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ESQUEMA DE INFORME FINAL DE EXPEDIENTE JUDICIAL -2018

CARÁTULA
DEDICATORIA
AGRADECIMIENTO
PRESENTACIÓN
I.PLANTEAMIENTO DE PROBLEMA
1. Situación planteada.
Con fecha 19 de Agosto del 2017 se interpone demanda acumulativa de nulidad de
acto jurídico y otros, siendo la demandante Mercedes Lucrecia Delgado Figueroa y
los demandados Merida Yolanda Carranza Salinas, Segundo Arturo Barreto
Melendez, José Luis Yagi Mendoza y Miriam Raquel Lavandera Barron, pidiéndose
nulidad de acto jurídico, cancelación de asiento registral y acción de reinvindicación
ante el Juzgado Mixto del Módulo Básico de Justicia del Distrito de Nuevo Chimbote,
esto en virtud de la compra venta de fecha 11/06/96 sobre el bien inmueble ubicado
en Urb. Nicolás Garatea Mz.51 Lt.36 que había hecho la demandante con ENACE
teniéndose como pretensiones a través de la demanda, primero y como pretensión
principal la nulidad del acto jurídico (contrato de compra venta del bien inmueble
sub Litis ) celebrado entre don Segundo Arturo Barreto Melendez y doña Merida
Yolanda Carranza Salinas, estos como vendedores y como compradores Jose Luis
Yagi Mendoza y Miriam Raquel Lavandera Barro, Compra Venta que fue celebrada
el 24/06/2013 sin embargo según los fundamentos de hecho expuestos en la
demanda este acto jurídico devendría en inválido ya que el Contrato de Compra
Venta con el que habrían adquirido el bien don Segundo Arturo Barreto Melendez y
doña Merida Yolanda Carranza Salinas fue resuelto a través de Resolución
Administrativa N°013-96-ENACE-PRES,GNC emitida el 23/01/96 por ENACE, con
quien celebraron dicho contrato, adquiriendo esa decisión administrativa calidad de
cosa decidida. Cabe señalar que posteriormente han tenido varios conflictos
jurídicos, los mismos que se pueden verificar a través de la ejecutada Medida

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Cautelar de Anotación de Demanda así como también del Exp.No.2000-1229 en
donde se discutía el mejor derecho de propiedad el mismo, que, en Segunda
Instancia reconoce el derecho de propiedad de la demandante, también se tiene
como antecedente que el bien se encontraba en Litis, el Exp.2000-1745 respecto a
Nulidad de los Asientos de Inscripción de la Transferencia e Hipoteca y Acción
Reinvindicatoria declarándose fundada a favor de Mercedes Lucrecia Delgado
adquiriendo calidad de cosa juzgada inscribiéndose en los Asientos 0009 y 00010
del Registro de Propiedad del Inmueble. Es necesario indicar que estos
antecedentes yacían en la Partida Registral Inmueble con lo que se establece que
los adquirientes Jose Luis Yagi Mendoza y Miriam Raquel Lavandera Barro podían
advertirse de la situación jurídica del inmueble y que pese a ello decidieron realizar
el contrato de compra venta más aún si lo hicieron aprovechando la cancelación de
Anotación de la Demanda, con lo que no se tuvo en cuenta que el Poder Judicial
declaró la nulidad de los Asientos de Compra Venta e Hipoteca Común 0004 y 0005
en donde se describía como titulares del predio materia de litis a don Segundo
Arturo Barreto Melendez y doña Merida Yolanda Carranza Salinas. Así también, no
es posible afirmar la buena fe registral (Art 2014) ya que los adquirientes pudieron
haber accedido a un reporte registral o del poder judicial antes de realizar el
contrato, con lo que se acredita que no fueron diligentes ni cuidadosos así como
que actuaron apresuradamente, con lo que no estarían cumpliendo con los
requisitos de la buen fe registral teniendo conocimiento de la inexactitud del registro.
Respecto a la cancelación del asiento registral, el que se establece como pretensión
accesoria, dentro de los fundamentos de la demandante, encontramos que no se
cumple con la buena fe registral ya que como se había mencionado en el párrafo
precedente, no actuaron de buena fe al celebrar el acto jurídico y la inscripción del
mismo pues pudieron tomar conocimiento del conflicto judicial existente a través del
registro público, siendo este su deber para comprar un inmueble y garantizar su
derecho de propiedad, contrario sensu se puede señalar que los adquirientes Jose
Luis Yagi Mendoza y Miriam Raquel Lavandera Barron no actuaron ni de buena fe
ni de manera honesta con la compra del inmueble.

