Está en la página 1de 220

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
SABERES ANDINOS
Ciencia y tecnología en Bolivia, Ecuador y Perú

Marcos Cueto
Editor

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

IEP Instituto de Estudios Peruanos

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
Serie: Estudios Históricos 19

Contenido

© IEP ediciones
Horacio Urteaga 694, Lima 11 1. Introducción, Marcos Cueto 9
 432-3070 / 424-4856
2. Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador
Fax [511] 432-4981
colonial, Suzanne Austin Alchon 15
Impreso en el Perú
3. Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento
Primera edición, noviembre de 1995
de la quina en el siglo XVIII, Eduardo Estrella 37
1,000 ejemplares
4. La recepción de la tecnología minera española en las minas
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

ISBN 84-89303-51-7
de Huancavelica, siglo XVIII, Kendall W. Brown 59
ISSN 1019-4533
5. La Utopía de Hipólito Unanue: comercio, naturaleza,
y religión en el Perú, Jorge Cañizares 91
CUETO, Marcos, ed.
Saberes andinos: ciencia y tecnología en Bolivia, Ecuador y
Perú.-- Lima: IEP, 1995.-- (Estudios Históricos, 19) 6. El nacionalismo y los orígenes de la Sociedad Geográfica
de Lima, Leoncio López-Ocón Cabrera 109
CIENCIA/TECNOLOGÍA/MEDICINA TRADICIONAL/SIGLO XVIII/
7. Ingeniería y Estado en Bolivia durante la primera mitad
UNANUE, HIPÓLITO/CULTURA ANDINA/COLONIA/ESTRATIFI-
CACIÓN SOCIAL/MEDICINA/HISTORIA/PERÚ/BOLIVIA/ECUA- del siglo xx, Manuel E. Contreras C. 127
DOR/ 8. Guía para la historia de la ciencia: archivos y bibliotecas
en Lima, Marcos Cueto 159
W/05.01.01/E/19

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
Serie: Estudios Históricos 19

Contenido

© IEP ediciones
Horacio Urteaga 694, Lima 11 1. Introducción, Marcos Cueto 9
 432-3070 / 424-4856
2. Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador
Fax [511] 432-4981
colonial, Suzanne Austin Alchon 15
Impreso en el Perú
3. Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento
Primera edición, noviembre de 1995
de la quina en el siglo XVIII, Eduardo Estrella 37
1,000 ejemplares
4. La recepción de la tecnología minera española en las minas

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


ISBN 84-89303-51-7
de Huancavelica, siglo XVIII, Kendall W. Brown 59
ISSN 1019-4533
5. La Utopía de Hipólito Unanue: comercio, naturaleza,
y religión en el Perú, Jorge Cañizares 91
CUETO, Marcos, ed.
Saberes andinos: ciencia y tecnología en Bolivia, Ecuador y
Perú.-- Lima: IEP, 1995.-- (Estudios Históricos, 19) 6. El nacionalismo y los orígenes de la Sociedad Geográfica
de Lima, Leoncio López-Ocón Cabrera 109
CIENCIA/TECNOLOGÍA/MEDICINA TRADICIONAL/SIGLO XVIII/
7. Ingeniería y Estado en Bolivia durante la primera mitad
UNANUE, HIPÓLITO/CULTURA ANDINA/COLONIA/ESTRATIFI-
CACIÓN SOCIAL/MEDICINA/HISTORIA/PERÚ/BOLIVIA/ECUA- del siglo xx, Manuel E. Contreras C. 127
DOR/ 8. Guía para la historia de la ciencia: archivos y bibliotecas
en Lima, Marcos Cueto 159
W/05.01.01/E/19

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
ANEXO V
Bibliografias de revistas científicas peruanas

Calderón, Savia A. "Indice de la Revista de Medicina Experimental. 1942-


1960". Tesis, Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1977.

Campos, Lilia. Trabajos y Publicaciones del Instituto de Investigaciones de Altura


1961-1976. Lima: Univ. Peruana Cayetano Heredia, 1976.

Clement, Jean Pierre. "Indices del Mercurio Peruano: 1790-1795". Fénix, Revista
de la Biblioteca Nacional. 26-27 (1976-77): 5-234.

Diaz Marín, Santos. Indice analítico del Boletín de la Sociedad Geográfica de


Lima, Tomo I al CIV, años 1891 a 1984. Ed. Santiago E. Antúnez de
Mayolo. Lima: Imp. Benito, 1988.

Duarte de Morales, Cristina y Raquel Zegarra Lanfranco. Indice de los Anales


de la Facultad de Medicina: 1919-1956. Lima: Univ. de San Marcos,
1956.

Espejo Nuñéz, Teófilo. "Indice de la Revista del Museo Nacional, 1932-1947".


Boletín Bibliográfico de San Marcos 22 (1949) 29-79.

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


Kamimoto, Margarita H. "Bibliografía de Matemáticas en el Perú durante los
siglos XVIII y XIX.". Boletín de la Biblioteca Nacional 63-64 (1972): 5-
46.

Laura Elescano, Luz Aida. "Indice de la Revista Peruana de Radiología". Tesis,


Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1977.

Mariátegui, Javier y Ramón León. La Revista de Psiquiatría y Disciplinas Cone-


xas) 1918-1924. Lima: Ed. Minerva, 1987.

Palomino Morales, Rosa M. "Fichado analítico de la Revista Peruana de Pato-


logía. 1956-1969". Tesis, Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1973.

Rivera, Rosalina. "Indice Clasificado de los Boletines de la Sociedad Geológi-


ca del Perú". Boletín de la Sociedad Geológica del Perú 45 (1975): 99-158.

Ruiz Guerrero, Lidia. "Boletín del Cuerpo de Ingenieros de Minas del Perú, Fi-
chado Analítico, 1902-1948". Tesis, Escuela de Bibliotecarios, 1971.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
ANEXO V
Bibliografias de revistas científicas peruanas

Calderón, Savia A. "Indice de la Revista de Medicina Experimental. 1942-


1960". Tesis, Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1977.

Campos, Lilia. Trabajos y Publicaciones del Instituto de Investigaciones de Altura


1961-1976. Lima: Univ. Peruana Cayetano Heredia, 1976.

Clement, Jean Pierre. "Indices del Mercurio Peruano: 1790-1795". Fénix, Revista
de la Biblioteca Nacional. 26-27 (1976-77): 5-234.

Diaz Marín, Santos. Indice analítico del Boletín de la Sociedad Geográfica de


Lima, Tomo I al CIV, años 1891 a 1984. Ed. Santiago E. Antúnez de
Mayolo. Lima: Imp. Benito, 1988.

Duarte de Morales, Cristina y Raquel Zegarra Lanfranco. Indice de los Anales


de la Facultad de Medicina: 1919-1956. Lima: Univ. de San Marcos,
1956.

Espejo Nuñéz, Teófilo. "Indice de la Revista del Museo Nacional, 1932-1947".


Boletín Bibliográfico de San Marcos 22 (1949) 29-79.

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


Kamimoto, Margarita H. "Bibliografía de Matemáticas en el Perú durante los
siglos XVIII y XIX.". Boletín de la Biblioteca Nacional 63-64 (1972): 5-
46.

Laura Elescano, Luz Aida. "Indice de la Revista Peruana de Radiología". Tesis,


Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1977.

Mariátegui, Javier y Ramón León. La Revista de Psiquiatría y Disciplinas Cone-


xas) 1918-1924. Lima: Ed. Minerva, 1987.

Palomino Morales, Rosa M. "Fichado analítico de la Revista Peruana de Pato-


logía. 1956-1969". Tesis, Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1973.

Rivera, Rosalina. "Indice Clasificado de los Boletines de la Sociedad Geológi-


ca del Perú". Boletín de la Sociedad Geológica del Perú 45 (1975): 99-158.

Ruiz Guerrero, Lidia. "Boletín del Cuerpo de Ingenieros de Minas del Perú, Fi-
chado Analítico, 1902-1948". Tesis, Escuela de Bibliotecarios, 1971.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
ANEXO V
Bibliografias de revistas científicas peruanas

Calderón, Savia A. "Indice de la Revista de Medicina Experimental. 1942-


1960". Tesis, Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1977.

Campos, Lilia. Trabajos y Publicaciones del Instituto de Investigaciones de Altura


1961-1976. Lima: Univ. Peruana Cayetano Heredia, 1976.

Clement, Jean Pierre. "Indices del Mercurio Peruano: 1790-1795". Fénix, Revista
de la Biblioteca Nacional. 26-27 (1976-77): 5-234.

Diaz Marín, Santos. Indice analítico del Boletín de la Sociedad Geográfica de


Lima, Tomo I al CIV, años 1891 a 1984. Ed. Santiago E. Antúnez de
Mayolo. Lima: Imp. Benito, 1988.

Duarte de Morales, Cristina y Raquel Zegarra Lanfranco. Indice de los Anales


de la Facultad de Medicina: 1919-1956. Lima: Univ. de San Marcos,
1956.

Espejo Nuñéz, Teófilo. "Indice de la Revista del Museo Nacional, 1932-1947".


Boletín Bibliográfico de San Marcos 22 (1949) 29-79.

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


Kamimoto, Margarita H. "Bibliografía de Matemáticas en el Perú durante los
siglos XVIII y XIX.". Boletín de la Biblioteca Nacional 63-64 (1972): 5-
46.

Laura Elescano, Luz Aida. "Indice de la Revista Peruana de Radiología". Tesis,


Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1977.

Mariátegui, Javier y Ramón León. La Revista de Psiquiatría y Disciplinas Cone-


xas) 1918-1924. Lima: Ed. Minerva, 1987.

Palomino Morales, Rosa M. "Fichado analítico de la Revista Peruana de Pato-


logía. 1956-1969". Tesis, Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1973.

Rivera, Rosalina. "Indice Clasificado de los Boletines de la Sociedad Geológi-


ca del Perú". Boletín de la Sociedad Geológica del Perú 45 (1975): 99-158.

Ruiz Guerrero, Lidia. "Boletín del Cuerpo de Ingenieros de Minas del Perú, Fi-
chado Analítico, 1902-1948". Tesis, Escuela de Bibliotecarios, 1971.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
ANEXO V
Bibliografias de revistas científicas peruanas

Calderón, Savia A. "Indice de la Revista de Medicina Experimental. 1942-


1960". Tesis, Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1977.

Campos, Lilia. Trabajos y Publicaciones del Instituto de Investigaciones de Altura


1961-1976. Lima: Univ. Peruana Cayetano Heredia, 1976.

Clement, Jean Pierre. "Indices del Mercurio Peruano: 1790-1795". Fénix, Revista
de la Biblioteca Nacional. 26-27 (1976-77): 5-234.

Diaz Marín, Santos. Indice analítico del Boletín de la Sociedad Geográfica de


Lima, Tomo I al CIV, años 1891 a 1984. Ed. Santiago E. Antúnez de
Mayolo. Lima: Imp. Benito, 1988.

Duarte de Morales, Cristina y Raquel Zegarra Lanfranco. Indice de los Anales


de la Facultad de Medicina: 1919-1956. Lima: Univ. de San Marcos,
1956.

Espejo Nuñéz, Teófilo. "Indice de la Revista del Museo Nacional, 1932-1947".


Boletín Bibliográfico de San Marcos 22 (1949) 29-79.

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


Kamimoto, Margarita H. "Bibliografía de Matemáticas en el Perú durante los
siglos XVIII y XIX.". Boletín de la Biblioteca Nacional 63-64 (1972): 5-
46.

Laura Elescano, Luz Aida. "Indice de la Revista Peruana de Radiología". Tesis,


Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1977.

Mariátegui, Javier y Ramón León. La Revista de Psiquiatría y Disciplinas Cone-


xas) 1918-1924. Lima: Ed. Minerva, 1987.

Palomino Morales, Rosa M. "Fichado analítico de la Revista Peruana de Pato-


logía. 1956-1969". Tesis, Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1973.

Rivera, Rosalina. "Indice Clasificado de los Boletines de la Sociedad Geológi-


ca del Perú". Boletín de la Sociedad Geológica del Perú 45 (1975): 99-158.

Ruiz Guerrero, Lidia. "Boletín del Cuerpo de Ingenieros de Minas del Perú, Fi-
chado Analítico, 1902-1948". Tesis, Escuela de Bibliotecarios, 1971.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
ANEXO V
Bibliografias de revistas científicas peruanas

Calderón, Savia A. "Indice de la Revista de Medicina Experimental. 1942-


1960". Tesis, Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1977.

Campos, Lilia. Trabajos y Publicaciones del Instituto de Investigaciones de Altura


1961-1976. Lima: Univ. Peruana Cayetano Heredia, 1976.

Clement, Jean Pierre. "Indices del Mercurio Peruano: 1790-1795". Fénix, Revista
de la Biblioteca Nacional. 26-27 (1976-77): 5-234.

Diaz Marín, Santos. Indice analítico del Boletín de la Sociedad Geográfica de


Lima, Tomo I al CIV, años 1891 a 1984. Ed. Santiago E. Antúnez de
Mayolo. Lima: Imp. Benito, 1988.

Duarte de Morales, Cristina y Raquel Zegarra Lanfranco. Indice de los Anales


de la Facultad de Medicina: 1919-1956. Lima: Univ. de San Marcos,
1956.

Espejo Nuñéz, Teófilo. "Indice de la Revista del Museo Nacional, 1932-1947".


Boletín Bibliográfico de San Marcos 22 (1949) 29-79.

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


Kamimoto, Margarita H. "Bibliografía de Matemáticas en el Perú durante los
siglos XVIII y XIX.". Boletín de la Biblioteca Nacional 63-64 (1972): 5-
46.

Laura Elescano, Luz Aida. "Indice de la Revista Peruana de Radiología". Tesis,


Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1977.

Mariátegui, Javier y Ramón León. La Revista de Psiquiatría y Disciplinas Cone-


xas) 1918-1924. Lima: Ed. Minerva, 1987.

Palomino Morales, Rosa M. "Fichado analítico de la Revista Peruana de Pato-


logía. 1956-1969". Tesis, Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1973.

Rivera, Rosalina. "Indice Clasificado de los Boletines de la Sociedad Geológi-


ca del Perú". Boletín de la Sociedad Geológica del Perú 45 (1975): 99-158.

Ruiz Guerrero, Lidia. "Boletín del Cuerpo de Ingenieros de Minas del Perú, Fi-
chado Analítico, 1902-1948". Tesis, Escuela de Bibliotecarios, 1971.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
Introducción
Marcos Cueto

EL PROPÓSITO DE este volumen es contribuir al conocimiento de dos de


las actividades más importantes y menos estudiadas del pasado andino: la
ciencia y la tecnología. A pesar del notable desarrollo de la etnohistoria y la
historia social sobre el Ecuador, Bolivia y Perú, es poco lo que sabemos
del impacto de los descubrimientos tecnológicos y las prácticas científicas
en estas sociedades entre los siglos XVI y XX. Esta laguna en el conoci-
miento histórico ocurre a pesar que la tecnología precolombina ha ocupa-
do alguna atención entre especialistas que han mostrado las notables reali-

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


zaciones indígenas en sistemas eficientes de numeración, almacenamiento,
y cirugía.1
Sin embargo, no es mucho lo que conocemos sobre cómo sobrevivie-
ron, resistieron o se relacionaron estos conocimientos indígenas con la
ciencia y la tecnología importada de Europa y en general con las nuevas
condiciones sociales y culturales creadas por la colonia y la república. Es
poco lo que sabemos sobre, por ejemplo, las tecnologías que aceleraron el
desarrollo de las economías de exportación, la relación entre la productivi-

1. Por ejemplo Rogger Ravines, comp., Tecnología Andina (Lima: IEP, 1978); Antho-
ny F. Avení y Gordon Brotherston, eds., Calendars in Mesoamerica and Perú: Native.Ameri-
can computations of time (Oxford: BAR, 1983); Heather Lechtman y Ana María Soldi, eds.,
La Tecnología en el Mundo Andino, Subsistencia y mensuración (México: Universidad Nacional
Autónoma de México, 1985); y Marcia Ascher, "The logical-numerical system of Inca quí-
pus", Annals of the History of Computing 5 (1983): 268-278.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
10 Marcos Cueto Introducción 11

dad agrícola y los cambios en los sistemas de cultivo, la utilización de imá- social y cultural, la capacidad creativa de los actores nativos y las dinámicas
genes del mundo natural para la creación de símbolos de cohesión inte- locales.5
rétnica, el impacto real de la medicina y la sanidad en la recuperación de- Estas perspectivas permitirían relanzar la historia de la ciencia y la tec-
mográfica, o el surgimiento de retóricas cientificistas en las ideologías na- nología en la región andina como parte de la reflexión general sobre el pa-
cionalistas de nuestros países.2 sado de nuestras sociedades y contribuirían a la resolución del debate pen-
La falta de atención a la dimensión científica y tecnológica del pasado diente acerca de si existe una dinámica propia que caracterice el desarrollo
andino más reciente se debió a varios factores, entre los que se encuen- científico y tecnológico de países del Ande, de América Latina o del tercer
tran: el agotamiento de la historia tradicional, ornamental y parroquial de mundo, o si este desarrollo es un reflejo de las etapas por las cuales inicial-
la ciencia y de la medicina, cultivada desde hace varios años por médicos e mente atravesaron los países industrializados.6 Este es un debate fascinan-
ingenieros; la consideración de la ciencia y la tecnología como productos te, que está relacionado con la discusión respecto a cómo y por qué coe-
difíciles, acabados, y extraños en nuestros países, que generalmente fueron xisten los conocimientos de las culturas nativas de países como los andinos
importados; la falta de conocimiento de los materiales documentales que con las tecnologías y prácticas científicas manejadas por las élites.
servirían para una historia de la ciencia y de la tecnología, y la progresiva La región andina, y en especial los países de los Andes centrales de los
pérdida de una visión global del pasado, de la que son parcialmente res- que se trata en este libro, ofrece extraordinarias posibilidades para estudiar
ponsables algunas de las historias sociales y económicas especializadas.3 la relación entre saberes oficiales y saberes nativos debido a varios factores.
Estos obstáculos pueden disiparse si se toma en cuenta que existen Entre ellos se encuentran, la importancia de los factores étnicos en la es-
preocupaciones intelectuales contemporáneas que favorecen el desarrollo tructura social, la experiencia y el conocimiento acumulados de los grupos
de una historia social de la ciencia y la tecnología. En los últimos años las indígenas, los esfuerzos por centralización estatal que se remontan al pe-
actividades científicas y tecnológicas han empezado a ser reconocidas ríodo precolombino, y por las discusiones, siempre pendientes, sobre la o
como procesos culturales y sociales cuya forma, dinámica, autoridad e in- las identidades que nos distinguen.
cluso contenido pueden ser afectados por factores "extracientíficos".4 Asi- Los trabajos aquí presentados analizan dos grandes temas. En primer
mismo, los valiosos y recientes estudios sobre el desarrollo de la ciencia en lugar la coexistencia, tensión, complementariedad, negociación, y acomo-
México, Brasil y otros países latinoamericanos han empezado a superar los dación entre conocimientos populares y los saberes oficiales. Este es un
modelos difusionistas que asignaban la iniciativa científica a factores exter- tema ligado a las preocupaciones sobre el peso de la cultura indígena y su
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

nos, y suponían una respuesta pasiva de los receptores nativos, a la vez posible influencia en el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Segundo, la
que han abandonado la perspectiva estéril de tratar de explicar por qué contribución de la ciencia y la tecnología en la formación del Estado y el
algo como la revolución científica del siglo XVII nunca ocurrió en nuestra fortalecimiento de nuevos grupos profesionales como los ingenieros. La
región. Por último, tales trabajos han prestado mayor atención al contexto relación entre ciencia y gobernabilidad se estableció no sólo en plano ma-
terial sino también ideológico, ya que diversas opciones políticas utiliza-
ron imágenes de la ciencia con fines de legitimación.
Este volumen es una primera aproximación a estos temas que trata de
2. Una excepción son los valiosos trabajos comparativos de Eduardo Estrella como establecer las diversas formas de interacción entre ciencia y sociedad en los
"Expediciones botánicas", en Carlos III y la ciencia de la Ilustración, Manuel Sellés, José Luis países de los Andes centrales que tienen un pasado común. Asimismo, el
Peset y Antonio Lafuente, eds., (Madrid: Alianza Editorial, 1989), pp. 331-352; e "Intro-
ducción", en Hipólito Ruiz; Compendio Histórico-Médico Comercial de las Quinas (Burgos: Caja
de Ahorros Municipal de Burgos, 1992), pp. 15-54.
3. Con respecto a la historia tradicional de la medicina peruana, véase Marcos Cueto, 5. Gran parte de estos artículos han sido publicados en la revista Quipu, órgano de la
"La Historia de la Ciencia y la Tecnología en el Perú, una aproximación bibliográfica", Qui- Sociedad Latinoamericana de Historia de las Ciencias y de la Tecnología, editada en México
pu 1 (1987): 119-147. desde 1982.
4. Por ejemplo, Steven Shapin y Simon Schaffer, Leviathan and the Air Pump: Hobbes, 6. Sobre estos temas, véase Antonio Lafuente, Alberto Elena y María Luisa Ortega,
Boyle, and the Experimental Life (Princeton: Princeton Univ. Press, 1985). eds., Mundialización de la ciencia y cultura nacional (Madrid: Doce Calles, 1993).

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
10 Marcos Cueto Introducción 11

dad agrícola y los cambios en los sistemas de cultivo, la utilización de imá- social y cultural, la capacidad creativa de los actores nativos y las dinámicas
genes del mundo natural para la creación de símbolos de cohesión inte- locales.5
rétnica, el impacto real de la medicina y la sanidad en la recuperación de- Estas perspectivas permitirían relanzar la historia de la ciencia y la tec-
mográfica, o el surgimiento de retóricas cientificistas en las ideologías na- nología en la región andina como parte de la reflexión general sobre el pa-
cionalistas de nuestros países.2 sado de nuestras sociedades y contribuirían a la resolución del debate pen-
La falta de atención a la dimensión científica y tecnológica del pasado diente acerca de si existe una dinámica propia que caracterice el desarrollo
andino más reciente se debió a varios factores, entre los que se encuen- científico y tecnológico de países del Ande, de América Latina o del tercer
tran: el agotamiento de la historia tradicional, ornamental y parroquial de mundo, o si este desarrollo es un reflejo de las etapas por las cuales inicial-
la ciencia y de la medicina, cultivada desde hace varios años por médicos e mente atravesaron los países industrializados.6 Este es un debate fascinan-
ingenieros; la consideración de la ciencia y la tecnología como productos te, que está relacionado con la discusión respecto a cómo y por qué coe-
difíciles, acabados, y extraños en nuestros países, que generalmente fueron xisten los conocimientos de las culturas nativas de países como los andinos
importados; la falta de conocimiento de los materiales documentales que con las tecnologías y prácticas científicas manejadas por las élites.
servirían para una historia de la ciencia y de la tecnología, y la progresiva La región andina, y en especial los países de los Andes centrales de los
pérdida de una visión global del pasado, de la que son parcialmente res- que se trata en este libro, ofrece extraordinarias posibilidades para estudiar
ponsables algunas de las historias sociales y económicas especializadas.3 la relación entre saberes oficiales y saberes nativos debido a varios factores.
Estos obstáculos pueden disiparse si se toma en cuenta que existen Entre ellos se encuentran, la importancia de los factores étnicos en la es-
preocupaciones intelectuales contemporáneas que favorecen el desarrollo tructura social, la experiencia y el conocimiento acumulados de los grupos
de una historia social de la ciencia y la tecnología. En los últimos años las indígenas, los esfuerzos por centralización estatal que se remontan al pe-
actividades científicas y tecnológicas han empezado a ser reconocidas ríodo precolombino, y por las discusiones, siempre pendientes, sobre la o
como procesos culturales y sociales cuya forma, dinámica, autoridad e in- las identidades que nos distinguen.
cluso contenido pueden ser afectados por factores "extracientíficos".4 Asi- Los trabajos aquí presentados analizan dos grandes temas. En primer
mismo, los valiosos y recientes estudios sobre el desarrollo de la ciencia en lugar la coexistencia, tensión, complementariedad, negociación, y acomo-
México, Brasil y otros países latinoamericanos han empezado a superar los dación entre conocimientos populares y los saberes oficiales. Este es un
modelos difusionistas que asignaban la iniciativa científica a factores exter- tema ligado a las preocupaciones sobre el peso de la cultura indígena y su

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


nos, y suponían una respuesta pasiva de los receptores nativos, a la vez posible influencia en el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Segundo, la
que han abandonado la perspectiva estéril de tratar de explicar por qué contribución de la ciencia y la tecnología en la formación del Estado y el
algo como la revolución científica del siglo XVII nunca ocurrió en nuestra fortalecimiento de nuevos grupos profesionales como los ingenieros. La
región. Por último, tales trabajos han prestado mayor atención al contexto relación entre ciencia y gobernabilidad se estableció no sólo en plano ma-
terial sino también ideológico, ya que diversas opciones políticas utiliza-
ron imágenes de la ciencia con fines de legitimación.
Este volumen es una primera aproximación a estos temas que trata de
2. Una excepción son los valiosos trabajos comparativos de Eduardo Estrella como establecer las diversas formas de interacción entre ciencia y sociedad en los
"Expediciones botánicas", en Carlos III y la ciencia de la Ilustración, Manuel Sellés, José Luis países de los Andes centrales que tienen un pasado común. Asimismo, el
Peset y Antonio Lafuente, eds., (Madrid: Alianza Editorial, 1989), pp. 331-352; e "Intro-
ducción", en Hipólito Ruiz; Compendio Histórico-Médico Comercial de las Quinas (Burgos: Caja
de Ahorros Municipal de Burgos, 1992), pp. 15-54.
3. Con respecto a la historia tradicional de la medicina peruana, véase Marcos Cueto, 5. Gran parte de estos artículos han sido publicados en la revista Quipu, órgano de la
"La Historia de la Ciencia y la Tecnología en el Perú, una aproximación bibliográfica", Qui- Sociedad Latinoamericana de Historia de las Ciencias y de la Tecnología, editada en México
pu 1 (1987): 119-147. desde 1982.
4. Por ejemplo, Steven Shapin y Simon Schaffer, Leviathan and the Air Pump: Hobbes, 6. Sobre estos temas, véase Antonio Lafuente, Alberto Elena y María Luisa Ortega,
Boyle, and the Experimental Life (Princeton: Princeton Univ. Press, 1985). eds., Mundialización de la ciencia y cultura nacional (Madrid: Doce Calles, 1993).

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
12 Marcos Cueto Introducción 13

propósito del volumen es identificar fuentes accesibles y problemas histó- tigación y la innovación sean dimensiones cruciales, permanentes y reco-
ricos atractivos que sean significativos para los historiadores, los científi- nocidas en nuestros países.
cos y el público en general. Los autores de este volumen son investigado-
res de Ecuador, Bolivia, Perú, Estados Unidos y España, que han consul-
tado fuentes primarias y secundarias procedentes de archivos y bibliotecas, ***
y han revisado la literatura especializada, para ofrecernos sus resultados.
En el primer trabajo, Alchon realiza una revisión del debate sobre las
ideas hipocráticas en la medicina popular del Ecuador y de otras regiones Este libro no hubiera sido posible sin el compromiso, la puntualidad
de América Latina. Analiza el rol jugado por la medicina tradicional y los y el esfuerzo de los autores. Colegas y amigos como Rafael Varón y Yo-
curanderos en la resistencia cultural indígena. A continuación, Estrella, landa Biso ofrecieron sugerencias para algunos trabajos. Pedro Guibovich
contribuye con un estudio de dos documentos del período colonial que y César Salas corrigieron el estilo y las pruebas con el cuidado que los ca-
revelan cómo los conocimientos nativos sobre la función de la quina en la racteriza. Finalmente, Carlos Contreras y Aída Nagata de publicaciones
atenuación de las fiebres maláricas, fueron incorporados ―sufriendo cierta del IEP brindaron su valiosa y profesional colaboración en la edición e
descontextualización en el proceso― al saber médico europeo. impresión de este volumen. A todos ellos muchas gracias.
Un tercer trabajo escrito por Brown, ofrece un panorama ordenado
sobre las motivaciones, el contenido y los resultados de las reformas tec-
nológicas impulsadas por los españoles para mejorar la producción de
mercurio en la mina peruana de Huancavelica. Por su parte, Cañizares
realiza un análisis de la utilización por el médico Hipólito Unanue de
ideas ilustradas y conservadoras, y metáforas de la historia natural, el co-
mercio y la religión, para elaborar una visión utópica que tendría una
fuerte influencia en la élite limeña que sobrevivió a las guerras de la Inde-
pendencia.
Asimismo, López-Ocón examina los factores estatales, profesionales,
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

y económicos que explican el surgimiento de la Sociedad Geográfica de


Lima. A continuación, Contreras analiza la rica y tensa relación entre el
crecimiento de la ingeniería, el establecimiento de empresas mineras ex-
tranjeras y la consolidación del Estado en Bolivia. Por último, un apéndice
mío presenta documentos y publicaciones ubicables en archivos y bibliote-
cas de la ciudad de Lima que pueden ser útiles para futuros estudios sobre
la historia de la ciencia, de la medicina y de la tecnología en el Perú.
Finalmente, vale la pena hacer evidente un motivo político que alienta
este tipo de estudios y que los investigadores tendremos que aprovechar
responsablemente. El desarrollo de la ciencia y la tecnología es considerado
como un objetivo vital para lograr la plena integración y el desarrollo
material y cultural de los países del área andina. Para alcanzar estos fines es
necesario analizar y revalorar los contenidos y las formas en que la ciencia
se insertó en nuestras culturas y sociedades. En este sentido los historiado-
res de la ciencia y la tecnología pueden contribuir para hacer que la inves-

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
12 Marcos Cueto Introducción 13

propósito del volumen es identificar fuentes accesibles y problemas histó- tigación y la innovación sean dimensiones cruciales, permanentes y reco-
ricos atractivos que sean significativos para los historiadores, los científi- nocidas en nuestros países.
cos y el público en general. Los autores de este volumen son investigado-
res de Ecuador, Bolivia, Perú, Estados Unidos y España, que han consul-
tado fuentes primarias y secundarias procedentes de archivos y bibliotecas, ***
y han revisado la literatura especializada, para ofrecernos sus resultados.
En el primer trabajo, Alchon realiza una revisión del debate sobre las
ideas hipocráticas en la medicina popular del Ecuador y de otras regiones Este libro no hubiera sido posible sin el compromiso, la puntualidad
de América Latina. Analiza el rol jugado por la medicina tradicional y los y el esfuerzo de los autores. Colegas y amigos como Rafael Varón y Yo-
curanderos en la resistencia cultural indígena. A continuación, Estrella, landa Biso ofrecieron sugerencias para algunos trabajos. Pedro Guibovich
contribuye con un estudio de dos documentos del período colonial que y César Salas corrigieron el estilo y las pruebas con el cuidado que los ca-
revelan cómo los conocimientos nativos sobre la función de la quina en la racteriza. Finalmente, Carlos Contreras y Aída Nagata de publicaciones
atenuación de las fiebres maláricas, fueron incorporados ―sufriendo cierta del IEP brindaron su valiosa y profesional colaboración en la edición e
descontextualización en el proceso― al saber médico europeo. impresión de este volumen. A todos ellos muchas gracias.
Un tercer trabajo escrito por Brown, ofrece un panorama ordenado
sobre las motivaciones, el contenido y los resultados de las reformas tec-
nológicas impulsadas por los españoles para mejorar la producción de
mercurio en la mina peruana de Huancavelica. Por su parte, Cañizares
realiza un análisis de la utilización por el médico Hipólito Unanue de
ideas ilustradas y conservadoras, y metáforas de la historia natural, el co-
mercio y la religión, para elaborar una visión utópica que tendría una
fuerte influencia en la élite limeña que sobrevivió a las guerras de la Inde-
pendencia.
Asimismo, López-Ocón examina los factores estatales, profesionales,

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


y económicos que explican el surgimiento de la Sociedad Geográfica de
Lima. A continuación, Contreras analiza la rica y tensa relación entre el
crecimiento de la ingeniería, el establecimiento de empresas mineras ex-
tranjeras y la consolidación del Estado en Bolivia. Por último, un apéndice
mío presenta documentos y publicaciones ubicables en archivos y bibliote-
cas de la ciudad de Lima que pueden ser útiles para futuros estudios sobre
la historia de la ciencia, de la medicina y de la tecnología en el Perú.
Finalmente, vale la pena hacer evidente un motivo político que alienta
este tipo de estudios y que los investigadores tendremos que aprovechar
responsablemente. El desarrollo de la ciencia y la tecnología es considerado
como un objetivo vital para lograr la plena integración y el desarrollo
material y cultural de los países del área andina. Para alcanzar estos fines es
necesario analizar y revalorar los contenidos y las formas en que la ciencia
se insertó en nuestras culturas y sociedades. En este sentido los historiado-
res de la ciencia y la tecnología pueden contribuir para hacer que la inves-

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
ANEXO V
Bibliografias de revistas científicas peruanas

Calderón, Savia A. "Indice de la Revista de Medicina Experimental. 1942-


1960". Tesis, Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1977.

Campos, Lilia. Trabajos y Publicaciones del Instituto de Investigaciones de Altura


1961-1976. Lima: Univ. Peruana Cayetano Heredia, 1976.

Clement, Jean Pierre. "Indices del Mercurio Peruano: 1790-1795". Fénix, Revista
de la Biblioteca Nacional. 26-27 (1976-77): 5-234.

Diaz Marín, Santos. Indice analítico del Boletín de la Sociedad Geográfica de


Lima, Tomo I al CIV, años 1891 a 1984. Ed. Santiago E. Antúnez de
Mayolo. Lima: Imp. Benito, 1988.

Duarte de Morales, Cristina y Raquel Zegarra Lanfranco. Indice de los Anales


de la Facultad de Medicina: 1919-1956. Lima: Univ. de San Marcos,
1956.

Espejo Nuñéz, Teófilo. "Indice de la Revista del Museo Nacional, 1932-1947".


Boletín Bibliográfico de San Marcos 22 (1949) 29-79.

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


Kamimoto, Margarita H. "Bibliografía de Matemáticas en el Perú durante los
siglos XVIII y XIX.". Boletín de la Biblioteca Nacional 63-64 (1972): 5-
46.

Laura Elescano, Luz Aida. "Indice de la Revista Peruana de Radiología". Tesis,


Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1977.

Mariátegui, Javier y Ramón León. La Revista de Psiquiatría y Disciplinas Cone-


xas) 1918-1924. Lima: Ed. Minerva, 1987.

Palomino Morales, Rosa M. "Fichado analítico de la Revista Peruana de Pato-


logía. 1956-1969". Tesis, Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1973.

Rivera, Rosalina. "Indice Clasificado de los Boletines de la Sociedad Geológi-


ca del Perú". Boletín de la Sociedad Geológica del Perú 45 (1975): 99-158.

Ruiz Guerrero, Lidia. "Boletín del Cuerpo de Ingenieros de Minas del Perú, Fi-
chado Analítico, 1902-1948". Tesis, Escuela de Bibliotecarios, 1971.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
Tradiciones médicas nativas y
resistencia en el Ecuador colonial
Suzanne Austin Alchon

CADA SOCIEDAD DESARROLLA sus propios conceptos sobre la salud y la


enfermedad; los que le permiten definir una variedad de condiciones físi
cas y emocionales que afectan el bienestar de los individuos. Debido a que
estas creencias son derivadas de, y al mismo tiempo reforzadas por, las re-
laciones en la comunidad y la percepción del universo físico y cosmológi-
co, ellas revelan en última instancia no sólo la naturaleza y la estructura

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


social, sino además las maneras específicas en que las enfermedades son
identificadas, diagnosticadas y tratadas. En ese sentido, las formas en que
las poblaciones nativas entienden qué es lo que significa el estar enfermo o
sano, no sólo demuestran su conocimiento de la fisiología y la patología
humanas, sino que también explican el significado que le atribuyen a su
propio mundo y a su historia.
En los últimos años se ha desarrollado un debate sobre los conceptos
de salud y enfermedad existentes en las sociedades indígenas de América.
Con este debate ocurre una cosa parecida a la controversia sobre las esti-
maciones numéricas de la población existente en la América precolombi-
na. Es decir, ambas discusiones contienen preguntas y respuestas sobre las
habilidades y los logros de los habitantes nativos del nuevo mundo. En el
caso del debate sobre los conceptos de salud y enfermedad, por un lado
están aquellos que argumentan que las prácticas médicas nativas no se sus-
tentaban en una estructura sistemática y elaborada de interpretación y cla-
sificación de las enfermedades, que los españoles introdujeron las teorías
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
16 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 17

humorales europeas, y que gracias a ello se produjo, y actualmente existe, Según George Foster, por ejemplo) sociedades nativas analfabetas no
una gran difusión de patología humoral en toda América Latina.1 pudieron manejar un conjunto de teorías tan complejo como las humora-
Por otro lado, están los estudiosos que presentan evidencias de un sis- les y ello parcialmente explica el hecho que sólo retuviesen las categorías
tema humoral originario de América, parecido y a la vez distinto del mo- básicas de caliente y frío.5 Aquellos que discrepan de Foster insisten que
delo humoral del viejo mundo. Por ejemplo, Joseph Bastien considera que otros conceptos de dualidad fueron centrales a las visiones del mundo de
el sistema andino estaba basado en una teoría cíclica) según la cual la salud muchas sociedades nativas americanas) incluyendo los Aztecas y los Incas.
resultaba del movimiento sin obstrucciones de fluidos por todo el cuerpo. Mas aún, los antropólogos han descubierto que las teorías de clasificación
La enfermedad se desarrollaba cuando el ciclo era interrumpido por un de enfermedades basadas en una distinción binaria existen aún en socieda-
bloqueo o por la pérdida de fluidos.2 De acuerdo a esta concepción, la sa- des aisladas que sólo recientemente han sido contactadas por extraños. 6
lud podía ser restaurada sólo por el restablecimiento del ciclo. Según Bas- Ellos también aseguran que la casi completa ausencia de las clasificaciones
tien, de un modo parecido al efecto acumulador producido por un alud, la de húmedo y seco no se debía a alguna deficiencia en los saberes de los
enfermedad significaba para las sociedades andinas, la desintegración del pobladores indígenas de América. Por el contrario, su ausencia apoya el
cuerpo causado por el des balance de la naturaleza, las rupturas en el linaje, argumento en favor de un desarrollo independiente en las Américas de las
o el castigo de los ancestros.3 De esta manera ―argumenta Bastien― a teorías humorales europeas.7
pesar de que los sistemas humorales de los indígenas americanos y de los La mayor parte de la evidencia citada en apoyo del argumento antes
europeos enfatizaban el balance, el sistema elaborado por los pobladores reseñado está basada en la observación directa de las prácticas y las creen-
indígenas andinos incluía un concepto cíclico basado en su propio conoci- cias de aquellos indígenas que hoy en día continúan confiando en los sis-
miento y experiencia de la provisión y el uso de agua para la agricultura en temas tradicionales de clasificación y curación. Los que defienden la exis-
los Andes.4 tencia de una teoría de los humores americana aseguran que hoy en día en
En otros aspectos, los conceptos andinos de fisiología y clasificación muchas areas de los Andes la explicación etiológica de la enfermedad, así
eran muy parecidos a los tradicionales sistemas europeos. Tanto en su for- como los procesos por los cuales es curada, mantienen una continuidad
ma como en su función, los tres fluidos de la vida característicos del mun- con las tradiciones precolombinas. Bastien argumenta que el sistema mé-
do andino (aire, sangre y grasa) corresponden a los cuatro humores (san- dico de los Qollahuaya, por mucho tiempo renombrados por sus capaci-
gre, flema, bilis amarilla y bilis negra) de Hipócrates y Galeno. Asimismo, dades curativas, es una continuación de un pensamiento antiguo. Por si-
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

a pesar que el desarrollo de un sistema taxonómico propio por parte de glos estos residentes del altiplano boliviano, conocidos como los "señores
los nativos americanos sigue siendo materia de debate, la mayoría de estu- de la bolsa médica", han viajado por todos los Andes diagnosticando y cu-
diosos considera que ambos sistemas incluyeron las categorías de frío y ca- rando con hierbas y rituales especiales. Los gobernantes Incas considera-
liente. Otros consideran que los europeos trajeron estas categorías y la no- ban indispensables sus servicios médicos y para asegurarse que estuviesen
ción complementaria de grados de intensidad. siempre cerca, escogieron a los Qollahuaya para cargar la litera real. Hoy
en día sus descendientes continúan practicando sus artes curativas a pesar

1. Véase George Foster, "On the origin of humoral medicine in Latin America", Medi-
cal Anthropology Quarterly 1 (1987): 355-393; y Francisco Guerra, "Aztec medicine", Medi- 5. Foster, "On the origin of humoral medicine", p. 381.
cal History 10 (1966): 315-338. 6. Ellen Messer, "The hot and cold in Mesoamerican indigenous and hispanicized
2. Joseph Bastien, Healers of the Andes: Kallawaya Herbalists and their medicinal plants thought", Social Science and Medicine 25 (1987): 339-346; Alfredo López Austin, The Hu-
(Salt Lake City: Univ. of Utah Press, 1987), p. 46; e Idem, "Differences between Kallawaya- man body and ideology: concepts of the ancient Nahuas, (Salt Lake City: Univ. of Utah Press,
Andean and Greek-European humoral theory", Social Science and Medicine 28 (1989): 45- 1988), vol. 1. pp. 270-276; y Audrey Butt Colson y Cesáreo de Armellada, "An Amerindian
51. derivation for Latin American creole illnesses and their treatment", Social Science and Medici-
3. George L. Urioste, "Sickness and death in preconquest Andean cosmology: the ne 17 (1983): 1229-1248.
Huarochiri oral tradition", en John Bastien y John M. Donahue, eds., Health in the Andes 7. López Austin, The Human body, 1:270-276, y Colson y Armellada, "An Amerindian
(Washington, DC: American Anthropological Association, 1981), p. 9. derivation", p. 1242.
4. Bastien, "Differences", p. 48.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
16 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 17

humorales europeas, y que gracias a ello se produjo, y actualmente existe, Según George Foster, por ejemplo) sociedades nativas analfabetas no
una gran difusión de patología humoral en toda América Latina.1 pudieron manejar un conjunto de teorías tan complejo como las humora-
Por otro lado, están los estudiosos que presentan evidencias de un sis- les y ello parcialmente explica el hecho que sólo retuviesen las categorías
tema humoral originario de América, parecido y a la vez distinto del mo- básicas de caliente y frío.5 Aquellos que discrepan de Foster insisten que
delo humoral del viejo mundo. Por ejemplo, Joseph Bastien considera que otros conceptos de dualidad fueron centrales a las visiones del mundo de
el sistema andino estaba basado en una teoría cíclica) según la cual la salud muchas sociedades nativas americanas) incluyendo los Aztecas y los Incas.
resultaba del movimiento sin obstrucciones de fluidos por todo el cuerpo. Mas aún, los antropólogos han descubierto que las teorías de clasificación
La enfermedad se desarrollaba cuando el ciclo era interrumpido por un de enfermedades basadas en una distinción binaria existen aún en socieda-
bloqueo o por la pérdida de fluidos.2 De acuerdo a esta concepción, la sa- des aisladas que sólo recientemente han sido contactadas por extraños. 6
lud podía ser restaurada sólo por el restablecimiento del ciclo. Según Bas- Ellos también aseguran que la casi completa ausencia de las clasificaciones
tien, de un modo parecido al efecto acumulador producido por un alud, la de húmedo y seco no se debía a alguna deficiencia en los saberes de los
enfermedad significaba para las sociedades andinas, la desintegración del pobladores indígenas de América. Por el contrario, su ausencia apoya el
cuerpo causado por el des balance de la naturaleza, las rupturas en el linaje, argumento en favor de un desarrollo independiente en las Américas de las
o el castigo de los ancestros.3 De esta manera ―argumenta Bastien― a teorías humorales europeas.7
pesar de que los sistemas humorales de los indígenas americanos y de los La mayor parte de la evidencia citada en apoyo del argumento antes
europeos enfatizaban el balance, el sistema elaborado por los pobladores reseñado está basada en la observación directa de las prácticas y las creen-
indígenas andinos incluía un concepto cíclico basado en su propio conoci- cias de aquellos indígenas que hoy en día continúan confiando en los sis-
miento y experiencia de la provisión y el uso de agua para la agricultura en temas tradicionales de clasificación y curación. Los que defienden la exis-
los Andes.4 tencia de una teoría de los humores americana aseguran que hoy en día en
En otros aspectos, los conceptos andinos de fisiología y clasificación muchas areas de los Andes la explicación etiológica de la enfermedad, así
eran muy parecidos a los tradicionales sistemas europeos. Tanto en su for- como los procesos por los cuales es curada, mantienen una continuidad
ma como en su función, los tres fluidos de la vida característicos del mun- con las tradiciones precolombinas. Bastien argumenta que el sistema mé-
do andino (aire, sangre y grasa) corresponden a los cuatro humores (san- dico de los Qollahuaya, por mucho tiempo renombrados por sus capaci-
gre, flema, bilis amarilla y bilis negra) de Hipócrates y Galeno. Asimismo, dades curativas, es una continuación de un pensamiento antiguo. Por si-

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


a pesar que el desarrollo de un sistema taxonómico propio por parte de glos estos residentes del altiplano boliviano, conocidos como los "señores
los nativos americanos sigue siendo materia de debate, la mayoría de estu- de la bolsa médica", han viajado por todos los Andes diagnosticando y cu-
diosos considera que ambos sistemas incluyeron las categorías de frío y ca- rando con hierbas y rituales especiales. Los gobernantes Incas considera-
liente. Otros consideran que los europeos trajeron estas categorías y la no- ban indispensables sus servicios médicos y para asegurarse que estuviesen
ción complementaria de grados de intensidad. siempre cerca, escogieron a los Qollahuaya para cargar la litera real. Hoy
en día sus descendientes continúan practicando sus artes curativas a pesar

1. Véase George Foster, "On the origin of humoral medicine in Latin America", Medi-
cal Anthropology Quarterly 1 (1987): 355-393; y Francisco Guerra, "Aztec medicine", Medi- 5. Foster, "On the origin of humoral medicine", p. 381.
cal History 10 (1966): 315-338. 6. Ellen Messer, "The hot and cold in Mesoamerican indigenous and hispanicized
2. Joseph Bastien, Healers of the Andes: Kallawaya Herbalists and their medicinal plants thought", Social Science and Medicine 25 (1987): 339-346; Alfredo López Austin, The Hu-
(Salt Lake City: Univ. of Utah Press, 1987), p. 46; e Idem, "Differences between Kallawaya- man body and ideology: concepts of the ancient Nahuas, (Salt Lake City: Univ. of Utah Press,
Andean and Greek-European humoral theory", Social Science and Medicine 28 (1989): 45- 1988), vol. 1. pp. 270-276; y Audrey Butt Colson y Cesáreo de Armellada, "An Amerindian
51. derivation for Latin American creole illnesses and their treatment", Social Science and Medici-
3. George L. Urioste, "Sickness and death in preconquest Andean cosmology: the ne 17 (1983): 1229-1248.
Huarochiri oral tradition", en John Bastien y John M. Donahue, eds., Health in the Andes 7. López Austin, The Human body, 1:270-276, y Colson y Armellada, "An Amerindian
(Washington, DC: American Anthropological Association, 1981), p. 9. derivation", p. 1242.
4. Bastien, "Differences", p. 48.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
18 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 19

que la mayoría de ellos se han establecido en areas urbanas donde operan Según Guamán Poma, los pobladores andinos reconocían la estacio-
clínicas herbolarias." nalidad de los patrones de enfermedad, anticipando el incremento de
Los Qollahuaya derivan sus conceptos de la fisiología humana de su aquellas enfermedades que eran típicas durante ciertos meses del año. Los
comprensión de la relación entre lo individual, el ayllu, y el medio am- aguaceros de Febrero traían escasez de alimentos, y muchos sobrevivían en
biente serrano en el que han vivido a lo largo de muchas generaciones. Así base de yuyos y frutas verdes:
como el ayllu controla la tierra a lo largo de un eje vertical envolviendo a
una variedad de zonas ecológicas y depende de la contribución de los pro- produciéndose diarreas y enfermedades graves del estómago que ocasionaban la
ductos de cada zona para la sobrevivencia de la comunidad, de la misma muerte, especialmente en los ancianos, ancianas y niños, no sólo por alimentarse con
manera el cuerpo es considerado como un eje vertical con tres niveles por esta comida y fruta verde sino también porque con el hambre todo el mal humor del
13
los cuales la sangre y la grasa fluyen del centro a la periferia. Bastien expli- cuerpo se juntaba con el vapor de la tierra abundante en este tiempo.
ca que según esta concepción el cuerpo es básicamente un sistema hidráu-
lico con procesos de destilación, circulación y eliminación de líquidos que Durante los meses secos de Junio y Julio, ciertas enfermedades se
operan por fuerzas centrípetas y centrífugas.9 Los ayllus, interdependien- acrecentaban. El mes de Julio era considerado especialmente insalubre
tes por los lazos de reciprocidad que mantienen entre ellos, actúan de una porque "durante este mes, el clima se va haciendo templado y suave, pero
manera parecida a las partes del cuerpo que están interrelacionadas y cuen- en cambio se desarrollan muchas enfermedades que atacan la salud de
tan con el sustento del sonco (corazón) que comprime y destila los tres grandes, ricos, mujeres y niños."14
fluidos de la vida; aire, sangre y grasa.10 Guamán Poma también enfatizaba la centralidad de la noción de ba-
Otras fuentes sobre este tema que muchos estudiosos han ignorado lance en el pensamiento médico Inca. Los Incas creyeron que el balance
son las crónicas del siglo XVI. A pesar que los conceptos de los Incas so- humoral con moderación en la dieta y en la conducta aseguraba una vida
bre la salud y la enfermedad no ocupan un lugar central en estos trabajos, larga y feliz. Debido a que ciertos alimentos y actividades perturbaban los
estos temas aparecen registrados ocasionalmente. Al discutir las prácticas sistemas biológicos y comunitarios, las estructuras sociales debían proscri-
curativas de los Incas, Garcilazo de la Vega incluyó los términos quechuas bir ciertas acciones en las dietas y en las conductas:
para fiebre (rupa) y escalofríos (chucchu). Según Garcilazo, la población
Los incas, señores principales, indios particulares y la gente antigua de estos reinos,
temía estas enfermedades, al menos en parte, por los efectos alternados de
pudieron vivir con salud muchos años, alcanzando muchos hasta la edad de 150 a
calor y frío.11 Referencias similares a clasificaciones de frío y calor también
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

200 años, porque tuvieron una regla de vivir y criar muy ordenada y metódica. A
existen para México del siglo XVI, donde los españoles se percataron que sus hijos cuando estos eran muchachos no les dejaban comer cosas grasosas, dulces,
los nativos "no podían explicar las propiedades de las plantas medicinales sebo, miel, chicha, no se sangraban hasta tener 50 años; en cambio acostumbraban
de ninguna otra manera."12 Estas evidencias apoyan el punto de vista de tomar purgante Bilcaturi cada mes... De este modo, pudieron mantenerse con salud
que la población precolombina habría formulado sistemas efectivos de cla- y prolongar sus vida.
15

sificación basados en las propiedades de frío y caliente, y nos brindan más


indicios de que el sistema humoral se desarrolló independientemente en La administración regular de purgantes, considerados más como una
las Américas. medicina preventiva que como una cura, desbloqueaban el ciclo físiológi-

