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Bethell Capitulo 3 Tomo 6 JAN BAZANT

CAPITULO 3: MÉXICO

Independencia: 24 de febrero de 1821. Fue proclamada por el brigadier realista Agustín de


Iturbide.

Su manifiesto: “El plan de Iguala”:

1.- llamamiento a favor de la independencia

2.-Unión de los mexicanos y los españoles

3.- respeto a la iglesia católica romana

Sistema de gobierno: monarquía constitucional emperador elegido entre los miembros de la


familia real europea. Aquí el congreso elaboraría una constitución especialmente española.

Por medio de las tres garantías, defendidas por el ejército:

El gano apoyo de los viejos guerreros de la independencia. Gral. Vicente Guerrero, por
ejemplo.

Seguridad a los españoles nacidos en la península pero que residían en México

Busco atraer al sector eclesiástico: por medio de la mantención de sus privilegios, que se veían
amenazados en España por el régimen liberal revolucionario.

30 de junio de 1821: desembarco en Veracruz el capitán general Juan O´Donojú, el cual debía
introducir las reformas liberales. Sin embargo, también debía mantener la colonia en el centro
del imperio español. O´Donojú, al llegar a México, vio que la independencia era una realidad y,
literalmente, quería retornar a su patria lo antes posible.

24 de Agosto de 1821, en Córdoba, al pie nevado del volcán Ctlaltepelt, firmaron un tratado
que reconocía al Imperio mexicano como una nación soberana e independiente, no obstante,
difería del tratado de Iguala, puesto que ofrecía el trono a Fernando VII, o a un príncipe de
alguna casa reinante. Sin embargo, ninguno de los cuatro príncipes que se pretendían (todos
españoles, x cierto) En eses caso, el congreso elegiría.

O´Donojú, a pesar de que firmo el acuerdo con su titulo constitucional de Capitán general y jefe
político superior, hasta hoy, a pesar de ello, se le reconoce como el último virrey español.

Iturbide entró a la ciudad de México el 27 de septiembre de 1821:

Junta de Gobierno, compuesta por 38 miembros.

O´Donojú murió e Iturbide no envió emisarios a Madrid para que enviaran otro representante.

13 de Febrero de 1822 las cortes españolas rechazaron el tratado de Córdoba.

La independencia de 1821 no trajo cambios inmediatos a la estructura político social .Sin


embargo, algunos de sus efectos posteriores fueron que el poder político que antes ejercía la
burocracia real fuera traspasado al ejército

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Realista: Iturbide

Republicano: Guerrero

Ahora bien, a España no le gusto para nada la proclamación de independencia de su colonia, y


lo demostró de diversas maneras. Una de ellas fue, efectivamente el rechazó al tratado de
Córdoba. Y México, sin entender y mucho menos aceptarla negativa de la madre patria, tomo
sus decisiones.

“La noche del 18 de Mayo de 1822, la guarnición militar local le proclamó emperador con el
nombre de Agustín I y la mañana siguiente , bajo una considerable presión militar y popular, el
congreso aceptó la situación y reconoció la nueva monarquía” (Pág. 108).

Fue coronado por el presidente del congreso, porque el arzobispo declino ungir al nuevo
dirigente, el 21 de julio en la catedral de la capital.

El imperio de Iturbide no perduraría. En un afán de afianzarse en Pro de los intereses de su


gente, solo obtuvo que lo miraran no como a un emperador, sino como a uno más de ellos,
pero por efecto de su poder, lo encasillaron en la categoría de tirano.

Si bien desde el principio esto contó con poco apoyo (la nobleza mexicana anhelaba un
príncipe europeo), debido a que era hijo de un comerciante. Muchos otros, burgueses y
comerciantes incluidos- de origen español- no veían con buenos ojos que un igual estuviera por
sobre ellos, y empezaron a preferir las ideas republicanas. Ya que de esa forma, cualquiera
podía optar a la presidencia.

