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DERECHO CONSTITUCIONAL

TEMA I (FUERA DE EXAMEN)

Derecho constitucional
Normas jurídicas que regulan el funcionamiento del Estado, cómo se estructura y su
relación con los ciudadanos. Cuando la Constitución se convierte en norma fundamental
del ordenamiento jurídico, hemos de tratar también las fuentes del derecho. Su aparición
es con la instauración, del modo que sea, del Estado Liberal

Estado
Aparece cuando la sociedad se basa en un modelo de desigualdad, que surge por el
crecimiento económico a consecuencia de la división del trabajo: uno o más individuos
exigen a otros que trabajen y parte de su trabajo vaya a manos de aquellos que
determinan qué y cómo producir. Es una situación conflictiva, en la que es necesario el
Estado como elemento de cohesión social para evitar que estalle el conflicto

Poder
Capacidad de imponerse frente a los demás. Es una relación estructural, es decir,
permanente, basado en la propia organización del grupo social

Autoridad
Capacidad de decisión delegada, es decir que se otorga

Poder económico
Capacidad de satisfacer intereses económicos

Poder ideológico
Capacidad de imponer uno de los principios determinados que intentan explicar la
realidad de ese grupo de forma real o figurada

Poder político
Relación de poder en que interviene el Estado

Funciones del Estado


Son tres:
• Económica: proteger las relaciones económicas existentes en la sociedad y ayudar a
que crezcan y se conviertan en las dominantes
• Política o de ordenación social: cohesionar la sociedad, manteniendo el orden
social
• Ideológica: justificar su propia existencia, creando unos valores que expresen que
ese modelo político es el apropiado. Esto se ha conseguido de dos formas:
o Preliberal: en relación a la divinidad
o Liberal: el Estado es un ente artificial, creado por el hombre para sentirse
protegido frente al primer precepto del liberalismo, “todos los hombres son
iguales” y evita así una guerra de todos contra todos como la de Hobbes
La relación de poder
Es estructural, y por eso cambia al mismo tiempo que las estructuras sociales, que
siempre enfrentan como mínimo a dos grupos sociales lo que provoca tensión social.
Para ser efectivas han de cumplirse una serie de factores:
• Organización del grupo social
• Organización del grupo dominado
• Posibilidad de aliados que ayuden en el conflicto
• Si se pueden utilizar instrumentos de poder, aquello que hace que una relación de
poder sea más efectiva, como el Estado, que monopoliza la capacidad de coacción
física y aparece como un instrumento legítimo del poder

Medidas de protección
Los primeros liberales tomaron medidas de protección contra la mala utilización del
Estado como la separación de poderes (que no ha de ser rígida) i que el órgano
teóricamente más importante, el Parlamento, ha de representar a los ciudadanos libres
(es decir, a los propietarios), porque la elección ha de ser una acto de libertad. Por esto
en los primeros Estados Liberales el sufragio era restringido, universal masculino en la
segunda mitad del s. XIX i absoluto en el s. XX.
El Parlamento debe ser representativo porque tiene la función más importante, crear
leyes, el instrumento a través del cual se expresa la voluntad del Estado. El mismo
Estado está sometido a la ley porque expresa, en palabras de Rousseau, la “voluntad
general”. Rousseau preconizaba una sociedad de iguales, donde todos debían ser
propietarios, una única clase social.
El Estado, según él, debe proteger la propiedad y evitar que se enajene, porque entonces
el individuo dejará de trabajar para sí mismo. Todos los ciudadanos deben constituir el
Estado y reunirse en asambleas, al estilo de las polis griegas, porque todos tienen un
interés común, continuar siendo propietarios y entonces las leyes expresan la voluntad
general. Llegados a este punto no hace falta la coacción para que estas se cumplan. Así
pues el Estado se legitima como instrumento de protección de los derechos.

El Derecho
El Derecho es una cosa inherente en toda sociedad donde hay una relación de poder. Las
normas jurídicas se expresan a partir del Estado, incluso aquellas, como las nacidas de
la costumbre, que no tienen su origen en él. El contenido de las normas jurídicas
expresa relaciones de poder (haciéndolas explícitas y accesibles) razón por la cual
varían a lo largo del espacio y del tiempo. De este modo el Derecho cumple la
importante función de legitimizar, y prorrogar en el tiempo, las relaciones de poder.
Con los dos enfoques que tomó la doctrina liberalista, en Inglaterra y el eje
francoalemán, surgieron dos tipos de ordenamiento jurídico con importantes diferencias:
el anglosajón y el continental europeo, con repercusiones en el derecho constitucional
tal como veremos en el siguiente tema:

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TEMA II

2.1 EL ESTADO Y LA CONSTITUCIÓN

El concepto Constitución, como veremos enseguida, depende del modelo de


ordenamiento jurídico del país, aunque antes hemos de distinguir el concepto
“Constitución” jurídico y el no jurídico. Este último es frecuentemente usado por la
ciencia jurídica para referirse a la forma de organizarse una sociedad, es decir, la
estructura, los partidos, las relaciones jurídicas...
Jurídicamente hablando, la Constitución es la norma o el conjunto de normas que
regulan la actividad política del Estado. Sobre si es una o varias normas depende del
modelo de ordenamiento: en el continental europeo es una norma jurídica mientras que
en el británico, la Constitución como nosotros la conocemos no existe, y en su lugar
encontramos una variedad de leyes y documentos como la Carta Magna que incluye no
solo las normas escritas sino también las que no lo son. Por ejemplo ninguna ley dice
que la Reina haya de encargar la formación del gobierno al jefe del partido que ha
ganado las elecciones pero esto no quiere decir que tenga libertad ya que es costumbre
desde mediados del s. XIX que lo haga.
2.1.1. La Constitución en el modelo continental europeo
También llamado concepto formal de Constitución es el adoptado por España. La
Constitución es una única norma que nace de un sujeto único llamado “poder
constituyente” y que tiene exclusivamente la función de redactarla de forma que tan
pronto como la Constitución entra en vigor, desaparece. También su elaboración es más
compleja que la de cualquier otra norma (procedimiento específico). Si debe
modificarse (reforma constitucional), es la propia Constitución quien establece quién
puede hacerlo, otro sujeto también llamado “poder constituyente”, y que también tiene
esta función exclusiva. Por todo esto la doctrina define la Constitución como “rígida”.
La Constitución es la norma suprema del ordenamiento jurídico, jerárquicamente
superior por lo que ninguna otra puede entrar en colisión con ella, y si lo hace, es
siempre la Constitución la que prevalece.
También es la norma fundamental y fundamentadora del ordenamiento jurídico.
Fundamental porque es la norma sobre la que se asienta el resto del ordenamiento
jurídico y fundamentadora porque impregna todo el ordenamiento: los principios
constitucionales deben ser tenidos en cuenta y desarrollados por el resto del
ordenamiento jurídico.
Además la Constitución es la fuente de las fuentes del ordenamiento, porque es la
norma que determina los requisitos de validez del resto de normas escritas del
ordenamiento jurídico, de forma que si no se respeta uno de ellos, la norma deviene
inválida
2.1.2. La Constitución Británica
Las normas que la integran no han sido emitidas por un poder constituyente específico,
el procedimiento de elaboración no es distinto de una ley ordinaria ni tampoco para
reformarla, por lo que se la considera una Constitución flexible.
No es la norma suprema des del punto de vista jurídico ni tampoco ni fundamental ni
fundamentadora. Tampoco no tienen por qué impregnar el ordenamiento jurídico ni la
podemos considerar la fuente de fuentes

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2.2 PRINCIPALES FASES DE EVOLUCIÓN DEL CONSTITUCIONALISMO

Las Constituciones varían porque la propia sociedad evoluciona. Así el Estado Liberal
inicial se convirtió con el tiempo en el Estado Democrático y Social de Derecho.
Las primeras Constituciones de finales del s. XVIII son muy breves, pues sólo regulan
la separación de poderes, estableciendo los órganos y las funciones. Esta separación de
poderes no es rígida porque hay una cierta confusión entre el poder ejecutivo y el
legislativo. Por ejemplo, la Constitución de les E.E.U.U., plasma la británica con dos
diferencias: establece una República en un modelo de Estado Federal. Distribuye los
poderes entre los sujetos, con un órgano principal, el Presidente, que no sólo es el Jefe
de Estado sino también el solo el Poder Ejecutivo. Así los ministros son en realidad
secretarios, meros asesores, a los cuales puede imponer su opinión, al estilo del Rey
inglés de esta época, y dirige las Fuerzas Armadas. Pero quizás lo más importante es
que sigue teniendo el derecho de veto que tenían los monarcas ingleses sobre la
legislación que elabora y aprueba el Parlamento, de forma que él tiene la última palabra.
Pero estas Constituciones iniciales no recogían los derechos que encontramos en otros
documentos como la Declaración de Versalles o la Declaración de la Independencia
estadounidense. Son los derechos que el Estado se compromete a respetar. Pero el
derecho de asociación, por ejemplo, está expresamente prohibido porque se cree que
vulnera el principio de igualdad. Este elemento como veremos más adelante tienen una
especial relevancia.
Otro elemento es que es un Estado en el cual el Parlamento sólo reconoce a los grandes
propietarios. En la segunda mitad del s. XVIII en Inglaterra y la primera del XIX en el
resto de territorios, se desarrolla la Revolución Industrial que además de importantes
cambios económicos también modifica la sociedad, porque la economía deja de ser
fundamentalmente agraria y se produce un desajuste entre los grandes propietarios
agrícolas y los industriales, porque estos últimos también quieren tener derecho de voto,
que no conseguirán hasta 1820, para poder defender sus intereses en el Parlamento. Pero
para poder enfrentarse al Estado necesitan aliados y para ello formulan una propuesta
que todo el mundo quiera apoyar: el sufragio universal. El Parlamento, pero, prevee la
jugada y levanta la prohibición a los industriales de votar con lo que pronto abandonan
toda idea de lucha, aunque ya se ha abierto una brecha imposible de cerrar.
La Revolución Industrial también genera la necesidad de los trabajadores de asociarse
pues son la parte débil del contrato de trabajo y quieren conseguir mejores condiciones.
También fundan las llamadas “cajas de resistencia” para ayudarse en caso de necesidad.
El gobierno persigue en un inicio toda asociación.
La lucha por el sufragio y por el derecho de asociación provoca la transformación del
Estado Liberal, muchas veces mediante revoluciones como la de 1848. Así, en las
Constituciones se van añadiendo derechos individuales como el de asociación. El
sistema político también evoluciona pese a que eso no quede registrado en la
Constitución: al añadirse más grupos sociales en el Parlamento, con intereses
enfrentados, aparecen los llamados grupos parlamentarios que defienden ideas comunes,
votan en común e intentan conseguir el poder. El Rey, que hasta este momento había
elegido libremente el Primer Ministro, alguien de su confianza, ahora debe elegir al que
tenga una mayoría que lo apoye. El poder inicial del Rey desaparece y poco a poco debe
ir abandonando el uso de su derecho de voto. Se ha llegado a la situación que el Rey
reina pero no gobierna.
En la segunda mitad del siglo XIX se concede el sufragio universal masculino. La
Revolución Industrial sigue desarrollándose y las peligrosas minas se explotan más que

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nunca con lo que se generalizan los accidentes y las enfermedades. A medida que la
máquina desplaza a la herramienta es necesario que el obrero tenga unos ciertos
conocimientos (leer, escribir y contar). Además, estos mismos obreros se hacinan en las
ciudades con los problemas sanitarios lógicos.
Es necesario, pues, que el Estado garantice el derecho a la educación, a la sanidad y una
mínima seguridad social. Estos derechos, distintos de los de la libertad, por ejemplo,
porque exigen crear un sistema con financiación, se van incorporando a las
Constituciones hacia finales del s. XIX.
En Estados Unidos todos estos cambios son más lentos, por lo que la Constitución no
tiene que cambiar. Pero desde principios del XIX, una serie de jueces, apoyados después
por la doctrina jurisprudencial creen que el tener un Constitución ha de provocar unas
consecuencias y exigen que sea la norma fundamental del ordenamiento jurídica. Así
obligan a aplicar los derechos que aparecen en la Constitución, y si alguna ley entra en
conflicto con ella, es la Constitución la que prevalece. Esta idea no hace su entrada en
Europa hasta los inicios del s. XX con Kelsen, que considera que la Constitución es la
norma suprema de obligado cumplimiento y hace falta un organismo de control (en
nuestro país el llamado Tribunal Constitucional).
Con la Revolución Rusa; anunciada para movimientos revolucionarios, la fundación de
la Primera Internacional, etc.; se considera que se ha de dar un mayor protagonismo a la
sociedad por lo que se generalizan los servicios asistenciales y el sufragio absoluto.
Todos estos cambios del Estado Liberal al Estado Democrático algunas veces no se
digieren correctamente y en algunos países como Alemania i Italia se desarrollan los
fascismos. Tras la Segunda Guerra Mundial, se instauran en todos los países los Estados
Democráticos e incluso a veces Sociales y de Derecho, lo que significa que todos los
derechos sociales aparecen en la Constitución y se asegura que sean exigibles.
Esto conlleva una obligada mayor necesidad del Estado de intervenir, por lo que aparece
en el s. XX la legislación delegada, con lo que el Parlamento pierde el monopolio
legislativo, al mismo tiempo que las mayorías gubernamentales permiten que este
mismo Parlamento sea controlado por el Poder Ejecutivo. Esto conlleva para el
Parlamento una gran pérdida de poder, aunque amplía su representación social, al
incluir a todos los grupos sociales, y su capacidad como órgano de legitimación.

2.3 CONCEPTO MATERIAL DE CONSTITUCIÓN

2.3.1. Acepción general


Nos referimos a la forma como se aplica la Constitución Formal, su texto. Es necesario
recurrir a este concepto porque en toda norma jurídica, su interpretación determina
como se aplica. En el caso de la Constitución, todavía es más importante su
interpretación, puesto que es la norma que pretende sujetar al poder político y contiene
una gran cantidad de preceptos abiertos que no concretan la forma cómo deben ser
aplicados y algunos son ambiguos o programáticos (precisan de un desarrollo)
Todo esto hace que la Constitución pueda ser aplicada de diferentes formas y es la
mayoría parlamentaria la que concreta los preceptos en unas leyes con un contenido
específico
2.3.2. Acepción específica
Formulada por el profesor Mortati que, sin negar la acepción general, también define la
Constitución material como el pacto político al que llegan un conjunto de fuerzas

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políticas heterogéneas cuando deciden cambiar el sistema político vigente. No es un
concepto jurídico, por lo que algunos estudiosos no lo aceptan e incluso lo rechazan,
pero aquí lo utilizaremos.
Esta Constitución material forma el sustrato de la Constitución formal porque recoge los
elementos del pacto de las fuerzas políticas y está siempre vigente por encima de la
Constitución formal.

2.4 FUNCIONES DE LA CONSTITUCIÓN

La Constitución es un texto jurídico y como tal tiene unas funciones jurídicas más o
menos similares a cualquier norma jurídica y que veremos más adelante. Pero también
cumple unas funciones políticas pues tiene una finalidad, la organización de la vida
política y la determinación de una serie de elementos. Así determina el modelo de
sociedad (democrático y avanzado en nuestro caso), de Estado (social y de derecho),
económico (economía de mercado), la forma de Estado (autonómico), la forma de
gobierno (monarquía) y el sistema (parlamentario).
También regula derechos, libertades, deberes y organiza las fuerzas políticas y
sindicales

2.5 LOS PODERES CONSTITUÍDOS***

Son todos aquellos que la Constitución regula, por lo que deben actuar conforme a ella,
como, por ejemplo, todos los organismos estatales. Es la Constitución quien los crea,
establece como se han de regular y sus atribuciones

2.6 LOS PODERES CONSTITUYENTES***

La Constitución es una norma que nace de un sujeto único llamado “poder


constituyente” y que tiene exclusivamente la función de redactarla de forma que tan
pronto como la Constitución entra en vigor, desaparece. Si la Constitución debe
modificarse, es la propia Constitución quien establece quién puede hacerlo, otro sujeto
también llamado “poder constituyente”, y que también tiene esta función exclusiva.
Así pues tenemos dos poderes constituyentes a los cuales la doctrina no acostumbra a
distinguirlos y elabora un concepto general para poder constituyente: “aquel sujeto que
tiene la capacidad de elaborar o reformar la Constitución”. Elaborar y reformar son dos
cosas muy distintas por lo que debemos separarlos entre Proceso Constituyente y
Proceso de Reforma Constitucional.

2.6.1. El Proceso Constituyente


Aquel por el cual se elabora y aprueba la Constitución, generalmente algo que ocurre
raramente a lo largo de la historia de un Estado.
Para que se de es necesario que un conjunto de fuerzas políticas esté disconforme con la
situación política vigente y decidan acabar con el sistema para crear uno nuevo.
Entonces abren una etapa de lucha política, que puede llegar a ser armada. Son un
conjunto de fuerzas heterogéneas que actúan unidas porque suscriben un pacto (la
llamada Constitución material del profesor Mortati).

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Si vencen se pasa a una segunda etapa jurídica en la que se dicta una legislación
provisional (ya que la anterior ha sido abolida) y que pretende organizar
provisionalmente el Estado y establecer el sujeto y el procedimiento de elaboración de
la Constitución. Así pues vemos que hay dos sujetos:
• El poder constituyente original (el conjunto de fuerzas políticas): no deriva de nadie
y es quien tiene el poder y lo manifiesta. Es un poder político no sometido a límites
jurídicos pues la legislación anterior no le afecta (hace lo que le parece oportuno)
• El poder constituyente constituido provisional: es el que elabora la Constitución. No
es originario pues deriva de la legislación provisional y es provisional porque existe
desde el momento de su creación hasta que entra en vigor la Constitución (es decir,
cuando empieza a producir efectos jurídicos). Es derivado y jurídico y como tal
limitado por la legislación provisional que siempre establece límites formales (el
procedimiento de elaboración) y en algunos casos, no en el de España, materiales (el
contenido)
También tiene otro límite de contenido, que es el pacto de las fuerzas políticas (la llamada Constitución material del profesor
Mortati) y que debe respetar. Este conjunto de fuerzas políticas actúa como director de todo el proceso por lo que no
desaparece, aunque con el tiempo sufre cambios pues unas fuerzas toman mayor relevancia, algunas salen del pacto y otras se
incorporan

2.6.2. El Proceso de Reforma Constitucional


La propia Constitución prevé su propia reforma y establece el procedimiento y el sujeto,
a este último lo llamaremos poder constituyente constituido definitivo.
Su función es reformar la Constitución y deriva de la propia Constitución formal. Es un
poder jurídico que como tal tiene unos límites:
• Jurídicos: los que determina la Constitución y que pueden ser formales (el
procedimiento, contenido en los arts. 167 y 168) y, no es el caso de España,
materiales, bastante comunes en otros países como Italia o Francia donde se prohíbe
cambiar el tipo de régimen político (república)
• Políticos: los que derivan del poder constituyente original y que afectan al contenido
de la norma de reforma, pues deben respetar el pacto, con todos los cambios que
haya sufrido a lo largo del tiempo
Por todo esto vemos que, aunque en teoría la soberanía reside en la nación, en realidad
se encuentra en manos del Estado, que es este Poder Constituyente Original. La
Constitución no nace de un ideal, o una norma hipotética o una gran construcción sino
de la realidad política, el pacto de las fuerzas, que es el punto en que se funden Derecho
y Poder.

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TEMA III

3.1. EL REGIMEN DE FRANCO

Durante su larga dictadura Franco restauró el poder de la derecha tradicional


antidemocrática e intentó evitar la oposición de la izquierda eliminando partidos y
sindicatos, hecho este último que pese a la represión no consiguió.
Creo un modelo de Estado confesional y católico, en un contexto en que ya no lo era
ninguno, con una concepción tan arcaica que incluso el II Concilio Vaticano la declaró
atrasada. Además, a medida que crece España, la sociedad va volviéndose laica, con lo
que hay una desconexión. También el firme respaldo militar que aseguraba el régimen
se tambalea con algunas disidencias minoritarias de militares descontentos.
En el orden económico, España prospera en los años 60 al abandonar la nefasta política
autárquica, gracias a un buen contexto mundial, el turismo masivo y la liberación de
mano de obra excedente con la inmigración, que además invierte parte de sus ahorros en
sus familiares en España.
La sociedad se transforma, deja de ser fundamentalmente agraria, como la estructura
estatal: inicialmente España adquirió la forma de un estado fascista pero fundamentado
en las armas, en el cual Franco aglutinaba todo el poder. Poco a poco se fue dotando de
órganos auxiliares, como las Cortes o el Consejo del Reino que asesoraban al Jefe de
Estado, es decir, Franco.
Las Cortes están formadas por una única cámara y en principio sus miembros, llamados
procuradores, no eran elegidos, pues no representaban al pueblo. Posteriormente un
tercio serán elegidos por un sufragio muy especial pues sólo votan las cabezas de
familia.
España se define como un reino según una ley de Franco, pero él se define como Jefe de
Estado y los referéndum son a voluntad de Franco. Hay dos tipos de leyes, ordinarias y
fundamentales, estas últimas regulaban la estructura del Estado y derechos pero tenían
una efectividad nula para el ciudadano.
En el año 66. ante la avanzada edad de Franco, es necesario prever el llamado “hecho
sucesorio” y se publica una Ley Orgánica del Estado, con dos partes, la primera
modifica inmediatamente algunas estructuras y la segunda queda en suspenso hasta la
muerte de Franco.
Sobre las modificaciones, se reconoce capacidad legislativa las Cortes, ejercida
conjuntamente con Franco, se permite que se elija a un tercio de sus representantes, crea
la figura del Presidente de Gobierno, que en la práctica elige él y para su sucesor recorta
sus poderes: no tendrá potestad legislativa, no será Jefe del Ejército ni del Movimiento
(partido único)
Como Presidente del Gobierno, Franco nombra a un hombre adicto al régimen y de gran
influencia, el almirante Carrero Blanco y como sucesor al entonces Príncipe Juan
Carlos, que será rey pero no gobernará.
El plan de Franco se trunca con el asesinato de Carrero Blanco por ETA, por lo que en
su lugar tiene que poner a un hombre que no ha tenido tiempo de formar, Arias Navarro.
Mientras tanto, se reorganizan los grupos de izquierdas, partidos y sindicatos y en el
aire flota un ambiente de simple espera a la muerte del dictador, que se produce en 1975
El Rey Juan Carlos I le sucede y si bien, puede formar gobierno, debe presionar mucho
a Arias para que dimita. En su lugar se nombra a Adolfo Suárez, exfranquista pero

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hombre de confianza del Rey. Así se abre la etapa conocida como Transición para
convertir un régimen totalitario en democrático

3.2. LA TRANSICIÓN

Hay una gran desconfianza en Suárez, tanto por la derecha como por la izquierda, unos
por poco reformista y otros por radical, por lo que constantemente debe demostrar que
es digno de la tarea que se le ha adjudicado.
Mientras tanto se redacta la legislación provisional, concretada en la Ley para la
Reforma Política, que puede ser llevada a cabo gracias a que el Ejército que tenía la
fuerza y era fundamentalmente profranquista ve en el Rey el auténtico sucesor de
Franco. Es por eso que se dice que el Rey tuvo un papel determinante en la Transición,
porque se han de mantener las formas para no exacerbar los ánimos. Así se dice que esta
ley sólo va a profundizar en las reformas que Franco empezó, cuando en realidad va a
sentar las bases para poder redactar la Constitución.
La votación de la ley fue particularmente costosa y sólo la conciencia de un sector del
franquismo de que el Régimen anterior no se podía perpetuar sin Franco, consiguió que
la Ley triunfara pese a que la oposición democrática era particularmente débil.
La Ley para la Reforma Política consta de dos partes. Una servirá para redactar la
Constitución y la otra introduce reformas en el Estado, principios que no existían como
el de la soberanía popular, la supremacía de la Ley, la vinculación del Estado a los
Derechos, el pluralismo político y el sufragio universal.
También introduce modificaciones respecto al Rey, las Cortes y el Gobierno:
 Sobre el Rey, nombra al Presidente del Gobierno y el de las Cortes, también puede
elegir 50 senadores en las nuevas Cortes, disolverlas y someter a referéndum ciertas
decisiones
 Las Cortes tienen la Potestad Legislativa y está formada por dos cámaras elegidas
por sufragio universal, salvo los 50 senadores anteriores. También controlan al
Presidente del Gobierno, pues este necesita mayoría parlamentaria
El hecho de las atribuciones especiales al monarca responde a un deseo de controlar la
transición democrática. Así, mediante la elección de los 50 senadores, el Rey incorpora
a importantes expertos en el tema y con sus atribuciones respecto a las Cortes y el
referéndum puede impulsar el proceso si se paraliza o reconducirlo si se aparta de la
democracia.
Más leyes suponen cambios legislativos para que se puedan crear los partidos y los
sindicatos. Finalmente se aprueba una norma electoral que fija cómo se eligen las dos
cámaras, el Congreso mediante el sistema de Hondt y el Senado, aparte de los 50 que
elige el Rey, el resto por sistema mayoritario de lista abierta e incompleta. El distrito
electoral es la provincia.
Por otra parte, como ya hemos dicho, la Ley de Reforma Política incluye el
procedimiento para reformar las leyes fundamentales, es decir, para redactar la
Constitución.
Pronto se celebran las primeras elecciones democráticas después de la dictadura y la
temida excesiva fragmentación del voto no se produce, pues hay cuatro grandes partidos
nacionales: con mayoría pero no absoluta, la UCD de Suárez, que aglutina a un amplio
espectro social, el PSOE y a mucha distancia el Partido Comunista y la Alianza Popular
de Fraga. En Catalunya vence hegemónicamente CIU, como el PNV en el País Vasco.