8. Bastien, "Qollahuaya-Andean body concepts: a topographical-hydraulic rnodel of 13. Felipe Guamán Poma de Ayala, La nueva crónica y buen gobierno, 3 vals. (Lima:
physiology", American Anthropologist 87 (1985): 595-611. Ed. Cultura, 1956), I: 168. La utilización de Guarnán Poma del término "humor" así como
9. Ibid., pp. 595-596. su referencia al "vapor de la tierra" sugiere que combinaba elementos humorales andinos y
10. Ibid., p. 598. europeos.
11. Garcilaso de la Vega, Royal commentaries of the Incas, 2 vols, (Austin: Univ. of Texas 14. Guamán Poma, La nueva crónica, 1: 175.
Press, 1966), I: 122. 15. Ibid, I: 89.
12. López Austin, The Human body, I: 274.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
18 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 19

que la mayoría de ellos se han establecido en areas urbanas donde operan Según Guamán Poma, los pobladores andinos reconocían la estacio-
clínicas herbolarias." nalidad de los patrones de enfermedad, anticipando el incremento de
Los Qollahuaya derivan sus conceptos de la fisiología humana de su aquellas enfermedades que eran típicas durante ciertos meses del año. Los
comprensión de la relación entre lo individual, el ayllu, y el medio am- aguaceros de Febrero traían escasez de alimentos, y muchos sobrevivían en
biente serrano en el que han vivido a lo largo de muchas generaciones. Así base de yuyos y frutas verdes:
como el ayllu controla la tierra a lo largo de un eje vertical envolviendo a
una variedad de zonas ecológicas y depende de la contribución de los pro- produciéndose diarreas y enfermedades graves del estómago que ocasionaban la
ductos de cada zona para la sobrevivencia de la comunidad, de la misma muerte, especialmente en los ancianos, ancianas y niños, no sólo por alimentarse con
manera el cuerpo es considerado como un eje vertical con tres niveles por esta comida y fruta verde sino también porque con el hambre todo el mal humor del
13
los cuales la sangre y la grasa fluyen del centro a la periferia. Bastien expli- cuerpo se juntaba con el vapor de la tierra abundante en este tiempo.
ca que según esta concepción el cuerpo es básicamente un sistema hidráu-
lico con procesos de destilación, circulación y eliminación de líquidos que Durante los meses secos de Junio y Julio, ciertas enfermedades se
operan por fuerzas centrípetas y centrífugas.9 Los ayllus, interdependien- acrecentaban. El mes de Julio era considerado especialmente insalubre
tes por los lazos de reciprocidad que mantienen entre ellos, actúan de una porque "durante este mes, el clima se va haciendo templado y suave, pero
manera parecida a las partes del cuerpo que están interrelacionadas y cuen- en cambio se desarrollan muchas enfermedades que atacan la salud de
tan con el sustento del sonco (corazón) que comprime y destila los tres grandes, ricos, mujeres y niños."14
fluidos de la vida; aire, sangre y grasa.10 Guamán Poma también enfatizaba la centralidad de la noción de ba-
Otras fuentes sobre este tema que muchos estudiosos han ignorado lance en el pensamiento médico Inca. Los Incas creyeron que el balance
son las crónicas del siglo XVI. A pesar que los conceptos de los Incas so- humoral con moderación en la dieta y en la conducta aseguraba una vida
bre la salud y la enfermedad no ocupan un lugar central en estos trabajos, larga y feliz. Debido a que ciertos alimentos y actividades perturbaban los
estos temas aparecen registrados ocasionalmente. Al discutir las prácticas sistemas biológicos y comunitarios, las estructuras sociales debían proscri-
curativas de los Incas, Garcilazo de la Vega incluyó los términos quechuas bir ciertas acciones en las dietas y en las conductas:
para fiebre (rupa) y escalofríos (chucchu). Según Garcilazo, la población
Los incas, señores principales, indios particulares y la gente antigua de estos reinos,
temía estas enfermedades, al menos en parte, por los efectos alternados de
pudieron vivir con salud muchos años, alcanzando muchos hasta la edad de 150 a
calor y frío.11 Referencias similares a clasificaciones de frío y calor también

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


200 años, porque tuvieron una regla de vivir y criar muy ordenada y metódica. A
existen para México del siglo XVI, donde los españoles se percataron que sus hijos cuando estos eran muchachos no les dejaban comer cosas grasosas, dulces,
los nativos "no podían explicar las propiedades de las plantas medicinales sebo, miel, chicha, no se sangraban hasta tener 50 años; en cambio acostumbraban
de ninguna otra manera."12 Estas evidencias apoyan el punto de vista de tomar purgante Bilcaturi cada mes... De este modo, pudieron mantenerse con salud
que la población precolombina habría formulado sistemas efectivos de cla- y prolongar sus vida.
15

sificación basados en las propiedades de frío y caliente, y nos brindan más


indicios de que el sistema humoral se desarrolló independientemente en La administración regular de purgantes, considerados más como una
las Américas. medicina preventiva que como una cura, desbloqueaban el ciclo físiológi-

8. Bastien, "Qollahuaya-Andean body concepts: a topographical-hydraulic rnodel of 13. Felipe Guamán Poma de Ayala, La nueva crónica y buen gobierno, 3 vals. (Lima:
physiology", American Anthropologist 87 (1985): 595-611. Ed. Cultura, 1956), I: 168. La utilización de Guarnán Poma del término "humor" así como
9. Ibid., pp. 595-596. su referencia al "vapor de la tierra" sugiere que combinaba elementos humorales andinos y
10. Ibid., p. 598. europeos.
11. Garcilaso de la Vega, Royal commentaries of the Incas, 2 vols, (Austin: Univ. of Texas 14. Guamán Poma, La nueva crónica, 1: 175.
Press, 1966), I: 122. 15. Ibid, I: 89.
12. López Austin, The Human body, I: 274.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
20 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 21

ca para que los fluidos pudiesen recorrer sin obstáculos todo el cuerpo. Los había producido la enfermedad y a que la curación requería de un conoci-
Incas recurrían a un sangrado menos frecuente que el que practicaron los miento complementario de fisiología, botánica, y cosmología, aquellos
españoles, pero cuando era necesario abrían una vena cercana al lugar del que practicaban las artes curativas generalmente se especializaban en una
dolor.16 De esta manera, sangrar era también considerado como una manera técnica en particular.
de restaurar el balance del sistema biológico. Según el Padre Pablo Joseph de Arriaga, cuyo estudio de la idolatría
Los conceptos de balance y reciprocidad eran atributos deseables apli- indígena en el Perú fue publicado en 1621, los socayac usaban granos de
cados no sólo a la salud de los individuos sino también a las comunidades y maíz para adivinar las causas de la enfermedades.18 Arriaga también registró
al universo en general. Cualquier ruptura de las normas culturales que que muchos curanderos eran llamados ambicamayos, expertos en el uso de
alterasen las relaciones entre lo humano, lo natural y lo espiritual tenía se- remedios basados en hierbas.19 Algunos administraban alucinógenos a sí
rias implicaciones para la sociedad entera, y la enfermedad o desastres na- mismos y a sus pacientes para poder visualizar la causa de la dolencia,
turales eran comúnmente considerados como la consecuencia directa de mientras que otros hablaban con los espíritus que vivían en los sueños de
tales rupturas. Por lo tanto, los des balances en los mundos naturales y so- sus pacientes para poder determinar la causa. Todavía otros practicaban la
brenaturales llevaban a estallidos de enfermedad que se manifestaban como adivinación a través del uso de serpientes, mariposas, rocas, cuyes, y otros
des balances en el cuerpo humano. objetos.20 Según Guamán Poma, los circa (sangradores) y los quichicaun
Estas creencias fueron también funcionales para objetivos políticos, en (cirujanos) también realizaban importantes funciones en el cuidado de la
el sentido que enmarcaban la conducta y de esta manera ayudaban a salud entre las comunidades nativas de todos los Andes.21
perpetuar la estructura jerárquica de las sociedades campesinas. E. N. An- Sin embargo, no todos los practicantes utilizaban sus habilidades para
derson considera que la teoría médica humoral encaja muy bien con el or- curar. Arriaga denunció que algunos poseían conocimientos especiales so-
den social de civilizaciones campesinas antiguas (Mediterráneo, Aztecas, bre los venenos y que los que usaban para matar a sus enemigos.22 La po-
Chinas, Hindus, etc.) donde e! control del poder centralizado es legitimado blación temía tanto el poder de estos hampicoc que por muchos años
a través de frecuentes invocaciones a una ideología de armonía social,
balance, statu quo, y obediencia.17 Es evidente que la ideología del balance sólo el Inca tenía estos hechiceros y ninguno otro pudo tenerlos, porque todo indio que
y la reciprocidad sirvieron e! mismo propósito social y político en los An- usaba o tenía veneno o ponzoña cm muerto inmediatamente, siendo apedreado jun-
des, alcanzando su apogeo en la altamente centralizada estructura imperial tamente con todos los de su generación, no quedando ninguno de sus parientes, sino
23
los que fuesen niños de teta.
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

del Estado incaico.

Otros mataban comiendo el alma de sus víctimas. Un hombre explicó


CURACIÓN, RITUAL Y SIGNIFICADO que, después de perder su granja se comió al hijo del hombre que tomó su
tierra. Según Arriaga "Y es cosa cierta que entendiendo cualquier enojo, le
Debido a que todas las enfermedades resultaban de des balances cós- vengan en comerse unos a otros los hijos, matándolos del modo sobredi-
micos y biológicos, las curaciones sólo podían ser efectuadas restaurando el
sistema a un estado de equilibrio a través de la intervención humana y del
uso de plantas medicinales, rituales y ofrendas a los dioses. Debido a la
18. Pablo Joseph de Amaga, La Extirpación de la idolatría en el Perú (Lima: Imp. San-
necesidad de conocer las particularidades del medio ambiente en que se rnarti y Cia., 1920), p. 34.
19. Ibid., p. 114.
20. Guamán Poma, La nueva crónica, I: 200-201, y Silvio Luis Haro Alvear, Shama-
mismo y farmacopea en el reino de Quito (Quito: Tall. Minera, 1971), pp. 6-8.
16. Garcilaso, Royal commentaries; I: 120-122. 21. Guamán Poma, La nueva coronica, I: 136.
17. E.N. Anderson, "Why is humoral medicine so popular?", Social Science and Medici- 22. Amaga, Extirpación, pp. 38-39.
ne 25 (1987): 331-337. 23. Guamán Poma, La nueva coronica, I: 196.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
20 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 21

ca para que los fluidos pudiesen recorrer sin obstáculos todo el cuerpo. Los había producido la enfermedad y a que la curación requería de un conoci-
Incas recurrían a un sangrado menos frecuente que el que practicaron los miento complementario de fisiología, botánica, y cosmología, aquellos
españoles, pero cuando era necesario abrían una vena cercana al lugar del que practicaban las artes curativas generalmente se especializaban en una
dolor.16 De esta manera, sangrar era también considerado como una manera técnica en particular.
de restaurar el balance del sistema biológico. Según el Padre Pablo Joseph de Arriaga, cuyo estudio de la idolatría
Los conceptos de balance y reciprocidad eran atributos deseables apli- indígena en el Perú fue publicado en 1621, los socayac usaban granos de
cados no sólo a la salud de los individuos sino también a las comunidades y maíz para adivinar las causas de la enfermedades.18 Arriaga también registró
al universo en general. Cualquier ruptura de las normas culturales que que muchos curanderos eran llamados ambicamayos, expertos en el uso de
alterasen las relaciones entre lo humano, lo natural y lo espiritual tenía se- remedios basados en hierbas.19 Algunos administraban alucinógenos a sí
rias implicaciones para la sociedad entera, y la enfermedad o desastres na- mismos y a sus pacientes para poder visualizar la causa de la dolencia,
turales eran comúnmente considerados como la consecuencia directa de mientras que otros hablaban con los espíritus que vivían en los sueños de
tales rupturas. Por lo tanto, los des balances en los mundos naturales y so- sus pacientes para poder determinar la causa. Todavía otros practicaban la
brenaturales llevaban a estallidos de enfermedad que se manifestaban como adivinación a través del uso de serpientes, mariposas, rocas, cuyes, y otros
des balances en el cuerpo humano. objetos.20 Según Guamán Poma, los circa (sangradores) y los quichicaun
Estas creencias fueron también funcionales para objetivos políticos, en (cirujanos) también realizaban importantes funciones en el cuidado de la
el sentido que enmarcaban la conducta y de esta manera ayudaban a salud entre las comunidades nativas de todos los Andes.21
perpetuar la estructura jerárquica de las sociedades campesinas. E. N. An- Sin embargo, no todos los practicantes utilizaban sus habilidades para
derson considera que la teoría médica humoral encaja muy bien con el or- curar. Arriaga denunció que algunos poseían conocimientos especiales so-
den social de civilizaciones campesinas antiguas (Mediterráneo, Aztecas, bre los venenos y que los que usaban para matar a sus enemigos.22 La po-
Chinas, Hindus, etc.) donde e! control del poder centralizado es legitimado blación temía tanto el poder de estos hampicoc que por muchos años
a través de frecuentes invocaciones a una ideología de armonía social,
balance, statu quo, y obediencia.17 Es evidente que la ideología del balance sólo el Inca tenía estos hechiceros y ninguno otro pudo tenerlos, porque todo indio que
y la reciprocidad sirvieron e! mismo propósito social y político en los An- usaba o tenía veneno o ponzoña cm muerto inmediatamente, siendo apedreado jun-
des, alcanzando su apogeo en la altamente centralizada estructura imperial tamente con todos los de su generación, no quedando ninguno de sus parientes, sino
23
los que fuesen niños de teta.

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


del Estado incaico.

Otros mataban comiendo el alma de sus víctimas. Un hombre explicó


CURACIÓN, RITUAL Y SIGNIFICADO que, después de perder su granja se comió al hijo del hombre que tomó su
tierra. Según Arriaga "Y es cosa cierta que entendiendo cualquier enojo, le
Debido a que todas las enfermedades resultaban de des balances cós- vengan en comerse unos a otros los hijos, matándolos del modo sobredi-
micos y biológicos, las curaciones sólo podían ser efectuadas restaurando el
sistema a un estado de equilibrio a través de la intervención humana y del
uso de plantas medicinales, rituales y ofrendas a los dioses. Debido a la
18. Pablo Joseph de Amaga, La Extirpación de la idolatría en el Perú (Lima: Imp. San-
necesidad de conocer las particularidades del medio ambiente en que se rnarti y Cia., 1920), p. 34.
19. Ibid., p. 114.
20. Guamán Poma, La nueva crónica, I: 200-201, y Silvio Luis Haro Alvear, Shama-
mismo y farmacopea en el reino de Quito (Quito: Tall. Minera, 1971), pp. 6-8.
16. Garcilaso, Royal commentaries; I: 120-122. 21. Guamán Poma, La nueva coronica, I: 136.
17. E.N. Anderson, "Why is humoral medicine so popular?", Social Science and Medici- 22. Amaga, Extirpación, pp. 38-39.
ne 25 (1987): 331-337. 23. Guamán Poma, La nueva coronica, I: 196.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
22 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 23

cho, que ellos llaman comérselos."24 Otros practicaban rituales utilizando estas procesiones también podían servir para una función preventiva.
sapos y culebras o pedazos de "hilo torcido hasta el lado izquierdo" para Cada año durante el mes de setiembre, se celebraba la citua, una de las
inducir la enfermedad.25 cuatro fiestas más importantes del calendario Inca. Según Garcilazo de la
Frecuentemente, los procesos de curación incluían un acto de purifi- Vega, la citua fue una ocasión especial para la purificación que brindaba a
cación o limpieza, como el lavado, la succión o la frotación para expulsar la los pobladores la oportunidad de eliminar a sus comunidades de todas las
enfermedad del cuerpo. En otras instancias, la enfermedad era transferida a enfermedades.30 En preparación a esta fiesta, se lavaban y se limpiaban las
un objeto que luego era deshechado. calles.31 Luego de un período de ayuno y abstinencia sexual, las familias se
juntaban para bañarse y frotar sus cuerpos con pan, el cual se consideraba
Cuando están enfermos, los hechizeros les mandan hechar maíz blanco en el camino que absorbía la enfermedad y la removía del cuerpo. Al mismo tiempo en
real, para que los pasajeros se lleven la enfermedad. Otras vezes va el hechizero a la el Cusco, cuatro miembros de la familia real Inca corrían desde el centro
cumbre del cerro más cercano, y con una honda le apedrea muy de propósito, queján-
dose de que ella causa aquella enfermedad, y pidiéndole la quite. Usan el lavar el
de la ciudad, ahuyentando a las enfermedades que amenazaban a la pobla-
enfermo con chicha, y refreganle con maíz blanco, para el mismo eftcto.
26 ción. La ceremonia continuaba la noche siguiente cuando unas antorchas
eran llevadas a través de la ciudad con el mismo propósito. 32
Determinar la causa de la enfermedad o atribuir la culpa a alguna enti- Todas estas medidas ayudaron a los pobladores andinos a confrontar
dad externa fue un componente importante en el proceso de curación porque y manejar las diversas enfermedades que los atacaban. Pero la relación en-
permitió desahogar el enojo y frustración de la víctima y transferir la tre seres humanos y enfermedad estaba a punto de cambiar. Con la llegada
responsabilidad de un problema a otra persona, animal u objeto. Una vez de los españoles y de las infecciones del viejo mundo, una mayor y más
que la causa era identificada podían tomarse las acciones más apropiadas. devastadora variedad de enfermedades surgió. En la destrucción que
Frecuentemente, durante la ceremonia ritual participaba la comunidad en- acompañó y siguió a la conquista española las sociedades indígenas mos-
tera en una noche de ofrendas, bailes, cantos y bebidas, es decir lo que hoy traron la fragilidad de sus sistemas immunológicos.
en día podría considerarse como "una forma de terapia de apoyo."27 Muchas
veces estas demostraciones públicas de apoyo e interés animaban a la CONCEPTOS CAMBIANTES DE LA ENFERMEDAD EN LA
persona enferma y reforzaban sus lazos con la comunidad. La participación SOCIEDAD NATIVA
de los pacientes en su propio tratamiento fue otro aspecto importante del
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

proceso de curación porque permitía al enfermo tener algún grado de En muchos aspectos, las creencias de los pobladores andinos con res-
control sobre su vida y su cuerpo.28 pecto a la salud y a la enfermedad, así como con respecto a sus prácticas
Durante las epidemias, eran frecuentes la organización de procesiones médicas concretas no se diferenciaron radicalmente de aquellas de los eu-
de hombres armados que marchaban a través de la comunidad en una de- ropeos. Ambos sistemas auspiciaban conceptos de balance y moderación
mostración de fuerza dirigida a ahuyentar a la enfermedad.29 Asimismo, como maneras de mantener la salud y en ambos se utilizaban sistemas de
clasificación que eran humorales en su naturaleza básica. Asimismo, ambos,
europeos e indígenas, se apoyaron en los servicios de individuos es-
pecialmente entrenados que eran expertos en el uso de plantas medicinales
24. Aniaga, Extirpación, p. 40.
25. Guarnán Poma, La nueva coronica, I: 196.
26. Aniaga, Extirpación, p. 85.
27. "Velan toda la noche, cantan y beben por la salud de los enfermos y lo mismo ha-
cen cuando hay peste." Guarnán Poma, La nueva coronica, I: 204, y Bastien, Healers, p. 38.
28. Un estudio sostiene que los curanderos logran reducir los factores sicológicos agra-
vantes. Donald Joralemon, "The role of hallucinogenic drugs and sensory stimuli in Peruvian 30. Garcilaso, Royal commentaries, I: 413.
ritual healing", Culture, Medicine, and Psychiatry 8 (1984): 400-430. 31. Guamán Poma, La nueva coronica, I: 177.
29. Guamán Poma, La nueva coronica, I: 205. 32. Garcilaso, Royal commentaries, I: 413417.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
22 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 23

cho, que ellos llaman comérselos."24 Otros practicaban rituales utilizando estas procesiones también podían servir para una función preventiva.
sapos y culebras o pedazos de "hilo torcido hasta el lado izquierdo" para Cada año durante el mes de setiembre, se celebraba la citua, una de las
inducir la enfermedad.25 cuatro fiestas más importantes del calendario Inca. Según Garcilazo de la
Frecuentemente, los procesos de curación incluían un acto de purifi- Vega, la citua fue una ocasión especial para la purificación que brindaba a
cación o limpieza, como el lavado, la succión o la frotación para expulsar la los pobladores la oportunidad de eliminar a sus comunidades de todas las
enfermedad del cuerpo. En otras instancias, la enfermedad era transferida a enfermedades.30 En preparación a esta fiesta, se lavaban y se limpiaban las
un objeto que luego era deshechado. calles.31 Luego de un período de ayuno y abstinencia sexual, las familias se
juntaban para bañarse y frotar sus cuerpos con pan, el cual se consideraba
Cuando están enfermos, los hechizeros les mandan hechar maíz blanco en el camino que absorbía la enfermedad y la removía del cuerpo. Al mismo tiempo en
real, para que los pasajeros se lleven la enfermedad. Otras vezes va el hechizero a la el Cusco, cuatro miembros de la familia real Inca corrían desde el centro
cumbre del cerro más cercano, y con una honda le apedrea muy de propósito, queján-
dose de que ella causa aquella enfermedad, y pidiéndole la quite. Usan el lavar el
de la ciudad, ahuyentando a las enfermedades que amenazaban a la pobla-
enfermo con chicha, y refreganle con maíz blanco, para el mismo eftcto.
26 ción. La ceremonia continuaba la noche siguiente cuando unas antorchas
eran llevadas a través de la ciudad con el mismo propósito. 32
Determinar la causa de la enfermedad o atribuir la culpa a alguna enti- Todas estas medidas ayudaron a los pobladores andinos a confrontar
dad externa fue un componente importante en el proceso de curación porque y manejar las diversas enfermedades que los atacaban. Pero la relación en-
permitió desahogar el enojo y frustración de la víctima y transferir la tre seres humanos y enfermedad estaba a punto de cambiar. Con la llegada
responsabilidad de un problema a otra persona, animal u objeto. Una vez de los españoles y de las infecciones del viejo mundo, una mayor y más
que la causa era identificada podían tomarse las acciones más apropiadas. devastadora variedad de enfermedades surgió. En la destrucción que
Frecuentemente, durante la ceremonia ritual participaba la comunidad en- acompañó y siguió a la conquista española las sociedades indígenas mos-
tera en una noche de ofrendas, bailes, cantos y bebidas, es decir lo que hoy traron la fragilidad de sus sistemas immunológicos.
en día podría considerarse como "una forma de terapia de apoyo."27 Muchas
veces estas demostraciones públicas de apoyo e interés animaban a la CONCEPTOS CAMBIANTES DE LA ENFERMEDAD EN LA
persona enferma y reforzaban sus lazos con la comunidad. La participación SOCIEDAD NATIVA
de los pacientes en su propio tratamiento fue otro aspecto importante del

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


proceso de curación porque permitía al enfermo tener algún grado de En muchos aspectos, las creencias de los pobladores andinos con res-
control sobre su vida y su cuerpo.28 pecto a la salud y a la enfermedad, así como con respecto a sus prácticas
Durante las epidemias, eran frecuentes la organización de procesiones médicas concretas no se diferenciaron radicalmente de aquellas de los eu-
de hombres armados que marchaban a través de la comunidad en una de- ropeos. Ambos sistemas auspiciaban conceptos de balance y moderación
mostración de fuerza dirigida a ahuyentar a la enfermedad.29 Asimismo, como maneras de mantener la salud y en ambos se utilizaban sistemas de
clasificación que eran humorales en su naturaleza básica. Asimismo, ambos,
europeos e indígenas, se apoyaron en los servicios de individuos es-
pecialmente entrenados que eran expertos en el uso de plantas medicinales
24. Aniaga, Extirpación, p. 40.
25. Guarnán Poma, La nueva coronica, I: 196.
26. Aniaga, Extirpación, p. 85.
27. "Velan toda la noche, cantan y beben por la salud de los enfermos y lo mismo ha-
cen cuando hay peste." Guarnán Poma, La nueva coronica, I: 204, y Bastien, Healers, p. 38.
28. Un estudio sostiene que los curanderos logran reducir los factores sicológicos agra-
vantes. Donald Joralemon, "The role of hallucinogenic drugs and sensory stimuli in Peruvian 30. Garcilaso, Royal commentaries, I: 413.
ritual healing", Culture, Medicine, and Psychiatry 8 (1984): 400-430. 31. Guamán Poma, La nueva coronica, I: 177.
29. Guamán Poma, La nueva coronica, I: 205. 32. Garcilaso, Royal commentaries, I: 413417.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
24 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 25

y otras artes curativas. El contacto entre las dos culturas a partir de 1492 cas.33 Es muy probable que los nativos del Ecuador y de otras partes de los
conllevó algunas diferencias sustanciales en las concepciones españolas y Andes se comportaran de la misma manera con la esperanza de evitar
americanas sobre la salud y la enfermedad. futuros brotes de enfermedad.
Mientras que el efecto de más largo plazo del descubrimiento de las Pero el Dios de los cristianos también envió la enfermedad para casti-
Américas en la medicina europea fue la introducción de una serie de plantas gar a aquellos que rehusaban rendirle culto. Curas católicos, enviados por
medicinales (por ejemplo, con respecto a la quinina véase en este mismo todo el virreinato para congregar y convertir a la población nativa durante el
volumen el artículo de Eduardo Estrella) hasta entonces desconocidas en el siglo XVI, predicaban que su Dios era responsable por las epidemias de-
viejo mundo, el descubrimiento alteró los conceptos de los indígenas vastadoras. En ese sentido, los residentes nativos de los Andes se encon-
americanos de la enfermedad en formas mucho más significativas. Es evi- traron atrapados, por que si ignoraban a sus huacas y adoptaban el dios de
dente que hacia el siglo XVII, la forma en que las sociedades indígenas en- los europeos, podían sufrir las consecuencias. Por otro lado, si dejaban sus
tendían e interpretaban la etiología de la enfermedad había cambiado sig- costumbres tradicionales, los españoles y el "dios cristiano" iba a castigarlos
nificativamente en relación a la causalidad existente antes del contacto con con toda seguridad.
los europeos. Paradójicamente, la evidencia documental sugiere que las A pesar de todo, la evidencia reunida por los españoles a lo largo de los
prácticas curativas nativas habían cambiado muy poco. siglos XVI y XVII indica claramente que la mayoría de los indios no
La introducción de gérmenes pátogenos del viejo mundo y la subsi- abandonaron sus creencias religiosas tradicionales. En las áreas más remo-
guiente llegada del cristianismo forzaron a las sociedades nativas a reeva- tas donde los curas católicos rara vez se aventuraban, las comunidades na-
luar y reinterpretar su estructura cosmológica. Con la incorporación de las tivas fueron prácticamente dejadas a su suerte y siguieron practicando ri-
creencias cristianas en la visión del mundo andino, los conceptos nativos tuales antiguos. En las regiones más cercanas al área de influencia europea,
con respecto a la causa de la enfermedad cambiaron. Debido a que dos los oficiales y el clero exigieron la participación indígena en las actividades
grupos de divinidades poseían el efecto potencial de infligir la enfermedad, de la iglesia, especialmente en el pago del diezmo. Sin embargo, aún en
ambos tenían que ser consultados y dos tipos distintos de rituales religiosos estos casos ya pesar de las exhibiciones públicas de piedad cristiana, mu-
debían ser seguidos. Como resultado, fue cada vez más difícil para las chos indígenas continuaron adorando a sus huacas en secreto.
comunidades nativas y los individuos mantener el sentido del balance que Aun cuando la política colonial claramente prohibía la continuación de
había sido central hasta antes de la llegada de los europeos. la práctica de la religión nativa, ello no evitó que en muchas áreas, oficiales
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

Según la percepción de los pobladores andinos, la devastación produ- locales permitieran a las comunidades indígenas llevar adelante sus ceremo-
cida por las epidemias de viruela, sarampión y de las otras enfermedades nias de una manera sigilosa. A pesar que tal tolerancia era limitada, este he-
que llegaron con los españoles eran directamente atribuibles a los desba- cho ayudó a legitimizar la autoridad española entre la población indígena. 34
lances resultantes del colonialismo europeo. Los pobladores andinos ha- La legislación con respecto a materias médicas permaneció ambivalente, al
bían reconocido por mucho tiempo a la cólera divina entre las varias cau- menos durante la primera mitad del siglo XVII. Los oficiales y médicos es-
sas posibles de enfermedad. Durante el período precolombino, se conside- pañoles reconocieron el valor de la farmacopea del nuevo mundo y se es-
raba que los conflictos entre individuos o el rompimiento de tabus podían forzaron en aprender las muchas propiedades de las plantas medicinales de
manifestarse como dolencias. Sin embargo, luego de la conquista la retri- los curanderos nativos. Aunque las autoridades coloniales decretaron ins-
bución divina se convirtió en la explicación primaria de la enfermedad. Se- trucciones específicas dirigidas a eliminar procedimientos que considera-
gún esta creencia, los antiguos dioses de los Andes enviaban la enferme-
dad y la muerte para castigar a aquellos que los habían abandonado por el
dios de los europeos. Karen Spalding y George Urioste han observado 33. Karen Spalding, Huarochiri, An Andean Society Under Inca and Spanish Rule (Stan-
que en la provincia de Huarochirí, ubicada en los Andes centrales, las epi- ford: Stanford Univ. Press, 1984), p. 247 y Urioste, "Sickness and death", pp. 13-14.
34. Steve J. Steen, Resistance, Rebellion, and Consciousness in the Andean Peasant World,
demias del siglo XVI provocaron la renovación de la adoración de las hua- 18th to 20th Centuries (Madison: Univ. of Wisconsin Press, 1987), p. 144.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
24 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 25

y otras artes curativas. El contacto entre las dos culturas a partir de 1492 cas.33 Es muy probable que los nativos del Ecuador y de otras partes de los
conllevó algunas diferencias sustanciales en las concepciones españolas y Andes se comportaran de la misma manera con la esperanza de evitar
americanas sobre la salud y la enfermedad. futuros brotes de enfermedad.
Mientras que el efecto de más largo plazo del descubrimiento de las Pero el Dios de los cristianos también envió la enfermedad para casti-
Américas en la medicina europea fue la introducción de una serie de plantas gar a aquellos que rehusaban rendirle culto. Curas católicos, enviados por
medicinales (por ejemplo, con respecto a la quinina véase en este mismo todo el virreinato para congregar y convertir a la población nativa durante el
volumen el artículo de Eduardo Estrella) hasta entonces desconocidas en el siglo XVI, predicaban que su Dios era responsable por las epidemias de-
viejo mundo, el descubrimiento alteró los conceptos de los indígenas vastadoras. En ese sentido, los residentes nativos de los Andes se encon-
americanos de la enfermedad en formas mucho más significativas. Es evi- traron atrapados, por que si ignoraban a sus huacas y adoptaban el dios de
dente que hacia el siglo XVII, la forma en que las sociedades indígenas en- los europeos, podían sufrir las consecuencias. Por otro lado, si dejaban sus
tendían e interpretaban la etiología de la enfermedad había cambiado sig- costumbres tradicionales, los españoles y el "dios cristiano" iba a castigarlos
nificativamente en relación a la causalidad existente antes del contacto con con toda seguridad.
los europeos. Paradójicamente, la evidencia documental sugiere que las A pesar de todo, la evidencia reunida por los españoles a lo largo de los
prácticas curativas nativas habían cambiado muy poco. siglos XVI y XVII indica claramente que la mayoría de los indios no
La introducción de gérmenes pátogenos del viejo mundo y la subsi- abandonaron sus creencias religiosas tradicionales. En las áreas más remo-
guiente llegada del cristianismo forzaron a las sociedades nativas a reeva- tas donde los curas católicos rara vez se aventuraban, las comunidades na-
luar y reinterpretar su estructura cosmológica. Con la incorporación de las tivas fueron prácticamente dejadas a su suerte y siguieron practicando ri-
creencias cristianas en la visión del mundo andino, los conceptos nativos tuales antiguos. En las regiones más cercanas al área de influencia europea,
con respecto a la causa de la enfermedad cambiaron. Debido a que dos los oficiales y el clero exigieron la participación indígena en las actividades
grupos de divinidades poseían el efecto potencial de infligir la enfermedad, de la iglesia, especialmente en el pago del diezmo. Sin embargo, aún en
ambos tenían que ser consultados y dos tipos distintos de rituales religiosos estos casos ya pesar de las exhibiciones públicas de piedad cristiana, mu-
debían ser seguidos. Como resultado, fue cada vez más difícil para las chos indígenas continuaron adorando a sus huacas en secreto.
comunidades nativas y los individuos mantener el sentido del balance que Aun cuando la política colonial claramente prohibía la continuación de
había sido central hasta antes de la llegada de los europeos. la práctica de la religión nativa, ello no evitó que en muchas áreas, oficiales

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


Según la percepción de los pobladores andinos, la devastación produ- locales permitieran a las comunidades indígenas llevar adelante sus ceremo-
cida por las epidemias de viruela, sarampión y de las otras enfermedades nias de una manera sigilosa. A pesar que tal tolerancia era limitada, este he-
que llegaron con los españoles eran directamente atribuibles a los desba- cho ayudó a legitimizar la autoridad española entre la población indígena. 34
lances resultantes del colonialismo europeo. Los pobladores andinos ha- La legislación con respecto a materias médicas permaneció ambivalente, al
bían reconocido por mucho tiempo a la cólera divina entre las varias cau- menos durante la primera mitad del siglo XVII. Los oficiales y médicos es-
sas posibles de enfermedad. Durante el período precolombino, se conside- pañoles reconocieron el valor de la farmacopea del nuevo mundo y se es-
raba que los conflictos entre individuos o el rompimiento de tabus podían forzaron en aprender las muchas propiedades de las plantas medicinales de
manifestarse como dolencias. Sin embargo, luego de la conquista la retri- los curanderos nativos. Aunque las autoridades coloniales decretaron ins-
bución divina se convirtió en la explicación primaria de la enfermedad. Se- trucciones específicas dirigidas a eliminar procedimientos que considera-
gún esta creencia, los antiguos dioses de los Andes enviaban la enferme-
dad y la muerte para castigar a aquellos que los habían abandonado por el
dios de los europeos. Karen Spalding y George Urioste han observado 33. Karen Spalding, Huarochiri, An Andean Society Under Inca and Spanish Rule (Stan-
que en la provincia de Huarochirí, ubicada en los Andes centrales, las epi- ford: Stanford Univ. Press, 1984), p. 247 y Urioste, "Sickness and death", pp. 13-14.
34. Steve J. Steen, Resistance, Rebellion, and Consciousness in the Andean Peasant World,
demias del siglo XVI provocaron la renovación de la adoración de las hua- 18th to 20th Centuries (Madison: Univ. of Wisconsin Press, 1987), p. 144.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
26 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 27

ban inaceptables, la escasez de doctores entrenados en Europa los forzó a nará el Cura de este pueblo el modo con que curan que sean ageno de toda supersti-
38
tolerar la práctica de los curanderos indígenas. Según Arriaga: ción.

Muchos de los Hechizeros, son Ambicamayos, romo ellos llaman, o curanderos, pero Sin embargo, los esfuerzos de Arriaga y de otros que intentaron extir-
con muchas supersticiones, e idolatrías que preceden a los curas; y se procura que los par las prácticas de idolatría de entre los indígenas andinos fueron un fra-
curas, tengan examinados, y bien instruidos, los que han de curar para que quitado caso total. En un texto de 1668, el Obispo de Quito Peña Montenegro,
lo que es bueno; como es el conocimiento y uso de algunas yerbas, y tú otros simples, de escribió que: "…a pesar que ellos han tenido por 135 años predicadores,
35
que suelen usar en sus enfermedades. maestros y curas que han tratado de eliminar sus errores, ellos no han sido
capaces de eliminarlos de sus corazones."39 Este Obispo que creía que
Arriaga recopiló una lista detallada de los diferentes tipos de curande- "desde tiempo inmemorial [los Indios] han estado adorando al demonio",
ros y adivinadores, que llamó "Ministros de la idolatría", y de los métodos estaba especialmente preocupado con el papel que la "memoria" jugaba en
usados por cada uno. El mismo aseguró que los "macsa" o "viha" eran "los la manutención de la continuidad de las prácticas y los rituales sanitarios.
más perjudiciales, porque son consultados para todas las cosas, y para que Por ello, el ordenó a sus curas que prohibieran estas actividades y, más aún,
también hablen con las Huacas, aunque no sean los que las guardan." 36 que destruyan "sus tambores, cabezas de venado [máscaras], y plumas,
La iglesia estaba también interesada en la eliminación de ciertas prác- porque estos son los instrumentos del demonio y traen la memoria del
ticas médicas indígenas. Por ejemplo, el ayuno jugó un papel importante paganismo."40
tanto en la prevención como en el tratamiento de la enfermedad antes de la Un sacerdote y naturalista del siglo XVII, el padre Bernabé Cobo, en-
conquista. Arriaga consideró el ayuno como un regreso al paganismo y tendió el papel de la memoria en la persistencia de la forma de vida tradi-
declaró: "de aquí en adelante los indios de este pueblo no ayunaren el ayu- cional. Al describir a los curanderos llamados camasca o soncoyoc escribió:
no, que solían a su modo gentilicio, no comiendo sal, ni agí; y al que que- "los cuales preguntados quien les dio o enseñó el oficio que usaban, los
brantarse esta constitución se procederé contra él, como contra relapso en la más daban por principal causa o respuesta haberlo sofiado." 41 En este
idolatría."37 Asimismo, la iglesia urgía a las autoridades prohibir los sa- caso, la memoria y los sueños estaban claramente interrelacionados. En re-
crificios con maíz, chicha, y otros ítems "cuando estaban enfermos" y cas- lación a este tema, Michel Taussig ha subrayado la ironía de la lucha de la
tigar a aquellos que persistían en esta práctica. Iglesia Católica contra estas 'memorias', una lucha que en realidad creaba
Arriaga concluyó su informe con una serie de regulaciones "Constitu- y fortalecía el surgimiento de una nueva fuerza social y la perpetuación de
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

ciones que deja el visitador en los pueblos para remedio de la extirpación de las creencias mitológicas.42
la idolatría." En estas regulaciones, además de las prohibiciones al alco- A pesar que los españoles nunca fueron capaces de eliminar las creen-
holismo, la danza, y a los sacrificios en ceremonias rituales, Arriaga impuso cias nativas y los rituales, y que sus persistentes esfuerzos sólo sirvieron
restricciones aún mayores a las existentes a la práctica de la medicina para incrementar la atracción y la fuerza de estos ritos, existieron severas
nativa: penas contra la práctica de ceremonias tradicionales que hicieron crecien-
temente peligroso la organización de estas. Para poder asegurar el secreto,
[De] aquí adelante los Indios Hechizeros ministros de Idolatría, por ningún modo muchas comunidades indígenas, especialmente aquellas cercanas a los cen-
curaran a los enfermos; por quanto la experiencia a ensenado, que quando curan
hazen idolatrar a los enfermos, y les confiesan sus pecados a su modo gentílico; y si
otros Indios uviere que sepan curar porque conocen las virtudes de las yerbas, exami-
38. Ibid. p. 204.
39. Peña Montenegro es citado en Michael Taussig, Shamanism, Colonialism, and the
Wild Man: A Study in Terror and Healing (Chicago: Univ. of Chicago Press, 1987), p. 376.
35. Arriaga, Extirpación, p. 114. 40. Taussig, Shamanism, pp. 376, 143.
36. Ibid., p. 33. 41. Cobo es citado en Arriaga, Extirpación, p. 34.
37. Ibid., p. 205. 42. Taussig, Shamanism, p. 143.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
26 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 27

ban inaceptables, la escasez de doctores entrenados en Europa los forzó a nará el Cura de este pueblo el modo con que curan que sean ageno de toda supersti-
38
tolerar la práctica de los curanderos indígenas. Según Arriaga: ción.

Muchos de los Hechizeros, son Ambicamayos, romo ellos llaman, o curanderos, pero Sin embargo, los esfuerzos de Arriaga y de otros que intentaron extir-
con muchas supersticiones, e idolatrías que preceden a los curas; y se procura que los par las prácticas de idolatría de entre los indígenas andinos fueron un fra-
curas, tengan examinados, y bien instruidos, los que han de curar para que quitado caso total. En un texto de 1668, el Obispo de Quito Peña Montenegro,
lo que es bueno; como es el conocimiento y uso de algunas yerbas, y tú otros simples, de escribió que: "…a pesar que ellos han tenido por 135 años predicadores,
35
que suelen usar en sus enfermedades. maestros y curas que han tratado de eliminar sus errores, ellos no han sido
capaces de eliminarlos de sus corazones."39 Este Obispo que creía que
Arriaga recopiló una lista detallada de los diferentes tipos de curande- "desde tiempo inmemorial [los Indios] han estado adorando al demonio",
ros y adivinadores, que llamó "Ministros de la idolatría", y de los métodos estaba especialmente preocupado con el papel que la "memoria" jugaba en
usados por cada uno. El mismo aseguró que los "macsa" o "viha" eran "los la manutención de la continuidad de las prácticas y los rituales sanitarios.
más perjudiciales, porque son consultados para todas las cosas, y para que Por ello, el ordenó a sus curas que prohibieran estas actividades y, más aún,
también hablen con las Huacas, aunque no sean los que las guardan." 36 que destruyan "sus tambores, cabezas de venado [máscaras], y plumas,
La iglesia estaba también interesada en la eliminación de ciertas prác- porque estos son los instrumentos del demonio y traen la memoria del
ticas médicas indígenas. Por ejemplo, el ayuno jugó un papel importante paganismo."40
tanto en la prevención como en el tratamiento de la enfermedad antes de la Un sacerdote y naturalista del siglo XVII, el padre Bernabé Cobo, en-
conquista. Arriaga consideró el ayuno como un regreso al paganismo y tendió el papel de la memoria en la persistencia de la forma de vida tradi-
declaró: "de aquí en adelante los indios de este pueblo no ayunaren el ayu- cional. Al describir a los curanderos llamados camasca o soncoyoc escribió:
no, que solían a su modo gentilicio, no comiendo sal, ni agí; y al que que- "los cuales preguntados quien les dio o enseñó el oficio que usaban, los
brantarse esta constitución se procederé contra él, como contra relapso en la más daban por principal causa o respuesta haberlo sofiado." 41 En este
idolatría."37 Asimismo, la iglesia urgía a las autoridades prohibir los sa- caso, la memoria y los sueños estaban claramente interrelacionados. En re-
crificios con maíz, chicha, y otros ítems "cuando estaban enfermos" y cas- lación a este tema, Michel Taussig ha subrayado la ironía de la lucha de la
tigar a aquellos que persistían en esta práctica. Iglesia Católica contra estas 'memorias', una lucha que en realidad creaba
Arriaga concluyó su informe con una serie de regulaciones "Constitu- y fortalecía el surgimiento de una nueva fuerza social y la perpetuación de

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


ciones que deja el visitador en los pueblos para remedio de la extirpación de las creencias mitológicas.42
la idolatría." En estas regulaciones, además de las prohibiciones al alco- A pesar que los españoles nunca fueron capaces de eliminar las creen-
holismo, la danza, y a los sacrificios en ceremonias rituales, Arriaga impuso cias nativas y los rituales, y que sus persistentes esfuerzos sólo sirvieron
restricciones aún mayores a las existentes a la práctica de la medicina para incrementar la atracción y la fuerza de estos ritos, existieron severas
nativa: penas contra la práctica de ceremonias tradicionales que hicieron crecien-
temente peligroso la organización de estas. Para poder asegurar el secreto,
[De] aquí adelante los Indios Hechizeros ministros de Idolatría, por ningún modo muchas comunidades indígenas, especialmente aquellas cercanas a los cen-
curaran a los enfermos; por quanto la experiencia a ensenado, que quando curan
hazen idolatrar a los enfermos, y les confiesan sus pecados a su modo gentílico; y si
otros Indios uviere que sepan curar porque conocen las virtudes de las yerbas, exami-
38. Ibid. p. 204.
39. Peña Montenegro es citado en Michael Taussig, Shamanism, Colonialism, and the
Wild Man: A Study in Terror and Healing (Chicago: Univ. of Chicago Press, 1987), p. 376.
35. Arriaga, Extirpación, p. 114. 40. Taussig, Shamanism, pp. 376, 143.
36. Ibid., p. 33. 41. Cobo es citado en Arriaga, Extirpación, p. 34.
37. Ibid., p. 205. 42. Taussig, Shamanism, p. 143.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
28 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 29

tras españoles de poder, escondieron sus huacas en localidades remotas, Durante la primera mitad del siglo XVIII, varios factores se combina-
lejos de las poblaciones que estas huacas protegían; y los nativos eran obli- ran para hacer la existencia más difícil tanto para los indígenas como indi-
gados a realizar largos viajes de peregrinación a través de grandes distan- viduos como para sus propias comunidades. En las sierras del Ecuador, la
cias para poder realizar sus ceremonias rituales. De esta manera, la canti- escasez de mano de obra que se había desarrollado como resultado de las
dad de tiempo dedicado a estas actividades disminuyó notablemente. La epidemias masivas y los desastres naturales de la década de 1690, llevó a
conservación del secreto de curar tambien significó que las habilidades de los oficiales coloniales, obrajeros, y hacendados a adoptar tácticas de ex-
los curanderos se hicieron menos visibles a la comunidad lo que les otor- plotación indígena aún más duras en su búsqueda desesperada por conseguir
gaba una aura misteriosa y furtiva que no había existido en el período pre- trabajadores. La negativa a corregir las listas de tributarios luego de la
colombino. muerte de aproximadamente 40 a 50 por ciento de la población nativa
El manto de ocultamiento que tiñó a las prácticas médicas nativas ha exacerbó aún más la carga del tributo y las obligaciones de la mita para los
incrementado la dificultad para entender la importancia de estas creencias hombres adultos que habían sobrevivido a los desastres. Al mismo tiempo,
y acciones en la sociedad colonial. Sin embargo, el número de procedi- la transformación de estas obligaciones en responsabilidades ya no co-
mientos legales contra los individuas acusados de hechicería e idolatría de- munales sino personales, un proceso iniciado por las reformas del Virrey
muestra que las creencias tradicionales médicas y religiosas continuaron Duque de la Palata durante la década de 1680, fragmentó los intereses de
jugando un papel importante en la vida de la comunidad a lo largo de grupo y aisló a los individuos. 44
todo el período colonial.43 El número rápidamente creciente de los mestizos, muchos de los cua-
Un hecho definitivo es que la naturaleza comunal de la medicina nati- les vivían en o cerca de las comunidades indígenas, socavó la unidad de la
va contribuyó al fortalecimiento de la sociedad indígena ante la presión de sociedad nativa. Su presencia, junto a la de un significativo número de fo-
las demandas de los europeos. El énfasis en la participación grupal en las rasteros (la denominación que recibían aquellos que no residían en sus co-
ceremonias rituales religiosas sirvió para que la población indígena se munidades de origen), sólo sirvió para aumentar las tensiones y conflictos
mantuviese unida en la defensa de los intereses y el bien común, permitió intracomunales sobre la distribución de los escasos recursos económicos y
la reafirmación de creencias primitivas, y promovió un sentido de solidari- del poder político. De esta manera, mientras que la composición de las
dad dentro del ayllu o del pueblo. Conforme el período colonial avanzaba, comunidades se hizo creciente mente diversa, los residentes nativos lucha-
la sobrevivencia de las tradiciones nativas jugó un rol cada vez más impor- ron para mantener su identidad separada y distinta de otros sectores de la
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

tante en la conservación de la misma sociedad indígena. sociedad colonial.


La represión política también se incrementó en un período marcado
por las reformas borbónicas de la corana española que intentaron asegurar
MEDICINA NATIVA Y RESISTENCIA POLÍTICA un mayor grado de control sobre todos los sectores de la sociedad, inclu-
yendo a la "república de los indios", que hasta entonces había disfrutado
Las implicaciones sociales y políticas de la enfermedad y de la cura- de una relativa autonomía. En respuesta, la oposición a la autoridad colo-
ción se hicieron claramente evidentes, especialmente durante el siglo nial se incrementó de una manera significativa en los Andes después de
XVIII cuando la recurrencia de las prácticas médicas y religiosas tradicio- 1700.45 En muchas áreas, la resistencia indígena asumió la forma de pro-
nales contribuyó a la lucha de la sociedad indígena por sobrevivir ante las
crecientes y severas imposiciones económicas y políticas de los españoles.

44. Con el fin de reactivar la minería el Virrey de la Palata exigió que los indígenas pa-
43. Véase Irene Silverblatt, Moon, Sun, and Witches: Gender Ideologies and Class in Inca gasen el tributo y la mita en su lugar de residencia y no en su lugar de origen. Jeffrey A.
and Colonial Perú (Princeton: Princeton Univ. Press, 1987), pp. 159-196; Spalding, Huaro- Cole, "Viceregal Persistence Versus Indian Mobility: The Impact of the Duque de la Palata's
chri pp. 252-268; y Frank Salornon, "Sharnanism and Polities in Late-Colonial Ecuador", Reform Program on Alto Peru, 1681-92", Latin American Research Review 10 (1984): 37-
American Ethnologist 10 (1983): 413-428. 56.
45. Stern, Resistance, p.34.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
28 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 29

tras españoles de poder, escondieron sus huacas en localidades remotas, Durante la primera mitad del siglo XVIII, varios factores se combina-
lejos de las poblaciones que estas huacas protegían; y los nativos eran obli- ran para hacer la existencia más difícil tanto para los indígenas como indi-
gados a realizar largos viajes de peregrinación a través de grandes distan- viduos como para sus propias comunidades. En las sierras del Ecuador, la
cias para poder realizar sus ceremonias rituales. De esta manera, la canti- escasez de mano de obra que se había desarrollado como resultado de las
dad de tiempo dedicado a estas actividades disminuyó notablemente. La epidemias masivas y los desastres naturales de la década de 1690, llevó a
conservación del secreto de curar tambien significó que las habilidades de los oficiales coloniales, obrajeros, y hacendados a adoptar tácticas de ex-
los curanderos se hicieron menos visibles a la comunidad lo que les otor- plotación indígena aún más duras en su búsqueda desesperada por conseguir
gaba una aura misteriosa y furtiva que no había existido en el período pre- trabajadores. La negativa a corregir las listas de tributarios luego de la
colombino. muerte de aproximadamente 40 a 50 por ciento de la población nativa
El manto de ocultamiento que tiñó a las prácticas médicas nativas ha exacerbó aún más la carga del tributo y las obligaciones de la mita para los
incrementado la dificultad para entender la importancia de estas creencias hombres adultos que habían sobrevivido a los desastres. Al mismo tiempo,
y acciones en la sociedad colonial. Sin embargo, el número de procedi- la transformación de estas obligaciones en responsabilidades ya no co-
mientos legales contra los individuas acusados de hechicería e idolatría de- munales sino personales, un proceso iniciado por las reformas del Virrey
muestra que las creencias tradicionales médicas y religiosas continuaron Duque de la Palata durante la década de 1680, fragmentó los intereses de
jugando un papel importante en la vida de la comunidad a lo largo de grupo y aisló a los individuos. 44
todo el período colonial.43 El número rápidamente creciente de los mestizos, muchos de los cua-
Un hecho definitivo es que la naturaleza comunal de la medicina nati- les vivían en o cerca de las comunidades indígenas, socavó la unidad de la
va contribuyó al fortalecimiento de la sociedad indígena ante la presión de sociedad nativa. Su presencia, junto a la de un significativo número de fo-
las demandas de los europeos. El énfasis en la participación grupal en las rasteros (la denominación que recibían aquellos que no residían en sus co-
ceremonias rituales religiosas sirvió para que la población indígena se munidades de origen), sólo sirvió para aumentar las tensiones y conflictos
mantuviese unida en la defensa de los intereses y el bien común, permitió intracomunales sobre la distribución de los escasos recursos económicos y
la reafirmación de creencias primitivas, y promovió un sentido de solidari- del poder político. De esta manera, mientras que la composición de las
dad dentro del ayllu o del pueblo. Conforme el período colonial avanzaba, comunidades se hizo creciente mente diversa, los residentes nativos lucha-
la sobrevivencia de las tradiciones nativas jugó un rol cada vez más impor- ron para mantener su identidad separada y distinta de otros sectores de la

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


tante en la conservación de la misma sociedad indígena. sociedad colonial.
La represión política también se incrementó en un período marcado
por las reformas borbónicas de la corana española que intentaron asegurar
MEDICINA NATIVA Y RESISTENCIA POLÍTICA un mayor grado de control sobre todos los sectores de la sociedad, inclu-
yendo a la "república de los indios", que hasta entonces había disfrutado
Las implicaciones sociales y políticas de la enfermedad y de la cura- de una relativa autonomía. En respuesta, la oposición a la autoridad colo-
ción se hicieron claramente evidentes, especialmente durante el siglo nial se incrementó de una manera significativa en los Andes después de
XVIII cuando la recurrencia de las prácticas médicas y religiosas tradicio- 1700.45 En muchas áreas, la resistencia indígena asumió la forma de pro-
nales contribuyó a la lucha de la sociedad indígena por sobrevivir ante las
crecientes y severas imposiciones económicas y políticas de los españoles.

