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Comunicado a la opinión pública:

PABLO CÁRDENAS, UNA VEZ MÁS, TRATA DE ENGAÑAR.

Ante las manifestaciones inexactas vertidas por el ex Director General del SINART
S.A., Pablo Cárdenas, en el marco de su comparecencia ante la Comisión de
Ingreso y Gasto Público, y algunos medios de comunicación, la Seccional ANEP-
SINART aclara a la opinión pública que:

1. El Sindicato NUNCA SE HA OPUESTO al proceso de Reestructuración o


Modernización como se ha dado a llamar internamente en el SINART S.A.
Hemos exigido transparencia y claridad al respecto, e incluso hemos
tenido que demandar en reiteradas ocasiones, nos tomen en cuenta en
esta dinámica, como se evidencia el último correo que le dirigimos al
respecto al señor Cárdenas, antes de su salida del SINART.
2. NO ES LA PRIMERA VEZ que se realiza un estudio salarial y reestructuración
en el SINART, como afirmó en reiteradas ocasiones ante la Comisión. Entre
los años 2010-2011, bajo la gestión de don Rodrigo Arias Camacho, la
empresa PriceWaterHouseCoopers llevó a cabo el primer estudio salarial
en el SINART S.A. llamado “REALIZACIÓN DE ANÁLISIS Y DESCRIPCIÓN DE
LOS 230 PUESTOS DE TRABAJO DEL SINART, S.A., ESTABLECIMIENTO DE UN
SISTEMA DE CLASIFICACIÓN Y VALORACIÓN DE PUESTOS Y DISEÑO DE UN
SISTEMA DE REMUNERACIÓN”, en el que se implementó la modalidad de
salario único, que hoy tiene a poco menos del 50% de los trabajadores de
la empresa bajo esa modelo.
3. EL PROCESO DE REESTRUCTURACIÓN o MODERNIZACIÓN EN EL SINART AUN
NO INICIA. El estudio del CICAP es el punto de partida para la
reestructuración en el SINART. Hasta tanto éste no finalice en todas sus
etapas y se presente ante el Consejo Ejecutivo del SINART, SE TIENE SÓLO
AVANCES EN LOS ESTUDIOS, lo que evidencia la falta de conocimiento en
la materia del señor Cárdenas ante la Comisión el lunes 4 de junio.
4. Lastimosamente el éxito en parrilla programática, tanto para Canal Trece
(hoy Trece Costa Rica Televisión) y Radio Nacional (hoy 101.5 Costa Rica
Radio), del que se presumió en la Comisión, se queda solo en palabras,
pues los cambios arbitrarios ejecutados en su administración no lograron
superar los números de audiencia de periodos precedentes, con el
agravante de haber quitado programas que sí tenían buenos indicadores.
5. NUNCA FUIMOS ALIADOS DE MARIO ALFARO. El manifiesto DE LOS
TRABAJADORES DEL SINART al que hace referencia el señor Cárdenas
indica claramente:
“Que se mantenga el actual Presidente Ejecutivo señor Mario Alfaro en su
cargo mientras se lleva a cabo la investigación en su contra, como lo
indica el debido proceso, Y ASÍ EVITAR QUEDAR SIN PRESIDENTE EJECUTIVO
Y SIN DIRECTOR GENERAL.”
Incluso, desde el 9 de abril, hicimos llegar al Presidente de la República,
don Carlos Alvarado, una nota donde le solicitábamos que, ante el
cambio de autoridades, nombrara personas con los atestados y
humanismo requerido, profesionales con “experiencia, formación y
conocimiento comprobados en medios de comunicación.”
Claramente en un sinsentido lo que alega el señor Cárdenas en sus
alegatos.
6. Rechazamos cualquier insinuación de resistencia al cambio por parte de
esta Seccional ANEP. Hemos cumplido con nuestra responsabilidad y
obligación, como sindicalistas y como trabajadores públicos, de
denunciar ante las instancias correspondientes y opinión pública, posibles
actos de corrupción que dañen, aún más, la ya maltrecha imagen del
trabajador(a) estatal.

En algo si coincidimos con don Pablo, estamos en total desacuerdo con el


manejo administrativo que su gestión dio a temas laborales tales como:
1. Criterios jurídicos institucionales que claramente están en contraposición al
mismo Código de Trabajo en temas de como jornadas laborales, donde
su administración entiende e interpreta jornadas diurnas desde las 8 hasta
20 horas o más.
2. El acoso y persecución contra aquellas direcciones, jefaturas,
coordinaciones y trabajadores que se atrevieron a cuestionar sus
decisiones. El más reciente ejemplo ventilado ante la opinión pública, la Ex
Jefe de Recursos Humanos que le debatió el nombramiento de la
Directora de Medios Interactivos, con fundamento técnico administrativo
y ya sabemos que pasó.
3. Brindar beneficios como el no marcar a unos trabajadores y a otros no,
pese a estar contratados bajo el mismo perfil profesional.
4. Los permisos sin goce salarial otorgados, a unos si y a otros no, a partir de
posiciones personales y sin mediar el mínimo de humanidad en estas
gestiones.
5. Atribuirse potestades en temas laborales que son competencia
únicamente del Consejo Ejecutivo, como lo establece la ley.