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Finalmente, en cuanto a la acción reinvindicatoria para que esta se efectúe la
demandante argumenta que debe tenerse en cuenta el derecho de propiedad
reconocido a favor de ésta a través del Exp.No 2000-1229 mencionado con
anterioridad, así como el Exp. 2000-1745 en donde se ordena la cancelación de los
Asientos Registrales 0004 y 0005, y se ordena inscribirse en los Asientos 0009 y
00010 de la Ficha P09044359.

2. Determinación del litigio


a) Determinar si procede declararse la NULIDAD DEL ACTO JURÍDICO
(principal) contenido en los Formularios Registrales del RPU de compra
venta celebración de fecha 24/06/2003 por Segundo Barreto Meléndez y
Mérida Carranza Salinas (vendedores) y José Yagi Mendoza y Miriam
Lavandera Barrón (compradores).
b) Determinar si procede la CANCELACIÓN DE ASIENTO REGISTRAL
(accesoria) de N°0008 de ficha N° P09044359 del Registro de Propiedad
Inmueble de Chimbote.
c) Determinar si procede la REINVIDICACIÓN (accesoria) del inmueble ubicado
en la Mz. 51 , Lt 36 sito Urb. Nicolás Garatea- Nuevo Chimbote .

3. Determinación de la controversia en el ámbito del derecho.


3.1. A la luz de la doctrina

Sobre Nulidad de acto jurídico como pretensión principal del caso en


concreto

En cuanto la nulidad del acto jurídico, que forma parte de la discusión


principal por la cual versa el presente caso, es esencial conocer el significado
del mismo, y para ello hemos consultado a uno de los mejores ilustres en la
matería de acto jurídico, el doctor Aníbal Torres, este autor nos dice que:

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El acto jurídico es nulo cuando le falta algún requisito de validez (los
señalados en el artículo 140), o cando adolece de simulación absoluta,
o es contrario a normas imperativas, al orden público o a las buenas
costumbres, o cuando la ley lo declare nulo (Torres, 2007, p. 783).

Del mismo modo, otro reconocido autor nos dice que « (…) Se entiende por
acto jurídico nulo a aquel al que le falta un elemento, un presupuesto, un
requisito, o sea contrario al orden público y a las buenas costumbres, o
cuando infrinja una norma imperativa». (Taboada, 2013, p.105)

Otro lado de la doctrina, nos menciona que el acto en si siempre FUE UN


ACTO MUERTO, que intento existir pero por no cumplir con los requisitos
necesarios de ley, no se logró su climax de existencia. Literalmente Covello
(citado por Ramirez (2016) nos dice:

El acto nulo, (…) puede equipararse al ser que nace muerto, es, pues, el
que carece de alguno de los elementos esenciales o el que se celebra con
transgresión de normas imperativas o de orden público y, por ello, no
produce efectos ni favorables ni perjudiciales, para los interesaos ni par
los terceros. (…) . (pp.621-622)

Sobre la Acción reivindicatoria como pretensión accesoria del presente


caso

El derecho de propiedad es de una u otra manera un asunto a tratar en este


caso, sobre a quién le corresponde este derecho, pero lo que se exige en si,
es la realización de la reivindicación del bien materia de Litis. Por lo cual, es
transcendental saber que se entiende por Acción de reivindicación. «La
reivindicatoria es el remedio de tutela por excelencia de la propiedad por la
cual el propietario reclama la entrega del bien cuando este se halla en
posesión de un tercero sin título alguno» (Gonzales, 2003, p.340).

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Sobre el Registro de la propiedad inmueble como segunda pretensión
accesoria.

Y por último, nos hacemos la pregunta, ¿Qué son los registros de bienes
inmuebles?, a fin de entender la dinámica de este caso y que es lo que se
exige. Esta figura jurídica se entiende que:

Es una institución de carácter público organizado por el Estado, en cuyos


libros se hace constar la situación jurídica y física de un bien inmueble y
todos los derechos que sobre este existen y los datos indispensables para
identificar a las personas titulares de tales derechos. (Orejuela, 2013, p.
115).

