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Aillepeñ

Es un ser mitológico que proviene del mar. Según la creencia, es un ser de pelaje negro y
boca roja que se desplaza dando grandes zancadas (pasos) Sólo puede ser reconocido
por su grito, ya que es muy difícil encontrarse con él. Su alarido (gritos) es inconfundible
(único). Cuando se enfurece (tiene una rabia), envuelve a personas y animales para
llevarlos al fondo del mar. Sin embargo, sus principales víctimas son los niños, a los que
convierte en seres desagradables. Cuenta la tradición que si una mujer embarazada se
topa (encuentra por acaso) con el Aillepeñ, su hijo nacerá deforme. Para evitar esta drama,
la mujer deberá solicitar a la machi (chamana) que interceda con su magia para desterrar
(expulsar) la maldición.

Alicanto
La traducción de la palabra es "estar siempre seco al sol". Es un animal mitológico
encarnado en un ave acuática marina que tiene como característica principal su velocidad
para transitar las costas. El mito cuenta que esta ave pone dos huevos de metal macizo:
uno de plata y otro de oro. Los mapuches creen que siguiendo al alicanto se pueden
encontrar minas auríferas. Cuando duerme, lo hace con las alas extendidas. Para cazarlo
hay que hacerlo mientras está durmiendo porque, ante la presencia de extraños. Emite una
luz incandescente (brillante) que cegará (hacer ciego) de por vida al osado que pretendió
atraparla.

Aluhe o Alhue
Según los mapuches, es el alma, fantasma o espectro (espíritu) de los muertos que
permanece junto a ellos hasta su total disolución. Los evangelizadores que acompañaron
a los conquistadores en el Nuevo Mundo se empeñaron (esforzaron) en hacer creer a los
aborígenes que el alhue era el diablo, ya que la persona que moría sin ser confesada
representaba el Mal. El alhue es un ente (un ser) intangible, de vaporoso cuerpo, visible a
voluntad. Aparece en el instante mismo de la muerte de una persona, se incorpora al
cadáver y lo acompaña en la tumba hasta que éste se desintegre en forma definitiva. Luego,
lo abandona y, al retirarse, a veces es capturado por los brujos, quienes lo utilizan para sus
hechicerías, y otras, por los machis, quienes lo convierten en almas amigas.

Los que creen haber visto un alhue cuelgan, en las ramas bajas de los árboles, ofrendas
para conjurar (hacer cierto) su presencia.
Am
Es uno de los nombres del habla monosilábica de los mapuches, cuyo significado no es
fijo, y se presta a interpretaciones diversas. Sin embargo, está estrechamente vinculado
con el alhue (espíritu de los muertos). El am es el alma del fallecido, también de presencia
invisible, pero vigilante incansable de su tumba, desplazándose sin ser advertido entre las
personas que concurren a rendir homenaje a la memoria del muerto.

Se tiene la certeza de que este curioso ente participa de las reuniones sociales y familiares,
y en cualquier acto que tenga como finalidad la recordación del difunto. Pero cuando el
recuerdo piadoso decrece y los deudos (familiares) dejan de concurrir a su tumba,
el am cambia su forma y se vuelve pullu, retirándose del lugar para engrosar (ampliar) las
legiones en el País de Occidente o Morada (casa) de los Espíritus. Entre las varias
costumbres postmórtem practicadas por los aborígenes, es interesante citar las hogueras
(fuegos grandes) que encienden sobre el túmulo (colina de la tumba) para que el muerto
no tenga frío. Se cree que el am regresa para tomar algunas chispas que luego lleva a
regiones remotas (lejos) donde solamente impera el frío y el olvido. Los familiares se dan
cuenta de que el am recogió las chispas cuando éstas vuelan hacia arriba.

Anchimalguen
Existen varias acepciones (significaciones). El vocablo significa "doncella del Sol" ("virgen
del Sol"). Algunos creen que es una deidad que, mediante indicios, comunica con bastante
antelación (antes de ocurrir) sobre un desastre para que los mapuches puedan evitarlo.
Otros, como en el sur de Chile, personifican al anchimalguen como un ser maléfico que
emite gritos lastimeros (lamentosos) y anunciadores de malos tiempos. Por otra parte, en
la tradición oral, refiere al daño realizado por un brujo.

Añumin
Espíritu maligno que se instala en las casas para hacer daño a sus moradores (habitantes).
Se materializa a través de una sombra. Para ahuyentarlo (expulsarlo) se arroja, en el
interior de la casa, sal mezclada con cenizas.

Añuñman
Pájaro considerado de mal agüero (una señal mala). Cuando anida en el techo de alguna
casa o cerca de ella, o cuando se oye su grito, es señal de desgracias próximas para los
hombres y mujeres de ese lugar.

