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FACULTAD DE INGENIERIA CIVIL Y

AMBIENTAL
TEMA : LA EPISTEMOLOGIA Y LOS PROBLEMAS QUE
ESTUDIA

ESTUDIANTE : BRICEÑO TRIGOSO ERLITH ESTER


DOCENTE : Dr. NERVI CHACON ROBERTO JOSE

CICLO :I

CURSO : FILOSOFÍA DE LA CIENCIA

CHACHAPOYAS 2018
LA EPISTEMOLOGÌA Y LOS PROBLEMAS QUE ESTUDIA

La epistemología es la Rama de la filosofía que trata de los problemas filosóficos que rodean
la teoría del conocimiento. La epistemología se ocupa de la definición del saber y de los
conceptos relacionados, de las fuentes, los criterios, los tipos de conocimiento posible y el
grado con el que cada uno resulta cierto; así como la relación exacta entre el que conoce y el
objeto conocido. Es el estudio de la producción y validación del conocimiento científico. Se
ocupa de problemas tales como las circunstancias históricas, psicológicas y sociológicas que
llevan a su obtención, y los criterios por los cuales se lo justifica o invalida.
Algunos autores suelen identificar a la Epistemología con la Filosofía de la Ciencia, lo cual
no es estrictamente correcto. La Epistemología es una rama de la Filosofía de la Ciencia.
Algunas suposiciones que son discutidas en el marco de la Filosofía de la Ciencia no son
cuestionadas por la Epistemología, ya que no influyen en el objeto de su estudio. Por ejemplo,
la discusión metafísica acerca de si existe una realidad objetiva que pueda ser estudiada por
la Ciencia, o si se trata de una ilusión de los sentidos es un tema de interés para la Filosofía
de la Ciencia, pero cualquiera sea la postura al respecto, ella es indiferente para el estudio de
los métodos de obtención del conocimiento o de criterios de validación de los mismos.
Muchos autores franceses e ingleses, identifican el término “epistemología” con lo que en
español se denomina gnoseología o “teoría del conocimiento”, rama de la filosofía que se
ocupa del conocimiento en general: el ordinario, el filosófico, el científico etc. De hecho, la
palabra inglesa "epistemology" se traduce al español como "gnoseología". Pero aquí
consideraremos que la epistemología se restringe al conocimiento científico. Por otra parte,
se suele identificar la epistemología con la filosofía de la ciencia, pero se puede considerar a
la filosofía de la ciencia como más amplia que la epistemología. Algunas suposiciones que
son discutidas en el marco de la filosofía de la ciencia no son cuestionadas por la
Epistemología, o bien se considera que no influyen en su objeto de estudio. Por ejemplo, la
pregunta metafísica de si existe una realidad objetiva que pueda ser estudiada por la ciencia,
o si se trata de una ilusión de los sentidos, es de interés en la filosofía de la ciencia, pero
muchos epistemólogos asumen que sí existe, o bien consideran que su respuesta afirmativa
o negativa es indiferente para la existencia de métodos de obtención de conocimiento o de
criterios de validación de los mismos. También se puede diferenciar la epistemología de una
tercera disciplina, más restringida que ella: la metodología. El metodólogo no pone en tela
de juicio el conocimiento ya aceptado como válido por la comunidad científica, y se
concentra en la búsqueda de estrategias para ampliar el conocimiento. Por ejemplo, la
importancia de la estadística está fuera de discusión para el metodólogo, pues constituye un
camino para construir nuevas hipótesis a partir de datos y muestras. En cambio, el
epistemólogo a la vez podría cuestionar el valor de esos datos y muestras, y de la misma
estadística.
Entre los métodos que utiliza el científico se pueden señalar métodos definitorios, métodos
clasificatorios, métodos estadísticos, métodos hipotético - deductivos, procedimientos de
medición y muchos otros, de modo que hablar de “método científico” implica referirse a un
vasto conjunto de tácticas empleadas para constituir el conocimiento. Este conjunto de
tácticas se van modificando con el correr del tiempo. Por ello, el conocimiento de la historia
de la ciencia es de gran utilidad para lograr mejoras en el “método científico”. Toda ciencia
