Está en la página 1de 103

Diego Griffon Briceño

(coord.)
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática expone en cinco ensa-

Narrativas
yos, escritos por varios autores, visiones diversas para abordar el problema del
cambio climático, suponiendo con ello el cuestionamiento de la estructura
jerárquica y excluyente de nuestra sociedad. El texto propone en sus diversas

contrahegemónicas
visiones abrir caminos alternativos para combatir las distorsiones producidas
por el sistema civilizatorio hegemónico.

de la crisis climática
Diego Griffon Briceño (Caracas, 1973)
Doctor en Ecología, magíster en Entomología e ingeniero agrónomo. Es
profesor en la Universidad Central de Venezuela de la cátedra Ecología de
Poblaciones y Evolución, y además investigador en las áreas de Ecología
Teórica, Ecología Matemática y Agroecología. Sus publicaciones se centran,
entre otros ejes, en la agricultura entendida como un espacio que permite
evidenciar, reflexionar y caracterizar las diferentes dimensiones y matices de
la relación del ser humano con el resto de la naturaleza.
Ministerio del Poder Popular
para Ecosocialismo y Aguas
Ernesto Paiva
Ministro Amalivaca Ediciones
Fundación de Educación Narrativas contrahegemónicas
Ambiental (Fundambiente) de la crisis climática
César Aponte Rivero Diego Griffon Briceño (coord.)
Presidente © Fundación de Educación
Ambiental Sello editorial de Fundambiente, constituye un espacio para la pu-
Amalivaca Ediciones 1o edición, 2016 blicación y divulgación de una perspectiva revolucionaria, crítica y
Consejo editorial
Coordinación General lúdica sobre nuestra relación con el ambiente, ofreciendo a un públi-
Siboney Tineo Rongny Sotillo co lector diverso, las distintas expresiones narrativas y discursivas cuyas
Viceministra de Gestión
Ecosocialista de Aguas Coordinación Editorial líneas son dedicadas a ello. Sus colecciones, cuyos nombres se inspi-
Livia Vargas-González ran en los cuatro elementos de nuestro planeta (Madre Tierra, Saba-
Renzo Silva na, Delta, Moriche, Ventisca), abarcan productos editoriales nacidos
Viceministro de Gestión Edición
Ecosocialista del Ambiente Kattia Piñango Pinto de la gestión del Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo
y Aguas, además de obras infantiles y juveniles relativas a la cuestión
Jesús Castillo Corrección
Natasha García Riveiro ambiental, textos de carácter científico-técnico, manuales, experien-
Viceministro de Gestión
Ecosocialista de Desechos y Residuos Xoralys Alva cias organizativas del poder popular y ensayos teórico-críticos que
reflexionan acerca de nuestra relación con la naturaleza y la necesidad de
Diseño gráfico
César Aponte Rivero Javier Véliz construir propuestas alternativas al capitalismo desde una perspectiva
Presidente de la Fundación
de Educación Ambiental emancipatoria.
Portada
(Fundambiente) Javier Véliz
Rongny Sotillo Diagramación
Jefe de la Unidad Editorial José Luis Revete
Colección Delta

Hecho el depósito de ley Por la naturaleza sistemática y reflexiva de los contenidos que abarca,
Depósito legal No lfi36020166001241
Todos los derechos reservados esta colección se distingue por publicar materiales que divulgan textos
ISBN: 978-980-6840-09-6 de carácter científico-técnico y teórico-críticos relativos a la cuestión
Caracas, Venezuela,1010 ambiental desde una perspectiva emancipatoria y ecosocialista.

Serie Remansos
Destinada a la publicación de reflexiones teóricas, críticas, filosóficas,
Amalivaca Ediciones, Fundación de Educación Ambiental (Fundambiente), RIF: G-20008183-0.
Centro Simón Bolívar, edificio Sur, local 9, nivel Plaza Caracas, El Silencio, Caracas-Venezuela. políticas y sociológicas relativas a la cuestión ambiental, desde una
Telf. (0212) 408.1545 / 1546, email: amalivacaediciones@gmail.com perspectiva revolucionaria y ecosocialista.
Índice

Nota editorial 9
Prólogo. Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática 11
Por Diego Griffon Briceño 
Bibliografía 19

El cambio climático global y el debate en la comunidad científica 23


Por Francisco F. Herrera, Carlos Méndez y Sorena Marquina
Del debate científico a la guerra de intereses  28
La inacción no es una opción 35
Más allá del clima planetario 37
Comentario final 41
Bibliografía 44

Democracia radical para salvar el planeta: de la Convención Marco


sobre Cambio Climático a la Cumbre Mundial de los Pueblos  51
Por César Aponte Rivero
Introducción51
La Cumbre de Copenhague 59
La estafa de REDD+  67
WikiLeaks revela el verdadero funcionamiento de las negociaciones 73
La esperanza del planeta está en los pueblos 75
Coda: Doha y la reconducción de las negociaciones 78
Bibliografía 82

Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático: ¿hacia dónde marcha


la Revolución Bolivariana en plena crisis ambiental global?
Por Emiliano Terán-Mantovani 87
Crisis civilizatoria, límites del planeta y cambio climático 87
Desarrollismo petrolero, extractivismo y cambio climático:
los dilemas de la Revolución Bolivariana de Venezuela 93
Alternativas al desarrollismo extractivista 115
Bibliografía 119

La crisis climática vista desde la perspectiva agrícola Nota editorial


Por Diego Griffon Briceño 133
Los posibles impactos de la crisis climática en la agricultura 135
Las soluciones ofrecidas desde la agricultura industrial 137
Distorsiones del mercado mundial de alimentos  140 Los artículos que componen el presente título fueron escritos tras la
Las mentiras de la revolución verde 141 celebración de la Conferencia de las Partes (COP) número 15 de la
Otra mirada: El sistema como un todo 149 Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático
Sobre las jerarquías y las soluciones reales 150 −conocida popularmente como la Cumbre de Copenhague−, antes
Bibliografía154 de la celebración de la COP18, que tuvo sede en Catar en 2012. Los
mismos dan cuenta del debate que originó el polémico resultado de la
Agricultura y sustentabilidad rural: alternativas en marcha
para enfrentar el cambio climático 161 Cumbre de Copenhague, tras el cual se hicieron visibles diversos dis-
Por Jaime Morales Hernández  cursos y narrativas de los pueblos del mundo que hasta ese momento
La crisis de la civilización industrial y el cambio climático 161 permanecían ocultos tras las historias oficiales y corporativas que toda-
La civilización industrial y sus relaciones vía dominan el debate sobre la crisis climática global. Tras la aprobación
con la naturaleza y el medio rural 163 del Acuerdo de París en 2015, pudiera parecer que estos escritos −hasta
El cambio climático, la agricultura y los alimentos 166
ahora inéditos− están fuera de contexto. Sin embargo, precisamente
La agricultura industrial, la crisis rural y el cambio climático 169
La agricultura industrial y la crisis rural global 170 por su naturaleza contrahegemónica, consideramos que su publicación
La agricultura industrial y el cambio climático 174 contribuye a la difusión de ideas y pensamientos que cimienten las bases
Movimientos sociales y sustentabilidad rural 176 de otro mundo posible. De igual forma, el ensayo “Democracia radical
Construyendo alternativas hacia la sustentabilidad rural 179 para salvar el planeta: de la convención marco sobre cambio climático
La agricultura sustentable y el cambio climático 182 a la cumbre mundial de los pueblos”, fue escrito antes de la realización
La agricultura sustentable y la agroecología 183
de la Precop Social de Cambio Climático, celebrada en Venezuela
La agricultura sustentable y sus aportaciones para enfrentar
el cambio climático  186 en 2014. Este evento incorporó por primera vez un espacio para que
Los avances hacia la sustentabilidad rural en Latinoamérica 189 movimientos y organizaciones sociales plantearan sus propuestas
Reflexiones finales 194 dentro de la agenda formal de negociaciones climáticas.
Bibliografía 195 Cabe señalar que los criterios aplicados en cuanto al sistema de
referencias del presente volumen fueron establecidos por el coordinador
Epílogo 201
de la compilación, Diego Griffon Briceño, y no se corresponden
Por Francisco Javier Velasco
necesariamente con los pautados por Amalivaca Ediciones.

Amalivaca Ediciones
Prólogo

Narrativas contrahegemónicas
de la crisis climática

Por Diego Griffon Briceño1

Es un placer presentar un libro cuyo único propósito es invitar a la


discusión sobre temas pertinentes. Este es un libro heterogéneo, que
desde ningún punto de vista pretende abarcar todos los tópicos im-
portantes, y que sobretodo no aspira a presentar una última palabra
en las discusiones sobre estos temas.
Como su nombre lo indica, aquí encontrarán un conjunto de
diferentes visiones sobre uno de los grandes problemas que en-
frenta la humanidad. Sin embargo, a pesar de las diferencias de en-
foque, el libro esta atravesado por una posición crítica ante los dis-
cursos que predominan actualmente en los debates sobre el cambio
climático. En este sentido, una primera discusión esta relacionada
con la existencia del propio cambio climático. Este es, efectivamen-
te, uno de los temas que se aborda en el primer ensayo del libro. Sin
embargo, no está de más hacer aquí, en el prólogo, algunos comen-
tarios al respecto. El cambio climático es una noción esquiva, que
no podemos asir claramente, que sucede en escalas espacio-tem-
porales que nos son ajenas, y además involucra un conjunto amplio
de fenómenos complejos, a los cuales en realidad trasciende. Es en
efecto un metafenómeno. Estas características son parte de las ra-
zones por las cuales existe poca empatía con el tema y explican en
gran medida por qué no sentimos un llamado urgente a la acción.


1
Instituto de Ecología y Zoología Tropical, Universidad Central de Venezuela.
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Prólogo

Para vincularnos emotivamente al cambio climático tenemos que par- establecer un argumento con fundamento empírico como incues-
ticularizarlo, proyectarlo en entes concretos: osos polares, glaciales, tionablemente cierto. Dicho en términos estrictos, la aplicación del
incendios, sequías, etc. Así, de esta forma, por sus efectos nos acerca- método científico no permite verificar ninguna proposición. Ahora
mos, nos damos cuenta que nos afecta y que es relevante. Para que el bien, esta situación abre la posibilidad de que opiniones interesadas
cambio climático se haga evidente como metafenómeno, para que se nieguen la fidelidad, idoneidad o calidad de cualquier resultado que
manifieste, es necesario que utilicemos instrumentos, intermediarios, se exponga. Utilizándose esto último para crear en el público general
artefactos. Por sus características espaciales y temporales, el cambio cli- la falsa impresión de que los científicos no logran ponerse de acuerdo
mático solo se muestra mediante la intermediación de la matemática sobre la existencia del cambio climático. Ahora, no se debe confundir
(estadística, modelos, simulaciones, etc.). Esto tiene un conjunto de una actitud escéptica ante los argumentos esgrimidos bajo el rótulo
implicaciones que se deben considerar. Una primera es que esta apro- de verdad científica, con la negación del cambio climático. Para dejar
ximación (con su énfasis en lo cuantitativo) proyecta en el estrecho esto claro realicemos el siguiente experimento mental: pensemos en
marco de las matemáticas todas las dimensiones que involucra la crisis las consecuencias de dar por cierto o falso el cambio climático. Como
climática. De esta manera, inevitablemente quedan excluidas, debido respuesta existen cuatro escenarios posibles: 1. Si aceptamos como
a las restricciones inherentes del lenguaje matemático, las dimensiones cierto el cambio climático y este efectivamente existe, habremos hecho
éticas y estéticas del problema. En segundo lugar, se deben tener en lo correcto y es de esperarse que se tomen las medidas necesarias para
cuenta las diferencias que existen entre los modelos y los fenómenos mitigar y adaptarnos a las consecuencias de esta circunstancia. 2. En
que estos intentan representar, es decir, la distancia que separa a la el caso de que creamos en el cambio climático, aunque este efectiva-
metáfora del evento que la inspira. No debemos considerar equivalen- mente no exista, deberíamos observar que se toman igualmente me-
tes la realidad construida por los modelos con la realidad de la cual didas para armonizar nuestra existencia con la del resto del planeta.
estos intentan dar cuenta. En el caso del cambio climático, están Lo cual debería mejorar las condiciones generales de vida. 3. Ahora, si
dadas de forma particularmente claras (i.e., por la complejidad de los suponemos que el cambio climático no existe y este efectivamente no
modelos) las condiciones para que la distancia entre el fenómeno y su existe, el resultado esperado es que continúen las condiciones actuales.
representación sea muy difícil de establecer. Esto se traduce en que es 4. Finalmente, si suponemos que el cambio climático no existe, pero
precavido tener una actitud crítica ante las predicciones y escenarios en realidad existe, el resultado sería, por decir lo menos, catastrófico.
futuros planteados de esta forma. Finalmente, a un nivel subjetivo la De esta manera se hace evidente que, sin importar que exista o no, es
matematización logra legitimar el enunciado, el cual de forma inadver- siempre mejor para nosotros y el planeta suponer que sí existe. Por
tida adquiere un matiz de verdad incuestionable. En este sentido, no sorprendente que pueda parecer, los argumentos que hemos venido
es raro encontrar argumentos ingenuos que se erigen sobre la base de planteando en este prólogo no se escuchan en los “foros de expertos”.
que tal o cual aspecto del cambio climático ha sido científicamente La razón de esto se encuentra en que los “expertos” han centrado el de-
(i.e., matemáticamente) comprobado... Es importante resaltar este úl- bate en el estudio de los patrones de fluctuación en el clima y la relación
timo punto debido a las limitaciones propias de la ciencia, limitaciones de estas variaciones con el aumento en la concentración de gases de
que son desconocidas por muchos científicos y en efecto ajenas a la efecto invernadero. Aquí no se cuestiona la importancia de estos traba-
gran mayoría de las personas. Desde un punto de vista epistemológico, jos, pero sí se plantea el peligro que involucra la pretensión de limitar
estas limitaciones se manifiestan en la imposibilidad de la ciencia para el debate exclusivamente a esto.

12 13
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Prólogo

Bajo ningún respecto las discusiones deben estar limitadas a el fenómeno del cambio climático a una simple contabilidad de mo-
la comunidad científica. Ello por un conjunto amplio de razones, léculas en la atmósfera. Estos, por lo general, utilizan aproximaciones
entre las cuales, una que merece la pena destacar es que en gran me- más abarcantes que entienden al cambio climático como el resultado
dida la causa del cambio climático se encuentra precisamente en un de la interacción de múltiples componentes. Estos trabajos se abordan
mal uso de la racionalidad propia de la ciencia. Este mal uso de la ra- utilizando diferentes herramientas que, entre otras, incluyen la teoría
cionalidad científica, llamada cientificismo, usualmente se manifiesta de sistemas complejos, la economía ecológica y la teoría de los bienes
dogmáticamente y con fanatismo. Esta situación da como resulta- comunes. Con este enfoque se han conseguido importantes avances
do que para las personas atrapadas en esta postura sea inconcebible en el entendimiento del metafenómeno y se ha hecho explícita la ne-
que existan otros argumentos válidos. Esta visión unidimensional de cesidad de ampliar la mirada e incluir la interacción entre los sistemas
la realidad se encuentra detrás de la pretensión de erguir a esta forma sociales y los ecológicos (llamándolos sistemas socioecológicos). Estos
de conocimiento como la única válida. Sin embargo, junto a la larga nuevos enfoques, también han logrado poner de relieve la importan-
lista de éxitos de la ciencia, se encuentra otra igual de fracasos, muchos cia de evaluar las externalidades invisibles en los análisis económicos
de los cuales están profundamente relacionados al cambio climático. convencionales y la necesidad de involucrar a las comunidades que
Pero aún más importante es el hecho de que las consecuencias del son o que potencialmente serán afectadas. Estas aproximaciones se ba-
cambio climático no solo afectan a la comunidad científica, por lo que san en el estudio de tres conceptos fundamentales, la vulnerabilidad,
este debate incumbe en realidad a la humanidad entera. El cambio la resiliencia y la capacidad adaptativa. Conceptos que se han conver-
climático es un fenómeno que tiene una dimensión histórica la cual tido en los pilares desde donde se abordan los estudios más abarcantes
no se puede desconocer; está asociado a formas particulares de ver el sobre el cambio climático. Sin embargo, es bueno resaltar aquí que
mundo, de relacionarnos con el resto de la naturaleza, a estructuras existen profundos desacuerdos en torno a los significados y conteni-
sociales explícitas; en definitiva, está asociado a un sistema civiliza- dos de estos conceptos. En realidad no se entiende exactamente qué
torio, y en este sentido su existencia es una expresión conspicua de la los diferencia y, por lo tanto, la frontera entre ellos es difusa, situación
crisis en la cual este se encuentra. En realidad, solo hablar de cambio que se traduce en un galimatías conceptual del cual no se ha logrado
climático, como un fenómeno estrictamente biogeofísico, esconde salir (Gallopin, 2006). Otro problema en estas aproximaciones está
el contexto que lo ha generado; por esta razón preferimos calificar relacionado con el estrecho marco teórico en el cual se sustentan,
la situación como crisis climática. En este sentido, todas las personas en el que son constantemente citadas un puñado de investigaciones
tenemos la responsabilidad de informarnos y participar en el debate, ( Janssen et al., 2006). Esta situación obviamente genera una empobre-
debate que tal vez determine la posibilidad de un futuro para la huma- cida visión que resulta del perpetuo rumiado de unas pocas fuentes.
nidad. Desde ningún punto de vista se puede aceptar que la discusión También es una importante limitación la creencia positivista (subya-
se reduzca a variaciones climáticas y concentraciones de moléculas en cente en la mayoría de estos trabajos) en que el conocimiento cientí-
la atmósfera. Esta reducción a simples cifras invisibiliza la dimensión fico será finalmente capaz de resolver los entuertos, pero en realidad
ética del problema. Es igualmente importante hacer evidentes las limi- lo más alarmante es que en estos trabajos, cuando se incluye el orden
taciones propias de las aproximaciones más “avanzadas” al estudio del económico, se hace desde perspectivas que se sustentan en la teoría
cambio climático. Existen ciertamente un conjunto de enfoques de de la decisión racional. Es decir, se fundamentan en el supuesto de
investigación que han logrado trascender la aproximación que reduce que los seres humanos pueden ser reducidos a entidades racionales

14 15
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Prólogo

que toman sus decisiones en función de la maximización de sus bene- respecto al cambio climático. De acuerdo a esta lógica, mientras la at-
ficios. Esto es una caricaturización demasiado pobre que, lejos de ayu- mósfera no tenga dueño, inevitablemente terminaremos por llenarla
dar, solo logra deshumanizar cualquier diagnóstico. Esta es la forma de gases de efecto invernadero. Es decir, el cambio climático repre-
en la cual ocurre uno de los fenómenos más importantes asociados al senta un dilema social equivalente al planteado en la tragedia de los
estudio del cambio climático desde la perspectiva científica. Esto es, bienes comunes.
la exclusión en las investigaciones de lo realmente importante: la crí- Sin embargo, el resultado teórico de dicha tragedia se obtiene uti-
tica al sistema civilizatorio que en última instancia es el responsable lizando un modelo con innumerables limitaciones. El planteamiento
de la situación. Estamos hablando del sistema civilizatorio occidental de Hardin ha sido contundentemente rebatido por Elinor Ostrom en
que se ha hecho hegemónico en el mundo y que se caracteriza por ser un conjunto de trabajos que le valieron el Premio Nobel de Economía
marcadamente capitalista, patriarcal, eurocentrado, colonial, racista, en 2008. Ostrom muestra la falsedad de las conclusiones de la trage-
antropocentrado y avasallador. Este es el problema fundamental, pero dia de los bienes comunes, falsedad que se origina en las limitaciones
es el elefante en la habitación del cual no se habla en la generalidad propias del ortodoxismo neoclásico que subyace en el análisis. Además,
de las investigaciones científicas. Produciéndose así en la comunidad ella demostró teóricamente que existen alternativas a la privatización
científica un rechazo inconsciente de un significante fundamental en el y estatización: el autogobierno. Pero sobretodo, mostró con abrumado-
cambio climático (su forclusión, diría Jacques Lacan). De esta manera ra evidencia empírica, que los bienes comunes pueden ser automane-
se explica el porqué son tan precarias las soluciones que se ofrecen des- jados por sus usuarios sin la intermediación del mercado o el Estado.
de la lógica asociada al sistema hegemónico, soluciones que se limitan Dejando de lado la economía y volviendo al prólogo del libro, es bueno
a lo económico. Este es el origen de las ofertas de desarrollo sustenta- señalar que si bien aquí se aborda un tema que afecta a la humanidad,
ble o de su versión moderna, la economía verde: las que representan no podemos desconocer que las contribuciones que componen este
la reducción del problema a lo simplemente económico, entendido libro son hechas desde un lugar particular: Latinoamérica. Esto es pa-
en su sentido más desolado como crematística de gases de efecto in- tente en el segundo ensayo del libro, en el cual se comenta la postura
vernadero e intercambio de dinero. En realidad estas propuestas son que han adoptado las delegaciones de algunos países latinoamericanos
intentos por convertir en mercancía lo que resta por ser comercializa- en las conferencias y cumbres internacionales sobre cambio climático.
do; es, en definitiva, la apropiación originaria de la naturaleza todavía Sin lugar a dudas las delegaciones de Bolivia han tenido posiciones
no privatizada. Existe un fundamento teórico para esta embestida fi- realmente dignas en estos encuentros, las que significan quiebres con
nal del capitalismo, este se encuentra en un concepto llamado tragedia la lógica (económica) que predomina en ellos. En algunos casos las
de los bienes comunes. El origen de esta noción se encuentra en un artí- delegaciones de Venezuela y otros países (particularmente del ALBA)
culo publicado en 1968 por Garrett Hardin. El artículo describe una se han unido a las posiciones defendidas por Bolivia. A pesar de los
situación en la cual varios individuos, motivados solo por el interés valiosos esfuerzos hechos por estos países por hacer oír otras voces, los
personal y actuando racionalmente, terminan por destruir un recurso debates en los organismos multilaterales se han mostrado impermeables
de uso compartido (un tipo de recurso similar en muchos niveles a un a la diversidad. De esta forma queda de manifiesto la imposibilidad de
bien común). De esta manera, Hardin concluye que la única forma en realizar cambios profundos desde allí. Esto nos obliga a pensar en espa-
que un bien común puede ser viable es que se privatice (o en su defecto, cios más legítimos y representativos en los cuales articular los esfuerzos.
se estatice). Esto es exactamente lo que plantea la economía verde con Este último es un tema que también se aborda en el segundo trabajo.

16 17
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Prólogo

A pesar de lo antes dicho, no se puede desconocer que una importante lejos de incrementar los efectos del cambio climático, los atenúa. Solo
restricción que han tenido las delegaciones del Gobierno venezolano basta reiterar que este libro no pretende agotar la discusión, por el con-
y de otros países latinoamericanos en los debates internacionales, está trario, es una invitación al debate. Debate en el cual es imperativo partici-
relacionada con la dependencia que tienen sus economías a la venta de par comprendiendo la necesidad de escuchar la pluralidad de voces que
petróleo y del extractivismo en general. Esta circunstancia indudable- se encuentran en los movimientos indigenistas, feministas, altermun-
mente pone a las delegaciones en una situación ambigua que limita su distas… en fin, la plural constelación de la lucha social actual. Por eso
acción. En un libro con las características ya mencionadas, no se puede esperamos que el presente volumen promueva el levantamiento de
obviar esta característica de los países latinoamericanos y de Venezuela muchas más visiones contrahegemónicas sobre la crisis climática.
en particular. El extractivismo está asociado a visiones muy concre-
tas sobre las relaciones centro/periferia en el capitalismo globalizado,
a patrones de consumo de mercancías y de uso de energía, en definiti- Bibliografía
va, a una organización específica del sistema mundo. Es en verdad un
pilar fundamental sobre el cual se sostiene la idea moderna del desarro- Gallopin, C.G. (2006). Linkages Between Vulnerability Resilience
llo. Este es precisamente el tema que se aborda en el tercer ensayo del and Adaptive Capacity. Global Environmental Change, 16 (3).
libro. Finalmente, en este libro se desarrolla con particular énfasis un 293-303.
ejemplo: la agricultura. La agricultura industrial moderna, entendida Janssen, M.A. et al. (2006). Scholarly Networks on Resilience
como un sistema que involucra la producción de insumos agroquími- Vulnerability and Adaptation within the Human Dimensions of
cos y maquinaria especializada, el cultivo en sí y un patrón particular Global Environmental Change. Global Environmental Change,
de distribución y consumo de alimentos, son la causa más importante 16 (3). 235-316.
de liberación de gases de efecto invernadero en el planeta. Sin embargo,
estas no son las razones fundamentales por las cuales se ha escogido a
la agricultura como ejemplo, la razón se encuentra en que mediante su
estudio se pueden mostrar claramente las distorsiones que son propias
del sistema civilizatorio hegemónico. Distorsiones que se manifiestan
en las formas en que nos relacionamos los seres humanos y cómo lo
hacemos con el resto de la naturaleza. Este es el tema de los dos últimos
ensayos del libro. En el penúltimo se presenta una caracterización del
sistema alimentario mundial en vinculación con el cambio climático.
En ese escrito también se muestra cómo el sistema hegemónico sirve
como dispositivo de ocultación de otras formas de hacer agricultura.
Por su parte, en el último trabajo se hacen reflexiones sobre el cam-
bio climático desde la postura de la agricultura sustentable y los mo-
vimientos campesinos. De esta manera se muestra cómo, a pesar de la
dificultades, se puede construir otro modelo de agricultura, uno que

18 19
Francisco Herrera (Caracas, 1967)
Licenciado en Biología con maestría en el Instituto Venezolano
de Investigaciones Científicas (IVIC) y doctorado en la
Universidad de Exeter, Inglaterra. Es investigador del Centro de
Ecología del ivic, y sus estudios se enfocan en la dinámica del
carbono del suelo en ecosistemas tropicales y sistemas agrícolas;
en la búsqueda de estrategias locales para la recuperación de
ecosistemas, y en las potencialidades de la agroecología para
satisfacer demandas sociales.

Carlos Méndez Vallejo (Caracas, 1973)


Licenciado y doctor en Ciencias Biológicas. Especialista en
Ecología Terrestre y Ciclos del Carbono y Nitrógeno. Ac-
tualmente es investigador del Centro de Ecología, coordina-
dor del Centro Regional para el Estudio y Aprovechamiento
de las Sabanas (Creas) y del IPCC (Internacional Panel on
Climate Change) Panel Internacional en Cambio Climático.
Desde 2012 ha representado a Venezuela en el exterior como
delegado ante los órganos subsidiarios de la Convención
Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático.

Sorena Marquina (Caracas, 1979)


Licenciada en Química. Doctora en Química en el Instituto
Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Desde el
2011 es investigadora en el Centro de Ciencias Atmosféricas
y Biogeoquímica de esta misma institución. En su investiga-
ción se han generado factores de emisión por aplicación de
fertilizantes nitrogenados en los trópicos, evaluando a su vez
el efecto del cambio en el uso de la tierra en las emisiones de
gases nitrogenados (NOx y N2O) y dióxido de carbono (CO2).
El cambio climático global
y el debate en la comunidad científica
Por Francisco F. Herrera, Carlos Méndez y Sorena Marquina

Desde hace aproximadamente una década existe un consenso general


entre la comunidad científica en torno al calentamiento de la atmósfera
terrestre como consecuencia de las actividades humanas, particularmen-
te relacionado con el incremento de la concentración de gases de efecto
invernadero (GEI). Numerosas sociedades científicas se han hecho eco
de esta aseveración, pero quizás el referente más notable, lo constituyen
los informes del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático
(ipcc por sus siglas en inglés). Desde su creación en 1988 por parte de
la Organización Mundial de Meteorología (OMM) y el Programa de las
Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), el IPCC ha produ-
cido cuatro informes globales sobre el cambio climático (1990, 1995,
2001 y 2007). El objeto primordial del IPCC es evaluar científicamen-
te las condiciones del clima del planeta con el fin de generar insumos
para la toma de decisiones políticas. El elemento central del consenso
lo recoge Oreskes (2004) en los siguientes términos: “Las actividades
humanas… están modificando la concentración de los componentes de
la atmósfera (…) que absorben o difuminan la radiación (…) la mayor
parte del calentamiento observado en los últimos cincuenta años es muy
probable que se deba al incremento en la concentración de los gases de
efecto invernadero”.
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática El cambio climático global y el debate...

Más recientemente, se han producido un conjunto de pronun- los combustibles fósiles, que tienen como consecuencia una degrada-
ciamientos a favor del consenso que refieren particular atención. En ción paulatina de las condiciones ecológicas del ambiente y la salud de
2010, a través de una publicación titulada “Cambio climático y la inte- los sistemas socioambientales. Destacan que
gridad de la ciencia” en la revista Science, 255 miembros de la Academia
Nacional de Ciencias de los Estados Unidos declararon que: “Existe Las emisiones de gases de efecto invernadero representan uno
de los principales riesgos para el futuro (...) Las emisiones ac-
evidencia convincente, amplia y consistentemente objetiva que los
tuales están aproximadamente en torno a las 50 mil millones de
humanos están modificando el clima, amenazando a nuestras socie- toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2e) anuales
dades y a los ecosistemas de los cuales dependemos”. Estos científicos y tienden a incrementarse rápidamente (…) Los compromi-
destacan de manera categórica cinco conclusiones fundamentales con sos alcanzados en la actualidad para reducir las emisiones son
relación al cambio climático: 1. Existe un calentamiento del planeta consistentes con un incremento de la temperatura de al menos
por la acumulación de gases de efecto invernadero; 2. La mayor par- 3 ºC (probabilidad de 50-50): una temperatura no vista en el
planeta en los últimos 3 millones de años, con un riesgo serio
te del incremento de estos gases, en el último siglo, es atribuible a las
de alcanzar 5 ºC: una temperatura no vista en el planeta en
actividades humanas, en especial, a la quema de combustibles fósiles; 30 millones de años (Brundtland, 2012).
3. Las causas naturales siempre juegan un rol en las variaciones del cli-
ma de la Tierra, pero estas han sido sobrepasadas por el efecto de las ac- Ciertamente los galardonados reconocen que existe incertidumbre
tividades humanas; 4. El calentamiento del planeta acelerará cambios en las relaciones que los científicos establecen entre los flujos medidos
sin precedentes en la era moderna, como cambios de los ciclos hidroló- y las consecuencias de estos, lo que implica un reto mayor en el manejo
gicos, incremento del nivel del mar y acidificación de los océanos; 5. La y comprensión del riesgo y la acción pública necesaria.
combinación de estos cambios complejos amenaza a las comunidades Por su parte, a inicios del 2012, la Organización para la Coope-
y ciudades costeras, nuestra fuente de alimentos y agua, ecosistemas ración y el Desarrollo Económico (OCDE) emitió el documento
marinos y dulceacuícolas, bosques, altas cumbres, etc. Igualmente reco- Perspectivas ambientales de la OCDE hacia 2050 que intenta proyectar
nocen que existe cierta incertidumbre con relación a las conclusiones las tendencias actuales de crecimiento poblacional y económico, y su
científicas, dado que la ciencia no prueba nada de forma absoluta, pero reflejo en el deterioro ambiental global con miras a las próximas cuatro
dada la magnitud catastrófica que pudieran tener las consecuencias décadas. Para esta organización el tema de cambio climático destaca en-
del cambio climático, “no tomar acciones plantea un grave riesgo para tre los cuatro aspectos más urgentes para abordar, y establecen desde su
nuestro planeta” (Gleick et al., 2010). perspectiva que:
No menos categórico resulta el documento elaborado por los ga-
nadores del Premio Planeta Azul (también conocido como el Nobel Es probable que se suscite un cambio climático más perjudicial,
Ambiental) titulado Desafíos ambientales y de desarrollo: El imperativo ya que se prevé que las emisiones globales de gases de efecto
invernadero (GEI) se eleven en 50 %, principalmente debido
de actuar, quienes expresan de manera preocupante los retos plantea-
al incremento de 70 % en las emisiones de CO2 relacionadas
dos si se quieren superar las condiciones que determinan la pobreza con la generación de energía. La concentración de gei en la
y los principales riesgos ambientales que enfrenta la humanidad en el atmósfera podría alcanzar 685 partes por millón (ppm) hacia
presente siglo. Un elemento central, como determinante de buena par- 2050. Como resultado, se proyecta que el aumento de la tem-
te de los problemas que enfrentamos es la dependencia energética de peratura media global sea de entre 3 °C y 6 °C hacia el final de

24 25
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática El cambio climático global y el debate...

siglo, lo cual superará la meta acordada internacionalmente los organismos multilaterales de consenso científico y sus decisiones
de limitarlo a 2 °C por encima de los niveles pre-industriales. políticas evidencia la existencia de criterios adicionales al consensuado
Las acciones para mitigar los GEI a que se comprometieron para justificar tales decisiones.
los países en los Acuerdos de Cancún durante la Conferen-
cia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, serán
Si bien las decisiones políticas también deban considerar los pro-
insuficientes para evitar que la temperatura global promedio pios aspectos políticos, económicos y sociales, resulta notorio que
exceda el umbral de los 2 °C, a menos que se lleven a cabo ante posicionamientos explícitos de cuerpos científicos y políticos
reducciones rápidas y costosas de emisiones después de 2020. como los mostrados anteriormente existan espacios en donde el de-
Superar el umbral de los 2 °C alteraría los patrones de lluvia, bate acerca del cambio climático se centre en la existencia misma del
incrementaría el derretimiento de glaciares y hielos perma- calentamiento global como fenómeno, y su relación con las actividades
nentes, provocaría el aumento del nivel del mar y acentuaría
la intensidad y la frecuencia de fenómenos meteorológicos
humanas, y no únicamente sobre las consecuencias ambientales y so-
extremos. Ello dificultaría la capacidad de adaptación de las ciales como cabría esperar dado los niveles de incertidumbre que se
personas y de los ecosistemas. manejan en los modelos de sistemas tan complejos como la trama entre
el clima global y el funcionamiento de los biomas del planeta. Tales
espacios, como veremos más adelante, producen la falsa sensación de
Un elemento a destacar en el documento de la OCDE es la noción que existe justificación para el distanciamiento entre lo indicado por la
de límites de irreversibilidad de los ecosistemas, donde los equilibrios base científica consensuada y las decisiones políticas.
dinámicos se pierden y comienzan procesos degenerativos impredeci- A mediados del 2012, el diario estadounidense The New York
bles; en este sentido, consideran que el incremento en 2 ºC es un um- Times publicó un artículo de opinión titulado “La conversión de un
bral de tolerancia que se está próximo a superar (2020) si no se toman escéptico del cambio climático” firmado por Richard Muller. Existen
las medidas necesarias. De hecho la promesa de los 2 ºC de Cancún varios elementos importantes a destacar en esta nota de prensa que per-
no pudo ser alcanzada en la reunión de las partes más reciente, Doha miten analizar en algún detalle el porqué el tema del cambio climático
2012, en donde países que apenas acumulan el 15 % de las emisiones global, a pesar del consenso científico alcanzado, es un tema aún en
globales acordaron la prórroga de ocho años del único instrumento debate en las esferas públicas, principalmente en los medios de comu-
multilateral jurídicamente vinculante en el combate al cambio climáti- nicación de masas y en los espacios de tomas de decisiones políticas. Es
co, conocido como el tratado de Kioto. Con la ausencia de países como el objeto de este ensayo analizar algunos de los aspectos más relevantes
Canadá, Estados Unidos, Japón y la Federación de Rusia, en dicha pró- que permiten la existencia de un “debate”, el manejo de actores involu-
rroga los países desarrollados se comprometieron a reducir sus emi- crados desde el ámbito de la academia, y principalmente mostrar cómo
siones globales en menos del 24-40 % necesario para no sobrepasar el el mantenimiento de un aparente debate científico permite la omisión
incremento de 2 ºC, según lo establecido por la base científica aceptada de temas muy relevantes para la discusión, y concomitantemente la
para las negociaciones elaborada por el IPCC. Mucha de la práctica subsistencia de una política de business-as-usual ante la supuesta falta
científica en cambio climático justifica su existencia en el hecho, como de suficiente información científica.
mencionamos anteriormente, de que constituye la base para la toma
de decisiones políticas. Sin embargo, la distancia entre lo indicado por

26 27
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática El cambio climático global y el debate...

Del debate científico a la guerra de intereses de la variabilidad climática esperable del sistema para este período
geológico.
Richard Muller, investigador de la Universidad de California y lí- Existe un incremento de la temperatura de la superficie del planeta,
der del Proyecto Tierra de Berkeley, fue un sujeto crítico acerca de donde las actividades humanas han tenido una contribución principal-
estudios previos del clima global, considerando que algunos investiga- mente por las emisiones a partir del uso de combustibles fósiles, pero
dores no eran totalmente transparentes con la información y, por tanto, las consecuencias no necesariamente son negativas para la humanidad
manifestaba dudas acerca del calentamiento global. Sin embargo, como o la biota de los ecosistemas.
producto de un estudio liderado por el propio Muller, manifiesta re- Entre las posiciones más críticas o escépticas, como suelen llamarlas,
cientemente que “El año pasado, luego de un trabajo intenso con una existe un aspecto sin cuestionamiento que es el incremento de las con-
decena de investigadores, concluí que el cambio climático era real y centraciones de CO2 en la atmósfera al menos en los últimos 250 años,
que las estimaciones previas sobre los índices de calentamiento eran y otros gases de efecto invernadero como el metano y gases nitrogena-
correctas”, y de manera clara establece que “Ahora voy un paso más allá. dos más recientemente (incremento del CO2 en 38 %, CH4 en 149 %
Los seres humanos son la causa casi completa”. No obstante, muestra su y N2O en 16 %; IPCC Fourth Assessment Report, 2007). Igualmente,
reticencia en reconocer algunos discursos asociados a las consecuencias se reconoce el comportamiento de estos gases como promotores del
del calentamiento, basado en su apreciación que tienden a ser “espe- calentamiento debido a sus propiedades térmicas radiactivas (Lindzen,
culativos, exagerados o simplemente equivocados” haciendo alusión a 2007; Fang et al., 2011; Idso et al., 2011, entre otros). Existen plantea-
las frecuentes manifestaciones que involucran eventos recientes como mientos diversos con relación al incremento de la temperatura y los fe-
el huracán Katrina, o predicciones como el derretimiento y desapari- nómenos que podrían estar suscitándolo. Akasofu (2007) sugiere que
ción de los glaciares del Himalaya, o la extinción de los osos polares. uno de los elementos fundamentales para explicar el incremento de la
Estos planteamientos son frecuentes en la literatura y generalmente no temperatura lo constituye el fenómeno natural de recuperación climá-
son rechazados abiertamente, dado que se fundamentan en la interpre- tica del planeta de la así llamada Pequeña Era de Hielo que se ubica
tación y comprensión de los rangos de incertidumbre asociados a las entre los años 1400 a 1800, y desde allí se ha iniciado un incremento de
predicciones globales. la temperatura en un orden cercano a los 0,5 ºC/100 años, fenómeno
Sin embargo, existen planteamientos científicos más radicales con que inició previamente a la liberación masiva de CO2 a la atmósfera, a
relación a la existencia y origen del cambio climático que merecen ser mediados del siglo pasado. Incluso, a lo largo del siglo XX se han pre-
revisados. Estos implican una gama amplia de supuestos e interpreta- sentado períodos térmicos alternos, con tasas de incremento de la tem-
ciones que podríamos agrupar en las siguientes categorías: peratura menores, que no pueden ser explicados por un incremento
No existe un incremento de la temperatura promedio del planeta, sostenido de las emisiones de dióxido de carbono; siendo el caso más
se trata simplemente de variaciones esperables del clima. reciente y ampliamente divulgado, una aparente pausa del incremento
Reconocimiento del incremento de la temperatura de la superficie de la temperatura entre los años 1999 y 2008 (Kerr, 2009).
del planeta, pero por causas naturales principalmente. Lindzen (2007) plantea que una evidencia de la debilidad de los
Reconocimiento del calentamiento global como consecuencia de modelos climáticos queda manifiesta en las marcadas diferencias que
causas naturales y antropogénicas, pero que aún se encuentran dentro se obtienen con relación a las magnitudes observadas con relación
a fenómenos como las oscilaciones intraestacionales en el trópico, las

28 29
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática El cambio climático global y el debate...

oscilaciones multidécadas y El Niño. Estos fenómenos naturales rechazo del cambio climático cuenta hoy en día con más de treinta
pueden modificar el clima global de manera sensible y no necesaria- mil firmantes, y en su texto cuestiona la evidencia científica de que
mente son tratados adecuadamente en los modelos climáticos (Smith los gases de efecto invernadero provocados por la humanidad fueran
et al., 2007), y junto a las erupciones volcánicas y las variaciones de la los causantes del calentamiento global, requiriéndole al gobierno que
radiación solar son planteadas como factores naturales que podrían debía retirarse de las negociaciones internacionales sobre el tema. La
contribuir relativamente de manera importante al cambio climático, petición incluso sugiere que hay evidencias científicas que establecen
incluso superando las contribuciones por las actividades antropogé- que el incremento de la concentración de CO2 sería beneficioso para
nicas (Lindzen, 2007; Akasofu, 2007; Fang et al., 2011; Idso et al., los ecosistemas terrestres. Este tipo de iniciativas han tenido un impac-
2011). Igualmente, Lindzen y otros autores, plantean que las emi- to importante en los Estados Unidos con relación a otras regiones del
siones humanas de CO2 a la atmósfera tienen una baja contribución planeta; este fenómeno ha sido relacionado con la importancia relativa
con el incremento de la temperatura, por lo que no debería generarse del uso de la web y la prensa escrita para conocer acerca del cambio
una condición de alarma por ello. Finalmente, con relación al reco- climático en el público estadounidense (Zhao, 2009). En este senti-
nocido y aceptado incremento del CO2 y su efecto en el incremen- do, Leiserowitz (2007) encuentra que en la opinión pública existe un
to de la temperatura, numerosos autores señalan que los modelos mayor nivel de preocupación y de aceptación de la ciencia del clima en
amplifican la relación existente entre el incremento de este gas y el Europa que en los Estados Unidos.
calentamiento de la atmósfera, conocido como sensibilidad climática Merece particular interés el papel que juegan algunas revistas cien-
(incremento de la temperatura promedio global cuando se duplica la tíficas con alto impacto en la comunidad científica y frecuentemente
concentración de CO2). Mientras, el cuarto informe de evaluación citadas por los medios de comunicación como fuentes de alta calidad.
(AR4 por sus siglas en inglés) del IPCC sugiere que este valor oscila Por ejemplo, una selección de noticias preparadas por un miembro
entre 2 ºC y 4,5 ºC con el número más probable en 3 ºC, estos autores del staff científico de la revista Science, Richard Kerr, deja entrever de
establecen que marginalmente llega a 1 ºC, lo que no debería generar manera muy general el manejo editorial del tema. En el 2007, y con
alarma. Investigaciones recientes, y basadas en registros fósiles, sugie- motivo de la publicación del cuarto informe del IPCC, se tituló una
ren que la sensibilidad climática podría estar en el orden de los 2,3 ºC nota en términos de “¿Cuán urgente es el cambio climático?” (Kerr,
(Schmittner et al., 2011) que sigue siendo un valor importante si 2007) y el contenido de la misma, si bien menciona algunos niveles
se consideran las tendencias actuales y proyecciones futuras en las de incertidumbre acerca de las predicciones de las consecuencias del
emisiones de gases producto de la quema de combustibles fósiles y la cambio climático, es consistentemente un llamado a la acción polí-
agricultura industrial (OCDE, 2012). tica urgente. Sin embargo, a partir de esa fecha se han publicado un
Un elemento simbólico dentro del planteamiento crítico a los conjunto de notas en las que destacan la noción de incertidumbre
informes del IPCC lo constituye la solicitud realizada al Gobierno es- o limitaciones para hacer predicciones –de parte de la comunidad
tadounidense, y presentada al congreso por el senador Chuck Hagel científica− que permitan la toma de decisiones en planificación de
en 1997, conocida como la Petición de Oregon y elaborada por quien políticas locales o globales (Kerr, 2011a, b). En particular, es muy no-
fuera presidente de la Academia Nacional de Ciencias de Estados toria una noticia de octubre de 2009 (Kerr, 2009), a tan solo dos me-
Unidos, Friederick Seitz y respaldada en su momento por diecisiete ses de la COP15 en Copenhague, titulada “¿Qué pasa con el cambio
mil “científicos”. Esta petición que aún forma parte de un esfuerzo al climático? Científicos dicen esperen un momento”. Pues, a lo largo

30 31
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática El cambio climático global y el debate...

de la nota no existe ninguna cita o alusión de una opinión científica acerca de la existencia, inmediatez o seriedad del problema del cambio
llamando a esperar un momento; por el contrario, incluso los autores climático en el último lustro. Los elementos más comunes para explicar
que generan los datos climáticos explican que estos son períodos re- estas tendencias son la pérdida de credibilidad en las ciencias del clima,
currentes de estabilidad pero que el calentamiento climático continúa la politización del discurso, información y apreciación de un clima más
incrementándose. Igualmente llama la atención que el párrafo intro- frío en fechas recientes. Los medios de comunicación formales (prensa,
ductorio contiene una oración en los siguientes términos: “Los nego- radio, televisión) e informales como la Internet y los blogs, en particu-
ciadores están trabajando hacia el logro de un acuerdo internacional lar, juegan un rol fundamental en la transmisión o interpretación de la
en torno al calentamiento global a ser firmado en Copenhague en di- información proveniente del ámbito científico.
ciembre, pero no ha habido ningún calentamiento por una década”, Boykoff (2008), basado en una revisión de la cobertura noticiosa
queda claro pues que existe una distancia editorial entre el título de del cambio climático por parte de una selección de televisoras esta-
la nota y el espíritu de la introducción en relación con la información dounidense entre 1995 y 2004, encuentra que apelando a un criterio
científica generada por la fuente originaria que se está reportando. Re- de información balanceada, se generó un marcado sesgo comunicacio-
sulta muy notorio encontrar que una de las fuentes de esta noticia de nal que diverge sustancialmente del consenso existente entre los cien-
la semana de Science es el portal de la Oficina Meteorológica Británica tíficos del clima al amplificar la visión de una minoría escéptica; esta
y a primera vista se encuentran al menos siete consecuencias del cam- idea de información balanceada, concluye el autor, ha contribuido a
bio climático que siguen un proceso de deterioro como la alteración magnificar la noción de incertidumbre y el debate en sí, permeando
de los patrones de lluvia, modificación de los ciclos biológicos de al- a su vez al discurso público y político.
gunos ecosistemas, reducción de la cobertura de glaciares, retroceso La existencia de cabildeos corporativos financiando las posturas
del hielo en el Ártico, incremento del nivel del mar, que para nada son contrarias al consenso en torno al cambio climático es frecuentemen-
reseñados y por supuesto no contribuyen con el sustento del título te esgrimida como un factor ajeno al debate científico pero con inci-
de la noticia “¿Qué pasa con el cambio climático? Científicos dicen dencia en el mismo. Ya en el año 1998, tan solo meses después de la
esperen un momento”. firma del acuerdo de Kioto fue denunciado en el periódico The New
Es importante reconocer que la multiplicidad de factores que York Times (Cushman, 1998), la existencia de un plan diseñado en
determinan las condiciones climáticas globales confiere a este tema el Instituto Americano del Petróleo centrado en la convocatoria de
un nivel de complejidad elevado. Igualmente existe una enorme varia- contratar científicos que pudieran ser entrenados para ayudar a con-
bilidad en las predicciones de las condiciones climáticas futuras de- vencer a periodistas, políticos y público en general que el riesgo del
bido a la incertidumbre inherente a los modelos. Así, no se cuestiona calentamiento global era demasiado incierto para justificar controles
que la investigación científica entrañe incertidumbre, pero no menos sobre los gases de efecto invernadero; Boykoff (2009) menciona que
cierto es que, trasladada por los medios de comunicación a la esfera esta iniciativa contaba con un presupuesto de seiscientos mil dólares,
científico-política, esta puede conseguir atraer una gran atención y describe sucesivas campañas en los Estados Unidos principalmente
del público y se convierte en un campo de batalla para encontrar lideradas por políticos republicanos.
significados, como lo expresa Boykoff (2009). Un elemento recurrente en las declaraciones de los científicos es
Scruggs y Benegal (2012) reflejan una declinación importante y sos- su posicionamiento político en contra de las amenazas que represen-
tenida en el público europeo y estadounidense en torno a las creencias tan los impuestos, regulaciones y acuerdos internacionales a la plena

32 33
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática El cambio climático global y el debate...

