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Filosofía

CLASE 1 : ¿DEL MITO AL LOGOS?

CLASE 1

¿Del Mito al Logos?

Contenidos:

Mito-Logos. Comienzos del pensamiento filosóficos. El problema de la definición.

Consignas de trabajo:

1-¿Qué es un mito? . Establezca las vinculaciones y diferencias con el saber filosófico.

2-Mito de Prometeo: establezca la importancia de su estudio .¿Por qué es importante


resaltar la figura prometeica?

3- A partir del video del filosofo Sagan explique el contexto social - cultural e histórico en el
cual comienza el pensamiento filosófico.

4- Explique por qué definir a la filosofía ya es un problema filosófico.

¿Qué son los Mitos?

La palabra mito deriva del griego MYTHOS, que quiere decir cuento o relato, la última acepción
de procedencia desconocida.
Según el diccionario de la Real Academia Española, (1970)
Todo lo que escapa a la lectura racional, es considerado “fantasía” – facultad que tiene el ánimo
de reproducir por medio de imágenes el pasado, idealizando la realidad.

El profesor Hugo Bauzá en su trabajo “El mito entre fantasía y verdad “, intenta esclarecer y
ordenar tendencias en cuanto a definir el mito.
Comienza con un intento de definición, destacando los aportes de la antropología, la historia de
las religiones, y los estudios hermenéuticos. No existe para el autor una definición
universalmente válida, ya que las definiciones son contrastantes entre sí, y las múltiples
opiniones entran en un “diálogo de sordos”.
La importancia de los mitos en la historia, es indudable, pero es obra de la imaginación, no
pueden ser considerados literalmente ciertos (historias sobre hombres y dioses,)

la Filosofía en cambio, es obra de la Razón.

A lo largo de la historia el pensamiento mítico ha sufrido muchos cambios. El primero surge


entre los filósofos de la antigua Grecia al buscar la “verdad” (aletheia), Sin embargo, los filósofos
no logran desprenderse totalmente de los mitos, y en la actualidad extraen del mito clásico
pautas metodológicas, modelos, estructuras y otras líneas de análisis que les permitan dar luz al
pensamiento antiguo.
El mito, mediante la imaginación permite situarse en una realidad diferente a la que se
accede mediante “la Razón”
El mito ronda tanto en el terreno de la religión como la metafísica, sin ser por ello religión, ni
metafísica, pero indefectiblemente relacionado a ellas y a la historia de cada pueblo o
civilización: “no es la historia de un pueblo la que determina su mitología, sino al revés, su
mitología determina su historia” (E. Cassirer)

Cuando los presocráticos atribuyeron el origen del mundo a los elementos naturales como el
agua, el aire, invalidaron el fundamento del mito, desde entonces surge una tensión entre
mythos y logos.

Parménides, recurre al mito para expresar ciertas líneas de su pensamiento, lo mismo sucede
siglos más tarde en Roma con Lucrecio. Platón a su vez critica el pensamiento mítico por su
vínculo con el arte, caratulándolo como conocimiento erróneo e incluso perverso, difusor de
falsedades, pero en ocasiones inventa mitos o “imágenes alegóricas” para fortalecer su doctrina.
Los alegoristas, no rechazan los mitos, sino que los sustraen del código poético, y los
interpretan como código racional.
Los mitos se debilitan a medida que la razón progresa, aunque se mantienen en los terrenos en
que la razón no puede opinar, como en el tema de la vida ‘post mortem’, terreno compartido
con la religión.
San Agustín (s.IV-V), desacredita la mitología pagana y atiende solo el aspecto “natural” del mito
sin asociarlo a la forma de “pensamiento”. Compara los dioses paganos con poderes diabólicos.
En el S.XVI, la postura racionalista desmitifica todo lo que no esté contenido en la realidad
tangible, ataca las fiestas paganas y la mitología clásica, que altere el pensamiento imperante
de la iglesia, ajusticiando y condenando a la hoguera por parte de la Inquisición.
El pensamiento positivista del s. XIX, fundamenta la era de la razón y paradójicamente, instaura
el mito “encuentro del ser con el devenir”

Los mitos, no se sabe bien como nacen, ni quien los fundo y difundió por primera vez, se trata
de una creación anónima, de carácter colectivo, transmitidos por vía oral, de generación en
generación, que solo pueden seguir su huella a través de mutaciones validas que responden a la
misma rama.
Los mitos no mueren, tienen continuidad, ocasionalmente en el “sincretismo” con algunos
credos religiosos o cultos que le permiten renacer sociopolíticamente.

El mito no debe ser entendido como alegoría, ni como símbolo, sino como un relato que nos
remite a acontecimientos intemporales, la recitación de mitos en actos comunitarios, reviste un
carácter ritual, es difícil imaginar una mentalidad crítica, contraria al pensamiento mítico, es
decir, no se puede consultar una enciclopedia para ver si existe Dios o si hay otra vida después
de la muerte porque la enciclopedia tampoco nos proporciona una respuesta. No obstante,
conformamos nuestra propia opinión sobre la vida, puede que la verdad llegue a ser descubierta
algún día, o que nunca lleguen a develar el misterio. No obstante, el misterio sí tiene una
solución. O existe vida después de la muerte, o no existe.