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PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE LOS GÉNEROS


LITERARIOS: LA NOVELA.

1. INTRODUCCIÓN

La novela es un género literario en prosa en el que se narra una acción que


puede estar basada en la realidad o ser ficticia, y cuyo fin es causar placer
estético a los lectores con la descripción o pintura de sucesos interesantes, de
caracteres, de pasiones y de costumbres. Se caracteriza por contener
personajes, que dan lugar a acciones y a diálogo y, además, presenta
narración y descripción. Su extensión es variable y en ella, a diferencia de lo
que ocurre en el cuento, no solo interesa lo que sucede a los personajes en un
determinado momento, sino también cómo evolucionan y en qué ambientes se
desarrolla la acción, la cual suele ser bastante complicada. Pese a las
variaciones, su longitud suele ser notable, al menos en mayor medida que los
relatos breves o cuentos.

La novela se distingue por su carácter abierto y su capacidad para contener


elementos diversos en un relato complejo. Este carácter abierto ofrece al autor
una gran libertad para integrar caracteres, introducir historias cruzadas o
subordinadas unas a otras, presentar hechos en un orden distinto a aquel en el
que se produjeron o incluir en el relato textos de distinta naturaleza: cartas,
documentos administrativos, leyendas, poemas, etc. Todo ello da a la novela
mayor complejidad que la que presentan los demás subgéneros narrativos.

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2. CARACTERÍSTICAS Y ELEMENTOS
A continuación analizamos algunas de las características principales del género
novelesco:

1. Obra narrativa extensa.

Aquí radica una de las diferencias fundamentales que separan a la novela


del cuento, el cual es de menor extensión que aquella, aunque existe una
zona difusa entre cuento y novela que no es posible separar en forma
tajante. A veces, se utiliza el término nouvelle o novela corta para designar
los textos que parecen demasiado cortos para ser novela y demasiado
largos para ser cuento.

2. Trama más complicada e intensa que la del cuento.

3. De ficción, lo que la hace diferente de otros géneros en prosa como la


historia o el ensayo.

4. En prosa, lo que la separa de los relatos ficticios extensos en forma


rimada. No obstante, Eugenio Oneguin, de Aleksandr Pushkin, se considera
una novela, aunque está en verso. [Existen otras tentativas semejantes,
como El cumpleaños de Juan Ángel, del uruguayo Mario Benedetti.]

5. Con narrador.
El narrador es la “voz” que ordena y cuenta los hechos desde una “mirada”
concreta sobre los mismos, desde un “punto de vista” determinado. En
ocasiones este, además de narrar acontecimientos, introduce comentarios.
No debe ser confundido sin embargo con el autor, que es la persona real
que escribe la novela, mientras que el narrador es un emisor imaginario que
forma parte de la ficción narrativa. No obstante, en algunos casos ambas
instancias –autor y narrador- convergen.

Según el punto de vista desde el que se sitúe, distinguimos entre:


a) Narrador interno o en primera persona. Esto ocurre cuando el
narrador es un personaje de la historia que cuenta. Dentro de esta
opción es posible diferenciar a su vez varias posibilidades:

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1. El narrador cuenta una historia de la que él mismo es el
protagonista.
2. El papel del narrador como personaje de la historia es
secundario, limitándose a presentar lo que ha visto y lo que le
han contado.
3. Narrador editor. El escritor finge que la obra no la ha escrito
él, sino que la ha encontrado escrita y se limita a editarla. Con
cierta frecuencia, simula que son cartas que afirma estar
publicando.
b) Narrador en tercera persona, cuando no participa en la historia que
cuenta, no es un personaje de la misma, sino que relata lo que les ha
sucedido a otros. Distinguimos aquí a su vez entre:
1. Narrador observador, quien se limita a contar lo que oye o ve
de los personajes, pero sin penetrar en su mundo interior.
2. Narrador equisciente, que conoce la realidad de lo que les
pasa a otros, pero desde el punto de vista de uno solo de esos
personajes, en un nivel de igualdad con las criaturas de ficción.
3. Narrador omnisciente, el que actúa como si conociera todas
las circunstancias del relato, hasta el punto de saber qué es lo
que sienten, piensan y sueñan los personajes, casi como un Dios.
c) En la novela moderna, en ocasiones, también se ha utilizado un
narrador en segunda persona.
En el ámbito hispanohablante, una novela como La muerte de Artemio
Cruz, del mexicano Carlos Fuentes, es célebre por establecer un
complejo juego narrativo entre tres narradores en 1.ª, 2.ª y 3.ª persona.

6. Con personajes.
Son los que causan o sufren los acontecimientos. En función de su
profundidad psicológica, distinguimos:
a) Estereotipos, que encarnan un modelo de conducta previamente
establecido (el héroe, el antihéroe, el enamorado, etc.). Una variante de
lo anterior la ofrece el personaje alegórico que encarna ideas o principios
abstractos: la muerte, la libertad, la noche...

