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tl Roger Scruton defende las bondades del pesimisma creo ‘como antidote conta los optimistas sin escripulos y st fale esperanza. Pocasactitudesestin mejor vistas socilmenteynecesitan menos defensa que cl optimisma, Muchas persons vven reyendo que en ef faturo desaparecerin lax enfermedades, ‘que ln buena dsposcon antics esa clave pare superar lag ‘versidades, que una comunidad de individuos libres ex ‘compatible con ls gualdad soil que podemosconsepult fualguier cosa que nos propongamos In queremos con scent inenednd {ero qué ocure cuando meestr optimism se vuelve tan fesmesurado qu no nos dea ealeureorectamente muek- ten postlidades de is? En cnt at cuted las expecta vas eustan os optimists en lugar de reconsiderar us bjetivs, sean als grupos de xo (pareulare, luda danas, grupos soll) como os responsables den fracasa, Dest sentimientogerminan ls poiticn del esentimient aque al persegut a utopie del igualdad sta, cultur consi yedvatva le provocan un date quits ep ‘lea las inttucones, las todiionceylas costumbres que posibiltan que los sre hamangeconvivan eviiendamente Contr estoptimismo sin excripues, Roger Sertonrelis~ dentin psimisme cic ico, amigo den erpontarelad Ylslailtiv personal, cpa de susar cunt con el pense Inlento mst atocomplacente yal papain delo pales mente correto que estin desmantlando el especiopblien. aL Roger Scruton USOS DEL PESIMISMO ‘Un estudio sobre los usos del __pétimismortevelaré un rasgo. fodavia més interesante dela ‘naturaleza humana! que los rores mas obvios son los més PESIMISMO EL PELIGRO DE LA FALSA ESPERANZA Arid USOS bet PESIMISMO USOS pet PESIMISMO EL PELIGRO DE LA FALSA ESPERANZA Roger Scruton Tracuccién de Gonzalo Torné de la Guardia Ariel FILOSOFIA Thal xa he tf pn ange fe pe 1 elon: sepenbee ce 010 S10: Roger Scrton Fi Pyle Atm Hoos La De on ein en 9 prepa des wdc ‘aor nen, SA ‘Ate. Dao 626540894 Rar di Ale un serie Pane 8. Dept gl M8 2010 ‘ue nds eo S.A. td a inp de yo ellcado come pape cele. nce ame angie pati aman ee ETAT peice eee eee Soy saat wee Gee ae indice Precio. L L m1. N. e vt vu vat. 1% x. XI xi 1a primera persona tara La fiiacia del mejor caso posible {La falaca det enacidos en libertad La flaca de ta wopta 1a flaca de fa sua cer0 - La filaca de la planifcncin 1a file det movimiento de esp La flaca det agregacion Defensas contra la verdad Nuestro pasado tribal Nuestro presente ei [Nuestro fare human 3 5 45 65 0 7 135 Mat 159 185, Prefacio En este libro examina el optimismo en el sentido que Schopenhauer llamaba su modalidad eperversa» o «sin esertipulose (belenkenlas), yanalizo el papel que desern peta el pesimismo cuando se tratade restablecer el equi- libro y la sensatez en la direccién de los asuntos huma- nos, No me alineo eon el pesimismo comprehensivo de Schopenhauer, ni con la flosofia de fa renuncia que se derivé de ella. No tengo ninguna duda de que san Pablo tenia raaén al recomendar la fe, la esperanza y el amor (agape), como las virtudes que dirigen la vida hacia un bien superior Pero tampoco tengo dudas de que la espe- ranza, separada de la fe sin a templanza de la evidencia histérica, constinye un activo peligroso, y amenaza no sélo a quienes la abrazan, sino a todas aquellos que que- ddan al aleance de sus iusiones. A principio, asf nos lo cuentan los viejos mites, los Sinicos mortales sobre la tierra eran los varones, a quic~ nes Prometeo, desafiando a Zeus, entreg el fuego. La venganza de Zeus fue ordenar In ereacién de la primera mujer, y la entregé en matrimonio al hermano de Pro- mete. Su nombre era Pandora —Ia que lo da todo—. Y¥ como regalo de boda Zeus le ofrecié una caja, con la advertencia de que no debia abrirla nunca, Elia cedi6 a ‘su curiosidad y termin6 por abriria,Iiberando sobre el mundo la muerte, la enfermedad, la desesperaci6n, [a rmalicia, la vee, el odio, la violencia, la guerra y el resto, de las maldadles que conocemos. Pandora cerré la eas, y 7 un regalo se quedé dentzo, la esperanza: el sinico reme- dio, y también el azate final Mi preocupacién, en primera instancia, son cierias falacias que parecen justificar Ia esperanza, © que, en apariencia, hacen mis Wevadera la decepcin. He reea- bao mis ejemplos de areas muy diversas, pero compar. ten una catacterisiea comin: todos revelan, en el core zn de su optimismo sin eserspulos, un errar tan obvio y ‘deslumbrante que s6lo alguien dominado por el autoen- {gafio podria pasarlo por alto. El pesimismo arremete contra este autoengaiio. Un estudio sobre los usos del ppesimismo revelara un rasgo todavia mis interesante de la naturaleza humana: que los errores mis abvios son los ‘is diffiles de rectificar: Puecen implicarfallos de razo- hamiento; pero sus causas se encuentran a mayor pro- fundidad que la razén, en necesidades emocionales que se defenderin con todas las armas que encuentren a ‘mano antes de renuncia al confort de sus propiasilusio- nes, obtenidas sin esfuerzo. Uno de mis propésitos es rastrear estas necesidades emocionales hasta su fuente prebistorica, y mostrar que la civilizcién esti siempre amenazada desde su interior por patrones de ereenciasy tle emociones que en el pasado quiz le fueron titles a nuestra especie, pero que ya no lo son. [La creencia de que los seres humanos pueden prever el futuro o dominarlo para su propio provecho no debe- fa sobrevivir a una Jectura atenta de la Mada, y menos todavia del Antiguo Testamento, Elhecho de que lo haga ‘esun sobrio recordatorio de que los argumentos de este libro son completamente futiles. Uno puede divertirse ‘con ellos, incluso estar de acuerdo, pero no tendré in- fMuencia sobre ninguna de las personas a las que estin Airigidos. Las irracionalidades que analizo estin, como dicen los neurocurss “hardin, completamente inser: ‘adasen el cértex humano, no pueden contrarrestarse con algo tan amable como una argumentacién, Et tema de la sinrazén colectiva de Ia humanidad no 5 ces nuevo, y cabe preguntarse si hay algo que pueda aiia- dlirse al gran andlisis que el poeta escocés Charles Mac- Kay publicé en 1852, inlado Extraordinary Popular Delu- siones and the Madiness of Crvzas. El estudio de MacKay sobre las profecis, supersticiones, cazas de brujas y crue ‘adas, es un siniestro recordatorio de que todas ns cosas que él describe sardénicamente han continuado con la ‘misma frecuencia y con peores consecuencias desde que s¢ publieé el libro, MacKay creia que la humanidad ha- bis entrado por fin en un perfodo de conocimiento cien- tifico, en el que las masas se dejarian dirigir por expertos pparecidosa los que en el pasado hubiesen preferido que- mar en una hoguera, Nada podia estar mas lejos de [a verdad. Los grandes movimientos de masas como