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UNIVERSIDAD REGIONAL AUTÓNOMA DE LOS ANDES

UNIANDES

FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS


ESCUELA DE DERECHO
MATERIA: CATEDRA INTEGRADORA LA PRACTICA CONSTITUCIONAL

CATEDRÁTICA: Mgst VALERIA VINUEZA


TEMA: EL CONSTITUCIONALISMO
ALUMNO: ALVARO MOLINA VINCES
SEMESTRE: SEGUNDO PARALELO B
MODALIDAD: PRECENCIAL
SANTO DOMINGO DE LOS COLORADOS
ECUADOR
2018

Introducción
El ensayo a continuación habla de la constitución su significado desde mi punto de vista
y la de varios autores juristas y demás libros de investigación que citare más adelante
centrare mi estudio en la evolución del constitucionalismo mundial y en el ecuador
como influyeron los precedentes externos para poder llegar a un solo final, el cual fue la
carta magna en la que se expresan los deberes y derechos en el país llamado código civil
y su evolución

Para mí el constitucionalismo es un modelo político que se basa en el régimen basado


en la obediencia de los artículos como derecho activo, y que norma el comportamiento
de las personas ya que manda prohíbe y permite es decir, toda persona natural
perteneciente a dicho estado puede ser juzgado y castigado por el incumplimiento de
estas normas

Kelsen expresaba que

Como constitucionalismo se conoce el sistema político que es regulado por un texto


constitucional. Asimismo, es una ideología partidaria de este sistema, con sus
respectivas manifestaciones en la esfera de lo social, lo político y lo jurídico.

Según el constitucionalismo, todos los poderes públicos deben encontrarse sujetos a un


marco normativo que los modere y limite. Así, el constitucionalismo defiende la idea de
que la autoridad gubernamental, independientemente de que emane de una ley
fundamental, debe ser controlada por leyes escritas que, a su vez, funcionen como el
principio básico de la organización social del Estado.

Objetivo general

El estudio del constitucionalismo su evolución, y su aplicación en nuestro país

Objetivos específicos

Aprender del constitucionalismo y su evolución

Estudiar los antecedentes del constitucionalismo inglés, norteamericano y francés

Y entender el porqué del constitucionalismo actual del Ecuador


Desarrollo

Antecedentes históricos del constitucionalismo

Por todo lo dicho hasta aquí, se puede concluir que en la época medieval ya existía una
constitución mixta. Esta constitución sirve para sostener una idea del poder monárquico
limitado por instituciones en las que se hallan representados los distintos sectores de la
comunidad política.

Sin embargo la debilidad más importante del constitucionalismo medieval resultaba ser
la imposibilidad de imponer fuera de la idea de revolución–algún tipo de sanción contra
el príncipe que avanzase por sobre los derechos de los súbditos. La importancia de este
periodo moderno va a estar dada por la lucha en pos de garantizar estos derechos frente
a la voluntad arbitraria del monarca y la posibilidad de lograr una sanción cuando se
procediere de ese modo.

Es que el gran problema del siglo XVI seguía siendo el conflicto entre el
“gubernaculum” y la “jurisdicción” y hasta la aparición del cisma religioso el avance
del primero sobre el segundo hacía presagiar el advenimiento de un poder cada vez más
absoluto.

Como para muestra basta un botón, conviene traer a colación el pensamiento de William
Tyndale en 1528 sobre la obediencia al rey: “Pues Dios ha hecho en cada reino al Rey
juez de todo, sin que sobre él exista juez alguno.

El que juzga al rey juzga a Dios, quien pone las manos sobre el rey las pone sobre Dios
y quien resiste al rey resiste a Dios y maldice la ley y la ordenanza de Dios. Si los
súbditos pecan deben ser llevados al juicio del rey. Si el rey peca se le reservará hasta el
juicio de la ira y venganza de Dios de donde resulta que el rey en este mundo está sin
ley y puede obrar bien o mal, según le plazca, pues solo ha de dar cuenta a Dios

Frente a este ataque de Tyndale, la “jurisdictio” era sostenida por la resistencia del
antiguo derecho común inglés y por el surgimiento de diferencias religiosas entre los
súbditos del rey. Es que en todos los juramentos de coronación de la edad media, la
primera obligación del príncipe es la defensa de la Iglesia. Su incumplimiento era una
transgresión tan grave como la injusticia y para muchos fanáticos del siglo XVI era más
grave, ya que ponía en peligro las almas inmortales.

En este espectro, las teorías sobre la tiranía adquirieron un tinte religioso que debilitó el
respeto por todos los gobiernos.

Durante los siglos XVI y XVII en Inglaterra y en otras partes de Europa, la “jurisdictio”
tuvo que hacer frente a los abusos del gobierno, pero ha sobrevivido por el pensamiento
y la acción de quienes, invocando la tradición inglesa, han salido a defenderla.

En 1547 Gardiner escribió lo siguiente al Consejo Privado: “No estarás de acuerdo en


aconsejarme quebrantar una ley del Parlamento sin garantía de perdón, aún si el rey lo
hubiese ordenado”.

Con posterioridad, durante el reinado de Isabel, John Aylmer decía que “la forma
política de Inglaterra no es una monarquía, como algunos piensan apresuradamente, ni
tampoco una oligarquía o una democracia, sino un gobierno mixto de todas ellas, en la
que cada una de aquellas había de tener su parte. Por lo tanto, la representación está en
el Parlamento, donde se encuentran los tres estados: el rey o la reina, que representan a
la monarquía; los nobles, que constituyen la aristocracia; los burgueses y caballeros, por
la democracia”.

Este pensamiento muestra con claridad tanto la existencia de limitaciones a la autoridad


del príncipe como el reconocimiento de que la monarquía mixta es la forma de gobierno
de Inglaterra.

Sin embargo, ya a mediados del siglo XVI se estaba produciendo en dicho país una
batalla entre voluntad y derecho que se iba a prolongar durante mucho tiempo.

Según Cheyney, la reina Isabel hablaba de “este parlamento” ya que apenas concebía al
Parlamento como una institución permanente. Para ella no era una rama del gobierno
coordinada, sino una Asamblea especial convocada de vez en cuando; la planta del
gobierno con permanencia continuada era la reina, sus consejeros privados, los jueces y
otros funcionarios.
Es que durante el reinado de Isabel solo hubo once parlamentos, cuya duración no fue
superior a unas pocas semanas. Incluso, durante este tiempo, el rey tenía una poderosa
influencia sobre el mismo.

