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A.D.A. No.

H. PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO


DEL VIGESIMO TERCER CIRCUITO
P R E S E N T E.

JULIO VÁZQUEZ SALAS, ARTURO CONTRERAS AVIÑA y MARTÍN LÓPEZ


GARCÍA, mexicanos, casados, mayores de edad, con la personalidad que tenemos
debidamente reconocida y acreditada ante la autoridad señalada como responsable, misma
que solicitamos nos sea reconocida por ese H. Tribunal, en nuestro carácter de terceros
interesados en el juicio de amparo directo al rubro indicado; señalando como domicilio para
oír y recibir toda clase de notificaciones el Bufete Jurídico Social de la Unidad Académica
de Derecho de la Universidad Autónoma de Zacatecas, ubicado en Prolongación Avenida
López Velarde S/N, Unidad Universitaria, en esta ciudad, y autorizando para recibirlas en
nuestro nombre y representación a la Licenciada ELENA DEL ROSARIO PATIÑO
FLOTA, en los términos del artículo 27 de la Ley de Amparo; ante ese H. Tribunal
Colegiado, con el debido respeto comparecemos para exponer:

Que en nuestro carácter de terceros interesados y encontrándonos dentro del término a que
se refiere el artículo 181 de la Ley de Amparo, venimos a presentar nuestras alegaciones
escritas de la manera siguiente:

En primer lugar queremos manifestar que, al contrario de lo que manifiesta el quejoso, es


irrebatible e irrefutable que la sentencia que se apela se encuentra debidamente fundada y
motivada y que durante el desahogo del procedimiento del juicio agrario 86/2013, se
cumplieron con los principios de audiencia y legalidad, seguridad jurídica y debido
proceso, la sentencia impugnada fue dictada de manera CONGRUENTE, es indiscutible
que se dictó cumpliendo con el principio de la EXAUSTIVIDAD, así como la FIJACIÓN
DE LA LITIS se efectuó debidamente, amén que existe una CORRECTA VALORACIÓN
DE LO MEDIOS DE PRUEBA que las partes aportamos para acreditar los hechos
constitutivos de muestras pretensiones, en franco cumplimiento al principio de congruencia
establecido en el artículo 189 de la Ley Agraria y como consecuencia a las garantías
individuales que consagran los artículos 8º, 14, 16 y 27 Constitucionales.

Asimismo manifestamos que las aseveraciones realizadas por el quejoso en los conceptos
de violación que plantea, verdaderamente son infundadas e improcedentes además de
inatendibles y temerarias porque sabe bien que sus argumentos se basan en mentiras y
falsedades, tergiversan de manera conveniente lo que está en contra de sus intereses, amén
que está planteada de manera confusa e incoherente, lo que dificulta entender su queja, y
hacer la réplica con coherencia.

ÚNICO.- En los conceptos de violación del amparo que nos ocupa, el quejoso se concreta
a “atacar”, de manera muy general, la sentencia que recurre simplemente mencionando que
en los CONSIDERANDOS del primero al octavo, violan sus derechos por no haber
resuelto la totalidad de los hechos materia de litis, ni haber estudiado su acción ni las
excepciones planteadas, atreviéndose de manera temeraria a señalar que la autoridad
señalada como responsable “alteró” los hechos, lo que resulta aventurado e imprudente así
como incorrecto e infundado de su parte por ser esto falso de toda falsedad, además que
evidencia una verdadera confusión en su planteamiento cuando menciona que “la
resolución le causa perjuicio al no declarar procedente su acción y excepciones, y declarar
procedente “la vía ejecutiva civil” ¡¡!!. Es evidente que, al contrario de lo dice el
amparista, en la sentencia que éste impugna SI existe una exhaustivo análisis o valoración
de las diversas pruebas exhibidas por JUAN MANUEL CASTILLO ROJAS, ya que como
se observa a foja 13 de la sentencia recurrida, cuando la autoridad ahora señalada como
responsable, entró al análisis de los medios de convicción que en seguida examinó, los
enumera, describe y analiza en 8 puntos de la sentencia que se objeta.