el co- ‘munisma, elnazismo y el faseimo, en los que las falsas esperanaas se transformarian en ejércitos armados, no tardaron en aparecer en el horizonte. Yel ascenso de los specialists cientficos sivi6 de poco ms que para vor ver a poner en marcha las cuzas de brujas y los genoci- dios del sigho xx, ahora como consecuencia de decisio res racionales, cuya legitimidad haba sido probada por la ciencia, El wexterminio de los Gulags» estaba justif- ado por la weiencia marxista, las doctrinas racistas se preseniaron como eugenesia cientifica, el Gran Salto Adelante de Mao Zedong se respaldé como la simple aplicacin de las leyes probadas de la historia. Por su- puesto, esta ciencia era una farsa: pero eso slo demues- tua que cuando triunfa la sinrazén, lo hace en nombre dela raz6n, En un estudio mis reciente, Scant! lo Death, Christo. ppher Booker y Ricard North han analizado el pnico que sc ha extendido por el mundo cvilizado en las dos timas ‘décadas. Este pinico muestra el verso del optimismo sin, ‘escripulos: et pesimismo también sin eserdpulos que apa- eee cuando Ia falsa esperanza se deshincha. Todo eso desde la histérica ereencia que pronosticaba que dos millones de britnicos ban a morir por culpa de la varian- ° te humana de la enfermedad de las yacas locas hasta la visién apocaliptica del calentamiento global, lesde el mie- ddo.a que todos los ordenadores del munde fseran a apa- arse af vezal llegar el nuevo milenio hasta las campatias Contra el plomo en el perrdleo oa favor de los famadores pasivos— ha sido presentado como acienciaw, ¥ se han soslayadlo las eviencia y los argumentos para favorecer luna conchusin preestablecida, aceptada porque le sumi- nistraba una direcei6n y fuerza al movimiento de ls ma sas de Tos justos, reunides para expulsar al demonio de nuestras vidas. los que cuestionan o se resisten se les se fala como chivos expiatorio; la cazn de brujas de los es ‘cépticos va de la mano con la adoracion de héroes al est- Jo de Al Gore, que marcan e! camino hacia la salvacin, Y cuando ef paiico termina la multitud se dispersa, sin haber conseguido ni alvio ni conocimiento; slo obtiene una disposiién ideal para volver a alarmarse. — En o1ros dos estudios recientes —How Mumboenbo Conquer the Waid de Francis When, € Inposturasinalee- 4ualss de Alan Sokal y Jean Briemont— unos intelectaa- les indignados han sefialado eémo el sinsentido se ha instalado en el corazén del debate piiblico y en el Ambi- {0 uniersitario. Este sinsentido es parte de las enormes: bases de sinrazén en las que se fundan los planes y lot ‘esquemas que dibujan los optimistas, El sinsentido con- fiscael significado. Asi se pone la verdad y la falsedad, la raz6n y la sinraz6n, a luz yTa escuridad en pie de igual ‘dad. Es un movimiento en defensa de la libertad intelec- tual, segtin la interpretan los optimistas que la nombran para creer cualquier cosa, siempre que te sientay'inejor por el mero hecho de ereeria. ‘Algunas de mis observaciones han sido anticipadas por estos estimables autores. Pero mi propésito difiere del suyo. Mi tema no es tanto la «mass enloquecida» como las maquinaciones del individuo: aquel que, aur bulado por las prescripciones imperfecias contenidas en la costumbre, el sentido comin y la ley, busea otra clase la: busta con preparar un nuevo acie Aero don no en vi oma el ‘conipromiso [Lot optimisas sin eseripulosreen que tos problemas os desordenc del genera numano pte den er eupernon poral fic alusen gran ssc Ta, y las personas ern liberadas desu prisign temporal in reino de éxitos. Por consiguiente, cuando se tata de ayudar @ otros, todos sus esfuerzos se sitian en el exquema abstracto para la mejoria de Ia especie, y rmunca en la vird personal que podria habilitar a cada ‘cal para acometer Ia pequeita parte que le corresponde ‘cada humano para mejorar la suerte de sus compaiie- ros, La esperanza, en su estructura mental, deja de ser ‘una virtud personal, que mitiga los problemas y as triste-"Z _m3s, instruye en la paciencia y el sterifcio, y prepara el alma para el agapa En su lugar se convierte en un meca- riismo para transformar los problemas en soluciones y la isteza en entusiasmo, sin detenerse a estudiar la act ‘mulacién de indicios sobre Ia naturaleza humana, que ‘aos dige que la nica mejora que esti bajo nuestro con- iol es la mejora de nosotros mismios. Durante aiios me he beneficiado enormemente de mis conversaciones con Bob Grant, que ley6 un versién temprana de este libro e hizo muchas ertcas y sugeren- ‘ig ities. También debo dar las gracias a todos aquellos {que han sido un ejemplo, siguiendo las reglas del agape, ‘esforzindose en amar a las personas como seres Inuma- ‘nos, sin esperar que ellos se conviertan en algo distinto. Quiero destacar a Gladys Sweeney y sus estudiantes del Instituto para las Ciencias Piscolégieas, Ian Christie, Jo- nathan Ruffer, Helena Pechouékové, mi hermana Eliza beth y, por encima de todos, a mi esposa Sophie, que ha tenida que lidiar con un asunto particularmente duro y todavia se las arregla para sontelt Speruille, Virginia, mayo de 2009. La primera persona futura Cada avance cientiico es celebrado por quienes re- conocen su iilidad, y también suele ser deplorado por aquelfos que no lever ninguna. La historia no recoge as pprotestas que acompafaron lz invencién de la rueda;, pera si ha recogido las que acompafiaron la invencién de los ferrocarsiles, Para el gran crtico y l6sofo social John Ruskin, los ferrocarriles suponfan un asalto despia- dado contra el sosiego rural; destrufan el sentido del hi ‘gus, propiciaban el desarraigo de las comunidades esta- Biecida, invadan el pais campestre con una fealdad remachaca de acero y expandian el horror urbano. Los ferrocarriles nos ponian a todos en movimiento, cuando la clave verdadera dela vida humana consiste en quedar- nos tranquilamente en el sitio al que pertenecemas. Su- resumiendo, el final de la civilizacin tal y como Pero, por pintoresco que nos suene ahora el sincero srito de protesta de Ruskin, lo cierto es que los ferroca- Triles de Inglaterra se construyeron de acuerdo a los de- signios expresados por él, una y otra vez, en sus escritos, fen particular, en Las piadras de Veneci; hoy miramos los 1 Véase Jobin Ruskin, Rois the Lae Distt (1876), en 7. Cooky Alexander Wedderr (eds), The Word fan Rus (G9vote, Londres, 19051012), va 3p. 1 3 ferrocarriles con una intensa nostalgia, como simbolos de paz, espacio y distancia, Una de las mas famosas invo- caciones de lo rural en inglés —wAdlestrap>, del pocta Edward Thomas— describe una tranquila estacién vista desde un tren, ¥ las campaias contra el automévil pro” pponen los ferrocarriles como el medio ileal —el mis se- uo, respetuoso con el medio