“libertad del mercado” (intervención del Estado) que limita la autono- Más recientemente, ha tomado mucha fuerza, sobre todo en los
mía de los Estados para su desarrollo económico, como lo muestra Lan- Estados Unidos y a través de Internet y los llamados bloggers la
der (2009a) en el caso del Heartland Institute de Chicago. En palabras noción de conspiración con relación al tema del cambio climático
de Joseph Bast, presidente de la institución, “la misión es descubrir, (Lewadowsky et al., 2012). En dicho tema, esta idea de la conspiración
desarrollar y promover soluciones de libre-mercado a los problemas se basa en la creencia que existe un montaje fraudulento denominado
sociales y económicos”. Con esta filosofía de trasfondo, el Heartland calentamiento global. Esta noción ha alcanzado notoriedad entre los
Institute ha publicado un documento titulado Cambio climático políticos estadounidenses, destacando en 2012 la publicación del libro
reconsiderado (Idso y Singer, 2009) y más recientemente, un reporte titulado La mentira más grande: cómo la conspiración del calentamiento
interino bajo el mismo nombre para el 2011 (NIPCC-IR, 2011; Idso global amenaza a su futuro, por parte del senador republicano James
et al., 2011) en nombre de un cuerpo de investigadores que se hacen Inhofe. La noción de conspiración, expresan los autores, es un asunto
llamar el Nongovernmental International Panel on Climate Change muy delicado pues tiende a persistir mucho tiempo en el imaginario de
(NIPCC). El documento NIPCC-IR 2011 constituye por una parte, un la población, y los esfuerzos por desmontarlas suelen ser interpretados
reflejo de las opiniones de los científicos escépticos junto con sus inter- como confirmación de la existencia de un plan conspirativo; un
pretaciones y argumentos científicos, mencionadas anteriormente, pero elemento que es frecuentemente esbozado en las páginas de Internet,
estructuradas en términos similares a los del IPCC; y por otra parte, pero incluso en las opiniones de los científicos escépticos es la idea
expresan abiertamente, y quizás irresponsablemente, posturas acerca de de científicos mentirosos, deshonestos o confundidos, que junto a la
sus visiones en relación con los beneficios para la vida de los ecosistemas ya mencionada incertidumbre propia de la ciencia del clima, permite
del planeta, incluyendo la salud y la prosperidad de los seres humanos, entender los notables descensos de preocupación o concientización
debidos al incremento del dióxido de carbono en la atmósfera. Es de demostrados por encuestas en los últimos años.
interés mencionar, en el ámbito de lo que se ha denominado la guerra
del clima, y en especial al manejo de la información “científica”, un
tema muy particular, dentro del capítulo 8 del documento, donde se La inacción no es una opción
cita un trabajo relacionado con la acidificación de los océanos (Tans,
2009). El interés de citar el trabajo de este investigador se debe a que su- Queda claro que cualquier sensación de “debate”, “polémica científi-
giere que este fenómeno podría ser de menor magnitud de lo expresado ca”, “guerra de intereses” o “incertidumbre” favorece el razonamiento
por el IPCC en el AR4 (2007). Sin embargo, este artículo refleja con cla- de posponer acciones o limitar el alcance de decisiones políticas. Esto
ridad la gravedad del proceso de acidificación de los océanos y sus con- arroja una enorme preocupación, pues si el consenso alcanzado en
secuencias por siglos, a pesar de que se supriman las emisiones de GEI torno al calentamiento del planeta está en lo cierto, el futuro se nos
por el uso de combustibles fósiles; pero más contradictorio resulta que presenta tremendamente incierto. Luego de dos décadas de esfuerzos
la principal contribución de la investigación radica en establecer que “la científicos, políticos y sociales de todas las dimensiones y caracterís-
evidencia obtenida sugiere fuertemente que el incremento del CO2 en la ticas (acompañados de un despliegue comunicacional extraordinario,
atmósfera es 100 % debido a las actividades humanas, y está dominado considerando que se trata de un tema ambiental), lo que se evidencia
por la quema de combustibles fósiles”; planteamiento que constituye la por las tendencias dominantes es a una mayor producción de combus-
esencia de lo rechazado por el NIPCC y el Heartland Institute. tibles fósiles, incluso de los más impactantes como arenas bituminosas,

34 35
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática El cambio climático global y el debate ...

crudos pesados y carbón, además de una continua deforestación por carbono (y otros GEI) genera un incremento de la temperatura en
la expansión de la frontera agrícola, esto es, una profundización y ace- algún grado de sensibilidad climática, y la aplastante evidencia de que
leración de las consecuencias del calentamiento global. la quema de combustibles fósiles se incrementará y se prolongará por
Los sucesivos reportes del IPCC, y el llamado de numerosos cien- al menos medio siglo más, sobrarían los argumentos para la justifica-
tíficos que forman parte del consenso en torno a la existencia de ción de cualquier medida de control planetario fundada únicamente
un proceso de calentamiento global propiciado por las actividades en el principio de precaución.
humanas de los dos últimos siglos, suele tener como planteamiento Este es el escenario existente en la actualidad con relación al
central la solicitud de acciones inmediatas. La argumentación para cambio climático, particularmente referido al incremento de la tem-
la acción inmediata suele estar enmarcada en aspectos financieros, peratura atmosférica, pero cabe preguntarse ¿es únicamente el calen-
basados en que los costos aumentarán mientras avance el deterioro tamiento de la atmósfera lo que amenaza la vida en el planeta para el
de las condiciones del planeta. En su momento, el informe Stern The presente siglo?
Economics of Climate Change (2006) sugería, basado en una evalua-
ción de expertos, que debía destinarse al menos el 1 % del producto
interno bruto anual del planeta si se aspiraba estabilizar la concen- Más allá del clima planetario
tración de CO2 atmosférico por debajo de 550 ppm; a la fecha se
han generado numerosos debates en torno a este valor, sumado a los Durante más de cuatro décadas, por utilizar como un referente la publi-
diferentes impuestos o equivalentes que se han instaurado en torno cación del libro The Silent Spring por Rachel Carson (1962) se ha ido
a las emisiones de GEI. Destaca en el planteamiento del informe Stern acumulando un conjunto vasto de evidencia científica (y vivencial para
una valoración sustantiva de la ética que es generalmente omitida en muchas comunidades) del deterioro continuo de numerosos ecosiste-
las comunicaciones científicas. Stern y Taylor (2007), como respues- mas en todo el planeta como consecuencia de las actividades humanas.
ta a algunas críticas realizadas al informe, subrayan que este tiene un Ciertamente, después del cambio climático, uno de los temas
componente ético fundado en la asignación diferencial entre ricos ambientales más reconocidos y divulgados lo constituye la alarmante
y pobres y entre los nacidos en diferentes tiempos; destacando la tasa de pérdida de la diversidad biológica. La extinción de especies es
menor capacidad para deliberar y actuar que tienen las futuras genera- un proceso natural que ocurriría incluso en ausencia del ser humano,
ciones, y la condición que tengan de asumir mayores costos de mitiga- pero ocurriría en unas tasas muy bajas (se sugiere que entre 0,1-1 spp/
ción, por la inacción del presente. millón de spp/año). Desde la Revolución Industrial al presente, pe-
También es notable que entre las múltiples manifestaciones del ríodo conocido como el Antropoceno, la tasa de extinción de especies
conjunto de los escépticos (o quienes reconocen tanto el incremento se ha incrementado entre cien y mil veces la tasa natural (Rockström
de la concentración de CO2 atmosférico como de la temperatura de et al., 2009); estos niveles no se habían visto desde hace sesenta y cinco
la superficie del planeta), no exista un llamado al principio de precau- millones de años, cuando ocurrió el último gran evento de extinción
ción. Este principio establece que, ante la existencia de sospechas fun- masiva (conocida como el K/T al final del Cretáceo). Cerca de un
dadas de riesgo sobre el ambiente o la salud humana por parte de algún 30 % de todas las especies de mamíferos, aves, y anfibios estarán ame-
producto o tecnología, deberían tomarse medidas de protección. nazadas de extinción en el presente siglo, en opinión de Díaz y cola-
Por lo tanto, ante la convicción de que el incremento del dióxido de boradores (2006). En la actualidad, los mayores causales de la pérdida

36 37
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática El cambio climático global y el debate...

de diversidad biológica se relacionan con los impactos territoriales el incipiente crecimiento poblacional y el cambio climático natural
o cambios de uso de la tierra, con la transformación de ecosistemas eran dos fuerzas afectando a los sistemas del planeta, pero que ocurrieron
naturales en áreas urbanas o agrícolas, la magnitud o intensidad de de manera independiente; actualmente la población humana es
fuegos provocados, y la introducción de especies exóticas en ecosis- un determinante del cambio climático, a escalas y magnitudes muy
temas terrestres y acuáticos. El cambio climático solo profundizará la superiores. Por tanto, los autores establecen que el crecimiento de la
crisis de la pérdida de la diversidad biológica. población, asociado al creciente consumo, fragmentación y transfor-
En 2009, Rockström y colaboradores publicaron en la revista mación del hábitat, producción y consumo de energía, y por supues-
Nature un análisis identificando y cuantificando aquellos límites to el cambio climático global, son los mecanismos que propiciarían
ambientales del planeta que no deberían ser superados por las activi- una transición crítica de escala planetaria, a la cual podríamos
dades humanas, si se aspiran mantener las condiciones de “estabilidad” estar acercándonos.
que han permitido el desarrollo de la civilización humana desde hace Ciertamente el crecimiento de la población mundial ha tenido
unos diez mil años, i.e. el período Holoceno. Los autores identifican una relación muy importante con el deterioro de las condiciones
una decena de procesos del sistema Tierra, y los umbrales que, de su- para la vida en el planeta, al punto de que es común considerar que
perarse, pondrían en riesgo las condiciones para la vida en el planeta. el incremento del dióxido de carbono, o simplemente el consumo de
Sin embargo, establecen que tres de ellos ya se han superado, la mayor combustibles fósiles, ha ocurrido a una tasa similar que el crecimien-
magnitud la tiene la extinción masiva de especies que ya se ha descri- to poblacional, generando una relación intuitiva de causa-efecto, la
to anteriormente. Secunda en magnitud las dramáticas alteraciones cual tiene al menos dos consecuencias inmediatas como son: la con-
del ciclo del nitrógeno (y del fósforo), elementos que se extraen de sideración de que si fuésemos menos se solucionarían los problemas,
la naturaleza para su uso en la agricultura como fertilizantes funda- y que el sujeto detonante de la crisis ambiental global (incluyendo al
mentalmente, transformándolos a formas reactivas que perturban calentamiento del planeta) es la humanidad.
los balances nutricionales de numerosos ecosistemas, especialmente No se coloca en duda que todos los seres humanos consumen ener-
los dulceacuícolas. Finalmente, el cambio climático antropogénico, gía, se alimentan, generan residuos, se trasladan, modifican su entor-
considerado por los autores más allá de cualquier disputa, ha supera- no para proveerse de refugio, etc., pero no es menos cierto que esto
do los umbrales de riesgo para la humanidad, estimado con base a la no ocurra a través de procesos, magnitudes, supuestos, capacidades,
concentración atmosférica de CO2. Los autores establecen que el lími- absolutamente disímiles entre la población del planeta en la actuali-
te propuesto para mantener el planeta en el rango de estabilidad es de dad. En este sentido, Lander (2009a) sugiere que deben considerarse
350 ppm, pero en la actualidad esta concentración ya ha superado tres aspectos, los cuales constituyen tres dimensiones diferenciables
los 387 ppm, y como referencia se tiene que los valores previos a la para confrontar la crisis ambiental global: 1. En concordancia con
Revolución Industrial estuvieron en 280 ppm. lo expresado previamente, la magnitud de la población mundial;
Entre los argumentos que se mencionan entre los críticos o escép- 2. Los patrones de utilización de los así llamados recursos del planeta
ticos del calentamiento del planeta suele encontrarse la idea de que (o biocapacidad) a los cuales puede acceder la población; 3. Y final-
el ser humano ha vivido y superado cambios de escala global previas, mente, la distribución asimétrica que tienen las distintas poblacio-
en específico la transición del último glacial-interglacial. En este nes del planeta en el acceso a los bienes comunes. De esta triada de
sentido, Barnosky y colaboradores (2012) explican que ciertamente factores resulta fundamental destacar que el acceso a los recursos

38 39
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática El cambio climático global y el debate...

viviendo −en conjunto− apenas en el límite de la capacidad produc-


energéticos, el agua, los alimentos, y por ende, los impactos sobre tiva biológica de los territorios ocupados por sus respectivos países.
la biosfera, y la responsabilidad adquirida por estos impactos, es El conjunto de los países de la OECD está utilizando más del doble
altamente desigual en la población actual del planeta. También debe de la capacidad productiva biológica de los territorios que ocupan.
destacarse que la responsabilidad de las transformaciones de los Esto quiere decir que sus niveles de consumo son más del doble de los
ecosistemas y de los procesos del sistema Tierra como un todo, es niveles de consumo sostenibles.
igualmente desigual entre las poblaciones del planeta en el tiempo, por
un proceso acumulativo a lo largo del Antropoceno. En la actualidad existe información abundante, con fundamentos
El Informe Planeta Vivo (WWF, 2008) arrojó la alarmante informa- técnicos, expresada en indicadores apropiables que permiten explorar
ción, fundada en el nivel de consumo de los habitantes del planeta y la estas nociones de origen y responsabilidad del deterioro de las condi-
capacidad biológica de las naciones donde habitan, que la humanidad ciones de vida del planeta suscitadas en las últimas décadas y sus conse-
se excede en un 50 % en el consumo que hace de los bienes del planeta, cuencias no solo en la población humana sino en la diversidad de seres
es decir, que estamos consumiendo 1,5 planetas Tierra, lo que clara- vivos y ecosistemas que lo habitan.
mente refleja la condición de insustentabilidad de los actuales patrones
de vida, consumo y generación de residuos. En el informe correspon-
diente al 2010 se determina que la humanidad superó la capacidad del Comentario final
planeta de asimilar el impacto de las actividades antropogénicas sobre
la biosfera durante la década de los setenta, por lo que las últimas tres Un aspecto prácticamente invisible en la literatura científica relacio-
décadas han representado una profundización de la crisis ambiental nada con el cambio climático y los límites del planeta, es la búsqueda
planetaria. Queda claro que si se ha superado el nivel de consumo científica y sistemática de los factores determinantes o causales de la
sustentable de recursos y nos encontramos en un escenario de balance crisis ambiental. La literatura científica refleja con enorme grado de
negativo, todas aquellas naciones o personas que consumen más allá especialización aspectos muy particulares del calentamiento climático
de los niveles de sustentabilidad (esto es 1,8 hectáreas globales por global, o de los umbrales de riesgo del deterioro ecosistémico del pla-
persona aproximadamente en el índice de la huella ecológica −una neta, y simultáneamente refleja de manera muy difusa e imprecisa la
hectárea global es una hectárea con la capacidad mundial promedio causalidad planteada para estos problemas. Sin embargo, desde otras
de producir recursos y absorber desechos−) estarán apropiándose de perspectivas de aproximación a la comprensión de la realidad ambien-
proporciones crecientes de la capacidad productiva ecológica que le tal del planeta, y las amenazas que enfrenta la vida en el presente siglo,
correspondería a los habitantes excluidos, por tanto, hacerse más rico existe igualmente un planteamiento científico que intenta dilucidar
en el mundo de hoy implica incrementar la condición de pobreza de los factores que han contribuido históricamente a la construcción del
alguien en algún lugar del planeta. escenario actual (estas otras perspectivas se dan desde aproximacio-
Como lo expresa Lander (2009b): nes como la Sociología, la Ecología Política, la Economía Ecológica,
la Filosofía de la Ciencia, etc.). Estos planteamientos tienen en co-
Los habitantes de los países del Norte tienen una huella ecológica mún la ubicación del tiempo y espacio histórico de la Revolución
cuatro veces mayor que los habitantes de los países del Sur. Mien- Industrial como determinante o referente, al menos del incremento
tras que la población de los países que no pertenecen a la OECD está

40 41
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática El cambio climático global y el debate...

de las concentraciones de CO2 y sus consecuencias. Para los cientí- elemento fundamental que consiste en la imperiosa necesidad de cam-
ficos del clima este período histórico es determinante por el aspecto biar los patrones de la sociedad, al entendido que se refieren a los patro-
particular del incremento de las emisiones a partir del uso del carbón nes de la sociedad dominante del planeta que es la occidental. Para nu-
mineral como fuente de energía. En cambio, para las perspectivas merosos analistas de la situación actual del planeta es central la necesidad
alternativas, por la importancia de entender en qué contexto cultural, de cambiar profundamente las relaciones del ser humano de esa so-
social, económico, religioso, se da este fenómeno que se presenta como ciedad dominante con la naturaleza, su manera de conceptualizarle,
un punto de quiebre en las relaciones del ser humano con su entorno, aprovecharla y transformarla, y de modo determinante, la manera de
la naturaleza. estudiarla y describirla. Si bien estos aspectos se escapan del objetivo
Documentos como el manifiesto de los laureados con el Pre- del presente documento es importante rescatar que entre los patrones
mio Planeta Azul Desafíos ambientales y de desarrollo: El imperati- determinantes de la crisis ambiental está el patrón de conocimiento
vo de actuar (Brundtland et al., 2012), la Declaración del estado del que brinda la sociedad dominante. Lander (1992) expresa que:
planeta (Brito y Smith, 2012) o el artículo “Un espacio de seguridad
para el funcionamiento de la humanidad” (Rockström et al., 2009), [El] núcleo central de pensamiento sobre la ciencia y la tec-
por mencionar algunas fuentes, dejan entrever con claridad que si bien nología –que puede ser caracterizado en su conjunto como
universalista, naturalista y determinista– ha sido hegemóni-
el incremento del CO2 atmosférico y de la temperatura del planeta son
co en el pensamiento social y económico de Occidente desde
amenazas graves a las condiciones de la vida en el planeta, no son las la Ilustración en adelante, aun en concepciones muy críticas
únicas. El modelo agrícola-alimentario impuesto por la llamada “re- a la sociedad capitalista, como lo ha sido la tradición marxista,
volución verde”, o las tasas crecientes de extracción de materias primas y constituye un componente medular del pensamiento neo-
o deforestación, y la magnitud de la población global son factores que liberal y tecnocrático contemporáneo. En esta visión, carece
igualmente atentan en contra de las condiciones de estabilidad am- de sentido el plantearse los problemas del desarrollo científico
tecnológico como un asunto político, como un tema en tor-
biental que ha conocido la humanidad como civilización a lo largo
no al cual tenga sentido formularse exigencias de naturaleza
del Holoceno. Si bien existen relaciones entre algunos de estos fac- democrática. [Se considera que] se trata de asuntos técnicos,
tores y el abuso en el acceso a fuentes de energía económicas y con- sólo al alcance de los especialistas, y cualquier pretensión de
taminantes (i.e. combustibles fósiles), las propuestas existentes para control, regulación o participación externa no puede sino pro-
reducir las emisiones de GEI sin tomar en cuenta las causas radicales ducir efectos perversos.
y condiciones que han favorecido la expansión y florecimiento de es-
tas amenazas no parece suficiente para revertir las actuales tendencias. Existe pues, un reto aún mayor para la sociedad, o las sociedades,
En este sentido, el llamado que hacen los autores del manifiesto De- particularmente el sector que podríamos denominar no-científico. El
safíos ambientales y de desarrollo: El imperativo de actuar es categóri- sistema-mundo en la actualidad, tiene como plataforma para la toma
co y radical: “Ante una emergencia absolutamente sin precedentes, de decisiones políticas criterios científicos, bien sea en el plano de la
la sociedad no tiene otra opción que tomar acciones drásticas para economía, la medicina, las ciencias exactas, etc., lo que deja un espa-
evitar un colapso de la civilización. O nosotros cambiamos nuestros cio menor para el debate público, democrático y diverso acerca de las
patrones y construimos una nueva sociedad global enteramente dis- alternativas para superar la crisis ambiental del presente siglo, e ima-
tinta, o éstos nos cambiarán a nosotros”. Este planteamiento tiene un ginar posibilidades de establecer formas de vivir que sean respetuosas

42 43
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática El cambio climático global y el debate...

y armónicas con la diversidad cultural humana y también con el Carson, R. (1962). The Silent Spring. Boston, Estados Unidos:
resto de las formas de vida con las que compartimos el planeta. ¿Que- Houghton Mifflin Editorial.
da abierta la interrogante si los científicos son parte de la generación Cushman, J.H. (1998). Industrial Group Plans to Battle Climate
de la crisis o fuentes para la búsqueda de alternativas? Treaty. Disponible en: <http://www.nytimes.com/1998/04/26/
us/industrial-group-plans-to-battle-climate-treaty.html>.
Díaz, S., Fargione, J., Stuart Chapin, F. y III Tilman, D. (15 de agosto
Bibliografía de 2006). Biodiversity Loss Threatens Human Well-being.
Disponible en: <http://journals.plos.org/plosbiology/
Akasofu, A. (2007). Why has “Global Warming” Become Such article?id=10.1371/journal.pbio.0040277>.
Apassionate Subject? Let’s Not Lose Our Cool. (Manuscrito). Dis- Fang, J.Y., Zhu, J.L., Wang, S.P., Yue, Ch. y Shen, H.H. (2011).
ponible en: <http://people.iarc.uaf.edu/~sakasofu/passionate_ Global Warming, Human-induced Carbon Emissions, and their
subject.php>. Uncertainties. Earth Sciences, 54 (10). 1458-1468.
IPCC Fourth Assessment Report (AR4). (2007). Climate Change Gleick, P.H., Adams, R.M. y Amasino, R.M. et al. (Mayo, 2010).
2007: The Physical Science Basis. Contribution of Working Group Climate Change and the Integrity of Science. Science, 328 (5980).
I to the Fourth Assessment Report of the Intergovernmental 689-690.
Panel on Climate Change. Solomon, S., Qin, D., Manning, M. Idso, C. y Singer, S.F. (2009). Climate Change Reconsidered: 2009
Chen, Z., Marquis, M., Averyt, K.B., Tignor, M., and Miller, H.L., Report of the Nongovernment International Panel of Climate
(eds.). Cambridge, United Kingdom and New York: Cambridge Change (NIPCC). Chicago, IL: The Heartland Institute.
University Press. Idso, C., Carter, R.M. y Singer, S.F. (2011). Climate Change
Barnosky, A.D., Hadly, E.A., Bascompte, J., Berlow, E.L. y Brown, J.H. Reconsidered. The 2011 Interim Report of Nongovernment
et al. ( Junio, 2012). Approaching a State Shift in Earth’s Biosphere. International Panel of Climate Change (NIPCC). Chicago, IL:
Nature, 486. 52-58. The Heartland Institute.
Boykoff, M.T. (Enero, 2008). Lost in Translation? United States Kerr, R. (Noviembre, 2007). How Urgent is Climate Change? Science,
Television News Coverage of Anthropogenic Climate Change, 318 (5854). 1230-1231.
1995-2004. Climatic Change, 86 (1). 1-11. __________ (Octubre, 2009). What Happened to Global Warming?
Boykoff, M.T. (Septiembre, 2009). Los medios y la comunicación Scientists Say Just Wait a Bit. Science, 326 (5949). 28-29.
científica: El caso del cambio climático. Infoamérica (1). 117-127. __________ (Noviembre, 2011a). Humans Are Driving Extreme
Brito, L y Smith, M.S. (Marzo, 2012). State of the Planet Declaration. Weather; Time to Prepare. Science, 334 (6059). 1040.
Planet Under Pressure Conference. [Conferencia: Planeta bajo __________ (Noviembre, 2011b). Time to Adapt to a Warming
presión], Londres, Inglaterra. Disponible en: <http://www. World, but Where’s the Science? Science, 334 (6059). 1052-1053.
planetunderpressure2012.net/>. Lander, E. (1992). La ciencia y la tecnología como asuntos políticos.
Brundtland, G.H., Ehrlich, P., Goldemberg, J., Hansen, J. y Lovins, Límites de la democracia en la sociedad tecnológica. Caracas,
A. (2012). Desafíos ambientales y de desarrollo: El imperativo de Venezuela: Fondo Editorial de la Asociación de Profesores de la
actuar. Japón: Asashi Glass Foundation. Universidad Central de Venezuela.

44 45
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática El cambio climático global y el debate...

__________ (2009a). Los límites del planeta y la crisis civilizatoria. Scruggs, L. y Benegal, S. (Mayo, 2012). Declining Public Concern
Ámbitos y sujetos de las resistencias. (Borrador inicial para la discu- about Climate Change: Can We Blame the Great Recession?
sión del Grupo de Trabajo de Clacso). Global Enviromental Change, 22 (2). 505-515.
__________ (2009b). Tendencias dominantes de nuestra época ¿se Stern, N. (2006). The Economics of Climate Change: The Stern Review.
nos agota el tiempo? Compendium, 12 (22). 85-105. Cambridge: Cambridge University Press.
Leiserowitz, A.A. (2007). Communicating the Risks of Global Stern, N., Taylor, C. ( Julio, 2007). Climate Change: Risk, Ethics, and
Warming: American Risk Perceptions, Affective Images, and the Stern Review. Science, 317 (5835). 203-204.
Interpretive Communities. En Moser, S. & Dilling, L. (Eds.), Tans, P. (2009). An Accounting of the Observed Increased in
Creating a Climate for Change: Communicating Climate Change Oceanic and Atmospheric CO2 and an Outlook for the Future.
and Facilitating Social Change. Cambridge, Inglaterra: Cambridge Oceanography, 22 (4). 26-35.
University Press. wwf International (2008). zsl, Global Footprint Network &
Lewandosky, S., Oberauer, K., Gignac, G. (2012). Motivated Rejection Twente Water Centre. Living Planet Report. Disponible en:
of Science. Psychological Science. Disponible en: <http://websites. <http://assets.wwf.es/downloads/informe_planeta_piso_
psychology.uwa.edu.au/labs/cogscience/documents/Lskyetal vivo_2008.pdf>.
PsychScienceinPressClimateConspiracy.pdf>. Zhao, X. (2009). Media Use and Global Warming Perceptions. A
Lindzen, R. (2007). Taking Greenhouse Warming Seriously. Energy Snapshot of the Reinforcing Spirals. Comunication Research,
& Environment, 18 (7-8). 937-950. 36 (5). 698-723.
Muller, R. (2012). The Conversion of a Climate Change Skeptic. Dispo-
nible en: <http://www.nytimes.com/2012/07/30/opinion/the-
conversion-of-a-climate-change-skeptic.html?pagewanted=all&_
r=0>.
Oreskes, N. (2004). The Scientific Consensus on Climate Change.
Science, 306 (5702). 1686.
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (2012).
Perspectivas ambientales de la ocde hacia 2050. Disponible en:
<http://www.oecd-ilibrary.org/environment/oecd-environmental
-outlook-to-2050 executive-summary_env_outlook-2012-3-en>.
Rockström, J., Steffen, W., Noone, K y Persson, S., et al. (2009). A Safe
Operating Space for Humanity. Nature, 461 (24). 472-475.
Schmittner, A., Urban, N.M. y Shakun, J.D. et al. (2011). Climate
Sensitivity Estimated from Temperature Reconstructions of the
Last Glacial Maximum. Science, 335 (6061). 1385-1388.

46 47
César Aponte Rivero (Caracas, 1973)
Biólogo y Magíster en Estudios del Desarrollo en la Universidad
de East Anglia (Inglaterra). Coproductor del programa radial
Las Vainas son Verdes (Premio Aníbal Nazoa, 2013). Fue
director de Áreas Naturales Protegidas del Ministerio del
Poder Popular para el Ambiente (2006-2010) y miembro de
la delegación venezolana ante la Convención de Naciones
Unidas para el Cambio Climático (2009-2014). Organizó la
PreCOP Social de Cambio Climático (2014) y actualmente
preside la Fundación Nacional de Educación Ambiental
(Fundambiente).
Democracia radical para salvar
el planeta: de la Convención Marco
sobre Cambio Climático
a la Cumbre Mundial de los Pueblos
Por César Aponte Rivero

Introducción

El cambio climático es quizás la consecuencia más visible de la crisis


de un modelo de relación sociedad-naturaleza definido en función de
la acumulación de capital y del mantenimiento de la estructura so-
cial, política y económica que garantice dicha acumulación. La crisis
del capitalismo financiero –otra de las manifestaciones visibles de la
crisis del sistema− ha generado una situación de inestabilidad que se
traduce en una gravísima amenaza para la naturaleza: ante la pérdida
de valor del dinero la nueva arremetida del capital es retomar el con-
trol sobre los recursos naturales y minerales como estrategia para man-
tener las estructuras de dominación.
La crisis actual no solo se manifiesta en las protestas contra la
economía y/o sus actores políticos. Desde las ya legendarias protes-
tas contra el Foro Económico Mundial en Davos, hasta las recientes
manifestaciones antineoliberales de los “indignados” en Europa o el
Occupy Wall Street en Estados Unidos de América, se han globalizado
las manifestaciones contra el sistema político basado en la “democra-
cia representativa” como medio para la perpetuación de este modelo.
Los cuestionamientos a la democracia representativa, los llamados
a la democracia directa o radical, y la aparición de numerosos foros
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

y espacios para el debate de este y otros temas desde las bases, das por las Naciones Unidas ofrece un camino alentador. Sin embargo,
también son una señal que indica que los mecanismos tradicionales su papel debe consolidarse y fortalecerse, ya no como contra-cumbres
de discusión y debate para abordar los problemas globales están ago- o cumbres alternativas, construyendo su identidad en contraposición
tados. La Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio al espacio hegemónico, sino como los legítimos espacios democrá-
Climático (CMNUCC) es uno de estos espacios caducos. Sin embargo, ticos para la construcción colectiva de alternativas al modelo que ha
y paradójicamente, sigue siendo uno de los muy pocos espacios políti- originado el cambio climático y donde podamos discutir, sin los in-
cos a escala mundial, en donde la defensa del marco jurídico estableci- tereses de las corporaciones, el abordaje de los problemas que amena-
do, coincide y es plataforma para la defensa de los intereses de los países zan nuestra supervivencia. Mientras tanto se construye una Cumbre
más pobres y de los pueblos del Sur. He allí el primer dilema y quizás el de los Pueblos como espacio para el diálogo climático democrático, la
más importante: ¿Cómo construir espacios alternativos sin destruir un defensa de los intereses del Sur en la CMNUCC sigue siendo una meta.
proceso basado en principios que fueron enarbolados como victorias Sin embargo, para avanzar políticamente en esa dirección se hace
del Sur en la construcción de un mundo multipolar? ¿Cómo abogar indispensable la construcción de un discurso realmente alternativo al
por la construcción de esos espacios alternativos sin favorecer la agenda discurso hegemónico que existe sobre el cambio climático, la propia
de quienes desean discutir estos temas al margen de acuerdos jurídicos Convención y sobre los resultados que año tras año se producen sin
internacionales y en espacios que favorecen a los intereses del capital que las pequeñas victorias del Sur se vean reflejadas en la prensa global.
y de la guerra? El siguiente texto da cuenta de algunas reflexiones en torno a estos
La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio temas producto de mi experiencia como delegado en la CMNUCC.
Climático se promociona como el espacio para solucionar el problema Estas reflexiones son a término personal y en ningún modo representan
climático; sin embargo, no es allí en donde se resolverán los problemas la posición oficial de gobierno o institución alguna.
que lo originan ni donde se tomarán las decisiones para abordarlo. Esto La CMNUCC: ¿qué es y cómo funciona? En 1979 se celebró la
se debe en principio a que la CMNUCC es un espacio secuestrado por Primera Conferencia Mundial sobre el Clima, marcando el inicio de
las corporaciones y en donde se dirimen los intereses de estas y de los un proceso de reconocimiento de las alteraciones del clima como un
gobiernos del mundo en torno a los temas energéticos, tecnológicos problema global. Trece años más tarde, como resultado la Cumbre de
y financieros. Recientemente este espacio ha cobrado gran notoriedad la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992, se adoptó un régimen
por representar una herramienta importante en el establecimiento de jurídico internacional para abordar el cambio climático. Este marco
un nuevo orden energético y financiero mundial; oportunidad que legal lo conforman la Convención Marco de las Naciones Unidas so-
se presenta con el advenimiento de nuevas potencias económicas en bre el Cambio Climático (CMNUCC) y el Protocolo de Kioto.
medio de una crisis financiera que afecta principalmente a Europa La CMNUCC, al igual que el resto de los cuerpos del sistema de
y Estados Unidos. En segundo lugar, porque la CMNUCC y otros fo- Naciones Unidas, es una arena política en donde se define qué es y qué
ros similares se basan en los principios de la democracia representativa no es un problema global, y se establece la agenda de mecanismos para
y, por tanto, se corresponden a un paradigma en crisis. Por el contrario, abordarlo. El consenso generado en torno a la definición del clima
la emergencia de un Foro de los Pueblos por los derechos de la Madre como un problema global se evidencia en la rapidez con la que los
Tierra, del Foro Social y de la Cumbre de los Pueblos como espacios gobiernos del mundo suscribieron la Convención. Apenas dos años
alternativos a las Cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno convoca- luego de su promulgación, la mayoría de los países que inicialmente

52 53
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

expresaron su voluntad de formar parte de la misma, la habían parte de los países industrializados firmantes representaba el 55 % de
ratificado mediante la aprobación por parte de sus respectivos parla- las emisiones totales de CO2 registradas en 1990. Esto sin incluir a Es-
mentos. Hoy en día, la CMNUCC es de todas las convenciones de las tados Unidos de América que nunca suscribió el protocolo aunque sí
Naciones Unidas, la que cuenta con el respaldo del mayor número de forma parte de la Convención. Esta cifra no solo representaría una im-
países del mundo. La Convención tiene como órgano supremo para portante reducción de los gases causantes del problema. Más allá del
la toma de decisiones a la Conferencia de las Partes (COP por sus siglas hecho numérico, su aceptación implica un reconocimiento implícito
en inglés). Las Conferencias de las Partes o COP, son coloquialmente por parte de un conjunto de países de que el modelo de desarrollo in-
denominadas cumbres, en virtud de que a estas suelen asistir los jefes de dustrial es el causante último de esos niveles de alteración del clima
gobiernos como máxima representación de sus países. El objetivo explí- y que, por tanto, la solución es reformar, readaptar, cuando no transfor-
cito de la Convención es estabilizar las concentraciones de gases de efec- mar el modelo. Por supuesto que este planteamiento no es explícito en
to invernadero (dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, además de ninguno de los textos de la convención; sin embargo se desprende del
tres gases industriales fluorados) en la atmósfera, a un nivel que evite principio fundamental del texto jurídico, el cual explicita las “responsa-
alteraciones del clima global. Para ello, la Convención clasifica a los paí- bilidades comunes pero diferenciadas” de los países en relación al uso
ses como “desarrollados” y “en desarrollo”, y establece para 39 países que históricamente han tenido del espacio atmosférico común. El con-
industrializados y los denominados “economías en transición”, el com- cepto alude al surgimiento y expansión de economías industrializadas
promiso voluntario de estabilizar las emisiones de gases de efecto inver- en ciertos países del mundo como causante principal del incremento
nadero que ocasionan el cambio climático, tomando como referencia sostenido en las emisiones de los gases causantes del efecto invernade-
los niveles medidos en 1990 (UNFCCC, 20062). Tal como lo indica su ro. Hoy en día, esta concepción del problema parece alinearse más con
nombre, la Convención es un marco jurídico dentro del cual caben el discurso de los movimientos anticapitalistas del planeta que se con-
otros acuerdos jurídicamente vinculantes subordinados a los objetivos gregan en la cumbre alternativa, que con el discurso que ha prevalecido
de esta. Hasta la fecha, el único instrumento jurídico derivado de la desde los años noventa hasta el presente en este espacio multilateral y
CMNUCC es el Protocolo de Kioto. Este protocolo detalla las metas en los gobiernos que precisamente acordaron tal compromiso en el
obligatorias de reducción de emisiones de seis gases responsables del 2004. La aceptación tácita del impacto de la economía industrial sobre
efecto invernadero para estos 39 países. Este compromiso debía mate- el clima, y de la necesidad de establecer cambios para mitigar esos im-
rializarse entre los años 2008 y 2012, que fue la extensión que se acordó pactos y sus consecuencias, es la razón por la cual el principal contami-
para este primer período de compromisos, dejándose sentado el acuerdo nante del planeta, Estados Unidos de Norteamérica, nunca se ha adhe-
común de establecer nuevos períodos con nuevos compromisos de re- rido al Protocolo de Kioto y siempre mantendrá una posición que
ducción de emisiones, en función del alcance de la meta establecida en retarde el avance de acuerdos en los objetivos de la convención. Estados
el Protocolo de Kioto. Cuando en noviembre de 2004 finalmente se Unidos se retiró del protocolo argumentando que antes se debía incluir
reunió un número suficiente de países que ratificaran la suscripción del a China e India, dos de los principales emisores de GEI sin responsabi-
Protocolo de Kioto, el compromiso de reducción de emisiones por lidades de reducción en el Protocolo de Kioto debido justamente al
principio de responsabilidades compartidas pero diferenciadas: aun-
que hoy en día sus niveles de emisión son elevados, no lo eran para
El documento original se encuentra en Internet por las siglas en inglés (UN-
2
1990. Su crecimiento económico es un fenómeno reciente en compa-
FCCC), y no por las siglas en español (CMNUCC).

54 55
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

ración con las economías europeas con siglos de industrialización. Sin nueva industria contaminante basada en el incremento de la produc-
embargo, más allá de este argumento, la razón más apegada a la realidad ción de gases refrigerantes clorofluorocarbonados que están regulados
fue explicitada en su retiro del protocolo: la reducción de emisiones per- por el protocolo, y el uso de fondos del MDL para financiar su trans-
judicaría gravemente la economía estadounidense. No es exagerado afir- formación a otro gas no regulado; cuando originalmente el mecanis-
mar que muchos principios de la convención, y específicamente del pro- mo se ideó para reducir la producción de clorofluorocarbonados y
tocolo, son contrarios a la economía estadounidense y al capitalismo transformar las reservas existentes. De esta actividad se benefician
global. Por ello, la estrategia del capitalismo (representado en el accionar principalmente, China, India y Brasil como países receptores de fon-
de los gobiernos, el lobby corporativo, etc.) ha consistido en detener el dos, y el sistema financiero internacional como financista. Este tipo de
avance, o simplemente distorsionar el funcionamiento o el objeto de la mecanismos, lejos de resolver el problema del cambio climático y re-
CMNUCC y de sus instrumentos, en muchos casos para sacar provecho ducir la producción de GEI, crean oportunidades de enriquecimiento
económico de la misma forma que más allá de solucionar el problema se para el sistema financiero y promueven el financiamiento de proyectos
contribuye a agravarlo. Ejemplo de ello lo representa la relevancia que ha para movilizar sectores estancados de la economía o la creación de
tenido en las negociaciones de la CMNUCC, la promoción y creación nuevos mercados. Los MDL se han convertido en una importante
de mecanismos de mercado de los cuales se benefician las corporaciones herramienta de financiamiento y negociación en el seno de la
financieras, principalmente norteamericanas, sin que para ello sea nece- CMNUCC. Un ejemplo de ello lo representan los intensos debates en
sario que Estados Unidos suscriba el Protocolo de Kioto. En 2001, la torno a la solicitud de Japón de incluir la construcción de reactores
Convención acordó la creación de un sistema para el intercambio de los nucleares como sujeto de financiamiento del MDL, o la solicitud de
“derechos de emisión” que se bautizó con el eufemismo de “mecanismos Brasil de incluir la reforestación de lo que eufemísticamente denomi-
de desarrollo limpio” (MDL). Los MDL son un mecanismo de mercado nan “bosques exhaustos”, que no son más que plantaciones forestales
legitimado universalmente por una decisión del Protocolo de Kioto, privadas, sin capital para volverlas a plantar, y que buscan en el MDL
que crea un incentivo económico para que el sector financiero interna- el financiamiento para reimpulsar a la industria maderera. Igualmente
cional promueva el financiamiento de proyectos de mitigación en aque- debatida fue la propuesta de Arabia Saudita de incluir la cuestionada
llos países sin responsabilidades de reducción de emisiones. Aunque y riesgosa captura y almacenamiento de gases en formaciones geológi-
aparentemente benignos, los mdl se basan en una distorsión del princi- cas como proyectos limpios a ser financiados por los fondos prove-
pio jurídico “el que contamina paga” planteando un mecanismo me- nientes del MDL. Todos estos proyectos constituyen una perversión
diante el cual el que paga adquiere el derecho a contaminar. Esto se logra del objeto de la Convención y de lo establecido en el protocolo, no solo
transfiriendo virtualmente el derecho a emitir gei por parte de los paí- por plantear la financiación de proyectos que agravan el problema
ses históricamente menos contaminantes, hacia los países responsables climático con fondos de la Convención, sino porque los mismos
del cambio climático quienes lo adquieren al financiar proyectos de de-
sarrollo que contribuyan a la mitigación. El total de “emisiones evitadas”
por esos proyectos serían descontadas de los compromisos de reducción
de emisiones de los países industrializados. El mecanismo de desarrollo
limpio ha creado distorsiones como, por ejemplo, la aparición de una

56 57
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

representan atajos para evitar afrontar el problema fundamental efecto invernadero en la atmósfera. El estancamiento es tan notorio
del cambio climático, que es la crisis del modelo económico y civiliza- que la propia Convención lo reconoció en 2005 al acordar entre las
torio el cual ha sobreexplotado los recursos comunes de la humanidad3. partes la necesidad de “iniciar un diálogo sobre la cooperación estraté-
Quizás el éxito financiero de este sistema, así como la apetencia de un gica a largo plazo” y dos años más tarde iniciar el Plan de Acción de
enorme número de países de participar en este mecanismo de recep- Bali, un proceso de negociación que permitiría establecer acuerdos
ción de fondos, ha promovido la gran relevancia que tiene la creación entre los países y así poder aplicar de manera plena, eficaz y sostenida
de nuevos mercados climáticos en los documentos negociados en la lo establecido por la Convención. Este proceso de negociaciones
Convención. En las negociaciones previas a la cumbre de Copenhague, debía culminar en diciembre de 2009 con la adopción de una decisión
todo un capítulo del Plan de Acción de Bali fue dedicado a la creación en la 15° Conferencia de las Partes (COP15) celebrada en Copenhague.
de nuevos mecanismos de mercado y rebautizado como tal. Aunque el Finalmente, es importante aclarar una matriz de opinión altamente di-
texto se denominaba oficialmente “Diversos enfoques, incluidas las fundida por los países industrializados: el Protocolo de Kioto nunca
oportunidades de utilizar los mercados, para mejorar la eficacia en fun- tuvo por fecha de vencimiento el año 2012. Como todo instrumento
ción de los costos de las medidas de mitigación, y promoverlas, tenien- jurídico, este protocolo no tiene una fecha de vencimiento. Lo que se
do presentes las diferentes circunstancias de los países desarrollados y acordó que finalizaba en 2012 era el primer período de compromisos
en desarrollo”, CMNUCC4, el mismo era referido en las negociaciones para los países industrializados. Es por ello que el componente más im-
simplemente como “mercados” y la verdad es que exclusivamente trata- portante de la negociación del Plan de Acción de Bali, y todo lo que ha
ba sobre la creación de los mercados financieros de carbono, dejando seguido tras la Cumbre de Copenhague, consiste en determinar los
por fuera esas “otras aproximaciones” para abordar el problema climá- futuros períodos de compromiso dentro del marco del Protocolo de
tico. En efecto, durante las sesiones de negociación, previas a la cum- Kioto. La continuación del Protocolo, así como el establecimiento
bre de Copenhague, el intento de la delegación de Venezuela de de nuevos períodos de compromiso son dos de las luchas de los países
incluir en ese texto la educación, el fortalecimiento de los sistemas del Sur en el marco de las negociaciones de cambio climático.
públicos de salud o la transferencia de tecnología libre de propiedad
intelectual como medios para facilitar la adaptación al cambio climá-
tico, fueron recibidos como alarmantes por varias delegaciones y en La Cumbre de Copenhague
los órganos de la Convención. Todo lo anterior brinda un panorama
para entender por qué se ha estancado el avance hacia el objetivo fun- La Cumbre de Copenhague, resultó ser la convocatoria de las Nacio-
damental de la Convención que es la estabilización de los gases de nes Unidas más importante de las últimas tres décadas. Nunca antes
habían confirmado asistencia jefes de Estado y de Gobierno de prác-

3
Al momento de publicar este texto, la COP18 celebrada en Doha cerraba con un ticamente todos los países miembros de la ONU. No solo existía una
consenso inusual en torno al destino de varios millones de euros invertidos por gran expectativa dentro del Sistema de Naciones Unidas y en especial
Rusia, Ucrania y Bielorrusia en bonos que le conferían derechos de emisión de
gases con efecto invernadero, cuya cantidad sobrepasaba la promesa de reducción
dentro de los múltiples y diversos actores de la CMNUCC. Además de
de emisiones de toda Europa, y que ante la crisis financiera, habían perdido de- esto, una compleja y vasta estrategia de publicidad se encargó de que
manda y valor especulativo. literalmente la atención del mundo estuviera centrada en los resulta-

4
Decisión 1/CP13. Plan de Acción de Bali. Medidas Adoptadas por la Conferencia dos de las negociaciones políticas que allí ocurrían. Desde el punto
de las Partes en su 13° período de sesiones (UNFCCC, 2007).

