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U.·.T.·.O.·.S.·.A.·.A.·.G.·.I.·.

S.·.E.·.P.·.

“EL PRIMER Y EL SEGUNDO MANDAMIENTO”

M.·.S.·. RAMIRO ZALLES PINELL

“…28 Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había
respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? 29 Jesús le
respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el
Señor uno es. 30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con
toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. 31 Y el segundo es
semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que
éstos. 32 Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y
no hay otro fuera de él; 33 y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con
toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que
todos los holocaustos y sacrificios. (“Mordechai Ben Yohanan” Marcos 22:28-33)

“…17 No penséis que he venido para abolir la TORAH o los profetas; no he venido para
abolir, sino para cumplir. 18 Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la
tierra, no se perderá ni la YUD más pequeña ni una NIQUD de la ley hasta que toda se
cumpla.… (“Levi Ben Alfeo” Mateo 5:17-18)

INTRODUCCIÓN

Tradicionalmente se tiene la errónea idea de que el Rabí “Yashua Ben Yosef”


(Jesús) habría cambiado el curso del desenvolvimiento natural de las enseñanzas
sagradas que hoy se llaman “Antiguo Testamento” (Tanaj), al abolir la “Primera
Ley” (Ley Mosaica) entregada en la “Torah” (Pentateuco) al patriarca “Moshe
Ravenu” (Moisés) en el Monte Sinaí y los 613 “Mitzvot” (Preceptos), en dos
“Nuevos Mandamientos”, cuando en realidad estos dos, resumen de manera
lúcida las enseñanzas del Volumen de la Ley Sagrada. Por lo tanto para
comprender “Cabalmente” (es decir Cabalísticamente) las enseñanzas del
maestro Yashua, y el enorme significado e importancia de los mismos, debemos
comprender el contexto histórico y el camino de sus enseñanzas.

Lo cierto es que Yashua, nació judío, vivió como judío, y murió como tal, lo cual
quedó corroborado por la sentencia romana clavada en el madero, que
sentenciaba como un crimen político el supuesto auto-proclamamiento de Yashua
como “Rey de los Judios” (I.N.R.I.), y cuya traducción al hebreo es “Yashúa
HaNotzri W'Melej HaYehudim”, que en caracteres hebreos reza Y.H.V.H. (‫ )יהוה‬El
nombre “Inefable” del G.·.A.·.D.·.U.·., no es de extrañarse que muchos judíos se
opusieran al mencionado cartel romano. (“Yohanan Ben Rá'am” Juan 19:20)

De manera un tanto resumida, podríamos decir que la “Ley” contenida en las


escrituras sagradas del “Tanaj” (Antiguo Testamento) fue encarnada y llevada
como ejemplo de vida por el Maestro Yashua, el “Sublime Rabí de Galilea”,
expresada en su sacrificio póstumo, y en su Primer y Segundo Mandamientos.
Ellos transmitieron desde entonces esta noble enseñanza a toda la humanidad.

PRIMER MANDAMIENTO: AMAR A D-OS SOBRE TODAS LAS COSAS


“…4 Escucha, oh Israel, el SEÑOR es nuestro D-os, el SEÑOR uno es. 5 Amarás al
SEÑOR tu D-os con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza… (“Devarim”
Deuteronomio 6:4-5)

La “Unidad” Divina es motivo y razón fundamental del Amor al G.·.A.·.D.·.U.·., es


por esto que se requiere el desarrollo de la Inteligencia, de la razón y sobre todo
de la Conciencia. Porque es precisamente la Conciencia, entendida como el
verdadero M.·.S.·., la expresión más pura de este amor. En nuestro Ritual y en sus
profundas enseñanzas leemos que la Inteligencia y la Razón por si solas no son
suficientes, ya que el Ser Humano ha sido capaz de las más grandes atrocidades,
bajo el argumento de los más nobles ideales, solamente por Sofismas
(Argumentos falsos o capciosos que se hacen pasar por verdaderos), errores de
altísimo costo para la humanidad en su conjunto, que no hubieran ocurrido si las
máximas Mas.·. y las enseñanzas de Amor del Primer y Segundo Mandamiento
del M.·.S.·., hubiesen iluminado el camino en aquellas épocas oscuras.

En este sentido deberíamos asimilar a la Conciencia como la semilla, y al Amor


como el árbol que representa el ejercicio libre de esa Conciencia (el Árbol de la
Vida Eterna), por lo tanto el Amor a D-os sería un “Ejercicio Consciente” de la Fe,
y el Amor al prójimo un “Ejercicio Consciente” de la Fraternidad.

No se puede amar aquello que no se conoce, y por eso la máxima sobre uno de
los pilares del Oráculo de Delfos rezaba, “Hombre, Conócete a ti mismo”, es por lo
tanto, en el interior de uno mismo, en el centro matemático del círculo y las
paralelas, “lugar en que ningún H.·. puede errar”. Donde se asciende al
conocimiento de esta “Realidad Superior” y se accede a través de ella a los
“Mundos Espirituales”, este conocimiento espiritual fue acertadamente llamado
“Gnosis”, y no representa el conocimiento acumulativo e irreflexivo, sino el
conocimiento verdadero y personal de lo “Trascendente”, iluminado por la “Luz No
Material” (Ain Soph Aur).

SEGUNDO MANDAMIENTO: AMAR AL PRÓJIMO COMO A UNO MISMO

En un mundo cada vez más individualista y egocéntrico, muchas personas son


invadidas por un sentimiento de desamparo y soledad, sin embargo la Mas.·. en
sus antiguas enseñanzas nos muestra que el Niv.·. debe acercarnos y reunirnos.
La igualdad por lo tanto, tampoco es un aspecto externo (racial o de género) es un
factor interno. Sí asumimos que fuimos creados “a imagen y semejanza” del
G.·.A.·.D.·.U.·., comprenderemos que esa imagen no es para nada exterior,
puesto que D-os no tiene cuerpo ni nada que se le parezca, es una imagen
interior. Al comprender la consustancia del Alma, es decir que todas las Almas no
son aparentemente iguales, sino que comparten una misma naturaleza (co-
sustanciales), es decir que son idénticas, entenderemos que el “Prójimo”, no es
otro, si no nosotros mismos, y que todo lo que hacemos por el otro, a favor o en
contra de él, nos lo hacemos a nosotros mismos.

REFLEXIÓN PERSONAL

El centro de convergencia del Primer y el Segundo Mandamiento es el Amor, sin


embargo el Amor no es un sentimiento, Mas.·. hablando, el Amor es la expresión
de la Caridad, entendiendo la raíz semántica Caritas como “cuidar”. Cuidar del otro
debe ser un acto reflexivo y sobre todo consciente, es en este acto de entrega a
D-os y a toda la humanidad que el M.·.S.·. realiza su obra más noble y productiva,
es decir, al servicio de los demás. Ningún objeto del mundo físico, ni ningún ser
humano pueden servir de intermediarios entre el Hombre y el G.·.A.·.D.·.U.·., es
solamente a través del M.·.S.·., despertando nuestra Conciencia, que podemos
alcanzar la luz de los mundos superiores y conectarnos con la Conciencia
Universal, para expresar Amor verdadero, tanto a D-os como a nuestros HH.·. de
la manera más sincera y desinteresada.

He cumplido P.·.M.·.

Valle de La Paz, octubre de 2017 e.·.v.·.