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Se encarga la formación del gobierno a la UCD, que se encarga de dos tareas:
elaboración de la Constitución y reforma necesarias para llegar a la democracia. Para
conseguir esto último se conceden regimenes preautonómicos a las regiones que lo
soliciten, empezando por Catalunya.
La terrible crisis económica a nivel mundial obliga a buscar un acuerdo político, los
llamados Pactos de la Moncloa, donde se reúnen los 6 grandes partidos, sindicatos y
asociaciones empresariales.
Las medidas económicas que toman son una reforma fiscal, salarial y la devaluación de
la peseta
En el aspecto social, se acuerda una nueva Ley de Relaciones Laborales, y se redacta
una ley que regula los sindicatos.
Políticamente se conceden amnistías particulares por delitos políticos, se reforma el
Código Penal y se amplían los derechos individuales.

3.3. LA ELABORACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN

No está exento de tensión, pues hay atentados etarras, manifestaciones profranquistas y


atentados ultraderechistas.
Además es más complicado porque hay ya desde el principio un desacuerdo sobre cómo
debe redactarse: el Gobierno quiere que la redacten expertos y luego se lleve a las
Cortes para que la aprueben. Pero las cortes quieren redactarlas ellas por si solas, pues
así la oposición tendrá más margen para imponer sus ideas, que es el modo que se
impone.
La comisión encargada de elaborar la Constitución, reducida pero formada por
integrantes de los 6 partidos mayoritarios, están en la duda de hacerla de mayorías,
imponiendo el modelo constitucional, o conseguir que sea basada en el acuerdo, el
consenso, que es lo que finalmente se consigue:
Consiste en no aprobar un solo artículo si no están todos de acuerdo, pero esto es muy
difícil, por lo que la redacción fue muy lenta. En el consenso intervinieron no solo las
fuerzas representadas en el Parlamento sino también políticas, sociales y económicas y
sus opiniones fueron tomadas en cuenta pues formaban el llamado poder constituyente
original y la Constitución formal debe adecuarse al pacto que firmaron, es decir la
Constitución material.
Los problemas para conseguir el consenso se resolvieron dejando los artículos que
contenían dificultades, como el segundo, para después. Así la rigidez de las posturas
iniciales se flexibilizó y aprendieron a negociar, ha ceder en unas cosas y exigir en
otras. Así se consiguió un acuerdo en:
 Crear un Estado Democrático y actual
 España se define como una Monarquía Parlamentaria con Juan Carlos I como rey
 Se propugna la unidad del Estado pero se reconoce el derecho a crear comunidades
autonómicas. Así se evita el Estado central y el federalismo
 El modelo de sociedad es de libre mercado, aunque se reconoce el derecho al Estado
a que intervenga a la economía, hasta el punto que se puede pasar a una economía
distinta
 El Estado es aconfesional pero no laico porque se reconoce y apoya las religiones
 Adopta fórmulas para el pluripartidismo

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 Se da importancia a las fuerzas políticas sociales, al mismo tiempo que se concede
un papel relevante a las Fuerzas Armadas
 Se reconoce una amplia lista de derechos y garantías jurídicas

3.4. CARACTERES GENERALES DE LA CONSTITUCIÓN, LOS PRINCIPIOS


Y VALORES CONSTITUCIONALES

Además del repetido carácter consensuado, también es actual porque se intenta recoger
todas las nuevas aportaciones del Derecho Constitucional por lo que también se la
define como sincrética, ya que mezcla cosas sin demasiado sentido. Un buen ejemplo
seria la institución.
No se sobrepone al tabú impuesto por la derecha (UCD y Alianza Popular) de no
mencionar la Constitución de la II República, de la cual la de 1978 es heredera.
Es muy rígida y difícil de reformar.
Está inacabada, pues determinadas materias, como la regulación de las autonomías, que
no resuelve, hace falta otras normas que lo hagan
Se ha dicho que es excesivamente de principios, incluso iusnaturalista: recoge
principios y valores que no son de aplicación concreta, que la corriente positivista cree
que no deben aparecer en las normas jurídicas, solo inspirarlo. Podemos encontrar
ejemplos en los arts. 1, 9.3 y 10
Todo esto se debe a que la razón de ser el Estado Democrático es la existencia de unos
derechos que no son una concesión del Estado sino elementos que forman su propia
esencia.

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TEMA IV

4.1. EL ESTADO DE DERECHO: CONCEPTO

La Constitución en el art. 1.1 define España como un Estado Social y Democrático de


Derecho. Sobre el Estado de Derecho hemos de decir que en una primera definición es
el Estado que se somete al Derecho. Obvio, pero no suficiente, para poder ser
considerado como tal también han de concurrir otros elementos: el principio de
soberanía popular, el principio de reconocimiento y garantía de los derechos, la
separación de poderes, el principio de constitucionalidad y el principio de sometimiento
del Estado al Ordenamiento Jurídico

4.2. LA SOBERANÍA POPULAR

La soberanía es el atributo principal del Estado pero se encuentra envuelto en dudas.


Históricamente proviene de la teoría del Estado Absoluto desarrollada por Bodin.
Bodin vivió en la Francia de la Monarquía Absoluta debilitada por las guerras de
religión entre católicos y protestantes, por lo que España extendía su Imperio por
Europa y el mundo. Bodin defiende un Estado Unido donde la legitimidad del Monarca
no pase por la religión, aunque no niega el origen teocrático de su poder.
Según él, para asegurar la unidad de este Estado, se ha de dictar una ley de sucesión
inamovible, que fije el modo en que se elige al heredero, que ya no necesitará ampararse
en la religión para justificar su nombramiento. Son necesarias también unas dosis de
tolerancia hacia la religión que el monarca no profese.
Bodin define el Estado como el recto gobierno (es decir, el que cumpla la voluntad
divina) de varias familias (se refiere a los pueblos) y lo que es común a estas familias (el
territorio) como potestad soberana. Así pues de esta definición, todavía válida en la
actualidad, lo que diferencia el Estado de otra forma es la potestad soberana. Para
Bodin, la potestad soberana es la potestad de legislar, ejecutar e interpretar las leyes, los
tres poderes que se reúnen en el Monarca Absoluto.
También dice de ella que es ilimitada e incondicional, porque no tiene elementos
externos ni condiciones al Monarca de acuerdo con lo que Él entienda como recto
gobierno. Es un poder autónomo.
Para responder a la pregunta de dónde proviene la soberanía, hemos de decir que a lo
largo de la Historia se han dado distintas respuestas:
• La soberanía teocrática: el poder nace de la autoridad divina que renuncia a ejercerla
directamente y lo hace a través de un representante: el tirano, el faraón, el Monarca
Absoluto... Se mantiene hasta el triunfo (allí donde lo hace) de los Estados Liberales
• Para los liberales, el Estado es un artificio creado por la sociedad para defender sus
derechos, por eso se habla de soberanía nacional. “Nacional” en la concepción del
conjunto de ciudadanos libres (los propietarios) con una tradición común (la
cultura). Como la nación no puede gobernarse a sí misma directamente, cede ese
poder a los representantes de la nación: el Parlamento (representante de los
ciudadanos libres) i el Monarca (representante de la tradición). Es una soberanía
compartida, por eso la voluntad soberana se expresa a través de la Ley que nace del
mutuo acuerdo entre Monarca y Parlamento
• La concepción actual de soberanía popular. La nación ya es el conjunto de
ciudadanos, el pueblo y es el titular de la soberanía, que como no la puede ejercer

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directamente, la cede a través de la Constitución a sus representantes, el conjunto de
los tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial.
Como vemos en las tres teorías siempre ocurre lo mismo: hay un titular del poder, que
no lo ejerce y lo transfiere a los representantes, los gobernantes. Y bien, qué sacamos de
todo esto? Pues, que el poder, como ya dijo Maquiavelo, se conquista, y luego se
legitima hablando de una concesión, de la divinidad, la nación o el pueblo.
Si el origen de la soberanía fuese el pueblo, todos tendríamos el mismo poder, no
podría, como ocurre, gobernar la minoría sobre la mayoría, y tal como dijeron los
anarquistas, todos tendríamos que ser independientes.
Incluso la idea que la soberanía no tiene límites ni está condicionada también está en
crisis, pues eso es imposible: hay áreas de influencia de las superpotencias e intereses
económicos y sociales siempre en juego.
Para terminar hemos de decir que la soberanía popular se recoge en nuestra
Constitución en el art. 1.2, curiosamente definida como soberanía nacional, pero no en
el sentido liberal, sino para enlazar con lo que pone en el art. 2 que define España como
una única nación

4.3. EL RECONOCIMIENTO DE LOS DERECHOS Y SUS GARANTIAS

En los arts. 14 hasta el 53 se recogen en la Constitución los derechos y las garantías de


los ciudadanos.
La constitución establece una lista abierta de derechos, pues tal como ponen en el art.
10.2 estos pueden ser ampliados mediante tratados.

4.4. LA SEPARACIÓN DE PODERES

Pese que algunos han querido ver que los tres poderes deben ser atribuidos a tres
órganos distintos del Estado de forma que cada cual ejerza su poder con absoluta
independencia están equivocados, pues esta separación radical no ha existido, ni se ha
teorizado jamás:
El primer teórico de la separación de poderes fue Locke que habló de la necesidad que
el Parlamento controlase al Gobierno, no en la persona del Monarca, pero sí en la de sus
ministros. Pero al mismo tiempo está de acuerdo en que las leyes deben ser elaborados
con la colaboración del Parlamento (poder legislativo) y el Monarca (poder ejecutivo),
éste último pudiendo ejercer si lo cree conveniente su derecho de veto.
Un discípulo de Locke, Montesquieu, sigue la misma teoría pero pone más énfasis en
que el poder judicial sea independiente. La acción ejecutiva debe ser ejercida de acuerdo
con la legislativa.
Actualmente se lleva a la práctica que el poder judicial debe ser independiente, pues así
puede someter al Estado al Derecho. Respecto al ejecutivo y el legislativo, hay una gran
colaboración, en todos los Estados Democráticos el ejecutivo inspira y dirige al poder
legislativo, de forma que en el Parlamento se presentan proyectos de leyes presentados
por el Gobierno, para que los aprueben. El Parlamento también controla al Gobierno
como mayor o menor eficacia, según el modo en que están reguladas las instituciones de
control.

13
4.5. EL PRINCIPIO DE CONSTITUCIONALIDAD

En el sistema continental, la ley no es soberana porque está sometida a la Constitución.


El principio de constitucionalidad afirma que la Constitución expresa la voluntad del
pueblo, y es elaborada por el poder constituyente. También determina a los poderes
constituidos, los cuales deben someterse a ella.

4.6. PRINCIPIO DE SOMETIMIENTO DEL ESTADO A LA LEY

Todo el Estado, incluido el propio Parlamento están sometidos a la Constitución y a


todo el ordenamiento jurídico.
Esto es importante sobretodo para la Administración, que amparándose en el hecho que
puede cambiarlas, siente muchas veces la tentación de no acatar leyes con las que no
están de acuerdo.

14
TEMA V (Luño)

5.1. EL ESTADO DEMOCRÁTICO

El concepto “democrático” se presta a muchas interpretaciones, que a veces pueden


incluso considerarse abusivas. La doctrina define como “Estado Democrático” aquel en
el que el sistema político está basado en la soberanía del pueblo y los poderes políticos
son elegidos periódicamente en elecciones libres.
Como vemos, el Estado Democrático se fundamenta en las bases de la participación,
concepto donde englobamos tres ideas: la soberanía (art. 1.2.), el pluralismo político y
la participación (art. 23)
En cuanto a la soberanía, emana del pueblo, que es su auténtico titular. Este concepto
supone que el pueblo puede exigir de sus representantes responsabilidad política en el
momento de las elecciones, cuando se disuelven las Cortes (arts. 66, 67, 23, 87, 92,
125). Dentro del concepto “soberanía”, los estudiosos entienden que la soberanía nación
es, precisamente, la soberanía de la nación y no de los pueblos que la integran. Por
tanto, de esta interpretación se desprende que no es posible la autodeterminación ni,
mucho menos, la secesión de estos pueblos.
Se han oído voces que propugnan que es el Ejército quien tiene que defender la
integridad de la nación, tal como señala el art. 8 de la Constitución, pero sin duda ese
precepto fue redactado pensando en invasiones extranjeras. Además la inclusión de
España en la OTAN, una organización de defensa supranacional parece superar lo dicho
en el art. 8
Otra cosa es que estas regiones tengan una cierta capacidad de gestión propia pero no
autodeterminación que debería ser concedida según el art. 168, una vía agravada, más
exigente.
También los Estados pueden ceder soberanía o organismos supranacionales como el
Tratado de Mastricht de febrero del 92

5.2. EL ESTADO DEMOCRÁTICO

Existen dos grandes formas de representación o participación: directa o indirecta. La


democracia representativa es lo que se corresponde con democracia parlamentaria, es
decir, la participación de los electores en los procesos electorales, por los cuales
elegimos a nuestros representantes. Una parte de la doctrina, con toda la razón,
considera que no elegimos a nuestros representantes sino que lo hacen los partidos
(partidocracia), a lo que se viene a añadir el sistema vigente de listas cerradas y
bloqueadas, es decir, estamos fuertemente condicionados.

5.3. FORMAS DE REPRESENTACIÓN

La participación de los españoles está garantizada por el art. 23 de la Constitución. Hay


dos sistemas de representación:
 Indirecta: por representación parlamentaria como especifican los arts. 66 y 67
 Directa encontramos la forma del “concejo abierto”, cuando un municipio tiene
menos de 100 habitantes, todos los que tengan derecho a voto participan en las
decisiones. También la iniciativa popular para la presentación de proposiciones de
ley, regulada por el art. 87.3, el derecho de petición, regulado por el art. 29 y el

15
referéndum, regulado por los arts. 92, 167 y 168. La institución del jurado es otra
forma de participación en la administración de Justicia

5.4. EL PLURALISMO POLÍTICO Y LOS PARTIDOS POLÍTICOS

El pluralismo político es un “valor superior” del ordenamiento jurídico, tal como lo


reconoce el art. 1.1. Es la posibilidad de coexistencia de varios partidos políticos,
eliminando la idea del partido único.
Este pluralismo se manifiesta a partir de la diversidad de partidos políticos, regulados
por el art. 6 y protegidos en caso de reforma por el art. 168.
Los partidos políticos, que se estructuran por la ley 54/1978 de 4 de diciembre, son
asociaciones de personas con una afinidad política y una cierta cohesión y con la
finalidad de conseguir el poder. A lo largo de la historia han pasado tres fases:
• Persecución: los partidos políticos son perseguidos por el poder
• Tolerancia: con el Estado Liberal (s. XIX en España), se les ignora, porque, aunque
no son perseguidos, tampoco se cuenta con ellos
• Constitucionalización: entran a forma parte del organigrama institucional y son
protegidos por la Constitución, concretamente por el art. 6, que al formar parte del
Título Preliminar, le confiere una sobreprotección.
Este artículo contiene tres principios fundamentales de los partidos: la funcionalidad, la
libertad de creación y la democracia interna:

5.4.1. La funcionalidad
 Expresión del pluralismo político, prohibiendo el partido único
 Concurrencia a la formación y manifestación de los ciudadanos (voluntad de
participación instrumentada a partir de un partido político)
 Instrumento de participación política
5.4.2. La libertad de creación
Según el Tribunal Constitucional, un partido político existe desde el momento en que se
inscribe en el Registro de Ministerio de Interior, a meros efectos de publicidad. En el
Registro sólo se comprueba si el partido presenta toda la documentación pertinente, y si
es así no se niega jamás su inscripción, de forma que será la jurisdicción ordinaria la
que se encargará de ver si el partido es constitucional.
Respecto a su disolución o suspensión, son varias las causas judiciales que pueden
llevar a este hecho: si es una asociación secreta o de carácter paramilitar (art. 22.5 de la
C. y 515 del Código Penal), tampoco se permiten las que rigen actividades contrarias a
los principios democráticos (como las racistas) o las que incurran en fraude de ley
tipificado penalmente.
5.4.3. La democracia interna
Según el art. 4 de la Ley de Partidos, se debe cumplir con el mantenimiento de órganos
de participación de los afiliados, a través, por ejemplo, de asambleas. Además deben
existir unos derechos de los afiliados: ha de ser elector y elegible en los órganos de
dirección, ha de tener acceso al informe de las cuentas y deben existir elecciones
periódicas.

16
5.4.4. La financiación de los partidos
La Constitución no habla expresamente de ella pero sí la Ley Orgánica de 3/1987 de
Financiación de los Partidos Políticos. Pese a la polémica sobre por qué estas
asociaciones deben recibir dinero de los Presupuestos Generales, y no otras, es porque
los partidos cumplen una función estatal con interés general. La cuantía la fija cada Ley
de Presupuestos sobre dos criterios fijos: el número de escaños y el de votos, por lo que
sólo se financia a los partidos que tienen representación parlamentaria (los que tienen
como mínimo el 3% de los votos).
La financiación privada es legal, pero existen unos límites, también marcados por la Ley
de Financiación de los Partidos Políticos. Así no pueden recibirse subvenciones
anónimas que en un ejercicio anual superen el 5% de lo que recibe por subvención
pública. Tampoco las aportaciones de personas físicas o jurídicas no pueden superar los
10.0.0 ptas/año. Las empresas públicas no pueden hacer ningún tipo de aportación.
También los partidos pueden recurrir a los préstamos bancarios con el límite del 25% de
lo que reciben por aportación estatal (art. 8 de la Ley de Financiación). Asimismo cabe
la financiación extranjera, con los límites anteriores más los que establezca la Ley
Cambiaria. Bajo ningún caso se permite la financiación de Gobiernos Extranjeros.
El control de la financiación es interno, el que se exige a cualquier asociación, y
externo, que lo realiza anualmente el Tribunal de Cuentas. Si hay alguna infracción, la
multa asciende al doble de lo defraudado

5.5. PROHIBICIÓN DEl MANDATO IMPERATIVO Y TITULARIDAD DEL


ESCAÑO

La figura del mandato es civil y consiste en que un mandante da una orden a otro, el
mandado, para que la cumpla. En términos políticos existió hasta la Revolución
Francesa, de forma que el mandado podía incluso responder económicamente de su
actuación. Después de la Revolución Francesa, la representación no va más allá de las
elecciones, como demuestran los arts. 66.1 y 67.2.
Un tema muy relacionado es la titularidad del escaño, el acta del diputado o senador.
Parte de la doctrina afirma que esta titularidad es del partido por el que el individuo ha
obtenido el escaño, postura bastante lógica en un sistema con listas cerradas y
bloqueadas. Parece que los senadores y los diputados no están en su puesto por méritos
propios sino porque el partido ha querido ponerlos ahí.
La postura contraria es la que sostiene el Tribunal Constitucional y afirma que los
parlamentarios son independientes de su partido y tienen libertad de votar según su
conciencia. La propia Constitución ya recoge que el Parlamento está formado por
grupos parlamentarios y no partidos políticos.
Esta posición provoca los conocidos problemas del transfuguismo por lo cual algunos
partidos intentaron fórmulas de renuncia postdatada por las cuales se ponía a
disposición del partido el cargo, cosa que está expresamente prohibida.

