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Autonomía de las personas en su

atención en salud.

Integrantes:

Macarena Alvarado

Marcela Paz Castillo

Sebastián Higuera

Michelle Lerou

Silvia Montoya

Polet Muñoz

Paola Ojeda

Matías Piñeiro

María José Riquelme

Paulina Sobarzo

Katherine Subiabre

Asignatura: Ética en Salud

Docente: Verónica Riveros


Introducción

En términos generales la autonomía de una persona es la capacidad o condición


de desarrollar tareas de una manera independiente para hacer elecciones, tomar
decisiones y asumir las consecuencias de las mismas. De igual modo en salud la
autonomía garantiza que el ser humano, no sea utilizado como un simple objeto para la
ciencia, y que el hecho de convertirse en paciente no lo despoje de sus derechos
fundamentales ni de los valores que configuran su estilo de vida. La autonomía es un
concepto introducido por Kant en la ética, de esta manera el término autonomía tiene un
sentido formal lo que significa que las normas morales le vienen impuestas al ser humano
por su propia razón y no por ninguna instancia externa a él. En Bioética tiene un sentido
más concreto y se identifica con la capacidad de tomar decisiones y de gestionar el propio
cuerpo, y por lo tanto la vida y la muerte de los seres humano, este concepto se nutre de
diversas disciplinas que se interesan por el respeto del ser humano, de sus derechos y de
su dignidad. Es importante tener en cuenta que todos estamos convocados a vivir nuestra
vida con una autonomía desde la que nos hacemos cargo de nosotros mismos con
responsabilidad; todos los sujetos éticos son sujetos con responsabilidad que deben
decidir por criterios adecuados y hacerse cargo de las consecuencias de los propios
actos, lo contrario sería una expresión de paternalismo que interioriza, que no reconoce
plenamente la dignidad del otro.

Objetivos:

● Determinar las características de la autonomía.

● Conocer la importancia de la autonomía de las personas en Salud.

● Conocer acerca de las leyes asociadas a la autonomía de las personas en Salud.

● Comprender el paradigma básico de la autonomía.

● Determinar la relación entre el sexto derecho de las personas y la autonomía en Salud.


Autonomía

Autonomía proviene del vocablo latín auto que significa “uno mismo” y nomos quiere decir
“norma”, esto nos indica que la autonomía es la capacidad que tiene una persona o
entidad de establecer sus propias normas y regirse por ellas a la hora de tomar
decisiones. En la psicología la autonomía se describe como la capacidad que tiene un
individuo de sentir, pensar y tomar decisiones por sí mismo. Este concepto abarca una
serie de características y elementos referentes con la autogestión personal.

En la antigua Grecia, la autonomía en relación con el carácter independiente de las


ciudades – estado, ya que cada una se regía por sus propias leyes, y es con este sentido
tal como será interpretado en la Modernidad por la teoría ética kantiana.

Kant se inscribe en un contexto general en que el hombre cobra una importancia capital
en lo que respecta a la libertad y a la responsabilidad de la propia vida en todos los
ámbitos en la que ésta se expresa: conocimiento, religión, estado, economía y moral.

Para Kant toda norma moral que regule las relaciones humanas debe derivarse de la ley
denominada imperativa categórica que expresa la obligación de actuar de manera tal que
la máxima o norma concreta del obrar de cada persona, en cualquier circunstancia, no
contradiga la ley universal. Cada persona debe actuar convencida que esa es la forma en
que querría que los demás obrasen con ella, en una circunstancia semejante.

Es así que la autonomía posibilita al hombre su esencia, expresada en su acción


personal, como resultado de su deliberación y decisión. Esto es lo que hace del hombre
una persona y su dignidad. Ser que se da a sí mismo sus propias leyes y que de acuerdo
a ellas se autogobierna, constituyéndose en autor de su propia vida por el ejercicio de la
libertad en lo que respecta a determinar lo que considera mejor para sus intereses
humanos. El hombre en su condición de ser libre hace de él un valor absoluto. D e aquí
surge la obligación de respetar al ser humano en su dignidad de persona, no manipularlo
como un medio, sino se debe favorecer el ejercicio de la autonomía de su voluntad que es
su capacidad de decidir sobre su propia vida.
Autonomía de las personas en salud

El derecho a la salud y a su preservación, se encuentra estrechamente ligado con el


derecho a la dignidad, porque cualquier menoscabo a aquel que incide negativamente en
el sujeto y en el núcleo más próximo de sus afectos y lazos sociales.