Cabe destacar, que en la resolución de fecha dieciocho de marzo de dos mil quince, dictada
en el expediente 1116/2013, que guarda estrecha resolución con el expediente 86/2013,
cuya resolución es impugnada en este asunto por el quejoso JUAN MANUEL CASTILLO
ROJAS (ambos expedientes del índice estadístico del Tribunal Unitario Agrario del Distrito
número Uno, en Zacatecas) el Unitario resolvió absolver a los demandados ASAMBLEA
GENERAL DE EJIDATARIOS DEL POBLADO EL TULE Y SAN RAFAEL,
GENERAL PÁNFILO NATERA, ZACATECAS, Y A LOS SUSCRITOS, DE TODAS Y
CADA UNA DE LAS PRESTACIONES RECLAMADAS EN NUESTRA CONTRA POR
JUAN MANUEL CASTILLO ROJAS, asimismo resolvió que quedó acreditado el mejor
derecho de la UNIDAD DE RIEGO EL TULE No 2, REPRESENTADA POR
NOSOTROS, A LA TITULARIDAD DE LA PARCELA CONTROVERTIDA: LA 363,
CON SUPERFICIE DE 01-04.347 hectáreas, por lo que en las relatadas condiciones, si la
resolución en comento no fue atacada por el ahora quejoso, esta es firme y definitiva,
TAMBIÉN la sentencia combatida en este caso guarda estrecha relación con el juicio
agrario 348/2006, cuya sentencia del treinta de marzo de dos mil siete, emitida por el citado
Unitario Agrario, determinó que JOSÉ CASTILLO ARENAS, padre del quejoso, no
acreditó su acción, por lo que queremos enfatizar o subrayar, que el mismo planteamiento o
las mismas peticiones que han hecho la familia CASTILLO ARENAS Y CASTILLO
ROJAS, en diversos años, por diversas vías civiles, penales y agrarias jamás las han
acreditado, la última ante el Tribunal Unitario Agrario del Primer Distrito, así como ante
otros Órganos Jurisdiccionales, Civiles y Federales, que han conocido del mismo
planteamiento y que es: que la parcela donde se encuentra el Pozo de la Unidad de Riego el
Tule No. 2 les pertenece así como la Concesión del agua, esto jamás ha podido acreditar, ya
los Juzgadores mencionados se han pronunciado al respecto: no es procedente su petición
ya que no demuestra su mejor derecho a la titularidad y posesión de la parcela controvertida
y que el volumen de agua que se extrae del pozo tuvieran mejor derecho al uso, ya que al
contrario de estas gentes, en los diversos juicios o demandas se ha demostrado,
comprobado y acreditado que el Título de Concesión expedido por la CONAGUA para
extraer el agua fue otorgada en favor de la Unidad de Riego el Tule No. 2, para explotar,
usar o aprovechar aguas nacionales del subsuelo por un volumen de 306,000.00 metros
cúbicos anuales, inscrito ante el Registro Público de Derechos de Agua, en la ciudad de
México, D.F., así como la titularidad y posesión de la parcela donde se encuentra la misma,
y si esto no lo quiere aceptar o admitir el quejoso y alega cosas sin sentido en el amparo
que nos ocupa, su queja es improcedente e inatendible.

De importancia resaltar además, que en la resolución de fecha primero de abril de dos mil
cuatro, dictada por el Primer Tribunal Colegiado del Vigésimo Tercer Circuito en el
Estado, en el AMPARO DIRECTO PENAL número 570/2003, contra actos que el padre
del ahora quejoso reclamó de la Primera Sala Penal y de lo Familiar del Tribunal Superior
de Justicia del Estado y del Juez de Primera Instancia y de lo Familiar del Distrito Judicial
de Ojocaliente, Zacatecas, que no es otra cosa que lo que han estado reclamando en los
juicios agrarios que mencionaremos líneas abajo, y corresponden a la terquedad de JUAN
MANUEL CASTILLO ROJAS Y JOSÉ CASTILLO ARENAS de quedarse con el Pozo
que pertenece a la Unidad de Riego El Tule No. 2, éste le fue negado, y en todos los
Órganos Jurisdiccionales mencionados, analizaron en su momento todos los documentos
que el ahora quejoso también ha exhibido en los juicios agrarios 1116/2013 y 86/2013,
creen Ustedes señores Magistrados que todos los Juzgadores señalados, incluyéndolos a
Ustedes, pueden haberse equivocado cuando una vez que han analizados todos y cada uno
de las pruebas aportados por el ahora quejoso, toman las determinaciones debidamente
fundadas y motivadas, y eso no lo quiere aceptar el ahora quejoso, por lo que queremos
destacar que nunca ha tenido la razón, así como nunca ha acreditado que el inmueble y la
Concesión de Agua que está a nombre de la Unidad de Riego El Tule No. 2 en la parcela
363, le pertenezcan o tenga mejor derecho.

Bajo el contexto delineado, es claro que los H. Tribunales Federales y Estatales, así como
Juzgados mencionados, y que han intervenido y conocido de lo reclamado por JUAN
MANUEL CASTILLO ROJAS, y que han dictado sus Resoluciones con unidad de
criterios, en el mismo sentido, no podrían ahora desdecirse de sus propias determinaciones
o resoluciones, que a la fecha son firmes y definitivas.

Por lo anteriormente expuesto y fundamentado:

A ESE H. TRIBUNAL COLEGIADO, atentamente pedimos se sirva:

PRIMERO.- Tenernos con el presente escrito formulando nuestras alegaciones escritas.

SEGUNDO.- En su oportunidad y previos los trámites del procedimiento negar el amparo y


protección de la justicia federal solicitado por el quejoso, por las razones y motivos
señalados.

PROTESTAMOS LO NECESARIO

Zacatecas, Zacatecas, trece de mayo de dos mil quince.