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The New York Times – MX México D.

F Prensa de Información General

El mexicano Isaac Kylián, desde


Hernández un horizonte
comparte el premio sombrío
Benois con el ruso
Vladislav
¡Descúbrelo!
Lantratov
El certamen reconoce la
obra 'Nureyev' del
Bolshoi premiando a su
protagonista,
coreografía, escenario y
música original
El virus del Zika elimina tumores humanos avanzados en el sistema
nervioso central.
La actividad viral quedó demostrada en un
estudio con ratones. Un grupo de científicos
brasileños pretende patentar un kit
farmacéutico y avanzar prontamente hacia
la fase de ensayos clínicos.

Esfera tumoral compuesta por células madre de meduloblastoma


humano infectadas por el virus del Zika.
Hip hop’ y música barroca para la
clausura del Peralada
La 32 edición del festival bajará el telón el 31 de agosto con ‘Folia’, un
espectáculo de Mourad Merzouki estrenado en Lyon
La propuesta artística que cerrará la 32 edición del Festival Castell de Peralada sube al escenario una
fusión de géneros insólita. En Folia músicos y bailarines se unen en “un encuentro sorprendente entre
la música barroca, el ritmo hip hop y la danza”, explica el coreógrafo y director de escena, Mourad
Merzouki. La danza de la calle se combina con otras disciplinas muy dispares, que van desde el ballet
hasta las tarantelas (un baile popular del sur de Italia). La composición musical, concebida por Franck-
Emmanuel Comte y ejecutada en vivo por ocho músicos del Concert de l’Hostel Dieu, tampoco es
ajena a la hibridación, y el repertorio barroco se entremezcla con músicas electrónicas.

Después de inaugurar con éxito el Festival Les


Nuits de Fourvière en Lyon, la ciudad natal del
coreógrafo, Folia se podrá ver el 17 de agosto en
Peralada gracias a la colaboración de ambos
festivales. La disparidad de disciplinas que aúna el
espectáculo por espacio de una hora pone la
mirada en un público más joven, pero también
invita a todo aquel amante del baile, según ha
explicado la organización.

Sin un hilo argumental concreto, Folia trata sobre la locura de los hombres en el mundo. La
escenografía así lo sugiere a través de grandes balones que a modo de globos terráqueos y otros astros
van danzando junto a los diecisiete bailarines. “La idea es que cada espectador se cuente la historia
que quiera con las imagines que yo les doy”, afirma Merzouki, que con este espectáculo ha perseguido
“la toma de riesgos, la confrontación y el diálogo con el otro”.

La violencia, la ternura o la seducción son algunas de las emociones que transmite la función para
poner en escena la folie (locura). Sin embargo, el nombre del espectáculo no solo hace referencia a
dicha emoción, sino también a un tema musical muy empleado en el período barroco. “La locura
creativa es la que guía a los artistas. Folias y folies son la esencia misma de nuestro universo musical:
un viaje desde Italia hasta el nuevo mundo”, afirma Comte.

Al coreógrafo no le gustan las categorías, apelar a todo el mundo, no solo a los jóvenes
“¿Por qué no puedo trabajar con un bailarín de los suburbios”
clásico y otro contemporáneo?”. Merzouki,
que inició su carrera bailando hip hop en la Mediante el espectáculo también busca dar
calle, explica que este ha sido su primer “una visión diferente de lo que se ha vivido
acercamiento al repertorio barroco y que le ha estos últimos años en Francia, en Peralada y el
“seducido” porque “se hace eco de los bucles resto del mundo”. De padres argelinos,
musicales que se utilizan en el hip hop”. Su Merzouki cuenta que ha sido “duro” lo que ha
intención es que este baile no solo tenga cabida vivido en su país durante este tiempo y por ello
en las calles y que también se pueda tiene la necesidad de “dar una imagen positiva
representar en un teatro sin que esto de la juventud francesa, que tiene mucho que
“traicione” su esencia: “el hip hop puede decir y compartir”.
Svetlana Zakharova y Vadim Repin, la
bailarina y el violinista
El día en que sus trayectorias se cruzaron hubo un contratiempo. Fue hace 12 años, en el Gran Salón
del Conservatorio de Moscú. Lo que en un principio iba a ser una gala benéfica para una televisión
acabó en un simple concierto. La actuación de ella, Zakharova, fue cancelada. Pero le pidieron que
asistiera como público. Sentada entre el respetable, le vio a él,
majestuoso, con esos dedos correteando ágiles y precisos
sobre el mástil de su violín. Esa noche, en la recepción
posterior al concierto, fue cuando se conocieron.

Moscú, teatro Bolshói, mediados de marzo. Ella camina como


si fuera una pluma, grácil, elegante y fina. Él juega y la
provoca, gesticula, histriónico, como si fuera un Fred Astaire
en busca de su Ginger Rogers; quiere forzar una reacción para
conseguir una buena foto. A sus espaldas, el patio de butacas
del impresionante teatro Bolshói, imponente, iluminado para la ocasión, oros refulgentes, rojo el ante
de las butacas, regios los candelabros, arañas imperiales que cuelgan de los techos, esplendor y pompa
que trae ecos de la época de los zares.

Es la primera vez en su vida que posan juntos en una sesión para una revista. Eso dicen, y se nota.
Disfrutan con el juego, ofrecen todo un abanico de poses cómplices, se toman de la mano, cuidan hasta
el más mínimo detalle. Se han vestido de largo para la ocasión. Zakharova, superperfeccionista, le
quita un pelo de la solapa a Repin. Todo tiene que salir perfecto.
Ella está considerada como una de las mejores bailarinas de su generación. Svetlana Zakharova, nacida
en Lutsk, Ucrania, en 1979, primera bailarina del teatro Bolshói, mujer elegante, diva de armas tomar
que consigue que todos se cuadren en el teatro cuando pisa el escenario y se pone brazos en jarra.

‘El lago de los cisnes’ pule su plumaje en


Covent Garden
Donde hay tradición hay entusiasmo. Una noche de
estreno de danza en la Royal Opera House de Covent
Garden es siempre un lujo lleno de animación, una
cierta tensión. El pasado jueves 17 ha sido ocasión
para el estreno mundial de la nueva producción del
Royal Ballet de El lago de los cisnes, una lujosa
puesta en escena con abundancia de purpurina,
metros de brocados y más metros de otras telas
nobles, y un aparataje pomposo que llegaba hasta el
atrezo; se habla de que ha alcanzado el millón de
libras esterlinas y que ha superado a La Bayadera de la Ópera de París de 1992.

En el decir local, no se recordaba, en ballet, tercer acto a través de la gran escalera). Aquí
una premiere de Lago de tiros tan largos desde en Londres las grandes producciones, con muy
los tiempos de Anthony Dowell (y cómo no buen criterio, se hacen para durar; son
recordar la aún más antigua producción de carísimas, pero eso mismo recrea un instinto
1980 con Makarova, filmada y reglada por contable por conservarlas en activo y en buen
Nureyev y citada ahora en la escenografía del estad