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Niños con aprendizaje lento

Niños aprendizaje lento


Contenido [esconder]
 1 Necesidades de los niños con aprendizaje lento
 2 Problemas generales de aprendizaje
 3 Características de los niños con aprendizaje lento
 4 Rasgos principales de estos alumnos en el aula
 5 Modelo de trabajo para los procesos cognitivos en el aprendizaje
 6 La importancia del trabajo del maestro con estos niños
 7 Necesidades educativas especiales
 8 Algunos consejos
Necesidades de los niños con aprendizaje lento

Los niños con dificultades de aprendizaje no necesitan solamente de un adulto que


entienda una palabra o que intenta explicar un término.

Además requieren acciones activas y eficientes, en un marco impregnado de compromiso


por todas las personas intervienen en la vida de los niños. Todos en algún momento de
nuestro desarrollo hemos presentado dificultades para aprender.

Sin embargo la duda es ¿cuándo? esta situación se califica en un rango más o menos acorde
a lo esperado en relación al desarrollo y exigencias del medio a una edad determinada. Para
aclarar este aspecto vamos a definir y caracterizar a este grupo de niños o niñas.

Las Dificultades de Aprendizaje se clasifican en Problemas Generales de Aprendizaje y


Trastornos Específicos de Aprendizaje. En este caso nos centraremos en:

Problemas generales de aprendizaje

Se manifiesta un retardo general de todo el proceso de aprendizaje, observándose lentitud,


desinterés, deficiencia en la atención y concentración, afectando el rendimiento global.

Estas características se presentan en niños con un desarrollo normal y con inmadurez en el


área cognitiva o verbal, lo que provocaría una lentitud para aprender.

También es posible ver estas manifestaciones en niños con déficit cognitivo, dificultades
auditivas severas y alteración en la psicomotricidad.

Características de los niños con aprendizaje lento

Alumnos de Aprendizaje Lento son alumnos que presentan dificultades para seguir un
ritmo de aprendizaje normal, por presentar problemas a nivel de memoria, junto con
una menor capacidad de atención a estímulos verbales y de expresión, y dificultades para
evocar y recuperar la información aprendida.
Estos alumnos no estarían en la categoría de déficit cognitivo, ni tampoco presentarían un
TEA, ni alteraciones en su desarrollo sensorial o afectivo. Este grupo está constituido por
niños con un desarrollo más lento y con un ritmo crónico de aprendizaje más bajo que el
resto de sus compañeros, Bravo 1994.

Caracterización educacional de los niños de Aprendizaje Lento. (Bravo, 1994)

1. Lentitud para procesar la información escolar y para seguir el ritmo de


aprendizaje del resto de sus compañeros.
2. Inadecuación entre el nivel de desarrollo de sus estructuras cognitivas y el grado
de complejidad de los contenidos escolares.
3. Baja motivación para aprender, acompañada de una baja autoestima.
4. Inadecuación entre sus habilidades psicolíngüísticas y el lenguaje utilizado por el
profesor.

Los niños de aprendizaje lento en la escuela poseen un desempeño académico muy


descendido. Muchas veces repiten cursos, medida que no logran los resultados
esperados, ya que se mantiene el bajo desempeño académico y se complica la situación del
alumno, con una creciente desvinculación con su grupo de pares de referencia, lo que pone
en riesgo la adaptación social y la maduración en aspectos de la vida relacionados con la
convivencia, la imagen personal y la socialización. En estos niños las habilidades sociales
generalmente se encuentran poco desarrolladas, existiendo muchas veces problemas
conductuales y de adaptación a las exigencias de la escuela, problemas interpersonales,
ansiedad, depresión, entre otras.

Al respecto, es importante destacar que un niño que no experimenta éxito en su aprendizaje


se define a sí mismo como una persona que no es capaz de aprender, lo que afecta
directamente su autoestima y capacidad de logro, llevándolo a vivir situaciones de
reiteradas frustraciones, limitándose de este modo su proyecto de vida.

Vídeo sobre la autoestima en los niños, fortalezas y debilidades:


Rasgos principales de estos alumnos en el aula

Siguiendo a Bravo (94) y Morales (97), se entiende por estos alumnos aquellos que, sin
presentar discapacidad cognitiva ni alteraciones significativas en su desarrollo sensorial
y afectivo, presentan dificultades para seguir el ritmo de aprendizaje normal, para
memorizar y para evocar la información una vez aprendida.

Destacan, como principales rasgos característicos de estos alumnos, los siguientes:

 Lentitud para procesar la información.


 Inadecuación entre sus estructuras cognitivas y el grado de complejidad de los
contenidos.
 Baja motivación para aprender.
 Baja autoestima.
 Inadecuación entre sus habilidades psicolingüísticas y el lenguaje utilizado por el
profesor.
 Incapacidad para organizar y estructurar la tarea por sí mismo.
 Escasa atención.
 Bajo nivel de perseverancia.
El planteamiento de Artuto y Guzmán ayuda a terminar de entender en qué consiste,
estableciendo que los alumnos de aprendizaje lento presentan problemas generales de
aprendizaje, destacando dos aspectos clave:

 Déficit general de todo el proceso de aprendizaje, observándose lentitud,


desinterés, deficiencia en la atención y concentración, afectando al rendimiento
global.
 Son niños con un desarrollo normal pero con inmadurez en el área cognitiva o
verbal (lo que se refleja en un CI de 70 a 85-90), lo que provocaría esta lentitud para
aprender.

Modelo de trabajo para los procesos cognitivos en el aprendizaje

Estos autores establecen como elementos del proceso cognitivo: la Planificación, la


Atención, el procesamiento Simultáneo y el procesamiento Sucesivo, dando lugar a la teoría
P.A.S.S. De aquí se determinan los siguientes sistemas funcionales de lo que llaman
“aparato” cognitivo:

1. Sistema de Planificación, siendo responsable del establecimiento de objetivos, la


selección o la elaboración de estrategias y el control de la actuación.
2. Sistema de Atención; responsable de la activación y estimulación, de
mantenimiento del grado adecuado de “alerta” para la realización de la actividad.
Aquí se puede distinguir entre atención selectiva y sostenida
3. Sistema de Procesamiento (o codificación), que se encarga de la recepción,
interpretación, transformación y almacenamiento de la información, en definitiva,
del tratamiento directo de la información, y podrá ser de dos tipos:

 Procesamiento simultáneo: que trata las unidades de forma holística.