44. Con el fin de reactivar la minería el Virrey de la Palata exigió que los indígenas pa-
43. Véase Irene Silverblatt, Moon, Sun, and Witches: Gender Ideologies and Class in Inca gasen el tributo y la mita en su lugar de residencia y no en su lugar de origen. Jeffrey A.
and Colonial Perú (Princeton: Princeton Univ. Press, 1987), pp. 159-196; Spalding, Huaro- Cole, "Viceregal Persistence Versus Indian Mobility: The Impact of the Duque de la Palata's
chri pp. 252-268; y Frank Salornon, "Sharnanism and Polities in Late-Colonial Ecuador", Reform Program on Alto Peru, 1681-92", Latin American Research Review 10 (1984): 37-
American Ethnologist 10 (1983): 413-428. 56.
45. Stern, Resistance, p.34.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
30 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 31

testas violentas dirigidas contra políticas del gobierno y autoridades que creciente oposición a los esfuerzos del gobierno por controlar la produc-
eran rechazadas por la población. Aún en la sierra del Ecuador, donde la ción y la distribución de aguardiente llevó a la creación de una frágil coali-
resistencia violenta al dominio español había estado notablemente ausente ción entre la élite de Quito, la clase media y los sectores plebeyos de la
durante los siglos XVI y XVII, por lo menos diez revueltas ocurrieron en- ciudad. Sin embargo, la revuelta que empezó fuera de la ciudad el 22 de
tre 1730 y 1803.46 En cada instancia, la rebelión tuvo como causa la pre- Mayo de 1765, duró poco, en parte debido a que entre las clases alta y
sión económica sobre los residentes indígenas e incluyó otras demandas li- media de Quito era mayor el temor a una revuelta indígena de mayor en-
gadas a la tierra, el trabajo y el tributo. vergadura que el rechazo a las políticas de la corona. Como lo confirman
Según Segundo Moreno, los rituales y los bailes tradicionales fueron las diez rebeliones que ocurrieron durante el siglo XVIII, la élite urbana
una parte importante en varias de estas revueltas, y constituyeron la mane- de los Andes del norte tenía motivos fundados para temer a la violencia de
ra utilizada por los indígenas para negar la religión de sus conquistado- las masas nativas.
res.47 Por ejemplo, durante la violenta revuelta de 1768 en el obraje de Cuando el nivel de opresión se incrementó a lo largo de este siglo, la
San Ildefonso en Ambato, los trabajadores indígenas bailaron y cantaron sociedad indígena se apoyó tanto en las tradiciones precolombinas como
alrededor del cuerpo del administrador del obraje que habían matado.48 en las coloniales para poder mantenerse. Especialmente en las áreas aleja-
Varios años después, en respuesta a un decreto virreinal de 1776 que or- das de los centros europeos de desarrollo, muchos pueblos fueron capaces
denaba un censo, se produjo una gran rebelión en el corregimiento de de mantener control sobre tierras comunales, facilitando a los residentes la
Otávalo. Durante los juicios que siguieron, los testigos aseguraron que los manutención de por lo menos un nivel limitado de independencia econó-
líderes indígenas usaron caracoles y tambores, los mismos instrumentos mica. Asimismo, los individuos y las comunidades siguieron realizando
que la iglesia había intentado proscribir un siglo atrás, para llamar a la po- una práctica establecida por mucho tiempo de utilizar el sistema legal es-
blación a defender su causa. Bailes y cantos acompañaron la matanza de pañol como un medio para oponerse a las imposiciones políticas y econó-
europeos y mestizos, y al menos en este caso, varios nativos bebieron la micas. Uno de los medios más importantes por los cuales la sociedad nati-
sangre de un español muerto.49 Por ello, no es extraño que en la mayoría va preservó su unidad e identidad fue a través de la confianza reiterada en
de los documentos aparezcan los oficiales coloniales estar más interesados las creencias y ceremonias religiosas precolombinas, incluyendo los ritua-
en el registro de las atrocidades cometidas contra sus camaradas que en les curativos. Debido a la posición periférica de Quito dentro del virreina-
realizar descripciones de los bailes y las ceremonias nativas. Y mientras to peruano, esta ciudad se mantuvo fuera de la "principal ruta de la extir-
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

que los asesinatos y el saqueo que ocurrieron en estas ocasiones fueron los pación de idolatrías", y por ello, las tradiciones nativas permanecieron más
actos más obvios de resistencia, fue en realidad la práctica de rituales tradi- marcadamente allí que en otras áreas del Perú y del Alto Perú que habían
cionales lo que congregó a las comunidades indígenas y lo que les dio el soportado el mayor peso del esfuerzo español por eliminar la religión in-
coraje para rebelarse. dígena.51 Por lo tanto, las "memorias" indígenas, a las cuales el Obispo de
En su estudio de la rebelión de Quito de 1765, Kenneth Andrien ha Quito del siglo XVII, Peña Montenegro estaba tan tenazmente opuesto,
demostrado cómo la depresión económica del siglo XVIII, exacerbada por permanecieron vivas en Quito y en muchas otras regiones y por ello juga-
los esfuerzos virreinales por incrementar la recolección del tributo, afectó ron un rol más central en la resistencia indígena.
negativamente a los miembros de todas la clases sociales.50 En este caso, la Debido en parte a que las políticas borbónicas diseñadas para exten-
der la influencia gubernamental se enfrentaron a una creciente oposición
violenta, las autoridades coloniales restringieron aún más la independencia
46. Segundo E. Moreno Yanez, Sublevaciones indígenas en la audiencia de Quito desde co-
mienzo: del siglo XVIII hasta finales de la colonia (Quito: Ed. Univ. Católica, 1978).
47. Ibid., p. 355.
48. Ibid., p. 118.
49. Ibid., p. 188. 51. Saloman utiliza esta frase al referirse a Arequipa pero es aplicable a Quito. Salo-
mon, "Ancestor Cults and Resistance to me State in Arequipa, ca. 1748-1754", en Stern,
50. Kenneth J. Andrien, "Economic Decline, Taxes, and the Quito Insurrection of
1765", Past and Present 129 (1990): 104-131. Resistance, p. 159.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
30 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 31

testas violentas dirigidas contra políticas del gobierno y autoridades que creciente oposición a los esfuerzos del gobierno por controlar la produc-
eran rechazadas por la población. Aún en la sierra del Ecuador, donde la ción y la distribución de aguardiente llevó a la creación de una frágil coali-
resistencia violenta al dominio español había estado notablemente ausente ción entre la élite de Quito, la clase media y los sectores plebeyos de la
durante los siglos XVI y XVII, por lo menos diez revueltas ocurrieron en- ciudad. Sin embargo, la revuelta que empezó fuera de la ciudad el 22 de
tre 1730 y 1803.46 En cada instancia, la rebelión tuvo como causa la pre- Mayo de 1765, duró poco, en parte debido a que entre las clases alta y
sión económica sobre los residentes indígenas e incluyó otras demandas li- media de Quito era mayor el temor a una revuelta indígena de mayor en-
gadas a la tierra, el trabajo y el tributo. vergadura que el rechazo a las políticas de la corona. Como lo confirman
Según Segundo Moreno, los rituales y los bailes tradicionales fueron las diez rebeliones que ocurrieron durante el siglo XVIII, la élite urbana
una parte importante en varias de estas revueltas, y constituyeron la mane- de los Andes del norte tenía motivos fundados para temer a la violencia de
ra utilizada por los indígenas para negar la religión de sus conquistado- las masas nativas.
res.47 Por ejemplo, durante la violenta revuelta de 1768 en el obraje de Cuando el nivel de opresión se incrementó a lo largo de este siglo, la
San Ildefonso en Ambato, los trabajadores indígenas bailaron y cantaron sociedad indígena se apoyó tanto en las tradiciones precolombinas como
alrededor del cuerpo del administrador del obraje que habían matado.48 en las coloniales para poder mantenerse. Especialmente en las áreas aleja-
Varios años después, en respuesta a un decreto virreinal de 1776 que or- das de los centros europeos de desarrollo, muchos pueblos fueron capaces
denaba un censo, se produjo una gran rebelión en el corregimiento de de mantener control sobre tierras comunales, facilitando a los residentes la
Otávalo. Durante los juicios que siguieron, los testigos aseguraron que los manutención de por lo menos un nivel limitado de independencia econó-
líderes indígenas usaron caracoles y tambores, los mismos instrumentos mica. Asimismo, los individuos y las comunidades siguieron realizando
que la iglesia había intentado proscribir un siglo atrás, para llamar a la po- una práctica establecida por mucho tiempo de utilizar el sistema legal es-
blación a defender su causa. Bailes y cantos acompañaron la matanza de pañol como un medio para oponerse a las imposiciones políticas y econó-
europeos y mestizos, y al menos en este caso, varios nativos bebieron la micas. Uno de los medios más importantes por los cuales la sociedad nati-
sangre de un español muerto.49 Por ello, no es extraño que en la mayoría va preservó su unidad e identidad fue a través de la confianza reiterada en
de los documentos aparezcan los oficiales coloniales estar más interesados las creencias y ceremonias religiosas precolombinas, incluyendo los ritua-
en el registro de las atrocidades cometidas contra sus camaradas que en les curativos. Debido a la posición periférica de Quito dentro del virreina-
realizar descripciones de los bailes y las ceremonias nativas. Y mientras to peruano, esta ciudad se mantuvo fuera de la "principal ruta de la extir-

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


que los asesinatos y el saqueo que ocurrieron en estas ocasiones fueron los pación de idolatrías", y por ello, las tradiciones nativas permanecieron más
actos más obvios de resistencia, fue en realidad la práctica de rituales tradi- marcadamente allí que en otras áreas del Perú y del Alto Perú que habían
cionales lo que congregó a las comunidades indígenas y lo que les dio el soportado el mayor peso del esfuerzo español por eliminar la religión in-
coraje para rebelarse. dígena.51 Por lo tanto, las "memorias" indígenas, a las cuales el Obispo de
En su estudio de la rebelión de Quito de 1765, Kenneth Andrien ha Quito del siglo XVII, Peña Montenegro estaba tan tenazmente opuesto,
demostrado cómo la depresión económica del siglo XVIII, exacerbada por permanecieron vivas en Quito y en muchas otras regiones y por ello juga-
los esfuerzos virreinales por incrementar la recolección del tributo, afectó ron un rol más central en la resistencia indígena.
negativamente a los miembros de todas la clases sociales.50 En este caso, la Debido en parte a que las políticas borbónicas diseñadas para exten-
der la influencia gubernamental se enfrentaron a una creciente oposición
violenta, las autoridades coloniales restringieron aún más la independencia
46. Segundo E. Moreno Yanez, Sublevaciones indígenas en la audiencia de Quito desde co-
mienzo: del siglo XVIII hasta finales de la colonia (Quito: Ed. Univ. Católica, 1978).
47. Ibid., p. 355.
48. Ibid., p. 118.
49. Ibid., p. 188. 51. Saloman utiliza esta frase al referirse a Arequipa pero es aplicable a Quito. Salo-
mon, "Ancestor Cults and Resistance to me State in Arequipa, ca. 1748-1754", en Stern,
50. Kenneth J. Andrien, "Economic Decline, Taxes, and the Quito Insurrection of
1765", Past and Present 129 (1990): 104-131. Resistance, p. 159.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
32 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 33

de las comunidades indígenas. Una de las maneras más efectivas de hacer- residentes locales y que se había jactado de su responsabilidad en la muer-
lo era pasando por encima de las atribuciones judiciales de los líderes na- te de unas 18 personas y de mucho ganado. En un momento, un infor-
turales indígenas y por lo tanto minando su autoridad. Sin embargo, la mante acusó que su mujer y niños habían muerto desangrados como re-
medida de arrebatar a los caciques de sus funciones tradicionales no fue en sultado de la hechicería de Arévalo. Otros informaron incidentes donde
sí misma suficiente para asegurar el dominio de los españoles sobre la so- "después de una amenaza verbal a la víctima, esta experimentaba una sen-
ciedad indígena. Según Frank Salomón, el fracaso de estos esfuerzos por sación de resecamiento en las extremidades y el cuello y finalmente por
regir el destino de los pobladores andinos produjo el grado de aislamiento todo el cuerpo, hasta que quedaba totalmente debilitado y moría."53 Los
necesario para la continuación y resolución del proceso político dentro de medios según los cuales Arévalo producía estas enfermedades eran los "ha-
las propias comunidades.52 Esta situación explica por qué la crisis de auto- tos de enfermedades" que enterraba en o cerca de las casas de sus enemi-
ridad en el poder nativo, creada por las políticas borbónicas, fue cubierta gos. Varios de estos paquetes fueron descubiertos y presentados como
por el único otro grupo de individuos con una base pre-existente de movi- evidencia en su contra durante el juicio. Según Salomon, estos documen-
lización popular, es decir los curanderos y shamanes. Asimismo, contribu- tos revelaban una lucha en curso entre el área tradicional de la sociedad
yó a la formación de un nuevo liderazgo por estos individuos que ya po- agrícola, representada por Arévalo, y el nuevo orden basado en la ganade-
seían un nivel reconocido de legitimidad dentro de las comunidades nati- ría. Salomon se basa en esta conclusión por el hecho que muchas de las
vas. Contribuyó también a este liderazgo, el hecho que los curanderos y víctimas de Arévalo eran granjeros o residentes nativos que apoyaban a los
shamanes ejercieran poderes mágicos, considerados por ambas partes recién llegados. A pesar que la influencia de Arévalo estaba claramente dis-
como potentes armas en la lucha entre los indios y los españoles. minuyendo, su proceso judicial revela el creciente rol político que los cu-
Una vez más, el secreto que se mantuvo con tanto cuidado para pro- randeros nativos habían asumido en las comunidades rurales.
teger las tradiciones médicas nativas de los ojos inquisidores de los oficiales Una situación parecida se registró en 1727 en la sierra norte de Ecua-
coloniales hace difícil averiguar exactamente que es lo que estaba pasando dor, cerca de Pasto.54 Los testigos declararon que el shaman, Lorenzo
en la estructura política de las comunidades nativas durante el siglo XVIII. Buesaquillo, estaba envuelto en una serie de peleas con sus vecinos y sus
Sin embargo, la utilización de los registros judiciales contra cuatro indivi- parientes, y que él había intimidado a sus enemigos con amenazas de en-
duos acusados de prácticas de hechicería, ha permitido a Saloman revelar fermedad y de muerte. Durante su juicio, Buesaquillo fue acusado por la
el grado de politización del papel jugado por los curanderos durante este muerte de cuatro personas, incluyendo a un oficial español. Otra de las
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

período. En cada instancia, el individuo acusado ha utilizado su conoci- víctimas de Buesaquillo era un vecino que había castigado a los hijos del
miento de lo sobrenatural para intimidar tanto a los indios como a los eu- shaman por robar su comida y otros dos eran antiguos amigos de fiestas.
ropeos, haciendo así posible adquirir mayor poder dentro de su comuni- En este caso, Salomon considera que la tensión subyacente entre Buesa-
dad. En última instancia, tales tácticas agresivas podían ser contraprodu- quillo y sus vecinos probablemente se derivaba de "insuficiencia agrícola"
centes, ya que ponían en contra del curandero a sus parientes y vecinos, que resultaba de la reducción de las tierras comunales. Aún antes que el
como fue el caso de uno de los cuatro juicios estudiados por Saloman. juicio empezara, el shaman y su familia habían sido obligados a mudarse a
Pero estos casos eran ciertamente la excepción y frecuentemente los espa- las afueras del pueblo. Por ello, según Salomon, el caso contra Buesaquillo
ñoles no prestaron mucha atención a la relación política entre los curande- demuestra la manera en que la hechicería pudo haber servido como un
ro o shamanes y su comunidad.
En 1705, testigos de una comunidad al sur de la sierra cerca de Zaru-
ma atestiguaron que su cacique y shaman, Juan Arévalo, había usado sus
poderes sobrenaturales para amenazar y aterrorizar por muchos años a los
53. Frank Saloman, "The Fury of Andrés Arevalo: Disease Bundles of a Colonial An-
dean Shaman", en Political Anthropology in Ecuador: Perspectives From Indigenous Cultures, Je-
52. Salomon, "Shamanismand Politics", p. 426. ffrey Ehrenreich, ed., (Albany: State Univ. of New York at Albany, 1984), p. 88.
54. Salomon, "Shamanisrn and Politics", pp. 415-417.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
32 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 33

de las comunidades indígenas. Una de las maneras más efectivas de hacer- residentes locales y que se había jactado de su responsabilidad en la muer-
lo era pasando por encima de las atribuciones judiciales de los líderes na- te de unas 18 personas y de mucho ganado. En un momento, un infor-
turales indígenas y por lo tanto minando su autoridad. Sin embargo, la mante acusó que su mujer y niños habían muerto desangrados como re-
medida de arrebatar a los caciques de sus funciones tradicionales no fue en sultado de la hechicería de Arévalo. Otros informaron incidentes donde
sí misma suficiente para asegurar el dominio de los españoles sobre la so- "después de una amenaza verbal a la víctima, esta experimentaba una sen-
ciedad indígena. Según Frank Salomón, el fracaso de estos esfuerzos por sación de resecamiento en las extremidades y el cuello y finalmente por
regir el destino de los pobladores andinos produjo el grado de aislamiento todo el cuerpo, hasta que quedaba totalmente debilitado y moría."53 Los
necesario para la continuación y resolución del proceso político dentro de medios según los cuales Arévalo producía estas enfermedades eran los "ha-
las propias comunidades.52 Esta situación explica por qué la crisis de auto- tos de enfermedades" que enterraba en o cerca de las casas de sus enemi-
ridad en el poder nativo, creada por las políticas borbónicas, fue cubierta gos. Varios de estos paquetes fueron descubiertos y presentados como
por el único otro grupo de individuos con una base pre-existente de movi- evidencia en su contra durante el juicio. Según Salomon, estos documen-
lización popular, es decir los curanderos y shamanes. Asimismo, contribu- tos revelaban una lucha en curso entre el área tradicional de la sociedad
yó a la formación de un nuevo liderazgo por estos individuos que ya po- agrícola, representada por Arévalo, y el nuevo orden basado en la ganade-
seían un nivel reconocido de legitimidad dentro de las comunidades nati- ría. Salomon se basa en esta conclusión por el hecho que muchas de las
vas. Contribuyó también a este liderazgo, el hecho que los curanderos y víctimas de Arévalo eran granjeros o residentes nativos que apoyaban a los
shamanes ejercieran poderes mágicos, considerados por ambas partes recién llegados. A pesar que la influencia de Arévalo estaba claramente dis-
como potentes armas en la lucha entre los indios y los españoles. minuyendo, su proceso judicial revela el creciente rol político que los cu-
Una vez más, el secreto que se mantuvo con tanto cuidado para pro- randeros nativos habían asumido en las comunidades rurales.
teger las tradiciones médicas nativas de los ojos inquisidores de los oficiales Una situación parecida se registró en 1727 en la sierra norte de Ecua-
coloniales hace difícil averiguar exactamente que es lo que estaba pasando dor, cerca de Pasto.54 Los testigos declararon que el shaman, Lorenzo
en la estructura política de las comunidades nativas durante el siglo XVIII. Buesaquillo, estaba envuelto en una serie de peleas con sus vecinos y sus
Sin embargo, la utilización de los registros judiciales contra cuatro indivi- parientes, y que él había intimidado a sus enemigos con amenazas de en-
duos acusados de prácticas de hechicería, ha permitido a Saloman revelar fermedad y de muerte. Durante su juicio, Buesaquillo fue acusado por la
el grado de politización del papel jugado por los curanderos durante este muerte de cuatro personas, incluyendo a un oficial español. Otra de las

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


período. En cada instancia, el individuo acusado ha utilizado su conoci- víctimas de Buesaquillo era un vecino que había castigado a los hijos del
miento de lo sobrenatural para intimidar tanto a los indios como a los eu- shaman por robar su comida y otros dos eran antiguos amigos de fiestas.
ropeos, haciendo así posible adquirir mayor poder dentro de su comuni- En este caso, Salomon considera que la tensión subyacente entre Buesa-
dad. En última instancia, tales tácticas agresivas podían ser contraprodu- quillo y sus vecinos probablemente se derivaba de "insuficiencia agrícola"
centes, ya que ponían en contra del curandero a sus parientes y vecinos, que resultaba de la reducción de las tierras comunales. Aún antes que el
como fue el caso de uno de los cuatro juicios estudiados por Saloman. juicio empezara, el shaman y su familia habían sido obligados a mudarse a
Pero estos casos eran ciertamente la excepción y frecuentemente los espa- las afueras del pueblo. Por ello, según Salomon, el caso contra Buesaquillo
ñoles no prestaron mucha atención a la relación política entre los curande- demuestra la manera en que la hechicería pudo haber servido como un
ro o shamanes y su comunidad.
En 1705, testigos de una comunidad al sur de la sierra cerca de Zaru-
ma atestiguaron que su cacique y shaman, Juan Arévalo, había usado sus
poderes sobrenaturales para amenazar y aterrorizar por muchos años a los
53. Frank Saloman, "The Fury of Andrés Arevalo: Disease Bundles of a Colonial An-
dean Shaman", en Political Anthropology in Ecuador: Perspectives From Indigenous Cultures, Je-
52. Salomon, "Shamanismand Politics", p. 426. ffrey Ehrenreich, ed., (Albany: State Univ. of New York at Albany, 1984), p. 88.
54. Salomon, "Shamanisrn and Politics", pp. 415-417.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
34 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 35

mecanismo detonante para paliar la tensión económica y ecológica al arrojar para poder influenciar su testimonio. Pero luego de la muerte de uno de
fuera a los usuarios de la tierra en las áreas de mayor concentración.55 los principales acusadores de Carlos y la transferencia a otra prisión de
Otro ejemplo del rol creciente mente político de los curanderos indí- otro, el caso en su contra fue dejado de lado y presumiblemente Carlos
genas del siglo XVIII proviene de una investigación sobre Otávalo duran- fue liberado para consolidar su posición política.
te 1703.56 Don Salvador Ango, el cacique de Otávalo, había buscado los Los cuatro hombres descritos en estos documentos habían heredado
servicios de Juan Roza Pinto, un shaman que vivía al este de las quebradas el conocimiento, pasado a través de las memorias, de generaciones de cu-
al borde de los dominios de Ango. Ango solicitó que Roza utilize sus po- randeros-shamanes andinos. Por lo tanto, ellos representaban en parte el
deres mágicos para influenciar el resultado de un juicio que se estaba reali- fracaso de los esfuerzos españoles por extirpar las creencias y las prácticas
zando en la Audiencia. Cuando la víctima a la que estaba dirigido el he- tradicionales de los corazones y las mentes de los indios a lo largo de la
chizo, un español, enfermó pero no murió, Ango contrató a otros dos Audiencia de Quito. Es también muy cierto que por cada curandero que
shamanes cuyos esfuerzos para matarlo a través de poderes sobrenaturales era aprendido por las autoridades coloniales, muchos más siguieron libres.
también resultaron infructuosos. Enfurecido, Ango buscó venganza de- Asimismo, mientras que aquellos que sirvieron como repositorios de anti-
nunciando a Roza a las autoridades de Quito. Cuando el caso finalmente guos saberes ocasionalmente producían controversia y divisiones dentro
llegó a juicio, la esposa de la víctima atestiguó que para poder contrarres- de sus comunidades, como Arévalo, Buesaquillo, Roza y Carlos, era más
tar el hechizo de Roza, ella tuvo que contratar los servicios de un curande- frecuente que su presencia brindara un sentido de continuidad histórica y
ro indio. Más tarde, los documentos revelan que Roza era un mestizo y estabilidad que sirvieron como un punto de referencia del cual la comuni-
que por esta razón su caso fue derivado al Tribunal de la Inquisición. A dad podía tomar fuerzas.
pesar que los registros no indican que pasó con Roza después del cambio La sobrevivencia de las formas de vida tradicionales también dio a las
de jurisdicción, este caso demuestra que todos los sectores de la sociedad comunidades indígenas un grado de control e independencia de la tutela
colonial, indios, europeos y mestizos, atribuían grandes poderes a aquellos española sobre sus vidas y su medio ambiente. Asimismo, como es usual
versados en las artes mágicas y que todos los grupos trataron de asociarse en estos casos, el ocultamiento fortaleció los lazos comunitarios. Refirién-
a este poder que podía influenciar los sucesos políticos. dose a los Mayas durante el dominio colonial, Inga Clendinnen afirma
Mientras que estos tres casos se refieren a shamanes cuyo poder per- que en una sociedad donde el conocimiento era poder, el encubrimiento
sonal y político estaba disminuyendo, un caso producido en la costa a fi- de lo que era muy significativo por lo que era aparentemente mundano
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

nales del siglo XVIII revela que algunos shamanes eran lo suficientemente debe haber sido muy gratificante para aquellos que mantenían la llave se-
poderosos como para manejar la autoridad política aún en caso de perse- creta del entendimiento.58 El hecho que ante los ojos de los oficiales colo-
cución política. Este fue el caso de Sebastián Carlos Gavino que en 1786 niales todos los que sabían del secreto eran culpables, independientemente
fue elegido alcalde de su comunidad en la parroquia de Punta Santa Ele- que hubiesen participado activamente en rituales o no, sólo podía servir
na.57 Habiendo servido como asesor legal de los indios envueltos en liti- para unificar aún más a la sociedad nativa.
gios en contra de la corona, Carlos fue considerado por los oficiales colo- El miedo es una arma poderosa y a lo largo de todo el período colo-
niales como un agitador. Por ello, después de la elección fue arrestado y nial, tanto los indios como los españoles se esforzaron en explotar los te-
acusado de hechicería criminal. Durante su juicio, informantes revelaron mores del otro para poder ganar alguna ventaja. Por varias décadas hemos
que el shaman continuaba ejerciendo poder desde su celda, convocando a sabido mucho más del uso europeo de esta arma porque era mucho más
los testigos a la prisión y amenazándolos con actos de agresión mágica obvia su utilización por parte del poder establecido. Está claro que los
conquistadores, colonos y oficiales españoles aterrorizaron a las poblacio-

55. Ibid., p. 417.


56. Ibid., pp. 422-424. 58. Inga Clendinnen, Ambivalent Conquests: Maya and Spaniard in Yucatan, 1517·1570
57. Ibid., pp. 420-422. (Cambridge: Cambridge Univ. Press, 1987), p. 159.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
34 Suzanne Austin Alchon Tradiciones médicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial 35

mecanismo detonante para paliar la tensión económica y ecológica al arrojar para poder influenciar su testimonio. Pero luego de la muerte de uno de
fuera a los usuarios de la tierra en las áreas de mayor concentración.55 los principales acusadores de Carlos y la transferencia a otra prisión de
Otro ejemplo del rol creciente mente político de los curanderos indí- otro, el caso en su contra fue dejado de lado y presumiblemente Carlos
genas del siglo XVIII proviene de una investigación sobre Otávalo duran- fue liberado para consolidar su posición política.
te 1703.56 Don Salvador Ango, el cacique de Otávalo, había buscado los Los cuatro hombres descritos en estos documentos habían heredado
servicios de Juan Roza Pinto, un shaman que vivía al este de las quebradas el conocimiento, pasado a través de las memorias, de generaciones de cu-
al borde de los dominios de Ango. Ango solicitó que Roza utilize sus po- randeros-shamanes andinos. Por lo tanto, ellos representaban en parte el
deres mágicos para influenciar el resultado de un juicio que se estaba reali- fracaso de los esfuerzos españoles por extirpar las creencias y las prácticas
zando en la Audiencia. Cuando la víctima a la que estaba dirigido el he- tradicionales de los corazones y las mentes de los indios a lo largo de la
chizo, un español, enfermó pero no murió, Ango contrató a otros dos Audiencia de Quito. Es también muy cierto que por cada curandero que
shamanes cuyos esfuerzos para matarlo a través de poderes sobrenaturales era aprendido por las autoridades coloniales, muchos más siguieron libres.
también resultaron infructuosos. Enfurecido, Ango buscó venganza de- Asimismo, mientras que aquellos que sirvieron como repositorios de anti-
nunciando a Roza a las autoridades de Quito. Cuando el caso finalmente guos saberes ocasionalmente producían controversia y divisiones dentro
llegó a juicio, la esposa de la víctima atestiguó que para poder contrarres- de sus comunidades, como Arévalo, Buesaquillo, Roza y Carlos, era más
tar el hechizo de Roza, ella tuvo que contratar los servicios de un curande- frecuente que su presencia brindara un sentido de continuidad histórica y
ro indio. Más tarde, los documentos revelan que Roza era un mestizo y estabilidad que sirvieron como un punto de referencia del cual la comuni-
que por esta razón su caso fue derivado al Tribunal de la Inquisición. A dad podía tomar fuerzas.
pesar que los registros no indican que pasó con Roza después del cambio La sobrevivencia de las formas de vida tradicionales también dio a las
de jurisdicción, este caso demuestra que todos los sectores de la sociedad comunidades indígenas un grado de control e independencia de la tutela
colonial, indios, europeos y mestizos, atribuían grandes poderes a aquellos española sobre sus vidas y su medio ambiente. Asimismo, como es usual
versados en las artes mágicas y que todos los grupos trataron de asociarse en estos casos, el ocultamiento fortaleció los lazos comunitarios. Refirién-
a este poder que podía influenciar los sucesos políticos. dose a los Mayas durante el dominio colonial, Inga Clendinnen afirma
Mientras que estos tres casos se refieren a shamanes cuyo poder per- que en una sociedad donde el conocimiento era poder, el encubrimiento
sonal y político estaba disminuyendo, un caso producido en la costa a fi- de lo que era muy significativo por lo que era aparentemente mundano

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


nales del siglo XVIII revela que algunos shamanes eran lo suficientemente debe haber sido muy gratificante para aquellos que mantenían la llave se-
poderosos como para manejar la autoridad política aún en caso de perse- creta del entendimiento.58 El hecho que ante los ojos de los oficiales colo-
cución política. Este fue el caso de Sebastián Carlos Gavino que en 1786 niales todos los que sabían del secreto eran culpables, independientemente
fue elegido alcalde de su comunidad en la parroquia de Punta Santa Ele- que hubiesen participado activamente en rituales o no, sólo podía servir
na.57 Habiendo servido como asesor legal de los indios envueltos en liti- para unificar aún más a la sociedad nativa.
gios en contra de la corona, Carlos fue considerado por los oficiales colo- El miedo es una arma poderosa y a lo largo de todo el período colo-
niales como un agitador. Por ello, después de la elección fue arrestado y nial, tanto los indios como los españoles se esforzaron en explotar los te-
acusado de hechicería criminal. Durante su juicio, informantes revelaron mores del otro para poder ganar alguna ventaja. Por varias décadas hemos
que el shaman continuaba ejerciendo poder desde su celda, convocando a sabido mucho más del uso europeo de esta arma porque era mucho más
los testigos a la prisión y amenazándolos con actos de agresión mágica obvia su utilización por parte del poder establecido. Está claro que los
conquistadores, colonos y oficiales españoles aterrorizaron a las poblacio-

55. Ibid., p. 417.


56. Ibid., pp. 422-424. 58. Inga Clendinnen, Ambivalent Conquests: Maya and Spaniard in Yucatan, 1517·1570
57. Ibid., pp. 420-422. (Cambridge: Cambridge Univ. Press, 1987), p. 159.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
36 Suzanne Austin Alchon

nes nativas tanto desde un punto de vista económico como político desde
1492 en adelante. Sin embargo, sólo recientemente ha empezado a cono-
cerse que los indios también recurrieron al mismo tipo de arsenal, a pesar
que su utilización era generalmente mucho más subrepticia. Especialmen-
te durante el siglo XVIII, los europeos temieron las revueltas nativas. Asi-
Ciencia ilustrada y saber popular en el
mismo) los españoles también temieron la habilidad de los indios de ma-
nipular lo que consideraban reales poderes sobrenaturales. Este temor a la conocimiento de la quina en el siglo XVIII
rebelión y a la "magia", permitió a la sociedad nativa manejar algún grado
de control de su relación con los colonizadores. Al explotar los temores
europeos, los indios fueron capaces de mantener cierto margen de separa- Eduardo Estrella
ción y distancia del resto de la sociedad a pesar de los numerosos esfuer-
zos de los gobiernos coloniales por absorberlos a ellos y a sus recursos.

A COMIENZOS DEL siglo XVII se dieron a conocer las virtudes medicina-


les del "palo de las calenturas", "cascarilla" o "quina", en el tratamiento de
las tercianas o paludismo. Este hecho es considerado como el aporte ame-
ricano más significativo a la farmacopea universal. Según la conocida his-
toria, los indígenas de la provincia de Loja en la Audiencia de Quito,
mantuvieron en secreto este conocimiento, revelándolo hacia 1630, cuan-
do el cacique Pedro de Leyva, de la comunidad de Malacatos, recomendó
su uso a un misionero jesuíta que padecía de tercianas, quien se curó in-
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

mediatamente. Poco después, el Corregidor de Loja, Juan López Cañizá-


rez, fue atacado por la misma dolencia; un jesuíta le sugirió tomar el re-
medio indígena, que produjo iguales resultados. En estas circunstancias,
llegó a Loja la noticia de que la virreina del Perú, Condesa de Chinchón
padecía de tercianas, el Corregidor decidió enviarle a Lima los polvos de
la corteza de la quina, que rápidamente acabaron con la enfermedad. La
virreina, una vez recuperada, se convirtió en la mayor difusora de las cuali-
dades curativas de la quina, por lo que la medicina pasó a conocerse con el
nombre de "polvos de la condesa". Posteriormente, según algunos, la pro-
pia Condesa o el médico del virrey, habrían introducido el remedio en Es-
paña, y según otros, los jesuítas lo habrían llevado primero a Italia, ini-
ciándose de esta manera su difusión por Europa.
Esta bella leyenda ha sido cuestionada por varios autores, pero su
contenido ha quedado plenamente incorporado a la historia de la planta.
En efecto, para que perviva la memoria de la condesa, el distinguido botá-

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
36 Suzanne Austin Alchon

nes nativas tanto desde un punto de vista económico como político desde
1492 en adelante. Sin embargo, sólo recientemente ha empezado a cono-
cerse que los indios también recurrieron al mismo tipo de arsenal, a pesar
que su utilización era generalmente mucho más subrepticia. Especialmen-
te durante el siglo XVIII, los europeos temieron las revueltas nativas. Asi-
Ciencia ilustrada y saber popular en el
mismo) los españoles también temieron la habilidad de los indios de ma-
nipular lo que consideraban reales poderes sobrenaturales. Este temor a la conocimiento de la quina en el siglo XVIII
rebelión y a la "magia", permitió a la sociedad nativa manejar algún grado
de control de su relación con los colonizadores. Al explotar los temores
europeos, los indios fueron capaces de mantener cierto margen de separa- Eduardo Estrella
ción y distancia del resto de la sociedad a pesar de los numerosos esfuer-
zos de los gobiernos coloniales por absorberlos a ellos y a sus recursos.

A COMIENZOS DEL siglo XVII se dieron a conocer las virtudes medicina-


les del "palo de las calenturas", "cascarilla" o "quina", en el tratamiento de
las tercianas o paludismo. Este hecho es considerado como el aporte ame-
ricano más significativo a la farmacopea universal. Según la conocida his-
toria, los indígenas de la provincia de Loja en la Audiencia de Quito,
mantuvieron en secreto este conocimiento, revelándolo hacia 1630, cuan-
do el cacique Pedro de Leyva, de la comunidad de Malacatos, recomendó
su uso a un misionero jesuíta que padecía de tercianas, quien se curó in-

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


mediatamente. Poco después, el Corregidor de Loja, Juan López Cañizá-
rez, fue atacado por la misma dolencia; un jesuíta le sugirió tomar el re-
medio indígena, que produjo iguales resultados. En estas circunstancias,
llegó a Loja la noticia de que la virreina del Perú, Condesa de Chinchón
padecía de tercianas, el Corregidor decidió enviarle a Lima los polvos de
la corteza de la quina, que rápidamente acabaron con la enfermedad. La
virreina, una vez recuperada, se convirtió en la mayor difusora de las cuali-
dades curativas de la quina, por lo que la medicina pasó a conocerse con el
nombre de "polvos de la condesa". Posteriormente, según algunos, la pro-
pia Condesa o el médico del virrey, habrían introducido el remedio en Es-
paña, y según otros, los jesuítas lo habrían llevado primero a Italia, ini-
ciándose de esta manera su difusión por Europa.
Esta bella leyenda ha sido cuestionada por varios autores, pero su
contenido ha quedado plenamente incorporado a la historia de la planta.
En efecto, para que perviva la memoria de la condesa, el distinguido botá-

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
38 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 39

nico sueco Carl Linneo, en 1742, designó con el nombre de Cinchona al se generó una gran discusión sobre el contenido científico revolucionario
género botánico al que pertenece la quina. Lo que ha quedado claro de del vegetal americano. La quina llegó a Inglaterra en el año 1655 a través
toda la historia es que los indígenas de Laja conocieron las cualidades fe- de un comerciante de Amberes, que la vendió con la denominación de
brífugas del "árbol de las calenturas", saber que fue transmitido a los espa- "polvos de los jesuítas". En 1658 se recurrió a ella para aplacar una devas-
ñoles en el siglo XVII, y que en 1632 llegó la corteza a Roma por inter- tadora epidemia de "fiebre remitente", con tan buenos resultados que jus-
medio de los jesuitas, que fueron sus primeros difusores.1 tificaron la promoción de su empleo. Sin embargo, al igual que en otros
países europeos, pronto surgió la controversia entre defensores y oposito-
res de su valor terapéutico, siendo más duro el enfrentamiento en Inglate-
LA INTRODUCCIÓN DE LA QUINA EN EUROPA rra por el predominio de los protestantes que rechazaban el remedio que
llamaban "polvo del anticristo.''3
A pesar de sus bondades terapéuticas, la introducción y aceptación de La llegada de la quina a Inglaterra avivó la confrontación entre el ga-
la quina en la Europa del siglo XVII, fue difícil por la intercurrencia de lenismo tradicional y nuevas teorías médicas sobre la patología y la tera-
tres factores. En primer lugar, la legitimidad de la quina se vio interferida péutica. Para el galenismo, la enfermedad, tenía una concepción "sustan-
negativamente, por el envío de lotes de corteza adulterada. Estos envíos se cial", es decir era la expresión en el organismo de la alteración del equili-
originaron en los altos precios de la quina, que estimularon el lucro de al- brio entre los cuatro humores básicos que existían en el organismos
gunos comerciantes que mezclaron la corteza de la quina, con la de otras (sangre, flema, bilis negra y bilis amarilla). En la terapéutica galénica el
plantas que no eran efectivas ante la fiebre. En segundo lugar, el rol que médico era un observador obsecuente de la enfermedad, y su labor consis-
jugaron los jesuítas en la difusión de la planta, hizo que sus archirrivales, tía en favorecer, estimular o abstenerse en los procesos de la naturaleza. El
los protestantes, que en ese momento consolidaban su influencia en el tratamiento por los contrarios, el mandamiento de la prudencia y el prin-
norte de Europa, se opusieran tenazmente a la utilización de la quina. Fi- cipio del "bien hacer", conformaban las bases de la terapéutica galénica.
nalmente, la llegada de la quina a Europa produjo una verdadera conmo- Según los galenistas, la fiebre, típica de las tercianas o paludismo, era pro-
ción científica tanto en la patología como en la terapéutica médicas. La vocada por un des balance en el "calor" del cuerpo y sólo podía ser curada
quina intensificó el debate que enfrentaba a los galenistas tradicionales con por su contrario. El hecho de que la corteza de la quina fuese catalogada
los que mantenían las posiciones iatromecánicas y iatroquímicas moder- por los galenistas como "caliente y seca", hacía que según esta escuela fue-
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

nas, que encontraron en la efectividad de esta planta un gran motivo para se imposible utilizar la planta para curar una enfermedad "caliente y hú-
sustentar sus tesis renovadoras.2 Veamos algunos aspectos de este último meda."
punto en el que se involucraron importantes controversias científicas e Las opiniones de Thomas Sydenham (1624-1689), quien en princi-
ideológicas que se extendieron hasta las primeras décadas del siglo XVIII. pio rechazó la quina para después convertirse en uno de sus mayores de-
Aun cuando España, Italia y Bélgica se disputan la primacía en el em- fensores, cuestionaron los supuestos básicos de las concepciones galenis-
pleo de la quina en Europa, su llegada a Inglaterra fue decisiva ya que allí tas. En la célebre obra de Sydenham, las Observationes medicae, publicada
en 1676, la enfermedad es concebida como un esfuerzo de la naturaleza
1. La leyenda de la Condesa ha sido cuestionada por: Carlos E. Paz Soldán, Las Tercia- por exterminar la materia "morbífica". Según Sydenham, era necesario
nas del Conde Chinchón (Lima: La Reforma Médica, 1938); A. W. Haggis, "Fundamental describir la enfermedad, primero, ordenando los casos de la experiencia
errors in me early History of Cinchona", Bulletin of the History of the Medicine 10 (1941):
417-479; 568-592; y Jaime Jaramillo Arango, "Estudio crítico acerca de los hechos básicos
clínica en especies lo que permitiría reconocer las llamadas "especies mor-
en la historia de la quina", Revista de la Academia Colombiana de Ciencias Físicas, Exactas y bosas" o modos típicos de enfermar. En segundo lugar, prescindiendo de
Naturales 8 (1951): 245-274. Sobre la quina en Europa, véase Teófilo Hernando, "La quina los prejuicios teóricos en la observación de los enfermos, ateniéndose tan
en el siglo XVII" en Idem, Dos estudios históricas, Vieja y nueva medicina (Madrid: Espasa-Cal-
pe, 1982), pp. 169-243.
2. Pedro Laín Entralgo, Historia de la Medicina (Barcelona: Salvar, 1979), pp. 366- 3. Hernando, "La quina".
367.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
38 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 39

nico sueco Carl Linneo, en 1742, designó con el nombre de Cinchona al se generó una gran discusión sobre el contenido científico revolucionario
género botánico al que pertenece la quina. Lo que ha quedado claro de del vegetal americano. La quina llegó a Inglaterra en el año 1655 a través
toda la historia es que los indígenas de Laja conocieron las cualidades fe- de un comerciante de Amberes, que la vendió con la denominación de
brífugas del "árbol de las calenturas", saber que fue transmitido a los espa- "polvos de los jesuítas". En 1658 se recurrió a ella para aplacar una devas-
ñoles en el siglo XVII, y que en 1632 llegó la corteza a Roma por inter- tadora epidemia de "fiebre remitente", con tan buenos resultados que jus-
medio de los jesuitas, que fueron sus primeros difusores.1 tificaron la promoción de su empleo. Sin embargo, al igual que en otros
países europeos, pronto surgió la controversia entre defensores y oposito-
res de su valor terapéutico, siendo más duro el enfrentamiento en Inglate-
LA INTRODUCCIÓN DE LA QUINA EN EUROPA rra por el predominio de los protestantes que rechazaban el remedio que
llamaban "polvo del anticristo.''3
A pesar de sus bondades terapéuticas, la introducción y aceptación de La llegada de la quina a Inglaterra avivó la confrontación entre el ga-
la quina en la Europa del siglo XVII, fue difícil por la intercurrencia de lenismo tradicional y nuevas teorías médicas sobre la patología y la tera-
tres factores. En primer lugar, la legitimidad de la quina se vio interferida péutica. Para el galenismo, la enfermedad, tenía una concepción "sustan-
negativamente, por el envío de lotes de corteza adulterada. Estos envíos se cial", es decir era la expresión en el organismo de la alteración del equili-
originaron en los altos precios de la quina, que estimularon el lucro de al- brio entre los cuatro humores básicos que existían en el organismos
gunos comerciantes que mezclaron la corteza de la quina, con la de otras (sangre, flema, bilis negra y bilis amarilla). En la terapéutica galénica el
plantas que no eran efectivas ante la fiebre. En segundo lugar, el rol que médico era un observador obsecuente de la enfermedad, y su labor consis-
jugaron los jesuítas en la difusión de la planta, hizo que sus archirrivales, tía en favorecer, estimular o abstenerse en los procesos de la naturaleza. El
los protestantes, que en ese momento consolidaban su influencia en el tratamiento por los contrarios, el mandamiento de la prudencia y el prin-
norte de Europa, se opusieran tenazmente a la utilización de la quina. Fi- cipio del "bien hacer", conformaban las bases de la terapéutica galénica.
nalmente, la llegada de la quina a Europa produjo una verdadera conmo- Según los galenistas, la fiebre, típica de las tercianas o paludismo, era pro-
ción científica tanto en la patología como en la terapéutica médicas. La vocada por un des balance en el "calor" del cuerpo y sólo podía ser curada
quina intensificó el debate que enfrentaba a los galenistas tradicionales con por su contrario. El hecho de que la corteza de la quina fuese catalogada
los que mantenían las posiciones iatromecánicas y iatroquímicas moder- por los galenistas como "caliente y seca", hacía que según esta escuela fue-

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


nas, que encontraron en la efectividad de esta planta un gran motivo para se imposible utilizar la planta para curar una enfermedad "caliente y hú-
sustentar sus tesis renovadoras.2 Veamos algunos aspectos de este último meda."
punto en el que se involucraron importantes controversias científicas e Las opiniones de Thomas Sydenham (1624-1689), quien en princi-
ideológicas que se extendieron hasta las primeras décadas del siglo XVIII. pio rechazó la quina para después convertirse en uno de sus mayores de-
Aun cuando España, Italia y Bélgica se disputan la primacía en el em- fensores, cuestionaron los supuestos básicos de las concepciones galenis-
pleo de la quina en Europa, su llegada a Inglaterra fue decisiva ya que allí tas. En la célebre obra de Sydenham, las Observationes medicae, publicada
en 1676, la enfermedad es concebida como un esfuerzo de la naturaleza
1. La leyenda de la Condesa ha sido cuestionada por: Carlos E. Paz Soldán, Las Tercia- por exterminar la materia "morbífica". Según Sydenham, era necesario
nas del Conde Chinchón (Lima: La Reforma Médica, 1938); A. W. Haggis, "Fundamental describir la enfermedad, primero, ordenando los casos de la experiencia
errors in me early History of Cinchona", Bulletin of the History of the Medicine 10 (1941):
417-479; 568-592; y Jaime Jaramillo Arango, "Estudio crítico acerca de los hechos básicos
clínica en especies lo que permitiría reconocer las llamadas "especies mor-
en la historia de la quina", Revista de la Academia Colombiana de Ciencias Físicas, Exactas y bosas" o modos típicos de enfermar. En segundo lugar, prescindiendo de
Naturales 8 (1951): 245-274. Sobre la quina en Europa, véase Teófilo Hernando, "La quina los prejuicios teóricos en la observación de los enfermos, ateniéndose tan
en el siglo XVII" en Idem, Dos estudios históricas, Vieja y nueva medicina (Madrid: Espasa-Cal-
pe, 1982), pp. 169-243.
2. Pedro Laín Entralgo, Historia de la Medicina (Barcelona: Salvar, 1979), pp. 366- 3. Hernando, "La quina".
367.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
40 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 41

sólo a los fenómenos que pudiesen ser recogidos en la observación. Final- A pesar de estas evidencias, de la defensa de Sydenharn, que llamó a
mente, distinguir los síntomas principales característicos de cada especie quina "arbor vitae" y de su inclusión en 1677 en la London Farmacopeia
morbosa de los síntomas secundarios.4 De acuerdo con estos principios, con el nombre de Cortes peruannus, no fue inmediata la aceptación del
Sydenham ―según señala Laín Entralgo― logró distinguir las "enferme- nuevo remedio entre los médicos ingleses. Otro médico inglés que contri-
dades agudas", caracterizadas por: la índole de la materia morbígena (par- buyó a su aceptación fue Hans Sloan (1660-1753), un discípulo de
tículas miasmáticas del aire), la localización somática de esa materia en la Sydenham. Sloan tuvo su primer contacto con la quina en su viaje a Ja-
sangre, la mayor o menor vitalidad del paciente y la fatalidad en su apari- maica realizado en 1687, donde usó el "cortex Peruviano" con gran éxito
ción, es decir, la independencia de la enfermedad del arbitrio de la persona en las fiebres intermitentes, cotidianas, tercianas y cuartanas. Años des-
que la padece. El trastorno fundamental de las enfermedades agudas sería pués, de regreso a Londres y reconocido ya como uno de los científicos
una peculiar alteración de la sangre, a la que Sydenham dio varias denomi- más notables de la época, escribió el artículo "Matters of Fact, Experi-
naciones: inflamación, conmoción, ebullición y fermentación. De acuerdo ment, or Observation, and what is called Hypothesis" (1719). En este texto
con estos criterios, las tercianas o paludismo, en tanto "especie morbosa utilizó la comprobada eficacia de la quina en reducir la fiebre de las
característica", formaban parte del grupo de enfermedades agudas, en la tercianas para rebatir el método galénico que según el autor nunca explica-
que una "materia morbígena" proveniente del aire, atacaba la sangre y ba los hechos y se quedaba tan sólo en las hipótesis.7
producía una "fermentación" anómala. La fiebre era concebida como el La nueva aproximación científica defendida por Syndeham y Sloan,
esfuerzo del organismo por restablecer la salud exterminando la "materia fue incorporada y discutida en el ambiente médico ilustrado europeo de
morbífica."5 Según Sydenham, la quina intervenía en una entidad clínica las primeras décadas del siglo XVIII. Sin embargo, faltaba mucho para co-
específica, eliminando la fiebre y curando la enfermedad. La utilización de nocer en detalle el árbol de la quina en sus aspectos botánicos, clínicos y
la quina consolidó la perspectiva clínica experimental de Sydenham que técnicos. Por esta razón, se consideró la coyuntura de una expedición
proponía que el médico fuese no sólo un observador sino que interviniese científica europea dirigida a los Andes ―la así llamada Misión Geodésica a
en el proceso diagnóstico-curativo. Asimismo, la quina dio la razón a las la Audiencia de Quito― como la gran oportunidad para aplicar el espíritu
modernas concepciones iatromecánicas y iatroquímicas. Según señala Laín empírico-racionalizador del momento a los variados y desconocidos pro-
Entralgo: blemas de la quina.
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

Los iatroquímicos, que acogieron con especial alborozo la llegada del nuevo remedio,
le atribuyeron la propiedad de corregir la "fermentación" febril de la sangre y disolver LA MISIÓN GEODÉSICA Y SUS ESTUDIOS SOBRE LA QUINA
las mucosidades obstructoras ("opilaciones") de los pequeños vasos. Frente a ellos,
los iatromecánicos pensaron que la quina diluye el líquido hemático y disminuye así
la fuerza de su rozamiento en la pared vascular. Unos y otros coincidieron, sin em- El estudio científico del árbol de la quina estuvo ligado a la resolución
bargo, en estimar que el nuevo medicamento daba un golpe de muerte a la tradicio- de otras cuestiones científicas que agitaron a Europa durante las primeras
nal farmacodinamia galénica. Lo que la pólvora ha sido in re militari, eso ha sido la
6
décadas del siglo XVIII. Una de estas cuestiones fue el debate sobre la for-
quina in methodo curandi, escribirá Ramazzini. ma de la Tierra. La discusión enfrentó a newtonianos y cartesianos. Mien-
tras que Newton había probado en sus Principia Mathematica (1689) que
la tierra estaba achatada por los polos, el francés Cassini, después de trian-

7. Una biografía de Sloan aparea: en: Charles C. Gillispie, ed., Dictionary of Scientific
4. José María López Piñero, La Medicina en la Historia (Madrid: Salvat, 1981), pp. 40- Biographhy (Nueva York: Charles Srcibner's Son, 1975), vol XII, pp. 456-459. Al volver de
41. Jamaica Sloan escribió, A Voyage to the islands Madera, Barbados, Nieves, Saint Christophers
5. Ibid. and Jamaica, with natural history of the herbs (London: BM, 1707), 2 vols. La información so-
6. Laín Entralgo, Historia, p. 366. bre la quina en vol. I, pp. XCI, CXXXIV -CXXXV.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
40 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 41

sólo a los fenómenos que pudiesen ser recogidos en la observación. Final- A pesar de estas evidencias, de la defensa de Sydenharn, que llamó a
mente, distinguir los síntomas principales característicos de cada especie quina "arbor vitae" y de su inclusión en 1677 en la London Farmacopeia
morbosa de los síntomas secundarios.4 De acuerdo con estos principios, con el nombre de Cortes peruannus, no fue inmediata la aceptación del
Sydenham ―según señala Laín Entralgo― logró distinguir las "enferme- nuevo remedio entre los médicos ingleses. Otro médico inglés que contri-
dades agudas", caracterizadas por: la índole de la materia morbígena (par- buyó a su aceptación fue Hans Sloan (1660-1753), un discípulo de
tículas miasmáticas del aire), la localización somática de esa materia en la Sydenham. Sloan tuvo su primer contacto con la quina en su viaje a Ja-
sangre, la mayor o menor vitalidad del paciente y la fatalidad en su apari- maica realizado en 1687, donde usó el "cortex Peruviano" con gran éxito
ción, es decir, la independencia de la enfermedad del arbitrio de la persona en las fiebres intermitentes, cotidianas, tercianas y cuartanas. Años des-
que la padece. El trastorno fundamental de las enfermedades agudas sería pués, de regreso a Londres y reconocido ya como uno de los científicos
una peculiar alteración de la sangre, a la que Sydenham dio varias denomi- más notables de la época, escribió el artículo "Matters of Fact, Experi-
naciones: inflamación, conmoción, ebullición y fermentación. De acuerdo ment, or Observation, and what is called Hypothesis" (1719). En este texto
con estos criterios, las tercianas o paludismo, en tanto "especie morbosa utilizó la comprobada eficacia de la quina en reducir la fiebre de las
característica", formaban parte del grupo de enfermedades agudas, en la tercianas para rebatir el método galénico que según el autor nunca explica-
que una "materia morbígena" proveniente del aire, atacaba la sangre y ba los hechos y se quedaba tan sólo en las hipótesis.7
producía una "fermentación" anómala. La fiebre era concebida como el La nueva aproximación científica defendida por Syndeham y Sloan,
esfuerzo del organismo por restablecer la salud exterminando la "materia fue incorporada y discutida en el ambiente médico ilustrado europeo de
morbífica."5 Según Sydenham, la quina intervenía en una entidad clínica las primeras décadas del siglo XVIII. Sin embargo, faltaba mucho para co-
específica, eliminando la fiebre y curando la enfermedad. La utilización de nocer en detalle el árbol de la quina en sus aspectos botánicos, clínicos y
la quina consolidó la perspectiva clínica experimental de Sydenham que técnicos. Por esta razón, se consideró la coyuntura de una expedición
proponía que el médico fuese no sólo un observador sino que interviniese científica europea dirigida a los Andes ―la así llamada Misión Geodésica a
en el proceso diagnóstico-curativo. Asimismo, la quina dio la razón a las la Audiencia de Quito― como la gran oportunidad para aplicar el espíritu
modernas concepciones iatromecánicas y iatroquímicas. Según señala Laín empírico-racionalizador del momento a los variados y desconocidos pro-
Entralgo: blemas de la quina.