17
TEMA VI

6.1. EL ESTADO SOCIAL*

El art. 1 de la Constitución ya recoge, antes que todo, que España es un Estado Social.
Esta preeminencia es porque el Estado de Franco se había también autoproclamado
social, siendo manifiestamente imposible serlo si el propio Estado no es Democrático
Un segundo elemento es que el Estado Social se concebía de forma diferente en el
momento de la redacción de la Constitución de cómo se hace ahora, pues entonces aún
no se encontraba en crisis y se les consideraba la modernización del Estado
Democrático, por lo que se le creía tan importante
Además España aún no había entrado en la Unión Europea, en la cual parte de la
política económica del Estado se cede a órganos europeos. Por eso algunos puntos
previstos por la Constitución no los puede ejercer. Hemos de decir que la política de la
Unión Europea no está a favor del Estado Social, pues propugna la liberalización
económica.
Por todo esto la teoría del Estado Social se encuentra en crisis, pero, bien, el Estado
Social es aquel Estado Democrático que se configura durante el primer tercio del s. XX
y que tiene como características:
• Política asistencial: el Estado reconoce los derechos de contenido económico y
social, producto de las necesidades que surgieron tras la Revolución Industrial.
Estos derechos económicosociales se diferencian fundamentalmente de los otros,
llamados de libertad en que sólo son efectivos si sus titulares poseen medios
económicos por lo que si se quiere alcanzar una igualdad de derechos para todos los
ciudadanos, el Estado debe cumplir la función de prestación de una serie de
servicios asistenciales: Sanidad, Educación y Seguridad Social.
• Intervención en la economía porque, aunque las viejas concepciones liberales
afirman que si se deja que la economía actúe libremente, esta tiende a conseguir una
igualdad social, la experiencia ha demostrado que esto no es así. El Estado actúa de
dos formas:
1. Mediante una política económica, actuando sobre los ciclos económicos, para
evitar que el de crecimiento no sea excesivamente acelerado, porque esto
conduce a la crisis, y ayudar a superar el de recesión.
2. Con una actividad económica: hay una serie de actividades que no sólo
satisfacen intereses privados, como el agua, la energía, los transportes, etc., que
deben ser controladas por el Estado, ya sea reservándose una parte de la
economía o interviniendo mediante el sector público
• Asegura la justa distribución de la renta, porque lo contrario, si la renta se acumula
en unas pocas manos, provoca crisis. Esta redistribución se realiza a través de la
prestación de servicios públicos, que provocan unos mayores gastos para el Estado,
con la consiguiente necesidad de aumentar los ingresos vía impuestos.
Si la Revolución Liberal introdujo como novedad de la suspensión de los privilegios
fiscales a ciertas clases, de forma que todo el mundo había de intervenir. El Estado
Social añade determinada política fiscal basada en los impuestos directos con
progresividad, según los cuales cada uno contribuye en función de sus ingreses, lo
además también contribuye también a la redistribución de la renta.
• Nuestra Constitución añade, como novedad, la posibilidad de cambiar el sistema
económico, de lo cual hablaremos más adelante

18
6.2. EL CONCEPTO DE CONSTITUCIÓN ECONÓMICA*

Los elementos anteriores (excepto el cuarto, exclusivo de nuestro país) se recogen en


todas las Constituciones que definen el Estado como Social y que son en general las
posteriores a la Segunda Guerra Mundial.
Se entiende como Constitución Económica como la parte de la Constitución formal que
está integrada por los artículos que tienen como objeto la regulación de los diferentes
aspectos del Estado Social (medidas fiscales, económicas...)
En nuestra Constitución se da mucha importancia a esta parte, principalmente por el
peso que tuvieron las fuerzas de centroizquierda durante el proceso de elaboración. Por
eso la Constitución Económica en nuestro país es bastante amplia.
Además de los problemas ya mencionados de interpretación de esta Constitución
Económica en un contexto de crisis de la idea de Estado Social y la presencia de España
en la UE, también tiene dos problemas implícitos:
1. Dispersión: hay una falta de sistemática sobre esta cuestión, de forma que no todos
los artículos que integran la Constitución Económica están juntos sino relativamente
dispersos, aunque el grueso de los mismos se encuentra en el Capítulo III (arts. 39-
52) y el Título VII (arts. 128-136).
2. No todos los artículos tienen idéntica eficacia jurídica y eso afecta especialmente a
la Constitución Económica de forma que el Título III no produce idéntico efecto
jurídico positivo (fuerza para crear derechos i obligaciones) que el resto de la
Constitución
Como caracteres principales de nuestro Estado Social tenemos que nace del art. 1 y
también del art. 14 que proclama la igualdad jurídica de todos los españoles y que debe
ser entendida sobre la perspectiva del art. 9.2 por el cual se obliga al Estado a intervenir
sobre los obstáculos que impidan la citada igualdad. El art. 38 define la economía como
de mercado, pero no pura porque el Estado se reserva proteger su ejercicio y su
planificación mientras que en el art. 33 se reconoce el derecho a la propiedad privada y
a la herencia aunque con la excepción que supone su punto 2 según la cual la función
social de estos derechos delimitará su contenido de acuerdo con las leyes.
Como hemos dicho en el punto anterior los Estados Sociales se caracterizan por una
política asistencial, la intervención en la economía y asegurar la justa distribución de la
renta.
▪ La política asistencial aparece en nuestra Constitución en el Capítulo III sin olvidar
la apreciación que hace el art. 27 por el cual todos tienen derecho a la educación
▪ La intervención del Estado, que se hace sobre dos perspectivas:
a. Medidas de política económica, contenidas en el Título VII (arts. 128-136). El
128.1 establece que todas las riquezas del país están subordinadas al interés
general mientras que el 130 dice que los poderes públicos atenderán a la
modernización y desarrollo de todos los sectores económicos. El 131 da un paso
más y dice que el Estado mediante ley podrá planificar la actividad económica
para atender a las necesidades colectivas, seguramente fue uno de los pocos de
consenso entre las fuerzas franquistas y las de izquierda, ya que durante la
Dictadura de Franco, ya se habían hecho planes de planificación. La
planificación, lo contrario a una economía de libre mercado, significa prever e
intervenir para obtener los resultados previstos. Existen dos formas de
planificación, la imperativa, propia de los países comunistas en el cual el Estado

19
marca unos objetivos a conseguir y la no imperativa, en la que el Estado también
fija los objetivos sin obligar a actuar pero si interviniendo de forma indirecta.
b. La actividad económica del Estado regulada por el art. 128.2 en la que se
reconoce la iniciativa pública en la actividad económica y mediante ley se puede
reservar al sector público recursos o servicios esenciales. Respecto a la política
fiscal, el art. 31 dispone que todos contribuirán al sostenimiento de los gastos
públicos de acuerdo con su capacidad económica con lo que expresa a la vez el
principio de igualdad y el de proporcionalidad, que permite una distribución más
justa de la renta
▪ Respecto a la novedad que contiene la Constitución Española, aunque nunca ha sido
utilizada, permite que el Estado intervenga para cambiar el modelo económico. Un
claro exponente es el artículo 129.2 que afirma que los poderes públicos fomentaran
mediante una legislación adecuada las sociedades cooperativas y también
establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de
los medios de producción. Esto último sólo puede entenderse en clave marxista
como la socialización.

20
TEMA VII (Luño)

7.1. LA FORMA DE ESTADO: LA MONARQUÍA PARLAMENTARIA

El art.1.3 de la Constitución dice que la forma política del Estado es la Monarquía


Parlamentaria. Con esto vemos que el constituyente del 78 cae en una contradicción,
pues la Monarquía es, por definición, una forma de Estado (la otra posible es la
República)
Si la soberanía reside en el pueblo, el Rey no tiene ninguna fuerza política. Añadir el
adjetivo “parlamentaria” es, por tanto, una contradicción porque el Rey no gobierna, no
tiene potestad legislativa ni ejecutiva. Hubiera sido más acertado decir que España es
una Monarquía o se constituye como un Reino
La forma de Estado es el tipo de distribución del poder, mientras que la forma de
Gobierno es la organización del poder como un elemento del Estado.

21
TEMA VIII

8.1. LA ESTRUCTURA DEL ESTADO

Con la estructura del Estado no nos referimos solamente a la organización política sino
también como se configura la propia comunidad. Este concepto amplio abarca, por
tanto, la delimitación de la sociedad respecto a un territorio, la población y su
estructura.
Respecto al territorio hemos de decir que es un elemento esencial y lo podemos definir
como la parte del mundo delimitada por unas fronteras, aunque siempre considerando
que también son parte de un país las aguas jurisdiccionales, el espacio aéreo, las
embajadas y los buques y las aeronaves.
En lo concerniente a la población, es el Derecho Civil quien indica los requisitos para
ser ciudadano de un país. Históricamente a mediados del s. XIX aparece el derecho de
las naciones que fomenta la idea cada nación tiene derecho a tener un Estado propio a
no ser que se constituya como un Estado federal.
Desgraciadamente aun no hay acuerdo sobre el concepto de nación y lo único que
aceptan todas las teorías es que una nación está compuesto por tres elementos: uno
objetivo, la comunidad que tiene unos vínculos que la distinguen de otras, otro de
subjetivo, la voluntad de constituirse como una comunidad
De estas bases podemos extraer tres conceptos de nación:
▪ Radical: afirma que no existe nación sin Estado
▪ No radical: por la cual la nación se fundamenta en el autogobierno
▪ Social, según la cual la nación es un fenómeno cultural que no exige poder político
El uso de una u otra teoría viene determinado por el fin que se aspira conseguir, ya que
en última instancia el concepto de nación no deja de ser la plasmación de los intereses
políticos de unos grupos determinados. Así pues, cada grupo tiende a identificar el
llamado interés nacional con el que ellos mismo propugnan, lo que explica por qué a lo
largo de la Historia ha habido nacionalismos conservadores y revolucionarios, pues todo
dependía de la ideología del grupo que encabezaba ese nacionalismo.

8.2. EL ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS

Nuestra Consitución define el Estado Español en el art. 2, manejando una serie de


términos que ni aclara ni tan siquiera vuelven a aparecer en el texto, como “una única
nación, patria común e indivisible, que admite el derecho de autonomía de las regiones
y las nacionalidades”.
Así pues vemos que el modelo de Estado es unitario (no federal) pero en él se reconoce
una descentralización política (la aportación que hizo al derecho constitucional la II
República, luego copiado por Italia y la Constitución del 78)
Mientras que en un Estado Federal, cada Estado Miembro tiene un poder legislativo,
ejecutivo y judicial mientras que el conjunto, el Estado Federal, también tiene su propia
representación de los tres poderes, en el Estado Descentralizado sólo se concede a las
regiones un poder ejecutivo y legislativo, de forma que en todo el Estado sólo hay un
poder judicial.
Es evidente que tanto en el Estado Federal como en el Estado Descentralizado la
finalidad es evitar la concentración del poder, y que este se reparta.

22
La Constitución Española en el momento de regular el Estado Autonómico, ha hecho lo
contrario de lo que se podría esperar de una norma jurídica y así no dice ni cómo deben
ser las Comunidades, ni cuantas, ni que funciones deben asumir, ya que cada
Comunidad Autónoma es libre, dentro de unos márgenes, de elegir qué órganos poseer
y cuantos poderes asumir.
Es por esta razón por lo que se dice que nuestra Constitución está inacabada, pero esta
indeterminación fruto del delicado momento político de su redacción en el que era
imposible prever nada, se ha solucionado con el tiempo, hasta conseguir un
funcionamiento ciertamente correcto.
La Consitución, en su Título VIII establece las vías a través de las cuales se pretende
encauzar la transformación estatal. Así pues, respecto al primer problema, qué entes
están capacitados para convertirse en Comunidad Autónoma, el constituyente del 78
establece los mecanismos a través de los cuales una zona se siente distinta, expresa su
voluntad de ser región o nacionalidad y se constituye como Comunidad Autónoma, para
lo cual hace falta una norma jurídica específica, el Estatuto Autonómico.
Es la propia Consitución quien prevé el procedimiento de elaboración del Estatuto y su
materia: los órganos de autogobierno y las competencias que asume, pues cada futura
Comunidad de termina qué órganos quiere tener dentro de los límites de las reservas del
Estado Central:
Para un correcto seguimiento de los artículos que configuran el Estado Autonómico
seguiremos el siguiente cuadro sinóptico:

Art. 2
Concede el derecho a autonomía

Elemento objectivo Elemento subjetivo Elemento institucional


(conciencia de ser distintos) (voluntad autonómica) (el Estatuto Autonómico)

Art. 143.1 Ordinaria Extraordinaria Art. 147

Dos procedimientos
con la excepción del Art 143.2 Art. 151.1
Art. 144 a) i b)
Art. 146*
con la excepción del con variante en la
Art. 144 c) Disposición transitoria II Art. 151.2 i ss.**
con variante en la
Disposición transitoria I Contenidos

Organos de comunidades

Art. 152

Competencias

Criterios de reparto

Ordinarios Extraordinarios

Arts. 148 i 149 Art. 150

Arts. 148, 149, 150

* Las comunidades que han seguido el procedimiento del art. 143.2


** Las comunidades que han seguido el procedimiento del art. 151.1

23
Las regiones que han seguido el procedimiento del art. 143.2 sólo pueden asumir las
competencias del art. 148 en principio, aunque en teoría si después de 5 años reforman
el Estatuto podrá asumir las competencias del art. 149.
Las nacionalidades que siguen el procedimiento del art. 151 pueden asumir de forma
inmediata las competencias de los arts. 148 i 149.
Es por eso que algunos autores llaman a la del art. 143.2 “la vía lenta”.

8.3. COMENTARIO DE LOS ARTÍCULOS

Art. 2: Da como un hecho la Unidad de la Nación, considerándolo algo anterior a


la propia Constitución y que ésta no debe cambiar. Es por eso que el art. 1.2
define nuestra soberanía como “nacional”.
Es un artículo tremendamente retórico y redundante que expresa la tensión
que había entre las fuerzas centralistas, las autonomistas y las federalistas.
Es el único momento en que se reconoce y garantiza el derecho de las
regiones y las nacionalidades a constituirse como Comunidad Autónoma.
Como vemos la Consitución maneja el concepto radical de nación y así hay
un solo Estado porque hay una sola Nación.
Este artículo es desarrollado posteriormente por el Título VIII Capítulo 3
Art. 143.1: Establece el elemento objetivo, la diferenciación para poderse constituir
como Comunidad en tres situaciones, definidas con términos muy
inconcretos que permiten interpretaciones varias:
▪ La población de provincias limítrofes con características históricas,
culturales y económicas comunes distintas del resto
▪ Territorios insulares de forma que todo el archipiélago forma la
Comunidad Autónoma
▪ Una sola provincia mientras tenga entidad regional histórica
Art. 144: El apartado a i b establecen excepciones a lo anterior pues las Cortes por
motivos de interés nacional (otro concepto poco definido) permiten que un
provincia que no tenga entidad histórica se constituya como Comunidad
Autónoma (caso de Madrid) o permitir un Estatuto de Autonomía para
territorios que no estén integrados en la organización provincial, es decir,
una parte que no quiere constituirse con el resto, cosa que nunca se ha
hecho pese a que hubo un tímido intento con los pueblos de la llamada
“Franja”.
Art. 143.2: Establece el elemento subjetivo que debe ser expresado por los 2/3 de los
municipios (ayuntamientos), siempre que su población represente el 50%+1
del censo electoral, y las Diputaciones, entes administrativos que existen
prácticamente en todas las provincias, compuestos por los diputados
provinciales, designados por los partidos y que son los primeros en votar
sobre la iniciativa de constituirse en Comunidad Autónoma.
Art. 144. c) Supone una excepción a lo anterior pues las Cortes Generales pueden suplir
la votación de las Diputaciones, hacerla innecesaria
Según la Disposición Transitoria Primera, en las zonas donde existe un órgano
preautonómico, como los que se concedieron durante la Transición, también es
innecesaria la votación de las Diputaciones

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Art. 151.1: Establece que el elemento subjetivo debe ser expresado por las
Diputaciones, los 3/4 de los municipios (ayuntamientos), siempre que su
población represente el 50%+1 del censo electoral, y debe ser ratificado
mediante un referéndum por mayoría absoluta del censo electoral en cada
provincia, el más exigente de todos. Aunque la Consitución no la define así,
esta vía es llamada “extraordinaria” pues cuando se inició este proceso los
partidos nacionalistas más importantes llegaron un pacto sobre el cual
reservaban la vía del 151.1 a las llamadas Comunidades Históricas, aquellas
que durante la Segunda República consiguieron aprobar un Estatuto
(Galicia, Cataluña i el País Vasco)
La Disposición Transitoria Segunda sólo puede ser utilizada por los territorios que en
la Segunda República refrendaron un Estatuto autonómico y si tienen un régimen
preautonómico que manifiesta la voluntad de constituirse como Comunidad Autónoma,
hace innecesaria la votación de la Diputación, de los ayuntamientos y el referéndum.
Algunas zonas, como Andalucía, Valencia y Canarias, no estuvieron de acuerdo en
renunciar a la vía del 151.1 que por el pacto que habían hecho quedaba reservado a
Cataluña, País Vasco i Galicia, cuando, de hecho, estas zonas van por la Disposición
Transitoria Segunda, Después de unas cuantas negociaciones, Valencia y Canarias,
transigieron, pero no así Andalucía que se mantuvo firme.
Por cuestiones políticas, finalmente se le permitió a Andalucía ir por la vía del 151.1,
pero en el referéndum no se llegó a los votos necesarios en dos provincias. Los
nacionalistas andaluces trataron de impugnar la votación alegando manipulación debida
a la campaña a favor del “No” que hizo el Gobierno y que el censo variaba mucho en
una tierra de tanta emigración. Tras algunos retoques, Almería, seguía sin conseguir los
votos necesarios. Finalmente se concede el derecho de autonomía a Andalucía mediante
un decreto ley en que se establece que como se había alcanzado en el conjunto los
votos, se había cumplido el requisito del art. 151.1 (es, por tanto, un decreto
inconstitucional, pues contradice a la propia Constitución).
Art. 147: Regula el Estatuto de Autonomía, norma institucional básica, ya que regula
la Comunidad Autónoma, aunque sólo sus principios “básicos” y
elementales. En el 147.2 se establece los mínimos que debe recoger este
Estatuto de Autonomía: el nombre de la Comunidad, su extensión (formada
por las provincias que han manifestado su voluntad) y, sobretodo, qué
instituciones estarán en la comunidad, dónde y cómo se llaman y también
que competencias asumirá la comunidad dentro de los límites que le
permite la Constitución. Así pues, el Estatuto es una norma de reparto de
competencias entre el Estado y la Autonomía por lo que crea obligaciones
en ambos. Por eso el Estatuto está por encima de la ley
Art. 146: Establece el primer procedimiento para elaborar el Estatuto de Autonomía,
reservado a las comunidades que han seguido el procedimiento del art.
143.2. Es una votación del proyecto que elabora una asamblea compuesta
por los diputados provinciales (y son mayoría) y los diputados y senadores
en las Cortes Generales correspondientes a las provincias que se quieren
integrar en la comunidad. El proyecto es elevado a las Cortes Generales
(Congreso y Senado) que lo discuten, lo modifican si lo creen conveniente
y lo aprueban. En realidad en el famoso Pacto Autonómico se llegó al
acuerdo de que todos los Estatutos de las Comunidades que siguen el art.
143 habían de ser prácticamente iguales y por eso existía como un modelo
al cual las Cortes adaptaban todos los proyectos que recibían

25
Art. 151.2: Establece el procedimiento para elaborar el Estatuto de Autonomía,
reservado a las Comunidades Históricas y Andalucía. El Gobierno convoca
una asamblea distinta a la anterior, formada por los Diputados y los
Senadores de las provincias para elaborar y aprobar un proyecto de Estatuto
por mayoría absoluta. Es evidente la desconfianza del constituyente del 78
en estas asambleas por los precedentes que se dieron durante la Segunda
República.
Este proyecto se remite a la Comisión Constitucional del Congreso
(formada aproximadamente por un 10% de los miembros de la cámara,
siendo su número de 40), a la que se añade una delegación de la Asamblea
que ha elaborado el proyecto, y el órgano conjunto redacta el proyecto
definitivo, normalmente con algunas modificaciones respecto al anterior,
pero escasas.
Posteriormente el proyecto se somete a un referéndum (participación de los
ciudadanos) y si es aprobado, viaja a Cortes, donde Congreso y Senado lo
ratifican. Si el referéndum dice “no” en alguna de las provincias, no hay
estatuto y ni siquiera Comunidad Autónoma. Este referéndum es, pues, muy
especial, ya que sus efectos son transcendentes.
El Senado tiene poco a decir, porque ha de ratificar el proyecto después de
que lo haya hecho un referéndum y el pleno del Congreso.
Art. 152: Indica los órganos de las Comunidades y aunque en principio sólo
vinculaba a las del artículo anterior, al final todas lo siguieron.
Establece tres órganos, la Asamblea Legislativa, el Consejo del Gobierno y
el Presidente. Son los órganos imprescindibles y luego cada comunidad
puede elegir también tener otros órganos, que deben constar en su Estatuto.
Los miembros de la Asamblea son elegidos por un sistema proporcional
pero se exige un doble criterio: que representen proporcionalmente a la
población y al territorio, de forma que tienen más representación las
provincias menos densamente pobladas.
El Consejo tiene funciones ejecutivas y administrativas, mientras que el
Presidente es elegido por la asamblea de un de sus miembros y es quien
dirige el Consejo de Gobierno. Se le considera el representante de la
Comunidad y del Estado en esa misma Comunidad. Puede ser depuesto por
la Asamblea y controla los consejeros.
El siguiente párrafo se refiere al Tribunal Superior de Justicia, lo cual
constituye un error en la redacción de la Constitución, porque parece
señalar que es un órgano de la Comunidad cuando no es así, pues el poder
judicial es único en España.
A continuación debemos hablar de las competencias, pero antes hemos de diferenciar
entre materias y competencias. La materia es cualquier sector de la realidad susceptible
de ser objeto de intervención del Estado (ya sea juzgando, legislando o ejecutando). En
cambio, la competencia es la actuación del Estado sobre una materia concreta, y puede
ser legislativa, ejecutiva y judicial.
En un estado descentralizado como el nuestro, el Poder Central asume competencias
sobre unas materias y las comunidades sobre otras. Las materias se pueden asumir
integras, caso que la competencia legislativa y la ejecutiva la tengan un solo ente (el
Órgano Central o el Autonómico). Pero muchas veces se comparte una competencia, o
una parte se atribuye a un ente.