58 59
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

de vista de las negociaciones, se daba término al Plan de Acción de global. El secuestro de este evento por las corporaciones fue explícito
Bali y a dos años de trabajo que establecieron como metas la fijación y evidente. Copenhague llamaba al establecimiento de un consenso
de un nuevo período de compromisos para reducir emisiones según que implicaba involucrar a todos en una decisión gatopardiana que no
lo instituido en el Protocolo de Kioto. Aunado a esto, se esperaban amenazara el estatus de las corporaciones. Al mismo tiempo, el pro-
decisiones sobre la creación de mecanismos para financiar la adap- ceso político interno de Estados Unidos, influyó notoriamente tanto
tación al cambio climático y la transferencia de “tecnologías verdes”. en la imagen de la cumbre como en su resultado. Los colores, frases
Adicionalmente, los medios crearon la sensación de que el consenso e imagen de la campaña presidencial de Obama inundaron la capital
era urgente e impostergable, cuestionando la profundización de la danesa cuyo nombre fue reescrito publicitariamente como Hopenha-
discusión y dándole preponderancia a la urgencia con que debía- guen en clara alusión al espíritu de esperanza y cambio que fue usado
mos tomar decisiones que determinarían el futuro de la humanidad. para promover la imagen del actual presidente norteamericano en su
A todo ello hay que sumar el hecho de que la convención se ha promo- campaña electoral. Las mismas frases se podían leer indistintamen-
cionado últimamente como el espacio único donde se debate el futuro te en la publicidad de empresas como Coca-Cola, General Electric o
climático del planeta y cuyas decisiones son cruciales para nuestras vi- Siemens, o en los volantes y folletos de organizaciones como WWF,
das. Sin embargo, en Copenhague no solo transcurrían las negociacio- quienes incluso hacían un llamado a la necesidad de establecer un New
nes de la CMNUCC con representantes de los gobiernos del mundo. Climate Deal, en clara alusión al New Deal, un importante referente
Miríadas de lobbistas y representantes de los más disímiles sectores de en la historia política y económica norteamericana. Obama, quien re-
la economía y la política globales, también se dieron cita en la capital cién ganaba las elecciones bajo el lema del “cambio y esperanza”, fue
danesa para establecer la agenda global en materia ambiental, econó- publicitado como el salvador del proceso de negociación multilate-
mica y energética que regirá el futuro del planeta. Allí se llevó a cabo la ral, a quien se ofreció la posibilidad de establecer prácticamente todas
Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos de América y el Encuen- las condiciones que deseara con tal de que Estados Unidos se sumara
tro Mundial de Partidos Verdes5. El gobernador de California, Arnold a un nuevo compromiso de reducción de emisiones y suscribiera el
Schwarzenegger presidió el Congreso Climático Californiano, lle- Protocolo de Kioto o cualquier otro instrumento jurídicamente vin-
vado a cabo allí mismo en Copenhague (USCM, 2009). También culante a la medida de sus intereses. En los días previos a la cumbre,
fue la sede de reuniones oficiales de la industria maderera global, Obama visitó Suecia para recibir el Premio Nobel de la Paz que le
de la industria papelera, la ferrominera y la minería de oro, diaman- fuera otorgado sin mérito alguno, y durante la primera semana de la
tes y minerales como el coltán. Las corporaciones que controlan la convención la agenda fue alterada intempestivamente para crear una
distribución de agua y la producción de alimentos a escala global; sesión plenaria no planificada originalmente y fuera de toda lógica,
la industria de la construcción y del transporte aéreo, marítimo y previendo la posible asistencia del presidente estadounidense. Adicio-
terrestre; la industria energética y prácticamente todo el conglome- nalmente al secuestro estructural de la CMNUCC y de las Naciones
rado corporativo global estuvo allí para, según sus niveles de poder Unidas en general, el proceso de negociaciones en Copenhague es-
o interés, controlar o influenciar la elaboración de la agenda climática tuvo cargado de vicios e irregularidades. Desde el punto de vista de
las ONG quienes asisten como observadores, hubo denuncias sobre
la limitación de acceso a espacios en los que tradicionalmente se des-

5
El autor se refiere a The United States Conference of Mayors y Global Greens
envuelven los observadores, o el impedimento total de acceder a las
Forum, respectivamente [N. del E.]

60 61
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

localidades de trabajo. La Participatory Research and Development de los correos electrónicos fue ampliamente difundida por la prensa,
Initiatives (Iniciativa de Investigación y Desarrollo Participativos) en y se hizo popular tanto en los sectores que ya miraban con suspicacia las
su reporte “Hechos sobre el fracaso de Copenhague” (Shamsuddoha, negociaciones, como por los negacionistas del cambio climático quie-
2010) afirma: nes encontraron en este hecho argumentos para fortalecer su tesis. Sin
embargo, a pesar de haber sido ampliamente difundida en la prensa, el
Mientras que las negociaciones climáticas tradicionalmen- impacto de este acontecimiento fue efectivamente reducido al ámbito
te han sido de las más transparentes entre las negociaciones
de la CMNUCC, en el que prevaleció un discurso que sin desconocer
internacionales, las de Copenhague resultaron poco transpa-
rentes, autoritarias y muy restrictivas para los representantes la fuga de información del IPCC, llamaba a fortalecer el proceso de
de la (sic) sociedad civil, incluso a pesar de que éstos contaban negociaciones multilaterales y no admitir dudas sobre este, logrando
con acreditación válida y un mandato −emitido por la propia el respaldo unánime de todos los gobiernos. Veremos cómo este ges-
secretaría de la convención− para su participación a lo largo to de confianza de los países hacia la Presidencia de la Cumbre fue
del proceso de negociaciones. Durante los últimos días de la traicionado al final de la misma. Sobrepasado este traspié inicial, la
cumbre de Copenhague, el acceso de los representantes de
confianza en el proceso de negociaciones volvió a recaer cuando fue
ONGs fue reducido a unos pocos. En los dos últimos días de
la cumbre, sólo se permitió la entrada a 300 delegados. anunciado, fuera de todo protocolo y norma, un grupo literalmente
denominado “Amigos de la Presidenta” conformado por los delegados
de países considerados “amigos” de la Presidencia de la Conferencia
La cifra resulta reducida si consideramos que solo la delegación de de las Partes. Esta especial relación era, valga decirlo, violatoria de los
Estados Unidos de América contaba con más de 900 delegados des- principios de la Convención y de la Carta de las Naciones Unidas,
de el inicio de la cumbre (delegación que se incrementó durante el que establece una condición igualitaria entre todos los países que la
segmento de alto nivel en el que participaron los presidentes y jefes conforman. Sobre este reducido grupo de países se delegó la elabo-
de Estado), y que en total, solo dentro del recinto de las negociacio- ración de los documentos que guiarían el proceso de negociaciones
nes, la cifra de asistentes superaba las treinta mil personas. Antes de para intentar hacer coincidir el resultado de dos años de trabajo en el
este incidente con las ONG, otros acontecimientos ya habían contri- Plan de Acción de Bali, con los documentos previamente elaborados,
buido a poner un velo de dudas sobre el proceso de negociaciones en al margen de la Cumbre y del proceso de negociaciones, y que excluían
Copenhague. El primero de ellos fue la divulgación, en los días previos los intereses del resto de las naciones del mundo. Quizás el aspecto
a la cumbre, de miles de correos electrónicos escritos por científicos de más relevante de la falta de transparencia lo representó el día final de
la Unidad de Investigación Climática –UIC/CRU− de la Universidad la Cumbre. La sesión inició con la pretensión de incorporar al proceso
de East Anglia (Inglaterra) que revelaron un esfuerzo concertado de de negociaciones un acuerdo producido al margen de este, por un re-
un pequeño grupo de científicos que usaron su papel como miembros ducido grupo de países y con la intención de legitimar su aprobación
del Panel Intergubernamental de la ONU sobre Cambio Climático como una decisión de la Conferencia de las Partes. Esta actuación, cla-
(IPCC) para manipular datos e impedir la publicación de opiniones ramente subversiva del orden establecido por la Carta de las Naciones
técnicas divergentes en el reporte elaborado por el ipcc, levantando
dudas sobre el funcionamiento del IPCC como órgano máximo de
la ONU en materia de ciencia climática (Marshall, 2010). La noticia

62 63
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

como base para la negociación de un futuro instrumento jurí-


Unidas, pretendía legitimar: dicamente vinculante. Tal facilitación burlaría a las mayorías, el
multilateralismo, la autoridad de la Conferencia de las Partes
(…) medidas para supuestamente combatir el cambio climá- y derrumbaría la institucionalidad del sistema constituido por
tico, basadas en la mercantilización de la naturaleza y en la la Convención Marco y su Protocolo de Kyoto.
creación de mecanismos financieros como los mercados de
Carbono que, bajo la promesa de generar fondos para los países
más afectados por los impactos del cambio climático, genera- En relación al documento, Acuerdo de Copenhague, el Gobierno ve-
ba una suerte de chantaje para aprobar una receta económica nezolano manifestó que además de la violación procedimental y el in-
que aprovechaba el problema global, para beneficiar los intere- tento de imponer la posición de un pequeño grupo de países por sobre
ses de la banca y de las grandes corporaciones internacionales. los demás, los contenidos no eran lo suficientemente ambiciosos en los
El único resultado de las discusiones de la COP15, fue que no aspectos más importantes de la problemática ecológica. El documento
hubo acuerdo6.
establecía metas de mitigación para los países desarrollados y para los
países en desarrollo, lo cual es claramente violatorio de los principios
Además de las fallas procedimentales y la ruptura de las reglas de previstos en la Convención y el Protocolo de Kioto. Adicionalmente,
consenso, el documento en cuestión −cínicamente titulado Acuerdo la aprobación de este documento pondría al Protocolo de Kioto en
de Copenhague− fue solo una declaración política sin validez legal una condición subordinada, en tanto los países históricamente más
vinculante, ni con previsiones para que acabara siéndolo, y por lo tan- contaminantes estarían asumiendo menores compromisos al compar-
to, solo lo suscribieron los países que así lo decidieron, sin que ello haya tir sus responsabilidades de mitigación con los países en desarrollo. En
tenido repercusión alguna en el proceso formal de negociaciones sobre la noche final, las maniobras para intentar legitimar el acuerdo de
el marco jurídico climático. En efecto, apenas unos días después de la unos pocos como una decisión consensuada de las Naciones Unidas,
decisión de la Cumbre en la que solo se tomó nota del mencionado incluyeron el uso del financiamiento para la adaptación al cambio cli-
documento, sus autores intentaron involucrar a la Convención en el mático como un chantaje. En el documento se insinuaba el desem-
proceso de adscripción de los países que deseaban suscribirlo, como bolso de treinta mil millones de dólares para el período 2010-2012
una manera de obtener el aval y darle legitimidad al mismo. Ante que nunca ocurrió. Lo más parecido a esto es la creación del Fondo
esa pretensión, el Gobierno venezolano emitió una nota dirigida a la Verde el cual, al decidirse en 2012 que tendría sede en Seúl, prácti-
Secretaría de la Convención manifestando que: camente se dejó cualquier dinero que lo conforme en manos de los
aliados financieros directos de Estados Unidos, incluso a pesar de
(…) ni la Secretaria General de la Organización de las Naciones que la Unión Europea negociaba su creación en Frankfurt como
Unidas, ni tampoco la Secretaría Ejecutiva de la Convención parte de su estrategia para la recuperación económica de la región.
Marco, deben facilitar ninguna iniciativa orientada a avalar el
Pero el mayor chantaje de aquella noche en Copenhague no fue ese
mal llamado “acuerdo de Copenhague”, el cual no fue adop-
tado en la Conferencia de las Partes, y tampoco considerarlo sino uno que se mantiene hasta el presente: el compromiso de apor-
tar cien mil millones de dólares en el año 2020 para la mitigación
de GEI en los países más pobres mediante fondos de origen público
Transcripción no publicada de entrevista radiofónica a Claudia Salerno, jefa
6
o privado, a través de arreglos bilaterales o multilaterales, e incluyendo
negociadora de la delegación venezolana ante la Unfccc. Las vainas son verdes,
Radio Nacional de Venezuela (diciembre, 2011).

64 65
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

fuentes alternativas de financiamiento como los mercados de carbo- La estafa de REDD+7


no. Este “compromiso” no solo deja anclado el futuro otorgamiento Los mercados de CO2 se promueven como la solución para conseguir
de fondos para la creación de un mercado financiero especulativo fondos que permitan financiar la adaptación de los países pobres a los
basado en el comercio de bonos de emisión/absorción de CO2; sino impactos venideros del cambio climático. Los mismos se basan en el
que además establece una serie de condiciones que han venido cam- principio “el que contamina paga” asumiendo que el que paga por esos
biando desde su ofrecimiento y que sin duda continuarán adecuándose bonos de carbono adquiere el derecho a contaminar. Adicionalmente,
a los requerimientos políticos y económicos de los oferentes, sin ga- son un camino para que los países industrializados evadan sus compro-
rantía alguna de que ese financiamiento se haga realidad. Tanto en el misos y su responsabilidad histórica, uno de los principios de la propia
tema de mercados de carbono como en el tema sobre financiamien- CMNUCC. La importancia de estos nuevos mercados financieros para
to, Venezuela y otros países mantuvieron posiciones que rompieron el el rescate del capitalismo financiero global en plena crisis, se refleja en
consenso en las negociaciones en Copenhague. El éxito más impor- la relevancia que tienen propuestas como el mecanismo REDD+ den-
tante para los proponentes de este financiamiento “potencial” de cien tro de las negociaciones de cambio climático; y más aún, en el consen-
mil millones de dólares no radica tanto en la maniobra política –más so casi total en torno a esta. Este consenso llega a tal punto, que difícil-
bien vulgar y descarada− sino en la estrategia publicitaria y propagan- mente alguien se declare contrario a REDD+ dentro de la CMNUCC;
dística que se ha convertido en un chantaje para sacar provecho eco- tanto las partes del convenio, como las organizaciones observadoras,
nómico de la vulnerabilidad climática de los países más pobres, en una el sector privado y el financiero, es decir, todas las fuerzas económicas
buena noticia. A tal punto ha llegado la estrategia de propaganda que y políticas, coinciden en que REDD+ es algo muy bueno para el pla-
desde todos los sectores del amplio y diverso mundo de quienes siguen neta y para la gente. Apenas algunas organizaciones indígenas y otros
las decisiones de la CMNUCC, la no materialización del chantaje cli- grupos ecologistas radicales perciben a REDD+ como una amenaza,
mático es percibida como un signo de poco avance o estancamiento y por ello resultan marginados del diálogo. Pero REDD+ es apenas la
en las negociaciones, cuando al menos desde la óptica de los países del materialización de otro fenómeno que se manifiesta en la relevancia
Sur, debería ser reconocido como un logro. Tanto los conservadores que se le ha dado a la deforestación como causante del cambio climáti-
y los defensores de la institucionalidad como los que radicalmente se co, mientras que otras causas importantes del cambio climático, como
enfrentan a la lógica burguesa y liberal que domina estas negociacio- el modelo agrícola industrial, son desestimadas o no existen plantea-
nes; los ecologistas y los negacionistas del cambio climático, quienes mientos de igual relevancia para su transformación. La agricultura ac-
luchan contra el capitalismo verde y quienes lo persiguen; todos por tual, percibida y manejada como una industria, malgasta el 70 % del
igual se quejan cada año de que los cien mil millones de dólares no han total de agua consumida en el planeta, mucho más que los usos indus-
sido otorgados aún. Sin duda, establecer un discurso que sea repetido triales que apenas consumen un 20 % o el 10 % del uso residencial.
por todos al unísono denunciando el poco avance de una política neo- Además del agua malgastada, la agroindustria contamina otra buena
colonialista es todo un logro de la propaganda política a escala global. parte con agrotóxicos y fertilizantes nitrogenados que representan el
Pero este, aunque uno de los más vistosos, no es el único caso en el que 14 % de las emisiones de GEI del planeta y el 60 % de las emisiones de
la estrategia propagandística convierte avances en derrotas o estanca-
mientos en victorias.
7
Según el Plan de Acción de Bali, REDD+ (Reducción de Emisiones de Gases de
Efecto Invernadero) se refiere a la reducción de emisiones derivadas de la defores-
tación y la degradación forestal.

66 67
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

gases nitrogenados. A pesar de que las evidencias demuestran cómo veces más económico que el costo de reducir sus propias emisiones
la agroindustria es un problema real para el cambio climático, en los y cumplir con los compromisos establecidos en Kioto. La relación en-
procesos de negociación del Plan de Acción de Bali ni siquiera exis- tre el capitalismo financiero y REDD+ se evidenció en las bolsas euro-
tía una mención del papel de la agricultura como gran emisor de GEI peas y norteamericanas los días previos a la cumbre de Copenhague,
o como problema detonante del cambio global. La invisibilización del cuando se duplicó el valor de las acciones de Merril Lynch y de otras
problema que representa el modelo agrícola también intenta obviar empresas financieras trasnacionales que han invertido enormes sumas
que, en muchos casos, la deforestación ocurre precisamente debido de dinero en promover el mecanismo REDD+ como una herramien-
a la expansión de los monocultivos agrícolas o de las plantaciones ta para evitar la deforestación, el cual se esperaba aprobar como una
madereras, cuyos dueños son generalmente grupos económicos de decisión de la CMNUCC y se financiaría mediante mercados de carbo-
países industrializados aunque estas se encuentren en países tropicales no. ¿Y por qué el capitalismo financiero necesita de una decisión de las
pobres. El informe Stearns, ha sido una pieza clave en la difusión de Naciones Unidas para crear estos mercados de CO2? Crear esos merca-
información técnica para la construcción de un consenso global en dos de carbono requeriría una inversión muy grande en mecanismos que
torno a cuáles son los factores detonantes del cambio global y cuáles generen seguridad para los inversores. Pero una decisión de las Nacio-
deben ser las políticas para abordarlo. Este reporte reduce la relevan- nes Unidas que obligue a crear esos mercados de carbono, legitimaría el
cia de la agricultura industrial y sobreestima la de la deforestación al mecanismo y lo haría fiable para los inversores, sin inversión en fondos,
extraer del cálculo el costo en emisiones del almacenamiento, trans- fideicomisos ni publicidad y mercadeo o costosos cabildeos en cada
porte y fabricación de todo el aparataje que requiere la agroindustria; país por separado. Toda esta madeja de intereses vinculados al manteni-
así como la deforestación y los cambios de uso de la tierra producto miento y expansión de la industria agrícola, junto con la necesidad de
de la expansión de la frontera agrícola industrial. Más recientemente, crear nuevas formas abstractas de acumulación y nuevos mercados para
cuando se ha incluido el tema agrícola en el debate, se ha pretendido su comercio, explican porqué existe un programa especial para abordar
usar como argumento para el diseño de políticas que sirvan de barrera la deforestación y no uno para promover la transformación del modelo
al avance de ciertas economías emergentes o como oportunidad para agroindustrial. La promesa de una lluvia de dinero inorgánico prove-
la inversión en mitigación, dejando de lado su papel fundamental en niente de los mercados de carbono para los gobiernos de los países más
la producción de alimentos para la humanidad y el diseño de medi- pobres, es la razón subyacente del consenso. Es el elefante blanco del
das de adaptación para transformar la producción y distribución de que nadie habla en la sala. Pero lo que no se dice de REDD+ es que re-
alimentos que garanticen la alimentación adecuada de todos ante las presenta una amenaza para los pueblos cuyos modos de vida dependen
adversidades climáticas. A pesar de toda la información que respalda de los recursos de los bosques, especialmente los pueblos indígenas.
esta interpretación del problema, se ha promovido consenso en torno Por ello, solo dos países en la CMNUCC se manifestaban contrarios
a una narrativa en la que el principal responsable de la deforestación a REDD+: Bolivia, un país predominantemente indígena y con un
es atribuida a los pequeños productores agrícolas o a los que siembran gobierno indígena que, de manera natural y legítima, está alineado
como medio de subsistencia. Es por ello que REDD+ ha sido promo- con las demandas de las organizaciones indígenas del mundo. Esto
cionado como un programa para evitar que los países más pobres de- a pesar de sus elevados niveles de pobreza y de tener una economía
foresten mientras a cambio se les paga por ello. Por supuesto que nada que por décadas se hizo dependiente de la cooperación internacio-
es gratis. Se ha calculado que el pago de bonos REDD+ resulta varias nal. El otro país fue Venezuela, con propósitos políticos análogos

68 69
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

a los de Bolivia y cuya economía de renta petrolera no requiere de otros principios, se basan en la democracia participativa, el recono-
ayuda internacional para impulsar programas de adaptación y pue- cimiento de los derechos de grupos tradicionalmente excluidos, y el
de escapar al chantaje del financiamiento. Paradójicamente, fue en carácter constitucional que se le da a los derechos de los pueblos indí-
Bolivia donde se inició el proyecto icónico que usan los promoto- genas, el derecho de los ciudadanos a un ambiente sano, e inclusive el
res de REDD+ para ilustrar sus bondades, y que aún se mantiene reconocer a la naturaleza como sujeto de derechos constitucionales,
activo a pesar de la posición contraria del gobierno. También es pa- en el caso de Ecuador y Bolivia. La primera de las condiciones era que
radójico que entre los criterios de vulnerabilidad establecidos en el REDD+ debía ser un mecanismo enteramente voluntario, de ninguna
articulado de la Convención de Cambio Climático, se mencione la manera impuesto como obligación a ninguno de los países; los cuales
dependencia económica a la exportación de hidrocarburos. Un tercer además de manifestar su intención de participar, deben tener posi-
país, Ecuador, también se alineó con la defensa de los intereses de los bilidad de hacerlo soberanamente en cada uno de los aspectos de su
pueblos indígenas pero a favor de un programa REDD+ en el cual implementación, en concordancia con las circunstancias específicas
pudieran materializar el “pago por emisiones evitadas”, como poste- de cada uno de ellos y de acuerdo con sus propias capacidades. De
riormente definió el presidente Correa, al beneficio que este país espera esta manera se garantizaba que aun cuando existiera un acuerdo sobre
recibir por no explotar el petróleo de Yasuní. REDD+, el mismo no resultara una imposición para quienes objeta-
En sintonía con las demandas de los movimientos sociales e in- ban el mecanismo. También se incluyeron condiciones en el texto ju-
dígenas, las delegaciones oficiales de Ecuador, Bolivia y Venezuela rídico para que en caso de que se implementen proyectos REDD+, los
defendieron el reconocimiento y no menoscabo de los derechos de mismos sean acordes con los planes nacionales de desarrollo y con la
los pueblos indígenas y de las comunidades locales cuyas vidas trans- legislación nacional de los países en cuestión. Los proyectos deben ser
curren en los bosques y dependen de sus recursos. La presión política diseñados de manera que contribuyan a la erradicación de la pobreza,
y financiera sobre el sistema multilateral para obtener una decisión promuevan la gestión sostenible de los bosques y sean compatibles con
favorable a REDD+ creó espacios de maniobra suficiente para que las los objetivos de otros acuerdos internacionales relativos a los bosques,
propuestas de estas delegaciones fueran poco a poco acogidas en el como por ejemplo, los principios y objetivos de la Convención de
texto que finalmente se presentaría en Cancún. Pronto se hizo evi- Diversidad Biológica (CDB). Se incluyeron garantías explícitas para
dente que la única manera de que estas delegaciones aceptarían una evitar que los proyectos REDD+ sean usados para promover la conver-
decisión sobre REDD+, era que la misma incluyera garantías para los sión de bosques en plantaciones forestales; e inclusive que dichas ga-
derechos de los pueblos indígenas sobre los territorios ancestralmen- rantías sean implementadas a escala subnacional, evitando su potencial
te ocupados, sobre los recursos allí preservados, y sobre una serie de conversión en amenazas a la soberanía de los países que los implemen-
asuntos considerados cruciales tanto para los movimientos sociales ten. Igualmente, se incluyeron en la decisión final respecto a REDD+,
e indígenas del mundo como para los gobiernos de estos tres países, normas específicas para garantizar el respeto a los derechos de los pue-
en particular aquellos procedimientos que dieran cabida a medidas blos indígenas y comunidades locales, mediante su consentimiento
injerencistas o violatorias de la soberanía o de la integridad territorial. fundamentado, previo en todas y cada una de las etapas de los pro-
En este punto es importante acotar que los Gobiernos de Venezuela, yectos a implementarse bajo la plataforma REDD+. Los Gobiernos de
Bolivia y Ecuador han emprendido procesos políticos y jurídicos para Ecuador, Venezuela y Bolivia demandaron que REDD+ sea financia-
refundar sus países por la vía de asambleas constituyentes que, entre do por fondos públicos, dentro del marco financiero de la CMNUCC

70 71
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

y pidieron explícitamente que no se hiciera ninguna mención a los de intereses destinados a debilitar al grupo más radical dentro de las
mercados de carbono en la decisión de Cancún sobre REDD+. Todo negociaciones, tal como fue posteriormente revelado por los cables de
lo anterior se logró y puede ser verificado en los documentos oficiales WikiLeaks, en el que se mostraba cómo la presidencia de la COP15
de la Decisión de la COP168, o el Paquete de Cancún, como se le deno- solicitaba aunar esfuerzos para neutralizar, cooptar y marginalizar
minó en la prensa. Es cierto que una parte importante de las decisiones a Venezuela y Bolivia (The Guardian, 2010a).
aprobadas en el paquete eran desfavorables, sin embargo, fue un logro
significativo que ante la presión internacional que había para estable-
cer el mecanismo REDD+, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Filipinas lo- WikiLeaks revela el verdadero
graran incorporar en el acuerdo final garantías para todos y cada uno funcionamiento de las negociaciones
de los puntos demandados por los pueblos indígenas del mundo. Este
logro, sin embargo, no fue presentado por los medios de comunicación, En diciembre de 2010 se llevaron a cabo las negociaciones de la cop16
ni siquiera por los medios oficiales de los países protagonistas de esa vic- en Cancún, México. Tras lo acontecido en Copenhague, todo estaba
toria política. ¿La razón? Si bien es cierto que los países del ALBA han bajo control. Los hoteles donde se hospedaban las delegaciones y el
logrado cierta notoriedad que se traduce en poder de negociación den- centro de convenciones donde todo ocurría estaban separados por
tro de la CMNUCC, no se puede negar que ha habido pocos avances en unos 20 km, y comunicados por un servicio de buses exclusivos para
torno al diseño de una estrategia comunicacional que permita al menos tal fin. La cumbre alternativa estaba ubicada a otros 20 km de este
contrarrestar internamente el discurso hegemónico sobre el cambio complejo hotelero, aunque mucho más cerca se instaló otra cumbre
climático y las negociaciones; de forma tal que los países del Sur poda- alternativa a la alternativa, con apoyo del Gobierno mexicano, con
mos hacer visibles nuestras propias victorias y desenmascarar los com- financiamiento de Coca-Cola, comida rápida y grupos musicales
plejos intríngulis de la negociación diplomática más compleja del siglo todo el día.
XX y lo que va del XXI. Esta debilidad comunicacional se evidencia en A pesar del cuidadoso control que se puso en la organización
la desconexión casi total de las demandas de las organizaciones obser- de esta reunión, la publicación de numerosos cables diplomáticos
vadoras con la realidad de los temas negociados por las delegaciones. de Estados Unidos por WikiLeaks, dejaron al descubierto el deseo
En el caso particular de la COP16, los medios difundieron una versión de los Estados Unidos de “marginar” a los países que tienen puntos
según la cual se habría producido una ruptura entre las delegaciones de vista opuestos sobre el cambio climático durante la fracasada cum-
del ALBA, versión que fue rápidamente adoptada por varios grupos de bre de Copenhague. En un cable filtrado, el principal negociador de
activistas sin observar que la misma era producto de la compleja trama Estados Unidos, Jonathan Pershing, describe sus interacciones con
Connie Hedegaard, presidenta de la Cumbre de Copenhague en 2009

8
Decisiones Adoptadas por la Conferencia de las Partes en su 16º período de sesio- (actual ministra de Cambio Climático para la Unión Europea),
nes. CCC/CP/2010/7/Add.1. Apéndice I. Orientación y salvaguardias aplicables y con Michael Froman, viceasesor de seguridad nacional de Estados
a los enfoques de política y los incentivos positivos para las cuestiones relativas Unidos para asuntos económicos internacionales: “Hedegaard res-
a la reducción de las emisiones debidas a la deforestación y la degradación forestal
en los países en desarrollo; y función de la conservación, la gestión sostenible de
pondió que tendremos que trabajar en torno a países inútiles como
los bosques y el aumento de las reservas forestales de carbono de los países en Venezuela o Bolivia. Froman estuvo de acuerdo en que tendremos
desarrollo (UNFCCC, 2011). que neutralizar, cooptar o marginar a estos y otros como Nicaragua,

72 73
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

Cuba, Ecuador” (The Guardian, 2010b). Otro cable del Gobierno millones de dólares en ayudas e indicó que, a cambio, Maldivas estaba
estadounidense revelado por WikiLeaks muestra cómo Estados Uni- dispuesto a recibir a un detenido de la prisión de Guantánamo, lo cual
dos retiró su apoyo económico a Ecuador y Bolivia por obstruir el fue agradecido por el subsecretario de Estado, Robert Blake, junto
Acuerdo de Copenhague (The Guardian, 2010c). Igualmente, un con “el gran esfuerzo del presidente Nasheed para llegar a un acuerdo
informe de la CIA filtrado reveló la intención de Estados Unidos de en Copenhague”. Otra comunicación filtrada reveló cómo el ministro
espiar a diplomáticos de Cuba, Venezuela y Bolivia así como a funcio- de Ambiente de Noruega, Eric Solheim, respondió a una acusación
narios de Naciones Unidas (The Guardian, 2010d). Otro cable filtra- de que su país estaba tratando de sobornar a otras naciones a través
do, del 2008 y hecho público durante la Cumbre de Cancún, sugirió de una cooperación económica ofrecida para cumplir con las nuevas
que Estados Unidos había presionado a R.K. Pachauri, científico que restricciones de emisiones. “El ministro respondió fuertemente di-
encabeza el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio ciendo que no se puede por un lado, pedir y hacer una causa legíti-
Climático, para bloquear la elección del científico iraní Mostafa Jafari ma y fuerte sobre la necesidad de asistencia climática y, por el otro
como copresidente del Grupo de Trabajo 2, el cual evalúa la vulnera- lado, se dan la vuelta y nos acusan de soborno”. “Quiero decir, si tú
bilidad de los sistemas socioeconómicos y naturales al cambio climá- quieres acusarnos de chantaje entonces… podemos eliminar cualquier
tico y las opciones de adaptación. “La delegación de Estados Unidos acusación de chantaje, eliminando cualquier dinero” (The Guardian,
está trabajando activamente para impedir la elección de un científi- 2010h). Estas revelaciones de comunicaciones entre el Gobierno de
co iraní” (The Guardian, 2010e), dice el cable. “USDEL contactó al Estados Unidos y sus aliados, dejan en evidencia la actitud chantajista
Presidente del IPCC, Dr. Rajendra Pachauri, quien acordó trabajar de quienes utilizan la CMNUCC como un medio para la implementa-
en este tema”. Otro cable detalla una conversación entre el enviado ción de su agenda de control político, militar y financiero del planeta.
para cambio climático de Estados Unidos, Jonathan Pershing y Abdul
Ghafoor Mohamed, el embajador de Maldivas en Estados Unidos, re-
lativo a la ayuda financiera que Maldivas recibiría a cambio de apoyo La esperanza del planeta está en los pueblos
en las negociaciones. El entonces presidente de Maldivas, Mohamed
Nasheed, ha sido una figura fundamental en la generación de propa- Después de estas semblanzas, puede uno preguntarse: ¿cómo hubie-
ganda a favor de las propuestas estadounidenses para el cambio climá- ra resultado un mecanismo para el pago de incentivos económicos
tico, convirtiéndose en un vocero crítico de las economías emergentes orientado a evitar la deforestación si en vez de ser inventado por las
como India y China, y con posturas conducentes a romper la unidad corporaciones y legitimado por las Naciones Unidas lo hubieran dis-
de los países del Sur agrupados en el G77 e incluso de usar a la Orga- cutido los pueblos en un escenario como la cumbre de Cochabam-
nización de Pequeños Estados Insulares como un caballo de Troya en ba? La Cumbre de los Pueblos Contra el Cambio Climático y por los
el G77 (The Guardian, 2010f ). “Ghafoor agregó que le gustaría ver a Derechos de la Madre Tierra, realizada en Cochabamba en abril de
países pequeños, como Maldivas, que están a la vanguardia en el deba- 2010, se caracterizó por confrontar las tendencias dominantes en las
te climático, recibir asistencia tangible de las más grandes economías. negociaciones de las Naciones Unidas, desde una lógica de la demo-
Otras naciones entonces, se darían cuenta de que hay ventajas que pue- cracia radical y con un planteamiento anticapitalista que responsabi-
den obtenerse al apoyar el Acuerdo de Copenhague propuesto por los lizaba directamente al modelo económico y su lógica de acumulación
Estados Unidos” (The Guardian, 2010g). Acto seguido pidió cincuenta como la principal causa estructural de la crisis ecológica del planeta. La

74 75
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

libertad de actuar fuera del lobby de la agroindustria, permite que los caso de las delegaciones de la mayoría de los países del Sur− sino que
pueblos reunidos en Cochabamba declaren al agrocapitalismo como se opera a través de delegaciones conformadas por una combinación
un elemento de especial atención y propongan una profunda trans- de burócratas-activistas, en una muy particular situación de libertad
formación hacia un modelo de producción sustentable que permita de actuar según principios y valores, no quedan muchas maniobras
detener el calentamiento global. Este nuevo modelo debería basarse posibles que usar las propias normas de la Convención para dilatar
en el conocimiento, prácticas y experiencias de campesinos e indíge- o posponer el avance de temas que afectan directamente a los inte-
nas en Soberanía Alimentaria (CMPCCDMT, 2010). En su declara- rese del Sur, o de redefinir planteamientos para evitar imposiciones
ción final, la Cumbre de los Pueblos define a la soberanía alimentaria inaceptables. Sin embargo, es prácticamente imposible para los paí-
como: “el derecho de los pueblos a controlar sus propias semillas, tie- ses del Sur, replantear o redefinir la agenda fundamental de los temas
rras, agua y la producción de alimentos, garantizando, a través de una en negociación, como lo ha hecho la Cumbre de los Pueblos con la
producción en armonía con la Madre Tierra, local y culturalmente alimentación y el agronegocio. Esta es una razón más para llamar al
apropiada (…) profundizando la producción autónoma (participativa, abandono de las posturas que contribuyan al reconocimiento de los
comunitaria y compartida) de cada nación y pueblo” (CMPCCDMT, espacios hegemónicos, y por el contrario, avanzar en la multiplicación
2010). Finalmente reconoce que “el agronegocio a través de su mode- de espacios verdaderamente democráticos y bajo el control de los mo-
lo de producción capitalista y su lógica de producción de alimentos vimientos sociales y organizaciones de base popular, donde podamos
para el mercado” y no para la gente, “es una de las causas principales debatir con total libertad para construir colectivamente la agenda que
del cambio climático” y que sus herramientas tecnológicas, comercia- sí salvará el planeta.
les y políticas “no hacen más que profundizar la crisis climática e incre- Este llamado es a reconocer la necesidad de consolidar y fortalecer
mentar el hambre en el planeta”, con lo cual plantea el rechazo a todos estos espacios alternativos no únicamente como “contra-cumbres”, sino
los mecanismos jurídicos, comerciales, políticos o tecnológicos que además como los legítimos espacios democráticos para la construcción
contribuyen a fortalecer la agroindustria. Los pueblos, congregados colectiva de soluciones a los problemas globales. Para ello se requie-
en sus propias organizaciones de base, organizados según sus propias re salir de la lógica de “representatividad” que fortalece y legitima a la
normas y protocolos, y sin las presiones del capital, tienen plena liber- CMNUCC al enfrentarse a ella o participar de sus espacios, demandar
tad para definir agendas que aborden con sinceridad los problemas eficiencia en sus resultados, hacerse eco de sus “malas” y “buenas” noti-
reales que nos aquejan. Por su parte, las delegaciones que atienden a cias, de su lógica chantajista o de su consensuada y dogmática narrativa
la CMNUCC, solo pueden redefinir, bloquear o alterar ligeramente del problema y de sus soluciones. Todo ello no conduce sino a forta-
propuestas que son elaboradas por los centros hegemónicos de po- lecer la tesis de que esos espacios cooptados por las corporaciones son
der9. Son las únicas alternativas que tienen algunos de los pueblos del “el espacio” para solventar el problema del cambio climático. La cons-
mundo “representados por sus delegaciones” en espacios de negocia- trucción de un marco teórico y un discurso propio es una tarea funda-
ción política controlados por las corporaciones y el capital financiero. mental en este sentido, tarea que tiene importantes adelantos en cier-
Cuando no se cuenta con un aparato de lobby económico −como es el tos círculos intelectuales y populares principalmente de Suramérica,
pero que aún carga con el lastre inadvertido de la dogmática narrativa
hegemónica del cambio climático. Si bien es cierto que las cumbres de
Es el Consejo de Seguridad de la ONU quien escoge a las autoridades de la
9

CMNUCC.

76 77
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

los pueblos deben ser legítimos espacios de resistencia al tratamiento de este principio es central para el resto de los países del Sur. En este
hegemónico de la crisis global, también han de serlo de construcción maniobrar Estados Unidos se ha valido del chantaje económico, de
y organización para el ejercicio de un poder que detentan los pueblos la redefinición de términos jurídicos de manera no acorde o incluso
y que no está subordinado al reconocimiento de estructura alguna. contraria a la legislación vigente, del secuestro de las negociaciones de
Esto sin embargo, no significa que los gobiernos deban abandonar cambio climático a escenarios como el Consejo de Seguridad de las
los espacios ganados en arenas como la CMNUCC, aun cuando sus Naciones Unidas, del espionaje, entre otros artilugios. Su accionar
posibilidades de acción sean limitadas. ha sido cuestionado con fuerza por los países del Sur, principalmente
por los países del ALBA: Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua
y Cuba. Vale destacar que la CMNUCC es el único escenario multila-
Coda: Doha y la reconducción teral en el que el ALBA actúa como grupo negociador. En este proceso
de las negociaciones el papel de los países del ALBA se ha fortalecido enormemente, sobre
todo a raíz de Copenhague, convirtiéndose en un punto de referencia
Desde el año en que Estados Unidos decidió no formar parte del en la defensa de los intereses del Sur, pero además en el planteamiento
Protocolo de Kioto, inició un conjunto de maniobras políticas desti- de una lógica radicalmente distinta a la hegemónica en las negocia-
nadas a destruir el proceso de negociaciones y reconducirlo dentro de ciones de cambio climático. Una lógica no centrada en lo económico
espacios diferentes a la CMNUCC bajo principios y fundamentos di- y que enfrenta el proceso de apropiación del patrimonio natural de la
ferentes a los establecidos en el convenio marco. El principal objeto de humanidad y su conversión en mercancía; en contraste con la tenden-
estas maniobras es el desconocimiento por parte de Estados Unidos cia de los industrializados a convertir el cambio climático en una opor-
y la mayoría de los países industrializados, del principio de respon- tunidad para el resurgimiento del sistema financiero global en crisis.
sabilidades comunes pero diferenciadas que se establece en la Con- Con seguridad no han existido propuestas más radicales y antihegemó-
vención. Al otro lado del frente se encuentran, China, India, Brasil nicas en la CMNUCC desde su inicio que las enarboladas por el ALBA,
y Suráfrica, cuyas economías son hoy en día de las más grandes del lo cual quizás se deba a una peculiaridad de las delegaciones de esos
mundo y cuyos niveles de contaminación son igualmente enormes. países. El proceso de cambio en los actores y de los principios políti-
En efecto, China ya desplazó a Estados Unidos en el primer lugar cos que vienen ocurriendo en estos países, hace de las delegaciones del
de la lista de países más contaminantes del planeta. El planteamien- ALBA equipos más plurales y diversos en experiencias políticas, sociales
to de Estados Unidos es que estos países con economías emergentes y profesionales que los de la mayoría de las delegaciones cuyos miem-
deben asumir sus compromisos de reducción de emisiones al igual bros son principalmente diplomáticos, en muchos casos provenientes
que el resto de los incluidos en el Anexo I del Protocolo de Kioto. de un conjunto muy pequeño de Ivy League u otras pocas universidades
El argumento de China, Brasil, India y Suráfrica es que las concen- elitistas y que además coinciden en los mismos foros de asuntos econó-
traciones de gases con efecto invernadero que ocasionan el problema micos de las Naciones Unidas. Los delegados del ALBA, actúan como
que hoy vivimos no las generaron sus países cuyas economías apenas activistas en pro de un cambio orientado hacia la democracia partici-
tienen entre diez y quince años, sino los países que se industrializa- pativa, la defensa de la soberanía, la construcción de un mundo multi-
ron hace trescientos años y que por ende tienen una responsabilidad polar, la defensa de los derechos de la Madre Tierra, los derechos de los
histórica, diferente a la que tenemos el resto de los países. La defensa pueblos indígenas, entre otras causas. Esto se evidencia en la afinidad

78 79
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

que existe entre las más radicales organizaciones observadoras que nativo a la hegemonía economicista de la CMNUCC. Finalmente, otro
asisten a cabildear por la justicia climática en todas sus variantes y las de los logros importantes para los intereses del Sur es que la decisión de
delegaciones del ALBA. Así lo recogen los medios de comunicación, Doha obliga al establecimiento de un Mecanismo Internacional para
que siempre están atentos a las posturas y a las declaraciones del ALBA reconocer y financiar las pérdidas y daños asociados a los impactos
en tanto rompen con la monotonía y el consenso hegemónico de las del cambio climático en los países que son especialmente vulnerables.
negociaciones. El fortalecimiento político de las posturas anticapita- Este nuevo mecanismo incluirá un programa de trabajo para tratar los
listas dentro de la CMNUCC en el lapso de los últimos tres años, ha daños y pérdidas no económicas como la rehabilitación, las migracio-
tenido consecuencias importantes en la reconducción de un proceso nes poblacionales por efectos del cambio climático, entre otros; todo
de negociaciones dentro de sus principios originales y en evitar que, en lo cual es adicional a los fondos y mecanismos destinados a la adapta-
el camino hacia una nueva legislación que involucre a las economías ción. Así, la reunión de Doha significó avances en las posturas del Sur,
emergentes, se perviertan los principios que defienden los intereses del abriendo caminos para que las negociaciones climáticas se mantengan
Sur. La COP18 en Doha arrojó algunos resultados que son producto de en términos que respeten el principio de responsabilidades comunes
este proceso de fortalecimiento. El primero y más importante es haber pero diferenciadas y que impliquen la equidad y la justicia en el apro-
vencido definitivamente la lógica que intentó imponer Estados Unidos vechamiento del espacio atmosférico común, el derecho al desarrollo
en Copenhague según la cual los compromisos de reducción de emi- de los países del Sur según sus propias orientaciones y modelos, y la
siones no fuesen obligatorios, como lo establece el Protocolo de Kioto, no mercantilización de la naturaleza. En el camino de Copenhague
sino acciones voluntarias por parte de los países históricamente respon- hasta Doha se logró posicionar el discurso anticapitalista que muestra
sables del cambio climático. Por otra parte, las potencias emergentes al cambio climático como una consecuencia del modelo económico
y aquellos países industrializados que no forman parte del Protocolo de basado en la extracción y transformación exagerada de los bienes natu-
Kioto y que tienen altas emisiones de gases, se regirán por otro acuer- rales para fomentar la acumulación de riqueza en pocas manos. Estos
do diferente al Protocolo de Kioto pero también jurídicamente vincu- avances en la CMNUCC son buenas noticias dentro de un espacio de
lante, lo cual se iniciará en el año 2020. Adicionalmente, la decisión de negociación signado por los intereses corporativos y en donde el estre-
Doha sienta un precedente jurídico en contra de la mercantilización cho margen de maniobra de los países del Sur, apenas permite defen-
de la naturaleza, al impedir que aquellos países que habían abandonado derse y evitar ser aplastados. Es importante para los países del Sur que
el Protocolo de Kioto, pudieran sacar provecho económico del mismo sus gobiernos mantengan posiciones coherentes con estos avances en
mediante la comercialización de bonos previamente adquiridos que les el seno de la CMNUCC. Sin embargo, desde la óptica de los pueblos,
confieren derechos de emisión de gases con efecto invernadero más allá estos avances no deben amilanar la construcción de procesos de discu-
del 2012, fecha en la que culminó el primer período de compromisos. sión al margen de las Naciones Unidas y arraigados en las bases de los
La decisión de Doha incluye también la creación de un progra- pueblos del mundo.
ma de trabajo para desarrollar mecanismos de mitigación que no es-
tén basados en mercados, sino en formas alternativas de intercambio.
Esta idea es una propuesta a contracorriente de las negociaciones que
viene siendo defendida por los países del ALBA desde 2009 y que plas-
ma en una estructura de la Convención, el discurso anticapitalista alter-

80 81
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Democracia radical para salvar el planeta...