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


Los iatroquímicos, que acogieron con especial alborozo la llegada del nuevo remedio,
le atribuyeron la propiedad de corregir la "fermentación" febril de la sangre y disolver LA MISIÓN GEODÉSICA Y SUS ESTUDIOS SOBRE LA QUINA
las mucosidades obstructoras ("opilaciones") de los pequeños vasos. Frente a ellos,
los iatromecánicos pensaron que la quina diluye el líquido hemático y disminuye así
la fuerza de su rozamiento en la pared vascular. Unos y otros coincidieron, sin em- El estudio científico del árbol de la quina estuvo ligado a la resolución
bargo, en estimar que el nuevo medicamento daba un golpe de muerte a la tradicio- de otras cuestiones científicas que agitaron a Europa durante las primeras
nal farmacodinamia galénica. Lo que la pólvora ha sido in re militari, eso ha sido la
6
décadas del siglo XVIII. Una de estas cuestiones fue el debate sobre la for-
quina in methodo curandi, escribirá Ramazzini. ma de la Tierra. La discusión enfrentó a newtonianos y cartesianos. Mien-
tras que Newton había probado en sus Principia Mathematica (1689) que
la tierra estaba achatada por los polos, el francés Cassini, después de trian-

7. Una biografía de Sloan aparea: en: Charles C. Gillispie, ed., Dictionary of Scientific
4. José María López Piñero, La Medicina en la Historia (Madrid: Salvat, 1981), pp. 40- Biographhy (Nueva York: Charles Srcibner's Son, 1975), vol XII, pp. 456-459. Al volver de
41. Jamaica Sloan escribió, A Voyage to the islands Madera, Barbados, Nieves, Saint Christophers
5. Ibid. and Jamaica, with natural history of the herbs (London: BM, 1707), 2 vols. La información so-
6. Laín Entralgo, Historia, p. 366. bre la quina en vol. I, pp. XCI, CXXXIV -CXXXV.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
42 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 43

gular el meridiano de París entre Colliore y Dunkerque, concluyó que el portancia los trabajos de La Condamine, Jussieu, Juan y Ulloa sobre el ár-
achatamiento era ecuatorial. bol de la cascarilla o quina, que se consideran fundamentales en la historia
A esta polémica se añadió la existente entre las cosmovisiones newto- de esta planta. Charles-Maríe de la Condamine (1701-1774), miembro de
niana y cartesiana sobre el universo. En 1722, el francés Mairan publicó la Academia de Ciencias de París, a la que ingresó en 1830 en calidad de
una memoria en la que desde la física neocartesiana proporcionó un so- adjunto químico, fue un científico ilustrado que se interesó por varios
porte teórico a las observaciones efectuadas por Cassini y los astrónomos campos del conocimiento. En América actuó como jefe del grupo expedi-
de la Academia de Ciencias de París. Durante la tercera década del siglo cionario y además de sus estudios geodésicos, realizó notables contribu-
XVIII, un paulatino replegamiento académico de los científicos franceses ciones al conocimiento de la quina, el caucho y el curare. Asimismo, du-
sobre la ortodoxia cartesiana terminó por añadir a la polémica fuertes con- rante su viaje de regreso a Europa, por la vía del Amazonas, elaboró un
notaciones nacionalistas. Todo el debate pareció ser una confrontación en- mapa del curso del río y escribió una valiosa memoria sobre el mismo.
tre la ciencia inglesa y la francesa. Los encendidos dilemas que emanaron Joseph Jussieu (1704-1779), médico, naturalista, y miembro de una
de esta discusión: teoría versus observación, newtonismo versus cartesia- distinguida familia de botánicos franceses, aprovechó su estancia en Amé-
nismo, e ilustración versus ciencia racional, estimularon el diseño de un rica para estudiar con detenimiento la quina y otras plantas útiles. Asimis-
ambicioso programa de investigación. mo, realizó observaciones sobre la patología local y fue profesor de la Cá-
En este contexto fue que la Academia de Ciencias de París decidió en- tedra de Medicina de la Universidad de Santo Tomás de Aquino de Qui-
tre 1733 y 1735 enviar dos expediciones científicas, una a Quito y otra a to. Al terminar su misión viajó a Lima para embarcarse a Europa, pero
Laponia, para determinar la longitud de un grado de meridiano en latitu- por una serie de vicisitudes su viaje se demoró mucho tiempo, y retornó a
des diferentes y poder, finalmente, resolver la polémica. Así pues, en 1735 Francia en 1771 cuando ya estaba viejo y enfermo. Jorge Juan (1713-
partió rumbo a América la Misión Geodésica, de la que formaron parte, 1773) y Antonio de Ulloa (1716-1795) fueron dos jóvenes españoles de
entre otros, los franceses Charles-Maríe de la Condamine, Louis Godín, la Academia de Guardia Marinas de Cádiz, que fueron incorporados a la
Pierre Bouger y Joseph Jussieu. Del lado español, el Consejo de Indias expedición. Sus notables observaciones sobre la realidad económica, social
nombró a los marinos Jorge Juan y Antonio de Ulloa, Llegados a Quito y política de los países que visitaron quedaron plasmadas en dos obras cla-
en 1736, el objetivo prioritario que les ocupó hasta 1743 fue la determi- ves sobre la América Meridional.9
nación del valor de un grado de meridiano terrestre en las proximidades Las contribuciones realizadas por estos expedicionarios al conoci-
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

de la línea equinoccial, asunto que en términos generales fue resuelto con miento de la quina fueron significativas. En primer lugar, La Condamine
probada competencia y que dio la razón al punto de vista newtoniano so- llegó a Loja en 1737, donde recogió muestras, realizó dibujos y escribió el
bre la figura de la tierra.8 primer estudio científico sobre la planta. Su trabajo Sur L'Arbre du Quin-
Si bien la expedición tuvo un fin primordialmente geodésico, los tra- quina publicado en 1738, fue la base sobre la que Linneo estableció el gé-
bajos desarrollados por los expedicionarios abarcaron estudios geográfi- nero Cinchona en 1742, incorporando la quina a la ciencia botánica. Por
cos, antropológicos y botánicos. Entre estos últimos, fueron de gran im- su lado, Jussieu arribó a Loja en 1739 y escribió una Descriptión de l'arbre a
Quinquina (que sólo fue publicado en 1936), donde dio a conocer varios
aspectos históricos, botánicos y médicos de la planta. Jorge Juan y Antonio
de Ulloa, en Relación del Viaje a la América Meridional (1748), como
8. Sobre la Misión Geodésica, véase Antonio Lafuente, "La mecánica de los fluidos y la en Noticias Secretas (inédita hasta 1826), proporcionaron valiosas informa-
teoría de la figura de la Tierra entre Newton y Claraut (1687-1743)", Dynamis 3 (1983):
55-90; Antonio Lafuente y Antonio Mazuecos, Los Caballeros del Punto Fijo, Ciencia, política
y aventura en la expedición geodésica hispano-francesa al Virreinato del Perú en el siglo XVIII
(Barcelona: Ediciones Serbal-CSIC, 1987); y Antonio Lafuente y Eduardo Estrella, "Scienti-
fic Enterprise, Academic Adventure and Drawing-room Culture in me Geodesic Mission to 9. Jorge Juan y Antonio Ulloa, Relación Histórica del viaje a la América Meridional, 1748
Quito (1735-1755)" en Cross Cultural Diffusion of Science: Latin America (México: Sociedad (Madrid: Fundación Universitaria Española, 1978); e Idem, Noticias Secretas de América,
Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnología, 1988), pp. 13-31. 1826 (Madrid: CSIC, 1985).

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
42 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 43

gular el meridiano de París entre Colliore y Dunkerque, concluyó que el portancia los trabajos de La Condamine, Jussieu, Juan y Ulloa sobre el ár-
achatamiento era ecuatorial. bol de la cascarilla o quina, que se consideran fundamentales en la historia
A esta polémica se añadió la existente entre las cosmovisiones newto- de esta planta. Charles-Maríe de la Condamine (1701-1774), miembro de
niana y cartesiana sobre el universo. En 1722, el francés Mairan publicó la Academia de Ciencias de París, a la que ingresó en 1830 en calidad de
una memoria en la que desde la física neocartesiana proporcionó un so- adjunto químico, fue un científico ilustrado que se interesó por varios
porte teórico a las observaciones efectuadas por Cassini y los astrónomos campos del conocimiento. En América actuó como jefe del grupo expedi-
de la Academia de Ciencias de París. Durante la tercera década del siglo cionario y además de sus estudios geodésicos, realizó notables contribu-
XVIII, un paulatino replegamiento académico de los científicos franceses ciones al conocimiento de la quina, el caucho y el curare. Asimismo, du-
sobre la ortodoxia cartesiana terminó por añadir a la polémica fuertes con- rante su viaje de regreso a Europa, por la vía del Amazonas, elaboró un
notaciones nacionalistas. Todo el debate pareció ser una confrontación en- mapa del curso del río y escribió una valiosa memoria sobre el mismo.
tre la ciencia inglesa y la francesa. Los encendidos dilemas que emanaron Joseph Jussieu (1704-1779), médico, naturalista, y miembro de una
de esta discusión: teoría versus observación, newtonismo versus cartesia- distinguida familia de botánicos franceses, aprovechó su estancia en Amé-
nismo, e ilustración versus ciencia racional, estimularon el diseño de un rica para estudiar con detenimiento la quina y otras plantas útiles. Asimis-
ambicioso programa de investigación. mo, realizó observaciones sobre la patología local y fue profesor de la Cá-
En este contexto fue que la Academia de Ciencias de París decidió en- tedra de Medicina de la Universidad de Santo Tomás de Aquino de Qui-
tre 1733 y 1735 enviar dos expediciones científicas, una a Quito y otra a to. Al terminar su misión viajó a Lima para embarcarse a Europa, pero
Laponia, para determinar la longitud de un grado de meridiano en latitu- por una serie de vicisitudes su viaje se demoró mucho tiempo, y retornó a
des diferentes y poder, finalmente, resolver la polémica. Así pues, en 1735 Francia en 1771 cuando ya estaba viejo y enfermo. Jorge Juan (1713-
partió rumbo a América la Misión Geodésica, de la que formaron parte, 1773) y Antonio de Ulloa (1716-1795) fueron dos jóvenes españoles de
entre otros, los franceses Charles-Maríe de la Condamine, Louis Godín, la Academia de Guardia Marinas de Cádiz, que fueron incorporados a la
Pierre Bouger y Joseph Jussieu. Del lado español, el Consejo de Indias expedición. Sus notables observaciones sobre la realidad económica, social
nombró a los marinos Jorge Juan y Antonio de Ulloa, Llegados a Quito y política de los países que visitaron quedaron plasmadas en dos obras cla-
en 1736, el objetivo prioritario que les ocupó hasta 1743 fue la determi- ves sobre la América Meridional.9
nación del valor de un grado de meridiano terrestre en las proximidades Las contribuciones realizadas por estos expedicionarios al conoci-

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


de la línea equinoccial, asunto que en términos generales fue resuelto con miento de la quina fueron significativas. En primer lugar, La Condamine
probada competencia y que dio la razón al punto de vista newtoniano so- llegó a Loja en 1737, donde recogió muestras, realizó dibujos y escribió el
bre la figura de la tierra.8 primer estudio científico sobre la planta. Su trabajo Sur L'Arbre du Quin-
Si bien la expedición tuvo un fin primordialmente geodésico, los tra- quina publicado en 1738, fue la base sobre la que Linneo estableció el gé-
bajos desarrollados por los expedicionarios abarcaron estudios geográfi- nero Cinchona en 1742, incorporando la quina a la ciencia botánica. Por
cos, antropológicos y botánicos. Entre estos últimos, fueron de gran im- su lado, Jussieu arribó a Loja en 1739 y escribió una Descriptión de l'arbre a
Quinquina (que sólo fue publicado en 1936), donde dio a conocer varios
aspectos históricos, botánicos y médicos de la planta. Jorge Juan y Antonio
de Ulloa, en Relación del Viaje a la América Meridional (1748), como
8. Sobre la Misión Geodésica, véase Antonio Lafuente, "La mecánica de los fluidos y la en Noticias Secretas (inédita hasta 1826), proporcionaron valiosas informa-
teoría de la figura de la Tierra entre Newton y Claraut (1687-1743)", Dynamis 3 (1983):
55-90; Antonio Lafuente y Antonio Mazuecos, Los Caballeros del Punto Fijo, Ciencia, política
y aventura en la expedición geodésica hispano-francesa al Virreinato del Perú en el siglo XVIII
(Barcelona: Ediciones Serbal-CSIC, 1987); y Antonio Lafuente y Eduardo Estrella, "Scienti-
fic Enterprise, Academic Adventure and Drawing-room Culture in me Geodesic Mission to 9. Jorge Juan y Antonio Ulloa, Relación Histórica del viaje a la América Meridional, 1748
Quito (1735-1755)" en Cross Cultural Diffusion of Science: Latin America (México: Sociedad (Madrid: Fundación Universitaria Española, 1978); e Idem, Noticias Secretas de América,
Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnología, 1988), pp. 13-31. 1826 (Madrid: CSIC, 1985).

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
44 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 45

ciones sobre los usos de la quina, llamando la atención sobre las variables del Amazonas.12 En 1752, cuando de la Vega contaba ochenta años, a pe-
culturales de la terapéutica popular.10 dido de Miguel de Santisteban, redactó una pequeña memoria titulada
Contrastando los trabajos quinológicos de los miembros de la misión "Virtudes de la cascarilla de hojas, cogollos, cortezas, polvos y corteza de
geodésica con dos documentos del siglo XVIII del Archivo del Jardín Bo- la raíz". Este extraordinario documento constituye el primer aporte cono-
tánico de Madrid, me propongo reflexionar sobre algunos aspectos deriva- cido de un nativo que escribe sobre el tema.13
dos del contacto entre la cultura aborigen y la ciencia europea, Si bien, Miguel de Santisteban fue un militar y funcionario colonial cuzqueño
este contacto, permitió la construcción de una proposición científica cohe- con gran afición por las ciencias naturales. Estuvo en Loja en 1739, don-
rente acerca de la planta, oscureció los enunciados del saber popular cuya de conoció a de la Vega y observó sus ensayos con los extractos de quina.
contribución es necesario revalidar. Entre 1740 y 1741 hizo un viaje desde Lima hasta Caracas circunstancia
que, probablemente, le permitió conocer a los miembros de la misión
geodésica, y donde aplicó la quina a sus compañeros de viaje que enferma-
DOS PERSONAJES DESCONOCIDOS ron de tercianas.14
En 1752 siendo Superintendente de la Casa de la Moneda en Bogotá,
Los dos documentos que reflejan la sapiencia indígena con respecto al recibió una orden real para que hiciera un informe de la situación de las
uso del árbol de la quina fueron escritos por Fernando de la Vega y Mi- quinas y organizara el envío regular del específico a la Real Botica de Ma-
guel Santisteban.11 Estos personajes realizaron una valiosa labor en la in- drid. En esta condición, Santisteban viajó a Loja y a otras regiones del
troducción de la quina en la ciencia europea del siglo XVIII. El primero país, describió los árboles, recogió muestras de cortezas, hizo dibujos de
fue un comerciante y curandero natural de Loja, una ciudad situada al sur plantas frescas y escribió un "Informe" en el que propone el estableci-
de Quito, que tenía la edad de sesenta y cinco años cuando, en 1737, La miento del estanco de la quina para asegurar la calidad del específico y su
Condamine llegó a esta localidad para estudiar la quina. envío regular a España. 15
De la Vega sirvió como guía del expedicionario europeo para el reco- Durante su estancia en Loja, Santisteban además del mencionado In-
nocimiento y la recolección de la planta. Dos años después, de la Vega re- forme realizó varios apuntes, que con muestras de plantas y dibujos, en-
cibió la visita de Jussieu, con quien mantuvo una buena relación de traba- tregó en 1761, en Santa Fe de Bogotá, al naturalista andaluz José Celestino
jo ensayando la elaboración de extractos de la quina, y cuyas exitosas apli- Mutis. Este había llegado recientemente a esa ciudad como médico del
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

caciones en las tercianas da cuenta La Condamine en su Diario escrito en


1751. Este último estuvo nuevamente en Loja en 1743, recibiendo de de 12. Charles La Condamine, Journal du voyage fait par ordre du Roi a l’Equateur (Paris
la Vega, muestras de plantas, semillas y una porción de extracto de quina L’imprimiere Royal, 1751), pp. 75,185. Las plantas se perdieron en el viaje y las semillas las
sembró en Cayena, pero no fructificaron. Véase: La Condamine, Extracto del Diario de Obser-
que el académico quiso llevar a Europa en su viaje de regreso por la vía vaciones hechas en el Viaje de la Provincia de Quito al Para, por el río Amazonas y del Para a Ca-
yena, Surinam y Amsterdan. Esa obra publicada en castellano en Amsterdan en 1745 ha sido
reeditada con otro título por Lafuente y Estrella, véase cita 10.
10. Obras de miembros de la Misión con referencias a la quina son: Charles La Conda- 13. Véase cita 11.
mine, "Sur l'arbre du Quinina", Histoire de l'Academie Royal des Sciences (Paris, 1738), pp. 14. "Viaje puntual y curioso que hace por tierra Don Miguel de Santisteban desde
226-243 [La primera traducción al castellano es de 1778. Aquí utilizarnos la versión de An- Lima hasta Caracas en 1740 y 1741" en Antonio Arellano Moreno, Documentos para la histo-
tonio Lafuente y Eduardo Estrella, La Condamine, Viaje por el Amazonas y Memoria sobre la ria económica de la época colonial, viajes e informes (Caracas: Academia Nacional de Historia,
Quina (Barcelona: Ed. Alta Fulla, 1986)]; Joseph Jussieu, Description de 1'arbre a quiquina 1970). Sobre las actividades de Santisteban como Superintendente de la Casa de la Moneda
(1737) (París: Societe du traitment des quinines, 1936); Jorge Juan y Antonio Ulloa, Rela- entre 1752 y 1775, Barriga Villalba, Historia de la Casa de la Moneda (Bogotá: Banco de la
ción Histórica, vol. I, pp. 233- 440: e Idem, Noticias Secretas, vol. II, pp. 471-472. República, 1969) vol. II., pp. 10,63-64.
11. Fernando de la Vega, "Virtudes de la cascarilla de hojas, cogollos, cortezas, polvos 15. Miguel de Santisteban, "Informe: de su comisión para el reconocimiento de la Qui-
y corteza de la raíz, 1752"; Miguel de Santisteban, "Noticias de la cascarilla de Loja". Ambos na en Loxa (Quito)", Santa Fe, Julio 4, 1753, Indiferente General, Legajo 1555, Archivo
documentos se encuentran en: Archivo Mutis, Paquete 22, Archivo del Real Jardín Botáni- General de Indias, Sevilla. Este informe está publicado parcialmente en Anales de la Real Aca-
co, Madrid. Por su importancia se transcribe en el apéndice el primer documento. demia de Farmacia (Madrid) 15 (1949): 655-672.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
44 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 45

ciones sobre los usos de la quina, llamando la atención sobre las variables del Amazonas.12 En 1752, cuando de la Vega contaba ochenta años, a pe-
culturales de la terapéutica popular.10 dido de Miguel de Santisteban, redactó una pequeña memoria titulada
Contrastando los trabajos quinológicos de los miembros de la misión "Virtudes de la cascarilla de hojas, cogollos, cortezas, polvos y corteza de
geodésica con dos documentos del siglo XVIII del Archivo del Jardín Bo- la raíz". Este extraordinario documento constituye el primer aporte cono-
tánico de Madrid, me propongo reflexionar sobre algunos aspectos deriva- cido de un nativo que escribe sobre el tema.13
dos del contacto entre la cultura aborigen y la ciencia europea, Si bien, Miguel de Santisteban fue un militar y funcionario colonial cuzqueño
este contacto, permitió la construcción de una proposición científica cohe- con gran afición por las ciencias naturales. Estuvo en Loja en 1739, don-
rente acerca de la planta, oscureció los enunciados del saber popular cuya de conoció a de la Vega y observó sus ensayos con los extractos de quina.
contribución es necesario revalidar. Entre 1740 y 1741 hizo un viaje desde Lima hasta Caracas circunstancia
que, probablemente, le permitió conocer a los miembros de la misión
geodésica, y donde aplicó la quina a sus compañeros de viaje que enferma-
DOS PERSONAJES DESCONOCIDOS ron de tercianas.14
En 1752 siendo Superintendente de la Casa de la Moneda en Bogotá,
Los dos documentos que reflejan la sapiencia indígena con respecto al recibió una orden real para que hiciera un informe de la situación de las
uso del árbol de la quina fueron escritos por Fernando de la Vega y Mi- quinas y organizara el envío regular del específico a la Real Botica de Ma-
guel Santisteban.11 Estos personajes realizaron una valiosa labor en la in- drid. En esta condición, Santisteban viajó a Loja y a otras regiones del
troducción de la quina en la ciencia europea del siglo XVIII. El primero país, describió los árboles, recogió muestras de cortezas, hizo dibujos de
fue un comerciante y curandero natural de Loja, una ciudad situada al sur plantas frescas y escribió un "Informe" en el que propone el estableci-
de Quito, que tenía la edad de sesenta y cinco años cuando, en 1737, La miento del estanco de la quina para asegurar la calidad del específico y su
Condamine llegó a esta localidad para estudiar la quina. envío regular a España. 15
De la Vega sirvió como guía del expedicionario europeo para el reco- Durante su estancia en Loja, Santisteban además del mencionado In-
nocimiento y la recolección de la planta. Dos años después, de la Vega re- forme realizó varios apuntes, que con muestras de plantas y dibujos, en-
cibió la visita de Jussieu, con quien mantuvo una buena relación de traba- tregó en 1761, en Santa Fe de Bogotá, al naturalista andaluz José Celestino
jo ensayando la elaboración de extractos de la quina, y cuyas exitosas apli- Mutis. Este había llegado recientemente a esa ciudad como médico del

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


caciones en las tercianas da cuenta La Condamine en su Diario escrito en
1751. Este último estuvo nuevamente en Loja en 1743, recibiendo de de 12. Charles La Condamine, Journal du voyage fait par ordre du Roi a l’Equateur (Paris
la Vega, muestras de plantas, semillas y una porción de extracto de quina L’imprimiere Royal, 1751), pp. 75,185. Las plantas se perdieron en el viaje y las semillas las
sembró en Cayena, pero no fructificaron. Véase: La Condamine, Extracto del Diario de Obser-
que el académico quiso llevar a Europa en su viaje de regreso por la vía vaciones hechas en el Viaje de la Provincia de Quito al Para, por el río Amazonas y del Para a Ca-
yena, Surinam y Amsterdan. Esa obra publicada en castellano en Amsterdan en 1745 ha sido
reeditada con otro título por Lafuente y Estrella, véase cita 10.
10. Obras de miembros de la Misión con referencias a la quina son: Charles La Conda- 13. Véase cita 11.
mine, "Sur l'arbre du Quinina", Histoire de l'Academie Royal des Sciences (Paris, 1738), pp. 14. "Viaje puntual y curioso que hace por tierra Don Miguel de Santisteban desde
226-243 [La primera traducción al castellano es de 1778. Aquí utilizarnos la versión de An- Lima hasta Caracas en 1740 y 1741" en Antonio Arellano Moreno, Documentos para la histo-
tonio Lafuente y Eduardo Estrella, La Condamine, Viaje por el Amazonas y Memoria sobre la ria económica de la época colonial, viajes e informes (Caracas: Academia Nacional de Historia,
Quina (Barcelona: Ed. Alta Fulla, 1986)]; Joseph Jussieu, Description de 1'arbre a quiquina 1970). Sobre las actividades de Santisteban como Superintendente de la Casa de la Moneda
(1737) (París: Societe du traitment des quinines, 1936); Jorge Juan y Antonio Ulloa, Rela- entre 1752 y 1775, Barriga Villalba, Historia de la Casa de la Moneda (Bogotá: Banco de la
ción Histórica, vol. I, pp. 233- 440: e Idem, Noticias Secretas, vol. II, pp. 471-472. República, 1969) vol. II., pp. 10,63-64.
11. Fernando de la Vega, "Virtudes de la cascarilla de hojas, cogollos, cortezas, polvos 15. Miguel de Santisteban, "Informe: de su comisión para el reconocimiento de la Qui-
y corteza de la raíz, 1752"; Miguel de Santisteban, "Noticias de la cascarilla de Loja". Ambos na en Loxa (Quito)", Santa Fe, Julio 4, 1753, Indiferente General, Legajo 1555, Archivo
documentos se encuentran en: Archivo Mutis, Paquete 22, Archivo del Real Jardín Botáni- General de Indias, Sevilla. Este informe está publicado parcialmente en Anales de la Real Aca-
co, Madrid. Por su importancia se transcribe en el apéndice el primer documento. demia de Farmacia (Madrid) 15 (1949): 655-672.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
46 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 47

Virrey, estaba muy interesado en el conocimiento de la quina, y en los hacia 1630 el secreto de la quina fue entregado a las autoridades españo-
años posteriores se convirtió en un renombrado científico del continente las, y si bien desde la llegada de la Misión Geodésica en el siglo diecisiete,
americano. En 1764, Mutis envió estos materiales a Suecia para que los el uso del específico era restringido, no significa que estuviera olvidado.
examinara Linneo con quien mantenía correspondencia. Al observar las De hecho en Quito se expedía la corteza como lo indica un inventario de
nuevas evidencias sobre la planta americana, el botánico sueco reformuló los medicamentos de la botica del "Hospital de la Caridad" correspon-
la descripción del género Cinchona, que como anotamos, se incorporó a diente al año 1705.20
la nomenclatura botánica en 1742.16 Asimismo, en el siglo XVII ya existían referencias sobre el uso médico
Asimismo, Santisteban fue el primero en identificar la quinas de Santa del "árbol de las calenturas" de la provincia de Loja. Antonio de la Calan-
Fe de Bogotá, noticia que también comunicó a Mutis.17 Este apreció mu- cha, Bernabé Cobo y Sebastián Bado así lo consignaron y, según la infor-
cho su amistad y guardó los apuntes que le entregó entre los que destaca- mación recogida por este último, la quina era aplicada en la farmacopea in-
ba el manuscrito denominado "Noticias de la cascarilla de Loja comunica- dígena en las enfermedades que provocaban fiebre.21 Es posible que este sa-
das por Dn. Miguel de Santisteban". Este documento, totalmente desco- ber fuera guardado por las etnias locales y que no se conociera en otros
nocido, lo identifiqué en el Archivo Mutis que se custodia en el Archivo lugares. También se puede especular, señalando que la demora en su iden-
del Real Jardín Botánico de Madrid, y en él se hace un importante relato tificación, un siglo desde la conquista española, pudiera deberse al oculta-
sobre aspectos botánicos, médicos e históricos de la planta, que se revisa- miento, al cambio de valores o al desplazamiento de poblaciones indígenas.
rán en este capítulo.18 A pesar de estos indicios, en la cultura europea se vulgarizó la idea de
La labor de Santisteban y de la Vega y la misma experiencia indígena que fueron los miembros de la Misión Geodésica los que enseñaron la
con la quina no fueron muy reconocidas por los miembros de la expedí- aplicación de la quina. Esta situación se puede explicar en parte por la li-
ción Geodésica. Sólo en el trabajo de 1738 de La Condamine se señala mitada difusión que tuvo el trabajo de La Condamine, al menos en lo que
que la quina fue usada por los indígenas antes de la llegada de los españo- se refiere a la lengua castellana, recién fue traducido en 1778. Asimismo,
les. Asimismo, según La Condamine, este conocimiento lo mantuvieron los estudios de Jussieu, donde se reconocía parcialmente la contribución
en secreto los nativos "por la antipatía que tenían a sus conquistadores".19 indígena, permanecieron inéditos hasta 1936. Por muchos años las princi-
Como hemos anotado, según la historia contada al inicio de este trabajo, pales fuentes de información de la expedición fueron las obras de Juan y
Ulloa, y el Diccionario Geográfico de Antonio de Alcedo publicado entre
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

16. Las opiniones de Mutis sobre Santisteban, las referencias a los envíos a Linneo y las 1786 y 1789, en las que se hacen afirmaciones, que sin una atenta lectura
noticias sobre las quinas de Bogotá, se encuentran en su Diario de Observaciones (Bogotá Ins- pueden dar lugar a confusiones. Revisemos estos textos.
tituto Colombiano de Cultura Hispánica, 1983) vol. I, pp. 91, 95, 114; vol. II, pp. 116,
121. Una carta de Mutis a Linneo de Septiembre 24, 1764, dice: "para que ésta carta no le
En la ampliamente difundida Relación Histórica del Viaje a la América
parezca completamente inútil, le envío una lámina con algunas flores de la corteza de quina Meridional Juan y Ulloa dicen:
peruvíana", Guillermo Hernández de Alba, ed., Archivo Epistolar del Sabio Naturalista Don
José Celestino Mutis (Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, 1983) vol. I, pp. Dispensó [Jussieu] al mismo tiempo el grande beneficio de darla a conocer, y distin-
44-46. Herbarios y dibujos de Santisteban se conservan en Londres. Véase: Savage Spenger, guir al Corregidor de allí [Loja] y a los Indios, que se emplean en cortarla, para que
comp., Catalogue of the Linnean Herbarium (London: Linnean Society of London, 1945),
pp. 35-36 y láminas.
17. Según Mutis, el primero en darle la idea de estudiar las quinas de Bogotá fue San-
tisteban. Mutis, Diario de Observaciones, vol. I, p. 114. 20. "Autos de la entrega que hizo del Hospital Real a la Religión Bethlemitica el Sr.
18. Véase la cita 11. Presidente Francisco López Dicastillo, Enero, 5, 1705", Sección Audiencia de Quito, Archi-
19. La Condamine, Estudio sobre la Quina, [cita 10]. La creencia que los indígenas es- vo Nacional de Historia, Quito.
condían conocimientos es antigua. Según un documento de 1605: "Dicen que hay otros mu- 21. Antonio de la Calancha, Coronica moralizadora de la Orden de San Agustín en el Perú
chos géneros de yerbas medicinales con que los indios curan, pero no son conocidas por los con sucesos egenplares vistos en esta Monarquía (Barcelona: Pedro Lacavallería, 1639-1653),
españoles ... porque ... no quieren dar noticias de ellas. Cierto es que los españoles no les han p.39; Bernabé Cabo, Historia del Nuevo Mundo, 1653 (Madrid: Ed. Atlas, 1964) vol. I, p.
apretado tanto para que las descubran como para el oro." La cita es de: "Descripción de la 274. Las referencias sobre Bado en Descripción del Arbol de la Quina de La Condamine y en
Gobernación de Guayaquil (1605)", Revista de Archivo Histórico del Guayas 4(1973): 61-93. Jararnillo Arango, "Estudio crítico".
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
46 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 47

Virrey, estaba muy interesado en el conocimiento de la quina, y en los hacia 1630 el secreto de la quina fue entregado a las autoridades españo-
años posteriores se convirtió en un renombrado científico del continente las, y si bien desde la llegada de la Misión Geodésica en el siglo diecisiete,
americano. En 1764, Mutis envió estos materiales a Suecia para que los el uso del específico era restringido, no significa que estuviera olvidado.
examinara Linneo con quien mantenía correspondencia. Al observar las De hecho en Quito se expedía la corteza como lo indica un inventario de
nuevas evidencias sobre la planta americana, el botánico sueco reformuló los medicamentos de la botica del "Hospital de la Caridad" correspon-
la descripción del género Cinchona, que como anotamos, se incorporó a diente al año 1705.20
la nomenclatura botánica en 1742.16 Asimismo, en el siglo XVII ya existían referencias sobre el uso médico
Asimismo, Santisteban fue el primero en identificar la quinas de Santa del "árbol de las calenturas" de la provincia de Loja. Antonio de la Calan-
Fe de Bogotá, noticia que también comunicó a Mutis.17 Este apreció mu- cha, Bernabé Cobo y Sebastián Bado así lo consignaron y, según la infor-
cho su amistad y guardó los apuntes que le entregó entre los que destaca- mación recogida por este último, la quina era aplicada en la farmacopea in-
ba el manuscrito denominado "Noticias de la cascarilla de Loja comunica- dígena en las enfermedades que provocaban fiebre.21 Es posible que este sa-
das por Dn. Miguel de Santisteban". Este documento, totalmente desco- ber fuera guardado por las etnias locales y que no se conociera en otros
nocido, lo identifiqué en el Archivo Mutis que se custodia en el Archivo lugares. También se puede especular, señalando que la demora en su iden-
del Real Jardín Botánico de Madrid, y en él se hace un importante relato tificación, un siglo desde la conquista española, pudiera deberse al oculta-
sobre aspectos botánicos, médicos e históricos de la planta, que se revisa- miento, al cambio de valores o al desplazamiento de poblaciones indígenas.
rán en este capítulo.18 A pesar de estos indicios, en la cultura europea se vulgarizó la idea de
La labor de Santisteban y de la Vega y la misma experiencia indígena que fueron los miembros de la Misión Geodésica los que enseñaron la
con la quina no fueron muy reconocidas por los miembros de la expedí- aplicación de la quina. Esta situación se puede explicar en parte por la li-
ción Geodésica. Sólo en el trabajo de 1738 de La Condamine se señala mitada difusión que tuvo el trabajo de La Condamine, al menos en lo que
que la quina fue usada por los indígenas antes de la llegada de los españo- se refiere a la lengua castellana, recién fue traducido en 1778. Asimismo,
les. Asimismo, según La Condamine, este conocimiento lo mantuvieron los estudios de Jussieu, donde se reconocía parcialmente la contribución
en secreto los nativos "por la antipatía que tenían a sus conquistadores".19 indígena, permanecieron inéditos hasta 1936. Por muchos años las princi-
Como hemos anotado, según la historia contada al inicio de este trabajo, pales fuentes de información de la expedición fueron las obras de Juan y
Ulloa, y el Diccionario Geográfico de Antonio de Alcedo publicado entre

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


16. Las opiniones de Mutis sobre Santisteban, las referencias a los envíos a Linneo y las 1786 y 1789, en las que se hacen afirmaciones, que sin una atenta lectura
noticias sobre las quinas de Bogotá, se encuentran en su Diario de Observaciones (Bogotá Ins- pueden dar lugar a confusiones. Revisemos estos textos.
tituto Colombiano de Cultura Hispánica, 1983) vol. I, pp. 91, 95, 114; vol. II, pp. 116,
121. Una carta de Mutis a Linneo de Septiembre 24, 1764, dice: "para que ésta carta no le
En la ampliamente difundida Relación Histórica del Viaje a la América
parezca completamente inútil, le envío una lámina con algunas flores de la corteza de quina Meridional Juan y Ulloa dicen:
peruvíana", Guillermo Hernández de Alba, ed., Archivo Epistolar del Sabio Naturalista Don
José Celestino Mutis (Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, 1983) vol. I, pp. Dispensó [Jussieu] al mismo tiempo el grande beneficio de darla a conocer, y distin-
44-46. Herbarios y dibujos de Santisteban se conservan en Londres. Véase: Savage Spenger, guir al Corregidor de allí [Loja] y a los Indios, que se emplean en cortarla, para que
comp., Catalogue of the Linnean Herbarium (London: Linnean Society of London, 1945),
pp. 35-36 y láminas.
17. Según Mutis, el primero en darle la idea de estudiar las quinas de Bogotá fue San-
tisteban. Mutis, Diario de Observaciones, vol. I, p. 114. 20. "Autos de la entrega que hizo del Hospital Real a la Religión Bethlemitica el Sr.
18. Véase la cita 11. Presidente Francisco López Dicastillo, Enero, 5, 1705", Sección Audiencia de Quito, Archi-
19. La Condamine, Estudio sobre la Quina, [cita 10]. La creencia que los indígenas es- vo Nacional de Historia, Quito.
condían conocimientos es antigua. Según un documento de 1605: "Dicen que hay otros mu- 21. Antonio de la Calancha, Coronica moralizadora de la Orden de San Agustín en el Perú
chos géneros de yerbas medicinales con que los indios curan, pero no son conocidas por los con sucesos egenplares vistos en esta Monarquía (Barcelona: Pedro Lacavallería, 1639-1653),
españoles ... porque ... no quieren dar noticias de ellas. Cierto es que los españoles no les han p.39; Bernabé Cabo, Historia del Nuevo Mundo, 1653 (Madrid: Ed. Atlas, 1964) vol. I, p.
apretado tanto para que las descubran como para el oro." La cita es de: "Descripción de la 274. Las referencias sobre Bado en Descripción del Arbol de la Quina de La Condamine y en
Gobernación de Guayaquil (1605)", Revista de Archivo Histórico del Guayas 4(1973): 61-93. Jararnillo Arango, "Estudio crítico".
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
48 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 49

no la mezclasen, y se logre en Europa la más eficaz; enseñóles asimismo el método de Según estos escritos, el conocimiento sobre la función febrífuga de la
sacar el extracto, y últimamente la puso en uso en aquel territorio, donde no lo esta- quina fue identificada por miembros de la Misión Geodésica. Una indica-
ba… y aunque no ignoraban su virtud no se sujetaban a valerse de ella, poseídos de la
aprehensión de que siendo la naturaleza de este simple cálida en extremo, no podía
ción que esto no fue así es el manuscrito de Fernando de la Vega, quién
serles provechoso: pero disuadidos ya de esto… al presente sin atender a la especie de confirma el uso indígena no sólo de la corteza sino también de las hojas,
22
Fiebre la toman en todas. cogollos y raíces de la planta para varios trastornos. Estos usos sugieren el
conocimiento no sólo de las cualidades febrífugas de la quina, sino tam-
En la otra obra de estos autores, las Noticias Secretas, al referirse a las bién las antiinflamatorias, analgésicas y estimulantes. El documento repro-
cascarillas de esta misma provincia, reiteran estos conceptos señalando que ducido en el apéndice señala las diversas formas de aplicación.
las "cuatro o cinco" especies de la quina de Loja las dio a conocer Jussieu Estas formas incluían la vía local por medio de "cogollos y hojas fres-
entre las que estaba: cas en las zonas dolorosas provocadas por las neumonías". Asimismo, por
medio de "cogollos y hojas frescas en el flujo de sangre y corrupción de las
la superior de todas, que es el verdadero febrífugo y específico contra las calenturas, se encías" y de "hojas, cogollos y polvos en todas las llagas secas". El otro
distingue de las otras en que su cáscara es más delgada y fina, y su color un colorado medio de aplicación estaba relacionado directamente con el paludismo y
hermoso. Aunque las recomendaciones de esta especie de cascarilla son grandes, no se
trae de ella a España, porque los Indios… no tienen el cuidado que sería necesario
otras enfermedades infecciosas extendidas en los Andes como el tifus
para separarla de otras especies, ni acertaban ellos a distinguirla, hasta que [Jus- exantemético (tabardillo). En este caso el tratamiento se hacía por medio
sieu] le dio a conocer entre ellos, y recomendó que no la mezclasen; haciéndoles com- de la vía oral a través de "polvos en infusión en todas las calenturas coti-
prehender que de este poco cuidado procedía la decadencia que se experimentaba ya dianas y tercianas", "polvos en infusión en el 'tabardillo"', "polvos en be-
en su venta, porque con la mala echaban a perder la buena. También enseñó a sacar bida caliente" para el "dolor de costado", y "Extracto de cascarilla colora-
23
el extracto de ella… para evitar que con el tiempo pierda… su virtud.
da y especialmente de corteza de la raíz en las calenturas cotidianas y ter-
cianas". Finalmente, se utilizaba la "Sal de cascarilla en todas las
Por su parte, el gran divulgador de las noticias americanas Antonio de
calenturas."25
Alcedo en su conocido Diccionario Geográfico se basó en la Relación Histó-
Las opiniones de este curandero que desde fines del siglo XVII tenía
rica del Viaje a la América Meridional de Juan y Ulloa y probablemente en
experiencia con la cascarilla, tenían por objeto transmitir y recrear un sa-
los datos proporcionados por su padre Dionisio Alcedo, que fue Presiden-
ber tradicional. Sin embargo, el uso de la quina entre los indígenas requie-
te de la Audiencia de Quito entre 1728 y 1736, para afirmar:
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

re discutir el problema de la influencia de las posiciones galénicas y el de la


Aunque es opinión de algunos autores que los indios conocían su virtud febrífuga y la
dualidad frío-caliente que existía en la cultura colonial.
usaban, es cierto que hasta el año 1730 no tenía allí gran aceptación… pero luego
que supieron la estimación que tiene y su propiedad, empezaron a hacer lo mismo, y
más después [Jussieu]… les enseñó el modo de cogerla, usarla, sacar el extracto de ¿SE RESISTIERON LOS INDÍGENAS A USAR LA QUINA?
24
ella, distinguir sus calidades y otras operaciones tan curiosas como útiles.
Juan y Ulloa se sorprendieron que siendo endémicas las tercianas en
algunas zonas de las Real Audiencia de Quito y conociendo los nativos las
virtudes de la quina, no la usaran, "poseídos de la aprehensión de que
siendo la naturaleza de este simple, cálida en extremo, no podía serles pro-
vechosa."26 Esta frase da cuenta que los científicos españoles comprendie-
22. Juan y Ulloa, Relación Histórica, vol. I, p. 440.
23. Ibid. Idem, Noticias Secretas, vol. II, pp. 572-573.
24. Antonio Alcedo, Diccionario Geográfico e Histórico de las Indias Occidentales (Madrid: 25. Véase el apéndice.
Ed. Atlas, 1967) 3 vols. 26. Juan y Ulloa, Relación Histórica, vol. 1, pp. 233,440.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
48 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 49

no la mezclasen, y se logre en Europa la más eficaz; enseñóles asimismo el método de Según estos escritos, el conocimiento sobre la función febrífuga de la
sacar el extracto, y últimamente la puso en uso en aquel territorio, donde no lo esta- quina fue identificada por miembros de la Misión Geodésica. Una indica-
ba… y aunque no ignoraban su virtud no se sujetaban a valerse de ella, poseídos de la
aprehensión de que siendo la naturaleza de este simple cálida en extremo, no podía
ción que esto no fue así es el manuscrito de Fernando de la Vega, quién
serles provechoso: pero disuadidos ya de esto… al presente sin atender a la especie de confirma el uso indígena no sólo de la corteza sino también de las hojas,
22
Fiebre la toman en todas. cogollos y raíces de la planta para varios trastornos. Estos usos sugieren el
conocimiento no sólo de las cualidades febrífugas de la quina, sino tam-
En la otra obra de estos autores, las Noticias Secretas, al referirse a las bién las antiinflamatorias, analgésicas y estimulantes. El documento repro-
cascarillas de esta misma provincia, reiteran estos conceptos señalando que ducido en el apéndice señala las diversas formas de aplicación.
las "cuatro o cinco" especies de la quina de Loja las dio a conocer Jussieu Estas formas incluían la vía local por medio de "cogollos y hojas fres-
entre las que estaba: cas en las zonas dolorosas provocadas por las neumonías". Asimismo, por
medio de "cogollos y hojas frescas en el flujo de sangre y corrupción de las
la superior de todas, que es el verdadero febrífugo y específico contra las calenturas, se encías" y de "hojas, cogollos y polvos en todas las llagas secas". El otro
distingue de las otras en que su cáscara es más delgada y fina, y su color un colorado medio de aplicación estaba relacionado directamente con el paludismo y
hermoso. Aunque las recomendaciones de esta especie de cascarilla son grandes, no se
trae de ella a España, porque los Indios… no tienen el cuidado que sería necesario
otras enfermedades infecciosas extendidas en los Andes como el tifus
para separarla de otras especies, ni acertaban ellos a distinguirla, hasta que [Jus- exantemético (tabardillo). En este caso el tratamiento se hacía por medio
sieu] le dio a conocer entre ellos, y recomendó que no la mezclasen; haciéndoles com- de la vía oral a través de "polvos en infusión en todas las calenturas coti-
prehender que de este poco cuidado procedía la decadencia que se experimentaba ya dianas y tercianas", "polvos en infusión en el 'tabardillo"', "polvos en be-
en su venta, porque con la mala echaban a perder la buena. También enseñó a sacar bida caliente" para el "dolor de costado", y "Extracto de cascarilla colora-
23
el extracto de ella… para evitar que con el tiempo pierda… su virtud.
da y especialmente de corteza de la raíz en las calenturas cotidianas y ter-
cianas". Finalmente, se utilizaba la "Sal de cascarilla en todas las
Por su parte, el gran divulgador de las noticias americanas Antonio de
calenturas."25
Alcedo en su conocido Diccionario Geográfico se basó en la Relación Histó-
Las opiniones de este curandero que desde fines del siglo XVII tenía
rica del Viaje a la América Meridional de Juan y Ulloa y probablemente en
experiencia con la cascarilla, tenían por objeto transmitir y recrear un sa-
los datos proporcionados por su padre Dionisio Alcedo, que fue Presiden-
ber tradicional. Sin embargo, el uso de la quina entre los indígenas requie-
te de la Audiencia de Quito entre 1728 y 1736, para afirmar:

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


re discutir el problema de la influencia de las posiciones galénicas y el de la
Aunque es opinión de algunos autores que los indios conocían su virtud febrífuga y la
dualidad frío-caliente que existía en la cultura colonial.
usaban, es cierto que hasta el año 1730 no tenía allí gran aceptación… pero luego
que supieron la estimación que tiene y su propiedad, empezaron a hacer lo mismo, y
más después [Jussieu]… les enseñó el modo de cogerla, usarla, sacar el extracto de ¿SE RESISTIERON LOS INDÍGENAS A USAR LA QUINA?
24
ella, distinguir sus calidades y otras operaciones tan curiosas como útiles.
Juan y Ulloa se sorprendieron que siendo endémicas las tercianas en
algunas zonas de las Real Audiencia de Quito y conociendo los nativos las
virtudes de la quina, no la usaran, "poseídos de la aprehensión de que
siendo la naturaleza de este simple, cálida en extremo, no podía serles pro-
vechosa."26 Esta frase da cuenta que los científicos españoles comprendie-
22. Juan y Ulloa, Relación Histórica, vol. I, p. 440.
23. Ibid. Idem, Noticias Secretas, vol. II, pp. 572-573.
24. Antonio Alcedo, Diccionario Geográfico e Histórico de las Indias Occidentales (Madrid: 25. Véase el apéndice.
Ed. Atlas, 1967) 3 vols. 26. Juan y Ulloa, Relación Histórica, vol. 1, pp. 233,440.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
50 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 51

ron algunos aspectos de la mentalidad aborigen. En efecto, lo que ocurrió na". Esta metamorfosis es más fácil de conseguir en las manos de los cu-
fue que los indígenas consideraban contraproducente usar un remedio randeros que transforman los objetos.28 En los estados de salud, junto a la
"cálido" (la quina o cascarilla) para una enfermedad también "cálida", (las dicotomía frío-calor, influyen también las nociones de pesado-liviano, hú-
tercianas o paludismo). medo-seco, dulce-amargo. El cuerpo es el escenario donde se encuentran
Los principios caliente-frío que se atribuían a distintos estados del los contrarios para equilibrarse; la prevalencia de uno solo de sus elemen-
cuerpo, a las enfermedades, las comidas, y los medicamentos no se refie- tos puede causar la enfermedad.
ren a la temperatura, sino a la presencia de una "cualidad" considerada Carecemos de evidencias documentales para distinguir si en las nocio-
sustancial. El origen de esta dualidad en la América Prehispánica ha sido nes caliente-frío que tenían los nativos de Laja a fines del siglo diecisiete y
objeto de un amplio debate (Al respecto, véase también el capítulo de Su- comienzos del dieciocho, pervivía un pensamiento prehispánico o eran
zanne Austin Alchon en este mismo volumen). Foster niega que existiera producto de la difusión de las ideas hipocrático-galénicas. De cualquier
antes del siglo dieciséis y atribuye su origen a las ideas hipocrático-galéni- manera, lo cierto es que estos principios estaban presentes en el período
cas que llegaron a partir de la conquista. Por su parte, López Austin con- colonial tardío y que eran manipulados por los curanderos. En los escritos
sidera que este pensamiento ya existía en el mundo precolombino.27 Para de de la Vega y Santisteban, se confirma la aplicación de la quina (reme-
apoyar su planteamiento, López Austin recurrió a fuentes etnohistóricas y dio caliente) en las tercianas (enfermedad caliente), recurriendo a un sub-
etnográficas mesoamericanas, deduciendo de las mismas que el antiguo terfugio para no infringir la ley de los contrarios. El recurso se basaba en
hombre náhuatl concedía a los seres humanos el máximo equilibrio. La la propia concepción popular tradicional que proporcionaba la posibilidad
polaridad frío-calor formaba parte de una cosmovisión dualista nativa que de transformar un remedio frío o caliente en su contrario.
afectaba distintos estados del cuerpo, de los alimentos, y de las plantas. El procedimiento que seguía Fernando de la Vega en la preparación
Según López Austin, la presencia española reforzó ideas ya existentes. de sus recetas de quina consistía en poner una libra de polvo en una bote-
Las fuentes etnohistóricas de la región andina dan poca información lla de agua y mantener "dicha infusión más de doce horas", posteriormen-
sobre la existencia de la dualidad frío-calor en el período precolombino, te "menear dos o tres veces para que expela las sustancia", y, finalmente,
pero en cambio abundan en la consideración dual del orden cósmico y so- dejar el preparado a la acción del "sereno" para que se "enfríe". 29 También
cial. La noción de equilibrio está ampliamente representada en estas fuen- se "enfriaba" la quina, infundiendo sus polvos en un frasco de "vino bue-
tes y las ideas dicotomía frío-calor se pueden incorporar sin obstáculo en no" y dejándolo en reposo durante 24 horas, al cabo de las cuales se debía
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

este pensamiento. Asimismo, las informaciones etnográficas posteriores a colar el líquido y arrojar las heces. Este procedimiento se repetía dos veces
la conquista, en relación a la salud, la enfermedad, los alimentos y las plan- de tal manera que a las 52 horas estaba listo "este vino de 3 infusiones",
tas medicinales, abundan en referencias y clasificaciones de frío y caliente. que se debía dar al enfermo temprano por la mañana (El concepto de in-
Las enfermedades calientes, se curan con su contrario es decir, con los ali- fusión utilizado se refería a la acción de infundir, es decir de sumergir una
mentos o medicamentos frescos. sustancia en un líquido para disolverla).
Es importante señalar que no siempre la condición de frío o caliente El documento de de la Vega trae otro dato interesante: el enfermo
es universal o definitiva; un alimento o una planta medicinal que para un debía abstenerse durante el tratamiento de comer cosas "dulces". Esta
grupo es frío, para otro puede ser caliente. Por otro lado, mediante ciertas
acciones se puede cambiar la condición de los alimentos y medicamentos,
es decir lo caliente se puede volver fresco si se le "enfría" o se le "ensere- 28. Sobre este tema, véase de Eduardo Estrella, Medicina Aborigen (Quito: Ed. Epoca,
1977); Medicina y Estructura Socio-económica (Quito: Ed. Belén, 1982); "Los Sistemas Médi-
cos Precolombinos" en José María López Piñero, cord., Viejo y Nuevo Continente, La Medici-
na m el Encuentro de dos Mundos (Madrid: SANED, 1992), pp. 13-33.
29. Dionisio de Alsedo, Presidente de la Real Audiencia de Quito entre: 1728 y 1736,
27. George Foster, Cultura y conquista (s.l.: Talleres Gráficos de la Nación, 1962), p sabía de la necesidad de "enserenar" la quina gracias a una "indiana receta" de Loja. Véase:
41; Alfredo López Austin, Cuerpo humano e ideología, Las concepciones de los antiguos nahuas Descripción Geográfica de Real Audiencia de Quito (Madrid: Imprenta Fontaner, 1915), p.
(México: UNAM, 1984) vol. I, pp. 285-318. 45.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
50 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 51

ron algunos aspectos de la mentalidad aborigen. En efecto, lo que ocurrió na". Esta metamorfosis es más fácil de conseguir en las manos de los cu-
fue que los indígenas consideraban contraproducente usar un remedio randeros que transforman los objetos.28 En los estados de salud, junto a la
"cálido" (la quina o cascarilla) para una enfermedad también "cálida", (las dicotomía frío-calor, influyen también las nociones de pesado-liviano, hú-
tercianas o paludismo). medo-seco, dulce-amargo. El cuerpo es el escenario donde se encuentran
Los principios caliente-frío que se atribuían a distintos estados del los contrarios para equilibrarse; la prevalencia de uno solo de sus elemen-
cuerpo, a las enfermedades, las comidas, y los medicamentos no se refie- tos puede causar la enfermedad.
ren a la temperatura, sino a la presencia de una "cualidad" considerada Carecemos de evidencias documentales para distinguir si en las nocio-
sustancial. El origen de esta dualidad en la América Prehispánica ha sido nes caliente-frío que tenían los nativos de Laja a fines del siglo diecisiete y
objeto de un amplio debate (Al respecto, véase también el capítulo de Su- comienzos del dieciocho, pervivía un pensamiento prehispánico o eran
zanne Austin Alchon en este mismo volumen). Foster niega que existiera producto de la difusión de las ideas hipocrático-galénicas. De cualquier
antes del siglo dieciséis y atribuye su origen a las ideas hipocrático-galéni- manera, lo cierto es que estos principios estaban presentes en el período
cas que llegaron a partir de la conquista. Por su parte, López Austin con- colonial tardío y que eran manipulados por los curanderos. En los escritos
sidera que este pensamiento ya existía en el mundo precolombino.27 Para de de la Vega y Santisteban, se confirma la aplicación de la quina (reme-
apoyar su planteamiento, López Austin recurrió a fuentes etnohistóricas y dio caliente) en las tercianas (enfermedad caliente), recurriendo a un sub-
etnográficas mesoamericanas, deduciendo de las mismas que el antiguo terfugio para no infringir la ley de los contrarios. El recurso se basaba en
hombre náhuatl concedía a los seres humanos el máximo equilibrio. La la propia concepción popular tradicional que proporcionaba la posibilidad
polaridad frío-calor formaba parte de una cosmovisión dualista nativa que de transformar un remedio frío o caliente en su contrario.
afectaba distintos estados del cuerpo, de los alimentos, y de las plantas. El procedimiento que seguía Fernando de la Vega en la preparación
Según López Austin, la presencia española reforzó ideas ya existentes. de sus recetas de quina consistía en poner una libra de polvo en una bote-
Las fuentes etnohistóricas de la región andina dan poca información lla de agua y mantener "dicha infusión más de doce horas", posteriormen-
sobre la existencia de la dualidad frío-calor en el período precolombino, te "menear dos o tres veces para que expela las sustancia", y, finalmente,
pero en cambio abundan en la consideración dual del orden cósmico y so- dejar el preparado a la acción del "sereno" para que se "enfríe". 29 También
cial. La noción de equilibrio está ampliamente representada en estas fuen- se "enfriaba" la quina, infundiendo sus polvos en un frasco de "vino bue-
tes y las ideas dicotomía frío-calor se pueden incorporar sin obstáculo en no" y dejándolo en reposo durante 24 horas, al cabo de las cuales se debía

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


este pensamiento. Asimismo, las informaciones etnográficas posteriores a colar el líquido y arrojar las heces. Este procedimiento se repetía dos veces
la conquista, en relación a la salud, la enfermedad, los alimentos y las plan- de tal manera que a las 52 horas estaba listo "este vino de 3 infusiones",
tas medicinales, abundan en referencias y clasificaciones de frío y caliente. que se debía dar al enfermo temprano por la mañana (El concepto de in-
Las enfermedades calientes, se curan con su contrario es decir, con los ali- fusión utilizado se refería a la acción de infundir, es decir de sumergir una
mentos o medicamentos frescos. sustancia en un líquido para disolverla).
Es importante señalar que no siempre la condición de frío o caliente El documento de de la Vega trae otro dato interesante: el enfermo
es universal o definitiva; un alimento o una planta medicinal que para un debía abstenerse durante el tratamiento de comer cosas "dulces". Esta
grupo es frío, para otro puede ser caliente. Por otro lado, mediante ciertas
acciones se puede cambiar la condición de los alimentos y medicamentos,
es decir lo caliente se puede volver fresco si se le "enfría" o se le "ensere- 28. Sobre este tema, véase de Eduardo Estrella, Medicina Aborigen (Quito: Ed. Epoca,
1977); Medicina y Estructura Socio-económica (Quito: Ed. Belén, 1982); "Los Sistemas Médi-
cos Precolombinos" en José María López Piñero, cord., Viejo y Nuevo Continente, La Medici-
na m el Encuentro de dos Mundos (Madrid: SANED, 1992), pp. 13-33.
29. Dionisio de Alsedo, Presidente de la Real Audiencia de Quito entre: 1728 y 1736,
27. George Foster, Cultura y conquista (s.l.: Talleres Gráficos de la Nación, 1962), p sabía de la necesidad de "enserenar" la quina gracias a una "indiana receta" de Loja. Véase:
41; Alfredo López Austin, Cuerpo humano e ideología, Las concepciones de los antiguos nahuas Descripción Geográfica de Real Audiencia de Quito (Madrid: Imprenta Fontaner, 1915), p.
(México: UNAM, 1984) vol. I, pp. 285-318. 45.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
52 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 53

prohibición se basaba en la creencia que la quina era un trago amargo y que que cuando la planta se dio a conocer hacia 1630 los nativos de Loja no la
por ello lo dulce se oponía "a toda la virtud de la cascarilla". denominaban quina. Este nombre probablemente fue asignado derivando-
Al parecer, todas estas prácticas que poseen un profundo contenido lo de la denominación de otros vegetales. Por ejemplo, ya en el año 1605
cultural, recibieron poca atención por parte de los europeos. La Condami- en la provincia de Guayaquil se usaba la planta llamada "quina-quina" cu-
ne interesado como estaba en aplicar a la realidad un pensamiento empíri- yas "pepitas" bebidas en vino o agua, eran útiles en las cámaras o diarreas.
co-racional, se propuso desmitificar los contenidos de la historia de la qui- Los indígenas americanos nominaban las cosas siguiendo un código
na. Su interés era conocer la planta, describirla, dibujarla, es decir hablar que permitiera su identificación y clasificación mediante características ta-
de su historia en base a textos escritos, antes que a confidencias persona- les como útil o inútil, peligroso o inofensivo, poder medicinal o nocivo
les. Por esto, comentó con ironía la leyenda que decía que los nativos para la salud." Así clasificaron la quina como "árbol de las calenturas",
aprendieron a usar la quina, viendo cómo los pumas que padecían "de fie- una denominación en la cual se hace referencia a su utilidad. Calancha y
bre intermitente" comían la corteza. En otra página de sus escritos afirma Cobo, a comienzos del siglo XVII, reconocieron a la planta con este nom-
que no podía aceptar la "preocupación vulgar" de cortar la corteza del ár- bre, y señalaron además como su lugar de origen a Loja. Sobre este tema,
bol, "en luna menguante y por la parte que mira al oriente", ya que esto era Miguel de Santisteban en su manuscrito afirma que el nombre de la quina
una superchería, que sólo servía para justificar el descuido al secar la ha sido variable, que originalmente en Loja fue denominada como e! "árbol
corteza, que se corrompía por esta causa "y achacándolo todo a la luna". de las calenturas", pero luego pasó a ser conocida como "cascarilla".
Años después, en 1743, al entrar en contacto con otras leyendas durante Esto concuerda con la información recogida por Jussieu en Loja en
su viaje por el Amazonas, dirá que los indígenas americanos son insensi- 1739, que señala que los indígenas lo llaman "yara-chucchu" o "cara-chuc-
bles, indiferentes, crédulos y "encaprichados" con lo maravilloso.30 chu". Yara significa árbol, "cara" la corteza, "chucchu" frío de la fiebre, es
decir, la traducción era "el árbol de la fiebre intermitente". Lamentable-
mente la obra "Description de l'Arbre a quinquina", de Jussieu permaneció
LA TAXONOMÍA ABORIGEN DE LA PLANTA inédita hasta 1936, pero de todas maneras confirma la denominación
indígena de la planta. En el quechua que actualmente se habla en el sur de
Con el objeto de profundizar su estudio de la planta, La Condamine Ecuador, donde se encuentra la provincia de Loja, "Yura" significa árbol y
analizó el origen de la palabra quina. Para ello consultó un antiguo diccio- "Chuggchuy" temblor, estremecimiento, escalofrío. Estas voces son com-
parables con las recogidas por Jussieu.33 De cualquier manera, creemos
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

nario quechua de 1614, donde encontr6la voz Quina-ai, cuya traducción


era "mantelilla india", o especie de manta o capa con que se envolvían los que los tópicos filológicos de la historia de la quina, no están suficiente-
indios. El académico realizó la siguiente disquisición lingüística: mente aclarados, por lo que es necesario profundizar esta investigación.
Un asunto que también queda pendiente de ser dilucidado es si los in-
Como la lengua Quichoa abunda mui poco de términos… se puede presumir con bas- dígenas manejaron una clasificación propia del árbol de la cascarilla. Tanto
tante verosimilitud, que la voz, Quina-ai, que ordinariamente se entendía por capa, en la Relación Histórica del Viaje a la América Meridional, como en las No-
puede también significar corteza cuando se trata de árbol, o a lo menos pudo haber
tenido antiguamente esta significación.
31 ticias Secretas, Jorge Juan y Antonio de Ulloa dan a entender que Jussieu
enseñó a los indígenas de Loja a distinguir las diferentes especies botánicas
Este razonamiento es tan pintoresco como erróneo. Hay que recordar del árbol. En estos textos y en muchas publicaciones posteriores sobre
este asunto, se omite mencionar el aporte nativo en la identificación y cla-

30. La Condamine, Viaje a la América Meridional (Madrid: Espasa Calpe, 1962), p. 40. 32. Arturo Andrés Roig, Humanismo en la segunda mitad del siglo XVIII (Quito: Banco
Central-Corporación Editora Nacional, 1984), vol. I, p.1l7.
31. La Condamine, Estudio sobre la Quina [cita 10]. La Condamine: consultó la obra del
jesuíta Diego Gonzales Holguín, Vocabulario de la lengua general de todo el Perú, llamada len- 33. Luis Cordero, "Diccionario Quicha-Español. Español-Quichua", Anales de la Uni-
gua quechua o lengua del Inca (Lima: Francisco del Canto, 1608). versidad de Cuenca 23(1967): 1-257.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
52 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 53

prohibición se basaba en la creencia que la quina era un trago amargo y que que cuando la planta se dio a conocer hacia 1630 los nativos de Loja no la
por ello lo dulce se oponía "a toda la virtud de la cascarilla". denominaban quina. Este nombre probablemente fue asignado derivando-
Al parecer, todas estas prácticas que poseen un profundo contenido lo de la denominación de otros vegetales. Por ejemplo, ya en el año 1605
cultural, recibieron poca atención por parte de los europeos. La Condami- en la provincia de Guayaquil se usaba la planta llamada "quina-quina" cu-
ne interesado como estaba en aplicar a la realidad un pensamiento empíri- yas "pepitas" bebidas en vino o agua, eran útiles en las cámaras o diarreas.
co-racional, se propuso desmitificar los contenidos de la historia de la qui- Los indígenas americanos nominaban las cosas siguiendo un código
na. Su interés era conocer la planta, describirla, dibujarla, es decir hablar que permitiera su identificación y clasificación mediante características ta-
de su historia en base a textos escritos, antes que a confidencias persona- les como útil o inútil, peligroso o inofensivo, poder medicinal o nocivo
les. Por esto, comentó con ironía la leyenda que decía que los nativos para la salud." Así clasificaron la quina como "árbol de las calenturas",
aprendieron a usar la quina, viendo cómo los pumas que padecían "de fie- una denominación en la cual se hace referencia a su utilidad. Calancha y
bre intermitente" comían la corteza. En otra página de sus escritos afirma Cobo, a comienzos del siglo XVII, reconocieron a la planta con este nom-
que no podía aceptar la "preocupación vulgar" de cortar la corteza del ár- bre, y señalaron además como su lugar de origen a Loja. Sobre este tema,
bol, "en luna menguante y por la parte que mira al oriente", ya que esto era Miguel de Santisteban en su manuscrito afirma que el nombre de la quina
una superchería, que sólo servía para justificar el descuido al secar la ha sido variable, que originalmente en Loja fue denominada como e! "árbol
corteza, que se corrompía por esta causa "y achacándolo todo a la luna". de las calenturas", pero luego pasó a ser conocida como "cascarilla".
Años después, en 1743, al entrar en contacto con otras leyendas durante Esto concuerda con la información recogida por Jussieu en Loja en
su viaje por el Amazonas, dirá que los indígenas americanos son insensi- 1739, que señala que los indígenas lo llaman "yara-chucchu" o "cara-chuc-
bles, indiferentes, crédulos y "encaprichados" con lo maravilloso.30 chu". Yara significa árbol, "cara" la corteza, "chucchu" frío de la fiebre, es
decir, la traducción era "el árbol de la fiebre intermitente". Lamentable-
mente la obra "Description de l'Arbre a quinquina", de Jussieu permaneció
LA TAXONOMÍA ABORIGEN DE LA PLANTA inédita hasta 1936, pero de todas maneras confirma la denominación
indígena de la planta. En el quechua que actualmente se habla en el sur de
Con el objeto de profundizar su estudio de la planta, La Condamine Ecuador, donde se encuentra la provincia de Loja, "Yura" significa árbol y
analizó el origen de la palabra quina. Para ello consultó un antiguo diccio- "Chuggchuy" temblor, estremecimiento, escalofrío. Estas voces son com-
parables con las recogidas por Jussieu.33 De cualquier manera, creemos

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


nario quechua de 1614, donde encontr6la voz Quina-ai, cuya traducción
era "mantelilla india", o especie de manta o capa con que se envolvían los que los tópicos filológicos de la historia de la quina, no están suficiente-
indios. El académico realizó la siguiente disquisición lingüística: mente aclarados, por lo que es necesario profundizar esta investigación.
Un asunto que también queda pendiente de ser dilucidado es si los in-
Como la lengua Quichoa abunda mui poco de términos… se puede presumir con bas- dígenas manejaron una clasificación propia del árbol de la cascarilla. Tanto
tante verosimilitud, que la voz, Quina-ai, que ordinariamente se entendía por capa, en la Relación Histórica del Viaje a la América Meridional, como en las No-
puede también significar corteza cuando se trata de árbol, o a lo menos pudo haber
tenido antiguamente esta significación.
31 ticias Secretas, Jorge Juan y Antonio de Ulloa dan a entender que Jussieu
enseñó a los indígenas de Loja a distinguir las diferentes especies botánicas
Este razonamiento es tan pintoresco como erróneo. Hay que recordar del árbol. En estos textos y en muchas publicaciones posteriores sobre
este asunto, se omite mencionar el aporte nativo en la identificación y cla-

30. La Condamine, Viaje a la América Meridional (Madrid: Espasa Calpe, 1962), p. 40. 32. Arturo Andrés Roig, Humanismo en la segunda mitad del siglo XVIII (Quito: Banco
Central-Corporación Editora Nacional, 1984), vol. I, p.1l7.
31. La Condamine, Estudio sobre la Quina [cita 10]. La Condamine: consultó la obra del
jesuíta Diego Gonzales Holguín, Vocabulario de la lengua general de todo el Perú, llamada len- 33. Luis Cordero, "Diccionario Quicha-Español. Español-Quichua", Anales de la Uni-
gua quechua o lengua del Inca (Lima: Francisco del Canto, 1608). versidad de Cuenca 23(1967): 1-257.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
54 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 55

sificación de la planta. Considero que mal pudo Jussieu llegar a ese cono- resultado de estos estudios, se conformó un auténtico cuerpo de doctrina
cimiento sin antes ponerse en contacto con los códigos aportados por el botánico sobre la quina, que permitió la identificación y descripción de
lenguaje indígena y popular. todas las especies, la realización de valiosos análisis fitogeográficos, y el es-
Las "Noticias" de Santisteban sugieren el contenido de estos códigos. tablecimiento de varios aspectos técnicos como los métodos de extracción,
Una vez identificada y denominada la planta de acuerdo a su utilidad, se secado, transporte, y embalaje. En la parte científica, además, se investigó
elaboró una tipología (especies) tomando como elementos clasificatorios la correlación de los datos botánicos con las aplicaciones clínicas y las for-
las características externas de árbol (color de la corteza o del envés), ciertas mas farmacéuticas. A estos estudios botánicos siguieron otros de carácter
cualidades organolépticas (mayor o menor sabor amargo), o los efectos bioquímico y farmacodinámico que permitieron la incorporación definiti-
sobre la enfermedad (mayor o menor poder febrífugo). Sobre estas bases, va de la quina a la medicina científica cuando los franceses Pelletier y Ca-
la tipología elaborada por Santisteban en base a la tradición comunitaria, ventou en 1820 aislaron los principios activos de la planta (quinina y cin-
establece la existencia de cuatro especies, cada una de las cuales tiene una conina).
propiedad febrífuga característica como se puede ver en la siguiente tabla:

Especies (por el color) Efecto febrífugo CONCLUSIONES

Colorada superior El análisis de dos documentos escritos por dos nativos americanos so-
Amarilla bueno bre las quinas y de los textos producidos por algunos miembros de la ex-
Crespilla regular
pedición Geodésica complementan nuestro conocimiento sobre el uso
Blanca regular
aborigen de la planta, así como su identificación, clasificación, y formas de
aplicación en diferentes enfermedades. El saber popular, si bien fue apro-
Santisteban, un práctico en el uso de la quina, también estableció una vechado por los científicos de la misión europea, en lo que consideraron
tipología organoléptica que permitió establecer la bondad de la corteza al útil para el logro de sus objetivos, no fue suficientemente valorado, provo-
simple examen de su sabor. Así las "cascarillas buenas" eran aquellas "que cando confusiones y oscureciendo la información sobre las aportaciones
soltaban al masticarlas un líquido lechoso, amargo, sin mal gusto; que se americanas al tema.
podía mantener varias horas en la boca"; y las "cascarillas malas" eran
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

Por otra parte, si bien, los académicos intentaron comprender de al-


aquellas "en las que el sabor amargo era desagradable, que no se podía guna manera la mentalidad de los nativos, otras prioridades y tareas ur-
mantener mucho tiempo en la boca, ya que provocaba nausea". gentes imposibilitaron esta labor. Una razón más de fondo que explica el
Creemos que la posterior clasificación científica de las especies se fun- desdén de los científicos con respecto a los saberes indígenas fue el prejui-
damentó en el saber de la población y las cascarillas citadas se incluyeron cio cultural europeo en contra de mitos, leyendas y conocimientos empíri-
en la taxonomía de las Cinchonas. El interés suscitado por la quina en Eu- cos no sistematizados. Este prejuicio impidió que el saber popular fuese
ropa hizo que, a fines del siglo XVIII y principios de XIX, se desarrollase reconocido como una fuente de información válida de una ciencia que
una gran tarea investigativa en la que participaron los botánicos Hipólito quería ser sustentada sólo en la observación y descripción de la realidad y
Ruíz, José Pavón, José Celestino Mutis, Alejandro de Humboldt, Aimee en el predominio de la razón. Sólo recientemente hemos empezado a en-
Bonpland, Francisco José de Caldas, y Juan Tafalla entre otros.34 Como tender que en la historia de la quina se produjo un hecho que no siempre
es fácil de identificar en la historia de la ciencia: un saber popular que par-
cialmente despojado de sus raíces es transportado a un lugar preferente del
34. Al respecto, véase Arthur R. Steele, Flores para el Rey, La expedición de Ruiz y Pavón
y la flora del Perú (1777-1788) (Madrid: Ediciones del Serbal, 1982); y Eduardo Estrella,
conocimiento científico oficial.
"Expediciones Botánicas", en Manuel Selles, José Luis Pezet, y Antonio Lafuente, Carlos III
y la Ciencia de la Ilustración (Madrid: Alianza Editorial, 1988), pp. 331-351.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
54 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 55

sificación de la planta. Considero que mal pudo Jussieu llegar a ese cono- resultado de estos estudios, se conformó un auténtico cuerpo de doctrina
cimiento sin antes ponerse en contacto con los códigos aportados por el botánico sobre la quina, que permitió la identificación y descripción de
lenguaje indígena y popular. todas las especies, la realización de valiosos análisis fitogeográficos, y el es-
Las "Noticias" de Santisteban sugieren el contenido de estos códigos. tablecimiento de varios aspectos técnicos como los métodos de extracción,
Una vez identificada y denominada la planta de acuerdo a su utilidad, se secado, transporte, y embalaje. En la parte científica, además, se investigó
elaboró una tipología (especies) tomando como elementos clasificatorios la correlación de los datos botánicos con las aplicaciones clínicas y las for-
las características externas de árbol (color de la corteza o del envés), ciertas mas farmacéuticas. A estos estudios botánicos siguieron otros de carácter
cualidades organolépticas (mayor o menor sabor amargo), o los efectos bioquímico y farmacodinámico que permitieron la incorporación definiti-
sobre la enfermedad (mayor o menor poder febrífugo). Sobre estas bases, va de la quina a la medicina científica cuando los franceses Pelletier y Ca-
la tipología elaborada por Santisteban en base a la tradición comunitaria, ventou en 1820 aislaron los principios activos de la planta (quinina y cin-
establece la existencia de cuatro especies, cada una de las cuales tiene una conina).
propiedad febrífuga característica como se puede ver en la siguiente tabla:

Especies (por el color) Efecto febrífugo CONCLUSIONES

Colorada superior El análisis de dos documentos escritos por dos nativos americanos so-
Amarilla bueno bre las quinas y de los textos producidos por algunos miembros de la ex-
Crespilla regular
pedición Geodésica complementan nuestro conocimiento sobre el uso
Blanca regular
aborigen de la planta, así como su identificación, clasificación, y formas de
aplicación en diferentes enfermedades. El saber popular, si bien fue apro-
Santisteban, un práctico en el uso de la quina, también estableció una vechado por los científicos de la misión europea, en lo que consideraron
tipología organoléptica que permitió establecer la bondad de la corteza al útil para el logro de sus objetivos, no fue suficientemente valorado, provo-
simple examen de su sabor. Así las "cascarillas buenas" eran aquellas "que cando confusiones y oscureciendo la información sobre las aportaciones
soltaban al masticarlas un líquido lechoso, amargo, sin mal gusto; que se americanas al tema.
podía mantener varias horas en la boca"; y las "cascarillas malas" eran

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


Por otra parte, si bien, los académicos intentaron comprender de al-
aquellas "en las que el sabor amargo era desagradable, que no se podía guna manera la mentalidad de los nativos, otras prioridades y tareas ur-
mantener mucho tiempo en la boca, ya que provocaba nausea". gentes imposibilitaron esta labor. Una razón más de fondo que explica el
Creemos que la posterior clasificación científica de las especies se fun- desdén de los científicos con respecto a los saberes indígenas fue el prejui-
damentó en el saber de la población y las cascarillas citadas se incluyeron cio cultural europeo en contra de mitos, leyendas y conocimientos empíri-
en la taxonomía de las Cinchonas. El interés suscitado por la quina en Eu- cos no sistematizados. Este prejuicio impidió que el saber popular fuese
ropa hizo que, a fines del siglo XVIII y principios de XIX, se desarrollase reconocido como una fuente de información válida de una ciencia que
una gran tarea investigativa en la que participaron los botánicos Hipólito quería ser sustentada sólo en la observación y descripción de la realidad y
Ruíz, José Pavón, José Celestino Mutis, Alejandro de Humboldt, Aimee en el predominio de la razón. Sólo recientemente hemos empezado a en-
Bonpland, Francisco José de Caldas, y Juan Tafalla entre otros.34 Como tender que en la historia de la quina se produjo un hecho que no siempre
es fácil de identificar en la historia de la ciencia: un saber popular que par-
cialmente despojado de sus raíces es transportado a un lugar preferente del
34. Al respecto, véase Arthur R. Steele, Flores para el Rey, La expedición de Ruiz y Pavón
y la flora del Perú (1777-1788) (Madrid: Ediciones del Serbal, 1982); y Eduardo Estrella,
conocimiento científico oficial.
"Expediciones Botánicas", en Manuel Selles, José Luis Pezet, y Antonio Lafuente, Carlos III
y la Ciencia de la Ilustración (Madrid: Alianza Editorial, 1988), pp. 331-351.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
56 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 57

APÉNDICE El extracto de la cascarilla colorada se ha experimentado ser el más eficaz de


todas las otras cascarillas, y sirve para todos los achaques. Que las infusiones, con
la circunstancia de las evacuaciones dichas, que dicho extracto se hace de hojas y
Transcripcion del manuscrito de Fernando de la Vega, natural de la pro- cogollos, y no es tan eficaz, como el de la corteza del árbol, y más que aún este el
vincia de Loja, Audiencia de Quito, Año 1752. Archivo del Real Jardín de la corteza de la raíz, que es el mejor, y se ha experimentado que tiene eficaz vir-
Botánico de Madrid. Archivo Mutis. Paquete 22. tud contra la [ilegible] tomado en cantidad de veinte gramos, liquidado en aguar-
diente bueno o buen vino, y asimismo se aplica al dolor de las muelas, y los más
"Virtudes de la cascarilla, de hojas, cogollos, corteza, polvos, y corteza de la sana.
raíz" La sal de la cascarilla, aplicado un adarme de ella en zumo de naranja, y a falta
"Los cogollos y hojas se aplican a las personas que tienen dolores de espalda y de ella, en conocimiento de la hierba del perro, y tomada a tiempo del primer es-
pulmonía, en manojos de la fresca, puestos en la parte donde ocurre el dolor, y el calofrío, lo detiene y no entra la calentura, y para asegurarse después, se evacua el
mismo día le sana por mucho tiempo; la cascarilla colorada, es la más eficaz. Así- humor y aplicado en la forma dicha aprovecha a toda especie de calenturas.
mismo, es eficaz para estañar el flujo de sangre de las encías, reafirmar la dentadu- Cuando el achaque no da tiempo, de evacuaciones, se toma dicha infusión de
ra, además de limpiar la corrupción de las encías. Asimismo de dichas hojas y co- vino, posponiendo dichas evacuaciones, y suelen también tomar dichos polvos co-
gollos, los polvos secos aplicados a cualquier llaga, la seca y sana, y también matan cidos, y beber lo líquido en la porción dicha, y para el costado y ha de estar calien-
los gusanos que producen las moscas, y con más eficacia los polvos de la cascarilla. te.
Dichos polvos de cascarilla curan las calenturas cotidianas, intermitentes, y El extracto de dicha cascarilla, liquidado en vino tibio y bebido alivia y sana
tercianas aunque sean dobles, puestos en infusión, una libra de ellos en un frasco todas las ventosidades altas y corrompe en todos achaques, siendo esta, la señal
de agua, y que esté en dicha infusión más de doce horas, y se menée, dos o tres ve-
evidente de que aprovecha, y de todo esto hay experiencia.
ces, para que expela la substancia, y de esta infusión, líquida y clara, se le dará al
Esta receta me dió en Loja por Septiembre de 1752 Don Fernando de la
paciente, como la cantidad de una jícara de chocolate, de mañana, y si le retentase
Vega, hombre anciano y muy bien instruído y de gran juicio, es natural de allí y
(?) el frío, otro tanto, y al repuntar la calentura, otro tanto, procurando que ante-
de 80 años de edad". [La última oración corresponde a don Miguél de Santiste-
ceda a la evacuación y desahogo de venas, y no sólo sirve para dichas calenturas,
ban].
sino también para tobardillos, que es muy eficaz como se tiene de experiencia, y la
misma eficacia tiene para el dolor de costado para cuyo accidente se ha de dar di-
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

cha bebida caliente, y que la repitan dos, o tres veces, por lo que sudan con ellas; y
todas estas medicinas piden la dieta de sólo el dulce, porque se opone a toda la vir-
tud de la cascarilla; y los días que se toma la cascarilla, mitiga la sed, y continuada
desopila el bazo, no bebiendo más agua que la infusión; y también aprovecha a los
que tienen principios de hidropesía; y para dar más eficacia a la cascarilla se infun-
den seis onzas de sus polvos, en un frasco de vino bueno, y a las veinte y cuatro
horas se cuela y arrojando las heces, se ponen otras seis onzas y se ejecuta lo mis-
mo hasta tres veces, de forma que queda dicho vino de tres infusiones, y se han
gastado diez y ocho onzas muy de mañana, y acontece inmediatamente comenzar
el escalofrío con notable extremo, y duro poco, y al mismo tiempo, que comienza
dicho frío se le han de dar otras seis onzas, y otras tantas al comenzar la calentura,
que será violentísima, y después de una hora, o antes, empezará un sudor muy co-
pioso, y le tendrán prevenida al paciente alguna substancia que quedará libre de
cualquier calentura, y en corroborándose algunos días le jaropearán, purgarán, y
sangrarán de abajo, si lo hubiese menester.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
56 Eduardo Estrella Ciencia ilustrada y saber popular en el conocimiento de la quina 57

APÉNDICE El extracto de la cascarilla colorada se ha experimentado ser el más eficaz de


todas las otras cascarillas, y sirve para todos los achaques. Que las infusiones, con
la circunstancia de las evacuaciones dichas, que dicho extracto se hace de hojas y
Transcripcion del manuscrito de Fernando de la Vega, natural de la pro- cogollos, y no es tan eficaz, como el de la corteza del árbol, y más que aún este el
vincia de Loja, Audiencia de Quito, Año 1752. Archivo del Real Jardín de la corteza de la raíz, que es el mejor, y se ha experimentado que tiene eficaz vir-
Botánico de Madrid. Archivo Mutis. Paquete 22. tud contra la [ilegible] tomado en cantidad de veinte gramos, liquidado en aguar-
diente bueno o buen vino, y asimismo se aplica al dolor de las muelas, y los más
"Virtudes de la cascarilla, de hojas, cogollos, corteza, polvos, y corteza de la sana.
raíz" La sal de la cascarilla, aplicado un adarme de ella en zumo de naranja, y a falta
"Los cogollos y hojas se aplican a las personas que tienen dolores de espalda y de ella, en conocimiento de la hierba del perro, y tomada a tiempo del primer es-
pulmonía, en manojos de la fresca, puestos en la parte donde ocurre el dolor, y el calofrío, lo detiene y no entra la calentura, y para asegurarse después, se evacua el
mismo día le sana por mucho tiempo; la cascarilla colorada, es la más eficaz. Así- humor y aplicado en la forma dicha aprovecha a toda especie de calenturas.
mismo, es eficaz para estañar el flujo de sangre de las encías, reafirmar la dentadu- Cuando el achaque no da tiempo, de evacuaciones, se toma dicha infusión de
ra, además de limpiar la corrupción de las encías. Asimismo de dichas hojas y co- vino, posponiendo dichas evacuaciones, y suelen también tomar dichos polvos co-
gollos, los polvos secos aplicados a cualquier llaga, la seca y sana, y también matan cidos, y beber lo líquido en la porción dicha, y para el costado y ha de estar calien-
los gusanos que producen las moscas, y con más eficacia los polvos de la cascarilla. te.
Dichos polvos de cascarilla curan las calenturas cotidianas, intermitentes, y El extracto de dicha cascarilla, liquidado en vino tibio y bebido alivia y sana
tercianas aunque sean dobles, puestos en infusión, una libra de ellos en un frasco todas las ventosidades altas y corrompe en todos achaques, siendo esta, la señal
de agua, y que esté en dicha infusión más de doce horas, y se menée, dos o tres ve-
evidente de que aprovecha, y de todo esto hay experiencia.
ces, para que expela la substancia, y de esta infusión, líquida y clara, se le dará al
Esta receta me dió en Loja por Septiembre de 1752 Don Fernando de la
paciente, como la cantidad de una jícara de chocolate, de mañana, y si le retentase
Vega, hombre anciano y muy bien instruído y de gran juicio, es natural de allí y
(?) el frío, otro tanto, y al repuntar la calentura, otro tanto, procurando que ante-
de 80 años de edad". [La última oración corresponde a don Miguél de Santiste-
ceda a la evacuación y desahogo de venas, y no sólo sirve para dichas calenturas,
ban].
sino también para tobardillos, que es muy eficaz como se tiene de experiencia, y la
misma eficacia tiene para el dolor de costado para cuyo accidente se ha de dar di-

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


cha bebida caliente, y que la repitan dos, o tres veces, por lo que sudan con ellas; y
todas estas medicinas piden la dieta de sólo el dulce, porque se opone a toda la vir-
tud de la cascarilla; y los días que se toma la cascarilla, mitiga la sed, y continuada
desopila el bazo, no bebiendo más agua que la infusión; y también aprovecha a los
que tienen principios de hidropesía; y para dar más eficacia a la cascarilla se infun-
den seis onzas de sus polvos, en un frasco de vino bueno, y a las veinte y cuatro
horas se cuela y arrojando las heces, se ponen otras seis onzas y se ejecuta lo mis-
mo hasta tres veces, de forma que queda dicho vino de tres infusiones, y se han
gastado diez y ocho onzas muy de mañana, y acontece inmediatamente comenzar
el escalofrío con notable extremo, y duro poco, y al mismo tiempo, que comienza
dicho frío se le han de dar otras seis onzas, y otras tantas al comenzar la calentura,
que será violentísima, y después de una hora, o antes, empezará un sudor muy co-
pioso, y le tendrán prevenida al paciente alguna substancia que quedará libre de
cualquier calentura, y en corroborándose algunos días le jaropearán, purgarán, y
sangrarán de abajo, si lo hubiese menester.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
ANEXO V
Bibliografias de revistas científicas peruanas

Calderón, Savia A. "Indice de la Revista de Medicina Experimental. 1942-


1960". Tesis, Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1977.

Campos, Lilia. Trabajos y Publicaciones del Instituto de Investigaciones de Altura


1961-1976. Lima: Univ. Peruana Cayetano Heredia, 1976.

Clement, Jean Pierre. "Indices del Mercurio Peruano: 1790-1795". Fénix, Revista
de la Biblioteca Nacional. 26-27 (1976-77): 5-234.

Diaz Marín, Santos. Indice analítico del Boletín de la Sociedad Geográfica de


Lima, Tomo I al CIV, años 1891 a 1984. Ed. Santiago E. Antúnez de
Mayolo. Lima: Imp. Benito, 1988.

Duarte de Morales, Cristina y Raquel Zegarra Lanfranco. Indice de los Anales


de la Facultad de Medicina: 1919-1956. Lima: Univ. de San Marcos,
1956.

Espejo Nuñéz, Teófilo. "Indice de la Revista del Museo Nacional, 1932-1947".


Boletín Bibliográfico de San Marcos 22 (1949) 29-79.

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


Kamimoto, Margarita H. "Bibliografía de Matemáticas en el Perú durante los
siglos XVIII y XIX.". Boletín de la Biblioteca Nacional 63-64 (1972): 5-
46.

Laura Elescano, Luz Aida. "Indice de la Revista Peruana de Radiología". Tesis,


Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1977.

Mariátegui, Javier y Ramón León. La Revista de Psiquiatría y Disciplinas Cone-


xas) 1918-1924. Lima: Ed. Minerva, 1987.

Palomino Morales, Rosa M. "Fichado analítico de la Revista Peruana de Pato-


logía. 1956-1969". Tesis, Escuela Nacional de Bibliotecarios, 1973.

Rivera, Rosalina. "Indice Clasificado de los Boletines de la Sociedad Geológi-


ca del Perú". Boletín de la Sociedad Geológica del Perú 45 (1975): 99-158.

Ruiz Guerrero, Lidia. "Boletín del Cuerpo de Ingenieros de Minas del Perú, Fi-
chado Analítico, 1902-1948". Tesis, Escuela de Bibliotecarios, 1971.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
La recepción de la tecnología minera
española en las minas de Huancavelica,
siglo XVIII 1
Kendall W. Brown

EN LAS ALTURAS de los Andes y al sur de Lima, yacían las minas de mer-
curio de Huancavelica, Sus valiosas vetas fueron descubiertas por los espa-
ñoles en 1563, y poco después, un gremio especializado celebro un con-
trato con la corona para poder explotar Huancavelica. Junto con las minas
de Almadén en España, Huancavelica proveyó los azogues necesarios para
beneficiar los minerales de plata producidos en Hispanoamérica durante

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


buena parte del período colonial. Con el método de la amalgamación se
podía refinar minerales de plata de ley más baja de lo que era posible con
la fundición, el otro método de beneficio conocido en ese entonces. Debi-
do a que Huancavelica era la única fuente colonial de mercurio en Améri-
ca, sus minas tuvieron gran importancia económica para la industria mi-
nera del Imperio Español. Para extraer los minerales y destilar los azogues,
el gremio aprovechó tanto de los métodos inventados en el Perú, como de
las tecnologías europeas importadas. El estudio de la introducción de in-
novaciones tecnológicas permite analizar no sólo los esfuerzos por incre-
mentar la producción minera, sino que además revela las necesidades polí-
ticas de la corona española, los intereses creados de los mineros locales y
los temores al nacionalismo peruano.

l. El autor agradece el apoyo de la National Endowment for the Humanities.


Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
60 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 61

EL CONTEXTO DE LAS REFORMAS 1720 la producción peruana de plata empezó a aumentar lentamente, lle-
gando a un total de 86,8 millones de pesos entre 1791 y 1800, una canti-
A finales del siglo XVII Huancavelica enfrentó serios problemas de dad mucho mayor que la producida durante los años legendarios de Poto-
producción. El rendimiento de las minas disminuyó notablemente; en sí de comienzos del siglo XVII (véase la Figura 1). Durante la última dé-
parte porque los minerales más ricos se habían agotado. El gremio de mi- cada del siglo XVIII, los azogueros andinos usaron ocho a nueve mil
neros tenía que encontrar nuevas minas o inventar nuevas tecnologías quintales de mercurio al año.4
para facilitar la extracción y destilación de los minerales de baja ley. Esta La demanda por más mercurio creó grandes dificultades en Huanca-
crisis no creó dificultades inmediatas para el abastecimiento de mercurio velica que, según la corona, sufría de una mala administración, producía
en el Imperio Español, debido a la marcada disminución de la actividad en minerales de baja ley y utilizaba hornos ineficaces para destilar el azogue.
las minas de plata en general. Aunque Huancavelica producía solamente El gremio de mineros que trabajaba la famosa mina de Santa Bárbara
de tres a cuatro mil quintales anuales de mercurio, durante las dos decádas nunca la llegó a explotar sistemáticamente. Al contrario, cada minero tra-
iniciales del siglo XVII, esta cantidad satisfacía la demanda de los refina- bajaba independientemente, siguiendo su propio rumbo subterráneo, por
dores de plata. lo que la mina acabó pareciendo un hormiguero. Los miembros del gre-
La nueva dinastía borbónica, que heredó la corona española en 1700, mio compartían las entradas en la cumbre del cerro, conocido como el
le dió una gran importancia al desarrollo de la minería. Probablemente Brocal, por donde los obreros y materiales entraban y por donde se ex -
ningún sector de la economía colonial recibió tan prolongada atención de traían los metales de la parte superior de la mina. También usaban manco-
los ministros borbónicos y, especialmente después de 1776, un tratamien- munadamente el socavón de Nuestra Señora de Belén, excavado en la pri-
to tan favorable como la industria minera.2 Según John Lynch el Estado se mera mitad del siglo XVII para conectar con la mina a una profundidad
había esforzado en "reducir los costos de producción, disminuyendo a la de aproximadamente 350 rnetros.5 Dentro del cerro, la codicia y las vetas
mitad el precio del mercurio y la pólvora, eximiendo de alcabalas los de cinabrio guiaban a los mineros. Los veedores, representantes del go-
pertrechos mineros y las materias primas, ampliando las facilidades de cré- bernador dentro de la mina, estaban encargados de imponer orden al gre-
dito, y mejorando la infraestructura de la industria". 3 El incremento de la mio pero en realidad solían sucumbir a los sobornos y a otras urgencias,
intervención estatal contribuyó a una próspera "Edad de la Plata" que dejando que los mineros trabajaran por donde quisieran y como quisieran.
ocurrió durante el siglo XVIII. Por ejemplo, en lugar de penetrar horizontalmente, los mineros seguían el
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

Huancavelica recibió bastante atención de los ministros reformistas rumbo más fácil y productivo señalado por los declives de las vetas. Ello
borbónicos, que aspiraron a elevar el nivel tecnológico de las minas de producía que de vez en cuando los obreros de un minero tropezaban con
azogue y a satisfacer la creciente demanda por el mercurio. Después de la labor de otro. Por otro lado, los mineros que a escondidas trabajaban
las vetas pobres desobedecían a las leyes que trataban de evitar que estas
actividades debilitasen los estribos (pilares que impedían el derrumbe), ar-
2. No hay acuerdo sobre: las consecuencias económicas de esta política. En relación a
México, John Coatsworth afirma que la minería era "una industria enferma, sostenida por in-
centivos públicos torcidos", Coatsworth, "The Mexican Mining Indusrry in the Eighteenth 4. John TePaske, "Bullion Production in Mexico and Peru, 1581-1810" (trabajo inédi-
Century", en: Nils Jacobsen y Hans-Jürgen Puhle, eds., The Economies of Mexico and Peru to, 1987), p. 32; Marqués de Casa Concha, Relación del Estado que ha tenido, Y tiene la
During the Late Colonial Period, 1760-1810 (Berlin: 1986), p. 43. Richard Garner considera,
Real Mina de Guancavelica. Y los intereses de la Real Hacienda, en las dependencias del
sin embargo, que aún en México el capital "se formó originalmente en el sector minero" para Azogue, que haze el Margues de Casaconcha al Señor Doctor Don Alvaro Cabero su succe-
entrar más tarde en otros sectores económicos. Garner, "Long-Term Silver Trends in Spa- sor en los cargos de Governador de Guancavelica, y Superintendente de la Rl, Mina y Caja
nish America: A Comparative Analysis of Peru and Mexico", American Historical Review,
(Lima, 1726), capítulo 46, AGI, Lima 469; Croix a Valdés, 5 agosto 1788, AGI, Lima
93:4 (1988), 935. John Fisher, el estudioso de la minería peruana colonial, sostiene que la 1341; Aviles al Ministro de Hacienda, núm. 289,23 mayo 1804, AGI, Lima 1334.
producción minera era rentable porque fomentaba la economía en general. Fisher, "Mining 5. Véase Antonio de Ulloa, "Relación de gobierno del capitán de navío de la real Ar-
and the Peruvian Economy in the Late Colonial Period", en Jacobsen y Puhle, eds., Econo-
mada don Antonio de Ulloa, en la villa de Huancavelica, su real Mina", 1758-1763, sección
mies of Mexico and Peru; pp. 46-59. primera, capítulo 17, AGI, Libro Manuscrito MM-6.
3. John Lynch, Bourbon Spain, 1700-1808 (Oxford: Basil Blackwell, 1989), p. 345.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
60 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 61

EL CONTEXTO DE LAS REFORMAS 1720 la producción peruana de plata empezó a aumentar lentamente, lle-
gando a un total de 86,8 millones de pesos entre 1791 y 1800, una canti-
A finales del siglo XVII Huancavelica enfrentó serios problemas de dad mucho mayor que la producida durante los años legendarios de Poto-
producción. El rendimiento de las minas disminuyó notablemente; en sí de comienzos del siglo XVII (véase la Figura 1). Durante la última dé-
parte porque los minerales más ricos se habían agotado. El gremio de mi- cada del siglo XVIII, los azogueros andinos usaron ocho a nueve mil
neros tenía que encontrar nuevas minas o inventar nuevas tecnologías quintales de mercurio al año.4
para facilitar la extracción y destilación de los minerales de baja ley. Esta La demanda por más mercurio creó grandes dificultades en Huanca-
crisis no creó dificultades inmediatas para el abastecimiento de mercurio velica que, según la corona, sufría de una mala administración, producía
en el Imperio Español, debido a la marcada disminución de la actividad en minerales de baja ley y utilizaba hornos ineficaces para destilar el azogue.
las minas de plata en general. Aunque Huancavelica producía solamente El gremio de mineros que trabajaba la famosa mina de Santa Bárbara
de tres a cuatro mil quintales anuales de mercurio, durante las dos decádas nunca la llegó a explotar sistemáticamente. Al contrario, cada minero tra-
iniciales del siglo XVII, esta cantidad satisfacía la demanda de los refina- bajaba independientemente, siguiendo su propio rumbo subterráneo, por
dores de plata. lo que la mina acabó pareciendo un hormiguero. Los miembros del gre-
La nueva dinastía borbónica, que heredó la corona española en 1700, mio compartían las entradas en la cumbre del cerro, conocido como el
le dió una gran importancia al desarrollo de la minería. Probablemente Brocal, por donde los obreros y materiales entraban y por donde se ex -
ningún sector de la economía colonial recibió tan prolongada atención de traían los metales de la parte superior de la mina. También usaban manco-
los ministros borbónicos y, especialmente después de 1776, un tratamien- munadamente el socavón de Nuestra Señora de Belén, excavado en la pri-
to tan favorable como la industria minera.2 Según John Lynch el Estado se mera mitad del siglo XVII para conectar con la mina a una profundidad
había esforzado en "reducir los costos de producción, disminuyendo a la de aproximadamente 350 rnetros.5 Dentro del cerro, la codicia y las vetas
mitad el precio del mercurio y la pólvora, eximiendo de alcabalas los de cinabrio guiaban a los mineros. Los veedores, representantes del go-
pertrechos mineros y las materias primas, ampliando las facilidades de cré- bernador dentro de la mina, estaban encargados de imponer orden al gre-
dito, y mejorando la infraestructura de la industria". 3 El incremento de la mio pero en realidad solían sucumbir a los sobornos y a otras urgencias,
intervención estatal contribuyó a una próspera "Edad de la Plata" que dejando que los mineros trabajaran por donde quisieran y como quisieran.
ocurrió durante el siglo XVIII. Por ejemplo, en lugar de penetrar horizontalmente, los mineros seguían el