ambiente, estéticamente agradable— para recorrer un continente de punta a punta. La protesta de Ruskin contra los ferrocartiles ha per- dido su fuerza de persuasi6n. Pero ilustra un tema ime portante y recurrente en los anales del progreso huma- no, Para Ruskin, los ferrocarviles amenagaban tuna de las anclas de nuestro universo moral, que es la tierra misma: la tierra que nos proporciona el alimento que ‘comemos, los liquidos que bebemos y ls piedras con las {que construimos; la erra que crea ls distancias entre nosotros, y también fa confortabilidad que resulta de ee tablecemos juntos, code con codo, Cuando construi- mos algo deberfamos tratar a la tierra como un lugar para asentarnos, en el cual nuestras vidas eneajarén sin fraumas, sin dolor, como las de los peces en ef agua. El argumento es similar al de los ecologistas contempard- rneos cuando protestan de que, al explotar la derra para nuestros efimeros propésitos, ratamos como un simple medio lo que deberia ser respetado como tun fin: nos jnmiscuimos para modificar algo que deberia ser un va- lor inalterable para nosotros, un espacio donde nuet- tros experimentas antropoldgicos se detienen, Coma sucede con Ruskin, el pesimista moderno nos urge a considerar qué nos ocurrira cuando se alteren los anti- {gues limites y sean abolidas las viejas imitaciones, cuan- ddo Ia manera tradicional de contemplar el mundo sea reemplazada por una ilusién de dominio. En su novela Emwhon, publieada en 1872, Samuel Buller describe un pais imaginario en el que todas las maquinas estin prohibidas, Los habitantes se proveye- 4 ron en su momento de relaes, motores a vapor, bombas rmecinicas y grias y del resto de los arteFatos que po- dan admirarse en las grandes exposiciones de a Inglate- ‘ma victoriana, Pero, a diferencia de ls contemporaneos ‘ictorianos de Butler ellos hsbian pereibide el terrible peligro que esos artefactos supontan. Descubieran que Jas maquinasestaban siempre mejorando. Nunea, jams, dlaban tn paso ats, no retrocedtan hacia las imperfec- clones que ya habfan superado. La siguiente maquina fe siempre mejor, mis versitl y mejor adaptada a st tlidad que Ia anterior. Inevitablemente, el proceso de ‘mejora ia & continuar hasta que ls mquinas no nece- sitasen ya alos humanos para nada; has que faesen capaces de producise y reproducirse a sf mismas. En ste punto, como todas las eriacuras que obedecen ley dels evolucién, las méquinas quedarian atapadas en tuna lucha a vida o muerte con sus competidores. Ys ‘inico competitor ibaaser el hombre. Porconsiguiente, en prevsion de que ls maquinas pudiesen destruirlos, Jos habitantes de Erewhon las habjan destruido. Elmieda de ls erewhonienanos no era absurdo: Fue anticipado por los ataques a las maquina de los hdistas de principios del siglo xix en Inglaterra, y que volvié a rmanifesarse con agrarisas como Hugh Massingham, Gustave Thibon © Wendell Berry. Pero su premisa fue poco convincente, por lo menos para Tos lectores de Butler La idea de ina maquina que se reproduce a sf misma Jes pareci, ala mayor, una simple antas aria, Sesenta af después Aldous Huxley publied Un ‘muna fol, el retrato de otto pais imaginario, en el que Jos humanos son prosducidos como se produces las mi- quinas, siguiendo ls especificaciones establecidas por Jn politica oficial. La inteligenca, ls intereses, los plac ceresy las penas son controlados bien genétieamente 2. Rik, Son Of Ales Berns bi die Machi Mond Bes src, da wi iin al nt 15 6 bien mediante un condicionamiento posterior y to- dos aquellos aspects de la mente inumana en los que Jas excenticiades, los compromisas, las emociones profundasy'e resto de las vieja virtudesienden a char Taiees, son deliberadamente bloqueados para impedit ue se Formen. Ys los humanos pueden ser producidos como se producen las mquinas, en fabrieas diigidas por bumanos, apor qué no pueden producise ls mie Aquinas como son prodicides ahora Tos humanos, por autorreproduceién? El futuro visionario de Huxley puso un gran avan- ce respecio al de Butler, ya que entroncaba con cosis ‘que estaban sucediendo de veras en el mundo eircun- dante, Desde 1981, cuando et libro se public, os van ‘eesen genética, robdtica ycomputacién nos han situado ‘ara acara con las posbilidad de que los seres humans puedan escapar dels limitaciones que han crcunserito, sus vidas hasta hoy. futuro sposhurnano» promete una :nejora corporal y poderes mental, inrmunidad ante ls cenfermedactesyla decadencia personal, chisel run fo sobre la muerte. ¥ muchos argumentan que no tene- ‘mos otra eleeeién que abrazar esta condiciSn: oeurvird en cualquier e230, aunque sélo sea porque [a biologi y Ja tecnologia méalica estan moviendose en es direccién. ‘qué no aprender a controlar el funzo,noxayaa ser {que neabe, como ena distopia de Huxley, por conor ‘AGE Ea nosotros? Ha aparecido una mura clase de ope mismo que aboga por la transformacign del se hurmano, que emergerd después de un millén de afos de incom Detencia humana para vole a meter los dessres en It Caja de Pandora En la celebrada obra Et caso Maivmpuls,versionsda en 6pera por Jandéek, Karel Capek explora ia mente de tuna mujer que ha ingerido el eli de inves eterna y ba vivido durante euatrocientosafos, alsfrutando muchas ‘eces de las cosas que los hombres aspian: placer, pode, influencia y amor. Pero todas esas cosas se han debilita- 6 do com la repeticin, su corazén se ha endurecido ante cualquier afecto natural y al haberse convertido en in- ‘mortal, contempl la fragilidad y elansia de sus amantes rmortales con una actiwid de fio y cinico.disgusta, Su vida esti despojada de amor, no porque ella no pueda frecerlo, sino porque no puede reeibirlo, Toda entrega, cualquier rendicién, toda posiblidad de sacrifcio se han desvanccido de sui mente, y slo resiste el vacio placer de su longevidad. De repente repara.en eu profunda essu infelicdad, decide rechazar el elixir y permite que Jamuerte se cobre su deudla, Enese momento, ella vue. ‘ie ser humana, ysiente la amabilidad de mevo. La moral explic caso Makrpues est mplicita enclarte yen a literatura desde hace sigls. Poesia, dra- ‘ma, relato y miisica nos ensefian que la mortaldad esti entretjda inexorablemente en el esquema humano de Jas cosas que nuestra virtudes y nuestros afectos son las virtudes y los afectos de unas eriaturas mortales; que to- das las cosas que nos empujan a apreciarnos los nos & Jos o1ros a sacrficamos, a llevar cabo gestos sublimes heroieos, se predica sobre el supuesto de que somos vl: nerablesy transitorios, con slo una fugaz influencia so- bre las cosas de este mundo, Sobre este tema, Leon cl bidlogo y filésofo estadounidense, ha argumnentado sobre lo que él lama las sbendiciones de Ia finitude: Ia