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PODER LEGISLATIVO

Su significación Institucional

La Constitución ha querido denominar al congreso “poder legislativo”, con lo que la palabra


“poder” aquí y así empleada, más que connotar una función del poder, está mentando a un
“órgano”. Ese órgano (llamado por la misma constitución “congreso”) detenta con exclusividad la
función legislativa en sentido material, pero no agota en ella todo el cúmulo de sus competencias,
en las que también aparece función administrativa, ocasionalmente función jurisdiccional, y
actividad política.
El congreso es un órgano del poder. Es órgano colegiado, porque se compone de varios
individuos (diputados y senadores), y es órgano complejo porque cada una de sus cámaras tiene
naturaleza de órgano. Cada cámara es un órgano, que integra con la otra el órgano complejo
“congreso”. Es por eso que hay dos tipos de actos:
a) Actos Congresionales: son los que exigen competencia compartida de ambas cámaras, son actos
complejos (el acto de cada cámara compone al acto complejo del congreso).
b) Actos Simples de la cámara que los cumple: son los actos de cada cámara que no requieren la
competencia compartida de la otra, por eso, no pueden denominarse actos del congreso, ni
tienen naturaleza compleja.

En clásica división, el Poder del Estado está integrado por tres órganos: el Legislativo, el
Ejecutivo y el Judicial. La distribución de sus competencias, constituye la parte orgánica de toda
Constitución. .
En la concepción del constitucionalismo liberal, se investía al Poder Legislativo con el carácter
de supremo por un doble motivo: porque en él residía la auténtica representación de la soberanía
popular y porque la función más importante era la de hacer la ley.
Sin embargo, destaca B. Campos que en la actualidad no hay un solo estado en el mundo en
donde predomine el órgano legislativo; sino que existe una declinación de los parlamentos en
general y es notoria la preocupación por cambiar sus estructuras para así, desempeñar con eficacia.
las importantes funciones que le competen en el Estado de derecho.
Porque la función de sancionar la ley, sigue siendo una de las esenciales de todo Estado, resulta
procedente instrumentar las medidas orgánicas que le transmitan la agilidad necesaria en su
desenvolvimiento, para responder a las exigencias de los actuales tiempos.

DERECHO COMPARADO:

Inglaterra: Según André Hauriou, al régimen representativo y el origen del órgano legislativo
hay que vincularlo con el nacimiento del parlamento inglés. Se puede sostener que el Parlamento
Británico, no es una creación espontánea, sino que fue el resultado de un largo proceso histórico
cuyo punto de partida fue la instauración de un Consejo de Vasallos del Rey, con una función
puramente consultiva, reemplazado por el "Concilium" de los prelados y vasallos que se
denominaría luego "Consejo Común del Reino".
El origen real del Parlamento se considera que fue el 20 de Enero de 1265, cuando Simón de
Montfort convocó a dos caballeros de cada Condado, a la par de los prelados y barones. En 1295,
Eduardo I reúne al "Parlamento modelo".
Entre los Siglos XIV y XVI se produce un incremento del poder real y la entronización de la
monarquía absoluta, suscitándose enfrentamientos entre la Corona y el Parlamento. Pero a partir del
Siglo XVIII, se produce el triunfo definitivo del Parlamento que está integrado por dos cámaras: la
Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes. Con el Parlamento se instaura un poder político,
que colabora con el Rey y a la vez limita sus actividades y con la división del mismo en dos
Cámaras se contribuye a que no sea excesivamente poderoso.
Francia: el origen del Poder Legislativo se lo encuentra en la convocatoria de los "Estados
Generales", a partir de 1302. La convocatoria de 1614 influyó decisivamente en la Revolución
Francesa, ya que se transformaron en Asamblea Constituyente proclamando la "Declaración de los
Derechos del Hombre y del Ciudadano ".
El período posterior a 1789 fue de inestabilidad debido al desacuerdo sobre la jerarquía de los
poderes, por lo que entre 1875 y 1958, se produce una lucha por la preeminencia del ejecutivo sobre
el legislativo y viceversa. El Parlamento dispone de una preeminencia "jurídica " y el gobierno,
goza de una primacía "de hecho".
En la Constitución de1958, el Parlamento se compuso de dos Cámaras: la Asamblea Nacional y
el Senado, integradas sobre la base del sufragio universal directo para la Asamblea e indirecto para
el Senado.

Estados Unidos: el Poder Legislativo se organizó bajo el sistema Bicameralista, pues de


acuerdo con la Constitución, el Congreso está compuesto por dos Cámaras: la Cámara de
Representantes y el Senado.
En la adopción de ese sistema influyó una razón de orden histórico, ya que se siguió la tradición
inglesa, y también, una razón de carácter local: los miembros de la cámara de representantes eran
elegidos en proporción a la población, de donde resultaba que los estados más poblados ya la vez
más económicamente poderosos, tenían un mayor número de diputados. Para compensar esa
circunstancia, se atribuyó igualdad de representación a cada uno de los estados en la cámara de
senadores.
Así como el Parlamento inglés fue el modelo de las constituciones europeas, el Congreso
inspiró la organización legislativa de las americanas. Al insertarse éste en un Gobierno
presidencialista, no hay vinculación de subordinación con el Poder Ejecutivo, ya que en su esfera de
acción es tan independiente como él en la suya. Así el Congreso de E.E.U.U. tiene las siguientes
atribuciones:
a) Las esencialmente "legislativas", que son ejercidas en forma conjunta por dos Cámaras en
situación de igualdad, salvo en materia de impuestos en que la iniciativa corresponde a la
Cámara de Representantes.
b) Las que implican el ejercicio de un verdadero "poder constituyente", en cuanto redacta el
contenido de las enmiendas.
c) Las que significan una " supervisión" sobre el funcionamiento de los servicios públicos y la
actuación de los funcionarios federales.