A fines del siglo XVI, la línea divisoria planteada por Bracton trescientos años atrás
entre “jurisdictio” y “gubernaculum” parece ser lo que da equilibrio a la constitución
inglesa; a punto tal que, en los últimos años del reinado de Isabel se aceptó que el rey se
encuentre bajo el derecho, pero no bajo ningún hombre.

Y que el derecho particular se establece y realiza según la ley, que está bajo el control de
tribunales y Parlamento; mientras que las “cuestiones públicas” forman parte de la
prerrogativa imperial, que es “absoluta”.

En la controversia entre “jurisdictio” y “gubernaculum” cada sector entendía que sus


derechos le correspondían por herencia. Es que las libertades del pueblo eran una
herencia del derecho común y, para los reyes, su autoridad derivaba de un derecho
hereditario, ajeno al derecho común.

La historia del constitucionalismo señalará como un jalón en su evolución a la crisis de


1621, ya que es el advenimiento del principio de la responsabilidad política del
gobernante para proteger los derechos de los súbditos, amenazados por el voluntarismo
despótico.

El Parlamento representaba a gran parte de la comunidad y ni el rey podía sujetar a su


pueblo a una dominación tal “sin su asentimiento y acuerdo”. De ahí a los comienzos de
una nueva teoría de la soberanía parlamentaria hay un solo paso, ya que la asunción
implícita de esta teoría del consentimiento y representación popular ocultaba la
extensión del control potencial del parlamento sobre el derecho individual. Viene a ser
el germen, según lo entiende algún cuerpo de opinión política de las teorías
contractualitas de Locke y Hobbes, aun cuando ninguno de ellos haya querido concebir
al poder soberano como un poder arbitrario.

Al contrario, es un poder llamado por los mismos individuos –a través de un pacto


social– a instituir una ley cierta, a través de la cual sea posible estabilizar la vida y las
posesiones de ellos para crear las condiciones propicias para el funcionamiento y
respeto de los derechos individuales.
Ya estaban sentadas las bases, entonces, para la revolución inglesa como consecuencia
de la cual el Parlamento representativo terminó por asumir los deberes y muchos de los
derechos del Rey, quedando planteado, sin embargo, como antes, el problema de la
adecuada relación entre ellos, o de la “dulce armonía” de la que ya Wentworth habló
sesenta años antes.

El siglo XVIII nos trajo a Montesquieu, por lo que, sin dejar de lado a Inglaterra resulta
imperioso, para captar la evolución de las ideas del constitucionalismo, que nos
traslademos a Francia.

Las ideas constitucionales del liberalismo Francés del siglo XVIII estarán influidas por
las teorías de Locke y Montesquieu en mayor medida que por las ideas del “gobierno
bien equilibrado” a decir de Manuel Aragón (1).

Ello, según este constitucionalista español, quizás se deba a la concepción roussoniana


de la democracia y de la ley ya que, por ejemplo la Declaración de Derechos del
Hombre y del Ciudadano define a la Constitución como una ordenación del Estado que
debe necesariamente basarse en la división de poderes y en la garantía de los derechos
fundamentales; la ley es entendida como la expresión de la voluntad general.

De estos postulados se derivan, a su entender, notables consecuencias para el


constitucionalismo democrático: 1) la doble limitación (material y funcional) del poder;
2) la consideración del derecho como producto inmediato de la decisión del pueblo o de
sus representantes.

El estado constitucional apareció así como una forma específica de Estado que responde
a los principios de legitimación democrática del poder (soberanía nacional), de la
legitimación democrática de las decisiones generales del poder (ley como expresión de
la voluntad general) y de limitación material (derechos fundamentales), funcional
(división de poderes) y temporal (elecciones periódicas) de ese poder.

En este mismo sentido, Vanossi (2) entendió que la Declaración de los derechos del
hombre y del ciudadano de 1789 sentó las bases o presupuestos del Estado
constitucional: aquél en que estuvieran garantizados los derechos y establecida la
separación de los poderes.

Libertad y Poder aparecieron concebidos a tenor de una determinada idea del hombre: la
libertad se debía gozar en igualdad (ante la ley) y el poder debía limitarse a través de su
organización para evitar que resultara peligroso o nocivo para aquélla. Pero vayamos
por partes, ya que estábamos con Montesquieu.

Al decir de Linares Quintana su aporte metodológico esencial para el estudio de la


ciencia política y constitucional estuvo dado por la voluntad de sistematizar las
observaciones, o sea, de lograr una visión coherente y coordinada de lo real, basada en
la inducción y no en el razonamiento deductivo.

A pesar de ello, en su famosa teoría de la división de los poderes, aparte del método
inductivo, empleó el deductivo, ya que, partiendo de la observación de la realidad
inglesa de la época, se elevó al plano especulativo para construir un sistema ideal para la
organización del gobierno constitucional y democrático.

En efecto, la teoría del equilibrio como división de poderes que se controlan


mutuamente era común en la vida político-jurídica de mediados de este siglo.

El control parece ser, en esta época, el instrumento de la libertad. Ya Bolinbroke


expresaba que “(...) en el momento en que cada órgano del Estado entra en
funcionamiento y afecta a la totalidad, su procedimiento es examinado y fiscalizado por
los otros órganos”.

Montesquieu sabía que el objeto de la constitución inglesa no era la gloria del Estado,
sino la libertad política de los ciudadanos, pero todavía no subrayaba el hecho de que es
en los controles donde reside la garantía de la libertad.

En concreto, si bien Montesquieu es el primero que en forma contundente habla con


claridad de la división de poder en las funciones ejecutiva, legislativa y judicial, solo se
plantea el problema de la necesidad de colaboración entre ellos de una manera
relativamente simple.

En resumen, podría decirse que en la Francia de entonces se pregonaba con énfasis la


limitación del poder pero no se instrumentaban suficientemente sus garantías en la
práctica, situación que también era común a todo el restante derecho continental público
europeo.
Así, frente al liberalismo de Locke, el estatismo de Rousseau ofreció pocas garantías al
individuo frente al poder. Y este estatismo se prolongó, a través de Hegel, hasta la
dogmática jurídica alemana del siglo XIX.

Un bálsamo enriquecedor a fines del siglo XVIII resultó ser la influencia de Estados
Unidos en la teoría del equilibrio de poderes. Es que los estadounidenses no instalaron
un sistema de rígida separación de poderes, sino que hicieron un gobierno “bien
equilibrado”, trayendo desde su madre patria la teoría de los “checks and balances”,
pero adaptándola a las nuevas exigencias derivadas de la distribución territorial del
poder y de una jefatura de estado no monárquica. Crearon, más que nada, una mezcla de
poderes enlazados y de competencias superpuestas.