Iturbide tampoco demostró mucho tacto, puesto que el 31 de Octubre encarceló a miembros del
congreso y, posteriormente, lo cerró. Violando así puntos fundamentales del plan de Iguala y
del tratado de Córdoba. (También violo el tratado al no ofrecer el puesto a un príncipe
europeo). Además, tampoco manejo con mucha maestría el tesoro nacional, por lo que la
nación tenía serios problemas económicos.

También se desperfilo al querer implementar medios confiscatorios, ya que los comerciantes


que se vieron afectados buscaron apoyo en los borbonistas. Fue el comandante militar de
Santacruz, Santa Ana, quien el 2 de diciembre de 1822 proclamó la republica y apeló a la
reinstauración del congreso. Posteriormente, unos días más tarde, se arrepintió porque en eses
contexto, el termino república era demasiado revolucionario.

El manifiesto de Santa Ana pedía “la verdadera libertad de la patria”, lo que para los
republicanos conllevaba a la república y para los borbonistas y españoles implicaba una
monarquía constitucional.

Por tanto, a ambos bandos se los impulsaba contra Iturbide.

“Garantías de Iguala”

Independencia: esencial para los mexicanos

6 de diciembre de 1822: Santa Ana recibió el apoyó de Guadalupe Victoria, que no solo firmo
el manifiesto, sino que además era de tendencia republicana. Ahora bien, a pesar de ello,
Santa Ana se unió a esta vertiente política pesar de que en las guerras de independencia el no
solo había sido realista, sino que también había apoyado a Iturbide. Muchos generales se les
unieron,

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“No estamos en contra del sistema de gobierno establecido -dijeron- , no intentamos hacernos
republicanos, nosotros solo buscamos nuestra libertad”. Pero a pesar de ello dio la ilusión de
que eran republicanos.

Las cosas se precipitaron de tal manera contra Iturbide (incluso que lo abandonaran muchos
oficiales que antes lo habían apoyado) que abdico como emperador el 19 de marzo de 1823. Y
el congreso eligió un nuevo triunvirato, conformado por los generales Victoria, Bravo y Negrete.
(Los dos primeros considerados republicanos).

8 de Abril de 1823: se anula el manifiesto de Iguala, el tratado de Córdoba. El congreso decretó


que México desde ese entonces era libre de adoptar el sistema constitucional que quisiera, es
decir, fue la manera diplomática de declarar, y consolidar, el surgimiento de la republica como
nuevo sistema de gobierno.

Ahora bien, la república Mexicana llego a conformarse por el movimiento que realizó Santa
Ana, pero fue pensada por intelectuales y hecha posible- y hecha suya- por el ejercito.

Si bien el congreso, en mención al aporte que Iturbide realizó a la independencia, le hizo


entrega de una generosa pensión para que viviese en Italia, el no estaba satisfecho y volvió a
México por la errónea idea de que había adeptos a su política aun. No sabía que el congreso lo
había declarado traidor y, a los pocos días de llegar, fue apresado y ejecutado.

El triunvirato trabajo para recuperar la confianza pública, y así obtener 2 empresitos con
Londres:

1.- 1824, con la casa Glodschmitt and company

2.- meses más tarde con la compañía Barclay and company.

“de este modo México asumió una carga de 32 millones de pesos en deuda extranjera, pero
debido al bajo precio y a las deducciones…solo recibió 10 millones”. Con este dinero se
pretendía hacer mejoras a largo plazo. Sin embargo, se les fue en pagar a los funcionarios
públicos, en especial al ejército.

Ingleses:

Sus préstamos estabilizaron los primeros años de la república.

Interés evidente por los yacimientos minerales de México.

En total se inyectaron más de 20 millones a la deficiente economía

Lucas Alamán (Márquez de San Clemente):

- ministro del interior y de asuntos extranjero desde 1823. Fue la persona que más contribuyo a
llevar capital extranjero a la reciente republica.

Los antiguos sostenedores del Imperio mexicano, dirigido por un príncipe europeo, pasaron a
ser republicanos centralistas.

