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Este cuento narra la historia de un príncipe de casi dieciséis años llamado

Malkiel. Faltaba poco más de una semana cuando le pide a su padre como
regalo de cumpleaños un viaje, al acantilado donde murió su madre, del cual
regresaría el día de su cumpleaños. El rey se negó por completo. El príncipe
estuvo hablando con su consejero de origen musulmán, llamado Samir, y le
comentó que se iba a fugar esa noche. Al consejero no le pareció buena idea y le
negó la salida, pero esa noche, Malkiel se fugó.

Estuvo vagando por el bosque con su caballo hasta que llegó al lugar de los
hechos. Allí, no encontró respuesta alguna, entonces, apareció una chica
llamada Estrella, de la cual se enamoró más tarde. Se estuvieron preguntando
como llegaron hasta allí, que le había traído hasta el acantilado y demás…

Mientras tanto en palacio, estaban a punto de asesinar a Samir por guiar al


príncipe hacia la huida. Al enterarse los juglares, inmediatamente se pusieron a
cantar y a advertir al pueblo del terrible acontecimiento.

Más tarde, en el bosque, seguían vagando hasta que se hizo de noche y


tuvieron que buscar una posada. En la posada un juglar de la zona empezó a
cantar la canción que habían compuesto los juglares encerrados en el castillo. Al
darse cuenta, Malkiel le dijo a Estrella que donde tenían que ir era a palacio
inmediatamente. Una niña que trabajaba allí llamada Laura se les acercó y les
preguntó que como habían llegado allí y hacia donde se dirigían. Al recibir
respuesta, quiso acompañarles.

Al salir de la posada, fueron camino de palacio. Esa noche acamparon por


el bosque. Una sombra se acercó hasta la tienda de Estrella. Era Larson, el
sirviente de Alcestes (el cual odiaba al príncipe). Le ordenó a Estrella que lo
matara con el veneno.

Ella aceptó, pero cuando llegó a la tiendo del príncipe, no pudo hacerlo. Le
despertó, contó toda la verdad y el príncipe también le contó su secreto. Se
fueron a pasear en la noche y encontraron a un grupo pequeño de juglares que
estaban cantando el mismo poema que el juglar de la posada pero con un
Alcestes lo asesinará. El príncipe, lleno de furia, ordeno a Estrella que
recogieran las tiendas y que inmediatamente se fueran de allí. Antes de partir,
los juglares les dieron dos flautas y un laúd, que según los juglares eran mágicos,
que les protegerían de situaciones de peligro.

Al día siguiente, el día de antes del cumpleaños del príncipe, llegaron a


palacio. Cuando entraron por la puerta de atrás, Larson agarró a Estrella con
intención de estrangularla, pero Laura tocó la flauta como los juglares le habían
dicho y Larson se convirtió en piedra. Siguieron su camino hacia el calabozo en
el cual Alcestes estaba a punto de decapitar a Samir. El príncipe empezó a pelear
con Alcestes hasta que, guiado por el ruido y por los cantos de los juglares, el rey
Olav (padre de Malkiel) y el capitán Walhard

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