 Procesamiento sucesivo o secuencial: que conecta las unidades de procesamiento
de manera serial o lineal, analítica, estableciendo entre ellas nexos de carácter
temporal.

Algunas características de los niños con aprendizaje lento pueden ser:

 Necesidad de repetir las cosas muchas veces para que se le “queden.”


 Su forma de razonar es sencilla, prefiere lo práctico y lo concreto
 Su rendimiento es mayor en tareas cortas, y en ejercicios teóricos.

La importancia del trabajo del maestro con estos niños

El niño con aprendizaje lento puede funcionar en casi todos los tipos de escuelas, siempre y
cuando el personal que lo instruya tenga la sensibilidad de trabajar respetando su ritmo y
ofreciéndole la atención necesaria. Si se le da la oportunidad el niño sin dudas podrá
aprender y mejorar, hasta casi igualarse con sus compañeros, pero más lentamente.

El desempeño del maestro ante este tipo de alumno será el responsable directo del impacto
positivo o negativo ante las actividades lúdicas y todo lo relacionado a su vida escolar. El
maestro debe proporcionarle al niño metas que sean a su nivel y desarrollo, (que él pueda
superar), reforzarle cualquier progreso en el aprendizaje por mínimo que sea, afianzar
su interés por los estudios y jamás compararlo con otro alumno, en todo caso, solo consigo
mismo. Las notas deben calificar su esfuerzo y progreso, pues él necesita más tiempo que
sus compañeros, sus calificaciones les servirán de refuerzo, en cambio las malas notas les
harán abandonar sus estudios.

Las exigencias, las presiones, la impaciencia, producen en él tensiones emocionales que


dificultan su aprendizaje aún más. Por lo tanto es conveniente que sean evitadas.

Cuando a estos niños no se les presta la atención que necesitan, aparece una grave
inadaptación, que hace inútil la enseñanza y la escuela.

Necesidades educativas especiales

En relación a las necesidades educativas especiales de estos niños, es posible apreciar


un desarrollo del pensamiento que requiere la mediación de elementos más concretos,
existiendo dificultades para consolidar un pensamiento más abstracto, globalizador y
divergente. Del mismo modo, son frecuentes las dificultades en la memoria tanto a corto
como a largo plazo. Es así como lo que aprenden hoy se han olvidado mañana.
Frecuentemente los profesores advierten que los niños no dominan el vocabulario básico
de las temáticas en estudio; asimismo, les es difícil categorizar la información o
transferirla a otras situaciones. Del mismo modo, estos alumnos pueden emplear largos
períodos de estudio en sus hogares, sin embargo sus notas son siempre bajas. Una de
las razones de estas dificultades se asocia muy frecuentemente a la falta de instrumentos
verbales para comunicar sus conocimientos y a la tendencia al aprendizaje textual y
memorístico.

Yánez y Palacio (1999) creen que, sin duda, los niños con aprendizaje lento constituyen un
gran desafío para la educación. Estos niños deben educarse en la escuela común,
beneficiándose de una vida lo más normal posible. La escuela, les debe otorgar la
posibilidad de educarse, impulsando el empleo de programas flexibles que valoren sus
potencialidades y fortalezas, los ayude a descubrir sus vocaciones, y los apoye y estimule en
el trabajo de las áreas de aprendizaje que les presentan mayores desafíos.

Definir a un niño con “lento aprendizaje” está sujeto más que nada al criterio de los
profesores, debido a que es un término muy utilizado en el área académica. Las causas ni
siquiera se indagan, pero estos son niños que toda su vida van arrastrando materias.
Pareciera que les falta motivación o capacidad; en general presentan problemas en todas las
materias de la escuela y necesitan de una educación que se centre más en ellos para que
puedan avanzar al parejo de sus compañeros.

Algunos consejos

 Utilice métodos Sencillos. Use técnicas de enseñanza sencillas. La repetición es


buena. Los métodos de enseñanza “antiguos” funcionan mejor para estos casos. Los
maestros para niños de lento aprendizaje usan las antiguas tarjetas de repaso.
 Pocas Distracciones. Use páginas de libros y otros trabajos que no tengan imágenes
que puedan distraer la atención del niño. Las imágenes y el color innecesario puede
ser una distracción que puede causar frustración. Asegúrate de que el cuarto esté
libre de ruidos y objetos que sean innecesarios.
 Enseñanza Constante. Trabaje con el niño uno a uno. Él lo necesita allí con él todo
el tiempo. Es incapaz de enfocarse sobre una tarea y terminarla sin que usted esté
allí para ayudarle y motivarlo. Este preparado para pasar tiempo con el niño.
 Destrezas Básicas. Concéntrese en lo básico de la lectura y las matemáticas. Puede
leer historia al niño para hacer un experimento científico con él, pero asegúrese de
que esté progresando en las habilidades básicas de la lectura y las matemáticas.
Estas serán las habilidades que le serán indispensables cuando sea adulto.
 Reforzar positivamente sus esfuerzos afianzando su interés por la escolaridad.
Concéntrese en reforzar de manera positiva cada uno de sus logros y nunca lo ataque
personalmente. Las presiones y humillaciones que acompañan la desesperación al
hacer las tareas SOLO HARAN QUE EL NIÑO RETROCEDA EN SU
APRENDIZAJE. No lo juzgue, ámelo, respételo, entiéndalo y si es necesario busque
ayuda porque la mayoría de estos niños son inseguros y tiene una autoestima baja.

