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EDITORIAL

D
esde que fue creada por la LOGSE en 1990 la titulación oficial actual que daba a la con-
servación y restauración de bienes culturales el rango universitario necesario, se empezó
ya a debatir sobre la oportunidad de elevar ese nivel de diplomatura al más conveniente
de licenciatura, con la posibilidad de establecer su propio tercer ciclo de doctorado corres-
pondiente. Así hemos pasado más de una década discutiendo, si era más adecuada la creación
Portada: Jarrita islámica esgrafiada, s. XII, de un título único de licenciatura de ciclo corto de cuatro años, o mejor una doble titulación
procedente de Lorca (Murcia), propiedad
del Museo Arqueológico de Lorca. de diplomatura y licenciatura separadas, al tiempo que se han venido realizando innumerables
gestiones ante las autoridades académicas, políticas, sociales o culturales para conseguir que
Contraportada: Fragmento de figurita de
cerámica del periodo Totonaca clásico esta demanda, de todos los sectores implicados en la conservación del patrimonio, se llevara
100-500 d. C. procedente de Veracruz (Méjico), a la práctica y quedara sancionada por la norma legal correspondiente.
propiedad del Mueso del Departamento Pues bien, estas gestiones que habiendo estado varias veces a punto de dar fruto, se han
de Historia de América. U. C. M. Madrid.
Fotografías de David Gómez Lozano acabado malogrando por diversas razones, puede que ahora por motivos coyunturales estén
al borde de alcanzar una rápida solución definitiva. Dentro del marco del tratado de Bolonia,
Director: Alberto Sepulcre Aguilar
antes del año 2010, debe legislarse para crear una total equivalencia de titulaciones y planes de
estudio universitarios que posibiliten un real y efectivo intercambio de alumnos, profesores y
Consejera Editorial: Ruth Viñas Lucas
titulados dentro de la Unión Europea. Las consecuencias que se avanzan suponen la desapari-
Consejo de redacción: ción de todos los títulos universitarios de primer ciclo, pasando a existir un único nivel de gra-
Paloma Alonso Alonso, Juan Carlos
do universitario y potenciando los niveles de postgrado mediante títulos de master o de doc-
Barbero Encinas, Rafael Berjano
Delgado, Pablo Cano Sanz, torado. Esta puede ser la ocasión tan esperada de conseguir la titulación universitaria de grado,
Guillermo Fernández García, Araceli bien desde la titulación actual o bien como transformación en una nueva titulación.
Fernández Recio, María José García Es por tanto, momento de estar atentos a los cambios que se avecinarán en los próximos
Molina, Ángel Gea García, David dos o tres cursos, que ya han empezado a recogerse en forma de Reales Decretos, e irán adap-
Gómez Lozano, Maribel Guerrero tando progresivamente la enseñanza española al Espacio Europeo de Educación Superior.
Martín, José Luis Hernando
Esperemos solamente que sea sumando medios humanos y materiales a lo ya conseguido has-
Garrido, Lucía Martínez Valverde,
Javier Peinado Fernández, ta aquí y no restándolos, porque no sería deseable caer en la tentación de desvestir a un san-
Santiago Valiente Canovas. to para vestir a otro.
Fotografía: David Gómez Lozano
En cuanto al nuevo ejemplar de la revista que te ofrecemos está en la línea ya habitual de
números anteriores. Abre la sección de trabajos de intervención, un artículo sobre un nove-
Traducción: Marina Ruiz Molina
doso sistema de fabricación y fijación de travesaños en tablas de pintura con grandes defor-
Diseño Gráfico: Lluís Palomares
maciones, mediante el uso de madera laminada encolada conformada y juntas de caucho sin-
Envíos y venta: tético. A continuación se explican dos actuaciones en campañas de la escuela sobre unos
Mª Luisa Díaz-Corralejo Ordiz,
sepulcros de alabastro de la Catedral de Cuenca y unos restos paleontológicos de tortugas
Adelina González González,
Jesús Hernández Serrano. gigantes. Más adelante se incluye un artículo sobre las nuevas técnicas de reproducción de
Marina López Arias, obras de arte mediante sistemas de escaneo tridimensional y tallado asistido por ordenador
Imprime: COIMOFF (CAM), aplicado al caso de la Tumba egipcia de Seti I. En este mismo sentido también se inclu-
ye una reflexión sobre la clonación de bienes culturales.
Edita: Escuela Superior de En el apartado de técnicas, encontramos un texto que tras repasar las características prin-
Conservación y Restauración de cipales de los materiales conglomerantes, intenta aclarar una gran cantidad de confusiones
Bienes Culturales de Madrid
habituales en la prescripción y uso de morteros de restauración, junto con otro artículo sobre
Director un profundo análisis de las técnicas de elaboración, propiedades y variedades del verdigrís. Va
Javier Peinado Fernández
seguido de un ensayo esclarecedor sobre las técnicas históricas aplicadas en la pintura mural
Administración y Suscripciones y sus características, a menudo entremezcladas. En la misma línea que otro destacable trabajo
E.S.C.R.B.C. sobre los vidrios arqueológicos y las alteraciones que presentan.
C/ Guillermo Rolland, 2
Como siempre, una parte importante de los contenidos de la revista se dedican a diversos
28013 Madrid
Tlf. + 34 91 548 27 37
análisis históricos sobre varios temas entre los que podríamos destacar por su curiosidad uno
Fax + 34 91 542 63 90 dedicado a la excavación arqueológica de algunas trincheras de la Guerra Civil y a los objetos
allí encontrados, y otro sobre los robos y el tráfico ilegal de obras de arte.
ISSN: 1133-2972
Depósito Legal: Por último incluimos un interesante trabajo sobre portales, sitios y páginas de Internet rela-
Precio: 15 € cionados con los bienes culturales, así como las habituales secciones fijas con noticias sobre
las actividades de la escuela y otros temas profesionales.
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SUMARIO • Nº 12
INTERVENCIÓN
5 EMPLEO DE LA MADERA LAMINADA PARA LA ELABORACIÓN DE TRAVESAÑOS DE REFUERZO
AJUSTADOS A LA DEFORMACIÓN DE LAS PINTURAS SOBRE TABLA
Alberto Sepulcre Aguilar y Juan Carlos Barbero Encinas

11 RESTAURACIÓN DE DOS SEPULCROS DE ALABASTRO DE LA CAPILLA DE LOS CABALLEROS DE LA CATEDRAL DE CUENCA


Luis Priego Priego, Francisco del Hoyo Santamaría, Raquel del Cura Sancho y Amaya de la Hoz Herranz

17 RESTAURACIÓN DE RESTOS PALEONTOLÓGICOS: TORTUGAS GIGANTES


Ángel Gea García, Estefanía Willke Lobato, Almudena Hidalgo González, Elena Gómez Romero, Helena García Martínez
y Jorge Juan Pérez-Guerra Salgado

REPRODUCCIÓN
23 CLONAR EL PATRIMONIO HISTÓRICO.
CREACIÓN DE UNA RÉPLICA. APLICACIÓN DE NUEVAS TECNOLOGÍAS EN CONSERVACIÓN
Silvia Rosende y Juan Carlos Andrés

TÉCNICAS

29 TÓPICOS COMUNES EN LA ELABORACIÓN Y USO DE LOS MORTEROS DE RESTAURACIÓN DE FÁBRICAS


Alberto Sepulcre Aguilar

41 RECETAS DE PREPARACIÓN DEL VERDIGRÍS.


RESULTADOS PRELIMINARES DE LA OBTENCIÓN DE LA VARIEDAD CONOCIDA COMO VIRIDE SALSUM
Sonia Santos Gómez, Margarita San Andrés Moya, Juan Luis Baldonedo Rodríguez y Alfonso Rodríguez Muñoz

53 EVALUACIÓN CRÍTICA DE LOS PRINCIPIOS EN ARQUEOMETRÍA,


CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DE LOS VIDRIOS ARQUEOLÓGICOS
Joaquín Barrio Martín

ENSAYO

65 LAS TÉCNICAS MEDIEVALES DE LA PINTURA MURAL: ALGUNAS CUESTIONES SOBRE TERMINOLOGÍA Y CONCEPTO
Juan Carlos Barbero Encinas

85 EL VALOR DOCUMENTAL DE LAS COPIAS


Rafael Berjano Delgado y Pilar Fernández Colón
ANÁLISIS HISTÓRICO
93 LA ARQUETA DE SAN PEDRO DE SORIA:
BREVES APUNTES SOBRE UN USO TEMPRANO DE LAS SEÑALES REALES DE CASTILLA Y LEÓN
Pedro Luis Huerta Huerta

101 ALGUNOS DATOS SOBRE CESTERÍA Y FIBRAS VEGETALES APLICADAS A VASIJAS EN BARRO DE LA EDAD DEL BRONCE
EN LAS “SALINAS DE ESPARTINAS (CIEMPOZUELOS, MADRID)”
Santiago Valiente Cánovas, Ángel Gea García, Jesús Fernando López Cidad y Mariano Ayarzagüena Sanz

109 ROBOS DE BIENES CULTURALES: EL BENEFICIO DE LA DUDA


José Luis Hernando Garrido

125 EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO DE LA GUERRA CIVIL:


LA NECESIDAD DE SU CONSERVACIÓN COMO TESTIMONIO DE UNA ÉPOCA
Amalia Pérez-Juez, Jorge Morín, Rafael Barroso, Marta Escolà, Ernesto Agustí y Fernando Sánchez

135 APROXIMACIÓN A LOS ORÍGENES DE LA REPRODUCCIÓN FOTOGRÁFICA DE OBRAS DE ARTE


Helena Pérez Gallardo

145 LA INFLUENCIA DE BORROMINI EN UN CAMARÍN DEL PADRE PONTONES


Pablo Cano Sanz

155 CINABRIO Y BERMELLÓN. HISTORIA DE SU EMPLEO Y PREPARACIÓN


Mª Isabel Báez Aglio y Margarita San Andrés Moya

DOCUMENTACIÓN

173 DIRECCIONES DE INTERNET ÚTILES PARA LA DOCUMENTACIÓN DE BIENES CULTURALES


Emilio Ipiens Martínez

191 NOTICIAS DE LA ESCUELA

201 ACTIVIDADES DE LA ESCUELA

207 NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

212 OTRAS NOTICIAS


Pátina. Diciembre 2003. época II. Nº 12, pp. 5-10. ISSN:1133-2972 INTERVENCIÓN

EMPLEO DE LA MADERA LAMINADA PARA LA


ELABORACIÓN DE TRAVESAÑOS DE REFUERZO AJUSTADOS A
LA DEFORMACIÓN DE LAS PINTURAS SOBRE TABLA
Alberto Sepulcre Aguilar* y Juan Carlos Barbero Encinas**

Tras una breve introducción a las características y usos de la madera laminada encolada conformada (MLEC), en este artí-
culo se propone su aplicación a los tratamientos de restauración de pintura sobre tabla. Para ello, se explica un nuevo sis-
tema desarrollado en la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Madrid con travesaños de MLEC adaptados
a la curvatura de los paneles, y anclados con fijaciones elásticas mediante tornillos y juntas de Neopreno.
Palabras clave: pintura sobre tabla, travesaños, madera laminada.

THE USE OF LAMINATED WOOD IN REINFORCEMENT CROSSPIECES APPLIED


TO PAINTINGS ON WOOD THAT HAVE LOST THEIR SHAPE
Following a brief introduction to the characteristics and uses of glued laminated wood (glulam), this article dis-
cusses its application to the restoration of paintings on wood. It describes a new system that has been developed by
the Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Madrid (School for Conservation
and Restoration of Cultural Heritage of Madrid) involving the use of glulam crosspieces adapted to the curvature
of the panels and secured with elastic fastenings consisting of Neoprene joints and screws.
Key words: painting on wood, crosspieces, laminated wood.

L
a madera laminada encolada (MLE) cinol formaldehído (resorcina). El prime- Espesor crítico
es un material muy común hoy en día ro dará lugar a las primeras experiencias
tanto en la fabricación de muebles de curvado de Carlo Ratti en los años vein-
como en las estructuras arquitectóni- te, el segundo a la aparición de los famo-
cas. Muchas de las sillas que utilizamos o sos muebles y esculturas del finlandés
las cerchas y vigas que cubren los polide- Alvar Aalto en los años treinta, y las sillas
portivos, piscinas e hipermercados que del danés Arne Jacobsen en los cincuen-
frecuentamos, están fabricadas con este ta, mientras que el tercero posibilitará las
material. grandes estructuras arquitectónicas de
Si bien se suelen citar antecedentes madera de la actualidad.
de su uso desde el s. XVI, lo cierto es que El principio de funcionamiento de la
Espesor crítico
su desarrollo se produce en el siglo vein- madera laminada consiste en la utilización
te, a causa de que su fundamento depen- de piezas obtenidas a partir de una serie
de de la tecnología de las colas y su de capas más o menos finas colocadas alea-
implantación ha ido pareja con el descu- toriamente, en lugar de escuadrías de
brimiento y perfeccionamiento de cada madera maciza aserrada (fig. 1); el proce-
uno de los nuevos adhesivos sintéticos. dimiento es similar al de la obtención de
Así, podemos destacar tres momentos cla- la madera contrachapada pero orientando
ve en el desarrollo de este material: 1912, todas las fibras en la misma dirección,
con la aparición de la resina de fenol for- según su eje longitudinal. En los primeros
maldehído; 1930, con la aparición de la sistemas la unión se realizaba mediante per-
urea formaldehído, y 1943, con el resor- nos o bridas, hasta que a partir de la gene- Fig 1. Arriba, madera maciza (muy anisótropa),
debajo, madera laminada (poco anisótropa).

Recibido: 06/06/2003 Aceptado: 30/06/2003

* Arquitecto. Profesor de la E.S.C.R.B.C. Madrid.


** Licenciado en Historia del Arte. Restaurador. Profesor de la E.S.C.R.B.C. Madrid.

12 • 5
INTERVENCIÓN Alberto Sepulcre y Juan Carlos Barbero

2F

F F

Fig 3. Comportamiento de la MLEC a flexión (distribución de tensiones internas perpendiculares al


esfuerzo y paralelas a la fibra).

Comportamiento estructural pequeñas y haberlas mezclado aleatoria-


mente, hemos reducido su anisotropía, y
Estructuralmente la MLE presenta consi- por tanto, amortiguado unos de los prin-
derables ventajas frente a la madera maci- cipales defectos estructurales de este mate-
Fig 2. Arriba, laminado vertical (no permite cur- za, que ya de por sí es un material con un rial, aumentando la fiabilidad y homoge-
vado en el plano vertical y resistencia a la fle- buen comportamiento mecánico. neidad de su comportamiento.
xión similar a la madera maciza). Debajo, lami- Frente los esfuerzos de tracción longi- En definitiva, la pieza obtenida de
nado horizontal (fácil curvado en el plano tudinal la MLE actúa como la madera maci- MLEC, en comparación con la madera cur-
vertical y resistencia a la flexión muy superior za, de hecho sería indiferente que estuvie- vada mediante vapor a alta temperatura
a la madera maciza). ra encolada o no, puesto que trabaja la suma tradicional, presenta la ventaja de no
del haz de fibras longitudinales2. Mientras haber sufrido una plastificación de sus
que a compresión, si bien también las fibras fibras y por tanto no haber perdido capa-
ralización del uso de la cola de caseína se pueden absorber las tensiones internas por cidad mecánica ni elasticidad. Ni que decir
empezó a encolar todo el conjunto, nacien- ser ambas paralelas, al tratarse de un equi- tiene, que las ventajas mecánicas frente a
do así la MLE, y permitiendo la obtención librio inestable, es necesario el encolado las piezas curvas de madera tallada, son
de piezas solidarias capaces de alcanzar para formar un conjunto solidario que abismales por el mero hecho de no tener
resistencias muy superiores a las de una reduzca la esbeltez y que sea capaz de resis- seccionadas las fibras como en éstas, y
misma sección de madera maciza. tir la tracción indirecta inducida que se gene- coincidir la dirección de las fibras con la
Este cambio cualitativo posibilitó tam- ra en el sentido transversal a la pieza. A este directriz de la pieza (fig. 4). Por todo ello
bién el paso del laminado vertical al lami- respecto, los adhesivos sintéticos actuales la MLEC es hoy en día un material estruc-
nado horizontal (fig. 2), con la posibilidad son capaces de desarrollar, con más fiabili- tural ampliamente utilizado por ser muy
de curvar la pieza antes de su consolida- dad, mayores resistencias que los haces de competitivo incluso con materiales tan
ción. Se basa en que antes de que actúe el radios leñosos, que son los únicos capaces específicos como el acero o el hormigón
adhesivo, la sección crítica de madera de la de absorber esfuerzos perpendiculares a las armado.
pieza que condiciona la flexibilidad o cur- fibras en la madera enteriza.
vabilidad del conjunto, es la sección de cada En cuanto al esfuerzo de flexión, si
una de las tablillas o capas, mientras que colocamos la MLE según su eje longitudi- Tecnología de moldeado
una vez curada la cola, la sección efectiva nal con las capas perpendiculares al esfuer-
es la de la suma de todas las tablillas, per- zo3 (laminado horizontal) se obtiene un El moldeado de la MLEC es muy sencillo
mitiendo con este sistema un moldeado rendimiento estructural máximo porque porque, como se ha visto, no se necesita
muy sencillo. Así nacería la madera lami- las tensiones internas que se generan “reblandecer” la madera plastificando sus
nada encolada conformada (MLEC). La siguen direcciones perpendiculares al fibras mediante ningún tratamiento físico o
razón es que inicialmente no hay ninguna esfuerzo y, por tanto, paralelas a las fibras químico. Basta con someter a la presión de
fuerza que impida el deslizamiento relati- (fig. 3). Aunque en este caso sería la cola un molde al conjunto de capas de madera,
vo entre las láminas, y estas se desplazarán la encargada de resistir la serie de esfuer- previamente encoladas, mientras endurece
unas sobre otras para adaptarse a la posi- zos cortantes que se producen. el adhesivo. El hecho de que habitualmen-
ción marcada, quedando impedidas de des- Pero, además, sólo por el hecho de te se le someta a calentamiento sólo se debe
lizamiento una vez seco el conjunto1. haber cortado la madera en piezas más a la necesidad industrial de acelerar el pro-

1 El efecto es el equivalente a coger una guía telefónica e intentar curvarla con las manos, lo que no representa ninguna dificultad, pero si la intro-
ducimos en cola sería imposible poder deformarla una vez seca. El deslizamiento de las hojas podría apreciarse fácilmente en el canto.
2 Es como si estiramos de un mechón de cabello: el esfuerzo se transmite por todos ellos, trabajando todos y cada uno, independientemente de que
no se encuentren unidos entre sí.
3 En el sentido paralelo (laminado vertical) el comportamiento a flexión sería muy similar al de la madera maciza, nunca inferior.

6• 12
Empleo de la madera laminada para la elaboración de travesaños INTERVENCIÓN

Zona muy débil Zona muy débil movimientos de hinchazón y merma carac-
terísticos de la madera.
Para ello se han usado múltiples
remedios con el fin de adaptar los trave-
saños utilizados tradicionalmente a las
deformaciones de los paneles, sin coar-
tar todos los movimientos posibles y evi-
tando la concentración de grandes ten-
siones en los puntos de fijación. Existe
una amplia gama de soluciones basadas
en barrotes deslizantes, resortes de mue-
lles, etc. Nosotros aquí proponemos un
MADERA TALLADA nuevo sistema, ensayado en el taller de
Fibras restauración de pintura sobre tabla, y que
se basa en dos elementos fundamenta-
les: primero, la elaboración de un trave-
Tendencia a saño de MLEC adaptado a la curvatura
retornar del panel; y segundo, un método de fija-
Zona con plastificación de fibras ción del travesaño mediante tornillos con
holgura y juntas de policloropreno CR
(tipo Neopreno).
Las etapas de la intervención son las
siguientes:
1. Selección de las láminas de madera para
la elaboración del travesaño en MLEC. Se
utilizan chapas y hojas de poco espesor
(3,8 mm y 0,6 mm respectivamente) para
aumentar la flexibilidad del conjunto y no
tener que ejercer grandes presiones en el
moldeado. La utilización de chapas junto
MADERA CURVADA con las hojas de madera natural permite
economizar el proceso, tanto en el coste
de los materiales como en el tiempo inver-
tido. Además, como después veremos, el
ajuste final del travesaño a las deforma-
ciones del soporte no será completo, lo
que hace innecesario el uso de láminas con
espesores mínimos, al menos en las pri-
meras etapas del moldeo (foto 1).
2. Aplicación del adhesivo. En este caso se
MADERA LAMINADA ENCOLADA CONFORMADA utilizó resina epoxi por su fiabilidad, resis-
tencia, velocidad de polimerización y no
Fig 4. Arriba, madera tallada (baja resistencia y gran desperdicio de material, muy trabajoso), en ser el precio del material un factor limita-
el centro, madera curvada (resistencia media, curvado difícil mediante deformación de las fibras) dor. La resina líquida se cargó ligeramente
y debajo, madera laminada encolada conformada (resistencia máxima, curvado fácil y durade- con el fin de que ocupara todos los peque-
ro, fibras sin alteraciones). ños huecos que pudieran quedar ente las
hojas. El adhesivo seleccionado es de cura-
ceso de curado de la cola para poder des- dependiendo casi exclusivamente del espe- do lento, lo que proporciona al restaura-
moldar más rápidamente. sor de las láminas unitarias que forman la dor el tiempo suficiente para un ajuste per-
Por otro lado la tipología de los mol- pieza y del radio de curvatura que se quie- fecto de la presión (foto 2).
des es muy variada según queramos obte- ra obtener. 3. Colocación de las primeras chapas y
ner piezas de una sola curvatura o de cur- hojas encoladas sobre la superficie tra-
vaturas múltiples. En el primer caso bastan sera de la tabla para que su curvatura se
bridas y plantillas colocadas en la zona cón- Sistema propuesto ajuste a la del panel. Entre medias se
cava a modo de sándwich; en el caso de colocó una lámina de poliéster para ais-
piezas de sección variable se moldean por En nuestro caso se trataba de elaborar un lar la obra y protegerla de eventuales
el lado convexo, y en el segundo caso se sistema de fijación para los travesaños de manchas de resina. Téngase en cuenta
utilizan moldes y contramoldes tanto en una pintura sobre tabla que presenta gran- que para el óptimo funcionamiento
prensas verticales como horizontales. des deformaciones por curvatura de cara mecánico del travesaño, las fibras de las
Siempre se utilizan elementos de reparto en el sentido transversal a la fibra. Esta alte- hojas deberán ir todas alineadas con su
al aplicar la presión de moldeado. ración es muy habitual en la pintura sobre eje longitudinal (largo), nunca cruzadas
Pero en todos los casos la presión nece- tabla y requiere de un elemento de suje- en capas alternas como en la madera con-
saria para el moldeado es muy reducida, ción del panel que permita los posibles trachapada (foto 3).

12 • 7
INTERVENCIÓN Alberto Sepulcre y Juan Carlos Barbero

Fotos 1 y 2. Preparación de las hojas de madera y aplicación de adhesivo epoxídico entre ellas.

Fotos 3 y 4. Colocación de las hojas bajo presión ajustándose a las deformaciones del soporte.

4. La presión se realiza desde un gato de 7. El siguiente paso consiste en la realiza- ciente para garantizar una sujeción firme y
través que se ajusta a los laterales de la tabla ción de los orificios donde se alojarán los resistente. Para mayor seguridad y aprove-
pero sin hacer presión sobre ella (para ello tornillos y las juntas de Neopreno, previa- chando los orificios realizados, la madera
se fijaron previamente sendos tacos de mente replanteados sobre el travesaño. Los fue consolidada internamente con resina
madera a la mesa de trabajo). Sobre el gato taladros realizados en la madera habrán de epoxi de baja viscosidad. Por el mismo moti-
transversal se sujetan los aplacacantos que tener distintos calibres puesto que se uti- vo las tuercas también se fijaron con la mis-
aplican la presión vertical sobre unos lizarán tornillos con distintas métricas de ma resina. En otros sistemas que también
pequeños tacos de reparto (foto 4). rosca. La posición de los tornillos tiene en utilizan la madera laminada las fijaciones al
5. El proceso se repite en varias fases hasta cuenta las características del soporte (gro- panel son de tipo adhesivo; sin duda se tra-
que se consigue el espesor de travesaño sor, estado de conservación) y las de su ta de un sistema menos agresivo pero no
deseado. Conviene hacer notar que con el deformación (grado de curvatura) (foto 7). aplicable a todo tipo de obras. Cuando la
uso de MLEC el espesor necesario desde el 8. Los orificios de los extremos se practi- superficie del soporte no es lo suficiente-
punto de vista funcional será sensiblemen- can de un diámetro mayor que los centra- mente lisa y homogénea las uniones adhe-
te menor que el de un travesaño de made- les para permitir el deslizamiento del panel sivas de los puntos de fijación de los trave-
ra maciza. De este modo, al conseguirse una en caso de que se produzcan movimien- saños resultan especialmente débiles y se
pieza de madera mucho más densa, se evi- tos de la madera por absorción de hume- hace necesario rebajar y alisar la superficie
ta que un exceso de sección suponga una dad (foto 8). de contacto. En cualquier caso, la ausencia
sobrecarga de peso para la obra (foto 5). 9. Una vez presentado el travesaño sobre la de control medioambiental de la mayoría
6. Una vez alcanzado el grosor necesario y tabla se marcan los puntos de fijación en el de los lugares de exposición hace necesa-
curado el adhesivo, se procedió al meca- soporte original; en estos puntos se realiza rios unos puntos de anclaje lo suficiente-
nizado del travesaño en el banco de car- un orificio ciego donde se alojarán las tuer- mente fuertes como para asegurar el refuer-
pintero. Mediante cepillado manual se bise- cas de doble rosca a las que se sujetará el zo del soporte; desde nuestro punto de vista
laron los cantos y después se lijó finamente travesaño. La profundidad de estos taladros y ante las grandes presiones que puede ejer-
toda la superficie (foto 6). es de 2/3 del espesor total de la tabla, sufi- cer la madera, una técnica fiable que garan-

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Empleo de la madera laminada para la elaboración de travesaños INTERVENCIÓN

Fotos 5 y 6. Una vez obtenida la forma la fuerza antideslizante del adhesivo la mantiene de forma permanente. Biselado de los cantos mediante for-
món y cepillo de mano.

Fotos 7 y 8. Se practican orificios con distinto calibre en los que se alojarán los tornillos y las juntas de neopreno.

Fotos 9 y 10. Una vez presentado el travesaño se introducen tuercas de navío en el soporte original fijándolas con resina epoxi. Una vez endurecida
se atornillan las fijaciones junto con las arandelas y topes de neopreno.

tice la eficacia del sistema debe recurrir al las y topes de Neopreno. Las juntas de en esos puntos el aumento de la deforma-
uso de uniones de tuerca y tornillo (foto 9). Neopreno extruido se colocan sobre las ción por una eventual pérdida de humedad.
10. Una vez polimerizado el adhesivo se ator- cabezas de todos los tornillos; de esta for- En los tornillos centrales, allí donde el gra-
nillaron las fijaciones junto con las arande- ma la junta elástica contribuye a controlar do de curvatura es mayor, también se colo-

12 • 9
INTERVENCIÓN Alberto Sepulcre y Juan Carlos Barbero

Fotos 11 y 12. En las zonas centrales de las tablas el travesaño queda separado unos milímetros con el fin de permitir eventuales movimientos de tur-
gencia de la madera. Finalmente se colocan tornillos sin cabeza con el fin de cerrar el paso interno de las tuercas de navío.

can juntas de Neopreno en forma de aran- como la mayoría de los cauchos, sean natu- tiva que resulte tan eficaz como respetuo-
dela por debajo de la cabeza de los torni- rales o artificiales, lo que hace a los EPR más sa con las peculiaridades de las obras.
llos. De este modo, la junta elástica también inocuos (Hatchfield, 2002: 78, 95). Desde nuestro punto de vista, el procedi-
podrá controlar los movimientos de tur- 11. En la zona central de las tablas el trave- miento presenta algunas ventajas sobre
gencia de la madera. Por encima de los tor- saño queda separado unos milímetros con otros similares, es especial en lo referente
nillos y la junta de Neopreno, una tuerca de el fin de permitir eventuales movimientos a las juntas elásticas de Neopreno y las fija-
doble rosca impide la salida de estos y blo- de turgencia de la madera. Para conseguir ciones mediante tuercas de doble rosca.
quea el conjunto para que sea el Neopreno esta separación, durante el proceso de mol- Es probable que en otro tipo de obras estas
el material encargado de absorber los movi- deo se interpusieron algunas hojas de made- fijaciones puedan realizarse sin necesidad
mientos de la tabla (fig. 5 y foto 10). ra entre las primeras chapas y las zonas de de practicar orificios en la madera, sin
Una segunda fase de desarrollo del sistema mayor curvatura de la tabla (foto 11). embargo, creemos que las peculiaridades
se podría basar en el ensayo de nuevos 12. Finalmente, se colocan tornillos sin cabe- de los soportes de pintura sobre tabla de
materiales para las juntas elásticas como los za con la finalidad de cerrar el paso interno nuestro país y, sobre todo, la falta de con-
copolímeros o terpolímeros de etileno y de las tuercas de doble rosca (foto 12). trol sobre las condiciones termohigromé-
propileno EPR (EPM y EPDM), con un mejor tricas de los lugares de exposición, hacen
comportamiento frente al paso del tiempo: necesaria una intervención de tales carac-
mayor durabilidad, menor sensibilidad a los Conclusión terísticas. Con todo, también es de nues-
agentes medioambientales, a la radiación tro parecer que este tipo de anclajes no
luminosa, pero sobre todo con variedades El sistema descrito es un intento más de suponen daño alguno para las obras, ni físi-
que no han sido vulcanizadas con azufre aplicación de una metodología conserva- co ni estético y aportan la ventaja añadida
de ser completamente reversibles.

Tornillo embellecedor sin cabeza


Bibliografía
Tornillo de doble rosca
Conti, A. Ed. (2001): Il restauro dei sup-
Arandela metálica de reparto porti lignei. Einaudi Roma.
Arandelas de neopreno Hatchfield, Pamela B. (2002): Pollutants in
Travesaño

the Museum Environment. Practical


Strategies for Problem Solving in Design,
Travesaño de MLEC Exhibition and Storage. Archetype
Publications. Londres. 203 p.
Masetti Bitelli, L. ed. (1999): Restauro dei di-
Tornillo de fijación principal pinti su tavola. I supporti. Jornada org. por
(rosca métrica/cabeza cónica)
Istituto per i beni artistici, culturali e natu-
Junta de separación rali della Regione Emilia-Romagna en Fe-
rrara, 4/04/1998. Nardini. Florencia. 139 p.
Tornillo de doble rosca Uzielli, L. y Casazza, O. (1992): Conserva-
2/3 D
Tabla

D zione dei dipinti su tavola. Nardini.


Tabla de pintura Firenza.

Fig 5. Detalle del anclaje del travesaño al panel.

10 • 12
Pátina. Diciembre 2003. época II. Nº 12, pp. 11-15. ISSN:1133-2972 INTERVENCIÓN

RESTAURACIÓN DE DOS SEPULCROS DE ALABASTRO DE LA


CAPILLA DE LOS CABALLEROS DE LA CATEDRAL DE CUENCA
Luis Priego Priego*, Francisco del Hoyo Santamaría**, Raquel del Cura Sancho*** y Amaya de la Hoz Herranz****

La apertura al público de la Capilla de los Caballeros, una de las más importantes de la Catedral de Cuenca por su sig-
nificado histórico y contenido artístico, fue uno de los objetivos de la intervención llevada a cabo en la campaña de
verano de Julio de 2002 por los alumnos de 2º de Escultura de la ESCRBCM, bajo la dirección de Luis Priego y
Francisco del Hoyo. El artículo se centra en el proceso de restauración de los sepulcros de Don Garci Álvarez y su
hijo, Don Alvar García “El Viejo”, de la familia de los Albornoz, señalando las alteraciones causadas sobre el material
por los problemas de filtración de humedad exterior que afectan a la obra, y un criterio de intervención que consi-
dera el espacio como un lugar de exposición y de culto.
Palabras clave: escultura funeraria renacentista, alabastro, condensación de humedad, integración estética.