Ayayema
Deidad que representa los vientos del Noroeste que tumban (voltean) las canoas. No sólo
se advierte su presencia cuando sopla el viento en dirección Noroeste. También manifiesta
su fuerza maléfica mediante un hediento olor (olor feo) a podredumbre (putrefacción) que,
al impregnarse en las casas, obliga a sus habitantes a abandonar el lugar.
Basilisco
Ser mitológico que sólo posee un ojo. Muchos representan su figura como un pollo nacido
de un huevo no empollado. Las maldades del basilisco se centran sobre los ojos.
La machi (chamana) cura al enfermo con una gallina de plumaje negro. Con la sangre de
su cresta y harina de porotos (fréjoles) se realiza una papilla (pasta), la cual es untada en
los ojos del enfermo. También sucede que en las autopsias realizadas por la machi se
encuentre un basilisco en el interior del muerto. Si esto ocurre, los familiares no pueden
arrimarse (acercarse) al cadáver y se lo entierra de forma inmediata.

Cahuacahua
Según una leyenda neuquina, es un animal parecido a una enorme víbora que se traslada
de árbol el árbol y puede dar saltos de hasta 30 metros. Su aliento (respiración) es mortal,
y sus gritos estridentes (muy fuertes) son anunciadores de lluvia.

Caicaivilu (Caicai filu, Kay Kay filu)


Animal mitológico con aspecto de serpiente que mora en el fondo del mar y cuya voz se
asemeja (ser parecido) al relincho del caballo. Su piel es negra y brillante. Posee dos
pequeñas alas rojas en su cabeza, que le permiten volar. El mar es su dominio. Es enemigo
del género humano y de la serpiente Trentren (Txeg Txeg), protagonista (héroe) del mito
mapuche sobre el diluvio.

Calchona
Es una mujer fantasmagórica (como fantasma) que se aparece por la noche, de un modo
intempestivo (en tiempos no apropiados), a los viajeros en parajes (lugares) descampados
(en campos). Su figura puede mutar por la de un perro de grandes dimensiones. Asimismo,
la presencia de la calchona provoca que los perros ataquen a los hijos rebeldes y a las
mujeres infieles. Otra versión - más débil - representa a la calchona como una oveja de
tamaño descomunal (gigante) que interfiere (molesta) el paso de los caminantes
arrojándose (hechándose) sobre ellos.
Camahuetu
Monstruo mítico del que se servían las brujas en su trayecto al buque fantasma Caleuche.
Según una creencia, es un animal fabuloso que vive en el agua y que sólo se puede
capturar con lianas de algas marinas. Tiene en la cabeza dos pequeños cuernos cuya
raspadura y cocción en agua con sal da fuerzas y salud.

Otra versión lo presenta como un animal parecido a un ternero (vaca pequeña) con un solo
cuerno. El adulto vive en el mar, en algunos ríos caudalosos (con mucha agua) o en arroyos
pantanosos. Solamente los brujos pueden capturarlos con lazos de lianas, y después de
sacarle el cuerno lo sueltan al mar.

El cuerno es muy codiciado (amado) porque sirve para preparar remedios. También, puede
enterrarse para que de allí surja (aparece) un nuevo camahuetu. En el lugar del nacimiento
se forma un riachuelo (arroyo pequeño) de agua potable y fría que se dirige hacia el mar.
En el recorrido hacia el océano, el camahuetu va rompiendo todo lo que encuentra a su
paso (p.285).

Carbunclo
Animal mitológico que tiene más de cuatro pares de patas. Se caracteriza por emitir desde
las hendiduras de su cuerpo fuertes rayos de luz que pueden iluminar hasta dos leguas a
la redonda. Quien consiga cazar un carbunclo tendrá una vida dichosa y llena de fortuna.

Carcancho
Ser mitológico que habita los campos y las cumbres nevadas. Su cuerpo está cubierto de
pelos y sólo se alimenta de raíces.

Cogo
Si bien cogo significa búho o lechuza, algunas leyendas lo describen como un gato gigante
con cabeza de gallo y poseedor de instintos sanguinarios.

Colo Colo
Pájaro antiquísimo que succiona (chupa) la sangre y la saliva de las personas provocando
una enfermedad: la tisis (tuberculosis pulmonar). Otra versión lo concibe (describe) como
una rata emplumada parecida al vampiro. Los mapuches creen que nace de un huevo
puesto por un gallo. Apenas rompe el cascarón, es una culebra o un lagarto. Al poco tiempo
(después), se transforma en un colo colo. Para ahuyentarlo (expulsarlo), los aborígenes
realizan exorcismos.

Coñilauquen o Chumpall

El vocablo significa "niña del lago". Es un ser mitológico parecido a una sirena. Cuentan los
aborígenes que si los pescadores llevan mucho pescado, la coñilauquense enoja y da
vuelta la embarcación (barco) (p.286).

Copihue
Genio maligno morador de las altas cumbres, que descendía a los valles para robarles
chicha (muday) a los mapuches. Al estar completamente borracho y para no perderse en
su regreso, colocaba en las ramas de los árboles campanitas encendidas con el fuego de
los volcanes. En una de sus incursiones fue derrotado por espíritus superiores, quienes lo
castigaron con el destierro. Su única súplica fue poder llevarse las campanitas para
alumbrar el camino. Pero los espíritus no se lo concedieron. Desde entonces, los bosques
están adornados por las flores del copihue rojo, que no son otra cosa que las lumbres
utilizadas por el ladrón de chicha (p.286).