Técnicas de estudio para ayudar a aprender y recordar: el poder de las imágenes

Dificultades de
aprendizaje (DA) “la
tortura de aprender”
febrero 1, 2017 /// ANA MUÑOZ MIGUEZ





¿Su hijo tiene dificultades con la lectura, las matemáticas, la


escritura, la atención o coordinación? Tal vez estos problemas
podrían deberse a una dificultad de aprendizaje. En este artículo,
Ana Muñoz, psicóloga, nos explica qué son las dificultades del
aprendizaje, cuáles son sus síntomas y cómo identificarlas.
Descubre los tipos de dificultades de aprendizaje más comunes y
cómo podemos trabajarlas en familia.
Las dificultades de aprendizaje pueden presentarse de diferentes
formas: Problemas a la hora de pronunciar las palabras, de llamar a
las cosas por su nombre, dificultades para aprender las letras y leer,
dificultades con la escritura, caligrafía difícil de entender,
problemas con los números, dificultades con el cálculo, no seguir
las instrucciones que se le dan, etc…
¡Llega la hora de aprender! Dificultades de aprendizaje

¿Qué son las dificultades de


aprendizaje? Definición del
problema
Las dificultades del aprendizaje (DA) es un término genérico que
utilizamos para referirnos a un grupo bastante heterogéneo de
trastornos que afectan al aprendizaje, y se manifiestan por
dificultades importantes a la hora de hablar, leer, razonar, escribir, o
comprender las matemáticas y aritmética. Estos trastornos son
inherentes a la persona y, normalmente, debidos a una disfunción
estructural en el sistema nervioso del individuo. Por lo que es
frecuente que las dificultades del aprendizaje acompañen a la
persona a lo largo de todo su proceso vital.
La base de las dificultades del aprendizaje suele encontrarse en
procesos psicológicos básicos como atención, memoria, percepción,
lenguaje, capacidad de autorregular los procesos mentales, así como
factores emocionales y motivacionales. Suelen identificarse en los
primeros estadios del desarrollo (infancia, niñez o adolescencia), ya
que hay una inadecuada adquisición y desarrollo de las habilidades
importantes y esenciales del aprendizaje en la escuela. ¿A qué nos
referimos?
Veamos el siguiente caso: un niño/a tiene dificultades para contar
sus ideas, le cuesta hilar la historia, organiza mal el discurso y a
veces se hace complicado entenderle. Además, es posible, que
presente problemas para saber cómo comportarse o jugar con sus
compañeros. ¡Incluso a veces responde de forma agresiva! Con
frecuencia Este niño puede no saber jugar con sus compañeros y
comportarse con ellos de una forma agresiva. Puede caerse con
frecuencia y no tener habilidad de movimiento en el juego. Según
algunas personas de su alrededor los definen como: “es un poco
lento”, “necesita mejorar su psicomotricidad”, “se despista mucho”,
“es vago”, “es inmaduro”…
“Juan es un niño de 6 años que está en 1º de Primaria y muestra
dificultades para reconocer las letras y escribir correctamente las
palabras. Invierte el orden de las letras, su ritmo es muy lento y lo
que aprende, se le olvida. Tras pasar al siguiente curso, Juan
continúa con las dificultades para leer, escribir y entenderse con
las matemáticas”

El concepto de Dificultades de Aprendizaje (DA) ha ido


evolucionando a lo largo de la historia y se ha visto influido por el
contexto social-político y educativo de la época y por la disciplina
predominante del momento, como la medicina y la psicología. Así,
el estudio de las dificultades de aprendizaje y la preocupación por
ellas no siempre ha estado ahí. Es más, antiguamente no se conocía
este tipo de dificultades y no se le daba importancia ya que se creía
que no influía en la vida cotidiana de la persona.
Las dificultades de aprendizaje son un conjunto de trastornos que
suelen crear confusión entre ellos. Esto es debido a la falta de una
definición clara, a las coincidencias entre los diferentes trastornos y
a las diferencias entre la población escolar a la que hace referencia.
Las dificultades de aprendizaje se dan en un numeroso grupo de
alumnos, su causa no es siempre detectable y a veces esta causa es
múltiple y referente al ambiente. Esto implica dificultades en su
detección, diagnóstico e intervención.
Aprender a leer es una actividad que requiere mucho tiempo y
esfuerzo, algo debemos tenerlo en cuenta. La adquisición de la
lectura y de la escritura son esenciales en el desarrollo del lenguaje,
ya que no es sólo aprender a escribir, sino aprender a comunicar un
mensaje escrito. Ambas modalidades se ven reflejadas en los dos
aspectos del lenguaje, el comprensivo (capacidad para comprender
el lenguaje oral y escrito) y el productivo (capacidad para
expresarse de forma también oral y escrita). Aunque el lenguaje oral
y escrito comparten características comunes, el lenguaje escrito
presenta más dificultades.
Dentro del proceso evolutivo, los ritmos de aprendizaje son únicos
en cada niño. Es muy importante estimularles para que aprendan
nuevas capacidades, pero también lo es no forzar su desarrollo si el
niño aún no está preparado para ello. Si el ritmo de un niño es lento,
cuanto más avance en el desarrollo evolutivo, más dificultades se
pueden presentar. Además la maduración puede ser más lenta y
existir desajuste respecto al resto de sus iguales. Ahora pensemos en
lo siguiente: los niños que presentan alguna de estas dificultades de
aprendizaje, ¿cómo se sienten entre sus iguales, en su familia y
sobre todo, cómo se sienten con ellos mismos?
Dificultades de aprendizaje según la edad

