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EL PODER DE POLICÍA

Concepto

La libertad es un don natural del hombre, o sea es un derecho inherente a la persona humana; sin
embargo esa libertad no es absoluta, sino que reconoce ciertas limitaciones que resultan de la
coexistencia con la libertad perteneciente a los demás individuos y de un orden jurídico y ético sobre el
que está fundada la comunidad. Es por ello que los derechos que la Constitución reconoce no son
absolutos sino relativos: se gozan y ejercen conforme a las leyes que los reglamentan, o sea que son
limitados y restringidos, a condición de que la limitación o restricción sea razonable.
Hay limitaciones permanentes y limitaciones excepcionales:
 Cuando hablamos de limitaciones habituales y permanentes nos estamos refiriendo a las que
siempre resultan necesarias por estar en juego un interés publico constante.
 Cuando hablamos de limitaciones anormales, por lo tanto transitorias estamos ante aquellas
situaciones las cuales están sustentadas por una situación de excepción o de crisis. No obstante,
en alguna medida también es normal y reviste exigencia habitual, que una situación anormal
torne válidas restricciones más fuertes; pero hay que añadir una pauta fundamental: En tanto a
los derechos hay que interpretarlos en siempre en forma amplia para tender a su maximización,
y a las normas que limitan los derechos hay que interpretarlas de manera restrictiva.
Dentro de las limitaciones permanentes encontramos al poder de policía, que aparece como una
institución a través de cuya vigencia se hace posible el goce de la libertad de todos y el cumplimiento de
los fines del Estado.
Es función del Estado en cuanto órgano del derecho instituir y asegurar el orden jurídico, el cual
comprende el orden público; ambos tutelados por le poder de policía.
El orden jurídico está constituido por las normas legales que forman el derecho positivo de un
Estado, que regulan y organizan la vida de sus habitantes entre sí y las relaciones de los habitantes del
estado mediante el reconocimiento de los derechos, las garantías y los intereses particulares de los
habitantes.
El orden publico está constituido por normas jurídicas que establecen la seguridad social
restringiendo la acción de los hombres para evitar conflictos entre ellos. El orden público esta fundado
en contenidos éticos, económicos y de carácter popular.

EXTENSION

Hay un acuerdo general en cuanto a la existencia del Poder de Policía, que hace su aparición en la
antigüedad, en cuanto se trata de la consolidación efectiva de un Estado cualquiera. Así, algunos autores
lo consideran “el atributo de la soberanía”; otros opinan que “resume la totalidad del poder
gubernamental” y hay también quienes lo llaman el “poder final o pleno”, de tal manera que todos los
demás son accidentales o accesorios. Hay quien propone la eliminación de esa denominación afirmando
que la policía no tiene un objeto determinado que la caracterice. Para Gordillo lo que se suprime es la
noción del poder de policía, bajo su rótulo se limitan los derechos individuales; pero no el poder estatal
para restringir esos mismos derechos.
En donde hay discrepancia doctrinaria, es en cuanto a la extensión y a la multiplicidad de sus
aplicaciones.

SISTEMAS EUROPEO Y NORTEAMERICANO

Con respecto a la amplitud de sus fines, se distinguen dos sistemas:


a)- El norteamericano, que sostiene un concepto amplio, de acuerdo con el cual se dirige a la
protección no solo del orden público sino también de aspectos económicos, de bienestar general y
condiciones que hacen a al prosperidad, la confort, la salud, la educación, etc.
b)- El europeo, sostiene un concepto restringido, en el cual el poder de policía tiene un objeto
bien determinado y específico, el cual es el de proteger la salubridad, la moralidad y la seguridad
públicas, con el consiguiente efecto de limitar los derechos para hacer efectivos esos objetivos
concretos. También es poder de policía cada acto de autoridad concreto que se cumple con aquel fin, por
ej., clausurar un establecimiento insalubre, impedir al entrada al país de un grupo de extranjeros
condenados en otro estado, etc.