Cuca blanca
Duende (enano) bondadoso (de sentimientos buenos) que ayuda a encontrar el sendero
correcto a los caminantes extraviados en el bosque. Su modo de presentación es a través
del grito: ¡Cuca! (p.286)

Cuca cordillerana

Ser monstruoso mitad mujer y mitad vaca. Lleva la cabeza oculta (escondida), razón por la
cual resulta imposible verle la cara. Por las noches suele arribar (llegar desde arriba)
sigilosamente (de manera tranquila) a viviendas y llevarse lejos de allí a alguno de sus
moradores (habitantes). No provoca ni el menor daño a la persona raptada (p.286).
Cuca negra

Ave nocturna muy peligrosa que anuncia la muerte de una persona en el término de un año
si en su vuelo roza a alguien. Similares consecuencias ocurrirán si el ave se posa en el
techo de una casa (p.286).

Cuchivilu (Cuchi filu)

La traducción literal es "jabalí-víbora". Por lo tanto, el mito lo representa como una gran
serpiente con cabeza de cerdo que habita el fondo del mar. No obstante, su debilidad es
chapotear en aguas dulces, por lo que suele encontrárselo en lagos o ríos. Sólo los brujos
pueden verlo, para los demás mortales es completamente invisible. Si alguien se baña en
un (p.286) lago donde está el cuchivilu (cuchi filu), contraerá una enfermedad parecida a la
sarna que ni siquiera la machi (chamana) se atreverá a curar (p.287).

Culeng Culeng
El significado de la palabra es "veloz" o "rápido de costado". Es un espíritu alado (con alas)
que se encarga de proteger los pastizales (pastos) naturales y de perseguir a los animales
depredadores (carnivores) (p.287).

Culilpillañ
Es un espíritu aliado de la machi (chamana) e integrante de la legión de los pillañes. Vive
en el interior de los peñascos (roques) y es requerido por la machi cuando debe realizar
algún viaje (p.287).

Cumpihuichen
Ser mitológico que adquiere ese nombre cuando el pihuichen (serpiente volante) es
invocado por el brujo o la machi, ante un hecho de sangre. En esas circunstancias
sangrientas, el ser se presenta de color rojo, con pequeñas alas negras y con enormes
colmillos (p.287).

Curuvilu (Curu filu)


Víbora mitológica habitante de los mares y que, al igual que la coñilauquen (niña del lago),
cuida a los peces de sus depredadores (carnivores) humanos (p.287).
Cheruve
Para los mapuches, un aerolito, meteorito o cualquier cosa caída del cielo era la
manifestación de un espíritu de fuego. Como aerolito, es precursor de muertes y desgracias
para las familias que residan en la dirección donde estalló. Sin embargo, al caer al suelo
se transforma en una piedra roja que proporciona buenos augurios a quien la encuentre
(p.287).

En algunas comarcas le atribuyen una forma híbrida: cabeza humana y cuerpo de


serpiente. Otros lo representan como un hombre de condiciones y proporciones
sobrehumanas que vive en la cumbre de los volcanes y que se alimenta de niñas indígenas.
En caso de no poseer la mujer que él desea, se venga secando los ríos o provocando
terribles erupciones volcánicas. El único modo de detenerlo es ofrendándole la niña que él
quiere (p.287).

Chichimen
Nutria marina llamada "gato de mar". Es considerado del dueño del mar. El mar se encarga
de (p.287) protegerlo y se enfada si algún cazador atrapa al chichimen. Tanto se enoja el
mar con el cazador, que lo persigue y apresa. Para liberarse de sus garras, el cazador debe
devolver su presa al agua. En caso contrario, el mar lo llevará hasta las profundidades más
oscuras (p.288).

Chihued
Ave "dormilona" que se detiene (se encuentra) delante de los caminantes esperando que
éstos se acerquen para emprender vuelo unos metros más adelante. Los antiguos
mapuches cuentan que, en realidad, es un brujo convertido en ave que está condenado a
vagar (vagabundear) por los caminos (p.288).

Chime
Figura mitológica representada en un gran toro que habita las profundidades de los lagos.
Su misión es proteger la flora y la fauna de los bosques. Cuando alguien se atreve (tiene
el coraje) a dañar la naturaleza, se enfurece de tal modo, que sus inconfundibles (únicos)
mugidos (gritos) se convierten en terribles vendavales (tormenta) (p.288).
Chompallhue
Es un genio dueño de los lagos y lagunas. En algunas oportunidades es caracterizado
como un animal mitológico. Pero, por lo general, se lo representa como un hombrecito de
tez (color de piel) morena y pelo crespo (hondulado) que mora (vive) en las profundidades
de las aguas lacustres (de lagos) (p.288).

Choñchoñ
Cabeza con alas en que se convertían los brujos para efectuar sus peregrinaciones
nocturnas. Para hacer sus salidas, los brujos hacían desprenderse la cabeza del cuerpo y
las orejas se transformaban en alas. El cuerpo, durante la ausencia de la cabeza, debía
quedarse de espaldas. De otro modo no podría reunírsele a su vuelta. Muchos son los
cuentos de las desgracias causadas por haberse dado vuelta el cuerpo debido a la malicia
de otras personas. Otra versión hace figurar al choñchoñ como una de las tantas formas
que adoptan os brujos para realizar sus tareas. El grito de esta ave era considerado como
anuncio de muerte próxima (p.288).