THE RESTORATION OF TWO ALBASTER TOMBS IN THE CHAPEL OF LOS CABALLEROS AT THE CATHEDRAL OF CUENCA
The opening to the public of the so-called Capilla de los Caballeros, one of the most important chapels at the
Cathedral of Cuenca in terms of its historical significance and artistic content, was one of the aims of the inter-
vention carried out during the summer campaign of 2002 by Year 2 students of Sculpture of the ESCRBCM, under
the management of Luis Priego and Francisco del Hoyo. The central theme of this paper is the restoration process
used for the tombs of Garci Álvarez and his son, Alvar García "El Viejo", of the Albornoz family, with special refe-
rence to the deterioration of the material as a result of the filtration of external damp and its effect on the works,
and to an intervention criterion based on the use of the space as a place of worship and exhibition.
Key words: Renaissance funeral sculpture, alabaster, condensation from damp, aesthetic integration.

L
a antigüedad fundacional de la Capilla
de los Caballeros, una de las más im-
portantes de la Catedral de Cuenca,
se remonta a los últimos años del
siglo XIII, por la familia de los Albornoz.
Situada en la terminal de la nave exterior
izquierda, paralela a la Capilla Mayor,
interfiere el curso de dicha nave y la giro-
la, que queda interrumpida, lo que pro-
voca una evidente deformidad en la dis-
posición geométrica de la Catedral. En
ella se contienen, además de varios ente-
rramientos que datan del siglo XIV al siglo
XVIII, un retablo pictórico y dos lienzos,
atribuídos a Yañez de la Almedina, artis-
ta que recibe influencias de estilo de
Leonardo da Vinci. La configuración actual
de la capilla responde a la restauración
de 1520 realizada por Don Gómez Carrillo
de Albornoz.
La intervención se centra en los ente-
rramientos de Don Garci Álvarez de Conjunto sepulcral de Don Alvar. Estado inicial. Conjunto sepulcral de Don Garci. Estado inicial.

Recibido: 04/04/2003 Aceptado: 03/06/2003

* Profesor titular. E.S.C.R.B.C. Madrid. Profesor Asociado en la Facultad de Bellas Artes. ** Licenciado en BBAA y Diplomado en la E.S.C.R.B.C. Madrid. *** Licenciada en Hª del
Arte y diplomada de la E.S.C.R.B.C. de Madrid. **** Licenciada en Hª del Arte y diplomada de la E.S.C.R.B.C. de Madrid.

12 • 11
INTERVENCIÓN Luis Priego, Francisco del Hoyo, Raquel del Cura y Amaya de la Hoz

Sepulcro de Don Garci. Estado inicial. Sepulcro de Don Alvar. Estado inicial.

Albornoz y su hijo, Don Alvar García tura italiana, que por su carácter más pro- cebido en dos bloques), ligeramente incli-
(Figuras 2 y 3), testificado por dos laudas fano que religioso estaba abierta a innova- nado hacia el espectador y un frontal de
de alabastro policromadas, situadas sobre ciones de todo tipo. La serie italiana se abre tres piezas con zócalo y cornisa. Los yacen-
cada sepulcro, en las que se lee el nombre con los dos sepulcros de los Cardenales tes representan el retrato durmiente ide-
del difunto y la fecha de su muerte. Son Pedro González de Mendoza de la Catedral alizado de los difuntos. Tanto uno como
dos sepulcros con yacente realizados en de Toledo (1504) y Hurtado de Mendoza otro se muestran vestidos con armadura
alabastro, del siglo XVI, de una gran cali- en Sevilla (1509). Se inicia así en España la de caballero; las manos descansan plega-
dad en la ejecución de la talla, situados bajo tipología de la tumba en arco triunfal, for- das sobre las espadas, las cabezas reposan
sendos arcos conopiales, en la pared del ma que delata la idea humanista de la sobre un almohadón y los pies sobre un
lado del Evangelio y cerca del altar mayor. inmortalidad, dada tanto en la otra vida escudo. La diferencia entre ambos estriba
Posiblemente fueron obra del mismo artis- como en este mundo gracias a la fama en que Don Alvar presenta la cabeza
ta, debido a ciertas semejanzas de estilo de memorable del difunto; se basa en el sepul- cubierta por un casco con la visera levan-
toda la capilla, pudiendo tratarse de cro tradicional de nicho, y se complemen- tada, dejando ver el rostro imberbe, y las
Antonio Flórez, que trabajaba en ella en la ta por la iconografía que la acompaña por manos cubiertas con guanteletes, mien-
segunda década del siglo XVI. medio de relieves y estatuas. tras que Don Garci cubre su cabeza, de
La escultura exenta como tal en el siglo rostro barbado, con un turbante, y las
XVI español es escasa, se centra principal- manos aparecen descubiertas, lo que
mente en las imágenes procesionales, lo Descripción muestra el mayor naturalismo en la talla
que provocaba que los artistas desarrolla- de esta escultura. La dulcificación de la
sen una única línea de trabajo al insistir en Ambos sepulcros se disponen sobre dos muerte queda realzada con la aparición de
sus posibilidades hiperexpresivas. En cam- elevaciones a modo de catafalco, adosa- infantiles putti en los frontales del sepul-
bio, la tumba estaba más cerca de la escul- dos al muro, y constan de un yacente (con- cro, y que aparecen en relieve flanquean-

Lauda sepulcral de Don Alvar. Estado inicial. Lauda sepulcral de Don Garci. Estado inicial. Media limpieza de la lauda sepulcral.

12 • 12
Restauración de dos sepulcros de alabastro de la capilla de los caballeros de la catedral de Cuenca INTERVENCIÓN

Detalle del proceso de reintegración volumétrica de Don Alvar. Izquierda: estado inicial, derecha: Media limpieza.
estado final.

do una corona laureada que alberga el Estado de Conservación taba eflorescencias salinas provocadas por
escudo familiar. Esta decoración del fron- la enorme humedad.
tal se complementa con relieves que alu- En un primer examen visual, se evidencia- Por último, el sepulcro presentaba acu-
den a la condición de caballeros de los ba una translucidez mayor de la usual en mulación de polvo, suciedad, y restos de cera.
difuntos (un arco, un escudo, etc.). el alabastro, y una decohesión al tacto. Ello
El material que constituye ambos sepul- es consecuencia directa de las filtraciones
cros es el alabastro o yeso sacarino, un de agua exterior; el alabastro es muy sen- Tratamiento realizado
mineral granulado constituido por sulfato sible a la acción del agua, se trata de un
cálcico bihidratado (SO4Ca + 2H2O), que material muy poroso, de tal modo que el El inicio del tratamiento comenzó por el
se encuentra en la naturaleza formando agua circula entre los poros solubilizando desmontaje de los sepulcros, siendo nece-
masas compactas y constituidas por cris- los minerales que lo componen, provo- sario para ello eliminar el mortero que unía
tales tabulares exfoliables en láminas. Es cando el debilitamiento del material y faci- el alabastro al muro, mediante métodos
un material suave y plástico, que facilita la litando la aparición de fracturas y pérdidas mecánicos. Tras el desmontaje de las pie-
talla, y de color generalmente blanco, como volumétricas. A ello se suman, además, zas del yacente, se descubrió que el siste-
es el caso, muy semejante estéticamente roces y graffitis (localizados en la cornisa ma de sujeción de las placas de alabastro
al mármol que se usaba en Italia. En oca- del frontal). del frontal consistía en grapas de hierro
siones puede presentar diversas tonalida- Existía un desplazamiento de los blo- que provocaban tinciones en el alabastro
des causadas por impurezas en su consti- ques que conforman el sepulcro, y que se debido a la corrosión del metal, y unos
tución (tales como carbonato de cal, arcilla, evidenciaba en las líneas de unión entre las tirantes de madera que unían estas placas
betún, óxido ferroso, etc.), que pueden piezas, que no encajaban entre sí. La unión al muro y que se encontraban en muy mal
conferirle color amarillento, rojizo, verdo- del sepulcro al muro se realizaba por medio estado por acción de la humedad, por lo
so, azulado u oscuro. de un mortero basto de yeso, que presen- que se decidió su retirada.

Proceso de limpieza de las placas de alabastro. Alumnos de la Escuela durante el proceso de reintegración.

12 • 13
INTERVENCIÓN Luis Priego, Francisco del Hoyo, Raquel del Cura y Amaya de la Hoz

Reintegración cromática de los escudos de la


lauda.

tidas se pegaron con el mismo material,


reforzando las uniones con fibra de vidrio.
Finalmente, el tono y veteado de la piedra
original se imitaron a base de veladuras con
pigmentos al barniz, para integrar óptica-
mente los añadidos en el conjunto.
Antes del montaje, se realizó en el inte-
rior del nicho una estructura de ladrillo que
serviría de base para las losas y yacente de
alabastro, dejando unos respiraderos late-
rales para permitir la circulación del aire
entre ellos y evitar la concentración de la
humedad. Se reubicaron las cajas de made-
ra con los restos óseos, y los restos pétre-
os. El siguiente paso fue la colocación de
los zócalos y las placas que conformaban
el frontal, nivelándolas correctamente y
sellándolas con resina epoxídica y mar-
molina impalpable. La sujeción de las pla-
Proceso de limpieza de los arcos. cas del frontal al muro se realizó por medio
de tirantes de acero inoxidable.
El montaje finalizó con la colocación
En el interior del sepulcro aparecieron Ante la inminente apertura de la capi- de las dos piezas que componían la figura
restos óseos (que se depositaron en cajas lla al público, se decidió seguir un criterio de los yacentes, cuidando mantener la incli-
de madera), restos pétreos policromados expositivo e integrador que devolviese la nación original. Se cerraron las uniones del
(reutilizados para configurar la estructura unidad potencial de la obra, y por ello se sepulcro al muro con un mortero de cal
interna del sepulcro, y que se conservaron dispuso la unificación estética del conjun- que no se pigmentó para evidenciar aún
como testimonio histórico), y tierra y mor- to, sin caer en un falso histórico, median- más la diferencia matérica, de modo que
teros que se eliminaron hasta sanear total- te la reintegración volumétrica de aquellas no alterase la visión general del conjunto.
mente el nicho. faltas que podían perturbar, de alguna La protección final del alabastro se reali-
Una vez desmontadas y clasificadas manera, su lectura (tales como la visera del zó mediante resina acrílica en disolvente orgá-
todas las piezas, se procedió a la limpieza casco de Don Alvar, o la empuñadura de la nico, y se dio un acabado con cera líquida.
superficial mediante cepillado suave y aspi- espada de Don Garci). El material elegido De forma paralela, y como criterio esté-
rador, para después, tras realizar pruebas fue resina epoxídica con carga de marmo- tico, se actuó sobre los elementos que
de solubilidad previas, determinar que el lina impalpable, por asemejarse estética- enmarcan a los sepulcros: se eliminó el
método más idóneo era el uso de vapor mente al alabastro, y tener una buena resis- encalado que cubría todo el arcosolio, inclu-
saturado de agua, combinado puntualmente tencia mecánica. Con la misma resina se yendo las esculturas y lauda que albergaba
(para zonas más resistentes a la limpieza) modelaron las faltas matéricas que se en su paramento interior. Se dejó visible,
con una mezcla de agua, acetona y alcohol. encontraron en el alabastro, y las zonas par- de este modo, la piedra original, y se eli-

14 • 12
Restauración de dos sepulcros de alabastro de la capilla de los caballeros de la catedral de Cuenca INTERVENCIÓN

Montaje del sepulcro de Don Alvar. Estado final de las laudas sepulcrales.

minó el llagueado degradado que existía en De Orueta, R. (2000): La escultura fune- López, M. (1946): Memorias históricas de
la unión de sillares, sustituyéndolo por un raria en España. Provincias de Ciudad Cuenca y su Obispado. Cuenca. Instituto
mortero de cal y arena pigmentado. Real, Cuenca, Guadalajar. Guadalajara. Jerónimo Zurita del Consejo Superior de
En el paramento, además, aparecían Ed. AACHE. Investigaciones Científicas y Ayunta-
dos vanos que habían sido cegados con Gutiérrez Coronel, D. (1946): Historia miento de la ciudad de Cuenca. Biblio-
cemento en un determinado momento y genealógica de la Casa de Mendoza. teca Conquense, vol. I.
se decidió su eliminación para sustituirlo Cuenca. Biblioteca Conquense. Vol. II. Marías, F.(1992): El siglo XVI. Gótico y
por dos placas de alabastro, material más Instituto Jerónimo Zurita del Consejo Renacimiento. Madrid. Ed. Silex, vol. V.
noble y que acentuaba estéticamente el Superior de Investigaciones Científicas Muñoz, J.L. (1981): Guía ilustrada de
valor artístico del conjunto funerario. y Ayuntamiento de la ciudad de Cuenca y Provincia. Cuenca. Diputación
Junto a la adecuación del resto de los Cuenca. Provincial de Cuenca.
sepulcros de la familia de los Albornoz que Jiménez Monteserín, M. (1999): Vere Pater VVAA (1997): La España gótica. Castilla-
se encuentran en el lugar, la capilla que Pauperum. Cuenca. La Mancha I. Madrid. Ed. Encuentro.
durante varios años estuvo cerrada, pudo Lambert, E. (1977): El arte gótico en VVAA (1958): Los Monumentos Cardinales
ser de nuevo abierta al público. España en los siglos XII y XIII. Madrid. de España. Cuenca y Ciudad Encan-
Ed. Catedra. tada. Madrid. Ed. Plus Ultra.

Conclusión
La decisión tomada respecto a la interven-
ción que de forma general se realiza en el
conjunto funerario y que incluye los arco-
solios, paramentos y laudas que enmarcan
y acompañan a los sepulcros, es debido a
ese deseo expreso de lograr una “integra-
ción estética”, uno de los criterios primor-
diales que se han seguido en la restauración
de esta obra y que logra la unificación de los
distintos materiales que encontramos en
ella (alabastro, caliza,…) y de los diferentes
estilos de ejecución artística de los ele-
mentos que la componen. Esta idea inte-
gradora se une así al criterio expositivo.

Bibliografía
Azcárate, J.M. (1958): La escultura del siglo
XVI. Madrid. Ed. Plus Ultra. Ars Hispaniae. Estado final de las laudas sepulcrales.

12 • 15
Pátina. Diciembre 2003. época II. Nº 12, pp. 17-22. ISSN:1133-2972 INTERVENCIÓN

RESTAURACIÓN DE RESTOS PALEONTOLÓGICOS:


TORTUGAS GIGANTES
Ángel Gea García, Estefanía Willke Lobato, Almudena Hidalgo González, Elena Gómez Romero, Helena García Martínez
y Jorge Juan Pérez-Guerra Salgado 1

La campaña de trabajo de los alumnos de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de
Madrid, julio de 2002, consistió en una intervención sobre restos paleontológicos. Este trabajo pretende un recorrido
por todas las fases del trabajo de conservación paleontológica, desde la extracción de caparazones de tortugas gigantes
de 15 millones de años de antigüedad, hasta el almacenamiento de algunos o bien la exposición de otros. El trabajo con-
sistió en la limpieza de superficie ósea y consolidación de grandes volúmenes de arenas que albergaban los caparazones
en su interior. Finalmente se dotó de un soporte rígido o cama a cada uno de los cuatro ejemplares tratados.
Palabras clave: paleontológico, tortuga gigante, cheirogaster, extracción, fósil, cama rígida, carey, silicato de etilo,
PVA, Paraloid B-72, Poliuretano expandido, engasado.

THE RESTORATION OF PALAEONTOLOGICAL REMAINS: GIANT TORTOISES


The campaign carried out by students of the ESCRBCM in July 2002 consisted in an intervention on palaeontolo-
gical remains. This paper aims to describe the various phases of the palaeontological conservation work underta-
ken, from the extraction of 15 million-year-old giant tortoise shells, to the storage and display of different parts of
this material. The work consisted of the cleaning of the osseous surface and the consolidation of large volumes of
sand contained inside the shells. Finally, each of the four items treated was provided with a rigid support or bed.
Key words: palaeontological, giant tortoise, Cheirogaster, extraction, fossil, rigid bed, tortoiseshell, Ethyl Silicate, PVA,
Paraloid B-72, Expanded Polyurethane, protective gauze layer.

Introducción Regional de la Comunidad de Madrid, lla, que corresponden a las provincias de


Alcalá de Henares. Posteriormente los res- Guadalajara y Cuenca.

E
l patrimonio paleontológico constitu- tos óseos fueron tratados por los restau- La mayoría de los yacimientos de la
ye una parte importante de nuestra radores de “Taller de Restauración del Comunidad de Madrid se encuentran en
herencia cultural. Con aquellos seres Patrimonio, SL. "para su exposición en la el área que ocupa Madrid capital, aunque
vivos de otro tiempo compartimos el muestra. “Conservar y Restaurar. Cuatro hay algunos importantes en otros munici-
mismo espacio y quizás el mismo destino. años de actuaciones en el Patrimonio pios. A través de su estudio, se sabe que la
Pocas son las oportunidades que los res- Histórico de la Comunidad de Madrid” fauna de comienzos del Mioceno Medio en
tauradores y conservadores tenemos de marzo 2003. el centro peninsular estaba compuesta
seguir un proceso de puesta de valor de un La Escuela Superior de Conservación y principalmente por ardillas, lirones, cone-
conjunto paleontológico desde la extracción Restauración intervino durante una cam- jos, cánidos, équidos, osos, félidos, mas-
al museo. Habitualmente transcurre bastante paña realizada en julio de 20022. todontes, rinocerontes, tortugas, cérvidos,
tiempo entre las diferentes intervenciones; antílopes y jabalíes. También estaban pre-
este aspecto ha repercutido en el deterioro Entorno de las tortugas gigantes sentes animales hoy extintos, como el
post-excavación de estos restos. Triceromeryx pachecoi.
en la Península Ibérica
El presente trabajo aborda un trata-
miento completo de extracción de tortu- Los yacimientos de la cuenca del Tajo La configuración geológica de la cuenca del Tajo
gas gigantes fósiles, extraídas en el muni- Los yacimientos más antiguos de la Cuenca Durante la era paleozoica, la cuenca del
cipio de Barajas, y su tratamiento en el del Tajo, donde está incluido Madrid, se Tajo fue rellenándose con los depósitos
laboratorio del Museo Arqueológico ubican en las áreas más marginales de aque- sedimentarios que eran arrastrados por los

Recibido: 06/06/2003 Aceptado: 09/06/2003

1 Elena Gómez Romero, Helena García Martínez, Jorge Juan Pérez-Guerra Salgado. Taller de Restauración del Patrimonio, S.L
2 Dirección: Ángel Gea. Alumnos: Carlos Cabrera Tejedor, M.ª del Pilar Fernández Colón, Cristina Guerrero López, Almudena Hidalgo González, Elena
Lacasa Martínez, Carmen Repullo Roldán, Rosa Ruiz Martínez, Estefanía Willke Lobato. El restaurador del MAR Javier Casado, supervisó la intervención.

12 • 17
INTERVENCIÓN Ángel Gea, Estefanía Willke, Almudena Hidalgo, Elena Gómez, Helena García y Jorge Juan Pérez-Guerra

Aspecto de una de las tortugas antes de la extracción. Momento del levantamiento de uno de los caparazones protegido con una
cama rígida de poliuretano expandido.

cursos fluviales procedentes del Sistema Entre los hallazgos más recientes desta- Las tortugas gigantes de la zona de Ba-
Central al norte, y de los Montes de Toledo ca el efectuado durante una excavación en rajas habitaron bajo un clima árido y calu-
al sur. De esta manera, en las márgenes Coca (Segovia), en 1988. Se recuperó ínte- roso, en un terreno seco y abierto, cerca-
norte y éste de la cuenca se fueron depo- gro el fósil de una hembra de tortuga gigan- no a zonas pantanosas y lagos salinos.
sitando sedimentos paleógenos (los corres- te de la especie bolivari. El peto estaba com-
pondientes al primer período neozoico) pleto, y antes de proceder a su separación Excavación y extracción
desde el comienzo del Mioceno Inferior se obtuvo una copia de poliéster, que hoy La extracción fue realizada por un equipo
(hace 20 m.a.), hasta el comienzo del Mio- se exhibe, junto al espaldar, en la Sala de las de arqueólogos y restauradores. Tras su
ceno Superior (hace 10 m.a.) Tortugas de la Universidad de Salamanca. Al localización, los restos óseos fueron deli-
separar el peto y limpiar el interior, se extra- mitaron y se realizó un aislamiento de cada
Historia de la investigación jo la cintura pélvica completa. uno de los ejemplares de tortuga. Estos
Los primeros fósiles de reptiles terciarios En el Barranco del Cigarrón, al sur de bloques aislados pero en contacto con la
hallados dentro de la Comunidad de El Palmar (Murcia), fueron encontrados tierra por la base, fueron engasados con
Madrid fueron las tortugas gigantes des- dos ejemplares completos y fragmentos de resina acrílica y posteriormente se fabricó
cubiertas en 1872 en la Casa de Campo, un tercero. El espécimen más interesante una cama rígida a cada uno de ellos, con
por un grupo de naturalistas de la Sociedad era un macho perteneciente al orden poliuretano expandido. Con grandes lámi-
Española de Historia Natural, dirigidos por Chelonic, familia testudinidae, género nas de metal se separó el conjunto de la
D. Ignacio Bolívar. Cheirogaster, especie bolivari, que tenía base, y finalmente, con la ayuda de una
En 1921, Eduardo Hernández–Pacheco, una longitud de 115 cm, una anchura de grúa se elevaron los bloque para su poste-
por entonces jefe de la Sección de Geología 87 cm y una altura de 45 cm. rior transporte a los fondos del Museo
del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Arqueológico Regional.
bautizó esta nueva especie de tortugas Aspectos taxonómicos de las tortugas gigantes
madrileñas como Testudo bolivari, en El género de tortuga terrestre gigante Descripción de los fósiles:
honor de D. Ignacio Bolívar. Cheirogaster bolivari abundaba en la
su estado de conservación
En la actualidad, los investigadores con- Península Ibérica durante el Mioceno Medio,
sideran que todas las tortugas terrestres hace unos 15 millones de años. Estos rep- Al comienzo de nuestra intervención, lo
gigantes del Mioceno peninsular corres- tiles medían entre 1,5 y 2 m de longitud, por primero que encontramos al entrar fue un
ponden a una sola especie, que debe deno- 1m de anchura. Su dieta era herbívora, y gran bloque de arena de aproximadamen-
minarse bolivari, y que está incluida den- eran capaces de soportar condiciones tan te 1,5 cm3, con forma ovoide, seguido de
tro del género Cheirogaster. adversas como las fuertes sequías. un segundo, que aun conservaba su emba-

Corte transversal del bloque de tierra y arenas Otro de los restos de tortugas, que ha perdido el capa- Tortuga número3. El caparazón está completo;
que contienen el caparazón fósil. razón y conserva solo la base. Corte transversal. aparece invertido.

18 • 12
Restauración de restos paleontológicos: tortugas gigantes INTERVENCIÓN

Vista de los diferentes caparazones antes de la eliminación de tierras. Tortuga nº1 una vez retirado el embalaje.

Detalle del conjunto óseo y su estado de conservación. Caparazón con gran laguna en el centro. El resto paleontológico esta rode-
ado de una potente matriz de arenas consolidadas.

laje protector de espuma de poliuretano y peso de los sedimentos durante milenios gidos in situ con un engasado, con la inten-
cartón, y un tercero, tan voluminoso como de soterramiento. ción de evitar que los trocitos de hueso se
los otros dos, junto al cual, sobre sendos Las tierras de la parte más externa del desprendieran durante la extracción o el
tableros de aglomerado, yacían los tres frag- bloque tenían una cohesión débil; los terro- traslado.
mentos que constituían la Tortuga n. º 4. nes se desmenuzaban con facilidad, en con-
Un examen más detenido nos permi- traste con el núcleo terroso, mucho más
tió ver que los bloques estaban formados compacto. La intervención
por granos de cuarzo de diferentes granu- Observamos que la superficie ósea pre-
lometrías, y que abundaban los más grue- sentaba dos tonalidades diferentes: una, Una vez finalizamos el análisis preliminar
sos. Las tierras se encontraban muy com- ligeramente más oscura, donde el fósil aun del estado de conservación, retiramos las
pactadas; debido probablemente a las altas conservaba lo que podrían ser restos de carcasas de espuma de poliuretano y car-
presiones a que estuvieron sometidas esas carey, y la otra, blanquecina, donde esa tón, y engasamos el perímetro de los blo-
arenas a lo largo de miles de años, y a su capa no está presente .La tierra estaba ques con al menos dos capas de gasa de
parcial carbonatación. adherida con mucha más fuerza en la algodón de trama estrecha, y P.V.A., con
Los fósiles estaban insertos en esos blo- superficie blancuzca, que por otra parte el fin de evitar que las grandes fracciones
ques de arena, que les han servido de era la más extensa. de los bordes se terminaran de separar ,
recubrimiento protector (Dibujos:1,2,3) Ninguno de los cuatro bloques, con lo cual finalmente fue imposible de evi-
Los huesos que permanecían a la vista tení- sendas tortugas protegidas en su interior, tar, ya que hubo que retirar la gasa para
an un aspecto blanquecino, un tacto cero- resistió la pérdida brusca de la humedad poder buscar los límites perimetrales de
so, alta porosidad, y una dureza muy baja, que se produjo tras la extracción, y se frag- las tortugas. Cuando el contorno estuvo
similar a la del talco. La superficie ósea pre- mentaron, agrietaron y fisuraron. También delimitado y las tierras sobrantes elimi-
sentaba una descohesión importante; esta- eran visibles las huellas que dejaron en ellos nadas, las fracciones fueron de nuevo
ba fragmentada en terrones de tamaños los picos y palas empleados en el yaci- colocadas en su lugar, y engasadas al blo-
diversos que formaban una estructura reti- miento durante la retirada. que principal.
cular, cuya causa más probable debió de La mayor parte de los huesos que ya Para reducir el peso y el tamaño de los
ser de nuevo la presión provocada por el estaban al descubierto habían sido prote- bloques, sacar a la luz los límites perime-

12 • 19
INTERVENCIÓN Ángel Gea, Estefanía Willke, Almudena Hidalgo, Elena Gómez, Helena García y Jorge Juan Pérez-Guerra

Eliminación mecánica de tierras. Proceso de limpieza y eliminación de tierras.

Engasado completo de las piezas antes de realizar una cama rígida. Vertido de poliuretano y cama rígida.

trales del fósil y descubrir el hueso en las desprender del sustrato los pequeños tro- Cama rígida
zonas donde aún estaba oculto, elimina- citos era suficiente una ligera presión.
mos gran parte de la tierra que rodeaba a Además, la blandura y la porosidad del A pesar del volumen y peso de los capara-
cada tortuga. Las herramientas más útiles hueso dotaban al fósil de una fragilidad zones, la fragilidad de cada uno de estos
para este fin resultaron ser los taladros y considerable. Por todo ello, creímos nece- era evidente, por ello decidimos realizar
mini taladros, en los lugares donde el gro- sario hacer una consolidación. una cama rígida conformada realizada con
sor de la capa de tierra que protegía los Cuando la superficie fósil estuvo al des- espuma de poliuretano. La elección de este
fósiles era considerable, y en las zonas de cubierto en su mayor parte, comenzamos plástico obedece a su facilidad de uso y
menor espesor, con una solución de agua a consolidar. adaptación a las formas mas irregulares.
y alcohol al 50% atomizamos la superficie, Después de varias pruebas, elegimos Somos conscientes del mal comporta-
para reducir la cohesión de las tierras y el silicato de etilo, dosificado por medio miento del material con el paso del tiem-
poder arrastrarlas con los bisturíes y escal- de goteros, para consolidar en profundi- po, y de su incidencia en materiales orgá-
pelos con menos esfuerzo, y sin generar dad el hueso y las tierras que lo protegen; nicos. La temporalidad de las camas rígidas
demasiado barro. la idea era que el consolidante penetrara viene determinada por la progresiva muse-
El bloque de tierra que rodeaba a la en el bloque hasta unos cinco centímetros alización de estos restos, a los cuales se les
Tortuga n. º 3 era tan voluminoso que por debajo de la superficie. irá dotando de soportes estables.
resultaba muy poco manejable, por lo que Para consolidar la superficie ósea uti- Antes de nada, protegimos tanto la
después de eliminar suficiente tierra de la lizamos Paraloid B–72 diluido al 5% en superficie ósea como la tierra que la suje-
parte superior, volteamos cuidadosamen- disolvente nitrocelulósico, y lo aplicamos ta con un engasado que fue adherido con
te el bloque para poder retirar arena tam- haciéndolo gotear sobre el fósil con las Paraloid B – 72 disuelto al 5% en acetona .
bién de la zona inferior. jeringuillas, hasta saturarlo. Conseguimos Como la Tortuga n. º 2 estaba dividida
que la dureza de los huesos aumentara, en tres fragmentos, fue necesario acordo-
y que la porosidad y la fragilidad dismi- nar el perímetro para que, al tensar la cuer-
La consolidación nuyeran, sin alterar su aspecto ni su da, y con la ayuda de un gato hidráulico,
color, aunque sí se intensificó el tono de las tres secciones quedaran unidas.
Como ya hemos mencionado, la superfi- las tierras. Colocamos un engasado para asegurarnos
cie del fósil estaba muy disgregada, y para que los fragmentos permanecerían juntos.

20 • 12
Restauración de restos paleontológicos: tortugas gigantes INTERVENCIÓN

Cama rígida que contenía el caparazón de tortuga. Aspecto final del caparazón de la tortuga nº3.

Reintegración fósil Nº2. Acabado de la superficie imitando la tierra del yacimiento del fósil Nº2.

Después, para evitar que la espuma del museo decidiera trasladarla en breve al veles de huesos fósiles que favorecen los acci-
entrara en contacto con el hueso, cubri- laboratorio para tratarla, con vistas a expo- dentes y dificultan su embalaje y traslado.
mos el engasado con film de polietileno, y nerla en una de sus salas. Este ejemplar se encontraba parcial-
como la catalización de los componentes mente restaurado. El interior de la tortuga
de la espuma de poliuretano es una reac- lo conforma un conjunto de huesos fósi-
ción exotérmica, para proteger al fósil del La exposición les embutidos en tres bloques de tierra des-
calor que se iba a generar, colocamos sobre plazados. Estos fósiles ya han sido inter-
el polietileno dos capas de papel de alu- Con motivo de la necesidad de exponer venidos como se explica en este mismo
minio. dos de los ejemplares de tortugas gigantes artículo y protegidos por un espumado de
Luego fabricamos las estructuras de car- fósiles, y dada la finalización de la campa- poliuretano.
tón que habrían de servir de molde para la ña de prácticas de los alumnos de segun- El primer paso que se afrontó fue vol-
espuma. do curso de Arqueología de la Escuela tear el bloque, operación nada sencilla
Cuando el contorno de cartón estuvo Superior de Conservación y Restauración dado el considerable peso del mismo y la
preparado, vertimos el poliuretano para de Bienes Culturales de Madrid antes de la necesidad de llevarla a cabo de forma muy
que espumara. conclusión de los trabajos de limpieza y controlada con el fin de no dañar el fósil.
Para las Tortugas n.º 1 y n. º 2, ideamos consolidación de ambos ejemplares, el El volteo se efectuó con la ayuda de una
una especie de arnés para que el traslado Museo Arqueológico Regional de la Comu- grúa y la intervención de varios operarios.
de cada caja resultara más sencillo. nidad de Madrid contrató a la empresa de La eliminación de la tierra se realizó por
Finalmente, cubrimos con espuma tam- restauración Taller de Restauración del medios mecánicos hasta un nivel de reser-
bién la parte superior de los bloques, y Patrimonio S.L. va para no dañar los restos que se descu-
colocamos sendas tapas de cartón sobre Se decidió que la tortuga Nº2, de la que brieron con el método de atomizar agua y
cada uno; así obtuvimos unas superficies sólo se conserva la parte inferior, era la más alcohol que tan buen resultado había dado
planas sobre las que se podría apoyar la idónea para exponer fuera del Museo Ar- a los alumnos de la Escuela. Para esta ope-
pieza si se le quisiera dar la vuelta. queológico Regional, ya que su peso tenía ración resultó de gran ayuda un calco de
En el caso de la Tortuga n. º 3, la car- que ser inferior y su orografía presumible- la situación de los fósiles en, ahora, nues-
casa que fabricamos era sólo perimetral, ya mente casi plana, aunque aún desconocía- tro reverso, que se documentó en el mo-
que cabía la posibilidad de que la dirección mos la existencia del peto, evitando desni- mento de su descubrimiento.