Publius, en El Federalista, dijo que “la división de poderes es la garantía de la libertad y


esta división es, al mismo tiempo, interdependencia de poderes, de modo tal que se
garantice que unos pueden controlar a los otros”. Y agregará que, además del control del
pueblo sobre el gobierno, es preciso asegurar los controles de los distintos poderes entre
sí, destacando también que el régimen republicano no sirve solo para salvaguardar a la
sociedad de la eventual tiranía de su gobierno, sino también para garantizar a una parte
de la misma contra los eventuales abusos de la otra parte.

Pese a que el pueblo de Estados Unidos es heredero de una tradición en la que no existe
una constitución escrita y pese a que hizo oír su voz en la historia contemporánea con la
promulgación de una de las constituciones más pequeñas del mundo, la importancia que
ha tenido el constitucionalismo estadounidense es amplia y variada.

Así, por ejemplo, el constitucionalismo estadounidense nos invita a reflexionar en el


profundo interés por la participación del pueblo en el gobierno. Tal vez no sea
casualidad que el Poder Legislativo sea el primero en ser descripto por la Constitución,
ya que, además de que le da cuerpo, lo crea, aunque también lo limita.

De todo lo expuesto precedentemente puede colegirse que tanto la Revolución


Americana como la francesa son decisivas en la historia del constitucionalismo, porque
ponen en evidencia el concepto de poder constituyente. Este poder constituyente viene a
terciar en la relación entre la tradición constitucionalista y la soberanía popular. En
efecto, en el ejercicio del poder constituyente está contenida la expresión de la
soberanía. Esa misma voluntad soberana tendía a asociarse a la constitución, a
convertirse en voluntad generadora de orden, de renovada estabilidad.

http://www.la-razon.com/la_gaceta_juridica/Antecedentes-historicos-
constitucionalismo-gaceta_0_2376362459.html

Historia del constitucionalismo Ecuatoriano

La Constitución de la República del Ecuador, es la norma suprema de la República del


Ecuador. Es el fundamento y la fuente de la autoridad jurídica que sustenta la existencia
del Ecuador y de su gobierno. La supremacía de esta constitución la convierte en el
texto principal dentro de la política ecuatoriana, y está por sobre cualquier otra norma
jurídica. La constitución proporciona el marco para la organización del Estado
ecuatoriano, y para la relación entre el gobierno con la ciudadanía ecuatoriana.

La actual Constitución define el división de poderes del Estado en cinco ramas o


funciones, los tradicionales tres son: el poder legislativo a cargo de la Asamblea
Nacional, el poder ejecutivo representado por el Presidente de la República, y el poder
judicial encabezada por la Corte Nacional de Justicia; además, se establecen dos nuevos
poderes del Estado: la función electoral, administrada por el Consejo Nacional Electoral
y el Tribunal Contencioso Electoral; y la función de transparencia y control social,
representada por el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social.

La primera carta magna ecuatoriana fue la Constitución de 1830, redactada por la


primera asamblea constituyente en Riobamba, después de la creación de la República
tras su separación de la Gran Colombia. Debido a la inestabilidad política que ha tenido
el Ecuador a lo largo de su vida republicana, han existido un total de 20 constituciones
en la historia ecuatoriana. Actualmente el Ecuador se rige por la Constitución de 2008,
La religión en el constitucionalismo

La religión católica ha sido tema fundamental a través de las varias constituciones que
han sido promulgadas. Desde los inicios del constitucionalismo ecuatoriano que empezó
con la expedida en 1812, cuyos redactores, a pesar de estar influenciados por las
doctrinas de la Revolución Francesa, expresaron su catolicismo mediante la invocación
de Dios al inicio de la constitución y por el artículo 4, en el que se declara a la religión
católica como la única del Estado de Quito.12 La misma tendencia se siguió en las
constituciones de la Gran Colombia en donde también se enfatizaba a la religión
católica, apostólica, romana, como la religión de la República.3

Una vez que el Ecuador se declaró como país independiente en 1830, las constituciones
aprobadas desde entonces hasta la de 1897, se dedicaba el preámbulo invocando a Dios
y un artículo exclusivo para declarar a la religión católica como la única oficial del
Estado, la cual debía ser defendida por el gobierno y prohibida cualquier otra religión y
dogma contrario a la Iglesia Católica de Roma. Se debe advertir que la Constitución de
1906 no fue la primera en prescindir del nombre de Dios en su preámbulo (aunque en
futuras constituciones se la volvió a implantar), pues por ejemplo la Constitución de
1843 y la de 1878 ya la habían eliminado, pero lo novedoso de la constitución liberal es
que por primera vez el artículo que declaraba la religión católica como la única válida
en el Ecuador era derogada por favorecerse así a la libertad de cultos que sobrevino con
la separación de la Iglesia y del Estado.45

Con la Constitución de 1869, cuyo autor fue Gabriel García Moreno, se exigió que para
ser ciudadano se requería ser católico. Para lograr comprender este nuevo requerimiento
se lo debe mirar desde la perspectiva del proyecto de consolidación nacional trazado por
el galicanismo, el cual requería del influjo de la Iglesia para establecer las bases
progresistas que su mentor deseaba para un país caracterizado por una tradición
cristiana que se arraigaba desde la época colonial. Además, la población del Ecuador de
aquel entonces se declaraba en su mayoría católica por lo que en realidad no se excluía a
nadie de la ciudadanía oficializada tras su publicación en el Registro Oficial el 20 de
octubre de dicho año.

Constituyentes del Ecuador

Desde la separación de la Gran Colombia en el año de 1830, la República del Ecuador


ha tenido 20 textos constitucionales a lo largo de su historia. Tal cantidad puede
interpretarse como un síntoma de inestabilidad debido a una historia demasiado
convulsionada para un país relativamente pequeño. z Tras varios años de crisis política,
el gobierno de Rafael Correa, electo tras la finalización del gobierno de Alfredo Palacio
en 2007, se propuso dar una nueva Carta Magna al país con el objetivo de dar
estabilidad y desarrollo social, que tras su aprobación en 2008 constituye el último
episodio del constitucionalismo en este país andino.

Constituyentes del Ecuador

1830 Riobamba Se reúne el 14 de agosto, la preside José Fernández Salvador.


Tuvo como objetivo la creación de la República del Ecuador, y nombró a Juan José
Flores como presidente provisional.