ESTRUCTURA DEL CONGRESO

Sistema adoptado por la Constitución Nacional

El artículo 44 de la Constitución Nacional dispone: " Un Congreso


compuesto de dos Cámaras, una de diputados de la Nación y otra de senadores de las provincias y
de la ciudad de Buenos Aires, será investido del Poder Legislativo de la Nació ".
Del texto se desprende que los constituyentes argentinos adoptaron el sistema bicameral.
Para González Calderón, ese sistema tiene la virtud de que el accionar de cada cámara sea
fiscalizado por la otra, lo que trae un sentido de prudencia, armonía y equilibrio en el
funcionamiento. A ello se suma, la posibilidad de dar intervención en el gobierno del país a los dos
elementos fundamentales que lo constituyen: el pueblo y los Estados.
Bidart Campos afirma que el Congreso es bicameral porque el Estado es federal, lo que
quiere decir que el sistema bicameral se justifica ampliamente en nuestro país, en el orden nacional.
Pero además, se ha seguido el modelo norteamericano, ello se evidencia cuando se asigna a la
Cámara de diputados la representación del pueblo a razón de un miembro por una determinada
proporción de habitantes; y al estructurarse al Senado, como representante de las provincias,
asignándole tres senadores por cada una de ellas y tres por la ciudad de Buenos Aires.
Por otra parte como las provincias deben, al dictar sus constituciones, guardar la
subordinación y coherencia de sus respectivos ordenamientos con el ordenamiento del estado
federal, han de reproducir la división de poderes y, por ende organizar su poder legislativo
denominado legislatura. Pero no quedan obligadas a reproducir el bicamarismo federal, porque no
concurre la misma razón que preside la división del congreso en dos cámaras.
En la actualidad el sistema bicameral ha sido adoptado por Bs. As., Catamarca, Córdoba,
Corrientes, Entre Ríos, Mendoza, Salta, Santa Fe y San Luis. Mientras que han consagrado el
sistema unicameral: Sgo. Del Estero, Jujuy, La Rioja, San Juan, Chaco, Chubut, Formosa, Misiones,
Neuquén,. Río Negro, La Pampa, Santa Cruz y Tucumán.
Es evidente que prevalece la tendencia unicameral pero, la comparación revela, que las
provincias de mayor población e importancia económica tienen el sistema bicameral.
Las razones por las que se suele decir que también las provincias deben consagrar el sistema
bicameral son:
 Partiendo de que la sanción de las leyes es una de las funciones esenciales, el proceso se cumple
con mayor prudencia y reflexión dentro del sistema bicameral.
 El sistema bicameral no adolece de lentitud en el procedimiento de elaboración de las leyes,
porque existen mecanismos que dinamizan dicha función eficazmente.
 El sistema unicameral favorece una excesiva concentración de facultades en el poder legislativo
y así destruye el equilibrio entre los diversos poderes.
 El sistema bicameral posibilita el control de una cámara sobre la otra y evita que prevalezcan
intereses partidistas o sectoriales sobre el interés general.

FUNCIONES PRIVATIVAS DE CADA CAMARA

Como principio general cabe señalar que las cámaras tienen iguales atribuciones y cumplen
iguales tares. En sus relaciones recíprocas y con los otros órganos del gobierno, se hallan en un
mismo rango. No obstante lo expuesto la constitución ha otorgado a cada Cámara facultades
especiales o exclusivas, es decir que la otra Cámara no las puede ejercer, puesto que son privativas
de esa cámara. Ellas son a saber:
Poderes propios de la Cámara de Diputados:
 La iniciativa de las leyes sobre contribuciones y reclutamientos de tropas (art. 52):
 La recepción de proyectos de leyes presentados por los ciudadanos en el ejercicio del derecho
de iniciativa popular (art. 39)
 La iniciativa del tratamiento de una ley por parte del congreso, a fin de convocar a consulta
popular un proyecto de ley (art.40).
 Ejercer la acusación ante el senado del presidente, vicepresidente, al jefe de gabinete de
ministros, a los ministros y a los miembros de la Corte Suprema, en las causas de
responsabilidad que se inicien contra ellos a los efectos del juicio político.

Poderes propios de la Cámara de Senadores.


 Ser Cámara de Origen de los proyectos de ley de coparticipación tributaria federal (inc. 2 art.
75)
 Prestar acuerdos para el nombramiento de los ministros de la Corte Suprema de Justicia y demás
jueces federales; embajadores, ministros plenipotenciarios y encargados de negociar; y oficiales
superiores de las fuerzas armadas (art. 99 inc. 4,7,13 C.N)
 La iniciativa de los proyectos de ley dirigidos a proveer el crecimiento armónico de la Nación y
al poblamiento de su territorio, así como la promoción de políticas diferenciadas que tiendan a
equilibrar el desigual desarrollo relativo de provincias y regiones (inc. 19 art.75)
 Realizar el juicio político impulsado por la acusación de la cámara de Diputados (arts. 59 y 60).
 Prestar autorización al Poder Ejecutivo a declarar el estado de sitio en caso de ataque exterior
(art. 61 y 99 inc. 16 C.N.)
Cuando se habla de las competencias del congreso cabe hacer referencia a las Incompatibilidad
de los legisladores:
a) No pueden recibir empleo o comisión del ejecutivo sin previo consentimiento de la cámara
respectiva, exceptuado los empleos de escala (art. 72). La autorización a continuar con los
empleos de escala implica el pedido de licencia. La prohibición se refiere tanto a cargos
rentados como honoríficos.
b) No pueden ser ministros del ejecutivo sin renunciar a sus cargos (art. 105), pues a diferencia del
sistema parlamentario, el presidencialismo marca una efectiva separación de poderes, si bien en
el marco de la colaboración que se debe dar entre ellos.
c) No pueden ser gobernadores de las provincias que representan (art. 73), sin embargo tampoco lo
podrán ser de ninguna otra provincia, porque es materialmente imposible que se puedan cumplir
ambas funciones. Por lo demás , sería otra forma de violar el federalismo.
d) No pueden ser eclesiásticos regulares (art. 73) en razón de la disciplina estricta que tienen éstos
religiosos con sus órdenes (hacen votos de obediencia). No existe incompatibilidad para con los
seculares.
e) No pueden ejercer funciones judiciales ni ser integrantes del Ministerio Público: la
incompatibilidad no es expresa, pero surge de la forma republicana de gobierno.