onesie fntima entre las cosas que valoramos y la pre- cariedad de la vida* “Todas estas reflexiones son recharadas por losaboga- dos de la poshummanidad futur. Ray Kurewel, su porta- ‘yor mis activo, ba predicho la emergencia dentro de cuarenta afios de una ssingularidads, un punto en el que la tecnologia habra ido tan lejos que sobrepasaré la naturaleza humana. Las especies stranshumanase resul- Leon Kas, Lif Lily and the Defoe of Dignity, San Fran ito, 2008 “Ray Kurzweil, The Singulair Neos, Neve York, 2005 ” {anes sern el producto de sus propias decsiones, yds frutarin de poderes que los simples humanos no han conocido jamis. EI propio Kurzweil es un ejemplo: ava ‘zucon fervor hacia su perfeccionamiento futuro como el ‘ibrmmensc, sus avatares yenerados por el ordenador; ha cia los limites remotos del ciberespacio que se extiende dlelante de él, En uno de los escenarios de Kurzweil el ‘mundlo es salvado de unos nano-robots autorreplicantes [por un de Tos avatares del ordenador, lsmado Ramona Y Kuraveil no muestra ningona alarma ni ningin des contento ante la idea de un mundo en el que el futuro fel hombre ha sido desplazado de esta manera por sus propias creacones fetiias. En esa época feliz la gente Serf indstinguble de la informacién contenida en sus Cerebros, que podria ser inmoralzada en agin benige ‘no ordenador ental, para ser dscargada en un cyborg, cualquiera para darleotzo aspect Laanticipacién de Huey sobre los efectos de la an- siconcepcin ya ingenieria genética fue asombrosamen- te vsionaria, Pero 0 n0s preparé para los wanshuma- nists, para quienes todos los desarvolls inquietantes de Jas nuevas tecnologias son avanees cientficos que slo toa cabezoneria de algunos podria impeetr que se con- vierian en vances en liberia, felicidad y poder. Huxley } Capek intentaron demostrar que I fuente ms impor {ane de valor humano, ylo que por encima de todo ju ‘ica que estemos un tiempo por aqui, es la capacidad dle amar. Yes posible que esta capacidad sea Ia primera \etima de un mundo eranshumano, yaque seré ua mun do donde los seres humanos no tend la necesidad de ‘star con los que aman mientras viven y por los que se aifigen cuando mueren ‘Mientras las preocupaciones de los pesimistassiguen siendo las mismas, os avances que ls origina van ea= biando, Ruskin pens6 que los Ferrocarvilesiban a poner las celaciones, a wanguilidad, la confianaa y el amor en peligro; Huxley pretendia proteger el amor y la lealad 8 de la libertad sexual y la ingenieria genética; Capek ad virtié la necesiad de protegerias de la longevidad exce- th por consiquente del progreso H€0ko;ylos pes ‘ists dle hoy ven elamory ia lealtad como las primeras vieliniis de internet. Cada aceleracién del optimismo vriela en sna nueva dirccciGn. Y cada vex se hace una Tiamada a respetar los limites y las constriciones st las cuales el amor y la confianza moran, Cauda ver, ademas, los espléndides mundos nuevos estin mas prximosa la realidad que les inspira. Muchos freen que el fatto de Kurzvel ya eld cast entre noso- tos, mientras la red global enhebra sus ilos en el inte- rior de cada cerebro lnmano, En el futuro de Kurzweil Jas personas mutan en svatares que se contemplan entre si desde la glacial vacuidad del ctberespacio, sto ya est sucediendo, lo sabemos por Facebook, Myspace y Second Life; al poner ana pantalla entre nosotros y los dems, smantenemos el coniol sobre lo que en ella aparece, evi ‘amos el encuentro reals impidiendo alos otra el poder yy ln liberad de desafiarnos en nesta natralers mis profunda y llamamos a eapitulo para exigirnos muestra responsabilidad en relacién a ellos ya nosotros mismos La esfera de la libertad es una esfera de responsabil dad, en la que la gente sucifica parte de sx libertad a cambio de rendir cuentas sobre st wso, El dbermando, or consiguiente, nos recuerda que In Hbertad estard ns amenaa cuanto ms vancen fers tenoo- gas Aunque la libertad es un ejetcicio del yo, sélo toma uerpo a tavés del nosotrs; lo que no puede esperarse te que la gente sea libre y asuma su responsabilidad en tun mundo donde el nosotros es s6loimaginario y donde yano existan vneulos personales La libertad en la disto- pia de Huxley no era mas que la ilusién de libertad y con la perida de libertad viene la pérdia del compro- ‘miso y la pérdida del amor. Los wanshumanistas prome- ten legremente un futuro como el de Hatley en el ue la libertad, el amor y el compromiso han desaparecido, 9 peto cuya pérdida no serd advertda por la nueva raza de ‘wanshumanos supernerds. Pero la libertad, el amor y el compromiso son exen- ciales para nuestro proyecto. Otro trabajo de fiecién dis- ‘6pica toca este punto con mis fuerza y bastante antes —que Butler: Cuando Mary Shelley preparaba la creacién el soltario monstruo de Frankenstein, vio que, si el ‘monstruo iba a ser una réplica humana, ademés de su apariencia fisica y sus instintos animales, deberia ser ‘como nosotros en otras facetas. Deberfa ser eapaz de sentir esperanza y desesperacién, admirar y despreciar, amar y odiar. ¥ en la historia de Mary Shelley el mons: truo se vuelve malvado, como usted y yo podriamos vol ‘yernos malvados, no porque esté predispuesto a volverse asi, sino porque él recorre el mundo buscando amor y ‘munca fo encuentra, Por decirlo de alguna manera, des ito del monstruo estaban programadas aquellas capaci- ddades morales y emocionales que son el micleo de la libertad humana. No es que Frankenstein tuviera que implantar en el monstruo algtin destello de trascenden- cia para dozarlo con algo de libertad. Con el habla viene la raz6n, con la razén la responsabilidad, y con la res: pponsabilidad todas esas emocionesy estados de la mente {que son el sentimiento real de libertad, En el conflicio entre los optinistas y los dist6picos nosotros encontramos una disputa mis profunda sobre cl lugar que debe ocupar el futuro en nuestro pensi- ‘miento. Como agente racional veo el mundo como un teatro de acciones en el que yo y mis objetivos toman un lugar preferente. Acnio para inerementar mi poder, para aeiquitir los medios con los que conseguir mis abje- tivos, paraatraer alos otros a mi lado y trabajar eon ellos con el propdsito de superar los obsticulos que me obs- ‘ruyen. Esta actitud favorable a nuestro yo estéimplance- da en estratos muy profundos de la mente. Elo se lanza hacia ef futuro y reafirma sus prerrogativas, Es infinito ‘en ambicidn y no reconoce limites, s6lo obsticulos. En. caso de emergencia el yo foma el mando, y requisa todo. Jo que puede numentar 4a poder o ampliar st influen ~ cia. Todo lo que leingenuidad-humana pueda descubir sera alegremente utilizado; se calculara el coste y el be- neficio, pero nada nos parecer inamovible y cualquier