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


Huancavelica recibió bastante atención de los ministros reformistas rumbo más fácil y productivo señalado por los declives de las vetas. Ello
borbónicos, que aspiraron a elevar el nivel tecnológico de las minas de producía que de vez en cuando los obreros de un minero tropezaban con
azogue y a satisfacer la creciente demanda por el mercurio. Después de la labor de otro. Por otro lado, los mineros que a escondidas trabajaban
las vetas pobres desobedecían a las leyes que trataban de evitar que estas
actividades debilitasen los estribos (pilares que impedían el derrumbe), ar-
2. No hay acuerdo sobre: las consecuencias económicas de esta política. En relación a
México, John Coatsworth afirma que la minería era "una industria enferma, sostenida por in-
centivos públicos torcidos", Coatsworth, "The Mexican Mining Indusrry in the Eighteenth 4. John TePaske, "Bullion Production in Mexico and Peru, 1581-1810" (trabajo inédi-
Century", en: Nils Jacobsen y Hans-Jürgen Puhle, eds., The Economies of Mexico and Peru to, 1987), p. 32; Marqués de Casa Concha, Relación del Estado que ha tenido, Y tiene la
During the Late Colonial Period, 1760-1810 (Berlin: 1986), p. 43. Richard Garner considera,
Real Mina de Guancavelica. Y los intereses de la Real Hacienda, en las dependencias del
sin embargo, que aún en México el capital "se formó originalmente en el sector minero" para Azogue, que haze el Margues de Casaconcha al Señor Doctor Don Alvaro Cabero su succe-
entrar más tarde en otros sectores económicos. Garner, "Long-Term Silver Trends in Spa- sor en los cargos de Governador de Guancavelica, y Superintendente de la Rl, Mina y Caja
nish America: A Comparative Analysis of Peru and Mexico", American Historical Review,
(Lima, 1726), capítulo 46, AGI, Lima 469; Croix a Valdés, 5 agosto 1788, AGI, Lima
93:4 (1988), 935. John Fisher, el estudioso de la minería peruana colonial, sostiene que la 1341; Aviles al Ministro de Hacienda, núm. 289,23 mayo 1804, AGI, Lima 1334.
producción minera era rentable porque fomentaba la economía en general. Fisher, "Mining 5. Véase Antonio de Ulloa, "Relación de gobierno del capitán de navío de la real Ar-
and the Peruvian Economy in the Late Colonial Period", en Jacobsen y Puhle, eds., Econo-
mada don Antonio de Ulloa, en la villa de Huancavelica, su real Mina", 1758-1763, sección
mies of Mexico and Peru; pp. 46-59. primera, capítulo 17, AGI, Libro Manuscrito MM-6.
3. John Lynch, Bourbon Spain, 1700-1808 (Oxford: Basil Blackwell, 1989), p. 345.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
62 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 63

cos y puentes naturales que sostenían a la mina. A esto se sumaba la inca-


pacidad de los mineros para establecer las medidas exactas para determinar
las ubicaciones de los estribos, vetas, galerías y socavones. En síntesis, a
comienzos del siglo XVIII reinaba el desorden en Huancavelica.
Los niveles superiores de Santa Bárbara, llegaban a los 4,400 metros
sobre el nivel del mar, una altura que significaba grandes dificultades para
los mineros y obreros indígenas.6 A comienzos del siglo XVIII los trabaja-
dores de Huancavelica aún extraían los minerales de cinabrio a mano, sin
utilizar la pólvora, que ya era conocida en muchas otras minas del mundo.
Algunos indios llamados "carguiches" los extraían de la mina en pesados
costales que llevaban sobre sus hombros. Estas circunstancias hicieron evi-
dente a las autoridades coloniales la necesidad de introducir en Huancave-
lica máquinas y tecnología nuevas para aliviar las faenas e incrementar la
producción.
La altura también influenció el proceso de destilación del mercurio.
Al nivel del mar el mercurio hervía a 630 °K (357 °C), pero en Huanca-
velica, la reducción en la presión atmosférica significaba que el mercurio
se volatilizaba a aproximadamente 604 °K (331 °C). 7 Por lo tanto, la des-
tilación requería de menos calor en Huancavelica, debido a su altura sobre
el nivel del mar. Sin embargo, no era muy grande la diferencia entre la
temperatura en la cual el mercurio se vaporizaba a 4,000 metros y la tem-
peratura necesaria para producir el mismo fenómeno al nivel del mar. Los
mineros peruanos aprovechaban la situación: sus hornos de destilación
necesitaban de solamente 95 por ciento del calor que habría sido necesario
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

en Almadén.
A la larga fue importante para el gremio de mineros de Huancavelica
el poder ahorrar energía calórica porque la altura y la acción humana limi-
taron la disponibilidad de vegetación en la región. Cuando los españoles
empezaron a explotar Huancavelica en 1564, había en las cercanías de la
mina árboles y maderas en relativa abundancia. La mina requería de ma-
dera para los hornos de destilación de mercurio y para el entibiado de los
socavones y galerías. En pocos años, sin embargo la explotación minera
acabó con las fuentes locales de madera que podían servir tanto para la

6. En cuanto al rendimiento físico en este medio, el obrero tuvo que comportarse


"como un atleta", "Avance de la medicina en altura en la investigación de la vejez", El Comer-
cio, núm. 79168 (24 de julio de 1988), E 4.
7. Entrevista ron el Profesor Noel L. Owen, del Departamento de Química de Bri-
gham Young University, Pravo, Utah, EE.UU., 3 agosto 1993.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
62 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 63

cos y puentes naturales que sostenían a la mina. A esto se sumaba la inca-


pacidad de los mineros para establecer las medidas exactas para determinar
las ubicaciones de los estribos, vetas, galerías y socavones. En síntesis, a
comienzos del siglo XVIII reinaba el desorden en Huancavelica.
Los niveles superiores de Santa Bárbara, llegaban a los 4,400 metros
sobre el nivel del mar, una altura que significaba grandes dificultades para
los mineros y obreros indígenas.6 A comienzos del siglo XVIII los trabaja-
dores de Huancavelica aún extraían los minerales de cinabrio a mano, sin
utilizar la pólvora, que ya era conocida en muchas otras minas del mundo.
Algunos indios llamados "carguiches" los extraían de la mina en pesados
costales que llevaban sobre sus hombros. Estas circunstancias hicieron evi-
dente a las autoridades coloniales la necesidad de introducir en Huancave-
lica máquinas y tecnología nuevas para aliviar las faenas e incrementar la
producción.
La altura también influenció el proceso de destilación del mercurio.
Al nivel del mar el mercurio hervía a 630 °K (357 °C), pero en Huanca-
velica, la reducción en la presión atmosférica significaba que el mercurio
se volatilizaba a aproximadamente 604 °K (331 °C). 7 Por lo tanto, la des-
tilación requería de menos calor en Huancavelica, debido a su altura sobre
el nivel del mar. Sin embargo, no era muy grande la diferencia entre la
temperatura en la cual el mercurio se vaporizaba a 4,000 metros y la tem-
peratura necesaria para producir el mismo fenómeno al nivel del mar. Los
mineros peruanos aprovechaban la situación: sus hornos de destilación
necesitaban de solamente 95 por ciento del calor que habría sido necesario

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


en Almadén.
A la larga fue importante para el gremio de mineros de Huancavelica
el poder ahorrar energía calórica porque la altura y la acción humana limi-
taron la disponibilidad de vegetación en la región. Cuando los españoles
empezaron a explotar Huancavelica en 1564, había en las cercanías de la
mina árboles y maderas en relativa abundancia. La mina requería de ma-
dera para los hornos de destilación de mercurio y para el entibiado de los
socavones y galerías. En pocos años, sin embargo la explotación minera
acabó con las fuentes locales de madera que podían servir tanto para la

6. En cuanto al rendimiento físico en este medio, el obrero tuvo que comportarse


"como un atleta", "Avance de la medicina en altura en la investigación de la vejez", El Comer-
cio, núm. 79168 (24 de julio de 1988), E 4.
7. Entrevista ron el Profesor Noel L. Owen, del Departamento de Química de Bri-
gham Young University, Pravo, Utah, EE.UU., 3 agosto 1993.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
64 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 65

construcción como para los combustibles. A fines del siglo XVII la leña peruanos y los expertos europeos enviados por la corona a reformar la tec-
más cercana de Huancavelica estaba ubicada a una distancia de tres o cua- nología de Huancavelica, Los criollos resintieron la arrogancia de los eu-
tro leguas. Esta madera, llamada chamiza, era además, demasiado cara ropeos a quienes consideraban "gamonales", mientras que los europeos
como para poder usarla en los hornos de azogue. En consecuencia se la frecuentemente condenaron como primitivos los métodos utilizados por
utilizó para hacer cal. Para destilar mercurio el combustible utilizado fue los mineros peruanos.
el pasto conocido como "icho".8 El icho necesario para una jornada era la Sin lugar a dudas existió un intercambio tecnológico entre Europa y
carga que podía ser transportada en 75 a 80 llamas.9 Para conservar los Huancavelica antes de 1700, aunque es importante destacar que durante
ichales, fue necesario cortarlos en vez de arrancarlos. Tampoco se pudo los siglos XVI y XVII la corriente tecnológica generalmente iba de Améri-
permitir que los dueños de llamas y mulas usaran los ichales como pasto ca hacia España. La más importante innovación tecnológica creada en los
para su animales.10 La utilización de maderas en la mina dependía de vigas Andes fue el invento del horno busconil, semejante a los hornos utilizados
de una madera llamada "cazi". Una dificultad fue el hecho que los cazis para cocer ladrillos, creado cerca de 1629 por Lope de Saavedra Barba, un
tuvieran que venir desde Huanta, ubicado a una distancia de 50 kms de médico residente en Huancavelica. Saavedra Barba ideó la manera de esta-
Huancavelica.11 Los cazis llegaban cargados por indios que recorrían una blecer cañones fuera del horno, dentro de los cuales se condensaban los
topografía montañosa, con pocos caminos apropiados para carretas. Todo vapores de mercurio, duplicando de esta manera la productividad del hor-
ello encareció el precio de las maderas en la mina. no. Pocos años después, en 1646, Juan Alonso Bustamante, que había vis-
Al intentar introducir nuevos métodos de explotación de la mina y to los hornos de Saavedra en Huancavelica, los introdujo en Almadén
mejorar el nivel tecnológico del trabajo, la corona trató de trasladar a como su propia invención. Ello le dio tanta fama que el rey lo hizo noble
Huancavelica los métodos que habían dado buen resultado en el refloreci- y lo nombró superintendente de Almadén.12 En cambio, los peruanos no
miento de Almadén. Sin embargo, las tecnologías españolas no fueron consiguieron ventilar la mina de Huancavelica, y en 1607 la corona envió
siempre las más apropiadas para las particulares condiciones andinas. Si a Juan de Buendía, un práctico de Almadén, a los Andes para que reintro-
bien es cierto que la geografía de Almadén no era muy diferente de la de dujera la innovación de Barba. El dirigió las obras de Santa Bárbara du-
Huancavelica, el gremio minero de Huancavelica no estaba dispuesto a rante dos décadas.13
cambiar su tecnología y su práctica simplemente para cumplir con las exi- Los Barbones se esforzaron por modernizar Huancavelica al estilo eu-
gencias de la corona. Los mineros de Huancavelica tenían sus propios in- ropeo. Sus reformas se dividen en tres fases distintas. La década de 1730
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

tereses, que no siempre se podían acomodar a la política reformista de Es- marcó el inicio de la primera fase que se caracterizó por la decisión de la
paña. Asimismo se produjeron conflictos socioculturales entre los mineros corona de investigar la posibilidad de implantar en Huancavelica los mé-
todos utilizados en Almadén. Esto habría incluido la abolición del gremio
de Huancavelica y la operación de la mina de Santa Bárbara por el gobier-
8. Véase, por ejemplo, "Información sobre los méritos y servisios de Rodrigo de Torres no real. También habría significado imponer orden dentro de la mina, ex-
Navarra", que acompaña Audiencia de Lima al Rey, 29 abril 1585, AGI, IG 207 (fue To- cavando galerías horizontales sistemáticas en niveles diferentes para garan-
rres Navarra quien descubrió el uso del icho); y Leonor López M., Juvenal Luque L. y Raul
Alcala S., Arbitrios técnicos de la minería colonial (Perú: 1700-1820) (Lima: Centro de Investi-
tizar una explotación más segura y metódica de sus riquezas. La segunda
gaciones Históricas en Economía y Sociedad, 1986), pp. 66-70. El icho era un pajón o hie- fase coincidió con el nombramiento de Antonio de Ulloa (1758-1764)
ba semejante al esparto de España.
9. Mariano Eduardo de Rivero, Memoria sobre el rico mineral de azogue de Huancavelica
(Lima: Imp. de J. Masías, 1848), p. 26. 12. Guillermo Lohmann Villena, Las minas de Huancavelica en los siglos XVI y XVII (Se-
10. Asiento, que ha celebrado el Excmo. Señor Melchor de Navarra Rocafull, Duque de la villa: Escuela de Estudios Hispanoamericanos, 1949), pp. 295-301; Merwyn F. Lang, El mo-
Palata, con el Gremio de mineros administradores de la Real Mina de la Villa Rica de Oropesa de nopolio estatal del mercurio en el México colonial (1550-1710) (México: Fondo de Cultura Eco-
Guanacavelica en quinze de junio de 1683 (Lima, 1683), par. 42, AGI, Lima 469. nómica, 1977), pp. 93-94; Antonio Matilla Tucán, Historia de las minas de Almadén, vol. 2:
11. Juan Luis López, "Descripción de la provincia de Angaraes", BUS-R 330/135; y Desde 1646 a 1799 (Madrid: Consejo de Administración de las Minas de Almadén, 1987),
Sola y Fuente a la rnarquís de la Ensenada, 5 julio 1752, en Expediente sobre la mina de pp. 19-20.
Huancavelica, AGI, Lima 1326. 13. Lohmann Villena, Minas, pp. 194,231-232.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
64 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 65

construcción como para los combustibles. A fines del siglo XVII la leña peruanos y los expertos europeos enviados por la corona a reformar la tec-
más cercana de Huancavelica estaba ubicada a una distancia de tres o cua- nología de Huancavelica, Los criollos resintieron la arrogancia de los eu-
tro leguas. Esta madera, llamada chamiza, era además, demasiado cara ropeos a quienes consideraban "gamonales", mientras que los europeos
como para poder usarla en los hornos de azogue. En consecuencia se la frecuentemente condenaron como primitivos los métodos utilizados por
utilizó para hacer cal. Para destilar mercurio el combustible utilizado fue los mineros peruanos.
el pasto conocido como "icho".8 El icho necesario para una jornada era la Sin lugar a dudas existió un intercambio tecnológico entre Europa y
carga que podía ser transportada en 75 a 80 llamas.9 Para conservar los Huancavelica antes de 1700, aunque es importante destacar que durante
ichales, fue necesario cortarlos en vez de arrancarlos. Tampoco se pudo los siglos XVI y XVII la corriente tecnológica generalmente iba de Améri-
permitir que los dueños de llamas y mulas usaran los ichales como pasto ca hacia España. La más importante innovación tecnológica creada en los
para su animales.10 La utilización de maderas en la mina dependía de vigas Andes fue el invento del horno busconil, semejante a los hornos utilizados
de una madera llamada "cazi". Una dificultad fue el hecho que los cazis para cocer ladrillos, creado cerca de 1629 por Lope de Saavedra Barba, un
tuvieran que venir desde Huanta, ubicado a una distancia de 50 kms de médico residente en Huancavelica. Saavedra Barba ideó la manera de esta-
Huancavelica.11 Los cazis llegaban cargados por indios que recorrían una blecer cañones fuera del horno, dentro de los cuales se condensaban los
topografía montañosa, con pocos caminos apropiados para carretas. Todo vapores de mercurio, duplicando de esta manera la productividad del hor-
ello encareció el precio de las maderas en la mina. no. Pocos años después, en 1646, Juan Alonso Bustamante, que había vis-
Al intentar introducir nuevos métodos de explotación de la mina y to los hornos de Saavedra en Huancavelica, los introdujo en Almadén
mejorar el nivel tecnológico del trabajo, la corona trató de trasladar a como su propia invención. Ello le dio tanta fama que el rey lo hizo noble
Huancavelica los métodos que habían dado buen resultado en el refloreci- y lo nombró superintendente de Almadén.12 En cambio, los peruanos no
miento de Almadén. Sin embargo, las tecnologías españolas no fueron consiguieron ventilar la mina de Huancavelica, y en 1607 la corona envió
siempre las más apropiadas para las particulares condiciones andinas. Si a Juan de Buendía, un práctico de Almadén, a los Andes para que reintro-
bien es cierto que la geografía de Almadén no era muy diferente de la de dujera la innovación de Barba. El dirigió las obras de Santa Bárbara du-
Huancavelica, el gremio minero de Huancavelica no estaba dispuesto a rante dos décadas.13
cambiar su tecnología y su práctica simplemente para cumplir con las exi- Los Barbones se esforzaron por modernizar Huancavelica al estilo eu-
gencias de la corona. Los mineros de Huancavelica tenían sus propios in- ropeo. Sus reformas se dividen en tres fases distintas. La década de 1730

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


tereses, que no siempre se podían acomodar a la política reformista de Es- marcó el inicio de la primera fase que se caracterizó por la decisión de la
paña. Asimismo se produjeron conflictos socioculturales entre los mineros corona de investigar la posibilidad de implantar en Huancavelica los mé-
todos utilizados en Almadén. Esto habría incluido la abolición del gremio
de Huancavelica y la operación de la mina de Santa Bárbara por el gobier-
8. Véase, por ejemplo, "Información sobre los méritos y servisios de Rodrigo de Torres no real. También habría significado imponer orden dentro de la mina, ex-
Navarra", que acompaña Audiencia de Lima al Rey, 29 abril 1585, AGI, IG 207 (fue To- cavando galerías horizontales sistemáticas en niveles diferentes para garan-
rres Navarra quien descubrió el uso del icho); y Leonor López M., Juvenal Luque L. y Raul
Alcala S., Arbitrios técnicos de la minería colonial (Perú: 1700-1820) (Lima: Centro de Investi-
tizar una explotación más segura y metódica de sus riquezas. La segunda
gaciones Históricas en Economía y Sociedad, 1986), pp. 66-70. El icho era un pajón o hie- fase coincidió con el nombramiento de Antonio de Ulloa (1758-1764)
ba semejante al esparto de España.
9. Mariano Eduardo de Rivero, Memoria sobre el rico mineral de azogue de Huancavelica
(Lima: Imp. de J. Masías, 1848), p. 26. 12. Guillermo Lohmann Villena, Las minas de Huancavelica en los siglos XVI y XVII (Se-
10. Asiento, que ha celebrado el Excmo. Señor Melchor de Navarra Rocafull, Duque de la villa: Escuela de Estudios Hispanoamericanos, 1949), pp. 295-301; Merwyn F. Lang, El mo-
Palata, con el Gremio de mineros administradores de la Real Mina de la Villa Rica de Oropesa de nopolio estatal del mercurio en el México colonial (1550-1710) (México: Fondo de Cultura Eco-
Guanacavelica en quinze de junio de 1683 (Lima, 1683), par. 42, AGI, Lima 469. nómica, 1977), pp. 93-94; Antonio Matilla Tucán, Historia de las minas de Almadén, vol. 2:
11. Juan Luis López, "Descripción de la provincia de Angaraes", BUS-R 330/135; y Desde 1646 a 1799 (Madrid: Consejo de Administración de las Minas de Almadén, 1987),
Sola y Fuente a la rnarquís de la Ensenada, 5 julio 1752, en Expediente sobre la mina de pp. 19-20.
Huancavelica, AGI, Lima 1326. 13. Lohmann Villena, Minas, pp. 194,231-232.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
66 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 67

como gobernador de Huancavelica. Famoso por su inteligencia en mate- El rey aprobó el proyecto de Cornejo. Jerónimo de Sola y Fuente, un
rias de metalurgia y mineralogía, Ulloa parecía ser un oficial ideal para oidor de la Audiencia de Grados de Sevilla, fue nombrado como el nuevo
transformar Huancavelica y resolver sus problemas. La tercera fase empe- gobernador de Huancavelica.15 Antes de salir para el Perú, Sola fue a Al-
zó en 1781, cuando el gremio de mineros había sido abolido y el gobierno madén, donde Cornejo le instruyó brevemente en el arte de la minería de
empezó a administrar Huancavelica enviando a la mina ingenieros y azogue. Cornejo también seleccionó a cinco empleados de Almadén para
expertos europeos para introducir las tecnologías más recientes. acompañar a Sola al Perú: los capatazes Alfonso Arenas y Miguel de
Moya, el maestro de fundiciones Francisco Gutiérrez, y los ayudantes de
fábricas y minas Joseph López y Juan Mayoral.16 El equipo llegó a Huan-
LA MISIÓN DE JERÓNIMO DE SOLA cavelica el 6 de junio de 1737.17
Una vez en los Andes, Sola descubrió que era más fácil hablar de re-
La primera fase de la reforma tecnológica de Huancavelica recibió formas en España que implantarlas en el Perú. Sin embargo, Sola prosi-
gran parte de su impulso de Joseph Cornejo e Ibarra, a quien Felipe V ha- guió con su cometido con tacto y cautela, evitando conflictos con el gre-
bía nombrado superintendente de Almadén en 1729 y que pocos años mio y mostrándose dispuesto a aprender de los mineros. Empezó por de-
después fuera ascendido al cargo de Superintendente General de Azo- terminar el valor del proyecto de Barreneche, según el cual la corona
gues.14 Cornejo trazó las iniciativas dirigidas a reafirmar el control de la asumiría el manejo de la mina. Casi desde el comienzo de su actividad
corona sobre Huancavelica. En un oficio del 27 de agosto de 1734, Cor- Sola percibió dificultades. El gremio de los mineros se encargó de desacre-
nejo recomendó que la corona escogiera de gobernador de Huancavelica a ditar a los dos hombres que habían hecho la propuesta, Barreneche y el
un español conocido por su desinterés y versado en las operaciones de Al- ingeniero Alonso Gutiérrez. Por ejemplo, el gremio informó a Sola que el
madén. El hombre designado debería recibir un salario atractivo para evitar "ingeniero" había sido tan incompetente que el antiguo gobernador, el
la tentación del soborno. Asimismo, la corona debería prometerle que marqués de Casa Concha, lo había exilado de Huancavelica por desviar un
después de completar satisfactoriamente su trabajo como gobernador du- socavón. Cornejo nunca pudo conocer la versión de Gutiérrez porque éste
rante un plazo de cinco o seis años, volvería a España para servir en la había partido a Lima, donde había muerto. El gremio contó a Sola que
Cancillería o en el Consejo de Estado. Finalmente, Cornejo aconsejó que Barreneche, el otro autor del plan, nunca había visitado Huancavelica. 18
para ayudarlo en el mejoramiento tecnológico de Huancavelica, el gober- Las acusaciones contra la credibilidad de Barreneche y Gutiérrez sirvieron
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

nador debería llevar consigo al Perú tres o cuatro de los mejores oficiales a los intereses del gremio, que se oponía a que Huancavelica pase a ser ad-
de Almadén, que habrían de permanecer en Huancavelica hasta que vol- ministrada por la corona. A medida que Sola y su equipo conocieron la
viera el gobernador a España. mina, entendieron con mayor claridad los diversos obstáculos que se pre-
Cornejo estaba convencido que el trabajo conjunto de estos oficiales sentaban a la reforma tecnológica y al manejo de la mina por parte de la
podría realizar el progreso económico y tecnológico que se requería en
Huancavelica. Cornejo sugirió que estos oficiales empezaran por determi-
nar si era posible usar la pólvora en Santa Bárbara para la excavación y la 15. Los expedientes sobre el nombramiento de Sola se contienen en AGI, Lima 775.
extracción de los metales. Cornejo también les recomendó que estudiaran En particular, véase Comisión real a Dn Geronimo de Sola, 22 enero 1735; y Facultad a Dn
Geronimo de Sola, para que hallandolo por Combeniente, se administre la Mina de Guanca-
los méritos y aplicabilidad de una propuesta hecha en 1720 por Juan Bau- velica, por quenta de la Rl Hacienda, 22 enero 1735. Sobre trabajos anteriores de Sola, véase
tista Barreneche, que consistía en la disolución del gremio de mineros de Superintendencia General de Azogues a Patiño, 7 de febrero de 1736, AGI, IG 1787; y Pati-
Huancavelica y la asunción del mando de la mina por parte de la corona. ño a Sola y Fuente, 18 de setiembre de 1734, AGI, IG 1787.
16. Real cédula a Sola, 22 enero 1735, AGI, Lima 1324.
17. Sola a Cornejo, 14 junio 1737, AGI, IG 1776.
18. Comisión real a Dn Geronimo de Sola, 22 enero 1735, en Expediente sobre el
nombramiento de Jerónimo de Sola como gobernador y superintendente de Huancavelica y
14. Véase el sumario de los decretos reales del 28 de setiembre de 1729 y del 16 de se- de sus minas de azogue, 1734-1735, AGI, Lima 775; y Sola al rey, 27 octubre 1736, AGI,
tiembre de 1734, en AGI. IG 1779.
Lima 1326.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
66 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 67

como gobernador de Huancavelica. Famoso por su inteligencia en mate- El rey aprobó el proyecto de Cornejo. Jerónimo de Sola y Fuente, un
rias de metalurgia y mineralogía, Ulloa parecía ser un oficial ideal para oidor de la Audiencia de Grados de Sevilla, fue nombrado como el nuevo
transformar Huancavelica y resolver sus problemas. La tercera fase empe- gobernador de Huancavelica.15 Antes de salir para el Perú, Sola fue a Al-
zó en 1781, cuando el gremio de mineros había sido abolido y el gobierno madén, donde Cornejo le instruyó brevemente en el arte de la minería de
empezó a administrar Huancavelica enviando a la mina ingenieros y azogue. Cornejo también seleccionó a cinco empleados de Almadén para
expertos europeos para introducir las tecnologías más recientes. acompañar a Sola al Perú: los capatazes Alfonso Arenas y Miguel de
Moya, el maestro de fundiciones Francisco Gutiérrez, y los ayudantes de
fábricas y minas Joseph López y Juan Mayoral.16 El equipo llegó a Huan-
LA MISIÓN DE JERÓNIMO DE SOLA cavelica el 6 de junio de 1737.17
Una vez en los Andes, Sola descubrió que era más fácil hablar de re-
La primera fase de la reforma tecnológica de Huancavelica recibió formas en España que implantarlas en el Perú. Sin embargo, Sola prosi-
gran parte de su impulso de Joseph Cornejo e Ibarra, a quien Felipe V ha- guió con su cometido con tacto y cautela, evitando conflictos con el gre-
bía nombrado superintendente de Almadén en 1729 y que pocos años mio y mostrándose dispuesto a aprender de los mineros. Empezó por de-
después fuera ascendido al cargo de Superintendente General de Azo- terminar el valor del proyecto de Barreneche, según el cual la corona
gues.14 Cornejo trazó las iniciativas dirigidas a reafirmar el control de la asumiría el manejo de la mina. Casi desde el comienzo de su actividad
corona sobre Huancavelica. En un oficio del 27 de agosto de 1734, Cor- Sola percibió dificultades. El gremio de los mineros se encargó de desacre-
nejo recomendó que la corona escogiera de gobernador de Huancavelica a ditar a los dos hombres que habían hecho la propuesta, Barreneche y el
un español conocido por su desinterés y versado en las operaciones de Al- ingeniero Alonso Gutiérrez. Por ejemplo, el gremio informó a Sola que el
madén. El hombre designado debería recibir un salario atractivo para evitar "ingeniero" había sido tan incompetente que el antiguo gobernador, el
la tentación del soborno. Asimismo, la corona debería prometerle que marqués de Casa Concha, lo había exilado de Huancavelica por desviar un
después de completar satisfactoriamente su trabajo como gobernador du- socavón. Cornejo nunca pudo conocer la versión de Gutiérrez porque éste
rante un plazo de cinco o seis años, volvería a España para servir en la había partido a Lima, donde había muerto. El gremio contó a Sola que
Cancillería o en el Consejo de Estado. Finalmente, Cornejo aconsejó que Barreneche, el otro autor del plan, nunca había visitado Huancavelica. 18
para ayudarlo en el mejoramiento tecnológico de Huancavelica, el gober- Las acusaciones contra la credibilidad de Barreneche y Gutiérrez sirvieron

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


nador debería llevar consigo al Perú tres o cuatro de los mejores oficiales a los intereses del gremio, que se oponía a que Huancavelica pase a ser ad-
de Almadén, que habrían de permanecer en Huancavelica hasta que vol- ministrada por la corona. A medida que Sola y su equipo conocieron la
viera el gobernador a España. mina, entendieron con mayor claridad los diversos obstáculos que se pre-
Cornejo estaba convencido que el trabajo conjunto de estos oficiales sentaban a la reforma tecnológica y al manejo de la mina por parte de la
podría realizar el progreso económico y tecnológico que se requería en
Huancavelica. Cornejo sugirió que estos oficiales empezaran por determi-
nar si era posible usar la pólvora en Santa Bárbara para la excavación y la 15. Los expedientes sobre el nombramiento de Sola se contienen en AGI, Lima 775.
extracción de los metales. Cornejo también les recomendó que estudiaran En particular, véase Comisión real a Dn Geronimo de Sola, 22 enero 1735; y Facultad a Dn
Geronimo de Sola, para que hallandolo por Combeniente, se administre la Mina de Guanca-
los méritos y aplicabilidad de una propuesta hecha en 1720 por Juan Bau- velica, por quenta de la Rl Hacienda, 22 enero 1735. Sobre trabajos anteriores de Sola, véase
tista Barreneche, que consistía en la disolución del gremio de mineros de Superintendencia General de Azogues a Patiño, 7 de febrero de 1736, AGI, IG 1787; y Pati-
Huancavelica y la asunción del mando de la mina por parte de la corona. ño a Sola y Fuente, 18 de setiembre de 1734, AGI, IG 1787.
16. Real cédula a Sola, 22 enero 1735, AGI, Lima 1324.
17. Sola a Cornejo, 14 junio 1737, AGI, IG 1776.
18. Comisión real a Dn Geronimo de Sola, 22 enero 1735, en Expediente sobre el
nombramiento de Jerónimo de Sola como gobernador y superintendente de Huancavelica y
14. Véase el sumario de los decretos reales del 28 de setiembre de 1729 y del 16 de se- de sus minas de azogue, 1734-1735, AGI, Lima 775; y Sola al rey, 27 octubre 1736, AGI,
tiembre de 1734, en AGI. IG 1779.
Lima 1326.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
68 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 69

corona, muchos de los cuales eran creados o mantenidos por el gremio de vez en Santa Bárbara, pero hay algunas indicaciones que sugieren que el
mineros. Los ayudantes de Sola con vasta experiencia en Almadén le in- gremio la utilizó en 1635 para completar el socavón de Belén. 22 Si esto es
formaron que en la mina de Huancavelica era: cierto, la medida fue una acción desesperada. Comenzado en 1609, el so-
cavón todavía no se había conectado en la mina, que se tornaba cada vez
muy distinto el modo de lavorearla, que el que se practica en la del Alma- más peligrosa debido a la ventilación inadecuada. La falta de azogue pre-
dén, y dificultisimo, de grandes costos, e Ynconvenientes, hazer que los In- sentaba una amenaza a la economía peruana y ésto podía haber impulsado
dios se acomoden al modo de travajo de España, así por la poca perseverancia a los mineros a recurrir a la pólvora. En todo caso, ellos terminaron el so-
que en el tienen, huyendose al mejor tiempo y con lo que se les ha anticipado, cavón en el año de 1642,23 y después de ese año no la volvieron a utilizar.
como por la gran escasez que allí hay de materiales, siendo costosisimos los Desde entonces, hasta la llegada de Sola, se prohibieron los barrenos (los
pocos que se encuentran; por cuyas razones no consideran utilidad alguna agujeros donde se colocaba la pólvora) dentro de la mina por miedo a que
19
en que se administre de quenta de la Real Hacienda. pudieran causar un derrumbe. De vez en cuando los mineros y sus opera-
rios estallaron barrenos subrepticios, pero éstos fueron considerados ilega-
Los españoles especialmente se quejaron de la actitud de los trabaja- les.24 La falta de conocimiento sobre los barrenos no presentaba un pro-
dores de Huancavelica. Mientras que los trabajadores de Almadén venían blema en sí mismo, sino que provocaba que los mineros temiesen que
de la villa y los pueblos cercanos, en Huancavelica los indios iban y ve- cualquier sacudimiento o temblor pudiera causar daños serios dentro de la
nían, y pocos permanecían por largo tiempo. Los oficiales de Almadén re- mina. Con sus yacimientos y galerías irregulares, la estructura inestable y
lataron que habían empezado a excavar dos galerías nuevas para mejorar el precaria de Santa Bárbara constituía un peligro tan grande que el gremio
acceso a las vetas y al mismo tiempo para enseñar nuevas técnicas a los no permitía el estallido de grandes fuegos artificiales en las celebraciones
obreros. Sin embargo, apenas aprendieron estas técnicas los indios desapa- de la villa, a una distancia no menor de una legua.25
recieron, huyendo para evitar la mita o retirándose porque su mita había Los ayudantes de Sola inmediatamente reconocieron los peligros
terminado, o porque eran trabajadores libres sin obligación de quedarse inherentes en mejorar el trabajo de la mina y en realizar los objetivos de su
en la minar.20 Intentando retener a sus trabajadores, los oficiales les paga- misión. Empezaron por renovar las calles y labores para aumentar la venti-
ban con anticipación, lo que no evitaba que algunos huyeran de todas ma- lación utilizando todo el tiempo picos en lugar de barrenos. Después que
neras. En parte por estas razones el trabajo en Huancavelica se realizaba el trabajo continuara lentamente por algún tiempo, Sola informó:
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

con mucha mayor lentitud que en Almadén, a pesar de que los operarios
recibían jornales más altos en el Perú. De hecho, los oficiales comentaron
que en general los indios parecían poco motivados por el dinero.21
El logro principal de Sola en Huancavelica y la innovación tecnológi- 22. Eugenio Maffei y Ramón Rua Figueroa, Apuntes para una biblioteca española de li-
ca importante y duradera que introdujo fue el uso de la pólvora. No está bros, folletos y artículos, impresos y manuscritos relativo: al conocimiento y explotación de las riquezas
minerales y d las ciencias auxiliares [1871], 2 vols., La minería hispana e iberoamericana; contri-
claramente establecida la fecha cuando se utilizó la pólvora por primera bución a su investigación histórica, 7 vols. (León: VI Congreso Internacional de Minería,
1970), vol. 2, p. 485. Lohmann Villena, Minas, no hace referencia al uso de pólvora. Según
Bakewell se usó la pólvora por primera vez en 1627 en la minería europea, y en 1674 en la
19. Sola al rey, 27 octubre: 1736, AGI, Lima 1326. minería americana. Peter Bakewell, Silver and Entrepreneurship in Seventeenth-Century Potosí:
20. Esto levanta dudas sobre: la reputación de Huancavelica romo un infierno para los The Life and Times of Antonio López de Quiroga (Albuquerque: Univ. of New Mexico Press,
trabajadores. Cornejo repitió la vieja historia que madres indígenas quebraban los brazos de 1988), pp. 75-76, 205.
sus hijos para incapacitarles para el trabajo en la mina. (Cornejo a Patiño, 27 agosto 1734, 23. Lohmann Villena, Minas, pp. 304-313.
en Expediente sobre: el nombramiento de Jerónimo de Sola como Gobernador de Huancave- 24. El gremio también acusó a los cateadores de poner la mina en peligro con sus deto-
lica y de los operarios que le van a acompañar, desde Almadén a Huancavelica, 1734-1735, naciones. Palata al rey, 20 setiembre 1683, AGI, Lima 83; y Relación de Juan Luis López,
AGI, Lima 1775.) Sin embargo durante el siglo dieciocho, los trabajadores de Huancavelica, gobernador de Huancavelica, en BNM, MS 2784, f. 362.
parecían gozar de una mayor libertad de movimiento que sus contrapartes en Almadén. 25. Instrucción de Escobedo al intendente de Huancavelica, cap. 9,4 octubre 1784,
21. Sola al rey, 30 diciembre: 1737, AGI, Lima 1326. con Márquez de la Plata a Gálvez, 20 abril 1785, AGI, Lima 1329.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
68 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 69

corona, muchos de los cuales eran creados o mantenidos por el gremio de vez en Santa Bárbara, pero hay algunas indicaciones que sugieren que el
mineros. Los ayudantes de Sola con vasta experiencia en Almadén le in- gremio la utilizó en 1635 para completar el socavón de Belén. 22 Si esto es
formaron que en la mina de Huancavelica era: cierto, la medida fue una acción desesperada. Comenzado en 1609, el so-
cavón todavía no se había conectado en la mina, que se tornaba cada vez
muy distinto el modo de lavorearla, que el que se practica en la del Alma- más peligrosa debido a la ventilación inadecuada. La falta de azogue pre-
dén, y dificultisimo, de grandes costos, e Ynconvenientes, hazer que los In- sentaba una amenaza a la economía peruana y ésto podía haber impulsado
dios se acomoden al modo de travajo de España, así por la poca perseverancia a los mineros a recurrir a la pólvora. En todo caso, ellos terminaron el so-
que en el tienen, huyendose al mejor tiempo y con lo que se les ha anticipado, cavón en el año de 1642,23 y después de ese año no la volvieron a utilizar.
como por la gran escasez que allí hay de materiales, siendo costosisimos los Desde entonces, hasta la llegada de Sola, se prohibieron los barrenos (los
pocos que se encuentran; por cuyas razones no consideran utilidad alguna agujeros donde se colocaba la pólvora) dentro de la mina por miedo a que
19
en que se administre de quenta de la Real Hacienda. pudieran causar un derrumbe. De vez en cuando los mineros y sus opera-
rios estallaron barrenos subrepticios, pero éstos fueron considerados ilega-
Los españoles especialmente se quejaron de la actitud de los trabaja- les.24 La falta de conocimiento sobre los barrenos no presentaba un pro-
dores de Huancavelica. Mientras que los trabajadores de Almadén venían blema en sí mismo, sino que provocaba que los mineros temiesen que
de la villa y los pueblos cercanos, en Huancavelica los indios iban y ve- cualquier sacudimiento o temblor pudiera causar daños serios dentro de la
nían, y pocos permanecían por largo tiempo. Los oficiales de Almadén re- mina. Con sus yacimientos y galerías irregulares, la estructura inestable y
lataron que habían empezado a excavar dos galerías nuevas para mejorar el precaria de Santa Bárbara constituía un peligro tan grande que el gremio
acceso a las vetas y al mismo tiempo para enseñar nuevas técnicas a los no permitía el estallido de grandes fuegos artificiales en las celebraciones
obreros. Sin embargo, apenas aprendieron estas técnicas los indios desapa- de la villa, a una distancia no menor de una legua.25
recieron, huyendo para evitar la mita o retirándose porque su mita había Los ayudantes de Sola inmediatamente reconocieron los peligros
terminado, o porque eran trabajadores libres sin obligación de quedarse inherentes en mejorar el trabajo de la mina y en realizar los objetivos de su
en la minar.20 Intentando retener a sus trabajadores, los oficiales les paga- misión. Empezaron por renovar las calles y labores para aumentar la venti-
ban con anticipación, lo que no evitaba que algunos huyeran de todas ma- lación utilizando todo el tiempo picos en lugar de barrenos. Después que
neras. En parte por estas razones el trabajo en Huancavelica se realizaba el trabajo continuara lentamente por algún tiempo, Sola informó:

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


con mucha mayor lentitud que en Almadén, a pesar de que los operarios
recibían jornales más altos en el Perú. De hecho, los oficiales comentaron
que en general los indios parecían poco motivados por el dinero.21
El logro principal de Sola en Huancavelica y la innovación tecnológi- 22. Eugenio Maffei y Ramón Rua Figueroa, Apuntes para una biblioteca española de li-
ca importante y duradera que introdujo fue el uso de la pólvora. No está bros, folletos y artículos, impresos y manuscritos relativo: al conocimiento y explotación de las riquezas
minerales y d las ciencias auxiliares [1871], 2 vols., La minería hispana e iberoamericana; contri-
claramente establecida la fecha cuando se utilizó la pólvora por primera bución a su investigación histórica, 7 vols. (León: VI Congreso Internacional de Minería,
1970), vol. 2, p. 485. Lohmann Villena, Minas, no hace referencia al uso de pólvora. Según
Bakewell se usó la pólvora por primera vez en 1627 en la minería europea, y en 1674 en la
19. Sola al rey, 27 octubre: 1736, AGI, Lima 1326. minería americana. Peter Bakewell, Silver and Entrepreneurship in Seventeenth-Century Potosí:
20. Esto levanta dudas sobre: la reputación de Huancavelica romo un infierno para los The Life and Times of Antonio López de Quiroga (Albuquerque: Univ. of New Mexico Press,
trabajadores. Cornejo repitió la vieja historia que madres indígenas quebraban los brazos de 1988), pp. 75-76, 205.
sus hijos para incapacitarles para el trabajo en la mina. (Cornejo a Patiño, 27 agosto 1734, 23. Lohmann Villena, Minas, pp. 304-313.
en Expediente sobre: el nombramiento de Jerónimo de Sola como Gobernador de Huancave- 24. El gremio también acusó a los cateadores de poner la mina en peligro con sus deto-
lica y de los operarios que le van a acompañar, desde Almadén a Huancavelica, 1734-1735, naciones. Palata al rey, 20 setiembre 1683, AGI, Lima 83; y Relación de Juan Luis López,
AGI, Lima 1775.) Sin embargo durante el siglo dieciocho, los trabajadores de Huancavelica, gobernador de Huancavelica, en BNM, MS 2784, f. 362.
parecían gozar de una mayor libertad de movimiento que sus contrapartes en Almadén. 25. Instrucción de Escobedo al intendente de Huancavelica, cap. 9,4 octubre 1784,
21. Sola al rey, 30 diciembre: 1737, AGI, Lima 1326. con Márquez de la Plata a Gálvez, 20 abril 1785, AGI, Lima 1329.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
70 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 71

hasta que llegó a mi noticia, que ó bien incitado el deseo de adelantarse los cuenta la geología de la región.30 Los criaderos de cinabrio de Huancaveli-
Mineros con las conversaciones, que ordinariamente les oían, de trabajarse ca se presentaban en tres formaciones geológicas: entre los granos de are-
en su Tierra con Barrenos: y que assi era la saca mucho mas copiosa; ó bien na en arenisca; dentro de las fracturas en la piedra caliza; y dentro de las
por algun dissimulo, que en esto practicassen, los dichos Oficiales del Alma- fracturas en las piedras ígneas.31 Con sus cuadrillas de operarios indígenas,
26
den, empezaron á dispararse ocultamente los tiros.
las primeras generaciones de mineros consiguieron explotar los minerales
de arenisca con combas, picos y barretas pero gradualmente agotaron
Sola promulgó bandos inmediatamente tratando de prohibir tal for-
aquellos metales. Asimismo, según lo más profundo que se iba en la mina,
ma de trabajo;27 Sin embargo, los mineros creían firmemente en la utili-
lo más frecuente era encontrar las piedras calizas e ígneas, que eran dema-
dad de los barrenos y hasta entonces ningún desastre había ocurrido. Des-
siado duras para ser destruidas con los instrumentos disponibles. Las com-
de entonces, ningún castigo fue eficaz para disuadirlos de usar la pólvora y
plejas fallas naturales de la región aumentaron las dificultades. En 1645,
finalmente Sola se dejó convencer por sus propios ayudantes y por Do-
mientras trabajaban la arenisca en la hondura de la mina, el gremio perdió
mingo de León, un minero de gran experiencia, que el gremio podía em-
la veta principal, probablemente porque fue cortada por una falla de pie-
plear los barrenos sin destruir la mina. Tratando de reglamentar su uso,
dra de cal. Sin embargo, los mineros consiguieron vencer el padrasto (la
primero se restringieron el uso de barrenos en una labor muy segura, la
veta estéril que cruzaba a otra) en 1671 y explotaron brevemente la veta
Lámina, y cuando los barrenos no causaron daños allí, Sola los autorizó
otra vez en la labor de Hoyo Negro para después perderla nuevamente. 32
en otras partes.28 Mientras tanto, su equipo había construido estribos de
La utilización de barrenos durante el gobierno de Sola permitió que
mampostería para apuntalar las secciones más frágiles de la mina y asegu-
el gremio trabajara los minerales en piedra caliza e ígnea, ampliara los so-
rarlas contra los peligros que podían crear los barrenos. 29
cavones y lumbreras, y explotara la mina más sistemáticamente, aunque su
Debido a que Cornejo había ordenado a Sola y a los oficiales de Al-
estructura pre-existente fue siempre un impedimento para trabajar Huan-
madén que usaran los barrenos en Huancavelica en la medida de lo posi-
cavelica al estilo de Almadén. En las minas españolas los oficiales intenta-
ble, los informes de Sola son difíciles de interpretar. Quizás sus informes
ron excavar con un sistema regular de socavones horizontales y tiros per-
son cándidos. Pero también podía haber autorizado a sus ayudantes a que
pendiculares, sin hacer caso de la inclinación de las vetas.33 El descubri-
experimentaran extralegalmente con los barrenos para determinar su ver-
miento de nuevas minas en Almadén a finales del siglo XVII permitió que
dadero efecto en la mina. Si éste era el caso y algo desastroso hubiera
se aplicara este método en yacimientos minerales vírgenes. Los obreros no
acontecido, Sola podría haber culpado a los demás. Una vez que se con-
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

tenían que preocuparse por galerías y vetas antiguas.


venció de que los barrenos constituían un peligro menor y que podían au-
Mientras tanto, en Huancavelica los socavones y calles solían seguir la
mentar significativamente la producción, Sola llegó a apoyar el cambio en
inclinación de las vetas, y tomando en cuenta que los mineros del gremio
tecnología.
tenían poca coordinación en sus trabajos y que se limitaban a dirigir a los
Los barrenos fueron "el alma de la Mina", especialmente tomando en

30. Manuel de Saldaña y Pineda, Puntual descripción, juycioso cálculo, y chronológica de-
marcación de la Real Mina de Huancavelica (lima, 1748), 17.
26. Gerónimo de Sola y Fuente, Relación e informe, que haze el Doc. D. Geronymo de Sola y 31. Roben G. Yates, Dean F. Kent y Jaime Fernandez Concha, Geology of the Huanca-
Fuente, del C. de S. M. en el Real, y Supremo de las Indias, Governador, que acabe de ser de la velica Quicksilver District Peru, Geological Survey Bulletin 975-A (Washington, 1951), p. l.
Villa, y Mina de Guancavelica (Lima, 1748), 14. 32. "Los autos seguidos sobre el nuebo prollecto que el Gl Dn Gaspar de la Serda y
27. Ibid.; y Bando expedido por el Gobernador de Huancavelica para que ningún mine- Leiba, Govr de Huancavelica ha formada para que arreglado a el se trabaje aquella mina en
ro dé barrenos en la boca de la mina para labor particular, so pena de confinamiento en Val- forma de Compañía por el Ultre Gremio", fol. 12, AGNP, Minería 35; Palata al rey, 20 se-
divia, 13 abril 1739, BNP, C116. tiembre 1683, AGI, Lima 83; y Instrucción de Escobedo al intendente de Huancavelica, cap.
28. Sola, Relación, 14-16. 12,4 octubre 1784, con Márquez de la Plata a Gálvez, 20 abril 1785, AGI, Lima 1329.
29. Sola a Ensenada, fol. 4, 5 julio 1752, en "Expediente relativo a la mina de Huanca- 33. Matilla Tascón, Historia, vol. 2, p. 213. Según Matilla, Guillermo Bowles y los mi-
velica", 1752, AGI, Lima 1326. neros alemanes que llegaron a Almadén en la década de 1750, criticaron el método utilizado.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
70 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 71

hasta que llegó a mi noticia, que ó bien incitado el deseo de adelantarse los cuenta la geología de la región.30 Los criaderos de cinabrio de Huancaveli-
Mineros con las conversaciones, que ordinariamente les oían, de trabajarse ca se presentaban en tres formaciones geológicas: entre los granos de are-
en su Tierra con Barrenos: y que assi era la saca mucho mas copiosa; ó bien na en arenisca; dentro de las fracturas en la piedra caliza; y dentro de las
por algun dissimulo, que en esto practicassen, los dichos Oficiales del Alma- fracturas en las piedras ígneas.31 Con sus cuadrillas de operarios indígenas,
26
den, empezaron á dispararse ocultamente los tiros.
las primeras generaciones de mineros consiguieron explotar los minerales
de arenisca con combas, picos y barretas pero gradualmente agotaron
Sola promulgó bandos inmediatamente tratando de prohibir tal for-
aquellos metales. Asimismo, según lo más profundo que se iba en la mina,
ma de trabajo;27 Sin embargo, los mineros creían firmemente en la utili-
lo más frecuente era encontrar las piedras calizas e ígneas, que eran dema-
dad de los barrenos y hasta entonces ningún desastre había ocurrido. Des-
siado duras para ser destruidas con los instrumentos disponibles. Las com-
de entonces, ningún castigo fue eficaz para disuadirlos de usar la pólvora y
plejas fallas naturales de la región aumentaron las dificultades. En 1645,
finalmente Sola se dejó convencer por sus propios ayudantes y por Do-
mientras trabajaban la arenisca en la hondura de la mina, el gremio perdió
mingo de León, un minero de gran experiencia, que el gremio podía em-
la veta principal, probablemente porque fue cortada por una falla de pie-
plear los barrenos sin destruir la mina. Tratando de reglamentar su uso,
dra de cal. Sin embargo, los mineros consiguieron vencer el padrasto (la
primero se restringieron el uso de barrenos en una labor muy segura, la
veta estéril que cruzaba a otra) en 1671 y explotaron brevemente la veta
Lámina, y cuando los barrenos no causaron daños allí, Sola los autorizó
otra vez en la labor de Hoyo Negro para después perderla nuevamente. 32
en otras partes.28 Mientras tanto, su equipo había construido estribos de
La utilización de barrenos durante el gobierno de Sola permitió que
mampostería para apuntalar las secciones más frágiles de la mina y asegu-
el gremio trabajara los minerales en piedra caliza e ígnea, ampliara los so-
rarlas contra los peligros que podían crear los barrenos. 29
cavones y lumbreras, y explotara la mina más sistemáticamente, aunque su
Debido a que Cornejo había ordenado a Sola y a los oficiales de Al-
estructura pre-existente fue siempre un impedimento para trabajar Huan-
madén que usaran los barrenos en Huancavelica en la medida de lo posi-
cavelica al estilo de Almadén. En las minas españolas los oficiales intenta-
ble, los informes de Sola son difíciles de interpretar. Quizás sus informes
ron excavar con un sistema regular de socavones horizontales y tiros per-
son cándidos. Pero también podía haber autorizado a sus ayudantes a que
pendiculares, sin hacer caso de la inclinación de las vetas.33 El descubri-
experimentaran extralegalmente con los barrenos para determinar su ver-
miento de nuevas minas en Almadén a finales del siglo XVII permitió que
dadero efecto en la mina. Si éste era el caso y algo desastroso hubiera
se aplicara este método en yacimientos minerales vírgenes. Los obreros no
acontecido, Sola podría haber culpado a los demás. Una vez que se con-

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


tenían que preocuparse por galerías y vetas antiguas.
venció de que los barrenos constituían un peligro menor y que podían au-
Mientras tanto, en Huancavelica los socavones y calles solían seguir la
mentar significativamente la producción, Sola llegó a apoyar el cambio en
inclinación de las vetas, y tomando en cuenta que los mineros del gremio
tecnología.
tenían poca coordinación en sus trabajos y que se limitaban a dirigir a los
Los barrenos fueron "el alma de la Mina", especialmente tomando en