En esta temática la voluntad del paciente adquiere un rol protagónico, toda vez que la
posibilidad de aceptar o rechazar un tratamiento médico hace a la automedicación y
autonomía personal.

El principio de autonomía personal que también podemos denominar de reserva o auto


referencia, está contenido en el artículo 19 de la ley Fundamental. El precepto
constitucional recepta el principio de autonomía personal y el derecho a la privacidad en
forma específica, como norma de apertura del sistema de derechos individuales.

Este principio implica que cada persona adulta, mayor de edad- excluye a los menores –
con consentimiento, es decir, que posea discernimiento, intención y libertad – no se aplica
a los incapaces que no comprendan sus actos, puede escoger el que considere “mejor
plan de vida” para sí misma, aunque este implique un daño personal. Sólo el daño a
terceros opera como límite a la elección del propio plan elegido.

Por lo tanto, todas las personas, adultas y capaces tienen derecho a realizar opciones, de
conformidad con sus propios valores. Como contrapartida, debe primar un absoluto
respeto sobre esa libre elección, aún cuando pueda parecer irracional o imprudente.
El Sexto Derecho de las Personas: De la Autonomía de las personas en su atención
en salud.

Consiste en que la persona tiene derecho a expresar libremente su voluntad en relación a


su atención de salud, una vez cumplido respecto de ellas el “derecho a la información”.
Para la obtención del consentimiento informado, así como para aquellas decisiones que
pueden adoptar cuando exista un estado de salud terminal, existirá un reglamento
especial dictado por el MINSAL. Derecho a pedir el alta voluntaria cuando se rechacen, o
desee interrumpir el tratamiento recomendado o medicamentos al efecto, en estos casos,
la Dirección del establecimiento podrá determinar el alta forzosa, con previa consulta al
Comité de Ética que corresponda. Este derecho de autonomía se encuentra limitado de
varias maneras:

● La ley no permite acelerar artificialmente la muerte, la eutanasia ni el auxilio al suicidio.

● Incluso en aquellas conductas que sí están permitidas por la ley, la voluntad del
paciente puede quedar anulada en varios casos:

 En casos graves es obligatoria la intervención del Comité de Ética, de modo que


el médico no puede acceder de inmediato al requerimiento del paciente.
 En casos menos graves, la intervención del Comité de Ética queda a discreción
del médico, de modo que también puede negarse a acceder a la voluntad del
paciente.
 El establecimiento de salud puede decretar alta forzosa en vez de someterse a la
voluntad del paciente.
 El derecho del médico a la objeción de conciencia también podría
hipotéticamente funcionar como un límite a la libertad del paciente. El paciente
podría inhibirse de ejercer su derecho si sabe que el médico puede renunciar a
seguir tratándolo y él no quiere perderlo.
Consentimiento informado

El paradigma básico de la Autonomía es el Consentimiento Informado. La Ley de


Autonomía del Paciente establece la obligación de recabar el consentimiento libre y
voluntario del paciente con carácter previo a cualquier tipo de intervención tras ofrecerle la
información adecuada. Esta norma básica concreta las situaciones en que el
consentimiento informado se prestará por escrito, así como las excepciones a dicho
consentimiento. Esa información es imprescindible en todo acto médico; desde un simple
vendaje, extracción de sangre, o vacunación hasta los actos más complejos como un
trasplante hepático.

El 24 de abril de 2012, se publicó en el diario Oficial la ley N 20.584 que regula los
derechos y deberes de los pacientes. Esta ley regula el consentimiento informado del
paciente, proporcionándole autonomía para decidir qué procedimientos médicos pueda
someterse. La ley regula también el derecho a obtener la información necesaria para
poder prestar el consentimiento. La ley establece limitaciones a esta autonomía,
prohibiendo la aceleración artificial de la muerte, la eutanasia y el auxilio al suicidio.