FORMA DE DESIGNACIÓN DE DIPUTADOS Y SENADORES

Con relación a la Cámara de Diputados:


El art. 45 de la Constitución Reformada, prescribe: "La Cámara de Diputados se compondrá
de representantes elegidos directamente por el pueblo de las provincias, de la ciudad de Buenos
Aires, y de la Capital en caso de traslado, que se consideran a este fin como distritos electorales de
un solo Estado y a simple pluralidad de sufragios. El número de representantes será de uno por
cada treinta y tres mil habitantes o fracción que no baje de dieciséis mil quinientos. Después de la
realización de cada censo, el Congreso fijará la representación con arreglo al mismo, pudiendo
aumentar pero no disminuir la base expresada para cada diputado”.
Para comenzar tenemos que decir que ésta norma establece que, la elección de los diputados
se efectuará de un modo directo y a simple pluralidad de sufragios, considerándose a las provincias,
a la ciudad de Bs.As. y a la capital federal como distritos electorales de un solo estado.
Por otra parte, de acuerdo con éste art., los diputados son representantes de la nación o, lo
que es lo mismo, del pueblo; y por eso es que son elegidos por el pueblo. Además dispone que de la
base de la población surge el número de diputados. Esta base se reajusta periódicamente de acuerdo
con el censo general. Este censo sólo podrá renovarse cada 10 años conforme al art. 47. Esta
disposición es imperativa y prohibitiva: el censo “debe” realizarse cada 10 años y “no puede”
efectuarse con periodicidad menor.
La base de la población fijada en el art. 45 (1 por cada 33.000 hab. o fracción que no baje de
16.500) puede ser aumentada pero no disminuida (en la actualidad es de 1 por cada 161.000 hab. o
fracción superior a 80.500), de lo que resulta que el número de diputados extraído de la población
de cada provincia y de la capital puede ser inferior al que existe antes de cada censo.
Aunque éste art. impone el número de diputados que resulte de la población, no hay que
interpretarlo aisladamente; porque ello nos conduciría a decir que si una provincia de escasa
población no alcanza más que a un diputado solo puede tener un diputado. Por eso es que conviene
hacer una interpretación coherente y relacionada del art. 45 con el 46; de lo cual tendremos que
sostener que ninguna provincia (a partir de 1853) puede tener menos de dos diputados, porque ese
mínimo lo tuvo para formar el primer congreso. En este sentido, la ley 15.264 de 1959 aseguró a las
provincias un mínimo de dos.
Por último hay que aclara que en el número de habitantes que sirve de índice básico para
establecer el número de diputados debe incluirse a los extranjeros; pues la norma habla de
“habitantes” y habitantes son tanto los nacionales como los extranjeros.
Mientras que con relación a la Cámara de Senadores:
El art. 54 expresa: "El Senado se compondrá de tres Senadores por cada provincia y tres
por la ciudad de Buenos Aires, elegidos en forma directa y conjunta, correspondiendo dos bancas
al partido político que obtenga el mayor número de votos, y la restante al partido político que le
siga en número de votos. Cada senador tendrá un voto ".
Según se desprende del art. 54,la constitución reformada ha introducido significativas
modificaciones en la composición del Senado de la Nación.
En la constitución de 1853 el Senado estaba compuesto por 2 senadores que representaban a
cada provincia y por dos senadores por la capital. En la nueva composición, se aumenta a 3 el
número de senadores por cada provincia y 3 por la ciudad de Bs. As., mientras que desaparece la
senaduría por la capital.
También se ha modificado el sistema de elección de los senadores. Pues, los senadores de las
provincias ya no son elegidos por las legislaturas locales a pluralidad de sufragios, sino por el
cuerpo electoral, o sea que la elección es directa.
Además ahora se otorga intervención a los partidos políticos, al establecer que dos bancas
pertenecen al que obtenga mayor número de votos y la restante, al que le siga en número de votos.
Esta disposición implica incorporar un mecanismo de “pluralismo político”, pues garantiza que la
oposición en la provincia tenga voz directa como “minoría” en el Senado.
Los legisladores, en su preocupación por resolver la forma por la que se hará efectiva ésta
transformación, han incorporado la Cuarta Disposición Transitoria que textualmente expresa: “Los
actuales integrantes del Senado de la Nación desempeñarán su cargo hasta la extinción del
mandato correspondiente a cada uno.
En ocasión de renovarse un tercio del Senado en 1995, por finalización de los mandatos de
todos los senadores elegidos en 1986, será designado además un tercer senador por distrito por
cada Legislatura. El conjunto de los senadores por cada distrito se integrará, en lo posible, de
modo que correspondan dos bancas al partido político o alianza electoral que tenga el mayor
número de miembros en la Legislatura, y la restante al partido político o alianza electoral que le
siga, en número de miembros de ella. En caso de empate, se hará prevalecer al partido político o
alianza electoral que hubiera obtenido mayor cantidad de sufragios en la elección legislativa
provincial inmediata anterior.
La elección de los senadores que reemplacen a aquellos cuyos mandatos vencen en 1998, así como
la elección de quien reemplace a cualquiera de los actuales senadores en caso de aplicación del
art. 62, se hará por estas mismas reglas de designación. Empero, el partido político o alianza
electoral que tenga el mayor número de miembros en la Legislatura al tiempo de la elección del
senador, tendrá derecho a que sea elegido su candidato, con la sola limitación de que no resulten
los tres senadores de un mismo partido político o alianza electoral.
Estas reglas serán también aplicables a la elección de los senadores por la ciudad de Bs.
As., en 1995 por el cuerpo electoral , y en 1998, por el órgano legislativo de la ciudad.
La elección de todos los senadores a que se refiere ésta cláusula se llevará a cabo con una
anticipación no menor de 70 ni mayor de 90 días al momento en que el senador deba asumir su
función.
En todos los casos, los candidatos a senadores serán propuestos por los partidos políticos o
alianzas electorales. El cumplimiento de las exigencias legales y estatutarias para ser proclamado
candidato será certificado por la Justicia Electoral Nacional y comunicado a la Legislatura.
Toda vez que se elija un senador nacional se designará un suplente, quien asumirá en los
casos del art. 62.
Los mandatos de los senadores elegidos por aplicación de esta cláusula transitoria durarán
hasta el 9 de diciembre de 2001. (Corresponde al Art. 54)”.
Además con respecto a la Cámara de Senadores tenemos que decir que el vicepresidente de
la república es el presidente nato del Senado, o sea que lo integra a título propio. Sin embargo solo
dispone de voto en caso de empate. Todo ello está establecido en el art. 57.
Por su parte el art. 58 dispone que el Senado nombrará un presidente provisorio para que lo
presida en caso de ausencia del vicepresidente, o cuando éste ejerza las funciones de presidente de
la nación.