Bibliografía __________ (2010g). US Embassy Cables: Maldives Tout $50 m


CMPCCDMT (2010). Acuerdo de los Pueblos. Conferencia Mundial Climate Projects to US. Disponible en: <http://www.theguardian.
de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la com/world us-embassy-cablesdocuments/251174>.
Madre Tierra. Cochabamba, Bolivia. __________ (2010h). US Embassy Cables: EU Mutes Criticism of US
Marshall, A.G. (2010). Climate Change: Concocting the “Consensus”. Climate Stance. Disponible en: <http://www.theguardian.com/
Globalresearch. world/us-embassy-cables-documents/249182>.
Shamsuddoha, Md. (2010). Facts of the Failure in Copenhaguen: UNFCCC (2006). The United Nations Framework Convention on
Global Climate Policy and Politics Towards Cancun and Beyond. Climate Change Handbook. Disponible en: <http://unfccc.int/
Participatory Research and Development Initiatives, PRDI. resource/docs/publications/handbook.pdf>.
Dakha, Bangladesh. __________ (2007). Plan de acción de Bali. Disponible en: <http://
The United States Conference of Mayors-USCM (2009). U.S. Mayors unfccc.int/resource/docs/2007/cop13/spa/06a01s.pdf >.
In Copenhagen to Urge World Leaders to Act On Climate Protection. __________ (2011). Convención marco sobre el cambio climático.
The Guardian (2010a). WikiLeaks Cables Reveal How US Manipulated Disponible en: <http://unfccc.int/resource/docs/2011/cop17/
Climate Accord. Disponible en: <http://www.theguardian.com/ spa/05s pdf>.
environment/2010/dec/03/wikileaks-us-manipulated-climate-
accord>.
__________ (2010b). US Embassy Cables: EU Mutes Criticism of
US Climate Stance. Disponible en: <http://www.theguardian.
com/world/us-embassy-cables-documents/249182>.
__________ (2010c). US Denies Climate Aid to Countries Opposing
Copenhagen Accord. Disponible en: <http://www.theguardian.
com/environment/2010/apr/09/us-climate-aid>.
__________ (2010d). WikiLeaks Cables: CIA Drew up UN Spying
Wishlist for Diplomats. Disponible en: <http://www.theguardian.
com/world/2010/dec/02/wikileaks-cables-cia-united-nations>.
__________ (2010e). US Embassy Cables: US Lobbied Rajendra
Pachauri to Help them Block Appointment of Iranian Scientist.
Disponible en: <http://www.theguardian.com/world/us-embassy
-cables-documents/168194>.
__________ (2010f ). US Embassy Cables: EU Raises ‘Creative
Accounting’ with US over Climate Aid. Disponible en:
<http://www.theguardian.com/world/us-embassy-cables-
documents/249185>.

82 83
Emiliano Terán-Mantovani (Caracas, 1980)
Sociólogo. Ha sido investigador del Centro de Estudios
Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), sobre temas
como el extractivismo y los límites del capitalismo rentístico
venezolano. Fue docente en la Escuela de Sociología de la
UCV y ha participado en diversos movimientos sociales así
como en el Grupo de Trabajo Permanente sobre Alternativas
al Desarrollo (Fundación Rosa Luxemburg). Es autor
de artículos y del libro El fantasma de la Gran Venezuela
(mención honorífica del Premio Libertador al Pensamiento
Crítico).
Extractivismo, “desarrollo” y cambio
climático: ¿hacia dónde marcha
la Revolución Bolivariana
en plena crisis ambiental global?
Por Emiliano Terán-Mantovani

Crisis civilizatoria, límites del planeta


y cambio climático

En Venezuela, el tema ambiental ha tenido un auge reciente en las


discusiones públicas, dentro de un contexto de una mayor concien-
tización de los pueblos en todo el mundo acerca del problema eco-
lógico planetario. Prueba de esto fue la consideración por parte del
presidente Chávez y su gobierno, de dicho problema como elemento
fundamental para la gestión bolivariana socialista 2013-2019: uno
de los cinco Objetivos Históricos de su propuesta electoral de país
proponía “Contribuir con la preservación de la vida en el planeta
y la salvación de la especie humana” (Chávez, 2012), con lo que en
Venezuela, país petrolero, el tema ambiental ha subido de ranking.
Esta reivindicación programática nacional surge en un período en el
que se está desarrollando toda una oleada global de “verdificación”
del capitalismo puesta en marcha desde las grandes transnacionales,
el gran capital financiero e instituciones supranacionales encabezadas
por las Naciones Unidas, los Estados y sus programas de “desarrollo”
y crecimiento sostenido, así como en los propios discursos publicita-
rios, la propaganda política y diversos enfoques culturales. La crisis
civilizatoria actual, en la cual confluyen una crisis económico-finan-
ciera, una crisis ambiental, una crisis energética, una alimentaria y una
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

crisis de paradigmas universalizados, ha venido rompiendo récords. en la idea de raza, en la que el sujeto blanco-europeo −como portador
Récords de desigualdad económica −el 1 % de la población mane- de la razón−, coloniza a los cuerpos no-blancos “naturalizados” y espa-
jando casi la mitad de las riquezas globales−, récords de hambrientos cios salvajes para de esta forma establecer una división territorial del
−cerca de mil millones en todo el mundo según la FAO−, récords de mundo que separa los espacios racionalizados de los espacios salvajes, la
precios del petróleo −147 de dólares el barril en 2008, y rondando división internacional del trabajo y de la naturaleza (Coronil, 2000;
constantemente los más de 100 dólares en 2012−, así como innume- Quijano, 2000). La reproducción histórica de este patrón de poder
rables y progresivos récords cada año, en pérdidas de biodiversidad, moderno colonial de dominio de la naturaleza ha supuesto un rebasa-
extinción de especies, emisiones de gases de efecto invernadero, fenó- miento de la propia capacidad de carga que tiene el planeta, es decir,
menos climáticos extremos, entre otros, que van agudizando cada vez que los niveles de consumo impuestos por el mercado capitalista global
más los efectos de esta crisis, haciendo de la vida en el planeta algo más demandan, en un espacio y período de tiempo, una cantidad de “natu-
caótico, incierto e insostenible. raleza” mayor de la que esta misma es capaz de reproducir y regenerar
El carácter más sensible de la crisis sistémica-estructural se basa tan- dentro de este margen determinado. La llamada “huella ecológica”
to en la profunda sincronicidad [sic] y amalgamiento espacio-temporal mide estas proporciones, siendo el indicador principal del influyente
de la globalización neoliberal (siendo que hay una estrecha interrela- informe de la WWF, la ZSL y Global Footprint Network, denominado
ción entre las crisis mencionadas −la debacle de una, perfectamente Planeta Vivo, en el cual se evidencia que nuestra huella ecológica exce-
puede ser detonante de la debacle de las otras−, lo que hace del siste- de en la actualidad en casi un 30 % la capacidad del planeta de regene-
ma-mundo un entorno muy vulnerable a los efectos dominó), como en rarse, y que “Si nuestras demandas al Planeta continúan a este ritmo,
los potenciales peligros de rebasar los límites del planeta, los cuales a mediados de la década de 2030 necesitaremos el equivalente a dos
provocan que las condiciones mínimas para la vida en el mismo poco planetas para mantener nuestro estilo de vida” (WWF, 2008). La vora-
a poco se vayan perdiendo. Esto representa una amenaza tanto para la cidad ilimitada del capital que ha llevado a niveles críticos los proble-
humanidad como para el resto de las especies de la Tierra y hace de mas ambientales, los cuales empiezan a aparecer con frecuencia en las
la crisis ambiental la más delicada y trascendental de todas, sin dejar discusiones intergubernamentales y en la opinión pública mundial
de reconocer por esto la importancia fundamental de la emancipación a partir de los años setenta, en la era de la neoliberalización se agudiza
social. La gravedad de la crisis ambiental global está atravesada por el aún más hasta llevar estos fenómenos a niveles alarmantes (Myers,
patrón de poder moderno colonial. Esta contradicción histórico-es- 1993). Se calcula que en los últimos cuarenta años hemos perdido un
tructural se constituye en la construcción social de la realidad propia aproximado del 30 % de la biodiversidad del planeta, a la vez que au-
del patrón biopolítico y de conocimiento de la modernidad eurocén- mentamos en 50 % nuestra demanda de “recursos naturales” en apenas
trica, que ha colonizado al mundo, motorizado por la expansión capi- treinta años (WWF, 2008). Esto ha obligado al replanteamiento de la
talista, y ha estructurado un conjunto de relaciones de dominación idea de “recursos renovables”, tal y como advierte Alberto Acosta, dado
basadas en dualismos jerarquizados: una división ontológica antropo- que si la tasa de extracción supera crecientemente a la tasa de reposición
céntrica, la cual ha escindido al sujeto −como desdoblamiento de la de la naturaleza, como ocurre por ejemplo con los bienes forestales o la
razón− de su espacio ecológico, la naturaleza −como espacio inerte, fertilidad del suelo, los típicos problemas que enfrentamos con los “re-
salvaje y feminizado− para así dominarla; una división ontológica in- cursos naturales no renovables” podrían generalizarse con el resto de
tersubjetiva que establece la explotación de unos sobre otros, basados los bienes comunes para la vida (Acosta, 2011) −nada más pensemos

88 89
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

en lo que supondrá el consumo de una posible y estimada población de se empeñen en trazar una meta en las cumbres de cambio climático que
nueve mil millones de personas para 2050, bajo este esquema depreda- no sobrepase los 1 °C o 1,5 °C de aumento de temperatura (no superar
dor del capital globalizado. Esta situación afecta actualmente a millo- las 350 partes por millón de CO2)12 para evitar, con alta probabilidad,
nes de personas con la contaminación de sus aguas, sequías extremas un cambio climático catastrófico. Sin embargo, lejos de poder estable-
y pérdidas masivas de cosechas, miles de refugiados climáticos, entre cer metas claras y concretas, lo que han dejado estas cumbres han sido
otros. Probablemente el problema ambiental más dramático y alarman- resultados más que decepcionantes. Pese a que en la COP18 de Doha
te, por las devastadoras consecuencias que podría acarrear para la celebrada a fines de 2012, se aprobó una segunda fase del Protocolo de
humanidad y el resto de las especies de la Tierra, sea el del cambio Kioto, como parece ya costumbre, las reducciones de emisiones que se
climático, fenómeno ampliamente reconocido y consensuado por la establecieron allí no son acordes a la gravedad del problema −un rango
comunidad científica internacional, que en la actualidad no solo se ha propuesto entre 25 % y 40 %, cuando lo planteado por la ciencia es
convertido en un tema de interés público mundial sino que ya ha toca- entre 40 % y 50 %−, agregándole el hecho de que tampoco se fijaron los
do las realidades de los pueblos de todo el mundo, causando serios da- volúmenes de esos recortes, se hizo notoria la falta de compromiso de
ños y afectaciones de vidas humanas y pérdidas materiales. El informe transferencia tecnológica y apoyo financiero para la adaptación de los
del Grupo Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático países más vulnerables del planeta a las catástrofes climáticas, sin con-
de la ONU 2007, que determina el carácter antropogénico10 de las cau- tar con el preocupante hecho de que, adicionalmente a Estados
sas del calentamiento global, principalmente por la emisión de gases de Unidos, que no forma parte de este tratado, Canadá, Japón, Nueva
efecto invernadero (GEI), nos muestra la terrible tendencia de aumen- Zelanda y Rusia se retiraron del mismo (Orellana, R., Pacheco, D.,
to de la temperatura de la Tierra11 que se proyecta para los próximos 2012). Esta falta de compromisos serios, ciertamente intencionada por
años, sino cesa el creciente ritmo de emisiones derivadas de la produc- parte de los países ricos, junto a las evidencias más recientes de agrava-
ción y consumo capitalista mundial: los probables cuatro y más grados miento exponencial del problema13, apuntan a una extrema dificultad
de aumento de temperatura promedio del planeta para finales de siglo, para no exceder el umbral de los 2 ºC. El informe de la Agencia Inter-
y que pudiese llegar a los seis y siete grados en los polos, haría del plane- nacional de Energía, World Energy Outlook 2012, ha dicho que para
ta un entorno prácticamente inhóspito no solo para la humanidad sino permanecer por debajo de este límite de temperatura, con un 50 % de
para un gran número de especies (Giecc, 2007). Para hacernos una idea probabilidad, debemos dejar nada más y nada menos que dos terceras
clara de estas consecuencias, pensemos en los fenómenos climáticos ex- partes de las reservas de petróleo, gas y carbón debajo del suelo (Klare,
tremos de los últimos años y los consiguientes desastres sociales que
estos han implicado, con un aumento progresivo de unos tres cuartos 12
Este nivel máximo recomendado por un gran número de científicos de 350 ppm,
de grado (en promedio) de la temperatura global desde mediados del para estabilizar el aumento de la temperatura, lamentablemente ya lo hemos supe-
siglo XIX hasta la fecha. De ahí que los países más pobres del planeta rado. La cifra llegó a 392 ppm en 2011, y la ocde proyecta que la concentración
de gei en la atmósfera podría alcanzar la insostenible cifra de 685 ppm hacia 2050
(OCDE, 2012).
10
“Antropogénico” se refiere a que estos cambios son producto del accionar del ser 13
En 2010 se llegó a un máximo histórico en las emisiones totales de gei, con
humano, sumado a la variabilidad natural del clima observada durante períodos 52 gigatoneladas –de CO2– equivalentes, siendo, según el Departamento de
de tiempo comparables. Energía de Estados Unidos, unas 564 millones de toneladas de gases de efecto
11
La temperatura del planeta ha tenido un promedio de 13,5 °C desde el inicio de invernadero más que en el año anterior, lo que representa un incremento de 6 %
su medición en el siglo XIX. en un solo año, el mayor del que se tenga registro. (Lander, 2012; Centeno, 2012).

90 91
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

2012). El propio Banco Mundial advierte que si se cumplieran plena- potable, con el aumento de enfermedades como la diarrea y el cólera”,
mente los compromisos de emisiones establecidos en Copenhague afirmando que este fenómeno causa al año trece millones de muertes
(COP15) y en Cancún (COP16), pondrían al mundo en una trayecto- en todo el mundo15.
ria hacia un calentamiento global medio de más de 3 °C, inclusive con
una probabilidad de 20 % de exceder la catastrófica cifra de 4 °C en
2100 (TWW, 2012). Cruzar el límite de los 2 ºC acarrearía terribles Desarrollismo petrolero, extractivismo
consecuencias tales como la alteración de los patrones de lluvia, un ace- y cambio climático: los dilemas de la Revolución
lerado avance del derretimiento de hielos permanentes y las masas de Bolivariana de Venezuela
hielo de la Antártida (en donde se está registrando una pérdida anual
promedio de doscientos mil millones de toneladas de hielo por año, El panorama de inacción ante el avance de la expansión capitalista en
cuando en 1994 era de cincuenta mil millones); un aumento del nivel la era neoliberal es sumamente preocupante y exige una contunden-
del mar en 24 cm desde 1875 (que en la última década se ha incremen- te y seria llamada de alerta global. Ante esta situación, los gobiernos
tado el doble de rápido que el último siglo), junto con la acidificación progresistas latinoamericanos, principalmente los del ALBA, y en
de los océanos y la alteración de los ciclos estacionales del agua y la especial Bolivia, Venezuela y Ecuador, habían levantado sus voces en
acentuación de la intensidad y la frecuencia de fenómenos meteoroló- franca oposición no solo a los puntos que se presentaban como acuer-
gicos extremos (OCDE, 2012). Esto enciende las alertas sobre la posi- dos en las Conferencias de las Partes sobre Cambio Climático, sino
ble desaparición de ciudades costeras, riesgos en la producción de a la hipocresía manifiesta en estos encuentros, en los que los gobier-
alimentos y escenarios de hambruna y malnutrición, escasez de agua nos ricos hablaban de reivindicaciones con el planeta mientras que
potable, y pérdidas irreversibles de biodiversidad. El mundo con 4º C continuaban haciendo negocios a costa de la destrucción del mismo
más en promedio para fines de siglo, sería un mundo muy diferente al y del empobrecimiento y perjuicio a la vida de las poblaciones más de-
que conocemos en la actualidad. Las consecuencias concretas e inme- pauperadas y excluidas. Tal fue el caso de la COP15 de Copenhague,
diatas de este “apartheid climático”, tal y como lo denominara la red celebrada en 2009, donde los célebres discursos de los presidentes
internacional Climate Justice Now!14, fueron denunciadas por la Orga- Hugo Chávez y Evo Morales, parecían mostrar que los pueblos y mo-
nización Mundial de la Salud (OMS), quienes calificaron los actuales vimientos sociales antisistémicos, anticapitalistas y/o altermundistas
efectos del cambio climático como “alerta de salud pública”. La directo- tenían una vocería en aquellas cumbres, línea que tuvo continuidad
ra de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS, María Neira, afir- en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climá-
maba en rueda de prensa en Durban, que: “El calentamiento global no tico y los Derechos de la Madre Tierra, efectuada en Cochabamba
es una cuestión que sólo afecta a los glaciares, sino que afecta muy di- en 2010 y convocada por el gobierno de Evo Morales. Sin embargo,
rectamente a nuestra salud. La contaminación del aire causa tres millo- esta especie de división dada en estas cumbres, entre gobiernos deci-
nes de muertes, y el cambio climático afecta también al acceso del agua didamente depredadores con la naturaleza, y otros con propuestas

Esta coalición de organizaciones sociales ha planteado que las consecuencias de la


14 15
La ocde sostiene que la contaminación del aire se convertirá en la principal cau-
inacción de los países ricos en las COP “constituirá una sentencia de muerte para sa ambiental de mortalidad prematura en el mundo, unas 3,6 millones de vícti-
África, los Pequeños Estados Insulares, y los más pobres y vulnerables alrededor mas para 2050 en el mundo, la mayoría de las cuales ocurrirán en China e India.
del mundo” (CJN, 2012). (OCDE, 2012).

92 93
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

alternativas al modelo capitalista parece haberse disuelto. De una del trabajo, y reproduciendo los males de la dependencia propios de
u otra forma, y en un grado u otro, los proyectos alternativos pro- estos esquemas. De esta manera, tanto gobiernos neoliberales como
puestos por estos gobiernos, que nacieron en un contexto de resis- gobiernos progresistas, con sus diferentes grados de inclusión social,
tencias sociales ante los avances de medidas neoliberales en la región, están apuntando hacia metas de crecimiento económico sostenido −
han venido cediendo ante la presión del proceso de acumulación por acumulación sin fin de capital−, el llamado “desarrollo” (capitalista) a
desposesión (Harvey, 2007) y la razón de Estado. Ya en la COP16 partir del extractivismo como esquema rector de la completa estruc-
de Cancún, Bolivia era la única que mostraba algún disenso con el tura nacional. Este auge extractivista y su proyección en el aumento de
documento final, siendo que Venezuela no solo tuvo una actitud los excedentes provenientes de la renta por exportación han supuesto
sumisa ante las propuestas elaboradas sino que, a juicio de Silvia para los gobiernos progresistas la posibilidad de generar extraordina-
Ribeiro, fue una pieza clave para aprobar lo que Hugo Chávez re- rios impactos en los procesos de inclusión y participación social, que
chazara el año anterior (Ribeiro, 2011). La postura venezolana res- han implicado una ampliación de los espacios de democratización
pecto a las claras y firmes reivindicaciones contestatarias de otrora y de históricas reivindicaciones populares, lo que, junto con una serie
en estas conferencias ha estado en franco retroceso. Prueba de ello de propuestas y prácticas alternativas a los modelos eurocentrados, lo-
es la posición nacional en la Cumbre de Río+20, celebrada en Río graban dar fuerza a unas propuestas nacionales que se han presentado
de Janeiro entre el 20 y el 22 de junio de 2012. En ella, y a pesar de como verdaderas alternativas al modelo moderno/capitalista/colo-
la extensa y sistemática crítica de intelectuales y movimientos socia- nial. Sin embargo, estos modelos no han logrado superar contradic-
les globales a la denominada economía verde −e incluso de algunas ciones estructurales que rebasen la lógica neocolonial, en la medida
reconocidas vocerías políticas en el país−, la viceministra de Rela- en que han reproducido, con algunas variaciones contemporáneas, los
ciones Exteriores para América del Norte y también representan- históricos esquemas extractivistas articulados a la dependencia con el
te de la nación venezolana en Río+20, Claudia Salerno, apostó por mercado de la globalización neoliberal, y al desarrollismo como lógica
una “economía verde social”, al tiempo que, tanto Greenpeace como de crecimiento (acumulación) capitalista sostenido (sin fin) adminis-
Climate Action Network acusaban a Venezuela de “demoler” el trado por un Estado corporativista, lo cual está en gran disonancia con
Plan de Rescate de Océanos −junto a Estados Unidos, Rusia y Ca- la gravedad de la crisis ambiental global.
nadá−, y de “bloquear consistentemente” las negociaciones para El ideal de “desarrollo” al cual se apela como paradigma y valor
la eliminación de combustibles fósiles −junto a Arabia Saudi- social nacional, es un referente contemporáneo de la misión civiliza-
ta− (Naidoo, 2012; Tsenikli, 2012; CAN International 2012) res- toria de la modernidad colonial. Desde la formación del nuevo orden
pectivamente. En Venezuela, al igual que en el resto de América de la posguerra (1945+), en torno al poder y hegemonía de Estados
Latina, se enarbola la bandera del tan mentado “desarrollo” como Unidos, la idea de “desarrollo” se ha globalizado −a la vez que ha con-
meta nacional de “progreso”, un “desarrollo” motorizado por el no- tribuido, con su potencial neocolonial, al establecimiento de eso que
table crecimiento de la demanda de materias primas impulsadas llamamos “globalización”−, como patrón discursivo, dándole conti-
principalmente por las llamadas “potencias emergentes”, las Brics nuidad a los ideales eurocéntricos del “progreso” y la “civilización”, en
(Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), quienes encabezadas por nombre de los cuales Occidente, como identidad racial/geográfica ha
China, han reimpulsado los esquemas extractivistas latinoamerica- colonizado a su alteridad “salvaje”. De esta manera, la noción de “desa-
nos, redefiniendo su papel neocolonial en la división internacional rrollo” representa un esquema para comprender la realidad, reordenar

94 95
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

el mercado mundial y la división internacional del trabajo, producir contradicción fundamental que profundiza las tensiones sociales
subjetividades dominantes y subalternas (el sujeto “tercermundista”), y ecológicas en plena crisis civilizatoria y que interpela a la propia
y para el control y la configuración del espacio (que a su vez supone Revolución Bolivariana sobre el destino al cuál se dirige. El discurso
un control colonial sobre la naturaleza). Esto se hace a partir de una del “desarrollo” en la Revolución Bolivariana de Venezuela, como hoja
idea de crecimiento sin fin bajo la plataforma de la administración de ruta para el ejercicio del poder político, está construido sobre la
de la alta política, la ciencia y la tecnología. El ideal del “desarrollo” base de tres grandes relatos: el mito moderno/colonial y eurocéntrico
es, pues, un patrón monocultural hegemonizado e incorporado por del “progreso” como destino civilizatorio de la humanidad, el mito
los gobiernos de las potencias capitalistas −primordialmente el de nacionalista del Estado-patria bolivariano y su misión emancipatoria,
Estados Unidos−, por los grandes centros de producción científica y el mito de la “riqueza” petrolera como trampolín para el progreso
y académica occidentales, por las instituciones supranacionales bajo (“desarrollo”) y la emancipación nacional. Estos tres relatos cons-
el orden de las Naciones Unidas, y por las grandes cadenas multina- tituyen el imaginario social venezolano y su proyección discursiva
cionales de las comunicaciones a las periferias del sistema-mundo y material en torno al “desarrollo”, siendo este un discurso que permite
−los llamados “subdesarrollados”−, riñéndose constantemente con la construcción de subjetividad e identidad, así como logra ordenar
los modelos y producciones culturales locales, las cuales sufren los un campo de representaciones referencial que apunta al ordenamiento
embates del hecho de que sus gobiernos se coloquen esa camisa de social y espacial de la nación, articulado al esquema extractivista neo-
fuerza llamada “desarrollo”. La noción de “desarrollo” bajo el esquema colonial. Nuevamente, pero ahora con mayor intensidad, el petróleo
extractivista neocolonial ha sido no solo mantenida en la Revolución representa el puente entre la dependencia y la sumisión nacional al
Bolivariana, sino que se ha visto intensificada en todos sus ámbitos. gran capital, por un lado, y el ansiado “desarrollo” y la emancipación
Los logros en inclusión social y participación política, reducción de patria, por el otro. Para esto, el Gobierno bolivariano se ha propuesto
las desigualdades económicas, incorporación de la población margi- duplicar su producción petrolera, de tres a seis millones de barriles
nada a procesos educativos formales, aumento de la promoción cul- diarios −cifra sin precedentes en la historia venezolana−, a pesar de
tural local, popular y regional; recuperación de infraestructuras y, en las claras dificultades contenidas en los esquemas extractivistas depen-
general, la construcción de una conciencia crítica al capitalismo, han dientes, maximizadas estas en la crisis civilizatoria y que en términos
sido notables. Sin embargo, estos avances se han sostenido y aún se ambientales está rebasando sus límites de sostenibilidad. El presidente
sostienen, sobre la profundización del modelo extractivista neocolo- Chávez parecía haber resaltado la necesidad de salir de este esquema
nial: agrandamiento del modelo rentista-petrolero, lo que conlleva rentista capitalista, al afirmar que, en vías del Segundo Plan Socialis-
a una mayor integración con el mercado mundial de la globalización ta de la Nación, se estaba trabajando en “los campos de la transición”
neoliberal, crecientes fases de endeudamiento con el gran capital hacia una nueva etapa programática que hará del próximo plan nacio-
financiero transnacional y de progresiva asociación con empresas nal un plan postrentista, postcapitalista y postsocialista (El Universal,
transnacionales, incremento del poder económico del Estado rentista 2012), lo cual se formalizó en el programa de la candidatura presiden-
en detrimento del poder popular, y el evidente avance de la moderni- cial para la gestión bolivariana socialista 2013-2019, en la que se pro-
zación/colonización territorial capitalista, agravando la devastación pone “impulsar y consolidar una economía productiva, redistributiva,
y apropiación de los bienes comunes naturales, sumado al aporte ge- post-rentista, post-capitalista” (Chávez, 2012). No obstante, en dicha
neral a la crisis ambiental y climática mundial. Esto representa una propuesta se evidencia una continuidad en su estrategia de “desarrollo”

96 97
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

nacional del plan anterior 2007-2013: convertir a Venezuela en una del socialismo en nuestro país y nos va a permitir consolidarnos como
potencia energética en torno a sus recursos, principalmente el de la una gran potencia energética y apalancar todos los planes de nuestra
explotación petrolera16. El bastión del “desarrollo” es la Faja Petrolífe- nación” (AVN, 2011). El presidente Chávez también expresó, en el se-
ra del Orinoco, una extensión de 55 314 km2 al oriente del país, que gundo aniversario de la nacionalización de la Faja del Orinoco que:
representa la acumulación de petróleo más importante del mundo, lo “Nosotros vamos a pasar a ser, ya estamos pasando a ser, una poten-
cual llevó a Venezuela al primer lugar en reservas mundiales de este cia petrolera. Una potencia petrolera mundial. Ya lo somos” (Pdvsa,
recurso17. Es la “Nueva Arabia Saudita”, en palabras del presidente de 2009), mientras que no dudó en aumentar las aspiraciones nacionales
la estadounidense Chevron para África y América Latina, Alí Moshiri, al afirmar: “Algún día, estaremos produciendo 10 millones de barriles
según declarara en el Congreso de Hidrocarburos que se celebró en diarios de petróleo”, meta alcanzable en el año 2039, y que “tenemos
septiembre de 2011 en Puerto La Cruz, Venezuela (AFP, 2011). En petróleo para 400 años” (Méndez, 2012), lo que en el contexto de la
el acto de nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco, el 26 de crisis ecológica global y los límites del planeta, es un planteamiento
febrero de 2007, el presidente Chávez afirmaba: “Ayer se estaba cum- verdaderamente esquizofrénico. Esta lógica desarrollista y extracti-
pliendo un año más de La Cosiata, la traición a Bolívar. A Bolívar lo vista parece ser una especie de sentido común compartido por los
echaron de aquí, lo expulsaron de Venezuela y querían hasta fusilarlo. estados latinoamericanos y la alta política en general. No es de sor-
Así nació la Patria, con un pecado original. Hay una sola forma de lavar prendernos que incluso, el proyecto de la derecha venezolana, repre-
ese pecado original, haciendo realidad el proyecto revolucionario de sentada en la llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), esté
Simón Bolívar, y nos corresponde a nosotros hacerlo ahora 200 años también basada en ideas desarrollistas y extractivistas. En su campaña
después” (Pdvsa, 2007). presidencial, Henrique Capriles Radonsky, invitaba a todos los vene-
La nacionalización de la Faja del Orinoco, inscribía a esta en el zolanos a montarse en el “autobús del progreso” (Noticias 24, 2012),
mito emancipatorio del “desarrollo” y de la (segunda) independen- eslogan de su campaña y bandera principal que enarbolaba en cada
cia estatizada de la patria. La vieja idea de una “gran Venezuela” re- discurso. El documento Lineamientos del Programa de Gobierno
encarna en la noción de la Venezuela “potencia energética” mundial: de Unidad Nacional (2013-2019) expresa, a partir de una crítica al
Pdvsa anuncia, a través del ministro de Energía y Petróleo, Rafael gobierno del presidente Chávez pero con una idea similarmente de-
Ramírez, que pretende incrementar la producción de la Faja Petro- sarrollista: “Después de la destrucción de que ha sido objeto nuestro
lífera del Orinoco a cuatro millones de barriles por día (b/d) en el aparato productivo, nos comprometemos a hacer del petróleo una pa-
año 2014, a través del Plan Tricolor, con un objetivo de llegar a la lanca para el bienestar y el progreso” (Mesa de la Unidad Democrática,
cantidad de 6 862 000 de b/d en el 2021 (Gómez, 2010). Ramírez 2011). La manera para hacer palanca de este progreso es, nuevamente,
sostiene que: “Esta producción es la base material para el desarrollo aumentando la producción petrolera:

16
La exposición de esta propuesta aparece de lo general a lo particular. Al ver el El patrón de consumo energético previsible aconseja invertir
desglose de los detalles, podemos notar que la transformación hacia una potencia en el desarrollo de las reservas de crudos del planeta, a pesar
está básicamente orientada hacia una potencia petrolera (Chávez, 2012). de la actual crisis mundial. Tales inversiones incrementarían la
17
Las reservas de Venezuela “al 31 de diciembre de 2010 ascienden a 296 mil 501
capacidad de producción global ante el crecimiento esperado
millones de barriles de petróleo de Reservas Probadas, las cuales fueron certifica-
das por empresas especialistas internacionales e incluidas en los libros de Reservas
en la demanda de China, India y otros países en desarrollo, con-
del Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo” (Pdvsa, 2010). tribuyendo a estabilizar los precios del crudo. Aunque el interés

98 99
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

por estabilizarlos pueda ser compartido por la mayoría de los guerra configura la civilización como petrolera. En este sentido, al ser
miembros de la OPEP y por otros países petroleros, pocos de el petróleo la sangre de la maquinaria capitalista, tiene vínculos terri-
ellos tienen reservas como para aumentar significativamente su toriales y no-territoriales con la crisis ecológica mundial. La extracción
producción. Venezuela está entre los que podrían hacerlo y le
conviene (como país y como miembro de la OPEP) comenzar
petrolera afecta los territorios donde se produce la misma, devastando
a invertir para incrementar su capacidad futura de producción ecosistemas y afectando a pueblos enteros; la expansión de la frontera
(Mesa de la Unidad Democrática, 2011).18 petrolera viene impulsada por la propia lógica expansiva del capital.
Por otro lado, la producción de petróleo implica la continuación de
De esta manera la “grandeza de Venezuela” pareciera medirse por todas aquellas formas de producción, consumo y vida que emergie-
la cantidad de petróleo que pueda extraer diariamente de su subsuelo. ron con la civilización petrolera, y esto supone la ampliación de las
El Estado-patria hace realidad los mitos por medio de los petrodóla- consecuencias que conlleva la sociedad de consumo para el planeta
res que circulan por las venas del cuerpo nacional. La nación-poten- y sus límites materiales. Entre estas consecuencias, está el cambio
cia −del latín potentia, fuerza y poder, recordando algunas históricas, climático que tiene un muy estrecho vínculo con la quema de com-
patriarcales y eurocéntricas pretensiones nacionalistas−, es proporcio- bustibles fósiles. Todo esto bajo la lógica del capital, siendo que la
nal a la cantidad de millones de barriles de crudo que se pueden produ- industria petrolera es una industria mundialmente oligopólica y que
cir diariamente: si la “gran Venezuela” de Carlos Andrés Pérez quería estas empresas (sean privadas o estatales) juegan, al igual que cual-
ser grande por el boom de precios, esta “Venezuela-potencia” lo pre- quier empresa mediada por esta lógica, a la minimización de costos
tende por altos precios y por alta capacidad de extracción simultánea- que afecta obviamente al ambiente, el cual, por lo general, no solo no
mente. Es el nuevo extractivismo acorde a la crisis energética. Existe, se incluye en los pasivos cuando es afectado sino que se evita tomar
pues, una notoria y fundamental contradicción entre ser una potencia en cuenta para no perjudicar la sagrada rentabilidad. Lo antes des-
energética y “Contribuir con la preservación de la vida en el planeta crito ha sido una tendencia muy marcada en la extracción petrolera,
y la salvación de la especie humana” −quinto objetivo histórico de la siendo su condición estructural y entrando en franca contradicción
propuesta electoral socialista para 2013-2019−, debido al papel que con un modelo sustentable de sociedad. Esto lo reconoce el propio
ha jugado el petróleo en los niveles de degradación ambiental global Ministerio del Poder Popular para el Ambiente de Venezuela (actual-
mencionados. Recordemos que, primordialmente después de la pos- mente Ministerio del Popular para el Ecosocialismo y Aguas), cuan-
guerra, el mundo en el que vivimos es un mundo adicto al petróleo; la do afirma que: “Los imperativos de sustentabilidad determinan que
base energética de la globalización, de la sociedad de consumo y de todo el modelo, basado fundamentalmente en la explotación de recursos,
su estilo de vida, y prácticamente cada objeto y relación social en el sis- resulte sencillamente inviable en el mediano plazo” (MPPA, 2010).
tema-mundo contemporáneo, está marcado directa o indirectamente La mayor consideración y concientización de los pueblos en todo el
por los hidrocarburos, especialmente el petróleo. El mundo de la pos- mundo sobre las dimensiones del problema ecológico planetario, co-
loca cada vez más en entredicho este modelo petrolero y ha supuesto
para sus defensores, una serie de reajustes, readaptaciones y conflictos
No deja de llamar la atención el interés de la MUD en “estabilizar” los precios
18

del petróleo (con tendencia a la baja). El enfoque de estos sectores neolibera- que intentan edulcorar este tipo de extractivismo. Esto se inscribe en
les nacionales, presente en dicho documento, se orienta obsesivamente hacia el el contexto global del surgimiento de la noción de desarrollo sosteni-
enaltecimiento de la propiedad privada, al fin de la “ideologización” del Estado ble, una noción que intenta colocar un apellido ecológico al concepto
interventor, y al auge de las “libertades”.

100 101
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

tradicional −y depredador− de desarrollo, pero que no renuncia al lano, el “desarrollo sostenible” −el gran paradigma triunfante en el
esquema productivista capitalista y lo lleva a pensar en la adminis- documento final de la Cumbre de Río+20 (Terán-Mantovani, 2012)−
tración “eficiente” de los llamados “recursos naturales”. De esta forma, como crítica al daño ambiental provocado por el esquema productivo,
se superpone la economía a la ecología, capitalizando la naturaleza obviamente no supone un cuestionamiento del patrón energético en
por medio de la administración de las instituciones estatales, grandes torno a los hidrocarburos, siendo más bien que la solución se orienta
capitales transnacionales, academias científicas; básicamente despla- a un manejo “racional” de la energía. En un informe ambiental de
zando a los pueblos de la participación y el vínculo con sus territorios Pdvsa 2010, se expresa: “El desarrollo de los pueblos está vinculado es-
y cosmovisiones. En todo caso, con el discurso del “desarrollo sosteni- trechamente al uso de la energía y los combustibles fósiles como princi-
ble”, la matriz de producción orientada a la acumulación sin fin de capi- pal fuente para abastecer la creciente demanda. El desarrollo sustenta-
tal, aquella que ha provocado la crisis ambiental, aparece incuestionada. ble se traduce en asumir nuevas conductas en cuanto al consumo y uso
El desarrollo sostenible contiene una contradicción insalvable: no es po- de los recursos, incluyendo el uso racional de la energía, entre otros”
sible la vida del sistema capitalista sin el proceso de acumulación sin (Pdvsa, 2010). Esto se hace igualmente presente en las Líneas Generales
fin de capital; y no es posible el crecimiento sostenido económico (sin del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013, en
fin) en un planeta con recursos limitados. En Venezuela el desarrollo el que nuevamente, y a pesar de reconocer el problema provocado por
sostenible es uno de los principios de la planificación ambiental por la producción y consumo de combustibles fósiles, se unen surrealista-
parte del Estado y uno de los pilares fundamentales de su idea de de- mente dos contrasentidos, a favor de un “extractivismo sustentable”:
sarrollo −con rango constitucional en el artículo 128−, junto con la
noción de desarrollo endógeno. Ante el carácter rentista petrolero del El consumo de hidrocarburos de origen fósil ha estado vin-
modelo económico venezolano, la noción de desarrollo sostenible in- culado con patrones industriales y de consumo depredado-
res del medio ambiente. El modo de producción capitalista
tenta conciliar el creciente extractivismo petrolero con la necesidad
no sólo estratifica a los seres humanos en categorías sociales
de detener la destrucción ambiental. Pero esta conciliación se ha re- irreconciliables, sino que impone un uso irracional y ecológi-
suelto como una asimilación de lo ecológico ante lo productivo: en camente insostenible de los recursos naturales. El capitalismo
este caso lo verdaderamente transversal en el modelo del socialismo ha socavado las condiciones de vida en la Tierra. El impacto
del siglo XXI −aunque se quiera plantear como un “socialismo eco- de las actividades humanas ha superado con creces la capaci-
lógico” o “ecosocialismo”− es la explotación petrolera, y en especial dad de carga del planeta, y son precisamente los pobres los
que se ven más afectados por la degradación ambiental. La
el objetivo fundamental de convertir a Venezuela en una “potencia
producción y el uso de los recursos petroleros y energéticos deben
energética mundial”. De ahí que la representante para Venezuela en contribuir a la preservación del ambiente (Chávez, 2012).
Río+20, Claudia Salerno, afirmara en su intervención en dicha cumbre
que “Nuestro derecho al desarrollo no es negociable” (UN Webcast,
2012), a su vez que lograba representar esta tensión/asimilación pro- Esta política de asimilación de lo ecológico por el extractivismo
pia del “desarrollo sostenible” cuando expresó: “Tenemos una vocería petrolero, no elimina el hecho de que la política ambiental vene-
particular, por cuanto queremos un régimen mixto que sirva para la zolana de la Revolución Bolivariana haya logrado algunos avances
explotación, pero también para la preservación” (AVN, 2012). Para en esta área, tales como darle rango constitucional al cuidado del
Petróleos de Venezuela (Pdvsa), corazón del modelo rentista venezo- ambiente (artículos 127, 128 y 129 de la CRBV), prohibición y

102 103
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

penalización de la pesca de arrastre, la Ley de Aguas de 2007, la la imposibilidad estructural de este “desarrollo” petrolero20. En todo
lucha contra la minería ilegal, las Misiones Árbol y Revolución caso, el gobierno actual ha impulsado el plan de negocios de Pdvsa,
Energética, la concepción de los núcleos de desarrollo endógeno denominado Plan Siembra Petrolera, el cual busca la internalización
(Nudes), varios proyectos de educación ambiental, entre otros. Sin −mantener e incrementar el nivel probado de las reservas de petróleo
embargo, lo que hemos venido exponiendo es que, en el contexto de y la capacidad de producción−, e internacionalización de los hidrocar-
una crisis civilizatoria marcada determinantemente por una crisis am- buros −captación de nuevos mercados que permitan posicionar en el
biental mundial, estos avances sociales y ambientales están finalmente ámbito internacional los nuevos productos no convencionales deriva-
enmarcados en una intensificación del esquema desarrollista extracti- dos de la industrialización de los hidrocarburos (MPPA, 2010)−, lo
vista neocolonial que tiende a agravar de manera muy preocupante los que apunta a una intensificación del modelo extractivista neocolonial.
males originados por este modelo global. Existen tres factores com- Por otro lado, se traza como objetivo fundamental la lucha contra la
pensatorios, para esta política extractivista contradictoria: la noción pobreza, haciendo referencia a una realidad concreta, el empobreci-
de “sembrar el petróleo”, la lucha contra la pobreza y la defensa contra miento de pueblos y naturalezas, pero planteando soluciones bajo el
el imperialismo. Estos tres factores poseen una poderosa capacidad mismo esquema que la produjo: expandiendo el esquema neocolo-
justificatoria que intentan, y en muchos casos logran, obtener legiti- nial de acumulación por desposesión, polarización social y coloniza-
midad social para este esquema extractivista dependiente del merca- ción de la naturaleza. La solución parece ser continuar los procesos
do mundial capitalista, y depredador de la Madre Tierra. La idea de de modernización colonial empobrecedores de pueblos y territorios.
“sembrar el petróleo” nace en el país desde 1936, cuando Arturo Uslar ¿A qué concepto de pobreza estamos recurriendo? ¿Bajo qué parámetros
Pietri esquematiza las propuestas de Alberto Adriani sobre una necesa- establecemos cuándo somos “ricos”? Además, ¿toda la destrucción am-
ria transición hacia un esquema productivo a partir de la renta petrolera, biental ha sido considerada como pérdidas en las cuentas económicas?
y que el gobierno de la Revolución Bolivariana ha retomado para plan- Por último y no menos importante, el problema geopolítico de alta
tear que la renta petrolera debe ser “sembrada” para el “desarrollo” y la conflictividad ha hecho a los gobiernos recurrir al discurso nacionalista
felicidad del pueblo19, aunque a diferencia de gobiernos anteriores, más para justificar la intensificación del extractivismo, en nombre de los in-
que una transformación productiva parece orientarse a una implanta- tereses de la nación. Esto por un lado, instala un clima de Guerra Fría,
ción cortoplacista de la modernidad. Esta idea ha sido intensamente como estado de excepción permanente, y por otro lado, invisibiliza los
debatida por muchos años, siendo que en algunas posturas se plantea conflictos “ecoterritoriales” (Svampa, 2011) que trascienden la lógica
de la guerra entre Estados-nación −una guerra ecoterritorial puede
ser desarrollada por una comunidad contra su mismo Estado, proba-
blemente en connivencia con los grandes capitales transnacionales.

En octubre de 2011, el presidente Chávez afirmaba: “Me da gusto ver cómo avan-
19

zamos en el gran proyecto de la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO). Es la siembra 20


Juan Pablo Pérez Alfonso, uno de los fundadores de la opep, hacía referencia a
petrolera, todo ese petróleo es para el pueblo venezolano, para sembrarlo como la “imposible siembra petrolera”. No es este el espacio para profundizar el debate
riqueza y convertirlo en desarrollo integral y humano a través de la distribución sobre la noción de Siembra Petrolera. En todo caso, queremos evidenciar que esta
equitativa de la riqueza, que es la línea central de la estrategia bolivariana para noción se inscribe en la lógica del “desarrollo”, que descontextualiza el carácter
salir del atraso, de la pobreza, de la miseria y darle una mayor suma de felicidad sistémico de la economía-mundo (Ver: Pérez-Alfonzo, 2009; Mendoza-Pottellá,
posible a nuestro pueblo”. (AVN, 2011). 2008; Mieres, 2010; Baptista, 2004).

104 105
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

Esto subraya el carácter complejo y transnacionalizado de la guerra en de funciones en la economía-mundo y la división internacional del
la globalización neoliberal, y de lo que David Harvey ha denominado trabajo −las periferias surten al centro, de las energías y “recursos natu-
el “nuevo imperialismo” (Harvey, 2007)21. De esta manera, al expo- rales” para que este pueda seguir emitiendo sus gases22−, sino que por
ner estos tres factores compensatorios, no pretendemos invalidar su la propia transnacionalización del sistema-mundo contemporáneo,
materialidad, sino problematizar su discursividad, y la forma cómo, los factores no-territoriales se entrecruzan con aquellos territoriales
desde la razón de Estado, logran articularse primordialmente con los haciendo de las cuentas “nacionales” de emisión de GEI algo bastante
procesos de extractivismo neocolonial. Esto básicamente muestra las complejo. La lucha por el reconocimiento de los derechos humanos
tensiones presentes en América Latina, entre un campo abierto para la y ambientales exigidos al Estado por parte de los pueblos, no parece
transformación, inaugurado por las movilizaciones populares contra ser solo un asunto de “problemas domésticos”. En resumen, al pensar-
el neoliberalismo e institucionalizado por los gobiernos progresistas, nos como periferias, debemos tomar en cuenta no solo nuestro papel
y otro campo que presiona por reajustes de la acumulación capitalista bajo el esquema depredador y extractivista del capitalismo neoliberal
en el neoliberalismo en plena crisis civilizatoria. El problema es que, en el marco de la división internacional del trabajo, sino la forma en
desde la racionalidad y la práctica política de los Estados, se están re- que evaluamos cuándo el Estado nacional está velando por los intere-
estructurando y configurando vías y mecanismos para la acumulación ses territoriales e incluso nacionales y cuándo no. Bajo el esquema ex-
por desposesión que apuntan a agravar sensiblemente la crisis ambien- tractivista de los gobiernos progresistas esto puede ser muy complejo
tal y climática global. y difuso. Esto último, nuevamente interpela al Estado venezolano y su
Esto no borra el marco de profundas asimetrías de poder en el sis- papel respecto a su función extractivista para el mercado mundial. El
tema-mundo, que encadena el extractivismo a la geopolítica del capi- rol de Venezuela como gran productor de combustibles fósiles es im-
talismo. No obstante, si bien de las siete mil millones de personas que portante en torno al problema de cambio climático. Si bien nuestra
viven en el planeta, setecientas millones son las responsables del 50 % contribución a las emisiones de gei es mínima en términos relativos
de las emisiones globales de CO2, mientras los tres millones de perso-
nas más pobres solamente emiten el 6 % del CO2 (Assadourian, 2010) Eduardo Gudynas expone cómo el cambio climático es abordado de manera
22

−lo que se ha dado a llamar “responsabilidades comunes pero diferen- equivocada en América Latina: “Más allá de la insistencia en reclamar compensa-
ciadas”−, por otro lado, hay también que recalcar que es importante ciones financieras o asistencia tecnológica a los países industrializados, los gobier-
nos latinoamericanos enfocan sus acciones y discursos en un tipo de emisiones
no solo reflejar los orígenes territoriales de las emisiones, sino también que, en realidad, corresponden a las prioridades de los países industrializados
su carácter sistémico y desterritorializado. Es decir, la contaminación y no a las propias. En efecto, las naciones ricas deben reducir sus gases invernadero
y emisiones de gei se producen no solo por la articulación orgánica originados en sectores como transporte, generación eléctrica o industria, ya que es-
tos representan la parte sustancial de sus emisiones (en la Unión Europea alcanzan el
90 % del total). Sin embargo, en América del Sur, el mayor aporte (75,2 %) pro-
viene de los cambios en el uso de la tierra, deforestación y agricultura (datos de
De ahí que Harvey afirme que las intervenciones militares no son más que la
21
emisiones de CO2 equivalentes, para el año 2000, CAIT del World Resources
punta del iceberg imperialista. Para un análisis de la reconfiguración de la guerra
Institute). Por lo tanto, el problema más urgente y grave acerca del cambio cli-
en la globalización ver: Hardt y Negri (2007).
mático en América del Sur se origina en las políticas agropecuarias, los usos de
la tierra y las exportaciones agroalimentarias –justamente temas que estos países
evitan discutir–. Es evidente que esta es una temática mucho más urticante que
mantener campañas de publicidad a favor de automóviles híbridos o el recambio
de lámparas de bajo consumo” (Gudynas, 2010).