Chucau
Una de las tantas aves con poder agorero. Su vuelo es corto y torpe. Se caracteriza por
tener dos cantos diferentes (p.288). Cuando se le escucha cantar "huitroo", presagia
miserias y penurias para quien haya escuchado. Y cuando dice "chucau", la suerte del
oyente será de felicidad plena. Con su cuerpo desecado se hace un amuleto llamado
"cangaiquin". Era costumbre que una joven a punto de casarse penetrara en el bosque
hasta escuchar el "chucau, chucau" que le anunciara buen matrimonio (p.289).

Chuncho
Pequeño titónico de la cordillera conocido como el "rey de los pájaros", de los cuales se
alimenta. Su extraña figura provoca que las aves se acerquen curiosas para observarlo. En
ese momento, el chuncho aprovecha para atraparlas. Además, se le adjudican (asignar)
virtudes mágicas para el amor y la buena suerte en el juego (p.289).

Chuviño
Duende (enano) identificado con un mono. Posee poderes especiales que le permiten
enardecer (encender) a las bestias. Consigue desesperar a sus víctimas sin provocarles
ningún daño físico (p.289).

Epunamun
La palabra significa, literalmente, "dos pies". Es un ser mitológico que se caracteriza por
poseer dos pies enormes y deformes, fuertes brazos, cuerpo peludo y mirada
deslumbrante. Es el símbolo de la dualidad sexual. era consultado por la tribu antes de los
enfrentamientos para averiguar el éxito del combate. Además, dio origen a los brincos con
los pi9es juntos que se llevan a cabo en las ceremonias mapuches (p.289).

Fiura
Ser mitológico al que se describe como una pequeña mujer poseedora de dos pies enormes
y brazos fuertes, de una altura de unos 40 a 50 centímetros, de aspecto repugnante y
moradora de pantanos, bosques y quebradas. Peina su cabellera negra constantemente
con un peine de plata. Siempre viste de colorado y suele bañarse en las cascadas. Es hija
de la condena en su unión con el trauco (enano de árbol), al que aventaja en malignidad y
ferocidad. Encarna el vicio y la perversidad, deleitándose en prodigar males a los miembros
de la tribu. hace uso de la fetidez de su aliento para (p.289) torcer los miembros de los
animales y de las personas. Los mapuches suponen que son varias las fiuras y que
solamente un calcu (brujo, hechicero) poderoso puede actuar contra ellas. En ciertas
regiones, al mito se le agrega el detalle de que mientras se está bañando entona canciones
muy melodiosas con la finalidad de acercar a las víctimas. Se apodera - con su aliento y su
mirada - de la voluntad de los humanos para disfrutar sexualmente de ellos. Otras versiones
indican que rapta a los niños para criarlos como propios (p.290).

Furufuhue
Ente (ser) mitológico vinculado con el viento patagónico. Se cree que es un gran pájaro
que en lugar de plumas tiene el cuerpo cubierto de escamas. No se conoce dónde vive ni
de dónde viene. Sí se sabe que su silbido - similar al del viento - puede oírse en cualquier
lugar (p.290).

Gallo culebrón
Ser mítico que tiene cabeza de gallo y cuerpo verde de víbora. Suele aparecer en casas
donde hay enfermos terminales. Posee un aliento mortal. NO se puede hacer ningún tipo
de artimaña mágica para evitar su presencia. Deja en el aire un olor nauseabundo. Se
reproduce por huevo, y si alguno de éstos aparece cerca de una casa, debe enterrárselo
muy lejos de allí (p.290).

Huaipihuichen
Gran serpiente overa (de color de huevo) encargada de cuidar los venenos para que
conserven su poder letal (p.290).

Hualicho o Gualicho
Genio del mal nacido en los tiempos de la creación. Cuenta la historia que cuando el
dios Nguenechen estaba creando al hombre, su hermano - el Hualicho - lo interrumpió
provocando la imperfección de su creación. Como castigo, Nguenechen lo condenó a
deambular por la Tierra. Desde entonces se ha dedicado a realizar maldades. Es también
sinónimo de maleficio de aguas, que por su conjuro dejan de ser potables. Se encuentran
diversas ofrendas en la vera de los ríos para evitar su influencia (p.290).

Huallepen
Ser deforme que tiene las piernas retorcidas y que sólo puede moverse con las patas
delanteras (p.290), arrastrando las de atrás, Tiene la fisonomía de una oveja pequeña.
Algunas versiones lo describen como una oveja con cabeza de buey y extremidades de
foca. Si una mujer embarazada lo ve o escucha sus gritos guturales, dará a luz un hijo
deforme, rengo o inútil (p.291).

Huecufe
Espíritu maligno que se instala en las casas y se da a conocer volcando (cayendo)
recipientes, amargando bebidas o pudriendo alimentos. Para exorcizar la casa (expulsar el
espíritu maligno de la casa), los moradores deben recurrir a la machi, quien trata de
corresponder las exigencias del huecufe con el fin de satisfacerlo para que abandone la
morada (p.291).
Huecuvu
Genio del mal que interviene en la vida del hombre destruyendo lo que éste construye y
enfermándolo para que no le sea posible trabajar. Dicen que este genio supedita (somete)
su acción al pillañ (ser de rayo y trueno) y que a veces adopta la forma humana o de
cualquier animal. Es más, algunas versiones dicen que el huecuvu se encarna en el mismo
hombre convirtiéndolo en el ejecutor de su propia destrucción. También llaman huecuvu a
ciertos valles donde proliferan hierbas dañinas, que provocan una enfermedad nerviosa y
fatal en los equinos. En los pasos cordilleranos se suele encontrar una gran cantidad de
animales muertos y osamentas, lo que es atribuido por los mapuches a la obra
del huecuvu (p.291).