12 • 21
INTERVENCIÓN Ángel Gea, Estefanía Willke, Almudena Hidalgo, Elena Gómez, Helena García y Jorge Juan Pérez-Guerra

Detalle de una de las patas del fósil Nº2. Tortuga Nº2 terminada.

El resultado fue la conservación de un Respecto de la tortuga Nº 3 se termi- Por último, toda la superficie fue adhe-
magnífico peto que había servido de pro- nó para la exposición permanente del rida a una plancha de Aerolam de tres cen-
tección a todos los huesos internos, en el Museo Arqueológico Regional de la tímetros de espesor. A diferencia del fósil
que se incluía una pata delantera y otra tra- Comunidad de Madrid sito en la ciudad anterior y debido a su peso, se fabricaron
sera completas, así como restos de otra sin de Alcalá de Henares. Los alumnos de la del mismo material unos listones a modo
conexión. Escuela ya habían realizado toda la labor de patas que permiten que pueda ser
Se liberó al fósil de todos los restos de de descubrimiento del fósil y se encon- manejado con un traspalé.
tierra que impedían bascular los diferen- traba sobre un soporte ya aligerado de
tes fragmentos para su reconstrucción y espuma rígida de poliuretano y con el
reintegración. Se consolidó el hueso fósil caparazón descubierto sólo protegido con Bibliografía
con Paraloid-B72 diluido al 5% en disol- una gasa adherida con Paraloid al 5% en
vente nitrocelulósico, se reintegraron las acetona. Casado, Santos; “ Tras las tortugas gigan-
lagunas de mayor tamaño con Araldit La gasa se eliminó con ayuda de disol- tes del Terciario madrileño con José
Madera a bajo nivel y, en las de menor ventes y se procedió a una limpieza de res- Royo” Revista: Quercus, n. º 199., p. 30
tamaño se aplicó una terminación de estu- tos de tierra para dar nitidez a los restos – 36. (Septiembre 2002)
co acrílico para igualar. La aproximación de las articulaciones, del cuello y de las Chris Collins. The care and Conservatión
del color se realizó con pinturas acrílicas. patas in situ. Para la limpieza del caparazón of Paleontological Material. Butter-
Como soporte se conservó la misma se usaron medios mecánicos, cepillos sua- worth-Heinemann. 1995.
base de espuma rígida de poliuretano para ves y bisturíes, disgregando y reblande- Jiménez fuentes, Emiliano; “ Tortugas gigan-
no manipular innecesariamente los restos diendo la superficie terrosa con ayuda de tes fósiles de la provincia de Segovia
y se imitó la superficie terrosa aplicando are- agua y alcohol. (Castilla y León, España) Nueva locali-
na esterilizada aglutinada con PVA rebajado. La consolidación superficial del fósil dad: Chane” Revista: Studia Geologica
Por último toda la superficie fue adhe- que se efectuó en la intervención anterior Salmanticensia, n. º 36., p. 109 – 115.
rida a una plancha de Aerolam de tres cen- nos pareció adecuada y sólo los bordes de (2000)
tímetros de espesor con unas pequeñas lagunas presentaban disgregaciones debi- Mancheno Jiménez, M. A.; Rodríguez
patas realizadas con el mismo material. do a la limpieza de tierras, los cuales se Estrella, T.; Pérez Varela, F.; Pérez Varela,
La pieza se presentó en la exposición recogieron con el estuco acrílico que se J. A.; Jiménez Fuentes, E.; Serrano
“Conservar y Restaurar. Cuatro años de actua- uso en la reintegración. La aproximación Lozano, F.; Romero Sánchez, G.; “ Las
ciones en el Patrimonio Histórico de la del color se realizó con pinturas acrílicas. tortugas gigantes del Puerto de la Cadena
Comunidad de Madrid”, inaugurada en mar- Como en el caso anterior, la superficie (Murcia, España)” Revista: Studia
zo de 2003 en la Real Academia de Bellas terrosa se imitó con ayuda de arena lava- Geológica Salmanticensia, n. º 37., p.
Artes de San Fernando, documentado en las da y PVA rebajado; también se ocultaron 11 – 23 (2001)
páginas de la 39 a la 45 del catálogo con el restos originales de tierra que era necesa- Morales, Jorge (coord.); Madrid antes del
mismo nombre editado por la Consejería de rio conservar para dejar los huesos de hombre. Museo Nacional de Ciencias
las Artes de la Comunidad de Madrid. menor tamaño en su lugar exacto. Naturales. CSIC. (1993).

22 • 12
Pátina. Diciembre 2003. época II. Nº 12, pp. 23-28. ISSN:1133-2972 REPRODUCCIÓN

CLONAR EL PATRIMONIO HISTÓRICO. CREACIÓN DE


UNA RÉPLICA. APLICACIÓN DE NUEVAS TECNOLOGÍAS
EN CONSERVACIÓN
Silvia Rosende* y Juan Carlos Andrés*

Con motivo de la creación de un complejo arqueológico y museístico en Egipto,


compuesto en parte por la reproducción de las más famosas e importantes tumbas
de faraones como Tutankamon, Horemheb, o Ramses VIII, se realiza, a petición del
Consejo Superior de Antigüedades de Egipto, la réplica tipo facsímile de una parte
de la magnífica tumba del faraón Seti I.
Punta de lanza a nivel mundial, este proyecto demuestra la absoluta simbiosis entre
tecnología y conservación del Patrimonio. Como se narra en este artículo, el inno-
vador proceso y la más alta tecnología aplicada han conseguido, sin tan siquiera
tocar el original, que se reproduzcan a una altísima resolución (la mayor consegui-
da hasta ahora) todos los detalles y características de superficies tan complejas como
los muros decorados en bajorrelieve y policromados del Imperio Nuevo Egipcio.
La primera consecuencia de esta actuación es la ruptura del tabú sobre las repro-
ducciones, creado a partir de los posibles daños que los moldes hechos “in situ”
producen en el original, dándose la paradoja de que una reproducción hecha para
ayudar a la conservación de un modelo finalmente lo dañe.
La complejidad del proyecto obligó al desarrollo de nuevos softwares para procesar
la infinidad de datos que componen el modelo informático, así como a la creación
de un nuevo material al que denominamos “yeso flexible”, y que por las caracterís-
ticas formales del original fue imperativo desarrollar.
Palabras clave: clonar, escáner, láser, software, colorímetro, mecanizado, molde, “yeso
flexible”, réplica.

CLONING HISTORIC HERITAGE. THE CREATION OF A REPLICA.


NEW TECHNOLOGIES APPLIED TO CONSERVATION
In order to mark the creation of an archaeological and museum site in Egypt,
made up in part of reproductions of the most famous and most important
Pharaoh tombs such as those of Tutankhamun, Horemheb and Ramses VIII, the
Egyptian Supreme Council of Antiquities commissioned a facsimile replica of part
of Seit I's magnificent tomb.
This globally pioneering project demonstrates the total symbiosis between techno-
logy and heritage conservation. As described in this article, the innovatory process
and hi-tech applications used have resulted in the high-resolution reproduction
(the best ever to date) of all the details and characteristics of surfaces as complex
as the polychrome and bas-relief-adorned walls of the New Egyptian Empire. This
has been achieved without touching the original.
This first consequence of this measure is that it has broken the taboo surrounding
reproductions. Moulds made "in situ" have generally been believed to involve the
risk of damage to the original, giving rise to a paradoxical situation whereby repro-
Recibido: 06/06/2003 ductions made to assist in the conservation of a model can actually damage it.
Aceptado: 09/06/2003 Due to the complexity of the project it was necessary to develop new software to
process the vast amount of data contained in the computer model. Likewise, the
* Técnicos especialistas formal characteristics of the original demanded the development of a new mate-
en procesos escultóricos. rial that we have called "flexible plaster".
Fotografía: Juan Carlos Andrés. Key words: cloning, scanner, laser, software, colour meter, mechanised, mould, "fle-
xible plaster", replica.
Factum-Arte.

12 • 23
REPRODUCCIÓN Silvia Rosende y Juan Carlos Andrés

Detalle de Introducción servación imperantes en esa época, Montado sobre una estructura
la réplica hay que sumar los actuales de la de raíles de aluminio diseñados para
acabada y Setos Men Mat Re, Seti I, entra por masificación turística que condujo a tal fin, es capaz de desplazarse auto-
expuesta en última vez en su morada de eter- su cierre en 1988 tras una década de máticamente y escanear una sección
el Museo nidad setenta días después de falle- torrenciales lluvias en el valle. de 52cm por 3 m de altura, para una
Arqueologico cer. El osiriaco cuerpo es acogido Noviembre del año 2002 a JC, vez reposicionado, realizar de nue-
Nacional. por una de las obras maestras del 3281 años después, y enmarcada en vo la operación.
arte funerario egipcio. Pasillos y un actuación necesariamente con- El tremendo contraste entre las
cámaras excepcionalmente traba- servacionista, se inaugura en el milenarias paredes y este sistema de
jados con bajorrelieves y pinturas, Museo Arqueológico Nacional la lectura y desplazamiento, es con-
le acompañarán en su descenso a exhibición en facsímil de una parte templado con reverencia por los
la cámara dorada. Estamos en el de dicha tumba. orgullosos descendientes de tan
comienzo del segundo mes de inun- Realizada por la empresa Factum magnos artesanos.
dación, agosto de 1279 a JC. Arte, y bajo el amparo del Consejo La situación espacial de algunos
Superior de Antigüedades de Egipto, elementos arquitectónicos como
Como representación a escala esta replica de 16 m2 de la pared sur pequeños nichos, esquinas, o zonas
del mundo subterráneo o “AM de la cámara del sarcófago, resuelve de difícil acceso que presenta la oro-
DUAT”, la tumba real no es solo un mediante la más avanzada tecnolo- grafía de la tumba, siendo esta la más
lugar seguro y oculto, sino el mun- gía, la antigua problemática de profunda del Valle de los Reyes con
do donde se regenera el espíritu del reproducir exactamente la pintura y una pendiente de muy alto porcen-
faraón. Garantizada históricamente el bajorrelieve sin dañar, ni tan siquie- taje, y constituida por un amplio
la supervivencia de su morador, ra tocar el original; haciendo factible espacio que la excavación egipcia no
resulta paradójico que su magnifica un esperado proyecto del Gobierno llegó a terminar, complica el trabajo
tumba, la más grande del Valle de los Egipcio para devolver a la humani- realizado con el escáner, dándose
Reyes, no esté en condiciones de dad la visión de una de las joyas de situaciones donde la estructura de
asegurarse su futura existencia. su patrimonio. raíles del lector láser no puede ser
Después de sufrir saqueos, aban- acomodada haciendo más compleja
dono, ocupaciones temporales y has- la toma de datos a realizar.
ta la iconoclastia de los primeros cop- EL LASER Y EL FARAÓN Cuando se realiza la lectura total
tos, su agonía comienza cuando de la tumba, el escáner SETI 3D solo
Belzoni la descubre al mundo. Cuando a finales del año 2001 el pudo realizarlo en el 80% de la super-
Siguiendo los criterios científicos equipo de Factum Arte se desplaza ficie, usándose para el resto el siste-
de la época se estudia la tumba (5 a la tumba para la recogida de datos, ma ModelMaker. Este tipo de escá-
años después se descifran los jero- lo hace tras intensas investigaciones ner, aunque de menor resolución
glíficos), incluyendo actuaciones sobre el protocolo de trabajo a des- que el diseñado por Factum Arte y
como el reparto de frisos y otras arrollar. Las técnicas y los colores que dependiente de la pericia del ope-
zonas decoradas entre museos como usaron los trabajadores de Deir-el- rario que lo maneja, está alojado en
el Louvre, y la extracción de moldes Medina serán estudiados exhausti- una estructura de ejes móviles que
de cera que sirvieron para crear en vamente, ya que marcarán las direc- permiten su posicionamiento en
Londres la primera reproducción trices del posterior trabajo. diferentes ángulos, posibilitando la
parcial de la tumba de Seti I. Para la recogida de datos tri- lectura de ese problemático 20 % de
A estos daños producidos por la dimensionales se desarrolló, por superficies anteriormente detalladas.
infancia de disciplinas como la medio de Factum y colaboradores, El escáner SETI 3D se desplaza
arqueología, y los criterios de con- el scanner SETI. tomando medida de 100.000.000

24 • 12
Clonar el patrimonio histórico. Creación de una réplica. Aplicación de nuevas tecnologías en conservación REPRODUCCIÓN

Izquierda.
Sección del
Hall of
Beauties.
Tumba de Seti I.
Reproducción.

Al lado.
Reintegración
del rostro del
Faraón.

Cada baldosa mide 52 x 52 cm.


(coincidiendo con las franjas de lec-
tura del láser), la broca usada para el
fresado mide 0,6 mm de punta y tra-
baja en pasadas paralelas de 0,1 mm.
puntos tridimensionales por metro de ellos, no menos efectivo, median- Esta era la primera vez que se
cuadrado barriendo la superficie te comparación con muestras reali- capturaba y fresaba la superficie de
con su láser, siendo este, el único zadas con témperas. un monumento con un error de
punto de contacto con la superficie Fue imprescindible realizar un 0,1mm.
original. exhaustivo trabajo de campo en el Con esta resolución cada baldo-
Con esta resolución hasta el más estudio de la pintura, factores como sa se mecanizaba en 24 horas.
mínimo detalle como la saturación la compleja superficie sobre la que Este mismo proceso, realizado
de la pintura en la pincelada, o cual- está aplicada la pintura, el estado de de nuevo por Factum Arte, se ha lle-
quier irregularidad en la superficie conservación o los daños produci- vado a cabo para construir una
quedará registrada para su posterior dos en la tumba por intervenciones réplica de la Dama de Elche para
reproducción. anteriores, otorgan a algunas zonas el Museo Arqueológico de Alicante
La toma de datos también se rea- características propias como el bri- con la colaboración del Museo
lizó en el llamado Hall of Beauties, llo u otras que deben ser cataloga- Arqueológico Nacional, presentada
divertículo donde se representa al das y puestas en relación con las el mes de mayo del año 2003.
Faraón con ofrendas ante los Dioses, notas sobre el color.
para así poder crear una primera
reproducción de 1,5 m2 que sirvió MOLDEO Y REPRODUCCIÓN
para la presentación del proyecto en TALLA MECANICA
Londres. Una vez examinada y limpia cada bal-
En esta sección de la tumba se A partir de aquí, la empresa se pone dosa, se realiza un molde de silico-
realizó una reintegración digital de en contacto con nosotros para tra- na para así poder obtener tantas
la cara del monarca, aprovechando bajar conjuntamente en la réplica copias como puedan necesitarse para
que su rostro se repite varias veces egipcia. las pruebas de impresión.
en este camarín. Posteriormente, y La producción de nuestro facsí- Se plantea un molde de cada bal-
siguiendo el proceso que podréis ver mil entra en la fase de materializar dosa con su correspondiente carca-
más adelante, la reintegración se los datos numéricos conseguidos sa rígida.
materializa, aportando un nuevo mediante el escaneado. La empresa La silicona se aplicó con agente
valor a esta actuación, el aprovecha- inglesa Delcam UK, especialistas en tixotrópico en un total de tres capas.
miento de los datos digitales para la la creación de prototipos por medio La primera de ellas se aplicó más
restauración y conservación del del fresado mecánico, fue la encar- diluida que las posteriores, consi-
patrimonio. gada de llevarlo a cabo. guiendo de esta manera un perfec-
Para la captura del color, tan pre- Se construyeron unas baldosas to registro de la superficie. Obvia-
sente en la tumba y, en continua de poliuretano mezclado con cha- mente, se esperó a la polimerización
comunión con el bajorrelieve, se usó mota cerámica, inyectado a alta pre- de la capa para aplicar la siguiente.
una cámara Hasselblad equipada con sión. Este material permite el traba- El molde y su correspondiente car-
soporte digital Phase One H20. jo abrasivo de la fresa sin quemarlo casa se realizaron de una sola pieza,
Además se hicieron necesarios otros como ocurriría con cualquier otro pues las características formales del
sistemas de medición del color, uno plástico. bajorrelieve no presentan enganches,

12 • 25
REPRODUCCIÓN Silvia Rosende y Juan Carlos Andrés

más de 200 combinaciones con dife-


rentes materiales.
En el mercado existen numero-
sos productos preparados y comer-
cializados para crear superficies
imprimibles de apariencia similar al
aparejo aquí desarrollado, pero nin-
guna fue útil porque estos aparejos
al ser aplicados sobre una superficie
no absorbente, (la silicona), tienen
una fuerte retracción provocando el
cuarteado total de la superficie según
esta va secando.
Se crearon tablas de retracción
para medir el coeficiente de merma
del material.
Son tiras milimetradas del mis-
mo producto que una vez secas son
medidas, y al compararlas con su
medida original nos dan la magnitud
de la retracción.
Todas estas pruebas nos hicie-
ron elegir un aparejo compuesto de
cargas naturales y pigmentos, aglu-
tinadas con una resina vinílica. La len-
ta evaporación y las características
mecánicas de cada elemento usado
en este mortero favorecen la estabi-
lidad y cohesión de la mezcla. Para
asegurar la perfecta superficie y el
Molde de permitiendo una fácil separación de debido al bajorrelieve y a la super- grosor medio adecuado (0’5mm) se
silicona todos los elementos. ficie irregular de la pared). aplicó una segunda capa, Su com-
del retrato Las carcasas se hicieron de esca- La apariencia a simple vista tie- posición es similar a la anterior pero
de Seti I. yola reforzada con tela de arpillera ne que ser parecida al muro real con una proporción de carga un 50%
para, con un grosor fino, conseguir antes de la policromía; necesitába- menor.
poco peso y manejabilidad. mos una absorción similar a la del Una vez terminado este proceso
El material para hacer las muro original, que fuera compatible hemos creado un sustrato que se
copias debía ser un elemento fle- con los pigmentos elegidos para la asemeja al muro original y está pre-
xible por la dificultad de impri- impresora y la exigencia primordial parado para recibir la impresión. Las
mir en una superficie con volú- de su elasticidad se debía para una siguientes capas determinarán el gra-
men (la distancia máxima de vez impreso, poder adaptarlo a su do de flexibilidad y la resistencia a la
separación entre los cabezales de la posición original sin agrietarse. deformación.
impresora y la superficie a imprimir Así se crea un material flexible La solución para dar estas capas
debe ser menor a 2 cm, cota supe- inspirado en los aparejos usados para estratificadas la encontramos des-
rada con creces en algunas zonas, pintura y restauración. Se realizaron pués de realizar bastantes pruebas,
en un producto formulado a base de
una emulsión polimérica de estire-
nos- ésteres acrílicos con excelentes
características de elasticidad.
A esta emulsión, denominada
como “caucho–acrílico” por la em-
presa suministradora, Plastiform,
S.A., nosotros le añadimos cargas
naturales inorgánicas para modificar
sus propiedades tanto físicas como
mecánicas; también modificamos su
viscosidad y opacidad con la finalidad
de disminuir la transmisión luminosa.
Para conseguir más resistencia
Colocación de mecánica utilizamos refuerzos fila-
una baldosa ya mentosos de fibra de vidrio Mat 300.
impresa sobre Así, con estos resultados, conse-
el muro. guimos el material perfecto para

26 • 12
Clonar el patrimonio histórico. Creación de una réplica. Aplicación de nuevas tecnologías en conservación REPRODUCCIÓN

resolver las incógnitas que se pre- La realización de estos trabajos archivo informático que debía coin- Cortando
sentaban en los inicios del proceso en nuestro taller y en las instalacio- cidir perfectamente con la baldosa las uniones
de reproducción sobre los moldes. nes de Factum favoreció la investi- imprimir. para fijar
De esta forma se presenta en gación de nuevos materiales y técni- La impresión se realiza con una definitivamente
este proyecto el material que se cas, a la vez que se perfeccionaban impresora Mammoth y se tardó una las piezas.
denominó “yeso flexible”. los sistemas de impresión. hora y media en el registro prelimi-
La existencia de dos tipos dife- El plan de trabajo requirió solu- nar e impresión de cada reproduc-
rentes de volúmenes a reproducir, el ciones tanto de materiales para rea- ción, midiendo estas 52x 52 cm
dado por el bajorrelieve, y el propio lizar la réplica, como de construcción Una vez acabadas las baldosas,
de la pared; nos obliga a realizar (una y montaje de la misma. aparecen, fuera de la confusión cre-
vez vaciada cada baldosa y sin sacar ada por la densidad de la decoración,
esta del molde) un molde interior grafitos en griego, francés y árabe,
(uno para cada baldosa), que cons- RESUCITANDO VIEJAS PALABRAS unos anteojos que alguien pintó
tituye el muro sobre el que con pos- sobre uno de los babuinos, y hasta la
terioridad se fijarán las baldosas El paso siguiente es imprimir las bal- huella dactilar de uno de los posibles
impresas, una vez plasmado en ellas dosas previa aplicación de una capa artesanos que se apoyó cuando la
el volumen original del bajorrelieve de cola base pulverizada sobre el pintura de fondo estaba aún fresca.
y el movimiento irregular del muro. relieve reproducido para homoge-
Los moldes interiores se realiza- neizar la absorción del soporte y que Impresión de
ron con una fina capa de escayola a este sea completamente apto para una de las
la que se adhirió un módulo, de igual recibir el color. paredes de un
tamaño y grosor para cada baldosa, La conjunción del “yeso flexible” nicho que forma
de poliestireno expandido de alta con esta aplicación nos da la solu- parte del
densidad. ción para poder imprimir sobre el conjunto
El muro lo forman cuarenta de soporte correctamente. reproducido.
estos módulos unidos y repasados Se realizaron estudios previos Se representa la
entre si, por ello esos moldes inte- para controlar un proceso que se ceremonia de la
riores debían ser manejables y tener convierte en encaje de bolillos cuan- apertura de
poco peso. Gracias a que el yeso fle- do se tiene que hacer coincidir la boca a la
xible fue ideado para ser trabajado información del color con la del volu- momia de Seti I
con un grosor mínimo, en la super- men, y hasta la más mínima fisura tie- realizada por
ficie de este primer muro de moldes ne su correspondencia de falta de un oficiante,
interiores se registra la huella del color con un inconveniente añadi- posiblemente su
bajorrelieve necesaria para la perfecta do: todos los procesos anteriores hijo Ramses II,
ubicación de estos a la hora de aco- han provocado distorsiones milimé- enmascarado
plar las baldosas de yeso flexible ya tricas que deben ser compensadas. como el dios
impresas. Por esta razón se trabajó sobre un Anubis.

12 • 27
REPRODUCCIÓN Silvia Rosende y Juan Carlos Andrés

antiguo logotipo de la necrópolis


Tebana, era impreso en las juntas de
sus puertas para ser selladas.
El éxito del trabajo requería de
soluciones conjuntas, por tanto, el
trabajo en equipo dio los resultados
esperados y buscados.

A los obreros de la muerte.

Bibliografía
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Revista de Arqueología. (6).
M.C.Ediciones S.A. Madrid. 18-25.
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Lowe, A., (2003): “The Tomb of Seti
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acabada y que creó estas paredes, hemos vuel- (1998): La conservación y la res-
expuesta en el to a dar vida a esas ancianas pala- tauración en el s. XX. Madrid.
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Nacional. Además de crear una réplica de esta Capilla Sixtina del Cuaternario”.
exactitud innovando tecnológica- Arqueo (2). ed.RBA Revistas S.A.
MONTAJE mente actuaciones anteriores, nos Barcelona. 28-29.
encontramos ante un mundo de Múzquiz & Saura., (2000): “Nueva
Los módulos de poliestireno se fija- oportunidades para el campo de res- luz sobre Altamira”. Nacional
ron a una estructura de madera cre- tauración y conservación. El archivo Geografic. Edición Especial Otoño.
ada a partir de medidas tomadas en creado para construir esta muestra, RBA, Publicaciones, S.A. Barcelona.
la misma tumba, y sobre ellas se pre- tiene guardados todos los datos físi- 156-197.
sentaron las baldosas de 52 x 52 cm. cos de esta porción de la tumba para,
con la finalidad de cortar las unio- poder compararlo con lecturas futu-
nes entre ellas. Esto fue posible por- ras y comprobar su estado de con- Internet:
que las baldosas tienen zonas comu- servación o bien la salvaguarda para
nes, esto es se solapan unas con el mundo en caso de colapso de la Holland, C., (2002): “Eye-popping
otras permitiendo integrar las jun- construcción, posible pues todo tie- Immortality starts U.S. tour”. New
tas en grietas, siluetas o accidentes ne su ciclo vital. York Time
del muro. La viabilidad de escanear los frag- http://www.charlotte.com/mld/char-
El conjunto a reproducir consta mentos repartidos por los museos lotte/entertainment/visual_arts/370
además, como puede observarse en del mundo y la reintegración digital 5220.htm
las fotografías, de una base de ladri- de elementos existentes en zonas Muy Interesante-Observatorio (2003):
llo con marcas claras de haber sido donde esto sea posible,( como la ya “Monumentos en Facsímil”.
objeto de restauración, y un nicho. nombrada reintegración de la cabe- http://muyinteresante.es/canales/muy
La única zona de la réplica que no za del faraón, que se muestra en las _act/anterior/febrero03/obser-
fue escaneada ni reproducida mecá- fotografías 1 y 2), brindan la posibi- va.htm
nicamente es la base de ladrillo, que lidad de reconstruir la tumba,( tan- Press Release., (2002): “The Quest for
fue reproducida a partir de plantillas to digital como materialmente) como Immortality: Treasures of Ancient
y medidas tomadas “in situ”. era ese momento de plenitud. Ese Egypt”.
Por último, una vez repasadas y tiempo, en el que los artistas egip- http:// www.mos.org/whats/ happe-
pintadas las uniones, se aplicó una cios salían por última vez de la tum- ning/press_releases/20020619-
pátina general pues los signos del ba y el cartucho con los 9 chacales, qeh.html

28 • 12
Pátina. Diciembre 2003. época II. Nº 12, pp. 29-39. ISSN:1133-2972 TÉCNICAS

TÓPICOS COMUNES EN LA ELABORACIÓN Y USO


DE LOS MORTEROS DE RESTAURACIÓN DE FÁBRICAS
Alberto Sepulcre Aguilar*

En este artículo se repasa en su conjunto el panorama de los morteros y lechadas en la


restauración de fábricas. Partiendo de una serie de tópicos y errores muy extendidos, se
intenta situar la relación entre la cal aérea, la cal hidráulica, el cemento Portland y las
puzolanas, en su uso tanto histórico como actual, en la ejecución de obras. Para ello se
analiza su composición, mecanismo de fraguado, propiedades, alteraciones, durabilidad
e interferencia con el soporte histórico y se propone el uso de determinados morteros.
Palabras clave: cal aérea, cal hidráulica, cemento Portland, puzolana, fábrica, mor-
tero, lechada, inyección y rejuntado.

TYPICAL COMMONPLACES IN THE PREPARATION AND USE OF MORTARS


IN MASONRY RESTORATION
This article provides an overview on the use of mortar and grout in the resto-
ration of masonry. Beginning with an analysis of some of the commonplaces
and typical errors, it aims to contextualise the relationship between non-hydrau-
lic and hydraulic limes, Portland cement and pozzolans in their historical and
contemporary use in the execution of works. It does this by analysing the com-
position, setting mechanism, properties, deterioration, durability and interfe-
rence of these materials on the historic medium. Finally, it makes recommen-
dations about specific mortars.
Key words: lime (non-hydraulic), hydraulic lime, Portland cement, pozzolan,
masonry, mortar, grout, injection and repointing.

C
ada vez es más frecuente encon- te sobre los morteros de juntas, que
trar en congresos, ferias, revis- junto con los morteros de revesti-
tas, cursos de restauración, e miento forman el grupo principal de
incluso en proyectos de inter- argamasas clasificadas tipológica-
vención, comentarios, ponencias y mente según su campo de aplica-
artículos sobre morteros tradiciona- ción. El interés de este tipo de mor-
les, o prescripciones sobre la con- teros aunque es principalmente
servación y restauración de éstos. constructivo, afecta también muy
Entre todos ellos a menudo se en- directamente al restaurador en casos
cuentran imprecisiones, cuando no de rejuntado de fábricas, de relleno
importantes errores, que podríamos de oquedades en revestimientos, o
calificar de mitos o leyendas, fruto bien simplemente porque el muro
del desconocimiento de los meca- es el soporte natural de la pintura
nismos de comportamiento de estos mural, esgrafiados, estucos, etc. y su
materiales y del manejo de tópicos y empleo es una fase previa a cualquier
recetas mal comprendidas que se van otra intervención al tiempo que la
extendiendo peligrosamente. Parece condiciona.
oportuno, por tanto, hacer una revi- Históricamente los morteros de
Recibido: 10/01/2003 sión del uso en restauración de mor- fábrica, hasta finales del siglo XIX,
Aceptado: 03/02/2003 teros, desde una visión de conjunto son de matriz calcárea, es decir su
de estos materiales. conglomerante principal si no úni-
* Arquitecto. Como este terreno es muy am- co, es la cal1. Esto no quita para que
Profesor de la E.S.C.R.B.C. Madrid. plio, nos centraremos principalmen- en ocasiones aparezcan morteros

12 • 29
TÉCNICAS Alberto Sepulcre

mixtos con yesos en exteriores, inclu- por científicos franceses e ingleses5, tuosidad, salpicado, control de capas,
so en el caso de revestimientos, pero que culminarán con la invención y protección climatológica, aireación
siempre supeditados a la presencia desarrollo del cemento Portland, así suficiente, etc., pasando por su ela-
suficiente de cal o a tratamientos llamado por su aspecto similar a esta boración: dosificación y humectación
insolubilizantes o reductores de la caliza inglesa. precisas, empleo de adiciones, difi-
higroscopicidad del yeso2. Aparentemente, este producto cultad de amasado, etc.; todo ello
Analicemos, por tanto, el estado va a presentar tantas ventajas sobre demanda un enorme oficio del que
de la cuestión, empezando por la his- la cal aérea que va a ir desplazándo- hoy se carece en gran medida y ade-
toria de estos productos, y veamos la paulatinamente a lo largo del siglo más exige un mayor consumo de
qué consideraciones podemos XX, hasta su práctica desaparición. tiempo, cuidados, atención y esfuer-
extraer de ello. Entre estas ventajas podríamos citar: zo, con una menor garantía de resul-
la capacidad de fraguado en condi- tados aceptables. Resulta fácil com-
ciones muy adversas, su facilidad de prender entonces por qué se prefirió
Evolución histórica amasado y aplicación, su rapidez de inicialmente el cemento a la cal.
fraguado, el desarrollo de altas resis- Con el paso del tiempo, ya en el
La cal va a ser el principal y casi úni- tencias iniciales y aún mayores a lar- siglo XX, se descubrió que el pano-
co conglomerante a lo largo de casi go plazo, su adherencia a casi todo rama no era tan bueno como se pen-
diez siglos3, y aunque va a convivir tipo de materiales, su facilidad de saba en un principio, ya que se fue
con el yeso durante todo este tiem- conservación y más modernamente desarrollando toda una patología de
po, propiedades como su baja solu- su adaptación a cada necesidad dife- uso del cemento en morteros y hor-
bilidad en forma de carbonato y su rente por su gran variedad de for- migones: ataque por sulfatos, reac-
resistencia mecánica, van a hacer que mulaciones. ción árido-álcali, formación de etrin-
no tenga sustituto en su uso como En resumen podríamos decir que gita retrasada, formación de
mortero de unión, de reparto, de el cemento Portland incluso siendo eflorescencias salinas, aluminosis,
colocación o de relleno en la cons- usado con tanto desconocimiento etc., que unido a problemas deriva-
trucción de fábricas pétreas o cerá- del producto y tan mal dosificado, dos de la puesta en obra como fisu-
micas, incluso en los revestimientos amasado, aplicado y curado como se ración, afogarado, retracción, etc.,
exteriores de todo tipo de muros usa hoy en día en cualquier obra de hacía que su durabilidad a edades lar-
incluidos los de barro4. albañilería menor6, fragua siempre y gas no estuviera garantizada.
El panorama va a cambiar radi- cumple en cierto grado, más o Después de más de medio siglo de
calmente en el siglo XIX con la apa- menos alejado de sus posibilidades, estudio sobre unas y otras alteracio-
rición de los materiales cementicios. su función. Al contrario, la cal aérea nes, a principio de los años 80, se
Su origen se produce con el descu- requiere mucho oficio y conoci- produjo el importante cambio de
brimiento de la cal hidráulica a mientos para su utilización. Desde la pasar de la búsqueda de mayores
mediados del XVIII por James fabricación del producto: elección resistencias como objetivo último en
Smeaton al trabajar en la construc- de la roca a calcinar, método de apa- el desarrollo de los productos
ción del faro de Eddystone. Esto dará gado, plazo, espacio y forma de con- cementicios, a considerar la durabi-
lugar a una serie de hallazgos en cas- servación, etc., a su aplicación y lidad a largo plazo como un objeti-
cada a lo largo de todo el siglo XIX curado: preparación de la base, un- vo tanto o más importante (Boyd,

1 De ahí, para empezar, lo trivial y cómico de algunos exhaustivos trabajos de investigación sobre morteros históricos del siglo
XV por ejemplo, en los que tras numerosos análisis tecnológicos y organolépticos se concluye que se trata de un mortero de
cal con arenas locales. ¿Qué esperaban encontrar? ¿no se tratará más bien de justificar presupuestos, inversiones o equipos de
trabajo innecesarios?. Respecto a esto, me comentaba recientemente un restaurador como una conocida institución le había
pedido que les facilitara el presupuesto de una lista de equipos de análisis para su adquisición y poderlos citar y enseñar a las
visitas que reciben. Aunque en este caso, al no tener previsto contratar una plantilla especializada, probablemente no se pien-
se en su utilización.
2 Aquí cabría citar como ejemplo los revocos con yeso de Albarracín, en el primer caso, y estucos lustros venecianos o los yesos
a la madrileña, en el segundo.
3 Se citan como restos más antiguos con presencia de cal, las ruinas de la ciudad turca de Catal Huyuk de unos 8.000 años a. C.
4 También se ha usado en los muros de tapial para aumentar su consistencia y resistencia, espolvoreándola entre tongada y ton-
gada a modo de pseudoverdugadas, formando el llamado tapial calicostrado. Además de estos que aquí se comentan, son otros
muchos los usos que ha tenido la cal en la vida cotidiana de los pueblos a lo largo de la historia: desinfección hortofrutícola,
fabricación de pinturas, desacidificación o estabilización de suelos, eliminación de restos de materia orgánica, etc.
5 En 1756 James Smeaton descubre la cal hidráulica, en 1812 Vicat estudia científicamente el mecanismo de la hidraulicidad, en
1824 John Aspdin inventa el cemento Pórtland, en 1838 William Aspdin mejora el cemento Pórtland aumentando la tempera-
tura de cocción, en 1845 Isaac Jonhson utiliza el clinker molido, en 1887 Henri Le Chatelier estudia las propiedades de los óxi-
dos del cemento y nombra a sus componentes principales, alita, belita, felita, etc., estudios todos ellos que han generado la
denominada "química del cemento" y que continúan en la actualidad con la fabricación y estudio de productos cada vez más
sofisticados como: los cementos de bajo calor de hidratación, los cementos aluminosos, los cementos resistentes a sulfatos y
agua de mar, los cementos blancos, los cementos de escorias activadas alcalinamente, etc.
6 Baste como ejemplo el que si bien hoy en día hay una enorme variedad de cementos (la RC-97 establece más de un centenar
de variedades entre componentes y resistencias distintas) cuando se intenta adquirir en un almacén de materiales un saco,
sólo se dispone de tres o cuatro tipos, cuando no de sólo dos: uno en blanco y otro en gris.