Siguiendo al sistema norteamericano, Joaquín V. Gonzales define al poder de policía como la


potestad de restringir la libertad de los individuos con el fin de conservar la armonía de todos y
establecer reglas de buena conducta calculadas para evitar conflictos entre ellos.
Linares Quintana, por su parte lo define como “la potestad jurídica en cuya virtud el Estado, con el
fin de asegurar la libertad, la convivencia armónica, la seguridad, el orden público, la moralidad, la
salud y el bienestar general de los habitantes, impone, por medio de la ley y de conformidad con los
principios constitucionales, limitaciones razonables al ejercicio de los derechos individuales, a los que
no puede alterar ni destruir”.
Corresponde al Poder Legislativo la valoración y apreciación de los fines y la elección de los medios,
y al Poder Judicial juzgar la razonabilidad de las limitaciones, salvaguardando los derechos
individuales.
Analizando este concepto:
 Potestad jurídica: Significa un Poder de Derecho, enmarcado en el ordenamiento jurídico. Es
una forma especial de Poder del Estado que respeta los Derechos individuales y cumple la
Constitución.
Fines perseguidos:
 Libertad: No existen der. ni libertades absolutos. Así el art. 14 dice que “todos los habitantes de
la Nación gozan de los siguientes derechos, conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio”.
Reglamentar, significa, limitar porque la libertad sólo puede existir dentro del orden que hace
posible la convivencia. En realidad lo que se busca es la “responsabilidad” de la libertad. Ej.: la
libertad de expresar sus ideas sin censura previa. El Estado no censura la idea, pero limita la
libertad de expresión, haciendo responsable al autor de una información.

 Convivencia armónica: En virtud de la convivencia de los hombres se dictan reglamentaciones


que limitan los derechos y libertades individuales para lograr su ejercicio conjunto.
 Seguridad: Limitación a los derechos de las personas en miras a su seguridad, es el Poder de
Policía en pleno. Ej.: exigir el carnet de conducir y retener el automóvil sino lo posee, es una
limitación al derecho de transitar, por seguridad de los demás y del conductor mismo como parte
de la sociedad. Se ocupa también de preservar los principios fundamentales de seguridad en
materia edilicia.
 Salubridad. La salud es un tema personal o individual, cada persona está facultada a cuidar su
propia salud. El fin de salubridad se refiere a la salud pública, el Estado interviene en esta materia
de ámbito personal cuando trasciende y se convierte en interés general. Por ej. la vacunación
obligatoria es impuesta limitando la libertad.
Entonces el límite está marcado por la razonabilidad: El Estado no intervendrá en problemas
de salud que afecten solamente a la víctima, pero asegurará la salubridad pública limitando el
derecho de los individuos cuando la enfermedad es de tipo contagiosa, ej.: medidas de
prevención del SIDA, el cólera, etc.
 Moralidad: El Estado no interviene en la moralidad privada en virtud del art. 19 de la C.N.: Las
acciones privadas de los hombres que de ningún modo afecten al orden y a ñ la moral pública, ni
perjudiquen a un tercero, están reservadas sólo a Dios, y exentas de la autoridad de los
magistrados.
El mismo art. marca, a los actos privados, la moralidad pública, en cuya tutela
interviene el Estado.
Para determinar qué es moral o inmoral se maneja la “moralidad media”, que no es una
cuestión de mayoría, sino en relación a principios que presentan cierta permanencia o
inmutabilidad. La moralidad media se da en un estado y en un momento determinado de su
historia, porque cambia con la costumbre.
 Orden Público: “Conjunto de principios de orden superior en el aspecto económico, político,
social, moral y algunas veces religiosos a los que la sociedad considera estrechamente vinculada
la existencia y conservación de la organización social establecida. Toda sociedad está asentada
sobre determinadas bases: se reconoce sujeta a numerosos pactos, a una autoridad y a ciertos
principios morales, que implica limitaciones a los derechos y libertades individuales. Ej.:
impuestos.
 Bienestar general: Es un concepto omnicomprensivo de todo lo que implica el buen vivir del
ciudadano. Se refiere al “bien común”: el conjunto de bienes materiales, morales e intelectuales
que configuran un medio o clima exterior que da a cada hombre la posibilidad de realizar su
propia vocación.
* Impone por medio de la ley: El Poder de Policía implica la elección de los medios para el
cumplimiento de determinados fines. Ej.: Privatización de Y.P.F para satisfacer la deuda con los
jubilados.
Esa elección de medios corresponde a la ley, al Congreso y al Poder Ejecutivo en cuanto
órganos políticos que fijan los medios adecuados para los fines del Estado.
* De conformidad con los preceptos constitucionales: Tiene que respetar la Supremacía de la
Constitución al limitar el ejercicio de los derechos y libertades, al reglamentarlo, las leyes no
pueden alterar ni suprimir dichos derechos.
La primera limitación está dada por el art. 28 de la C.N. y otro límite es la razonabilidad. Lo
que se limita no son los derechos sino su ejercicio.
La conformidad con los preceptos constitucionales, el juicio de razonabilidad,
corresponde al Poder Judicial. La inconstitucionalidad declarada por el juez puede alcanzar no
sólo a la ley sino también a actos o hechos.