Regulación del consentimiento informado:

 El paciente tiene derecho a aceptar o rechazar cualquier tipo de tratamiento de


salud que le concierne. La ley agrega que el consentimiento debe ser ejercido en
forma libre, voluntaria, expresa e informada. La ley exige que el profesional
proporcione al paciente información oportuna, adecuada, suficiente y
comprensible. Esta información debe abarcar su estado de salud, el posible
diagnóstico de su enfermedad, alternativas de tratamiento disponibles y los
riesgos que puedan representar, el pronóstico esperado y el proceso
postoperatorio visible. Si no fuere posible entregar esta información al paciente,
debe ser facilitada a su representante legal o a la persona bajo cuyo cuidado se
encuentre. El paciente tiene derecho a un consentimiento informado, que le
permita rechazar cualquier tratamiento médico, el paciente debe recibir
información completa y oportuna.

La ley contempla tres hipótesis en las cuales se puede ejecutar procedimientos sin contar
con su voluntad del paciente o su apoderado:

1.- Cuando la falta de intervención implique un riesgo para la salud pública.

2.- Cuando la intervención médica inmediata sea necesaria para prevenir riesgo vital o
secuela funcional grave y el paciente no pueda manifestar su voluntad por su condición de
salud.

3.- Cuando el paciente esté incapacitado para consentir


 El paciente terminal tiene derecho a oponerse a medidas que prolonguen
artificialmente su vida. La ley reitera la prohibición de acelerar artificialmente la
muerte.
 Está prevista la intervención de un Comité de Ética cuando el médico estime que
la decisión manifestada por el paciente lo expone a graves daños a su salud o al
riesgo de morir, que serían evitables prudencialmente, o cuando el paciente
rechace la indicación de los tratamientos o la limitación del esfuerzo terapéutico.
El médico está obligado a consultar al Comité en vez de acceder a los
requerimientos del paciente de inmediato. La ley se encarga de precisar que el
Comité de Ética no adopta decisiones, al señalar que su pronunciamiento reviste
solamente el carácter de recomendación.
 El paciente tiene derecho a solicitar el alta voluntaria en caso de que no esté de
acuerdo con el equipo médico y, por su parte, el establecimiento de salud también
tiene la facultad de decretar el alta forzosa del paciente si este no desea cumplir
las prescripciones médicas. Esta situación anula el derecho del paciente al
consentimiento informado.
 El médico tiene derecho a la objeción de conciencia frente a los requerimientos
del paciente, puede decidir no continuar como responsable del tratamiento. Si el
Profesional desea ejercer este derecho, el cuidado del paciente sea asumido por
otro Profesional calificado.
 La ley establece expresamente que se prohíbe la aceleración artificial de la
muerte, la realización. De prácticas eutanásicas o el auxilio al suicidio.
Los Comités de ética y la autonomía de las personas en salud

Es un órgano interdisciplinario de carácter consultivo, creado para analizar y asesorar


sobre los dilemas éticos que se suscitan como consecuencia de la labor clínica, ayudando
con esto a mejorar la calidad de la atención de Salud y a proteger los derechos de las
personas en relación a ella. La labor del Comité se considera parte integrante de la labor
asistencial. La ley ha previsto la intervención de Comités de Ética en una serie de casos,
incluyendo aquellos en que el paciente ejerza su derecho de autonomía. Señala la ley que
el profesional tratante debe solicitar la opinión del Comité cuando estime que la decisión
del paciente, lo expone a graves daños a su salud o al riesgo de morir, que serían
evitables prudencialmente siguiendo los tratamientos indicados. También está previsto
recurrir al Comité si el paciente rechaza la insistencia en la indicación de los tratamientos
o la limitación del esfuerzo terapéutico. La intervención del Comité limita el derecho de
autonomía del paciente pues, si este decide algo que expone su salud a consecuencias
graves, el médico está obligado a consultar al Comité en vez de acceder a los
requerimientos del paciente de inmediato. La ley se encarga de precisar que el Comité de
Ética no adopta decisiones, al señalar que su pronunciamiento reviste solamente el
carácter de recomendación. Además, la ley libera a los integrantes del Comité de toda
responsabilidad civil o penal respecto de lo que eventualmente pudiere suceder al
paciente. Lo complicado es que la ley no dice nada sobre la responsabilidad del médico
tratante. Finalmente, la ley agrega que las personas que no estén de acuerdo con la
opinión del Comité pueden recurrir a las Cortes de Apelaciones ejerciendo la Acción de
Protección prevista en el artículo 20 de la Constitución.
La autonomía en la atención de salud; desde el punto de vista del profesional