30 • 12
Tópicos comunes en la elaboración y uso de los morteros de restauración de fábricas TÉCNICAS

Mindess & Skalny, 2001). Hoy en día A partir de ese momento va a bien recientes investigaciones pare-
conviven ambas tendencias, tenien- producirse en restauración un efec- cen demostrar que para que la car-
do en la segunda un especial prota- to casi supersticioso, de rechazo a bonatación se produzca idónea-
gonismo el uso de adiciones de todo lo relacionado con el cemento mente es necesaria una humedad
puzolanas como la escoria de alto Portland, hasta convertirse en un tabú relativa del aire entre el 50% y el 70%,
horno, las cenizas volantes, el humo incluso la mención de este producto debido a que se efectúa a partir del
de sílice, etc., productos algunos, que por su nombre. Se da el caso de que ión carbonato vía hidrólisis:
se venían utilizando desde principios la mayoría de los morteros prepara- Ca (OH)2 + CO32- + 2H+ Ca CO3
de siglo, pero más como una vía de dos, específicos para restauración que + 2H2O
eliminación de importantes stocks se comercializan, contienen en cier- necesitando tanto aireación como
de residuos industriales que por sus ta medida cemento Portland como humedad suficientes (Martínez,
cualidades, y sobre los que volvere- adición, pero si se cita, se hace con Puertas & Blanco, 1995: 43; Blanco
mos más adelante. el eufemismo de “... y otros conglo- Varela, 1996: 2).
El campo de la restauración de merantes hidráulicos”. Por otra parte, los conglomeran-
monumentos no fue ajeno a esta Así, hoy en día para muchos pro- tes hidráulicos reciben su nombre
corriente, y así se fue cambiando fesionales el cemento Portland de su capacidad para fraguar en
paulatinamente el uso de la cal por (incluso para algunos el propio tér- medio húmedo e incluso sumergi-
el del cemento Portland, con los mis- mino cemento), es sinónimo de abe- dos bajo el agua. Esto se produce por
mos problemas citados pero enor- rración entre los materiales de res- su contenido en cierta cantidad y
memente agravados por su relación tauración, al tiempo que se llenan la variedad de componentes que endu-
y coexistencia con bases tradiciona- boca de referencias a las cales hidráu- recen por hidratación, son silicatos
les de cal, más débiles y alteradas. licas9. Sin embargo, como veremos y aluminatos cálcicos que forman en
Siguiendo la línea anterior y en los a continuación, no hay tanta dife- contacto con el agua hidrosilicatos e
mismos años, toda una serie de cien- rencia entre unos y otras. hidroaluminatos cálcicos insolubles.
tíficos y técnicos denunciaron esta Estos componentes son10:
insostenible situación, en el congre- Silicato Bicálcico SC2
so del ICCROM (1981) que se con- Materiales conglomerantes Silicato Tricálcico SC3
vocó en Roma al efecto7. Aluminato Tricálcico AC3
Se podrían resumir en ocho los La cal aérea, como es sabido, con- Ferroaluminato Tetracálcico FAC4
motivos por los que el cemento siste en un hidróxido cálcico obte-
Portland es inadecuado para su uso nido a partir de la hidratación de un La formación de estos compo-
en restauración de edificios históri- óxido de calcio formado por cocción nentes proviene de la cocción junto
cos (Feilden, 1982: 72), que según entre 900º y 1.200º C de rocas cali- con las calizas (carbonato cálcico), de
creo se explican por sí mismos: zas, mármoles o dolomías. arcillas (silicatos alumínicos hidrata-
• Irreversibilidad Este hidróxido se combina con el dos e impurezas de óxidos de hierro
• Elevada resistencia anhídrido carbónico atmosférico dan- o magnesio), o de sedimentos sílice-
• Alta rigidez do lugar a un carbonato cálcico poco os, bien sea por dosificación artificial
• Impermeabilidad soluble y con ciertas propiedades (cales hidráulicas artificiales o cemen-
• Retracción de fraguado mecánicas, a menudo sobreestima- tos artificiales), o por contenido de
• Producción de sales das (Sepulcre , 1998b). Se trata de un arcillas en la propia caliza como el
• Alta conductividad térmica proceso que tradicionalmente se ha caso de las margas (cales hidráulicas
• Textura característica8. vinculado con un ambiente seco, si naturales o cementos naturales).

7 Entre otras podemos citar las ponencias siguientes:


V. Furlan: "Experiences pratiques avec des crepis à base de chaux"
I. Holmstrom: "Mortars, cements and grouts for conservation and repair. Some urgent needs of research"
S. Peroni et al.: "Lime-based mortars for the repair of ancient masonry and possible substitutes"
F. Massazza & M. Pezzuoli: "Some teachings of a Roman concrete"
8 Feilden habla del color y la textura, aunque realmente ninguna de estas dos es una causa comparable a las anteriores, prime-
ro porque desde la existencia de los cementos blancos el color no es ningún problema y segundo, porque la textura depen-
de principalmente de la dosificación y el tipo de árido utilizado en la mezcla.
9 Nótese que comúnmente se utiliza el término cemento o cemento Pórtland en singular y el de cal hidráulica en plural, sien-
do mucho mayor la variedad de formulaciones en el caso del cemento (clases I, II, III, IV o V según proporción de clinker, con
resistencias de 32.5, 42.5 y 52.5 MPa, con alta resistencia inicial o normal y distintos tipos de adiciones: calizas, puzolanas natu-
rales, escorias, cenizas volantes, humo de sílice, blancos o grises, resistentes a sulfatos o agua de mar, aluminosos, de bajo
calor de hidratación, etc.
10 La notación que se utiliza en la química del cemento designa abreviadamente a los óxidos correspondientes por una inicial,
para evitar la longitud extrema de las formulaciones de los compuestos con los que se trabaja. Así por ejemplo:
SiO2 = S ,, CaO = C ,, Al2O3 = A ,, Fe2O3 = F ,, MgO = M ,, Ca(OH)2 = CH ,, CaSO4.2H2O = DH
y los compuestos significan:
SC2 = 2CaO. SiO2 ,, SC3 = 3CaO. SiO2 ,, AC3 = 3CaO. Al2O3 ,, FAC4 = 4CaO. Al2O3. Fe2O3
Pasando la fórmula básica del cemento Pórtland de:
2CaO. SiO2 + 3CaO. SiO2 + 3CaO. Al2O3 + 4CaO. Al2O3. Fe2O3 + CaSO4.2H2O a la forma abreviada de:
SC2 + SC3 + AC3 + FAC4 + DH mucho más fácil de manejar.

12 • 31
TÉCNICAS Alberto Sepulcre

las ventajas de ambos, pero esto no


CH SC2 + SC3 + AC3 + FAC4 está tan claro. Primero, las cales
hidráulicas naturales son mucho más
CALES HIDRÁULICAS escasas de lo que se piensa, de hecho
en España no se fabrica ninguna, y
CAL MENOR MAYOR CEMENTO
AÉREA HIDRÁULICIDAD HIDRÁULICIDAD PORTLAND en Europa sólo tienen cierta rele-
vancia en Francia –sólo se hace en
nueve plantas (Ecole d´Avignon,
1997: 33)– o Italia13. Además, al pro-
venir de rocas naturales con distin-
C + SC2 + SC3 + AC3 + FAC4 tos tipos de minerales secundarios,
arcillas, magnesitas, dolomías, ses-
quióxido de hierro, etc., es mucho
FASE FASE
más difícil controlar las impurezas
AÉREA HIDRÁULICA
que contienen, mientras que en las
dosificaciones artificiales de materias
Mientras que la El grado de hidraulicidad del com- conglomerantes12, pero que no supe- primas se pueden evitar partiendo de
cal aérea puesto resultante dependerá de la ran el 5% en el caso del más puro. productos más puros. Segundo, su
y el cemento proporción entre la fase aérea (CH), Además, el molido ultrafino del falta de mercado ha llevado a una
Portland tienen y las fases hidráulicas (SC2, SC3, AC3 y cemento aumenta enormemente su ausencia de normativa14 y, por tanto,
una composi- FAC4), teniendo como polos extre- reactividad al dotarle, por ejemplo, de control de calidad, carencia de
ción aérea e mos: de un lado la cal aérea (com- de una superficie específica Blaine especificaciones técnicas, de conte-
hidráulica puesta sólo de hidróxido cálcico entre 4.000 y 6.000 cm2/g (Labahn & nidos, etc., convirtiéndolas en un pro-
pura respecti- –CH–) y del otro el cemento (com- Kohlhaas, 1985: 194). ducto marginal en España suplido
vamente, la cal puesto sólo de silicatos y aluminatos Sin embargo cuando se habla del por importaciones con pocas garan-
hidráulica cálcicos –SC2, SC3, AC3 y FAC4–). Entre alto contenido en sales del cemento tías de comportamiento. Tercero, esta
tendrá una medias estarían las cales hidráulicas, Portland, muchas veces no se tiene caída en desuso provoca una limita-
mayor o menor que contienen parte de uno y de otros en cuenta que los álcalis que las gene- da disponibilidad del material, lo que
hidráulicidad –CH, SC2, SC3, AC3 y FAC4–, clasifica- ran se aportan en el árido o en el agua unido a la pequeña demanda en
dependiendo das en débilmente, medianamente o de amasado. El límite de álcalis sus- volumen que suponen las obras de
de que predo- fuertemente hidráulicas, según la cita- ceptibles de formar sales en el cemen- restauración, hace que a menudo sea
mine más una da proporción de fases11. to varía entre el 0.3 y el 1.2% (Neville, muy difícil conseguir este producto
u otra fase en De lo anterior se desprende lo 1996: 10), a menudo en forma de sul- en determinadas zonas o momentos.
su composi- absurdo de hablar de una cal hidráu- fatos alcalinos, y será alto o bajo según Y cuarto, pero casi lo más impor-
ción. Por ello se lica y de un cemento como algo total- la proporción de cemento que forme tante, la fase aérea de la cal hidráuli-
puede hablar mente distinto, pues vemos que la parte del mortero. ca necesita apagarse para convertirse
de muchos diferencia entre una cal fuertemen- En el cemento Portland blanco, en un compuesto conglomerante,
tipos de cales te hidráulica y un cemento es casi para evitar su coloración, se utiliza mientras que las fases hidráulicas, si
hidráulicas. inexistente, y que entre una cal débil- como arcilla el caolín, con lo que se se hidratan, fraguan parcialmente per-
mente hidráulica y una fuertemente elimina la presencia de óxidos de diendo reactividad; lo que convierte
hidráulica puede haber tanta dife- magnesio o de hierro, y se evita la a estas cales en un producto de uso
rencia como entre la cal aérea y el contaminación con los gases de los muy difícil ya que requieren apagado,
cemento, a pesar de que a las dos se recuperadores en los hornos, don- pero con una cantidad de agua muy
les denomine como cales. de se producen las mayores ganan- variable según el grado de hidraulici-
En el caso del cemento Portland cias en álcalis. Por ello, utilizando un dad, y con el peligro de inactivación.
hay otras adiciones como son: un 3% cemento más o menos puro, blanco, En un momento posterior, parte del
de yeso como regulador del fragua- bajo en sales y de alta resistencia (cla- material fraguará por carbonatación
do, y una cantidad indeterminada de se BL-I 52,5), se reduciría notable- y parte lo hará por hidratación, y el
fillers y adiciones en unos porcen- mente la presencia de sales, y más agua que esas fases necesitan para su
tajes máximos que varían según la en el caso de un mortero mixto por fraguado, impedirá la aireación de la
clase (I, II, II, etc.), dada la reactivi- necesitarse una menor dosificación otra, que no comenzará hasta que se
dad de este producto que le permi- En principio puede parecer que pierda el agua excedente, ya en la fase
te absorber casi todo tipo de relle- genéricamente las cales hidráulicas de curado. En definitiva un proceso
nos sin perder sus cualidades son cementos suaves o que reúnen complejo y delicado.

11 Desde el siglo XIX se viene midiendo numéricamente este grado de hidraulicidad a través de distintos módulos o índices, sien-
do el más conocido el de Vicat que compara la proporción entre óxidos:
iH = S + A + F / C + M
12 Muchos residuos industriales más o menos tóxicos se pueden inertizar y eliminar incorporándolos al cemento, como el caso
de metales pesados o el reciente de las vacas locas.
13 De hecho esta es la razón por la que se han incluido estas cales en la nueva norma europea UNE-EN-459 partes 1, 2 y 3.
14 Esto está a punto de cambiar por la norma citada en la nota anterior que será de obligado cumplimiento para obtener la con-
formidad de uso en el territorio de la Unión Europea.

32 • 12
Tópicos comunes en la elaboración y uso de los morteros de restauración de fábricas TÉCNICAS

Por otra parte, las cales hidráuli- taladros por rotación preferente- mayor o menor grado de hidraulici-
cas artificiales que se fabrican en mente al tresbolillo, con una pro- dad, que por lo dicho anteriormen-
España se hacen mezclando en dis- fundidad de 2/3 a 1/2, según los casos te debería ser más bien mayor.
tinta proporción cal aérea y cemen- y si se trabaja a una cara o a dos caras. El otro procedimiento de con-
to blanco, lo que no supone ningu- Los problemas de esta técnica solidación de fábricas es el rejunta-
na desventaja sobre las naturales, suelen referirse al contenido de do, o relleno de huecos en las jun-
como ya hemos visto. Pero este con- humedad más o menos alto en el tas de una fábrica desde el exterior.
trol de los ingredientes y dosifica- interior del muro que dificulta el con- Este tratamiento es para algunos
ciones, creo que se realizaría mejor trol de la relación a/c16, la dificultad autores (Almesberger & Caldart,
que en la planta cementera, ejecuta- de sellado del volumen de muro a 1986: 236), tanto más efectivo que la
do por el propio restaurador para intervenir y, por tanto, de la delimi- inyección, lo que no es de extrañar
cada caso concreto. Además, esta tación de la inyección17, la garantía sobre todo en casos de muros
separación de ingredientes permite de penetración y difusión de la lecha- medievales de dos hojas y un relle-
su fabricación independiente y su da18, y la compatibilidad mecánica y no, donde la capacidad mecánica
mezcla ya en forma conglomerante: físico-química entre morteros. depende del confinamiento lateral
hidróxido cálcico en polvo, apagado Los materiales que se utilizan van del muro, que a su vez depende de
en hidratadores15, y cemento blanco desde las cales aéreas tradicionales las hojas externas.
en seco, preservado de la humedad, a las resinas epoxídicas, pasando por El procedimiento comúnmente
pudiendo humedecerse ya todo jun- todo tipo de conglomerantes hidráu- utilizado es el propuesto por Ashurst
to en la fase de amasado, para evitar licos. Dejemos aparte el caso de las (1983: 21-23), consistente en esen-
el problema citado anteriormente. resinas sintéticas, que en relación al cia en el saneado del mortero degra-
punto de la compatibilidad19, sólo se dado de la junta hasta llegar a la base
consideran admisibles cuando el sana y el posterior relleno con un
Métodos de restauración de fábricas peligro de colapso estructural es mortero nuevo, inyectando primero
inminente, como por ejemplo en si la profundidad alcanzada es mayor
Existen dos procedimientos funda- zonas de actividad sísmica (Binda et del canto o 25 mm, y evitando enra-
mentales para la restauración de al., 1990: 432; Barcellona et al., 1993: sar la junta con la fábrica para evitar
fábricas que son la inyección de 637; Guderzo, 1995: 51). Centrán- que aumente su grosor aparente.
lechadas y el rejuntado. donos en las lechadas de matriz cal- Aquí, las dificultades son meno-
La primera consiste en la inyec- cárea o cementosa, vemos que prác- res que en el sistema anterior por ser
ción de un conglomerante de con- ticamente las cales aéreas quedan más visible y superficial la interven-
sistencia líquida, con objeto de relle- descartadas por su imposibilidad de ción. Aún así, está el problema de la
nar huecos, macroporos o fisuras, aireación y, por tanto, de carbonata- humedad del muro, la compatibili-
aglutinando las partículas disgrega- ción, por su lentitud de fraguado y dad mecánica (resistencia menor y
das, con la finalidad de devolver la por su debilidad mecánica; aunque deformabilidad mayor en el morte-
capacidad mecánica de absorción de hay quienes proponen emplear cales ro que en las piezas de la fábrica), la
esfuerzos al muro. autógenas o cales biogénicas20, que compatibilidad físico-química y el
Esto se puede realizar mediante son de dudosa efectividad, al menos problema de la adherencia. Además,
presión manual, por gravedad, neu- en grandes volúmenes. Nos quedan las condiciones de puesta en obra
máticamente o por vacío; aplicando por último las cales hidráulicas con son totalmente distintas, principal-

15 Se suele considerar mejor si se trata de cal apagada por inmersión o aspersión, en polvo; o por fusión en maseras, en pasta, a
la manera tradicional. Esto era verdad con los procedimientos artesanales de apagado donde la granulometría era más gruesa
y los incocidos se tenían que separar de la cal por decantación, pero también es discutible hoy en día, puesto que desde un
punto de vista técnico, los separadores de partículas de los hidratadores y los sistemas de dosificación y control de la tempe-
ratura permiten asegurar que una hora de hidratación por este sistema equivale más o menos a un año en un estanque tradi-
cional.
16 La relación agua-conglomerante (a/c), influye drásticamente en la resistencia, porosidad, retracción y durabilidad del mortero
resultante, se trate de yesos, cales o cementos. Por ello es uno de los parámetros fundamentales a controlar en la fabricación
de materiales conglomerados. En el caso de otros productos como las resinas epoxídicas, un exceso de humedad puede evi-
tar la polimerización según la formulación (Baronio, Binda & Fontana, 1988; Binda et al., 1990: 435)
Sin embargo este dato fundamental en la fabricación de una pasta o mortero, a menudo se desprecia cuando es mucho más
importante que otros datos inclusos compositivos.
17 El peligro de una inyección sin límites, es el calado a la otra cara del muro o el colado por una grieta que al ser una vía fácil de
entrada de producto, evita la impregnación del conjunto.
18 Este tratamiento se realiza, en cierta medida a ciegas, y aunque se dejen testigos de penetración o se usen técnicas indirectas
de control (ultrasonidos, espectrorradiometría de IR, etc.) siempre queda cierta incertidumbre del volumen abarcado.
19 Este sería también un punto a discutir pues por compatibilidad se entiende habitualmente afinidad compositiva (normalmen-
te química), y en este supuesto entrarían muchos productos sintéticos; mientras que a veces la inyección de una lechada de
cal aparentemente inocua, puede suponer un gran daño por la enorme cantidad de agua que aporta al interior del muro.
20 Las cales autógenas se basan (Baglioni, P. et al., 1997) en la adición de un producto químico (e. g. carbamato de etilo) capaz
de generar CO2 para su carbonatación, aunque para que esta se produzca, ya hemos visto que no basta la presencia de anhí-
drido carbónico. Las cales biogénicas, se basan en la actividad de bacterias que producen como residuo carbonato cálcico
(Loubière, 1999; BIOCANOR, 1999), pero en espesores de micras y bajo condiciones ideales de alimentación y climatología.

12 • 33
TÉCNICAS Alberto Sepulcre

mente en lo que respecta a la con- Como hemos indicado, las puzo- a la formación de productos expan-
sistencia de la argamasa. lanas son ciertos tipos de sílice y sivos, etringita retrasada, monosul-
En cuanto a los materiales, vale alúmina capaces de combinarse con fato, taumasita, incluso evita la reac-
lo comentado en el caso anterior, cal en húmedo y a temperatura ción árido-álcali entre otros efectos,
pero teniendo en cuenta que la ambiente dando lugar a productos como pone de manifiesto la enorme
hidraulicidad no es necesaria en un cementicios. Es decir, se trata de un cantidad de trabajos de investigación
grado tan alto por la mayor accesi- proceso parecido al de la fabricación al respecto que se publican día a día.
bilidad ambiental, aunque aparece del cemento pero en frío; o dicho de Esta enorme demanda que gene-
un nuevo requisito de durabilidad otra manera, podemos obtener pro- ra el cemento Portland, y su recupe-
por efecto de la erosión atmosférica, ductos resultantes similares, bien ración para los morteros tradiciona-
lo que nos lleva a hablar de uno de mezclando calizas y arcillas, y some- les, hace que se estudien cada día
los materiales más interesantes para tiéndolas a un tratamiento térmico; nuevos productos puzolánicos (Ham-
asumir esta función: las puzolanas. o bien cociendo calizas y cociendo mond, 1992; Allen, 1992; Ahmad &
arcillas por separado, y luego mez- Shaikh, 1992; Biricik, et al., 1999; De
clándolas en húmedo. Nótese que Gutiérrez, Delvasto & Talero, 2000;
Las puzolanas en ambos casos los ingredientes son Martirena- Hernández et al., 2000a y
similares y en ambos se les somete 2000b; Sánchez de Rojas et al., 2001;
Normalmente las puzolanas se defi- a un tratamiento de activación tér- Sepulcre, Schnell & Hernández,
nen como materiales que, carentes mica antes o después. 1999). Así hoy podemos encontrar
de propiedades cementicias y de acti- ¿Cuál es por tanto la diferencia puzolanas tradicionales y modernas,
vidad hidráulica por sí mismos, con- entre un resultado y el otro? La res- naturales y artificiales, de origen orgá-
tienen constituyentes que se com- puesta está en la velocidad de reac- nico e inorgánico, de alta y baja reac-
binan con la cal a temperaturas ción de los componentes y el grado tividad, etc.
ordinarias y en presencia de agua, de combinación de los mismos. Las puzolanas que se usan habi-
dando lugar a compuestos perma- Mientras que en el caso del cemento, tualmente en los cementos: humo de
nentemente insolubles y estables que la reacción se produce bruscamente sílice, escorias de alto horno y cenizas
se comportan como conglomeran- a alta temperatura, y se obtiene un volantes, no son las ideales para los
tes hidráulicos (Calleja, 1958: 6-7; producto totalmente combinado, muy morteros de restauración, bien sea por
1969: 9). Es decir, que pueden for- reactivo; en el caso del conglomeran- la posibilidad de formación de sales o
mar silicatos y aluminatos de calcio, te puzolánico o cemento romano por su alta reactividad (Barbero &
capaces de fraguar por hidratación. (aunque varia según el tipo de puzo- Sepulcre, 1998). Otros subproductos
Para ello, no sólo basta con una lana, dosificación, etc.) la reacción es industriales de desecho, aunque en
composición mayoritariamente silí- mucho más lenta y convive con la car- este caso de origen orgánico, son las
cea o silicatada, sino que se tienen bonatación simultánea de la fase aérea cenizas de cascarilla del arroz, corte-
que dar otras circunstancias como una de la cal. Por lo que el resultado es un za de coco, bagazo de caña, vaina del
estructura molecular reactiva, nor- mortero fraguado parcialmente por cacao, etc. cuyo aprovechamiento
malmente amorfa, y una alta superfi- vía aérea y por vía hidráulica. supone una alternativa de la cal al uso
cie específica. Por ello, en otras defi- Pero no es este el único efecto del cemento en países subdesarrolla-
niciones de los materiales puzolánicos de la adición de puzolana a la cal, dos importadores de este material,
(Hammond, 1992: 36) ya se apunta la sino que el mortero así obtenido va que carecen de tecnología para su
necesidad de estos factores: compo- a ir ganando resistencia y estabilidad fabricación22, y sus necesidades habi-
sición silícea, aluminosa o ferrugino- con el paso del tiempo (en un grado tuales se pueden satisfacer con cales
sa, cierto estado de cristalinidad y mucho mayor que un mortero de cal hidráulicas (Hammond, 1992: 37). Sin
estructura, y capacidad de reacción aérea convencional) lo que le va a embargo estas puzolanas no son habi-
con la cal a temperatura y presión dar unas resistencias aceptables a tuales en nuestra área geográfica.
ambiental en presencia de humedad. medio plazo, y una extraordinaria En cuanto a las puzolanas que
Las puzolanas se han utilizado durabilidad a medio, largo y muy lar- han sido usadas tradicionalmente:
casi desde el comienzo del uso gene- go plazo. Esto, como comentamos depósitos volcánicos naturales (na-
ralizado de la cal aérea21, así los antes, ha hecho que hasta en el politana, romana, Trass, etc.), depó-
Griegos y los Romanos eran buenos cemento Portland se ensayara el efec- sitos silíceos opalinos sedimentarios
conocedores de sus efectos, pero to de la adición de puzolanas, dado (diatomeas, infusorios, Cherts, etc.)
sobre todo fueron estos últimos los que son capaces de combinarse con y de fabricación artificial (Gaize,
que les sacaron el máximo partido los cristales de hidróxido cálcico, Moller, ceniza de esquitos bitumi-
en su obras de ingeniería hidráulica: denominados mineralógicamente nosos, etc.), cada vez son más esca-
acueductos, cisternas, puertos, etc. portlandita, que se generan en la sas, caras y de difícil disponibilidad
(Sepulcre & Hernández, 2000). Baste formación de los geles tobermoríti- por falta de mercado. De ahí que la
como indicativo de las excelentes cos. Esto le da al mortero capacidad fabricación de puzolanas artificiales
propiedades de estos morteros, el para neutralizar los efectos de la for- con materiales asequibles, sea la
buen estado de conservación que mación de microfisuras de fraguado, opción más interesante hoy en día
han presentado hasta hoy. resistencia a la cristalización de sales, en nuestro ámbito de trabajo. Y son

21 Se cita como caso conocido más antiguo del empleo de puzolanas la máscara de Jericó y los aljibes de Jerusalén del s. X a. C.
22 Las caleras son mucho más fáciles de construir y requieren un menor gasto energético.

34 • 12
Tópicos comunes en la elaboración y uso de los morteros de restauración de fábricas TÉCNICAS

dos, a mi juicio, las más idóneas para composición del mortero. La com- escaso habrá que plantearse la nece-
su utilización en morteros de res- posición química o mineralógica, sidad de reducirlo mediante estos
tauración: las chamotas de cerámi- además de previsible en la mayoría trabajos de investigación que acaban
cas de baja temperatura de cocción de los morteros históricos, no con- convirtiéndose en moda y en exhi-
o el metacaolín puro. diciona la composición del mortero biciones técnicas pseudocientíficas
Las primeras ya fueron muy usa- de restauración. Son otros factores vacías de contenido. Sobre todo
das por los romanos (Sepulcre & de índole aparente como el color, la cuando se dedica tan poca atención
Hernández, 2000) en forma de ladri- textura, ...; o de índole metodológi- a la justificación de la elección de un
llos y tejoletas trituradas (cocciopes- ca como la puesta en obra, reología, determinado mortero (composición,
to) y su reactividad depende de una objetivos, etc.; los que lo hacen. dosificación, puesta en obra, amasa-
temperatura de cocción baja, entre Creo que si bien todos estamos do, aplicación, curado, ...) y basta
650º y 750º C (Baronio & Binda, 1997) de acuerdo en el interés del estudio recurrir a cuatro tópicos como la uti-
y una superficie específica alta, obte- arqueológico o histórico de mate- lización de morteros de cal ¿?, la pro-
nidas fácilmente a partir de un fino riales, de técnicas constructivas, etc. hibición de uso del cemento Port-
molido de cerámicas porosas rojas de a través de una metodología cientí- land, a veces alguna referencia al
baja calidad. El problema que pre- fica, este no tiene que ir obligatoria- árido y poco más.
sentan estas puzolanas radica en la mente unido a cada intervención que 2. Se debe utilizar un mortero con
coloración rosada que aportan al mor- se realice en un bien cultural. una composición parecida al ori-
tero, no siempre adecuada a su uso En la práctica cotidiana de la res- ginal. En la mayoría de los casos esto
visto, y la disponibilidad de reservas tauración auspiciada por institucio- no es posible bien por que no se pue-
suficientes en cada caso23. nes públicas o privadas se dedica den reproducir los materiales o los
Las segundas se obtienen direc- mucha más atención a los estudios procedimientos de fabricación y
tamente a partir de la cocción de cao- previos y documentales que a la pro- puesta en obra, o bien por que es
lín a temperaturas también entre pia actuación restauradora y fre- imposible conseguir un estado de
650º y 750º C (He, Makovicky & cuentemente se sacrifican impor- envejecimiento preciso24. Pero lo más
Osbaeck, 1996)(en realidad lo que tantes partidas del presupuesto para importante, no es posible porque la
se obtiene es el componente reacti- la acumulación de datos a menudo finalidad es totalmente distinta: pene-
vo principal de las anteriores), y tie- innecesarios para esa intervención. trar por una red de fisuras, adherir
nen la ventaja de no aportar colora- Esto supone graves estrecheces que fragmentos desagregados, rellenar
ción ninguna a la cal, aunque hoy por obligan a reducir cualitativa o al huecos y cavidades, conseguir una
hoy tampoco se fabrican industrial- menos cuantitativamente la actua- alta velocidad de fraguado, no apor-
mente para su uso sistemático, es ción. La recomendación clásica de tar humedad al muro, fraguar en pre-
probable que se haga en el futuro que se debe conocer lo mejor posi- sencia de humedad y ausencia de
por su interés para el cemento ble el bien a intervenir, y que la eje- aire, etc.
Portland o la cal (Frías & Sánchez de cución de una obra supone a menu- 3. Sólo deben utilizarse morteros de
Rojas, 2000; Frías & Cabrera, 2002; do la posibilidad de acceder a cal. Este es un requisito frecuente
Palomo et al., 1999; Talero, 1999; elementos o partes del objeto habi- en las prescripciones técnicas. En el
Sabir, Wild & Bai, 2001). tualmente ocultos, o incluso que al mejor de los casos no quiere decir
Pero centremos el trabajo en el habilitarse un crédito presupuesta- nada, porque no explica que tipo de
objetivo de este artículo, que no es rio se dispone de una ocasión inme- “cal”, lo malo es que a menudo se
otro que analizar y rebatir muchas jorable para que se incluyan otros refiere a una cal aérea en circuns-
de las afirmaciones, sin base alguna, presupuestos necesarios para esos tancias en que es imposible su fra-
que se manejan frecuentemente en análisis o investigaciones, es de carác- guado por las razones atrás expues-
el ámbito de la restauración. ter general, y no puede ser tomada tas. Otras veces se trata de rechazar
como imperativa. productos concretos como conglo-
En aquellas obras en que se pue- merantes poliméricos o cementicios
Relación de algunos tópicos habituales da mantener en el futuro la accesi- (ver puntos 7 y 8).
bilidad a zonas originales, como es 4. La cal se apagará en fosa cuan-
1. No se puede intervenir en una corriente en el caso de morteros de to más tiempo mejor. Ya se ha
fábrica histórica sin analizar la fábrica, o en que el presupuesto sea comentado esto. Presupone una

23 El problema es que no se comercializan estas puzolanas como tales, lo que obliga a su fabricación por parte de la empresa res-
tauradora en cada caso, y el entorpecimiento consiguiente de la obra al tener que adquirir la cerámica, buscar un molino, enva-
sar y transportar los materiales y, como siempre, para volúmenes pequeños de material, lo que supone una repercusión gran-
de de precio y de tiempo.
24 Imaginemos el caso de un mortero de relleno de un muro medieval formado por una mezcla de cal y canto en grandes masas
encerradas entre las hojas exteriores de sillarejo, si hoy tuviéramos que intervenir inyectando cal aérea en masa como conso-
lidante, probablemente pasarían siglos antes de que consiguiéramos el más mínimo efecto. En la intervención actual habría
que considerar otros factores como determinantes del mortero a utilizar, porque partimos de una situación diferente de la ori-
ginal y perseguimos unos objetivos distintos (Sepulcre, 1998a).
Además aunque pudiéramos caracterizar cualitativamente el mortero, incluso cuantitativamente, y pudiéramos reproducirlo
con exactitud (materias primas, proceso de fabricación artesanal, apagado, técnica constructiva, ...), su envejecimiento nunca
sería igual... ¿o habría que fabricarlo ya envejecido?

