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Maniobras de Leopold

Maniobras de Leopold

En obstetricia las maniobras de Leopold consisten en cuatro acciones distintas que ayudan a
determinar la estática fetal, y que, junto con la evaluación de la pelvis materna, pueden indicar si
el parto será complicado o si resultará necesario realizar una cesárea.
La destreza y práctica del examinador para realizar las maniobras son el factor principal para el
diagnóstico correcto. La posición fetal puede ser también determinada mediante ultrasonido.
Las maniobras de Leopold pueden ser ejecutadas en los meses finales de la gestación, con
especial valor semiológico a partir de la semana 32; también durante y entre
las contracciones uterinas en el trabajo de parto

Técnica de las maniobras[editar]


Realizar las maniobras de Leopold puede resultar complicado sobre todo en mujeres
con obesidad o aquellas con polihidramnios. La palpación puede ser incómoda para la mujer
sino se realiza en la posición adecuada y asegurándose de que la gestante se encuentre
relajada. El examinador debe asegurarse de que la mujer haya vaciado recientemente su vejiga.
La mujer debe recostarse sobre su espalda con los hombros sobre una almohada, las rodillas
ligeramente flexionadas y el abdomen totalmente descubierto.

Primera maniobra[editar]
Esta maniobra valora la situación del producto de la concepción y consiste en identificar el polo
fetal que ocupa el fondo uterino, este puede ser la cabeza o las nalgas. La cabeza se palpa
como una masa dura, redonda, lisa y móvil (Redonda,Regular y Resistente). Las nalgas se
perciben como una masa grande, blanda e irregular. Esta maniobra se realiza de frente a la cara
de la gestante y, utilizando los bordes cubitales de ambas manos, se palpa la parte superior del
abdomen, tratando de abarcar por completo el fondo del útero.

Segunda maniobra[editar]
Se utiliza para observar la posición del dorso fetal, que puede ser anterior, lateral o posterior. El
dorso suele palparse como una estructura dura, convexa y resistente a la palpación; en cambio,
las extremidades fetales son blandas, móviles, irregulares y numerosas. Esta maniobra se
realiza de frente a la gestante, palpando el abdomen con gentileza, aplicando presión profunda
con la palma de ambas manos. Una de las manos debe permanecer fija en un lado del abdomen
mientras la mano opuesta explora el lado contrario, para concluir la exploración deben
explorarse ambos lados del útero intercalando las manos.

Tercera maniobra[editar]
Permite identificar la situación del polo fetal que ocupa la porción inferior del útero y establecer si
se encuentra encajado en la pelvis.1 Utilizando el pulgar y los dedos de una mano se toma la
porción inferior del abdomen de la gestante justo por encima de la sínfisis del pubis. De acuerdo
a la sensación que dé la estructura palpada se puede determinar el tipo de presentación, al igual
que en la primera maniobra. En caso de que el polo fetal inferior no se encuentre encajado en la
pelvis, se sentirá como una masa móvil.

Cuarta maniobra[editar]
En la cuarta maniobra, que es la única que se ejecuta mirando hacia los pies de la gestante, se
trata de apreciar el grado de encajamiento y la actitud de la cabeza; consiste en buscar sobre
la sínfisis púbica la prominencia frontal del feto, esto nos indica si ha descendido la presentación
y si la cabeza se encuentra en flexión o extensión. Para realizarla se mueven los dedos de
ambas manos gentilmente por los bordes inferiores del útero hacia el pubis. El lado donde haya
mayor resistencia al descenso de los dedos corresponde a la frente. Si la cabeza del feto está
bien flexionada la frente debería encontrarse en el lado opuesto de la espalda fetal. Si la cabeza
se encuentra extendida entonces se palpará el occipucio y se encontrará localizado al mismo
lado que el dorso del producto.

