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INTERACTIVO

Lo primero que debe tener un profesor es actitud para hacer uso de las nuevas
tecnologías en el aula como método globalizado y buscar información que le ayude
a transformar las practicas que ha utilizado, utilizando las TIC y dejar a un lado el
pensamiento de que las TIC solo brindan entretenimiento y no desarrollan la misma
capacidad intelectual que un texto, sino que por el contrario brindan la posibilidad
de encontrar diferentes hemisferios de información y permite hacer un mejor análisis
y una reflexión de lo que se está buscando y hacer que el estudiante desarrolle la
actividad de una forma mucho más analítica y desde puntos de vista diferentes, sin
contar que podrá encontrar información diferente a la escrita la única que
encontramos en los libros por videos, gráficos interactivos o páginas interactivas
que permite que el estudiante se informe mejor y pueda realizar una investigación
más completa y desarrollarla con recursos más interactivos que permita tanto al
docente como a los demás estudiantes, aprender nuevos recursos e información.
INTERDISCIPLINARIO
Los profesores competentes en la Sociedad del Conocimiento, requerimos un perfil
diferente al tradicional, debemos ampliar nuestra visión, encontrar nodos
interdisciplinarios dentro de los contenidos que enseñamos. Si bien es cierto que la
formación de los profesores es responsabilidad de las instituciones académicas,
también es cierto que los profesores tenemos la responsabilidad de auto formarnos.
En ninguna época de la humanidad la información y el conocimiento han estado al
alcance de todos como en el tiempo actual, para actualizarnos en prácticamente
todos lo campos de conocimiento contamos con muchas opciones, muchas de ellas
en línea y gratuitas.
Una estrategia para la auto formación interdisciplinaria es la subscripción a una
revista de divulgación científica de calidad, ya sea en formato electrónico o en papel.
Estar al corriente de los nuevos descubrimientos científicos, sin duda alguna nos
proporcionará ideas, temas y nuevos puntos de vista para incorporar en nuestra
práctica docente.
IDIOMÁTICOS
El desarrollo de una conciencia lingüística crítica, así como la promoción del
aprendizaje de idiomas originarios y extranjeros debería trascender la esfera de la
formación de maestros de EIB hablantes de idiomas originarios e impregnar la
preparación de todos los docentes de sociedades multiétnicas. Que todo maestro
latinoamericano sepa y comprenda, por ejemplo, que el castellano es lengua
oprimida en los Estados Unidos, aun cuando más de veinticinco millones de
personas lo hablen, y que por ello esta lengua se comporta como tal y experimenta
procesos de hibridación y mezcla con el inglés, tal como ocurre en América Latina
en algunos contextos con el aimara y el quechua, le permitirá a ese maestro ser
más tolerante y comprensivo al emitir juicios de valor respecto de las lenguas
originarias de su país.
Los cuatro ámbitos desarrollados en el acápite anterior guardan relación y ala vez
preparan a los futuros docentes para el ejercicio profesional, particularmente para
cuando les toque trabajar como docentes de lengua. Me he extendido en su
desarrollo en tanto, dado que a menudo la formación docente, por priorizar la
preparación profesional, descuida aspectos como éstos que resultan fundamentales
no sólo para la formación personal y humana del futuro docente sino también para
su preparación como maestro. En este apartado abordaré ahora este segundo
aspecto de la formación docente, pero lo haré de forma abreviada pues se trata de
caminos ya ampliamente recorridos.
INNOVATIVOS
El docente que quiere innovar es el principal objetivo del Centro de Innovación
Docente, definido como aquel que:
tiene claridad en cuanto a lo que quiere lograr con sus clases.
 tiene el apoyo de su Unidad Académica para innovar.
 disfruta la interacción con alumnos y con sus pares.
 se abre a nuevas experiencias docentes sin sacrificar rigurosidad ni
profundidad.
 busca centrar su actividad docente en el aprendizaje del alumno.
 no teme a las críticas constructivas acerca de su labor docente.
 aprecia el valor de la evidencia empírica acerca de las prácticas
metodológicas.
 sabe incorporar las realidades culturales a sus procesos de enseñanza.
 incorpora su propia investigación en su docencia.
 entiende que la buena docencia no necesariamente implica tecnología,
pero que la misma puede ayudar en ciertas circunstancias.
 busca mejorar su docencia por el bien de sus alumnos.
 ayuda a diseminar buenas prácticas entre sus pares, y entre sus alumnos
ayudantes.