30. Manuel de Saldaña y Pineda, Puntual descripción, juycioso cálculo, y chronológica de-
marcación de la Real Mina de Huancavelica (lima, 1748), 17.
26. Gerónimo de Sola y Fuente, Relación e informe, que haze el Doc. D. Geronymo de Sola y 31. Roben G. Yates, Dean F. Kent y Jaime Fernandez Concha, Geology of the Huanca-
Fuente, del C. de S. M. en el Real, y Supremo de las Indias, Governador, que acabe de ser de la velica Quicksilver District Peru, Geological Survey Bulletin 975-A (Washington, 1951), p. l.
Villa, y Mina de Guancavelica (Lima, 1748), 14. 32. "Los autos seguidos sobre el nuebo prollecto que el Gl Dn Gaspar de la Serda y
27. Ibid.; y Bando expedido por el Gobernador de Huancavelica para que ningún mine- Leiba, Govr de Huancavelica ha formada para que arreglado a el se trabaje aquella mina en
ro dé barrenos en la boca de la mina para labor particular, so pena de confinamiento en Val- forma de Compañía por el Ultre Gremio", fol. 12, AGNP, Minería 35; Palata al rey, 20 se-
divia, 13 abril 1739, BNP, C116. tiembre 1683, AGI, Lima 83; y Instrucción de Escobedo al intendente de Huancavelica, cap.
28. Sola, Relación, 14-16. 12,4 octubre 1784, con Márquez de la Plata a Gálvez, 20 abril 1785, AGI, Lima 1329.
29. Sola a Ensenada, fol. 4, 5 julio 1752, en "Expediente relativo a la mina de Huanca- 33. Matilla Tascón, Historia, vol. 2, p. 213. Según Matilla, Guillermo Bowles y los mi-
velica", 1752, AGI, Lima 1326. neros alemanes que llegaron a Almadén en la década de 1750, criticaron el método utilizado.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
72 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 73

indios en la dirección que les parecía la más rica, la mina era cada vez más taban los minerales para convertir e! azogue en vapor y después condensar
irregular. Para proveer más seguridad para la mina, Sola finalmente orde- este vapor en los aludeles o tubos de barro exteriores. Los hornos tenían
nó que al trabajar en frontones nuevos, los mineros tuviesen primero que una capacidad de aproximadamente 270 arrobas de mineral. Los hornos
marcar el sitio de los estribos y puentes, y sólo después procedieran a ex- de Almadén, por su parte, eran mucho más grandes, llegando a cargar de
traer los metales.34 Esto, creyó él, eliminaba la necesidad de construir los 900 a 1100 arrobas, y estaban congregados en un solo sitio, denominado
costosos estribos artificiales para sostener la mina y en consecuencia hacía el Cerco.41 Establecer en Huancavelica los hornos al estilo de Almadén te-
el trabajo del gremio más provechoso.35 nía obvios atractivos para el gobierno: los hornos mayores parecían ser
El equipo de Sola innovó también cuando entibó con madera la Calle más eficaces; y la centralización de los hornos permitiría que el goberna-
Real, la vía principal de conexión entre el socavón de Belén y la puerta dor vigilara más estrechamente las actividades de los mineros, evitando así
de San Pedro, ubicada en la parte superior del Brocal.36 Este no fue un las pérdidas de mercurio y los abusos de los operarios indígenas.
proyecto de pequeñas dimensiones, dada la gran escasez de madera alrede- Poco después que Sola llegara a Huancavelica, el maestro de la fundi-
dor de Huancavelica. Medidas parecidas habían sido tomadas frecuente- ción, Francisco Gutiérrez, construyó un gran horno para hacer pruebas en
mente en Almadén, lo cual explica porque los oficiales de Sola hicieron lo el riguroso medio ambiente en que se encontraba la mina. 42 Sus experi-
mismo en el Perú.37 mentos no fueron satisfactorios y el gobernador finalmente pidió permiso
Las reformas de Sola parecieron haber resucitado la mina. En 1743 para enviar a Gutiérrez de regreso a Almadén, donde podía ser de mayor
Sola anunció el redescubrimiento de la veta principal en la labor de la Lá- utilidad al rey.43 En cuanto a los hornos, Cornejo y los otros ministros
mina.38 Con la "modestia" que le era típica, el gobernador escribió: "An- nunca pudieron comprender las dificultades impuestas por la altitud y la
tes el metal sacado la hazía discurrir en el lastimoso systema de considerar- falta de madera en Huancavelica. Aunque el icho servía en los hornos chi-
la exausta; y ahora quanto más se le desfruta, más metal se le manifies- cos de Huancavelica, evidentemente no era un combustible adecuado para
ta".39 Por su parte, el subdelegado de la Superintendencia, Manuel de el modelo de hornos grandes de Almadén.
Saldaña y Pineda, registró que "á lo que hé podido comprehender, en lo Los relatos de Sola no mencionan el asunto, pero la crítica del gremio
natural, pareze, será esta Mina perpetua; pues solamente con los metales, al horno de Gutiérrez no era desinteresada. Sabiendo del encargo de Sola
que al presente están de manifiesto, se considera, hay para muchos de investigar la posibilidad de abolir el gremio, los mineros decidieron ha-
años".40 cer esfuerzos por convencer al gobernador que los hornos de Almadén no
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

Menor éxito hallaron las tentativas de Sola dirigidas a mejorar la fun- eran los adecuados para Huancavelica. En cuanto a la destilación de azo-
dición de los minerales. Cada minero de Huancavelica tenía sus propias gue, el método de Almadén exigía el establecimiento de grandes hornos
facilidades, o asiento, para destilar el mercurio. Estas facilidades básica- ubicados dentro de un cerco donde pudiesen estar bajo una estrecha vigi-
mente consistían en algunos hornos pequeños dentro de los cuales calen- lancia. Si tales hornos no funcionaban en Huancavelica, la destilación ne-
cesariamente habría de continuar con los 90 hornos pequeños dispersos
por el distrito. Sin duda el gremio señaló este hecho a Sola, y el goberna-
34. Saldaña, Puntual descripción, 20-31, describe el método de excavar socavones y gale- dor concluyó que tal descentralización y falta de inspección hacían imposi-
rías dentro de la mina antigua. ble el cambio de administración, especialmente porque pondría en riesgo
35. Informe de Sola, fol. 2, 8 octubre 1761, en Informe del Consejo de Indias, 7 mayo
1763, AGI, Lima 597.
una cantidad importante de los caudales reales:
36. Certificación dada... de la obra realizada para enmaderar la calle real de la mina,
15 octubre 1743, AGI, Lima 442; y Sola, Relación, 18.
37. Saldaña, Puntual descripción, 8-9.
38. Auto formado... relativo al reconocimiento y visita general que hicieron ... con 41. "Relación, ó noticia de lo que se practica en la fundición de metales de Azogue en
motivo de haberse hallado la veta principal de la mina, perdida desde el año 1645,26 octu- las Rs fabricas, y Minas de Almadén", con Soler a Sonora, 18 julio 1786, AGI, Lima 1330.
bre 1743, AGI, Lima 442. 42. Sola al rey, 27 octubre 1736, AGI, Lima 1326.
39. Sola, Relación, 23. 43. Sola al rey, 30 diciembre 1737, fol. 2, AGI, Lima 1326; y Consulta de la Superin-
40. Saldaña, Puntual descripción, 86-87. tendencia General de Azogues, 20 mayo 1741, AGI, Lima 1326.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
72 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 73

indios en la dirección que les parecía la más rica, la mina era cada vez más taban los minerales para convertir e! azogue en vapor y después condensar
irregular. Para proveer más seguridad para la mina, Sola finalmente orde- este vapor en los aludeles o tubos de barro exteriores. Los hornos tenían
nó que al trabajar en frontones nuevos, los mineros tuviesen primero que una capacidad de aproximadamente 270 arrobas de mineral. Los hornos
marcar el sitio de los estribos y puentes, y sólo después procedieran a ex- de Almadén, por su parte, eran mucho más grandes, llegando a cargar de
traer los metales.34 Esto, creyó él, eliminaba la necesidad de construir los 900 a 1100 arrobas, y estaban congregados en un solo sitio, denominado
costosos estribos artificiales para sostener la mina y en consecuencia hacía el Cerco.41 Establecer en Huancavelica los hornos al estilo de Almadén te-
el trabajo del gremio más provechoso.35 nía obvios atractivos para el gobierno: los hornos mayores parecían ser
El equipo de Sola innovó también cuando entibó con madera la Calle más eficaces; y la centralización de los hornos permitiría que el goberna-
Real, la vía principal de conexión entre el socavón de Belén y la puerta dor vigilara más estrechamente las actividades de los mineros, evitando así
de San Pedro, ubicada en la parte superior del Brocal.36 Este no fue un las pérdidas de mercurio y los abusos de los operarios indígenas.
proyecto de pequeñas dimensiones, dada la gran escasez de madera alrede- Poco después que Sola llegara a Huancavelica, el maestro de la fundi-
dor de Huancavelica. Medidas parecidas habían sido tomadas frecuente- ción, Francisco Gutiérrez, construyó un gran horno para hacer pruebas en
mente en Almadén, lo cual explica porque los oficiales de Sola hicieron lo el riguroso medio ambiente en que se encontraba la mina. 42 Sus experi-
mismo en el Perú.37 mentos no fueron satisfactorios y el gobernador finalmente pidió permiso
Las reformas de Sola parecieron haber resucitado la mina. En 1743 para enviar a Gutiérrez de regreso a Almadén, donde podía ser de mayor
Sola anunció el redescubrimiento de la veta principal en la labor de la Lá- utilidad al rey.43 En cuanto a los hornos, Cornejo y los otros ministros
mina.38 Con la "modestia" que le era típica, el gobernador escribió: "An- nunca pudieron comprender las dificultades impuestas por la altitud y la
tes el metal sacado la hazía discurrir en el lastimoso systema de considerar- falta de madera en Huancavelica. Aunque el icho servía en los hornos chi-
la exausta; y ahora quanto más se le desfruta, más metal se le manifies- cos de Huancavelica, evidentemente no era un combustible adecuado para
ta".39 Por su parte, el subdelegado de la Superintendencia, Manuel de el modelo de hornos grandes de Almadén.
Saldaña y Pineda, registró que "á lo que hé podido comprehender, en lo Los relatos de Sola no mencionan el asunto, pero la crítica del gremio
natural, pareze, será esta Mina perpetua; pues solamente con los metales, al horno de Gutiérrez no era desinteresada. Sabiendo del encargo de Sola
que al presente están de manifiesto, se considera, hay para muchos de investigar la posibilidad de abolir el gremio, los mineros decidieron ha-
años".40 cer esfuerzos por convencer al gobernador que los hornos de Almadén no

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


Menor éxito hallaron las tentativas de Sola dirigidas a mejorar la fun- eran los adecuados para Huancavelica. En cuanto a la destilación de azo-
dición de los minerales. Cada minero de Huancavelica tenía sus propias gue, el método de Almadén exigía el establecimiento de grandes hornos
facilidades, o asiento, para destilar el mercurio. Estas facilidades básica- ubicados dentro de un cerco donde pudiesen estar bajo una estrecha vigi-
mente consistían en algunos hornos pequeños dentro de los cuales calen- lancia. Si tales hornos no funcionaban en Huancavelica, la destilación ne-
cesariamente habría de continuar con los 90 hornos pequeños dispersos
por el distrito. Sin duda el gremio señaló este hecho a Sola, y el goberna-
34. Saldaña, Puntual descripción, 20-31, describe el método de excavar socavones y gale- dor concluyó que tal descentralización y falta de inspección hacían imposi-
rías dentro de la mina antigua. ble el cambio de administración, especialmente porque pondría en riesgo
35. Informe de Sola, fol. 2, 8 octubre 1761, en Informe del Consejo de Indias, 7 mayo
1763, AGI, Lima 597.
una cantidad importante de los caudales reales:
36. Certificación dada... de la obra realizada para enmaderar la calle real de la mina,
15 octubre 1743, AGI, Lima 442; y Sola, Relación, 18.
37. Saldaña, Puntual descripción, 8-9.
38. Auto formado... relativo al reconocimiento y visita general que hicieron ... con 41. "Relación, ó noticia de lo que se practica en la fundición de metales de Azogue en
motivo de haberse hallado la veta principal de la mina, perdida desde el año 1645,26 octu- las Rs fabricas, y Minas de Almadén", con Soler a Sonora, 18 julio 1786, AGI, Lima 1330.
bre 1743, AGI, Lima 442. 42. Sola al rey, 27 octubre 1736, AGI, Lima 1326.
39. Sola, Relación, 23. 43. Sola al rey, 30 diciembre 1737, fol. 2, AGI, Lima 1326; y Consulta de la Superin-
40. Saldaña, Puntual descripción, 86-87. tendencia General de Azogues, 20 mayo 1741, AGI, Lima 1326.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
74 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 75

Era preciso que estuviese este tan grueso ramo de Rl Haz[ienda]entregado a por completo los problemas de Huancavelica. Su intento de un cambio de
los Indios que lo havian de lavorear, y a los mestizos que lo havian de cui- administración en la mina fracasó en parte por la oposición del gremio de
dar, una y otra gente muy propia para no esperar de ella cosa buena. … Ha- mineros, quienes argumentaron la incompatibilidad de la tecnología euro-
viendose esto de lavorear por estos Indios tan naturalmente dejados que hoy pea con las condiciones locales.
son unos y mañana otros) y no haviendo para los otros empleos personas de la
confianza que es necesaria, y estando tan lejos el recurso para mudar la for-
ma que pareciere conveniente) me ha hecho persuadir enteramente a que no
Cuadro 1
ha de poder tener adelantamiento a VM el mudar de sistema en este Go-
44 Producción de Huancavelica, 1690-1813, en quintales
vierno.

Sola salió de Huancavelica en 1748, dejando al gremio en una condi- año azogue año azogue año azogue año azogue

ción de abundancia y prosperidad gracias al incremento de la producción 1690 7124 1721 3072 1752 4576 1783 2463
de mercurio. No obstante, sus sucesores tuvieron que ocuparse de una de- 1691 6536 1722 2860 1753 4940 1784 1613
1692 5512 1723 2860 1754 4940 1785 4493
cadencia significativa en la ley de los minerales. Tales noticias dejaron per- 1693 4592 1724 2786 1755 4940 1786 3649
plejo a Sola y le hicieron creer que los gobernadores habían abandonado 1694 2860 1725 2704 1756 4940 1787 2400
el método que él había indicado.45 La verdadera dificultad fue que el gre- 1695 2860 1726 3072 1757 4940 1788 3668
1696 3913 1727 3120 1758 4602 1789 1620
mio, bajo Sola, había prosperado debido a la extracción de los minerales 1697 4160 1728 3120 1759 6191 1790 2016
con barrenos de las formaciones calizas e ígneas que habían dejado de tra- 1698 4266 1729 3827 1760 6721 1791 1788
bajar los primeros mineros. Durante la gobernación de Sola fueron muy 1699 4676 1730 4004 1761 6147 1792 2054
1700 4676 1731 4004 1762 5322 1793 2033
raros los descubrimientos nuevos. 1701 4282 1732 4360 1763 5802 1794 4153
A pesar de todo, las reformas de Sola no fueron un éxito completo, 1702 3796 1733 4472 1764 5511 1795 5725
como lo demuestra la producción de la mina durante esos años (véase la 1703 3796 1734 4472 1765 6353 1796 4183
1704 3072 1735 4472 1766 6586 1797 3927
Figura 2). El gráfico demuestra que la recuperación de la mina empezó a 1705 1560 1736 4472 1767 5717 1798 3423
finales de la década de 1720, aproximadamente diez años antes de la llega- 1706 2133 1737 4472 1768 6847 1799 3571
da de Sola y su equipo. El rendimiento más alto durante el tiempo de Sola 1707 3328 1738 5126 1769 6464 1800 3233
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

1708 3328 1739 5304 1770 4543 1801 2557


se produjo alrededor de 1743, pero posteriormente la producción dismi- 1709 2890 1740 5304 1771 5063 1802 2236
nuyó lentamente. Se podría atribuir este estancamiento a la falta de de- 1710 2080 1741 5332 1772 4719 1803 2622
manda por el mercurio. Evidentemente el Perú consumía 4,500 quintales 1711 2080 1742 5460 1773 4263 1804 3289
1712 2080 1743 5460 1774 4834 1805 3130
por año, y el gremio bajo Sola llegó a producir entre 5,300 y 5,460 quin- 1713 2881 1744 5160 1775 5014 1806 2672
tales anuales entre 1739 y 1743.46 Es probable que Sola limitó en algo la 1714 3068 1745 4680 1776 3742 1807 2438
destilación de azogues para no producir mucho más allá de lo que el vi- 1715 3068 1746 4680 1777 4264 1808 2453
rreinato pudiera consumir. Asimismo, el gremio no pudo mantener un ni- 1716 4463 1747 4680 1778 2848 1809 2281
1717 4784 1748 4334 1779 4476 1810 2548
vel adecuado, pues entre 1744 y 1751 la producción bajó hasta 4,200 1718 4489 1749 4212 1780 5804 1811 3263
quintales anuales. En síntesis, la tecnología que implantó Sola no resolvió 1719 4004 1750 4212 1781 3063 1812 2718
1720 4004 1751 4212 1782 1783 1813 188

Fuente: calculados de los datos en Kendall W. Brown, “The Spanish Imperial Mercury Trade
44. Sola al rey, 30 diciembre 1737, AGI, Lima 1326.
and the American Mining Expansion under the Bourbon Monarchy”, en Kenneth J. Andrien
45. Informe de Sola, fol. 1-2, 8 octubre 1761, en Informe del Consejo de Indias, 7
y Lyman L. Johnson, ed., The Political Economy of Spanish America in the Age of Revolution,
mayo 1763, AGI, Lima 597. 1750-1850 (Albuquerque; University of New Mexico Press, 1994), pp. 152-153.
46. Saldaña, Puntual descripción, 106.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
74 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 75

Era preciso que estuviese este tan grueso ramo de Rl Haz[ienda]entregado a por completo los problemas de Huancavelica. Su intento de un cambio de
los Indios que lo havian de lavorear, y a los mestizos que lo havian de cui- administración en la mina fracasó en parte por la oposición del gremio de
dar, una y otra gente muy propia para no esperar de ella cosa buena. … Ha- mineros, quienes argumentaron la incompatibilidad de la tecnología euro-
viendose esto de lavorear por estos Indios tan naturalmente dejados que hoy pea con las condiciones locales.
son unos y mañana otros) y no haviendo para los otros empleos personas de la
confianza que es necesaria, y estando tan lejos el recurso para mudar la for-
ma que pareciere conveniente) me ha hecho persuadir enteramente a que no
Cuadro 1
ha de poder tener adelantamiento a VM el mudar de sistema en este Go-
44 Producción de Huancavelica, 1690-1813, en quintales
vierno.

Sola salió de Huancavelica en 1748, dejando al gremio en una condi- año azogue año azogue año azogue año azogue

ción de abundancia y prosperidad gracias al incremento de la producción 1690 7124 1721 3072 1752 4576 1783 2463
de mercurio. No obstante, sus sucesores tuvieron que ocuparse de una de- 1691 6536 1722 2860 1753 4940 1784 1613
1692 5512 1723 2860 1754 4940 1785 4493
cadencia significativa en la ley de los minerales. Tales noticias dejaron per- 1693 4592 1724 2786 1755 4940 1786 3649
plejo a Sola y le hicieron creer que los gobernadores habían abandonado 1694 2860 1725 2704 1756 4940 1787 2400
el método que él había indicado.45 La verdadera dificultad fue que el gre- 1695 2860 1726 3072 1757 4940 1788 3668
1696 3913 1727 3120 1758 4602 1789 1620
mio, bajo Sola, había prosperado debido a la extracción de los minerales 1697 4160 1728 3120 1759 6191 1790 2016
con barrenos de las formaciones calizas e ígneas que habían dejado de tra- 1698 4266 1729 3827 1760 6721 1791 1788
bajar los primeros mineros. Durante la gobernación de Sola fueron muy 1699 4676 1730 4004 1761 6147 1792 2054
1700 4676 1731 4004 1762 5322 1793 2033
raros los descubrimientos nuevos. 1701 4282 1732 4360 1763 5802 1794 4153
A pesar de todo, las reformas de Sola no fueron un éxito completo, 1702 3796 1733 4472 1764 5511 1795 5725
como lo demuestra la producción de la mina durante esos años (véase la 1703 3796 1734 4472 1765 6353 1796 4183
1704 3072 1735 4472 1766 6586 1797 3927
Figura 2). El gráfico demuestra que la recuperación de la mina empezó a 1705 1560 1736 4472 1767 5717 1798 3423
finales de la década de 1720, aproximadamente diez años antes de la llega- 1706 2133 1737 4472 1768 6847 1799 3571
da de Sola y su equipo. El rendimiento más alto durante el tiempo de Sola 1707 3328 1738 5126 1769 6464 1800 3233

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


1708 3328 1739 5304 1770 4543 1801 2557
se produjo alrededor de 1743, pero posteriormente la producción dismi- 1709 2890 1740 5304 1771 5063 1802 2236
nuyó lentamente. Se podría atribuir este estancamiento a la falta de de- 1710 2080 1741 5332 1772 4719 1803 2622
manda por el mercurio. Evidentemente el Perú consumía 4,500 quintales 1711 2080 1742 5460 1773 4263 1804 3289
1712 2080 1743 5460 1774 4834 1805 3130
por año, y el gremio bajo Sola llegó a producir entre 5,300 y 5,460 quin- 1713 2881 1744 5160 1775 5014 1806 2672
tales anuales entre 1739 y 1743.46 Es probable que Sola limitó en algo la 1714 3068 1745 4680 1776 3742 1807 2438
destilación de azogues para no producir mucho más allá de lo que el vi- 1715 3068 1746 4680 1777 4264 1808 2453
rreinato pudiera consumir. Asimismo, el gremio no pudo mantener un ni- 1716 4463 1747 4680 1778 2848 1809 2281
1717 4784 1748 4334 1779 4476 1810 2548
vel adecuado, pues entre 1744 y 1751 la producción bajó hasta 4,200 1718 4489 1749 4212 1780 5804 1811 3263
quintales anuales. En síntesis, la tecnología que implantó Sola no resolvió 1719 4004 1750 4212 1781 3063 1812 2718
1720 4004 1751 4212 1782 1783 1813 188

Fuente: calculados de los datos en Kendall W. Brown, “The Spanish Imperial Mercury Trade
44. Sola al rey, 30 diciembre 1737, AGI, Lima 1326.
and the American Mining Expansion under the Bourbon Monarchy”, en Kenneth J. Andrien
45. Informe de Sola, fol. 1-2, 8 octubre 1761, en Informe del Consejo de Indias, 7
y Lyman L. Johnson, ed., The Political Economy of Spanish America in the Age of Revolution,
mayo 1763, AGI, Lima 597. 1750-1850 (Albuquerque; University of New Mexico Press, 1994), pp. 152-153.
46. Saldaña, Puntual descripción, 106.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
76 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 77

LA ÉPOCA DE ANTONIO DE ULLOA

Antonio de Ulloa llegó a Huancavelica en 1758 para empezar su de-


safortunado gobierno. Escogido en parte por su pericia minera y metalúr-
gica por el ministro de las Indias, Julián de Arriaga, el trabajo de Ulloa
sólo logró un reducido impacto tecnológico en Huancavelica. Basado en
sus propios experimentos, Ulloa concluyó que la ley de los minerales era
de poco provecho, aunque manifestó lo contrario al gremio para que los
mineros continuaran un trabajo que era considerado crítico para la pro-
ducción de plata peruana.
Según Ulloa, a los mineros en general les faltaba la habilidad de anali-
zar sus costos y por lo tanto de determinar las verdaderas ganancias de su
trabajo;" Nuevas técnicas de contabilidad así como innovaciones tecnoló-
gicas podrían haber auxiliado al gremio de mineros. Quizás la empresa más
prometedora de Ulloa fue un socavón exploratorio que trabajó detrás del
convento de San Agustín, al sur de la villa, con el objetivo de cortar la hon-
dura de la mina, a la distancia de unos 1,500 metros. Este socavón de San
Agustín ofrecía reales esperanzas de descubrir nuevas vetas importantes,
pero el trabajo se detuvo en parte por la falta de capital del gremio. 48 Du-
rante un año de trabajo, Ulloa y el gremio lograron excavar en San Agustín
hasta 73 varas de extensión, sin encontrar minerales de provecho. 49
Ulloa tomó también las medidas de Santa Bárbara, para conocer los
criaderos de minerales y la posibilidad de descubrir nuevos cuerpos de mi-
nerales con riqueza. Existió una gran confusión sobre la verdadera profun-
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

didad de la mina ya que en vez de bajar verticalmente, Santa Bárbara se


inclinaba al suroeste. La mayoría de las referencias eran engañosas en
cuanto a su profundidad porque se referían a la distancia de la inclinación

47. Informe de Ulloa, 18 enero 1760, AGI, Lima 1327; y Ulloa a Amaga, núm. 69, 20
agosto 1762, AGI, Lima 1327.
48. Expediente de la visita a la Real mina de azogue de Huancavelica hecha por Cristó-
bal Mesía y Munive, 1762-1763, AGI, Lima 846B; Tagle al virrey del Pero, núm. 192, febrero
1790, AGI, Lima l332; Subiela a Gardoqui, núm. 3,6 mayo 1794, AGI, Lima 1333. Sobre las
problemas de Ulloa, véase Arthur P. Whitaker, The HlUJnawe1icR; Mercury. Mine: A
Contribution to the History of the Bourbon Renaissance in me Spanish Empire (Westport, Conn.,
1971), capítulo 4; y Kendall W. Brown, "Enlightened Reform: Antonio de Ulloa's Belea-
guered Governorship of Huancavelica, 1758-1764" (trabajo inédito, 1990). Indudablemen-
te, el gremio inició el socavón antes que llegara Sola pero fue Ulloa quien se esforzó para
proseguir la obra. Saldaña, Puntual descripción, 85-86. .
49. "Expediente de la visita a la Real mina de azogue de Huancavelica hecha por Cris-
tóbal Mesía y Munive", 1762-1763, AGI, Lima 846B.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
76 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 77

LA ÉPOCA DE ANTONIO DE ULLOA

Antonio de Ulloa llegó a Huancavelica en 1758 para empezar su de-


safortunado gobierno. Escogido en parte por su pericia minera y metalúr-
gica por el ministro de las Indias, Julián de Arriaga, el trabajo de Ulloa
sólo logró un reducido impacto tecnológico en Huancavelica. Basado en
sus propios experimentos, Ulloa concluyó que la ley de los minerales era
de poco provecho, aunque manifestó lo contrario al gremio para que los
mineros continuaran un trabajo que era considerado crítico para la pro-
ducción de plata peruana.
Según Ulloa, a los mineros en general les faltaba la habilidad de anali-
zar sus costos y por lo tanto de determinar las verdaderas ganancias de su
trabajo;" Nuevas técnicas de contabilidad así como innovaciones tecnoló-
gicas podrían haber auxiliado al gremio de mineros. Quizás la empresa más
prometedora de Ulloa fue un socavón exploratorio que trabajó detrás del
convento de San Agustín, al sur de la villa, con el objetivo de cortar la hon-
dura de la mina, a la distancia de unos 1,500 metros. Este socavón de San
Agustín ofrecía reales esperanzas de descubrir nuevas vetas importantes,
pero el trabajo se detuvo en parte por la falta de capital del gremio. 48 Du-
rante un año de trabajo, Ulloa y el gremio lograron excavar en San Agustín
hasta 73 varas de extensión, sin encontrar minerales de provecho. 49
Ulloa tomó también las medidas de Santa Bárbara, para conocer los
criaderos de minerales y la posibilidad de descubrir nuevos cuerpos de mi-
nerales con riqueza. Existió una gran confusión sobre la verdadera profun-

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


didad de la mina ya que en vez de bajar verticalmente, Santa Bárbara se
inclinaba al suroeste. La mayoría de las referencias eran engañosas en
cuanto a su profundidad porque se referían a la distancia de la inclinación

47. Informe de Ulloa, 18 enero 1760, AGI, Lima 1327; y Ulloa a Amaga, núm. 69, 20
agosto 1762, AGI, Lima 1327.
48. Expediente de la visita a la Real mina de azogue de Huancavelica hecha por Cristó-
bal Mesía y Munive, 1762-1763, AGI, Lima 846B; Tagle al virrey del Pero, núm. 192, febrero
1790, AGI, Lima l332; Subiela a Gardoqui, núm. 3,6 mayo 1794, AGI, Lima 1333. Sobre las
problemas de Ulloa, véase Arthur P. Whitaker, The HlUJnawe1icR; Mercury. Mine: A
Contribution to the History of the Bourbon Renaissance in me Spanish Empire (Westport, Conn.,
1971), capítulo 4; y Kendall W. Brown, "Enlightened Reform: Antonio de Ulloa's Belea-
guered Governorship of Huancavelica, 1758-1764" (trabajo inédito, 1990). Indudablemen-
te, el gremio inició el socavón antes que llegara Sola pero fue Ulloa quien se esforzó para
proseguir la obra. Saldaña, Puntual descripción, 85-86. .
49. "Expediente de la visita a la Real mina de azogue de Huancavelica hecha por Cris-
tóbal Mesía y Munive", 1762-1763, AGI, Lima 846B.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
78 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 79

desde arriba del Brocal hacia el fondo de la mina. Por eso, la mina parecía
más profunda de lo que realmente era. Sin embargo, trabajando con una
brújula y un barómetro, Ulloa calculó que durante su gobierno, Santa
Bárbara (la montaña sobre la cual se encontraba la mina) tenía una hondura
de 513 varas: 414 encima del socavón de Belén y 99 abajo. Al parecer él
describió la profundidad vertical en lugar de la inclinación. 50
Es difícil evaluar la contribución tecnológica de Ulloa. Fue sin duda el
gobernador de la mina con mayor conocimiento de las ciencias y las tec-
nologías europeas adecuadas para el trabajo productivo en Huancavelica.
No era un minero de vocación, pero había estudiado la mineralogía y la
metalurgia y había visitado las minas de Europa central. Descubrió el pla-
tino y consultó con las autoridades españolas para resolver el incendio de
1755 dentro de las minas de Almadén. En Huancavelica buscó asiduamente
nuevas minas y exigió que el gremio trabajara las galerías más profundas de
Santa Bárbara, con la esperanza de descubrir minerales ricos. En
Huancavelica experimentó sin éxito con hornos del estilo de Almadén. 51
Ulloa logró aumentar la producción hasta 6,000 quintales anuales de 1759-
1763, un nivel que su sucesor consiguió mantener (véase la Figura 3). Pero
luego el rendimiento volvió a bajar porque no se habían resuelto los
problemas tecnológicos esenciales. Al final Ulloa gastó mucha energía en
controversias con el gremio, y casi tuvo que huir de Huancavelica cuando
terminó su gobierno. A Ulloa le faltó tacto y sensibilidad política para
gobernar, y ésto impidió la realización de su misión tecnológica.
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

AÑOS FINALES BAJO EL MANEJO DEL GOBIERNO

La siguiente real oportunidad de un mejoramiento tecnológico de


Huancavelica llegó en 1781, cuando el gobierno asumió la dirección de la
mina de Santa Bárbara y la responsabilidad de la producción de mercu-
rio.52 El visitador general José Antonio de Areche, enviado al Perú por el

50. Ulloa, "Relación", sección primera, capítulo 17, AGI, Libro Manuscrito MM-6.
51. "Expediente formado a representación del Barón de Nordenflicht sobre el estado
actual de la mina de Huancavelica y medios que considera precisos e indispensables para re-
establecerla", 1791, fol. 16r-16v, BNP, C1035.
52. Esto siguió a la visita hecha a Huancavelica por el visitador José Antonio Areche,
quien abolió el gremio de mineros y dió la mina al asentista Nicolás Saravia, que murió re-
pentinamente a fines de 1780. Cuando el heredero de Saravia no quiso asumir el contrato,
Areche no tuvo otra medida que trabajar Santa Bárbara por la cuenta de la hacienda real.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
78 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 79

desde arriba del Brocal hacia el fondo de la mina. Por eso, la mina parecía
más profunda de lo que realmente era. Sin embargo, trabajando con una
brújula y un barómetro, Ulloa calculó que durante su gobierno, Santa
Bárbara (la montaña sobre la cual se encontraba la mina) tenía una hondura
de 513 varas: 414 encima del socavón de Belén y 99 abajo. Al parecer él
describió la profundidad vertical en lugar de la inclinación. 50
Es difícil evaluar la contribución tecnológica de Ulloa. Fue sin duda el
gobernador de la mina con mayor conocimiento de las ciencias y las tec-
nologías europeas adecuadas para el trabajo productivo en Huancavelica.
No era un minero de vocación, pero había estudiado la mineralogía y la
metalurgia y había visitado las minas de Europa central. Descubrió el pla-
tino y consultó con las autoridades españolas para resolver el incendio de
1755 dentro de las minas de Almadén. En Huancavelica buscó asiduamente
nuevas minas y exigió que el gremio trabajara las galerías más profundas de
Santa Bárbara, con la esperanza de descubrir minerales ricos. En
Huancavelica experimentó sin éxito con hornos del estilo de Almadén. 51
Ulloa logró aumentar la producción hasta 6,000 quintales anuales de 1759-
1763, un nivel que su sucesor consiguió mantener (véase la Figura 3). Pero
luego el rendimiento volvió a bajar porque no se habían resuelto los
problemas tecnológicos esenciales. Al final Ulloa gastó mucha energía en
controversias con el gremio, y casi tuvo que huir de Huancavelica cuando
terminó su gobierno. A Ulloa le faltó tacto y sensibilidad política para
gobernar, y ésto impidió la realización de su misión tecnológica.

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


AÑOS FINALES BAJO EL MANEJO DEL GOBIERNO

La siguiente real oportunidad de un mejoramiento tecnológico de


Huancavelica llegó en 1781, cuando el gobierno asumió la dirección de la
mina de Santa Bárbara y la responsabilidad de la producción de mercu-
rio.52 El visitador general José Antonio de Areche, enviado al Perú por el

50. Ulloa, "Relación", sección primera, capítulo 17, AGI, Libro Manuscrito MM-6.
51. "Expediente formado a representación del Barón de Nordenflicht sobre el estado
actual de la mina de Huancavelica y medios que considera precisos e indispensables para re-
establecerla", 1791, fol. 16r-16v, BNP, C1035.
52. Esto siguió a la visita hecha a Huancavelica por el visitador José Antonio Areche,
quien abolió el gremio de mineros y dió la mina al asentista Nicolás Saravia, que murió re-
pentinamente a fines de 1780. Cuando el heredero de Saravia no quiso asumir el contrato,
Areche no tuvo otra medida que trabajar Santa Bárbara por la cuenta de la hacienda real.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
80 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 81

ministro de Indias José de Gálvez, designó al ingeniero militar Mariano los problemas tecnológicos de la mina. Aún antes del derrumbe, Gálvez
Pusterla para hacer un plano preciso de Santa Bárbara y más tarde, para había escrito que a Marroquín le faltaba la capacidad técnica para dirigir la
dirigir el trabajo en la mina. Pusterla inspeccionó las labores y presentó un mina y había decidido substituirle con un perito español capaz de resolver
informe de carácter pesimista sobre la calidad de los minerales.53 A co- los problemas urgentes de fortificación y ventilación, y el establecimiento
mienzos de 1784, los costos de producción alcanzaron 166 pesos por de un método sistemático para explotar la mina.59 Después del desastre, la
quintal bajo su dirección, representando una pérdida para la Real Hacien- Escuela Real de Minas en Almadén recibió una orden de enviar un inge-
da de 93 pesos el quintal. Los metales eran pobres, pero Pusterla procedió niero a Huancavelica, para emprender la restauración de Santa Bárbara.
con mucha cautela por la seguridad de la mina, restringiendo el trabajo Originalmente se recomendó a Francisco Galarza, junto con otro estu-
sólo a los yacimientos más seguros. Sin embargo, dedicó un esfuerzo sig- diante, Pedro Subiela, para que lo acompañara en calidad de asistente. 60
nificativo al trabajo en la parte más profunda de la mina, esperando hacer Al final, sin embargo, Subiela fue solo, llevando consigo los equipos apro-
descubrimientos importantes.54 Mientras tanto, Jorge Escobedo, que sus- piados para realizar un trabajo eficiente como ingeniero de minas. Su
tituyó a Areche, mandó que Pusterla enviara a Lima los materiales para equipaje incluía modelos y planos de todas las máquinas y los hornos usa-
construir un horno experimental, que finalmente resultó un fracaso. 55 Es- dos en Almadén, el instrumental técnico utilizado en España, los planes y
cobedo también le pidió a José Coquet, un périto minero europeo que antes las instrucciones relativas al entibiado, y dos cajas pequeñas que contenían
había pasado por México, que fuera a Huancavelica e hiciera recomen- "piedras de mineral, solera y cabezas de filones". También llevó una piedra
daciones para su renovación. Coquet se negó, aduciendo que no sabía nada imán para preparar y renovar las brújulas mineras, tablas matemáticas y
de la metalurgia del mercurio.56 logarítmicas y una gran variedad de materiales para el diseño.61
Impaciente con el manejo de Huancavelica por Areche y Escobedo, el Nombrado en noviembre de 1788, Subiela no llegó a Huancavelica
ministro de las Indias José de Gálvez nombró como intendente de Huan- hasta setiembre de 1792, es decir casi cuatro años después. Como agente
cavelica a Fernando Márquez de la Plata, quien a pesar de que no tenía ex- del ministro Antonio Valdés, Subiela había invertido un tiempo de su via-
periencia minera, había llevado a cabo con éxito la residencia del virrey je al Perú investigando las noticias de una mina de cinabrio en Punitaqui,
Guirior.57 Márquez tomó el mando en diciembre de 1784 y gobernó du- ubicada en Coquimbo, Chile, y elaborando un informe para el Presidente
rante el período de derrumbe de la mina. Márquez contrató a Francisco O'Higgins de cómo se podía trabajarla.62 Pero tales actividades, por más
Marroquín de director de labores y fundición, quien "comió" los estribos, que fueran bien intencionadas, retrasaron la resolución de los problemas
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

engañando al crédulo intendente con la historia que se habían descubierto que afligían Huancavelica, donde los oficiales aguardaban la llegada de Su-
ricas vetas. En setiembre de 1786 se hundió la parte superior de la mina.58 biela para tomar una decisión definitiva sobre la reforma de la mina.
Este hecho provocó la crisis más grande de Huancavelica. Los minis- De hecho, se suspendió el trabajo dentro de Santa Bárbara no sólo
tros borbónicos intentaron recuperar la iniciativa política para ocuparse de por la expectativa de la venida del ingeniero sino también en anticipación
de la llegada del barón de Nordenflicht.63 Carlos III había empleado a

53. Areche a Gálvez, núm. 452, 25 junio 1782, cuaderno 10, AGI, Lima 1088.
54. Véase, por ejemplo, Gálvez a Gardoqui, 28 julio 1797, AGI, Lima 778; y Informe 59. Véanse los extractos de los oficios de Márquez a Gálvez, 20 abril 1785, con los co-
del Real Tribunal de Minería sobre la Compañía de mineros proyectada para tornar en mentarios del ministro, 24 octubre 1785, en AGI, lima 1329.
arriendo la real mina de Huancavelica, 28 enero 1789, BNP, C2870. 60. Estachería a Valdés, 23 agosto 1787, AGI, Lima 1343. Una biografía de Subida es
55. Expediente sobre la remision de utencilios, hecha a la Ciudad de Lima para la cons- Octavio Puche Riart y Kendall W. Brown, "Pedro Subida: un alumno de Almadén en Amé-
truccion de unos hornos de fundicion de metales de Azogue, 1784, BNP, C3064. rica", Industria Minera 319 (1992), pp. 29-38.
56. Escobedo a Coquet, 12 noviembre 1784, AGI, Lima 1340. 61. Soler a Valdés, 17 febrero 1789, AGI, Lima 1331; y Gonzales Guiñol a Valdés,
57. Véase el borrador de Gálvez a Escobedo, 11 noviembre 1783, que acompaña un núm. 26,12 junio 1789, AGI, lima 1331.
extracto del asiento de Saravia, AGI, Lima 1329; y la respuesta del ministro al oficio de Es- 62. Valdés a Subida, 4 noviembre 1788, AGI, Lima 1331; y Subida a Gardoqui, núm.
cobedo a Gálvez, núm. 50, 16 marzo 1783, AGI, Lima 1329. 1,6 mayo 1794, AGI, lima 1333.
58. Véase, por ejemplo, "Relación sobre el origen y progreso de la Real Mina de Azo- 63. Tagle al virrey del Perú, núm. 193,27 febrero 1790, AGI, Lima 1332.
gue de S. M. y Villa de Guancavelica", BNP, C1984.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
80 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 81

ministro de Indias José de Gálvez, designó al ingeniero militar Mariano los problemas tecnológicos de la mina. Aún antes del derrumbe, Gálvez
Pusterla para hacer un plano preciso de Santa Bárbara y más tarde, para había escrito que a Marroquín le faltaba la capacidad técnica para dirigir la
dirigir el trabajo en la mina. Pusterla inspeccionó las labores y presentó un mina y había decidido substituirle con un perito español capaz de resolver
informe de carácter pesimista sobre la calidad de los minerales.53 A co- los problemas urgentes de fortificación y ventilación, y el establecimiento
mienzos de 1784, los costos de producción alcanzaron 166 pesos por de un método sistemático para explotar la mina.59 Después del desastre, la
quintal bajo su dirección, representando una pérdida para la Real Hacien- Escuela Real de Minas en Almadén recibió una orden de enviar un inge-
da de 93 pesos el quintal. Los metales eran pobres, pero Pusterla procedió niero a Huancavelica, para emprender la restauración de Santa Bárbara.
con mucha cautela por la seguridad de la mina, restringiendo el trabajo Originalmente se recomendó a Francisco Galarza, junto con otro estu-
sólo a los yacimientos más seguros. Sin embargo, dedicó un esfuerzo sig- diante, Pedro Subiela, para que lo acompañara en calidad de asistente. 60
nificativo al trabajo en la parte más profunda de la mina, esperando hacer Al final, sin embargo, Subiela fue solo, llevando consigo los equipos apro-
descubrimientos importantes.54 Mientras tanto, Jorge Escobedo, que sus- piados para realizar un trabajo eficiente como ingeniero de minas. Su
tituyó a Areche, mandó que Pusterla enviara a Lima los materiales para equipaje incluía modelos y planos de todas las máquinas y los hornos usa-
construir un horno experimental, que finalmente resultó un fracaso. 55 Es- dos en Almadén, el instrumental técnico utilizado en España, los planes y
cobedo también le pidió a José Coquet, un périto minero europeo que antes las instrucciones relativas al entibiado, y dos cajas pequeñas que contenían
había pasado por México, que fuera a Huancavelica e hiciera recomen- "piedras de mineral, solera y cabezas de filones". También llevó una piedra
daciones para su renovación. Coquet se negó, aduciendo que no sabía nada imán para preparar y renovar las brújulas mineras, tablas matemáticas y
de la metalurgia del mercurio.56 logarítmicas y una gran variedad de materiales para el diseño.61
Impaciente con el manejo de Huancavelica por Areche y Escobedo, el Nombrado en noviembre de 1788, Subiela no llegó a Huancavelica
ministro de las Indias José de Gálvez nombró como intendente de Huan- hasta setiembre de 1792, es decir casi cuatro años después. Como agente
cavelica a Fernando Márquez de la Plata, quien a pesar de que no tenía ex- del ministro Antonio Valdés, Subiela había invertido un tiempo de su via-
periencia minera, había llevado a cabo con éxito la residencia del virrey je al Perú investigando las noticias de una mina de cinabrio en Punitaqui,
Guirior.57 Márquez tomó el mando en diciembre de 1784 y gobernó du- ubicada en Coquimbo, Chile, y elaborando un informe para el Presidente
rante el período de derrumbe de la mina. Márquez contrató a Francisco O'Higgins de cómo se podía trabajarla.62 Pero tales actividades, por más
Marroquín de director de labores y fundición, quien "comió" los estribos, que fueran bien intencionadas, retrasaron la resolución de los problemas

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


engañando al crédulo intendente con la historia que se habían descubierto que afligían Huancavelica, donde los oficiales aguardaban la llegada de Su-
ricas vetas. En setiembre de 1786 se hundió la parte superior de la mina.58 biela para tomar una decisión definitiva sobre la reforma de la mina.
Este hecho provocó la crisis más grande de Huancavelica. Los minis- De hecho, se suspendió el trabajo dentro de Santa Bárbara no sólo
tros borbónicos intentaron recuperar la iniciativa política para ocuparse de por la expectativa de la venida del ingeniero sino también en anticipación
de la llegada del barón de Nordenflicht.63 Carlos III había empleado a

53. Areche a Gálvez, núm. 452, 25 junio 1782, cuaderno 10, AGI, Lima 1088.
54. Véase, por ejemplo, Gálvez a Gardoqui, 28 julio 1797, AGI, Lima 778; y Informe 59. Véanse los extractos de los oficios de Márquez a Gálvez, 20 abril 1785, con los co-
del Real Tribunal de Minería sobre la Compañía de mineros proyectada para tornar en mentarios del ministro, 24 octubre 1785, en AGI, lima 1329.
arriendo la real mina de Huancavelica, 28 enero 1789, BNP, C2870. 60. Estachería a Valdés, 23 agosto 1787, AGI, Lima 1343. Una biografía de Subida es
55. Expediente sobre la remision de utencilios, hecha a la Ciudad de Lima para la cons- Octavio Puche Riart y Kendall W. Brown, "Pedro Subida: un alumno de Almadén en Amé-
truccion de unos hornos de fundicion de metales de Azogue, 1784, BNP, C3064. rica", Industria Minera 319 (1992), pp. 29-38.
56. Escobedo a Coquet, 12 noviembre 1784, AGI, Lima 1340. 61. Soler a Valdés, 17 febrero 1789, AGI, Lima 1331; y Gonzales Guiñol a Valdés,
57. Véase el borrador de Gálvez a Escobedo, 11 noviembre 1783, que acompaña un núm. 26,12 junio 1789, AGI, lima 1331.
extracto del asiento de Saravia, AGI, Lima 1329; y la respuesta del ministro al oficio de Es- 62. Valdés a Subida, 4 noviembre 1788, AGI, Lima 1331; y Subida a Gardoqui, núm.
cobedo a Gálvez, núm. 50, 16 marzo 1783, AGI, Lima 1329. 1,6 mayo 1794, AGI, lima 1333.
58. Véase, por ejemplo, "Relación sobre el origen y progreso de la Real Mina de Azo- 63. Tagle al virrey del Perú, núm. 193,27 febrero 1790, AGI, Lima 1332.
gue de S. M. y Villa de Guancavelica", BNP, C1984.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
82 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 83

Nordenflicht, un perito sueco en la mineralogía y la metalurgia, bajo un tio donde Ulloa había iniciado e! socavón de San Agustín, e! barón quiso
contrato de diez años. Nordenflicht debía encabezar un equipo de exper- situar el cerco de fundición. Este incluiría 10 ingenios para moler los meta-
tos mineros de Europa central que irían al Perú con el propósito de elevar les, cada uno con 15 a 20 almadenetas movidas por agua del río. Cada in-
el nivel tecnológico de la industria peruana.64 El barón llegó a Huancaveli- genio debería tener además una máquina de concentración, con dos mesas
ca el 29 de octubre de 1790 e inmediatamente se puso a investigar los sacudidas por levas ligadas a la rueda de agua. Nordenflicht estimó que
problemas que aquejaban a la mina.65 cada ingenio podría moler 1,500 quintales de mineral por semana, pero
Para enero de 1791, el proyecto del barón estaba listo.66 Este proyec- concentrados producirían tan sólo 300 quintales, es decir una reducción
to propuso la aplicación de métodos alemanes a Huancavelica, no sólo en del 80 por ciento. Esto disminuiría los costos de fundición. Asimismo,
la extracción de los metales sino también en su transporte y fundición. Su Nordenflicht quiso hacer más eficaz Huancavelica instalando nuevos hor-
propuesta tuvo dos objetivos: descubrir nuevos yacimientos ricos; y redu- nos como aquellos usados en las minas de Idria en Eslovenia.67 Norden-
cir los costos de la minería y la fundición de las labores existentes para que flicht era consciente que habían fracasado las pruebas de Sola con los hor-
los metales pobres pudiesen ser explotados con provecho aún si no se lo- nos de Almadén, pero prometió adaptar personalmente los de Idria a las
graban descubrir ricas vetas. En cuanto al trabajo dentro de Santa Bárba- condiciones de Huancavelica. Asimismo, argumentó para explicar este fra-
ra, Nordenflicht insistió en la necesidad de un pozo central que se prolon- caso, que los asistentes de Sola eran apenas operarios, y por eso no tenían
gara hacia la hondura de la mina. Tal pozo, situado cerca del Brocal, per- la teoría y la ciencia para hacer las modificaciones necesarias. Junto con los
mitiría el uso de un malacate (un aparato accionado por mulas) para izar nuevos hornos, Nordenflicht propuso establecer un laboratorio para el
los metales hacia la superficie, en lugar de depender del costoso y bárbaro análisis y el ensaye de los metales, así como para el estudio de la destilación.
método de los carguiches indígenas. Los operarios dentro de la mina se El barón recomendó que se cerrara la mina de Santa Bárbara y se in-
servirían de pequeñas carretas para transportar los metales hacia el torno. terrumpiera la producción por dos años, el tiempo que estimó necesario
Nordenflicht quiso también excavar galerías o calles en todas direcciones para montar su proyecto. Una existencia de 8,000 quintales de mercurio
para determinar la cantidad y la calidad de los metales. Las galerías que más algunas remesas adicionales de España serían suficientes para las mi-
descubrieran frontones de alta ley serían conectadas con el pozo central. nas de plata hasta que Huancavelica comenzara a producir otra vez. Nor-
Asimismo, Nordenflicht propuso un sistema mecánico para el trans- denflicht calculó que las reformas costarían 220,338 pesos por año,68 una
porte de los metales hacia los asientos de la fundición, y la concentración cantidad menor que los 500,000 pesos que Areche había estimado sería el
costo para habilitar la mina en 1779.69 El virrey Francisco Gil de Taboada
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

de ésta al pie del cerro y cerca de la villa. Utilizando envases con forma de
embudo y ligados entre sí con cuerdas, los metales descenderían por su y la Audiencia de Lima aprobaron el proyecto, pensando que además de
propio peso de paradero en paradero, donde los trabajadores los transferi- ofrecer ventajas para Huancavelica podría ser un excelente ejemplo de la
rían hasta que llegaran a los asientos en la parte baja del valle. Cerca del si- implementación de nueva tecnología para el resto de la industria minera
peruana. Hacia el 5 de agosto de 1791, el rey Carlos IV dió su autoriza-
ción para que Nordenflicht continuara con su trabajo.70
64. Título de primer director de la expedición de minas del reino del Perú a favor del Sin embargo, durante el período de espera de la decisión del rey, el vi-
barón de Nordenflicht, 1 abril 1788, AGI, Lima 1351; Marie Helrner, "Mineurs Allemands rrey Gil empezó a cambiar de parecer en relación al proyecto de Norden-
á Potosí: L'Expedition Nordenflycht (1788-1798)", León, 1971, VI Congreso internacional
de Minería vol. 1, pp. 513-518.
65. Tagle a Gil, núm. 134,8 noviembre 1790, en Libro de correspondencia de oficio
con el Exmo Señor Virrey de estos Reynos por don Pedro de Tagle, 1789-1790, AGI, Lima
1352. 67. Los hornos de Idria no se introdujeron en Almadén hasta los primeros años del si-
66. Véase el Expediente formado a representación del Baron de Nordenflicht sobre el glo XIX. Soler al virrey del Perú, 18 octubre 1802, AGI, Lima 1357.
estado actual de la Mina de Guancavelica y medios que considera precisos e indispensables 68. Ibid., fol. 35.
para restablecerla, 1791, fol. 10-22, con Nordenflicht al virrey Gil, 9 enero 1791, AGI, Lima 69. Areche a Gálvez, 20 febrero 1779, AGI, Lima 1083.
1332; y BNP, C1035. 70. Gil a Lerena, núm. 57, 5 febrero 1791, AGI, Lima 1332.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
82 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 83

Nordenflicht, un perito sueco en la mineralogía y la metalurgia, bajo un tio donde Ulloa había iniciado e! socavón de San Agustín, e! barón quiso
contrato de diez años. Nordenflicht debía encabezar un equipo de exper- situar el cerco de fundición. Este incluiría 10 ingenios para moler los meta-
tos mineros de Europa central que irían al Perú con el propósito de elevar les, cada uno con 15 a 20 almadenetas movidas por agua del río. Cada in-
el nivel tecnológico de la industria peruana.64 El barón llegó a Huancaveli- genio debería tener además una máquina de concentración, con dos mesas
ca el 29 de octubre de 1790 e inmediatamente se puso a investigar los sacudidas por levas ligadas a la rueda de agua. Nordenflicht estimó que
problemas que aquejaban a la mina.65 cada ingenio podría moler 1,500 quintales de mineral por semana, pero
Para enero de 1791, el proyecto del barón estaba listo.66 Este proyec- concentrados producirían tan sólo 300 quintales, es decir una reducción
to propuso la aplicación de métodos alemanes a Huancavelica, no sólo en del 80 por ciento. Esto disminuiría los costos de fundición. Asimismo,
la extracción de los metales sino también en su transporte y fundición. Su Nordenflicht quiso hacer más eficaz Huancavelica instalando nuevos hor-
propuesta tuvo dos objetivos: descubrir nuevos yacimientos ricos; y redu- nos como aquellos usados en las minas de Idria en Eslovenia.67 Norden-
cir los costos de la minería y la fundición de las labores existentes para que flicht era consciente que habían fracasado las pruebas de Sola con los hor-
los metales pobres pudiesen ser explotados con provecho aún si no se lo- nos de Almadén, pero prometió adaptar personalmente los de Idria a las
graban descubrir ricas vetas. En cuanto al trabajo dentro de Santa Bárba- condiciones de Huancavelica. Asimismo, argumentó para explicar este fra-
ra, Nordenflicht insistió en la necesidad de un pozo central que se prolon- caso, que los asistentes de Sola eran apenas operarios, y por eso no tenían
gara hacia la hondura de la mina. Tal pozo, situado cerca del Brocal, per- la teoría y la ciencia para hacer las modificaciones necesarias. Junto con los
mitiría el uso de un malacate (un aparato accionado por mulas) para izar nuevos hornos, Nordenflicht propuso establecer un laboratorio para el
los metales hacia la superficie, en lugar de depender del costoso y bárbaro análisis y el ensaye de los metales, así como para el estudio de la destilación.
método de los carguiches indígenas. Los operarios dentro de la mina se El barón recomendó que se cerrara la mina de Santa Bárbara y se in-
servirían de pequeñas carretas para transportar los metales hacia el torno. terrumpiera la producción por dos años, el tiempo que estimó necesario
Nordenflicht quiso también excavar galerías o calles en todas direcciones para montar su proyecto. Una existencia de 8,000 quintales de mercurio
para determinar la cantidad y la calidad de los metales. Las galerías que más algunas remesas adicionales de España serían suficientes para las mi-
descubrieran frontones de alta ley serían conectadas con el pozo central. nas de plata hasta que Huancavelica comenzara a producir otra vez. Nor-
Asimismo, Nordenflicht propuso un sistema mecánico para el trans- denflicht calculó que las reformas costarían 220,338 pesos por año,68 una
porte de los metales hacia los asientos de la fundición, y la concentración cantidad menor que los 500,000 pesos que Areche había estimado sería el
costo para habilitar la mina en 1779.69 El virrey Francisco Gil de Taboada