Redacta la primera Constitución y elige al General Juan José Flores, primigenio


Presidente Constitucional. Se declara a la religión católica como la única de la
República.

1835 Ambato Presidida por José Joaquín de Olmedo, redactó la segunda


Constitución, eligiendo al Dr. Vicente Rocafuerte como presidente de la República.

1843 Quito La preside Francisco Marcos, elaborando la tercera Constitución llamada


Carta de la Esclavitud y eligió a Juan José Flores como presidente. Disponía que el
Congreso se reúna solo cada cuatro años.

La duración del mandato presidencial y de la Cámara de Diputados era de ocho años.


Los Senadores eran elegidos para periodo de 12 años.

1845 Cuenca Es presidida por Pablo Merino, redacta la cuarta Constitución que
legitimaba la Revolución Marcista que derrocó a Flores e instauró un Triunvirato
Provisional, liderado por Vicente Ramón Roca.

1850 - 1851 Quito El presidente Ramón de la Barrera, elaboró la quinta Constitución


y eligió a Diego Noboa como Presidente Constitucional. Se eliminó la pena de muerte
por delitos políticos.

1852 Guayaquil Es presidida por Pedro Moncayo, redactando la sexta


Constitución y se designó como presidente al General José María Urbina.

1861 Quito La presidió el General Juan José Flores. Se redactó la séptima


Constitución y se designó como presidente a Gabriel García Moreno. Se estableció el
sufragio directo y universal y se amplió el derecho de ciudadanía.
1869 Quito Fue presidida por Rafael Carvajal. Se redactó la octava Constitución,
llamada la Carta Negra por la oposición, y permitió la segunda presidencia de Gabriel
García Moreno. Para ser ciudadano se exigía ser católico. La Constitución es aprobada
por primera vez en consulta popular.

1879 Ambato Es presidida por el General José María Urbina, redactó la novena
Constitución y nombramiento del General Ignacio de Veintemilla como presidente,
después del derrocamiento de Antonio Borrero.

1884 Quito El presidente Francisco J. Salazar, redacta la décima Constitución y


nombra como presidente a José María Plácido Caamaño, luego de la dictadura de
Ignacio Ventimilla. Se eliminó la pena de muerte para delitos comunes.

1896 - 1897 Quito Primera Constitución Liberal, tras la revolución del 5 de junio y
eligió presidente al general Eloy Alfaro.

Se eliminó la pena de muerte para delitos de asesinato y parricidio y estableció la


libertad de culto

1906 Quito Segunda constitución Liberal y eligió presidente al general Eloy


Alfaro.13

La Constitución, llamada "atea" por los opositores, separó la iglesia del Estado y
eliminó el artículo que declaraba a la religión católica como la oficial del Estado.

1928-1929 Quito Nueva Constitución y elección para la presidencia de Isidro


Ayora.

Incluye los logros de la Revolución Juliana de 1925 y garantiza el sufragio femenino.

1937 Quito Convocada por el dictador Federico Páez, fue disuelta cuando este fue
derrocado en el golpe de estado dirigido por el general Alberto Enríquez Gallo.

1938 Quito Convocada por Alberto Enríquez, la Asamblea Constituyente promulgó la


nueva Constitución y eligió como presidente a Aurelio Mosquera Narváez. Sin embargo
nunca entró en vigencia pues fue derogada por Narváez.

1945 Quito Redacta una Constitución producto de la Revolución de Mayo que


derrocó al presidente Carlos Arroyo del Río. Nombra presidente a José María Velasco
Ibarra.
1946 Quito Convocada por José María Velasco Ibarra después de dar un golpe de
estado, se elabora una nueva Constitución.

1966 Quito Convocada por Clemente Yerovi. Elabora la Carta Magna y elige
presidente a Otto Arosemena Gómez.

1978-1979 Quito Convocada por Gobierno Militar. Elabora la Carta Magna y


permite la elección como Presidente de Jaime Roldós Aguilera.

Fue aprobada mediante referendo y permitió al Estado ecuatoriano el retorno al ejercicio


democrático de poderes.

1997 - 1998 Ambato, Quito, Sangolquí y Riobamba Convocada por Fabián


Alarcón. Se instaló como Asamblea Constituyente respaldada por una consulta popular
y fue aprobada mediante la promulgación por el presidente inaugural de la Constitución
de la República, Jamil Mahuad el 10 de agosto de 1998.

2007 - 2008 Montecristi Convocada por Rafael Correa. Se instala la Asamblea


Nacional Constituyente respaldada por una consulta popular y aprobada en referéndum
en 2008.

Elementos del constitucionalismo

Garantía de la libertad y división de poderes

La división de poderes, que sería mejor describir como distribución equilibrada del
poder estatal, no es un mero entretenimiento de ingeniería constitucional, sino una
garantía frente a la tendencia natural, según MONTESQUIEU, del poder al abuso si no
se lo controla, lo que ineludiblemente se erigiría como el principal obstáculo para la
existencia de la libertad política, es decir el poder no puede ser centralizado si no
dividido para evitar el abuso de este

Soberanía nacional

Con lo anotado hasta ahora sería suficiente para echar a andar por el camino de la
identificación de las ideas principales del movimiento constitucionalista. Pero éste era
mucho más rico aún porque reivindicó no sólo técnicas de control, sino una nueva
legitimidad. Legitimidad que debía descansar en el principio de soberanía nacional es
decir

Autoridad que reside en el pueblo a través de los órganos que lo representan.

