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Según la teoría de Schrödinger nos explica como una rata puede estar viva y muerta

al mismo tiempo, lo cual hasta cierto punto parece algo ilógico pero que haciendo
estudio del ambiente y los factores que intervienen, vemos que el animal parece
estar en superposición, esta superposición de estados es una consecuencia de la
naturaleza ondulatoria de la materia y su aplicación a sistemas macroscópicos como
una rata es lo que nos lleva a la paradoja propuesta por Schrödinger. De hecho, la
sola idea de la existencia de una “rata medio viva” es un atentado contra el sentido
común. Aquí se trata de demostrar la aplicación de la mecánica cuántica en un
animal (la rata) a través de un experimento. Esta teoría nos acerca a la existencia
de universos paralelos y de computadores cuánticos a causa de la superposición.
Para entenderla, debemos saber que todas las cosas materiales están compuestas
por partículas, y éstas por átomos. Ellos, a su vez, constan, principalmente, de un
centro, llamado núcleo que tiene otras partículas llamadas protones de carga
positiva y neutrones de carga neutra, que es una mezcla entre las dos. Girando
alrededor suyo tenemos a los electrones con carga negativa, parecido a como los
planetas lo hacen alrededor del Sol. La teoría de Schrödinger nos trata de
demostrar que la teoría cuántica es una teoría llena de posibilidades, de algo que
puede ser y no ser al mismo tiempo. No podemos pensar si la rata está muerta o
viva porque para saberlo necesitaríamos abrir la caja donde se encuentra
encerrada, pero al hacer eso la estaríamos matando. La mecánica cuántica parece
estar en continua contradicción con el sentido común, lo cual nos hace tener
conclusiones algo irónicas. Según Schrödinger, lo que ha ocurrido es que, al
realizar la medida, el observador interactúa con el sistema y lo altera, “rompiendo”
la superposición de estados y el sistema se define en uno de sus dos estados
posibles. Si nos aferramos al sentido común, resulta claro que el gato no puede
estar vivo y muerto a la vez. Sin embargo, la mecánica cuántica garantiza que
mientras nadie espíe el interior de la caja el gato se encuentra en una superposición
de los dos estados “vivo/muerto”. Al depender todo el sistema del estado final de un
único átomo que actúa según las leyes de la mecánica cuántica, tanto la partícula
como la vida del gato estarán sometidos a ellas. De acuerdo a dichas leyes, el
sistema ratón no puede separarse en sus componentes originales a menos que se
haga una medición sobre el sistema.

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