106 107
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

−0,53 % del total de CO2 mundial para 2009−, nosotros producimos BöllStiftung, 2011) −los de la Faja del Orinoco− están en auge24.
el petróleo que otros queman. Y la tendencia a la que apuntamos con Los crudos extrapesados de la Faja del Orinoco, son unos de los que
la intensificación de nuestro extractivismo petrolero, es a ocupar un más emiten GEI del mundo, tal y como lo advierte la Fundación
lugar aún más relevante en el auge global de emisiones de GEI. Esto Heinrich Böll: “However, in terms of a lifecycle analysis, this still means
se debe a dos razones fundamentales: una, a la pretensión de duplicar that ‘Venezuela bitumen, Canada oil sands, and Nigeria stand out as
nuestra producción petrolera cuando la mayor parte de los habitantes having high ghg emissions compared to other sources’, with Venezuelan
del planeta plantean, de una u otra forma, iniciar transiciones hacia el bitumen having emissions of 30.8 kg CO2E/MMBtu LHV diesel, second
uso de otro tipo de energías más limpias; la otra, al hecho de que el bas- only to that of diesel processed from Canadian oil sands”25. Esta maxi-
tión de nuestro extractivismo hidrocarburífero sea la Faja Petrolífera mización de las consecuencias ambientales aplica para el resto de las
del Orinoco, una región en la cual el 90 % del petróleo es extrapesado fases de producción26. Cuando echamos una mirada a lo interno de
(el más altamente contaminante). Esto evidencia que Venezuela se ha nuestras propias emisiones de gei, descubrimos lo profundamente
montado en la ola de los crudos no convencionales, la cruzada deses- arraigado que está el esquema extractivista en nuestra estructura so-
perada de un mundo adicto al petróleo dispuesto a cualquier cosa con cial, pero, y sobre todo, las profundas dificultades que la Revolución
tal de mantener el flujo corriente de hidrocarburos. La crisis energética Bolivariana ha tenido para abandonar dicho esquema. El primer
en el marco de la crisis civilizatoria, que hace notable el declive de gran inventario de emisiones de GEI realizado en el país en 1999, inscrito
parte de las fuentes de crudos accesibles y más livianos, ha presiona- en la Convención Marco sobre Cambio Climático, señalaba que
do para el inicio de una enloquecida carrera por buscar más petróleo Venezuela representaba el 0,48 % del total de emisiones globales
en zonas de difícil acceso, lo cual no solo representa explotaciones de (Gabaldón, 2011), y que el 77 % de sus gei provenían de activida-
mayores costos sino que los daños ecológicos son más significativos des del sector energético, básicamente del sector petrolero, “siendo la
y amplía las consecuencias tanto de accidentes ambientales, como del Costa Oriental del Lago de Maracaibo, la Península de Paraguaná,
disparo aún mayor de las emisiones de GEI. Los avances tecnológicos, el área aledaña a Puerto Cabello, el eje Puerto La Cruz-El Tigre
generalmente en manos de empresas transnacionales, las cuales bus- y los alrededores de Maturín las áreas más afectadas” (MPPA, 2010;
can reapropiarse de fuentes que han sido estatizadas, están abriendo Márquez, 2011). Esta estructura energética de alto flujo de gases colo-
nuevas posibilidades a la explotación de hidrocarburos no convencio- ca a Venezuela en cuarto lugar en emisiones de CO2 en América Latina
nales que antes no era posible explotar, lo que sería ya un agravante
a la crisis climática global23. De esta forma, proyectos de exploración
y explotación de crudos no convencionales, como las arenas bitumi-
24
Sobre los daños ambientales de las arenas bituminosas de Alberta en Canadá,
véase: Cardozo (2012). Sobre el agravamiento del calentamiento global a raíz
nosas de Alberta, en Canadá; los hidrocarburos de aguas profundas del gas de esquisto. Véase: Leahy (2012).
y de alta mar en África y Brasil; el petróleo pesado en la Amazonía 25
“Sin embargo, en términos de un análisis del ciclo de vida, esto todavía signifi-
occidental y los crudos bituminosos en África y Venezuela (Heinrich ca que ‘el bitumen de Venezuela, las arenas bituminosas de Canadá, y Nigeria
destacan por tener altas emisiones de gei comparados con otras fuentes’, con el
bitumen venezolano teniendo una emisión de 30.8 kg CO2E/MMBtu LHV diesel,
segundo lugar sólo por el Diesel procesado de las arenas bituminosas canadien-
ses” (Heinrich BöllStiftung, 2011).
Sobre los riesgos ambientales de los crudos no convencionales, véase: Klare
23 26
Sobre los daños generales que pueden generarse en la producción de crudos extra-
(2011). pesados de la Faja del Orinoco, véase: Terán-Mantovani (2012).

108 109
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

después de México, Brasil y Argentina (Terán-Mantovani, 2012) y en social abiertos por la Revolución Bolivariana, basados en el modelo
el puesto treinta del mundo en 2009, a pesar de ser un país con relativa desarrollista extractivista, se ha conseguido, además de reducir las tasas
poca población y una estructura económica nacional poco industriali- de pobreza extrema y los coeficientes de desigualdad social, también se
zada −al menos en comparación con los tres países antes mencionados. ha logrado incorporar y socializar las formas de consumo occidental,
De igual manera, llama la atención la producción per cápita de mediante la direccionalidad y el subsidio estatal a esquemas herederos
emisiones de GEI de Venezuela (6,04 toneladas anuales) que, en este del american way of life. Esto último ha supuesto la formación de un
sentido, supera a dos de los Brics, China (5,83) e India (1,38), se acerca vínculo entre la idea de bienestar social y estos estilos de vida consumis-
a un país de la hegemonía capitalista como es Francia (6,30), y supera a tas propios del modelo de sociedad estadounidense, subjetivando el
los tres países de América Latina que generan más CO2 en términos ab- “desarrollo” −léase “progreso” personal−, lo cual resulta verdaderamen-
solutos, Brasil (2,11) −otro Brics−, México (3,99) y Argentina (4,08) te problemático si analizamos las bases políticas de un proceso de trans-
(Harvey, 2011). formación social como el propuesto en Venezuela por la Revolución
Es claro que esta producción intensiva de emisiones per cápita no Bolivariana. La sociedad de consumo nos educó y disciplinó los deseos,
solo está relacionada con la industria petrolera, sino que se encuentra excluyendo de nuestros imaginarios otros estilos de vida diferentes. Es
desplegada por todo el entramado de la sociedad. Las urbes nacionales evidente, pues, que aún si se tuviese una clara voluntad política al res-
están regidas por una lógica consumista, propia de las economías ex- pecto, representaría todo un desafío plantear un nuevo estilo de vida,
tractivas de grandes excedentes que recurren frecuentemente a altas ya que las resistencias al mismo estarían a flor de piel −tal vez inclusive
cuotas de importación para no solo cubrir las demandas básicas de su entre buena parte de la población. No es de extrañar entonces, que con
población, sino para poder activar los circulantes provenientes de las los grandes excedentes de la renta circulando por el cuerpo de la na-
bonanzas cíclicas de la renta, lo cual estimula el encadenamiento cul- ción, la cadena de restaurantes Mc Donald’s en Venezuela haya sido la
tural de las poblaciones a necesidades superfluas de carácter globaliza- que registrara el mejor promedio mensual de facturación por restau-
do. El dilema al respecto reside en observar cómo las presiones que rante en América Latina en 2009 (El Universal, 2009), que el 70 % de
ejerce el esquema extractivista sobre los modos de consumo se conju- los Blackberrys facturados en Latinoamérica se vendan en Venezuela
gan a su vez con las formas de hacer política. Esto, en los términos del (López, 2012), que en el país se haya alcanzado la asombrosa cifra
socialismo venezolano, crea serias tensiones entre el interés individual anual de cuarenta mil implantes de senos (AFP, 2011) o que los centros
y el colectivo que son arropadas, sin embargo, por la enorme cantidad comerciales venezolanos reciban a dos millones de compatriotas cada
de petrodólares que han circulado por la sociedad con la llegada de la día y que en estos se gaste entre cuatro y seis mil millones de dólares al
Revolución Bolivariana, tanto por los altos precios de las materias pri- año (Uzcátegui, 2010). Sin embargo, si el propio gobierno se introduce
mas y el petróleo como por las políticas de carácter redistributivo del en la dinámica de la sociedad de consumo, esta puede asimilar el discur-
Gobierno nacional. El auge del consumismo en Venezuela, como mo- so crítico al capitalismo, y hacer del socialismo una socialización de la
tor de las emisiones de GEI no solo territoriales sino globales, ha trans- americanización, de la modernización colonizante, una popularización
currido entre, por un lado, un discurso crítico al capitalismo y de del estilo de vida occidental reproduciendo así la estructura que generó
fomento a algunas expresiones alternativas locales tanto culturales las anteriores desigualdades, y masificando el consumismo extractivista
como económicas, y por el otro, un auge de las importaciones y de las que ha puesto en entredicho la propia vida en el planeta Tierra. De esta
oportunidades de consumo moderno. En los procesos de inclusión forma, crear la Cédula del Buen Vivir como una tarjeta de crédito para

110 111
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

expandir el consumo nacional, invierte totalmente el sentido alternati- toneladas anuales en la emisión de GEI (Márquez, 2011). Todas estas
vo, no capitalista y en armonía con la Madre Tierra de la idea indígena tensiones, contradicciones y escenarios descritos exigen la apertura
del buen vivir −el sumak kawsay−, robándole su espíritu y apuntando de un debate público sobre el modelo de sociedad que queremos.
más bien al endeudamiento para poder cumplir el sueño americano Venezuela en muchos aspectos es muy vulnerable a las consecuencias
contemporáneo. De igual manera, la misión Mi Casa Bien Equipada de los daños producidos por fenómenos climáticos extremos. El índi-
y los convenios financieros con China permiten que cada venezolano ce de riesgo climático (Climate Risk Index) elaborado por la organiza-
pueda contar con celulares marca Haier, aires acondicionados, televi- ción Germanwatch, muestra la vulnerabilidad pasada de un país en los
sores, lavadoras, todos distribuidos a la población a bajos precios veinte años anteriores, de manera que sirva de advertencia ante la po-
y mediante créditos a largo plazo y sin intereses (Pierrat, 2011). La sibilidad de que los eventos climáticos extremos se vuelvan más fre-
encarnación del “desarrollo” financiada por los capitales chinos (res- cuentes o más severos en el futuro (Harmeling, 2011). Para el período
paldados en los planes de incrementar la extracción petrolera nacio- 1991-2010, Venezuela estuvo entre los países con mayor riesgo climá-
nal), no es otra cosa que el “desarrollo” de la depredación ambiental y tico del planeta, ocupando el puesto 15, el sexto lugar en promedio
el “desarrollo” de las emisiones de GEI, que harán del planeta un lugar anual de víctimas fatales en este período a raíz de desastres climáticos,
cada vez menos habitable. Lo cierto es que de la noche a la mañana no y el segundo lugar en fallecidos promedio por cada cien mil habitantes
desaparecerá el modelo rentista petrolero venezolano. No obstante, re- (Harmeling, 2012). Esta situación mejoró, pues según este índice,
conocer esta dificultad tampoco justifica el hecho de que no se haya para el período 1992-2011, Venezuela aparece ahora en el puesto 61
abierto una discusión pública al respecto, ni se haya comenzado a to- en el ranking mundial del IRC, puesto 39 en número de víctimas,
mar medidas concretas para construir una transición hacia un modelo y número 60 en muertes promedio por cada cien mil habitantes
posextractivista, pospetrolero, posrentista y también poscapitalista. La (Harmeling, 2012), lo que no deja de llamar la atención por la alta
tendencia se ha mostrado opuesta a esto, al apuntar hacia una duplica- vulnerabilidad y la sobredeterminación del extractivismo en el orde-
ción de la producción petrolera. En Río+20, uno de los reclamos recu- namiento espacial nacional. Al hablar de un llamado de alerta, no ha-
rrentes fue el fin de los subsidios a los combustibles fósiles, como un cemos solo referencia a futuros posibles, sino a eventos de corto plazo
paso para ir deslastrando a las sociedades de las energías “marrones”. que ya dieron una muestra del tipo de consecuencias aquí descritas. La
Venezuela tiene un importante parque automotor de 5,5 millones de Primera Comunicación Nacional en Cambio Climático de Venezuela
vehículos, que consume unos ochenta millones de litros de combusti- de 2005, exponía que en el país “pudieran esperarse cambios futuros
bles por día, el más barato del mundo, dos centavos de dólar por litro, en la temperatura y precipitación, así como en los tipos climáticos y en
el cual cuenta con un subsidio anual de unos 13 170 millones de dóla- el patrón de estacionalidad de la precipitación (número de meses hú-
res, según el ingeniero Nelson Hernández. Este monto es mucho medos y de los excesos de agua, principalmente)” (MPPA, 2010).
mayor al presupuesto del Ministerio de Educación −5400 millones de Recordemos que en 2010, Venezuela vivió la sequía más fuerte de los
dólares−, y del Ministerio de Salud −2490 millones de dólares−, según últimos cuarenta años, que puso en estado crítico la cotidianidad de
la Ley de presupuesto nacional de 2012 (Hernández, 2012; Rojas- la gran mayoría de la población, seguida por las lluvias más fuertes
Jiménez, 2012), y resulta un obstáculo para incentivar otras matrices de los últimos cuarenta años, la cual dejó más de treinta muertos y más
energéticas diferentes. De esta forma, si se ejecutan los planes energéti- de 73 mil damnificados. La magnificación y desajustes del fenómeno
cos en marcha, se prevé un incremento de treinta a ochenta millones de natural de La Niña provocados por el cambio climático pueden causar

112 113
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

verdaderos estragos, sobre todo en un país como Venezuela, que tiene Alternativas al desarrollismo extractivista
inmensas descompensaciones en su ordenación territorial. La ocu-
rrencia más frecuente de precipitaciones intensas, conllevaría a subsi- Por lo antes expuesto, queda claro que la situación es apremiante
guientes inundaciones y deslaves, especialmente graves en áreas muy y requiere celeridad en las soluciones que podamos construir. Esto su-
vulnerables como son las zonas montañosas fuertemente urbanizadas. pone procesos de transformación estructurales graduales pero que
Por otro lado, una progresiva disminución de las precipitaciones respondan al mismo tiempo a la urgencia de la situación. El reconoci-
o prolongamiento de las sequías sería sumamente preocupante para miento de las grandes dificultades y desafíos para avanzar hacia estos
Venezuela, debido a que en la zona norte del país, donde se encuentra cambios estructurales y de patrones históricos, no debe ser motivo para
concentrada la mayor parte de la población y la infraestructura pro- la invisibilización de las posibilidades y alternativas presentes y latentes
ductiva, ya existen problemas de disponibilidad de agua −la gran en el proceso crítico que vive el moderno sistema-mundo capitalista
mayoría de los acuíferos nacionales se encuentran básicamente en los y la Revolución Bolivariana. Existen pues, varios planos de acción que
parques nacionales (Gamboa, 2011). A su vez, el mayor potencial se orientan a diferentes ámbitos, espacios y temporalidades, lo que su-
hidroeléctrico está ubicado al sur del río Orinoco, en los ríos Caroní pone la construcción de nuevas cosmovisiones y prácticas como proce-
y Caura. Según modelos de escenarios climáticos, la cuenca alta del so de largo plazo, unidos a la necesidad de formulación de propuestas
Caroní sufrirá la mayor disminución de agua disponible: “los efectos inmediatas que provengan tanto de la organización popular como de
sobre el embalse de Guri y la política energética pueden ser graves” las instituciones establecidas, considerando las serias dificultades
(Martelo, 2004). Por su parte, el Banco Mundial, alertaba a fines de de esto último. Creemos de esta manera que los pueblos debemos tener
2012 del impacto previsto que tendría la subida del nivel del mar en como referencia para nuestra cartografía de lucha tres factores funda-
treinta y un países en “vías de desarrollo”, debido a la alta densidad po- mentales y estrechamente relacionados, los cuales plantearemos de ma-
blacional y a la mala planificación urbana. Sobre esto señala que solo nera general, intentando ampliar los debates y visiones acerca de las
diez ciudades representan dos tercios de la exposición total a las inun- alternativas al extractivismo: a) la importancia de la soberanía territo-
daciones extremas previstas en el caso de aumento de los niveles del rial-popular sobre la soberanía nacional-estatal, b) la construcción de
mar: las ciudades más altamente vulnerables se señalan en nueve países, una hegemonía y revolución cultural hacia una biocivilización, y c) la
entre los que se menciona Venezuela (TWW, 2012)27. De esta manera, puesta en marcha de transiciones concretas hacia el posextractivismo.
quedan en evidencia los altos grados de vulnerabilidad que tiene nues- La Revolución Bolivariana es el producto de una crisis histórica surgida
tro país ante las consecuencias de los desajustes climáticos, lo cual exige en Venezuela desde “El Caracazo” de 1989, crisis que como proceso
de un amplio y sincero debate nacional sobre el rumbo al cual nos diri- continuo representa no solo dificultades sino también oportunidades.
gimos como país y como especie. Sobre todo porque esta crisis se inició en el campo popular y todas sus
expresiones creativas, productivas y alternativas surgen fundamental-
mente del pueblo, del poder constituyente, a pesar de los intentos de re-
estructuración, reajuste y restauración de los poderes neocoloniales del
capital expresados tanto en formas transnacionales como naciona-
Los nueve países son Mozambique, Madagascar, México, Venezuela, India,
27

Bangladesh, Indonesia, Filipinas y Vietnam. les-territoriales. Esto supone que la lucha por un modelo alternativo al
capitalismo no puede reducirse únicamente a una contienda electoral,

114 115
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

lo cual resalta la importancia de que las alternativas a este patrón de autogobierno29. En este caso, la figura de los Nudes representa todo un
poder moderno colonial deban ser impulsadas fundamentalmente potencial alternativo siempre y cuando puedan ser verdaderamente
desde la soberanía territorial-popular, que en la medida que avanza en autónomos, o al menos tener una relación de empoderamiento con el
procesos de empoderamiento y autogobernabilidad, debilita y despla- Estado –lo cual supone una dificultad histórico-estructural con una
za a la histórica “soberanía nacional-estatal”. Lo antes dicho se expresa institución que por naturaleza es universalizante y centralizadora–.
no solo como un proyecto político-ontológico y territorial de sobera- Un planteamiento como los Nudes pudiese ser un referente para las
nía popular, sino como un mecanismo concreto de administración y producciones locales, con energías autogestionadas y sustentables,
autonomía local que rompa con la dinámica totalizante de la globali- que apunten a la desglobalización con su propio fortalecimiento, a la
zación neoliberal, con su poder transnacionalizante y depredador, así soberanía alimentaria y/o a la agricultura campesina, y que dirijan sus
como con la lógica universalizadora del “desarrollo” como esquema formas de consumo a las necesidades locales y endoculturales. Esto
monocultural de colonización contemporánea. Esto implica enton- implica pues, des-desarrollar la noción de los núcleos de desarrollo en-
ces, desglobalizar las economías y centrarse en las producciones loca- dógeno, lo que conllevaría a un decrecimiento de los procesos abstrac-
les para la vida, así como la autogobernanza comunitaria de los bienes tos y universalizantes del capital global, así como a una progresiva
comunes. Existen por todo el mundo experiencias de producción lo- despetrolización de los requerimientos de energía local. Pero esto solo
cal y autogobierno comunitario de los bienes comunes para la vida, es posible bajo un proyecto de soberanía territorial-popular, que tenga
que muestran cómo es posible otras formas de relación social y con la reproducción a escala global −no hay posibilidades de un cambio glo-
Madre Tierra, más allá del capitalismo y el desarrollismo extractivista. bal solo desde un paradigma “nacional”−, y es evidente que dicho pro-
Muchas de estas formas comunitarias de autogobierno territorial dan yecto debe reconocer que esto supondrá una resistencia de los dos
incluso mejores resultados en términos de producción y sustentabili- grandes bastiones de la modernidad colonial: el capital y el Estado.
dad que aquellas administradas por empresas privadas, Estados o ins- Esto le da una gran importancia a la necesidad de la construcción de
tituciones supranacionales28. En el caso venezolano, la propuesta de una hegemonía y revolución cultural hacia una biocivilización. Este
los Nudes, aunque su propio nombre refleja la contradicción territo- probablemente sea un punto fundamental y primario en Venezuela que
rial que provoca el esquema corporativo estatal desarrollista, se sinto- tiene una cultura profundamente enclavada en los tres grandes relatos
niza con algunas de las propuestas aquí expuestas. Estos núcleos pro- modernos que hemos mencionado −el mito del “progreso”, el mito na-
mueven, desde la organización comunitaria el uso de los bienes cionalista del Estado-patria bolivariano y el imaginario cultural/identi-
comunes −aunque recurren al término “recursos naturales”− basados tario de la “riqueza” petrolera−, por lo que nuestro imaginario social
en las necesidades y potencialidades locales. El problema concreto y cultural está notablemente sumergido en paradigmas coloniales.
con esta propuesta es que, al igual que todos los mecanismos de orga- Esto implica por un lado, romper con nuestro vínculo subjetivo-cultu-
nización del poder popular en Venezuela, está bajo la égida corpora- ral con el petróleo y reconocer que es ya una energía insostenible para
tiva del Estado extractivista petrolero, subsumiendo su capacidad mantenerla como patrón energético social, y por el otro construir una
de autogestión y limitando el crecimiento de sus potencialidades de subjetividad social que contenga mayores niveles de autonomía respec-
to al Estado. Nuestro país necesita la apertura de un franco debate
La gran teórica del “gobierno de los bienes comunes” es la recientemente falleci-
28

da, Premio Nobel, Elinor Ostrom. Sobre experiencias de autogestión y soberanía


territorial sustentable, véase, para un caso venezolano: Bioparques (2006). Sobre los Nudes, véase: MPPA (2010).
29

116 117
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

sobre nuestro modelo de sociedad, y romper con esa idea de que quie- sobre la mesa con la iniciativa del Yasuní ITT, dejar el petróleo en el
nes planteen una discusión seria sobre estos temas, sean tildados de subsuelo30. Esto no es sino una invitación a abrirnos posibilidades para
traidores a la patria o contrarrevolucionarios. A cambio, necesitamos pensar los mejores mecanismos para llevar a cabo este proceso, con
construir los paradigmas culturales hacia una biocivilización que se el cual logre revertir la grave situación ambiental y climática global,
orienten a formas de relacionamiento y organización en consonancia pero que a su vez nos permita salir de los esquemas de dependencia
con la reproducción de la naturaleza, las cuales nutran nuestros imagi- sistémica a la que nos ha arrastrado el extractivismo. Un primer paso
narios culturales y rijan nuestros esquemas organizativos −por ejem- fundamental puede estar en desmontar, uno a uno, los dispositivos que
plo, como ya mencionamos, decolonizando, des-desarrollando y ecolo- alientan la intensificación del modelo depredador. Esto incluiría por
gizando una idea como los llamados núcleos de desarrollo endógeno–. ejemplo, la necesidad de abrir un debate público sobre la necesidad o
Desde la construcción de una hegemonía cultural hacia una biocivili- no de seguir subsidiando la gasolina en nuestro país. Lo fundamental
zación, podemos no solo construir alternativas al modelo desarrollista de las alternativas al extractivismo es no seguir pensando resolver los
extractivista neocolonial, sino interpelar al Estado para que avance ya, problemas desde los esquemas de pensamiento que los produjeron.
desde ahora, hacia una transición al posextractivismo. Desde nuestra Para eso debemos apelar, entonces, no solo a la experiencia, sino a la
condición petrolera, debemos comenzar una transición para despetroli- creatividad. Y reconocer que esta construcción de alternativas posex-
zar nuestra economía, a la vez que se construya desde la organización tractivistas, posdesarrollistas y poscapitalistas no pueden ser concebi-
popular y las políticas de transición institucional, mecanismos para ma- das únicamente como proyectos afirmativos, sino que requieren de
terializar la soberanía alimentaria –recordemos que toda política desde diversas formas de resistencia y negatividad ante las contraofensivas del
la institucionalidad del Estado debe surgir desde la presión y organiza- capital y la razón de Estado. Es un trayecto complejo e incierto, pero
ción popular. El Estado por sí solo no va a renunciar a su lógica univer- necesario, no solo como forma de enfrentar las consecuencias de la cri-
salizante ni se va a suicidar. El Centro Latino Americano de Ecología sis civilizatoria, sino como posibilidad de vivir otro mundo posible.
Social (Claes) propone una transición de un “extractivismo depreda-
dor” a un “extractivismo sensato”, para pasar finalmente a un “extracti-
vismo o extracción indispensable” (Escobar, 2012). Este tránsito requie- Bibliografía
re de un amplio proceso de participación ciudadana enmarcada en un
proyecto de soberanía territorial-popular y de hegemonía cultural ABC (6 de diciembre de 2011). La OMS pide medidas en Durban
hacia una biocivilización. Lo esencial es constituir formas de “extrac- para evitar 13 millones de muertes al año. Disponible en: <http://
ción indispensable” en el marco de propuestas como la del “buen vi- www.abc.com.py/nota/la-oms-pide-medidas-en-durban-para-
vir” o sumak kawsay, gestionadas básicamente por los pobladores y evitar-13-millones-de-muertes-al-ano/>.
pobladoras, remarcando que no solo se trata de conceptos, esquemas Abya Yala Universidad Politécnica Salesiana, Fundación Rosa
y categorías diferentes, sino también de una transición al posextracti- Luxemburg (comp.). (2011). Más allá del desarrollo. Caracas,
vismo que reinserte algunos mecanismos utilizados anteriormente los Venezuela: Fundación Rosa Luxemburg/Abya Yala.
cuales puedan resultar útiles en una lógica diferente. Una forma de
despetrolización de la economía es la propuesta que ya Ecuador puso Sobre esta iniciativa, véase: Acosta (2011) y Rioseco (2012).
30

118 119
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

Acosta, A. (2 de octubre de 2011). El petróleo o la vida. CADTM. Bioparques (2006). Gobernanza de las áreas protegidas en Venezuela.
Disponible en: <http://www.cadtm.org/El-petroleo-o-la-vida>. Informe realizado para la Comisión Suramericana de la Unión
Acosta, A. (2011). Extractivismo y neoextractivismo: Dos caras de la Mundial para la Naturaleza (UICN-SUR). Disponible en:
misma maldición. En Fundación Rosa Luxemburg (comp.). Más <http://es.slideshare.net/bioparques/gobernanza-de-la-reas-
allá del desarrollo. Abya Yala Universidad Politécnica Salesiana. protegidas-en-venezuela-2006>.
Agence France Presse (24 diciembre de 2011). En Venezuela se ha- BP ( Junio, 2011). BP Statistical Review of World Energy. Disponible
cen 40 mil mamoplastias al año. El Carabobeño. Disponible en: en: <www.bp.com/statisticalreview>.
<http://www.el-carabobeno.com/salud/articulo/25817/en- CAN International ( Junio, 2012). Brazil Takes 1st place; Saudi Arabia,
venezuela-se-hacen-40-mil-mamoplastias-al-ao->. Venezuela, EU, Canada US, & More 2nd. Climate Action Network
Agence France Presse (2011). Venezuela llama a petroleras a invertir International. Fossil of the Day Award. Disponible en: <http://
en reservas de Faja del Orinoco. Noticias 24. Disponible en: www.climatenetwork.org/fossil-of-the-day/>.
<http://economia.noticias24.com/noticia/81591/venezuela- Cardozo, L. (20 de marzo de 2012). Canadá enfrenta bloqueo de
llama-a-petroleras-a-invertir-en-reservas-de-faja-de-orinoco/>. ambientalistas en el mercado de sus arenas bituminosas. ANCA 24.
Agencia Venezolana de Noticias-AVN (6 de octubre de 2011). Disponible en http://anca24.canalazul24.com/?p=581
Chávez: Todo el petróleo de la Faja del Orinoco es para el de- Centeno, J.C. (4 de abril de 2012). La amenaza climática. Aporrea.
sarrollo integral del pueblo. Disponible en: <http://www.avn. Disponible en http://www.aporrea.org/actualidad/a141287.html
info.ve/contenido/ch%C3%A1vez-todo-petr%C3%B3leo-faja- Chazan, G. (21 de diciembre de 2011). Las petroleras occidenta-
del-orinoco-es-para-desarrollo-integral-del-pueblo>. les reconfiguran el mapa energético. Observatorio Petrolero Sur.
Agencia Venezolana de Noticias (16 de septiembre de 2011). Faja Disponible en: <http://opsur.wordpress.com/2011/12/21/las-
del Orinoco producirá 4 millones de barriles de petróleo por día petroleras-occidentales-reconfiguran-el-mapa-energetico/>.
en 2014. Disponible en: <http://www.avn.info.ve/node/77813>. Climate Justice Now! (10 de diciembre de 2011). La COP17 sucum-
Agencia Venezolana de Noticias (27 de junio de 2012). Venezuela be ante el apartheid climático. Disponible en: <http://www.
celebra logros de países del Sur en Río+20. Disponible en: climate-justice-now.org/es/la-cop17-sucumbe-ante-el-apartheid
<http://www.avn.info.ve/print/119607>. -climatico/>.
Assadourian, E. (Noviembre, 2010). Cultural Change for a Bearable Cooney, D. (27 de agosto de 2011). Deforestation Much Higher in
Climate. Worldwatch Institute, Washington DC, EE.UU Protected Areas than Forests Run by Local Communities.
Sustainability: Science, Practice, &Policy. Disponible en: <http:// Desarrollo Sustentable. Disponible en: <http://www.
sspp.proquest.com/archives/vol6iss2/editorial.assadourian.html>. desarrollosustentable.com.ve/site/index php ?option=com_
Baptista, A. (2004). El relevo del capitalismo rentístico: hacia un nuevo flexicontentview=items&cid=16:opinion-y-analisis-articulos
balance de poder. Caracas, Venezuela: Fundación Polar. &id=661:la-deforestacion-esmayor-en-las-areas-protegidas
-que-en-las-areas-manejadas-porcomunidades&Itemid=55>.

120 121
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas CAOI (Marzo, Gamboa, Y.S. (Noviembre, 2011). Los parques nacionales son salud
2012). ¿Es posible un desarrollo sustentable dentro del capita- para todos los venezolanos. Portal de Desarrollo Sustentable.
lismo? América Latina en Movimiento. Disponible en: <http:// Disponible en: <http://www.desarrollosustentable.com.ve/
alainet.org/active/53751>. site/index.php?option=com_flexicontent&view=items&cid=
Coronil, F. (2000). Naturaleza del poscolonialismo: del eurocentris- 16: opinion-y- ana lisis- ar ticulos&id=772: los-parques-
mo al globocentrismo, en: Lander, Edgardo (comp.). La coloniali- nacionales-son-salud-para-todos-los-venezolanos-yaneth
dad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Caracas, Venezuela: -saade-gamboa&Itemid=55>.
Ediciones Faces/UCV. Gómez, N. (Marzo, 2010). Edición especial “Faja Petrolífera del
Cotarelo, P. (Noviembre, 2012). Nuevo objetivo: 1,5 ºC. Ecologis- Orinoco”. Infogas. Boletín Informativo de la Asociación Venezolana
ta, 67. Disponible en: <http://ecowiki.ecologistasenaccion.org/ de Procesadores de Gas (AVPG), 6 (17).
images/2/27/Objetivo_1,5%C2%BA.pdf>. Grisanti, L.X. (Febrero, 2008). Desarrollo sustentable de la Faja del
El Universal (26 de marzo de 2009). McDonald’s elevó en 26 % sus Orinoco: la cooperación Estado-empresa. Primer Congreso Inter-
ventas en América Latina. Disponible en: <http://www.eluniversal. nacional de Crudos Pesados. Maturín 12-13 de febrero de 2008.
com/2009/03/26/eco_art_mcdonalds-elevo-en_1321050. Asociación Venezolana de los Hidrocarburos. Disponible en
html>. http://www.oilproduction.net/files/faja_del_orinoco_avhi.pdf
__________ (29 de marzo de 2012). Chávez regresa y promete segun- Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático
do plan socialista al país. Disponible en: <http://www.eluniver- (2008). Cambio Climático 2007. Informe de Síntesis. Ginebra,
sal.com/nacional-y-politica/120329/chavez-regresa-y-promete- Suiza: IPCC.
segundo-plan-socialista-al-pais>. Gudynas, E. (Enero, 2010). La ecología política de la crisis global y los
Escobar, A. (Marzo, 2012). Post-extractivismo y pluriverso. En límites del capitalismo benévolo. Íconos. Revista de Ciencias Socia-
América Latina en Movimiento. Extractivismo: contradicciones les, (36). 53-67. Disponible en: <http://redalyc.uaemex.mx/src/
y conflictividad, XXXVI (473), Segunda época. Disponible en: inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=50912885005>.
<http://alainet.org/publica/alai473.pdf >. Hardt, M., Negri, A. (2007). Multitud. Caracas, Venezuela: Editorial
Gabaldón, A.J. (27 y 28 de octubre de 2011). En preparación Debate.
para Río+20: avances y retrocesos en la gestión ambiental en Harmeling, S. (Noviembre, 2011). Global Climate Risk Index 2012.
Venezuela. Conferencia XIII Congreso Venezolano de Derecho Briefing Paper. Berlín, Alemania: Germanwatch. Disponible en:
Ambiental. Universidad Simón Bolívar. Disponible en: <http:// <http://germanwatch.org/en/download/7175.pdf>.
www.xiiiderechoambiental.eventos.usb.ve/sites/default/files/ Harmeling, S., Eckstein, D. (Noviembre, 2012). Global Climate Risk
En%20Preparaci%C3%B3n%20para%20R%C3%ADo%20 Index 2013. Briefing Paper. Berlín, Alemania: Germanwatch.
%2B%2020.%20Avances%20y%20Retrocesos%20de%20la%20 Disponible en: <http://germanwatch.org/en/download/7170.
Gesti%C3%B3n%20Ambiental%20en%20Venezuela_0.pdf >. pdf >.
Harvey, D. (2007). El nuevo imperialismo. Madrid, España: Ediciones
Akal S.A.

122 123
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

Harvey, F. (31 de enero de 2011). An Atlas of Pollution: The World Líneas Generales del Plan de Desarrollo Económico y Social de la
in Carbon Dioxide Emissions. The Guardian. Disponible en: Nación 2007-2013 (2011). Malavé, D. (comp.). Estudios Políticos
<http://www.guardian.co.uk/environment/2011/jan/31/ Universidad Bolivariana de Venezuela. Disponible en: <http://
pollution-carbon-emissions>. www.estudiospoliticos.org.ve/PLAN.pdf >.
Heinrich BöllStiftung Foundation. Friends of the Earth Europe. López, J. (30 de septiembre de 2012). El socialismo de la
(Mayo, 2011). Marginal Oil. What is Driving Oil Companies “Blackberry”. El mundo.es. Disponible en: <http://www.
Dirtier and Deeper? Berlín, Alemania: Heinrich Böll Foundation. elmundo.es/elmundo/2009/09/30/navegante/1254313889.
Disponible en: <http://www.boell.de/downloads/Marginal_ html>.
Oil_Layout_13.PDF>. Márquez, H. (8 de junio de 2011). Venezuela, megadiversa y reprobada
Hernández, N. (24 de mayo de 2012). El precio de las energías en en conservación. Desarrollo Sustentable. Disponible en: <http://
Venezuela. Soberanía. Disponible en: <http://www.soberania. www.desarrollosustentable.com.ve/site/index.php?option
org/Articulos/articulo_7308.htm>. =com_flexicontent&view=items&cid=16:pinion-y-analisis-
Klare, M. (22 de abril de 2011). El planeta devuelve el golpe. articulos&id=534:venezuela-megadiversa-y-reprobada-en-
Observatorio Petrolero Sur. Disponible en: <http://opsur. conservacion-humberto-marquez-&Itemid=55>.
wordpress.com/2011/04/22/el-planeta-devuelve-el-golpe/ Martelo, M.T. (Mayo, 2004). Consecuencias ambientales generales
#more-22405 [Consultado: 23/10/2011]>. del cambio climático en Venezuela. Resumen ejecutivo. Prime-
__________ (27 de junio de 2011) Vendrán más pesadillas energéticas ra Comunicación Nacional en Cambio Climático de Venezuela.
al estilo de BP. Rebelión. Disponible en: <http://www.rebelion. Proyecto MARN-VEN/00/G31. Dirección de Hidrología, Me-
org/noticia.php?id=108648 [Consultado: 13/09/2010]>. teorología y Oceanología. Dirección General de Cuencas Hidro-
__________ (3 de diciembre de 2012). Lo bueno, lo malo y lo verda- gráficas. Disponible en: <http://www.desarrollosustentable.com.
deramente horrible. Rebelión. Disponible en: <http://www.rebe- ve/site/index.php?option=com_rokdownloads&view=file&
lion.org/noticia.php?id=160146>. Itemid=18&id=448 [Consultado: 09/02/2012]>.
Lander, E. (comp.) (2000). La colonialidad del saber: eurocentrismo Méndez, A.E. (10 de enero de 2012). La Faja Petrolífera del
y ciencias sociales. Caracas. Ediciones Faces/UCV. Orinoco: Motor económico venezolano. Prensa Latina.
Lander, E. (Enero, 2012). ¿Un nuevo período histórico? Foro Social Disponible en: <http://www.prensa-latina.cu/index.php?option
Temático Porto Alegre. Disponible en: <http://www.cronicon. =com_content&task=view&id=466698&Itemid=1>.
net/paginas/Documentos/No.25.pdf>. Mendoza-Pottellá, C. (28 de enero de 2008). Tendencias actuales del
Leahy, S. (27 de enero de 2012). Gas de esquisto, un puente hacia más mercado petrolero mundial y sus repercusiones para Venezuela.
calentamiento global. Observatorio Petrolero Sur. Disponible en: Petróleo venezolano. Disponible en: <http://petroleovenezolano.
<http://www.opsur.org.ar/blog/2012/01/27/gas-de-esquisto- blogspot.com/2010_01_03_archive.html>.
un-puente-hacia-mas-calentamiento-global/>. Mesa de la Unidad Democrática (2011). Lineamientos del Programa
de Gobierno de Unidad Nacional (2013-2019). Disponible en:
<http://www.cuadernos.org.ve/pdf/mud.pdf> [Consultado:
08/03/2012].

124 125
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

Mieres, F. (2010). El petróleo y la problemática estructural venezolana. __________ (Mayo, 2007). “Hemos enterrado 10 años de nefas-
Col. Venezuela y su petróleo. Caracas: Banco Central de Venezuela. ta apertura petrolera”. Avances de la nueva Pdvsa. Disponible
Ministerio del Poder Popular para el Ambiente / Programa de las en: <http://www.pdvsa.com/interface.sp/database/fichero/
Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) / Instituto publicacion/1886/84.pdf >.
Forestal Latinoamericano (IFLA). (2010). GeoVenezuela. Pers- __________ (1 de mayo de 2009). Dos años profundizando el
pectivas del Ambiente en Venezuela. Caracas: Instituto Geográfico Socialismo Petrolero. Avances de la nueva Pdvsa. Disponible
de Venezuela Simón Bolívar. en: <http://www.pdvsa.com/interface.sp/database/fichero/
Myers, N. (1993). Ultimate Security. The Environmental Basis of publicacion/4705/530.PDF>.
Political Stability. Nueva York: W. W. Norton & Company. Pérez-Alfonzo, J.P. (2009). Hundiéndonos en el excremento del diablo.
Naidoo, K. (Junio, 2012). Rio+20 Earth Summit a failure of epic Caracas: Fundación Editorial El perro y la rana.
proportions. Greenpeace International. Disponible en: <http:// Pierrat, A.G. (2011). Venezuela y China, paradigma de cooperación.
www.greenpeace.org/international/en/press/releases/Greenpeace- Prensa Latina. Disponible en http://www.prensalatina.cu/index.
Press-Statement-Rio20-Earth-Summit-a-failure-of-epic- php?option=com_content&task=view&id=453874&Itemid=1
proportions/>. [Consultado: 2/12/2011].
Noticias 24. (11 de febrero de 2012). Primarias 12F: Capriles Chávez Frías, H. (11 de junio de 2012). Propuesta del Candidato de
Radonski propuso un “Autobús del Progreso” que se unió a la la Patria Comandante Hugo Chávez para la gestión Bolivariana
“Mejor Venezuela”. Disponible en: <http://www.noticias24. socialista 2013-2019. Disponible en: <http://www.chavez.org.ve/
com/venezuela/noticia/89051/primarias-12f-capriles-radonski- Programa-Patria-2013 -2019.pdf>.
propuso-un-autobus-del-progreso-que-se-unio-a-la-mejor Quijano, A. (2000). Colonialidad del poder, eurocentrismo y América
-venezuela/>. Latina. En Lander, Edgardo (comp.). La colonialidad del saber:
Orellana, R y Pacheco, D. (Diciembre, 2012). Avances y problemas eurocentrismo y ciencias sociales. Caracas: Ediciones Faces/UCV.
en los resultados de la COP18. ALAI, América Latina en Movi- Ribeiro, S. (15 de enero de 2011). El síndrome de Cancún. La Jorna-
miento. Disponible en: <http://alainet.org/active/60198>. da. Disponible en: <http://www.jornada.unam.mx/2011/01/15/
Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico-OCDE. index.php?section=opinion&article=025ª1eco>.
(Marzo, 2012). Perspectivas ambientales de la OCDE hacia 2050. Rioseco, P. (2012). Yasuní ITT, iniciativa revolucionaria en un mun-
Consecuencias de la inacción. Disponible en: <http://www.oecd. do amenazado. Prensa Latina. Disponible en: <http://www.
org/dataoecd/54/6/49884278.pdf >. prensalatina.cu/index.php?option=com_content&task=view&
Pdvsa (2010). Balance de la gestión social y ambiental 2010 de id=477018&Itemid=1>.
Petróleos de Venezuela, S.A. Disponible en: <http://www.pdvsa. Rojas-Jiménez, A. (5 de mayo de 2012). Pdvsa deja de cobrar diaria-
com/index.php?tpl=interface.sp/design/biblioteca/readdoc.tpl. mente un millón de barriles diarios. El Nacional. Disponible en:
html&newsid_obj_id=9375&newsid_temas=111>. <http://www.el-nacional.com/noticia/33754/18/Pdvsa-deja-de-
cobrar-diariamente- un-millon-de-barriles-diarios.html>.

126 127
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Extractivismo, “desarrollo” y cambio climático...

Smolker, R., Tokar, B. et al. (2007). El verdadero costo de los agro- UN Webcast (22 de junio de 2012). Venezuela, General Debate -
combustibles. Alimentación, bosques y clima. Global Forest 5th Plenary Meeting, Rio+20. United Nations Conference on
Coalition. Disponible en: <http://www.globalforestcoalition.org Sustainable Development (UNCSD), Rio+20 Disponible en:
/img/userpics/File/Spanish/Elverdadocotodelosagrocombusti- <http://webtv.un.org/meetings-events/watch/venezuela-
bles.pdf >. general-debate-5th-plenary-meeting-rio20/1702660402001>.
Svampa, M. (2011). Extractivismo neodesarrollista y movimientos Uzcátegui, R. (2010). Venezuela: La Revolución como espectáculo.
sociales: ¿Un giro ecoterritorial hacia nuevas alternativas? En Una crítica anarquista al Gobierno bolivariano. Caracas-Madrid-
Fundación Rosa Luxemburg (comp.). Más allá del desarrollo. Tenerife-Buenos Aires: El Libertario/ Editorial La Cucaracha
Caracas: Universidad Politécnica Salesiana/Abya Yala. Ilustrada/ La Malatesta Editorial/ Tierra de Fuego/ Libros de
Terán-Mantovani, E. (7 de abril de 2012). Juegos de palabras después Anarres.
de Río+20: el peligro de las aguas mansas del “desarrollo soste- Wallerstein, I. (1995). La reestructuración capitalista y el sistema-
nible”. ALAI, América Latina en Movimiento. Disponible en: mundo. Conferencia magistral en el XX Congreso de la Asociación
<http://alainet.org/active/56197>. Latinoamericana de Sociología, México, 2 al 6 de octubre de
__________ (14 de febrero de 2012). Venezuela. El desastre de 1995. Disponible en: <http://www.uruguaypiensa.org.uy/
Guarapiche nos habla: ¿La Faja del Orinoco? ¡No! Eso no es imgnoticias/605.pdf [Consultado: 23/07/2012]>.
ningún desarrollo. Kaos en la Red. Disponible en: <http:// World Wildlife Fund/ Zoological Society of London/ Global
www.kaosenlared.net/america-latina/item/7791-venezuela-el- Footprint Network (2008). Informe Planeta Vivo 2008. Cali:
desastre-de-g uarapiche-nos-habla-%C2%BFla-faja-del- WWF Colombia. Disponible en: <http://assets.wwf.es/
orinoco?-no-eso-no-es-ning%C3%BAn-desarrollo.html>. downloads/informe_planeta_vivo_ 2008.pdf>.
The World Bank (Noviembre, 2012). Turn Down the Heat: Why a
4 °C Warmer World Must Be Avoided. A Report for the World
Bank by the Potsdam Institute for Climate Impact Research and
Climate Analytics. Washington, DC: World Bank. Disponible
en: <http://climatechange.worldbank.org/sites/default/files/
Turn_Down_the_heat_Why_a_4_degree_centrigrade_warmer_
world_must_be_avoided.pdf >.
Tsenikli, S. ( Junio, 2012). Rio+20 Not the Oceans Summit but
High Seas Protection Gains Support and Prominence. Greenpeace
International. Disponible en: <http://www.greenpeace.org/
international/en/news/Blogs/makingwaves/rio20-not-the-
oceans-summit-but-high-seas-pro/blog/41156/ [Consultado:
29/06/2012]>.