Poder constituyente del pueblo

Ello es así porque la proyección fundamental de la soberanía es precisamente la


confección de una Constitución entendida como hemos dicho, tarea que sólo puede ser
acometida por el titular de la misma, bien directamente o por medio de sus
representantes o de una manera combinad es decir es la voluntad originaria, soberana,
suprema y directa que tiene un pueblo, para constituir un Estado dándole una
personalidad al mismo y darse la organización jurídica y política que más le convenga

Igualdad

MONTESQUIEU cifra en la igualdad uno de los ingredientes que, junto a la virtud


cívica, forma parte del principio de la república democrática. Y ROUSSEAU hace de la
igualdad la clave de su teoría política, hasta el punto de que toda ella se escinde entre
los principios que cimentan la sociedad desigual que conocemos, sostenida sobre un
pacto leonino, y los necesarios para regenerarla y regenerar al hombre, basados todos
ellos en un contrato social igualitario

GRADUALIDAD DE LOS REGÍMENES CONSTITUCIONALES

Frente a la drástica disyuntiva que se desprende del epígrafe segundo (Constituciones


verdaderas y falsas), las consideraciones hechas en el que antecede nos permiten
concluir que en el régimen constitucional hay unos elementos esenciales y otros que, sin
mengua de su importancia y a veces también de su conveniencia, no resultan
absolutamente imprescindibles. Entre los primeros con tamos con la soberanía popular y
sus dos ingredientes señalados (poder constituyente del pueblo y sufragio universal), la
garantía de las libertades y el control político del poder. En cuanto a los segundos, como
son la laicidad y la descentralización territorial, lo son algo menos
ELEMENTOS DE LA IDEOLOGÍA CONSTITUCIONALISTA pag.628, 629, 630,
631, 632, 633, 634,635

ANTONIO TORRES DEL MORAL

El constitucionalismo: inglés, norteamericano y francés

El término constitución en sentido moderno aparece durante los procesos


revolucionarios de norte América y Francia de finales del siglo XVIII. Como
consecuencia de estos procesos, se van a elaborar una constituciones que van a suponer
una ruptura con el orden tradicional anterior europeo. Estas constituciones reúnen unas
características esenciales: - Son normas escritas. - Tienen un origen democrático, en el
sentido de que proceden de la voluntad del pueblo. - Realizan una organización de
poderes para garantizar unos derechos individuales. - Son normas superiores del
ordenamiento, y además esta superioridad está garantizada política y superiormente. Las
constituciones surgen de unas revoluciones que tienen una nueva característica. Éstas no
sólo supusieron el derrocamiento de monarcas o un cambio de gobierno, sino que
también construyeron intelectualmente los requisitos para el ejercicio de un poder
legítimo. Estos requisitos se trasladan a las constituciones Con anterioridad a estas
revoluciones, la revolución no significó una ruptura con el orden tradicional. Las
revoluciones anteriores supusieron un restablecimiento de un orden tradicional, una
restauración de un status quo. La revolución Gloriosa de 1688, por ejemplo, no fue
rupturista, sino que consistió en una restauración de los derechos tradicionales de los
ingleses. Las revoluciones americana y francesa fueron una ruptura, la inglesa no. Las
revoluciones americana y francesa dieron lugar a una constituciones que eran
voluntaristas (que no proceden del poder real de origen divino, sino de la voluntad de la
nación); individualistas (giran en torno al sujeto individual, titular de unos derechos
individuales y no en los estamentos o en las corporaciones tradicionales); establecen una
división de poderes, que garantiza el ejercicio de unos derechos que son declarados y no
creados por la constitución. Luego en la práctica habrá exclusiones, es decir, no todos
los seres humanos serán considerados sujetos individuales por el primer
constitucionalismo americano y francés. La palabra constitución también se utilizó con
anterioridad al siglo XVIII, por eso se habla de un constitucionalismo antiguo. En época
medieval y moderna, se utiliza el término, sobre todo, en sentido material. Es decir, se
habla de constitución como un estado de cosas de un territorio, como la forma de
gobierno, como la suma de las condiciones religiosas, políticas y económicas de un
territorio. Es cierto que también se usaba el término en sentido formal o escrito, pero
para aludir a determinadas disposiciones legales generales (imperiales, papales, otras
leyes), pero no reúnen los requisitos de las constituciones revolucionarias. El nuevo
concepto de constitución únicamente es en sentido formal. Son textos jurídicos escritos
que no son descriptivos sino que prescriben, fundan un orden nuevo. Luego no son un
estado de cosas y además proceden del llamado poder constituyente, que se identifica
con un acto de voluntad de la sociedad, también llamado acto fundacional y limitado,
por el cual se instaura una constitución

CONSTITUCIONALISMO INGLÉS

Es una monarquía absoluta que lleva a cabo un proceso de centralismo. Las relaciones
con el parlamento son pacíficas porque a partir de Enrique XVIII, los reyes ingleses
serán los jefes de la iglesia anglicana. Los reyes de la casa Tudor no van a entrar en la
definición de la prerrogativa regia (facultad del poder regio exclusivo que corresponde
en exclusivo al rey y que se ejerce fuera y por encima del parlamento) porque les
interesaba el apoyo del parlamento. Se establecen relaciones pacíficas y cada uno
atiende a sus funciones. Con el cambio dinástico a los reyes Estuardo se rompe la
relación con el parlamento porque esos reyes comienzan a defender esa prerrogativa y
esto provocará tensiones con el parlamento. Esto provoca dos guerras civiles y una
experiencia republicana, que es la R. de Gronwell. Con la muerte de éste, Carlos se
establece como rey y renuncia a no ejercer un poder arbitrario. Sin embargo, se van a
seguir produciendo los conflictos con el parlamento, que seguirán con Jacobo II. Éste,
como rey, ejercerá una defensa de los católicos haciendo uso de la prerrogativa. Esto
provoca el descontento general del reino y Jacobo huye a Francia. Entre tanto, el
parlamento va a ofrecerle al corona a la hija de Jacobo II, que es María Estuardo,
protestante y a su marido Guillermo de Orange, a cambio de jurar el Bill of Rights,
1689. Esta carta de derechos tiene las siguientes características: 1. El Bill of Rights
transformó el carácter de la monarquía, pasando de ser una de derecho divino a ser una
sometida a la voluntad del parlamento. 2. Recoge y restaura unos derechos históricos de
los ciudadanos ingleses que habían sido vulnerados por actuaciones contra derecho de
los monarcas, concretamente de los Estuardo. No son derechos como los concebirían las
revoluciones francesa y norteamericana. Son frenos contra el abuso regio. 3. Se limita la
prerrogativa regia y también se definen algunos de los derechos del parlamento. A partir
del Bill of Rights, se invierte el orden de los términos del binomio que había gobernado
en Inglaterra (rey y parlamento), y el parlamento pasa a estar en primer lugar, seguido
por el rey. Podemos decir que la constitución de Inglaterra es mixta, porque procede de
unos cuerpos políticos que comparten el ejercicio de la soberanía, entre el parlamento,
integrado por una asamblea aristocrática y por las ciudades, y entre el rey. Su contenido
es producto de la suma de los "rights" y "law". Law tendría a su vez una triple
composición: derecho tradicional, sentencias judiciales y textos históricos escritos. Está
escrito en inglés, y utiliza la palabra subject, que definirá al individuo que posee
derechos. El parlamento escocés y británico se une en 1707, con el tratado de la unión, y
se crea el Reino Unido

CONSTITUCIONALISMO NORTEAMERICANO

La historia constitucional americana va a ser conflictiva, por la coexistencia de varias


preposiciones dentro de la revolución.