Y los que estaban contra Iturbide se convirtieron en federalistas y anhelaban una organización
federalista como la de Estados Unidos.

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En 1823 reapareció la vieja batalla entre borbonistas y republicanos. Los primeros fueron
acusados de haber derrocado a Iturbide pese a que era lo que todos deseaban; y a los
segundos se les unieron los antiguos seguidores de Iturbide y, en el congreso, ganaron los
federalistas.

Noviembre de 1823: se reúne el congreso y aprueba una constitución federal muy similar a la
de Estados Unidos., de hecho, adopto la costumbre de elegir presidente y vicepresidente,
aunque no fueran del mismo “partido político”, aunque entrañase cierto riesgo.

Constitución de 1824: divide al país en 19 estados.

Se estableció también la división de los poderes del estado en ejecutivo, legislativo y judicial.

Estableció como religión oficial la católica Apostólica y Romana

No mencionaba igualdad ante la ley, a diferencia del “plan de Iguala”. De hecho, con este
comparte solamente dos de lo tres puntos, puesto que en vez de un príncipe europeo mantiene
un régimen federalista. Ahora bien, el hecho de la no igualdad civil era solo en beneficio de la
casta militar y de los religiosos, pues no mostraban ningún interés en salvaguardar la
insignificante nobleza mexicana, que había tenido su minuto de gloria en desmedro de
privilegios para ellos. (“ya fuera federal o centralista, sería un militar el presidente de la
republica”)

Guadalupe Victoria fue el primer presidente federalista liberal, y el vicepresidente, Nicolás


Bravo, un centralista conservador. Ambos habían luchado por la independencia.

El presidente Victoria trato de mantener un equilibrio entre centralistas y federalistas, pero a


pesar de ello, en 1825, Alamán (ministro por centralista) fue obligado a dejar su cargo debido a
los ataques federalistas.

España estaba intentando, mediante los cargos burocráticos que ocupaban algunos hispanos,
recuperara el poder de México, porque fuero los únicos que no aceptaban la evolución que esta
nación había tenido. Los federalistas utilizaron el nacionalismo como un arma contra los
centralistas, que estaban dando su apoyo a los españoles.

Bravo, el vicepresidente y líder centralista, fue derrotado por un antiguo compañero de armas,
Guerrero, y mandado al exilio. La diferencia yacía en que Guerrero abrazó la causa federalista.

Por causa de la revuelta de Bravo, los centralistas ni siquiera pudieron presentar candidato a
las elecciones presidenciales de 1828.

Los federalistas se dividieron en moderados y radicales

General Manuel Gómez Pedraza: candidato moderado, apoyado por centralistas o


conservadores, era el ministro de guerra del gabinete de Victoria. Por los radicales iba el líder
de los federalistas, el General Guerrero (aunque muchos creían que era el títere de Zavala,
periodista liberal).

Pedraza salio presidente, Guerrero no lo acepto y Zavala organizó una revolución en su


nombre, y triunfo en la capital en diciembre de 1828. Recibió el poder de manos de Victoria el 1
de abril de 1829.

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Guerrero era un símbolo de resistencia mexicana frente a todo lo español. Y por tanto, inicio
echando a los españoles que aun vivían en la república, y Zavala, su ministro de hacienda,
encontró el tesoro casi vacío,

Medidas que tomo Zavala para aumentar los ingresos de la república:

Vender parte de las propiedades de la iglesia

Impuestos

Por lo ya ante mencionado se gano el desprecio de los comerciantes y propietarios.

1829 la temida invasión, aunque Santa Anna fue a Tampico, donde habían desembarcado, y
los aplasto. Sin embargo, tras esta breve unión en Pro de un enemigo en común, al retornar la
tranquilidad de su autonomía, volvieron los conflictos internos.