CARACTERES:

 Plasticidad: Tiene la posibilidad de desarrollarse y manifestarse de acuerdo con las variables


condicione políticas, económicas y sociales existentes en el Estado en que se proyecta. Gira,
alrededor de los conceptos de “oportunidad” y “conveniencia”, que son las bases de la regla de
razonabilidad que es el eje de la institución.
 Inalienabilidad: Por que el poder de Policía sólo pertenece al Estado y por ende, no puede ser
enajenado ni transferido a particulares o a entidades privadas.
 Carácter de delegabilidad: Implica que el Estado puede delegarlo a sus organismos o
dependencias administrativas cuidando –es el criterio también de la jurisprudencia- que su
objeto está suficientemente definido lo mismo que los medios de realización, para que no haya
discrecionalidad, ni administrativa, ni legislativa. Las provincias delegan el ejercicio del poder
que es el propio a las municipalidades, comunas rurales, etc.
 La juridicidad: Es el atributo inherente a la soberanía o la autonomía según los casos. No es de
hecho, sino un poder de derecho.

Manifestaciones:

La institución abarca las más diversas manifestaciones, debiéndose siempre exteriorizar de tal
forma que no importe un avasallamiento o una alteración de los derechos individuales.
El ejercicio del Poder de Policía que tiene por objeto el mantenimiento del orden público se
lleva acabo por intermedio de la policía de seguridad. Según Bidart Campos, dentro de tal concepto,
hay que citar la que está a cargo de al autoridad marítimo-fluvial en mares, ríos, canales y puertos,
sujetos a jurisdicción federal; de la gendarmería nacional en zonas de fronteras; la que tiene que ver
con la individualización de personas. Igualmente, con respecto al ejercicio de derechos como los de
reunión, trabajo, prensa radiodifusión, etc. La policía de seguridad puede obrar preventivamente y,
en ciertos casos, aún represivamente.
La policía de salubridad se ejerce por el Estado a fin de tutelar la salud pública, la que dado el
ámbito en que se proyecta, como así también la necesidad de desarrollar una función eficiente y
continuada, no puede quedar librada a los particulares. Aquí se encuentran los regímenes de
vacunación a raíz de ciertas epidemias, etc.