CONDICIONES DE ELEGIBILIDAD

Las condiciones para ser Diputado están fijadas en el artículo 48 de la C.N. que prescribe:
"Para ser diputado se requiere:
 haber cumplido la edad de veinticinco años,
 tener cuatro años de ciudadanía en ejercicio, y
 ser natural de la provincia que lo elija o con dos años de residencia inmediata en ella. "
En cuanto a las condiciones para ser Senador, están contempladas en el artículo 55 de la C.N.
que dice: "Son requisitos para ser elegido senador:
 tener la edad de treinta años,
 haber sido seis años ciudadano de la Nación,
 disfrutar de una renta anual de dos mil pesos fuertes o de una entrada equivalente (cláusula
que ha entrado en desuso pero que no ha sido suprimida por falta de habilitación del Congreso)
y
 ser natural de la provincia que lo elija, o con dos años de residencia inmediata en ella".
La doctrina nacional ha interpretado estos textos constitucionales, y se ha dicho que las
expresiones "para ser diputado" y "para ser elegido senador" exteriorizan un criterio distinto para
cada caso y tienen importancia práctica. Así es que a causa de esa diferencia, el candidato a
diputado debe reunir las condiciones o requisitos establecidos por la Constitución, cuando la
Cámara aprueba su diploma, mientras que el candidato a senador debe tenerlos cuando es elegido.
Por ej: en el caso de los diputados, en el lapso comprendido entre su elección y su incorporación,
pueden cumplirse condiciones que se deban en el instante de ser candidato, como por ejemplo, la
edad.
También ha dicho la doctrina que las edades mínimas exigidas tienden a garantizar al pueblo
contra las imprevisiones, la inexperiencia y el dominio de las pasiones.

DURACIÓN DE SUS MANDATOS

El art. 50 de la C.N. establece: “Los diputados durarán en su representación por 4 años, y


son reelegibles; pero la Sala se renovará por mitad cada bienio; a cuyo efecto los nombrados para
la primera Legislatura, luego que se reúnan sortearán los que deban en el primer período”.
La duración del mandato de los diputados no ha sufrido modificación alguna, manteniéndose
no solo el período, sino el procedimiento de la renovación de los cargos.
El art. 51 dispone que:” En caso de vacante, el gobierno de provincia o de la capital hace
proceder a elección legal de un nuevo miembro”.
La constitución quiere que la diputación se cubra con una nueva elección posterior a la
vacancia. Entonces, sería inconstitucional que se eligiera suplentes para reemplazar a los titulares,
dado que existirían sustitutos anticipados y por ende, no se realizaría la nueva elección que dispone
el art. 51. Pero además, es inconstitucional que el diputado que cubra la vacancia vea reducido su
período por completar el del otro legislador.

En lo que respecta a los senadores el art. 56 dispone: “Los senadores duran 6 años en el
ejercicio de su mandato, y son reelegibles indefinidamente, pero el Senado se renovará a razón de
una tercera parte de los distritos electorales cada dos años”.
Aquí si hubo modificación, pues antes el mandato era de 9 años. Para Linares Quintana, este
anterior término era demasiado prolongado y resentía el principio republicano de la periodicidad en
las funciones.
El art. 62 establece que: “ Cuando vacase alguna plaza de senador por muerte, renuncia u
otra causa, el gobierno a que corresponda la vacante hace proceder inmediatamente a la elección
del nuevo miembro”.
La vacancia por renuncia no se opera por presentación de la renuncia sino a partir del
momento en que el Senado la acepta. Por ende, no está vacante. En caso de realizarse tal elección
anticipadamente, queda afectada de nulidad e inconstitucionalidad. Cuando un senador deja vacante
su banca mientras pende su período, es inconstitucional que el nuevo senador que lo reemplaza sea
designado para completar dicho lapso, porque la constitución asigna a cada senador y a todos un
tiempo de desempeño de 6 años que no es viable de reducción, de forma que esa especie de
“suplencia” por un tiempo menor pugna abiertamente con el art.56.