Hueñauca
Es un soberano mitológico que reinaba desde el interior de un volcán o una caverna. Es
representado como un gran chivo de pelaje amarillo pajizo (como paja) y barba larga
(p.291).

Hueshacalcu
Es una serpiente voladora que se transforma en calcu (brujo) para llevar a cabo (realizar)
algún encargo. Se traslada envuelta en tormentas ventosas. Puede recorrer enormes
distancias para realizar su perversa tarea. Una vez cumplida la misión, regresa a su cueva
para recuperar su primitiva forma humana de calcu(p.291).

Huichamalhue
Alma amiga de la machi (chamana). Sólo ésta puede convocarlo para algún conjuro
(evocación). Se cree que "vive" hasta ser solicitado en el cuerpo de un buitre, cóndor o
serpiente (p.292).

Huichancura
Cualquier animal que se preste a ser mediador de las maléficas tareas o encarnaciones de
los brujos (p.292).
Huitranalhue
Genio invisible más conocido como "alma del forastero". Es representado como un alma
de apariencia humana. Siempre está impecablemente vestido con ropa negra para
mimetizarse con las sombras del campo. Durante las noches, persigue a los ladrones de
ganado con una espada de madera. No los mata ni los hiere, sólo los adormece (p.292).

Ihuaivilu (Ihuai filu)


Dragón de cola de serpiente que se encarga de cuidar las cuevas de los calcus (brujos).
Con su aliento (respiración) puede incinerar bosques y cosechas enteras. Viaja por los aires
cuando hay tormentas. A su paso deja un manchón (mancha grande) verde en el cielo. Su
bramido (gritos fuertes) es parecido a un trueno (p.292).

Inulpamahuida
Extraño ser mitológico representado como un árbol carente de raíces, cuyas ramas en
forma de ganchos trepan por las rocas en cualquier punto de la montaña. Es un aliado de
la machi (chamana), ya que es invocado para anular la acción maléfica de otras hierbas y
plantas que viven en el bosque. Su nombre, perteneciente al habla mapuche, significa
"trepador de la montaña" (inulpa, trepar, y mahuida, cerro) (p.292).

Ivunche
Ser mitológico representado en forma de niño hinchado, con una pierna adosada a la nuca
y la cabeza vuelta hacia atrás. Camina en tres patas y con un bastón. No habla, sólo emite
sonidos guturales, Los calcus (brujos) lo utilizan para sus hechicerías. Los ivunche van
desnudos y sólo salen de sus cuevas acompañados por los calcus. Sobre el origen
del ivunche existen dos versiones: una que dice que es el producto de la unión entre un
brujo y una bruja, y otra que sostiene que los brujos secuestran a un niño recién nacido a
quien someten a terribles operaciones hasta convertirlo en este desagradable monstruo
(p.292).

La condena
Espíritu maligno encarnado en una mujer de entre 40 y 50 años que ha sido muy hermosa
en su juventud. Entregada a una vida disoluta y llena de perversiones, fue condenada a
recorrer incansablemente todos los caminos dejando el rastro de sus andanzas en los
lugares que frecuenta. Se casó de joven con el trauco (enano de árbol) de cuya unión nació
la fiura (enana deformada). El nombre condena es apócope de condenada (p.293).

La Pincoya
Mujer mitológica de deslumbrante hermosura y alegre ánimo. Viste (vestirse) una falda de
hojas de sargazos (hojas de algas) con adornos de conchas marinas. Suele vérsela
bailando, en las rocas, las noches de Luna llena. Personifica la fecundidad de los mares.
Los pescadores la invocan porque es la musa que atrae o espanta los cardúmenes (grupo
de peces). Cuando se siente aburrida, realiza travesuras con los que van de pesca,
haciendo desaparecer los bancos de mariscos o volcando en la costa miles de cangrejos.
Para conseguir su bendición es conveniente estar contentos. En este sentido, las mujeres
de los pescadores se presentan en las costas riendo a carcajadas. Si la pincoya aparece
de frente, la pesca será buena. Pero si sucede lo contrario, los barcos ni siquiera (ni aun)
saldrán del muelle (p.293).

La Viuda
Es una mujer vieja, fea y desdentada (sin dientes) que por las noches recorre senderos en
busca de jóvenes buenos mozos u hombres que anden "por mal camino". Al caminar realiza
un ruido extraño con sus almidonadas enaguas (p.293).

Leuvutrehue
Animal mitológico que nunca nadie ha visto pero cuya voz es similar al ladrido de un perro
desesperado. Algunos dicen que es un perro que se ha extraviado (perdido el camino) de
su dueño (p.293).