Síntomas de dificultades de
aprendizaje ¿Cómo
podemos identificarlas?
Por todo esto surge la necesidad de detectar cuanto antes estas
dificultades, de poder intervenir en ellas para reducir la gravedad y
las futuras repercusiones. Esta detección recae en las personas que
rodean al niño: familia, profesores, orientadores… donde el trabajo
en equipo y coordinado facilitará su proceso. Para eso, ¡atendamos a
los diferentes síntomas que nos avisan de posibles dificultades en el
niño!
Según la edad, estas son las dificultades de aprendizaje:
1- Niños de entre 2 y 4 años:
Algunas señales tempranas de un trastorno del aprendizaje pueden
ser:
 Hiperactividad: No parar de moverse, ir de un lado al otro,
levantarse continuamente de su asiento.
 Dificultades de atención: No miran cuando se les habla, no
atienden a las instrucciones, se distraen con facilidad,
abandonan rápidamente las tareas sin terminarlas.
 Dificultades para comprender lo que se les dice, cambian de
tema o interrumpen constantemente.
 Dificultad para expresar lo que quieren decir y comunicar.
 Problemas para aprender conceptos nuevo, como formas,
números…
 Problemas de conducta, como molestar o pegar a sus iguales, y
conductas llamativas como gritar, llorar o romper cosas.
 Dificultades sociales, son menos autónomos, necesitan la
presencia del adulto y suelen preferir jugar con niños más
pequeños.
 En el desarrollo motor, falta de coordinación en general, van
rígidos al andar, se tropiezan fácilmente, dificultades además
para acciones como colorear, recortar o pegar.
2- Niños de entre 5 y 6 años:
Supone el inicio en el aprendizaje formal de la lectura, escritura y el
cálculo. Esto puede ser un proceso complicado para ellos,
especialmente si el niño padece dislexia: No progresan en relación a
sus iguales y comienzan a surgir sentimientos de inferioridad, falta
de motivación, falta de interés y suspensos. Sus dificultades se
centran en aspectos concretos, aunque otros se mantengan
correctamente. Además, su capacidad intelectual suele ser
normal. ¿Qué ocurría con el ejemplo de Juan? Los padres
comienzan a preocuparse por las dificultades que muestra Juan,
pero no es fácil asumir que a su hijo le llamen “vago o mal
estudiante”. ¿Qué observamos?
 Presencia de errores en la lectura y escritura confundiendo
letras, cambiándolas de posición por letras similares.
 Les resulta difícil aprender cálculos sencillos por no ordenar
correctamente las secuencias de números y a la vez problemas
para aprender secuencias temporales.
 Dificultades para recordar la información aprendida, problemas
de atención, motivación y conducta.
3- Niños de 7 en adelante:
En este momento, si el niño no ha aprendido bien a leer y escribir,
debemos incrementar las alarmas. Observamos:
 Lectura ineficiente: confunde letras, cambia palabras, lee
despacio con ritmo entrecortado y errores.
 Dificultades en la expresión escrita a la hora de hacer
redacciones y comprender un texto para responder a preguntas
relacionadas.
 Además no comprende los enunciados de matemáticas, por lo
que no puede realizar el ejercicio correctamente ni acabarlo.
 Por último, pero no menos importante, destacar la presencia de
factores emocionales como ansiedad, bloqueos, rechazo escolar
o baja autoestima.
4- Adolescencia:
Normalmente en esta edad, estas dificultades ya deben estar
detectadas y trabajadas. ¿Qué puede ocurrir si no se ha detectado
antes?
 Continúan los errores de lectura, escritura o cálculo.
 Baja capacidad para preparar exámenes y organización de
tareas, planificación.
 Bajo rendimiento escolar y malas calificaciones.
 Siguen apareciendo factores emocionales como ansiedad.
Como se ha podido observar, las dificultades del aprendizaje no
tiene que ver con problemas de visión, ni audición, ni por
diferencias culturales, ausencia de oportunidades educativas,
cambios frecuentes de colegios o baja capacidad intelectual.
Tras conocer los síntomas que podemos detectar en los niños, el
siguiente paso corresponde a los padres. Son una figura de
referencia para ellos, y es esencial que sean grandes observadores y
que presten todo el apoyo que puedan. De esta manera, cuando se
detecten dificultades habrá que acudir a los profesionales en estas
áreas (psicólogos, pedagogos, psicopedagogos, orientadores…).
Podrán atender y evaluar los problemas de aprendizaje del niño
mediante una intervención psicopedagógica.
Empecemos por aceptar estas dificultades, escuchar las emociones y
sensaciones de su propio aprendizaje. Esto nos permitirá entenderlo
como una forma diferente de aprender y nuestro impulso será
esencial para ellos. ¿Qué ocurre cuando supone una tortura para
ellos el aprendizaje por todas esas dificultades y su alrededor los
califica de “vago”, “torpes” o “tontos”?

Tipos de dificultades de
aprendizaje
Para seguir profundizando en las dificultades de aprendizaje,
debemos conocer que las DA pueden ser abordadas desde muchos
ámbitos de estudio como la medicina, la educación, la
socioeconomía, etc. En cada uno de estos ámbitos el enfoque es
diferente en función de sus intereses. ¿Qué significa esto? En este
apartado se expondrán algunas definiciones y los subtipos de
dificultades de aprendizaje.
Las dificultades de aprendizaje son equivalentes a las Necesidades
Educativas Especiales, cuyo objetivo era unir todas las categorías
tradicionales de la Educación Especial y eliminar cualquier etiqueta
negativa y amenazante hacia los niños y sus problemas.
Las Dificultades en el Aprendizaje integran cinco grupos
diferenciados, distribuidas de menor a mayor gravedad, de menor a
mayor afectación y de mayor a menor cronicidad.

1. Los Problemas Escolares (PE)


son el grupo menos grave, no se prolongan en el tiempo y no suele
ser necesaria una intervención especializada, solo un seguimiento
tutorizado. Probablemente son los más comunes de estas
dificultades de aprendizaje. Suelen remitir con facilidad, incluso en
ocasiones de forma espontánea. Se trata de alumnos con un
rendimiento académico bajo o medio-bajo, aunque con capacidades
intelectuales suficientes para obtener mejores resultados. Estudian
poco y tienen malos hábitos, leen bien aunque no comprenden
siempre lo que leen y escriben de manera pobre. Tienen dificultades
y rechazo por aprender contenidos de asignaturas puntuales, como
matemáticas o de lengua, aunque en el resto de materias no haya
problemas.
Suelen iniciarse a lo largo de toda la vida, predominantemente antes
de la adolescencia y en ella. Su aparición se relaciona con
inadecuadas pautas educativas familiares. Los alumnos con
problemas escolares faltan a las clases, no tienen motivación para
conseguir sus metas, no muestran interés y las expectativas sobre
sus capacidades son bajas.
Las consecuencias de los problemas escolares es un rendimiento por
debajo de su capacidad. Si no se atienden sus necesidades, las
consecuencias pueden ser más graves. Es importante la orientación
al alumno y a sus profesores.