EL SUFRAGIO

SU NATURALEZA
La forma gubernativa por la cual el pueblo gobierne por medio de sus representantes,
únicamente es posible a través de gobernantes elegidos directa o indirectamente por medio del
sufragio. De ahí, que el sufragio esté íntimamente conectado con el gobierno constitucional, a tal
punto que éste no podría existir sin aquel.
Para B. Campos, en orden de la realidad el sufragio es un sistema mediante el cual los
ciudadanos expresan sus opiniones políticas, sea para elegir al personal gobernante, sea para decidir
en determinas materias que hacen a la vida del estado. O sea es un método o una técnica de
expresión de la voluntad política de los ciudadanos.
Respecto a la naturaleza jurídica del sufragio, se distinguen las siguientes teorías:
a) El sufragio es un "derecho natural", es decir, inherente a la persona y anterior a toda legislación
positiva. Es la doctrina sostenida durante la Revolución Francesa, debido a que hasta entonces,
el pueblo no había tenido participación política. Critica: Si fuera un derecho natural deberían
votar los menores de edad. Por eso es que Maritain sostiene que es un derecho natural indirecto,
o sea derivado del derecho de la comunidad política a su autodeterminación.
b) El sufragio es un "derecho público subjetivo" y en tal sentido, el elector puede exigir del Estado
el reconocimiento de tal calidad, que lo habilita para participar activamente en la elección de los
gobernantes, y para ser elegido. Esta concepción ofrece el riesgo, que la totalidad de los
electores resolviera no ejercer su derecho. Nos encontraríamos con el resultado absurdo de que
sería imposible la elección de los gobernantes y por ende, el funcionamiento del gobierno.
c) El sufragio es una obligación jurídica del ciudadano, y esa obligatoriedad era una consecuencia
lógica y forzosa de la esencia misma del gobierno representativo.
d) Una opinión ecléctica llegó, el sufragio es a la vez un derecho y un deber. Lo que ha sido
criticado diciendo que es inaceptable ya que no es posible que algo sea al mismo tiempo
facultad y obligación.
e) En el derecho público francés, se sostuvo que el sufragio es una "función constitucional", según
la cual, un pueblo no elige por sí mismo sino por la nación entera y la cualidad de elector se
funda en una comisión pública. En este sentido Linares Quintana ha definindo al sufragio como
una "función pública ", a través de cuyo desempeño por el cuerpo electoral, se constituyen los
órganos del Estado, no resultando posible su existencia ni su funcionamiento, sin que los
ciudadanos ejerciten esa función, tan íntimamente ligada con la soberanía.
Asimismo Gamboa sostiene que el sufragio exterioriza la participación que les corresponde a
los ciudadanos, para intervenir en forma directa o indirecta, en la elección de las autoridades que
forman el gobierno del Estado o de ser elegidos como tales.
SISTEMAS ELECTORALES

CONCEPTO

El principio es que el pueblo es la fuente de todos los poderes políticos, por lo cual se ha de
organizar convenientemente, el sistema que recoja la manifestación auténtica de esa voluntad
popular.
Por eso es que los sistemas electorales, son concebidos como medios de llevar a la práctica,
la fundamental institución del sufragio, de ahí también su trascendencia. Un mal sistema electoral o
lo que es peor, la desnaturalización del régimen de elecciones, puede echar por tierra la esencia de
las instituciones constitucionales, fundadas en el principio de que en el pueblo reside la autoridad o
poder.

CLASIFICACIÓN

Los sistemas electorales admiten la siguientes clasificación:


a) Sistemas "mayoritarios", basados en el principio que al partido que obtiene la mayor cantidad
de votos, se le atribuye la totalidad de los puestos. La doctrina entiende que en este sistema,
queda sin representación una considerable cantidad de electores y la representación no refleja la
verdadera estructura de la nación, favoreciendo por el contrario, el abandono y el
abstencionismo.
b) Sistemas "minoritarios" son los que reconocen los derechos y los intereses de las minorías, a las
que se les otorga funciones de colaboración y fiscalización.
c) Sistemas "mixtos o elécticos", que procuran que la representación guarde una proporción lo más
adecuada posible, con el cuerpo electoral.
Este sistema gozan de las siguientes ventajas:
- Perfeccionan la dinámica del procedimiento y propugnan que los núcleos políticos obtengan una
representación adecuada a su importancia electoral.
- Contemplan la legitimidad de los derechos de la mayoría y de las minorías.
- Evitan el abstencionismo al reconocer eficacia a la totalidad de los votos.
- Estimulan el funcionamiento de los partidos políticos, erigiéndose en un presupuesto de una
mayor estabilidad constitucional.
A su vez, este presenta los siguientes inconvenientes:
- Están fundados sobre técnicas complejas, desconocidas en general por los electores.
- Imponen la voluntad del partido, obligando al elector a votar por su lista íntegra, sin posibilidad
de introducir enmiendas.
- Provocan el fraccionamiento de los partidos y la desaparición de las corrientes fuertes y
orgánicas.
- Fomentan las coaliciones y combinaciones entre partidos y como resultado, la corrupción, el
oportunismo y la "tiranía de las minorías”

Distintos sistemas electorales de la República Argentina

EXAMEN Y CRÍTICA DE CADA UNO

1- Sistema de "Lista completa o plural", implantado por la Ley número 140 del 16 de septiembre
de 1857. Consistía en lo siguiente:
a) Cada ciudadano votaba por tantos candidatos cuantos correspondiera elegir, y triunfaba la
lista que obtenía más votos, con independencia de los sufragios que lograran todas las demás
listas en conjunto.
b) Se permitía emitir el voto en forma verbal o escrita; en el primer caso, el sufragante lo hacía
en alta voz y en el segundo, alguno de los integrantes de la mesa escrutadora lo repetía en
igual forma.
c) En el supuesto de tres listas A,B y C y 6 diputados a elegir, si la lista A obtenía 35.000 votos,
la lista B 28.000 votos y la lista C 27.300 votos, resultaba que la lista A imponía sus 6
candidatos, en tanto que las otras listas no obtenían ninguno.
La crítica al sistema se fundamenta en que se arrojaba un verdadero anacronismo electoral,
distorsionando el sistema representativo consagrado por la Constitución. Esa situación paradojal, es
representada gráficamente por González Calderon así: 50 + 1 = 100 y 50 - 1 = 0.