Lullul huentru
La traducción literal es "hombre helado". Es invisible y sólo puede notarse su presencia por
el descenso abrupto de la temperatura dentro de una casa. Cuentan que cuando un hombre
muere helado, vuelve a la casa de sus amigos y familiares, que notan su llegada por el frío
repentino que invade la habitación. La sonrisa del muerto helado es una de las visiones
que produce su presencia en la oscuridad de la noche (p.293).
Llahueñma domo (mujer Llahueñma)
Espíritu de una mujer que pudo curarse de una enfermedad gravísima a través de una
fusión de hierbas medicinales. Cuando la machi (chamana) no posee alguna hierba
específica, invoca a esta alma amiga para reemplazar la medicina faltante (p.294).

Llituhuintue
Ser mitológico que representa al dador de sangre del enfermo que la necesita
imperiosamente (urgente). Se lo imagina con la forma de un anciano. La machi le devuelve
el favor con una ofrenda de sangre humana (p.294).

Lluhay
Culebra de un metro de largo que duerme durante el día y se alimenta con leche. El lluhay
es poseedor de vida eterna, y es heredado de generación en generación dentro de una
familia de agricultores ricos. Si los dueños lo abandonan, buscará hasta encontrar a algún
familiar. La tradición cuenta que beneficia al campo al que pertenece porque arruina los
campos vecinos (p.294).

Llullul
Semidiós mitológico que domina el mar y todo lo que se vincule con él. Los mapuches lo
representan en forma de un gato marino que produce el ruido del mar, y que al cambiar de
lugar se hace oír en diferentes direcciones. Lo respetan e invocan para tener buena pesca.
Temen mucho matarlo o aprisionarlo, porque al que se atreva a hacerlo lo persigue el mar
y se lo traga si no larga su presa a tiempo (p.294).

Mareupuantu
Ser mitológico que - desde tiempos antiquísimos - los mapuches consideran como hijo del
Sol y autor de la vida humana. Algunos autores lo definen como un sapo con poderes
encantadores al que muchas tribus le ofrecen ceremonias (p.294).
Meulen
Era un remolino de viento personificado por los mapuches como un ser invisible muy
poderoso. Su morada (lugar donde vive) está en la cordillera. Algunos creen que es un
espíritu travieso que se encarga de producir columnas de polvo, hojas y agua. Otros
sostienen que en el interior del meulen hay una fuerza maléfica (dañosa) que provoca la
muerte a quien es alcanzado por el (p.294) remolino (fuerza). Los mapuches le ofrecían
ceremonias para aplacar su potencia (p.295).

Ngaquiñ
Figura mitológica similar a un perro. Es inofensivo (no daña), pero causa miedo escuchar
sus furiosos ladridos. Vive en los pantanos, donde se sumerge después de ladrar durante
horas (p.295).

Nguenechen
Significa literalmente "dueño de la gente", "el dominador de la gente" o "amo del mundo".
El ser supremo entre los mapuches. De él surge todo lo malo y todo lo bueno. Por ese
motivo es representado con dos caras, dos sexos, y con lo joven y lo viejo. Es un ente (ser)
incorpóreo que, sólo en ocasiones críticas, mandó a la tierra un enviado para aconsejar a
los mapuches (p.295).

Ngueruvilu (Ngueru filu, serpiente de zorro)


Monstruo mitológico con distintas acepciones sobre su fisonomía. Literalmente significa
"serpiente-zorro". Algunos lo vinculan con un hurón extinguido en la actualidad. Otros, con
un gato gigante. Sin embargo, la tradición más fuerte es la que lo asocia con un reptil
acuático con cabeza de zorra. Si alguien osaba bañarse cerca de su morada, lo envolvía
con su cola de serpiente y lo retenía en el fondo de las aguas (p.295).

Ngun Ngun
Onomatopeya (canto de sonidos) del grito de la gallareta (lat. Rallidae [web01], un especie
de pato). Según la tradición, era un personaje que ayudaba a los mapuches en los ataques
invasores de los españoles. El ngun ngun estimulaba y aconsejaba a los aborígenes con
el fin de que éstos unieran sus fuerzas para aniquilar (destruir) a los opresores (p.295).
Nucu
Mochuelo considerado de inofensiva acción, aunque incluido como ave fatídica (señal
malo) (p.295).

Nuruve
Brujo reconocido y respetado por los aborígenes, debido a su desempeño (cumplimiento)
correcto y bondadoso (de buen humor) (p.295).

Ñancu
Esbelto y hermoso aguilucho de plumaje blanco, que se posa en la cresta del árbol más
alto para vigilar los caminos. Los mapuches la consideran un ave de influencia (p.295)
benéfica. Cuando un caminante se la cruza en algún sendero, detiene su marcha para
saludarla con veneración (adoración). En momentos difíciles, los aborígenes invocan
al ñancu llamándolo y dando fuertes golpes en el suelo. Si durante un viaje el ave cruza
volando de derecha a izquierda, los días venideros (futuros) serán dichosos y felices. En
cambio, si el recorrido del ñancu es a la inversa, la desgracia caerá sobre los viajantes. Si
encuentran a un ñancumuerto, el cuerpo es disecado (preparado) y guardado como un
amuleto de la buena suerte (p.296).