2. El Bajo Rendimiento Escolar (BRE)


Son problemas de moderada gravedad, aunque se puede recuperar si
se atienden adecuadamente las necesidades educativas escolares y
familiares. Con bajo rendimiento escolar nos referimos a los
alumnos que suelen ir mal en la mayoría de las materias, con
importantes olvidos en su aprendizaje, no estudian, están
desmotivados, no muestra interés y suelen molestar al resto de sus
compañeros. Esto se traduce en inadaptación escolar, ya que sus
conductas son disruptivas basadas en desobediencia, faltas a clase e
indisciplina. Suponen un grupo de alteraciones en los procesos de
enseñanza y aprendizaje donde los niños rinden por debajo de sus
capacidades. Estos alumnos además presentan dificultades en los
procesos básicos para el aprendizaje como la comprensión y
expresión del lenguaje. También dificultades para organizar,
elaborar y transferir material.
Estas dificultades pueden darse a lo largo de toda la vida escolar,
aunque suele ser más frecuentes en la adolescencia y el resultado de
todo ello es que los alumnos rinden por debajo de su capacidad,
variando entre dos y cuatro cursos de diferencia. Esta diferencia es
mayor cuanto más edad tiene el alumno y puede llegar a ser
irrecuperable, convirtiéndose en el fracaso escolar de estos alumnos.
La causa de los problemas de bajo rendimiento escolar suelen
relacionarse con factores del entorno familiar, social y/o escolar.
Pautas educativas familiares inadecuadas como desinterés por parte
de los padres, falta de asunción de la propia responsabilidad y la
poca disponibilidad para realizar las tareas escolares. También
influyen las relaciones con los iguales y las condiciones sociales del
entorno.
El pronóstico de estas dificultades es bueno, ya que son
recuperables, en ocasiones sin necesidad de intervención
psicopedagógica. La mayoría de las veces deben desarrollarse
atenciones especiales y adaptaciones curriculares individualizadas y
significativas. De aquí viene la importancia de la detección precoz y
la evaluación por parte de los profesionales destinados a ello.

3. Las Dificultades Específicas de


Aprendizaje (DEA)
Las dificultades específicas el Aprendizaje (DEA) están presentes
desde las primeras etapas del desarrollo, deteriorando las formas
normales de aprendizaje. Son las dificultades que los alumnos en
ocasiones tienen para el aprendizaje de la lectura, de la escritura y
de las matemáticas. Puede darse a lo largo de toda la vida, aunque
suele presentarse antes de la adolescencia, especialmente en el
inicio de la Educación Primaria, aunque también se puede presentar
en personas adultas.
Sus causas no son conocidas aunque destacan factores biológicos
junto con las oportunidades de aprendizaje y enseñanza.
Suponen una gravedad moderadamente alta, por lo que es necesaria
la intervención especializada y prolongada. Si la detección se da en
el inicio de los aprendizajes, suele remitir en tres cursos
aproximadamente, aunque la realidad es que suele detectarse tarde y
son más difíciles de solucionar.
Las Dificultades Específicas de Aprendizaje no tienen en todos los
casos la misma gravedad ni se dan en semejantes condiciones
educativas, familiares y escolares, por lo que el pronóstico puede
variar. Los alumnos con estas dificultades pueden alcanzar el
desarrollo y el grado de aprendizaje necesarios para una enseñanza
regularizada. En cambio, si la intervención es posterior a los ocho
años, el retraso escolar será cada vez más grave y las posibilidades
de remisión menores.
Padget (1998) diferencia tres tipos de DA, tiene importantes
repercusiones en la práctica educativa porque distingue entre
distintas áreas del lenguaje, de la lectura, de la escritura y de las
matemáticas:
 Dificultades en la lectura, bajo rendimiento en precisión,
velocidad o comprensión de la lectura. Para trabajar la
velocidad lectora y la fluidez verbal destaca “El juego de la
atención Ed. Lebon, García-Sánchez, C.& Estévez-González”.
Entre las actividades lúdicas a utilizar para la comprensión
lectora se encuentra la búsqueda de palabras en el diccionario,
los sinónimos-antónimos, cambiar género y número o realizar
dibujos sobre el texto.
 Dificultades en el cálculo. Pueden estar afectadas diferentes
habilidades, incluyendo las lingüísticas, perceptivas, habilidades
de atención y habilidades matemáticas básicas. Las tareas que
favorecen la comprensión del problema sería: estimar el
resultado, estimar el dato que falta, dibujar el problema,
seleccionar el dato necesario, elegir las operaciones, y buscar
todas las posibles soluciones.
 Dificultades en la expresión escrita. Se observa una
dificultad del individuo para componer textos escritos, lo que se
manifiesta en errores gramaticales o de puntuación en la
elaboración de frases, una organización pobre de los párrafos,
errores múltiples de ortografía y una grafía excesivamente
deficitaria. Entre sus juegos destacamos el ahorcado, sopa de
letras, crucigramas, palabras locas o juego de rimas
4. El Trastorno por Déficit de Atención
con Hiperactividad (TDAH)
El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es
una dificultad que se debe a factores personales de carácter grave
que se combinan con respuestas inadecuadas del entorno. Se refiere
a un grupo de trastornos escolares y no escolares, basado en
dificultades significativas para el aprendizaje y la adaptación
familiar, escolar y social. La persona con TDAH tiende a primero
actuar y después pensar, aunque cuentan con una inteligencia media
o media-alta, solo que no dejan tiempo a que ocurra el pensamiento
para después responder. Así, son los primeros en responder,
siguiendo un modelo impulsivo e irreflexivo. Se dice que son
“olvidadizos” y “solo viven el presente” sin prestar atención a las
metas del futuro. Además cambian de actividad rápidamente y
muestran estallidos de emociones.
El TDAH es un tema de actualidad, el cual se diagnostica a veces
con ligereza, sin unos criterios claros, por la coincidencia de sus
características en otros trastornos. Puede darse a lo largo de toda la
vida, pero especialmente se refleja antes de la adolescencia.
Estas dificultades se deben a una alteración neuropsicológica
afectando a la atención, memoria de trabajo, motivación, afecto y
lenguaje. Los alumnos con TDAH tienen una incapacidad para
controlar sus conductas, para autorregular su pensamiento y para
limitar la influencia de estímulos del exterior. Tienen dificultades
para el control de la atención, especialmente la concentración,
centrarse en un solo estímulo y en varios a la vez.
Como consecuencia del TDAH, los niños presentan dificultades
para adaptarse a la escuela, rinden por debajo de su capacidad y
suponen un desequilibrio en el clima familiar y social por su
descontrol. Además se puede presentar fracaso escolar y pérdidas de
aprendizaje.
Se distinguen tres subtipos de TDAH:
 Predominio del déficit de atención: dificultades en reorientar su
atención y mantenerla, en la realización de actividades, para
prestar atención a dos actividades a la vez, ignorar detalles,
problemas de organización, entre otros.
 Predominio hiperactivo-impulsivo: dificultades en controlar el
procesamiento de la información, para esperar su turno, además
de señales de hiperactividad como moverse con frecuencia,
“está en movimiento continuo”.
 Subtipo combinado: no puede prestar atención concentrada
durante mucho rato. Es nervioso, sensible o tenso, desobediente
en casa, hace las cosas sin pensar, le gusta llamar la atención, se
enfada con mucha facilidad y tiende a ser tramposo. Grita
mucho, tiene rabietas, brotes de ira y llanto, habla demasiado y
prefiere jugar con niños más pequeños.
El TDAH no mejora espontáneamente, necesita tratamiento. Lo
cierto es que a partir de la adolescencia los síntomas fundamentales
disminuyen significativamente, pero no llegan a desaparecer. Así el
diagnóstico de TDAH es frecuente también en adultos. Como ya
hemos comentado en otras dificultades, es esencial detectarlo y
tratarlo cuanto antes.