EU. SRTA Alicia Cifuentes

Enfermera de servicio de urgencia hospital DR. Dino Stagno Maccioni. Traiguen

 Nos gustaría que nos cuente acerca de su propia vivencia como profesional en
cuanto a la autonomía de los pacientes en la atención de salud.

“Me parece bien que lo usuarios tengan derecho a ser informados sobre sus diagnósticos
y tratamientos para así también hacerlos participe de su salud, siempre que esa acción
sea realizada por un profesional de salud que pueda explicarles según cada caso, lo que
les permite que puedan decidir sobre sus cuerpos. Pero no me parece bueno que con la
tecnología e internet al alcance de todos, muchas veces los usuarios toman información
por sabida que no es correcta y pueden llegar incluso a cuestionar y en el peor de los
casos a rechazar diagnósticos y tratamientos, acción que no les aporta ningún beneficio,
de hecho es todo lo contrario”

“Bueno en conclusión se ha notado que los pacientes hoy en día tienen más poder en la
toma de decisiones en cuanto a su propia salud, ya que al fin y al cabo, son personas y
tienen el derecho a decidir acerca de su salud y los tratamientos que quieran realizarse
según su propio bien.”
Conclusión

Los derechos humanos a la salud, son facultades Individuales y sociales, relacionadas


con la protección, conservación, desarrollo e integridad de la vida, en su aspecto físico,
psicológico e intelectual. Toda persona tiene derecho a conocer, que se pretenda realizar
sobre su persona, una vez que se ha procedido a informar debidamente de todas las
circunstancias señaladas anteriormente, el paciente puede dar su “consentimiento
informado” Se trata de una Ley basada en el respeto y protección de la autonomía de las
personas que van a someterse a un acto médico. Esta Ley genera un cambio radical en la
relación médico-paciente, busca lo que es mejor para el paciente no sólo desde la
perspectiva del médico, para generar mayor autonomía en los pacientes, que toma en
consideración los valores del enfermo como elemento principal para el discernimiento de
las decisiones finales. Los pacientes tienen la obligación de respetar el reglamento interno
del establecimiento de salud, informarse acerca de su funcionamiento y de los
procedimientos de consulta y reclamo establecidos, cuidar las instalaciones y
equipamiento, tratar respetuosamente al equipo de salud, y finalmente, colaborar
informando de manera veraz acerca de sus necesidades y problemas de salud y de todos
los antecedentes para su adecuado diagnóstico y tratamiento.
Bibliografía

1. Figueroa G, Rodolfo. (2012). Consentimiento informado en la nueva ley de derechos de


los pacientes. Revista médica de Chile

2. Zúñiga F, Alejandra. (2013). La nueva Ley de Derechos del Paciente: del modelo de la
beneficencia al modelo de la autonomía. Revista médica de Chile

3. Valenzuela, Sergio, Aliaga, Verónica, Burdiles, Patricio, Carvallo, Aurelio, Díaz,


Eduardo, Guerrero, Manuel, Rueda, Laura, & Valenzuela, Carlos. (2015). Reflexiones en
torno a la ley N° 20.584 y sus implicancias para la investigación biomédica en Chile.
Revista médica de Chile

4. LEY-20584 24-ABR-2012 MINISTERIO DE SALUD, SUBSECRETARÍA DE SALUD


PÚBLICA - Ley Chile - Biblioteca del Congreso Nacional. (2018). Ley Chile - Biblioteca del
Congreso Nacional.

5. Superintendencia De Salud,(S.F).Como hacer un reclamo por derechos y deberes en la


superintendencia de salud. Chile: Superintendencia De Salud. Recuperado de:
http://www.supersalud.gob.cl/difusion/665/w3-printer-16248.html

6. León F.(2012).Ley de derechos y deberes de las personas en la atención de salud.


Revista Médica Chile.