El territorio norteamericano va a estar ocupado por colonias. Esta colonización consistió


en la apropiación unilateral del espacio norteamericano por parte de los reyes ingleses,
que lo veían como un derecho propio. Estos reyes, en su momento, van a transferir ese
derecho a otras personas para que lo hagan efectivo. El instrumento jurídico utilizado
para trasladar ese derecho de colonización fueron las cartas coloniales (letters patent),
que eran cartas excedidas por el rey inglés, por las cuales concebía territorios, oficios,
dignidades, privilegios a determinadas personas sobre el territorio norteamericano, y
además se transferían los poderes normativos y gubernativos del rey a los beneficiarios.
En vísperas de la revolución, casi todas las colonias menos tres, habían pasado a
depender de la corona, y esta enviaba gobernadores provistos de órdenes y con poder de
veto sobre las decisiones de las asambleas coloniales. Hasta mediados del siglo XVIII se
había llevado una política de no intervención en los asuntos coloniales, y éstos actuaban
de manera autónoma. Los colonos americanos (free men) se creían ciudadanos ingleses
y que tenían los mismos derechos que los británicos. Pero a mediados del XVIII se van
a producir las ofensas británicas, que consistieron en la creación y subida de impuestos,
tasas y gravámenes. Los colonos americanos protestaron porque esos impuestos habían
sido creados por un parlamento en el que no tenían representación, por lo que se estarían
violando sus derechos tradicionales. También por la obligación del sostenimiento
económico de los soldados británicos y, por último, porque el parlamento inglés
manifestó su capacidad para legislar en las colonias en todos sus aspectos. A raíz de
estas ofensas, se produjeron una serie de episodios que llevarán a la guerra de
independencia americana. Episodios previos a la guerra: - Masacre de Boston. - Motín
del té, que se le considera presente directo de esta guerra, y consistió en un
levantamiento de los bostonianos contra la política comercial del parlamento inglés, que
provocó que se arrojaran 45 toneladas de té inglés al mar. El parlamento inglés aprobó
la ley del té, en la cual, el parlamento, trataba de manera discriminatoria en favor de una
compañía inglesa llamada compañía d las indias orientales, que permitía vender té en las
colonias sin pagar impuestos de aduanas. Esto último conduce a la aprobación de unas
leyes que son claras represalias contra la colonia de Massachussetts. Éstas consistieron
en el cierre del puerto de Boston, se le van a imponer una serie de restricciones al
gobierno de la colonia y se va a autorizar a juzgar a los oficiales ingleses en Inglaterra,
por lo que se estaba desautorizando a la justicia de las colonias. A partir de estas
represalias, los representantes de varias colonias se reunieron en congresos
continentales e intentaron llegar a un acuerdo pacífico con Inglaterra, pero esto no se
consigue, y estalla la Guerra de la Independencia americana (1775-1783). En el
transcurso de la guerra, se declaró la independencia de las colonias el 4 de julio de 1776.
Las colonias debían ser Estados libres e independientes. Características de la
declaración de independencia: 1. Se fundamenta en la razón. 2. Se realiza una
conformación del sujeto individual como titular de unos derechos previos. Igualdad,
derechos inalienables e inherentes. 3. Se hace una profesión de constractualismo, es
decir, se otorga el consentimiento de esta declaración por parte de los trece estados. 4.
Se recoge una lista de agravios realizados por Inglaterra.

El mismo congreso continental que declaró la independencia de las colonias, recomendó


a los estados instituir gobiernos. Las primeras constituciones de los estados se
aprobaron en 1776. La tarea constituyente fue identificada por muchos como el
verdadero objetivo de la revolución y de la guerra. Las constituciones de los diferentes
estados convinieron en un punto fundamental, y es que solo los hombres libres podrían
aspirar a la participación política. La constitución federal de los EEUU se aprobará en
1787. Ésta no se aprueba para las entidades corporativas que eran los estados, sino que
se aprueba para los individuos que integran a los estados. En esta constitución no hay
declaración de derechos, entran en 1791 a través de la forma de enmiendas. El artículo 5
preveía la posibilidad de realizar reformas en la misma. Se introducirían las 10 primeras
enmiendas, que era el Bill of Rights. La constitución de 1787 cuenta con 27 enmiendas
en la actualidad, aunque solo las 10 primeras son las llamadas Bill of Rights. En esta
declaración de derechos se parte de un concepto primordial, es el sujeto individual como
poseedor de derechos. Unos derechos que se conciben como previos a las normas. Lo
que hace la constitución es declararlos, pero no los concede. La numeración de derechos
que recoge el Bill of Rights es abierta. En la enmienda novena se expresa muy bien,
pues se dice que no por el hecho de que la constitución de ciertos derechos ha de
entenderse que niega otros derechos que tiene el pueblo. No agota los derechos posibles
individuales, aunque no estén recogidos. Los derechos están formulados, casi todos, en
negativo. Por último, hay que destacar la sentencia del caso Marbury vs. Madison, de
1803: se extrae el principio de que la constitución está por encima de las normas, es una
norma superior, y no puede ser modificada por leyes ordinarias. Los actos legislativos
contrarios a la constitución no pueden obligar a los jueces. De este segundo principio se
deriva un papel predominante de los jueces en la garantía de los derechos
constitucionales

PRIMER CONSTITUCIONALISMO FRANCÉS

Fundamentos de la Revolución Francesa: Contra el Antiguo Régimen (absolutismo,


privilegios nobiliarios y del clero, feudalismo, magistratura inquisitorial...) Ilustración
(sobre las ideas de la razón, seguridad y propiedad). Influencia de Montesquieu,
Rousseau, Voltaire, Sieyes... Crisis de la Hacienda (subida de impuestos que recae en el
tercer estado) Frente a la revolución americana (en la que no se rompe brutalmente con
un estado anterior), Francia construye los principios de una sociedad nueva,
reinventada, a partir de la autonomía de los individuos. 2. Punto de inflexión: 1789 Se
plantea la necesidad de convocatoria de Estados Generales ¿juntos o separados? No se
convocaban desde 1614. Se reúne una Asamblea Nacional con participación destacada
del tercer estado o estamento ciudadano: se declara constituyente el 9 de julio y se
autoproclama soberana en nombre de un ente abstracto: la nación