Guerrero no fue atacado directamente por los conservadores, no obstante Zavala y Poissent si
(este último era un protestante norteamericano y, por tanto, rechazado por los católicos). Ahora
bien, el primero renuncio a su cargo y el segundo se fue poco después, por lo que Guerrero
quedo sin el apoyo de sus más fieles hombres, perdió al poco tiempo el cargo. El
vicepresidente Bustamante y Bravo tomaron el control. Guerrero se retiro tranquilamente.

Bustamante asumió como presidente el 1 de enero de 1830, con un gabinete eminentemente


conservador. Y Alamán fue nuevamente, en su calidad de ministro del interior y de relaciones
exteriores, el líder del gabinete.

Obras de su régimen:

Reprimió a la oposición

El gobierno central intento concentrar a los estados

Se confirmaron los privilegios de la iglesia.

La economía y las finanzas del país mejoraron

Crearon un banco gubernamental la introducción de maquinas de hilar y tejer algodón y


prohibió la exportación de este a Inglaterra.

Alamán había puesto las bases de la revolución industrial en el sector textil.

A Guerrero no le gustaron estas medidas e intento un levantamiento, pero fue detenido y


ejecutado. Ahora bien, porque no se le permitió simplemente exiliarse, pues porque el nuevo
gobierno quería dejar de manifiesto que los criollos y mestizos (como lo era Guerrero) no
debían tan siquiera soñar con el cargo de la presidencia.

Se realizó un concurso acerca de los derechos respectivos de la iglesia y el estado sobre la


propiedad privada, gano José María Luis Mora, que inserto las bases del liberalismo y
anticlericalismo.

Desde esas bases, los términos generales de lo que se quería estaban ya implantados, y fue
Gómez Farías quien organizó a oposición al ahora ya débil gobierno de Bustamante

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A Guerrero no le gustaron estas medidas e intento un levantamiento, pero fue detenido y
ejecutado. Ahora bien, porque no se le permitió simplemente exiliarse, pues porque el nuevo
gobierno quería dejar de manifiesto que los criollos y mestizos (como lo era Guerrero) no
debían tan siquiera soñar con el cargo de la presidencia.

Se realizó un concurso acerca de los derechos respectivos de la iglesia y el estado sobre la


propiedad privada, gano José María Luis Mora, que inserto las bases del liberalismo y
anticlericalismo.

Desde esas bases, los términos generales de lo que se quería estaban ya implantados, y fue
Gómez Farías quien organizó a oposición al ahora ya débil gobierno de Bustamante.

A finales de 1822 Bustamante, sin sus partidarios más fieles- a los que se creía causantes de la
muerte del héroe nacional el general Guerrero- simplemente dimitió.

1833, Santa Anna fue elegido presidente y Gómez Farias vicepresidente. Este último llevo a
cabo importantes reformas a la Iglesia, derogo la ley civil de los diezmos, pasando a ser
voluntario. Se declaro ilegal la venta de los bienes monásticos.

También intento reducir el tamaño del ejercito, pero los militares pidieron la intervención de
Santa Anna, por lo que el comenzó a asumir su nuevo cargo en la capital.

Gómez Farias fue echado de su cargo y se comenzaron reformas en la constitución de 1824,


para que la republica fuera centralista.

Santa Anna, conciente de que el centro del federalismo era Zacatecas, los invadió, y gano. Sin
embargo, con Texas fue otra cosa y, al final, esta quedo como limite entre México y Estados
Unidos.

A finales de 1836 España y la Santa Sede reconocieron la independencia de México.

Por una mala gestión y represión con variadas provincias, volvía a haber un ambiente de
revolución. El general de Guadalajara Mariano Paredes Arrillaga exigió la destitución de
Bustamante, y que se modificara la constitución de 1836. Santa Anna actúo como
intermediario, convirtiéndose en presidente provisional en 1841.

Santa Anna busco el apoyo de la iglesia para recuperar Texas y Yucatán. A pesar de ello, se
reformulo la constitución y, en el segundo borrador, se especificaba la igualdad de todos ante la
ley. A pesar de ello, y como concesión a Santa Anna, no se hablaba de estados, si no de
departamentos. Cabe también destacar que la educación, a este período, sería gratuita.