INVESTIGATIVOS
Los profesores que en clase dictan los contenidos de sus materias sin promover la
discusión deben reflexionar sobre su misión como educadores. Esa rutina, que en
lugar de entusiasmar da sueño, es uno de los motivos que en la actualidad impulsan
a buscar sistemas alternativos e innovadores de aprendizaje y enseñanza, que
contribuyan a mejorar las prácticas pedagógicas para formar maestros con
capacidad de fomentar la reflexión y la creatividad de niños y jóvenes en las
escuelas.
La investigación pedagógica se logra cuando el profesor indaga, entiende los
problemas que surgen de su práctica cotidiana, genera hipótesis de trabajo y
desarrolla sus temas con base en preguntas. La innovación pedagógica responde
a la manera como los maestros inciden en la transformación de la cultura escolar,
introduciendo cambios en las prácticas tradicionales, y mejorando la calidad y las
formas de aprender en las escuelas.
INTERCULTURALES
Primera actitud: su compromiso con las causas de su pueblo
Deberíamos considerar como condición esencial en el docente intercultural bilingüe
su compromiso con las causas de su pueblo en la defensa de su dignidad: derecho
a la identidad cultural, al territorio, a la gestión de sus recursos con autonomía y sin
desmedro de sus valores, costumbres e instituciones tradicionales. Esta actitud
habitual puede llevarlo incluso al heroísmo en situaciones extremas. Pero sería
mejor que no se la considerara necesaria sólo en esas oportunidades; la cotidiana
constancia de un docente en la defensa de los derechos de su pueblo se verá, más
bien, en la esmerada educación de los niños y jóvenes a él confiados para que ellos,
a su vez, sean los campeones de sus propios derechos personales y colectivos. No
será demasiado insistir en que se trata de una actitud que debería ser habitual, no
reducida a unas acciones aisladas, más o menos frecuentes. Se trata, como en el
caso de cualquier actitud esencial, de una virtud que sólo se logra con la reflexión y
el ejercicio constantes.
Segunda actitud: la tolerancia activa y la estimación de lo diferente
De nada le valdría al docente intercultural saber mucho, si él mismo no fuera un
ejemplo viviente de la interculturalidad, es decir, si él mismo no hiciera de la
tolerancia activa y de la estimación positiva de las diferencias culturales su ideario
personal sincera y fervorosamente vivido.
En consecuencia, lejos de asumir actitudes racistas o de enfrentamiento violento,
debería ser un apóstol de la comprensión, del intercambio y de la paz. Esta actitud
es algo más que la ejecución de actos aislados, por muy buenos que ellos fueren;
se trata de toda una virtud, es decir, de una manera de ser y de actuar
habitualmente. Porque, además, se trata de docentes, o sea, de guías para el
desarrollo de las mentes nuevas y de los nuevos corazones de los niños y de los
jóvenes, quienes tienen derecho a un mundo despojado de la discriminación y el
odio que conocieron nuestros mayores y -tal vez- nosotros también. Mal podría ser
docente en el espíritu intercultural una persona que sólo reconociera como buenos
los aportes de la cultura propia y despreciara las realizaciones de otras culturas. Mal
podría ser educador intercultural quien viviera en un gueto espiritual, cerrado a la
posibilidad de conocer otras expresiones culturales, o de intercambiar con otros los
tesoros de sus mayores, o sus propias experiencias y descubrimientos.
Tercera actitud: la apertura al mundo
Al mismo tiempo que arraigado en la tradición de sus mayores, el docente
intercultural deberá ser un hombre abierto al progreso y a las innovaciones. Esta
actitud, particularmente difícil de lograr, es la única que puede garantizar la
formación de las nuevas generaciones como pueblos capaces de sobrevivir
adecuadamente en los tiempos nuevos, sin por ello verse obligados a renunciar a
sus valores culturales. En consecuencia, el educador intercultural debe ser hombre
abierto al mundo moderno y a sus rápidos y profundos cambios.