Precauciones[editar]
Las maniobras de Leopold están diseñadas para ser realizadas por personal experimentado. Si
se practican en casa el examinador debe tener cuidado de no realizarlas bruscamente ni causar
molestias excesivas en el feto. Es importante mencionar que ninguno de los hallazgos de estas
maniobras es diagnóstico, por lo tanto se requiere un ultrasonido para determinar con certeza la
posición fetal.

Maniobras de Leopold

Maniobras de Leopold

Son maniobras que se hacen a partir de las 20-22 semanas (no todas, las 4 maniobras se
pueden hacer a partir de las 28 semanas [3er Trimestre]). La primera maniobra es la única
que se puede hacer desde las 20 - 22 semanas, cuando el útero está aproximadamente a
nivel del ombligo. Las 3 restantes se realizan a partir de las 28 semanas, ya que con menos
edad gestacional es muy difícil precisar posición, presentación y grado de encajamiento
del feto; y sirven para valorar la estática fetal. La estática fetal está en función de la
situación, la posición, presentación y la actitud

• Situación: relación que existe entre el eje longitudinal del feto y el eje longitudinal de
la madre. (longitudinal, transversal u oblicua)

• Posición: relación entre el dorso del feto y el flanco materno. (dorso derecho, dorso
izquierdo)

• Presentación: parte fetal que se ofrece al estrecho superior de la pelvis materna.


(cefálica o de cabeza, podálica o de pies, pelviana o de nalgas, transversa o de hombro o
tronco)
Hay que tener en cuenta 4 aspectos básicos para la realización de las Maniobras de
Leopold.

1. El examinador se para del lado derecho de la paciente.


2. Las maniobras son bimanuales.
3. En las 3 primeras maniobras el examinador le da el frente a la paciente y en
la 4ta maniobra le da la espalda a la paciente.
4. Las maniobras tienen un NOMBRE, con ellas BUSCAMOS algo y tienen
una TÉCNICA cada una de ellas.
1ra maniobra de Leopold: Maniobra de localización del fondo uterino. Buscamos la
localización del fondo uterino. (Vea el video aquí)

Técnica
El examinador se sitúa del lado derecho de la paciente y de frente a ella, y con el borde
cubital de las 2 manos deprime el abdomen siguiendo el contorno uterino, hasta delimitar
el fondo del útero; esto le sirve para realizar un cálculo aproximado del tiempo de
gestación.

2da maniobra de Leopold: Maniobra de la posición fetal. Buscamos la relación que existe
entre el dorso del feto y el flanco de la madre. (Vea el video aquí)

_ Dorso derecho, si el dorso fetal se encuentra hacia el flanco derecho de la madre


_ Dorso izquierdo, si el dorso fetal se encuentra hacia el flanco izquierdo de la madre

Técnica
El examinador se sit úa del lado derecho de la paciente y de frente a ella. Con ambas
manos (fundamentalmente con los dedos), deprime ambos flancos de la madre,
precisando el dorso fetal: derecho o izquierdo. Donde se considere que está el dorso fetal,
deberá palpar una superficie firme, continua, sin porciones pequeñas, mientras del lado
contrario la mano se le hundirá en una depresión, una concavidad en forma de C que
posee el feto vivo, está anfractuoso, interrumpido, pequeñas partes móviles que
corresponden a los pies y manos del feto; casi siempre de ese lado la madre refiere sentir
con más intensidad los movimientos del feto. Con esta maniobra se hará el diagnóstico de
dorso derecho o izquierdo y se puede presumir la variedad de posición, según el dorso se
encuentre con mayor inclinación hacia la línea media de la madre o se aleje hacia la
columna materna.