5. Discapacidad Intelectual Límite (DIL)


Para finalizar, centrémonos en la Discapacidad Intelectual Límite
(DIL). Se trata de un retraso en el desarrollo grave y crónico, es
decir, se consiguen avances pero no la remisión total del problema.
Son dificultades importantes en el aprendizaje escolar. Suelen llegar
a ser independientes para cuidar de sí mismos, aunque su ritmo de
desarrollo es más lento de lo habitual.
Su causa se centra en una alteración neurológica que provoca
retrasos y alteraciones en atención, razonamiento, además de un
coeficiente intelectual bajo (70 a 80-85). Se distraen y tienen poca
capacidad de atención, además de otras dificultades de
autorregulación y estrategias de aprendizaje. Tienen dificultades
para expresar sentimientos, y en ocasiones presentan conductas
agresivas. También pueden tener dificultades en el desarrollo del
lenguaje y un bajo rendimiento académico.
Puede presentarse a lo largo de la vida, aunque especialmente
destaca en la infancia. El origen se puede atribuir a condiciones
genéticas, problemas de embarazo, problemas al nacer (anoxia: falta
de oxígeno en sangre) y problemas de salud como meningitis o
malnutrición extrema.
Son niños cuyo progreso escolar es limitado, pero su integración
con el resto de alumnos es totalmente posible y aconsejable.
Antes de finalizar, aquí aparecen algunas recomendaciones en la
intervención familiar y del colegio. Además se incluye en las
referencias bibliográficas cierto material que os puede resultar de
gran utilidad. Es necesario tener en cuenta las Adaptaciones
Curriculares Individuales (ACIs), así como las estrategias aportadas
y entrenadas con profesionales.