3.2 A la luz de la jurisprudencia (sobre casos parecidos)


(hasta cinco jurisprudencias)
CASO N°1

EXPEDIENTE N° 102-2009-0-2506-JM-CI-01: PEDRO ALBERTO LOZANO


FLORES Y ESPOSA MERCEDES MARITZA RODRIGUEZ CASTILLO CONTRA
JOSÉ FERNANDO LECTOR BACA Y OTROS, SOBRE NULIDAD DE ACTO
JURIDICO

Del escrito de la demanda de fecha 17 de febrero del 2009, se advierte, que los
esposos PEDRO ALBERTO LOZANO FLORES y ESPOSA MERCEDES MARITZA
RODRIGUEZ CASTILLO, que con fecha 14 de abril del 2005 por ante la Notaria
Pasto la Rosa, en su calidad de compradores la Urbanización Buenos Aires (San
Rafael) del distrito de Nuevo Chimbote, con un área de 129.6 m2 inscrito en el
asiento registral 0011 de la Partida Electrónica N°P09071256 del Registro de
Propiedad Inmueble de los Registros Públicos de Chimbote de fecha 11 de febrero
del 2008 por parte de la empresa Plaza Carpio Contratistas Generales S.A. en
liquidación ( de la persona jurídica que estuvo en facultades para vender), por el
precio de US$ 5,000.00 e ingresaron la documentación al registro público; quedando
así inscritos como nuevos propietarios. Empero, meses después fueron despojaos
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de su propiedad, debido a que la persona de José Fernando Lector Baca y esposa,
previo procedimiento administrativo y luego de haber obtenido una resolución
administrativa de prescripción adquisitiva de dominio otorgada por la Municipalidad
Provincial del Santa, fueron inscritos como propietarios sobre el mismo bien
inmueble, es decir que tales personas ya aparecían como nuevos propietarios en el
registro público. Y teniendo, su calidad de tales, sobre el mismo bien inmueble, de
inmediatos procedieron a trasferir un bien a un tercero, esto es, a un familiar, el que
también inscribió su derecho en dicho registro. Razones, que motivaron que los
compradores esposos PEDRO ALBERTO LOZANO FLORES Y ESPOSA
MERCEDES MARITZA RODRIGUEZ CASTILLO iniciaran la demanda de nulidad
de acto jurídico. Interpuesta la demanda, se verifica que dichos esposos, solicitaron
medida cautelar de anotación de dicha demanda ante el registro público, la misma
que concedida por el juez y anotada en el registro.

En la sentencia de fecha 24 de marzo del 2010, emitida en el proceso precitado, se


sostiene que la compradora al adquirir el inmueble en compraventa lo ha hecho “ a
sabiendas respecto de la situación legal del mismo, siendo su real propósito
provocar la falsa creencia de una adquisición a titulo oneroso y de buena fe, para
impedir el lanzamiento contra los codemandados (..) “ en el recurso de apelación de
fecha 18 de mayo del 2010, la compradora apelante insiste en su buena fe,
basándose en los principios de legitimación y publicidad; empero, mediante
sentencia de vista de fecha 08 de noviembre del 2010 la Sala Civil de la Corte
Superior de Justicia del Santa, confirma que la compradora es madre de la
codemandada y suegra de su esposo, y se concluye que la compradora estaba
razonablemente en la posibilidad material de conocer que el bien adquirido era un
bien que se encontraba en litigio.

CASO N°2

EXPEDIENTE N° 319-2002-0-2506-JM-CI-01 : DIÓGENE PÉREZ ALVAREZ Y


ESPOSA CONTRA BRENDA MARGOT MEDINA GALLARDO Y OTROS, SOBRE
NULIDAD DE ACTO JURIDICO.