se ocupa de estudiar un determinado campo de la realidad aunque, en la práctica, dichos
campos suelen tener límites bastante difusos. Esto hace que, a menudo, los objetos de
conocimiento de distintas ciencias se superpongan. Además, los objetos de estudio de una
disciplina cambian a medida que lo hacen las teorías científicas; ciertos puntos de vista son
abandonados o bien, en otro momento de la historia de la ciencia, pueden ser readmitidos.
Ciencia, conocimiento y método científico
Los medios de comunicación realzan la importancia que tiene la ciencia en la sociedad
contemporánea, tanto en lo que hace a sus aplicaciones tecnológicas como por el cambio
conceptual que ha provocado en la comprensión de la naturaleza del hombre, de la sociedad
y del Universo. Dado que la Epistemología es una “ciencia” que se ocupa de los métodos de
hacer “ciencia” y de la forma de validar el “conocimiento científico”, se impone hacer alguna
reflexión acerca del significado y uso de los términos “ciencia” y “conocimiento científico.
Según algunos epistemólogos, lo que resulta característico del conocimiento que brinda la
ciencia es el llamado método científico, un procedimiento que permite obtenerlo y también,
a la vez, justificarlo. Entre los métodos que utiliza el científico se pueden señalar métodos
definitorios, métodos clasificatorios, métodos estadísticos, métodos hipotético - deductivos,
procedimientos de medición y muchos otros, de modo que hablar de “método científico”
implica referirse a un vasto conjunto de tácticas empleadas para constituir el conocimiento.
Este conjunto de tácticas se van modificando con el correr del tiempo. Por ello, el
conocimiento de la historia de la ciencia es de gran utilidad para lograr mejoras en el “método
científico”.
1. EL SER MISMO DE LA EPISTEMOLOGÍA
Uno de los campos de conflicto de la epistemología está dado en las tendencias
contemporáneas de “alivianamiento” de los presupuestos teóricos. Llevando la epistemología
a un campo se subjetividades y planteamientos relativos logrados desde una anulación de la
fundamentación teórica y una anulación de los presupuestos de la crítica y la coherencia
exigida por cualquier construcción cognitiva. Llegando a casos extremos de plantear que todo
lo que se produce desde lo cotidiano es ciencia y la única forma de validación es la aceptación
del grupo cultural. Este alivianamiento tiene su ex-presión extrema en el relativismo cultural
que anula toda posibilidad de construcción formal de la realidad social, lleva a pensar que
todo vale, y todo “conocimiento” tiene verdad en sí mismo, porque la subjetividad de un
expositor es suficiente para acreditar la no Falsedad de una verdad enunciada. Pero al mismo
tiempo que la relativización del conocer y el alivianamiento teórico son serios problemas,
también es preocupación de la epistemología con-temporánea las absolutizaciones de la
verdad científica. Esa percepción de que el modelo de las ciencias formales como la
matemática y la lógica son los únicos marcos referenciales para hacer ciencia y el lenguaje
formal matematizado es el único que permite “exponer” con certeza la realidad. Fuera de eso,
todo es metafísica (en el sentido despectivo del uso de este término) Otra versión de este
absolutismo es determinar que el cono-cimiento científico es el único válido, que tienen su
propio método y que su validación está dada en sí mismo, por el nivel de “precisión” de su
comprobación. Dicho único método es el científico que expresa cánones estructurales que
los
Científicos deben seguir. Los dos extremos al plantearse el problema epistemológico olvidan
que la ciencia implica apelar a teorías, dichas teorías son preconcepciones desarrolladas
críticamente y con establecimientos de coherencia interna, con contrastación empírica, con
la explicitación de una o unas lógicas internas y con la posibilidad de ser comunicable. Todo
eso hace necesario una rigurosidad metódica. Esto hace que las construcciones teóricas sean
realizadas y realizables dentro de ciertas estructuras que no son subjetivas en su totalidad,
pero que tampoco son verdades preconcebidas y absolutas, independientes del sujeto que las