3ra maniobra de Leopold: Maniobra de la presentación fetal. Buscamos la parte fetal que
se ofrece o se presenta al estrecho superior de la pelvis materna. (Vea el video aquí)

_ Cefálica, si la parte fetal que se ofrece al estrecho superior de la pelvis materna es la


cabeza fetal
_ Podálica o pelviana, si la parte fetal que se ofrece al estrecho superior de la pelvis
materna es la pelvis fetal

Técnica
El examinador se sit úa del lado derecho de la paciente y de frente a ella. Con una mano
abierta tratará de abarcar entre el pulgar y el resto de los dedos la parte fetal que se
presenta al estrecho superior de la pelvis materna y con la otra mano abierta, tratará de
abarcar entre el pulgar y el resto de los dedos la parte fetal que se encuentra hacía el
fondo uterino. Se distinguen los polos por lo siguiente; el podálico es grande, anfractuoso,
blando, desigual y no pelotea, mientras que el cefálico es redondeado, duro, liso y pelotea.
4ta maniobra de Leopold: Maniobra del Grado de encajamiento de la presentación.
Buscamos el grado de encajamiento de la parte fetal que se ofrece al estrecho superior de
la pelvis materna, puede ser de 4 grados para la presentación cefálica, lo cual no se cumple
para la presentación podálica o pelviana:
1: Alta y móvil, 2: Insinuada o Fija, 3: Encajada y 4: Muy encajada.(Vea el video aquí)

_ Alta y móvil, cuando la circunferencia cefálica y/o la coronilla se encuentran por encima
del estrecho superior de la pelvis materna y se puede hacer peloteo.
_ Insinuada, cuando la circunferencia cefálica se encuentran a nivel del estrecho superior
de la pelvis materna y no se puede hacer peloteo.
_ Encajada, cuando la circunferencia cefálica se encuentran por debajo del estrecho
superior de la pelvis materna, y al tratar de palpar con ambas manos por encima y detrás
de la sínfisis del pubis, encontramos un vacio.
_ Muy encajada, cuando la circunferencia cefálica se encuentran muy por debajo del
estrecho superior de la pelvis materna, y al tratar de palpar con ambas manos por encima
de la sínfisis del pubis, encontramos los hombros fetales en sentido anteroposterior.

Técnica
El examinador se sit úa del lado derecho de la paciente, pero de espalda a ella, mirando a
sus pies. Con la punta de los dedos profundiza hacia la pelvis por encima del pubis,
precisando el grado de encajamiento de la presentación. Intentará apreciar con las puntas
de los dedos si se trata de la cabeza o las nalgas, y si la presentación se encuentra móvil
o fija. Se puede corroborar, además, si el dorso es derecho o izquierdo, ya que la parte
más prominente es la frente y la más remota es el occipucio. Además, podemos plantear
el grado de flexión en la presentación cefálica, porque si la frente está más alta que el
occipucio debe estar la cabeza flexionada; si están más o menos al mismo nivel, debe ser
un sincipucio, y si el occipucio está más alto que la frente, debe tener algún grado de
deflexión

Nomenclatura Obstétrica

Se utiliza para conocer y poder determinar la disposición del feto en relación a si mismo, a la pelvis
y al útero. Su conocimiento sirve para entender la disposición y progresión del feto dentro de la
pelvis.

Actitud: es la relación que existe entre las distintas partes o segmentos del feto entre sí. Se
consideran dos: de flexión y de extensión.

Flexión: es la mas frecuente y fisiológica. El mentón se flexiona sobre el esternón; la cabeza contra
el tórax; los muslos sobre el abdomen; las piernas sobre los muslos; los antebrazos sobre los brazos
y estos se entrecruzan entre sí delante del tórax. Es la denominada actitud fetal.

Extensión o deflexión: es todo lo contrario. Particularmente interesa la extensión de la cabeza, en


la que el mentón queda a distintas distancias del esternón, dando lugar a las distintas modalidades
de presentación cefálica: de vértice, bregma, frente y cara.

Situación: es la relación que existe entre el eje longitudinal del útero de la madre y el eje
longitudinal del feto.

Son tres:
Longitudinal: cuando ambos ejes coinciden
Transversa: cuando ambos ejes son perpendiculares entre sí
Oblicua. Cuando los ejes son oblicuos entre sí

Posición: es la relación entre el dorso del feto y una de las hemipelvis de la madre, derecha o
izquierda. Son dos.
Derecha
Izquierda.