Ñulñul
Ser mitológico incorpóreo y femenino que ayuda a la machi (chamana) en ciertas tareas de
curación. En algunas regiones, la identifican con una nutria gigante. Es totalmente
inofensiva, y algunos autores le atribuyen ser la causante del rumor de las olas. La palabra
representa el concepto de ahuyentar (expulsar). En este sentido, es asociada como un
personaje que se encarga de espantar (dar un susto) los cardúmenes (grupos de peces)
ante la presencia de pescadores furtivos (clandestinos) y comerciales (p.296).

Ollal
Ser mitológico innombrable (indescriptible) del que no se tiene ningún tipo de dato sobre
su figura. Durante las conversaciones, los mapuches no dan ninguna información sobre
sus características (p.296).

Palovivo
Personaje mitológico al que se lo relaciona con un palo largo que recorre flotando ríos y
lagos. Cuenta el mito que Palovivo fue un cacique condenado hasta la eternidad a flotar,
sin dirección, por ríos y lagos. Cuando se enoja, destroza (destruye) cualquier instalación
que esté sobre la ribera (orilla). Su presencia se advierte cuando las aguas embravecidas
(con rabia) azotan (atacan) las costas (p.296).

Peuchen (similar a una nutria)


Monstruo mitológico semejante a (similar a) una nutria. Habita ríos, lagos y arroyos.
Cuentan que cuando el animal salía del agua para sacudirse (despertarse), se debía estar
lejos porque las gotas que despedía la sacudida (el movimiento) provocaban erupciones y
granulaciones malignas (p.296).

Piden
Ave conocida vulgarmente con el nombre de gallareta (lat Rallidae [web01], un especie se
pato) (p.296). Los mapuches le atribuían poderes que permitían activar la secreción
mamaria de las futuras madres. Las mujeres embarazadas comen mucho de su carne
antes del parto (p.297).

Pihuichen (Pihui Chen, serpiente volante)


Importante ser mitológico de la cosmogonía mapuche. Su fisonomía es el de una enorme
serpiente verde con dos afiladísimos colmillos (dientes grandes puntados). Su alimento es
la sangre humana y animal. Ya adulta, le crecen dos alas sin plumas con las que puede
desplazarse a gran velocidad. Tiene un grito estridente y maléfico. Durante los días de calor
se posa en las ramas de los árboles, donde deja manchas de sangre como señal de que
estuvo allí. El pihuichen presagia (pronostica) la muerte de todo aquel que oye su silbido.
También es señal de muerte si una persona se acerca sin verlo y el pihuichen lo divisa
(darse cuenta) primero. Acostumbra atacar a los integrantes (miembros) de una misma
casa, a los que se encarga de aniquilar uno a uno dejándolos débiles y con aspecto
esquelético. Cuando el ganado enflaquece sin causa alguna, el motivo principal gira
alrededor del pihuichen. Para resguardarse de su maldición, los mapuches construyen las
casas en sitios cercados por arroyos o ríos. Cuando la machi (chamana) lo invoca, se dirige
hacia ella para ponerse a su disposición. En algunas regiones, lo caracterizan como un
gallo sanguinario con cuerpo de serpiente (p.297).

Pillañ (ser de rayo y trueno)


Es un animal mitológico vinculado a los volcanes y cualquier tipo de manifestación
atmosférica, como el rayo, el relámpago o el trueno. No es, como muchos piensan,
sinónimo del diablo. Si bien (aunque) su traducción es "daño", en algunas ocasiones puede
llegar a ser benéfico. Se tributan ofrendas que no pueden ser tocadas por nadie. Si un
animal es sacrificado en su honor, debe ser incinerado hasta convertirlo en cenizas.
Cuentan que en la antigüedad cada familia tenía su pillañ (p.297).

Pinsha o Pinda (picaflor)


Es el picaflor, el ave más aborrecida (oido) de la mitología mapuche. Los aborígenes creen
que es un brujo malvado (de mala energía) que aprovecha los hermosos colores de sus
plumas para atraer a sus víctimas. También, el picaflor presagia (pronostica) la (p.297)
muerte por ahorcamiento (colgar) de aquella persona a quien pertenecieron los cabellos
con que el ave construyó su nido (p.298).

Pullifucha
Espíritu maligno que debe ser venerado con sangre humana. Es representado con dos
cabezas de caras distintas, bisexual y antropófago (come seres humanos). Habita en las
salamancas, donde tiene un lugar preferencial (p.298).

Pullomeñ
Moscón (mosca grande) azul identificado por los mapuches como el portador de las almas
de los muertos que desean volver a vivir. Por eso está prohibido matar al insecto.
La machi (chamana) requiere su presencia cuando debe curar a personas con problemas
para caminar o que andan con el mismo movimiento que el moscón azul (p.298).

Pullu
Metamorfosis (cambio) que experimenta el am (espíritu del muerto) cuando es (el cadáver
con el Am en la tumba) abandonado por sus familiares y amigos. Ya como pullu,
el am regresa al país de las sombras. Si los animales del corral (granja) se alborotan (hacen
bulla) o el perro ladra sin motivo, es porque por allí anda rondando el pullu (p.298).