dbstictilo sera considerado un estorbo. El optimista se aventararg con arrojo hacia el ciberespacio igual que ha- cia el mundo de la ingenieria genética, viendo las opor- ‘unidadles para incrementar el poder y la influencia de lo individual, y descuidando las constamtes de las que, al Final, dependemas, si es que queremos que la vida tenga, sentido para nototros. Es asi como Mustapha Mond, en. Ia fiecién de Huxley, celebra el mundo que él controla;, tuno en el que todos los obsticulos para la felicidad, in- cluida la naturaleza humana, han sido superados, yen el que todos los deseos son satisfechos, ya que el deseo y el objeto deseado se manufacturan juntos. ¥ aun asi, es tun mando que no nos concierne, y del que nos aparta ‘mos con aprensién, Ylo mismo puede aplicarse al ciber- mundo de Kurzweil, un mundo conscientemente creado como una ilnsién, comprado a eosta de las tinicas cosas que realmente valoramos. Detris de todos nuestros proyectos, como un hori zante cantra el cual estin recortads, descubrimos una actitud bastante distina, Yo soy conscience de que perte- nezco a una especie que tiene un lugar en Ia naturaleza. Soy consciente de que dependo de los otros de tantas -maneras que me es imperativo conseguir su aprobacién. Mientras que Ia actitud propia del yo persigue cambios y ‘mejoras, para superar los retos que propone Ia naturale- 2a actitud propia del nosotros busca estabilidad y aco- ‘modo; allf somos uno mis en el mundo y entre otros como nosotros. Las cosas que amenazan nuestra necesi- dad de adapiacién, destruyendo nuestro medio ambien- te, al neutralzar la nacuraleza humana ol erosionar las condiciones bajo las cuales es posible la libre coopera- cidn, despiertan en nosotros un profundo sentimiento de matestar, inclso de sterile, La actin propia del nosotros reconoce limites y constieciones, limites que no podemos tranagrediry que crean el marco que dota de tentdo a nuestra esperanza, Ademda, e mantiene sparta de los objets del yo, etl preparada para ro ntuncinea so propos, por precioges que sean, a cam bio de os beneficios que ofrecen, a largo plao, el amor ylnamisiad, Se necesita una posturaabiera a a negoctas {dn con lotro que no busque compartirlos objetvos, Sino las imitaciones, Es una acid fnita en ambien, fic de reorientar yeti preparsda para negocia incre- mento del poder y de I infuencia x cambio dels bie- nes mis graificintes del afectos sociales, El optimista protestaré argumentando que la natura teva hutnana no se queda quiet. Inciso sn la ingenie- tfa yendica yf realidad virial, acttnd dl yo pera gue sin descanao el camino de In invencisn, yal hacerlo amin raciealmente el centro y el objetivo de Ia com die hemana, La natralera humana es pista, y no necestaba de la bioteenologia ni de internet para per tundimos de ell: seguramente noes plausible decir que Clee humane de hoy clevado a una condicgn material de abundancis, amortiguado contra los desastres que para nuestros ancestrosfieron parte del cose normal de estar vivo, e a misma clase de ser que pint los mir rales en las cveras de Lacaun. Al contri nuevo ser thumano esti en camino de controlar ar fuereas que Controlaban a nuestros ancestron enfermedades, agre- Somes, inclso el taque de Ia mimisima muerte, nel {0 podria aleanzar un ipo de inmortalidad, como sgie- re Kurawel almacenanco i informacion contenida en 1 cerebro en una computadora, que podrd ser descar {ida en lov eyborgs del futuro. Por contrast elatos como los de Mary hele, Hix ley y Capek nos Feeuerdan que mucsios conceptos mo- ‘bles eatin enrizados en la sti del enosotros, que esi amenazada por la inpridenie persecucion del po der Cuando imaginamosstaciones que implican una Fetiodelacion dela nairalera aman, de manera que todos esos rages que la mora se eneargaa de regula: ierestn, raglisad, moralidads amon esperanns de- teon o decparecen ose quit ruven emonces con ramos mundos que no podemos comprendery que de Hecho no nos incumiven, Lo que al apis le parece tina ganaacia de tered et pesmi lo ve como pérdia Stmoscuos como e aaj de Huey, fer Tits sumeridos en tar agus nana, deberfamon sentimos an desconoladee como el no earamos ent treamiges sno ene maginan a capac enue los opti sin exeripulosy Tot aistpicoe no desaparcer, pero serenowrsincesante Imente,cadavezque a mors le ocurran nuevos oon Jo ois sion lamada a detenere para renovate pasado. Bn eda cmergencia) om tor ox cambion ue era las vj atm, low oprimits experan poder Tuanclr lg oe Son an proce ‘Ghat el pesado como tn batalln que othe por Sidon ana cada ee sent ncina a proteger ios mo- mumentos Slo eesforarin par star en el pando tovios,yparaencontar el exmino hacia ese fro don deta del yo sga bland. Tacit del nosotos, por el conti, cx mis ir cunspecta, Inerpreta as decsones umanas como tuadas y moldeatas por ella el empe y la com mad por la costmbre la fey ley. Noe ista2 no Tanearnor siempre hac a coriente de las cosy sna permanecer al margeny teflexionar Enfaig las conse Ticconesy os utes) hos recuerda a imperfec I Tragilidad de las connie vs det Teri en evena a otras persona alos Gemnpon pase dios Ensusdeliberaciones lov imueroeylo que toda to han nacido denen ua vor equecnte ala de ts tivo: st actud hacia aquellos que den eismpre claner ya por ellos: consist en responderies: a a nos ocuparemos cuando llegue el momentos. No re- palda wn pesimismo absolut, sino ln dosis oasional se mo, con la que atemperat Js espera que podan arruinarnos, Esla voz de laa Aira en un mundo de ruido. por esa rayon, nad les ‘escucha, i La falacia eel mejor caso posible Let hm in whose ears the low-aoiced Best is led bythe eash of he First, Who hold hot fay to the Barter there be, Ir exacts fl look atthe Worst ‘Who feel that deligais a dticate growth ‘cramped by crookedhess, custom and fear, Get hi up and be gone a one shaped ‘awry he distrbs the order here." bn Tenebrie by Taouas Has EI poeta ¢ historiadlor Robert Conquest anuncié en tuna ocasidn tres «leyes de la politica, ln primera de las cuales era que todo el mundo es de derechas con aque- lio que mejor se le da.! Por wer de derechase se referia a Que aque! cayos ods el snare de lo Mejor cs /ssesina- do por el chaque de lo Prine, / quien sostiene que mejor ma nem de Ser, /exge wns mira ins de lo Poo: / quien iene que {ldelete es erecimienodelicaco / nef por lo toreldo as fsstumbres ye led Sime que wf do como una Forma / Inalevola. Aquat pectin el orden. (Tred dd) 1. Laeotae dos eyes so 2) eulqule oganizacion no exp iumente de derechas antes 9 despuéve wee de inuledas 93) [a forma mie simple de expliar ef comporamiento de eslquier ‘onganiacin burocrtcs er anumir que ext contol por un pu ‘do de enemigos 35 rmirar con recelo toda novedad y muestra de entusiasmo, ‘ya