No voy a señalar más actitudes habituales para el educador intercultural bilingüe,
porque deberá, además, compartir todas las virtudes que se le exigen hoy a
cualquier educador; entre ellas, por sólo mencionar algunas: educar alentando al
educando a salir de sí mismo; educar dialogando y respetando el protagonismo del
educando; finalmente, educar en la humildad de los que tienen la enorme
responsabilidad de ayudar a las personas a educarse por sí mismas, sin por ello
caer en el olvido fatal de la autoestima.
INFORMACIONALES
La información en sus múltiples formas (oral, textual, hipertextual, audiovisual,
icónica, auditiva, multimedia…) es la materia prima de nuestra existencia moderna.
Este tiempo actual del siglo XXI ha sido etiquetado como la era o sociedad
informacional y/o del conocimiento, entre otras razones, porque los sujetos de las
sociedades urbanas están inmersos en un medio ambiente o ecosistema
informacional, que nos inunda de forma diaria. La información es el elemento
indispensable de las nuevas sociedades y las tecnologías digitales son las
herramientas que permiten elaborarla, difundirla y acceder a la misma. Por ello, el
desarrollo y evolución de nuestra civilización está simbióticamente vinculado con las
Tecnologías de la Información y Comunicación (en adelante, TIC).
Por esta razón las TIC no sólo hemos de definirlas como herramientas o artefactos
a través de los cuáles ejecutamos distintas tareas o acciones como puede ser
buscar información, redactar un texto, almacenar datos, elaborar una presentación
multimedia, oír música o ver una película, sino también como un espacio para la
comunicación e interacción con otros individuos y grupos sociales. Las TIC son, en
este sentido, uno de los principales escenarios de la socialización de un sujeto del
siglo XXI y requieren ciudadanos formándose permanentemente a lo largo de la vida
debido a que la cultura digital está en constante transformación tanto de sus
contenidos como de sus formas.
INFORMÁTICOS
En este contexto, la cuestión docente se perfila como tema clave y urgente de la
política y la acción educativa en los próximos 15 años. De la prontitud y manera
como se resuelva esta cuestión dependerán, en gran medida, las posibilidades de
la educación escolar -y del propio aprovechamiento eficaz de las TIC para la
enseñanza y el aprendizaje- en los próximos años.
Remontar la docencia y sintonizarla con los requerimientos del presente y del futuro
requiere del Estado políticas agresivas e integrales en todos los frentes -
remuneración, condiciones de trabajo, desarrollo y carrera profesional - dando
señales claras a los docentes y a toda la sociedad respecto del valor reconocido a
esta función. Implica también, como contrapartida, un compromiso renovado
por parte de los docentes y sus organizaciones para enfrentar con
profesionalismo los cambios que requiere el momento actual.
El futuro es una construcción social, colectiva. El rumbo que adopten la educación
y de los sistemas escolares en los países de América Latina y el Caribe estará dado
fundamentalmente por lo que Estados y sociedades estén dispuestos a hacer con
ellos, no sólo y ni siquiera principalmente desde la política educativa sino desde la
política económica y desde la política social en sentido amplio. Así, más que
de anticipar el futuro, se trata de construirlo.
INTERPERSONALES
Los centros escolares ocupan un lugar central en el proceso educativo de los
individuos, puesto que en ellos se inicia y desarrolla su formación. Al formar parte
de una organización, y aunque esta educación depende fundamentalmente de las
posibilidades y capacidades de los alumnos, esta formación también se ve influida
por la dinámica propia de cada organización, en la que se interrelacionan toda una
serie de factores personales, estructurales y organizativos que le dotan de una
identidad propia. Dentro de ella, los protagonistas indiscutibles son los
profesores, que siguen apareciendo como los responsables inmediatos de este
proceso, a pesar de que la educación de los individuos depende cada vez más de
diversas instancias: familia, Estado, medios de comunicación, etc. Lo que es cierto
es que sus actitudes, sus preocupaciones, sus motivaciones, sus comportamientos,
etc. en el trabajo influyen en su propia actividad laboral, en sus relaciones
interpersonales con los compañeros, padres y superiores, así como en el
rendimiento y relación con los alumnos. La satisfacción laboral de los docentes tiene
implicaciones evidentes en el funcionamiento y organización del centro educativo,
por ello, conviene dedicarle cierta atención.