2- Sistema de las "circunscripciones y voto uninominal", consagrado por Ley número 4.161 del
29 de diciembre de 1902 y restablecido por Ley número 14.032 del 11 de Julio de 1951,
rigiendo desde este año hasta 1954.
Sus bases eran las siguientes:
a) Cada distrito electoral y la Capital Federal se dividían en tantas circunscripciones como
diputados había que elegir. Dentro de cada circunscripción, cada elector votaba por el único
candidato que lo representaría en la Cámara. Las listas de los partidos, proponían un
candidato por circunscripción y ganaba la más votada.
b) Este sistema permitía romper con la unanimidad de representación en cada distrito, pues no
era factible que el partido dominante ganara en todas las circunscripciones. Pero se lo
impugnó como inconstitucional, interpretando que el artículo 37 de la Constitución
consagraba la indivisibilidad de los distritos electorales. Gran parte de la doctrina por el
contrario, considera que es facultad del Congreso disponer o no la división de los distritos.
Critica: Quiroga Lavié, sostien que lo realmente criticable, fue la distorsión práctica que se hizo
en oportunidad de su reimplantación, en el año 1952, por afectar el régimen representativo.

3- Sistema del "voto restringido" (mal llamado de lista incompleta) establecido por Ley número
8.871 del 10 de Febrero de 1912. Su funcionamiento era el siguiente:
a) Cada lista partidaria, postula candidatos para cubrir sólo los dos tercios del número total de
vacantes a llenar y, consecuentemente, cada elector vota por igual número de candidatos. La
lista partidaria más votada, impone dos tercios de sus candidatos y la que le sigue; impone el
tercio restante.
b) Si se presentan tres partidos A, B y C y hay 6 vacantes a cubrir y el partido A obtiene 35.000
votos, el B 28.000 y el C 27.300 votos, resulta que el partido A impone 4 candidatos, el B
impone 2 candidatos y el C ninguno.
c) Se dice que el sistema no es de lista incompleta porque en realidad se imponen los
candidatos más votados, aparte de que el elector puede tachar nombres o reemplazarlos por
otros aunque provinieron de listas partidarias distintas.

4- Sistema "proporcional D' Hondt" (los autores franceses lo denominan Hondt) estatuido por el
decreto ley 4.034/57 para las elecciones de convencionales constituyentes de ese año y
restablecido por el decreto ley 260/63 para las elecciones de este último año. También se
observó el sistema en las elecciones generales de 1973 y en las posteriores. Funciona de acuerdo
con los siguientes principios:
a) Por ej. : en una elección intervienen 4 partidos A, B, C y D, para cubrir 5 vacantes. A obtiene
35.000 votos, B 21.000 votos, C 12.000 votos y D 7.000 votos. Se divide el total de los
votos válidos de cada partido, sucesivamente por 1,2,3 hasta llegar al número de bancas a
llenar.
Bancas A B C D
1 35.000 21.000 12.000 7.000
2 17.500 10.500 6.000 3.500
3 11.666 7.000 4.000 2.333
4 8.750 5.525 3.000 1.750
5 7.000 4.200 2.400 1.400

b) Se clasifican en orden decreciente los cocientes obtenidos, cualquiera sea la lista a que
pertenezcan.
1 35.000 (A)
2 21.000 (B)
3 17.500 (A)
4 12.000 (C)
5 11.666 (A)

c) El último cociente, determinado por el número de bancas a llenar, recibe el nombre de


"denominador común o cifra repartidora (11.666) ". Tantas veces como este denominador
está contenido en el número de sufragios obtenidos por cada lista, corresponderá al número
de veces que tendrá un candidato electo. Entonces en un tercer paso hay que se dividir los
votos obtenidos por cada partido por el denominador común o cifra repartidora, lo que da la
asignación de bancas:

PARTIDO OPERACIÓN RESULTADO


A 35.000 : 11.666 3 BANCAS
B 21.000 : 11.666 1 BANCA
C 12.000 : 11.666 1 BANCA
D 7.000 : 11.666 0 BANCAS
TOTAL 5 BANCAS

LA LEY SAENZ PEÑA

La denominada Ley Sáenz Peña, en reconocimiento al Presidente Roque Sáenz Peña, autor
del proyecto de reforma electoral, constituye una Ley fundamental que hace a la esencia de nuestro
ordenamiento jurídico político. Fue sancionada bajo el número 8.871, el 10 de febrero de 1912 y
promulgada como ley de la nación, el 13 de febrero del mismo año.

PRINCIPIOS.

Esa ley consagraba los siguientes principios fundamentales:


a) "Sufragio universal”: el voto se reconocía. en general, a todos los ciudadanos. La ley establecía
exclusiones por razones de incapacidad (dementes declarados en juicio y sordomudos que no
sepan hacerse entender por escrito), por su estado (eclesiásticos regulares, algunos integrantes
de las fuerzas armadas y de la seguridad, detenidos por juez competente. etc.) y por indignidad
(quebrados fraudulentos hasta su rehabilitación. los declarados por autoridad competente
incapaces de desempeñar funciones políticas, los infractores a las leyes sobre servicio militar,
los dueños y gerentes de prostíbulos, etc.).
b) "Sufragio obligatorio": todo elector debe votar, con excepción de los mayores de setenta años o
por cumplimiento de funciones electorales atribuidas por la misma ley.
c) "Sufragio secreto": preservando debidamente las condiciones en que se emite el voto, para que
nadie conozca las preferencias del elector.
d) "Sufragio individual": prohibiendo la ley se obligue al elector a votar en grupos de cualquier
naturaleza o denominación.
e) "Padrón electoral": sobre la base del enrolamiento militar.
f) " Escrutinio definitivo centralizado " a cargo de las Juntas Electorales.
g) " Representación de la minoría ".