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Del escrito de demanda de fecha 05 de diciembre del 2002, se argumenta que con
fecha 23 de mayo del 2002 Diógenes Pérez Alvarez y esposa celebraron un contrato
de compraventa con doña Brenda Margot Medina Gallardo, respecto del inmueble
ubicado en el lote 18, manzana N, zona 5 de la Urbanización Buenos Aires, sector
5B del distrito de Nuevo Chimbote, con un área de 147.m2, por el precio de US$
5,000.00 pagadores en armadas la cuota de US$ 2,000.00 a la firma de este
documento y el saldo de US$ 3, 000.00 en el plazo de 4 meses; precisándose en el
escrito de demanda, que cuando se aprestaba a pagar la última cuota de US$
5,000.00, la vendedora precitada, el inmueble – por segunda vez-, lo había vendido
a otra persona, incumpliendo el contrato, pese a su compromiso de que debía
otorgar la escritura publica; empero el comprador y esposa ya se encontraban en
posesión real del inmueble comprado por ellos y empezaron a pagar el impuesto de
alcabala y demás servicios básicos que exige un inmueble(vivienda); precisándose
en la demanda que la vendedora, en esa segunda vez vendió el inmueble a Benito
Ubaldo Puente Arroyo con fecha 02 de setiembre del 2002 y lo inscribe en el
Registro Público, y éste a su vez, según es de verse del expediente con fecha 18
de setiembre del 2002, lo vendió a Luis Felipe Salinas Carbajal ( que fue denunciado
civilmente) y a su vez éste en el mes de octubre del 2003 – nuevamente – procedió
a vender Eddy Wilmer Ogoña Bancayán ( último comprador).

Al respecto con sentencia de primera instancia de fecha 17 de mayo del 2006 en su


octavo considerando, el juzgado según refiere en base a la apreciación razonada y
la sana critica que contempla nuestra legislación, logra establecer el desarrollo o
pasos para poder realizar una compraventa: en primer lugar, que el comprador debe
premunirse de establecer quién es el propietario de inmueble, para ello los Registros
Públicos son quienes (solo) declaran quién es el propietario mas no constituye
propiedad ( el registro no es constitutivo sino declarativo); señalan quien resulta ser
(declarado) el propietario del inmueble ( principio de publicidad registral), sin
embargo este elemento no es el único antes de realizar una compraventa, puesto
que en segundo lugar el comprador siempre pretende una equivalencia entre el
precio pagado y el verdadero valor del bien, para lo cual es necesario CONOCER

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el bien (existencia) y las cualidades o características que esta tiene (estructura
externa e interna) y por último el comprador por su seguridad juridica compra un
inmueble que careza de problema ya sea en el ámbito de arbitrios, multas
(Municipalidad) o de temas legales ( posesión-propiedad), elementos que a simple
vista no pueden ser declarados por los registros lo que conllevan a establecer que
el comprador antes de realizar una compraventa debe CONOCER el bien y los
problemas que este puede tener; y en el considerando noveno de la sentencia, el
juez valora que Benito Ubaldo Puente Arroyo y la demandada Brenda Margot
Medina Gallardo, conocían perfectamente que el demandante ostentaba la
posesión del inmueble desde la fecha de su adquisición; en tanto que los otros
compradores (codenunciados) conocían el bien inmueble y quiénes la habitaban;
valora el juez que el demandante canceló el impuesto de alcabala en la
Municipalidad y obtuvo el uso de servicios esenciales, no bastando el asiento
registral para demostrar la buena fe, máxime si la demandada precitada negó a la
demandante la posibilidad de inscribir su derecho al no otorgarle la escritura pública
por la compraventa celebrada, y entre otros argumentos más, se declara FUNDADA
LA DEMANDA. Sin embargo en la sentencia de vista de fecha 01 de abril del 2008,
la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia del Santa sostiene que el hecho
de que éste ( Benito Ubaldo Puente Arroyo) no haya poseído el inmueble,
inmediatamente después de su adquisición no constituye prueba contundente, que
rebata la presunción de buena fe registral de que se haya investido, más aún si en
lapso breve luego de la compraventa del inmueble, de fecha 2 de setiembre del
2002, dispusiera del mismo haciendo lo propio con fecha 18 de setiembre del 2002;
y que entre otros argumentos más, dicha Sala Civil revocó la sentencia de primera
instancia y reformándola declaro INFUNDADA LA DEMANDA.

CASO N° 03

EXPEDIENTE N° 551-2006-0-2505-JM-CI-01 MARIA ALICIA BARRENECHEA


BERNA DE RONDAN CONTRA RAUL VALDIVIA HERRERA Y OTROS SOBRE
NULIDAD DE ACTO JURIDICO.