EL PODER DE POLICIA EN EL DERECHO ARGENTINO

LIMITACIONES CONSTITUCIONALES

Este poder no esta consagrado expresamente en el sistema constitucional argentino sin embargo
surge implícitamente de los siguientes textos:
a)- Del Preámbulo de la Constitución cuando dice que es necesario “promover el bienestar
general”. Esta aspiración, integra el concepto de “Bien común” que es la suprema finalidad del
Estado.
b)- Del art. 14 de la Constitución: Cuando se establece que el goce de los derechos solo le es
reconocido a los habitantes de la Nación “conforme con las leyes que reglamentan su ejercicio”.
c)- Del art. 28 de la Constitución que expresa “Los principios, garantías y derechos reconocidos,
por los anteriores artículos, no podrán ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio”. Es
una típica referencia al poder de policía.
d)- Del inciso 18 del art. 75, cuando se asegura que corresponde al Congreso “Proveer lo
conducente al adelanto y a la prosperidad del país y al adelanto y bienestar de todas las
provincias”.
Siempre debemos recordar que el poder de policía en nuestro país está limitado por los derechos
constitucionales del individuo.

PRINCIPIOS DE LEGALIDAD Y DE RAZONABILIDAD

Con el propósito de seguridad que persigue el constitucionalismo moderno, existe el principio de


legalidad. Nuestra constitución lo formula expresamente en el art. 19: “nadie puede ser obligado a
hacer lo que la ley no manda ni privado de lo que ella no prohibe”.
El principio de legalidad responde al concepto de despersonalización o impersonalidad del
poder, y al de legitimidad racional. No se trata de que el poder no sea ejercido por hombres, sino
que esos hombres que ejercen el poder lo hagan ajustándose al orden establecido en las normas
legales. El mando no se basa en la voluntad arbitraria o caprichosa de los hombres que gobiernan,
sino en lo que la ley predetermina como debido o prohibido, impera la legalidad y no la voluntad
de los gobernantes.
La razón del principio de legalidad se basa en que la obediencia que los individuos prestan a los
gobernantes se funda racionalmente en la creencia de que ellos mandan en nombre de la ley y
conforme a sus normas. Se obedece al gobernante, por que en él se impersonaliza el poder legal. La
obediencia se presta no a la decisión de quien manda, sino a la ley en que esa decisión se
fundamenta.
La finalidad del principio de la legalidad es afianzar la seguridad individual de los gobernados.
La ley predetermina las conductas debidas o prohibidas, de forma que los hombres puedan conocer
de antemano lo que tienen que hacer u omitir , y quedan exentos de decisiones sorpresivas que
dependan solamente de la voluntad ocasional de quien manda. Certeza, tranquilidad, confianza, son
los objetivos que dentro de la seguridad se logran cuando el individuo puede prever
anticipadamente sus relaciones con el Estado y con sus semejantes.
El principio de legalidad se complementan con el que enuncia que todo lo que no está prohibido
está permitido. Este principio, aplicado a los hombres, significa que, una vez que la ley ha regulado
la conducta de los mismos con lo que les manda o les impide hacer, queda a favor de ellos una
esfera de libertad jurídica en la que está permitido todo lo que no está prohibido.
Es decir que para la constitucionalidad de la ley hace falta un cierto contenido de justicia. A ese
contenido de justicia lo llamamos razonabilidad. Su opuesto es la arbitrariedad. Lo que es
arbitrario es inconstitucional.
Los jueces verifican el contenido de la ley más allá de su forma, permitiéndonos aseverar que el
principio formal de legalidad cede al principio sustancial de razonabilidad, y que si la ley no es
razonable resulta inconstitucional.
Podemos decir que cada vez que la constitución depara una competencia a un órgano del poder,
impone que el ejercicio de la actividad consiguiente tenga un contenido razonable. El congreso
cuando legisla, el poder ejecutivo cuando administra, los jueces cuando dictan sentencia, deben
hacerlo en forma razonable. El acto irrazonable o arbitrario es defectuoso y es inconstitucional.
La determinación de la razonabilidad resulta susceptible de una estimación objetiva, debido a
que la razonabilidad consiste en una valoración axiológica de justicia que nos muestra lo que se
ajusta o es conforme a la justicia, lo que tiene razón suficiente, estableciendo una cierta relación y
proporción entre un medio y un fin; una justa medida, conveniencia y oportunidad de un acto, etc.
La “alteración” supone arbitrariedad o irrazonabilidad, y como la ley no puede incurrir en tal
alteración toda actividad estatal, para ser conforme a la constitución, debe ser razonable.
El principio de razonabilidad tiene como finalidad preservar el valor justicia.
Cuando se define el poder de policía es necesario que se determine con la más amplia exactitud
posible el limite de su ejercicio. No podrá de ninguna manera “alterar o destruir” los derechos
individuales reconocido por la Constitución. Si no se observara ese limite, se desvirtuaría la
finalidad de la institución.
La Corte Suprema de Justicia de la República Argentina sostuvo: “la regla de la razonabilidad es
la medida aplicable en cada caso para determinar si el ejercicio del poder de policía afecta los
derechos del individuo penetrando en los dominios de lo inconstitucional”.