128 129
Diego Griffon Briceño (Caracas, 1973)
Doctor en Ecología, magíster en Entomología e ingeniero
agrónomo. Es profesor en la UCV de la cátedra Ecología de
Poblaciones y Evolución, y además investigador en las áreas
de Ecología Teórica, Ecología Matemática y Agroecología.
Sus publicaciones se centran, entre otros ejes, en la agricultura
entendida como un espacio que permite evidenciar, reflexio-
nar y caracterizar las diferentes dimensiones y matices de la
relación del ser humano con el resto de la naturaleza.
La crisis climática vista
desde la perspectiva agrícola
Por Diego Griffon Briceño

Si no hacemos lo imposible deberemos


afrontar lo inconcebible.
Murray Bookchin
1985

Durante los últimos años se han hecho tangibles muchos proble-


mas relacionados a consecuencias de la crisis climática, actualmente
la situación es de una magnitud tal que se ha vuelto parte de nues-
tra cotidianidad… todos los días escuchamos algo relacionado en los
noticieros. Paralelamente hemos sido testigos (muchas veces sin dar-
nos cuenta) de la sistemática reducción del problema a los efectos del
incremento de las concentraciones de gases de efecto invernadero en
la atmósfera. Si bien es cierto que el incremento de estas sustancias
es importante, bajo ningún punto de vista son el problema principal
(Lander, 2010). La situación es mucho más compleja, está vinculada
a cómo entendemos nuestra relación con el resto de la naturaleza.
Hace ya mucho tiempo desde que Arne Naess denunció la visión
antropocentrista de la sociedad occidental como responsable de los
problemas ambientales (Naess, 1989). Como una solución a esta si-
tuación, Naess propuso una ética que llamó ecosofía T. El fundamento
de su visión se encuentra en el entendimiento de las interconexiones
e interdependencia que existen entre todos los componentes de la
biosfera. Por su parte, Murray Bookchin, en tal vez el análisis más pro-
fundo que se haya hecho hasta la fecha sobre el tema, mostró cómo
todos los problemas ambientales tienen su origen en tipos particulares
de estructuras sociales (Bookchin, 1982).
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática La crisis climática vista desde la perspectiva agrícola

Nuestra existencia esta relacionada con la de otros organismos de igual al de los norteamericanos, serían necesarios cinco planetas Tierra
múltiples formas, algunas de estas relaciones son prácticamente intan- para sustentarnos (Informe Planeta Vivo, 2008). La huella ecológica de
gibles, otras son muy explícitas. Mientras lees este artículo, cada vez una persona promedio del planeta es de 23,47 ha, esto quiere decir que
que respiras, te relacionas con árboles que liberan oxígeno. Incluso es necesita esta superficie para sustentar su modo de vida (Informe Plane-
probable que el oxígeno que respiras se haya producido a miles de kiló- ta Vivo, 2008). Es importante acotar que el uso de estos promedios es
metros en el mar, gracias a la fotosíntesis del fitoplancton (responsable peligroso si no se aclara que solo sirven como ejemplos. Es evidente que
de 75 % de la producción de oxígeno en el planeta). De esta manera los estilos de vida en el planeta son muy disímiles como para preten-
nos damos cuenta de que las relaciones existentes en la red de la vida der promediarlos. Efectivamente estos promedios esconden el hecho
pueden ser poco evidentes. Sin embargo, existen otras que son muy de que la huella ecológica de un norteamericano promedio es mucho
explícitas, tal vez la forma más tangible en la cual nos relacionamos con mayor a la de un venezolano promedio, a su vez la huella ecológica de
el resto de la naturaleza sea la alimentación. Tres veces al día nos vemos un venezolano es mucho mayor a la de un paraguayo promedio. Es-
enfrentados a nuestra ineludible dependencia a la red de la vida. El tos promedios también despersonalizan las culpas. La huella ecológica
sistema agroalimentario también nos permite evidenciar cómo las re- de Bill Gates es mucho mayor que mi huella ecológica, pero mi huella
laciones sociales condicionan la forma en la cual nos vinculamos con es mayor que la de un indígena amazónico. Estando conscientes de lo
el resto de la naturaleza. Una forma sencilla de hacer explícitas estas antes dicho, analicemos las características de la huella ecológica de una
relaciones es estudiando la responsabilidad de la producción de ali- “persona promedio” del planeta. En este sentido la categoría de consu-
mentos en la huella ecológica de la humanidad. La huella ecológica es mo que más aporta es la vinculada con la agricultura y alimentación, lo
un índice que intenta medir el impacto que ejerce la existencia de los que nos muestra claramente la relación que existe entre la agricultura
seres humanos sobre el planeta. Este índice puede ser estimado a cual- y los problemas ecológicos del planeta. Es importante resaltar que las
quier escala: persona, familia, ciudad, región, país, humanidad y nos siguientes cifras están relacionas con un tipo particular de agricultura,
permite evaluar el impacto de un determinado modo de vida en el resto no con todas. Estos datos revelan la huella de la agricultura industrial
de la naturaleza. La huella ecológica se mide en términos del número (i.e., de revolución verde), la cual contribuye hoy con más de un tercio
de hectáreas de diferentes tipos de ecosistemas necesarias para susten- de las emisiones globales de gases de invernadero (Altieri, 2008). En
tar un determinado estilo de vida. La huella ecológica de un área parti- particular, es responsable del 25 % de las emisiones del dióxido de car-
cular puede ser comparada con la biocapacidad de esa misma área y de bono del mundo, del 60 % de las emisiones de gas metano y del 80 %
esta manera establecer si un modo de vida en particular es sustentable. de óxido nitroso (Goldsmith, 2004).
La biocapacidad, es la capacidad de un área específica de generar un
abastecimiento regular de recursos renovables y absorber los desechos
resultantes de su consumo. Es importante señalar que la huella ecológi- Los posibles impactos de la crisis climática
ca de la humanidad ya ha sobrepasado la biocapacidad del planeta, que en la agricultura
se excedió por primera vez en los años ochenta y desde ese momento
lejos de disminuir, nuestra huella ha aumentado (Informe Planeta Vivo, Estamos viviendo de una manera irracional, generando perturbacio-
2008). Esto se debe a que muchos países han excedido su biocapaci- nes en la biosfera que van mucho más allá de su biocapacidad. Las
dad, por ejemplo, si todos los humanos tuviésemos un estilo de vida perspectivas a futuro son sombrías. En lo que a la agricultura se refiere,

134 135
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática La crisis climática vista desde la perspectiva agrícola

un impacto posible del cambio climático es la pérdida de materia orgá- salinización producto de la infiltración de agua marina. Este fenómeno
nica del suelo debido a su calentamiento y a la consecuente aceleración se ocasionaría por el aumento de los niveles de los océanos debido al
de los procesos metabólicos de los organismos descomponedores. Es derretimiento de los casquetes polares (Altieri y Nicholls, 2008).
importante tomar en cuenta que la fertilidad del suelo es hoy una de las Paradójicamente, cuando en los modelos se toma en cuenta el
mayores limitaciones de la agricultura en las zonas tropicales (Altieri efecto de la llamada “fertilización por carbono”, las predicciones son
y Nicholls, 2008). Se espera que el cambio climático se traduzca en es- radicalmente diferentes. La fertilización por carbono es un fenómeno
taciones de crecimiento más largas en muchas regiones del mundo, lo hipotético relacionado al incremento de las concentración de CO2 en
que puede permitir a ciertas especies de insectos completar un mayor la atmósfera y a su consecuente mayor disponibilidad para la fotosínte-
número de ciclos reproductivos, generándose de esta manera la posi- sis de las plantas (Cline, 2007). Como producto de la fertilización por
bilidad de severas situaciones plaga. También se espera que insectos carbono las cosechas de ciertos países septentrionales se pudieran in-
migratorios respondan al cambio climático colonizando y ocasionan- crementar considerablemente (aunque no se espera que esto sea así en
do problemas en nuevos cultivos y hábitats (Altieri y Nicholls, 2008). países del Sur). De esta manera nos damos cuenta cómo dependiendo
Los modelos que se han desarrollado para evaluar los posibles efectos del modelo que se evalúe, los resultados pueden ser muy diferentes. Las
del cambio climático sobre las enfermedades de plantas, indican que modificaciones esperadas en las cosechas se podrían traducir en varia-
se podrían alterar las etapas y tasas del desarrollo de ciertos patóge- ciones en los precios de los bienes a granel. Por supuesto, se predice que
nos. Como consecuencia de estos cambios es posible que su distri- estas variaciones sean al alza (Rosegrant et al., 2010). En este sentido
bución geográfica se amplíe (Altieri y Nicholls, 2008) y que ocurran basta con recordar los efectos que tuvo en países como Haití la crisis
dramáticas cadenas de extinciones secundarias debido a la invasión de de los precios de los alimentos del año 2008, para hacerse una idea
microorganismos (patógenos y no patógenos) a nuevos ecosistemas de las posibles consecuencias sociales de esta situación. Este negativo
(Litchman, 2010). La mayoría de los modelos sugieren que los daños horizonte nos intimida, pero también nos muestra la necesidad de
serán sufridos en mayor medida por los pequeños agricultores. En par- identificar las causas del problema para de esta manera poder reme-
ticular, los agricultores que dependen de la lluvia se podrían ver negati- diarlas. Hemos identificado la responsabilidad de la agricultura indus-
vamente afectados ya que se espera que los regímenes de precipitación trial, veamos ahora qué soluciones se ofrecen desde este sector.
se vean profundamente alterados. En este sentido, existe una siniestra
correlación entre las zonas en las cuales se predicen las mayores dis-
minuciones en las lluvias y las zonas en donde la agricultura depende Las soluciones ofrecidas
en mayor medida de esta fuente de agua (Hofstrand y Takle, 2009). desde la agricultura industrial
El incremento en temperatura, la sequía y las precipitaciones anorma-
les, etc.; podrían reducir la productividad de la agricultura hasta en un La primera de las soluciones que se proponen son los cultivos genéti-
50 % en algunas regiones, especialmente en zonas secas. Se espera que camente modificados (transgénicos) tolerantes al cambio climático.
los cambios tengan efectos de gran envergadura en zonas tropicales Sin embargo, antes de considerar su uso como alternativa al cambio
con regímenes de precipitación que se encuentran entre semiárido climático, es prudente evaluar primero cómo ha sido su desempeño
y húmedo (Cline, 2007). Por su parte, el agua subterránea de las regio- en términos de las promesas que ya se han hecho con respecto a su
nes costeras puede quedar inutilizable para la agricultura debido a su comportamiento. Los cultivos transgénicos han sido promocionados

136 137
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática La crisis climática vista desde la perspectiva agrícola

prometiendo mayores rendimientos, menor uso de agrotóxicos y, por primer lugar, la eficiencia energética (i.e., la energía producida por uni-
supuesto, como una solución al hambre en el mundo. Con respecto dad de energía invertida) de los agrocombustibles es muy baja, en algu-
a la última de estas promesas, su fracaso es tan evidente que no vale la nos casos incluso negativa (Pimentel y Pimentel, 2005; Pimentel et al.,
pena profundizar. En cuanto a los rendimientos, en los últimos años 2008). Más aun, cuando se hacen los cálculos relativos a la superficie
han sido publicados un conjunto de investigaciones que muestran tam- de cultivo de agrocombustibles necesaria para sustituir un pequeño
bién la falsedad de esta promesa (Greenpeace, 2008; Gurian-Sherman, porcentaje (apenas 20 %) del uso de energía fósil, se encuentra que
2009; GMWatch, 2011). En lo que respecta al menor uso de agrotó- debería reorientar ingentes áreas agrícolas a la producción de carbu-
xicos, en realidad el resultado ha sido el opuesto (Gurian-Sherman, rantes (Fondo de Desarrollo, 2010). Una variante de esta propuesta la
2009; GMWatch, 2010). Estos fracasos se han obtenido con el uso de representan las plantaciones (de árboles transgénicos, por supuesto)
una tecnología que es básicamente simple. Todos los cultivos transgé- para la obtención de “biocombustibles”. En este caso se argumenta
nicos hasta ahora comercializados involucran la incorporación de uno que dado que los árboles no son alimentos, no representan un dilema
o pocos genes. Estos genes le confieren a las plantas nuevos atributos, ético. Esta propuesta también se ha mercadeado como un mecanis-
como puede ser la resistencia a un herbicida o la capacidad de sinteti- mo para el secuestro de carbono. Es decir, dado que los árboles son
zar una proteína de efectos insecticidas. Sin embargo, la tecnología que capaces de fijar CO2 de la atmósfera, estas plantaciones contribuirían
intentan desarrollar en los cultivos tolerantes al cambio climático, invo- a disminuir la concentración de este gas de efecto invernadero. En
lucra la modificación drástica de la fisiología de las plantas (GMWatch, realidad estas plantaciones no son más que otro fraude. En muchos
2010). Fisiología que es el resultado de la interacción compleja de un casos son realizadas en tierras anteriormente cultivadas, producien-
conjunto amplio de moléculas, esto es algo completamente distinto do un efecto igual al de los agrocombustibles. Sin embargo, la gran
a introducir unos pocos genes relacionados a características simples. mayoría se originan en la desforestación. En este caso se debe hacer
Las transnacionales están jugando con el resultado de millones de hincapié en que la desforestación (i.e., la destrucción de hábitats) es
años de evolución vegetal, muchos piensan que con pocas posibili- la mayor causa de pérdida de biodiversidad en el planeta. Los efectos
dades de éxito. Sea cual sea el resultado de la apuesta, está fuera de de los monocultivos de árboles para la producción de “biocombusti-
discusión que estos cultivos son solo compatibles con los paquetes bles” han sido devastadores en los bosques de diversos países del Sur
tecnológicos propios de la revolución verde. Tecnologías que han fra- global. En realidad la capacidad de secuestro de carbono de una plan-
casado estrepitosamente en cumplir sus promesas. Tecnologías que no tación no es comparable con la de un bosque. El tema central en este
son compatibles con el modo de vida campesino. Tecnologías que son punto es que un monocultivo de árboles no es un bosque, es un desierto
profundamente rechazadas por los consumidores. Otra oferta son los verde. Son verdes por que contienen árboles, pero son desiertos por-
agrocombustibles. Desde la lógica de la agricultura industrial, se pre- que involucran una biodiversidad sumamente disminuida.
fiere eufemísticamente llamarlos biocombustibles. Sin embargo, esto Ahora bien, ¿cómo es posible que estas disparatadas alternativas
es una trampa que esconde un dilema ético importante: involucran sean promovidas con tanto énfasis en las reuniones de los organismos
el cultivo de alimentos para satisfacer el deseo voraz de gasolina del multilaterales? ¿Cómo es posible que estos fraudes sean tan vehemen-
norte global… muchas veces a expensas del hambre del Sur. temente impulsados?
Si bien el último argumento es suficiente para descartar esta falsa
alternativa, son muchos más los problemas relacionados con ella. En

138 139
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática La crisis climática vista desde la perspectiva agrícola

Distorsiones del mercado mundial de alimentos contratos que empleados directos (Grain, 2010). Esta es la estructura
que permite que las transnacionales impongan sus agendas. Esta es
No se puede comprender esta situación, si no se conocen las particu- la forma en la cual el agronegocio ha logrado dominar los escenarios
laridades del agronegocio a nivel global. La producción y distribución mundiales. Esta estructura permite que se ofrezcan como soluciones
mundial de alimentos se encuentra controlada por un puñado de com- al cambio climático, tecnologías que en gran medida son responsa-
pañías. Solamente diez compañías multinacionales son dueñas del bles del problema. Esto es algo muy propio de la racionalidad que está
50 % del mercado mundial de semillas (ETC group, 2009). Este oli- detrás del agronegocio, una racionalidad perversa que ha anclado
gopolio se ha construido sobre la base del crecimiento interno de estas muy hondo sus raíces en el mundo agrícola globalizado. Esta es, en
compañías, pero sobre todo, se ha fundamentado en la compra de com- última instancia, la racionalidad de la revolución verde.
pañías más pequeñas, para las cuales es cada vez más difícil coexistir de
forma autónoma (Howard, 2009). Por difícil que parezca, la situación
puede ser aún peor. En el caso de las semillas genéticamente modi- Las mentiras de la revolución verde
ficadas, solo cinco compañías (Monsanto, DuPont, Syngenta, Bayer
y Dow) colectivamente controlan el 75 % de las patentes y el 100 % Revolución verde es el nombre con el que se bautizó al sistema de pro-
de los productos agrobiotecnológicos (GMWatch, 2010). Esta es, in- ducción agrícola de cereales que se inventó en México en la década de
discutiblemente la verdadera razón (controlar el mercado mundial de los cuarenta, como consecuencia del empleo de técnicas de cultivo cen-
semillas), que se encuentra detrás del incansable mercadeo de estos tradas en la selección genética, la explotación intensiva permitida por
productos. Esta es la razón por la cual los ofrecen como soluciones el regadío y la utilización masiva de fertilizantes, pesticidas y herbicidas
al cambio climático. En lo que al procesamiento de alimentos com- (Lamo, 2005). Estas técnicas al poco tiempo se fueron incorporando
pete, la situación no es diferente. En este caso, el mercado se encuen- en otros países, a la par que se diversificó su aplicación a otros cultivos.
tra configurado de una manera tal, que solo favorece a los intereses La importancia de esta forma de hacer agricultura se encuentra en que
de las transnacionales. Así se explica por qué los precios a puerta de mostraba perspectivas muy optimistas con respecto a la erradicación
granja tienen cada vez un valor real menor, mientras que los precios de del hambre y la desnutrición en los países del Sur (López y López,
los productos obtenidos a partir de estos son cada vez más altos 2003). Los resultados en cuanto al aumento de la productividad fue-
(IAASDT, 2008). Detrás de esta circunstancia se encuentra un ron en principio espectaculares. Estos resultados llevaron a toda una
fenómeno conocido como “efecto reloj de arena”. Su nombre hace generación de agrónomos del sur a implementar las técnicas de la re-
referencia al hecho de que existen muchísimos agricultores cultivando volución verde masivamente en sus respectivos países. Los aspectos
alimentos y gigantescas cantidades de consumidores comprando. Sin negativos de la revolución verde no tardaron en aparecer: problemas
embargo, el número de compañías procesadoras de alimentos es muy de almacenaje de sustancias tóxicas desconocidas y perjudiciales, exce-
reducido, formándose de esta manera una estructura con forma de re- sivo costo de semillas y tecnología complementaria, alta dependencia
loj de arena que permite a los procesadores modificar los precios a su tecnológica, desaparición de cultivos tradicionales mejor adaptados
antojo. Más aún, las grandes compañías del agronegocio han logrado a las condiciones locales y aparición dramática de nuevas plagas
cooptar ingentes cantidades de agricultores. De hecho, las procesado- (Lamo, 2005). Todo lo cual, lejos de solucionar los problemas de pobre-
ras de alimentos tienen más agricultores trabajando para ellas mediante za y hambre, solo los incrementó a la par que aumentó la dependencia

140 141
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática La crisis climática vista desde la perspectiva agrícola

económica y tecnológica de las naciones menos industrializadas la agricultura alternativa produce mayores cosechas que la agricul-
(López y López, 2003). Por estas razones la revolución verde ha sido tura industrial. Estos resultados enfáticamente rebaten el argumen-
muy criticada desde diversos puntos de vista que van desde el ecológico to esgrimido por la generalidad de los científicos agrícolas sobre la
al económico, pasando por el nutricional e incluso el cultural (López imposibilidad de lograr buenos rendimientos utilizando técnicas
y López, 2003). La revolución verde representa un modelo agrícola de agricultura alternativa. En efecto, la agricultura alternativa/
obsoleto que solo se mantiene en vigencia por la reticencia al cambio de campesina no solo puede alimentar el mundo, sino que es capaz de
los profesionales de las ciencias agrícolas y por los intereses económi- producir mayores cosechas. Este incremento permitiría disminuir
cos que subyacen. Luego de cincuenta años de revolución verde, vale el área bajo cultivo y seguir produciendo cosechas iguales a las ac-
la pena hacer un balance general del estado actual de la agricultura. tuales. Es importante mencionar que los resultados obtenidos por
Un balance de esta naturaleza fue patrocinado por la IAASDT (2008), Badgley y colaboradores son similares a los obtenidos en otros tra-
el trabajo fue llevado a cabo por cuatrocientos investigadores durante bajos, como por ejemplo en las investigaciones de Stanhill (1990) y
cuatro años, utilizando datos de todo el planeta. En el informe final de de Posner y colaboradores (2008). La crisis climática está muy rela-
esta investigación se señala que es imperativo cambiar el modelo agríco- cionada a nuestros modelos de consumo de energía. Como ya se ha
la dominante (i.e., revolución verde) por otro que permita desarrollar mencionado, una forma de evaluar este aspecto es haciendo uso del
sistemas agrícolas sustentables (e.g., agroecología). Esta situación hace concepto de eficiencia energética. Una interesante comparación,
evidente la necesidad de impulsar a gran escala una transformación muy relacionada con el cambio climático, es contrastar la eficiencia
de los sistemas agrícolas. La necesidad de una transformación de esta energética de la agricultura alternativa contra la industrial. Cuan-
naturaleza se hace urgente cuando comprendemos la responsabilidad do se realiza una comparación de esta naturaleza, los resultados
que tiene la agricultura industrial en el cambio climático. Sin embargo, son demoledores; contrariamente a todas las falsas afirmaciones
esta transformación se ve frenada por un conjunto de mentiras que son hechas desde el agronegocio, se ha encontrado que la agricultu-
fuertemente impulsadas desde los grupos de cabildeo del agronegocio. ra campesina tradicional es hasta cuatro veces más eficiente que
A continuación analizaremos una a una estas mentiras. la agricultura industrial (Pimentel y Pimentel, 2005). Las ventajas
• Mentira 1: Solo la agricultura de revolución verde puede alimentar de la agricultura alternativa/campesina no se remiten solamente
al mundo a rendimientos y a eficiencia energética. Cuando se comparan las
Con respecto a este tema, Badgley y colaboradores (2007), rea- emisiones de CO2 en los diferentes tipos de agricultura, se hace
lizaron una interesante investigación en la cual se desmonta esta evidente que esta es otra ventaja de la agricultura alternativa (Ríos
afirmación. Los autores, en un sencillo artículo, muestran que et al., 2009), en realidad una agricultura es una fuente de CO2,
la agricultura alternativa puede producir tantos o más alimen- mientras que otra es sumidero. Una libera carbono a la atmós-
tos que la agricultura de revolución verde. En su investigación fera, mientras que otra lo secuestra. Es decir, existe un tipo de
Badgley y colaboradores compararon las cosechas obtenidas me- agricultura que calienta el planeta y otra que lo enfría (Horowitz,
diante técnicas de agricultura alternativa (i.e., campesina) contra y Gottieb, 2010). Las ventajas de la agricultura alternativa/cam-
las obtenidas mediante agricultura industrial (i.e., revolución pesina no solamente se limitan a esto, se ha encontrado que la
verde). En el trabajo se comparan las cosechas obtenidas en diferen- agricultura industrial (debido al uso de agrovenenos) conduce
tes rubros bajo los dos esquemas de producción. Se encontró que a la extinción local de componentes claves de la biodiversidad

142 143
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática La crisis climática vista desde la perspectiva agrícola

(Griffon et al., 2010). Por el contrario, en la agricultura alternativa es realizada en pequeños predios. El tema central en el debate es
no se produce este efecto. Este resultado general coincide con los el efecto que sobre la producción tiene el tamaño del predio. En
obtenidos en diferentes trabajos que muestran las bondades que este respecto, los resultados de autores como Frank Ellis (1988),
tiene la agricultura alternativa/campesina sobre poblaciones sil- Robert Netting (1993), H.P. Biswanger y colaboradores (1993)
vestres (Aberg et al., 1995; Gustafson y Gardner, 1996; Sisk et al., demuestran elocuentemente la superioridad del pequeño predio
1997; Cantrell et al., 1998; Delin y Andren, 1999; Vandermeer y agrícola. Esta superioridad se hace evidente en las gráficas elabo-
Carvajal; 2001, Alfonzo et al., 2009; Griffon y Hernández, 2014). radas por Peter Rosset (1999) sobre la relación entre el tamaño
• Mentira 2: Solo la agricultura a gran escala es eficiente del predio y la productividad por hectárea en diversos países del
Una vez establecido que la agricultura alternativa es efectivamen- mundo, donde elocuentemente se muestra que existe una relación
te capaz de alimentar al mundo, es importante atacar la segunda inversa entre la escala del predio y la productividad por hectárea.
de las críticas más comúnmente escuchadas. Se suele afirmar que La explicación de este hecho es simple, en una propiedad grande
la agricultura alternativa nunca va a tener un impacto real so- no es posible realizar el manejo meticuloso y fino que caracteriza
bre la producción mundial de alimentos, porque es típicamente a los predios pequeños. Además, los predios grandes típicamente
practicada en pequeñas unidades de producción, poco eficientes consisten en monocultivos, sumamente ineficientes en términos
en comparación con los grandes predios agrícolas característicos de producción de biomasa comerciable, en comparación con los
de la agricultura industrial. Contrariamente a la idea imperante, predios pequeños multidiversos.
las unidades de producción pequeñas son más productivas que • Mentira 3: No es posible realizar una transformación de la agricultura
las grandes. Esto es un hecho que ha sido demostrado en nume- mundial en el corto plazo
rosos estudios. Víctor Toledo (2002), en una exhaustiva revisión Puede ser que ante lo abrumador de la evidencia, se llegue a
bibliográfica, muestra que los predios agrícolas pequeños son más aceptar la falsedad de las dos mentiras anteriores. Sin embargo,
productivos en términos económicos y ecológicos que los me- en este punto siempre se dice que no es posible llevar a cabo una
dianos y grandes. Los beneficios ecológicos inherentes a pequeña transformación de los sistemas agrícolas industriales hacia siste-
escala son confirmados por Belfrage y colaboradores (2002) en mas alternativos/campesinos en el corto plazo. Como evidencia
un trabajo de campo efectuado en Suecia. Por su parte, Pimentel se utilizan los fracasos que los programas de “extensión agríco-
y Pimentel (1979) demostraron cuantitativamente que los predios la” han tenido a escala mundial, donde la máxima expresión de
de menor escala son más eficientes en términos energéticos. Las esta torpe estrategia se encuentra en los programas de “desarro-
ventajas sociales, ambientales y económicas de la pequeña escala llo” rural. Ciertamente, estos programas establecidos de mane-
han sido reconocidas incluso por el Departamento de Agricultura ra centralizada, con una visión tecnócrata y sobre todo sin la
de los Estados Unidos (USDA, 1998). El debate en torno a la es- participación de los agricultores, han resultado en la destrucción
cala de los predios agrícolas ha sido intenso y apasionado porque de buena parte de la base campesina de las agriculturas naciona-
encierra una disyuntiva sobre la viabilidad del modo de vida cam- les. Sin embargo, existen alternativas exitosas, la metodología
pesino, estrechamente vinculado con la pequeña escala (Toledo, de Campesino a Campesino ha demostrado que la transición es
2002). Esta discusión es de particular relevancia en los países poco viable. En buena parte el renombre de la metodología se debe a que
industrializados, en donde buena parte de la producción agrícola se fundamenta en el estímulo de prácticas agroecológicas sencillas

144 145
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática La crisis climática vista desde la perspectiva agrícola

que no son culturalmente invasivas. No obstante, su éxito real- capaces de soportar condiciones de estrés climático? La evidencia
mente se debe a que en ella el proceso de transformación es llevado nos muestra que esta es una falsedad, en realidad las grandes trans-
a cabo por los propios campesinos (Holt-Giménez, 2008). En nacionales invierten cuantiosas sumas de dinero en bioprospección
Cuba encontramos extraordinarias muestras de la eficacia de con el fin de encontrar (y apropiarse) mecanismos de resistencia
esta metodología (Machín et al., 2010); mediante su empleo, en al estrés climático en las variedades locales. Las razas y variedades
el marco organizativo de la Asociación Nacional de Agricultores locales son animales o plantas adaptadas al entorno natural y cul-
Pequeños (ANAP) de Cuba, se logró que la agroecología llegase tural en el cual se originaron, y se caracterizan por presentar una
en tan solo diez años a 110 000 familias. Es relevante señalar que gran rusticidad. Las razas y variedades criollas son el resultado del
esta asombrosa expansión se tradujo en increíbles incrementos en la proceso de coevolución de las culturas humanas y sus respectivos
producción de alimentos a nivel local y en una reducción significa- ecosistemas. Los campesinos y pueblos indígenas han sido tradi-
tiva en el uso de venenos (Machín et al., 2010). La experiencia del cionalmente los guardianes y principales usuarios de esta biodiver-
Movimiento de Campesino a Campesino ha demostrado cómo los sidad agrícola. La diversidad genética contenida en las variedades
procesos descentralizados, fundamentados en el reconocimiento tradicionales constituyen un seguro de vida ante la crisis climática.
de los saberes ancestrales, la solidaridad y el apoyo mutuo, pueden Sin embargo esta biodiversidad se encuentra en grave riesgo, la ma-
lograr en el corto plazo resultados sorprendentes. yor amenaza que enfrenta es la uniformización de las razas y varie-
• Mentira 4: La agricultura de la revolución verde alimenta el mundo dades utilizadas a nivel mundial. Este es un fenómeno que ha sido
En este punto, luego de rebatidas las mentiras anteriores, se suele impulsado por la revolución verde y representa la causa fundamen-
argumentar que no se puede dejar de apoyar a la agricultura de tal de su erosión genética (i.e., pérdida de variedades y razas domes-
revolución verde, porque esta en última instancia es la que alimenta ticadas). En lo referente a los animales domesticados, la FAO (2000)
a la humanidad. Esta es una mentira repetida reiteradamente en to- ha publicado un estudio donde se muestra que la situación es muy
dos los centros de poder. Sin embargo, es la más grande de las fal- grave. Este trabajo, producto de diez años de recopilación de da-
sedades que hemos discutido hasta ahora. Con este argumento en tos en 170 países, ha establecido que actualmente una tercera parte
realidad se intenta invisibilizar una verdad fáctica del mundo actual: de los animales domésticos está en peligro de extinción y se estima
la agricultura campesina es la responsable de alimentar a la huma- que cada semana se pierden dos razas de animales domesticados. El
nidad, al menos al 50 % de esta (ETC Group, 2009), mientras que escenario se hace aún más alarmante cuando se considera la situa-
la agricultura industrial solo alimenta al 30 % de las personas del ción de los cultivos nativos. Durante milenios los seres humanos he-
planeta. Sin embargo, los apoyos financieros recibidos por estos mo- mos contado con una infinidad de especies de plantas para nuestra
delos están muy lejos de reflejar esta situación. alimentación. Sin embargo, hoy en día solo doce especies cubren
• Mentira 5: La biotecnología nos salvará del cambio climático el 80 % de nuestra dieta, y solo cuatro (arroz, trigo, maíz y papas)
Las grandes transnacionales de la agrobiotecnología prometen satisfacen más de la mitad de nuestras necesidades energéticas.
milagrosos cultivos transgénicos capaces de “tolerar” el cambio ¿Qué ha sucedido con las otras plantas? La respuesta es alarmante:
climático. Pareciera que la única esperanza para enfrentar el cam- si aún no se han extinguido, se hallan en peligro. La FAO (2008)
bio climático se encuentra en los avances de la ciencia occidental. estima que el 75 % de agrobiodiversidad vegetal se extinguió
Sin embargo, ¿realmente estas compañías crean genes/fisiologías durante el siglo pasado. Esa enorme riqueza perdida, representaba el

146 147
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática La crisis climática vista desde la perspectiva agrícola

producto de diez mil años de cultura agrícola y es lamentablemente Otra mirada: El sistema como un todo
irrecuperable. Un importante factor que ha aumentado el riesgo de
extinción de las variedades criollas es la desmedida expansión del Constantemente somos bombardeados con noticias sobre gases de
cultivo de organismos genéticamente modificados, situación que efecto invernadero, uso irracional de energía, deforestación, acidifica-
solo puede empeorar con la liberación de cultivos transgénicos “to- ción de los mares, migraciones climáticas, deshielo polar y una larga
lerantes” al cambio climático. Es importante señalar también que la lista de otros tópicos relacionados con la crisis climática. Todas es-
agricultura alternativa/campesina, basada en el cultivo y cría de va- tas informaciones producen en nosotros un sentimiento general de
riedades y razas criollas presenta una alta resiliencia ante el cambio desasosiego. Es un sentimiento tan generalizado que los psicólogos
climático. Veamos, es muy posible que debido al cambio climático se han visto obligados a crear una nueva palabra para definirlo:
los fenómenos meteorológicos extremos (e.g., huracanes, sequías, solastalgia. Esta palabra expresa el dolor que se experimenta cuando
inundaciones) se hagan cada vez más frecuentes. Evaluar la resi- existe la creencia de que el lugar en el cual uno vive y ama está bajo una
liencia de los diferentes tipos de agricultura ante estos fenómenos inminente amenaza. La solastalgia puede ser entendida como parte de
es una manera de evaluar su resistencia ante el cambio climático. un sentimiento más general, común a todos los seres humanos, la bio-
Mediciones efectuadas en América Central después del paso del filia. Este es nuestro sentido de conexión con el resto de la naturaleza.
huracán Mitch (en 1998) han mostrado el alto grado de resiliencia Este sentimiento es una evidencia de nuestra entrañable unión a la red
de la agricultura alternativa/campesina basada en el uso de varie- de la vida. La red conforma un sistema con características propias de
dades locales. Las mediciones fueron realizadas por cien equipos conjunto, y las evidencias sugieren que se encuentra en un estado de
de agricultores-técnicos, en 1804 parcelas pareadas (i.e., parcelas autorregulación. Inclusive experimentos informáticos muy simples
agroecológicas y parcelas de revolución verde cercanas), ubicadas han mostrado la importancia que puede tener la autorregulación en
en 360 comunidades en Nicaragua, Honduras y Guatemala. Los un sistema como la biosfera. Tal vez el más famoso de estos experi-
resultados de este trabajo muestran que las parcelas agroecológicas mentos sea el llamado mundo de las margaritas (Watson y Lovelock,
diversificadas, las cuales conservaron entre 20 % a 40 % más la capa 1983). El mundo de las margaritas es un modelo informático que si-
superior de suelo, sufrieron menos erosión y tuvieron menores pér- mula la vida en un planeta calentado por un sol con radiación térmica
didas económicas. Estos resultados demuestran enfáticamente las creciente y poblado únicamente por dos especies: margaritas negras
ventajas de la agricultura alternativa/campesina a la hora de enfren- y margaritas blancas. En el modelo, en un principio se reparten se-
tar los desafíos impuestos por la crisis climática (Holt-Giménez, millas de ambas margaritas por todo el planeta. Las margaritas solo
E., 2008). crecerán a determinadas temperaturas. El resultado de este simple
modelo es espectacular: a medida que la temperatura del sol aumenta,
las especies van poblado diferentes regiones y de esta manera logran
mantener constante la temperatura del planeta. Las margaritas negras,
al absorber calor, no solo se calientan a sí mismas, sino también al pla-
neta. Por su parte, las blancas reflejan el calor, refrescándose a sí mis-
mas y al planeta. De esta manera, las dos especies de margaritas entran
en una dinámica autoorganizada que determina su ubicación. Esta

148 149
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática La crisis climática vista desde la perspectiva agrícola

dinámica permite que la temperatura del planeta permanezca cons- invisibles para muchos. El origen del cambio climático se encuentra
tante, a pesar de que la temperatura del sol aumenta. De esta for- en nuestro modo de vida, es inherente a nuestro modelo civilizatorio.
ma, el planeta actúa como un todo, autorregulando su temperatura Con respecto al cambio climático existen dos niveles que debemos
(Capra, 1996). Todas las evidencias apuntan a que algo similar ocurre discutir y enfrentar. En un primer nivel debemos establecer claramen-
con nuestro planeta. te cuál es el responsable directo del problema. En este caso no es otro
A pesar de todas estas evidencias, el modelo civilizatorio occiden- que el sistema económico mundial. El motor de esta entelequia es la
tal nos ha hecho creer que estamos separados del resto de la naturale- acumulación incrementada de capital. Se espera que esta acumulación
za. De acuerdo con esta tradición, el resto de la naturaleza tiene por no se detenga, como un perpetuum mobile. Sin embargo, preguntémo-
objetivo servirnos y solo tiene un valor instrumental, de uso. Esta nos: ¿es real un modelo de sociedad que suponga crecimiento infini-
es la razón por la cual se encuentra tan fuertemente arraigada en to en un mundo con recursos finitos? El sistema económico mundial
nuestra sociedad la idea de que la naturaleza debe ser dominada, ex- logra reducir a todas las personas a simples consumidores, descono-
plotada. La máxima expresión de esta racionalidad la encontramos en ciendo de esta manera las complejidades inherentes a cualquier ser
el concepto de “recurso natural” y su materialización en la práctica humano. En el marco de la lógica neoclásica, se reduce la complejidad
del extractivismo. Todos hemos escuchado historias sobre cómo an- del ser humano a una caricatura conocida como Homo economicus
tiguamente los mineros llevaban consigo canarios para saber cuando y se supone que las necesidades materiales de la sociedad son infinitas,
empezaba a faltar oxígeno en las minas. El canario servía como un razón por la cual el mercado debe ofrecer infinitos productos. Esto,
bioindicador, hoy en día son múltiples las especies que sirven como como ya se comentó, plantea el dilema básico de este marco teórico.
bioindicadores de la salud del planeta. Las incontables extinciones Sin embargo, también es importante apreciar que esta lógica irremedia-
que actualmente ocurren no son otra cosa. Estas no son eventos aisla- blemente implica producir incrementadas cantidades de desechos que
dos, son respuestas locales a fenómenos globales. El cambio climático son fundamentalmente tratados como externalidades. De este modo,
es la más grande de estas señales. Es una señal clara de que el sistema el sistema privatiza los beneficios, mientras que socializa los problemas
esta perdiendo balance a causa de nuestras continuas perturbaciones, ambientales. Dada la lógica del sistema, que plantea el crecimiento
a causa de nuestra ambición de dominación y control. Este es el tema y la acumulación de capital como condición sine qua non para su exis-
de fondo de la crisis climática. tencia, es imposible en este marco abordar y solucionar las causas de
fondo del problema. Las alternativas que nos proponen desde la lógica
neoclásica son solo paliativas, enfocadas en algunas de las consecuen-
Sobre las jerarquías y las soluciones reales cias. En esta perspectiva, tiene sentido producir granos en países pobres
para alimentar automóviles en países ricos. Es imposible que este siste-
Para poder encontrar la solución a cualquier problema es indispensa- ma ofrezca soluciones reales, las causas del problema se encuentran en
ble encontrar sus causas. De no hacer esto corremos el riesgo de luchar sus fundamentos básicos. El sistema no puede ser arreglado, debe ser
eternamente contra las consecuencias, sin llegar nunca a solucionar el cambiado. El primer nivel es tan obvio que resulta insólito que todavía
problema. Podríamos preguntarnos: la liberación de gases de efecto existan dudas al respecto. El segundo nivel (más importante aún) no
invernadero, la deforestación, la dependencia del petróleo ¿son causas es para nada tan obvio; en este debemos afrontar las jerarquías. Nues-
o son consecuencias? Estas no son las raíces, son otras, más profundas, tra sociedad esta fundamentada por una intrincada red de relaciones

150 151
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática La crisis climática vista desde la perspectiva agrícola

de dominación. Ciertos países dominan a otros, existen clases sociales con el modelo agrícola actual y darnos el lujo de escuchar y evaluar las
que dominan a otras, hay religiones que dominan a otras, etnias que alternativas propuestas por avariciosas compañías que solo responden
dominan a otras, un género domina a otro, una especie domina a las al beneficio propio. Los políticos, concentrados en perpetuarse en el
demás. Las relaciones de dominación que mantenemos en nuestras poder, no han ofrecido ni ofrecerán soluciones genuinas y desintere-
sociedades se trasladan a nuestra relación con el resto de la naturaleza. sadas. No debemos perder el tiempo en esfuerzos sin esperanza que
Hemos desarrollado un modo de vida fundamentado en la agresión. apunten a un cambio promovido por el actual sistema político-eco-
La idea de la “dominación de la naturaleza” está profundamente arrai- nómico. Tal vez llegó la hora de escuchar a los que nunca han podi-
gada en nuestra psique. Encontramos ejemplos de esto en todos los do hablar. En el estado actual de las cosas solo podemos considerar
aspectos de nuestra vida: en nuestro modelo de agricultura, de urba- opciones que estén orientadas hacia la construcción de un modelo de
nismo, de producción industrial, de entretenimiento, de educación. sociedad sustentable, sin relaciones de dominación. Es importante
La creencia de que podemos dominar al resto de la naturaleza es la que reconozcamos los errores del pasado y asumamos que los medios
raíz del cambio climático. Esta creencia es una expansión subjetiva de deben ser coherentes con los objetivos. Esta es la lógica detrás de las
nuestras relaciones sociales de dominación y es la razón por la cual acciones prefigurativas. Si nuestro objetivo es destruir las jerarquías,
se señala que para solucionar el problema climático de fondo, debe- no podemos lograr esto utilizando estructuras jerárquicas. Este es
mos acabar con las jerarquías. No tiene sentido abordar el problema un principio básico. Las formas de organización que asumamos y las
del cambio climático sin cuestionarse la estructura jerárquica y exclu- alternativas tecnológicas que adoptemos deben prefigurar el mundo
yente de nuestra sociedad. El problema de las jerarquías es anterior al que queremos. Una de las alternativas más prometedoras a este som-
sistema capitalista, por lo tanto más profundo. Es cierto que solo en brío panorama es la transformación de los sistemas agrícolas indus-
el sistema capitalista esta circunstancia alcanza las connotaciones que triales en sistemas de base agroecológica. Es importante resaltar que
aquí discutimos. Sin embargo, de no ser solucionado, la espiral de la una transformación de esta naturaleza, traería consigo consecuencias
dominación siempre terminará por llevarnos al lugar en el cual nos positivas en todos los problemas que hemos discutido. La agricultura
encontramos ahora. En este sentido, la agricultura no puede seguir agroecológica se fundamenta en reproducir en el agroecosistema los
fundamentándose en el dominio de la naturaleza a través del uso de patrones y procesos observados en los ecosistemas naturales (Altieri
agrovenenos y biotecnología, ser un arma de coloniaje y dominación, y Nicholls, 2000). Esta aproximación es conocida como biomime-
ni desconocer los valores y sabiduría de los pueblos ancestrales. La tismo y con ella se espera que en el agroecosistema emerjan las pro-
actividad agrícola debe ser liberadora. No puede existir agricultura piedades características de los ecosistemas naturales. La lógica de la
exitosa, sin que este éxito contemple la eliminación de las relaciones agroecología se podría resumir en: trabajar con la naturaleza y no
de dominación y explotación. La generación de alimentos no pue- contra ella. Premisa que interpretada en un sentido más general, tal
de seguir siendo considerada una actividad marginal. No se puede vez pueda ayudarnos a salir de la crisis climática.
permitir que un puñado de compañías tengan en sus manos el con-
trol del sistema alimentario del planeta. Es una locura incentivar un
modelo que ha producido la extinción de las especies, variedades
y razas de las cuales nos alimentamos. Es inviable un sistema que redu-
ce el alimento a una mercancía. En definitiva, no es posible continuar

152 153
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática La crisis climática vista desde la perspectiva agrícola

Bibliografía Delin, A.E. y Andren, H. (1999). Effects of Habitat Fragmentation


on Eurasian Red Squirrel (Sciurus vulgaris) in a Forest Landscape.
Aberg, J., Jansson, G., Swenson, J.E., Angelstam, P. (1995). The Effect Landscape Ecology, 14 (1). 67-72.
of Matrix on the Occurrence of Hazel Grouse (Bonasia bonasia) Ellis, F. (1988). Peasant Economic’s Farm Households and Agrarian
in Isolated Habitat Fragments. Oecologia, 103 (3). 265-269. Development. Cambridge: University Press.
Altieri, M.A. (2008). Movilizándonos para rescatar nuestro sistema ETC group (2009). Who Will Feed Us? Disponible en: <www.
alimentario. Disponible en: <http://www.ecoportal.net/con- ectgroup.org>.
tent/view/full/78323>. FAO (2000). Una tercera parte de las razas de animales de granja
Altieri, M.A y Nicholls, C.I. (2000). Agroecología, teoría y prácti- corre peligro de extinción. Disponible en: <http://www.fao.org/
ca para una agricultura sustentable. México: Programa de las NOTICIAS/ 2000/001201-s.htm>.

Naciones Unidas para el Medio Ambiente/Red de Formación FAO (2008). Biodiversidad agrícola. Disponible en: <http://ftp.fao.
Ambiental para América Latina y el Caribe. org/docrep/fao/010/i0112s/i0112s.pdf >.
__________ (2008). Los impactos del cambio climático sobre las GMWatch (2010). Disponible en: <http://www.gmwatch.org/>.
comunidades campesinas y de agricultores. Agroecología, 3. 7-28. Goldsmith, E. (2004). Feeding the World Under Climate Change.
Badgley, C., Moghtader, J., Quintero, E., Zakem, E., Chappell, J., Avilés- Science in Society, 24. 34-36.
Vázquez, K., Samulon, A. y Perfecto, I. ( Junio, 2007). Organic Grain (2010). Global Agribusiness: Two Decades of Plunder. Disponi-
Agriculture and the Global Food Supply. Renewable Agriculture ble en: <http://www.grain.org/seedling/?id=693>.
and Food Systems, 22 (2). 86-108. Greenpeace (2010). Cultivos transgénicos: cero ganancias. Disponi-
Belfrage, K., Björklund, J. y Salomonsson, L. (2005). The Effects ble en: <http://www.greenpeace.org/mexico/es/Noticias/2010/
of Farm Size and Organic Farming on Diversity of Birds, Ag osto/Cultivos-transg enicos-cero -g anancias-de-g ira-
Pollinators, and Plants in a Swedish Landscape. AMBIO: A por-el-pais/>.
Journal of the Human Environment, 34 (8). 582-588. Griffon, D., Alfonzo, D. y Hernández. M.J. (2010). Sobre el carácter
Bookchin, M. (1982). La ecología de la libertad: el surgimiento y la multifuncional de la agroecología: el manejo de la matriz agrícola
disolución de la jerarquía. Madrid: Nossa y Jara y la conservación de especies silvestres como sistemas metapobla-
Cantrell, R.S., Cosner, C. y Fagan, W.E. (1998). Competitive cionales. Agroecología, 5. 23-31.
Reversals Inside Ecological Reserves: the Role of External Griffon, D. y Hernández. M.J. (2015). Los ecosistemas no bailan sobre
Habitat Degradation. Journal of Mathematical Biology, 37 (6). la punta de un alfiler: Consecuencias del espacio en el manejo eco-
491-533. lógico de plagas. Agroecología, 9.
Capra, F. (1996). La trama de la vida. Barcelona, España: Anagrama. Gustafson, E.J. y Gardner, R.H. (1996). The Effect of Landscape
Cline, W.R. (2007). Global Warming and Agriculture, Impact Heterogeneity on the Probability of Patch Colonization. Ecology,
Estimates by Country. Washington DC: Peterson Institute for 77. 94-107.
International Economics. Gurian-Sherman, D. (2009). Failure to Yield - Evaluating the
Performance of Genetically Engineered Crops Union of
Concerned Scientists.