Intervención en las
dificultades de aprendizaje:
La familia y el colegio
¿Cómo tratar las dificultades de aprendizaje en el
ámbito familiar?
Cuando a unos padres se les informa que su hijo presenta
dificultades de aprendizaje suelen surgir dudas acerca de qué hacer
con ellos, y por qué le pasa eso a su hijo. Por esto es muy
importante que reciban orientaciones sobre cómo estimular aquellos
aspectos deficitarios de su hijo y comprender sus posibilidades
reales. A continuación se desarrollan varios consejos y
recomendaciones que como padres o personas de referencia de los
niños serán de gran ayuda:
 Para comenzar es importante que los padres estén informados de
lo que está ocurriendo con su hijo, información sobre el posible
diagnóstico y el significado de estas dificultades. Es de gran
ayuda que los padres reciban bibliografía, material para trabajar
con sus hijos, actividades y recomendaciones.
 Tratar de entender la situación desde el punto de vista de tu hijo,
es decir, ser empático con él. Hay que identificar sus emociones
y acompañarle en este camino. Escuchar sus necesidades con
atención, dando importancia a lo que su hijo le expresa. A la
vez, controlar los propios sentimientos de rabia, pena o
frustración frente a las dificultades de tu hijo o a la
imposibilidad de ayudarlos y no traspasarles esos sentimientos.
 No forzar al niño para que trabaje más, sino entender el esfuerzo
que está realizando y darle el tiempo que él mismo necesite.
 Fomentar su autoestima resaltando los logros que está
consiguiendo, reforzando las actividades que realiza y darle
ánimo para continuar trabajando a pesar de las dificultades. Dar
la oportunidad a tu hijo para hacer actividades diferentes como
pintar, hacer deporte, montar a caballo, tocar la guitarra etc.
¡Todo el mundo tiene que desarrollar un sentido de dominio y
fortaleza!
 Tratar de no enfocar las conversaciones en los problemas de la
escuela, sino centrarse en otros temas más allá de eso, como en
lo que más le ha gustado en clase, su película favorita o su
mejor amigo/a.
 Encontrar el justo equilibrio entre la ayuda y el fomento de la
independencia. Es imprescindible reconocer aquellas situaciones
donde necesita tu ayuda, pero fomentar la independencia y
autonomía lo antes posible. Por ejemplo, escuchar a tu hijo leer
unos minutos cada noche, repasar las palabras de ortografía,
ejercitar las tablas de multiplicar o encontrar material para hacer
los proyectos del colegio. El rol de los padres debe ser de guía,
es decir, no resolver los problemas, sino darle más alternativas
para que ellos pueda tomar sus propias decisiones y darles
permiso para que cometan sus propios errores.
 En el caso de tareas largas, es importante determinar si se puede
recortar, dividir la tarea en secciones y realizar por segmentos
separados. Elegir el mejor momento del día para realizar la
tarea, según las características de tu hijo. Valorar la posibilidad
de tener descansos cada 15 o 20 minutos y darle oportunidades
para jugar como niño.
 Leer con tu hijo y que él te lea a ti. Es importante tener claro el
nivel de lectura exitoso para tu hijo, de lo contrario, supondrá
una actividad frustrante afectando a su rendimiento y afición por
la lectura. También se puede jugar con los cambios de voz y la
entonación y la búsqueda de palabras en el diccionario,
sinónimos y antónimos.
 Ayudarles con la ortografía enseñándole una o dos palabras por
la noche y revisarlas en noches posteriores. Hacer que tu hijo te
dicte una oración utilizando una de esas palabras. También son
muy importantes juegos como el ahorcado, la sopa de letras,
crucigramas, palabras locas o juegos de rimas. Utilizar material
como post-its para jugar con las palabras.
 Ante dificultades en el cálculo, ayudarle a comprender los
problemas utilizando materiales concretos como lentejas,
cerillas, monedas, pinturas… Trabajar sólo un concepto cada
vez, por ejemplo no pasar a la tabla de multiplicar del 3 hasta
que no se haya comprendido la del 2. También trabajar en la
cocina haciendo postres para que el uso de las medidas
refuercen esos conceptos matemáticos.
 Como habilidades de organización, supervisar el rendimiento de
tu hijo mediante una agenda revisada por ti y el profesor. Es
esencial mantener una rutina y unos horarios estructurados.
 Utilizar en casa un tablero de anuncios con anotaciones para
recordarle a tu hijo sus horarios, tareas o demás actividades para
facilitarle estos datos. Utilizar imanes para colocar en la puerta
del frigorífico, desarrollar listas de cosas por hacer siguiendo un
orden, usar cajones con separaciones para ordenar su material y
recuperarlo con facilidad.
Todas estas pautas permitirán generar un momento agradable y
cómodo para tu hijo en torno a su aprendizaje, combinándolo con el
juego y actividades gratificantes para él.
¿Cómo tratar las dificultades de aprendizaje desde el
colegio?
A nivel escolar es fundamental la coordinación con el colegio y
profesorado, para determinar la necesidad de recibir ayudas y
adaptaciones curriculares. También es necesario valorar la
posibilidad de cambiar a un colegio en el que se ajusten a sus
necesidades.
Entre las medidas se encuentran las siguientes:
 Hacer las clases más prácticas, se dan instrucciones paso a paso
y se asignan tareas especiales.
 Dividir el aprendizaje en partes más pequeñas, en un orden
lógico y con una meta clara. Incluir en el aprendizaje una gran
parte visual basada en gráficos, dibujos, etc. Puede resultar útil,
anotar el guión del temario enseñado en clase para que puedan
seguir el orden por escrito.
 Utilizar reglas mnemotécnicas, por ejemplo, recordando la
primera inicial de cada palabra o el orden de las operaciones
matemáticas.
 Estimular a los niños para que utilicen todos sus sentidos, así
recordarán mejor el material aprendido.
 Repetir correctamente las producciones de los niños pero no
remarcarle que no se dice así, por ejemplo, si el niño dice, “los
murciégalos chupan sangre”, el profesor dice, “hay algunos
murciélagos que chupan sangre y otros que no”.
 Plantearle preguntas abiertas de manera progresiva y crear un
relato a partir de las respuestas, por ejemplo: “¿qué hiciste antes
de dormir?”, “lavarme los dientes”, “¿y qué más?”, “leer un
cuento”, “¿y con quién leíste el cuento?”, “con mamá”, “ah
entonces, antes de dormir te lavaste los dientes y leíste un
cuento con mamá”.
 Realizar distintas actividades donde se anime a utilizar el
lenguaje para describir experiencias, contar cuentos o realizar
predicciones.
 Darle el tiempo necesario para que el niño se pueda expresar, no
presionarlo, avisarle que se le va a preguntar con tiempo y no
hacerle sentir que ralentiza el ritmo de la clase. Así le dedica
más tiempo y esfuerzo que a los compañeros que no tengan
estas dificultades.
 Para que los niños obtengan mayor conciencia de los
movimientos articulatorio a la hora pronunciar, animarlos a
alargar los sonidos de las sílabas y observar las sensaciones
como cosquilleo en los labios.
 Tener en cuenta dónde está sentado, si cerca o lejos del profesor
y en función a los estímulos distractores como ventanas, puertas
y respecto a sus compañeros. Importante reducir al máximo
estos distractores especialmente en niños con problemas de
atención y tener sólo los materiales que necesite para la tarea.
 Dar órdenes muy simples, breves y secuenciales. Por ejemplo,
“Vanesa, saca tu estuche y tu libro de lectura”, “muy bien”,
“cuando termines me llamas”. Es posible también utilizar
carteles con dibujos que indiquen la secuencia de actividades a
realizar.
 Mantener un contacto visual con el niño, que fije su atención en
lo que el profesor está explicando.

Conclusión y consecuencias
asociadas a los problemas
de aprendizaje
Tras abordar de una forma pautada y detallada las dificultades de
aprendizaje, se han ido desarrollando también las consecuencias que
tienen estos problemas de aprendizaje. A continuación se engloban
las consecuencias:
 Bajo rendimiento académico, rindiendo por debajo de sus
capacidades, lo que puede culminar en situaciones de fracaso
escolar para el alumno.
 Baja autoestima. Además los niños pueden experimentar
diversas emociones angustiosas por tener estas dificultades. El
niño no se siente válido y no entiende lo que le pasa, por más
que lo intente.
 Baja motivación y descenso del esfuerzo.
 Problemas de comportamiento, ya que no entienden lo que les
pasa y no quieren parecer “tontos” frente a los demás.
 Repercusiones en su educación y proceso de aprendizaje,
además de su relación con los demás y en las actividades
diarias.
¿Qué más consecuencias puede haber tras las dificultades de
aprendizaje? Pensemos en ello y así poder acompañar a nuestro hijo
o alumno en este proceso. En el ejemplo de Juan, se evalúa en el
colegio las dificultades que presenta. Así se determina que presenta
una dificultad de aprendizaje, problemas emocionales y de
comportamiento asociados a la dificultad. Una vez iniciado el
tratamiento especializado y en coordinación con el colegio, Juan
empieza a progresar.
Cada caso es diferente y el impacto sobre los niños y adultos
depende de varios factores, como la gravedad del diagnóstico, su
detección temprana y el apoyo recibido. Por ello es esencial conocer
qué dificultades presenta su hijo, confiar en las estrategias
trabajadas con él y siempre que existan dudas, consultar al equipo
de profesionales destinados a este área, psicólogos, psicopedagogos,
orientadores educativos, profesor…
Atendamos a su propio ritmo y entendamos qué ocurre detrás de sus
conductas, sus emociones y sus creencias. Entendamos el proceso
de aprendizaje como un desafío y no como una tortura.