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En la sentencia de primera instancia de fecha 29 de abril del 2009, expedida por el
Juzgado Mixto Transitorio de Nuevo Chimbote, en el décimo cuarto se argumenta:
“que si bien es cierto la compraventa efectuada a doña Betty Correa Huamán y a su
vez la venta de esta parte, apenas un mes después , a favor de doña Melina Gricelda
Orellana Canon ha sido inscritas en el Registro de Predios, también es cierto que el
haber inscrito en los Registro Públicos un titulo posterior, no constituye el derecho
de propiedad inmobiliaria a favor de los nuevos adquirente, no les otorga el derecho,
sino solamente concede publicidad y efecto erga omnes a los actos celebrados
respecto del bien, por lo que la accionante es propietaria del bien inmueble sublitis
desde la suscripción del contrato de compraventa con ella, por ostentar documento
de fecha cierta más antiguo ( 5 de noviembre del año 1981) en el que consta la
obligación de enajenar por parte de su propietarios, lo expuesto ha sido establecido
también por la Corte Suprema como por ejemplo en la CAS N°1617-99-Lima,
publicada en el diario oficial el 1 de setiembre del 2000, la cual señala que: “ el
articulo 949 del código civil recoge la teoría francesa según la cual el mero
consentimiento tiene la facultad de transmitir la propiedad al adquirente, con arreglo
a la norma invocada, el solo intercambio de voluntades, o solo consensus,
perfecciona la transferencia de la propiedad inmobiliaria; en tal sentido, el referido
acuerdo de voluntades basta para transmitir el dominio de los bienes inmuebles,
luego en el considerando subsiguiente arguye: “ debiendo de considerarse
asimismo que, la accionante como señala viene haciendo uso de propietaria del
inmueble sublitis, en cumplimiento de la cláusula quinta del contrato celebrado con
ésta, la cual señala que a la fecha del contrato la accionante toma la posesión del
terreno,; al respecto la CAS N°2474- 2002-ICA sanciona : “ Que, se ha establecido
en autos, el trato sucesivo respecto del predio denominado lote número cuatro,
correspondiendo su titularidad a la accionante, derecho de propiedad que si bien es
cierto no se encuentra inscrito en Registro Públicos, tal omisión no puede enervar
dicho derecho toda vez que la inscripción solo resulta ser una formalidad orientada
a adquirir seguridad juridica; en el caso materia del presente proceso el hecho de
que la demandante no haya podido cumplir con el requisito de registrar su derecho

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propiedad no significa o enerva su derecho de propietaria; en tanto que respecto del
contrato de compraventa suscrito con doña Betty Correa Huamán que obra, en la
clausula novena se señala: El comprador declara conocer el inmueble que adquiere,
recibiéndolo a su satisfacción, en este sentido cabe preguntarse si los compradores
Betty Correa Huamán y luego Melina Orellana, actuara con la diligencia ordinaria y
constataron el bien que estaban adquiriendo, pues pidieron darse cuenta que el bien
inmueble estaba en posesión de la demandante, por lo que al desconocer este
representa que ninguna de las compradoras de turno, no ingresaron al bien
inmueble a fin de ver su estado de habitabilidad de indagar a la persona que lo
ocupaba en calidad de qué lo hacía ( propietaria, posesionaria o arrendataria) y en
su caso ejercitar las acciones correspondientes, sin embargo, las demandadas ante
mencionadas no hacen objeción alguna al respecto, tampoco contradicen este
extremo, de lo cual se puede deducir que tanto al demandada Betty Correa Huamán
como la codemandada Melina Gricelda Orellana Cano no han procedido de buena
fe al adquirir la propiedad del inmueble, lo cual incide en el hecho de evidenciarse
escasa diligencia en la celebración del negocio, bayo cuyas circunstancias no puede
alcanzarle los efectos de principio de buena fe registral toda vez que se encontraba
en aptitud razonable de conocer el estado o derechos de terceros sobre el bien
inmueble materia de Litis (..). la buena fe también está basada la disposición que
prevé el articulo 1135 del código civil, respecto a la obligación de da un bien
inmueble. En tal sentido, no puede ampararse la reconvención ( el mejor derecho
propiedad planteado por uno de los codemandados). Siendo que el juez, declaro
fundada la demanda de nulidad del acto jurídico y nulos los asientos registrales e
infundada la reconvención.