formula.
2. LA EPISTEMOLOGÍA SELECCIONISTA Y SU CONTRAPARTE, LA
EPISTEMOLOGÍA NO ADAPTACIONISTA.
El término epistemología evolucionista fue en principio acuñado por Donald
Campbell (Wuketits, 1989), y ya en su artículo de 1974 “Epistemología evolucionista”
era claro que esta perspectiva, además de estudiar el conocimiento humano, incluso aquel
que se da a través del lenguaje, debía entender la relación de cualquier organismo y su nicho
ecológico como una relación de conocimiento, independiente de si dicho organismo posee o
no un lenguaje como el nuestro. En este sentido, como señala Franz Wuketits la
“epistemología evolucionista es un sistema epistemológico que se basa en la conjetura de que
nuestras actividades cognitivas son producto de la evolución y la selección, y viceversa, la
evolución misma es un proceso de cognición y conocimiento” .Podríamos pues decir que la
epistemología evolucionista es una rama de la epistemología naturalizada, en el sentido en
que apela a las teorías científicas para analizar y comprender el problema del conocimiento,
no obstante, su marco teórico no es único, y en ese sentido es necesario distinguir varias
perspectivas en epistemología evolucionista. Una perspectiva que podríamos denominar
tradicional es de corte específicamente seleccionista, es decir, concibe el proceso evolutivo
a partir del mecanismo de la selección natural, y desde este punto de vista “busca analogías
entre el proceso de la evolución biológica y el proceso de evolución dela ciencia. Puede
Considerarse tanto un sistema de conocimiento como una representación de su medio
ambiente que al evolucionar por selección natural y adaptarse a su ambiente vive lo suficiente
para reproducirse, y así reproducir las hipótesis que han logrado superar, por medio de ensayo
error, los problemas a los que le enfrenta el nicho ecológico, por esta razón para la
Epistemología evolucionista “cada relación que un organismo establece con su medio
ambiente es considerada como una relación cognitiva, una relación de conocimiento, el
conocimiento mismo es el resultado de la selección natural”.
3. LA DECONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO MISMO
En los tiempos actuales la epistemología está en la búsqueda de un “lugar de encuentro”
desde el cual sea posible superar la reducción impuesta por la concepción de ciencia en el
sentido racionalizante y racionalizador de la modernidad. Un paso hacia el fondo del
problema, en el conocimiento mismo, en las estructuras del conocer. Se trata de un avance
desde la de construcción del conocer mismo, para descubrir sus errores en diferentes niveles
y su capacidad de construirse como válido desde la racionalidad humana. Se reconoce,
además que la producción de conocimientos es una producción cultural y social. La
producción del conocimiento no es un problema de la ciencia, sino previo a ella, en la
administración, en las políticas y en las estructuras mismas. En efecto, el conocimiento no se
puede considerar como una herramienta ready masques posible utilizar sin examinar su
naturaleza. El conocimiento del conocimiento debe aparecer como una necesidad primordial
que serviría de preparación para hacer frente a riesgos permanentes de error y de ilusión que
no cesan de parasitar la mente humana. Se trata de armar nuestras mentes para el combate
vital hacia la lucidez. Es necesario introducir y desarrollar en la educación el estudio de las
características cerebrales, mentales y culturales del conocimiento humano, de sus procesos y
modalidades, de las disposiciones tanto psíquicas como culturales que permiten arriesgar el
error o la ilusión.
Las diferentes posiciones para “abrir” la epistemología hacia otros frentes. Como vemos los
problemas de la epistemología son centrales y atacan a su estructura interna misma. De allí
que han surgido voces para abandonar la epistemología por considerarla una “lectura de
occidente”, por considerarla un campo cerrado frente a las necesidades actuales del mundo
que se presenta como incierto y relativo. Se plantea que es necesario superar las formas de