Amenazas del rey a la Asamblea: provoca el levantamiento de París que terminaría con
la toma de la Bastilla el 14 de julio (símbolo del poder real). El 26 de agosto se aprueba
la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano: formulación universal: no
referencia a nación o súbditos derechos individuales cualificados (naturales,
inalienables, sagrados e imprescriptibles). Libertad, seguridad, propiedad, resistencia a
la opresión. (No derechos adscritos a corporación) definición de constitución: garantía
de derechos y distinción de poderes. Es destacable la elaboración en 1791, de una
Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, por Olympe de Gouges. Es
uno de los primeros documentos históricos que propone la emancipación femenina en el
sentido de la igualdad de derechos o la equiparación jurídica y legal de las mujeres en
relación a los varones. La Declaración constituye por sí misma una proclama auténtica
de la universalización de los derechos humanos. Una Asamblea constituyente discute
una Constitución que se aprobará en 1791: Primera constitución escrita de la historia
francesa. Es moderada en sus planteamientos: el rey es el poder ejecutivo, pero tiene
veto suspensivo sobre leyes (interviene en el legislativo), el sufragio es censitario. La
Declaración de derechos no se encuentra en el cuerpo de la Constitución sino en su
Preámbulo: - Habrá exclusiones de los derechos: mujeres y esclavos. - Los derechos no
bastaban para construir un orden nuevo: necesidad de nación soberana (ente colectivo) y
de ley (= voluntad general). La ley se convirtió en el único parámetro de la justicia. -
Remisión de la Constitución a la elaboración de Código. Código civil de Napoleón de
1804: Imperio de la ley. Los jueces están vinculados a la ley, no a los derechos. La
garantía de los derechos está en la ley: legicentrismo. Los jueces están para aplicar las
leyes. El poder judicial sólo aplica la ley, no la enjuicia.

https://www.studocu.com/es/document/universidad-de-sevilla/historia-del-
derecho/resumenes/resumen-el-constitucionalismo-ingles-norteamericano-y-
frances/351124/view

Constitucionalismo actual en el ecuador

Aquí voy hablar sobre la proyección constitucional de los cambios introducidos en la


Constitución ecuatoriana de 2008, que establece un Estado plurinacional e intercultural,
respecto a la Constitución de 1998, la cual establecía un Estado pluricultural y
multiétnico. Aunque el análisis aborda de forma general varias temáticas que estos
principios constitucionales cruzan transversalmente, el énfasis se ubica en los derechos
colectivos y específicamente en la administración de justicia indígena. En su primera
parte, el artículo explora elementos conceptuales constitutivos de un constitucionalismo
plurinacional. En la segunda parte, se refiere específicamente al caso ecuatoriano. 1.
Constitucionalismo plurinacional e intercultural La diversidad cultural es, sin duda, uno
de los desafíos centrales que afronta el constitucionalismo actual. Ello se debe a los
problemas teóricos y prácticos planteados por la coexistencia de grupos humanos con
diversas culturas en el territorio de un mismo Estado. Tal coexistencia cuestiona ciertas
versiones de conceptos centrales como los de nación, ciudadanía o igualdad, conceptos
que a su vez fueron pensados en el marco de los proyectos de Estados nacionales, 1 los
cuales han desconocido a los pueblos

Indígenas sea ignorándolos o pretendiendo integrarlos en una cultura nacional


homogénea. La diversidad cultural no es solo un cuestionamiento externo al sistema de
derechos que una Constitución establece, sino que se asienta fuertemente sobre varios
de estos mismos derechos. Así, por ejemplo, incluso bajo algunas constituciones
europeas que no reconocen a las minorías derechos colectivos de identidad cultural, y
para las cuales todos los derechos constitucionales son individuales, el derecho a la
libertad religiosa de los inmigrantes y su contexto comunitario ha llevado a plantearse
este problema, como ha sucedido por ejemplo en Alemania con el Tribunal
Constitucional y su jurisprudencia. 2 Por otra parte, otros Estados, como por ejemplo
Suiza, Bélgica, Canadá, Bolivia o en un sentido más limitado España, 3 reconocen su
plurinacionalidad. En efecto, la discusión sobre plurinacionalidad se halla presente
también en Asia y África, evidenciando el fuerte cuestionamiento político y teórico a la
concepción liberal de una sola nación como realidad coincidente con un solo Estado, y
planteando frente a ella la coexistencia democrática de varias naciones o nacionalidades
en el marco de un mismo Estado. 4 Para el constitucionalismo latinoamericano la
diversidad cultural implica un desafío aún mayor y de connotaciones propias. Bajo la
presión de los movimientos indígenas y en un esfuerzo de legitimación que
problematiza su indudable impronta neocolonial, varios Estados latinoamericanos han
constitucionalizado, bajo fórmulas variables, el derecho a la diversidad cultural y a la
identidad. Tal reconocimiento ha incluido expresiones culturales claves de los pueblos
indígenas, por ejemplo, sus idiomas, territorios y sistemas de autoridad y normativos. El
Ecuador en particular es un caso interesante en el contexto latinoamericano, porque
desde 1998 evidencia un desarrollo importante del reconocimiento de la diversidad
cultural a nivel constitucional formal. Este desarrollo, sin embargo, no se ha expresado
de forma proporcional en las políticas públicas, la legislación y la jurisprudencia. La
Constitución de 1998 estableció un amplio catálogo de derechos colectivos de los
pueblos indígenas, pero no llegó a dictarse casi ninguna normativa legal al respecto, el
Tribunal Constitucional generó una magra jurisprudencia y la mayoría de instituciones
públicas actuaban como si tal normativa constitucional no existiera. 5 El
constitucionalismo plurinacional es o debe ser un nuevo tipo de constitucionalismo
basado en relaciones interculturales igualitarias que redefinan y reinterpreten los
derechos constitucionales y reestructuren la institucionalidad proveniente del Estado
nacional. El Estado plurinacional no es o no debe reducirse a una Constitución que
incluye un reconocimiento puramente culturalista, a veces solo formal, por parte de un
Estado en realidad instrumentalizado para el dominio de pueblos con culturas distintas,
sino un sistema de foros de deliberación intercultural auténticamente democrática. Lo
que James Tully ha llamado constitucionalismo moderno, 6 es decir, el
constitucionalismo liberal clásico, basado en la igualdad formal ante la ley, el Estado
nacional centralizado y la ciudadanía culturalmente homogénea, 7 ha sido cuestionado
en múltiples aspectos por el propio desarrollo histórico y conceptual del propio
constitucionalismo. Un primer cuestionamiento al constitucionalismo moderno afloró
con el surgimiento del Estado social y sus implicaciones: los derechos sociales y la
concepción material del principio de igualdad. El Estado social implicó el explícito
reconocimiento de las diferencias con miras a lograr una igualdad más real, también la
visualización de sujetos de derecho distintos a los individuos, y de derechos distintos a
los individuales. 8 Con el Estado social los grupos y los individuos concretos
comenzaron a exigir del Estado acciones positivas para lograr una igualdad real, lo cual
contrasta con los individuos abstractos y el Estado limitado al dejar hacer y dejar pasar,
propio del constitucionalismo liberal clásico. Un segundo cuestionamiento provino del
federalismo, de las formas descentralizadas de Estado y de la integración entre Estados.
El federalismo significa la institucionalización de la coexistencia de múltiples
jurisdicciones, múltiples normativas, múltiples identidades bajo un mismo Estado; en tal
sentido constituye una limitación a la centralización y homogenización del poder estatal
central. Esa misma orientación, de forma más moderada, caracteriza a los procesos de
descentralización y autonómicos. Por otra parte, también la integración de los Estados y
la consiguiente relativización de su soberanía nacional han tenido un efecto equivalente.
El Estado plurinacional e intercultural marca un paso más en este proceso. Como el
Estado social y el Estado federal, descentralizado o integrado, el Estado plurinacional e
intercultural no implica necesariamente la secesión, sino su transformación estructural.
El constitucionalismo plurinacional no puede sino ser profundamente intercultural,
puesto que a él le corresponde constituirse en el ámbito de relación igual y respetuosa
de distintos pueblos y culturas a efectos de mantener las diferencias legítimas, eliminar
o al menos disminuir las ilegítimas y mantener la unidad como garantía de la diversidad.
9 El desarrollo del Estado plurinacional e intercultural, sin embargo, no ha carecido de
tensiones, contradicciones, retrocesos y paradojas. De hecho, una versión o fase del
mismo, que se ha venido a denominar