5LIMITACIONES
En nuestros derecho existe dos tipos de limitaciones:
1)- Las que derivan de expresas disposiciones constitucionales
2)- La regla de razonabilidad
La Constitución Nacional ha consagrado distintos preceptos que pueden interpretarse como
imperativas limitaciones al ejercicio del poder de policía por el estado:
a)- El art. 16, cuando no admite prerrogativas de sangre ni de nacimiento y proscribe los fueros
personales y títulos de nobleza, además de consagrar el concepto de igualdad.
b)- El art. 17, cuando concretamente se refiere a la inviolabilidad del derecho de propiedad y
condiciona la procedencia del instituto expropiatorio al cumplimiento de los recaudos que allí se
señalan.
c)- El art. 18, cuando instituye el principio de reserva, las bases del debido procedimiento legal, las
garantías de la libertad física de la persona.
d)- El art. 19, según el cual las acciones privadas de los hombres, con la tipificación que en el texto
se consigna, están sólo reservadas a Dios, prescribiendo en su último párrafo que “ nadie será
obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohiba”.
Si el poder del Estado, a pesar de obrar a través de la ley en sentido material, tratara de
atentar contra el género de disposiciones, se estaría extralimitando y una actitud de tal naturaleza,
sería netamente inconstitucional.
El límite de ejercicio del poder de policía está también marcado por el concepto de al “regla
de razonabilidad”.
El criterio que inspira la razonabilidad es sumamente elástico, indefinido y variable según
las circunstancias de tiempo y lugar.
Para Linares Quintana, la razonabilidad proviene del latino “rationabilis”, que significa
arreglo justo, conforme a razón. Para Linares, razonabilidad es “lo axiológicamente válido según las
circunstancias del caso, lo oportuno y conveniente en función de todos los valores”:
- Axiológicamente: Significa que no es un juicio esencial (¿Qué es?) sino valorativo, son
juicios de valor que surgen de la comparación de los juicios normativos (¿Cómo debe ser?) con el
auxilio de los juicios existenciales (¿Cómo es?)
Para determinar si una medida es razonable o arbitraria, el juez tiene que ir a la verdad de la
realidad y no a la verdad de la ley.

LA REGLA DE RAZONABILIDAD

Fiorini, establece cuatro reglas a las que debe ajustarse el Estado:


a)- La limitación debe ser justificada: Resulta razonable, por justificada la medida del Estado que
dispusiera que en la zona de influencia del Lago el Cadillal, para realzar su valor turístico, la
edificación de las casas particulares respondiera a un determinado estilo arquitectónico. Esa misma
medida sería irrazonable, si se adoptara para las construcciones de la zona céntrica de San Miguel
de Tucumán, en atención a su densidad edilicia y poblacional.
b)- El medio utilizado, es decir, la cantidad y el modo de la medida, debe ser adecuado al fin deseado:
Es razonable, por adecuado al fin deseado, que para combatir una epidemia se disponga la
vacunación de la población. Pero no lo es, que se exceptúe de dicha obligación a empleados
públicos, que bien podrían resultar agentes transmisores de la enfermedad, en perjuicio del resto de
la población.
c)- El medio y el fin utilizados deben manifestarse proporcionalmente: la medida las autoridades
municipales, que en un plan de semaforización establecieran en una determinada arteria de la
ciudad, la llamada “onda verde” para facilitar la descongestión del tránsito y por cuya causa los
semáforos de las esquinas se mantienen encendidos durante más tiempo en esa calle, que en las
perpendiculares. Pero no sería razonable, por afectar la proporcionalidad, si el mayor tiempo de
duración en vez de ser de treinta o cuarenta segundos, fuera de diez o quince minutos, provocando
así la obstrucción del tránsito que allí converge, proveniente de aquellas calles perpendiculares.
d)- Todas las medidas deben ser limitadas: Se cumple con la condición de que las medidas deben ser
limitadas, cuando ellas se concretan a lo mínimo imprescindible. Así, es razonable una legislación
que para superar el problema de crisis de la vivienda, sancione una regulación especial de los
contratos de locación sustrayéndolos del régimen del derecho común, por el término de 5 años. No
lo sería, si se instituyera tal régimen de excepción, por el término de 50 años.
Concluyendo:
a)- La regla de razonabilidad es de creación netamente jurisprudencial.
b)- Ella representa la medida aplicable en cada caso para determinar si el ejercicio del
poder de policía afecta los derechos del individuo.
c)- La razonabilidad es un verdadero ideal de justicia.
d)- La razonabilidad se expresa con la justificación, adecuación, proporcionalidad y
limitación de las normas que se sancionan.
e)- La razonabilidad debe penetrar en todos los órdenes de la actividad del Estado.

FACULTADES DE LA NACIÓN, LAS PROVINCIAS Y LAS MUNICIPALIDADES, EN CUANTO


AL PODER DE POLICÍA

De acuerdo con el art. 121 de la C.N. , las provincias conservan todo el poder no delegado por esta
Constitución al gobierno federal. Según el art. 5, tienen las provincias el deber de asegurar el
régimen municipal, para que se cumpla la condición que asegure la vigencia de la cláusula de
garantía. Surge como consecuencia:
1)- El poder de policía por ser de orden local, pertenece en principio a las provincias;
2)- El poder de policía sólo por excepción puede ser ejercido por la Nación, y
3)- Dentro de la esfera provincial, pertenece a los municipios por delegación.
En doctrina se hace referencia al debate de la ley de policía sanitaria animal –el 13 de julio de 1900-
en el que Joaquín V. González expresó: “Este poder está principalmente concedido a los estados y
sólo por excepción al Estado federal, porque siendo nuestro gobierno de poderes enumerados, sea
expresa o implícitamente, los poderes generales se entienden reservados a la provincia, mientras
que los poderes especiales deben constar en el instrumento público que forma la Constitución de
un país”.

LA EMERGENCIA

Las llamadas limitaciones excepcionales hacen referencia a aquellas restricciones que sufren
los derechos constitucionales, en razón de la existencia de una situación de verdadera anormalidad y
excepción. Por ser tal, es de carácter transitorio, por ende la vigencia de las restricciones a los
derechos serán, también, timporarias. Este recorte en el uso y goce de los derechos de los
ciudadanos importa el acrecentamiento del Poder del Estado. Debe señalarse que el fin de éste es
encausar la cosa pública a la normalidad y a la plena vigencia de los derechos y garantías.
Las emergencias son situaciones anormales o casos críticos que, previsibles o no, resultan
extraordinarios y excepcionales. A este carácter de excepcional siempre se lo reputa de peligroso, y
se procura frente o contra él la defensa de una seguridad jurídica, y se hace valer la “doctrina del
estado de necesidad “