entender la epistemología y confirmar otras construcciones sobre el saber y el conocer
humano, para así trascender la modernidad y reinventar la realidad. Veamos algunos de los
planteamientos en este sentido.
4. LA SUPERACIÓN DE LA EPISTEMOLOGÍA, PARA UN TRABAJO EN LOS
EPISTEMES QUE SE MANEJAN EN LA PRODUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO
Las propuestas en este nivel buscan un punto de relación que permita abandonar la
occidentalización de la ciencia y pasar a un encuentro de conocimientos desde sus
producciones, desde sus puntos de surgimiento. Esos puntos de surgimiento
no son científicos, sino culturales, sociales, de uso de poder, de intereses, de deseos presentes
y ausentes. La propuesta de Fernando Garcés, docente de epistemología e interculturalidad
en la Universidad Politécnica Salesiana nos ayuda a entender mejor esta línea de
pensamiento. La concepción de epistemología forma parte de un cuerpo reflexivo que
Occidente (sé que “occidente” es un término complicado pero está lo suficientemente
generalizado como para dar una idea “amplia” que permita entender que se trata de aquello
que históricamente se estructuró como Occidente de lo que era en aquél momento el centro
de los sistemas interregionales más importantes previos al siglo XV, o sea, Europa central en
referencia al mundo árabe-musulmán ha ido refinando a lo largo de los últimos siglos. Es,
por tanto, una concepción mono cultural, geohistóricamente localizada y referencialmente
restringida. Es un concepto que tiene que ver con un tipo de conocimiento (particular) que
en un momento de la historia rompió las fronteras de su ámbito de imponiéndose como
universal. Esto no quiere decir que no sea un concepto útil e importante pero debe ser visto,
en mi opinión, desde este marco comprensivo y desde esta relatividad. Marcado este espacio
de comprensión de lo que debe ser entendido por epistemología, se la puede definir, en
cualquiera de sus corrientes, con la afirmación general de que es la ciencia que se ocupa del
estudio crítico del conocimiento científico o de la teoría del conocimiento. Lo cierto es que
habría que pensar en las opciones de concepción desde dentro de este espacio provincial
marcado por Occidente, o sea, lo que propiamente se llamaría epistemología, y otros espacios
de producción del conocimiento o de epistemes (como un término de encuentro).
En el mundo existen diversos modos de producción del conocimiento y es necesario acercarse
a esas epistemes para construir una epistemología que sea pluritópica, por lo menos. Pero al
trabajar desde la idea misma de epistemología, ¿no significaría esto tratar de meter a las
demás
formas de producción del conocimiento en la lógica totalizadora y monopólica del saber de
Occidente? Es posible. Sin embargo, dado que el conocimiento es siempre un conocimiento
situado creo que se puede pensar en una especie de campo de intersección en el que se
expresen en un cierto lenguaje mínimo esas distintas epistemes.
5. ANTECEDENTES CONCEPTUALES DE LA EPISTEMOLOGÍA
EVOLUCIONISTA
La epistemología evolucionista propone una vía alternativa para asumir la tarea de
comprender el proceso del conocimiento desde la biología y así, tal como lo señala Rupert
Riedl (1983), salir de los múltiples dilemas que han envuelto el problema del conocimiento
en la historia de la filosofía. De este modo, la pregunta por el conocimiento se plantea a partir
de la relación entre el viviente y el conocimiento y, en este sentido, la cuestión que se esboza
es la siguiente: “cómo se puede concebir que grandes sistemas de moléculas, como las que
configuran al lector y al autor, estén en condiciones de organizarse de tal forma que, según
su propio modo de ver, estén en disposición de reflexionar incluso sobre la molécula”. Al
mismo tiempo, la epistemología evolucionista plantea una relación con las ciencias diferente
a aquella que se trazó entre filosofía y ciencia desde la modernidad. En este sentido, para la
epistemología tradicional las ciencias “confirman” sus postulados filosóficos, para la
epistemología naturalizada la ciencia aporta elementos para reconstruir adecuadamente sus