26
Las competencias también pueden ser exclusivas (la Comunidad o el Poder Central
legislan o ejecutan por si solos) o compartidas (el Gobierno dicta los criterios de
actuación y la Comunidad Autónoma ejecuta de acuerdo con ellos o las Cortes dictan
una Ley de Bases y la Comunidad Autónoma una Ley de Desarrollo en consonancia).
El criterio para este reparto lo establece la Constitución y el propio Estatuto.
Nuestra Constitución sigue el procedimiento de la llamada “doble lista”: el art. 149
establece las competencias exclusivas del Estado, y el 148 las que pueden asumir las
comunidades.
Art. 148.2: Tras 5 años (un término) y mediante reforma del Estatuto, las Comunidades
podrán asumir competencias dentro del marco de lo establecido en el art.
149
Art. 151.1: Las Comunidades que vayan por esta vía no deben esperar 5 años
La Disposición Transitoria II establece que las Comunidades Históricas pueden incluir
las competencias del 148, del 149.1, del 149.2 y del 149.3.
Art. 149.1: La expresión “competencia exclusiva del Estado” es engañosa, pues ocurre
que no quiere decir que las materias sean integras. Por ejemplo, en la
séptima disposición, queda claro que el Estado se reserva la legislación
exclusiva en materia laboral pero la Comunidad puede asumir la ejecución,
o en la decimotercera sobre la planificación económica, la competencia
legislativa y la ejecutiva son compartidas, etc.
También hemos de decir que por culpa del Pacto Autonómico y las rencillas que
provocó en Valencia y Canarias, estas, pese a ir por la vía ordinaria, recibieron algunas
competencias del 149.1 sin tener que esperar.
Algunas comunidades quisieron reformar su Estatuto sin éxito, hasta que no se pusieron
de acuerdo a finales de los 90. Se hizo un Segundo Pacto, por el que se acudió a una ley
prevista por el art. 150 para que el Estado pudiera transferir algunas competencias
propias, ya asumidas por las comunidades del art. 151.1 a las del 143 y en ese momento
se permitió reformar el Estatuto, a cambio de copiar la citada ley. Por eso aun se
parecen los Estatutos y aun quedan diferencias entre las Comunidades Históricas y
Andalucía y las otras.
Art. 149.3: Especie de cajón de sastre donde dice que las materias que no estén
reservadas al Estado, pueden ser asumidas por la Comunidad. Es posible
encontrar materias que no están ni en el art. 148 ni en el 149, como Internet,
sean de la Comunidad de forma íntegra, lo que permite ampliar
competencias.
También se establece la subordinación en las competencias compartidas.
Las normas estatales prevalecen si hay conflicto entre una Ley de Bases y
una Ley de Desarrollo. El derecho supletorio es de las Cortes, cosa que
algunas veces provoca problemas por culpa del criterio del Tribunal
Constitucional, que considera que en materias íntegras de las Comunidades
el Estado no puede dictar normas, aunque indique claramente que son
derecho supletorio, porque serían inconstitucionales, con lo que el derecho
estatal queda fosilizado.
Art. 150: Permite al Estado transferir competencias propias a algunas Comunidades.
NO se transfiere la materia íntegra sino solo la parte de la competencia
legislativa. Se utilizó en un primer momento para Canarias y Valencia y
posteriormente para todas las demás. Sirve para recalibrar competencias.

27
Art. 150.3: Uno de los más problemáticos, porque parece una contradicción. En
realidad sobre este solo existe una ley la Ley Orgánica de Armonización del
Proceso Autonómico (LOAPA)
El mismo nombre (orgánica y de armonización) ya es una contradicción y
es prácticamente inconstitucional. La doctrina del Tribunal Constitucional
finalmente decidió que solo se puede dictar cuando se cumplen unas
condiciones:
a. Las Comunidades Autónomas han dictado leyes en el ejercicio de su
competencia legislativa exclusiva
b. Estas leyes atentan contra el interés nacional
c. Las leyes deben ser constitucionales, porque si no fuera así,
simplemente se plantearía el recurso apropiado
d. No significa para la comunidad compartir su competencias, puesto que
sólo se debe establecer lo que es el interés nacional pero no las bases o
los principios (aunque se tendrá que modificar la legislación)
En definitiva, no es más que un seguro contra las competencias legislativas
exclusivas, en las cuales el Estado no puede hacer nada. NO cabe sobre
Leyes de Desarrollo porque entonces sólo se debería modificar la Ley de
Bases para proteger el interés nacional

28
TEMA IX (Luño)

9.1. LA CORONA Y EL ESTATUTO DEL REY

La Constitución dedica todo el Título Segundo (arts. 56-65) a la Corona, y es uno de los
que para ser modificados requieren la vía agravada del art. 168. Se ha querido
despersonalizar la figura del Rey y por eso se usa el apelativo “la Corona”, para facilitar
la denominación de la Jefatura de Estado. Es, por tanto, un órgano constitucional
personificado en el Rey.
La Monarquía es hereditaria, existe una sucesión. En la historia de España, esta sucesión
se interrumpió durante la Segunda República y la dictadura de Franco, por lo que las
Cortes, en el art. 57.1, instauran de nuevo la dinastía borbónica, como la legítima
histórica.
El criterio sucesorio, establecido ya por las “Partidas” de Alfonso X, sigue lo que la
doctrina llama preterición: se antepone al varón a la mujer, lo que parece una
contradicción del principio de igualdad de sexos contenido en el art. 14. Esto es porque
con anterioridad a la aprobación de la constitución, el primero de noviembre de 1977, se
designó como sucesor de don Juan Carlos I a su hijo varón, que a la sazón era el menor,
Felipe, y en el delicado momento político de la incipiente democracia, no se quiso
provocar una contradicción.
Los mecanismos de sucesión son tres:
• La muerte del Rey, hecho natural e inapelable, por lo que su sucesor pasa a ser Rey
ex lege
• La renuncia, que supone el desistimiento voluntario a la expectativa de de derecho
que le corresponde, con lo que pasaría al siguiente en la línea sucesoria
• La abdicación, dejar de ser Rey a favor del legítimo sucesor
Si no hubiera sucesor, las Cortes Generales, según el art. 57.3 elegirían al sucesor de la
forma más conveniente para España, una redacción muy abierta.

9.2. LA REGENCIA
Es una forma de Jefatura de Estado que se caracteriza por su temporalidad ya que los
regentes son meramente interinos.
Se produce en los supuestos recogidos en los arts. 59.1, minoría de edad del Rey y 59.2,
inhabilitación del Rey reconocida por las Cortes Generales. En este último caso el
Regente pasa a ser el Príncipe si es mayor de edad. Para ser Regente se ha de ser
español y mayor de edad, dando por supuesto que se está en posesión de todos los
derechos.
La Regencia de los arts. 59.1 y 59.2 es la llamada Regencia legítima, pero también
existe la electiva contenida en el art. 59.3 y ejercida por una, tres o cinco personas.
La Regencia es incompatible con cualquier otro cargo, especialmente el de tutor,
excepto en el caso excepcional que la tutoría caiga en manos del padre, la madre o los
ascendientes del Rey.
9.3. LA TUTELA
Regulada por el art. 60 de la Constitución, siempre hace referencia al Rey menor de
edad y puede ser:
• Testamentaria, la que el Rey elige en su testamento

29
• En defecto de la anterior se aplica la tutela legítima, la del padre o la madre del Rey,
mientras sigan viudos (medida de precaución para evitar que el nuevo consorte no
influya en el futuro Rey)
• La Tutela Parlamentaria, es decir, la que eligen las Cortes Generales. Es
incompatible con otro cargo y especialmente con la Regencia excepto en el caso la
tutoría caiga en manos del padre, la madre o los ascendientes del Rey
La tutela finaliza con la mayoría de edad del Rey, que se alcanza a los 18 años, tal como
fija el art. 12.
Los requisitos para ser tutor son la de ser mayor de edad, tener la nacionalidad española
de origen.

9.4. LAS FUNCIONES DE LA JEFATURA DEL ESTADO

Recogidas también en el Título II, concretamente en el art. 56 que hace una relación de
las competencias del Rey que se pueden resumir en tres funciones básicas:
• Simbólica: es el símbolo del Estado y el más alto representante a nivel internacional
• Moderadora: debe moderar y regular las relaciones entre las instituciones del Estado
• Arbitral: relacionada con la anterior, también debe arbitrar.
De ellas podemos extraer que, como se ha dicho muchas veces, el Rey reina pero no
gobierna.
En los arts. 62-63 aparecen otras funciones propias del Monarca como sancionar y
promulgar las leyes, convocar y disolver las Cortes y convocar elecciones, convocar el
referéndum, proponer el candidato a Presidente de Gobierno, el mando supremo de las
Fuerzas Armadas...

9.5. LA INSTITUCIÓN DEL REFRENDO

Como dice el art. 56.3, la figura del Rey es inviolable y no está sujeto a
responsabilidades políticas. Pero según el art. 64, los actos del Rey serán refrendados
por el Presidente del Gobierno o por los Ministros competentes. Supone un traslado de
la responsabilidad a esas personas.
Por ejemplo, al Rey corresponde la sanción y la promulgación de las leyes, un acto
debido al cual no se pude negar, aunque si lo hiciera, una inhabilitación temporal y la
figura de la Regencia solucionarían el problema.
Los que pueden refrendar, como hemos dicho, son con carácter general el Presidente del
Gobierno, los ministros para las órdenes ministeriales o el Presidente del Congreso en
caso de investidura fallida (art. 99).
No todos los actos del Rey son refrendados (art. 65): en la distribución de fondos que
recibe la Casa Real para su mantenimiento vía Presupuestos Generales y en el
nombramiento de los miembros civiles y militares de su Casa tiene absoluta libertad.

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TEMA X (Luño)

10.1. LAS CORTES GENERALES. INTRODUCCIÓN

La Constitución dedica todo el Título Tercero (arts. 66-96) a las Cortes Generales, muy
relacionadas con el Estado Democrático pues son el instrumento de representación,
elegido por sufragio recogido en el art. 23. Representan a todos los ciudadanos, con la
excepción de las elecciones locales en las que impera el criterio de reciprocidad
contenido en el art. 13.1, la única modificación que se ha hecho en la Constitución des
de 1978.
Sobre el sufragio, que se ejerce en elecciones periódicas, se ha planteado si es una
obligación o un derecho. En España la Constitución y la Ley Orgánica del Régimen
Electoral General (LOREG) no imponen ninguna obligación por lo que nos hallamos
ante un derecho.
El sufragio es universal, todas las personas tienen derecho a voto si son mayores de
edad en el momento en que se establece el censo por lo que hace falta tener la
nacionalidad española, excepto en las elecciones locales, y pleno disfrute de los
derechos civiles. También es libre, directo (sin compromisarios), secreto, personal y
singular.
La circunscripción electoral es, tal como dice el art. 141, la provincia, pese a que
doctrinalmente se propone que sea la comunidad autónoma.
Las elecciones al Congreso se regulan por el art. 68.2 y al Senado por el 69.2 y también
lo encontramos en la LOREG 35/1985 de 19 de junio.

10.2. EL SISTEMA DE ELECCIÓN DE DIPUTADOS

El sistema electoral es, por definición, la traslación de votos a escaños.


En el Congreso, según el art. 68.3 se sigue un criterio de representación proporcional,
aunque existe un fuerte correctivo des del momento que se asigna a cada provincia un
número de escaños mínimos (art 162 de la LOREG por el cual se asigna dos diputados a
cada provincia). Así pues tenemos 2 variables: el número de escaños (a mayor número,
mayor proporcionalidad) y el número de circunscripciones (a mayor número, menor
proporcionalidad)
Según el art. 68 el Congreso está formado por entre 300 y 400 diputados y el número
definitivo, 350, lo establece la LOREG. A Ceuta y Melilla se le atribuye 1 diputado a
cada una y respecto a las otras se remite a una ley que establece un mínimo, también la
LOREG, de 2 diputados por provincia.
Por tanto tenemos 50 provincias x 2 = 100 diputados + 2 diputados de Ceuta y Melilla =
102. Por tanto quedan 248 que se reparten en proporción a la población. Es la LOREG
en el art. 162 donde explica el procedimiento:
Primero se obtiene una Quota (Q) mediante el cociente de la suma de la población de las
provincias y las islas entre 248. Después se divide la Población Provincial entre Q y
obtenemos el número de diputados suplementarios. Si aún quedan diputados se sigue el
procedimiento de los Restos Mayores.
La conclusión es que la igualdad no se da pues el coste en votos es muy distinto en unas
comunidades y en otras. Por ejemplo, en Cataluña con 5.200.000 electores obtienes 46

31
diputados y la Rioja, con 224.000 electores (sólo un 4,3% respecto Cataluña), obtiene 4
(el 8,7%).
Respecto a la barrera electoral, establecida por el art. 163 de la LOREG, obliga a
obtener el 3% de los votos válidamente emitidos en la circunscripción para acceder al
Congreso, con lo que se evita la atomización (muchos pequeños partidos). En las
elecciones municipales la barrera se encuentra en el 5%.
Voto proporcional se utiliza en todas las elecciones excepto en las del Senado donde se
utiliza un sistema mayoritario. El sistema proporcional es intrínseco a las listas cerradas,
aunque estas podrían ser bloqueadas o no. En este último caso se ha demostrado que
sólo provoca un aumento de la dificultad y de los errores y no alteraría sustancialmente
el resultado

10.3. EL SISTEMA DE ELECCIÓN DE SENADORES

El art. 69 de la Consitución dice que el Senado es la “cámara territorial”, concepto que


encierra un eufemismo porque la representación territorial en un Estado Autonómico no
supone más del 19%. El resto son elegidos por la provincia, la circunscripción
territorial.
Así tenemos los senadores comunitarios o autonómicos, que son 48, regulados por el
art. 69.5 de la Constitución y el 165.4 de la LOREG que remiten a los Estatutos para su
designación, pues los ciudadanos no los eligen.
A cada Comunidad Autónoma le corresponde 1 senador más 1 por cada millón de
habitantes. La fracción superior a 500.000 también da derecho a otro senador.
La duración del mandato del senador autonómico tiene la misma duración que la
asamblea legislativa que lo designó.
Los senadores provinciales están regulados por los artículos 69.2, 69.3 y 69.4, de forma
que tenemos 4 senadores por cada provincia, 4 x 47= 188, más 9 de Gran Canaria,
Mallorca y Tenerife, 7 de Ibiza-Formentera, Menorca, Fuerteventura, Gomera, Hierro,
Lanzarote y Las Palmas más 4 de Ceuta y Melilla, un total de 208 senadores ex lege,
más 48 comunitarios, el total de 256.
El sistema de elección de los senadores es mayoritario, de aplicación directa, no
proporcional, aunque se introduce una corrección, el voto múltiple restringido. A pesar
que pueden elegirse en cada provincia 4, los electores sólo eligen a 3 (art. 166.1.a de la
LOREG), 2 en las islas mayores y 1 en los restantes, aunque en Ceuta y Melilla se
conservan los dos, mediante listas cerradas y no bloqueadas.
El senador que falta, es el cuarto en el orden de votos en las provincias, etc. y también
se establecen reservas para casos excepcionales.

10.4. LA FÒRMULA ELECTORAL

Es, por definición, el mecanismo que permite traducir votos a escaños. Existen:
a) Fórmulas mayoritarias
• Absolutas: el partido que gana obtiene más votos que la suma del resto de
partidos. Se utiliza muy poco, en Australia y algunas votaciones en E.E.U.U.
• Relativas: el partido que gana obtiene más votos que el inmediato seguidor. Se
utiliza sobre todo en E.E.U.U.

32
b) Fórmulas proporcionales: según la doctrina son más justas porque reparten
proporcionalmente los escaños entre los votos recibidos
• De Media Mayor
1. Sistema de Hondt: se utiliza en España en todas las votaciones excepto en las
del Senado
2. Sistema de Santa Lagüe
• De Resto Mayor

HONDT

Una vez sabemos cuantos diputados corresponden a cada provincia, se reparten los
escaños a los partidos en función de los votos, según el art. 163 de la LOREG.
Primero se ordenan los partidos de mayor a menor y luego se dividen entre la serie de
los números naturales, tantos como escaños en litigio y luego se eligen los números
mayores:

Ej:
Votos válidos: 100.000
Escaños: 10
El partido A ha obtenido 42.000 votos, el B 33.000, el C 19.000 y D 6.000

Partidos 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
A 42.000 21.000 14.000 10.500 8.400 ... ... ... ... ...
B 33.000 16.500 11.000 8.250 ... ... ... ... ... ...
C 19.000 8.500 6.353 4.250 ... ... ... ... ... ...
D 6.000 3.000 2.000 1.500 ... ... ... ... ... ...

Los números más grandes son 42.000 (A), 33.000 (B), 21.000 (A), 19.000 (C), 16.500
(B), 14.000 (A), 11.000 (B), 10.500 (A) y 8.500 (C)
Por eso A obtiene 5 escaños, B 3 y C 2

SANTA LAGÜE

Este sistema utilizado en los países escandinavos, es igual al anterior pero, en lugar de
dividir por la serie de números naturales, se divide entre 1’4, 3, 5, 7, 9, 11, 13...
En nuestro ejemplo anterior, A obtendría 4 escaños, B otros 4 y C 2

RESTO MAYOR

Primero se obtiene la cuota (Q) dividiendo 100.000 votos entre 10 escaños = 10.000

33
Luego se dividen los votos de cada partido entre Q con lo que se obtienen los escaños
directos. Si sobran escaños, se aplica el sistema de los restos mayores.
Por ejemplo, A obtiene directamente 4, B 3, C 1 y D 0, pero aun sobran 2 escaños, que
se asignan a los restos mayores, C con 9.000 obtiene uno y D con 6.000 obtiene el otro.
Así pues el resultado final es 4 escaños para A, 3 para B, 2 para C y 1 para D
Este sistema favorece la atomización (muchos pequeños partidos) y se aplica en Italia e
Israel

10.5. ELEMENTOS DEL SISTEMA ELECTORAL (FUERA DE EXAMEN)

El derecho de sufragio, el censo electoral, la campaña electoral, la circunscripción


electoral, la fórmula y los recursos (para impugnar la votación)

10.6. EL ESTATUS JURÍDICO DE LOS PARLAMENTARIOS

Hemos de establecer una importante distinción entre el parlamentario electo, aquel que
ha obtenido el acta de la junta electoral tras las elecciones (no tiene todas prerrogativas)
y el parlamentario de pleno derecho que cumple los reglamentos del Congreso (de 10
de febrero de 1982) y del Senado (de 3 de mayo de 1994) y tres requisitos que establece
la Constitución:
• Presentación de la credencial en la secretaria general de la cámara correspondiente
• Presentar declaración jurada de bienes y actividades
• Promesa de acatamiento de la Constitución, con la fórmula “por imperativo legal”
para aquellos que por su ideología (republicanos, etc.) no la puedan acatar por
completo
Si en el periodo de tres sesiones plenarias, los parlamentarios no han cumplido estos
requisitos, pierden su posición pasando a ser parlamentarios electos y sus prerrogativas
(sueldo, pases para transportes públicos, dietas...)
Los parlamentarios también pueden ver suspendida temporalmente su condición por
causa disciplinaria (el reglamento de la propia Cámara) o si existe prisión preventiva
por sentencia firme que impida el cumplimiento temporal.
Respecto a la pérdida de la condición, esta puede ser por causas naturales (muerte),
dimisión, extinción del mandato o incapacitación judicial.
En lo concerniente a sus derechos, estos son asistir a todos los plenos y comisiones de la
Cámara que formen parte, retribuciones económicas (el sueldo) y a tener medios
materiales y humanos necesarios para el cumplimiento de su trabajo (despacho,
secretarios, etc.).
Sus deberes comprenden asistir a los plenos y adecuar su conducta al reglamento de la
cámara.
También hay ciertos supuestos de incompatibilidad e inelegibilidad por consecuencia de
un cargo accesorio ocupado por el parlamentario y que se recogen en el art. 6 de la
LOREG.

34
TEMA XI (Luño)

11.1. LA ESTRUCTURA BICAMERAL

Las Cortes Generales son un órgano constitucional complejo formado por dos cámaras:
Congreso o cámara baja y Senado o cámara alta que a su vez son también órganos
constitucionales. Es democrático, representativo, deliberante, legislador, controlador del
Gobierno y representa la soberanía nacional, dotado de continuidad a través de la
Diputación permanente.
Los antecedentes del bicameralismo se encuentran en Inglaterra, cuna de la democracia
en el s. XVII, se debe este origen a la creación de otra cámara, la de los comunes que
juntamente con los Lores, que eran los nobles, formaban un procedimiento legislativo
equilibrado.
El constituyente del 78 adoptó el bicameralismo pero favoreciendo al Congreso
(bicameralismo imperfecto), aunque en el art. 55 encontramos un supuesto en el que la
competencia si que corresponde en exclusiva al Senado: si una comunidad autónoma no
cumpliera con sus funciones, el Senado puede obligar a dicha comunidad a adoptar
medidas para que se cumpla.

11.2. LA ORGANIZACIÓN DE LAS CÁMARAS

Según la Constitución, las Cámaras pueden funcionar separada o de forma conjunta o


mente, este último caso en los supuestos del art. 74 Capítulo II:
• Reconocimiento de la incapacidad del Rey
• Si se extinguieran todas las líneas de sucesión a la Corona
• Prohibición del matrimonio del Rey o personas que se encuentran en el orden
sucesorio
• Nombrar la regencia si esta no hubiera sido nombrada anteriormente
• Autorizar al Rey para declarar la paz y la guerra
• Asistir ante las Cortes Generales al nombramiento del Rey y del príncipe heredero o
regente
• Art. 94: tratados internacionales
• Art. 145: posibles acuerdos de cooperación entre comunidades autónomas
• Art. 158: fondo de compensación internacional
Si no hubiera acuerdo entre el Congreso y el Senado se constituirán unas comisiones
mixtas para acordar y aprobar el texto del que se trate. También se podrán crear sobre
supuestos de interés público o para la reforma de la Constitución de acuerdo con el Art.
167.
El art. 75 establece que las cámaras actúan en el pleno y en las comisiones:
 Pleno: es la reunión de todos los miembros de la Cámara, en ella se aprueban los
acuerdos por mayoría simple con carácter general.
 Comisiones: son grupos de trabajo integrados por varios parlamentarios, para
facilitar la elaboración de un dictamen que posteriormente será transmitido al pleno
con carácter general. En todas las comisiones existirá una organización interna
(como una minicámara) en la que habrá presidente, vocales y secretarios. La

35
presidencia de las comisiones no se otorgará siempre al partido que tenga más
representantes en la cámara, será siempre rotatoria. No son públicas.
11.2.1. Tipos de comisiones
A. Permanentes legislativas
El reglamento del Congreso en su Art. 46 cita esas comisiones, aunque se pueden
crear más comisiones de las que indica el art. que también serán permanentes y
legislativas y durarán lo que dure la legislatura de los que las han incorporado, a no
ser que se modificaran las comisiones y ya quedaran permanentemente establecidas.
Estas comisiones pueden aprobar leyes directamente, sin que pasen nuevamente al
pleno (leyes de concesiones); pero previamente las cámaras tienen que haber
delegado expresamente a esa comisión la aprobación de ese proyecto de ley.
Cabe la posibilidad de que sea revocada esta delegación en cualquier momento del
trámite previo a la aprobación.
Se puede relegar (art. 75.2) la reforma constitucional, las cuestiones internacionales,
las leyes orgánicas, las leyes de bases y la Ley de Presupuestos
B. Permanentes no legislativas
En el caso del Congreso son la comisión del propio reglamento para el estudio, el
estatuto del diputado y la comisión de peticiones
C. Comisiones no permanentes
Se dedican a la investigación de un tema determinado y se extinguen con la
finalización del mismo.
Se crean a iniciativa del Gobierno, la Mesa de la Cámara, 2 Grupos Parlamentarios o
una quinta parte de los miembros de la cámara
11.2.2. Funcionamiento de las comisiones
Se crean a través de la mesa, se nombra una ponencia que puede ser unipersonal o
conjunta con la finalidad de llegar al fondo del tema del que sale un informe, dentro de
la comisión se debate y se emite un dictamen sobre el informe, el cual llega al pleno de
la Cámara correspondiente que actúa en consecuencia.
11.2.3. Diputaciones permanentes
Cuando hablábamos de las características de las cámaras dijimos que eran órganos
permanentes y es a través de las diputaciones permanentes como se cumple este
principio de permanencia.
Está recogido en el Art. 78 de la Constitución y dice: en cada una de las cámaras habrá
una diputación permanente integrada como mínimo por 21 miembros que estarán
representados en proporción a la representación de la cámara.
Podemos concluir que las Diputaciones permanentes son órganos constitucionales que
garantizan el principio de continuidad de las cámaras cuando estas no están reunidas,
por lo que se definen por su temporalidad.
Sus funciones son las previstas en el art. 73 por el cual se reúnen 2 veces al año, la
convalidación según el art. 86 de los decretos ley y tomar decisiones en los supuestos de
estado de excepción cuando las cortes generales no se reúnen. (art. 116)
Los acuerdos que adopten las diputaciones permanentes serán notificados a las cámaras
cuando estas vuelvan a reunirse en la primera sesión.