12 • 35
TÉCNICAS Alberto Sepulcre

mayor calidad de la cal en pasta apa- embargo un conglomerante es un nentes hidráulicos de la cal y del
gada por métodos tradicionales. producto artificial per se, por lo que cemento son los mismos por lo que
Dejando aparte las ventajas del apa- dada la necesidad de una transfor- se trata exclusivamente de una cues-
gado en hidratadores industriales, mación es mejor cuanto más contro- tión de proporción y eso, como
que ya se ha comentado (ver nota ladamente se pueda realizar, y no se mejor se consigue, es a partir de las
15), la conservación y uso de la cal gana nada sacrificando alguna parce- materias primas puras (cal aérea y
en pasta es mucho más complicada. la del proceso al uso como materia cemento Portland) mezcladas en la
La necesidad de mantener el pro- prima de una combinación minera- proporción adecuada.
ducto sumergido continuamente en lógica determinada por la naturaleza Dejando aparte, que cuando los
agua para evitar su carbonatación, y no por el fabricante. morteros envasados específicos de
obliga al despliegue de maseras o En el segundo caso, artesanal se restauración indican que contienen
estanques en obra con el consi- asocia a objetos fabricados indivi- componentes hidráulicos, normal-
guiente estorbo y consumo de espa- dualmente, y por tanto con más cui- mente se están refiriendo a la adición
cio, sin hablar de la necesidad de dado, más singularidad y mayor valor de cemento Portland sin decirlo por
almacenamiento previsto con la sufi- particular, mayor originalidad, es su nombre.
ciente anticipación, y de mantener- decir mejor “a mano” que “a maqui- 8. Es mejor un producto natural
lo durante un tiempo considerable- na”. Lo cual es valido para entidades que uno sintético. Este tema daría
mente largo. cuyo valor reside en el objeto en sí, para un artículo en sí mismo, pero
5. Es mejor un conglomerante lo pero en un conglomerante su cali- aquí normalmente se están prejuz-
más natural posible. Un conglome- dad reside en su homogeneidad, su gando los productos poliméricos por
rante es un producto artificial obte- regularidad, su fiabilidad o la prede- su complejidad. Precisamente en la
nido en un proceso pirotecnológico cibilidad de su comportamiento que naturaleza existen abundantes ejem-
que se considera natural o artificial sólo puede darnos la uniformidad plos de materiales poliméricos “natu-
según el grado de selección y dosifi- del proceso industrial y sus contro- rales”: resinas, gomas, celulosas,
cación de las materias primas utili- les de calidad. fibras proteicas, etc. El problema es
zadas para su fabricación. Luego el Pues bien, pareciendo esto tan el control de sus propiedades, dado
término natural es una convención obvio, todavía en la última interven- que las condiciones en que se usan
que no aporta ninguna propiedad ción restauradora que dirigí, una los productos sintéticos en la cons-
cualitativa al conglomerante, en todo empresa nos ofrecía como mejora trucción y en la restauración se
caso lo hace limitando su calidad. una “cal fabricada en Italia según encuentran muy alejadas de las con-
En varios de los tópicos que se antiguas formulaciones a base de diciones ideales de polimerización,
comentan se dejan traslucir conno- grasello de cal cocido a leña y esta- en comparación con la industria
taciones peyorativas hacia los pro- cionado en fosa durante dos años” naval o aeronáutica por ejemplo, y
ductos artificiales frente a los natu- como si se tratara de una delicattes- se temen problemas a largo plazo.
rales o hacia los de fabricación sen o un caldo gran reserva con Otras veces se aducen razones de
industrial frente a los artesanales. denominación de origen ... ¡por favor irreversibilidad25, si bien por ejem-
Aunque este no es el sitio para un señores! plo en casos de colapso estructural
análisis extenso sobre esas cuestio- 6. Es mejor un mortero a base de de un bien o una construcción, esta
nes, conviene plantear alguna refle- cal hidráulica natural que uno sería incluso deseable.
xión al respecto. artificial. Se podría dar la contesta- 9. Se realizará la adhesión de frag-
En ambos casos se están trasla- ción del punto anterior, pero con- mentos mediante un mortero de cal.
dando prejuicios de la vida común cretamente la dosificación artificial El hecho de hablar de adhesión aso-
donde tras periodos de enorme fe de la cal hidráulica mezclando cal ciado al uso de un mortero de cal, ya
en la industrialización y el desarro- aérea y cemento blanco, permite un es cuanto menos muy optimista. Se
llo tecnológico se ha pasado a una mejor control del grado de hidrauli- ha escrito abundantemente sobre
gran desconfianza en estos procedi- cidad deseado, y una mayor selec- este asunto (Ávila, 1996; Monjó, 1994;
mientos. Así hoy en día la idea de ción de los ingredientes en pureza, Sepulcre, 1998b; De Villanueva, 1991)
progreso ya no va unida a la de avan- apagado, etc. Además, tal como se y si se da adhesión entre un morte-
ce, mejora, calidad, ..., sino a las ha explicado en el texto no hay dife- ro de cal y un material pétreo, va a
dudas sobre cuanto hay pagar por él rencia compositiva sustancial entre ser por enganches mecánicos y no
(contaminación, pérdida de identi- una y otra. por mecanismos químicos.
dad, de calidad, etc.) 7. No se deben utilizar morteros que Por adhesión química usual-
En el primer caso se está identi- contengan cemento. Este comenta- mente se entiende aquella obtenida
ficando conglomerante natural con rio denota un desconocimiento abso- por las fuerzas de atracción genera-
algo más sano o auténtico, o con algo luto de los productos conglomeran- das por sustancias secundarias capa-
sin, o con poca manipulación, aso- tes. Como ya se ha justificado en el ces de formar películas entre dos
ciando la idea al ámbito de la ali- artículo, una cosa es el uso y otra superficies en contacto, uniéndolas
mentación o de la geografía. Sin muy distinta el abuso. Los compo- (Matteini & Moles, 2001: 275). Esto

25 Por reversibilidad normalmente se entiende la posibilidad de eliminación de los productos de la intervención, puesto que en
sentido estricto ninguna actuación es reversible. Y este concepto es de difícil aplicación en la restauración de fábricas ya se tra-
te de materiales naturales, artificiales o sintéticos, con lo que realmente se están valorando cuestiones de facilidad de elimi-
nación, grado, etc. de donde se deduce la imposibilidad de generalización y la discutibilidad de todo proceso de este tipo.

36 • 12
Tópicos comunes en la elaboración y uso de los morteros de restauración de fábricas TÉCNICAS

quiere decir que, aunque normal- rrir a adhesivos sintéticos la mayoría Bibliografía
mente pueden darse varios mecanis- de las veces.
mos al mismo tiempo, un adhesivo Ahmad, S. F. & Shaikh, Z. (1992):
químico puede unir dos superficies “Portland-Pozzolana Concrete
completamente lisas, sin porosidad Conclusiones from Sugarcane Bagasse Ash”. En
aparente, gracias al desarrollo de Hill, Holmes y Mather (eds.), Lime
enlaces químicos. Por todo lo anterior sería conve- and other Alternative Cements.
Sin embargo, el procedimiento niente que nos documentáramos Intermediate Tech. London: 172-
mecánico de adhesión depende de más y mejor a la hora de exigir requi- 179.
la porosidad de la base, pues se pro- sitos en prescripciones técnicas y en Allen, W. J. (1992): “Locating Reactive
duce por penetración del conglo- intervenciones, ya que si fuéramos Natural Pozzolana”. En Hill,
merante en fase líquida en la red menos mojigatos y habláramos más Holmes y Mather (eds.), Lime and
porosa, relleno de la misma y su pos- claro, evitaríamos despilfarros eco- other Alternative Cements.
terior fraguado. Aún si bien este fenó- nómicos que cuanto menos no supo- Intermediate Tech. London: 64-72.
meno también puede estar presen- nen ninguna mejora de la actuación, Almesberger, D. & Caldart, R. (1986):
te en la adhesión química, siempre sino riesgos para la misma. “Consolidamiento di opere stori-
sería de forma secundaria, ya que Cuando hablamos de restaura- che in muratura mediante inie-
una de las características de la adhe- ción de fábricas mediante el uso de zioni di prodotti speciali a base
sión química es que se limite a la cre- morteros, bien sea mediante inyec- cementizia o formulati epossidi-
ación de un interfaz y no se produz- ción o mediante rejuntado, no pode- ci”. En Manutenzione e Conser-
ca de forma masiva (Matteini & mos pretender el uso exclusivo de vazione del Construito fra Tradi-
Moles, 2001: 274-275). morteros aéreos, por su dificultad de zione e Innovazione. Atti del
En el caso de un mortero de cal, carbonatación, lentitud de fraguado, Convegno di Studi, Bressanone 24-
se necesita de un espesor de mate- falta de desarrollo de resistencia a 27 giugno 1986. Libreria Progetto.
rial considerable, por no hablar de la edades tempranas, etc. Descartando, Padova: 229-245.
lentitud de fraguado de estos con- por lo expuesto, también la cal Ashurst, John. (1983): Mortars,
glomerantes en comparación con los hidráulica o el uso exclusivo de Plasters and Renders in Conser-
adhesivos químicos. cemento Portland, lo ideal pensamos vation: A basic Guide. Ecclesias-
Debemos pues, olvidarnos de que sería el uso de morteros mixtos tical Architects´ and Surveyors´
adherencia entre conglomerantes y de cal, cemento Portland blanco y Association. London. 54 p.
superficies vitrificadas impermeables metacaolín como puzolana, con una Ávila Jalvo, J. M. (1996): “Intro-
por despreciable. Pero aun tratán- dosificación adaptada a cada caso. ducción a la mecánica de las fábri-
dose de superficies porosas la resis- La utilización sistemática de cas”. En F. Mingarro Martín (ed.),
tencia capaz de desarrollar estas puzolana no presenta ningún ries- Degradación y conservación del
uniones es muy poca y se basa a go para un mortero, y aunque algu- patrimonio arquitectónico. Com-
menudo en las fuerzas de roza- nos autores limitan su empleo a plutense. Madrid: 343-350.
miento entre los diferentes elemen- casos de exposición a condiciones Baglioni, P. et al. (1997): “Nuevas
tos, ya que, si bien la resistencia de ambientales agresivas (Gibbons, lechadas de cal, de fraguado autó-
esfuerzos de tracción en los mate- 1997: 105,108), nunca puede per- geno, utilizadas en la restauración
riales pétreos es muy reducida, aún judicar a la argamasa, incluso en can- de pinturas murales”. Cuadernos
lo es más en los morteros de cal tidades altas, ya que la porción no sobre Conservación. Vol. 42, 1997
(Sepulcre, 1998b). combinada actuará como filler más nº 1, International Institute for
Así en el caso de revocos, su o menos inerte. Conservation. Madrid: 34-41.
espesor es determinante para que Barbero, J. C. & Sepulcre, A. (1998):
este tipo de adhesión le permita “Influencia de las cargas inorgáni-
resistir incluso su propio peso en Agradecimientos cas en el comportamiento de los
fresco, esfuerzo imposible cuando morteros de inyección para pin-
se trata de adherir fragmentos des- Gran parte de lo comentado en este turas murales”. En Actas del XII
prendidos. Por ello, para plantear la artículo está contrastado con el ejer- Congr. de Conservación y Restau-
adhesión de fragmentos rocosos, cicio práctico en trabajos de res- ración de Bienes Culturales. Alican-
teselas, o mosaicos completos con tauración o de investigación, tam- te, 28-31/X/98. ACCRBC: 663-670.
su base incluida, mediante morteros bién me he servido de la abundante Barcellona, S. et al. (1993): “Eva-
de cal, hay que tener una fe desme- experiencia profesional en restau- luation of Injection Grouting for
dida en los milagros. Cierto es que ración de pintura mural de mi com- Structural Strengthening of
estos restos pudieron estar original- pañero Juan Carlos Barbero Ancient Buildings”. En M. J. Thiel
mente sujetos mediante morteros de Encinas. Asimismo me ha facilitado (ed). Conservation of Stone and
cal, pero embebidos en una masa mucha información sobre la indus- Other Materials. Congreso Int.
continua y encajados unos con otros tria de las cales y los cementos D. RILEM/ UNESCO, Vol II, Cam-
y sujetos por rozamiento; siendo las Eduardo Herrero de ANCADE. A bridge Univ. Press/ E & FN Spon.
condiciones de partida y los requisi- ellos pues mi agradecimiento por London: 637-643.
tos del adhesivo en los casos actua- lo de interesante que pueda haber Baronio, G. & Binda, L (1997): “Study
les, totalmente distintos. Por lo que en este texto principalmente para of the Pozzolanicity of Some
será necesario probablemente recu- los restauradores. Bricks and Clay”. Cons. and Buil.

12 • 37
TÉCNICAS Alberto Sepulcre

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puzolanas tradicionales”. En la VI Talero, R. et al. (1999): “Preparación Depatamento de Construcción y
Jornada Nacional sobre aplicacio- de morteros y hormigones no tra- Tecnología Arquitectónicas. Univ.
nes arquitectónicas de los mate- dicionales a base de cemento Politécnica de Madrid. 3 de abril
riales compuestos y aditivados. Portland, metacaolín y yeso de 1999, Madrid.

12 • 39
Pátina. Diciembre 2003. época II. Nº 12, pp. 41-52. ISSN:1133-2972 TÉCNICAS

RECETAS DE PREPARACIÓN DEL VERDIGRÍS.


RESULTADOS PRELIMINARES DE LA OBTENCIÓN DE LA
VARIEDAD CONOCIDA COMO VIRIDE SALSUM
Sonia Santos Gómez*, Margarita San Andrés Moya*, Juan Luis Baldonedo Rodríguez** y Alfonso Rodríguez Muñoz**

El verdigrís, denominado tradicionalmente cardenillo dentro de la terminolo-


gía artística en castellano, ha sido un pigmento profusamente utilizado en el
ámbito artístico. Recetas para su elaboración aparecen en textos de práctica-
mente todas las épocas, aunque en algunos casos la finalidad de su empleo no
se sitúa dentro de este campo. El cobre y el vinagre generalmente se incluyen
como ingredientes fundamentales; sin embargo también resulta muy frecuen-
te la inclusión de otros ingredientes. En este trabajo se aportan algunas de las
recetas más frecuentemente aludidas en antiguos tratados y los resultados deri-
vados de la puesta en práctica de una de las recetas relacionadas con la obten-
ción de la variedad de verdigrís conocida como viride salsum.
Palabras clave: pigmentos de cobre, verdigrís, viride salsum.

RECIPES FOR THE PREPARATION OF VERDIGRIS. PRELIMINARY RESULTS OBTAINED


FROM THE VARIETY KNOWN AS VIRIDE SALSUM
Verdigris or aerugo (traditionally known as "cardenillo" in Spanish) has been
extensively used by artists. Recipes for its preparation appear in texts from many
different periods, although in some instances these are not for use in the artistic
field. Copper and vinegar are usually cited as essential ingredients, but other
substances are often used as well. This article includes several of the recipes most
commonly referred to in old treatises, as well as the results obtained from the use
of one of the recipes for the variety of verdigris known as viride salsum.
Key words: copper pigments, verdigris, viride salsum.

Introducción lugar a la formación de acetatos de


cobre, que son considerados como

E
l verdigrís, también conocido los componentes fundamentales de
como cardenillo en la termino- este material artístico. Sin embargo,
logía tradicional castellana, es debido a la gran cantidad de sustan-
uno de los pigmentos con una cias que aparecen en los textos, todas
trayectoria más larga dentro del ellas relacionadas con su elaboración,
ámbito artístico, aunque desde la junto a estos acetatos pueden apa-
Antigüedad ha compartido esta uti- recer otros compuestos, sobre los
lidad con diversos fines, entre los que que recientemente se ha comenza-
se encuentra la tinción de ciertos do a investigar.
Recibido: 29/05/2003 materiales y algunos usos de carác- En este artículo se presentan
Aceptado: 03/06/2003 ter terapéutico1. algunos de los resultados obtenidos
Existe una verdadera multiplici- en la investigación llevada a cabo
* Dpto. Pintura-Restauración. dad de recetas relativas a su elabo- sobre este pigmento. El trabajo com-
Facultad de Bellas Artes. Universidad ración, que aparecen en textos de prende tres etapas:
Complutense de Madrid. todas las épocas e incluyen la parti- 1. Estudio e interpretación de fuen-
** Centro de Microscopía Electrónica. cipación de muy diversos ingre- tes documentales, entre las que se
Universidad Complutense de Madrid. dientes. Estas recetas pueden dar encuentran tratados y manuscritos

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TÉCNICAS Sonia Santos, Margarita San Andrés y Juan Luis Baldonedo

en general que se refieren a la ela- rame», término italiano, «vert de su tiempo únicamente se empleaba
boración y empleo de este material gris», francés, «Grünspan», alemán y la variedad artificial5.
en todas las épocas. «verdigris», inglés. Con referencia a ésta última, su
2. Reproducción, a escala de laborato- Existen referencias a su uso que composición química y característi-
rio, de una de las recetas en las que se datan de todas las épocas, indepen- cas cromáticas pueden variar depen-
describen sus procesos de obtención. dientemente del uso que se le haya diendo de los ingredientes y el méto-
3. Caracterización analítica de los pig- dispensado; sin embargo, su empleo do de elaboración llevado a cabo. En
mentos sintetizados. comienza a declinar a partir del siglo general, las recetas se basan en el
XVIII, momento en el que se empieza empleo de cobre y vinagre. Junto a
a constatar la frecuente alteración del estas materias primordiales, los tra-
Estudio de fuentes documentales pigmento, responsable de la modifi- tadistas pueden referirse a una mul-
cación de su color original que adquie- tiplicidad de ingredientes que, en
El verdigrís ha recibido diversas re una tonalidad pardo oscura. Por esta algunos casos, daban lugar a sustan-
denominaciones a lo largo de la razón, aunque continua empleándo- cias verdes que quizás no puedan
Historia, dependiendo de la época y se, algunos autores no lo recogen en designarse con el término verdigrís.
lugar de empleo. Algunos de los tér- las listas de pigmentos recomendados Así, algunos tratadistas emplean sim-
minos latinos más utilizados son «viri- para los colores verdes3. plemente el vocablo verde o agua
dis cupri», «viridis eris», «viride rami», La mayoría de los autores que lo verde para denominar un material
«aerugo», «viride salsum», «viride mencionan destacan su origen arti- elaborado con los ingredientes fun-
Grecum», «viride Hispanicum» o, sim- ficial, si bien algunos como Pedacio damentales del pigmento, a los que
plemente, «viride». Dentro de la ter- Dioscórides en su De materia medi- podían añadirse algunos otros6. Esta
minología castellana se le conoce ca (s. I d. C.) señalan que existía una sustancia verde podía ser empleada
preferentemente como «cardenillo» variedad natural. Este autor alude al para elaborar esmeraldas artificiales7,
o «verdete» siendo también deno- cardenillo vermicular4 denominado teñir diversos objetos8, teñir especí-
minado «verdet» en algunas zonas «scolecio» así como al que nacía en ficamente paños9, pieles10, huesos11
del estado español, como Valencia, las minas de Chipre. No obstante, es y como tinta para escribir12. Pero, ade-
tal como indica Covarrubias en su posible que algunas de estas sustan- más, deben tenerse en cuenta los adi-
Tesoro de la lengua castellana o cias no puedan identificarse con el tivos que, una vez elaborado el pig-
española (s. XVII)2. verdigrís. Andrés de Laguna, autor mento, se empleaban para modificar
Otros vocablos utilizados común- del siglo XVI y comentarista de la sus cualidades cromáticas. En algu-
mente en la actualidad son «verde- obra de Dioscórides indica que en nos de estos casos, por tanto, su com-

1 Pedacio Dioscórides señala que era muy útil como colirio y remedio para encías y callos. DIOSCÓRIDES, Pedacio: Acerca de
la materia medicinal y de los venenos mortíferos, (tít. orig. De materia medica, del s. IV, trad. del griego al castellano y
com. por Andrés de Laguna, Salamanca, 1566, ed. actual con pres. de Agustín Albarracín), Madrid, Ediciones de Arte y
Bibliofilia, 1983, p. 375. Plinio indica que se empleaba para combatir diversas enfermedades de los ojos, ulceraciones de la
boca, fístulas y heridas producidas por la lepra. BAILEY, K. C.: The elder Pliny´s chapters on chemical subjects, partes I, II,
London, Edward Arnold & Co, 1929, part I, XXXIV, 110, 114, 115, 116, pp. 40-43. Esta aplicación terapéutica perdura a través
de los siglos; así en España, y dentro del medicinal, algunos autores dan fe de la misma. En 1616 J. Sorapan de Rieros en su
Medicina Española contenida en proverbios vulgares indica que podía mezclarse con huevo, azucar y alumbre para elabo-
rar una pomada para «clarificar la vista». SORAPAN DE RIEROS, I. Medicina Española contenida en Proverbios vulgares de
nuestra Lengua, Granada, Martín Fernández Zambrano, 1.ª edición, 1616. http://www.oftalmo.com/ergo/ergo1999/09.htm.
25-VII-02.
2 COVARRUBIAS, Sebastián de: Tesoro de la lengua castellana o española, (ed.de Felipe C. R. Maldonado, rev. por Manuel
Camarero), Madrid, Editorial Castalia, 2ª ed. 1995, p. 272. Gual Camarena, aporta como sinónimos de cardenillo los vocablos
«verdeth», «uerdet» o «verdete». GUAL CAMARENA, M.: Vocabulario del comercio medieval, Barcelona, El Albir, 1976, p. 448.
3 PALOMINO DE CASTRO Y VELASCO, Antonio: El museo pictórico y escala óptica, 3 tomos, Madrid, Aguilar, 1988, t. II, pp.
160-161.
4 Este mismo autor indica que el cardenillo vermicular podía ser natural o artificial. DIOSCÓRIDES, Pedacio, op. cit., p. 374.
Álvaro Alonso Barba se referirá muy posteriormente (s. XVII) al cardenillo vermicular como una variedad artificial. ALONSO
BARBA, Álvaro: Arte de los metales en qve se enseña el verdadero beneficio de los de oro, y plata por açogue, el modo de
fvndirlos todos, y como se han de refinar, y apartar unos de otros, Madrid, en la Imprenta del Reyno, 1640, Biblioteca
Nacional, R. 7731, p. 35. También se refieren al cardenillo vermicular de origen artificial Genaro Cantelli y Francisco Vicente
Orellana. V. CANTELLI, Genaro: Tratado de barnices y charoles: en que se da el modo de componer uno perfectamente,
parecido al de la China, y muchos otros, que sirven à la pintura, al dorar, y abrir con otras curiosidades añadido en esta
ultima impresion (1ª impresión de Valencia, Joseph Estevan Dolz, 1935), en Pamplona, à costa de los Herederos de Martínez,
1755, p. 189 y VICENTE ORELLANA, Francisco: Tratado de barnices, y charoles, enmendado, y añadido en esta segunda
impression de muchas curiosidades, y aumentado al fin con otro de miniatura para aprender facilmente à pintar sin
Maestro; y secreto para hacer los mejores colores, el oro bruñido, y en concha, Valencia, en la imprenta de Joseph Garcia,
1755, p. 87.
5 DIOSCÓRIDES, Pedacio, op. cit., pp. 374-375.
6 V., por ejemplo, los textos de Alcherio (Experimenta de coloribus, 1398-1411) en MERRIFIELD, M. P.: Original treatises on
the arts of painting, 2 vols., New York, Dover Publications, 1967, vol. I, rec. 8, p. 48, rec. 28, p. 58, recetas 40-41, pp. 64-65,
rec. 43-44, pp. 66-67.

42 • 12
Recetas de preparación del verdigrís TÉCNICAS

posición podría ser diferente o más de este pigmento,debió tener cierta ta una receta para elaborarlo17, a las
compleja de la que generalmente se importancia en España, al menos múltiples recetas referidas por
asigna al pigmento en los estudios durante algunos períodos de nuestra Dioscórides18 o a que Vitrubio (s. I
llevados a cabo sobre el mismo. historia, ya que se tiene noticia inclu- a. J. C.) menciona su elaboración por
Llama la atención que este mate- so de la época en que solía fabricarse. parte de los rodios19. Algunos textos
rial sea considerado español por par- Según el Calendario de Córdoba aluden al empleo de cobre de Chipre
te de ciertos tratadistas13. Este hecho redactado hacia el año 961, ésta en la elaboración del pigmento20.
podría deberse, por una parte, a que correspondía al mes de Octubre15. Ciertos textos consideran que las
algunos textos hacen referencia a la Algunos tratadistas, sin embargo, condiciones ambientales son un fac-
existencia de ciertos yacimientos natu- se refieren al pigmento como grie- tor de cierta trascendencia para la
rales en la Península durante la Edad go16, debido quizás a que ya Teo- elaboración del pigmento; en este
Media14. Por otra parte, la elaboración frastro de Ereso (s. IV a. J. C.) apor- sentido, suelen requerir un lugar cáli-

7 V. el Manuscrito Boloñés o Il libro dei colori (s. XV) en ibídem, vol. II, rec. 259, pp. 518-519. Asimismo, pueden consultar-
se algunas recetas del Papiro de Estocolmo, escrito hacia el s. III d. de C. V. CALEY, E. R.: "The Stockholm papyrus", Journal
of chemical education, August 1927, vol. 4, nº 8, 979- 1002, rec. 20 y 21 en la p. 984, rec. 42 y 43 en la p. 986, rec. 71-74 y
76-79, 83 en las pp. 989-990, etc.
8 Otro de los múltiples ejemplos del empleo de este material para este fin se encuentra en el manuscrito de Alcherio
Experimenta de coloribus, en una receta ya citada que tiene como finalidad teñir de color verde diversos materiales, como
huesos, madera, hilo, mangos de cuchillo, y lienzos de lino. Cfr. MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. 40, pp. 64-65. V. tam-
bién CALEY, E. R., op. cit., rec. 139, p. 997.
9 V. el Manuscrito Boloñés, en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. II, rec. 335, pp. 558-559.
10 V. la receta 46 de Experimenta de coloribus, en ibídem, vol. I, pp. 66-67.
11 V., p. ej., las rec. 73 y 74 del Manuscrito de Padua o Ricette per far ogni sorte di colori (s. XVI-XVII) en ibídem, vol. II, pp. 680-
681.
12 V., a modo de ejemplo, los textos de Alcherio (Experimenta de coloribus), Petri de Sancto Audemaro De coloribus faciendis
(s. XIII-XIV), Eraclio De coloribus et artibus romanorum (s. X-XIII) y el Manuscrito Boloñés en Ibídem, vol. 1, rec. 28, pp. 58-
59, vol. 1, rec. 153 y 157, pp. 122-123 y 126-127, vol. 1, receta XI, pp. 194-195 y vol. 2, rec. B 109, pp. 430-431.
13 THEOPHILUS: On divers arts (tít. original Schedula diversarium artium, s. XI-XII, trad. al inglés y n. de J. G. Hawthorne y
C. S. Smith), New York, Dover Publications, 1979, p. 41. En el tratado de San Audemar se hace referencia al "viridi hispanico".
Petri de Sancto Audemaro en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, receta 161, pp. 128-129. En el Tractatus de coloribus, de la
Bayerische Staatsbibliotek de Munich, manuscrito Ms. latin 444, del siglo XIV aparece la rec. nº 30, que se refiere al "viride
hyspanicum". D. V. Thompson indica que esta receta aparece también en el tratado de Teófilo. THOMPSON, D. V.: "More medie-
val color-making: Tractatus de coloribus from Munich, Staatsbibliothek, Ms. Latin 444", Isis, XXIV, 1935-1936, 382-396, rec. 30,
p. 392. También en BATIN, Carel: Secreet-Boeck, waer in vele diversche Secrete ende heerlicke Consten in veelderleye vers-
cheyden materien uit seker Latinjnsche Fransoysche Hoochduytsche ende Nederlantsche Authoren tesamen en de by een
gebrachtzijn: Waer van den meestendeel der voorschreven Authoren namen daer by gheciteert worden, Dordrecht, 1609.
El título alude a la recopilación, por parte del autor, de recetas de autores latinos, franceses, alemanes y holandeses. Citado
en MARTIN DE WILD, A.: The scientific examination of pictures, London, G. Bell & Sons, Ltd., 1929, pp. 4 y 77. El Secreet-
Boeck aporta dos recetas en la p. 218: Como elaborar Verde Español (“Hoe datmen Spaensgroen maken sal”) y verde griego
o español (“Griecksgroen, ofte Spaensgroen”).
14 PAREJO DELGADO, M. J. y TARIFA FERNÁNDEZ, A.: “La minería en el reino de Jaén a fines de la Edad Media”, Actas de las I
Jornadas sobre Minería y Tecnología en la Edad Media, León, 26-29 de Septiembre de 1995, pp. 286-297. No puede con-
cluirse al respecto debido a que podría tratarse también de algún material de cobre de composición similar.
15 VALLVÉ BERMEJO, J.: “La minería en Al-Andalus”, Actas de las I Jornadas sobre Minería y Tecnología en la Edad Media, León,
26-29 de Septiembre de 1995, pp. 56-64. Debe indicarse que en este trabajo sobre la minería se considera el vocablo cardeni-
llo como sinónimo de "verdagay", del que el autor indica se trata de carbonato de cobre.
16 En el Papiro de Estocolmo, escrito hacia el s. III, aparece una receta relativa al empleo de verdigrís macedonio en la prepara-
ción de una piedra verde. V. CALEY, E. R.: “The Stockholm Papyrus. An English translation with brief notes”, Journal of che-
mical education, Vol. 4, (1927), pp. 979-1002, rec. 20, p. 984. En el Mappae Clavicula (s. XII) aparece una receta relativa a la
elaboración de verde bizantino. V. HAWTHORNE, J. G. y STANLEY SMITH, C.: “Mappae Clavicula. A little key to the world of
medieval techniques”, Transactions of the American Philosophical Society, new series, volume 64, part 4, 1974, rec. v, p. 27.
Petri de Sancto Audemaro se refiere a la elaboración de verde de cobre, también denominado verde griego. V. MERRIFIELD,
M. P., op. cit., vol. I, rec. 155, pp. 124-125. También el Tractatus de coloribus menciona la elaboración del verde griego. V.
THOMPSON, D. V., op. cit., rec. nº 28, p. 390, rec. 33, p. 393.
17 THEOPHRASTUS: De lapidibus, (ed., int., trad. al inglés y com. de D. E. Eichholz), Oxford, At The Clarendon Press, 1965, VIII
57, p. 79.
18 DIOSCÓRIDES, Pedacio, op. cit., pp. 374-375.
19 V. VITRUBIO POLIÓN, Marco: Los diez libros de arquitectura, (trad. y com. de José Ortiz y Sanz, prol. de Delfín Rodríguez
Ruiz), Madrid, Akal, 1987, p. 192.
20 Desde el III milenio a. J. C. Chipre fue famosa por sus riquezas mineras, entre las que se encontraba el cobre. El Codex Matritensis
A16 (ahora 19) de la BN de Madrid, quizás un texto catalán de alrededor de 1130, refiere el empleo de cobre de Chipre en la
elaboración del pigmento. V. BURNAM, J. M.: “Recipes from Codex Matritensis”, University of Cincinnati Studies, Ohio, serie
II, vol. VIII, 5-47, rec. nº LXVIII, p. 24. En el Papiro de Estocolmo se hace una referencia a la elaboración de verdigrís en base
al empleo de cobre de Chipre. CALEY, E. R., op. cit., rec. 74, p. 989.