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b) Tipos, que encarnan a un colectivo social que el público reconoce: el
mendigo, la prostituta, el criado, el soldado, etc.
c) Personajes individuales, que poseen su propia complejidad
psicológica que los diferencia de los otros personajes del relato y que
tratan de reproducir la complejidad de los caracteres humanos. Son los
que más abundan en la novela.

7. Espacio y ambiente
En relación con la realidad, el espacio narrado en la novela puede ser:
a) Espacio real: corresponde con lugares auténticos e identificables:
Madrid, Barcelona, Nueva York....
b) Espacio imaginario: no existe en la realidad pero ha sido creado a
partir de lugares similares de la realidad. Aunque no es auténtico,
contiene elementos reales o posibles (por ejemplo, Vetusta, en La
Regenta, de Clarín; Macondo, en Cien años de soledad, de Gabriel
García Márquez).
c) Espacio fantástico: no existe ni tiene relación con espacios reales
(por ejemplo, los lugares de las novelas de ciencia-ficción.)

8. Acción.
Es el conjunto de acontecimientos que se nos cuentan siguiendo un orden
determinado y que puede coincidir o no con el orden real. Se suele distinguir
entre relato (sucesión de hechos tal como se cuentan), entendido como la
recreación que un narrador hace de unos hechos sucedidos o imaginarios, e
historia o sucesión de acontecimientos según el orden cronológico en que
han sucedido.
Podemos ordenar, de este modo, los sucesos de acuerdo con un criterio
cronológico y causal (causas > sucesos > efectos) o podemos romper esta
secuencia. A la primera forma de narrar se le llama estructura lineal; a la
segunda, libre o artística. Dentro de la estructura libre son posibles varios
esquemas: empezando por el medio o el final, o en forma zigzagueante,
narrando varias acciones que se producen de forma simultánea...

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9. Tiempo.
Los hechos narrados ocurren en una sucesión temporal. Distinguimos dos
tipos de tiempo narrativo:
a. El tiempo externo es la época en la que se desarrolla la acción.
b. El tiempo interno es la forma en la que se ordenan cronológicamente
los acontecimientos que aparecen en el relato. Lo más frecuente es que
estos se sucedan siguiendo un orden lineal, pero no siempre es así, y
en la narrativa actual muchas veces la acción empieza en un momento
determinado de la historia y después se cuentan unos hechos que han
sucedido con anterioridad (técnica del flashback o retrospección), o, por
el contrario, lo narrado anticipa hechos que todavía no deberían haber
sucedido (técnica del flashfoward o anticipación). A veces, incluso, los
acontecimientos se disponen de una manera desordenada, por ejemplo,
empezando por el final, como hace García Márquez en Crónica de una
muerte anunciada.
Por lo tanto, además de conforme a una ordenación cronológica o
lineal, el narrador puede empezar el acto mismo de la narración
siguiendo otras pautas:
a) In medias res (“en mitad del asunto”): se inicia la narración por el
nudo o centro de la historia, se vuelve al comienzo y cuando se llega al
centro se prosigue linealmente.
b) In extremas res: se inicia la narración o relato por el final o
desenlace de la historia.
c) Contrapunto: consiste en la yuxtaposición de diversas situaciones
narrativas que se desarrollan en secuencias que se van sucediendo
alternativamente. El inglés Aldous Huxley utilizó de forma magistral
esta técnica en una novela titulada precisamente así, Contrapunto.

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3. TIPOS DE NOVELAS

La novela se vincula con la libertad de contenido y de forma. Es un género


proteico que presenta a lo largo de la historia múltiples modalidades y puntos
de vista.

Atendiendo a su contenido, las novelas se pueden clasificar en:

o De aventuras.

Las novelas de aventuras presentan algunos ingredientes básicos en


común: la acción, la superación personal de los personajes protagonistas a
través de sus vivencias, y la incertidumbre de lo que ocurrirá. El
protagonista puede ser un niño o una niña o un joven que emprende un
viaje hacia lo desconocido con el fin de hallar algún elemento de vital
interés: un tesoro, el padre o la madre, una dama, una venganza o,
simplemente, una ocupación en la vida.
o Bizantina.

La novela bizantina, o libros de aventuras peregrinas, se desarrolló en


España principalmente en los siglos XVI y XVII, y responde en todos los
casos a un esquema común: dos jóvenes amantes, que desean casarse,
encuentran graves obstáculos que se lo impiden: forzada separación, viajes
peligrosos, naufragios, cautiverio, etc. hasta que, finalmente, consiguen la
realización de sus anhelos al encontrarse y comprobar, con satisfacción,
que su amor ha permanecido fiel y se ha fortalecido en medio de tantas
pruebas y contratiempos arriesgados.

o Libros de caballerías.

Los libros de caballerías narraban las hazañas o proezas de un caballero.