REPERCUSIÓN POLÍTICA

La Ley Sáenz Peña tuvo una singular "repercusión política", significando un notable
progreso democrático, ya que concretó una verdadera reforma, enraizada en la auténtica naturaleza
del sufragio.
Su inspirador expuso su permanente preocupación en favor del voto obligatorio y en la
representación de las minorías, ya en el mensaje al prestar juramento como Presidente de la Nación
en 1910. Aspiraba a que se reconozca el derecho de las minorías a ser escuchadas. para que
pudieran colaborar con su pensamiento y con su acción en la evolución ascendente del país.

FINALIDAD

En el debate parlamentario del respectivo proyecto de ley emanado del Poder Ejecutivo,
arrojó los argumentos que explicaban su motivación:
a) El sistema del padrón electoral sobre la base del registro preserva la posibilidad de que se
reincida en prácticas fraudulentas, a que habían echado mano los partidos políticos en su
apasionamiento. permitiendo que el ciudadano ejerza sus derechos políticos sin ser coartado por
aquellos peligros
b) Con el objeto de alejar la intervención partidista en el mecanismo electoral, se exige que el
presidente del comicio sea un ciudadano con los caracteres de funcionario público, de la mayor
imparcialidad y nombrado por una autoridad insospechable.
c) Con la convicción de que los sistemas electorales deben adecuarse al medio, se propicia el de
voto restringido propendiendo no a la disolución sino a la formación de partidos y a que las
provincias manden al Congreso representaciones homogéneas y numerosas, cuyos miembros no
exalten localismos, sino que estén inspirados por altas ideas referentes al Estado
d) La práctica de las democracias modernas ha demostrado que la fracción gobernante debe contar
en el Congreso con la mayoría necesaria que le permita desenvolver su acción con eficacia.
e) Consecuentemente, los sistemas electorales no deben estar sólo inspirados por el concepto de
justicia distributiva atendiendo al poderío partidario, sino también por la conveniencia general
del Estado y la seguridad del pueblo.
Con tales premisas, tendió a favorecer desde un punto de vista sociológico, la formación de dos
grandes partidos que se alternaban en el ejercicio del poder. Finalidad que no se alcanzó.
La experiencia argentina en materia de sistemas electorales, demuestra que :
a) El régimen de la Ley Sáenz Peña, no ha disminuido el número de partidos políticos actuantes,
pese a que el voto restringido tendía a reducir su cantidad;
b) El sistema de representación proporcional, no incidió a su vez en la creación de nuevos partidos.
c) El sistema de circunscripciones y voto uninominal, no tuvo influencia en nuestro medio.
d) En general, los distintos regímenes electorales aplicados en nuestro país, no tuvieron influencia
sobre los sistemas de partidos, ni han afectado la composición de los órganos del Estado.

LA LEY DE LEMAS EN EL DERECHO PÚBLICO PROVINCIAL


Desde hace relativamente poco tiempo, se ha instalado en varias provincias argentinas, un
"fenómeno de repetición ", que tiene su centro de debate en el sistema electoral conocido como "
Ley de Lemas ".
La denominación del sistema responde al principio de "voto acumulativo simultáneo", tal cual
lo denominara su creador el francés J. Borely, para quien cada partido político representa en la
elección un "lema" y puede incluir distintos candidatos para los mismos cargos.
Esas listas de distintos candidatos, pero pertenecientes todas a un mismo partido político,
constituyen “sublema”, que generalmente expresa las diversas inquietudes internas de un mismo
partido.
En el Derecho Público Provincial, la ley de lemas ha ido paulatinamente incorporándose a la
normatividad de distintas provincias, a saber: Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta. Santa
Cruz, Santa Fe y Tucumán.
Las características de este sistema electoral son las siguientes:
a) Cada partido o fuerza política que concurre a las elecciones, constituye un lema.
b) Pueden presentarse a los comicios varias listas de un mismo partido; a cada una de esas listas se
la denomina sublema.
c) Vencerá en los comicios el partido o lema que obtenga más votos, sumadas todas sus listas o
sublemas.
d) El cargo electivo en disputa corresponderá al candidato de la lista o sublema más votado del
lema o partido ganador.
Se ha adoptado este sistema con el intento de activar los mecanismos de participación del
elector, pero en la realidad de su aplicación ha encendido fuertes controversias que cuestionan
fundamentalmente su ilegalidad y su probable inconstitucionalidad. Los principales argumentos de
quienes lo apoyan son los siguientes:
a) Evita a los partidos políticos los conflictos derivados de sus comicios internos, al efectuarse la
interna en forma abierta en el mismo acto eleccionario.
b) Acentúa el peso de los ciudadanos en la elección de los candidatos y disminuye el peso relativo
de las estructuras partidarias profesionales.
c) Propicia que los partidos instituyan como candidatos, a las figuras con mayor consenso en el
conjunto de la ciudadanía. candidatos que no siempre son los que cuentan con mayor apoyo
dentro de la estructura partidaria.
d) Permite a un partido mejorar la propuesta que le brinda el elector porque no produce la
dispersión del voto, que en la práctica se traduce en el corte de boletas. y antes bien. crea una
real opción a favor del ciudadano.
e) Significa una suerte de remedio para evitar eventuales rupturas en los partidos.