12 • 43
TÉCNICAS Sonia Santos, Margarita San Andrés y Juan Luis Baldonedo

do y, en ocasiones, húmedo para este En cuanto a los materiales emple- Por otra parte, el vinagre podía
fin. En algunos tratados se cita la épo- ados en la elaboración del verdigrís, actuar sobre el cobre por inmer-
ca de la vendimia21. Esta última indi- como ya se ha indicado, resulta fun- sión34, humectación35 o bien por su
cación puede estar relacionada no damental la presencia de cobre o ale- inclusión en un recipiente elabora-
sólo con los factores climatológicos, aciones de este metal23. Estos mate- do con este metal 36. Otro método
sino con el aprovechamiento de la riales podían emplearse en diversas muy empleado consistía en dejar
casca de la uva en el proceso de ela- formas, tales como planchas24, lima- actuar los vapores del vinagre sobre
boración del pigmento. Efectiva- duras, polvo o escamas25, y reci- los trozos de cobre suspendidos
mente, esta sustancia es recomen- pientes elaborados con ellos, como encima37.
dada en algunas recetas para los almireces26. Además de los ingredientes men-
mantener caliente el recipiente en Otro de los ingredientes funda- cionados, en numerosas recetas se
que se han introducido los ingre- mentales a la hora de elaborar el alude a una amplia variedad de pro-
dientes para su elaboración22. pigmento y permitir que se formen ductos que podían ser adicionados
Asímismo, algunos textos señalan su los acetatos de cobre es vinagre, a los anteriores y producir conse-
empleo en sustitución de vino o vina- pero puede emplearse también cuentemente ciertas modificaciones
gre, ingrediente fundamental en la vino27, cerveza28, mosto29 y casca30. en la composición y características
elaboración del verdigrís, y al que la En numerosas ocasiones también se del pigmento.
mayoría de los tratadistas hacen refe- indica que la orina puede utilizarse Así, otro de los ingredientes uti-
rencia, como se verá más adelante. como alternativa al vinagre o adi- lizados con gran frecuencia es sal38
La prescripción del mes de Octubre cionada a éste31. La leche agria era en ocasiones junto a miel39; también
para la elaboración de este pigmen- utilizada en Rusia y Serbia en susti- se menciona miel, pero sin sal40 y
to, según el calendario de Córdoba tución del vinagre32 o empleada en junto con los componentes ya seña-
mencionado, puede estar relaciona- adición al verdigrís para teñir hue- lados, es decir, vinagre u orina y
do con esta época de vendimia. sos de verde33. cobre o sus aleaciones. La variedad

21 V. el Manuscrito Boloñés en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. II, rec. 84, pp. 418-419.
22 V. el texto de Petri de Sancto Audemaro en Ibídem, vol. 1, rec. 151, pp. 116-121.
23 A modo de ejemplo, pueden citarse Pietro de Sant´ Audemar, en ibídem, vol. I, rec. 150-153, 155-157, 159-160, pp. 116-129,
Giovanni Alcherio en ibídem, vol. I, rec. 8, 28, 40, 43-44, 46, 81, pp. 48-49, 58-59, 64-67, 80-81, Eraclio en ibídem, vol. I, rec.
XI, XXXVIII [273], XXXIX [287], XL [261], pp. 194-195, 236-239 y el Manuscrito de Padua en ibídem., vol. II, rec. 130, pp. 706-
707.
24 Son realmente muy comunes las recetas relativas al empleo de planchas o láminas de cobre en la elaboración del verdigrís. A
modo de ejemplo, valga la referencia de Felipe Nunes en NUNES, Felipe: Arte poetica, e da Pintvra, e symetria, com princi-
pios da perspectiua, Lisboa, Pedro Crasbeeck, 1615, p. 66.
25 También son muy habituales las recetas en las que se refiere el empleo de limaduras y escamas de cobre. SAN ISIDORO DE
SEVILLA: Etimologías, (texto latino, vers. esp. y n. de José Oroz Reta y Manuela Marcos Casquero), tomos I, II, Madrid, Biblioteca
de Autores Cristianos, 1993, tomo II, p. 307. V., asímismo, Plinio en BAILEY, K. C, op. cit., parte II, p. 41. Álvaro Alonso Barba
indica que la escama del cobre eran las partículas que se desprendían al martillearlo. ALONSO BARBA, A., op. cit., p. 35.
26 ALONSO BARBA, Álvaro, op. cit., p. 35. CANTELLI, Genaro, op. cit., p. 189. VICENTE ORELLANA, Francisco, op. cit., p. 87.
27 V. Pietro de Sant´ Audemar en MERRIFIELD, M. P., op. cit., rec. 150, vol. I, pp. 116-121. El autor indica que puede emplearse
vino, cerveza u orina.
28 Ibídem.
29 PALOMINO DE CASTRO Y VELASCO, Antonio, op. cit., t. II, cap. XVI, V, p. 528.
30 COVARRUBIAS OROZCO, Sebastián de, op. cit., p. 272. Este autor indica que se empleaba vinagre fuerte o la casca.
31 Efectivamente, son muy numerosas las recetas que se refieren al empleo de orina. A modo de ejemplo, pueden citarse a Pedacio
Dioscórides, el Mappae Clavicula (s. XII), Alcherio, Eraclio, el Manuscrito Boloñés, el Tractatus de coloribus de la Bayerische
Staatsbibliotek de Munich, manuscrito Ms. latin 444 (s. XIV) y el Manuscrito de Rossi 945 de la R. Biblioteca Palatina de Parma.
Este último texto está escrito en portugués con caracteres hebreos, procede de Loulé, en Portugal, su autor es Judah Ibn
Hayyim y se estima puede datar de un período posterior al siglo XIII (quizás 1476). Su procedencia puede ser gallega. V., res-
pectivamente, DIOSCÓRIDES, P., op. cit., pp. 374-375, HAWTHORNE, J. G. y STANLEY SMITH, C., (1974), op. cit., 26-76, rec.
96, p. 41, MERRIFIELD, M. P., op. cit., rec. 43, pp. 66-67, rec. XXXVIII. [273], pp. 236-237, rec. 392, pp. 598-599, THOMPSON,
D. V., op. cit., rec. 33, p. 393 y BLONDHEIM, D. S.: “An old Portuguese work on manuscript illumination”, The Jewish Quarterly
Review, New Series, volume XIX, 1928-1929, 97-135, cap. XII, p. 124.
32 BANIK, G.: “Green copper pigments and their alteration in manuscripts on woks of graphic art”, en Pigments & colorants de
l´ Antiquité et du Moyen Age, Paris, Éditions du Centre National de la Recherche Scientifique, 1990, pp. 89-102.
33 V. el Manuscrito de Padua en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. II, rec. 75, pp. 680-681.
34 A modo de ejemplo, v. el Mappae Clavicula en HAWTHORNE, J. G. y STANLEY SMITH, C., (1974), op. cit., rec. v, p. 27, y los
textos de Eraclio en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. XXXIX [287], pp. 238-239.
35 V. el Tractatus de coloribus en THOMPSON, D. V., op. cit., nº 28, pp. 390-391 y el manuscrito de Loulé en BLONDHEIM, D.
S., op. cit., cap., XI, p. 124.
36 ALONSO BARBA, Álvaro, op. cit., p. 35, CANTELLI, Genaro, op. cit., p. 189, VICENTE ORELLANA, Francisco, op. cit., p. 87,
DIOSCÓRIDES, Pedacio, op. cit., pp. 374-375.
37 V. a modo de ejemplo, DIOSCÓRIDES, Pedacio, op. cit, p. 374, los textos de Pietro de Sant´ Audemar y el Manuscrito Boloñés
en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. 152, pp. 120-123, rec. 155, pp. 124-125, vol. II, rec. 84, pp. 418-419, NUNES, Felipe,
op. cit., p. 66.

44 • 12
Recetas de preparación del verdigrís TÉCNICAS

de verdigrís obtenida a partir de sal duos o heces del vino, se ha emple- «sal armoníaco» y «almojatre», apa-
es denominada por Teófilo como ado en recetas que tenían diversos rece, asímismo, con relativa fre-
viride salsum41. fines como, por ejemplo, simple- cuencia en las recetas. Se trata de un
La sustancia conocida como mente, elaborar el verdigrís 47 o un compuesto natural –aunque actual-
nitro, y también denominada salpe- verde con características especiales, mente puede obtenerse artificial-
tre o salitre (nitrato de potasio -KNO3) para pintar con acuarelas48, brillan- mente– muy utilizado también a lo
es un potente agente de oxidación te49, no corrosivo50, o corrosivo51. largo de la historia con diversos fines,
natural que aparece, asímismo, en Otro de los ingredientes muy como son medicinales y artísticos
algunas recetas para la elaboración utilizado ha sido el alumbre. Se (orfebrería)54. Este compuesto se uti-
del pigmento. Ciertos autores seña- recomienda su empleo en recetas liza para elaborar cardenillo55, tintas
lan que puede emplearse en susti- para elaborar el pigmento o modi- para escribir de este color56, teñir pie-
tución de la sal42. Otros, sin embar- ficar sus cualidades, cuando prácti- les57 o diversos objetos58.
go, lo adicionan a ésta y otros camente ha concluido su elabora- El vitriolo romano aparece
ingredientes43. Algunos lo conside- ción. El producto resultante puede como ingrediente en escasas rece-
ran indispensable en la elaboración ser empleado con diversos fines tas. Cuando éste no ha sido calci-
del «verdadero cardenillo»44. El como el de escribir o teñir ciertas nado (FeSO4·7H2O), presenta color
Manuscrito de Padua señala que el materias 52. Asímismo, suele reco- verde. Muy utilizado en la elabora-
espíritu de nitro (HNO3) puede mendarse también la adición de ción de tintas y tintes, constituye
actuar sobre el cobre y, precipitado alumbre para preparar el cardenillo parte integrante en ciertas referen-
con tártaro, produce un pigmento que algunos autores denominan cias para teñir de verde diversas
verde poco corrosivo45. «vermicular»53. materias, junto a los ingredientes
El tártaro46, sustancia elaborada La sal amoníaco (NH4Cl), tam- que tradicionalmente se emplean
tradicionalmente a partir de los resi- bién denominada en nuestros textos en la elaboración del verdigrís (ori-

38 DIOSCÓRIDES, Pedacio, op. cit, p. 374, THEOPHILUS, op. cit., cap. 35, p. 41, Alcherio en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I,
rec. 28, pp. 58-59, rec. 44, pp. 66-67, Heraclio en ibídem, vol. I, rec. XXXVIII. [273], pp. 236-237, Pietro de Sant´ Audemar, en
ibídem, rec. 150, pp. 116-121, el Manuscrito Boloñés en ibídem, rec. 85, pp. 418-419, THOMPSON, D. V., op. cit., recetas 34 y
35, p. 393, Codex Matritensis en BURNAM, J. M., op. cit., receta nº XXXXI, p. 19, NUNES, Felipe, op. cit., p. 66, ALONSO BAR-
BA, Álvaro, op. cit., p. 35, Pierre Le Brun en el Manuscrito de Bruselas o Recueil des essaies des merveilles de la peinture
(1635), en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. II, p. 808, CANTELLI, Genaro, op. cit., p. 189, VICENTE ORELLANA, Francisco, op.
cit., pp. 87, 116-117.
39 THEOPHILUS, op. cit., cap. 35, p. 41. Eraclio en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. XXXVIII. [273], pp. 236-237.
40 HAWTHORNE, J. G. y STANLEY SMITH, C., op. cit., rec. 96, p. 41. BLONDHEIM, D. S., op. cit., cap. XII, p. 124. Eraclio en MERRI-
FIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. XI, pp. 194-195. Pietro de Sant´ Audemar en ibídem, vol. I, rec. 157, pp. 126-127. Manuscrito
Boloñés en ibídem, rec. 95, pp. 422-423. THOMPSON, D. V., op. cit., Receta nº 28a, p. 391. El Manuscrito de Padua refiere su
empleo para elaborarlo (v. ibídem, vol. II, rec. 130, pp. 706-707). Asímismo, prescribe su adición una vez elaborado, durante
el proceso de molienda. V. ibídem, vol. II, rec. 82, pp. 682-683.
41 THEOPHILUS, op. cit.,cap. 1, p.15.
42 DIOSCÓRIDES, Pedacio, op. cit., pp. 374-375.
43 V. los textos de Alcherio en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. 44, pp. 66-67.
44 CANTELLI, Genaro, op. cit., p. 211. VICENTE ORELLANA, Francisco, op. cit., p. 90.
45 V. Manuscrito de Padua en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. II, rec. 83, pp. 682-685.
46 Cremor tártaro: Potásico, bitartrato; tartrato ácido de potasio. (C4H4O6HK). Tartárico, ácido: HOOC(CHOH)2COOH (ácido
dihidroxisuccínico). Obtención: A partir de anhídrido maleico y peróxido de hidrógeno. En métodos más antiguos era un deri-
vado de los residuos del vino.
47 NUNES, Felipe, op. cit., p. 66. VICENTE ORELLANA, Francisco, op. cit., p. 116. Pierre Le Brun en MERRIFIELD, M. P., op. cit.,
vol. II, rec. 19, pp. 808-809.
48 V. Manuscrito de Padua en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. II, rec. 41, pp. 668-669.
49 V. ibídem, rec. 17, pp. 660-661.
50 V. ibídem, rec. 83, pp. 682-684.
51 V. Alcherio en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. 300, pp. 284-287.
52 Alcherio en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, recetas 40 y 44, pp. 64-67. Pietro de Sant´ Audemar en ibídem, vol. I, rec. 160,
pp. 126-129. V. el Manuscrito Boloñés en ibídem, vol. II, rec. 86, pp. 420-421, rec. 103, pp. 426-427. Esta última receta hace
referencia, fundamentalmente, a la transformación del color del pigmento. V., del mismo manuscrito, rec. 392, p. 598. También
el Manuscrito de Padua se refiere a la mezcla del verdigrís con alumbre para modificar sus propiedades. V. ibídem, rec. 16, pp.
658-661, rec. 17, pp. 660-661, recetas 31 y 32 pp. 662-665, rec. 69, pp. 678-679. THOMPSON, D. V., op. cit., rec. nº 6, p. 385.
53 DIOSCÓRIDES, Pedacio, op. cit., pp. 374-375. ALONSO BARBA, Álvaro, op. cit., p. 35. CANTELLI, Genaro, op. cit., p. 189. VICEN-
TE ORELLANA, Francisco, op. cit., p. 87.
54 ALONSO BARBA, Álvaro, op. cit., p. 35.
55 Alcherio en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. 43, pp. 66-67. THOMPSON, D. V., op. cit., rec. 35, p. 393. Manuscrito de
Padua en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. II, rec. 16, pp. 658-659. NUNES, Felipe, op. cit., p. 66.
56 Alcherio en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. 28, pp. 58-59.
57 Alcherio en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. 46, pp. 66-67.
58 BLONDHEIM, D. S., op. cit., cap. XX, p. 128. Alcherio en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. 41, pp. 64-65. THOMPSON,
D. V., op. cit., rec. nº 6, p. 385.

12 • 45
TÉCNICAS Sonia Santos, Margarita San Andrés y Juan Luis Baldonedo

na o vinagre, alumbre, cobre o sus Ciertos tratados refieren también Farbbüchlein, de (1600), Codex 431
aleaciones)59. la adición de levadura de trigo a otras del Monastero de Engelberg, en
El carbonato cálcico (CaCO3) en sustancias (escamas de cobre, sal Suiza. Este último documento hace
forma de mármol, cal o cáscaras de común, tártaro, sal amoníaco y vina- referencia a una última fase en la
huevo constituye otro de los com- gre) para elaborar el verdigrís66. El elaboración del verdigrís en la que
puestos que pueden participar, jun- agua fuerte (HNO3) es otro de los el pigmento, disuelto en vinagre75,
to a los ingredientes más emplea- compuestos que puede aparecer en es destilado en un alambique76. No
dos en la elaboración del verdigrís, las recetas67. es poco corriente esta alusión al
con el fin de fabricar pigmentos azu- En cuanto a las sustancias añadi- verdigrís destilado. Otro de los
les. Ciertos autores señalan, sin das para modificar ciertas propieda- autores que lo citan es Turquet de
embargo, el empleo de mármol, des del pigmento ya elaborado, una Mayerne (s. XVII)77. Ciertos textos,
junto a la caparrosa y piedra pómez de las más empleadas fue vinagre, entre los que se encuentra el
como adulterantes del verdigrís60. que produce su recristalización68. Manuscrito de Padua 78 o los de
Otros incluyen cal de cáscaras de Esta recristalización supone, entre Jean-François-Léonor Mérimée, se
huevo o de mármol o yeso en la otras modificaciones, un cambio de refieren a la mezcla de verdigrís con
fabricación del pigmento61. J. C. color en el pigmento, que adquiere vinagre destilado79.
Standage, autor ya de fines del s. un matiz más verdoso. Entre otros Otras sustancias aludidas en las
XIX, señala el empleo de carbonato autores, Cennino Cennini hace refe- recetas, que en algunos casos se adi-
cálcico y sulfato de cobre para este rencia a su molienda con vinagre, cionan al verdigrís ya elaborado son
fin62. indicando que se obtiene un verde azafrán80, áloe81, terra merita o cúr-
El jabón es otra sustancia a la que perfecto, con un aspecto maravillo- cuma82, lejía83 caparrosa84, sublima-
suele aludirse en la elaboración del so (“perfettissimo”)69. Otros trata- do corrosivo85, mercurio86, agallas87,
pigmento63. Algunos tratados refie- distas que recomiendan la mezcla del zumo de limón88, perejil89 y ruda90.
ren su elaboración en base al empleo pigmento con vinagre son Alcherio70, Además del empleo de los ingre-
de aceite, sebo y lejía de cenizas64 y el Manuscrito de San Audemar71, el dientes señalados en la elaboración
otros mediante el uso de cal, ceni- Manuscrito Boloñés72, el de Padua73, del pigmento, se han adicionado
zas, agua y sebo65. Francisco Pacheco74 y el texto Das algunos otros con el fin de purificar

59 V. Alcherio en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. 40, pp. 64-65, el Manuscrito Boloñés en ibídem, vol. II, rec. 86, pp. 420-
421 y rec. B392, pp. 598-599.
60 DIOSCÓRIDES, Pedacio, op. cit., p. 374.
61 THOMPSON, D. V., op. cit., rec. 35, p. 393.
62 STANDAGE, H. C.: The artists´ manual of pigments showing their composition, conditions of permanency, non-permanency,
and adulterations; effects in combination with each other and with vehicles; and the most reliable tests of purity, London,
Crosby Lockwood and Son, 1896, p. 21.
63 HAWTHORNE, J. G. y STANLEY SMITH, C., (1974), op. cit., rec. vi, p. 27,. Pietro de Sant´ Audemar en MERRIFIELD, M. P., op.
cit., vol. I, rec. 150, pp. 116-121, rec. 156, pp. 124-127, THOMPSON, D. V., op. cit., rec. 31, p. 392.
64 COVARRUBIAS OROZCO, Sebastián de, op. cit., p. 675.
65 V. el Manuscrito boloñés en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. II, rec. 221, pp. 496-499.
66 V. Pierre Le Brun en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. II, pp. 808-809.
67 VICENTE ORELLANA, Francisco, op. cit., p. 116. MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. II, rec. 78, pp. 682-683.
68 Como se verá posteriormente, el vinagre modifica la composición química de los acetatos de cobre básicos.
69 CENNINI, Cennino: El libro del arte, (com. y an. por F. Brunello, trad. del italiano de Fernando Olmeda Latorre), Madrid, Akal,
1988, capítulos LVI y CLXXIII, pp. 100 y 217. CENNINI, Cennino: Il libro dell´arte, (ed. rev. y corr. por Renzo Simi), Lanciano,
R. Carabba, 1913, capítulos LVI y CLXXIII, pp. 46 y 123-125.
70 Alcherio en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. 45, pp. 66-67, rec. 90, pp. 84-85, rec. 94, pp. 86-87, rec. 300, pp. 284-287.
71 Pietro de Sant´ Audemar en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. 153, pp. 122-123.
72 Manuscrito Boloñés en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. II, rec. 101, pp. 426-427, rec. 103, pp. 426-427, rec. 227, pp. 502-503,
rec. 371, pp. 590-591.
73 Manuscrito de Padua en MERRIFIELD, M. P., op. cit., rec. 17, pp. 660-661, rec. 32, pp. 664-665, rec. 41, pp. 668-669, rec. 69,
pp. 678-679, rec. 73, pp. 680-681, rec. 82, pp. 682-683.
74 PACHECO, Francisco: Arte de la pintura, (ed., int. y n. de Bonaventura Bassegoda i Hugas), Madrid, Cátedra, 1990, p. 484.
75 La receta se refiere a la obtención del verdigrís mediante la inclusión de vinagre y cobre dentro de un recipiente también de
cobre.
76 Esta receta está incluida en un interesante artículo que ha publicado el proyecto MOLART, dedicado a la investigación sobre
la alteración del resinato de cobre. V. WOUDHUYSEN-KELLER, R. y WOUDHUYSEN, P.: “Thoughts on the use of the green gla-
ze called ‘copper resinate’ and its colour-changes”, Looking through paintings, The Netherlands, De Prom, 1998, 133-146, pp.
135-136.
77 TURQUET DE MAYERNE, Theodore: Pictoria, Sculptoria, Tinctoria et quae subalternarum artium spectantia; in lingua
Latina, Gallica, Italica, Germanica conscripta a Petro Paul Rubens, Van Dyke, Somers, Greebery, Janson (escrito entre 1620-
1646, pres. de la ed. actual por M. Faidutti y C. Versini), Lyon, Audin Imprimeurs, 1965-67, p. 19.
78 MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. 2, rec. 17, pp. 660-661.
79 MÉRIMÉE, Jean-François-Léonor: De la peinture à l´huile ou des procédés matériels employés dans ce genre de peinture
depuis Hubert et Jean Van-Eyck jusqu´a nos jours, (ed. facs. de la de Paris, Mme. Huzard (Née Vallat la Chapelle), Libraire,
1830), París, Erec, 1981, p. 193.

46 • 12
Recetas de preparación del verdigrís TÉCNICAS

o variar su tonalidad hacia el azul. de los diversos métodos empleados mezcla de cloruros y carbonatos de
Últimamente se están desarrollando en su elaboración o purificación. En cobre o de acetatos y cloruros de
algunos estudios relativos a la com- el caso del verdigrís básico habría con- cobre básicos95. Como se verá más
posición de estos azules91. sistido en someter el cobre a la acción adelante, las recetas que incluyen el
de los vapores del vinagre, vapor de empleo de sal pueden dar lugar a la
agua o simplemente el aire. En la ela- abundante presencia de cloruros de
Composición boración del verdigrís neutro, sin cobre, aunque la existencia de este
embargo, se disuelve el acetato de compuesto quizás también podría
Los estudios actuales aluden funda- cobre básico en ácido acético. Según deberse al empleo de sal amoníaco.
mentalmente a tres tipos de sales de Lombardi, las partículas de acetato de Este compuesto ha sido detectado
cobre: acetatos, carbonatos y cloru- cobre neutro presentan un color más en muestras correspondientes a obra
ros. De acuerdo a Kühn92, pueden verdoso y oscuro, mientras que el ace- real96. También el cloruro de cobre
diferenciarse esencialmente dos tato de cobre básico presenta un color ha sido detectado en obra egipcia, si
variedades del pigmento: verdigrís más claro93. Banik puso en práctica bien su origen se atribuye a una alte-
básico, que contendría los siguien- una receta de Teófilo que únicamen- ración97 de los pigmentos denomi-
tes hidroxiacetatos: te incluye como ingredientes cobre y nados azul98 y verde egipcio99.
C u 3( C H 3C O O ) 4( O H ) 2· 5 H 2O, vinagre (“viride hspanicum”) y obtu- Banik puso en práctica la receta
C u 2( C H 3C O O ) 2( O H ) 2· 5 H 2O, vo acetatos, carbonatos y cloruros de del monje Teófilo que incluye el
C u 3( C H 3C O O ) 2( O H ) 4, cobre94. empleo de miel y sal (viride salsum)
Cu4(CH3COO)2(OH)6·2H2O, y verdi- De acuerdo a Kühn, la sal y la y obtuvo acetatos de cobre básicos
grís neutro, Cu(CH3COO)2·2H2O. Las miel modifican la composición quí- y neutros, malaquita y otros com-
diferencias entre ambos tipos en mica del pigmento; la presencia de puestos que no fueron identificados.
cuanto a su composición derivarían estos componentes da lugar a una Más tarde, el equipo de investigación

80 CENNINI, C., op. cit., (1988), cap. CLXXIII, p. 217. V. el texto de Petri de Sancto Audemaro en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol.
1, rec. 153, pp. 122-123, rec. 161, pp. 128-129. V. los textos de Alcherio en ibídem, rec. 45, pp. 66-67. V. el Manuscrito Boloñés
en ibídem, rec. 103, pp. 426-427. V. el Manuscrito de Padua en ibídem, rec. 16, pp. 648-649, rec. 84, pp. 684-685. M. Barkeshli
indica que el azafrán aporta estabilidad química al pigmento. BARKESHLI, M.: “The presence of saffron in Persina miniature
paintings and its use as an inhibitor for the destructive effects of verdigris, ICOM Committee for Conservation, 12th Triennial
meetin, Lyon, vol. II, James & James Ltd, London, vol. II, 1999, 489-494.
81 LEONARDO DA VINCI: Tratado de pintura, (tít. orig. Trattato della Pittura, comienzos del siglo XVI), Madrid, Akal, 1993, p. 429.
82 TURQUET DE MAYERNE, Theodore, op. cit., p. 48.
83 V. el Manuscrito Boloñés en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. II, rec. 101, pp. 426-427.
84 V. Alcherio en ibídem, rec. 99, pp. 88-89.
85 V. el Manuscrito de Padua en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. II, rec. 16, pp. 658-661.
86 V. ibídem, rec. 74, pp. 680-681, rec. 81, pp. 682-683.
87 V. ibídem, rec. 16, pp. 658-661.
88 V. ibídem, rec. 32, pp. 664-665, NUNES, Felipe, op. cit., pp. 66-67.
89 V. los textos de Alcherio en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. I, rec. 45, pp. 66-67, rec. 90, pp. 84-85.
90 V. Alcherio en MERRIFIELD, M. P. op. cit., vol. I, rec. 45, pp. 66-67, rec. 301, pp. 286-289. V. el Manuscrito Boloñés en MERRI-
FIELD, M. P., op. cit., vol. II, rec. 103, pp. 426-427. V. el Manuscrito de Padua en MERRIFIELD, M. P., op. cit., vol. II, rec. 69, pp.
678-679, rec. 73, pp. 680-681, rec. 84, pp. 684-685. PACHECO, Francisco, op. cit., p. 484.
91 LOMBARDI, y otros: “Experimental study on the production and use of artificial blue and green pigments (copper acetates
and carbonates) from Antiquity to the sixteenth century”, Art et chimie. La couleur, CNRS editions, París, 2000, 31-37
92 KÜHN, H.: “Verdigris and copper resinate”, en Artists´ pigments. A handbook of their history and characteristics, (ed. Ashok
Roy), New York, Oxford University Press, 1993, 131-158, pp. 132-133.
93 LOMBARDI, y otros, op. cit., p. 33.
94 BANIK, G.: “Discolouration of green copper pigments in manuscripts and works of graphic arts”, Restaurator 10, 1989, 61-73.
95 KÜHN, H., op. cit., pp. p. 131.
96 El equipo autor del presente estudio detectó este compuesto en obra real. Corresponde a la policromía de un sepulcro (s. XII)
de la iglesia de San Vicente, en Ávila. BÁEZ AGLIO, M. I., SANTOS GÓMEZ, S. y SAN ANDRÉS MOYA, M.: "On verdigris -viride sal-
sum- used in a medieval sculpture: The sepulchre of the holy martyrs Vicente, Sabina and Cristeta", 2d International Congress
on Science and technology for the Safeguard of cultural heritage in the Mediterranean Basin, 5-9 Julio 1999, París, vol. I, 617-
620. Otros autores han detectado también este compuesto en obra real. BILLINGE, y otros: “A double-sided panel by Stephan
Lochner”, National Gallery Technical Bulletin, volume 18, 1997, 56-67, pp. 61-62. VAN DEN BERG, K. J. y otros: “On copper gre-
en glazes in paintings”, Art et chimie. La couleur, CNRS editions, París, 2000, 18-21. Otros estudios también ponen de manifies-
to la existencia de cloruros y sulfatos de cobre. MARTIN, E. y EVENO, M.: "Contribution to the study of old green copper pig-
ments in easel paintings", 3rd International Conference on non-destructive testing, microanaytical methods and environmet
evaluation for study and conservation of works of art, Viterbo 4-8 October 1992, Preprints, 1992, Viterbo, 481-491.
97 COLINART, S., DELANGE, E. y PAGÈS, S.: "Couleurs et pigments de la peinture de l´Egypte Ancienne", Techne, nº 4, 1996, 29-
45. V., especialmente, la p. 42. Las autoras del estudio indican que es imposible concluir sobre el origen del cloruro de cobre
detectado en numerosos objetos correspondientes al Antiguo Imperio.
98 Ya Vitrubio en De arquitectura libri decem (s. I. a. C.) describe la elaboración de este pigmento, del que indica se preparó
primeramente en Alejandría, en base a la cocción de una mezcla de arena con salitre y limaduras de cobre. VITRUBIO POLIÓN,
Marco, op. cit., pp. 191-192.