Presentación: es la parte mas voluminosa del feto, que se ofrece al estrecho superior, lo ocupa
totalmente y es capaz de desencadenar el trabajo de parto. Dos presentaciones, cefálica y
podálica.

La transversa no es una presentación sino una situación.


Variedad de posición: es la relación que existe entre el punto de reparo de cada presentación y uno
de los extremos de los diámetros del estrecho superior. Son ocho:
Púbica o directa anterior
Sacra o directa posterior
Izquierda anterior
Izquierda transversa
Izquierda posterior
Derecha anterior
Derecha transversa
Derecha posterior

Maniobras de Leopold
Maniobras semiológicas obstétricas necesarias para el diagnóstico de ubicación fetal en el útero
materno.

Primera maniobra: se usa para apreciar la altura uterina y palpar el polo ubicado en lo mas alto del
útero grávido.

El operador a los pies de la paciente, mirando a la cara de la misma, trata de abarcar el polo fetal
con sus dos manos, utilizando a ambos lados el borde cubital de cada mano. Se distinguen los polos
por lo siguiente; el podálico es grande, anfractuoso, desigual y no pelotea, mientras que el cefálico
es redondeado, liso y pelotea.

Segunda maniobra: se usa para determinar la posición.


El operador sigue en la posición anterior.
La maniobra consiste en que luego de haber realizado la anterior, las manos se deslizan hacia abajo
a derecha e izquierda, abarcando toda la longitud fetal. Donde se considera que está el dorso,
superficie dura, plana o ligeramente convexa y resistente, se clasifica a la posición como derecha o
izquierda. El lado opuesto a la palpación se ofrece anfractuoso, interrumpido, pequeñas partes
móviles y hasta se pueden distinguir los miembros.

Tercera maniobra: sirve para determinar la presentación.


El operador en la misma posición de las maniobras anteriores, utiliza una sola mano para abarcar el
polo que aún no está encajado y por lo tanto es móvil. El índice y el medio tratan de abarcar a toda
la presentación, lo cual es fácil en el cefálico y mas dificultoso en el podálico por la diferencia de
tamaño de los polos.

Cuarta maniobra: confirma el diagnóstico de presentación y establece el grado de penetración en el


estrecho superior.

El operador cambia su ubicación y da la espalda a la paciente.


Con ambas manos se trata de profundizar en la región pelviana, abarcando a la presentación.
Test de Bishop
El test de de Bishop, también conocido como índice de Bishop, es un puntuación que valora
el cuello uterino en el trabajo de parto y ayuda a predecir si será requerida inducción del parto.1
También se ha utilizado para evaluar las probabilidades de parto prematuro espontáneo.2 El test
de Bishop fue desarrollado por el Dr. Edward Bishop y se publicó en agosto de 1964.34

Componentes[editar]
La puntuación total se logra mediante la evaluación de los siguientes cinco componentes en el
examen vaginal:

 Dilatación cervical
 Borramiento cervical
 Consistencia cervical
 Posición cervical
 Encajamiento fetal
El test de Bishop gradúa a las pacientes que tendrán más probabilidades de lograr una
inducción exitosa. La duración del trabajo está inversamente correlacionado con el test de
Bishop; una puntuación que supera los 8 describe el paciente más probabilidades de lograr un
parto vaginal exitoso. Una puntuación menor de 6 por lo general requieren que se utilice un
método de la maduración cervical antes que otros métodos.

El test[editar]
Test de Bishop5

0 1 2 3

>5
Dilatación 0 1-2 cm 3-4 cm
cm

80-
Borramiento 0-30% 40-50% 60-70%
100%

Consistencia Firme Interm Blanda

Posición Posterior Media Anterior

2.º
Encajamiento Libre Insinuado1.erplano
plano

Cada componente se le asigna una puntuación de 0 a 2 o 0 a 3. La puntuación más alta posible


es 13.