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


de ésta al pie del cerro y cerca de la villa. Utilizando envases con forma de
embudo y ligados entre sí con cuerdas, los metales descenderían por su y la Audiencia de Lima aprobaron el proyecto, pensando que además de
propio peso de paradero en paradero, donde los trabajadores los transferi- ofrecer ventajas para Huancavelica podría ser un excelente ejemplo de la
rían hasta que llegaran a los asientos en la parte baja del valle. Cerca del si- implementación de nueva tecnología para el resto de la industria minera
peruana. Hacia el 5 de agosto de 1791, el rey Carlos IV dió su autoriza-
ción para que Nordenflicht continuara con su trabajo.70
64. Título de primer director de la expedición de minas del reino del Perú a favor del Sin embargo, durante el período de espera de la decisión del rey, el vi-
barón de Nordenflicht, 1 abril 1788, AGI, Lima 1351; Marie Helrner, "Mineurs Allemands rrey Gil empezó a cambiar de parecer en relación al proyecto de Norden-
á Potosí: L'Expedition Nordenflycht (1788-1798)", León, 1971, VI Congreso internacional
de Minería vol. 1, pp. 513-518.
65. Tagle a Gil, núm. 134,8 noviembre 1790, en Libro de correspondencia de oficio
con el Exmo Señor Virrey de estos Reynos por don Pedro de Tagle, 1789-1790, AGI, Lima
1352. 67. Los hornos de Idria no se introdujeron en Almadén hasta los primeros años del si-
66. Véase el Expediente formado a representación del Baron de Nordenflicht sobre el glo XIX. Soler al virrey del Perú, 18 octubre 1802, AGI, Lima 1357.
estado actual de la Mina de Guancavelica y medios que considera precisos e indispensables 68. Ibid., fol. 35.
para restablecerla, 1791, fol. 10-22, con Nordenflicht al virrey Gil, 9 enero 1791, AGI, Lima 69. Areche a Gálvez, 20 febrero 1779, AGI, Lima 1083.
1332; y BNP, C1035. 70. Gil a Lerena, núm. 57, 5 febrero 1791, AGI, Lima 1332.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
84 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 85

flicht;71 El intendente interino de Huancavelica, Pedro de Tagle, había ela- montar un laboratorio metalúrgico. Aunque dejó algunos de sus asistentes
borado su propio plan para restaurar la mina, que requería de la construc- en Huancavelica, la ausencia de Nordenflicht eliminó al sujeto más capaci-
ción de más hornos y de un aumento en el precio cobrado a los mineros tado para hacer avanzar el proyecto de reformas.
de plata por el azogue.72 En vez de apoyar a Nordenflicht, Tagle continuó Por lo tanto, cuando Subiela llegó finalmente a Huancavelica en se-
desarrollando su propia propuesta mientras realizaba falsas acusaciones tiembre de 1792, este ingeniero había adquirido una importancia inespe-
contra el sueco y sus ayudantes. Este comportamiento era típico del carác- rada. Quizás porque el virrey Gil había perdido su entusiasmo inicial por
ter voluble, arrogante, y poco juicioso de Tagle, pero sus quejas fortale- el proyecto, Subiela fue forzado a retrasar la presentación de su informe
cían a los otros adversarios de Nordenflicht.73 oficial por algunos meses. Mientras tanto, Subiela conoció Huancavelica y
Otra persona que se oponía al proyecto del barón fue Manuel de Vi- Santa Bárbara y hostilizó a los mineros peruanos criticando sus métodos y
llalta, un miembro del Tribunal de Minería en Lima. De hecho, el barón su corrupción.75 Finalmente, el 28 de febrero y el 1 de marzo de 1793 en
lo culpó por toda la oposición que se levantó en contra de su plan. Como Lima, en dos juntas convocadas por el virrey, Subiela se reunió con Nor-
el único miembro del Tribunal con grán experiencia minera, Villalta con- denflicht, dos otros miembros de la misión y Antonio Villas pesa, el vee-
siguió primero persuadir al virrey que la reforma de Nordenflicht no po- dor de Santa Bárbara, Basados en un plan de la mina preparado por Fede-
día realizarse en la medida que el barón pretendía y luego logró convencer rico Mothes, un especialista en la geometría subterránea y miembro del
a Gil que el proyecto costaría probablemente mucho más de lo que indica- equipo de Nordenflicht, los presentes ratificaron la propuesta del barón
ba el sueco. Una parte de la oposición de Villalta surgió, sin duda, de los para restablecer la mina. La única 'excepción fue que se acordó cavar el
resultados mediocres que obtuvo Nordenflicht en Potosí, donde su mi- pozo central en el lugar donde el socavón de Belén cortaba la mina. De
sión no había logrado demostrar el proceso de Born para la amalgama, esta manera se excluiría la parte superior en dirección del Brocal bajo la
que debía economizar tanto tiempo como mercurio para los azogueros. creencia que se hallarían los metales nuevos en las vetas más profundas.
Cuando la misión no satisfizo las expectativas potosinas, los peruanos Poco más tarde ellos agregaron la recomendación del plan de Norden-
como Villalta pusieron en duda las otras pretensiones de Nordenflicht.74 flicht en relación a los ingenios, las máquinas de concentración y los nue-
La actitud de Nordenflicht tampoco lo ayudó. El barón veía a Huan- vos hornos. Se designó a Subiela para preparar un plan detallado de la mina,
cavelica sólo como una pequeña parte de su misión. Luego de su estadía tanto para la manutención como para el diseño del torno central, las
en Huancavelica partió para Lima donde mostró un interés especial en galerías y los socavones en caso de que el proyecto fuese adoptado por el
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

virrey. El 14 de mayo Subiela, Nordenflicht y los otros asesores se reunie-


ron con el virrey, el fiscal y regente de la audiencia, y Pedro de Tagle. En
71. Castilla al virrey del Perú, 18 febrero 1792; y Gil a Lerena, 26 julio 1791, núm. aquella junta, Villaspesa y Tagle arguyeron con vehemencia contra todo el
161, AGI, Lima 696. proyecto de Nordenflicht.76 Al constatar la división tan grande que existía
72. Tagle al virrey Croix, núm. 193,27 febrero 1790, AGI, Lima 1352.
73. Ejemplos de las críticas de Tagle contra Nordenflicht son "Libro de corresponden-
entre los peritos, el virrey evitó tomar una decisión.
cia de oficio con el Exmo Señor Virrey de estos Reynos por don Pedro de Tagle", 1789- De hecho, el gobierno nunca utilizó el proyecto de Nordenflicht para
1790, núm. 96 y 134. Habla sobre la personalidad de Tagle la "Instrucción reservada para Huancavelica. Para satisfacer la demanda creciente de mercurio, en 1785
interior gobierno del Visitador General del Perú", 20 junio 1776, AGI, Lima 1082. José de Gálvez firmó un contrato con Austria para comprar alrededor de
74. Helmer, "Mineurs"; John Fisher, Minas y mineros en el Perú colonial, 1776-1824 12,000 quintales de azogue de Idria al año. El acuerdo era renovable hasta
(Lima: IEP, 1977), pp. 115-152; Rose Marie Buechler, "The Mining Society of Potosí,
1776-1810" (Tesis doctoral: University of Syracuse, Department of Geography, 1981), pp.
65-108; Informe de la diputación de mineros de Huantajaya, 24 diciembre 1791, en Expe-
diente sobre el laboratorio químico metalúrgico mandado hacer bajo de la dirección del ba-
rón de Nordenflicht, 1791-1792, AGI, Lima 703; extractos de las cartas del obispo de Hua- 75. Testimonio del expediente formado sobre la denuncia del Ingeniero Subterraneo,
manga, 11 febrero 1794, en Expediente sobre descubrimiento de un rico mineral de azogue, Dn Pedro Subiela, de la mala venación que notaba en los bajadores de polvillos y diligencias
1794, AGI, Lima 1333. Pedro de Tagle dijo haber elaborado un modelo mejor que el de practicadas en el particular, 1793, BNP, C3411.
Nordenflicht. Tagle al virrey, 29 abril 1790, AGNP, Minería 21. 76. Subiela a Gardoqui, núm. 1,6 mayo 1794, anexos 4 y 5, AGI, Lima 1333.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
84 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 85

flicht;71 El intendente interino de Huancavelica, Pedro de Tagle, había ela- montar un laboratorio metalúrgico. Aunque dejó algunos de sus asistentes
borado su propio plan para restaurar la mina, que requería de la construc- en Huancavelica, la ausencia de Nordenflicht eliminó al sujeto más capaci-
ción de más hornos y de un aumento en el precio cobrado a los mineros tado para hacer avanzar el proyecto de reformas.
de plata por el azogue.72 En vez de apoyar a Nordenflicht, Tagle continuó Por lo tanto, cuando Subiela llegó finalmente a Huancavelica en se-
desarrollando su propia propuesta mientras realizaba falsas acusaciones tiembre de 1792, este ingeniero había adquirido una importancia inespe-
contra el sueco y sus ayudantes. Este comportamiento era típico del carác- rada. Quizás porque el virrey Gil había perdido su entusiasmo inicial por
ter voluble, arrogante, y poco juicioso de Tagle, pero sus quejas fortale- el proyecto, Subiela fue forzado a retrasar la presentación de su informe
cían a los otros adversarios de Nordenflicht.73 oficial por algunos meses. Mientras tanto, Subiela conoció Huancavelica y
Otra persona que se oponía al proyecto del barón fue Manuel de Vi- Santa Bárbara y hostilizó a los mineros peruanos criticando sus métodos y
llalta, un miembro del Tribunal de Minería en Lima. De hecho, el barón su corrupción.75 Finalmente, el 28 de febrero y el 1 de marzo de 1793 en
lo culpó por toda la oposición que se levantó en contra de su plan. Como Lima, en dos juntas convocadas por el virrey, Subiela se reunió con Nor-
el único miembro del Tribunal con grán experiencia minera, Villalta con- denflicht, dos otros miembros de la misión y Antonio Villas pesa, el vee-
siguió primero persuadir al virrey que la reforma de Nordenflicht no po- dor de Santa Bárbara, Basados en un plan de la mina preparado por Fede-
día realizarse en la medida que el barón pretendía y luego logró convencer rico Mothes, un especialista en la geometría subterránea y miembro del
a Gil que el proyecto costaría probablemente mucho más de lo que indica- equipo de Nordenflicht, los presentes ratificaron la propuesta del barón
ba el sueco. Una parte de la oposición de Villalta surgió, sin duda, de los para restablecer la mina. La única 'excepción fue que se acordó cavar el
resultados mediocres que obtuvo Nordenflicht en Potosí, donde su mi- pozo central en el lugar donde el socavón de Belén cortaba la mina. De
sión no había logrado demostrar el proceso de Born para la amalgama, esta manera se excluiría la parte superior en dirección del Brocal bajo la
que debía economizar tanto tiempo como mercurio para los azogueros. creencia que se hallarían los metales nuevos en las vetas más profundas.
Cuando la misión no satisfizo las expectativas potosinas, los peruanos Poco más tarde ellos agregaron la recomendación del plan de Norden-
como Villalta pusieron en duda las otras pretensiones de Nordenflicht.74 flicht en relación a los ingenios, las máquinas de concentración y los nue-
La actitud de Nordenflicht tampoco lo ayudó. El barón veía a Huan- vos hornos. Se designó a Subiela para preparar un plan detallado de la mina,
cavelica sólo como una pequeña parte de su misión. Luego de su estadía tanto para la manutención como para el diseño del torno central, las
en Huancavelica partió para Lima donde mostró un interés especial en galerías y los socavones en caso de que el proyecto fuese adoptado por el

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


virrey. El 14 de mayo Subiela, Nordenflicht y los otros asesores se reunie-
ron con el virrey, el fiscal y regente de la audiencia, y Pedro de Tagle. En
71. Castilla al virrey del Perú, 18 febrero 1792; y Gil a Lerena, 26 julio 1791, núm. aquella junta, Villaspesa y Tagle arguyeron con vehemencia contra todo el
161, AGI, Lima 696. proyecto de Nordenflicht.76 Al constatar la división tan grande que existía
72. Tagle al virrey Croix, núm. 193,27 febrero 1790, AGI, Lima 1352.
73. Ejemplos de las críticas de Tagle contra Nordenflicht son "Libro de corresponden-
entre los peritos, el virrey evitó tomar una decisión.
cia de oficio con el Exmo Señor Virrey de estos Reynos por don Pedro de Tagle", 1789- De hecho, el gobierno nunca utilizó el proyecto de Nordenflicht para
1790, núm. 96 y 134. Habla sobre la personalidad de Tagle la "Instrucción reservada para Huancavelica. Para satisfacer la demanda creciente de mercurio, en 1785
interior gobierno del Visitador General del Perú", 20 junio 1776, AGI, Lima 1082. José de Gálvez firmó un contrato con Austria para comprar alrededor de
74. Helmer, "Mineurs"; John Fisher, Minas y mineros en el Perú colonial, 1776-1824 12,000 quintales de azogue de Idria al año. El acuerdo era renovable hasta
(Lima: IEP, 1977), pp. 115-152; Rose Marie Buechler, "The Mining Society of Potosí,
1776-1810" (Tesis doctoral: University of Syracuse, Department of Geography, 1981), pp.
65-108; Informe de la diputación de mineros de Huantajaya, 24 diciembre 1791, en Expe-
diente sobre el laboratorio químico metalúrgico mandado hacer bajo de la dirección del ba-
rón de Nordenflicht, 1791-1792, AGI, Lima 703; extractos de las cartas del obispo de Hua- 75. Testimonio del expediente formado sobre la denuncia del Ingeniero Subterraneo,
manga, 11 febrero 1794, en Expediente sobre descubrimiento de un rico mineral de azogue, Dn Pedro Subiela, de la mala venación que notaba en los bajadores de polvillos y diligencias
1794, AGI, Lima 1333. Pedro de Tagle dijo haber elaborado un modelo mejor que el de practicadas en el particular, 1793, BNP, C3411.
Nordenflicht. Tagle al virrey, 29 abril 1790, AGNP, Minería 21. 76. Subiela a Gardoqui, núm. 1,6 mayo 1794, anexos 4 y 5, AGI, Lima 1333.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
86 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 87

1797.77 Complementado con la producción de Almadén, el surtimiento


de Idria volvió menos urgente la solución de la crisis de Huancavelica. Por
ello las autoridades de Madrid no presionaron a los oficiales peruanos para
resolver la disputa.
En 1793, el intendente de Huancavelica, el conde de Ruiz Castilla,
decidió que solamente sería posible que Huancavelica produjera cantida-
des significativas de mercurio si es que se permitía a los particulares traba-
jar los minerales fuera de la mina de Santa Bárbara. Ruiz Castilla llegó a
dar acceso a los hornos reales para destilar los metales, manteniendo como
única condición que todo el mercurio debía ser vendido a la real hacienda,
que seguiría dictando el precio. La región abundaba en cinabrio, aunque
la mayoría era de baja ley, y se hizo un descubrimiento rico en Sillacasa en
1793.78 Este sistema, llamado pallaqueo, resucitó Huancavelica hasta el
punto que producía por lo menos dos o tres mil quintales al año, alcan-
zando un máximo de 5,725 en 1795 (véase la Figura 4).
Sin embargo, el pallaqueo no fue una solución permanente. El proble-
ma principal fue la inexistencia de un método económico para transportar
y beneficiar los metales. Por esta razón, ofrecía tantas ventajas para el fu-
turo de Huancavelica la propuesta no realizada de Nordenflicht para la
construcción de máquinas para el transporte y para la instalación de un
proceso de concentración. A pesar de todo, tales cambios estaban fuera
del alcance de los pallaqueros indígenas que trabajaban la superficie. El go-
bierno fue incapaz de mostrar el camino de las reformas tecnológicas ne-
cesarias. Debido a que las reformas de Gálvez y Areche habían sido dirigi-
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

das a destruir el gremio e indirectamente habían perjudicado la produc-


ción en Santa Bárbara, el real gobierno era el único partido con el capital
y la tecnología necesarias para un reflotamiento de Huancavelica.
Entretanto, la envidia y la rivalidad profesional habían hecho adversa-
rios a Nordenflicht y Subiela. El barón permaneció en Lima, y Subiela no
volvió a Huancavelica después de la junta de mayo de 1793, hasta que el
virrey lo mandó a fines de abril de 1794.79 Cualquier esperanza de utilizar

77. Extracto de las negociaciones de la contrata sobre la compra de azogue del Conde
de Greppi, 1784-1785, AGI, Indiferente General 1789; y Greppi a Valdés, 2 noviembre
1787, AGI, IG 1789. El contrato se encuentra dentro del mismo legajo.
78. Ruiz de Castilla a Gálvez, 16 junio 1794, AGI, Lima 1333; y Gálvez a Gardoqui,
18 mano 1795, AGI, Lima 1333.
79. Subiela a Gardoqui, 6 mayo 1794, núm. 1, AGI, Lima 1333; y Subiela a Gardoqui,
18 mayo 1795, núm. 3, AGI, Lima 1333.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
86 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 87

1797.77 Complementado con la producción de Almadén, el surtimiento


de Idria volvió menos urgente la solución de la crisis de Huancavelica. Por
ello las autoridades de Madrid no presionaron a los oficiales peruanos para
resolver la disputa.
En 1793, el intendente de Huancavelica, el conde de Ruiz Castilla,
decidió que solamente sería posible que Huancavelica produjera cantida-
des significativas de mercurio si es que se permitía a los particulares traba-
jar los minerales fuera de la mina de Santa Bárbara. Ruiz Castilla llegó a
dar acceso a los hornos reales para destilar los metales, manteniendo como
única condición que todo el mercurio debía ser vendido a la real hacienda,
que seguiría dictando el precio. La región abundaba en cinabrio, aunque
la mayoría era de baja ley, y se hizo un descubrimiento rico en Sillacasa en
1793.78 Este sistema, llamado pallaqueo, resucitó Huancavelica hasta el
punto que producía por lo menos dos o tres mil quintales al año, alcan-
zando un máximo de 5,725 en 1795 (véase la Figura 4).
Sin embargo, el pallaqueo no fue una solución permanente. El proble-
ma principal fue la inexistencia de un método económico para transportar
y beneficiar los metales. Por esta razón, ofrecía tantas ventajas para el fu-
turo de Huancavelica la propuesta no realizada de Nordenflicht para la
construcción de máquinas para el transporte y para la instalación de un
proceso de concentración. A pesar de todo, tales cambios estaban fuera
del alcance de los pallaqueros indígenas que trabajaban la superficie. El go-
bierno fue incapaz de mostrar el camino de las reformas tecnológicas ne-
cesarias. Debido a que las reformas de Gálvez y Areche habían sido dirigi-

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


das a destruir el gremio e indirectamente habían perjudicado la produc-
ción en Santa Bárbara, el real gobierno era el único partido con el capital
y la tecnología necesarias para un reflotamiento de Huancavelica.
Entretanto, la envidia y la rivalidad profesional habían hecho adversa-
rios a Nordenflicht y Subiela. El barón permaneció en Lima, y Subiela no
volvió a Huancavelica después de la junta de mayo de 1793, hasta que el
virrey lo mandó a fines de abril de 1794.79 Cualquier esperanza de utilizar

77. Extracto de las negociaciones de la contrata sobre la compra de azogue del Conde
de Greppi, 1784-1785, AGI, Indiferente General 1789; y Greppi a Valdés, 2 noviembre
1787, AGI, IG 1789. El contrato se encuentra dentro del mismo legajo.
78. Ruiz de Castilla a Gálvez, 16 junio 1794, AGI, Lima 1333; y Gálvez a Gardoqui,
18 mano 1795, AGI, Lima 1333.
79. Subiela a Gardoqui, 6 mayo 1794, núm. 1, AGI, Lima 1333; y Subiela a Gardoqui,
18 mayo 1795, núm. 3, AGI, Lima 1333.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-23 17:12:08.
88 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 89

el proyecto de Nordenflicht ahora dependía del plan que Subiela debía di- fuese posible entre 1807 y 1809.84 Sin embargo, prevalecieron los intereses
señar. Tal tarea era difícil, dada la naturaleza caótica de la mina, y en parte locales, y el pallaqueo continuó, aunque la reforma tecnológica se detuvo.
por ello el ingeniero nunca la terminó. A medida que pasaba el tiempo Mientras tanto en 1808 Napoleón invadió España, los franceses ocu-
Subiela se fue volviendo malhumorado, menos cooperativo, y ciego, per- paron Almadén y los azogueros peruanos se hallaron desesperados. La
maneciendo casi inactivo en Huancavelica hasta su jubilación en 1821. 80 mina de Santa Bárbara permaneció cerrada, aguardando que ministros va-
Madrid no hizo nada con respecto a Huancavelica hasta 1802, cuan- cilantes tomaran una decisión sobre la propuesta de Nordenflicht. Si hu-
do el Ministro de Gracia y Justicia Miguel Cayetano Soler mandó que ce- biera sido efectuada, Huancavelica quizás podría haber proveído seis o sie-
sara toda la producción. El Ministro estaba ingenuamente confiado en te mil quintales por año para el Perú. El Consejo de Regencia en Cádiz
que Almadén podía destilar 30,000 quintales al año a 15 pesos el quintal tomó medidas desesperadas para proveer el mercurio para las colonias. Tan
y por ello no quiso mantener la mina de Santa Bárbara ni pagar a los pa- pesimistas fueron las perspectivas que los ministros mandaron que se abrie-
llaqueros 85 pesos por quintal.81 Por el contrario, Soler creía que desde Al- ra Santa Bárbara.85 El 26 de enero de 1811 las Cortes abolieron el mono-
madén podía almacenar en el Perú una provisión de mercurio por ocho o polio real de mercurio, removiendo al gobierno completamente del comer-
diez años para proteger a los azogueros contra cualquier trastomo.82 Soler cio del azogue.86 Hacia 1814 la producción de Huancavelica estaba parali-
nunca pareció preocupado con la cuestión de cómo podría realizar tal ha- zada. Sin la posibilidad de contribuir con fondos para combatir las
zaña cuando sólo México consumía casi toda la producción de Almadén. rebeliones que eventualmente culminarían en la independencia peruana, la
Sin embargo, Soler también tenía otro motivo más cínico: quería cer- real hacienda no tuvo recursos para comprar el mercurio de los pallaqueros.
cenar cualquier sentimiento nacionalista entre los peruanos al hacerlos De esta manera terminó la tentativa borbónica de transferir la tecno-
completamente dependientes de España en relación al mercurio. Según logía minera europea a Huancavelica. Nunca se sabrá si el proyecto de
Soler el rey había autorizado un decreto secreto para cerrar Huancavelica Nordenflicht habría tenido éxito. Pero al parecer fue él quien entendió
porque: con mayor claridad el desafío de Huancavelica de finales del siglo XVIII:
era necesario un método de reducción y concentración de los minerales
en todos sus Dominios Americanos se pudiesen extinguir hasta los humos del de mercurio para hacer bajar los costos de su beneficio. Su sistema de
Azogue por quanto a tener este Ingrediente, se atribuye a sus Moradores los transporte mecanizado y plantas de concentración ofrecía una posibilidad
pasados Intentos de Sublevación y que conservandolos, por la misma causa de vencer la pobreza de los minerales. No obstante, la innovación tecnoló-
83
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

los repitiesen. gica tropezó con la falta de capital, las guerras europeas, la prosperidad de
Almadén y el miedo español al nacionalismo peruano.
Los intendentes de Huancavelica nunca cumplieron con la orden de
Soler, aunque el intendente Juan Vives impidió la producción tanto como

80. Corbalán a Fernando VII, 14 mano 1819, AGI, Lima 774; Y Expediente relativo a
la jubilación de Pedro Subiela, 1819-1821, AGI, Lima 1335.
81. Véase Soler al virrey del Perú, 18 octubre 1802, que acompaña marqués de Villalta
a Soler, 8 mayo 1807, AGI, Lima 1357; y el borrador de Soler a Gálvez, 28 noviembre
1800, AGI, Lima 1334, en el cual el ministro declaró al intendente de Huancavelica que una
vez que se declarase la paz y que las remesas de azogue empezaran a llegar de Almadén, él 84. Bernardo Fernández de Quevedo, Gregorio Delgado y Joseph de Pedregal y Molli-
debiera abandonar Santa Bárbara, destruir los hornos y ordenar a los operarios a irse de las nedo al rey, 30 mayo 1808, AGI, Lima 1349; y Fisher, Government and Society, pp. 144-
minas de oro y plata. Véase también, Fisher, Government and Society, pp. 144-145. 145.
82. Vives a Soler, 18 enero 1808, núm. 5, AGI, Lima 788. 85. Consejo de Regencia al virrey del Perú, 26 diciembre 1810, AGI, Lima 1335; y
83. El intendente de Huancavelica, Juan Vives y Echevarría, se refiere a una orden se- Ranz Romatrillos al gobernador de Huancavelica, 24 febrero 1812, LL, manuscritos perua-
creta del 28 de noviembre de 1800 que Soler le dió el 9 de enero de 1806, y que hizo explí- nos.
cito el motivo oculto de Madrid. Vives a Soler, 18 enero 1808, AGI, Lima 778. 86. Decreto de las Cortes, 26 enero 1811, AGI, Lima 1351.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-28 16:09:33.
88 Kendall W. Brown Recepción de la tecnología minera española 89

el proyecto de Nordenflicht ahora dependía del plan que Subiela debía di- fuese posible entre 1807 y 1809.84 Sin embargo, prevalecieron los intereses
señar. Tal tarea era difícil, dada la naturaleza caótica de la mina, y en parte locales, y el pallaqueo continuó, aunque la reforma tecnológica se detuvo.
por ello el ingeniero nunca la terminó. A medida que pasaba el tiempo Mientras tanto en 1808 Napoleón invadió España, los franceses ocu-
Subiela se fue volviendo malhumorado, menos cooperativo, y ciego, per- paron Almadén y los azogueros peruanos se hallaron desesperados. La
maneciendo casi inactivo en Huancavelica hasta su jubilación en 1821. 80 mina de Santa Bárbara permaneció cerrada, aguardando que ministros va-
Madrid no hizo nada con respecto a Huancavelica hasta 1802, cuan- cilantes tomaran una decisión sobre la propuesta de Nordenflicht. Si hu-
do el Ministro de Gracia y Justicia Miguel Cayetano Soler mandó que ce- biera sido efectuada, Huancavelica quizás podría haber proveído seis o sie-
sara toda la producción. El Ministro estaba ingenuamente confiado en te mil quintales por año para el Perú. El Consejo de Regencia en Cádiz
que Almadén podía destilar 30,000 quintales al año a 15 pesos el quintal tomó medidas desesperadas para proveer el mercurio para las colonias. Tan
y por ello no quiso mantener la mina de Santa Bárbara ni pagar a los pa- pesimistas fueron las perspectivas que los ministros mandaron que se abrie-
llaqueros 85 pesos por quintal.81 Por el contrario, Soler creía que desde Al- ra Santa Bárbara.85 El 26 de enero de 1811 las Cortes abolieron el mono-
madén podía almacenar en el Perú una provisión de mercurio por ocho o polio real de mercurio, removiendo al gobierno completamente del comer-
diez años para proteger a los azogueros contra cualquier trastomo.82 Soler cio del azogue.86 Hacia 1814 la producción de Huancavelica estaba parali-
nunca pareció preocupado con la cuestión de cómo podría realizar tal ha- zada. Sin la posibilidad de contribuir con fondos para combatir las
zaña cuando sólo México consumía casi toda la producción de Almadén. rebeliones que eventualmente culminarían en la independencia peruana, la
Sin embargo, Soler también tenía otro motivo más cínico: quería cer- real hacienda no tuvo recursos para comprar el mercurio de los pallaqueros.
cenar cualquier sentimiento nacionalista entre los peruanos al hacerlos De esta manera terminó la tentativa borbónica de transferir la tecno-
completamente dependientes de España en relación al mercurio. Según logía minera europea a Huancavelica. Nunca se sabrá si el proyecto de
Soler el rey había autorizado un decreto secreto para cerrar Huancavelica Nordenflicht habría tenido éxito. Pero al parecer fue él quien entendió
porque: con mayor claridad el desafío de Huancavelica de finales del siglo XVIII:
era necesario un método de reducción y concentración de los minerales
en todos sus Dominios Americanos se pudiesen extinguir hasta los humos del de mercurio para hacer bajar los costos de su beneficio. Su sistema de
Azogue por quanto a tener este Ingrediente, se atribuye a sus Moradores los transporte mecanizado y plantas de concentración ofrecía una posibilidad
pasados Intentos de Sublevación y que conservandolos, por la misma causa de vencer la pobreza de los minerales. No obstante, la innovación tecnoló-
83

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


los repitiesen. gica tropezó con la falta de capital, las guerras europeas, la prosperidad de
Almadén y el miedo español al nacionalismo peruano.
Los intendentes de Huancavelica nunca cumplieron con la orden de
Soler, aunque el intendente Juan Vives impidió la producción tanto como

80. Corbalán a Fernando VII, 14 mano 1819, AGI, Lima 774; Y Expediente relativo a
la jubilación de Pedro Subiela, 1819-1821, AGI, Lima 1335.
81. Véase Soler al virrey del Perú, 18 octubre 1802, que acompaña marqués de Villalta
a Soler, 8 mayo 1807, AGI, Lima 1357; y el borrador de Soler a Gálvez, 28 noviembre
1800, AGI, Lima 1334, en el cual el ministro declaró al intendente de Huancavelica que una
vez que se declarase la paz y que las remesas de azogue empezaran a llegar de Almadén, él 84. Bernardo Fernández de Quevedo, Gregorio Delgado y Joseph de Pedregal y Molli-
debiera abandonar Santa Bárbara, destruir los hornos y ordenar a los operarios a irse de las nedo al rey, 30 mayo 1808, AGI, Lima 1349; y Fisher, Government and Society, pp. 144-
minas de oro y plata. Véase también, Fisher, Government and Society, pp. 144-145. 145.
82. Vives a Soler, 18 enero 1808, núm. 5, AGI, Lima 788. 85. Consejo de Regencia al virrey del Perú, 26 diciembre 1810, AGI, Lima 1335; y
83. El intendente de Huancavelica, Juan Vives y Echevarría, se refiere a una orden se- Ranz Romatrillos al gobernador de Huancavelica, 24 febrero 1812, LL, manuscritos perua-
creta del 28 de noviembre de 1800 que Soler le dió el 9 de enero de 1806, y que hizo explí- nos.
cito el motivo oculto de Madrid. Vives a Soler, 18 enero 1808, AGI, Lima 778. 86. Decreto de las Cortes, 26 enero 1811, AGI, Lima 1351.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-28 16:09:33.
90 Kendall W. Brown

Siglas utilizadas:

AGI: Archivo General de Indias, Sevilla.


AGNP:
BNM:
Archivo General de la Nación del Perú, Lima.
Biblioteca Nacional, Madrid.
La Utopía de Hipólito Unanue: comercio,
BNP:
LL:
Biblioteca Nacional, Lima.
Lilly Library, Bloomington, Indiana, EE.UU.
naturaleza, y religión en el Perú1
Jorge Cañizares

La ilustración es un término que en nuestra imaginación evoca imáge-


nes de anticlericalismo y "modernidad". En el celebrado estudio de Peter
Gay, la ilustración aparece como un período crucial en la historia del
mundo occidental en el que la tolerancia asociada a viejas corrientes paga-
nas (como el escepticismo) y el empirismo (que surgió con la revolución
científica del siglo XVII) derrotan finalmente a los dogmatismos de la
Cristiandad.2 Este tipo de imagen es probablemente una buena descrip-
ción de la experiencia de Francia, pero cuando se la aplica a otros países,
inclusive europeos, se corre el riesgo de crear serias distorsiones. 3
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

Es precisamente la imagen de "modernidad" propuesta por Gay la


que utilizó hace un tiempo John Woodman para analizar la obra de Hipó-
lito Unanue (1755-1833), un médico, pensador, y político considerado

l. Parte de esta investigación se realizó con ayuda del Joint Committe on Latin Ameri-
can and Caribbean Studies del Social Science Research Council y la American Counci1 of
Learned Societies. Agradezco la colaboración de Armando Guevara y Marcos Cueto.
2. Peter Gay, The Enlightenment, 2 v. (Nueva York: Norton, 1966).
3. Para una visión crítica de Gay y de su impacto en la historiografía sobre la ilustración
en países europeos, véase Richard B. Sher, Church and University in the Scottish Enlighten-
ment. The Moderate Literati of Edinburgo (Princeton: Princeton Univ. Press, 1985).
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-28 16:09:33.
90 Kendall W. Brown

Siglas utilizadas:

AGI: Archivo General de Indias, Sevilla.


AGNP:
BNM:
Archivo General de la Nación del Perú, Lima.
Biblioteca Nacional, Madrid.
La Utopía de Hipólito Unanue: comercio,
BNP:
LL:
Biblioteca Nacional, Lima.
Lilly Library, Bloomington, Indiana, EE.UU.
naturaleza, y religión en el Perú1
Jorge Cañizares

La ilustración es un término que en nuestra imaginación evoca imáge-


nes de anticlericalismo y "modernidad". En el celebrado estudio de Peter
Gay, la ilustración aparece como un período crucial en la historia del
mundo occidental en el que la tolerancia asociada a viejas corrientes paga-
nas (como el escepticismo) y el empirismo (que surgió con la revolución
científica del siglo XVII) derrotan finalmente a los dogmatismos de la
Cristiandad.2 Este tipo de imagen es probablemente una buena descrip-
ción de la experiencia de Francia, pero cuando se la aplica a otros países,
inclusive europeos, se corre el riesgo de crear serias distorsiones. 3

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


Es precisamente la imagen de "modernidad" propuesta por Gay la
que utilizó hace un tiempo John Woodman para analizar la obra de Hipó-
lito Unanue (1755-1833), un médico, pensador, y político considerado

l. Parte de esta investigación se realizó con ayuda del Joint Committe on Latin Ameri-
can and Caribbean Studies del Social Science Research Council y la American Counci1 of
Learned Societies. Agradezco la colaboración de Armando Guevara y Marcos Cueto.
2. Peter Gay, The Enlightenment, 2 v. (Nueva York: Norton, 1966).
3. Para una visión crítica de Gay y de su impacto en la historiografía sobre la ilustración
en países europeos, véase Richard B. Sher, Church and University in the Scottish Enlighten-
ment. The Moderate Literati of Edinburgo (Princeton: Princeton Univ. Press, 1985).
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-28 16:09:33.
92 Jorge Cañizares La Utopía de Hipólito Unanue 93

como el paladín de la ilustración en el virreinato del Perú. 4 Para su propia europeas y la persistencia de valores frecuentemente conservadores y reac-
desilusión, Woodman halló que Unanue no fue el científico que el mode- cionarios que reflejaron el contexto colonial y social en el que la ilustra-
lo de modernidad sugería. Unanue, según Woodman, no observó el mun- ción peruana se desarrolló. Asimismo, intento desagregar los elementos
do con escepticismo a través de sus propios ojos, como lo hicieron otros esenciales de una visión utópica de la naturaleza y de la sociedad peruanas
ilustrados, sino a través de los libros de otros denotando con ello la per- que llegaron a tener una fuerte influencia en las élites locales que sobrevi-
sistencia en el Perú colonial de la influencia escolástica y humanista que vieron a las Guerras de Independencia.
otorgaba autoridad a los textos clásicos. Woodman reconoció que hacia el
final de su carrera Unanue se sobrepuso a los viejos modelos humanistas y
se aventuró a poner en tela de juicio la autoridad de la palabra escrita. De- II
safortunadamente, señala Woodman, la tardía heterodoxia de Unanue no
fue algo que otros intelectuales peruanos estuvieron dispuestos a seguir. Uno de los temas que con mayor claridad refleja la influencia europea
La comunidad de médicos que se formaron bajo su tutela en el Anfiteatro ilustrada en la obra de Unanue y en el pensamiento de otros intelectuales
Anatómico (creado en 1792) y, más tarde, en el Colegio de Medicina y peruanos de la época es el del comercio. Convencidos de que el Perú esta-
Cirugía de San Fernando (fundado en 1811), hicieron de la obra de Una- ba en "decadencia" desde mediados del siglo diecisiete, los ilustrados pe-
nue un nuevo canon libresco. Una de las principales virtudes de la obra de ruanos buscaron articular una visión utópica para orientar la solución de
Woodman es que, sin quererlo, señala las limitaciones del concepto de la crisis económica peruana. En el primer número del Mercurio Peruano, la
"modernidad" elaborado por Gay. publicación que congregara a los ilustrados peruanos reunidos en la Socie-
En un artículo reciente Thomas Glick retoma en cierta medida este dad Académica de Amantes del País entre 1791 y 1795, José Rossi y
concepto de modernidad al afirmar que los científicos criollos en Colom- Rubí publicó su célebre "Idea General del Perú." En este artículo revisaba
bia, Perú y México asumieron roles radicales en las guerras de emancipa- la situación económica del país y señalaba que la agricultura, la minería, la
ción.5 Según Glick, los ilustrados criollos crearon canales alternativos a las industria, la navegación y la pesca eran áreas con graves problemas y limi-
instituciones oficiales controladas por peninsulares. En sus prácticas y ter- taciones.6 Manteniendo una continuidad con esta línea de pensamiento,
tulias, estos ilustrados no solo generaron una "ciencia" patriótica sino que Unanue escribió treinta y cinco años mas tarde un informe al congreso
conspiraron activamente contra la corona, muriendo muchos en el proce- como ministro de gobierno del Perú donde evaluaba con idéntico realis-
mo el estado crítico de la economía peruana.7
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

so. Según Glick, alrededor de Unanue se formó un grupo de "newtonianos"


liberales que fueron sistemáticamente perseguidos por la inquisición. Según la "Idea General del Perú", el único camino para resolver esta
Interpretaciones como la de Glick tienen el problema de exagerar la radi- difícil situación era utilizar las potencialidades comerciales de un país cuya
calidad de los ilustrados de la región. naturaleza era "fecunda en prodigios".8 Unanue pensaba que el Perú era
En las páginas siguientes propongo una interpretación diferente de la una región privilegiada para el desarrollo del comercio internacional ya
obra de Unanue, y en consecuencia, sugiero una explicación alternativa de
la ilustración en territorios americanos. Al hacerlo intento analizar las apa-
rentes contradicciones entre la recepción favorable de las ideas ilustradas 6. José Rossi y Rubí, "Idea general del Pero", Mercurio Peruano 1 (2 de Enero de
1791): 1-7. El mejor estudio bibliográfico de esta revista es Jean Pierre Clement, "Indices
del Mercurio Peruano, 1790-1795", Fénix, Revista de la Biblioteca Nacional 26-27 (1979): 5-
234. Unanue fue secretario de la Sociedad Académica de Amantes del País.
7. Hipólito Unanue, "Memoria del Señor Ministro de Estado en el departamento de
4. John E. Woodman, "The Influence of Hipolito Unanue of peruvian medical scien- gobierno y relaciones exteriores al congreso nacional, 1826", Los Ideólogos, Hipólito Unanue,
ce, 1789-1820: A reappraisal", Hispanic American Historical Review 50 (1970): 693-714. 2 vols. (7 y 8), investigación, recopilación y prólogo de Jorge Arias-Schreiber Pezet, en Co-
Para una biografía de Unanue, véase Juan B. Lastres, Hipólito Unanue (Lima: Edit. PGACE, lección Documental de la Independencia del Perú (Lima: Comisión Nacional del Sesquicentena-
1955). rio de la Independencia, 1974) 8:874-887. [De ahora en adelante, Ideólogos-]
5. Thomas Glick "Science and independence in Latin America, with special reference to 8. Rossi y Rubí, "Idea general", p. 6.
New Granada", Hispanic American Historical Review 71 (1991): 307-334.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-28 16:09:33.
92 Jorge Cañizares La Utopía de Hipólito Unanue 93

como el paladín de la ilustración en el virreinato del Perú. 4 Para su propia europeas y la persistencia de valores frecuentemente conservadores y reac-
desilusión, Woodman halló que Unanue no fue el científico que el mode- cionarios que reflejaron el contexto colonial y social en el que la ilustra-
lo de modernidad sugería. Unanue, según Woodman, no observó el mun- ción peruana se desarrolló. Asimismo, intento desagregar los elementos
do con escepticismo a través de sus propios ojos, como lo hicieron otros esenciales de una visión utópica de la naturaleza y de la sociedad peruanas
ilustrados, sino a través de los libros de otros denotando con ello la per- que llegaron a tener una fuerte influencia en las élites locales que sobrevi-
sistencia en el Perú colonial de la influencia escolástica y humanista que vieron a las Guerras de Independencia.
otorgaba autoridad a los textos clásicos. Woodman reconoció que hacia el
final de su carrera Unanue se sobrepuso a los viejos modelos humanistas y
se aventuró a poner en tela de juicio la autoridad de la palabra escrita. De- II
safortunadamente, señala Woodman, la tardía heterodoxia de Unanue no
fue algo que otros intelectuales peruanos estuvieron dispuestos a seguir. Uno de los temas que con mayor claridad refleja la influencia europea
La comunidad de médicos que se formaron bajo su tutela en el Anfiteatro ilustrada en la obra de Unanue y en el pensamiento de otros intelectuales
Anatómico (creado en 1792) y, más tarde, en el Colegio de Medicina y peruanos de la época es el del comercio. Convencidos de que el Perú esta-
Cirugía de San Fernando (fundado en 1811), hicieron de la obra de Una- ba en "decadencia" desde mediados del siglo diecisiete, los ilustrados pe-
nue un nuevo canon libresco. Una de las principales virtudes de la obra de ruanos buscaron articular una visión utópica para orientar la solución de
Woodman es que, sin quererlo, señala las limitaciones del concepto de la crisis económica peruana. En el primer número del Mercurio Peruano, la
"modernidad" elaborado por Gay. publicación que congregara a los ilustrados peruanos reunidos en la Socie-
En un artículo reciente Thomas Glick retoma en cierta medida este dad Académica de Amantes del País entre 1791 y 1795, José Rossi y
concepto de modernidad al afirmar que los científicos criollos en Colom- Rubí publicó su célebre "Idea General del Perú." En este artículo revisaba
bia, Perú y México asumieron roles radicales en las guerras de emancipa- la situación económica del país y señalaba que la agricultura, la minería, la
ción.5 Según Glick, los ilustrados criollos crearon canales alternativos a las industria, la navegación y la pesca eran áreas con graves problemas y limi-
instituciones oficiales controladas por peninsulares. En sus prácticas y ter- taciones.6 Manteniendo una continuidad con esta línea de pensamiento,
tulias, estos ilustrados no solo generaron una "ciencia" patriótica sino que Unanue escribió treinta y cinco años mas tarde un informe al congreso
conspiraron activamente contra la corona, muriendo muchos en el proce- como ministro de gobierno del Perú donde evaluaba con idéntico realis-
mo el estado crítico de la economía peruana.7

Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.


so. Según Glick, alrededor de Unanue se formó un grupo de "newtonianos"
liberales que fueron sistemáticamente perseguidos por la inquisición. Según la "Idea General del Perú", el único camino para resolver esta
Interpretaciones como la de Glick tienen el problema de exagerar la radi- difícil situación era utilizar las potencialidades comerciales de un país cuya
calidad de los ilustrados de la región. naturaleza era "fecunda en prodigios".8 Unanue pensaba que el Perú era
En las páginas siguientes propongo una interpretación diferente de la una región privilegiada para el desarrollo del comercio internacional ya
obra de Unanue, y en consecuencia, sugiero una explicación alternativa de
la ilustración en territorios americanos. Al hacerlo intento analizar las apa-
rentes contradicciones entre la recepción favorable de las ideas ilustradas 6. José Rossi y Rubí, "Idea general del Pero", Mercurio Peruano 1 (2 de Enero de
1791): 1-7. El mejor estudio bibliográfico de esta revista es Jean Pierre Clement, "Indices
del Mercurio Peruano, 1790-1795", Fénix, Revista de la Biblioteca Nacional 26-27 (1979): 5-
234. Unanue fue secretario de la Sociedad Académica de Amantes del País.
7. Hipólito Unanue, "Memoria del Señor Ministro de Estado en el departamento de
4. John E. Woodman, "The Influence of Hipolito Unanue of peruvian medical scien- gobierno y relaciones exteriores al congreso nacional, 1826", Los Ideólogos, Hipólito Unanue,
ce, 1789-1820: A reappraisal", Hispanic American Historical Review 50 (1970): 693-714. 2 vols. (7 y 8), investigación, recopilación y prólogo de Jorge Arias-Schreiber Pezet, en Co-
Para una biografía de Unanue, véase Juan B. Lastres, Hipólito Unanue (Lima: Edit. PGACE, lección Documental de la Independencia del Perú (Lima: Comisión Nacional del Sesquicentena-
1955). rio de la Independencia, 1974) 8:874-887. [De ahora en adelante, Ideólogos-]
5. Thomas Glick "Science and independence in Latin America, with special reference to 8. Rossi y Rubí, "Idea general", p. 6.
New Granada", Hispanic American Historical Review 71 (1991): 307-334.
Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-28 16:09:33.
94 Jorge Cañizares La Utopía de Hipólito Unanue 95

que contaba con ríos que fluían hacia el Atlántico y hacia el Pacífico.9 vos de la costa, las pinturas y azúcares del Cuzco, el oro de Carabaya, y los
Otra ventaja importante que encontró Unanue en el comercio fue su rol lienzos de MOXO."13 Frente a la crisis económica de más de un siglo que
civilizador. Unanue consideró que el intercambio comercial había sido el afligía al Perú, Unanue ofreció como la panacea una utopía comercial.
agente principal de civilización y engrandecimiento de los pueblos. La his- Según Unanue, el Perú estaba privilegiadamente localizado para ma-
toria de la conversión religiosa en América la entendió como la incorpora- terializar dicha utopía. Su "ilustre capital", por ejemplo estaba, "majestuo-
ción de "los salvajes" al comercio el cual les hizo perder "la fiereza", y les samente situada, en medio de la costa que une el Ecuador al trópico de ca-
inculcó nuevas aspiraciones como el deseo de incorporarse "a la sociedad y pricornio, [lista] para gozar de todas las comodidades que hacen dulce y
a la religión".10 Según Unanue, la causa del "salvajismo" se encontraba en próspera la vida humana".14 Sin embargo, Unanue consideraba que era
el aislamiento pero esto podía cambiar con el comercio donde los pueblos necesario ayudar a la providencia a desatar las potencialidades comerciales
"se frotan y electrizan recíprocamente" y del choque eléctrico nacía "el de- del Perú. Una manera de hacerlo era acelerando la "circulación" de mer-
seo natural de aventajarse".11 Esta metáfora con las teorías físicas ilustra- cancías por medio del mejoramiento del transporte. Esta sugerencia tam-
das, que hacia fines del siglo dieciocho trataron de encontrar en la electri- bién indica la influencia que tuvo en Unanue la economía política europea
cidad el origen de la vida, refleja otra área de influencia de las ideas euro- de su época.
peas sobre Unanue. La importancia que asignaba Unanue al transporte en el desarrollo del
Gracias a la "poderosa influencia" eléctrica del comercio, Unanue es- comercio llevó al pensador peruano a celebrar efusivamente la finalización
tuvo convencido que "todo [iba] a tener vida".12 Unanue compartió con de la carretera entre Lima y Callao en 1801. Refiriéndose a esta construc-
el gran ideólogo del comercio francés, Abbé Raynal, una visión milenaris- ción Unanue señaló que los caminos "a manera de las arterias en el cuerpo
ta de los efectos del comercio. Según Raynal, el comercio había hecho flo- natural, forman en lo político los canales por donde giran los espíritus que
recer las ciencias y las artes, y desarrollado la civilización. Es en parte por lo animan y vivifican". La metáfora entre la circulación de la sangre y de
la influencia del pensador francés que Unanue ofreció como una alternati- las mercancías en el cuerpo y en la sociedad reflejaban también la acepta-
va a la crisis económica peruana la explotación comercial de las riquezas ción en Lima de las teorías de circulación de la sangre propuestas por
naturales del Amazonas. El comercio amazónico, pensó Unanue, traería Harvey en Inglaterra.15
utilidades incalculables. Así como "el descubrimiento de la América causó Existían dos elementos adicionales que, según Unanue, regulaban los
una evolución general en el sistema político, en las artes y hasta en las "flujos" comerciales: el número de habitantes de la nación y la oferta de
Copyright © 1995. IEP Ediciones. All rights reserved.

ciencias", así también el "descubrimiento" comercial de los ríos Amazóni- mercancías. Unanue consideró que una de las causas más importantes para
cos revolucionaría toda la América meridional. Las ciudades del Amazo- explicar la decadencia peruana era la despoblación producida por enferme-
nas se convertirían en nuevos Tiros "a cuyos puertos llegaban las naves y dades y epidemias. Asimismo, como muchos pensadores ilustrados euro-
los frutos de todo el mundo", donde se intercambiarían los paños y esta- peos de la época, Unanue estaba convencido que la gran tasa de mortali-
tuas de Europa, el "óleo delicioso que destilan las frondosas parras y oli- dad se debía a la escasez de médicos entrenados en universidades y a la
existencia de curanderos y empíricos que actuaban libremente atentando
contra la salud de la población. Por ello el renacimiento de la riqueza y el
9. Hipólito Unanue, "Geografía física del Perú", Mercurio Peruano, 4 (8 de Enero de crecimiento de la población en el Perú requerían de la correcta formación
1792): 21.
10. Idem, "Historia de las misiones de Cajamarquilla", Ideólogos, 8:338-339 (Este artí-
culo apareció en el MercurioPeruano 2 (30 de Junio de 1791): 226-244); véase también "Pe-
regrinación por el río Huallaga", Ideólogos, 8:359. 13. Idem, "Peregrinación por los ríos Marañon y Ucayali", Ideólogos, 8:373 (Este artícu-
lo apareció en el Mercurio Peruano 3 (22 de Noviembre de 1791): 49-72).
11. Idem, "Discurso histórico sobre el nuevo camino del Callao, 1801", Ideólogos,
8:417. 14. Idem, "Observaciones sobre el clima de Lima y sus influencias en los seres organiza-
12. Ibid., ver también Hipólito Unanue, "Establecimiento de una academia de pilotaje, dos, en especial el hombre", Ideólogos, 8:175. Este es el libro clásico de Unanue, publicado
por primera vez en Lima en 1806.
1793", Ideólogos, 8:579 (Este artículo apareció en el Mercurio Peruano 9 (17 de Noviembre
de 1793): 103-105). 15. Idem, "Discurso histórico", p. 417.

Cueto, M. (Ed.). (1995). Saberes andinos: ciencia y tecnología en bolivia, ecuador y perú. Retrieved from
http://ebookcentral.proquest.com
Created from utnortesp on 2018-05-28 16:09:33.
94 Jorge Cañizares