Fue este un género literario en prosa, de gran éxito y popularidad en
España y Portugal en el siglo XVI. Se escriben desde fines del siglo XV y
empiezan a perder su popularidad hacia 1550. El éxito del Quijote
cervantino, que lo ridiculizaba, asestó al género un golpe definitivo.

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o De ciencia ficción.

Es un género de ficción especulativo donde los relatos presentan el


impacto de avances científicos y tecnológicos, presentes o futuros, sobre la
sociedad o los individuos. Este género ha experimentado durante todo el
siglo XX un gran éxito tanto en la literatura como en el cine.

o Costumbrista o de costumbres:

Describe el ambiente en que se mueven y las formas de vida cotidiana de


un grupo social concreto, recreando sus costumbres y personajes típicos.
La novela costumbrista fue derivando a lo largo del siglo XIX en la narrativa
realista y naturalista, entre cuyas figuras principales puden citarse autores
como Balzac y Zola en Francia; Dickens en Inglaterra; Dostoievski, Tolstoi,
Gogol y Turgueniev en Rusia; o Fernán Caballero, Felipe Trigo, Emilia
Pardo Bazán, José María de Pereda y Vicente Blasco Ibáñez en España.

o Fantástica:

Se caracteriza por el predominio de elementos de fantasía y en su seno


pueden distinguirse a su vez varios subgéneros: literatura de terror, ciencia
ficción, novela gótica...
Puede considerarse que apareció de la mano de los cuentos de hadas y la
fábula, géneros nacidos para estimular la fantasía de los adultos más que
la de los niños, aunque en la actualidad se asocien más a la infancia.
o Histórica.

Extrae sus argumentos de la historia nacional y su modelo es el


proporcionado por el escocés Walter Scott, autor de Ivanhoe. Sus
características son:

a) Presencia de un tema histórico documentado con textos de


antiguos.

b) Relato de un amor imposible debido a discrepancias políticas.

c) Los protagonistas se sienten abandonados, incomprendidos y


maltratados, lo que les lleva a la desesperación.

d) Intervienen traidores satánicos.

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e) Influyen fuerzas sobrenaturales sobre los personajes.

El señor de Bembibre (1844) de Gil y Carrasco, basada en la extinción de la


orden del temple en España y situada en Bierzo, es la más importante
muestra en España.

o Morisca.

Se trata de un género literario de la prosa narrativa de carácter idealista,


propio de la prosa de ficción del siglo XVI. Se caracteriza por presentar
protagonistas musulmanes, idealizando las relaciones entre moros y
cristianos y ofreciendo ejemplos de convivencia y generosidad entre ellos

o Negra.

El término se asocia a un tipo de novela policíaca en la que la resolución


del misterio no es el objetivo principal del relato y los argumentos son
habitualmente muy violentos. La división de los personajes en buenos y
malos se difumina y la mayor parte de sus protagonistas son individuos
derrotados y en decadencia en busca de la verdad o, cuando menos, algún
atisbo de ella.

Se ha constituido en un poderoso vehículo de crítica social en la literatura


contemporánea, puesto que la mayor parte de las veces denuncia la
complicidad de los poderes establecidos (la política, la banca, las fuerzas
de seguridad, la clase empresarial, etc.) con el crimen y su interés por
preservar una estructura social injusta y poco igualitaria. Asimismo, ha
establecido una estrecha relación con el cine, que ha adaptado algunos de
sus testimonios más representativos.

o Pastoril.

La novela pastoril es un subgénero narrativo propio del Renacimiento


caracterizada por presentar un diálogo en el que una serie de pastores
idealizados se cuentan sus amores, afortunados o no.

o Picaresca.
Género característico de la literatura española que surge en el Siglo de
Oro. El protagonista es un pícaro, una figura de muy bajo rango social y
descendiente de padres sin honor o abiertamente marginados o

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delincuentes. Perfilándose como un antihéroe, ofrece un contrapunto al
ideal caballeresco. Su aspiración es mejorar su condición social, pero para
ello recurre a su astucia y a procedimientos ilegítimos como el engaño y la
estafa.

Dos de las novelas picarescas más importantes son El lazarillo de Tormes,


anónima, y El Buscón de Francisco de Quevedo.

o Policial.

Su principal móvil lo constituye la resolución de un caso. El protagonista,


un policía o detective, resuelve el caso usando la razón, basándose en la
indagación y observación, o recurriendo a la intuición, los sentimientos y la
deducción .

o Romántica.

Cultivada en época moderna, con personajes y ambientes muy


convencionales, y en la que se narran las vicisitudes de dos enamorados,
cuyo amor triunfa frente a la adversidad.

o Social.

Disminuye en lo posible la descripción de vidas individuales,


sustituyéndolas por una colectividad, pues no le interesa el ser humano en
sí, sino como parte de un grupo o clase social. Su actitud es crítica, con
afán de denunciar situaciones, ambientes y modos de vida de un grupo. En
España fue cultivada fundamentalmente en la década del 50, constituyendo
lo que se conoce como “novela social española”.

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