12 • 47
TÉCNICAS Sonia Santos, Margarita San Andrés y Juan Luis Baldonedo

constituido por D. A. Scott, Y. puede derivar del empleo de alum- en la nombrada como B el otro ingre-
Taniguchi y Emi Koseto estudió deta- bre. En cualquier caso, la compro- diente es jabón. En este artículo se
lladamente los productos obtenidos bación de cada una de estas hipóte- recogen los resultados correspon-
con el empleo de esta receta y que sis requiere la puesta en práctica de dientes a la aplicación de la receta A.
fueron atacamita fundamentalmen- múltiples recetas y el análisis de los A continuación se describe el
te, así como nantoquita100. compuestos obtenidos. procedimiento llevado a cabo en su
Este mismo equipo de invesiga- aplicación:
ción obtuvo citrato cúprico pentahi- RECETA A. Además de cobre y vina-
dratado, empleando zumo de limón Reproducción de los métodos gre o bien ácido acético (AcH) se ha
en la modificación de ciertas pro- de elaboración del pigmento de empleado miel y sal. Es aportada por
piedades del pigmento, tal como tratadistas como Heraclio y Teófilo,
acuerdo a las indicaciones de
recomiendan algunos antiguos tex- que la describen de modo muy simi-
tos11. También obtuvieron calcona- antiguos tratadistas lar; este último nombra el producto
tronita Na2Cu(CO3)2·3H2O emple- obtenido como viride salsum.
ando como elementos de partida Dentro de la amplia gama de recetas Curiosamente, ambos hacen refe-
óxido de cobre, alumbre y natron102. que aportan los tratadistas la selec- rencia al empleo de un cajón de
Un reciente estudio llevado a ción de las mismas se ha fundamen- madera como contenedor de todos
cabo sobre obra real, por otro equi- tado en dos razones. Por una parte, las sustancias de partida; este dato
po de investigación entre los que se se han reproducido algunas de las ha llevado a pensar que el recipien-
encuentra Klaas Jan van den Berg ha más repetidas en los textos y por te no cerraba herméticamente, por
detectado sulfatos y cloruros de otra, esta selección ha tenido en lo que esta variable también ha sido
cobre y los elementos calcio, plomo, cuenta la accesibilidad y posible iden- considerada, empleando recipientes
potasio y aluminio en veladuras del tificación de los ingredientes aludi- que cierran herméticamente o bien
pigmento103. Con respecto a la pre- dos en unos textos que, en ocasio- que permitien la entrada de aire.
sencia de calcio, los autores del estu- nes, son difíciles de interpretar. Procedimiento: Se muele la sal a
dio señalan que puede derivar del Hasta el momento se han apli- mano durante 30 minutos y se calien-
empleo de una laca amarilla, donde cado cuatro recetas, que se pueden ta en estufa (100ºC). A continuación,
el carbonato cálcico habría actuado dividir en dos grupos (Tabla 1). En se frota la plancha de cobre con miel,
como sustrato. Respecto a los otros el primer grupo se ha partido de espolvoreándose la sal sobre esta
elementos detectados, su presencia vinagre y planchas de cobre; en una superficie adherente. La plancha así
también podría deberse al uso de de las recetas la plancha de cobre se preparada se introduce en un reci-
algunos de los múltiples ingredien- dispone sobre el recipiente que con- piente de vidrio que contiene un
tes que pueden participar en las rece- tiene el vinagre (receta 1), mientras vaso con vinagre; este mismo pro-
tas y han sido citados en el apartado que en la otra, la plancha se intro- ceso se ha llevado a cabo con ácido
anterior. Así, la presencia de potasio duce en el interior (receta 2). Los acético (AcH) en lugar de vinagre.
podría deberse, por ejemplo, al resultados obtenidos ya han sido En ambos casos el recipiente se man-
empleo de tártaro o nitro. La de azu- publicados en un trabajo anterior104. tiene en estufa a la temperatura de
fre puede explicarse en base al El segundo grupo de recetas inclu- 40ºC durante un mes. Además, el
empleo de yeso o caparrosa en la ela- ye aquellas en las que además de vina- proceso se ha realizado teniendo en
boración o adulteración del pig- gre y cobre, se ha partido de otros cuenta la variable de su posible aire-
mento. Otra explicación a la presen- ingredientes; en la nombrada como A ación. Por esta razón se han efec-
cia de potasio, azufre y aluminio los otros ingredientes son miel y sal y tuado en total cuatro ensayos, pues-
to que tanto para el vinagre como
Receta Componentes Procedimiento para el AcH se han empleado reci-
1 Vinagre, plancha de cobre Acción vapores sobre plancha pientes herméticamente cerrados o
bien parcialmente aireados.
1 Vinagre, plancha de cobre Inmersión de plancha en vinagre
Los sucesivos ensayos realizados
A Vinagre / AcH; plancha de Acción vapores sobre plancha para la aplicación de esta receta han
cobre, sal; miel impregnada en miel y sal llevado a la conclusión de que es
B Vinagre / AcH; plancha de Acción vapores sobre plancha imprescindible la aireación tempo-
cobre; jabón impregnada con jabón ral del recipiente puesto que, de lo
contrario, la reacción no se produce
Tabla 1. Componentes y procedimiento de aplicación de cada receta. de forma completa.

99 Este pigmento se obtendría de forma similar al azul egipcio. COLINART, S., DELANGE, E., PAGÈS, S., op. cit., pp. 39-43.
100 V. SCOTT, D. A. TANIGUCHI, Y. y KOSETO, E.: “The verisimilitude of verdigris: a review of the copper carboxylates”, Reviews
in conservation, nº 2, 2001, 73-91, p. 83.
101 Ibídem, p. 88.
102 Ibídem.
103 VAN DEN BERG, K. J. y otros, op. cit., pp. 18-21.
104 SANTOS GÓMEZ, S. SAN ANDRÉS MOYA, M., BALDONEDO RODRÍGUEZ, J. L., RODRÍQUEZ MUÑOZ, A., DE LA ROJA, J. M.,

GARCÍA BAONZA, V.: “Procesos de obtención del verdigrís. Revisión y reproducción de antiguas recetas. Primeros resultados”,
I Congreso del GEIIC. Conservación del Patrimonio. Evolución y nuevas perspectivas, Valencia, 2002 , pp. 383-388.

48 • 12
Recetas de preparación del verdigrís TÉCNICAS

a) b) En la Figura 1 se muestra el pro-


cedimiento seguido en la obtención
de los pigmentos; la Figura 1a corres-
ponde a la plancha de cobre dis-
puesta sobre el recipiente que con-
tiene el vinagre y la Figura 2a sobre
el recipiente que contiene el AcH.
En ambos casos el recipiente no está
herméticamente cerrado y presenta
una cierta aireación.
La Figura 2 recoge las imágenes
de las planchas una vez desarrollado
el proceso de corrosión del cobre.
La Figura 2a corresponde a la plan-
cha tratada con los vapores de vina-
Fig. 1. Reactivos: planchas de cobre impregnadas con miel y sal en contacto con : gre y la 2b con los vapores de AcH.
a) vapores de vinagre; b) vapores de ácido acético. En ambos casos el recipiente En la Figura 3 se puede consta-
no cierra herméticamente. tar que en las planchas mantenidas
en recipientes herméticamente
cerrados, el proceso no se ha des-
a) b) arrollado de forma completa.
Cuando se emplea vinagre se forma
un compuesto de color rojo y textu-
ra untuosa, cuya naturaleza ha sido
determinada mediante los corres-
pondientes análisis (cuprita, Cu2O);
este compuesto evoluciona a la sal
de cobre de color verde cuando la
plancha es sometida a aireación. En
la Figura 4 puede observarse el color
rojo y la textura untuosa de la cupri-
Fig. 2. Planchas de cobre impregnadas de miel y sal en contacto con: a) Vapores de ta, así como la mezcla de compues-
vinagre. b) Vapores de ácido acético. En ambos casos el recipiente no ha estado tos verdosos y verde-azulados que
cerrado herméticamente. constituyen el pigmento.

a) b)
Caracterización de los pigmentos
sintetizados
Las técnicas analíticas utilizadas han
sido microscopía electrónica de barri-
do y microanálisis por dispersión de
energía de rayos X (MEB-DEX) y
difracción de rayos X. Mediante MEB-
DEX se ha llevado a cabo el análisis
morfológico delas partículas de pig-
mento y el correspondiente microa-
Fig. 3. Planchas de cobre impregnadas de miel y sal en contacto con: a) Vapores de nálisis. A su vez, la difracción de rayos
vinagre. b) Vapores de ácido acético. En ambos casos el recipiente ha estado cerra- X ha permitido la idetificación de las
dos herméticamente. distintas fases cristalinas.

Microscopía electrónica de barrido y


microanálisis por dispersión de energía
de rayos X (MEB-DEX).
El estudio por MEB-DEX se ha efec-
tuado en un microscopio electróni-
co, marca JEOL, modelo JSM 6400,
con una tensión de aceleración de
20 kV, y que lleva incorporado un
espectrómetro de dispersión de
energía, marca LINK, modelo eXL,
Fig. 4. Detalles de la plancha de cobre impregnada con miel y sal en recipiente aireado. con resolución de 138 eV a 5,39 KeV.

12 • 49
TÉCNICAS Sonia Santos, Margarita San Andrés y Juan Luis Baldonedo

Fig. 5. Variedad de verdigrís obtenida según la receta A (mues-


tra C8) (plancha de cobre impregnada en miel y sal común
y sometida a la acción de vapores de ácido acético).
Observación por MEB (electrones secundarios). a) Detalle
de conjunto de cristales de cloruro sódico parcialmente trans-
formados en verdigrís (barra 600 µm). b) Detalle de los cris-
tales de verdigrís (barra: 200 µm).

Fig. 6. Variedad de verdigrís obtenida según la receta A (muestra C8). Microanálisis realizados por DEX: (101) partícula de cloruro sódico parcial-
mente transformado en una sal de cobre; (102) partícula de verdigrís, mezcla de acetato y cloruro de cobre; (103) partícula de verdigrís constituida
fundamentalmente por acetato de cobre.

Receta A lizado los correspondientes microa- En la Figura 9 se recogen las imá-


En unos casos esta receta ha sido nálisis por DEX (Figura 6). genes correspondientes al produc-
aplicada utilizando AcH y en otros La Figura 7 corresponde a la ima- to de color rojo y en la Figura 10 se
vinagre; en ambas situaciones el reci- gen del verdigrís designado como C8 presentan los resultados del micro-
piente estaba parcialmente aireado. costra. Las partículas son de pequeño análisis por DEX. Las partículas son
Los resultados obtenidos con AcH se tamaño y las formas cristalinas no están muy homogéneas en cuanto a la
referencian como C8, C8 costra; esta bien definidas. Los microanálisis por morfología y composición; todos los
segunda corresponde a la capa for- DEX (Fig. 8) indican que se trata de cristales están bien formados.
mada sobre la parte superior de la una mezcla de acetatos y cloruros de La referencia C9b corresponde
plancha que no estaba en contacto cobre y restos de cloruro sódico. a la parte extraída de la zona central
directo con los vapores de AcH, y Como se ha indicado, esta mis- de la plancha. Es de color verde cla-
que se retiraba con mayor dificultad; ma receta ha sido puesta en prácti- ro. La Figura 11 muestra que está
otra reproducción de esta misma ca empleando vinagre en lugar de integrada por partículas de peque-
receta se ha designado como C10. ácido acético. También en este caso ño tamaño en las que no se obser-
Los resultados correspondientes al el recipiente se ha mantenido airea- van formas cristalinas definidas. Los
tratamiento con vinagre se referen- do. La referencia general asignada es microanálisis por DEX indican que
ciasn como C9f, C9b y C9c. C9. Los resultados muestran ciertas se trata de cloruro de cobre, aun-
La Figura 5 corresponde a la diferencias dependiendo de la zona que tal vez también contenga ace-
muestra C8. Se observan cristales de de corrosión de la plancha de cobre. tato de cobre (Fig. 12).
cloruro sódico (NaCl) parcialmente Se ha comprobado que este pro- La referencia C9c corresponde
transformados en verdigrís; se apre- ceso de corrosión transcurre a tra- a la parte extraída de los bordes de
cian detalles de esta transformación, vés de una serie de etapas. La pri- la plancha, que presenta un color
siendo evidente la distinta morfolo- mera de ellas corresponde a la verde azulado. La Figura 13 corres-
gía de las partículas. Los cristales cúbi- formación de una capa de color rojo ponde a su observación por MEB.
cos corresponden al cloruro sódico; que se forma directamente sobre la Presenta partículas de pequeño
se aprecia que su superficie está par- plancha de cobre. Este producto ha tamaño, que a su vez están consti-
cialmente alterada. Los cristales de sido designado como C9f. Si la aire- tuidas por otras de tamaño más
verdigrís (sal de cobre) tienen forma ación es suficiente, el compuesto reducido. Los microanálisis por
de pirámide truncada y se forman a evoluciona hasta formar un produc- DEX revelan que se trata mayori-
partir de los de cloruro sódico. En to de color verde claro (C9b) o ver- tariamente de cloruros de cobre
ambos tipos de partículas se han rea- de azulado (C9c). (Fig. 14).

50 • 12
Recetas de preparación del verdigrís. TÉCNICAS

Fig. 7. Variedad de verdigrís obtenida según la receta A (plan-


cha de cobre mpregnada en miel y sal común y sometida a
la acción de vapores de ácido acético) (muestra C8costra).
Observación por MEB (electrones secundarios). a) Imagen
general. Aglomerados de aspecto y tamaño heterogéneo que
no superan las 100 mm (barra 200 µm). b) Detalle de los
aglomerados. No se aprecian partículas cristalinas defini-
das (barra 60 µm).

Fig. 8. Variedad de verdigrís obtenida según la receta A (muestra C8costra). Microanálisis por DEX: Fig. 10. Variedad de verdigrís obtenida según
(101) Acetato de cobre y restos de cloruro sódico; (102) Cloruro y acetato de cobre y restos de clo- la receta A (muestra C9f). Capa de color rojo
ruro sódico. formada directamente sobre la plancha de
cobre. Microanálisis realizados por DEX.
Análisis de zona.

Fig. 9. Variedad de verdigrís obtenida según la receta A (plan-


cha de cobre impregnada en miel y sal común y sometida a
la acción de vapores de vinagre), (muestra C9f). Capa de
color rojo formada directamente sobre la plancha de cobre.
Observación por MEB (electrones secundarios). a) Imagen
general del conjunto de partículas (barra 30 µm). b) Detalle
del conjunto de partículas (barra 10 µm).

Fig. 11. Variedad de verdigrís obtenida según la receta 3 (plan-


cha de cobre impregnada en miel y sal común y sometida a
la acción de vapores de vinagre), ref. C9b. Capa de color ver-
de formada sobre la plancha de cobre. Observación por MEB
(electrones secundarios). a) Imagen general del conjunto de
partículas (barra 1 nm). b) Barra 200 µm y c) partículas
individuales, barra 300 µm. d) Detalle de la superficie de las
partículas, barra 60 µm.

12 • 51
TÉCNICAS Sonia Santos, Margarita San Andrés y Juan Luis Baldonedo

Fig. 13. Variedad de verdigrís obtenida


según la receta A (plancha de cobre
impregnada en miel y sal común y some-
tida a la acción de vapores de vinagre)
(muestra C9c). Capa de color verde azu-
lado formada en los bordes de la plancha
de cobre. Observación por MEB (electro-
nes secundarios). a) Imagen general del
Fig. 12. Variedad de verdigrís obtenida según la conjunto de partículas (barra 1 nm). b)
receta A (muestra C9b). Capa de color verde for- Detalle del conjunto de partículas (barra
mada en la parte central de la plancha. 200 µm). c) Detalle de una de las partí-
Microanálisis realizados por DEX. Análisis de culas. Está formado por un aglomerado de partículas más pequeñas, algunas de las
zona. Cloruros y acetatos de cobre. cuales están cristalizadas (barra 300 µm).

Conclusiones Los cloruros de cobre identificados


han sido: tolbachita (CuCl2) y nanto-
El empleo de sal (NaCl) como ingre- quita (CuCl2), cuando se emplea ácido
diente en las recetas de obtención acético; atacamita Cu2Cl(OH)3 y tolba-
de verdigrís da lugar a la formación chita (CuCl2) cuando se utiliza vinagre.
de un tipo especial de verdigrís, cuya
composición presenta notables dife-
rencias con respecto a la fórmula que Agradecimientos
tradicionalmente se ha atribuido a
Este trabajo forma parte de los
este pigmento.
Proyectos de Investigación de refe-
En las dos modalidades de apli-
rencia: 06/0044/2000 financiado por la
cación de esta receta (con ácido acé-
Comunidad de Madrid dentro del área
tico o con vinagre), se han formado
de Humanidades y Ciencias Sociales,
diferentes tipos de cloruros de cobre.
y BHA2002-02085 Proyecto I+D finan-
Cuando se utiliza ácido acético, estos
ciado por el Ministerio de Cienca y
cloruros de cobre van acompañados
Tecnología. También expresamos
de acetatos de cobre, mientras que
nuestro agradecimiento al Centro de
Fig. 14. Variedad de verdigris obtenida según la cuando se emplea vinagre no se ha
Difracción de Rayos X del Depar-
receta A (muestra C9c). Capa de color verde- detectado la formación de estos últi-
tamento de Química Inorgánica de la
azulado formada en los bordes de la plancha. mos compuestos.
Universidad Complutense de Madrid.
Microanálisis realizados por DEX. Análisis de
zona. Cloruros de cobre.

Receta A Muestra Fases cristalinas identificadas


Resultados de los análisis por Difracción Con AcH C8 y C8 acetato de cobre (II) Cu (CH3COO)2,
de Rayos X costra acetato de cobre monohidratado Cu
(CH3COO)2·H2O, cloruro de cobre (II)
El estudio por difracción de rayos X (tolbachita) (CuCl2) y halita (NaCl)
ha sido realizado en un difractóme-
tro marca Philips modelo X´PERT cloruro de cobre (I) (nantoquita) (CuCl),
con una tensión de 45kV y una inten- C10 halita (NaCl), acetato de cobre,
sidad de 40 mA. Utiliza dos rendijas Cu(CH3COO)2, acetato de cobre dihidrata-
una con divergencia de 1º para la do Cu(CH3COO)2·2H2O y halita (NaCl)
óptica primaria y rendija anti-scatter Con vinagre C9f óxido de Cobre (I) (cuprita) Cu2O
1º (rendija recepción 0,05 mm) para C9b trihidroxicloruro de cobre (II) (atacamita)
la óptica secundaria. Para eliminar la Cu2Cl(OH)3
contribución de la línea Kβ utiliza un
monocromador curbado de Cu. C9c trihidroxicloruro de cobre (II) (atacamita)
Los resultados obtenidos en los Cu2Cl(OH)3, cloruro de cobre (II)
análisis efectuados por Difracción de (tolbachita) (CuCl2)
Rayos X se recogen en la tabla 2. Tabla 2.

52 • 12
Pátina. Diciembre 2003. época II. Nº 12, pp. 53-64. ISSN:1133-2972 TÉCNICAS

EVALUACIÓN CRÍTICA DE LOS PRINCIPIOS EN


ARQUEOMETRÍA, CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN
DE LOS VIDRIOS ARQUEOLÓGICOS
Joaquín Barrio Martín*

Parece posible acercarse, a modo de ensayo metodológico, a los criterios que


rigen o subyacen tanto en las investigaciones arqueométricas como en las inter-
venciones de conservación y restauración de los vidrios arqueológicos antiguos.
Sobre todo, es necesario si queremos que esta labor se enmarque con claridad
en el camino de la conservación científica en los comienzos del siglo XXI. Se
aborda el análisis de unos principios que siempre se ponen de manifiesto, cons-
ciente o inconscientemente, cada vez que se ejecuta un proyecto sobre estos
materiales vítreos. No es fácil encontrar referencias concretas en los textos pro-
pios de la deontología profesional que hablen de estos objetos menores. Sin
embargo, se puede articular una propuesta inicial realizando una lectura atenta
de estas normas y una valoración crítica de la literatura científica sobre la res-
tauración de vidrios arqueológicos, contrastada a la luz de las propias experien-
cias personales.
Palabras clave: Vidrios arqueológicos, conservación, restauración, arqueome-
tría, principios.

CRITICAL EVALUATION OF THE PRINCIPLES OF ARCHAEOLOGICAL GLASS


IN ARCHAEOMETRY, CONSERVATION AND RESTORATION
It is possible, in the fashion of a methodological essay, to provide an insight into
the criteria that govern or underlie both archaeometric research and the con-
servation and restoration of ancient archaeological glass. Indeed this is neces-
sary if we wish to situate this task clearly within the framework of scientific con-
servation at the beginning of the 21st century. The article analyses a group of
principles that always emerge, consciously or unconsciously, each time a proj-
ect on vitreous material is undertaken. Concrete references to these lesser
objects are not easy to find in the usual texts of professional deontology. It is
possible however to formulate an initial proposal by undertaking a close rea-
ding of these procedures and a critical evaluation of the scientific literature
on the restoration of archaeological glass, and contrasting this with one's own
personal experiences.
Key words: Archaeological glass, conservation, restoration, archaeometry,
principles.

Aspectos introductorios ridos a la filosofía que subyace en


Recibido: 17/03/2003 nuestras actuaciones profesionales a

E
Aceptado: 03/06/2003 ste trabajo aborda con mayor con- la hora de llevar a cabo proyectos de
creción que otros anteriores intervención en estos pequeños obje-
* Doctor en Prehistoria (Barrio 2001, 2002) algunos tos de la cultura material. Es un asun-
y Arqueología por la UAM. aspectos sobre la conservación y to que no se suele poner por escrito
Diplomado Superior en Conservación restauración de vidrios arqueológicos y sobre el cual nosotros queremos
y Restauración de BBCC (Arqueología) antiguos, en los que no suele ser habi- apuntar algunas de nuestras ideas, sur-
por la E.S.C.R.B.C. de Madrid. tual profundizar, en especial los refe- gidas, sin duda, como ocurre casi

12 • 53
TÉCNICAS Joaquín Barrio

materiales arqueológicos, conside- estudio sino en el mantenimiento de


rados por muchos como "menores" estos objetos en las mejores condi-
frente a los restos arquitectónicos de ciones de cara al futuro.
los yacimientos, los mosaicos, la Aquilatar, en alguna medida, los
escultura o la pintura mural de estos criterios que van a regir nuestras
edificios arqueológicos, nos plante- actuaciones es algo necesario, pues-
emos y sopesemos aquellos princi- to que los documentos deontológi-
pios o filosofía que van a guiar nues- cos más importantes como las Cartas,
tra intervención; es posible que la desde la de Atenas de 1931 a la de
menor relevancia pública y por tan- Cracovia de 2000, donde quedan
to la liberación de una cierta polé- manifiestos los grandes principios de
mica, nos empuje a un mayor des- la restauración moderna apenas tie-
cuido en estos planteamientos nen referencias concretas a los mate-
teóricos, que a la postre siempre exis- riales muebles y mucho menos a los
ten en cualquier obra de restaura- considerados menores como es el
ción, sea cual sea su entidad. caso de los vidrios arqueológicos.
Tampoco uno encuentra muchos ¿Cómo abordar, pues, esta tarea?.
detalles sobre los principios que han Existen, a nuestro modo de ver, tres
regido la restauración de vidrios caminos para transitar en este análi-
arqueológicos en las obras más recien- sis en los cuales se pueden encon-
tes sobre la historiografía de la con- trar o de los cuales se pueden extraer
servación en nuestro país (Maca- datos respecto de los criterios que
rrón/González 1998) o de otros países se han seguido en las intervenciones
como Italia (Conti 2002), considera- de estas obras.
do el país más prolijo en los análisis El primero es el de los textos
de la teoría de la restauración en los sobre la Teoría de la Restauración ,
últimos años, a pesar de que en estas prioritariamente de Brandi, así como
Fig. 1. siempre, a la hora de plantearse un obras se aborda de manera apreciable las síntesis normativas realizadas en
El Saucedo: proyecto de trabajo real, en este caso el estudio de los criterios seguidos en los sucesivos documentos deontoló-
Pieza 1. Base concreto, la conservación de los obras arquitectónicas, pictóricas o gicos de los diferentes ámbitos nacio-
umbilicada de vidrios de la villa romana de El escultóricas,...Sin duda, la singulari- nal, europeo, o internacional (Martí-
un objeto de Saucedo, donde sin duda, existió una dad del Patrimonio Arqueológico nez Justicia 1996). Aquí también
pequeño officinae vitreorum (Talavera La (PArq) ejerce un efecto limitador a la tendrían cabida los trabajos sobre la
tamaño; Nueva, Toledo) (Aguado et al., 1999). hora de encontrar un mayor eco en historia de la restauración. El grueso
obsérvese el Resulta patente que el vidrio estos estudios referidos. de estos textos ha surgido del análisis
estado de arqueológico, como consecuencia Por eso nuestra intención no es y reflexión sobre las intervenciones en
deterioro de las circunstancias de la deposición presentar en estas páginas el desa- arquitectura y en pintura, y no es en
inicial. en su momento y de un enterra- rrollo de un trabajo puntual de inter- ningún caso el PArq representante de
miento prolongado por varios cien- vención restauradora realizado sobre la cultura material el que se encuen-
tos o miles de años en medio tierra, el conjunto concreto de vidrios de la tra entre los objetivos de estos estu-
ofrece unos problemas muy serios Villa de El Saucedo, sino que este artí- dios (Melucco 1989,). Incluso cuando
de cara a su conservación y exposi- culo nos ha surgido como fruto de la aparece un interés mayor en el PArq
ción en buenas condiciones. No son reflexión personal en los prolegóme- éste se centra con preferencia en el
menores o mayores problemas que nos de restaurar estas piezas. Tampoco construido, como se constata en la
los de las vidrieras medievales que nuestra intención es escribir un ensa- Carta de Roma de 1987.
siempre han estado al aire, pero sí yo literario o filosófico, sino hacer lo El segundo camino es el de la lec-
muy distintos. Si para abordar la con- que quizás se pueda calificar como un tura pormenorizada de las obras gene-
servación de estas extraordinarias ensayo metodológico sobre los prin- rales (Frank 1982; Newton/ Davison
obras de las catedrales e iglesias del cipios del trabajo científico en el cam- 1989; Pearson 1987; Bailly 1992;
Medievo se han manejado y con- po de la restauración del Patrimonio Tennent 1999; Velucchi, S. 2000) y artí-
trastado diversos criterios y opinio- Arqueológico. En definitiva, hacer una culos concretos sobre la conservación
nes, que han venido marcando has- puesta al día, desde los criterios per- y restauración de vidrios antiguos. En
ta la actualidad una manera de hacer sonales más objetivos, de las pautas ningún caso son demasiado abun-
y el desarrollo de unos procedi- que deben enmarcar las intervencio- dantes si los comparamos con los
mientos cada día más eficaces, tam- nes sobre vidrios antiguos, y muy en vidrios históricos. Aún así, es raro
bién la intervención en los vidrios de especial la conservación de los vidrios encontrarse en ellos un apartado con-
procedencia arqueológica precisa de romanos, un período histórico y cul- creto sobre la filosofía o los principios
unas consideraciones deontológicas tural en España que nos viene pro- subyacentes en las intervenciones rea-
en las que no nos hemos detenido porcionando una buena cantidad de les y en las propuestas realizadas para
los profesionales de la restauración piezas de vidrio, cuyo estado de con- abordar el trabajo en este tipo de
arqueológica con suficiente interés. servación habitual no es bueno (Figs.1 objetos arqueológicos.
No es habitual que los que reali- y 2). Por ello es necesario hacer un El tercero de los caminos son las
zamos trabajos de conservación en esfuerzo extraordinario no sólo en su experiencias sobre trabajos de res-

54 • 12
Evaluación crítica de los principios en arqueometría, conservación y restauración de los vidrios arqueológicos TÉCNICAS

tauración en vidrios de procedencia probar en ellos aquellas referencias estar estrictamente vinculadas a la
arqueológica. Sin duda son impres- que sean expresas en la formulación investigación pluridisciplinar cien-
cindibles las propias experiencias, de este criterio arqueométrico para tífica...” pero abundando en otros
pero también la experiencia práctica los bienes muebles y en concreto para ámbitos, como es el de los productos
de los trabajos de restauración de los vidrios. Incluso vamos a aportar y los procedimientos de la práctica de
muchos profesionales que hemos ciertos párrafos completos, siempre la intervención, en que es imprescin-
podido conocer directamente. Por escasos, que hemos convenido como dible esta aportación analítica, "cual-
desgracia, en muy escasas ocasiones esclarecedores. quier material y tecnología nuevos
han visto la luz a través de artículos Ya la primera Carta que se cono- deben ser probados rigurosamente,
publicados, pero su valor está en que ce, la de Atenas en 1931, en su escue- comparados y adecuados a la nece-
son el resultado en el tiempo real de to articulado consagra la utilidad de la sidad real de la conservación"
los procedimientos, las técnicas y los arqueometría en el ámbito de la con- (Rivera 2000).
materiales con que se han abordado servación, bien es verdad que referi- En este punto se suscita la
entre nosotros los trabajos en la res- da entonces al mundo de la arquitec- siguiente reflexión. Somos cons-
tauración de los vidrios arqueológi- tura, con estas palabras en su artículo cientes de que la investigación exclu-
cos. No hay duda de que en los La- VI "... recomienda: la colaboración sivamente arqueométrica, entendi-
boratorios y Talleres (IPHE, Museos, en cada país de los conservado- da y realizada bajo el prisma de único
Escuelas o Departamentos) se han res......con los representantes de las conocimiento de composición y de
realizado numerosas actuaciones ciencias físicas, químicas, naturales tecnología del vidrio, es un hecho
sobre objetos de vidrio antiguos, pero para alcanzar resultados seguros, constatado en numerosas publica-
casi nunca han salido a la luz median- siempre de mayor aplicación" ciones y encuentra su justificación
te la publicación de sus informes. (Martínez 1996:59-60). Es patente la en el estudio de materiales o mejor
A partir de la lectura de algunos finalidad de esta colaboración inter- de los arqueomateriales; pero tam-
de estos trabajos depositados en los disciplinar, que vuelve a ser destaca- bién creemos que puede ser distin-
archivos de sus respectivas institu- da en la Carta del Restauro de 1987 ta, ya que es muy posible compati-
ciones se pueden extraer o cotejar con una mayor precisión; así en el bilizar estos estudios tan necesarios
los principios que subyacen en la Anexo D se aborda el asunto con estas con los encaminados a la práctica de
intervención llevada a cabo en cada palabras, después de reconocer que los trabajos de conservación y res-
uno de los proyectos. Su estudio la primera operación a realizar será tauración, obteniendo resultados
atento nos ha permitido reconocer "un cuidadoso reconocimiento del muy valiosos para formular proyec-
el hilo conductor que existe bajo cada estado de conservación del propio tos concretos. Creemos que en la
uno de ellos, averiguando los princi- objeto y de las condiciones ambien- Restauración Científica actual debe
pios deontológicos que sustentan tales.... Por lo que se refiere a las con- haber un criterio de compensación
cada trabajo concreto tanto en la diciones de conservación intrínsecas entre los aspectos arqueométricos,
investigación del deterioro como en al objeto, es fundamental de los los histórico/arqueológicos y las téc-
la práctica procedimental y en el resul- modos de ejecución técnica y de los nicas de intervención práctica. Así lo
tado obtenido que puede ser evalua- materiales utilizados,....deberá lle- ha puesto de relieve una personali-
do a través del paso del tiempo. varse a cabo también el examen de dad relevante en este campo (Cola-
Será, por tanto, imprescindible las condiciones internas del objeto. lucci 2002); al considerar la tarea de
conjuntar las aportaciones de cada De todos modos, tal verificación, ...., la profesión de la restauración se
uno de estos caminos de análisis para en la medida de lo posible deberá ser muestra pesimista por el aparente
evaluar la situación en que nos corroborada por los análisis y exá- falso equilibrio interdisciplinar, pues
encontramos en la actualidad en menes de carácter físico, químico y "De hecho, el desarrollo del sector
cuanto a los principios aplicados en numérico, elegidos con absoluta prio- científico, sin duda de gran impor-
la práctica de la conservación y res- ridad entre aquellos que no sean des- tancia, puede provocar el riesgo de
tauración de los vidrios antiguos. tructivos....Cuando sea necesario que se pierda de vista el propio obje-
Para conducir nuestro análisis con verificar ...., y no sea posible utilizar to de la función de la restauración".
mayor claridad hemos considerado métodos no destructivos, hay que El criterio conductor es, pues,
la delimitación de una serie de áre- limitarse a realizar tomas de mues- investigar con un claro objetivo de
as de incidencia de dichos principios, tras, evitando en todo caso hacerlo conservar y restaurar.
diseñadas conforme se desarrolla el en lugares importantes de la obra. No obstante, para concretar
protocolo de trabajo en este campo Estas tomas deberán limitarse al mejor la exposición de este criterio
científico de la conservación y res- máximo también en el número. creemos necesario detallar algunos
tauración del PArq en los comienzos Deberá señalarse el punto preciso en objetivos en los que poder trabajar
del siglo XXI. el que se ha hecho la toma de mues- en este campo de la investigación
tras...". He aquí por tanto, el texto nor- analítica. Conviene abordar los pro-
mativo que hace una mayor concre- blemas de tipo tecnológico, de
Criterios en la investigación ción a este criterio arqueométrico. manufactura y de composición del
arqueométrica Finalmente en la última Carta de vidrio original. Arqueometría y tec-
Cracovia 2000, se refrenda en su artí- nología es un binomio bien intere-
Nos parece necesario en primer lugar culo 10 esta misma necesidad de sante para un restaurador. Así, en el
traer a colación las Cartas del Restauro investigación y apoyo: "Las técnicas caso del vidrio arqueológico, el mar-
o documentos normativos para com- de conservación y protección deben co histórico de procedencia tecno-