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No están sometidos a ratificación los acuerdos o decisiones que tomen ya que estos son
válidos y definitivos.

11.3. EL FUNCIONAMIENTO DE LAS CÁMARAS

11.3.1. Convocatoria
Es la llamada a la cita para una sesión a un día y hora determinados, es tan importante
que nos dice el Art. 67.3 que los acuerdos que se pudieran adoptar sin la preceptiva
convocatoria no vincularán a los diputados, es decir, al resto, y tampoco estarán
protegidas ni gozarán de los privilegios propios que los diputados tienen en estas
sesiones ya que serán clandestinas.
11.3.2. Orden del día
Se envía junto a la convocatoria.
Son aquellos asuntos o materias sobre las cuales se tratará en esa sesión y deben de
ponerse a disposición de los diputados para su examen como mínimo con 48 h. de
antelación excepto que el Gobierno desee introducir con carácter de urgencia y con la
aceptación por unanimidad de los presentes alguna cuestión que no estaba en la orden
del día.
Viene fijado por el presidente de la cámara de acuerdo con la junta de portavoces.
11.3.3. Sesiones
Las cámaras se reunirán anualmente en dos sesiones ordinarias: de septiembre a
diciembre y de febrero a junio.
Hay dos tipos de sesiones: ordinarias y extraordinarias.
Las sesiones en general son públicas excepto que en una sesión se traten asuntos
relacionados con la comisión de parlamentarios, es decir, disciplina y sanción, o que esa
sesión sea declarada de carácter secreto por su contenido.
11.3.4. Debates
Hay un moderador que es el presidente, previamente se ha fijado el tiempo que se va a
conceder a cada grupo parlamentario, el tiempo es máximo y no es obligatorio agotarlo;
el presidente marca ese cumplimiento y sólo concede dos llamadas de atención. En estos
debates no pueden ser interrumpidos excepto si el presidente los llama al orden.
El presidente del congreso o de la cámara puede expulsar a algún diputado que desoiga
las llamadas al orden.
Si en el curso del debate hubiera alusiones, se podrá pedir un turno de palabra y tras el
debate hay un turno de replica.

11.3.5. Quórum
Es el número mínimo de parlamentarios que deben estar presentes para que el órgano
pueda constituirse.
El Art. 79 exige para adoptar acuerdos; no para constituir la Cámara; la asistencia de la
mayoría de los miembros (176) y para adoptar el acuerdo, es decir, para votar, más
votos a favor que en contra.

37
11.3.6. Votaciones
Actos a través de los cuales las cámaras adoptan decisiones, suelen ir precedidos de
debates.
El Art. 79.2 establece que para la adopción de acuerdos se exigirá mayoría de los
representantes.
Además para la reforma constitucional se contemplan las denominadas mayorías
cualificadas, que exigen 2/3 o 3/5 partes en los supuestos de nombramientos de
miembros del Consejo General del Poder Judicial o del Tribunal Constitucional.
El voto de los Diputados y los Senadores es personal e indelegable (Art. 79.3). se
prohibe el voto por apoderamiento o ponderado1 excepto en las comisiones.
Las votaciones se pueden hacer:
• Asentimiento: se produce cuando a propuesta del presidente de la cámara no se
suscita reparo u oposición.
• Ordinario: a través del sistema electrónico o por levantamiento, primero los que
están a favor, después los que están en contra.
• Llamamiento: consiste en ir llamando por orden alfabético a los parlamentarios. Se
utiliza sólo para cuestiones importantes como la investidura del presidente o cuando
así lo soliciten dos grupos parlamentarios o 1/5 parte de los parlamentarios.
• Votación secreta: pueden ser a través de un sistema electrónico o papeletas.
Si hay empate, se procederá a una segunda votación y si se volviera a empatar a una
tercera y última y en caso de que persistiera el empate, se entenderá rechazada la
propuesta. Esto no ocurre en las comisiones puesto que se recurre al voto ponderado.

11.4. LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS

Conjunto de Diputados y Senadores unidos por su afinidad política para ordenar el


funcionamiento de las cámaras.
La pertenencia a un grupo parlamentario es obligatoria puesto que el que no pertenezca
a ninguno quedará incluido en el grupo mixto. No es suficiente el haber estado elegido
por un partido político sino que se precisa el acuerdo para ser inscrito en el grupo
parlamentario correspondiente.
En el Congreso, para formar un grupo parlamentario, se exige un mínimo de 15
diputados, aunque podrá formarse con 5 diputados si estos hubieran obtenido el 15% en
la circunscripción a la que se representa o el 5% de los votos emitidos a nivel nacional.
Se prohíbe que un mismo diputado pertenezca a más de un grupo, que un mismo partido
político forme varios grupos parlamentarios.
Los grupos han de construirse dentro de los cinco días siguientes a la sesión constitutiva
de la cámara y se organizan a partir de un Presidente y un Portavoz, recibiendo del
congreso una asignación económica, facilitándoles medios económicos y materiales.
11.5. LA INVIOLABILIDAD Y LA INMUNIDAD PARLAMENTARIA

Reguladas en el art. 71, tienen por finalidad garantizar la libertad de opinión por un lado
y la libertad personal para que el parlamentario sea libre en sus decisiones.

1
Ante una votación un representante obtendría con su voto tantos escaños como escaños tuviera su grupo
parlamentario

38
11.5.1. La inviolabilidad
Es la substracción de la acción penal por inexistencia de la antijuricidad del hecho.
Su finalidad es mantener; incluso después del mandato; exenta la responsabilidad por
las manifestaciones que hubiera podido emitir el parlamentario siempre en el ejercicio
de sus funciones (garantía real y no personal).
El ámbito de protección excluye toda actuación extraparlamentaria y se exige que esa
manifestación del parlamentario esté incluida en la actividad ordinaria del
procedimiento de formación de la cámara
11.5.2. La inmunidad
Prohibición de detención del parlamentario durante su mandato, excepto en casos de
flagrante delito. Su finalidad es evitar que a través de detenciones o enjuiciamientos
arbitrarios pueda obstaculizarse la libertad del parlamentario y en definitiva del
Parlamento.
La inmunidad abarca el período parlamentario. Con posterioridad podrá ser procesado.
Esta inmunidad incluye actos que se hubieran realizado con anterioridad a la condición
de parlamentario.
El Tribunal Constitucional considera que la inmunidad sólo incluye actos penales, no
civiles.
Para que exista la posibilidad de enjuiciamiento es requisito imprescindible que se
autorice por la Cámara correspondiente y sea editado por la sala segunda del Tribunal
Supremo a través del suplicatorio.
El Suplicatorio es la solicitud o petición para inculpar y procesar a un parlamentario. Lo
solicita la sala de lo penal del Tribunal Supremo.
Primero se remite el escrito al presidente de la cámara correspondiente, que lo traslada a
la comisión permanente llamada de suplicatorios. Luego se le llama a la Audiencia para
que se defienda, con lo que la comisión de suplicatorios elabora un dictamen que se
traslada al pleno que decidirá y trasladará la decisión al Tribunal Supremo
Si en el plazo de 60 días desde la presentación del suplicatorio al Tribunal Supremo este
no se manifiesta, se entenderá denegada

39
TEMA XII (Luño)

12.1. LA FUNCIÓN LEGISLATIVA

Es la función más importante y más característica de las Cortes, consiste en la


aprobación de normas jurídicas que se integran en el Ordenamiento Jurídico.
La exclusividad de la potestad legislativa ya no recae en las Cámaras, pues el ejecutivo
en determinados supuestos puede dictar normas con rango de ley que después se
convalidarán por el Congreso en un plazo máximo de 30 días, pero durante ese plazo
habrá sido ley y no tendrá efecto retroactivo, siendo por lo tanto vigente durante ese
plazo.
El procedimiento legislativo puede ser ordinario o extraordinario, pero aquí nos
limitaremos a explicar el primero:
El constituyente del 78 ha establecido un procedimiento que la doctrina ha denominado
de triple lectura:
▪ La primera lectura se realiza con una discusión general sobre la cuestión
▪ La segunda lectura, discusión en comisión
▪ La tercera lectura, aprobación por el pleno
Existen supuestos en que la ley es de lectura única, es decir, se aprueba en el debate de
sesión plenaria.
El procedimiento ordinario tiene 3 fases: la iniciativa legislativa, la tramitación y la
sanción, promulgación y publicación.

12.1.1. INICIATIVA LEGISLATIVA (ART. 87)


A. Gobierno
Es el supuesto más general porque a través de las leyes el Gobierno intenta llevar a
cabo su programa político.
Esta iniciativa se denomina “proyecto de ley” y en su tramitación la Constitución
española le da prioridad respecto a las “proposiciones de ley”. Los proyectos de ley
deben ir acompañados de una exposición de motivos y no han de pasar por el filtro
de la toma de decisiones.
B. Congreso y Senado
Se efectuará de acuerdo con los respectivos reglamentos. Se denominan
“proposiciones de ley” y tendrán que pasar por el filtro de la toma en consideración.
Debe ser presentada por un grupo parlamentario o por 15 parlamentarios. En el
Senado se exige que provenga de un grupo parlamentario o de 25 senadores.
Posteriormente será sometida a la toma en consideración. Si el resultado es positivo
se continuará con el trámite de la misma forma que los “proyectos de ley”. En
cambio si el resultado es negativo se desistirá en esa proposición
C. Comunidades autónomas
Podrán presentar proposiciones de ley siempre y cuando estas hubieran sido
aprobadas previamente por su propia cámara sobre cualquier materia (competencia
propia o de carácter general).

40
Se pueden instrumentalizar estas proposiciones a través de dos vías:
• Indirecta: presentar esa proposición al Gobierno para que este la haga suya y la
presente a través de un proyecto, este no está obligado a aceptar.
• Directa: esa proposición se presenta ante la mesa del Congreso y las Asambleas
legislativas de las Comunidades Autónomas podrán delegar hasta un máximo de
tres miembros de las asambleas para su defensa en el congreso (art. 87)
D. Iniciativa legislativa popular
Viene regulada en la Ley Orgánica 3/1984 y establece una serie de limitaciones a las
materias sobre las que puede proceder y solicitar esta iniciativa popular; las
limitaciones son la materia propia de la Ley Orgánica, la materia tributaria, la
prerrogativa de gracia y las materias internacionales
Se deben reunir y acreditar 500.000 firmas en un plazo máximo de 6 meses a contar
desde que la proposición fue admitida a trámite por la mesa del Congreso. Para
contrarrestar esta dificultad, si las Cortes Generales fueran disueltas, a diferencia de
las otras proposiciones de ley no se produciría el decaimiento: la nueva Cámara
podrá retrotraer el trámite parlamentario al momento que considere oportuno.

12.1.2. TRAMITACIÓN
A. Publicación y presentación de enmiendas
Para que puedan presentarse enmiendas (añadidos al texto, modificaciones) y en el
plazo de 15 esas enmiendas puedan ser a la totalidad del texto o en su defecto otro
texto alternativo; estos proyectos o proposiciones son publicados siendo la mesa del
Congreso la que determina a qué comisión se le adjudica.
B. Votación de las enmiendas a la totalidad
Para decidir el texto a tratar, hacen referencia al total del texto; en este caso lo que
se pretende es la devolución del texto por considerarse no oportuno y suele ir
acompañado de un texto alternativo. Los grupos parlamentarios están legitimados
para presentar enmiendas a la totalidad.
C. Comisiones legislativas correspondientes
En la cual se creará una ponencia que elaborará un informe que posteriormente será
dictaminado por la totalidad de la comisión, emitiendo después la misma un
dictamen en el plazo máximo de dos meses. Este dictamen se trasladará a la mesa
del congreso.
D. Debate y votación en pleno
Tras la presentación en la mesa correspondiente del dictamen, ya sea propuesta o
proyecto, corresponderá al Ministro en función de la materia la presentación del
proyecto. Además un miembro de la comisión defenderá el proyecto.
Se continúa el proceso con el debate dirigido por el presidente de la cámara
estableciendo el turno y la duración de las presentaciones. Tras esa deliberación y
votación, si el texto ha sido aprobado se dará paso a una corrección de estilo para la
depuración de aquellas expresiones que puedan inducir a error.
Tras esta corrección de estilo, se votará a la totalidad en el pleno y se remitirá a la
mesa del Senado el texto aún aprobado.

41
E. Textos aprobados a iniciativa del Congreso
1. El Senado puede aceptarlo, sin introducir enmiendas, en cuyo caso el texto
quedaría definitivamente aprobado y será remitido al Rey para su sanción y
promulgación.
2. O puede introducir alguna enmienda al articulado y el Congreso podrá aceptarlo
o no por mayoría simple.
3. Finalmente pude interponer de veto (rechazo a la totalidad) por mayoría absoluta
del Senado, pero el Congreso podrá superar este veto a través de dos
mecanismos:
• Por voto de mayoría absoluta
• Transcurridos 2 meses a través de mayoría simple.
F. Textos aprobados a iniciativa del Senado
Esta proposición de ley se remite directamente a la mesa del Congreso y se seguirá
el mismo trámite que el anterior.

12.1.3. SANCIÓN, PROMULGACIÓN Y PUBLICACIÓN


La sanción y la promulgación se realizan en el mismo momento pero son diferentes.
Sanción es la manifestación del Rey conforme a la cual está de acuerdo con la ley; (art.
62)
La promulgación es la orden de publicación y de aplicación de la ley.
La Publicación se lleva a cabo en el BOE de forma obligatoria para que sean válidas.

12.2. APROBACIÓN DE LOS PRESUPUESTOS (arts. 33 i 133)

Los gastos de los presupuestos son regulados por la Ley de los Presupuestos del Estado,
mientras que los ingresos lo son por la Ley General Tributaria o leyes sectoriales
específicas.
La potestad para ejercer la función presupuestaria corresponde a las Cortes generales
según el Art. 62.2.
En la elaboración del presupuesto se diferencia entre el órgano que las elabora, que es el
Gobierno (art. 134) y las enmiendas y aprobación del mismo que corresponde a Las
Cortes Generales.
La Ley de presupuestos del estado es anual y muere el 31 de diciembre del año en curso,
si no se ha aprobado se mantiene el presupuesto del año anterior.
Supone la traslación a cifras de la política del Gobierno”, sin presupuesto el Gobierno
no puede actuar.
Es un documento cifrado, sistemático y conjunto en el que se incluyen los gastos que
como máximo se puedan llegar a contraer y la previsión de ingresos para un ejercicio
determinado.
Cada ministerio tiene que presentar antes de finales de mayo el anteproyecto para el
próximo ejercicio, para de esta manera pueda el Gobierno elaborar el ante proyecto de
ley, lo apruebe y lo presente antes del 1 de octubre ante el Congreso de los Diputados.
Se podrán presentar en ese trámite parlamentario enmiendas que podrán ser a la
totalidad (presentando texto alternativo) o parciales, pero en esta materia presupuestaria

42
si esas enmiendas suponen un incremento de gastos o disminución de beneficios será el
Gobierno el que tendrá que informar y dar su parecer sobre las mismas.
Características:
 Anualidad: el presupuesto es anual, entra en vigor el 1 de enero de cada ejercicio y
finaliza con el 31 de diciembre; coincide con el año natural.
 Unidad: es único y en él se engloba la totalidad de los gastos e ingresos que se
prevén para ese ejercicio.
 Universalidad: o prohibición de compensación de ingresos y gastos.

12.3. CONTROLAR LA ACCIÓN DEL GOBIERNO

Todo el control del gasto está supervisado por el Tribunal de Cuentas según Art. 136; es
el órgano supremo y fiscalizador de las cuentas y de la gestión del Gobierno. Este
órgano está regulado a través de la Ley Orgánica 2/1982/ 12 de mayo del Tribunal de
Cuentas. Tiene una ley propia de enjuiciamiento y cada año el tribunal de cuentas tiene
que presentar la memoria del año acabado.
El Tribunal de Cuentas tiene capacidad para revisar todos los gastos y presupuestos que
se den en el sector público; pero como estamos en un estado autonómico se han hecho
convenios con las autonomías para que regulen el control de estos presupuestos en su
comunidad autónoma y lo remitan a la Sindicatura de Cuentas para que esta presente el
informe anual, es decir, la Cuenta General del Estado.

43
TEMA XIII (Luño)

13.1. FUNCIÓN DE CONTROL

Según el art. 66 se les otorga a las Cortes Generales esa potestad de actuación del
Gobierno
Es el examen sobre si la actuación del Gobierno se adecua al mandato parlamentario y
se ajusta a las autorizaciones que se tienen y corresponde en exclusiva al Congreso de
los Diputados.

13.2. INTERPELACIONES Y PREGUNTAS

13.2.1. Preguntas
Instrumento de control del que disponen de forma individual los parlamentarios con la
finalidad de controlar la actividad del Gobierno en su conjunto o de algunos de sus
ministros individualmente.
El Art. 111 prevé que el Gobierno y cada uno de sus miembros pueden quedar
sometidos a interpelaciones y preguntas que les formulen las Cámaras.
Las preguntas se dictan por escrito, se solicitan de forma oral en las comisiones
correspondientes o en el pleno, aunque generalmente se solicitan por escrito y ante la
mesa correspondiente, porque estas preguntas son sometidas a juicio.
El Gobierno está obligado a responder o comparecer ante estas preguntas pero el
incumplimiento no conlleva sanción.

13.2.2. Interpelaciones
Mecanismo mediante el cual un grupo parlamentario dirige alguna pregunta al Gobierno
o a algunos de sus miembros sobre cuestiones de política general. Esta interpelación
puede dar lugar a una moción que es la manifestación de la cámara sobre aquella
cuestión.
Las interpelaciones se formulan por escrito ante la mesa correspondiente que las
someterá al juicio de admisibilidad y se llevará a cabo en el Pleno del Congreso. Allí se
produce un turno para la interpelación, se expone, se hace un turno de réplica y a
continuación una contrarréplica.
A partir de aquí se puede proponer una moción sobre aquella cuestión porque esa
manifestación no es vinculante para el Gobierno.

13.3. LA MOCIÓN DE CENSURA

Regulado por el art. 113, se basa en el principio de confianza del Congreso en el


Presidente. Es el inverso de la investidura.
Consiste en el voto de reprobación en el cual se presenta simultáneamente otro
candidato a Presidente, que si obtiene la mayoría absoluta del número legal de
diputados, es elegido automáticamente Presidente del Gobierno

44
Por eso decimos que en nuestra Constitución la moción es constructiva, porque a la vez
que se exige la responsabilidad al Presidente, se presenta otro candidato, para evitar los
llamados vacíos de poder.
Esta alternancia en la presidencia es solidaria, es decir, afecta también a los otros
miembros del Gobierno, que dimiten en pleno.
Solo la puede exigir el Congreso
Requisitos:
• Presentar por escrito y motivado
• Avalado por al menos 1/10 parte de los diputados
• Debe presentar un candidato
Una vez presentada en la mesa del Congreso, se le comunica al Presidente y tiene un
efecto bloqueante de la potestad de disolución de las Cámaras (art. 115). A continuación
se abren una serie de fases:
1. De reflexión, durante 5 días para la votación de la moción
2. De presentación de otras mociones de censura, durante los dos primero días
3. Debate: los candidatos exponen su programa, y los otros grupos también pueden
replicar
4. Votación: la mesa del Congreso hace que las votaciones sean siempre separadas, de
forma que si triunfa la primera, se elige Presidente a ese candidato y las otras no
surten efecto
La cantidad de votos necesaria ha sido criticada porque se considera que favorece al
Presidente vigente
Efectos jurídicos de la moción:
 Si prospera, obteniéndose mayoría absoluta, ex lege el candidato es investido
Presidente y el Gobierno anterior cesa. El Presidente del Congreso lo comunica al
Rey y este lo designa (art. 62.d)
Si no prospera, los firmantes no pueden presentar otra en el mismo periodo de sesiones
(cada 6 meses)

13.4. LA CUESTIÓN DE CONFIANZA

Basada en la confianza que el Congreso deposita en el Presidente en el momento de la


investidura, está regulada por el art. 112
Sólo está legitimado el Presidente del Gobierno, previa deliberación con el Consejo de
Ministros sobre un asunto de gran trascendencia sobre el programa o la política en
general.
Se otorga después de un debate por mayoría simple del número legal de diputados.
Efectos jurídicos de la cuestión de confianza:
• Si se obtiene mayoría absoluta, no pasa nada
• Si no se obtiene, dimite el Gobierno en pleno, pero no se disuelven las Cámaras ni
hay convocatoria de elecciones. Se procede de acuerdo con el procedimiento del art.
99, la investidura.