postulados filosóficos. Desde la epistemología tradicional (racionalismo, empirismo,
criticismo trascendental) el sujeto se erige como la posibilidad de todas las representaciones
del mundo externo, por eso la pregunta del racionalismo y el empirismo ha sido ¿cuál es el
origen de nuestras representaciones? Y la respuesta se ha dado según lo que nuestro intelecto
o nuestros sentidos nos permiten percibir. Según lo anterior, la distancia entre racionalismo
y empirismo estriba en el origen de la actividad cognoscitiva del sujeto –sea en función del
intelecto o en función de los sentidos–, ya que definir con claridad la fuente de nuestras
representaciones permitirá responder una pregunta aún más fundamental para la
epistemología: ¿cómo concuerda nuestro conocimiento interno con el mundo externo? .Para
el racionalismo y el empirismo la concordancia entre la realidad y nuestra razón está
asegurada por la índole de nuestras facultades cognitivas, ya sea por su origen divino o por
su origen natural. En el primer caso, dicha concordancia se explica por un principio
extranatural que al trascender la finitud de las facultades del sujeto garantiza la posibilidad
del conocimiento absoluto de la realidad, a la vez que el mismo principio sustenta el orden
de lo real. En el segundo caso, es apenas obvio que dicho principio extranatural es
innecesario, pues el conocimiento del intelecto solo es posible si es antecedido por el
conocimiento de los sentidos, de ahí que a los empiristas les sea tan grata esa comparación
del intelecto con un cera en la que se imprimen sin más las sensaciones, de modo que la
concordancia es consecuencia del conocimiento privilegiado que nos procura el trato directo
de los sentidos con la realidad. En contraste con la posición racionalista o empirista, la teoría
crítica kantiana clausura la posibilidad de conocer la realidad en sí a favor de una explicación
de las condiciones de todo conocimiento posible.
6. LA HIPÓTESIS DE LA CAUSALIDAD DESCENDENTE Y SU LUGAR
EN LA EPISTEMOLOGÍA SELECCIONISTA: UNA MIRADA DESDE POPPER
Según Popper (1997) puede admitirse que en ciertas especies animales y en el hombre
podemos hablar de programas conductuales abiertos, es decir, aquellos que “no prescriben
todos los pasos de la conducta” (1997: 40), sino que a través de su interacción con el medio
ambiente se dejan abiertas ciertas alternativas. Como puede verse, no se trata solo de una
mera selección mecánica de conductas o rasgos por parte del medio ambiente, sino que en el
organismo, a través del ensayo y error, se van poniendo a prueba una serie de conductas que
son favorecidas por la selección, pero en cuya selección también ha influido el propio
organismo. A partir de Popper (1997) este proceso podría entenderse como la interacción de
varios sistemas de conductas que ubicados en diferentes niveles van favoreciendo la
aparición de conductas cada vez más complejas que reemplazan poco a poco la necesidad de
que el organismo tenga que poner a prueba su propia vida. Este proceso lo describe Popper
de la siguiente manera:
Una primera etapa es aquella donde puede evolucionar algo que actúa como una advertencia
centralizada, es decir, como una irritación, incomodidad o dolor que induce al organismo a
detener un movimiento inadecuado y a adoptar alguna conducta alternativa en su lugar antes
de que sea demasiado tarde, antes de que el daño infligido sea demasiado grande (1997: 41).
Según la anterior afirmación, la selección podría favorecer a los individuos
que son capaces de anticipar el peligro. Continúa Popper:
Como una segunda etapa, podemos considerar que la selección natural favorecerá a aquellos
organismos que ensayan, por un medio u otro, los posibles movimientos que pueden
adoptarse antes de ejecutarlos. De esta manera la conducta real de ensayo y error puede ser
reemplazada, o precedida, por una conducta sustitutiva de ensayo y error.
Y finalmente con respecto a este esquema, señala el autor:
Podemos quizá considerar como una tercera etapa la evolución de propósitos o fines más o
menos conscientes: de acciones animales con propósitos definidos tales como cazar. La