154 155
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

Hofstrand, D. y Takle, E. (2009). Climate Change-Impact of Climate Nelson, G., Rosegrant, M.W., Koo, J. y Robertson, R. et al. (S/F).
Change on Global Agriculture. Disponible en: <www.agmrc.org>. Climate Change: Impact on Agriculture and Costs of Adaptation.
Holt-Giménez, E. (2008). Campesino a Campesino: Voces de Washington, DC: Food Policy Research Institute (Ifpri).
Latinoamérica Movimiento Campesino para la Agricultura Netting, R. McC. (1993). Smallholders, Householders: Farm Families
Sustentable. Managua, Nicaragua: Simas. and the Ecology of Intensive, Sustainable Agriculture. Stanford:
Horowitz, J. y Gottieb, J. (Septiembre, 2010). The Role of Agriculture University Press.
in Reducing Greenhouse Gas Emissions. USDA. Economic Pimentel, D., Marklein, A., Megan, A., Karpoff, M., Paul, G.S.,
Brief, (15).1-8. McCormack, R., Kyriazis, J. y Krueger, T. (2008). Biofuel Impacts
Howard, P.H. (2009). Visualizing Consolidation in the Global Seed on World Food Supply: Use of Fossil Fuel, Land and Water
Industry: 1996- 2008. Sustainability, 1 (4). 1266-1287. Resources. Energies, 1. 41-78.
IAASTD (2008). Agriculture at a Crossroads. Washington DC: Pimentel, D. y Pimentel, M. (1979). Food, Energy and Society.
International Assessment of Agricultural Knowledge, Science Londres: Edward Arnold.
and Technology for Development. Pimentel, D. y Pimentel, M. (2005). El uso de la energía en la agricul-
World Wildlife Fund/Zoological Society of London/Global tura una visión general. Leisa. Revista de Agroecología.
Footprint (2008). Informe Planeta Vivo. Suiza: WWF International. Posner, J.L., Baldock, J.O. y Hedtcke, J.L. (2008). Organic and
Disponible en: <http://awsassets.wwf.esdownloads/informe Conventional Production Systems in the Wisconsin Integrated
planeta_vivo_2008.pdf>. Cropping Systems Trials: I. Productivity 1990-2002. Agronomy
Lamo, A. (2005). Agroecología y revolución verde. Disponible en: Journal ,100: 253-260.
<http://bah.ourproject.org/article.php3?id_article=64>. Ríos, H., Lorigados, S. y Blandino, D. (2009). ¡El mundo está calien-
Lander, E. (2010). Terminal Capitalism. Amandla!, (17/18). te! ¿cómo lo “enfriamos” desde la agricultura? Leisa. Revista de
Litchman, E. (2010). Invisible Invaders: Non-Pathogenic Invasive Agroecología.
Microbes in Aquatic and Terrestrial Ecosystems. Ecology Letters, Rosset, P. (1999). Small is Bountiful. The Ecologist, 29 (8). 452-456.
13 (12): 1560-72. Sisk, T.D., Haddad, N.M. y Ehrlich, P.R. (1997). Bird Assemblages
López, D., López, J.A. (2003). Con la comida no se juega. Alternati- in Patchy Woodlands: Modeling the Effects of Edge and Matrix
vas autogestionarias a la globalización capitalista. Madrid, España: Habitats. Ecological Applications, 7 (4). 1170-1180.
Traficantes de sueños. Disponible en: <http://www.nodo50.org/ Stanhill, G. (1990). The Comparative Productivity of Organic
ts/editorial/completo.pdf>. Agriculture. Agriculture, Ecosystems and Environment, 30 (1-2).
Machín, B., Roque, A., Rocío, D. y Rosset, P. (2010). Revolución agro- 1-26.
ecológica: El Movimiento de Campesino a Campesino de la ANAP en Toledo, V. (Abril-junio, 2002). Agroecología, sustentabilidad y re-
Cuba. La Habana, Cuba: Oxfam. forma agraria: la superioridad de la pequeña producción familiar.
Næss, A. (2002). Life’s Philosophy: Reason & Feeling in a Deeper Revista Agroecología e desenvolvimento rural sustentavél, 3 (2).
World. Athens, Georgia: University of Georgia Press. USDA. (1998). A Time to Act: A Report of the USDA National
__________ (1989). Ecology, community and lifestyle. Cambridge: Commission on Small Farms. Washington, DC: USDA/
Cambridge University Press. Miscellaneous Publication, 1545.

156 157
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática

Vandermeer, J. H. y Carvajal, R. (Septiembre, 2001). Metapopulation


dynamics and the quality of the matrix. The American Naturalist,
158 (3). 211-220.
Watson, A.J. y Lovelock, J.E. (1983). Biological Homeostasis of the
Global Environment: the Parable of Daisyworld. International
Meteorological Institute, 35 (4). 286-289.
Jaime Morales (Guadalajara, 1959)
Profesor investigador del Centro de Formación e Investigación
Social del Iteso. Es ingeniero agrónomo, doctor en Agroecología,
asesor de varias organizaciones campesinas e indígenas y miembro
del Consejo Directivo de la Sociedad Científica Latinoamericana
de Agroecología. Integra el Consejo Científico de las revistas
Agroecología y Agroecology & Sustainable Food Systems. Su más
reciente publicación se titula La agroecología en la construcción de
alternativas hacia la sustentabilidad rural.

158
Agricultura y sustentabilidad rural:
alternativas en marcha
para enfrentar el cambio climático

Por Jaime Morales Hernández

El cambio climático es uno de los resultados más evidentes de un pro-


yecto civilizatorio basado en la industrialización de la naturaleza y en la
utilización intensiva de los recursos naturales. A partir de este proyecto
se han estructurado los diferentes modelos de desarrollo dominantes
y uno de sus elementos centrales es la agricultura industrial, la cual se
ha ido extendiendo como forma hegemónica para la producción de
alimentos. Ahora la humanidad se enfrenta a una profunda crisis com-
pleja y multidimensional en la que el cambio climático es un compo-
nente fundamental, y además, una amenaza para la sustentabilidad
rural, para los agricultores y sus familias, y para todos los ciudadanos
consumidores de alimentos. El presente texto es un acercamiento a
esta problemática y busca dar cuenta de los avances que desde la agri-
cultura sustentable se realizan a lo largo del planeta, especialmente
en Latinoamérica, los cuales representan un punto de partida hacia la
construcción de proyectos civilizatorios alternativos.

La crisis de la civilización industrial


y el cambio climático
El cambio climático y sus consecuencias para la humanidad forman
parte de una profunda crisis global conformada por diferentes dimen-
siones que incluyen lo ecológico, lo social, lo económico, lo cultural,
lo político y lo ético. Para Morin (2011) estamos frente a una
combinación de policrisis entretejida e indisociable entre las que se
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

incluyen las crisis económica, ecológica, demográfica, urbana y la del de suelos. Esta crisis ecológica, que amenaza la supervivencia humana
mundo rural, que en conjunto conforman una crisis planetaria donde y su entorno planetario, es el resultado de un modelo productivo y
ciencia, técnica e industria están descontroladas, y el crecimiento y su económico basado en el uso intensivo de energía exosomática y en el
progreso nos llevan al abismo y a cuestionar a fondo los dos mitos consumo de recursos naturales; inaugurado por el capitalismo indus-
principales del Occidente moderno; la conquista de la naturaleza- trial occidental, y que no tiene precedentes en la historia de la huma-
objeto y el falso infinito hacia el que se lanzan el crecimiento indus- nidad (Garrido-Peña, 2007). El cambio climático es una evidencia de
trial, el desarrollo y el progreso. La situación actual, señala Boff (2008), que dentro del modelo impuesto por la civilización industrial es im-
es una crisis civilizatoria y significa la quiebra de una concepción posible mantener en el largo plazo los principales ciclos del metabo-
del mundo que señalaba que todo debía girar en torno a la idea de lismo entre las sociedades humanas y la naturaleza. El calentamiento
progreso y desarrollo, y que este progreso se movía entre dos infinitu- global ilustra con claridad la magnitud de los procesos de deterioro de
des: la infinitud de los recursos de la Tierra y la infinitud del futuro. los recursos naturales que hacen posible la vida humana; ahora la hu-
´A partir de la naturaleza multidimensional de la crisis, es posible se- manidad adquiere conciencia de que estamos entrando en una nueva
ñalar que su carácter global es la referencia más generalizada y tangible era del planeta en la que habrá cambios abruptos e irreversibles. Estos
de la crisis del proyecto civilizatorio occidental que asume a la moder- cambios tienen fundamentalmente un origen antrópico y su principal
nización, al progreso y crecimiento, como conceptos equivalentes y los causa es el proceso de industrialización que lleva ya tres siglos deján-
convierte en las bases ideológicas del camino al desarrollo para todas dose sentir en el medio ambiente. A nivel global los impactos de esta
las culturas humanas. Este proyecto se define de acuerdo con Bonfil crisis han sido más intensos para las crecientes mayorías de seres hu-
(1994), a partir de los siguientes supuestos: la historia es un proceso manos más vulnerables y especialmente para aquellos que basan su
infinito de avance rectilíneo −el progreso− que se realiza vía la ciencia subsistencia en la utilización de los recursos naturales. Entre ellos se
y consiste en un dominio y una capacidad de explotación de la na- encuentran los habitantes del medio rural, de las orillas de mares, ríos
turaleza cada vez mayores; los beneficios que genera el avance se y lagos, especialmente en el llamado Sur, donde campesinos, jornale-
expresan en un consumo progresivo −el crecimiento económico− ros, pequeños pescadores, mujeres e indígenas enfrentan un complejo
y la trascendencia del hombre se cumple en este proceso. En estos su- panorama, y donde la pobreza, el hambre, el deterioro ambiental y la
puestos descansan sus escalas valorativas y sus definiciones; el trabajo migración; son algunos de los rostros más visibles en el medio rural,
como un mal necesario que debe reducirse con el avance histórico, la de la crisis planetaria y del cambio climático.
naturaleza como un enemigo a vencer con la tecnología, una mayor
producción y el mayor consumo de bienes; todos ellos son valores ab-
solutos, inmanentes, sin necesidad de justificación alguna. La dimen- La civilización industrial y sus relaciones
sión ambiental de la crisis se expresa en el deterioro global de las con- con la naturaleza y el medio rural
diciones naturales que hacen posible la vida en el planeta y que ponen
en peligro nuestro futuro como especie. Las formas de utilización de Los modelos de desarrollo que se han adoptado en buena parte del
la naturaleza han ocasionado el cambio climático, la contaminación mundo, tienen entre sí un origen común y una serie de rasgos que
generalizada y creciente de agua, suelos y aire; la pérdida de la biodiver- comparten. Este origen se refiere al proyecto civilizatorio occidental
sidad, la destrucción sistemática de los bosques y la imparable erosión que se origina en Europa durante la Revolución Industrial y cuyo

162 163
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

centro es ocupado por el ideal modernizador, como razón de ser de occidental se construye desde la industria y la urbe como referentes
los procesos de desarrollo. Los modelos de desarrollo son expresio- del desarrollo, y este proceso se plantea y organiza como el paso desde
nes claras de ese proyecto civilizatorio y constituyen el paradigma de lo rural hacia lo urbano, desde lo agrícola hacia lo industrial. Siguiendo
desarrollo dominante extendido por todo el planeta. La actual fase a Toledo (1990), un rasgo que surge del análisis del actual mode-
neoliberal propone intensificar los procesos modernizantes, globali- lo civilizatorio es el de un todopoderoso sector urbano-industrial
zando su alcance y profundizando la puesta en práctica de sus rasgos esencialmente depredador, erigido sobre las ruinas de las sociedades
fundamentales. Aún en medio de la crisis actual, el paradigma continúa rurales en países y regiones, y sobre la naturaleza avasallada. El mode-
presentándose, como el único camino posible, y sobre él se estructuran lo civilizatorio moderno se asemeja a una pirámide cuya porción supe-
los planes y programas de desarrollo de los gobiernos nacionales, apo- rior urbana-industrial, se nutre parasitariamente de los pisos inferiores
yados por los organismos multilaterales e internacionales. El proyecto representados por los sectores rurales y naturales, explotando la natura-
civilizatorio se materializa en la ideología y la práctica de modelos de leza que le rodea y que sirve como fuente primigenia de su reproducción
desarrollo que a pesar de sus diferencias, comparten algunos rasgos material (Toledo, 1990). Para ello se ha reproducido en todo el orbe,
esenciales. Desde la perspectiva de este texto, resulta importante de- un conjunto de mecanismos no solo económicos sino también políti-
tenerse a analizar dos de ellos: las relaciones que se establecen entre cos, sociales y culturales, que privilegian lo urbano-industrial sobre lo
sociedad y naturaleza, y las relaciones entre ciudad y campo. En torno rural-natural, y los cuales tienden a ocultar la secuela de altísimos cos-
a la primera, el proyecto occidental, incluye en su noción de desarrollo tos sociales y ecológicos de este modelo. Los ideales de la urbanización
una visión en la cual el mundo natural y el mundo humano son ajenos e industrialización han llevado a la exclusión de lo que pertenece al
y distantes (González de Molina, 2004). Esta visión antropocéntrica mundo rural, y se ha impuesto la falsa idea de la supremacía, del modo
pone al hombre en el centro del universo y justifica la manipulación de vida urbano sobre el de los habitantes y comunidades rurales. De
humana de los ecosistemas para controlarlos y ordenarlos. En estas acuerdo con Toledo (2000), desde la ciudad suele mirarse con desdén
relaciones priva la búsqueda de la productividad, la cual lleva a la pro- a las culturas rurales, de la misma manera que se mira con desprecio a
gresiva utilización de materiales y combustibles fósiles no renovables la naturaleza, solo concebida como fuente de recursos explotables; la
a través de la explotación intensiva de la naturaleza. Así, la lógica del naturaleza se volvió una entidad no solamente lejana, sino inexistente
máximo beneficio del capital y la racionalidad del lucro, encarnados y de la misma manera se olvida que buena parte de los productos pro-
en las nociones de producción y riqueza, se encuentran en la base de vienen de procesos en los que los seres humanos se apropian de objetos
las relaciones entre sociedad y naturaleza, y explican el crecimiento del mundo natural. El desarrollo rural es concebido entonces como la
desmedido de las fuerzas productivas y la subordinación instrumen- transformación productiva súbita o paulatina, pero ineludible y unívo-
tal de la naturaleza. A esta percepción, se añade la de considerar que ca de las formas campesinas e indígenas tradicionales en modalidades
los seres humanos son ajenos a la naturaleza y, por tanto, aquello que agroindustriales o modernas, tanto en su versión estatal, como en la del
sucede en el mundo natural, no atañe a las sociedades humanas. A la libre mercado (Toledo et al., 2002). Desde esta percepción de las rela-
inversa de otras culturas que consideran aspectos éticos y filosóficos ciones entre la ciudad y el campo, el desarrollo rural y las actividades
en un sentido de corresponsabilidad en sus relaciones con la natura- agropecuarias y forestales se realizan a partir del ideal industrializador
leza, el proyecto occidental establece estas relaciones solamente con de la naturaleza, y de acuerdo con Sevilla (2006) el enfoque industria-
base en criterios económicos y productivos. El proyecto civilizatorio lizante de la agricultura ha sido construido socialmente sobre la idea

164 165
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

de una naturaleza inanimada, con una disposición ilimitada de recur- la agricultura es una de las actividades humanas que se verá fuerte-
sos naturales y cuya única función es ser insumos de los procesos de mente impactada por el cambio climático, la cantidad y distribución
desarrollo rural. Como resultado, los procesos y estructuras ecológi- de las lluvias, la variación entre altas y bajas temperaturas, las inun-
cas de la naturaleza han sido remplazados por procesos industriales daciones, las sequías, los incendios, la erosión del suelo y la pérdida
que han roto los ciclos de la biosfera. El desarrollo rural se orienta de la agrodiversidad; siendo estos algunos de los impactos previstos,
hacia la transformación de los ecosistemas desde la lógica de la indus- los cuales tendrán un efecto directo en la producción de alimentos y,
trialización de la naturaleza y sus estrategias están basadas en extender por tanto, en la alimentación de toda la humanidad. La crisis global
e implementar en todos los espacios rurales la agricultura industrial nos enfrenta con un conjunto de modificaciones que la actividad an-
como única manera de producción. trópica está generando sobre los procesos biogeofísicos esenciales que
La agricultura industrial lleva en su esencia la modificación condicionan el funcionamiento del planeta y cuyos componentes son
intensiva de los ecosistemas, su estilo tecnológico se basa en el mono- los cambios en el uso del suelo, el cambio climático, la contaminación
cultivo, las semillas híbridas y transgénicas, la utilización de insumos del agua, suelos y atmósfera, el cambio en las comunidades biológicas
de origen industrial como fertilizantes químicos, plaguicidas y com- naturales, los cambios en los ciclos biogeoquímicos y la sobreexplota-
bustibles fósiles. Esta manera de usar los recursos naturales, implica la ción de los componentes bióticos y abióticos de los ecosistemas (ipcc,
simplificación de los ecosistemas, la reducción de su diversidad pro- 2007). El cambio climático esta agravando los procesos de deserti-
pia y la sustitución de los procesos energéticos internos. Ello propicia ficación y erosión del suelo y produciendo la pérdida generalizada
una alta fragilidad de los ecosistemas y favorece el deterioro continuo de biodiversidad, especialmente en las zonas húmedas costeras y en
y sistemático de los recursos naturales, atentando además contra la los ecosistemas de montaña. De acuerdo con Ecologistas en Acción
biodiversidad regional a través de la homogeneización de los espacios (2011), los cambios globales se concretarán a escala regional a través de
naturales. Así, el objetivo de la agricultura industrial es la artificiali- los siguientes fenómenos: a) calentamiento de la tierra firme, b) con-
zación intensiva de los sistemas naturales a través de la substitución tracción de la superficie de las cubiertas de nieve, c) mayor profundi-
de procesos naturales por industriales en busca de limitados criterios dad de deshielos, d) disminución de los hielos árticos, e) aumento en la
de productividad y rentabilidad. frecuencia de fenómenos extremos cálidos y precipitaciones intensas,
f ) aumento de los ciclones tropicales, g) cambios en las pautas de vien-
to, precipitación y temperatura, h) aumento de las precipitaciones en
El cambio climático, la agricultura y los alimentos latitudes altas y disminución en las subtropicales, i) disminución de la
disponibilidad de agua en regiones secas en los trópicos, y j) disminu-
La siembra de plantas y la crianza de animales son actividades que ción de los recursos hídricos en las regiones semiáridas. El calentamien-
han sido realizadas por la humanidad desde hace miles de años; las to global ocasionado principalmente por las formas de producción,
actividades agropecuarias y forestales −la agricultura en su acepción consumo y excreción de los países desarrollados y las élites privilegiadas
más amplia− constituyen una conexión fundamental entre los seres de los países del Sur, tendrá fuertes impactos en los pobladores más vul-
humanos y la naturaleza, y desempeñan múltiples funciones econó- nerables y más pobres del mundo, especialmente en aquellos que viven
micas, sociales, culturales y ambientales esenciales para las sociedades de las actividades ligadas a la naturaleza, como la pesca, la agricultu-
humanas. Por su estrecha relación con la naturaleza y con el clima, ra, la ganadería y la recolección, y los mayores impactos del cambio

166 167
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

climático los sufrirán aquellos que no lo han ocasionado. La mayoría La agricultura industrial, la crisis rural
de los modelos de cambio climático predicen que los daños serán com- y el cambio climático
partidos en forma desproporcionada por los pequeños agricultores del
tercer mundo y particularmente por agricultores que dependen de re- Más allá de las múltiples evidencias de la crisis, el proyecto civilizato-
gímenes de lluvia impredecibles (Altieri y Nicholls, 2009). En muchos rio dominante y su etapa de globalización neoliberal, se encaminan a
países la población rural más pobre vive en áreas expuestas y muy mar- intensificar los procesos de industrialización de la agricultura en torno
ginales, en condiciones que los hacen muy vulnerables a los impactos a la noción de productividad económica como único criterio para eva-
negativos del cambio climático; para estas personas aun los menores luar el comportamiento de las actividades agropecuarias, y excluyendo
cambios en el clima pueden tener un impacto desastroso en sus vidas cualquier visión más amplia que considere la multifuncionalidad y los
y en sus medios de sustento. Las consecuencias pueden ser muy profun- aportes sociales, culturales o ecológicos. La agricultura industrializada
das para los agricultores de subsistencia ubicados en ambientes frágiles, tiene una prevalecencia de insumos ajenos al reciclaje interno de ener-
donde se esperan cambios en la productividad, pues estos agricultores gía y materiales usados en los procesos biológicos, y busca uniformi-
dependen de cultivos que pueden ser muy afectados como: maíz, fríjol, zar el medio ambiente local para estabilizar la producción controlan-
papas o arroz, y en estas circunstancias en las cuales la subsistencia es do el riesgo y disminuyendo la biodiversidad. El papel estructurante
el objetivo, la disminución de tan solo una tonelada en el rendimiento del mercado es uno de los rasgos de la agricultura industrializada que
puede llevar a grandes desequilibrios en la vida rural (Altieri y Nicholls, se encuentra cada vez más involucrada en un complejo de industrias
2009). La alteración de los patrones climáticos afectará sin duda a la de producción, procesamiento y comercialización de alimentos e in-
producción agropecuaria y tendrá un impacto directo sobre la pro- sumos. Estas industrias se encargan de vender insumos al agricultor
ducción de alimentos. La alimentación, el nivel más básico de las ne- y también de adquirir la producción, incrementando así la depen-
cesidades humanas, se está viendo gravemente afectada por los efectos dencia de los agricultores respecto a las agroindustrias (Guzmán et
del cambio climático, aumentando con ello el número de personas en al., 1999). Seguimos aquí a Altieri y Nicholls (2012), cuando seña-
riesgo de hambruna en el mundo. De esta forma, el cambio climático y lan que la industrialización e intensificación de la agricultura, nacidas
la seguridad alimentaria a nivel global están indisolublemente ligados de la revolución verde, no solo fallaron en asegurar la producción de
(Scherr y Sthapit, 2009). Un reciente estudio de la Organización de alimentos suficiente para todas las personas sino que fue instaurada
las Naciones Unidas señala que para 2080 otros seiscientos millones bajo la suposición de que siempre habría abundante agua y energía
de personas podrían estar en riesgo de padecer hambre como conse- barata, y que el clima no cambiaría. Los agroquímicos, la mecaniza-
cuencia directa del cambio climático (De Schutter, 2010). ción y las operaciones de irrigación, base de la agricultura industrial
son altamente dependientes de combustibles fósiles cada vez más
caros y escasos, y las condiciones climáticas extremas se están hacien-
do más comunes y violentas amenazando la producción de alimen-
tos, especialmente en los monocultivos genéticamente homogéneos,
que cubren el 80 % de la tierra cultivable en el mundo (Altieri
y Nicholls, 2012).

168 169
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

La agricultura industrial y la crisis rural global orientada a dos tareas: la revitalización del campo y la rehumanización
de las ciudades, ambas indispensables para un buen vivir (Hessel
La crisis rural forma parte de la crisis civilizatoria y evidencia el fracaso y Morin, 2011). La crisis rural obliga a que la humanidad se interrogue
de la agricultura industrializada y de los sistemas agroalimentarios acerca de las relaciones entre las diferentes sociedades humanas y sus
impuestos a nivel global. La crisis rural cuestiona dos de los rasgos entornos rurales y naturales, y lleva a preguntarnos si estamos dispues-
civilizatorios del desarrollo dominante: las relaciones entre sociedades tos a considerar aceptable el incremento del hambre, la pobreza y la
y naturaleza, y las relaciones entre lo urbano y lo rural; las evidencias marginación para los más vulnerables en un mundo con sobreproduc-
de esta crisis son múltiples: a) la incapacidad de reducir el hambre a ción y sobreconsumo de alimentos. La reflexión sobre las relaciones
pesar de los niveles de producción existentes, b) el incremento de la entre las sociedades humanas con la naturaleza nos hace interrogarnos
pobreza y marginación de los habitantes rurales que se ven obligados si aceptamos y avalamos el deterioro de los recursos naturales que afec-
a emigrar del campo buscando mejores niveles de vida, c) el continuo tará a las actuales y a las siguientes generaciones, y la reflexión conduce
deterioro de los recursos naturales, y d) las condiciones de calidad también a las relaciones entre las sociedades urbanas y las sociedades
y confiabilidad de los alimentos que cada vez entrañan más riesgos rurales, al preguntarnos si estamos de acuerdo con una agricultura sin
para los consumidores. La gran paradoja del sistema alimentario ac- agricultores y en manos de transnacionales, las cuales producen ali-
tual es que podría alimentar sin problemas a todos los seres humanos mentos sin confiabilidad ni sanidad, y un entorno natural y rural cada
y, sin embargo, millones de consumidores ricos en el primer mundo vez más degradado. El mundo rural requiere, ante la crisis actual, rela-
fallecen por enfermedades relacionadas o provocadas por una dieta ciones más sustentables con la naturaleza, más equitativas entre los
inadecuada y excesiva en grasa; mientras en el tercer mundo la gente seres humanos y más justas entre el campo y la ciudad; en ese sentido,
muere de enfermedades ocasionadas por la pobreza, al no tener acceso la agricultura se ha convertido en un motor de movilización social por-
a la tierra para cultivar cereales con los que alimentar a sus familias y al que ni la naturaleza ni los agricultores ni los consumidores pueden ser
implementar sistemas de agricultura industrializada de monocultivos tratados como simples mercancías (Bové y Dufour, 2001). El medio
para la exportación (Riechmann, 2003). La crisis rural coloca a la agri- rural, se ubica entre las sociedades urbanas y la naturaleza, y mediante
cultura en el centro del debate global y llama a reflexionar acerca del sus procesos productivos, establece relaciones entre los seres humanos
espacio que la humanidad quiere ocupar sobre el planeta que habita, y los ecosistemas (Toledo, et al., 2002). A través de la producción
recordando que esta debe ser considerada un bien duradero que des- rural, la apropiación de la naturaleza constituye el primer acto del
empeña múltiples funciones: producir alimentos, cuidar el medio proceso metabólico de la especie humana que erigida en sociedad, se
ambiente, conservar las culturas rurales y mejorar el nivel de vida de establece con el universo natural y este acto clave permite distinguir el
los habitantes rurales (Bové y Dufour, 2005). La crisis rural impacta universo rural del universo urbano e industrial. Los seres humanos
profundamente a grandes sectores de la humanidad, a los agricultores que basan su subsistencia en el usufructo de la naturaleza constituyen
y sus familias, también a los consumidores urbanos y su salud, y a to- 40 % de la población total de la humanidad, ocupan 63 % de la super-
dos los ciudadanos conscientes del planeta, que observan la destruc- ficie del planeta y representan 46 % de la población económicamente
ción de los bosques, la pérdida de la agrodiversidad, la erosión de los activa (Toledo y Barrera, 2008). De la población rural 95 % se ubica
suelos, la contaminación y el agotamiento de los recursos hídricos. La en países del hemisferio Sur y en esos países conforman 60 % de la
crisis rural nos lleva como ciudadanos a realizar una acción continua población económicamente activa (PEA) (Lee, 2007). La producción

170 171
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

de alimentos para el medio rural y para los sectores urbanos es una mundial, el 38 % de la producción agrícola de granos se destina a la
de las funciones principales de la agricultura, sin embargo, tres de cada alimentación del ganado (Riechmann, 2003). En los últimos cincuenta
cuatro de los 1020 millones de hambrientos del mundo viven en el años a escala mundial, ochocientas millones de personas han sido for-
medio rural. La crisis financiera, el incremento de los precios de los zadas a emigrar por razones económicas del campo a la ciudad, a ello
alimentos y el aumento de la superficie de agrocombustibles, hacen habría que agregar que para el año 2050 existirán cerca de 220 millones
aún más grave esta situación, mientras en el mundo existe práctica- de refugiados ambientales, la gran mayoría procedentes del medio
mente la misma cantidad de personas (1200 millones, en su mayoría rural (Halweil y Nierenberg, 2007). La emigración hacia las ciudades
en Europa y Norteamérica) que están sobrealimentadas y padecen ha creado grandes espacios de exclusión y pobreza, y de los tres mil
obesidad (Gardner y Halweil, 1997). En 1999 se produjo suficiente millones de habitantes urbanos, más de mil millones se encuentran en
cantidad de granos en el mundo para alimentar una población de barrios marginados (Tibaijuka, 2007). Si las condiciones de vida de la
ocho mil millones de personas, cuando la humanidad todavía no mayoría de los habitantes rurales del planeta son graves, habría que
alcanza esa cantidad de habitantes de este planeta (Altieri, 2001). Si agregar que la expoliación de los recursos naturales resultado de la agri-
tal cantidad de alimentos se distribuyera equitativamente o no se em- cultura industrial globalizada, contribuye a que su existencia se lleve
pleara para alimentar con métodos industriales al ganado, y de esta a cabo en un entorno natural cada vez más deteriorado y las posibilida-
forma satisfacer el consumo de carne del primer mundo; el hambre des de obtener su supervivencia del medio ambiente sean aún más pre-
quedaría automáticamente eliminada de la faz de la tierra (Lappe et carias. De acuerdo con Riechmann (2003), los impactos ecológicos de
al., 2005). Seguimos entonces a Sevilla (2006), cuando señala con cla- las prácticas de la agricultura industrial en la vida y la población rural
ridad que no es la falta de alimentos lo que deteriora la trágica situación son: a) degradación de los suelos; b) sobreconsumo de combustibles
de hambre en el mundo; por el contrario, es la desigual distribución de fósiles y efecto invernadero; c) erosión de la biodiversidad silvestre y de
la riqueza la causa última de tal descomunal injusticia. El medio rural la agrodiversidad; e) difusión de tóxicos biocidas; f ) consumo y conta-
presenta a nivel mundial un sombrío panorama, donde pobreza, ham- minación del agua, g) contaminación de los alimentos; y h) destruc-
bre, emigración y deterioro ambiental constituyen los problemas coti- ción de los hábitats naturales y extinción de las especies animales
dianos de la mayoría de las familias rurales. De esta forma, de 2800 y vegetales. La crítica situación afecta profundamente a las culturas ru-
millones de seres humanos en pobreza y de los 1200 millones que se rales y a su futuro, mientras que el mundo contemporáneo es cada vez
encuentran en pobreza extrema, 75 % trabaja y vive en zonas rurales más urbano y pareciera que el campo se extingue y sus habitantes estu-
(FIDA, 2001). En América Latina, 60 % de los habitantes rurales son viesen condenados al olvido. Sin embargo, y a pesar de las afirmaciones
pobres y 38 % extremadamente pobres, sin ingresos para alimentarse; que desde las más variadas posiciones ideológicas continúan decretan-
además 80 % de los indígenas son extremadamente pobres (Cepal en do su desaparición, uno de cada dos habitantes del planeta vive en el
Berdeguè y Shcejtmann, 2008). La situación de pobreza se agrava ante medio rural y conforman la mitad de la población económicamente
la paradoja de que los productores de alimentos no pueden darse de activa además de disponer de dos terceras partes de la superficie mun-
comer ellos mismos, y donde 75 % del total de la población mundial dial. Las culturas rurales −agricultores, familiares, campesinos e indí-
que padece hambre y desnutrición se ubica en el medio rural (Halweil genas−, son una clase de supervivientes (Berger, 2006) que existen
y Nierenberg, 2007). Resalta el hecho de que 78 % de los niños ham- y son relevantes actores sociales en términos poblacionales, producti-
brientos en el Sur, viven en países con excedentes alimentarios y a nivel vos, ambientales, económicos, culturales y políticos.

172 173
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

La agricultura industrial y el cambio climático La agricultura es la principal fuente de emisión de CH4 y N2O
y en menor medida aunque también importante de CO2. Las prácticas
La agricultura industrial se extiende por todo el planeta a través de di- agrícolas intensivas, la cría de ganado y el uso de fertilizantes químicos
ferentes procesos: la substitución de abonos orgánicos por fertilizantes emiten más del 50 % del metano proveniente de actividades humanas
químicos, la utilización de maquinaria cada vez más grande, costosa y gran parte del óxido nitroso (SEAE, 2006). Al analizar la contribu-
y pesada, la transformación de la ganadería hacia granjas intensivas y ción total de la agricultura al cambio climático se observa que la mayor
dependientes, la pérdida de la agrodiversidad en busca de la uniformi- parte de las emisiones de GEI se deben a la utilización de grandes canti-
dad, la substitución del saber campesino por la ciencia y la tecnología, dades de fertilizantes nitrogenados, al disparatado crecimiento ganade-
la creciente especialización productiva regional y el incremento pro- ro desvinculado a la tierra, a la deforestación y roturación de nuevas tie-
gresivo en el comercio global de alimentos (Ecologistas en Acción, rras para pastos, forrajes y ahora agrocombustibles, fuentes estas que se
2011). Con la extensión de la agricultura industrial se intensifican las encuentran fuertemente ligadas a la agricultura industrial y a la expan-
aportaciones de esta actividad al cambio climático, la cual genera el 14 sión del sistema agroalimentario global (Ecologistas en Acción, 2011).
% de las emisiones directas globales de GEI. Por otra parte, otro 18 % Los abonos nitrogenados son responsables del 38 % de las emisiones
de las emisiones de GEI corresponden a los cambios en el uso de la tie- directas y la industrialización de la agricultura ha disparado el empleo
rra a nivel global y más de la mitad de estas son provocadas por la agri- de fertilizantes químicos que han pasado de catorce millones de tonela-
cultura industrial, principal causa de la deforestación, la apertura de das en 1954 a 194 millones en 2007 (Ecologistas en Acción, 2011). La
nuevas tierras de cultivo y la degradación de los suelos (IPCC, 2007). utilización intensiva de grandes cantidades de fertilizantes nitrogena-
Si al 14 % de las emisiones directas de la agricultura se agregaran las dos en la agricultura industrial ha incrementado las emisiones de óxido
emisiones indirectas como la energía gastada en la fabricación de agro- nitroso (N2O), el tercer gas de efecto invernadero en importancia que
químicos, en la producción y utilización de maquinaria agrícola, en el representa el 8 % de las emisiones totales de GEI. Por otra parte, la fa-
transporte de insumos y cosechas, así como las emisiones generadas en bricación de fertilizantes requiere gran cantidad de energía y se estima
la elaboración, envasado y distribución de alimentos, es evidente que el que más del 50 % se destina a la producción de fertilizantes químicos
porcentaje correspondiente a la agricultura se incrementaría. Además (Ecologistas en Acción, 2011). La ganadería industrial es otra fuente
si se considera que la mitad de las emisiones de GEI que corresponden importante de emisiones, es responsable de un 35 % - 40 % de la pro-
a los cambios en el uso de la tierra son causadas por la agricultura in- ducción de metano (CH4), el segundo gas más importante en el efecto
dustrial, es claro que esta actividad es una de las principales culpables invernadero que se produce en la digestión de los rumiantes y en la des-
del cambio climático (Ecologistas en Acción, 2011). La agricultura composición de estiércol en ausencia de oxígeno. Es además responsa-
representa la mayor proporción de uso de tierra por los seres humanos ble del 65 % de las emisiones totales de N2O si se incluyen en el cálculo
y es una de las más importantes fuentes emisoras de gases que con- de los cultivos destinados a la producción de alimentos para el ganado.
tribuyen al cambio climático. Los distintos ecosistemas actúan como En las últimas décadas las granjas industriales se han convertido en el
fuentes de emisión y como sumideros de dióxido de carbono (CO2), método de producción ganadera con mayor crecimiento en el mundo,
óxido nitroso (N2O) y metano (CH4) jugando un papel importante en actualmente producen el 74 % de los pollos, el 50 % de los cerdos, el
el balance de los mismos y, por tanto, en el calentamiento global de la 43 % del vacuno de carne y el 68 % de los huevos (WWI, 2004). A dife-
tierra (SEAE, 2006). rencia de la crianza tradicional de ganado a base de pastoreos, rastrojos

174 175
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

y residuos agrícolas, la cría intensiva de animales supone un uso alta- experiencias que resisten por distintos medios a la imposición de un
mente ineficiente de recursos como el estiércol, antes abono y ahora modelo de desarrollo que ha demostrado, y continúa demostrando, su
residuo con graves problemas de gestión. Actualmente el 30 % de las inviabilidad para la humanidad en su conjunto, y para el uso susten-
tierras agrícolas producen alimento para ganado y esto implica grandes table del medio ambiente. Estos procesos de cuestionamiento, resis-
emisiones de CO2 que se estima representan un 9 % de las emisiones de tencia y toma de conciencia globales, han ido acompañados por una
ese gas (Scherr y Sthapit, 2009). Los cambios en el uso de la tierra son amplia búsqueda de alternativas de desarrollo en la cual participa un
otro gran emisor de gei, principalmente debido a la deforestación y a espectro variado de movimientos sociales, orientados hacia una mayor
la roturación de praderas y otros ecosistemas para ampliar la superficie justicia social y a un mejor equilibrio con el medio ambiente; es en
de cultivos y pastos, y todos los años se pierden cerca de trece mil hec- esta búsqueda, que surge la perspectiva de la sustentabilidad.
táreas de bosques en el mundo, sobre todo en las regiones tropicales. El cuestionamiento al desarrollo dominante y sus impactos, vie-
El crecimiento de la superficie dedicada a la soya, a los agrocarburantes ne inspirado por la urgencia de hacer una opción a favor de la tierra
y a los diferentes tipos de palma presiona cotidianamente contra las y la humanidad. La problemática ecológica constituye una de las
selvas tropicales incrementando las emisiones de CO2. A esta emisión preocupaciones políticas primordiales de la humanidad y ocupa el
de gases hay que sumarle la reducción en la captura de CO2 en los eco- escenario ideológico, científico, ético y espiritual. Para Boff (2008),
sistemas destruidos, debido a que tanto la vegetación natural como los solamente asumiendo las exigencias de la ecología en su sentido más
suelos constituyen un importante sumidero de carbono, y cada vez que amplio, los seres humanos podremos hacer frente a los desafíos que
se destruye un bosque o que se rotura una pradera perdemos capacidad plantea el calentamiento global y la crisis que está abatiéndose sobre
de absorción de CO2 (Ecologistas en Acción, 2011). Los sistemas de el planeta Tierra. La crisis civilizatoria y sus efectos han generado el
agricultura a nivel mundial actual producen materias primas para la creciente surgimiento de una conciencia que significa abandonar la
gran cadena agroalimentaria transformando los alimentos en una mer- misión de dominar y conquistar la naturaleza. La quimera del domi-
cancía globalizada que cada día viaja más. Se estima que en los Estados nio absoluto de la naturaleza choca hoy contra la toma de conciencia
Unidos de América –paradigma de la agricultura industrial−, los ali- de nuestra dependencia de la biosfera y de los poderes destructores de
mentos son trasportados un promedio de 3000 km para llegar a la mesa la tecnociencia para la propia humanidad (Morin y Hulot, 2008). La
donde serán consumidos y solamente el 20 % de la energía consumida toma de conciencia ecológica converge con la toma de conciencia de
en el sistema alimentario se utiliza en la producción agraria, el 80 % la problemática civilizatoria y ambas incitan a una política de sociedad
restante va a parar al transporte, procesamiento, conservación y prepa- que es también una política de civilización (Morin y Hulot, 2008),
ración de alimentos (Lehman, 1995). y desde allí, desarrollar una conciencia planetaria, una conciencia eco-
lógica y humana vinculada al planeta que nos permita arraigarnos a
la tierra. La crisis civilizatoria nos muestra que el crecimiento indus-
Movimientos sociales y sustentabilidad rural trial, técnico y urbano incontrolado, no solo tiende a destruir toda
vida en los ecosistemas locales, sino también y sobre todo a degradar
Los impactos de la crisis global han generado un creciente cuestiona- la biosfera y a amenazar en última instancia la vida misma, incluida
miento del proyecto civilizatorio dominante y de su etapa neoliberal la humana que forma parte de dicha biósfera. La crisis nos enseña al
como camino único. A lo largo y ancho del planeta se multiplican las mismo tiempo que la amenaza mortífera es de naturaleza planetaria

176 177
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

y en este sentido la conciencia ecológica es un componente esencial y la pérdida de vidas humanas. La vertiente institucional hacia la
de la conciencia planetaria (Morin y Hulot, 2008). En el surgimiento sustentabilidad se inicia en 1988, cuando la Comisión Mundial del
de esta conciencia planetaria se desenvuelve la génesis de la sustenta- Medio Ambiente y Desarrollo (CMMAD) de la Organización de las
bilidad, a partir de una amplia variedad de movimientos ciudadanos Naciones Unidas (ONU), a través del llamado Informe Bruntland,
y sociales, que incluye entre otros a ecologistas, campesinos, indíge- propone al desarrollo sustentable como un camino para corregir los
nas, mujeres, pacifistas, consumidores y ciudadanos, quienes en diver- efectos de la crisis ecológica global y es aceptado como una estrategia
sos lugares del mundo han vivido y sufrido los efectos del desarrollo, institucional por los países miembros de la onu en la llamada Agenda
y desde su práctica cotidiana y militancia social han cuestionado su 21, en Río de Janeiro en 1992 durante la Cumbre de la Tierra. Sin
pertinencia para la naturaleza y la vida humana del planeta. Por otra embargo, la reciente Cumbre Río+20 evidenció la escasa voluntad de
parte, y como resultado de las presiones ciudadanas globales, ha apa- los países desarrollados de cumplir con los acuerdos globales orien-
recido una vertiente de la sustentabilidad que proviene de diferentes tados hacia el desarrollo sustentable. En esta vertiente institucional,
actores institucionales, los cuales desde niveles globales, nacionales las instancias globales no han sido capaces de tomar decisiones que
o locales, reconocen la necesidad de una perspectiva de sustentabili- realmente signifiquen una reforma en el uso de los recursos naturales
dad en los procesos de desarrollo. del planeta (Morin y Hulot, 2008).
La génesis de la sustentabilidad responde a que el proceso de desa-
rrollo, está dando lugar a diversas manifestaciones de resistencia que se
oponen a las políticas de globalización excluyente. Estos movimientos Construyendo alternativas hacia
se enmarcan en el sentido de Bonfil (1994) en proyectos civilizatorios la sustentabilidad rural
alternativos y pueden ser ubicados en lo que Hessel (2011a) propone
como un llamado urgente a la indignación y a la movilización ante una Los movimientos sociales rurales se desenvuelven teniendo como mar-
situación internacional inaceptable marcada por la pobreza, la desigual- co la crisis rural causada por el desarrollo neoliberal y la agricultura
dad, el deterioro ambiental y la violación de los derechos humanos. industrializada, y sus acciones y planteamientos permiten ubicarlos
Estos nuevos movimientos globales, surgidos ante los graves proble- como los actores sociales centrales en la construcción de la sustenta-
mas que plantea la globalización han puesto en marcha un nuevo ciclo bilidad rural en los nuevos movimientos globales. El proyecto civili-
de movilizaciones orientadas hacia un nuevo paradigma político que zatorio occidental se orienta hacia la modernización de las culturas
persigue un tránsito de sistemas de democracia formal a procesos de campesinas e indígenas y a la industrialización de los espacios rurales
democracia radical (Calle, 2005). Los movimientos hacia la sustentabi- como paso inevitable hacia el desarrollo. Sus impactos sociales, eco-
lidad se expresan en la defensa de las estructuras comunitarias y locales lógicos, culturales y económicos han sido muy altos para la población
de uso de recursos naturales ante la amenaza del mercado o del Estado rural del mundo, los cuales a través de la historia han llevado a cabo
y se expresan también contra la degradación ambiental y cultural, y sus diversos procesos que combinan resistencia, movilización y rebe-
causas; y desde la perspectiva de la ecología política (Martínez-Alier, lión, en busca de defender sus formas de vida. Los tiempos recientes
2006) surgen de los conflictos ecológicos distributivos causados por han sido testigos de la emergencia de actores y movimientos sociales
el crecimiento económico y la desigualdad social, que dan cuenta campesinos e indígenas en todo el mundo, y especialmente en América
de las resistencias locales y globales contra el abuso de la naturaleza Latina donde presentan innovaciones relevantes respecto sus formas

178 179
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

de movilización y organización, desde una perspectiva global. Estos Los movimientos de consumidores responsables son una contraparte
movimientos en diversos contextos y regiones han puesto en prácti- fundamental de la agricultura sustentable campesina, constituyen
ca diferentes estrategias orientadas a encontrar caminos alternativos compañeros básicos en la construcción de una alimentación accesible
de desarrollo rural. Los movimientos contemporáneos de campesinos sana y de calidad para la humanidad, y de otro tipo de relaciones entre
e indígenas plantean la defensa de la naturaleza, sin ella las culturas la ciudad y el campo. Los movimientos sociales rurales tienen relación
rurales pierden su profundidad y fortaleza; los mismos proponen un con movimientos similares en otras partes del mundo y de allí han
proyecto civilizatorio alternativo al moderno, en el que las relaciones constituido redes y organizaciones que actúan en un ámbito global;
con la naturaleza se fundamenten desde otras perspectivas (Toledo, los mismos tienen un presencia nutrida y constante en las diferentes
1992). La defensa de la naturaleza toma también la forma de una de- instancias internacionales, tanto los Foros Sociales Mundiales como
manda política concreta, así las cosmovisiones indígena y campesina las movilizaciones de resistencia contra el neoliberalismo y sus insti-
encajan en la demanda global de realizar una apropiación ecológica- tuciones, y además han mostrado la capacidad de formular propuestas
mente correcta de los recursos naturales (Toledo, 1992). Con ello, los viables desde su práctica basada en experiencias locales que aportan
movimientos campesinos e indígenas proponen un proyecto civilizato- elementos relevantes para las estrategias de desarrollo rural, las cuales
rio alternativo, que retoma los aspectos culturales y ecológicos más re- pueden ser implementadas como políticas públicas. Con todo ello, los
levantes, para enriquecer los procesos de búsqueda. En Latinoamérica movimientos sociales rurales han sido capaces de participar con sus
son esperanzadores los casos de Ecuador y Bolivia donde a partir de los propuestas en los procesos de negociación y discusión con diversas
movimientos indígenas y campesinos se ha establecido en las respecti- instancias internacionales en los foros globales. Más allá de sus di-
vas constituciones los derechos de la naturaleza y se han formulado las versidades y de las diferencias propias de los contextos locales, existe
políticas públicas en torno a la noción indígena del buen vivir como un amplio consenso entre los movimientos sociales rurales respecto
alternativa al concepto de desarrollo dominante. Los movimientos ru- a los principales elementos para lograr no solamente un desarro-
rales son de naturaleza muy diversa y sus demandas contemplan una llo rural sustentable sino también, y más ampliamente, un mundo
amplia gama de aspectos. Sin embargo, más allá de esta diversidad, rural más justo y sustentable. Entre los elementos comunes se encuen-
encuentran como punto común la búsqueda de mantener su iden- tran los siguientes: a) la soberanía alimentaria; b) la multifunciona-
tidad cultural como campesinos a través de formas de organización lidad de la agricultura familiar; c) la sustentabilidad de las activida-
y producción que les permitan el continuar siendo culturas rurales. des agropecuarias y forestales; d) el acceso a la tierra y los recursos
En esta búsqueda, sus esfuerzos se orientan a establecer articulaciones naturales; e) la equidad de género; f ) los derechos y demandas
con movimientos sociales de muy diferentes tipos, ecologistas, con- indígenas; g) el comercio justo; h) la dimensión de lo endógeno;
sumidores, neorurales, organizaciones sociales y no gubernamentales i) las articulaciones entre lo local y lo global; j) las políticas agrícolas
con la perspectiva de construir acuerdos comunes con los habitantes (Morales, 2011).
de las ciudades. Los movimientos rurales proponen una nueva relación
entre la agricultura y la naturaleza valorada desde la multifuncionali-
dad rural y más allá de la simple racionalidad económica, pero tam-
bién proponen una relación equitativa entre ciudad y campo, en la cual
las culturas rurales y sus formas de vida sean reconocidas y aceptadas.