45
13.5. SUPUESTOS DE DISOLUCIÓN DE LAS CORTES GENERALES

1. Ope legis, por reforma constitucional (art. 168 de la C.)


2. Disolución automática por fracaso de investidura (art. 99.5)
3. Disolución discrecional del Presidente del Gobierno (art. 115)
Finalidad:
• Efecto disuasorio (si el Congreso es rebelde)
• Dotar de estabilidad al Gobierno, si es débil y debe pactar continuamente
• Favorecer al partido en el Gobierno
En el decreto de disolución se fija la fecha de las siguientes elecciones, entre 30 y 60
días después de la disolución
Puede afectar al Congreso, el Senado o los dos
Límites:
a. Temporal: no se puede presentar una nueva disolución en un año
b. De coherencia: no se puede si hay en marcha una moción de censura
c. De oportunidad: si nos encontramos en estado de alarma, de excepción o de sitio
tampoco se puede
El efecto principal es que finaliza el periodo parlamentario y se convocan elecciones

46
TEMA XIV (Luño)

14.1. EL GOBIERNO. COMPOSICIÓN Y FUNCIONES

Está regulado por los arts. 98 i ss. Precisamente el art. 98 establece que el Gobierno se
compone de un Presidente y uno o varios vicepresidentes (no es obligatoria su
existencia), ministros y demás miembros que por ley se establezcan.
Esta Ley es la 50/1997 de 27 de noviembre, más conocida como Ley del Gobierno,
según la cual los miembros del Gobierno se reúnen en Consejos de Ministros y
comisiones delegadas.
Las funciones del Presidente se establecen en el art. 2 de la Ley del Gobierno, y como
principales podemos remarcar:
• Representar al Gobierno
• Establecer el programa político de acción
• Disolver las Cámaras
• Convocatoria de referéndum, previa orden del Congreso
• Proponer el nombramiento y el cese de los ministros y los Ministerios
• Puede plantear el recurso de inconstitucionalidad
• Refrenda los actos del Rey
El Vicepresidente es una figura que puede existir o no. De ser varios, se nombran por
orden (Vic. Primero, Vic. Segundo...). Su función es la de sustituir al Presidente en caso
de ausencia, enfermedad, etc. y lo hacen en el orden que fueron nombrados.
La posición de Vicepresidente puede coincidir con la de ministro y formar parte del
Consejo de Ministros.
Los Ministros tienen a su cargo los Ministerios y son responsables en esa área. Son
propuestos y cesados libremente por el Presidente y nombrados por el Rey. Pueden o no
coincidir con diputados y senadores. Como principales funciones tienen:
 Ejercer la potestad reglamentaria
 Refrendar los actos del Rey
 Llevar a cabo la política general del Presidente en su propia área.
Los requisitos para ser del Gobierno son ser español, mayor de edad, con plenitud de
derechos civiles y no estar inhabilitado para ejercer el cargo
El Consejo de Ministros es desarrollado por el art. 5 de la Ley del Gobierno, es un
órgano colegiado del Gobierno, al que le corresponde aprobar proyectos de ley,
proyectos del Presupuesto General, Reales Decretos y Decretos Ley.
Sus reuniones son secretas, se levanta acta sólo de los acuerdos y del acta del día, pero
no de las deliberaciones. Pueden ser invitados los secretarios de Estado o cualquiera que
se considere oportuno.

14.2. INVESTIDURA
Es el nombramiento del Presidente y existen dos mecanismos:
▪ Ordinario (art. 99) en los siguientes casos:
a. Por renovación de las Cortes Generales (después de unas elecciones generales)

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b. Por pérdida de confianza (art. 114.1)
c. Fallecimiento del Presidente
d. Procesamiento judicial
e. Incapacitación
f. Dimisión
▪ Extraordinario (art. 113) a través de la moción de censura
El procedimiento tiene una serie de pasos:
1. Consultas Regias: el Rey llama a consulta a los representantes de los partidos
políticos que hubieran obtenido representación parlamentaria y les consulta sobre
los posibles apoyos a un candidato a Presidente
2. El Candidato se presenta ante el Congreso y expone su programa para solicitar su
confianza y que sea investido.
3. Votación nominal y en urna sobre mayoría absoluta del nº legal de diputados (art.
99.3), para que el Rey lo nombre Presidente, con el refrendo del Presidente del
Congreso. Si no obtiene la mayoría absoluta, se repite a las 48 horas y basta con la
mayoría simple. Si ni siquiera obtiene la mayoría simple, se reinicia el
procedimiento desde el paso 1. Transcurridos 2 meses desde la primera votación si
ningún candidato es elegido, se disuelven las Cortes (art. 99.5)

14.3. POSICIÓN DEL PRESIDENTE

No es un igual porque ocupa una posición de supremacía respecto al resto de los


miembros del Gobierno, de los que puede proponer el nombramiento y el cese
libremente.
Tiene esta clara función de liderazgo porque en la investidura se le ha otorgado a él la
confianza, de forma que puede plantear la cuestión de confianza y disolver las Cámaras.
Según el art. 98.2 dirige la acción del Gobierno, coordina al resto de miembros y es
responsable de la acción del Gobierno.
Referente a la función de dirección, convoca el Consejo de Ministros, fijando el orden
del día y acuerda todo el programa de dirección.
También está relacionado con la Corona, porque le plantea el referéndum, la disolución
de las Cámaras y refrenda los actos del Rey.
En lo que concierne a las Cortes Generales, plantea la cuestión de confianza y las
sesiones informativas.
Y respecto al Poder Judicial, propone el nombramiento del Fiscal General, los indultos
(derecho de gracia) y tiene potestad para plantear el recurso de inconstitucionalidad.

48
TEMA XVII

17.1. LA ESTRUCTURA DE LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

Es uno de los tres poderes del Estado, subordinado al ordenamiento jurídico en derecho
continental europeo, no así en el anglosajón donde la jurisprudencia es fuente del
derecho.
Su función, según el art. 117.3 de la Constitución, es juzgar y ejecutar lo juzgado. Al
desarrollar esta tarea los jueces cumplen una función determinante en el ordenamiento
jurídico: lo depuran, eliminando lo innecesario. Esta función la pueden hacer
directamente o ser el instrumento necesario para realizarla.
Así cuando un juez intenta resolver un problema, debe aplicar las normas adecuadas:
 Si las normas son anteriores a la Constitución, el juez debe ver primero de todo si
estas normas están de acuerdo con la Constitución o la contradicen. En este último
caso debe declararlas derogadas y expulsarlas del ordenamiento jurídico
 Si son posteriores a la Constitución, y de rango de ley, si cree que pueden ser
inconstitucionales, debe plantear la cuestión de inconstitucionalidad, para que el
Tribunal Constitucional decida. Si es en cambio una norma con rango inferior a la
ley, como el reglamento, y el juez considera que contradicen una ley o la propia
Constitución, las deroga.
Al aplicar la ley también cumplen la función de protección de los derechos. El art. 53.2
establece un mecanismo de defensa especial del poder judicial para los derechos
fundamentales y las libertades públicas y el art. 14 (la igualdad entre sexos), un
procedimiento preferente y sumario.
Algunos autores llaman a este mecanismo “recurso de amparo ordinario”, porque se
hace ante los Tribunales Ordinarios, pero si no se consigue la protección de los derechos
en los ordinarios se puede plantear un “recurso de amparo extraordinario” al Tribunal
Constitucional

17.2. PRINCIPIO DE UNIDAD JURISDICCIONAL

Regulado por el art. 117.5 que establece la base de la organización de los Tribunales,
con la excepción de la jurisdicción militar y la especial del Tribunal Constitucional.
Para entender este principio es necesario remontarse a los orígenes del Estado Liberal,
cuando el derecho se dividía entre eclesiástico y civil, y este último incluía la
jurisdicción civil y la penal. Unos jueces administraban todo el derecho de la sociedad
civil.
Con la llegada del Estado Social el Derecho se complica, porque aparecen nuevas ramas
(mercantil, administrativo...) de forma que un mismo juez ya no puede conocer de todos
los asuntos y hace falta crear jurisdicciones especializadas, tribunales que saben de
derecho civil, de contencioso administrativo...
Esta complejidad ha llevado a que el derecho que se aplica no sólo sea diferente, sino
que además las normas procesales también se han diversificado y todos los Tribunales
no se organizan igual en cada jurisdicción.

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También se han creado nuevos juzgados como el de Menores o el de Vigilancia
Penitenciaria, que sólo existen en las zonas donde hay prisiones.
Así pues, qué queda del principio de unidad? Por ejemplo, que los miembros de los
tribunales son todos jueces (aunque ni siquiera tengan la misma formación)

17.3. PRINCIPIO DE EXCLUSIVIDAD

Regulado en el art. 117.3, establece que la potestad jurisdiccional es exclusiva del poder
judicial, de forma que ningún otro poder puede llevarla a cabo.
En nuestro ordenamiento, pero, debe acabar de concretarse porque en los recursos
administrativos se ejerce también una función jurisdiccional: la Administración examina
las alegaciones, donde se narran los hechos y se razona con unos fundamentos de
derecho. Por eso decimos que la Administración se convierte en juez y parte.
También la Administración tiene injerencia en materia de funcionarios de prisiones con
lo que los jueces no tienen la pretendida exclusividad

17.4. PRINCIPIO DE INDEPENDENCIA

Regulado por los arts. 117.1 y 122.2, establece que el Poder Judicial debe ser
independiente frente a otros poderes, así como los Tribunales en su función
jurisdiccional y de los jueces y la necesidad de unos medios:
• La independencia Poder Judicial frente a otros poderes es necesaria para que sea
imparcial al juzgar. En un Estado de Derecho como el nuestro donde cada vez
interviene más el Estado, esta independencia es el seguro de cualquier ataque a los
derechos.
Es un principio, por tanto, que debe existir i mantenerse, para lo cual se establecen
una serie de garantías:
a. El Poder Judicial debe ser regulado por Ley Orgánica (sinónimo de consenso)
b. Para evitar la intervención del ejecutivo se crea un órgano propio y específico, el
Consejo General del Poder Judicial para que ejecute en el ámbito del poder
judicial
• Respecto a la independencia de los Tribunales, hemos de recordar que la
jurisprudencia no es fuente del derecho directa, por lo que los jueces no están
vinculados a ella, aunque poco a poco empieza a vincular para evitar la inseguridad
jurídica al aplicar de forma diferente las leyes.
Además, el Consejo General del Poder Judicial no tiene autoridad sobre la función
jurisdiccional, ya que vigila su funcionamiento pero no entra a examinar si las
sentencias son buenas o malas
• La independencia de los jueces se asegura con su inamovilidad, por la cual todo
aquello que haga referencia a la valoración de la conducta, su admisión, etc. debe
ser regulado por Ley Orgánica y aplicado por el Consejo General del Poder Judicial.
También debe ser independiente del entorno social, por lo que no pueden pertenecer
a ningún partido, ni sindicato ni ejercer determinados trabajos

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• En lo que hace referencia a los medios, nos referimos a los económicos, como el
sueldo, y los que afectan al Poder Judicial en general, aunque el Presupuesto del
Poder Judicial lo elabora el Gobierno y en general hay carencia de medios.
Aunque en el art. 126 se hable de “policía judicial”, la que debería depender orgánica y
funcionalmente del Poder Judicial, en realidad no ocurre así: hay policía judicial en cada
cuerpo, con lo que hay un mando del poder ejecutivo, cumplen órdenes de un superior.
Finalmente el Ministerio Fiscal, que muchas veces colabora con la Policía, no tiene la
independencia de otros países como los E.E.U.U.

17.5. PRINCIPIO DE LIBRE ACCESO A LA ADMINISTRACIÓN DE


JUSTICIA

Regulado por el art. 24, según el cual todos los ciudadanos con una pretensión jurídica
tienen derecho a acudir a los Tribunales y acudiera segunda instancia, lo que no quiere
decir que se tenga derecho a que la sentencia sea conforme a sus intereses, sino el
derecho a obtener una resolución motivada conforme al derecho.
Para que esto sea efectivo, existe el principio de gratuidad de los Tribunales, para el que
no tiene medios para litigar, de forma que abogado y procurador actúa gratis (el llamado
“turno de oficio”)

17.6. PRINCIPIO DE RESPONSABILIDAD DE LOS JUECES Y EL PODER


JUDICIAL

Respecto a los jueces (art. 117.1), esta responsabilidad es exigida por el Consejo, como
funcionarios, y por la existencia del delito de prevaricación (actuar de mala fe)
En lo concerniente al poder judicial en general (art. 121), los daños causados por su
funcionamiento incorrecto deben indemnizarse

17.7. EL CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL

Regulado por el art. 122.2, es un órgano creado para asegurar la independencia, porque
es quién ejecuta la ley dentro del ámbito del poder judicial.
17.7.1. Composición (art. 122.3)
Se compone de 21 miembros de los cuales uno es su Presidente, que también lo es del
Tribunal Supremo.
De los otros 20, 8 deben ser juristas de reconocido prestigio con 15 años de ejercicio, de
los cuales 4 los elige el Congreso y 4 el Senado, por mayoría de 3/5.
Los otros 12 deben ser jueces y magistrados elegidos de acuerdo con lo que establezca
la ley, lo que supone que actualmente el Congreso elige a 6 y el Senado a otros 6 de
entre una lista de 18 que proponen las asociaciones profesionales y las candidaturas
independientes, por lo que a pese a ser pensado como un órgano independiente, lo
forman personas vinculadas a partidos políticos.

51
17.7.2. Funciones
• Órgano del Gobierno que aplica las leyes en el ámbito del poder judicial.
• Tareas de vigilancia y inspección de Tribunales
• Todo lo relativo a la inamovilidad
• Nombramiento de varios puestos relevantes como 2 magistrados del TC
• Elección de su Presidente, que también lo es del TS
• Nombramiento de los magistrados del TS
• Asesoramiento, en tanto que informa los proyectos o proposiciones de ley referentes
al Poder Judicial, una tarea preceptiva, aunque las Cortes siguen legislando con
plena autonomía
• Elabora el anteproyecto del Presupuesto del Poder Judicial, que el Gobierno si
quiere lo incluye en el Proyecto de Presupuestos Generales que envía a las Cortes
• Debe ser consultado preceptivamente en el nombramiento del Fiscal General del
Estado

17.8. EL MINISTERIO FISCAL

Regulado por el art. 124, es un órgano del Estado que colabora con la Administración
de Justicia, pero sin formar parte de ella.
La Constitución le concede un poder relevante pues tiene que promover la acción de la
justicia, acusando, aunque no actuando como “vengador social”. Debe averiguar si se
han realizado hechos constitutivos de delito, averiguar quienes han participado, en qué
grado, con qué responsabilidad, etc.
No sólo actúa en el ámbito penal, sino también en el civil, protegiendo a los indefensos,
y en el contencioso administrativo en todo aquello relacionado con el interés general, e
incluso en el ámbito constitucional. Además, también es el encargado de proteger
derechos fundamentales mediante el recurso de amparo ante el TC.
La Constitución le atribuye otra función: velar por la independencia de los Tribunales,
aunque él no sea un órgano independiente, pues hay una jerarquía, de forma que el
Fiscal General del Estado se encuentra en la cúspide y es el Gobierno quien puede
nombrar y sustituir al Fiscal General.
Además, el principio de unidad de actuación dice que los órganos superiores pueden
determinar, como así hacen, los criterios de actuación.
El Ministerio Fiscal puede pedir prisión provisional y si no la pide, el juez no puede
decretarla.

17.9. TRIBUNALES MIXTOS

También son posibles estos Tribunales, compuestos por un magistrado y el jurado (art.
125), la llamada “acción popular”, con sus distintos modelos, el continental europeo y el
anglosajón, siendo este último el que se ha implantado en España.
El art. 125 habla simplemente de “podrán participar”, con lo que se convierte en un
derecho a participación, que la Ley del Jurado ha convertido en aleatorio y una
obligación.

52
TEMA XVIII

18.1. CARÁCTER Y FUNCIÓN DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

La jurisdicción del TC es espacial y por eso está regulada en un apartado específico (Tit.
Noveno). Según algunos, ni siquiera sería una jurisdicción pero sí que reúne los
requisitos necesarios para considerarla así: el Tribunal está integrado por magistrados y
la toma de decisiones se hace por procedimiento contradictorio
La forma de proveer a los magistrados es la siguiente: 2 los elige el Consejo General del
Poder Judicial, otros 2 del Gobierno, el Congreso a 4 y el Senado a otros 4, habiendo de
ser todos juristas de reconocido prestigio (art. 159.2), con conocimientos jurídicos
acreditados.
Es un poder constituido del Estado, pues quien lo crea y le asigna atribuciones es la
Constitución. Pero por su función y sus tareas es más que un poder constituido, porque
es el máximo intérprete de la Constitución y expresa la jurisprudencia constitucional
auténtica, la única vinculante a todos los poderes públicos.
Por eso se ha dicho que el TC es la “voz del constituyente”, una vez ha fijado una
interpretación, se puede discutir la decisión, pero se debe aplicar hasta que el propio TC
la cambie o se reforme la Constitución.
Además, la sociedad evoluciona, mientras que la Constitución lleva casi 25 años igual y
quien debe actualizarla a los nuevos tiempos es el TC.
El poder constituyente original ha desaparecido y quien determina como se aplica la
Constitución es el TC. De ahí su importancia, el respeto que merece y la necesidad de
que lo integren personas idóneas.
También hemos de considerar que nuestra Constitución da mucho margen a la
interpretación e incluye preceptos programáticos y ambiguos o fuentes permanentes de
conflictos (como el Tit. Octavo) y se ha quedado anticuada en lo referente al Estado
Social.

18.2. ORGANIZACIÓN DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

Está compuesto por un Presidente y un Vicepresidente, elegidos por los otros miembros
(art. 160) por tres años. El mandato de magistrado del TC dura 9 años y se renuevan por
tercetos (para que no sean nunca “novatos”).
Se estructura a partir de dos órganos: el pleno (conjunto de los 12 magistrados) y las dos
salas (compuestas cada una por 6 magistrados y presidida una por el Presidente y la otra
por el Vicepresidente).
La importancia de la figura del Presidente radica en que tanto el pleno como las salas lo
forman un número par de miembros, por lo que es factible que en una cuestión haya
empate, estableciendo la ley que en este caso el voto del Presidente es decisivo (voto de
calidad, que también lo tiene el Vicepresidente en su Sala).

53
18.3. FUNCIÓN DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

Reguladas por el art. 161 son las siguientes:


• Es el único competente para juzgar el recurso de inconstitucionalidad
Según el art. 162.1 de la Constitución, puede ser presentado por el Presidente del
Gobierno, el Defensor del Pueblo, 50 diputados, 50 senadores, los Gobiernos o los
Parlamentos de las Comunidades Autónomas.
Respecto a estos últimos, el art. 32 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional
(LOTC), reduce la legitimación de los órganos de las Comunidades Autónomas, a
poder impugnar las leyes del Gobierno Central que puedan afectar su ámbito de
autonomía. Al principio el TC interpretaba “ámbito de autonomía” de forma muy
restrictiva, por lo que solo podía hacer referencia a las normas que afectaban a la
propia comunidad, aunque actualmente se admite que afecte a la autonomía en
general.
Este recurso de acuerdo con el art. 33 de la LOTC sólo se puede presentar en el
plazo de 3 meses a partir de la publicación de la norma en el BOE. Una
modificación posterior del 2000 ha ampliado el plazo a 9 meses si se impugna una
ley estatal o autonómica que afecta al reparto de competencias, si ya se ha reunido
un órgano de resolución de conflictos autonómicos.
El art. 27 de la LOTC establece las normas impugnables por el recurso de
inconstitucionalidad: Leyes, Estatutos y normas con rango de ley
El art. 28.1 establece el concepto de bloque de constitucionalidad restringido y el
28.2 el ampliado (ver Tema XXIII, punto 23.3)
• También ejerce un control de la constitucionalidad del ordenamiento jurídico
mediante la cuestión de inconstitucionalidad
Cuando un Tribunal ha de aplicar una ley para resolver el caso y el juez sospecha
que la norma pueda ser inconstitucional, eleva una petición al TC para que su pleno
examine la constitucionalidad de la ley. Las partes también pueden pedir la cuestión
de inconstitucionalidad. Siempre debe ser con leyes o normas con rango de ley
posteriores a la Constitución y el proceso judicial se paraliza mientras el TC no
emite su dictamen.
• Si no se consigue la protección de los derechos en los Tribunales Ordinarios se
puede plantear un recurso de amparo extraordinario al Tribunal Constitucional.
Está regulado por el art. 53.2 y sólo es ejercitable para proteger los derechos
fundamentales, las libertades públicas, la objeción de conciencia del art. 30 y la
igualdad entre sexos del art. 14.
Según el art. 41.2 de la LOTC, sólo es aplicable a violaciones de estos derechos
producidos por cualquier órgano de los poderes públicos (no de los particulares).
La legitimación para ejercerlo se establece en el art. 46 de la LOTC y abarca la
persona afectada, el Defensor del Pueblo y el Ministerio Fiscal.
Cabe también la llamada “autocuestión”, es decir, cuando se ha violado uno de estos
derechos por culpa de un acto conforme a una ley que en realidad es
inconstitucional. Si el particular afectado ha presentado su petición para que se eleve
una cuestión de inconstitucionalidad al TC y toda la jurisdicción ordinaria se ha
negado, mediante el recurso de amparo extraordinario se puede hacer que una de las
Salas del TC se pronuncie sobre la ley, y si esta Sala sospecha que pueda ser

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inconstitucional, se plantea la cuestión al Pleno, que es el único que puede declarar
inconstitucional una ley.
• Resuelve conflictos de competencias entre el Estado y las Autonomías o entre las
Autonomías, por actos ejecutivos o normas que no tenga rango de ley, porque si
fueran leyes se presentaría un recurso de inconstitucionalidad.
También resuelven conflictos entre órganos centrales, como establece el art. 59.3 de
la LOTC: entre el Gobierno y el Congreso o el Senado o el Consejo General del
Poder Judicial, pero no entre el Gobierno y el TS.
• Demás materias que establezca la Constitución y Leyes Orgánicas, como el art.
95.2 sobre los Tratados
• Una reforma del 99 le ha atribuido la defensa de la autonomía local
• El Gobierno puede impugnar ante el Tribunal Constitucional las disposiciones y
resoluciones (es decir, no sólo leyes, sino también actos ejecutivos) adoptadas por
los órganos de las comunidades. La impugnación produce la suspensión del acto si
reúne los requisitos procesales necesarios. El Tribunal Constitucional debe decidir
en un plazo máximo de 5 meses si levanta o ratifica la suspensión.

