con objetividad realística, en
dependencia de la primera afirmación

Maquiavelo, lejos de ser aquel cínico pensador que reduce la cuestión del poder a mera técnica de dominio, piensa en
“quien no sabe, quien no nació en la tradición de los hombres de gobierno”, esto es, en el pueblo. De este modo, al
igual que con respecto a Marx, puede decirse que Maquiavelo no ha inventado el poder, sino que lo ha puesto por
escrito, haciéndolo conocido a quienes no tienen acceso a la comprensión de su naturaleza. Al poner en evidencia la
naturaleza material del poder y la dominación, ha llevado adelante una tarea de revelación, y no puede por tanto
dirigirse sino al pueblo, a quien “no sabe”.
Del mismo modo, de la extensa cita anterior puede inferirse que Gramsci concibe que la reflexión de Maquiavelo se
desenvuelve en dos momentos: aquel del “descubrimiento” de la autonomía de la política como actividad, idea que
innova en toda la concepción del mundo al “inmanentizar” la manera de concebir el poder y su vinculación con las
sociedades humanas, y aquel momento propiamente realista, en el que se explicita a quien no sabe el modo de
funcionamiento del poder, se escriben las prácticas y se explicita lo no dicho.
BIBLIOGRAFIA DEL AUTOR

Antonio Gramsci

Intelectual y activista político italiano, fundador del Partido Comunista (Ales, Cerdeña, 1891 - Roma, 1937). Gracias al
apoyo de su hermano y a su capacidad intelectual superó las dificultades producidas por su deformidad física (era
jorobado) y por la pobreza de su familia (desde que su padre fuera encarcelado, acusado de malversación de fondos).
Estudió en la Universidad de Turín, donde recibió la influencia intelectual de Croce y de los socialistas.

En 1913 se afilió al Partido Socialista Italiano, convirtiéndose enseguida en dirigente de su ala izquierda: tras haber
trabajado en varias publicaciones periódicas del partido, fundó, junto con Togliatti y Terracini, la revista Ordine nuovo
(1919). Ante la disyuntiva planteada a los socialistas de todo el mundo por el curso que tomaba la Revolución rusa,
Antonio Gramsci optó por adherirse a la línea comunista y, en el Congreso de Livorno (1921), se escindió con el grupo
que fundó el Partido Comunista Italiano.

Gramsci perteneció desde el principio al Comité Central del nuevo partido, al que también representó en Moscú en el
seno de la Tercera Internacional (1922); dotó de un órgano de prensa oficial (L'Unità, 1924) y representó como diputado
(1924). Fue miembro de la Ejecutiva de la Internacional Comunista, cuya ortodoxia bolchevique defendió en Italia al
expulsar del partido al grupo ultraizquierdista de Bordiga, acusándole de «trotskismo» (1926).

Enseguida hubo de pasar a la clandestinidad, dado que desde 1922 Italia estaba bajo el poder de Mussolini, que
ejercería a partir de 1925 una férrea dictadura fascista. Gramsci fue detenido en 1926 y pasó el resto de su vida en
prisión, sometido a vejaciones y malos tratos, que vinieron a añadirse a su tuberculosis para hacerle la vida en la cárcel
extremadamente difícil, hasta que murió de una congestión cerebral.

En estas condiciones, sin embargo, Gramsci fue capaz de producir una gran obra escrita (los voluminosos Cuadernos de
la cárcel), que contiene una revisión original del pensamiento de Marx, en un sentido historicista y tendente a
modernizar el legado comunista para adaptarlo a las condiciones de Italia y de la Europa del siglo XX. Ya en el Congreso
de Lyon (1926) había defendido la ampliación de las bases sociales del comunismo abriéndolo a toda clase de
trabajadores, incluidos los intelectuales. Sus aportaciones teóricas influirían poderosamente en la adaptación
democrática del comunismo occidental que se produjo en los años sesenta y setenta, el llamado eurocomunismo.