mostrarse respetoso con la jerarquia, la tradicin y Jas leyes establecidas. Segiin Conquest, es una seit de ‘gnorancia preferir I originalidad antes que las castum- bres y las soluciones radieales ala autoridad tradicional Por supuesto, necesitamos la originalidad, del mismo modo que necesitamos soluciones radicales, cuando las circunstancias cambian radicalmente. Pero necesitamos ‘esa clase de cosas cuando las condiciones son exeepcio- nales, y era, preciszmente, contra el dnimo de ver todos Tos easos como catos excepeianales contra lo que Con {quest nos estaba alertando, Conquest escribié como un consenador en un clima académico dominado por la politica de inquierdas. Su propia carrera se arruiné por proponer argumentos pesi- mistas contra el comunisto, en tina época en Ia que los ‘optimists habian escogide el comunisma como la raiz de sus esperanza? Pero lo que Conquest sefialé os de mayor importancia, Cuando ataiie a nuestras propias vi clas, a las cosas que conocemos y que hemos conseguido gracias a nuestra eapacidad y comprensién, adoptamos lun punto de vista mesurado, Llamar aeste punto mesur- do wde derechas» o «conservaclor» es, por supuesta, cer una supasicién politica que muchos rechazarian. Pero la cuestidn sigue abi, La comadrona que conoce st trabajo respeta las soluciones que han servido a las gen raciones que la precedieron; reconoce quiénes tiene fucoridad e instintivamente obedece ss consejo. Ella co ftasia sus ideas con la sabiduria acumulada de la wad cidn, ysise ariesga, porque el problema que tiene delan- te carece de un precedente claro, se preocupa de ealcular el eoste del error yse asegura de que sea asimible. 2. Lobes magus de Conquest, De Gr Tee fe pablicla ‘en 1968 con considerable éxito, Para maichos Ive uaa unl re ‘indleain de suvsinantieomunst para ote la pra dei tha de que no podia ca lane en lx unter. 6 Una persona asf no es pesimina, podemos thmarla {(Gptimista con eserdipalos) se trata de una persona que_ calcula elalcance den problema y que consela Ia pe visién existente de coniocimiento y avtoridad Bropesito de slucionarlo, recuriendo ala nila pro pia y a la inspiracién cuando no puede encontrar otra, {Ba Cuando se trata de lo qe ms conocemos, de las Felaciones que mis queremos, muestra acid es de To snis eeruptiloss. Hemos aprendid qué onocimientos adiquitidos podemos usar ysabemos donde buscar gus asetoramichto. cuando somos débileso cometemos un ror os exforsmos por ser mejores. Somos plenamen- te conscientes que nosotros sso somos uno entre mir thos en e campo dein experiencia, estamos preparados para diferr de fos que ienen mis conocimientony expe Fienci, pero somos respetuosos con el almacén scum ino de conocimienioy confamos ms en €l que en las scan sportaciones «ie Podemos hacer por nuestros Dropios medios,Sdlo con an sentido cultado dela pr meta persona del plural pocemos desplear cl conor Iniemmo que consttuye muestra poses personal mis ‘ianeada “Este optimism eserupuloso también conoce fa vl dad del pesimsmo cuando trazamos nuesto5 planes tripleamos una nia dosis de él. Nos da dime calc Jar el cose del error, imaginar el peor caso, y aries nos siendo completamente conscientesde Io que tr Ti sial final los resgos que hemos tomado no merecen Ja pena, Fl optimist sin exerpes no acta ast Da sak tor com el pensimiento que no son saltos de fe sno re- chazos a econocer que ln ran le ha retirado apoyo. Nieenta con la postbiided de falar tiene el valor de imagina el peor escenario. Al contrat, se caractriz8 por lo que yo lam la aac de wel mejor enso posible~ Impcido «escoger inj condiciones inciertas, Se magi nila mejor posi y anime que no necesita conside- rar tas Se weve wn devoto de exe remlindo yofida ” ata calcula el coste del error, ¢ incluso —y éste es elaspecto ins pernicioso— contribuye a salpicar con ese caste a La falacia. del mejor cas0_posible coincide. con Ia mentalidad del jugador. Alguna vez se ha dicho que Tos Jugadares ton personas que asumen riesgos y que esto, ‘por lo menos, es digno de admirar: que tengan el coraje de arriesgar To que poseen en el juego que les atrae. La verdad es justamente Ia contraria, Los jugadores no son después de todo personas que asuman riesgos, entran en Ja partda con la nica expectativa de ganar, arrastragos por ss ilusiones, regodedndose en una irreal sensaci6n ide seguridad. Ellos no creen que estén asumiendo nin- ‘gin riesgo, simplemente se encaminan hacia un Gnal predeterminade por la cooperacidn cotal de sus facut ‘des y Ia buena suerte que Dios les ha concedido. Han tevaluado el e380 mas favorable, en el que su fortuna est asegurada por su magistral tireda de dados, un desentae ‘ce al que tienden inexorablemente. El caso menos favo- rable, en el que ellos y st familia se arruinan, es una eventualida de la que no pueden ser culpados se trata, de un golpe del destino que se ver’ compensado por un Eaito Futuro; el fracaso e§ una fuente de placer, pues es, ‘un paso més hacia el inevitable triunfo. Este es el tempe- ramento descrito por:Dostoiewski)en £1 jugador, su pro- temperamento, con el que se devast6 a si mismo ya ‘Yes el temperamento con el que acta el op- timista sin escripulos en todas as esferas. ‘Tenemos un ejemplo mas revelador en la actual crisis crediticia. Muchos factores han conspirado para provo- car esta crisis. Pero no necesitamas analizar demasiado para descubrir que la falaci de la mejor opeién posible testi en el coraz6n de todo el asunto. Las primenas seis les se advirtieron en el Community Reinvestment Act, aprobado como ley por el presidente Carter en 1977. Obligaba 2 los bancos y a otros prestamistas a ofrecer hipotecas dirigidas a «las necesidades de crédito de las comunidades» en las que ellos trabajaban, y en particu: lara la necesidad de que las personas con un salario bajo pudiesen adquirir un hogar. Se les emplazaba a dejar de lado fos razonamientos habituales 2 la hora de ofrecer tun préstamo (asegurar que se devolverd la deuda), y a, ofrecer los eréditos siguiendo Ia lgiea de la politica o- cial y no de los negocios. La razén que latia detrds de. festa estrategia €s un ejemplo impecable del aptimisino {que s6lo atiende a la mejor opcién posible, set la cual, Js grupos destavorecids deben ser elevados al reino de les propietarios de una ensa propia, dando asi sus prime- +os pasos hacia el sueiio americano. Todo el mundo sa- ‘caba beneficio, y nadie consegufa mis que los bancos que tanto ayudaban a sus comunidades a florecer. Por ‘supuesto, los bancos que habfan presionado para igno- rat las viejas demandas de prudencia,y que habian pro- hibido por ley consultar el peor escenario posible, termi- rnaron propiciando una escalada creciente de deudas aacumuladas que de