También, dentro de estas reformas, el presidente tenía un poder suficiente para ejercer un
gobierno centralizado, sin embargo, no un poder ilimitado, pues no deseaban déspotas.

Paredes se rebelo en Guadalajara debido a las extorsiones fiscales, francamente descaradas,


que estaba llevando a cabo Santa Anna. La cámara de diputados y algunas unidades del
ejercito se mostraron a favor de este descontento, por lo que él fue destituido a finales de 1844,
y se le mando al exilio hasta su muerte. El congreso eligió al general José Joaquín Herrera,
moderado, como presidente.

A partir de aquí las batallas fueron por la soberanía de Texas ya que, México y Estados Unidos
la reconocían como parte de su territorio. El congreso norteamericano acepto la anexión de
Texas y de aquí comenzó la revuelta. México entero estaba furioso por este hecho. Sin

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embargo, Herrera noto que esta furia, sin el respaldo europeo y sin los medios económicos era
en realidad una guerra perdida de ante mano. Intento negociar y sus compatriotas lo vieron
como alta traición y fue destituido, y Paredes asumió el cargo, que nuevamente estaba
bacante. Él, como católico conservador, no quería, precisamente, una republica liberal.

Bajo este tipo de pensador fue que Alazán resucito el Plan de Iguala. Sin embargo, la idea a
esas alturas no tenía ni pies ni cabezas, y fue desechada. Las hostilidades con el país
fronterizo estallaron en abril de 1846 y en tres meses derrotaron a los mexicanos.

Por increíble que parezca, Herrera se vio desprestigiado por el suceso y por sus ideales y fue
reemplazado por el exiliado Santa Anna y por Gómez Farías - recordar que hace ni dos años
atrás estaban paleándose- se propusieron trabajar juntos. De esto se entendió tácitamente que
el primero sería presidente y el segundo sería el vicepresidente. Esto, más tarde, fue ratificado
por el congreso.

Santa Anna se fue a la guerra y Gómez Farías se quedo a buscar los fondos para solventarla.
La más afectada fue la iglesia, y nuevamente comenzó el resentimiento. El 1 de abril se abolió
la vicepresidencia.

29 de marzo el puerto de Veracruz cae bajo las manos del general estadounidense Scott. El 15
de septiembre cae puebla. Santa Anna (dando una vez más pruebas de su altruismo y lealtad
al estado) dimitió como presidente.

La resistencia mexicana se rindió y los norteamericanos dejaron de avanzar. En la capital se


estableció una junta municipal. Los norteamericanos hicieron lo posible por ahorrar humillación
a los mexicanos. Así que acordaron un tratado de paz, el 2 de febrero de 1848. México perdió
lo que ya no tenía, Texas, nuevo México y California.

La situación económica no vario mucho, los indios seguían en tierras comunales y los
terratenientes continuaban manteniendo sus haciendas. Y, en las haciendas, los trabajadores
estaban ligados a la propiedad por el peonaje. En este sentido, la deuda era lo que los retenía
en la mayoría de los casos. Cabe destacar que para el peón era conveniente pedir prestado y
endeudarse con su patrón, para así no ser echado de la propiedad. Una ventaja que tenían los
peones de este país era que podían tomar prestado maíz de la propiedad, algo bastante útil en
época de hambruna.

Yucatán era una excepción en muchos aspectos. Era federalista, por ejemplo, y su economía
estaba bastante desligada del centro, ellos cultivaban el henequén con bastante éxito.

No obstante esto, los blancos no cumplieron las promesas hechas de abolir, o al menos reducir
los impuestos parroquiales, o el derecho a usar las tierras publicas, por lo que los mallase
revelaron en 1847, a principio solo fue una revuelta, pero luego se convirtió en una verdadera
guerra. Se conoció como la guerra de castas. México no estaba para suprimir esta clase de
sublevaciones y llegaron a ofrecer este territorio a Inglaterra, incluso a EE.UU., CON TAL DE
QUE LOS CONTROLASEN Y A ELLOS, LOS PROTEGIERAN.