CASO N° 04

EXPEDIENTE N°3476-2006-0-2501-JR-CI-01: PEDRO QUIÑONES MEJÍA Y


REYNALDA CARMINA ROQUE DE QUIÑONES (DEMANDANTES) CONTRA
GLAUCO ARNALDO DÍAS HONORES, ANSELMO TORRES VERGARAY Y

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ROSA ANGELINA WATANABE GONZALES SOBRE NULIDAD DE ACTO
JURIDICO

Don pedro y su esposa enarbolando su legitimidad basada en su posesión real a


merito de una dación en pago otorgada por don Marcelo Solis Zavala y esposa,
justamente interponen demanda de nulidad de acto jurídico de las escrituras
publicas de compraventa contra Glauco Arnaldo Díaz Honores, Anselmo Torres
Vergaray y Rosa Angelina Watanabe Gonzáles, a fin de que se declare la nulidad
de los siguientes actos jurídicos contenidos en : 1) El contrato privado de
compraventa de fecha 09 de diciembre de 1999, celebrado por Glauco Arnanldo
Díaz Honores con Anselmo Torres con respeto al bien inmueble ubicado en el Jr.
Alfonso Ugarte N° 612-626 ( Mz.42 , lote 11 del caso urbano de Chimbote, con un
área de 213 m2). 2) El acto jurídico contenido en la escritura publica de fecha 08
de marzo del 2000, que contiene el contrato de compraventa celebrado entre Glauco
con Anselmo y su esposa con respecto al 20 % de acciones y derechos respecto
al bien inmueble antes referido 3) El acto jurídico contenido en la escritura publica
de fecha 30 de diciembre del 2004, celebrado entre las mismas personas señaladas
en el rubro anterior, sobre la compraventa del 40% de acciones y derechos del
inmueble antes señalado. 4) El acto jurídico de la escritura publica de fecha 20 de
junio del 2006, celebrado entre las mismas personas sobre la compraventa del 40%
de acciones y derechos del mismo bien; por adolecer dichos actos jurídicos de
SIMULACION ABSOLUTA, como fin ilícito y afectar al orden publico; demanda que
fue admitida por el juez.

La demanda en resumen se sustenta en el hecho de que sus anteriores propietarios


Marcelo Solis y esposa Ana María Sotil Ponce, ejercieron la posesión y también la
propiedad de hecho, y que su derecho encuentra amparo en la minuta de
compraventa de fecha 20 de febrero del año 1991 y minuta complementaria de
compraventa de la misma fecha por parte del heredero de hecho Glauco Arnaldo
Díaz Honores; y que años después los esposos precitados autorizaron a los
Esposos Pedro Quiñones Mejía y Reynalda Carmina Roque Morales (

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demandantes), tomaron posesión real del inmueble precitado, y que luego para
garantizar la propiedad de hecho, los esposos transferentes precitados, procedieron
a formalizar mediante un contrato de Dación en pago de fecha 31 de octubre del
año 2002 a favor de últimos esposos precitados ( demandantes).

Existe la sentencia de primera instancia ( resolución N°28) de fecha 27 de febrero


de 2009, que declaro improcedente la demanda, por considerar que los
demandantes no tienen legitimidad para demandar

Luego se verifica la sentencia de segunda instancia de fecha 29 de marzo del 2010


que declara nula la sentencia de primer grado, por cuando el juez, no considero la
posesión, por el cual se legitima el accionar de los demandantes. En el
considerando quinto de la sentencia, se resalta:

“ ..que el juez no ha tenido en cuenta que el actor ha aparejado a su demanda, como


título con el que pretende acreditar su derecho, el documento que contiene la dación
en pago, el que debió ser analizado y valorado conjuntamente con los otros medios
de prueba que anexa la demanda; asi mismo, el interés para obrar de los
demandantes se desprende de su propia condición de posesionarios conforme fluye
del documento a que se contrae la dación en pago; siendo asi es obvio el legítimo
interés de los demandantes en el que el órgano jurisdiccional emita pronunciamiento
sobre el fondo de la controversia, nulificando las ventas hechas por el codemandado
Glauco Días Honore…”

Posteriormente, ante la nulidad de la sentencia, el juez de primer grado, vuelve a


emitir una nueva sentencia de fecha 13 de noviembre del 2012, pero esta vez
declara fundada, solo, en parte de la demanda, esto es respecto a una de las
escrituras, específicamente en lo atinente al documento privado de minuta de
compraventa y complementaria de fecha 21 de febrero de 1991 celebrado entre don
Glauco Díaz Honores (vendedor) y Anselmo Torres Vergaray y esposa
(compradores), pero NO respecto a las escrituras públicas de compra precitadas,
por considerar, que estas se encuentran inscritas en el registro público

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atribuyéndole la categoría de tercero adquirente de buena fe registral a don Anselmo
Torres Vergaray y esposa.