hecho condujo a lt sctsis hipoteca- ria de las subprimes de 2008, ‘Otros, mieniras tanto, habian empezado a hacer ne ‘gocio con esas deudas. Después de todo, el mejor esee- nario posible les decfa que una hipoteca, al estar asegu- rada con una casa, que suele ser Ia mejor inversiGn del propictario, no puede dejar de pagar los intereses. Yuna hipoteea con un tipo de interés fijo se puede vender con, Jos beneficios cuando los tipos de interés caen por deba- |jo de la tasa acordada. El peor escenario posible —tan ‘obvio que nadie se molest6 en recordarlo— nos dice ‘que, cuando los tipos de interés caigan, la moneda per- era su valor y as letras serdn cada vez mas dificiles de pagar, La buena deuda se vuelve mala, por mucho que se hhaya invertido en el hogar que la aval "Alguien podria argumentar que aquf el error no se debe al optimismo, sino a la vision poco realista de Ia na- turaleza humana que subyace. Me parece, sin embargo, {que el error ex mis profundo. Hay un tipo de adiccién a lo irveal que alimenta la formas mis destructvas del op timismo: un deseo de suprimir la realidad como premist de la que debe partir la pricticaracional, para reempla- zarla.con un sistema de iusiones complacientes. El futu- Fismo» es asf. La estimuilante deseripeién de las posibil- dlades del futuro que podemos encontrar en los escrtos de Buckminster Fuller? y Ray Kurewel,y en las fantae sfas ells ranshumanisiasyloscybemnerds, debe sa atrac: tivo a fa irealidad que acerca a ia mente del lector En «estos excrtos vemos el profundo atraeivo del tiempo fu tro. Al sustiwir el ses» por el «serévfaclitamos que 10 irveal se imponga a lo actual, y que mundos sin limites ‘obliteren las limitaciones que conocemos. ‘La misma adiccion a la irrealidad fa encontramos en ‘acti hacia el eréito. Una pequeria dosisce pesimis- ‘mo deberia recordarnos que, cuando la gente Financia el consumo corriente soictando préstames que pagar cn el futuro, estén tratando con un activo irreal a pro- ‘mesa de produceién fanura— y que un milldn de conti sgencias podrfan aparecer para impedir que se obtuviese elbeneficio, Ademis, una economia basada en el erédito depende de una confianea compartda en la naturaleza Inumana yen el poder de la promesa, mientras que en las cireanstancias actuales mantener las promesas esti me- nos valorado, precsamente porque gente haadquirida el hbito de posponer el pago de sus deudas. En casos as es una ilusién la que toma el control de los acontec rmientos. La gente olvida que el mundo de las finanzas 8 ‘un mundo integrado por seres humanos, seres eon debi- Tidades morales y que persiguen sus propios interes, y lo pereibe compuesto por grificos e indices, figuras que su ver represenitan participaciones,tasas de interés, di- 3, Yh okidado, ee ranshumanisa avon oat foe i mst de argutecos progress, eformadones socials y panglosanos ‘al exabletda puede beneficiary quese ban en un Fondo de eontanea compart, Lo qe Mahone bie tire reimito de ques pai aa tao seals. Le paecia qe uno no puede hacer una contbcin rea fn economa simplemente tendo fro fir de coms, Une comunidad progres porque os Sienenseproducen catribayen ent todos, y porque ada orton pec satsncer Bos necesidadesY cont Tircom a to, ‘dems, supongamos qe a permite & la gente fo a imerescs con Tos préstarmos:entaners se propia tn economia extraay experts fa cul In gente omere con ts deus Jo Te pres Bila cont seni vende Ta dea de Bil Fey para sca pro echo sO ease de comerco cr teen eq a mate “abies simplemente un valor negatvo en un banco Cantal? Ademas, John puede asegerar la deuda po si Bil lla en el poy as que, pase Toque pase el ended de nuevo su capa, dexpucs de usr eo eric pro prt de cen una venta sobre el aba de Bil ara el Prot ee proceinento se parce besa un t= bajo een por el cab: hacer que too el proceso provi depeniera de un negocio sobre bene rea Meng odavfa peor apropare dela yoluntad de Dios dando coer os coniatempos, Lat seguros foe ton prohiides por tos primeses jurist leo, tno tempo que prohban cualquier préstamo que Sipusera na renta sobre fa producién de oto, en he foe una oferta de pago deride por tn servic. Tey isa ha ms Tejon al Fecarar el reco = nocimiento incluso de los derechos o los deberes de las ‘corporaciones, que son —desde el punto de vista mo- ral— simples fieciones, Por tanto, no ha aceptado jams la idea de una «comparifa de riesgo Timitado», que de ‘nuevo se parece demasiado a un instrumento para eva- dir a responsabilidad. Después de todo, este riesgo limi- tado que han habiliado los direerores de las empresas Ina sido el causante de la ruina de sus empleados y accio- nistas mientras ellos eran recompensados con bonos ma- sivos. No existe un ejemplo més vvide de «estado irren. Para los devotos partidarios del islam que seamos tes gos del hundimiento de Wall Street, es como la repenti- na desaparici6n de un sue, ‘Los arguments econdmicos de Mahoma son incon- sistentes. El interés sla compensacidn por el riesgo de la inversion, y, por tanto, el precio apropiado del dinero, La, ‘empresa de riesgo limitado no es, 0 no deberia ses, un instrumento para blindar a los directivos de cualquier riesgo, sino una herramienta para que las empresas sean rentables a los inversores. También es un instrumento efectivo; es el responsable del crecimiento de los mer catios econémicos de Holanda e Inglaterra durante else glo xvit. Todas ls cosas contra las que el Profeta despo- ied esconden un buen uso que las vuelve apropindas, incluso las aseguradoras. Sin embargo, tenia razén al sos- pechar que también se les podia dar un mal uso: us mal uso en el que los especulalores escondieran et por caso {osble Yo esconden por si adiceién por lo irracional, y ‘en particular por esas iusiones que sugieren que siempre podtris ibrarte del coste del error ‘Los profetas son pesimistas sislemdtica: consideran las imperfecciones del mundo human como definiti- vas, se offecen a reemplazarlas con otra clase de expe- vranza irveal: en el caso de Mshoma, la esperaza de un paraiso celestial concebido con infantilismo, que esta in- ‘luso ms provisto de ilusiones que el mundo inferior. Al recomendar las utilidades del pesimismo no pretende 3B aval es sinentdo, o argument a for del pesmi tno sistema que alent a muchos de os profs del [nig Testament, pete alo repletos de sabia que stim sus textos ese ato, merece la pena reflexonar SShre Tos eomsjos de Marna, Sn To eases de a faten que —precsamente porque tene Invenda 5s Sones en cura mundo— peribe la reaided de exe mundo con sme snayor ardad. Nos avis conua Inpetiferacion sana de esgos que aparece cuando Inspersonas nose vscian persoaimente con ay re povabiidades ce los fneaue y ie, eager <0, picnsan que esin slo de cualqier