acción instintiva inconsciente puede haber estado dirigida a un fin anteriormente, pero una
vez que la conducta de ensayo y error imaginada o sustitutiva ha comenzado, se vuelve
necesario, en situaciones de elección, evaluar la etapa final de la conducta.
De este modo podríamos pensar que la evolución favorece la selección de conductas que no
están absolutamente programadas. Y en este sentido podemos hablar de organismos que
poseen un medio ambiente selectivo interno que preselecciona la mejor respuesta a un reto
externo y que responden a cambios de alta frecuencia que son relevantes para el organismo
y que no pueden ser detectados por la evolución a nivel genético.
7. LA NECESIDAD DE LA INCLUSIÓN DE OTRAS FORMAS DE SABER (NO
CIENTÍFCOS) Y EL DIÁLOGO DE CONOCIMIENTOS
Otro de los serios problemas que tiene la epistemología en sociedades de diferencias
pronunciadas, de construcciones culturales diversas, de sistemas históricos de injusticia, es
el debate sobre otros conocimientos que luchan por posicionarse en los marcos de validación
social. Dichos conocimientos, llamados también saberes están construidos desde “otras
lógicas”, otras formas de entender el conocimiento mismo, son conocimientos históricos y,
muchos de ellos, milenarios. El uso mismo de los términos ciencia, conocimiento y saber han
sido tan diversos que no podemos establecer un acuerdo sobre qué quiere decir, en sentido
estricto, cada uno. Podemos decir que hemos caído en concepciones tan generales que dicen
todo y nada a la vez, que pueden ser utilizados en sentidos tan amplios que todo puede entrar
en ese concepto, perdiendo toda especificidad para el debate y la criticidad. Por ello la
propuesta de definir ciencias, conocimientos y saberes se convierte en una tarea “al
imposible”. Lo que podemos es trabajar estas concepciones desde otras formas de
construirlas, desde otros presupuestos para entenderlos. Hacer una metacognición de ellas
como concepciones.
En esta metacognición, como campo previo a la comprensión de todos estos términos, es
fundamental entender que son términos que vienen de diferentes tradiciones, que vienen de
diferentes propuestas culturales y teóricas, que no pueden ser clasificables en presupuestos
fuera de sus propuestas, porque perderían sus dimensiones en las cuales tenían sentidos
construidos. La alternativa, entonces, es no jerarquizarlos, no colocar una tradición sobre
otra. Pues ese, parece, el complejo cientista o cultural que menos aporta para las
construcciones de epistemes desde la diversidad; pues cuando se los jerarquiza, uno gana y
otro pierde, dejando en evidencias prejuicios epistémicos y culturales a favor o en contra de
una posición. En otras palabras la jerarquización de estos términos implica una preferencia
por uno de ellos y eso evidencia la poca apertura a que conocimientos, saberes y ciencia sean
construcciones del saber, del conocimiento y de la ciencia que aportan al entendimiento de
lo complejo de la realidad, de lo diverso de las sociedades y de los mundos (en el sentido
heideggeriano). No con esto queremos decir que todo vale, sino que los caminos son diversos,
por ello hemos de ser críticos con las construcciones sobre “el mundo” que Problemas
epistemológicos de las ciencias humanas y de la educación tema central.

 La epistemología es la ciencia teórica y práctica partiendo de la observación y


deducción y valoradas, según corresponda, con el enfoque deductivo o inductivo.
 La epistemología se convirtió en una ciencia reconocida por primera vez en la
historia cuando se reunió un grupo de epistemólogos, algunos de ellos profesionales,
con el fin de intercambiar ideas e incluso de elaborar colectivamente una nueva
epistemología, el empirismo lógico. La reflexión filosófica individual y aislada, por
tanto incontrolada.
I. ANEXOS

BIBLIOGRAFÍA
 (s.f.). Recuperado el 19 de Mayo de 2018, de
https://aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/estudios_de_filosofia/article/vie
w/325422/20782814

 (s.f.). Recuperado el 20 de mayo de 2018, de


http://www.redalyc.org/html/4677/467746255003/

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