En Querétaro y San Luis de Potosí se desarrollo un movimiento agrario revolucionario. La


llamada rebelión de Sierra Gorda quería dar tierra libre a los arrendatarios y a los peones de las
haciendas, pero los rebeldes no fueron lo suficientemente fuertes para atacar las ciudades y
solo se contentaron con quemar las haciendas.

Herrera, con una pequeña fortuna, compro material militar a EE.UU. y normalizó un poco la
situación en México central. Luego, en cuanto a Yucatán, la guerra se prolongo por varios años,
hasta que, con ayuda de mercenarios inclusive, los mayas fueron apaciguados. De esto solo

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obtuvo, esta ciudad, la imposibilidad de independizarse de México, pues no tenían nada las
clases terratenientes con lo cual solventarse.

A partir de 1854 México, finalmente, comenzó a poner orden la deuda extranjera y a pagar
puntualmente.

El gobierno del general Mariano Arista (liberal moderado) duro poco, por la no aceptación de
los conservadores, liberales radicales y seguidores de Santa Anna. Por lo que podemos ver,
todo se venía en contra de los liberales moderados, porque se creía que había traicionado a la
nación al haber firmado el tratado de paz y, por vender la mitad del territorio.

Luego de una nueva serie d presidentes “Express”, volvieron a nombrar a Santa Anna, el 17 de
marzo de 1853, pero, a diferencia de su anterior mandato, ahora los conservadores y los
liberales se inclinaban por su cargo. Lerdo de Tejada, secretario del nuevo ministerio de
fomento, hizo mucho para que se construyeran líneas telegráficas, que serviría mucho dadas
las condiciones del terreno mexicano.

Con el tiempo, el régimen de este hombre se fue volviendo cada vez más reaccionario y
autocrático, le encantaba vanagloriarse pero no gustaba del trabajo administrativo. Y, en cierta
medida, esto lo podemos ver a lo largo de su trabajo en el gobierno, siempre se quedo con el
campo de la guerra, y así obtenía la gloria. En cambio siempre delego lo administrativo al
presidente civil (yo deduzco que al vicepresidente).

Sin embargo, esta actitud beneficio notablemente a la iglesia, porque, entre otras cosas,
permitió el regreso de los jesuitas. Sin embargo, se extralimito, puesto que envío a varios
liberales al exilio o a prisión. Así que, como es ya recurrente, hubo otra sublevación.

Esta vez de mano del coronel Villareal, el 1 de marzo. Sus principales puntos eran la
destitución de Santa Anna, la elección de un presidente nombrado por el ejército revolucionario
y la conformación de un congreso extraordinario para la redacción de una nueva constitución.

1855. Santa Anna abandona la presidencia y se embarco al exilio. Volvió en 1874, cuando se lo
permitió el presidente Sebastian Lerdo. Y me alegra notificarles que murió dos años después,
en la ciudad de México.

Asumió la presidencia Álvarez, y se rodeo de una corte de ministros jóvenes, que no venían
con la carga de odios de las guerras anteriores, se los llamaba los puros. Eran, casi todos,
liberales radicales.

Los liberales terminaron con el “permiso de la iglesia a tener propiedades. Asimismo, los
liberales también buscaron terminar con las propiedades de las instituciones civiles. Y, a pesar
de las protestas de los campesinos se vendieron parte de estos ejidos (pastos comunales).

Se reconocía que, ahora que había un gobierno liberal en el poder, había que afianzarlo ahí,
sobre todo por la debilidad mexicana en la frontera con el estado norteamericano. También
reconocieron que, ahora que el federalismo había perdido su significado, la iglesia y su
oposición era el problema que debían de enfrentar.