Estos casos, pueden tener origen en situaciones de orden físico (terremotos, desastres
naturales), de orden político (golpe de Estado, revolución), de orden económico (ley de emergencia
económica, ley de reforma del Estado, etc.) Resulta difícil que la causa de una crisis reconozca
como fundamento, a alguna de las situaciones expresadas, por lo general, se dan conjuntamente.
La vigencia del Derecho y sus instituciones está condicionada, entre otras causas, a la
existencia de una situación social estable. Cuando ello no sucede, estamos frente al caso
excepcional al que no se le puede aplicar la norma general. En atención a ello el Derecho Público ha
creado mecanismos o instituciones que, a través de un amenguamiento de los derechos y garantías
personales y colectivas, tiendan a resguardar la supervivencia de la comunidad, a fin de satisfacer
reclamos de paz, justicia o bienestar, como único medio critico, pero necesario para resguardar su
vigencia futura.
La jurisprudencia ha puntualizado los requisitos de validez constitucional de una ley de
emergencia:
- Que exista una situación de emergencia que imponga al estado el debe r de amparar los
intereses vitales de la comunidad.
- Que la ley tenga como finalidad legítima la de proteger los intereses generales de la
sociedad y no a determinados individuos.
- Que su duración sea temporal y limitada al plazo indispensable para que desaparezcan
las causas que la hicieron necesaria.
Cabe concluir que las pautas que justifican una legislación de emergencia y le dan validez
constitucional al instituto son:
a- Real situación de emergencia constatada o declarada por órgano competente.
b- Fin de interés social y público.
c- Transitoriedad.
d- Razonabilidad del medio elegido.
La legislación de emergencia otorga mayores poderes a favor de un órgano del estado, y los
derechos y libertades que se restringen en su ejercicio son, potencialmente, todos, en la medida que
tengan relación con la emergencia existente.
Las pautas de limitación y control, tienden a:
a)- La eficacia de la medida que procura superar la emergencia, y
b)- La protección de los individuo cuyos derechos y garantías se restringen.
Por lo antes mencionado es necesario que la emergencia sea declarada, que sea susceptible
de control judicial de constitucionalidad (verificar si hay o no emergencia), que el órgano de poder
exprese los motivos que fundan el acto; que sea establecida la limitación territorial y temporal del
instituto, debiendo subsistir el funcionamiento de los tres poderes.
Además, ninguna emergencia confiere poderes superiores o ajenos a la Constitución y,
menos aún que importe la suspensión de la vigencia de esta última. “La emergencia no crea el
poder, ni aumenta el poder concedido, ni suprime, ni disminuye las restricciones impuestas sobre el
poder concedido, o reservado.