SI SE LE DESPIDIÓ POR PÉRDIDA DE CONFIANZA.

Es lamentable que el señor Cárdenas pretenda engañar a los diputados y a la


ciudadanía, argumentando que no se le despidió por pérdida de confianza
porque no lo dice la carta de despido, cuando más allá de legalismos y
diplomacia con que le redactaron la carta, lo cierto es lo que quedó escrito en
las actas de las sesiones del Consejo Ejecutivo, en las cuales se señala
expresamente que el Consejo ya no tenía confianza en la gestión del Director
General.
La pérdida de confianza se dio por una suma de hechos, de los cuales, la dudosa
operación de despido del ahora diputado Enrique Sánchez fue la causa final.

En cuanto al despido de su asesor y amigo, argumentó que acordó su despido


pensando en el interés del SINART, pues el señor Sánchez ya era diputado electo.
Si tanto le preocupaba el interés del SINART, ¿por qué Pablo Cárdenas no le
canceló contrato a su amigo durante tantos meses que laboró Sánchez siendo
un candidato en campaña activa por su candidatura y a favor del PAC, con
injerencia en decisiones claves de la cobertura política por los medios del
SINART?

Lo mantuvo como asesor por intereses personales y partidistas, y le gestionó el


despido con responsabilidad patronal para beneficiarlo económicamente con
los casi dos millones de colones que no serían pagados por Pablo Cárdenas, pero
si por el SINART.

A pesar de ser una decisión de alta relevancia política y económica, Pablo


Cárdenas no informó con antelación al Consejo Ejecutivo de su intención y sólo
de manera colateral se ve obligado a informar de la decisión de despido
realizada al señor Sánchez, acto que de inmediato cuestionó el Consejo. Así se
terminó de acumular la desconfianza del Consejo en el señor Cárdenas.

Tal desconfianza se vio incrementada por los malabarismos a los que debió
acudir Pablo Cárdenas para echar atrás un despido con responsabilidad
patronal: señalar a una asistente como responsable de no haber entregado la
carta de despido, carta que él mismo informó al Consejo que había entregado
personalmente al señor Sánchez.

Y luego, aceptar para trámite de despido una carta de renuncia de Sánchez


con carácter retroactivo. En realidad, si el funcionario no recibió la carta de
despido, entonces el deber del funcionario era presentarse a trabajar. No se
presentó a trabajar, entonces Pablo Cárdenas tenía que ejecutar un despido por
abandono de trabajo, pero era su amigo y no lo despidió, no pensó en el interés
del SINART, y aceptó como válido algo que es ilegal… tramitar una renuncia
cuando según la ley laboral le correspondía tramitar el despido sin
responsabilidad patronal.

PÉSIMO MANEJO DE LAS RELACIONES LABORALES.

La desconfianza más evidente que se venía acumulando en el Consejo Ejecutivo


por la administración de Pablo Cárdenas tiene relación con el mal manejo de las
relaciones con los trabajadores.
El malestar laboral se acumuló al no responder en tiempo las comunicaciones de
los trabajadores, no dar soluciones a tiempo. Realizar concursos “arreglados”
para incorporar gente amiga contraviniendo a la Convención Colectiva.
Inventar un puesto de Dirección para beneficiar una amiga con un puesto y un
salario.

Suspender pagos de ajustes al salario de los trabajadores, incumpliendo el


régimen de retribuciones vigente y arrogándose potestades que sólo le
competen al Consejo Ejecutivo de dictar la política de retribución salarial del
personal.

Y como si fuera poco, cae sobre la responsabilidad de Pablo Cárdenas el


despido ilegítimo de dos funcionarias, una de las cuales debió reincorporarla con
pago de salarios caídos con base en un arreglo ante la demanda puesta en los
tribunales. Y un segundo caso, el despido de la Jefa de Recursos Humanos por
no atender las exigencias arbitrarias de Pablo Cárdenas en materia de
nombramientos, caso ya resuelto por los tribunales en primera instancia, con
orden de reinstalación y pago de salarios caídos. Así el señor Pablo Cárdenas
acumuló irregularidades en su gestión y suficientes para que se diera la pérdida
de confianza por parte del Consejo Ejecutivo.

En todo caso, los trabajadores esperamos que siendo el señor Cárdenas, como
dice, un funcionario que actuó comprometido con el SINART, que muy pronto
esté reintegrando al SINART los millones de colones que pierde por estas pésimas
decisiones administrativas, de las cuales él es el responsable, de lo contrario que
el Consejo Ejecutivo proceda a hacer el reclamo.

SECCIONAL ANEP-SINART