CASO N°05: Procedencia de la Acción Reivindicatoria del terreno no obstante


se desconozca quien es propietario de lo construido (aplicación analógica IV
Pleno Casatorio Civil).

SALA CIVIL PERMANENTE DE LA CORTE SUPREMA CAS. Nº 2529-2015-LIMA


NORTE. La demanda de reivindicación de un terreno no debe declararse
improcedente cuando sobre el se hayan construido edificaciones en las cuales se
desconozca quien es el propietario. En ese entendido, el juez deberá resolver el
fondo de la pretensión reivindicatoria del predio sin que sea necesario que se
acredite la titularidad de las construcciones existentes sobre el terreno o se haya
demandado la accesión, así lo estableció la Sala Civil Suprema en el recurso de
casación N° 2529-2015.

SÍNTESIS: El presente caso versa sobre una demanda de reivindicación contra los
demandados posesionarios, con la finalidad que se ordene la reivindicación y
desalojo del predio ubicado en la Residencial Los Rosales, kilómetro 23 de la
carretera Lima-Canta, escoltando como medio probatorio sus títulos inscritos en los
Registros Públicos.

Contestada la demanda uno de los emplazados señalo que una porción del terreno
materia de litigio le fue concedida en uso y usufructuó por la Comunidad Campesina
de Jicamarca, alegando que ha realizado mejoras y construido en el espacio que le
ha sido asignado; aduce también que posteriormente la referida comunidad sin
respetar el derecho de uso y usufructo, independizó y enajenó el área de materia
de litis a otras personas, quienes a su vez lo enajenaron a la persona que habría
vendido la propiedad a la accionante. Otro emplazado en calidad de litisconsorte,
absolvió la demanda arguyendo que el terreno ha sido vendido cuando él ya contaba
con más de 15 años de posesión, y que la comunidad campesina le ha adjudicado

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el terreno como en cesión de uso y usufructuo, y que son alrededor de 10 familias
las que han edificado sus vivienda familiares de material noble en el terreno materia
de litigio.

La sentencia de primera instancia declaro fundada la demanda al verificar el título


que prueba la posesión y la propiedad de la accionante, concluyendo que ésta
ostenta mejor derecho que los demandados; ya que el derecho de uso y usufrutuo
sobre el bien que éstos alegan es de menor valor frente al derecho de dominio que
tiene la demandante.

Apelada que fuera la decisión, la sentencia de vista revoco la sentencia que


declaraba fundada la demanda y reformándola declaro improcedente la demanda,
en tanto no habría conexidad lógica; señalando que no se había identificado
específicamente a quienes correspondían las viviendas que se construyeron en el
terreno sublitis, y que la demandante no ha solicitado la accesión de estas últimas
edificaciones.

Revisado la casación interpuesta la Sala Civil Permanente de la Corte Suprema


declaró fundado el recurso, nula la sentencia de segunda instancia ordenando que
la Sala Superior emita nueva resolución; concluyendo que la sentencia de vista
contiene una motivación aparente, puesto que ha declarado improcedente la acción
reivindicatoria con el pretexto de que en el terreno existen construcciones de las
cuales no se sabe quiénes son los propietarios. La Sala Suprema señala que es
necesario pronunciarse sobre el fondo del asunto, puesto que el presunto derecho
de los propietarios de las edificaciones no se vería afectado ya que deja a salvo su
derecho para hacerlos valer en otro proceso.

4: Referencia metodológica de la exposición


4.1. Referencia Bibliográfica
1. Gonzales Barrón, Gunter Hernán (2003) Derecho reales, Edicion
Legaes, Lima

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2. Orejuela Carruitero, Jorge (2013) Derecho registral, Ediciones
jurídicas, Lima.
3. Taboada Córdova (2013) La Nulidad del Acto Jurídico; Editorial
Griley. Lima-Perú.
4. Torres Vásquez, Aníbal (2007) Acto jurídico, Idemsa, Lima.
5. Vidal Ramírez (2016) El acto nulo, Pacifico Editoriales S.A.C.
Lima.
6. Villanueva Contreras, Noel (2014). Cómo bloquear la doble o triple
venta y no poseas sólo el papel.

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