180 181
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

La agricultura sustentable y el cambio climático agricultura sustentable, la cual en 2008 incluía a un total de treinta
y cinco millones de hectáreas en 154 países del mundo, manejadas
Las actividades agropecuarias y forestales constituyen el eje de la por alrededor de 1,4 millones de agricultores y con una tasa continua
vida económica, social y cultural para la mayoría de las comunidades de avance de tres millones de hectáreas (9 %), respecto al año ante-
rurales y sus habitantes. En la construcción de un mundo rural más rior. El primer lugar lo ocupa Oceanía con doce millones de hectáreas
justo y sustentable, el fortalecimiento de las actividades agropecua- y después se ubican Europa y Latinoamérica con alrededor de ocho
rias es una estrategia básica, en la cual es evidente que los principios millones de hectáreas. Es interesante señalar que la región donde
de la agricultura industrial y su soporte científico basado en la agro- tuvo mayor crecimiento la agricultura sustentable durante 2007 fue
nomía convencional no resultan de ninguna utilidad. Es aquí que Latinoamérica con un 26 % (Willer et al., 2010) y donde buena parte
aparece el concepto de agricultura sustentable como un elemento de los agricultores son pequeños y medianos, y más de cuatrocientos
articulador de los procesos de sustentabilidad rural y la agroecología mil pequeños agricultores, indígenas y campesinos certificados como
como un enfoque científico alternativo para la transición hacia agri- orgánicos continúan desarrollando a diario en sus parcelas la pro-
culturas más sustentables. Ante la crisis que recorre los espacios rurales ducción de alimentos sanos, y cuyo promedio en las fincas ronda las
en el mundo, los campesinos y los indígenas llevan a cabo diferentes cinco hectáreas de extensión (Maela, 2006). Estas cifras, sin embargo,
estrategias para defenderse de esta amenaza y conservar su cultura, no incluyen a todos aquellos que realizan una agricultura tradicional,
sus recursos naturales y su forma de vida; entre estas estrategias juega o bien no participan en los procesos de certificación convencional.
un papel relevante la búsqueda de la sustentabilidad en las activida- Probablemente, los números reales son mayores si tomamos en cuenta
des agropecuarias. Desde la perspectiva de las organizaciones rurales lo que Rist (2003) llama “producción oculta de alimentos orgánicos”,
globales como Vía Campesina, es crucial que los alimentos sean ge- y se refiere a la producción agrícola y ganadera en sistemas que se ba-
nerados por sistemas de producción sustentables y diversificados con san en prácticas agroecológicas. Desde esta perspectiva, el espectro se
base en la agricultura familiar campesina y comunitaria; por tanto, amplía e incluye las agriculturas campesinas e indígenas dedicadas al
los sistemas agropecuarios deben reorientarse hacia la promoción autoconsumo familiar y al comercio local, a las redes de agricultores
de un modelo fundamentado en principios agroecológicos, y deben y consumidores, a las crecientes agriculturas urbanas y periurbanas y
aplicarse políticas públicas y programas que fomenten la agricultura también a los colectivos que impulsan las alternativas de certificación
sustentable (Nicholson, 2006). Para el Movimiento Agroecológico participativa, el consumo local y el comercio justo.
de América Latina y el Caribe (Maela) (2006), los sistemas agroecoló-
gicos de producción sustentable, son el componente fundamental de
un modelo alternativo de desarrollo sustentable. Para el Movimiento La agricultura sustentable y la agroecología
Campesino a Campesino de Mesoamérica, la agricultura sustentable
es mucho más que un conjunto de proyectos y técnicas, y forma parte La agricultura industrializada ha demostrado sus impactos negativos
de un gran proceso de cambio social que puede verse como una forma en múltiples dimensiones ambientales, económicas, sociales y cultu-
de resistencia cotidiana del campesinado ante las fuerzas del desarro- rales, y ante ello un elemento central para un mundo rural más justo
llo y la globalización (Holt-Giménez, 2008). Es notable el continuo y sustentable se refiere a una reconsideración de las formas de utiliza-
crecimiento de la superficie dedicada a cultivos manejados desde la ción de los recursos naturales en los procesos agropecuarios y fores-

182 183
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

tales y, por tanto, la transición hacia una agricultura sustentable y y recuperación de los recursos naturales. La crisis civilizatoria significa
multifuncional con criterios como autosuficiencia, diversificación, también un profundo cuestionamiento a las ciencias y al papel que
equidad, productividad y estabilidad (Morales, 2004). La agricultura han jugado como sostén ideológico y tecnológico del modelo de desa-
sustentable, de acuerdo con Morin y Hulot (2008), es una de las alter- rrollo dominante. En la crisis rural, el cuestionamiento atañe directa-
nativas para que la humanidad cambie de rumbo ante la crisis, y por mente a las ciencias agrarias (agrícolas, pecuarias, y forestales), desde
ello una política de salvación ecológica, debe contemplar el desarrollo cuyos fundamentos se ha llevado a cabo el proceso de industrializa-
y la intensificación de la agricultura sustentable en todas las regiones ción de las actividades agropecuarias con los resultados sociales, eco-
del globo. Para Hessel (2011b), la agricultura sustentable constituye lógicos, culturales y económicos que se han discutido previamente. La
una de las soluciones a la crisis global dado que se preocupa tanto por búsqueda de estrategias de desarrollo rural que incluyan a la agricul-
el medio ambiente como por la alimentación, y señala que generali- tura sustentable entre sus elementos, ha llevado a emprender la cons-
zarla, resulta ingente y que para conseguirlo necesitamos el compro- trucción de enfoques científicos más amplios e incluyentes, capaces de
miso de los estados, las instituciones, las empresas y sobre todo de los aportar significativamente a formas alternativas de hacer agricultura;
ciudadanos. La agricultura sustentable contempla su articulación con es así como en esta búsqueda se ubica la agroecología. A contraco-
otros ámbitos de la sociedad y atiende no solo la problemática rural rriente de la tendencia predominante en la ciencia contemporánea, la
sino también las demandas ciudadanas globales que buscan mayor dis- cual promueve la especialización y la parcelación del conocimiento,
ponibilidad y calidad en los alimentos, más cuidado de recursos na- la agroecología se ubica en una nueva revolución conceptual que in-
turales con atención al cambio climático y una mayor participación tenta integrar a las ciencias de la naturaleza con las ciencias sociales y
social en su derecho a una alimentación sana (Gliessmann, 2009). humanas (Sevilla, 2006). La problemática ambiental constituye el ma-
Ello significa la transformación de los sistemas agroalimentarios glo- yor reto para la ciencia contemporánea, porque representa una colosal
bales que implican a casi todos los aspectos de la sociedad humana y amenaza a la supervivencia del planeta y de las sociedades humanas
van muy relacionados con la construcción del ambiente. Los sistemas (Toledo, 1998). En respuesta se ha gestado un interesante fenómeno
agroalimentarios entonces son mucho más amplios que un cultivo y su entre los diferentes campos de conocimiento como reacción al proceso
sustentabilidad atañe, pues, no solo a los agricultores sino también a general de especialización excesiva, y a manera de ciencias de salvamen-
los consumidores y ciudadanos. La agricultura sustentable de acuerdo to para detener y remontar la crisis ambiental han aparecido más de
con Gliessman (2009) es aquella que reconoce en su totalidad el sis- una veintena de disciplinas híbridas, como formas interdisciplinarias
tema alimentario, la nutrición animal y producción de fibra en un ba- de abordar la realidad en las cuales el enfoque adoptado es el resultado
lance equitativo entre el medioambiente, la igualdad social y la viabili- de la integración de la ecología, con diferentes ciencias dedicadas a es-
dad económica entre todos los sectores de la sociedad global y con una tudiar el universo social y humano (Toledo, 1998). Surgen por ejemplo
perspectiva intrageneracional. La agricultura sustentable señalan Altieri la ecología política, la economía ecológica y la agroecología, que se asu-
y Nicholls (2000), contiene los siguientes componentes: una produc- me como una ciencia compleja basada en la transdisciplina y que busca
ción estable y eficiente de los recursos productivos, la seguridad y auto- atender a la crisis rural a través de sistemas de agricultura sustentable
suficiencia alimentaria, el uso de prácticas agroecológicas de manejo, la (Sevilla, 2006).
preservación de la agricultura familiar y la cultura local, la autogestión La agroecología responde al llamado de construir una agricultu-
y participación de los agricultores, al igual que la conservación ra sobre la base de la conservación de los recursos, de la agricultura

184 185
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

tradicional, local y familiar, aunada a los conocimientos modernos Los agroecosistemas sustentables presentan una serie de principios
de la ecología. Provee el conocimiento y los métodos necesarios para agroecológicos que mejoran la biodiversidad para el mantenimiento
desarrollar una agricultura que sea por un lado, ambientalmente de procesos metabólicos y reguladores claves para su funcionamien-
adecuada, y por otro, viable en términos productivos, sociales to equilibrado (Gliessmann, 2002). Un principio fundamental de la
y económicos. La agroecología entonces es definida por Gliessman agricultura sustentable es la diversificación de los sistemas agrícolas
(2002) como la aplicación de conceptos y principios ecológicos para y ganaderos que potencien los efectos positivos de la biodiversidad
el diseño y manejo de agroecosistemas sustentables. Busca integrar en la productividad, derivados de los crecientes efectos de la comple-
los saberes históricos de los agricultores con los conocimientos de mentariedad entre las distintas especies de plantas y animales para
diferentes ciencias, facilitando tanto la comprensión, el análisis y la un mejor aprovechamiento de la luz solar, del agua, de los recursos
crítica del actual modelo de desarrollo rural como el establecimien- del suelo y de la regulación natural de plagas, y para ello se proponen
to de nuevas estrategias para el desarrollo rural alternativo y también como elementos del diseño de agroecosistemas sustentables (Altieri
nuevos diseños de agriculturas más sustentables, desde un abordaje y Nicholls, 2012): las rotaciones de cultivos, los policultivos, los siste-
complejo y transdiciplinar. La agroecología entonces debe ser en- mas agroforestales, los cultivos de cobertera y mulch, y la interacción
tendida como un enfoque científico destinado a apoyar la transición entre agricultura y ganadería. Las iniciativas agroecológicas buscan la
desde los actuales modelos de desarrollo y agricultura convenciona- transformación de la agricultura industrial basada en combustibles
les hacia estilos de desarrollo rural y de agricultura más sustentables fósiles para la exportación de alimentos y agrocombustibles hacia un
(Caporal y Costabeber, 2002). paradigma rural alternativo que fomenta la producción y el consumo
local y nacional, a partir de pequeños agricultores familiares basados
en la innovación campesina, los recursos locales y la energía solar
La agricultura sustentable y sus aportaciones (Altieri y Nicholls, 2012).
para enfrentar el cambio climático La agricultura ecológica puede incrementar y mantener la fertili-
dad del suelo, un pilar fundamental para que la agricultura constitu-
La agricultura de base ecológica y sustentable ofrece un modelo centra- ya una actividad sustentable y el suelo se mantenga como un recurso
do en la regeneración y conservación de los recursos, en la diversidad renovable. La fertilización del suelo en la agricultura ecológica se hace
biológica, en la reutilización de nutrientes y en una relación sinérgica mediante diversas prácticas como abonos verdes, incorporación de
entre cultivos, animales, suelos y otros componentes biológicos. La agri- materia orgánica y estiércoles, o la utilización de composta. Estas
cultura ecológica está fundamentada en la recuperación del suelo y su actividades favorecen la estructura del suelo, imprescindible para una
fertilidad, la búsqueda de una ganadería extensiva, la defensa de la agro- óptima retención del agua y para que los nutrientes estén disponibles,
biodiversidad, la alimentación local y los canales cortos de comercializa- evita la compactación de las tierras, favorece el desarrollo de micror-
ción, busca la soberanía alimentaria en la perspectiva de un mundo rural ganismos edáficos que aseguran una correcta descomposición de los
vivo. Constituye además la única forma de restaurar terrenos agrícolas aportes de materia orgánica y un ambiente sano, nutritivo y equili-
degradados por la agricultura industrial y de reducir las emisiones de brado para las raíces, y supone además una considerable fijación de
gases efecto invernadero de este sector (Ecologistas en Acción, 2011). nitrógeno contribuyendo en la mitigación del cambio climático (Eco-
logistas en Acción, 2011). Los suelos de agricultura ecológica fijan

186 187
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

de la atmósfera entre 733 y 3000 kg de CO2 por hectárea y por año; dero fuera de temporada se puede llegar a 575 calorías invertidas por
por otra parte, las emisiones de CO2 por hectárea de la agricultura cada caloría extraída (Ecologistas en Acción, 2011). Los principios de
ecológica, son entre el 46 % y el 66 % menores que los sistemas de la agricultura ecológica son una alternativa ante el cambio climático
agricultura industrial (Stolze, et al., 2007). La agricultura ecológica que enfrenta la humanidad y de acuerdo con Kotschi y Muller (2004),
contribuye a reducir la emisión de gases efecto invernadero a través tienen un alto potencial de reducción directa e indirecta de gases efec-
de diversas formas: cerrando los ciclos de nutrientes –incluyendo to invernadero, y puede ser muy significativa en el caso de CO2 y N2O
la ganadería en sistemas agrícolas− autoabasteciéndose de recursos y en menor medida en el caso de CH4. Los principios son: a) los usos
e insumos y utilizando recursos locales, manteniendo las característi- de la tierra y su manejo que implica cubierta permanente del suelo,
cas físico-químicas de los suelos, reduciendo la erosión gracias a cu- la reducción del laboreo, la diversificación y rotaciones de cultivo,
biertas vegetales y setos, utilizando un mayor porcentaje de fuentes y la agroforestería; b) la utilización de estiércoles y residuos que refie-
energéticas renovables y un menor consumo directo de combustible re al reciclaje de residuos urbanos, a la elaboración de abonos y com-
fósil –maquinaria y mano de obra−, e indirecto al no usar productos postas y a la elaboración de biogás; c) la ganadería que implica la no
que requieren un alto costo energético en su fabricación como fer- estabulación intensiva, la alimentación con praderas y piensos locales;
tilizantes de síntesis, herbicidas, pesticidas y alimento para animales d) la fertilización del suelo que significa la integración de la agricultura
(SEAE, 2006). La contribución ambiental de la agricultura ecológica con la ganadería, la utilización de leguminosas y la reducción en las
va más allá y refiere a la conservación de la biodiversidad –flora, fauna externalidades de los nutrientes; e) cambios en la conducta del con-
y microrganismos del suelo−, a la calidad del agua −menor contamina- sumidor referido al incremento en el consumo de alimentos locales
ción por nitritos, fósforo y pesticidas, y menor costo energético en el y regionales y al aumento en el consumo de vegetales en la dieta.
tratamiento de aguas− menores emisiones de óxido nitroso y dióxido
de carbono, mejor eficiencia energética, mejor balance de nutrientes
en el suelo, menor generación de residuos y embalajes, y menor gas- Los avances hacia la sustentabilidad rural
to energético al reducir las distancias de transporte en los alimentos en Latinoamérica
(SEAE, 2006). La agricultura ecológica también permite una utiliza-
ción mucho más eficiente de la energía en comparación con la agri- El medio rural en Latinoamérica está conformado mayoritariamente
cultura industrial que gasta en promedio un 50 % más (SEAE, 2006). por comunidades campesinas e indígenas, y la agricultura en su acepción
Esto se debe fundamentalmente al ahorro energético que supone el más amplia ha sido parte fundamental en la economía y en la vida de los
manejo ecológico derivado de la fertilidad del suelo mediante insu- habitantes rurales, quienes han ido configurando una historia agrícola
mos internos (rotaciones, abonos verdes, cultivo de leguminosas), la que hace parte de la cultura local y que da cuenta de la trascendencia
no utilización de fitosanitarios y fertilizantes de síntesis y los bajos de la agricultura en la identidad y en la cotidianidad de los campesinos
niveles de externalización en la alimentación del ganado. En la agri- e indígenas. En América Latina se ubica el 45 % de los campesinos mun-
cultura industrializada el balance de energía obtenida y energía con- diales, que constituyen el 26 % de la pea latinoamericana (FAO, 1990).
sumida está cada vez más descompensado. Para obtener una caloría El escenario rural de la región presenta una larga historia rural, gran
de energía de los alimentos en manejo industrial se requieren entre diversidad ecológica, una amplia diversidad cultural, una notable agro-
ocho y diez calorías de energía y en el caso de hortalizas en inverna- biodiversidad y un profundo conocimiento campesino e indígena, re-

188 189
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

sultado de la coevolución entre las sociedades rurales y la naturaleza, objetivos: la autosuficiencia alimentaria familiar, el cuidado de los re-
todo ello representa un importante potencial para la búsqueda de al- cursos naturales y la reducción de los costos de producción. Los proyec-
ternativas orientadas hacia la agricultura sustentable. El conocimiento tos iniciales fueron realizados por grupos de campesinos e indígenas,
campesino puede aportar relevantes elementos para establecer agroeco- acompañados generalmente por organizaciones comunitarias y no gu-
sistemas con mayor resiliencia y capacidad para enfrentar los desafíos bernamentales. En muchas ocasiones, el punto de partida para la pues-
del cambio climático; de acuerdo con Altieri y Nicholls (2009) muchos ta en práctica de los procesos hacia la agricultura sustentable fueron los
agricultores se adaptan e incluso se preparan para el cambio climático, agroecosistemas locales que, bajo el conocimiento campesino tradicio-
minimizando las pérdidas en productividad mediante la utilización de nal, aún conservan los rasgos fundamentales de funcionamiento ecoló-
variedades locales tolerantes a la sequía, cosecha de agua, policultivos, gico. Para buena parte de los campesinos e indígenas latinoamericanos,
agroforestería, deshierbe oportuno, recolección de plantas silvestres la agricultura sustentable además de representar una alternativa viable,
y otras técnicas. Esto hace necesario reevaluar las tecnologías campe- ha significado la revalorización de su conocimiento local como base
sinas e indígenas como fuente imprescindible de información sobre la para su mejoramiento, a través del diálogo con la agroecología. Al paso
capacidad adaptativa de los agricultores al cambio climático; hay en del tiempo y con la participación de grupos de consumidores, ecologis-
el mundo millones de agricultores que practican tipos de agricultura tas, universidades y en algunos casos de los gobiernos locales, la agricul-
que proporcionan a los agroecosistemas una capacidad de resiliencia tura alternativa fue creciendo consistentemente y en la actualidad, ocho
notable ante los continuos cambios económicos y ambientales y que millones de hectáreas, que equivalen a 27 % de la superficie mundial se
además contribuyen sustancialmente con la seguridad alimentaria lo- ubican en América Latina, y ya hemos señalado que es la región en el
cal, regional y nacional (Altieri y Nicholls, 2009). La gran cantidad mundo con la tasa mayor y más continua de crecimiento (Willer et al.,
de sistemas tradicionales en América Latina adaptados a diferentes 2010). Esta agricultura comienza a tener un impacto positivo en los
ambientes, constituyen un patrimonio mundial que refleja el valor rendimientos y de acuerdo con Altieri y Nicholls (2000) hay miles de
y la diversidad de dichos sistemas y también da cuenta de la fascinan- casos de productores rurales que, en asociación con ONG, y otras or-
te historia de los seres humanos para adaptarse y ajustarse a un en- ganizaciones, promueven sistemas agrícolas y conservan los recursos,
torno cambiante a través del tiempo (Nicholls y Altieri, 2012). En manteniendo altos rendimientos y cumpliendo los criterios de la agro-
este sentido, resulta muy valioso el esfuerzo de la Red Iberoamericana ecología. De hecho, los aumentos de 50 % a 100 % en la producción
para el Desarrollo de Sistemas Agrícolas Resilientes al cambio climá- son bastante comunes con la mayoría de los métodos agroecológicos.
tico (Redagres) que a través de un trabajo coordinado en siete países En ocasiones, los rendimientos de cultivos que constituyen el sustento
de Latinoamérica busca identificar sistemas agroecológicos de pro- de los pobres –arroz, frijol, maíz, yuca, papa, cebada−, se han multi-
ducción campesina que han soportado eventos climáticos extremos, plicado gracias al trabajo y conocimiento local, más que a la compra
analizando los mecanismos sociales y ecológicos que han permitido de insumos costosos y capitalizando más bien la intensificación de la
a estos sistemas resistir y/o recuperarse de los impactos de los eventos. mano de obra y sinergias (Altieri y Nicholls, 2000).
El rescate, la sistematización y la difusión de estas estrategias facilita- El avance de la agricultura sustentable en la región, ha significado
rán el diseño de sistemas más resilientes al cambio climático (Nicholls también el manejo equilibrado de los recursos naturales, la conservación
y Altieri, 2012). En Latinoamérica la agricultura sustentable nace de las semillas nativas, el mejoramiento de la agrodiversidad y la dismi-
como una estrategia orientada a enfrentar la crisis rural a partir de tres nución de los impactos ambientales (Guzmán y Morales, 2011). Ante las

190 191
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

catástrofes ambientales en Latinoamérica esta agricultura ha demostra- por pequeños agricultores e indígenas y es en este sector mayoritario
do mayor capacidad de resiliencia que la agricultura convencional, y en donde tiene un importante impacto social.
el caso del huracán Mitch en Centroamérica, las parcelas con prácticas La agricultura sustentable y la agroecología siguen creciendo
de agricultura sustentable, mejoraron la cubierta vegetal, la infiltración en América Latina y existen relevantes esfuerzos de formación uni-
del agua en el suelo, redujeron la erosión severa y permitieron en un versitaria y de postgrado ya consolidados, además, la disciplina
período corto reanudar las actividades agropecuarias (Holt-Giménez, de agroecología ya hace parte de muchos programas de formación
2002). Las múltiples experiencias existentes muestran que la aplicación y es en la región donde se concentra el mayor número de cursos
del paradigma agroecológico puede traer beneficios ambientales, eco- de especialización y maestría sobre el tema. Hay también importan-
nómicos y políticos a los pequeños productores, a las comunidades tes avances en las estrategias de formación de agricultores y campesi-
rurales y a la población urbana (Altieri y Toledo, 2011), para quienes nos, a partir de sus prácticas y conocimientos, a través de estrategias
en América Latina se está gestando una triple revolución agroecoló- participativas. Los servicios de extensión y asesoría con base en la
gica −epistemológica, técnica y social− que está propiciando cambios agroecología se extienden hacia los diferentes países de la región, en
nuevos e imprevistos encaminados a restaurar la autosuficiencia local, donde organizaciones no gubernamentales y agencias institucionales
a conservar y a regenerar la agrobiodiversidad, a producir alimentos han desarrollado también estrategias para el paso hacia una agricultu-
sanos con bajos insumos y a empoderar a las organizaciones campesi- ra sustentable. La misma suerte corre la investigación agropecuaria,
nas. Estos cambios abren nuevos derroteros políticos para las socieda- un espacio donde la idea de sustentabilidad comienza a tener carta
des agrarias de Latinoamérica y conforman una alternativa totalmente de ciudadanía en proyectos y programas de universidades y centros
opuesta a las políticas neoliberales basadas en la agroindustria y en las de investigación en Latinoamérica (Caporal y Morales, 2004). Las
agroexportaciones. Para Altieri y Toledo (2011), la agroecología tiene agriculturas sustentables en América Latina, muestran que la agroeco-
un gran potencial para promover cambios sociales y agrarios trascen- logía tiene una sólida dimensión práctica capaz de ofrecer soluciones
dentes encaminados a la sustentabilidad a partir de proyectos, iniciati- concretas para la realidad rural y también crece su presencia como
vas y movimientos de inspiración agroecológica donde destacan como un referente conceptual y metodológico. Tanto en los casos realiza-
polos de innovación agroecológico las experiencias en Brasil, la región dos por organizaciones locales como por los actores institucionales,
Andina, México, Centroamérica y Cuba. es evidente el aporte realizado por la agroecología; su énfasis en la
Las experiencias en Latinoamérica muestran la viabilidad de las agricultura familiar, en la soberanía alimentaria, en el uso sustenta-
estrategias orientadas hacia una agricultura sustentable, basada en los ble de los recursos naturales, en la promoción de la agrodiversidad
principios agroecológicos, y además, han hecho aportes fundamentales y la biodiversidad, y en la participación local, han facilitado el avance
desde el conocimiento indígena y campesino para el avance conceptual hacia agriculturas más sustentables en las comunidades campesinas
y metodológico de la agroecología. Siguiendo a Wezel y colaboradores e indígenas involucradas.
(2009), en América Latina la agroecología comienza como un movi-
miento social y como una práctica de agricultura ecológica y posterior-
mente se constituye en una ciencia. Ello explica quizá el hecho de que
la agricultura ecológica en la región es practicada mayoritariamente

192 193
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

Reflexiones finales y multifuncional como una manera de enfrentar de raíz el cambio cli-
mático y contribuir a enfriar el planeta. La última reflexión atiende
Ante la crisis de la civilización industrial y sus efectos ambientales, a los avances de la agroecología y muestra desde experiencias concretas
expresados en fenómenos como el cambio climático, aparece la ur- las aportaciones que esta nueva ciencia puede hacer en los procesos de
gencia y la necesidad de construir diversos proyectos civilizatorios transición hacia sistemas agropecuarios más sustentables. La agroeco-
alternativos donde las relaciones entre la sociedad y la naturaleza, logía avanza también como una ciencia ubicada en el paradigma de
y entre las sociedades rurales y las urbanas estén basadas en el para- la complejidad y orientada a la sustentabilidad, y ha dejado de ser un
digma de la sustentabilidad. En América Latina, donde las culturas enfoque marginal para ir transformándose en una orientación teórica
rurales y especialmente los campesinos e indígenas provienen de ci- de fundamental importancia en la región. En el medio rural latinoa-
vilizaciones muy diversas para las cuales la naturaleza juega un papel mericano, la agroecología está llamada a jugar un relevante papel en
central, existe una gran posibilidad para la construcción de proyec- las alternativas a la crisis rural fortaleciendo los procesos de sustenta-
tos civilizatorios alternativos, en los que una agricultura sustentable bilidad rural orientados hacia sociedades alternativas.
y multifuncional contribuya activamente a enfrentar la crisis rural y el
cambio climático, en la transición hacia sociedades más sustentables
y más justas. El cambio climático es uno más de los impactos de la agri- Bibliografía
cultura industrial que además ha causado una crisis rural global que
afecta no solamente a las familias rurales y al medioambiente, sino que Altieri, M. (2001). Biotecnología agrícola. Mitos, riesgos ambientales
tienen un fuerte efecto en la producción de los alimentos para con- y alternativas. California, Estados Unidos: Food First/CIED/
sumidores y los ciudadanos urbanos. Los movimientos sociales hacia Clades.
la sustentabilidad han demostrado la importancia de la articulación Altieri, M. y Nicholls, C. (2000). Agroecología: Teoría y práctica para
de los urbanos y los rurales en torno al crucial tema de los alimentos, una agricultura sustentable. México: Ed. Pnuma/Organización de
para fortalecer las experiencias de agricultura sustentable, de comer- las Naciones Unidas.
cio justo y consumo responsable como alternativas a la crisis y como __________ (2009). Cambio climático y agricultura campesina: im-
un paso para la construcción de una conciencia planetaria y avanzar pactos y respuestas adaptativas. Leisa, Revista de Agroecología, 24
hacia sociedades más sustentables. La agricultura sustentable continúa (4).
creciendo en el mundo, especialmente en Latinoamérica con agricul- __________ (2012). Agroecología: única esperanza para la so-
tores familiares, campesinos e indígenas y demostrando su viabilidad beranía alimentaria y la resiliencia socioecológica. Colombia:
para cumplir funciones sociales, económicas, culturales y ambientales. Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología (Socla).
Esta agricultura además, ha evidenciando una notable reducción en Altieri, M. y Toledo, V. (2011). La revolución agroecológica en
los elementos que contribuyen al cambio climático. Las experiencias Latinoamérica. Colombia: Sociedad Científica Latinoamericana
recientes dan cuenta de que los movimientos sociales globales y loca- de Agroecología (Socla).
les, son el factor clave en la movilización y presión hacia los gobiernos Berdegué, J. y Schjetmann, A. (2008). La desigualdad y la pobreza
y los organismos internacionales, para el diseño y puesta en práctica como desafíos para el desarrollo territorial local. Revista Española
de políticas públicas orientadas a fortalecer la agricultura sustentable de Estudios Agrosociales y Pesqueros, (218).

194 195
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

Berger, J. (2006). Puerca Tierra. Madrid, España: Editorial Alfaguara. Garrido, F. (2007). Sobre la epistemología ecológica. En Francisco
Boff, L. (2008). La opción Tierra: la solución para la tierra no cae del Garrido, Manuel González de Molina, José Luis Serrano y José
cielo. Cantabria, España: Editorial Sal Terrae. Luis Solana (eds.). El paradigma ecológico en las ciencias sociales.
Bonfil, G. (1994). México profundo: una civilización negada. México: Barcelona, España: Editorial Icaria.
Editorial Grijalbo. Gliessman, S. (2002). Agroecología: procesos ecológicos en agricultura
Bové, J. y Dufour, F. (2001). El mundo no es una mercancía: los sustentable. Turrialba, Costa Rica: Litocat.
agricultores contra la comida basura. Barcelona, España: Editorial __________ (2007). Agroecology: the Ecology of Sustainable Food
Icaria. Systems. Florida, Estados Unidos: crc Press.
Bové, J. y Dufour, F. (2005). La semilla del futuro. Barcelona, España: González de Molina, M. (2004). Historia y medio ambiente. Morelia,
Editorial Icaria, México: Ediciones Jitanjafora.
Calle, Á. (2005). Nuevos movimientos globales: hacia la radicalidad Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático
democrática. Madrid, España: Editorial Popular. (2008). Cambio Climático 2007. Informe de Síntesis. Ginebra,
Caporal, F. y Costabeber, J.A. (2002). Analise multidimensional da Suiza: IPCC.
sustentabilidade: uma proposta metodologica a partir da agro- Guzmán, G., González de Molina, M. y Sevilla, E. (2000). Introducción
ecología. Brasil: Ediciones Emater/Ascar. Revista Agroecología a la agroecología como desarrollo rural sostenible. Madrid/Barcelona/
e desenvolvimento rural sustentavél, 3 (3). México: Ediciones MundiPrensa.
Caporal, F. y Morales-Hernández, J. (2004). La agroecología des- Guzmán, G. Morales-Hernández, J. (2011). Agroecología y agricultura
de Latinoamérica: avances y perspectivas. Disponible en: <www. ecológica. Aportes y sinergias para incrementar la sustentabilidad
redecapa.org.br>. agraria. Revista Agroecología, 6.
De Schutter, O. (2010). La agroecología y el derecho a la alimentación. Halwell, B. y Nierenberg, D. (2007). Cultivar en las ciudades. En The
Informe del Relator Especial sobre el derecho a la alimentación Worldwatch Institute, La situación en el mundo: nuestro futuro
al Consejo de Derechos Humanos de la Asamblea de la ONU. urbano. Barcelona: Editorial Icaria.
(Documento A/HRC/16/49). Organización de las Naciones Hessel, S. (2011a). Indignaos: un alegato contra la indiferencia y a favor
Unidas. Disponible en: <http://www2.ohchr.org/english/issues/ de la insurrección pacífica. Barcelona: Editorial Paidós.
food/docs/A-HRC-16-49_sp.pdf>. __________ (2011b). Comprometeos: ya no basta con indignarse.
Ecologistas en Acción (2011). Agroecología para enfriar el planeta. Barcelona: Editorial Paidós.
Madrid, España: Cuadernos 19. Hessel, S. y Morin, E. (2011). El camino de la esperanza: una llamada
Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (2001). Informe sobre la a la movilización cívica. Barcelona, España: Editorial Paidós.
pobreza rural 2001. Roma, Italia: Palombi. Holt-Giménez, E. (2002). Measuring Farmers Agroecological
Gardne, G. y Halweil, B. (1997). Nutrir adecuadamente a los Resistence After Hurricane Mitch in Nicaragua: a Case Study in
desnutridos y a los alimentados. En Brown Lester y Starke Lin- Participatory, Sustainable Land Management Impact Monitoring.
da (eds.). La situación del mundo, informe anual del Worldwatch Agriculture, Ecosystems and Environment, 93 (1-3). 87-105.
Institute sobre medio ambiente y desarrollo. Barcelona, España:
Editorial Icaria.

196 197
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Agricultura y sustentabilidad rural...

Holt-Giménez, E. (2008). Campesino a campesino. Voces de Nicholson, P. (2006). La soberanía alimentaria como derecho de los
Latinoamérica. Movimiento Campesino a Campesino para la pueblos, nuevas exigencias y retos para los actores de la cooperación.
agricultura sustentable. Managua/California: Simas/Food First En Fernández Duch, Fernando (coord.). Soberanía alimentaria:
Books. objetivo político de la cooperación al desarrollo en zonas rurales.
Kotschi, J. y Muller-Samann, K. (2004). The Role of Organic Barcelona, España: Editorial Icaria.
Agriculture in Mitigating Climate Change. A Scooping Study. Nicholls, C. y Altieri, M. (2012). Identificando agroecosistemas
Bonn, Alemania: Ifoam. resiliencia al cambio climático para el siglo XXI. Revista Cooperación
Lee, K. (2007). Un mundo en proceso de urbanización. En The Internacional, 7.
Worldwatch Institute. La situación del mundo: nuestro futuro Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y alimenta-
urbano. Barcelona, España: Editorial Icaria. ción, FAO (1990). Production Yearbook. Roma, Italia: Ediciones
Lehman, K. (2005). Por un sistema alimentario sustentable y glo- de la FAO.
bal. Agroecología y desarrollo sustentable. Memoria del segundo __________ (2003). El estado mundial de la agricultura. Roma, Ita-
Seminario Internacional de Agroecología. México: Ediciones de la lia: Ediciones de la FAO.
Universidad Autónoma Chapingo. Riechmann, J. (2003). Cuidar la T(t)ierra: Políticas agrarias y ali-
Lappe-Moore, F., Collins, J., Rosset, P. y Esparza, L. (2005). Doce mentarias sostenibles para entrar en el siglo XXI. Madrid, España:
mitos sobre el hambre: Un enfoque esperanzador para la agricultura Editorial Icaria.
y la alimentación del siglo xxi. Madrid, España: Editorial Icaria. Rist, S. (2003). Organic Agriculture as Social Movement. Re-thinking
Martínez-Alier, J. (2006). El ecologismo de los pobres, conflictos ambien- Sustainable Agriculture in Developing Countries. En Lahmar,
tales y lenguajes de valoración. Barcelona, España: Editorial Icaria. Rabah., Martin Held y Luca Montanarella. People Matter: Food
Morales-Hernández, J. (2004). Sociedades rurales y naturaleza. En Security and Soils. Montepellier, Francia: Torba Soil et Sociétés.
busca de alternativas hacia la sustentabilidad. México: Instituto Scherr, S. y Sajak, S. (2009). Farming and Land Use to Cool the
Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (Iteso) Planet. En The Worldwatch Institute. State of the World: In to a
/Universidad Iberoamericana León. Warming World. Disponible en: <https://www.worldwatch.org/
__________ (2011). La agroecología en la construcción de alterna- files/pdf/SOW09_chap3.pdf>.
tivas hacia la sustentabilidad rural. México: Coediciones Iteso Sociedad Española de Agricultura Ecológica (2006). Contribución
y Editorial Siglo XXI. de la agricultura ecológica a la mitigación del cambio climático,
Morin, E. y Nicolas, H. (2008). El año I de la era ecológica. Barcelona, en comparación con la agricultura convencional. España: SEAE/
España: Editorial Paidós. Fundación Instituto de Agricultura Ecológica y Sostenible.
Morin, E. (2011). La vía para el futuro de la humanidad. Barcelona, Sevilla-Guzmán, E. (2006). De la sociología rural a la agroecología.
España: Editorial Paidós. Barcelona, España: Editorial Icaria.
Movimiento de Agroecología Latinoamericana, Maela. (2006). Plan Stolze, M. (2007). The Environmental Impacts of Organic Farmer in
estratégico 2006-2009. México: Ediciones de Maela. Europe. Stuttgart, Alemania: Universidad de Hohenheim.

198 199
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática

Tibaijuka, A. (2007). Prólogo. En The Worldwatch Institute. La


situación del mundo: nuestro futuro urbano. Barcelona: Editorial
Icaria.
Toledo, V.M. (1990). Modernidad y ecología: la nueva crisis planeta-
ria. Revista Ecología Política, 3. Epílogo
__________ (Noviembre-diciembre, 1992). Utopía y naturaleza:
el nuevo movimiento ecológico de campesinos e indígenas en Por Francisco Javier Velasco31
América Latina. Revista Nueva Sociedad, 122.
__________ (1998). Estudiar los rural desde una perspectiva inter- Desde hace ya varios lustros, el desarrollo de una profunda crisis eco-
disciplinaria: el enfoque ecológico-sociológico. Memorias del V lógica mundial que pone en entredicho la supervivencia de la especie
Congreso Latinoamericano de Sociología Rural. México: Ediciones humana y el equilibrio global de la trama de la vida, se ha hecho evi-
Universidad Autónoma Chapingo/ Colegio de Postgraduados. dente. Se trata de una crisis que entronca con y se superpone a una
__________ (2000). La paz en Chiapas. Ecología, luchas indígenas y perturbación mayor, en una coyuntura histórica en la que el proceso
modernidad alternativa. México: Instituto de Ecología-UNAM/ civilizatorio dominante hace frente a sus límites naturales, con una
Ediciones Quinto Sol. profusión simultánea de desequilibrios sociales, económicos, políticos
Toledo, V.M., Alarcón, P y Barón, L. (2002). La modernización y ecológicos. En el contexto de esta crisis se inserta el calentamiento
rural de México: un análisis socioecológico. México: Coediciones climático del planeta Tierra, cuya causa principal se remite al aumento
Semarnat/Instituto Nacional de Ecología/UNAM. acelerado y exponencial de emisiones de gases de efecto invernadero.
Toledo, V.M y Barrera-Bassols, N. (2008). La memoria biocultural. Ciertamente, otras dinámicas y procesos socioambientales concurren
La importancia ecológica de las sabidurías tradicionales. Barcelona; en la degradación extrema del ambiente, entre ellos podemos citar la
España: Editorial Icaria. deforestación masiva de bosques y selvas, la contaminación de cuerpos
Wezel, A., Bellon, S., Doré, T., Francis, C., Vallod, D. y David, C. de agua, la creciente polución atmosférica, la erosión y el envenena-
(2009). Agroecology as a Science, a Movement and a Practice. miento de los suelos en grandes extensiones de tierra, entre otras. La
A Review. Agronomy for Sustainable Development. Disponible en: destrucción progresiva del marco natural en el que se han desenvuelto
<www.agronomy.journal.org>. los hombres y mujeres a lo largo de miles de años, está en la raíz de serios
Willer, H. y Lukas K. et al. (2010). The World of Organic Agriculture. problemas que en la actualidad azotan a grandes sectores de la humani-
Statistics and Emerging Trends. Suiza/Alemania: Research dad, tales como sequías, inundaciones, enfermedades diversas, carestías,
Institute of Organic Agriculture International Federation of hambrunas, migraciones forzadas y guerras por el control de recursos.
Organic Agriculture Movements (Ifoam). El panorama que confrontan otros seres vivos no es menos preocupan-
te: empobrecimiento de la biodiversidad (que implica una extinción
acelerada de especies), desertización y degradación de numerosos eco-
sistemas, que a su vez inciden peligrosamente en las condiciones de

Escuela Venezolana de Planificación.


31

200
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática Epílogo

existencia y perpetuación de la propia vida humana en el planeta. No creciente se amplía la percepción social de serias y definitivas amenazas
obstante, el cambio climático condensa y revela el dramático alcance a la posibilidad de vivir en sociedades construidas en torno a valores
de la crisis ecológica mundial y de la gran crisis civilizatoria que se de libertad, solidaridad, justicia social, tolerancia, democracia, equili-
desarrolla en un marco de globalización de la economía y extensión brio y diversidad, de una vorágine apocalíptica que se cierne sobre toda
del capitalismo a escala mundial. En sus aspectos medulares la crisis la biosfera. Pero las élites políticas, militares y empresariales hacen gala
se asocia con una perspectiva, una forma de relación y una sensibi- de una lamentable ceguera, optando cada vez más por estrategias de
lidad que fundamentan el imperativo de conquistar y someter a la ocultamiento y represión para hacer frente a las insurgentes protestas
naturaleza. Esta constelación es proclive a la emergencia de una ac- que se configuran en el universo social en torno a los efectos reales
ción doble vinculada a una doble creencia. En primer lugar, se trata y potenciales del cambio climático. Como hemos podido apreciar en
de actuar partiendo de la premisa según la cual las organizaciones eco- las distintas secciones de esta publicación, factores relativos a nuestra
nómicas y sociales pueden construirse y mantenerse de manera inde- manera de comprender y habitar el mundo (la ciencia y la tecnología, la
pendiente de los ecosistemas y pueden disponer de manera indefinida producción, el intercambio y el consumo, las prácticas de la democra-
de los recursos provistos por la naturaleza. Esta idea supone que las cia, los dispositivos burocráticos y legales de regulación, el “desarrollo”)
innovaciones están en capacidad de controlar, resolver y colmar por se asocian de manera directa e indirecta en el análisis y el abordaje del
medios técnicos las fallas e insuficiencias de la naturaleza (el cambio cambio climático, generando aportes importantes. Como toda obra es
climático entre ellas), vale decir, dar origen a una segunda naturale- finita y limitada, resulta obvio que no podemos aspirar a que los au-
za a través de manipulaciones, intervenciones y transformaciones tores abarquen todos y cada uno de los aspectos, factores, problemas,
sucesivas. En segundo lugar, se refiere a una noción que se remonta consecuencias y posibilidades de acción que involucra el análisis del
al origen mismo del capitalismo y que impulsa a obrar asumiendo que cambio climático como tema central. Sin embargo, nos permitimos
la economía y las fuerzas dominantes pueden, de manera indefinida sugerir para una hipotética segunda parte de este libro, o bien para con-
y en nombre de la rentabilidad, el beneficio, el progreso (y también tribuciones individuales de estos y/u otros autores, ciertos temas que
del “socialismo”), apropiarse de las sociedades reduciéndolas a campos a nuestro juicio son pertinentes y necesarios para el análisis integral
de expansión del capital. Más de veinte años después de la Cumbre del cambio climático en la medida que refieren a, o provienen de ricas
de la Tierra (Río de Janeiro, 1992), casi nada se ha hecho de manera experiencias de lucha e intentos de creación en el campo del pensa-
concreta para evitar un incremento substancial y posiblemente irre- miento: la ecología política y la ecología social, la educación popular, el
versible del proceso de calentamiento global. En la práctica, poco han escenario de la geopolítica y los conflictos socioambientales internacio-
valido los innumerables informes bien sustentados, los pronuncia- nales, el ecofeminismo, los movimientos por la justicia ambiental y la
mientos, llamados, encuentros, convenios y tratados, ya que el balance justicia climática, la crítica de la visión tecnocrática del ambientalismo,
climático en nuestros días es francamente alarmante. La urgencia de la economía ecológica, la propuesta del decrecimiento y sus posibles
combatir el cambio climático contrasta agudamente con los escasos relaciones dialógicas con la idea del buen vivir, las coincidencias y des-
y tibios compromisos asumidos para impulsar estrategias y accio- encuentros entre las opciones favorables al uso de energías renovables
nes de remediación, los cuales, dicho sea de paso, están fuertemente y las que apuestan por las energías alternativas, el aporte de los pue-
mediatizados por consideraciones cortoplacistas y superficiales que blos indígenas a la lucha contra el calentamiento global, entre otras.
se hacen en los círculos de poder de unos pocos países. De manera Para ello consideramos imprescindible ser consecuentes con enfoques

202 203
Narrativas contrahegemónicas de la crisis climática

y procedimientos que faciliten la apropiación colectiva de debates que


no pueden dejarse solo en manos de los expertos, los cuales permitan
la conjugación creativa de consideraciones ecológicas y sociocultura-
les. Valga señalar aquí que resultaría imperdonable soslayar el hecho
de que la problemática del clima global, una prioridad planetaria in-
dudable, resulta ser primero que todo el fruto de llamados de atención
y de investigaciones importantes de sectores de la comunidad cien-
tífica y académica, pero también del trabajo constante de contra-ex-
pertos independientes y alternativos, de ciudadanos y ciudadanas que
confrontan cotidianamente los discursos hegemónicos de gobiernos
y transnacionales.

La presente publicación se terminó de


editar en las oficinas de Fundambiente, en
la ciudad de Caracas, en el mes agosto del
año 2016.

204