Estado multicultural, se caracteriza por la integración formal de dimensiones étnicas y


culturales en los textos constitucionales. Se trata de un reconocimiento culturalista que
abstrae a los pueblos y nacionalidades indígenas de sus concretas condiciones políticas
y económicas. Esta abstracción lleva al Estado multicultural a un contrasentido puesto
que niega o al menos subvaloran las condiciones mismas de existencia de los pueblos
cuyas culturas buscan defender y promover. 10 Frente a estas limitaciones del
multiculturalismo las propuestas de interculturalidad y plurinacionalidad surgen como
una crítica y una renovación. Este constitucionalismo no puede sino ser dialógico,
concretizarte y garantista. Dialógico, porque requiere de comunicación y deliberación
permanente para acercarse al entendimiento del otro, del diferente. El nivel
constitucional cuando atañe a derechos de las nacionalidades y pueblos indígenas debe
operar en términos interculturales. Así, por ejemplo, los tribunales constitucionales, los
parlamentos, las instituciones públicas, incluyendo las de defensa de derechos humanos,
deben convertirse en verdaderos foros interculturales, fundamento y expresión
institucional sólidos de una unidad real de un país, y no de su unificación basada en la
opresión y la discriminación. Concretizarte, porque debe buscar soluciones específicas y
al tiempo consistentes para situaciones individuales y complejas; y a su vez tales
soluciones deben derivar en generalizables para situaciones comparables. Para lograr
este encuentro entre norma y realidad social y cultural, la interpretación constitucional
debe en sí misma ser intercultural e interdisciplinaria. El intérprete constitucional debe
recurrir a un diálogo que le permita entender el punto de vista de una cultura distinta,
para ello debe escuchar a los involucrados y auxiliarse además de los conceptos y la
indagación empírica de las ciencias sociales, y en especial de la Antropología Jurídica,
en este sentido también hay diálogo de saberes. Un ejemplo de esta situación es el del
debido proceso, aunque esta es una noción jurídica, no puede entenderse de idéntica
forma en cualquier cultura, un pueblo indígena puede tener un debido proceso muy
distinto al de la cultura hegemónica, e igual asegurar el derecho a la defensa y la
indagación de la verdad. Otro ejemplo es el del derecho a la igualdad entre hombres y
mujeres, que debe entenderse siempre en cada contexto cultural. Igual sucede con
nociones como las de trato cruel, inhumano y degradante, tal cual lo ha evidenciado la
jurisprudencia constitucional colombiana sobre la materia. Garantista, porque estas
soluciones que surgen de la deliberación en torno a problemas y soluciones concretas
deben tener por marco la compresión y vigencia intercultural de los valores
constitucionales institucionalizados en los derechos humanos. Los derechos
constitucionales, en consecuencia, no pueden entenderse sino como inherentemente
complementarios y de igual jerarquía. Derechos constitucionales como los de identidad
individual y libre desarrollo de la personalidad, religión, conciencia o expresión
adquieren una nueva dimensión puesto que incluso los individuos no pueden ejercer
tales derechos, sino con relación al derecho a la cultura propia, que opera como su
condición previa. A su vez, este derecho a la cultura propia no puede absolutizarse hasta
el punto de desconocer los mínimos o núcleos esenciales interculturalmente definidos
de los demás derechos constitucionales. En otras palabras, el derecho a la identidad y
diferencia cultural debe inscribirse en el marco de los derechos humanos conforme van
siendo definidos por el Estado plurinacional. Estas tres características aunque diferentes
se complementan, se requieren recíprocamente entre ellas, pues no hay diálogo
intercultural en abstracto y sin los derechos que crean las condiciones de igualdad y
respeto que todo diálogo, y más aún en un diálogo intercultural

Constitucionalismo en el Ecuador Agustín Grijalva Jiménez pág. 93, 94, 95, 96, 97,98

Conclusiones

El constitucionalismo fue un modelo que la humanidad debió acoger por la desigualdad


que existía en determinada época de la historia

Este ayuda a normar y dar igualdad a los individuos que habitan el estado donde rige
El constitucionalismo ecuatoriano se basa en la idea general y antecedentes de varios
pueblos

Para poder asumir dicho régimen político observamos que la descentralización del
poder ayuda a mantener equilibrio en el desempeño del buen vivir

La historia nos ha enseñado que el constitucionalismo está en constante evolución según


las necesidades del pueblo pero aun lleva la base que es la de establecer los derechos y
deberes