Interpretación[editar]
Una puntuación de 6 o menos sugiere que el trabajo es poco probable que empezar sin
inducción. Una puntuación de 9 o más indica que el trabajo de parto probablemente comenzará
de forma espontánea.6
La puntuación de un Bishop baja indica que la inducción es poco probable que tenga éxito.7
Algunas fuentes indican que sólo una puntuación de 8 o mayor es fiable de predicción de una
inducción exitosa..

Test de Bishop modificado[editar]


Según el sistema de puntuación cervical pre-inducción de la Bishop Modificado, ha sido
eficientemente sustituido por la longitud cervical en cm, con puntuaciones de la siguiente
manera: 0 para > 3 cm, 1 para > 2 cm, 2 para > 1 cm y 3 para> 0 cm .8
Otra modificación de la puntuación del Bishop son los modificadores. Se suman o restan puntos
de acuerdo a las circunstancias especiales de la siguiente manera:

 Se añade un punto por:

1. Existencia de preeclampsia
2. Cada parto vaginal anterior

 Se resta un punto por:

1. Embarazo postérmino
2. La nuliparidad (no hay partos vaginales anteriores)
3. Rotura prematura de membranas, parto prematuro.

Tacto
El tacto vaginal es una prueba exploratoria que consiste en la introducción de los dedos índice
y corazón de la mano de un explorador en la vagina de la mujer para obtener información mediante el
sentido del tacto. La valoración de la exploración es muy subjetiva y su exactitud queda limitada si no
es llevada a cabo siempre por el mismo profesional y estando la mujer en la misma posición en todos
los tactos.

Forma parte de la exploración ginecólogica


Un tacto vaginal puede ser experimentado por las mujeres como una fuente de ansiedad, ya que
invade su privacidad e intimidad. Debe realizarse siempre previo consentimiento y es recomendable
que el profesional explique exactamente qué es lo que va a hacer y cómo lo va a hacer. De esta
manera, creando un clima de respeto y estableciendo una mínima confianza es probable que resulte
menos incómodo y doloroso.

El tacto vaginal durante el embarazo


En las mujeres embarazadas el tacto vaginal se utiliza para conocer la posición, consistencia,
longitud y dilatación del cuello uterino y el descenso y rotación de la cabeza fetal. El tacto vaginal nos
puede dar información de un posible embarazo a partir de dos signos:
 El Signo de Noble-Budin: a partir de las ocho semanas de la gestación la presión del producto de
la gestación hace que se ocupen los fondos de saco que se forman en la unión de la vagina con
los lados del cuello uterino. De modo que se percibe en el tacto vaginal, la forma redondeada y
turgente del útero al explorar los lados profundos del cuello uterino.
 El Signo de Hegar: a partir de la sexta a octava semana del embarazo, durante el examen
bimanual del útero se siente blando en exceso, pastoso y elástico--en especial el istmo del útero--
en contraste con la dureza y firmeza del cuello uterino.

El tacto vaginal y el parto


Los tactos ofrecen una información valiosa, sin embargo deben realizarse únicamente cuando sea
estrictamente necesario. Esto quiere decir que en principio, si el parto va bien no hay necesidad de
realizarlos. La OMS aconseja realizarlos cada 4 horas o antes si la gestante tiene sensación de pujo
y la SEGO los recomienda cada 2-4 horas.
En el momento en que se produce la rotura de bolsa están (a priori) desaconsejados pues los dedos
pueden arrastrar microorganismos de la vagina hacia el cuello del útero y provocar riesgos
de infección. Algunos profesionales los realizan en semanas anteriores al parto aún cuando no hay
ningún problema.
El tacto vaginal se desaconseja a menos que la mujer presente contracciones regulares, intensas y
se encuentre en fase activa de parto ya que no tiene ningún valor pronóstico, es decir, no tiene
sentido realizar una maniobra invasiva como es el tacto vaginal cuando sabemos que una mujer
puede estar varios días con 1 cm. de dilatación y otra puede no haber comenzado a dilatar y parir 24
horas después.

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