Por su parte, los argumentos de quienes lo critican son:


a) Es un sistema electoral incompatible con el artículo 45 de la Constitución Nacional, según el
cual los diputados nacionales deben ser elegidos " directamente por el pueblo " y " a simple
pluralidad de sufragios ", ya que ella, excluye la simple pluralidad al permitirse sumen votos de
distintos sublemas y se los divida por sucesivos cocientes.
b) El sistema de lemas y sublemas incorporado por las provincias constituye en realidad una
reglamentación de la constitución y funcionamiento de los partidos políticos, tema de
competencia del Congreso de la Nación, por cuanto la Ley de Partidos Políticos es de rango
constitucional nacional de tal forma que, como surge del texto de la ley en vigencia n° 23.298,
le está vedado legislar sobre dicho tema a las provincias.
c) Puede provocar que algunas listas o sublemas obtengan más votos que la de los candidatos
victoriosos y al permitir la presentación ilimitada de listas o sublemas, fomente en realidad la
fragmentación de los partidos y el "clientelismo ".
d) Esa misma multiplicidad de listas o sublemas y la consecuente complejidad del escrutinio,
complican la labor y la responsabilidad de la justicia electoral más allá de lo normal, tomando
muy difícil la supervisión del registro de las numerosas listas que se presenten en los comicios y
las resoluciones que exijan las eventuales impugnaciones que se puedan concretar.

Es cierto que las leyes provinciales que incorporan el sistema de lemas, establecen normas para
la constitución y funcionamiento de los partidos al determinar por ejemplo, la cantidad de
adhesiones necesarias para organizar un sublema, el uso del nombre, la personalidad que adquiere,
su capacidad para estar en juicio y para concurrir a elecciones, de tal forma, que el sublema asume
la categoría de persona jurídica y política, todo lo cual significa una incongruencia, vulnerable por
inconstitucionalidad. Pero más allá de los cuestionamientos legales o constitucionales que son
decididamente significativos para replantear la conveniencia de una derogación de este sistema
electoral, su aplicación en la práctica, con una numerosísima variedad de sublemas produjo una real
confusión en el electorado y ocasionó a los partidos políticos participantes, un mayor descrédito que
el que puede provocar el internismo.

CENSO

SU NECESIDAD

De acuerdo con el sistema fijado por nuestra Constitución Nacional, la representación de la


Cámara de Diputados se integra en forma proporcional a la población del país. Con esta cuestión se
relaciona el tema del Censo.
Por su naturaleza, el Censo es una operación estadística que tiene por objeto poner en
manos de los gobernantes del país, los elementos necesarios para que puedan ajustar su gestión a las
exigencias y modalidades de la sociedad.
Es también un instrumento de gobierno, una operación de carácter político, cuyo fin es
regular la composición de los poderes u órganos representativos de la soberanía nacional.
González Calderón define al "censo como el recuento metódico y detallado de la población
y de la riqueza moral y material del país". Su verificación periódica es tanto más necesaria, en
todas partes, cuanto que la ciencia política es una ciencia eminentemente experimental y práctica.
El último párrafo del artículo 45 de la Constitución, prescribe: " Después de la realización
de cada Censo, el Congreso fijará la representación con arreglo al mismo, pudiendo aumentar pero
no disminuir la base expresada para cada diputado ".
A su vez, el artículo 47 prevé que "para la segunda legislatura deberá realizarse el censo
general" y atribuyéndole la calidad de un instrumento de gobierno, señala que a él deberá arreglarse
el número de diputados, "pero este censo sólo podrá renovarse cada diez años".
En la interpretación de esta última disposición, González Calderón afirma que no hay un
sentido facultativo sino "imperativo ", es decir, que obliga al Congreso a ordenar el levantamiento
del censo cada diez años y es también "prohibitivo", lo que significa que no debe ser antes de
terminar ese período.
Arreglado a tal proporción y por imperio además de la Ley 15.264 e del año 1959, que
determinó un mínimo de dos diputados por provincia, aquel Cuerpo estuvo compuesto por un total
de 192 miembros.
En 1983, se dictó la denominada Ley 22.847 que convocó al pueblo para que eligiera
autoridades y fijó la base para la elección de los diputados nacionales en 161.000.habitantes o
fracción que no baje de 80.500. Por aplicación de dicha ley, la Cámara de Diputados alcanzó el
número de 254 integrantes, total que se mantiene en la actualidad.
Ese total se obtiene además, porque la norma de referencia establece un número mínimo de
diputados de cada distrito, que fija en 5 y para compensar "las peculiares diferencias" existentes
entre una y otra provincia, agrega al fijado número de diputados, tres más para cada distrito.
Parte de la doctrina sostiene que la Constitución, no se expide sobre la representación
mínima de los distritos, pero el actual artículo 46 prevé una proporción sobre cuya base ninguno de
los distritos tiene menos de dos diputados.
Siendo ello así, y como este antecedente ha sido recogido con posterioridad, en leyes que
específicamente trataban el punto es que puede decirse que el sistema adoptado por la ley 22.847,
tiene raigambre constitucional.
Sin embargo, a título ilustrativo puede recordarse un artículo publicado en La Nación bajo el
título de "Los 76 Diputados Extraconstitucionales", que cuestiona la incrementación de los
miembros que según el articulista "carecen de legitimidad constitucional", conclusión que compara
con la situación de los Estados Unidos en donde con una población de algo más de 230 millones de
habitantes, la Cámara de representantes cuenta con 435 miembros, o sea, a razón de un diputado por
cada 537 mil habitantes. En nuestro caso, la Cámara de Diputados con 254 miembros, tiene
aproximadamente una representación casi tres veces superior a aquella. Y aquí puede traerse a
colisión lo que decía Linares Quintana, para quien la verdad está en el justo medio: no conviene que
el número de miembros sea tan reducido y se afecte al principio de colegialidad, ni de cantidad tan
grande, que conspire contra su funcionamiento eficiente.