Para ampliar…
Evolución histórica de las
dificultades de aprendizaje
Es a partir de 1880 cuando se muestra interés por las dificultades de
aprendizaje de la mano de la evolución educativa de la sociedad.
Más adelante, en 1962, se utiliza por primera vez el concepto como
tal, gracias a Samuel Kirk (psicólogo y educador estadounidense).
Para entender más acerca de la complejidad de este tema y la
evolución en el concepto de Dificultades de Aprendizaje, expertos
como Wiederholt, en 1974, establecen cuatro períodos claves en la
historia.
En la Etapa de Fundación (1880-1940), se centró la atención en la
base neurobiológica de las DA, relacionando éstas con alguna lesión
cerebral. Uno de los autores, precursor del campo de las DA,
Francis G.Gall (1800), llegó a la conclusión de que cada zona del
cerebro estaba relacionada con unas capacidades mentales y que la
lesión en una de ellas podía no alterar las capacidades del resto de
zonas. Es importante destacar el trabajo de Broca (1816) y
Wernicke (1908), los cuales encontraron un área del cerebro
específica del habla y de la comprensión del lenguaje,
respectivamente.
Un dato muy curioso nos indica que tras la Primera Guerra
Mundial, Kurt Goldstein, observó a soldados con daño cerebral
durante esta guerra, originándose síntomas como hiperactividad,
impulsividad o distracciones. Tras ello, Strauss y Werner
observaron estos mismos síntomas en niños con retraso mental,
llamado entonces “daño cerebral exógeno”. Estos autores, junto con
Lehtinen proponen una enseñanza adaptada a las necesidades y
limitaciones de cada alumno en ambientes educativos diferentes a
los habituales, como aulas más pequeñas y menos estímulos.
A continuación se encuentra la Etapa de Transición (1940-1963),
donde nos movemos de un área más neurológica al ámbito
educativo y psicológico. Esta explicación entiende las DA como un
retraso o alteración en uno de los procesos básicos (auditivos,
táctiles, visuales, lingüísticos, atencionales, de memoria…) en lugar
de un daño cerebral. Se destaca la aparición de varios tests
centrados en evaluar procesos perceptivo-motores y de los procesos
lingüísticos.
Seguimos hacia la Etapa de Integración (1963-1990), presentando
como objetivo analizar el concepto de dificultades del aprendizaje y
los modelos de intervención de estos trastornos. Aparece un gran
interés sobre esta área, integrándolas a la sociedad. Se crean varias
asociaciones formadas por padres y profesores involucrados en la
intervención con sus hijos, como la Association for Children with
Learning Disabilities (ACLD), Found for Perceptally Handicapped
Children, Individualizad Family Service Plans y National Joint
Commitee on Learning Disabilities (NJCLD). Esta última defiende
los derechos de los niños con DA.
Además también aparece la Ley Pública 91-230 para regular los
programas educativos de los niños con DA en la escuela y el
Modelo de Instrucción Directa, controlando los factores externos,
premios y castigos de un aprendizaje adecuado. Agradecer en este
período la aparición de las primeras revistas especializadas como
“Journal of Learning Disabilities” o “Learning Disability Quartely”
y “Learning Disabilities Research and Practice”.
Finalizando el recorrido, nos encontramos con la actual
Etapa, Etapa Contemporánea (desde 1990), donde se trata de
consolidar como una nueva disciplina las dificultades del
aprendizaje. Esto supone ciertos debates acerca de la gran
diversidad de definiciones y características de las DA, lo que
dificulta crear un marco estable.
Recursos bibliográficos:
Aprender A Comprender Eduardo Vidal-Abarca Gámez (I.C.C.E).
Programa de comprensión verbal dedicado a apoyo y ayuda a los
alumnos con dificultades de comprensión.
Magaña M; y Ruiz P. Trastornos específicos del aprendizaje.
Hospital Infantil Universitario Miguel Servet, Zaragoza y
Asociación Española de Psiquiatría Infanto-Juvenil, Huesca.
Programa para mejorar la velocidad y la fluidez de la lectura
Antonio Valles Arandiga.
Romero JF; y Lavigne R. Dificultades en el Aprendizaje:
unificación de Criterios Diagnósticos. Consejería de EducRomero
JF, Lavigne R. Dificultades en el Aprendizaje: unificación de
Criterios Diagnósticos.Consejería de Educación. Junta de
Andalucía.
Ya leo! Cuadernos de apoyo a la lecto-escritura José Martínez
Romero. Editorial: Ediciones Aljibe15 cuadernos: Educación
Infantil y Primer ciclo de Educación Primaria.

Ana Muñoz Miguez

Especializada en Psicooncología, Cuidados Paliativos y en


Trastornos del Lenguaje. Trabaja como psicóloga y en el área de
divulgación científica de CogniFit. Además, colabora a nivel
particular en asociaciones. Le apasiona el funcionamiento del
cerebro humano que estudia, investiga y da a conocer a través de la
docencia y la redacción de artículos útiles e interesantes para todo el
público. Donde siempre da lo mejor de ella, mostrando las
profundidades del ser humano y la psicología en todas sus versiones
e intensidades. ¡Adelante!
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