55
TEMA XIX

19.1. LA CONSTITUCIÓN COMO NORMA JURÍDICA

Ya la Constitución de la II República, como la actual, dejaba claro que era una norma
jurídica y como tal producía los efectos de cualquier norma: positivos (crea derechos y
obligaciones) y negativos (deroga normas anteriores en la medida que afecta a su
contenido).
19.1.1. Efecto positivo
Toda norma jurídica tiene dos partes: una, el preámbulo, en el caso de nuestra
Constitución, también llamado exposición de motivos en otras normas y la otra, el texto
articulado. Solo este texto articulado es el que produce los efectos negativo y positivo.
El no articulado en las leyes tiene valor para interpretar el texto articulado, aunque en la
Constitución cuenta muy poco.
El art. 9.1 especifica que la Constitución se aplica a los ciudadanos y a los poderes
públicos. Esto mismo ocurre con todo el ordenamiento jurídico por lo que no era
necesario ponerlo de forma explícita, aunque la propia Constitución establece una
excepción en el art. 53.3.
Según este artículo, los poderes públicos actuarán solamente informados en una parte de
la Constitución, concretamente en el Capítulo III del Título II, y a los ciudadanos lo les
crea derechos ni obligaciones. No se pueden reclamar, tampoco, si no están
desarrolladas por una ley que la regule.
Son derechos que nacen indirectamente de la Constitución. “Estar informado” significa
que las leyes que los desarrollen deberán tener en cuenta los derechos regulados en la
Constitución, sin poder ir en contra y deben ser desarrollados.
La eficacia de obligar de la Constitución plantea otros problemas, por el mismo texto de
los artículos: por ejemplo, según algunos estudiosos la ley debe ir dirigida a todos los
ciudadanos o un colectivo, pero la mayoría de los artículos sobre la Corona se dirigen a
una persona (Rey, Regente, Príncipe Heredero...), por lo que estos mismos estudiosos
consideran que no son preceptos jurídicos. Tampoco el constituyente no quiso regular
algunas materias y se remitió al legislador (por ejemplo en el art. 27.1) para que lo haga
mediante ley, aunque en algunos casos se da menos margen a la ley (art. 28.2).
Y no es menos chocante que hablemos de fuerza de obligar cuando algunos preceptos
de la Constitución no son ni tan siquiera normas jurídicas (por ejemplo, art. 128.1)
porque no cumplen alguno de los requisitos imprescindibles en toda norma jurídica:
regular una materia y dirigirse a los sujetos que pueden cumplirlas (personas físicas y
jurídicas), por lo que tienen un mero valor programático, para establecer los fines a
conseguir, pero sin poder extraer un mandato.
19.1.2. Efecto negativo
Toda norma jurídica cuando se incorpora al ordenamiento jurídico expulsa todos los
preceptos de normas anteriores que no sean compatibles con ella.
En cambio si la norma posterior contradice una anterior pero de mayor rango, no la
deroga, sino que esta posterior es derogada porque por encima del principio de
derogación, se aplica el de jerarquía.
Además nuestro ordenamiento es terriblemente complejo porque además de ser las
normas iguales o superiores jerárquicamente para derogarse, también han de tener las

56
mismas competencias (una ley orgánica y una ordinaria no se derogan entre sí) y el
sujeto también ha de ser competente (una ley autonómica puede dejar sin efecto una
estatal).
La derogación se produce porque el legislador al dictar la norma posterior quiere que
deje de estar vigente, que se regule de otra forma. Por eso la derogación puede ser
expresa (la propia ley dice que preceptos deroga) o tácita (no se dice expresamente y se
debe realizar una compensación.
La Constitución en la disposición Derogatoria establece tres preceptos. El primero
deroga la Ley para la Reforma Política, no porque sea contraria a la Constitución, sino
porque es provisional, de tránsito. Seguidamente deroga todas las leyes del franquismo.
El tercer apartado dice expresamente que deben ser derogadas todas las disposiciones
contrarias a la Constitución.
Así pues las dos primeras son expresas y la tercera tácita aunque, una vez más, no sería
necesario que lo dijera, por lo que formalmente es expresa pero funciona como tácita:
cumple todos los requisitos necesarios para derogar a las anteriores, ya que es la norma
de rango superior a todas las otras y es competente porque puede regular todas las
materias y el sujeto también es competente porque el poder constituyente lo podía todo
respetando la Ley para la Reforma Política.
Así pues nos encontramos con el problema de tener que hacer una comparación entre las
normas anteriores y las posteriores, pero mientras no se exige la derogación, los
preceptos aun se aplican. Y si bien cualquiera puede hacer la comparación entre normas,
el único sujeto legitimado para declarar la derogación son los Tribunales de Justicia. No
es el Tribunal quien deroga, pues lo hace la propia norma, y él se limita a constatar la
derogación. Por eso no está bien decir que el Tribunal es un “legislador negativo”.
Con la Constitución hubo algunos problemas doctrinales sobre quién era el sujeto
legitimado para declarar la derogación tácita:
• Una postura minoritaria entendía que sólo podía ser el Tribunal Constitucional,
porque consideraba que la Constitución era una norma jurídica especial que sólo
podía ser defendida por el Tribunal Constitucional que es el único con control de la
constitucionalidad sobre normas posteriores.
Objeciones: Ni la Constitución ni el reglamento del Tribunal Constitucional dicen
que este Tribunal deba controlar las normas anteriores. No es cierto que sólo el
Tribunal Constitucional defienda la Constitución porque los Tribunales Ordinarios
pueden y deben derogar una reglamento si es anticonstitucional
• Otra postura minoritaria creía que la Constitución era la norma de mayor rango y la
expulsión de normas anteriores se produce por el principio de jerarquía. También
creían que solo el Tribunal Constitucional podía defender la Constitución.
Objeciones: las mismas que la anterior, añadiendo que es mucho más sencillo
aplicar el principio de la derogación para sacar fuera del ordenamiento normas
anteriores que el de jerarquía.
• La teoría mayoritaria afirma que la declaración de derogación la deben hacer los
Tribunales de justicia y así lo ha entendido el Tribunal Constitucional, pero ha
considerado también que de forma subsidiaria, mediante recurso, puede establecer el
Tribunal Constitucional la comparación porque es el máximo intérprete de la
Constitución.

57
19.2. LA CONSTITUCIÓN, NORMA SUPREMA DEL ORDENAMIENTO
JURÍDICO

Es la norma fundamental y fundamentadora del ordenamiento jurídico.


a. Fundamental porque todo nuestro ordenamiento deriva y depende de la
Constitución, todas las normas del ordenamiento jurídico existen porque así lo
establece ella. Da validez a todo el ordenamiento porque es la única norma que
deriva del poder constituyente y por tanto pone en contacto el ordenamiento con el
poder político, de forma que cuando acaba este último también lo hace el
ordenamiento mismo
b. Fundamentadora porque determina todo el ordenamiento jurídico, estableciendo:
• El fundamento del orden social (art. 10): la Constitución, como toda norma
jurídica persigue que sea real este fundamento
• Los valores del ordenamiento (art. 1.1): los valores son fines a perseguir para
conseguir que sea eficaces, pero nunca se alcanzan, con lo que la democracia se
convierte en un ideal inacabado
• Una serie de principios de carácter material i formal:
1. Principios materiales: son la concretización de algo más que los valores,
pues los proyectan sobre las diferentes ramas del ordenamiento jurídico.
Su eficacia jurídica es que ayudan a perfilar el contenido de estas ramas por
lo que sirven como instrumento adecuado para determinar la
constitucionalidad de las normas, porque deben concretar estos principios.
Por ejemplo, el art. 14 concreta el valor de igualdad y el 31.1 el de justicia.
2. Principios formales: su finalidad es establecer las reglas internas para el
propio ordenamiento jurídico, muy complejo, para que pueda funcionar
correctamente y cumplir su finalidad. Por ejemplo, el art. 9.3
La Constitución con respecto al orden preconstitucional, ha manifestado su función
de norma fundamentadora, en la medida que los principios sirven para interpretar el
ordenamiento precedente.
No es posible crear de golpe todo un ordenamiento, por lo que el constituyente del
78 da por válido el anterior mientras no sea contrario a la propia Constitución. Pero
esto presenta la particularidad que ese ordenamiento ya se basaba en principios
contrarios, por lo que ahora debe ser interpretado con principios constitucionales
(art. 17.2)

19.3. CARACTERÍSTICAS DE LAS NORMAS CONSTITUCIONALES: LA


CONSTITUCIÓN COMO FUENTE DE FUENTES

Se la considera fuente de fuentes porque regula las fuentes del Derecho Positivo de
forma exhaustiva: la Constitución determina los requisitos de validez de las fuentes, de
forma que si no se cumplen, las fuentes y las normas producidas a partir de ella
devienen inválidas.
Estos requisitos son: sujeto (quién puede dictar la norma jurídica), la materia que puede
regular y el procedimiento de elaboración.
A partir de estos se puede distinguir entre distintas normas: de reforma constitucional,
Estatutos, leyes (ordinarias y especiales), normas con rango de ley y normas inferiores a
la ley (como los reglamentos)

58
No todas estas normas están determinadas por la Constitución, ya que respecto a las
autonómicas son los Estatutos quienes las regulan. El Estatuto permite que cada
comunidad posea un conjunto de normas propia sólo válidas en el territorio de la
comunidad que llamamos sub-ordenamiento jurídico.
Hay normas que se engarzan al Estatuto (Ley de Desarrollo), que también lo hacen a la
Constitución mediante una ley intermedia (Ley de Bases Estatal). También puede haber
una ley de la Comunidad Autónoma que no dependa del Estatuto, la que nace del art.
150.1 mediante una Ley de Bases

19.4. LA REFORMA CONSTITUCIONAL

Este apartado de la Constitución, planteado en el último título, plantea muchos


problemas.
Por ejemplo en el art. 169 no parece haber duda inicial, pero no se determina que es “en
tiempo de guerra” y se prohíbe iniciar el proceso de reforma, pero ¿y proseguirlo?.
Literalmente parece que sí se permite, pero teleológicamente se desestima.
El procedimiento de reforma tiene 2 fases: la iniciativa legislativa y la elaboración y
aprobación:
19.4.1. Iniciativa legislativa
Regulada por el art. 166 que remite al 87.1 y 87.2. El primero permite que la iniciativa
sea del Gobierno, del Congreso y el Senado y el segundo de las Asambleas Legislativas
de las Comunidades
En el caso del Gobierno, la presenta el Consejo de Ministros.
Si es en el Congreso, su Reglamento establece que deben ser 2 grupos parlamentarios o
1/5 parte de los diputados. El Senado, en cambio especifica que hace falta que sean 50
que no pertenezcan al mismo grupo parlamentario.
Las Asambleas pueden pedir al Gobierno que presente un proyecto de reforma o enviar
directamente al Congreso una proposición
19.4.2. Elaboración y aprobación***
Existen dos vías: la ordinaria del 167 y la extraordinaria del 168
Art. 167: Presentado el proyecto, debe ser aprobado por 3/5 partes del Congreso y 3/5
del Senado, sin introducir variaciones. Después según el 167.3, se espera 15
días durante los cuales, si nadie pide referéndum, se aprueba la reforma. El
referéndum lo puede pedir 1/10 parte de los diputados o de los senadores y si
hay mayoría de votos a favor en este referéndum, se aprueba la reforma.
Si no hay la mayoría necesaria de 3/5 en el Senado, pero sí mayoría, se crea
una comisión paritaria (igual miembros) de diputados y senadores que
formula un texto de reforma que será votado en Congreso y Senado y debe
ser aprobado por 3/5 de cada cámara. Posteriormente se aplica el 167.3.
Si se ha aprobado por 3/5 del Congreso pero no 3/5 del Senado, pero sí
mayoría absoluta, el texto vuelve al Senado y si 2/3 de los diputados vota a
favor, se aplica el 167.3
Art. 168: Sirve para reformar toda la Constitución, o la parte dedicada a Derechos
Fundamentales, Libertades Públicas y la Corona.

59
Primero debe haber una aprobación del principio (sin que sea necesario
presentar el texto que se propone) por 2/3 del Congreso y del Senado. Si se
aprueba, se disuelven las Cámaras, con lo que se celebran elecciones para
crear las nuevas, durante las cuales los partidos presentarán sus propuestas.
Posteriormente habrá una votación para ratificar, es decir, decidir si se
continúa con el proceso de reforma. La mayoría de la doctrina entiende que
esta votación debe aprobar-se por mayoría simple.
Después se estudia el texto, que debe aprobar-se por mayoría de 2/3 en cada
cámara, a lo que seguirá un referéndum obligatorio
Este procedimiento es muy democrático porque supone la disolución de las
Cortes para que los electores vuelvan a formarlas y aún votar en función de
la propuesta de reforma que crean más apropiada y además porque
finalmente se exige referéndum.
No obstante, este artículo presenta algunas dificultades:
1. Permite cambiar de Constitución española: abre un proceso constituyente
2. Problema derivado del hecho que este Art. 168 afecta a unos artículos de
la Constitución española que si se reformasen exigiría que se reformasen
a su vez otros artículos de la Constitución española. Por ejemplo: si
mediante el Art. 168 modificamos el Art. 2 estableciendo España como
un estado federal, los art. 148, 149, 150, 151 y 152 sobran porque ya no
hay reparto de competencias ya que las Comunidades autónomas se han
convertido en estados federales y habrá que modificarse también estos.
19.4.3. La cláusula de irreformabilidad
Es difícil conseguir mayoría de 2/3 en las nuevas Cortes porque hay minorías que no se
ponen de acuerdo. Esto significa que en la práctica es imposible reformar los artículos
previstos en el Art. 168.
Muchos autores opinan que en la práctica es imposible la reforma y cambiar la
Constitución española porque se exige una mayoría inalcanzable.
En el momento en que se aprueba el primer paso no hay problema. El problema surge
cuando se tienen que poner de acuerdo a la hora de hacer el cambio porque aunque hay
voluntad no hay tal manifestación para concretar el cambio.
Algunos autores establecen que no se puede reformar y que sólo se puede manifestar la
voluntad de reformar acudiendo al proceso constituyente pero creen que esto es muy
peligroso porque podría conllevar una ruptura política.
Otros opinan que la Constitución española no puede privar al poder constituyente
aunque este es el poder originario y no tiene límites.
Esta supuesta causa de irreformabilidad (mayoría de 2/3) podría desaparecer en España
si se reforman los Art. 167 y 168 de la Constitución española. Pero esto también resulta
difícil porque la Constitución española ha creado una cláusula de protección hacia el
Art. 168.

19.5. LA INTERPRETACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN

Nuestra Constitución, a pesar de ser norma jurídica tiene algunas peculiaridades, donde
reside la dificultad:

60
Así, por ejemplo, tenemos algunos artículos que parecen muy antiguos, como el 67.2 y
el 117.1, donde no sirve la interpretación literal, sino una interpretación según el
contexto histórico. Por ejemplo el 67.2 nace en el s. XVIII, cuando no hay partidos y
solo los electores pueden dar ordenes a los diputados, que es lo que intenta evitar.
También hay preceptos abiertos que enuncian un derecho pero no lo concretan (art. 27),
de forma que debe regularlos el legislador, que también está atado a la Constitución.
Otros preceptos son ambiguos y se pueden interpretar de forma distinta. Finalmente,
también hay artículos programáticos (como el 128.1) que no se sabe en que mandato se
concretan.
Así pues, para interpretarla se debe acudir a una serie de criterios. Se ha de tener en
cuenta que toda norma jurídica se dicta para regular de una determinada materia una
situación concreta, finalidad que debemos tener en cuenta. Se debe extraer del precepto
la regla precisa para resolver el problema.
También se ha de recordar que en la Constitución no hay contradicciones: si una
interpretación lleva a la contradicción debe ser descartada.
En caso de conflicto de derechos, los fundamentales se sobreponen a los otros. Si son
dos derechos fundamentales (como el derecho a la intimidad y a la información), están
al mismo nivel y uno no se sobrepone al otro, por lo que deben compaginarse.
Si el conflicto es entre poderes del Estado, se ha de acudir a los principios que inspiran
su organización.
Finalmente, la ley que regula un aspecto siempre se presume constitucional, y hasta que
no se pruebe que lo es, continúa produciendo efectos. Además, la incompatibilidad con
la propia Constitución ha de ser manifiesta.

61
TEMA XX

20.1. LOS TRATADOS INTERNACIONALES

Son un acuerdo entre Estados o bien entre un Estado y una Organización Internacional
en virtud del cual se contraen derechos y obligaciones.
Los requisitos los establece el Art. 96 de la Constitución española:
 Los Tratados internacionales que suscribe España comprometen internacionalmente
a España y pasan a constituirse en norma interior del Ordenamiento Jurídico. No
sólo crean derechos y obligaciones para el Estado sino que también pueden crear
derechos y obligaciones para quienes residen en España. El Tratado internacional es
una fuente externa del Ordenamiento Jurídico que se integra en él porque la
Constitución española lo establece.
 Los Tratados internacionales tienen su propio procedimiento. La Constitución
española no establece cuáles son los requisitos para su validez sino que lo establecen
las propias normas del Tratado o en su caso las normas generales del Derecho
Internacional.
 Son fuentes externas y las fuentes internas no pueden modificarlos.

Clases de tratados
a. Art. 93: Tratado pensado para la interpretación de España en la Unión Europea.
Mediante este artículo se prevé el ingreso de España lo que significa que el Estado
cede una parte de sus competencias a la Unión. Este tipo de Tratado no implica la
integración en el Ordenamiento Jurídico español sino que en la medida que se cede
cierta competencia en algunas materias, también las normas que cree la Comunidad
Europea formarán parte el Ordenamiento Jurídico español.
b. Art. 94.1: Tratados de los cuales derivan obligaciones para el Estado y que por lo
tanto, no crean normas jurídicas directamente aplicables a los ciudadanos. Obliga al
Estado y puede que este dicte normas jurídicas a los ciudadanos para su
cumplimiento pero este Tratado no implica una fuente externa al Ordenamiento
Jurídico.
c. Art. 94.2: Tratados que no implican ni obligación ni cuestión de soberanía (Tratados
de amistad y cooperación).
El art. 95 establece la posibilidad de que se quiera suscribir un Tratado Internacional
con cláusulas contrarias a la Constitución Española, con lo que o no se forma el Tratado
o se reforma la Constitución Española.
Este artículo establece que la celebración de un Tratado internacional que contenga
estipulaciones contrarias a la Constitución española exigirá la previa revisión
constitucional. Además, el Gobierno o cualquiera de las Cámaras puede requerir al
Tribunal Constitucional que declare si existe o no esa contradicción.
Parte de la doctrina ha considerado que es más importante el Tratado que la
Constitución y que este está por encima de la misma.
El Tratado es una fuente externa y la Constitución Española es una fuente interna. La
Constitución, como fuente interna, no puede modificar una fuente externa pero esta
tampoco puede modificar la Constitución.
Prevalece la Constitución porque para reformarla se requiere una mayoría cualificada de
las Cortes Generales. Así, si la mayoría no quiere reformar la Constitución no se podrá
contraer el Tratado internacional.

62
TEMA XXI

21.1. CONCEPTO Y POSICIÓN DE LA LEY EN EL ORDENAMIENTO

La ley no expresa la voluntad soberana del Estado sino que expresa la voluntad de la
mayoría de los representantes de los electores.
• Concepto Formal: es ley lo que la Constitución dice que es ley con independencia
de su contenido o de cualquier otra consideración.
Desde este punto de vista la Ley es aquel acto presuntamente normativo que dicta o
bien las Cortes (para todo el estado) o el Parlamento de las Comunidades
Autónomas (en el ámbito de esa comunidad) y tiene que seguir el procedimiento que
cada una de ellas plantee.
La Ley no tiene reserva material negativa, no tiene prohibido ningún ámbito
material; cualquier materia puede ser regulada por ley.
• Concepto Material: entiende que una ley para serlo tiene que tener esos requisitos
formales, pero no son suficientes, por lo que necesita de los siguientes: dirigida a
varias personas y que la ley establezca derechos u obligaciones (que el contenido
sea normativo)
La ley es la Norma Jurídica por excelencia, porque es el instrumento normativo
ordinario y expresa la voluntad soberana del Estado.
Cuando la Constitución es la Norma suprema del Ordenamiento Jurídico la ley pierde su
soberanía en diversos aspectos, perdiendo la importancia que tuvo en el siglo XIX, por
ejemplo. La ley también ha perdido el monopolio; hoy la ley sigue siendo el
instrumento normativo ordinario junto al Gobierno a través de la potestad que le
concede la Constitución de dictar normas que sin ser leyes tienen valor de ley (el
decreto ley y el decreto legislativo)
La ley es importante también porque goza de una legitimidad que no tiene ninguna otra
norma, la legitimidad democrática, ya que la ley expresa la voluntad de la mayoría.

21.2. LAS LEYES ORGÁNICAS***

Son leyes especiales porque la Constitución reserva a estas unas determinadas materias.
El modelo francés entiende por Ley orgánica una ley de desarrollo constitucional. El
modelo español sigue esta vía y establece en ellas las materias más importantes para la
Constitución española donde las regula mediante el art. 81.
La ley orgánica debe ser aprobada por las Cortes Generales por mayoría absoluta; por lo
tanto, es necesario un amplio consenso.
Sólo se debe utilizar la Ley Orgánica cuando la Constitución española así lo dice porque
la norma es la Ley Ordinaria. Lo usual es la Ley Ordinaria y la excepción la Ley
Orgánica. La Ley Orgánica necesita para ser aprobada la mayoría del Congreso, y no se
quiere que un Gobierno con mayoría apruebe normas por mayoría absoluta, mediante
Ley Orgánica, dificultando que otro Gobierno más débil no pueda modificar
El Constituyente del 78 crea este modelo de ley orgánica siguiendo dos criterios:

63
 Criterio formal: la aprobación y modificación a diferencia de las leyes ordinarias,
asigna mayoría absoluta del Congreso con la votación favorable al conjunto del
proyecto.
 Criterio material: determinadas instituciones deben ser reguladas por Ley orgánica:
el desarrollo de los derechos fundamentales y de las libertades públicas, la
aprobación de los Estatutos de Autonomía y el Régimen electoral general
Según el art. 53.1 los derechos fundamentales las y libertades son regulados mediante
ley ordinaria, por lo que hemos de diferenciar muy bien entre “regular” y “desarrollar”.
El Tribunal Constitucional ha reconocido que entre la regulación y el desarrollo hay un
espacio intermedio difícil de determinar si es desarrollo o regulación que llama materia
conexa. El Tribunal Constitucional entiende que si una Ley Ordinaria desarrolla materia
de Ley Orgánica se anula porque la Ley Ordinaria es incompetente en esa materia. Si la
Ley Orgánica entra en la regulación de Ley Ordinaria el Tribunal Constitucional no
anula los preceptos sino que cambia la naturaleza de la norma: de Ley Orgánica pasa a
ser Ley Ordinaria.
El Tribunal Constitucional está legitimado para hacer eso. Se supone que cuando ocurre
eso el legislador se ha equivocado ya que pensaba que desarrollaba cuando en realidad
regulaba y si lo hubiera sabido lo hubiera ubicado en Ley Ordinaria. Como para aprobar
Ley Orgánica se necesita mayoría absoluta y para Ley Ordinaria mayoría simple se
puede pasar de Ley Orgánica a Ley Ordinaria pero no a la inversa porque la mayoría
simple de la Ley Ordinaria no es suficiente para aprobar una Ley Orgánica.
La Ley Orgánica tiene algunas diferencias:
❖ Respecto a la iniciativa legislativa, no cabe la popular (art. 87.1)
❖ Tramitación: se tiene que tramitar en el pleno del Congreso, NO se puede aprobar en
la comisión (art. 75.2)
❖ La Aprobación es por mayoría absoluta del Congreso (art. 81.2)

21.3. LEY DE ARMONIZACIÓN

Es una ley especial que sólo puede utilizarse para armonizar las disposiciones
normativas de las Comunidades autónomas (art. 150.3)
Se diferencia de las demás leyes por dos motivos:
1) Motivo formal: exige mayoría absoluta en las dos cámaras para determinar que
existe el necesario “atenten contra el interés nacional”
2) Motivo material: tiene una materia concreta: armonizar las disposiciones normativas
de las comunidades autónomas

21.4. LEY DE BASES

La Ley de Desarrollo está subordinada a la Ley de Bases, basado esto en una diferencia
competencial, es decir, la Constitución establece que una Ley de Bases sólo es norma
competente para contener los principios básicos de regulación de una materia, por lo
tanto todo lo que exceda de la Ley de Bases, y entra en la regulación de la materia de
esa Ley de Bases es inconstitucional porque no es norma competente para desarrollar
una materia

64
21.5. LOS ESTATUTOS DE AUTONOMÍA Y LAS LEYES TERRITORIALES

Hay varias posturas en la doctrina:


 Los: Estatutos de autonomía son leyes orgánicas
Desde esta postura se apoyan en el Art. 81.1: son leyes orgánicas las relativas al
desarrollo de los derechos fundamentales y de las libertades públicas, las que
aprueben los Estatutos de Autonomía y el régimen electoral general y las demás
previstas en la Constitución.
Otro artículo en el que encuentran apoyo para su teoría es el 144.b: autorizar o
acordar, en su caso, un Estatuto de Autonomía para territorios que no estén
integrados en la organización provincial.
En ningún momento de estos artículos se dice que los Estatutos de autonomía sean
leyes orgánicas.
El Constituyente en esta materia no es excesivamente riguroso, según el Art.143 y
151.2 y 4.
Apoyar esta tesis basándose en el Art. 81 y en el 144.b no parece suficiente por lo
tanto, limitarse a la hora de mantener una postura u otra es peligroso.
 El Estatuto de autonomía es una ley orgánica, pero especial
Pero el Estatuto presenta excesivas diferencias con la ley orgánica:
1. Sujeto que tiene la potestad normativa: son los Diputados provinciales, los del
Congreso y los Senadores.
2. La Constitución hace una reserva material (art. 147)
3. El procedimiento de elaboración de la norma: por el procedimiento del 143 a
través del 146 vemos quién tiene iniciativa de Estatuto, y este es el único sujeto
que puede iniciar proyecto de estatuto.
 El Estatuto de autonomía es una norma, por lo que acabamos de decir, diferente a las
demás y no tiene la misma naturaleza que el resto de leyes
El estatuto es norma de apertura del subordenamiento de las comunidades autónomas; y
esta norma de apertura no tiene nada que ver con la función que cumple una ley
orgánica
El estatuto de autonomía está por debajo de la Constitución y por encima de la ley
porque cumple la función de ser norma del subordenamiento de las Comunidades
autónomas y es la norma que determina la vigencia de las normas estatales en el
territorio de la comunidad.

