Está en la página 1de 3

Uno de cada cinco

latinoamericanos se encuentra en
situación de pobreza crónica

El dato Donde hay carencia de servicios básicos, como agua potable, se asienta la pobreza crónica y es más difícil

superar este flagelo social. (Foto: David Huamaní)

Escenario. Los autores del estudio "Los olvidados, pobreza crónica en


América Latina y el Caribe" del BM sostienen que en el caso peruano
los pobres crónicos del sector urbano son menos que los del área rural.
Los países que más sufren este flagelo social son Nicaragua, Honduras
y Guatemala.
Magda Quispe Ch.

Provienen de familias en las que siempre vivieron en pobreza y a pesar del crecimiento
económico de la última década en América Latina y el Caribe (ALC), dichos beneficios
nunca se tradujeron en oportunidades para lograr salir de la miseria.
Ellos son los pobres crónicos, quienes han sido "olvidados" en la región tratando de
subsistir con menos de US$ 4 día tras día. Y es que uno de cada cinco latinoamericanos no
ha conocido nada distinto a la pobreza. Son alrededor de 130 millones de personas que
están en situación de pobreza crónica.

Así lo revela el reciente informe del Banco Mundial "Los olvidados, pobreza crónica en
América Latina y el Caribe" que muestra que el crecimiento económico por sí solo ya no es
suficiente para sacar a los pobres crónicos de esa terrible situación.
Sin embargo, la pobreza crónica varía considerablemente entre países. Renos Vakis, uno
de los autores del reporte del Banco Mundial, explicó que Uruguay, Argentina y Chile
ostentan las cifras más bajas de pobreza crónica, con tasas de alrededor de 19%, mientras
que en el otro extremo están países como Nicaragua, Honduras y Guatemala que muestran
tasas más altas, entre 37% y 50%, mucho mayores al promedio de la región de 21%.

Las posibilidades de los "olvidados" de salir de la pobreza en un futuro cercano son


precarias, ya que tienen oportunidades de ingresos limitadas porque se enfrentan a barreras
para ingresar al mercado laboral y son más activos en sectores de baja productividad o de
subsistencia. "En promedio, los hogares crónicamente pobres cuentan con un 20% menos
de recursos humanos que generan ingresos que el resto de hogares", sostuvo.

En ese sentido, el otro autor del informe del Banco Mundial, Jamele Rigolini, señaló que
las regiones que tienen más problemas para el acceso de servicios básicos son las que
registran una tasa de pobreza crónica elevada.

"Las regiones con tasas más bajas de acceso a agua potable, sistemas de alcantarillado o
servicios higiénicos tienden a exhibir tasas más altas de pobreza crónica. Además, los
pobres crónicos tienen mayores probabilidades de residir en regiones con baja cobertura de
electricidad o telefonía móvil", manifestó.

Pero las regiones en las cuales reside la mayoría de los pobres crónicos no son
necesariamente las que tienen las tasas más elevadas de pobreza crónica.

Por ejemplo, en México, si bien la incidencia de la pobreza crónica en el distrito federal es


igual al promedio regional, en América Latina y el Caribe su gran población implica que en
términos absolutos dicha capital alberga a casi el 3% de los pobres crónicos de toda la
región, y así se ubica en el sexto lugar en la contribución al número de pobres crónicos de
América Latina y el Caribe.