DOCTRINA
Dentro de la especulación doctrinaria, la emergencia, engendra tres posibilidades:
1)- Desde el punto de vista del Estado, cuando acaecen situaciones excepcionales, se
invocan principios supremos, sobre cuya base se aumentan la órbita de su competencia y se
restringe consecuentemente, el ámbito de los derechos y libertades individuales. Se habla así de
“estado de necesidad”, de “razón de estado”, etc.
2)- Desde el enfoque opuesto, cuando en esas situaciones críticas se estima que la acción del
poder político amenaza o avasalla los derechos individuales, germina un sentimiento popular que
trata de enervar aquellas facultades y se reacciona a favor de la comunidad afectada. Se habla en
este caso, del derecho de “resistencia a la opresión”.
3)- Una tercera corriente -la moderada- brega para que tales supuestos excepcionales o
críticos, la ación preventiva no se limite a la necesidad de priorizar la conservación del Estado, sino
que resguarde permanentemente el bien común, que en definitiva es su finalidad esencial, el aspecto
más trascendental, el que siempre corre peligro, cualquiera sea la naturaleza de vicisitud por la que
atraviesa.
Es principio recibido, que los derechos que la Constitución reconoce no tiene carácter
absoluto, de tal forma que únicamente pueden ejercerse de conformidad con las leyes que
reglamenten su ejercicio.
Bidart Campos, distingue dos clases de limitaciones: las permanentes que, por estar en la
esencia misma del derecho subjetivo, son objeto de aquella regulación constitucional y las que
derivando también de la esencia del derecho subjetivo, recaen sobre él en forma “excepcional” y
“transitoria” por razón de emergencias.
En el orden constitucional, el mismo autor, clasifica en la siguiente forma:
a)- La guerra puede adquirir distintos matices y de acuerdo con su género originar diferentes
conflictos con la Constitución. Distingue la situación del Estado, teatro de las operaciones básicas,
de aquél que se halla ocupado por las fuerzas enemigas y la del que sólo se encuentra en declaración
de guerra. En cualquiera de tales casos, la guerra trae como consecuencia la necesidad de conciliar
las normas constitucionales con las exigencias de la defensa y con los principios del derecho
internacional. Y el conflicto se plantea cuando resulta gravoso a la Constitución, el uso de ciertas
facultades que el último reconoce a favor de los estados beligerantes. Por ejemplo: la confiscación
de bienes públicos del estado enemigo para utilizarlos con fines bélicos, mientras para algunas
constituciones, la propiedad es inviolable.
b)- Dentro de la categoría de “desórdenes internos”, quedan comprendidos los motines, los
golpes de estado, las revoluciones, las guerras civiles. Pueden tener carácter exclusivamente político
o ser consecuencia de acontecimientos de otra índole, como terremotos, inundaciones, catástrofes,
etc. En todos, lo importante es la alteración del orden y de la paz mundial, como factores de la
anormalidad constitucional, determinante de la implantación de medidas de emergencia. En muchos
países, dadas tales condiciones excepcionales, entran a funcionar las previsiones de una legislación
específica, ya que es muy raro que se prevea constitucionalmente ese tipo de remedio.
c)- Un proceso inflacionario incontrolado, la carencia de artículos de primera necesidad, la
falta de vivienda, son algunos de los aspectos más importantes de las llamadas “crisis económicas”.
En este campo es dable observar la aparición del mayor número de medidas de los poderes
políticos, que traen aparejadas invariablemente, restricciones de los derechos individuales. En
general, el órgano jurisdiccional ha tratado siempre de armonizar la vigencia de la Constitución, por
la necesidad de conjurar al crisis. Condicionó casi siempre la viabilidad de ejercicio de tales poderes
a su duración limitada y a su naturaleza excepcional.
Sintetizando las teorías de los poderes de emergencia:
1)- La Constitución de 1853 se refiere exclusivamente a al “guerra”, al “ataque exterior” y a
la “conmoción interna” como situaciones excepcionales. Para tales casos prevé la declaración del
“estado de sitio”.
2)- Ninguna emergencia puede suspender válidamente la Constitución ni otorgar poderes
superiores a ella.
3)- La emergencia no autoriza el ejercicio de poderes extraconstitucionales; pero sí justifica
con respecto a los poderes concedidos un ejercicio pleno y a veces diverso, en consideración a
excepcionales circunstancias constitucionales de la emergencia.
4)- La declaración de la emergencia y su ejecución, corresponde a los poderes políticas de la
Nación, o sea al Congreso y al Poder Ejecutivo.
5)- Compete al poder judicial controlar el ejercicio de poderes de emergencia, incluso con
más amplitud que la que tiene cuando controla el de los poderes comunes.
La intensificación del ejercicio del poder de policía, debe desenvolverse dentro del marco de
la razonabilidad, entendiéndose que es misión de los jueces determinar ese límite y que el contralor
de los actos de los otros des poderes debe estar también siempre referido a la causa constitucional
en que se inspiren.