65
TEMA XXII

22.1. LAS NORMAS DEL GOBIERNO CON RANGO DE LEY

Suponen la pérdida del monopolio legislativo de las Cortes Generales ya que en virtud
de una potestad propia, el Gobierno puede dictar normas con rango de Ley en dos
circunstancias:
• Cuando es urgente: en estos casos la Constitución permite al Gobierno que dicte
normas con valor de Ley a las que llamará decreto ley.
• La norma jurídica que tiene que regular la materia precisa un lenguaje técnico que el
Parlamento no posee: en este caso las Cortes ceden su potestad al Gobierno, que si
posee técnicos, para que cree las normas, decreto legislativo.
Ambas tienen valor de Ley, pero no son leyes pero tienen el mismo valor positivo
(obligar) y negativo (derogar).
Esta potestad es extraordinaria: el Gobierno no puede dictar leyes cuando quiera. Se
recurre a estas otras normas con valor de Ley cuando concurre la previsión que
establece la Constitución para el decreto ley o el decreto legislativo.

22.2. EL DECRETO LEY (ART. 86)***

Norma con valor de Ley que dicta el Gobierno con carácter de urgencia.
Sólo se puede elaborar en caso de “extraordinaria y urgente necesidad”, concurriendo
ambos elementos; que son llamados por la doctrina “hecho habilitante”.
El Tribunal Constitucional renuncia a establecer cuando hay “extraordinaria necesidad”
y a quien le corresponde esta función es al Parlamento, pero si establece que quiere
decir “urgente”: si la materia que debe ser regulada, debe serlo en un plazo menor al
plazo de regulación parlamentaria se podrá hacer el decreto-ley.
Si se realiza y luego se aprueba pero no había hecho habilitante es nulo.
La potestad para dictarlos es extraordinaria y se la concede la Constitución. El decreto-
ley es una disposición legislativa provisional y tiene plena eficacia positiva (crea
derechos y obligaciones) pero respecto a la negativa hay dos teorías:
 La primera sostiene que deroga las normas contrarias al decreto-ley
 La otra, mucho más útil i correcta, cree que no deroga las normas, sino que suspende
su aplicación, por si acaso el decreto es declarado inconstitucional.
El decreto-ley tampoco puede regular determinadas materias:
a. no podrán afectar al ordenamiento de las instituciones básicas del Estado
b. los derechos, libertades y deberes del Titulo I de la Constitución española sólo
pueden ser desarrollados por Ley Orgánica. El decreto-ley puede entrar en aspectos
concretos pero no puede desarrollar ni regular la materia en general.
c. El régimen de las comunidades autónomas
d. El derecho del electorado en general
En el plazo de un mes, el decreto debe ser enviado al Congreso para que lo convalide o
no (lo acepte o no). El Congreso deberá debatirlo y votarlo. Si los diputados están de
vacaciones deberán hacer una reunión extraordinaria. Cuando no hay diputados porque

66
están pendientes de ser elegidos, la diputación permanente asumirá esa convalidación.
En el debate se aceptará todo o se rechazará todo; no caben enmiendas.
22.2.1. La convalidación del decreto ley
Es la decisión del Congreso sobre si debe formar parte definitiva del ordenamiento
jurídico o ser rechazado.
Se examina que exista el hecho habilitante, que no incurra en materia reservada y que la
regulación sea apropiada.
Si se convalida, el decreto pasa a ser una norma definitiva con rango de ley, y deroga
todas las normas de igual o inferior rango que la contradigan
Si no se convalida, deja de existir jurídicamente
22.2.2. La conversión
Es el cambio de naturaleza del Decreto que se convierte en ley.
El art. 86.3 establece que en los 30 días siguientes a la promulgación del decreto podrá
ser tramitado como proyecto de ley. El nombre no parece adecuado (los proyectos de
ley son los que presenta el Gobierno) pero es para darle prioridad. La tramitación se
hace sobre la base del decreto ley, que ha sido convalidado, por lo que no caben
enmiendas a la totalidad con texto alternativo, sino que simplemente cabrían las
enmiendas parciales y se inicia el debate en comisión.
El Tribunal Constitucional ha establecido que la ley que aprueban las Cortes no sólo
suceden al decreto-ley en el tiempo (con lo que la sustituye) sino que el carácter de ley
se retrotrae hasta la fecha de convalidación.
Este carácter retroactivo sirve para subsanar los posibles defectos del decreto ley (que
no haya hecho habilitante, que regule materia reservada....). La ley es ordinaria, por lo
que si el decreto ha entrado en materia reservada a Ley Orgánica, por lo que continúa
siendo inconstitucional

22.3. EL DECRETO LEGISLATIVO (ARTS. 82, 83 Y 85)

Las Cortes son el sujeto que tiene la potestad legislativa y pueden delegar en el
Gobierno la potestad para dictar normas con rango de ley.
Es el Constituyente el que autoriza a las Cortes para que en aquellos supuestos en que
pudiera delegar esa potestad legislativa que le es propia la pueda delegar al Gobierno.
El único límite material del Decreto legislativo es que no puede invadir reserva de Ley
Orgánica.
Los decretos legislativos pueden ser:
 Innovadores: es el que proviene de une Ley de Bases y su objeto es la formación de
textos articulados. Crea norma jurídica nueva
 Recopilador: proviene de una Ley Ordinaria, no crea norma jurídica nueva. Su
función es recoger en una sola norma preceptos vigentes de una materia, que se
encuentran dispersos por el ordenamiento jurídico
Las condiciones para la delegación es que tiene que realizarse mediante ley de bases o
ley ordinaria, pero debe decirse de forma expresa, sobre materia concreta y con fijación
del plazo para su ejercicio.

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Se prohíbe por la Constitución que el Gobierno a su vez pueda delegar en otro ente. La
delegación se agota por su uso: si el Gobierno dicta el decreto en 3 meses y tenía 6, no
puede dictar otro, aunque se haya dejado algo. Una corriente minoritaria dice que sí
puede hacerlo, si no hay contradicción
Las leyes de bases no podrán autorizar la modificación de la propia ley de bases o
facultar para dictar normas con carácter retroactivo y delimitarán con precisión el objeto
y alcance de la delegación legislativa y los principios y criterios que han de seguirse en
su ejercicio. Si no se cumplen estos principios, el decreto es inconstitucional.
La ley ordinaria debe especificar si debe crearse:
 Un decreto legislativo que solo recopila, yuxtapone sin cambiar el contenido de los
preceptos
 Un decreto con las normas harmonizadas, aclarando los preceptos aunque NO se
permite que se cambie la norma, porque el decreto no crea norma jurídica nueva
Si un decreto legislativo se olvida de recoger preceptos, según parte de la doctrina,
estos serian derogados, porque el decreto legislativo se convierte en excluyente,
pero eso es un problema. Así lo más sencillo es considerar que esos preceptos
siguen vigentes y simplemente se aplican.
El art. 82.6 establece dos formas de control del decreto legislativo:
A. Político: no obligatorio, siendo las Cortes el sujeto de control. La materia que se
examina lo incluye todo: si incurre en alguna inconstitucional, si ha sido dictado
fuera de plazo, si sigue las bases, si recoge todos los preceptos o si ha harmonizado
correctamente
Si las Cortes descubren alguna irregularidad que lo convierte en inconstitucional,
eso no tiene ningún efecto sobre el decreto, pero pueden plantear la cuestión de
inconstitucionalidad al TC, o bien dictar una ley que derogue a dicho decreto
B. Jurisdiccional, los tribunales:
El Decreto Legislativo es una norma con rango de ley, por lo que el control de su
constitucionalidad corresponde exclusivamente al Tribunal Constitucional. Pero el
art. 82.6 habla expresamente de “tribunales”, lo que parece indicar que este control
de constitucionalidad también lo pueden hacer los Tribunales Ordinarios. Este hecho
ha intentado ser interpretado por la doctrina con resultados diversos:
• Según algunos, el citado artículo solo habla de “competencias”, sin que atribuya
control ninguno a los Tribunales, por lo que este control solo puede ser realizado
por el Tribunal Constitucional
• Otros se fundamentan en el art. 163 que establece la llamada “cuestión de
inconstitucionalidad”, que consiste en que cualquier Tribunal cuando examina
una ley, o norma con rango de ley, aplicable al caso que intenta resolver y
considera que es en parte o en su totalidad contraria a la Constitución, la remitirá
al Tribunal Constitucional, para que este decida sobre la constitucionalidad de la
norma con rango de ley (siendo el único órgano competente para hacerlo). La
cuestión de inconstitucionalidad también la pueden plantear las partes que
intervengan en el proceso. Es decir el control de los Tribunales Ordinarios sobre
el decreto legislativo se limita a poner en funcionamiento el mecanismo de
control, que queda siempre en manos del Tribunal Constitucional
• La última posibilidad es considerar que un juez ordinario podría dejar sin
aplicación un decreto legislativo manifiestamente inconstitucional, porque no

68
cumple los requisitos que establece la Constitución (por ejemplo entra en
materia reservada a ley orgánica, o ha sido elaborado fuera de tiempo).
Parte de la doctrina sostiene que si nos encontramos ante un decreto legislativo así,
en realidad no lo es, sólo tiene mera apariencia, porque para ser decreto legislativo,
el Gobierno ha tenido que cumplir los requisitos que imponía la Ley de Delegación
(ya sea una Ley de Bases o una Ley Ordinaria). Por tanto, no nos hallamos ante un
decreto legislativo sino ante un reglamento, elaborado de acuerdo a la potestad
reglamentaria del Gobierno, y que como norma de rango inferior a la ley puede ser
controlada por los Tribunales Ordinarios

22.4. EL REGLAMENTO PARLAMENTARIO

Son los reglamentos de cada cámara legislativa, incluidas las de las Comunidades
Autónomas. No son leyes, pero tienen valor de ley porque así lo establece el
ordenamiento jurídico
No son leyes porque el sujeto que los dicta es distinto (el reglamento parlamentario lo
puede elaborar el Senado, por ejemplo) y tienen una materia específica reservada, que
es al mismo tiempo la única que pueden regular: la ordenación y funcionamiento de
cada cámara
El hecho que sea una norma con valor de ley, según algunos no es demasiado
importante, porque es una norma interna, que difícilmente –aunque no sea imposible–
va a tener efecto sobre otras normas o los ciudadanos. En realidad, su categoría se debe
a la materia que trata, muy importante, por lo que siendo este reglamento de rango igual
a la ley sólo puede ser controlado por el Tribunal Constitucional
Finalmente hemos de decir que su nombre es manifiestamente equívoco, porque
“reglamento” es el nombre genérico que se atribuye a normas con rango inferior a la ley
dictadas por la Administración

69
TEMA XXIII

23.1. EL REGLAMENTO

Tradicionalmente nace del Gobierno, pero no es el único sujeto que tiene potestad
reglamentaria para dictarlos, pues la tiene todo ente de la Administración Pública,
compuesta por:
1. La Administración General del Estado: formada por
• Consejo de Ministros: emite Reales Decretos
• Ministerios: emite Órdenes Ministeriales, de rango jerárquico inferior al Real
Decreto
• Órganos periféricos, como los delegados del Gobierno en cada Comunidad
Autónoma y la delegación ministerial en cada provincia
2. La Administración Territorial: formada por
• La Administración Autonómica: presente en cada comunidad y que se organiza
como la Administración General del Estado
• La Administración provincial: hay una diputación en cada provincia excepto en
las Comunidades Autónomas uniprovinciales
• La Administración municipal: en cada municipio hay un ayuntamiento, ente
administrativo autónomo, que dictan ordenanzas municipales
3. Administración Institucional: formada por entes creados por la ley a los que se les
asigna unos fines determinados (como la Universidad)

23.2. CONCEPTO DE REGLAMENTO

Es una norma jurídica subordinada a la ley, que emana del Gobierno o de los entes
administrativos, y que normalmente tiene como fin ser un instrumento de aplicación de
la ley.
En las materias reservadas a la ley, como los derechos, el reglamento debe subordinarse
a la ley y sólo funcionar como instrumento normativo para su aplicación y no regular la
materia.
Las materias no reservadas a la ley: si hay ley, el reglamento la completa si la ley no
regula toda la materia o puede funcionar como instrumento de aplicación. Si no hay ley,
el reglamento puede funcionar como una y regular la materia.
Cuando un Tribunal debe aplicar un reglamento para resolver el problema que se le
plantea y cree que puede ser contrario a la ley o a la Constitución, corresponde a los
Tribunales Ordinarios decidir si lo es y declararlo nulo.

23.3. EL BLOQUE DE CONSTITUCIONALIDAD***

Tienes dos significados:


• Significado restringido: el bloque constitucional es el conjunto de normas jurídicas
que sirven para delimitar el reparto de competencias entre el Estado y las
Comunidades Autónomas

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• Significado amplio: cuando el Tribunal Constitucional tiene que determinar si una
ley, o norma con rango de ley, es constitucional, no se puede limitar a ver si
simplemente es contraria a la Constitución, sino que debe examinar un conjunto de
normas jurídicas, pues no siempre la inconstitucionalidad deviene por una
contradicción de la Constitución (por ejemplo, una ley de desarrollo es
inconstitucional si no está de acuerdo con su ley de bases). Esta concepción del
bloque constitucional ya engloba el anterior
En la primera concepción, el bloque constitucional lo forman:
 La Constitución, por supuesto
 El Estatuto de Autonomía, porque es la norma básica para repartir competencias
 Las leyes que haya dictado el Estado en relación al art. 150, porque permite
transferir a las comunidades competencias que no se encuentran en el Estatuto.
 Leyes de Bases, porque las Leyes de Desarrollo deben estar de acuerdo con ellas,
para ser constitucionales
 También el Reglamento Parlamentario, si lo entendemos en su sentido amplio,
porque establece los requisitos para elaborar y aprobar las leyes.
En la concepción amplia del bloque constitucional, además de todas las otras, lo
forman:
❖ La Ley Orgánica respecto a la ordinaria en casos de desarrollo y regulación de
derechos, considerando siempre los límites de la materia conexa
❖ Las Leyes de Delegación con respecto a los decretos legislativos, porque este será o
no constitucional según si sigue los principios y limitaciones (materia, tiempo) de la
Ley de Delegación

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TEMA XXIV (Luño)

24.1. EL VALOR NORMATIVO DE LAS SENTENCIAS DEL TRIBUNAL


CONSTITUCIONAL

La Constitución le dedica a este asunto los arts. 159-165. Concretamente el 164 dice
que las sentencias tienen valor de “cosa juzgada” y no cabe recurso a una instancia
superior.
La Ley 2/1979 de 3 de octubre, Ley Orgánica del Tribunal Constitucional (más
conocida como LOTC) dedica los arts. 38-40 al valor normativo de las sentencias, de
forma que vinculan a todos y entran en vigor a partir de su publicación en el BOE.
El TC dicta tres tipos de sentencias: estimatorias, desestimatorias e interpretativas:
• Estimatorias: reguladas por el art. 38.1 de la LOTC, hace referencia a cuando se le
pide al TC que se pronuncie sobre la constitucionalidad de una norma con rango de
ley y el Tribunal admite que efectivamente es inconstitucional, actúa como
“legislador negativo”, expulsando la ley contraria a la Constitución, sin plantear un
texto alternativo.
Los efectos son erga omnes, pero no retroactivos (es decir, con efecto ex nunc),
excepto en el ámbito penal, si la nueva legislación es más favorable, o en el
administrativo-sancionador.
• Desestimatoria: es un declaración entendiendo que la norma no es contraria a la
Constitución, de forma que ya no caben más instancias superiores, pero no impide
que se presenten una cuestión o un recurso de inconstitucionalidad.
• Interpretativa: es cuando el TC actúa como “legislador positivo”, es decir, como es
el máximo intérprete de la Constitución establece el sentido en el cual debe ser
interpretada un ley para que sea constitucional

24.2. EL RECURSO DE INCONSTITUCIONALIDAD

Supone la impugnación de una norma con rango de ley tras su publicación y con
finalidades purgativas del ordenamiento jurídico.
Su ámbito material (art. 27 de la LOTC) comprende los Estatutos, la Ley Orgánica, las
Leyes en general y los actos con fuerza de ley, los Tratados Internacionales, los
Reglamentos de las Cámaras, las Leyes de las Comunidades Autónomas, los
Reglamentos de las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas y en
materia de conflictos de autonomía local.
Están legitimados (art. 162 de la Constitución y 32 del LOTC) el Presidente del
Gobierno, el Defensor del Pueblo, 50 diputados, 50 senadores, los Gobiernos o los
Parlamentos de las Comunidades Autónomas. Respecto a estos últimos se reduce la
legitimación de los órganos de las Comunidades Autónomas, a poder impugnar las leyes
del Gobierno Central que puedan afectar su ámbito territorial propio y previamente haya
sido aprobado el recurso por la Asamblea Legislativa.
La admisión del recurso no suspende la vigencia de la ley, excepto en el caso del 161.2
cuando el Gobierno impugna reglamentos de las Comunidades Autónomas
Este recurso de acuerdo con el art. 33 de la LOTC sólo se puede presentar en el plazo de
3 meses a partir de la publicación de la norma en el BOE. Una modificación posterior
del 2000 ha ampliado el plazo a 9 meses si se impugna una ley estatal o autonómica que

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afecta al reparto de competencias, si se ha notificado al Tribunal Constitucional y se ha
reunido una comisión bilateral de cooperación.
Si se admite a trámite, en teoría el TC solicitará en 15 días que las partes aleguen lo que
crean necesario y luego se dictará sentencia en como mucho 10 días.

24.3. LA CUESTIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD

Cuando un Tribunal ha de aplicar una ley para resolver el caso (norma decidiendi) y el
juez sospecha que la norma pueda ser inconstitucional, eleva una petición al TC para
que su pleno examine la constitucionalidad de la ley (art. 163). Las partes también
pueden pedir la cuestión de inconstitucionalidad. Siempre debe ser con leyes o normas
con rango de ley posteriores a la Constitución y el proceso judicial se paraliza mientras
el TC no emite su dictamen.
Sus características son:
• Puede afectar a cualquier proceso (civil, penal...)
• Ha de ser la norma decidiendi, de cuyo valor depende el fallo
• Quedan legitimados el juez o las partes a través del juez, si éste lo admite
• La presentación de la cuestión suspende el proceso

24.4. LA AUTOCUESTIÓN

Regulada en el art. 55.2 de la LOTC, se plantea cuando se ha violado uno de los


derechos fundamentales por culpa de un acto conforme a una ley que en realidad es
inconstitucional. Si el particular afectado ha presentado su petición para que se eleve
una cuestión de inconstitucionalidad al TC y toda la jurisdicción ordinaria se ha negado,
mediante el recurso de amparo extraordinario se puede hacer que una de las Salas del
TC se pronuncie sobre la ley, y si esta Sala sospecha que pueda ser inconstitucional, se
plantea la cuestión al Pleno, que es el único que puede declarar inconstitucional una ley.

24.5. LA RELACIÓN ENTRE LA JURISDICCIÓN ORDINARIA Y LA


CONSTITUCIONAL

La partida es el principio de unidad jurídica (art. 117), según el cual sólo existe una
jurisdicción. Esto es así porque el juez ordinario es también el juez de la Constitución,
porque inaplica los reglamentos que sean contrarios a ella y puede plantear la cuestión
de inconstitucionalidad, aunque no pueda declarar inconstitucional una ley.
Es el TC, considerado el máximo intérprete de la Constitución, al que le corresponde
declarar si las leyes se adecuan o no a ella. También le corresponde la garantía de los
derechos fundamentales, y sólo desde esta perspectiva se entiende la posible revisión de
las sentencias de los jueces ordinarios para ver si vulneran estos derechos.
Al TC, pues sólo le llegan los recursos de amparo y los de inconstitucionalidad, con lo
que está claramente delimitada su competencia, pero el Tribunal Supremos se ha
quejado a veces de intrusismo del TC en sus sentencias.
Para evitar estos conflictos hemos de recordar que las sentencias del TC tienen valor
normativo, vinculando a todos (erga omnes) frente a las del TS que se consideran sólo
jurisprudencia, por lo que vinculan sólo a los Tribunales.
Fin--------------------------------------------------------------

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