esgo, djando ciao ln evdenca de que fax compatasaseguradoras Se pueden huni coro calgiier or, y que Seri més opens la na eat Ms ego Te ness 2 Toman poa haber sehalado que ena costimbre de Spoyaror en aol de Diese pensar que pode tov anges el conte del ego que atmos 0005 — {ta que nos leva ala looses norén de que, cuando ted sedesplomey el gobierno dar paso adelante para Samos Es que ls abiemos no rans? Es que no {Sn tos gobiernos los mas propenso aca sobre todo ano nero pide al contsbuyent:Segsramen- te importa bien poco qu si tanera de edi dinero sea foxclva.y que puetah marear th poeo con Tose ten paraeubtelagjeo de sos sents Ail el mere do ue crece parade en Taira se detendr,y fnonees to et undo sir Toque ene en ee mo mento en Tas anon i manera como a estado comer and sfanosunente consis einos durante este em pos para descr qe eso wn pez de papel en el ti apenas ny excin una promen cia, Na hay mucha fener de carter entre Mahoma y John Maymard Keynes, ello extn, amante de {ton Suacheyy Duncan Grant er lrsineso de fos pss de Garde, qe Suzon ambien a ran in Atuenela brea pola economia dante la primera Fn rmitad del siglo xx. Mahoma previno contra los intereses| y los aseguradores porque cada préstamo cultiva una, deuda para el futuro, y el futuro no pertenece al hom bre, sino a Dios. Keynes elige el punto de vista contrario para pronunciar su declaracién mas famosa: «A largo plazo todos estaremos muertos»; en otras palabras, ean to miis podamos postergar el futuro, menos tendremos. ‘que rendir cuentas de él. Ante una recesién econdmica, los gobiernos deberfan estimular la demanda, embar- ccindose en proyectos a gran escala que proporcionen, trabajo a millones de personas, para que éstas pueda sgastar su dinero aqui y ahora, creando asf mas demanda, {que a sa vez creara mas trabajo, que a sn vez, ¢Se trata de otro ejemplo de una de esas «ilusiones monetarias» contra las que protestan los profetas? :Se pone de nuevo en marcha otra promesa para transferir Ja responsabilidad, de manera que nadie se comprometa de verdad? Justo eso es lo que sugeritfa una dosis de pe ‘imismo natural, Pero Keynes no ve ls casas asi. Los go- biemos pueden estimular Ia demanda para prestar dine +o contra su propia credibilidad, y nada es mis cretble ‘que un gobierno. Cuando llega el momento dle pagar, e! gobierno puede prestar més, asf constantemente, dele- ando sus obligaciones en las generaciones faturas, quie- nes, después de todo, no Forman tadavia parte del con- junto de los que exisimos. ¥ lo mis extrafio es que wn {gobiemo que robe a las generaciones fxturas para con seguir [os votos de las actuales resulta ser perfectamente ceptable, mientras que Bernard Madoff se enfenta a muchos afios en In circel, acusado de hacer lo uismo. El contraste entre el punto de vista religioto de Mahoma, basuclo en la eterna responsabilidad de todos nosotros aqui y ahora, no podia ser mis revelador. Para ser justo, Keynes pretendia que sus recomendaciones fuesen se- {guidas s6lo en caso de emergencia, y nos previno sobre Ia degradacién de las divsas que acabarta por ocurrir si las levase a cabo un gobierno ordinaria, Pero el énfasis 3s puesto, en Teoria general dela ocupactin, el inteés.y et diner, Sobre el papel del gobierno 2 la hora de estimilar Ia de tmandla ya es una realidad." Fl gobierno estadounidense tesla pidiendo presiados trillones de délares a futuros ontribuyentes con el propésito de mantener el actual y Iujoso comercio, todo compraclo a crédito por personas {que no consideran el crédito como tna deuda que debe pagarse, sino simplemente como una manera de corres ponder a [a oferta, ¥ los gobiernos de todo el mundo testin siguiendo su ejemplo. Hay quienes argumentan que seguir la estrategia de Keynes durante el Naw Deal provocd una depresién mis profunda, y retrasé durante veinte afios la recuperacién Ge las economfas occidentales. Mientras que Alemania, feuando la guerra en Europa era inevitable, escogi6 la via rpida de In recesién. No sé hasta qué punto la teo- aes cierta, De hecho, no sé si algiin economista dice algo que sea cierto, pero casi todos ellos angumentan como si Ios seres hnumanos no fueran los sujetos de su dlisciplina, sino «maximizadores del beneficio», gente completamente inmersa y dominada por i actitud del Yor aetuando segrin los principios del coste y el benefi- tio, y que aunea se preacupan por distingnir entre los productos reales y Ios irreales, entre las maneras correc {ase incorrectas de comportarse, y entre las actitudes responsables y las irresponsables para cl presente y el 4. Mis are los economists scadémicas han argumentado qu el exit ita ln demanda y que eselpriner movimiento de a rodcelsn economics; na tora que inva al gobierno hace el [pode incrsencon queslemioe soir Keyes, Véanee especial emt as dosintervenciones de Ben § Bernanke, presente eleeto {iets Reserva Feral ex 2005 Ben S. Bernanke y Alan § Binder, “Crete Money and Aggregate Demand uri Bama eves, {el 78, no 2 mayo de 1988 yen 5 Berane atk Geter, la Ue te Black Bow the Greet Channel of Monetary Policy Transat ions, NBER Working Pej, 8146, 195. "5 ene Amity Shae, he Fogtion Mane a New History of the iat Deron, Nowra Yor, 2007 36 futuro dels otros. Una dois de pesimismo segramen- ternos hubiese advertido contra semejane cencia, Sts resultados rar ver son objeto de consenso entre los = ts ss recoienaones paren depres me las poncones poles de ques s proponen que de nadeemdo métadodeestdia Deberia sar que yo coseo el pesiminmo sine iniico de profets como Jeremias no menos repleto de iisones yo menos leave contac! senddo comin que eloptiismosiaccripss contra cl que aremeten, No Interpreten ern deleréita comouin seiscion de lox Principio del ibe mercado, coma ua crs del Pitalsmos o como acai da economia global La veo Eimpemente como la dementacon de como ls cos se hot van de las manos en cuanto ls manerasfalsces de agement ssoman en epoca, Elbe mera sauncién de rego son pric habiales en lista de fa empresa, son benefcoshuranon, masiesacones generale de nuestra raconaliiadcolctv ys etn Stemperados por una dass de pesmisno, son muy supe Tore as lleratis conoid, Estbleido en meio Gels restreciones que defen el noxotie, el merendo proporcons Inn soltin pina problema de oorincin en una sociedad de exo Et, sn ee argo, stn pico quevlvere a consiera en aac def planiicaecne yen a falc de Ia ua erp En esta covantirs es mda hacer an retro del optic tseruptoso, de los habits hacia os que deberan ts tenencns pesmi. Lon optimists con exerts sven que viven enn smundo con limitacones que alterar esos nites si Gi que lasconseezenin de hacerlo son ipredecbes Satin que ex micho més sencilla sutrse eos mixmos aque desir as consrisiones aj as ue ve, ue