Guerra de los tres años:

La pelea se dio ahora entre dos presidentes del Estado. Por un lado el liberal de Guanajuato y,
por el otro, el conservador. Y ambos, como ya hemos visto, miraron a la iglesia a la hora de
buscar financiamiento.

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Las cosas llegaron a su punto máximo. Por un lado los conservadores prometían retractar la ley
de Lerdo, por el otro, los liberales, pese a sus problemas internos, no cejaban en su afán de
victoria.

En su desesperación, el gobierno constitucional permitió a los estados unidos, a cambio de dos


millones de dólares, el libre transito por el istmo de Tehuantepec y del río grande de Arizona
hasta el golfo de California. Sin sospecharlo siquiera, fueron salvados del escarnio publico al
rechazar, el congreso norteamericano, esta proposición.

A principios de diciembre de 1860, la victoria era tan clara que el gobierno liberal de Veracruz
finalmente decreto tolerancia religiosa total.

1836-1864 algunos mexicanos vieron al imperio como una respuesta para finalizar los casi 50
años de anarquía y guerra civil, puesto que habían perdido la fe en su país para gobernarse a
si mismos.

Restaurada por Juárez, la república liberal duro hasta 1876, cuando el general Día destituyo al
presidente civil Lerdo. Este se conformo como el nuevo líder, y le dio a México una estabilidad,
un desarrollo económico sin precedentes al país. Sin embargo, en su afán de centra el poder
político, los jóvenes mexicanos lo consideraban una tiranía y, en 1911 fue su caída, y el
principio del primer episodio de la revolución mexicana.

México: (alperin)

La primera etapa independiente mexicana se caracteriza por ensayos de restauración al viejo


orden. Esto se comprende porque, en México, los últimos tiempos coloniales habían sido más prósperos
que en el resto de Hispanoamérica. Además, la independencia mexicana no había modificado las
jerarquías coloniales.
Luego de la independencia, por algunos años México fue un Imperio cuyo soberano era Iturbide;
pero éste fue derrocado por el ejército (cuyo jefe era Santa Anna). A la caída del imperio siguió la
separación de la región de América Central, la convocación a una constituyente y la elección como
presidente al moderado Victoria. Se conforman dos partidos: uno conservador y otro liberal y
federalista.
Los conservadores creían en una reconstrucción del país en donde Inglaterra fuera la nueva
metrópoli, y en donde se reconciliaran las elites criollas y españolas, que serían el sostén del nuevo
orden.
Los liberales pretendían expulsar a los peninsulares. En realidad, muchos de éstos ya se habían
ido de México, y los restantes eran en su mayoría pequeños burgueses inofensivos, pero que eran
aborrecidos por la plebe, ya que estaban en contacto directo con ella.
Los conservadores temían la participación de la plebe, a quien los liberales representaban un
poco más, ya que radicalizaría el orden. Para ello, apelarán a la Iglesia, a quien creían capaz de
competir con los liberales por la dirección de la plebe.
Entre fines de la década del ´20 y 1836, se dan golpes de estado y destituciones entre liberales
y conservadores, estos últimos representados por el general Santa Anna, a quien también los liberales
moderados interpelarían en algunas ocasiones.
Desde 1836 hasta 1849 se da un claro predominio conservador, que paradójicamente no se
quiebra con las enormes pérdidas de territorios a manos de EE.UU: en 1836, México pierde a Texas,
que no acepta el centralismo conservador mexicano; en 1848, México pierde, también, a manos de
EE.UU, California y Nuevo México. El ejército, si bien fue un desastre en el frente externo, al menos
había garantizado el orden interno.
Hacia 1850, el orden conservador, si bien había durado, no había logrado superar el desorden
mexicano postrevolucionario: el Estado estaba quebrado y la economía, más retrasada que la colonial.
La minería mexicana estaba paralizada tras la independencia y requería grandes capitales, que no
llegaban, para ser restaurada. Esto era percibido por los conservadores mexicanos, que se abrieron
hacia el exterior, pero esta apertura resultó ser un fracaso.