Quetronamun
figura mitológica representada en un enano que anda en una sola pierna. Su aparición es
indicio de muerte y desgracia. Pero si alguien se encuentra con sus inconfundibles (únicas)
huellas, será beneficiado con buenos augurios (profecías). Los rastros (huellas) que deja
son pequeños como los pies de un niño - siempre de una pata -, pero con los dedos muy
separados entre sí. Algunos lo describen como un ser de cabeza enorme y pico de pato.

Quetronamun significa "pie del pato quetro" (pato silvestre marítimo, p.81). Este pato
acostumbra pasar muchas horas inmóvil apoyado sobre una sola pata. Allí estaría el origen
del mito (p.298).

Quetronamun (ave de amor)


Pájaro que posee un grito considerado de mal agüero (señal) por los mapuches. Se le
atribuye poder de seducción, lo cual originó la creencia de que el poseedor de una de sus
plumas tiene el poder mágico de enamorar a la persona que él quiera (p.298).

Recul Pillañhuentru (protector de siembras y cosechas)


Ser mitológico que representa a una antiquísima alma de un antepasado bondadoso
(bueno). Es considerado cuidador de las siembras y cosechas. Suele aparecerse en
sueños exigiendo que se ofrezca una rogativa. La machi (chamana) lo invoca como
protector de la raza mapuche (p.299).

Sechus (espíritus cambiando el lugar de cosas)


Espíritus traviesos que se divierten molestando a las personas y cambiando de lugar los
objetos de una casa. También son considerados conservadores de los tesoros
subterráneos (p.299).
Shompalhue (rubia peinándose)
Figura mitológica encarnada en una bella mujer blanca que emerge (surge) de los lagos,
durante las mañanas soleadas, para peinar su largo cabello con un peine de oro. No hace
ningún daño y era muy tímida. Si es observada durante mucho tiempo, vuelve a zambullirse
(bajar) en las aguas. Otra versión cuenta que si alguien detiene su mirada en
la shompalhue, queda ciego (p.299).

Tramañleufu (protector de aguas)


La palabra significa "él que aplaca (tranquiliza) el río". Es considerado un semidiós que
destruye las cuencas fluviales y lacustres (de pantanos). Se cree que nació de la unión
entre un nguenpin (el locutor de la fiesta del futuro nguillatun) y una machi (chamana). Si
las aguas amenazan las viviendas, es invocado para que detenga su bravura (p.299).

Trauco (el enano violador)


Ser mitológico de pequeña estatura, horripilante (horrible) figura, habitante de los bosques
y amante de la naturaleza. Su carácter es maligno y está vestido con totoras (carrizo). Se
da a conocer con fuertes sonidos de hachazos. Odia a los hombres y adora a las mujeres,
a quienes embelesa (dar señales encantantes) con su mirada para luego abusar
sexualmente de ellas. Si alguien se topa (por acaso se enfrenta) con el trauco debe irse a
vivir a un lugar cercado por ríos. El traucoevita mojarse los pies. Las madres de hijas
jóvenes colocan puñados de arena cerca de las casas para que el trauco se entretenga
contando las piedrecitas. Algunos lo consideran como un sátiro acuático con patas de
guanaco, cola de pez y pelo de erizo (p.299).

Trelquehuecuvo o El Cuero
Extraño ser mitológico figurado como un cuero vacuno que posee innumerables garras en
sus bordes. Habita las aguas de ríos y lagos. Rara vez se lo puede ver en las orillas. Cuando
sale a la superficie, lo hace con el pelaje hacia abajo, quedándose inmóvil a la espera de
alguna presa. Las víctimas del trelquehuecuvo terminan en el fondo de las aguas (p.300).

Trempulcahue
Nombre de cada una de las cuatro ballenas que llevan las almas de los muertos hasta el
lugar (isla Mocha) desde donde parten para la lejana región de Occidente, el ngullchen
maihue (lugar occidental de reunión para la gente).

Las ballenas son cuatro viejas transformadas que realizan su tarea a la caída del Sol de
cada día. Nunca ningún mortal pudo verlas.

Cada alma está obligada a hacer una contribución en llancas (piedras verdes pequeñas)
que colocan al lado del muerto. La paga se utiliza para abonarle los servicios al barquero,
personaje de mal genio que castiga a las almas hacinadas (en pequeño terreno) con el
remo y que cobra un plus por el pasaje de los perros y caballos que acompañan a sus
amos. Ambas especies animales tienen la misión de encaminar (manejar) a las almas a la
última morada (p.300).

Trentren (tren tren filu)


Importante ser mitológico representado en una serpiente gigante que tiene como misión
proteger a mapuches y animales de su acérrima (dura) enemiga, la serpiente caicaivilu (cai
cai filu). Trentren vive en los cerros más elevados y tiene el poder de hacerlos crecer todo
lo necesario para resguardar (protejer) a los seres vivos que son atacados por caicaivilu.
Es una de las protagonistas del mito del diluvio (p.300).

Üinyuvoro
Espíritu maléfico y muy temido por los mapuches. Es figurado como un hueso ardiente al
que la machi (chamana) invoca cuando sospecha que el motivo del daño es
un calcu (brujo). Al realizar la plegaria (oración) queman hierbas aromáticas y
la machi (chamana) entra en un estado de trance que impacta (tiene efecto) sobremanera
(excepcionalmente) a los allí presentes (p.300).