12 • 55
TÉCNICAS Joaquín Barrio

de muestras patrón representativas,


que pueden ser estudiadas directa-
mente sin preparación alguna o embu-
tidas para analizar su sección, lo que
resulta imprescindible para conocer
el estado de la estructura interna de
los vidrios antiguos, pues las superfi-
cies en todos los casos están alteradas
(Fig.3). En todo caso las muestras
embutidas pueden ser recuperadas.
En cuanto a las técnicas disponi-
bles no deseamos pormenorizar pues
no es el objetivo de este trabajo, sino
sólo dar algunos apuntes referencia-
dos a nuestra experiencia personal. El
procedimiento analítico debe comen-
zar por las técnicas más sencillas, en
especial las estereoscópicas, que per-
miten determinar los problemas de
deterioro corrosivo y estructural al
nivel de su superficie, a pesar de las
dificultades que suelen ofrecer los
vidrios para la observación adecuada.
No obstante, para avanzar en el estu-
dio arqueométrico de los vidrios
arqueológicos es imprescindible con-
Fig. 2. lógica nos puede dar muchas pistas sas que han generado dicho tipo de tar con la Microscopía Óptica y la
El Saucedo: a los restauradores para iniciar el tra- corrosión. Microscopía Electrónica de Barrido,
Pieza 2. bajo de diagnóstico en el Labo- Y finalmente deberá abarcarse el las cuales proporcionan unas ventajas
Objeto con ratorio. A partir de unos análisis pre- campo de la investigación en técnicas insustituibles para valorar morfológi-
una elevada vios se contará con unos parámetros y materiales de intervención, con una ca y texturalmente, permitiendo reco-
fragmentación. iniciales, bien conocidos, que pue- validación experimental y una eva- nocer las capas de la alteración cícli-
dan ser tenidos en cuenta para esta luación real sobre las piezas de los ca, las fisuras, las heterogeneidades o
primera valoración del estado de resultados de la utilización de estos defectos del proceso, la profundidad
conservación de las piezas: procedimientos, testados a través del de la desvitrificación (López 1999:34).
• Un vidrio potásico (datación o tiempo. También debe implicarse la Y todo ello completarlo en el caso de
tradición medieval) es menos arqueometría en la conformación de la segunda técnica con un análisis ED
resistente que el vidrio sódico los valores y pautas de mantenimien- de cada uno de los elementos que se
(datación o tradición romana). to y conservación preventiva de los considere oportuno, haciendo posi-
• El exceso de óxido como la cal vidrios antiguos tanto en los interve- ble el reconocimiento compositivo de
–CaO– acentúa la tendencia a la nidos como en aquellos que no lo han los vidrios y por tanto todos los deta-
desvitrificación. sido. En definitiva, hacer posible que lles de su tecnología (Fig. 4). Si se
• Una relación escasa entre sílice la analítica se enmarque en un pro- desea una constatación de la compo-
y elementos alcalino-térreos vuel- ceso global arqueométrico. sición sería conveniente contrastarlo
ve poroso al vidrio. En el momento de la actuación con otras técnicas también asequibles
siempre decimos que el procedi- como la Fluorescencia de RX, lo que
En segunda instancia, la infor- miento correcto es seleccionar las téc- proporcionaría unos resultados más
mación analítica debería centrarse nicas en función de las necesidades y que convincentes (Schreiner/Lin-
en los problemas de deterioro y alte- de la resolución de los problemas, ke/Dubravka 2000). La experiencia
ración sobre la composición original pero sin embargo suele ser en función lograda en otros trabajos (Adams et
del vidrio, con la detección de ele- de la disponibilidad de Laboratorios y al. 1997), nos animó a su utilización
mentos alterados químicamente o de la disponibilidad económica como en la primera etapa de la investigación
en los elementos estructurales defec- estamos obligados a proceder. En el arqueométrica de los vidrios de la villa
tuosos, y sus consecuencias en el caso de los vidrios antiguos, casi siem- de El Saucedo (Barrio 2002). Avan-
estado de conservación de la pieza. pre de pequeño tamaño y en situación zando hacia una mayor sofisticación y
Consecuentemente a ello podrá con- fragmentaria habitualmente, es preci- precisión en el análisis compositivo
tribuir el análisis de las tierras del so reducir al máximo las muestras, podría incluso completarse con otros
contenedor arqueológico para com- actuar con inocuidad en la toma de análisis de PIXE-PIGE (Kiusma-Kursula
probar los componentes que han ellas si queremos recoger también las 1999; Weber et al. 2002; Gratuze et al.
incidido en la particularidad del dete- capas de corrosión. Si actuamos sobre 2000), que en nuestras muestras está
rioro de dicha muestra, dando pie a conjuntos de piezas de la misma pro- pendiende de la puesta a punto de la
una reconstrucción del ambiente que cedencia, como es el caso de El consiguiente línea del Acelerador de
ha determinado y las posibles cau- Saucedo, se puede hacer una elección Partículas de PCM de la UAM.

56 • 12
Evaluación crítica de los principios en arqueometría, conservación y restauración de los vidrios arqueológicos TÉCNICAS

También son de destacar las bue- mismo, salvo el último párrafo que unidad potencial de la obra como el
nas perspectivas que surgen con algu- añade, "por la facilidad con que están objetivo sustancial que debemos abor-
nas de las técnicas tomográficas, ínte- sujetos a deteriorarse". Sólo se hace dar en el trabajo del laboratorio, los
gramente NDT, a la hora de reconocer indicación, por tanto, al reconoci- criterios que deben de articular el tra-
los problemas de deterioro y el esta- miento de una problemática más bajo de conservación y restauración
do de conservación de los vidrios amplia. Siendo objetivos, el texto de los vidrios de procedencia arqueo-
romanos, un campo en el que aún los habría que englobarlo mejor en el área lógica responden tanto a dichos prin-
trabajos no son abundantes. Es el caso de la conservación preventiva que cipios generales para todas las obras
de la -MCT (Tomografía microcom- valoraremos más adelante, pues en él de arte que se recogen en nuestra
puterizada de Rayos-X), una aplicación no encontramos ni una sola línea refe- deontología profesional como a la pro-
que ofrece alternativas por su carác- rida a cómo debe procederse en la res- pia singularidad de este material inor-
ter no destructivo (López/ Römich tauración definitiva de estos objetos; gánico, que posee unos rasgos de
2001; López et al. 2002) y unos resul- sin embargo, entre líneas se da a deterioro muy propios. En el marco
tados muy positivos para poder com- entender que la intervención ha de general del Patrimonio Arqueológico
parar con otras técnicas complemen- realizarse en el laboratorio. Y aún más, (PArq), los vidrios muestran un carác-
tarias (SEM/EDX). Rastrea con detalle se reconoce que su estado de con- ter bastante excepcional, no sólo en
la superficie y documenta sus fenó- servación es grave casi siempre. Por cuanto a su escasa presencia en el catá-
menos de deterioro, p. e. las picadu- eso, los vidrios arqueológicos degra- logo de objetos que se registran en
ras producto de la desvitrificación y dados, fragmentarios e incompletos una excavación, sino también en cuan-
de pérdida de materia física. suelen ser una muestra fiel de cómo to a los tratamientos e intervenciones
Para concluir en este apartado, ha desaparecido la continuidad de la de conservación donde la propia idio-
la decisión, por tanto, a la que debe obra, por lo cual la restauración en sincrasia y la vulnerabilidad marcan las
llevarnos este criterio es al diseño ellos debe entenderse dentro del prin- pautas a seguir.
adecuado de un estudio arqueomé- cipio acuñado por Brandi (1988)
trico que nos proporcione datos como el restablecimiento de la uni- Criterio de limpieza
apreciables y decisorios para la con- dad potencial de la obra.
y conservación de las pátinas
servación y restauración de las pie- Desistimos, como no podía ser de
zas de vidrio optimizando al máximo otra manera, del intento de hacer en Si echamos mano de la Carta del
las muestras obtenidas. unas pocas páginas un análisis dema- Restauro de 1972 en su Art.6.5 que-
siado pormenorizado de todos los da "se prohíbe ...alteración o remo-
aspectos que habría que recoger en ción de las pátinas"., el asunto
Criterios durante la intervención de el protocolo de trabajo de conserva- problema parece completamente
conservación /restauración ción y restauración de los vidrios anti- solucionado. Sin embargo, es evi-
guos. Para este cometido se puede dente que cualquier asunto relacio-
Obviamos, por no ser éste el momen- acudir a obras de carácter general cen- nado con la limpieza de objetos de
to apropiado, entrar en la evaluación tradas en el estudio de los problemas arte, en este caso de vidrios, tiene que
de los términos conservación y res- de intervención en vidrios (Newton/ ver con el principio de historicidad
tauración y en la acepción que cada Davison, 1989; Tennent (ed.) 1999; establecido en su día por Brandi, pues
uno de ellos recibe a la hora de expli- Velucchi 2000), cuyas aportaciones, este principio se transgrede en el
car con mayor o menor precisión el de mayor o menor envergadura, momento en que tomamos la deci-
grado de la intervención sobre el siguen estando vigentes hoy en el sión de remover alteraciones gene-
vidrio arqueológico antiguo. Aunque grueso de sus aportaciones. radas a lo largo del tiempo o eliminar
las corrientes de opinión suelen modi- Sin embargo, a la hora de revisar problemas de deterioro, elementos
ficarse casi continuamente en este y evaluar los criterios que rigen estos en los que suele sustentarse el con-
campo como en otros, para el grue- trabajos de intervención restaura- cepto de pátina en el vidrio antiguo
so de los profesionales restauradores dora, nos hemos encontrado con (Brachert 1990: 165-171).La necesi-
la gradación y la diferencia que mar- muy pocos artículos publicados en dad de conservación de la mayor par-
can ambas palabras es comprendida el ámbito nacional o internacional de te de los vidrios de procedencia
con cierto detalle. proyectos concretos sobre la con- arqueológica obliga a conciliar algu-
Los documentos deontológicos o servación y restauración en labora- nos de estos principios considerados
normativos cuentan con muy escasas torio de los vidrios antiguos de pro- intocables y volver la vista hacia el fin
referencias sobre la restauración de cedencia arqueológica. Algo más último que se persigue, que no es
los vidrios antiguos. Sólo en la Cartas abundantes, pero tampoco mucho, otro que el salvamento de la pieza
del Restauro de Roma de 1972 y 1987, son los trabajos publicados sobre para el futuro. En palabras de A.
en sus Anexos A y C respectivamente, análisis arqueométricos, en los cua- Melucco (1989:199-233) es la feno-
se pueden encontrar unos ligeros les de manera tangencial se pueden menología de la intervención la que
apuntes. En la primera se escribe: "En rastrear algunos datos valiosos para marca la pauta y el ajuste de muchos
la recuperación de los vidrios (ef.ope- nuestro propósito. Ya comentamos de estos criterios. Objetos arqueoló-
raciones arqueológicas terrestres) es que la desventaja era significativa gicos como los vidrios antiguos no
aconsejable no proceder a limpieza frente a los trabajos sobre restaura- pueden ser excluidos de una inter-
alguna durante la excavación ya ciones de vidrios históricos. vención que corrija en primera ins-
que están fácilmente sujetos a la exfo- Aunque hemos aludido al princi- tancia la degradación matérica aún
liación". En la segunda el texto es el pio marco de Brandi de restablecer la traspasando algunos de estos princi-

12 • 57
TÉCNICAS Joaquín Barrio

Fig. 3. lugar a hidróxidos solubles de sodio,


El Saucedo: calcio y potasio, que en presencia de
Microfotografía CO2 forman los carbonatos; se mez-
de SEM donde se clan con la sílice y las escamas de cris-
observa la talización produciendo una superfi-
delaminación cie opalescente cubierta de una
superficial. costra de corrosión en que se inte-
gran carbonatos, sulfatos y cloruros
de distintos tipos junto con restos
de la tierra del contenedor arqueo-
lógico. Y todo ello incide no sólo en
la falta de transparencia sino en la
fragilidad del vidrio.
En las irisaciones laminares que
constituyen lo que habitualmente se
denomina pátina se suelen agrupar
varios de estos compuestos cuyo resul-
tado en la conservación de los vidrios
arqueológicos es el siguiente:
pios considerados sagrados en la que se desprenden poco a poco, • Opacifican el vidrio y perturban
Teoría del Restauro. adelgazando la estructura vítrea ori- la legibilidad real de éste, aunque
¿Cómo hemos de calificar las ginal del objeto. En el proceso pue- nos ofrezcan una visión plena de
láminas desvitrificadas y las irisacio- den añadirse otros productos cubrien- matices de color, que dan un
nes, como pátinas o como produc- tes en forma de costra. A esto caba aspecto tan "antiguo" a la pieza.
tos de alteración? añadir, que entre los profesionales • Son higroscópicos y por tanto
Sobre este asunto sigue existien- de la restauración los términos posibilitan que la humedad que-
do polémica no sólo a la hora de defi- comentados, desvitrificación y alte- de retenida en la superficie de
nir lo que se considera una pátina en ración, suelen ser utilizados de los vidrios y en consecuencia,
los vidrios arqueológicos antiguos manera indistinta para referirse a un mantienen los procesos que abo-
sino en cómo actuar ante estas páti- único proceso que se manifiesta en can a esta alteración o mejor el
nas. Nosotros con antelación ya nos los vidrios arqueológicos. fenómeno cíclico del deterioro.
pronunciamos (Barrio 2001 ep.) en Así pues, las láminas que perma-
una posición que de nuevo queremos necen en la pieza siempre modifican Es indudable que esta costra des-
traer a estas líneas pues tiene que ver el aspecto original de estas piezas. vitrificada es una superficie alterada,
tanto con procedimientos técnicos y Bien es verdad que en los primeros que puede llegar a tener un espesor
científicos como con los criterios que momentos del proceso nos ofrece considerable casi similar al núcleo inal-
se manejan al realizar la limpieza de un favorable y atractivo colorido; terado, y por tanto no es la superficie
las superficies de estos vidrios. pero a nuestro entender una irisa- original, pues durante el proceso de
Bajo este epígrafe de pátina se ción no es una pátina. Bajo esta de- enterramiento el vidrio podría haber
recoge uno de los asuntos que gene- nominación de pátina se deben re- perdido ya la capa superficial de uso y
ran mayor controversia en la actua- conocer los siguientes rasgos: a la vez haber recogido compuestos de
lidad en la conservación de vidrios • estable, homogénea y regular. la tierra del entorno ajenos a la com-
antiguos de procedencia arqueoló- • carente de riesgos para el futuro posición original de la pieza. Así se
gica. Y nos referimos a las reflexio- de la pieza y que tenga una posi- puso de manifiesto en algunas piezas
nes sobre la consideración o no de tiva evaluación estética. de El Saucedo, como por ejemplo en
pátina para ciertos fenómenos de la correspondiente a la muestra nº 4.
alteración de los vidrios romanos. Creemos que estrictamente una De todos los aspectos que veni-
La desvitrificación, entendida esta pátina no es otra cosa que un fenó- mos valorando en el análisis de los cri-
palabra en el sentido estricto, es sólo meno de alteración superficial en que terios presentes en la conservación y
uncambio en el estado físico del suelen darse cabida numerosos pro- restauración de los vidrios arqueoló-
vidrio, pero no un cambio en su ductos de alteración, especialmente gicos antiguos es este punto, el tra-
composición química. En cuanto a la sales, fruto de la reacción química con bajo de intervención de limpieza, don-
alteración, es un fenómeno que tie- los elementos alcalinos lixiviados, con de siempre se ha suscitado una mayor
ne que ver con un conjunto de reac- una solubilidad diferenciada. De ma- polémica, aparejada a la que venimos
ciones químicas entre el vidrio y el nera breve, sin entrar en un desa- refiriendo sobre la pátina, pues no en
medio; un proceso mediante el cual rrollo minucioso del proceso, podría vano es la etapa de trabajo que siem-
ciertos componentes del original se decirse que en estos vidrios de com- pre ha suscitado mayores riesgos para
transforman por la incorporación de posición no eutéctica (caso de los la obra por su carácter de irreversible.
otros. Su desarrollo genera un dete- romanos y la generalidad de todos Es la que se ha venido conociendo en
rioro cíclico ocurrido a partir del los antiguos), que poseen un exce- la literatura científica como la clea-
enterramiento tan largo, y se mani- so de fundentes, parte de ellos no se ning controversy. Quizás lo que pue-
fiesta en la superficie del objeto combinan con la sílice, y en presen- de extraerse de esta polémica es que
depositando una serie de laminillas cia de una HR superior al 40% dan cualquier limpieza, sea con una inter-

58 • 12
Evaluación crítica de los principios en arqueometría, conservación y restauración de los vidrios arqueológicos TÉCNICAS

vención de mayor o menor calado, trolar los parámetros medioambien- superficial. La conservación de este
debe hacerse desde un reconoci- tales de las vitrinas donde se exponen último puede ser, en efecto, fuente de
miento objetivo y serio de los ele- o de los espacios de almacenamiento posterior degradación....".
mentos que intervienen en la con- dentro del Museo (Bailly 1990:138), Para preservar los objetivos de
formación de dicha pátina que es bien hecho por lo demás bien común toda- rigor y eficacia la limpieza de los
distinta en cada material. Por eso no vía en muchos museos. Unas opinio- vidrios arqueológicos debe hacerse
se puede construir una falsa analogía nes no muy alejadas se pueden ver en siempre con la ayuda de medios ópti-
de la pátina extrapolando los datos otros autores (Newton/ Davison cos (lupa o microscopio estereoscó-
desde la pintura a otros materiales tan 1989:206), quienes apuntan que si la pico), puesto que poder actuar en el
distintos como es el vidrio. Hay que lámina envejecida del vidrio arqueo- punto exacto de la separación de las
partir, con ayuda de una investigación lógico (iridiscente, opaca o negra) capas de gel de las escamaciones es
pormenorizada, de una clara percep- oculta la transparencia del color ori- muy complicado al tratarse de un
ción de la materia que con el paso del ginal, cabría la opción de retirarla por material tan vulnerable. De este modo,
tiempo se ha puesto de manifiesto en motivos estéticos; no obstante su reco- también puede determinarse la adhe-
forma de esa película que denomi- mendación es no eliminar éstas. Hay sión de la capa de gel, que no tiene
namos pátina; una percepción que opiniones basadas en trabajos con- por qué ser igual en todos los puntos,
supone reconocer el significado de la cretos sobre vidrios arqueológicos con el fin de proceder a su fijación con
secuencia estratigráfica y el punto en romanos (Mayas 1990), con mayor un consolidante. Si se consigue fijar
que ésta puede ser calificada como la inclinación a eliminar las delamina- esta capa de gel haría a su vez de pro-
superficie más aproximada al original. ciones, pues según este autor las esca- tector del núcleo vítreo intacto. Quizás
En modo alguno debe ser la pátina, maciones siguen descomponiendo se precisa una potenciación de las lim-
en palabras de Brandi, una sordina estos vidrios después de muchos años piezas en los vidrios medievales en
puesta a la materia para impedirla pre- de haber sido extraídos de la tierra; su mayor medida que en los romanos,
valecer. Además, a nuestro modo de retirada no supone la pérdida com- puesto que en aquellos, en función de
ver la pátina en el vidrio arqueológi- pleta de las irisaciones, mantenién- su composición potásica, muestran
co no suele mostrar la inocuidad de dose el vidrio perfectamente según mayor predisposición a un ataque
un barniz antiguo oxidado o una vela- una experiencia contrastada superior corrosivo más virulento. Somos cons-
dura de taller sobre una pintura o a 6 años. cientes de que el desarrollo de este
sobre una piedra caliza que siempre Para otros autores la opción es criterio de limpieza sólo puede venir
ha permanecido en el exterior. Estas no eliminar las capas iridiscentes en determinado por un buen conoci-
láminas desvitrificadas actúan como ningún caso, pues se destruye la miento de los procesos de corrosión
verdaderos receptores del principal superficie original, esto es, su espe- mediante al menos microscopía ópti-
agente de deterioro, la humedad, sor real y los rasgos de su tecnología ca o electrónica, a fin de determinar
cuya actuación a tasas bien bajas, por (Cronyn 1990:137). cuál es núcleo intacto y las capas ya
debajo del 40%, en colaboración con Por eso si las irisaciones se mues- deterioradas.
otros contaminantes es su principal tran en un estado incipiente, lo que La eliminación de sales pernicio-
riesgo para el futuro. supone una degradación muy suave sas debe ser un objetivo a desarrollar
Por todas estas razones el res- con la superficie ligeramente modifi- en el marco del criterio de limpieza.
taurador, cuando actúa sobre la pie- cada por el ataque químico, y no están Como nosotros mismos hemos podi-
za de vidrio arqueológico, debería formando láminas descohesionadas do determinar en el estudio previo
retirar todos estos productos de alte- del núcleo, quizás no sería preciso eli- de los vidrios de El Saucedo, no es
ración, para posteriormente fijar minarlas ya que durante su limpieza ajena la presencia de cloruros tanto
mediante un consolidante protector mecánica se dañaría la estructura intac- en el interior como en las capas exter-
la capa de gel a la parte sana del ta. Esta es la opción tomada en algu- nas del vidrio (Fig. 5) . Los poros y
núcleo. Esta capa de gel es el punto nos casos como en la restauración de fisuras son los puntos donde se pue-
de contacto entre las láminas desvi- un cáliz de vidrio belga procedente de den localizar con mayor intensidad.
trificadas y el vidrio inalterado. Salvo la iglesia de San Martín que se man- Su presencia es siempre muy dañina,
que las láminas y escamas desvitrifi- tiene con todas las concreciones por especialmente por los efectos de
cadas supongan el único documento el riesgo que supondría para su inte- aumento de volumen por cristaliza-
físico del vidrio original; entonces se gridad la retirada de esta láminas ción dentro de estos espacios, pro-
pueden mantener in situ, pero ello lle- (Fontaine 1999:200-202). Conviene por vocando una intensificación en la
vará aparejado un máximo control del tanto tener en cuenta estas gradacio- escamación y en las fracturas. Para
medio en lo que a la HR se refiere. nes y tomar la decisión caso por caso. determinar su procedencia, que de
No obstante es muy difícil esta- Así creemos que conviene entender el manera habitual será del terreno, es
blecer criterios o normas estrictas en Art.6.c, de la Carta del Restauro de preciso partir de un rastreo y un aná-
este caso pues puede haber otros fac- Roma de 1987 cuando manifiesta “que lisis de MEB con ED o de un medi-
tores –profundidad del ataque corro- se deben rechazar desde el momen- ción de los cloruros en las tierras
sivo, pérdida de las capas más exter- to en que se proyecte la propia res- adheridas, pues conviene asegurar-
nas– que incidan en la toma de una tauración ...alteraciones o remocio- se de si estos focos de cloruros tie-
decisión que nosotros consideramos nes de las pátinas, siempre que no se nen que ver con la composición,
que sería la más aceptable para el futu- haya demostrado analíticamente que hecho poco frecuente, o más bien
ro de muchos vidrios, y muy espe- están irreversiblemente comprome- con su presencia en un medio sub-
cialmente cuando no se pueden con- tidas por la alteración del material terráneo donde los han recuperado.

12 • 59
TÉCNICAS Joaquín Barrio

es verdad que en ninguna ocasión • Perfecta adhesión a las irregula-


con referencia a los vidrios. El refor- ridades de la estructura siempre
zamiento de la materia física de los degradada en superficie.
vidrios arqueológicos debe ser habi- • Buena resistencia y escaso espesor.
tual dadas las condiciones de fragili- • Escaso índice de amarilleamien-
dad no sólo en la superficie sino en to o envejecimiento.
la estructura interna, debido a la pre- • Baja viscosidad que garantice su
sión de las tierras. Por eso ha de lle- penetración por las fisuras.
varse a cabo con un procedimiento • Compatibilidad con el adhesivo
adecuado que garantice su penetra- que se haya utilizado en la inte-
ción hacia el interior más allá de la gración de los fragmentos.
película de gel de la superficie. Por
ello la técnica que mejor convendría Referente a los productos reco-
sería el vacío, controlado en una pre- mendados y cuya utilización está
sión adecuada a su fragilidad. Quizás contrastada, en los últimos años se
en muchos museos pueda pensarse han añadido a los conocidos en los
que es una protección excesiva por- textos clásicos (Newton/Davison
que no permite una identificación 1989: 209-214) otros realizados ex-
clara de las superficies originales; sin presamente a partir de pruebas para
embargo, nosotros creemos que sur- vidrios arqueológicos (López/ Dó-
te un beneficio muy notable para la menech 1998; López et al. 1999), que
materia física del vidrio si se eligen resultan de una gran utilidad para
las técnicas y los materiales adecua- valorar las distintas opciones. A estos
dos y contrastados. Es indudable que productos se pueden añadir las
aunque la consolidación contribuye "ormocers" (cerámicas orgánicamen-
a proteger estos vidrios de la acción te modificadas) (Newton/Seddon
de los agentes superficiales, también 1999: 67; Motner et al. 2001). Se está
supone el aislamiento de las piezas investigando con buenos resultados
frente al ataque químico del medio su aplicación como películas de pro-
ambiente, constituyendo la primera tección de vidrios; su respuesta es
medida para una preservación en el muy buena en condiciones extremas
futuro en condiciones aceptables. de envejecimiento y contaminantes
Pero, en modo alguno suple las me- (HR, T, SO2,..); no pigmentan la
didas de conservación preventiva, superficie, tienen buena adherencia,
como en muchas ocasiones erróne- son hidrófugas y reversibles en disol-
amente se cree. ventes orgánicos. Estas nuevas pro-
El criterio de consolidación en el puestas y perspectivas en un criterio
caso de los vidrios arqueológicos consagrado y admitido de forma
soplados y de lámina muy fina es generalizada por el grueso de la pro-
bien diferente del que se sigue en los fesión, esto es, la búsqueda de nue-
vidrios planos o en la vidrieras me- vos procedimientos y de nuevos
Fig. 4. En último término, queremos dievales, pues en estos casos el apo- materiales suficientemente con-
El Saucedo: indicar que si se quieren eliminar las yo estructural no es tan imprescin- trastados (p.e. en el art. 9 de la Carta
Pieza 5. Vista en sales, localizadas en numerosas oca- dible. Para los vidrios de El Saucedo de Roma de 1972).
SEM de la siones en los cráteres y fisuras exis- es obvio que esta consolidación es
sección de una tentes bajo las capas de desvitrifica- muy necesaria, pero siempre des- Criterio de reintegración
muestra y ción, no quedará más remedio que pués de haber retirado los elemen- Resulta evidente que buena parte de
detalles del retirar estas láminas iridiscentes y tos de alteración superficial. los vidrios antiguos que por norma
profundo proceder a su desalación bien Además, hay algo más que debe se encuentran en nuestros yaci-
deterioro de la mediante compresas de celulosa o tenerse en cuenta como principio; mientos están incompletos, y por
pieza. bien mediante inmersión en solu- la consolidación actúa como recu- ello precisan de una intervención
ciones acuosas. En todo caso, ha de peración estética de la superficie ori- reintegradora, que permita a la pie-
hacerse lo posible en su desalación ginal del vidrio devolviendo de algu- za recuperar su consistencia estéti-
para que la limpieza sea eficaz. na manera la transparencia perdida ca y estructural. En este sentido se
o, al menos, mitigando la opacidad han expresado, con mayor o menor
Criterio de consolidación de la superficies al secarse. precisión, los documentos deonto-
Ante superficies tan frágiles y tan vul- En consonancia con estos plan- lógicos hasta el día de hoy. Para no-
nerables como las de los vidrios teamientos de principio sobre la con- sotros este es un planteamiento obli-
arqueológicos parece obligado esgri- solidación, se pueden señalar las gado con las piezas de la villa romana
mir como un objetivo importante la características que debe poseer el de El Saucedo, pues aunque los obje-
consolidación, cuya justificación se producto elegido: tos son numerosos presentan en
encuentra refrendada desde las pri- • Reversibilidad. todos los casos amplias lagunas es-
meras normas deontológicas, bien • Transparencia plena. tructurales. Mejor suerte en cuanto

60 • 12
Evaluación crítica de los principios en arqueometría, conservación y restauración de los vidrios arqueológicos TÉCNICAS

a su integridad suelen correr los responder al principio de respeto de facilidad con las estructuras subya-
vidrios hallados en las necrópolis. la autenticidad. Su obligada rever- centes. Así mismo, la creación de
Hay que tener en cuenta que las sibilidad e inocuidad para el mate- superficies subyacentes donde se
lagunas matéricas tienen un efecto rial vítreo lleva aparejada la facilidad asienten los fragmentos de los vidrios
directo en el anulamiento de la uni- para realizar en el futuro nuevas genera un efecto muy positivo en la
dad de la obra estética y estructural. intervenciones. seguridad y manejo de la pieza.
El criterio que debe regir esta actua- El criterio de reintegración abre
ción es que no sólo la reintegración dos posibilidades que hay que sope-
de los vidrios arqueológicos debe sar y justificar de manera razonada: Criterios de conservación preventiva
contribuir a devolver una lectura una restitución global y una restitu- y control ambiental durante la
adecuada al objeto sino también a ción de lagunas. Cada uno de los
excavación arqueológica
acrecentar la solidez estructural de procedimientos puede ser aplicado
piezas tan frágiles y fragmentarias, en casos bien concretos, que tienen La actuación preventiva sobre los
es lo que se denomina reintegra- que ver con la parte existente de la vidrios arqueológicos comienza en
ción estática.. Además, con la rein- obra. De igual modo, los materiales el momento mismo de la recupera-
tegración se promueve directa- pueden ser muy variados, siempre ción en el registro estratigráfico de
mente una presentación expositiva que se mantengan las condiciones y la excavación y desde ahí corres-
correcta de estos vidrios antiguos, requisitos de solvencia contrastada ponde establecer unos objetivos de
de la que tan necesitados están. La antes expresados. intervención. Si nos hacemos eco
finalidad de toda reintegración por No obstante, queremos incidir de las escuetas líneas antes citadas
tanto podría evaluarse y concretar- en el análisis de la denominada rein- de las Cartas de Roma de 1972 y de
se en estos términos: tegración global en los vidrios ar- 1987, el principio que debe regir la
• Un camino hacia la recuperación queológicos, un procedimiento en tarea durante la excavación de vidrio
estética. el que caben opiniones variadas, es de una mínima intervención
• Un camino hacia la recuperación puesto que en los últimos años se sobre las piezas encontradas. En opi-
de la unidad. han realizado experiencias en este nión de algunos autores hay que
• Un camino hacia la recuperación sentido con materiales diversos: restringir al máximo las limpiezas
de la legibilidad. vidrio, resinas epoxídicas, resinas de mecánicas in situ, recogiendo los
• Un camino hacia la recuperación poliéster,.... Supone, en pocas pala- fragmentos o los objetos de vidrios
de la resistencia física. bras, la creación de una forma nue- en las condiciones en que salen reti-
va subyacente y distinguible, manu- rando sólo la tierra y en ningún caso
El conjunto de operaciones téc- facturada a partir de los datos las capas de corrosión. No obstan-
nicas que dan como resultado la rein- formales de la pieza original, sobre te, en muchos casos es precisa una
tegración, en cuyos detalles no es la que se asientan los fragmentos o preconsolidación y unión de los
momento de entrar ahora (Barrio partes existentes de ésta. Esta opción fragmentos inconexos; unos trata-
2001, e.p.), suelen acarrear una muy técnica no creo que pueda conde- mientos sencillos y eficaces que
notable dificultad y la mano de pro- narse o descartarse alegando el prin- garanticen la seguridad físicoquími-
fesionales expertos. cipio brandiano de la autenticidad ca de estos vidrios (Sease 1990:48;
Aunque no es el cometido de de la obra o el límite admisible para Watkinson/Neal 1998:60-62).
este trabajo detallar los procedi- una reintegración; a mi juicio estaría Cuando las piezas tengan cierta
mientos, sí queremos valorar algu- justificada en función de las propias consideración tipológica o estética
na de las opciones de reintegración características de fragmentariedad y es bueno realizar una consolidación
que nos parecen cumplir con mayor debilidad de los vidrios soplados previa de baja resistencia y perfecta-
holgura los criterios expuestos. En arqueológicos. En cambio surte un mente reversible que tiene como
todo caso deben seguirse unas con- efecto muy positivo en las condicio- objetivo evitar las pérdidas de mate-
diciones que contribuyan al desa- nes de legibilidad correcta de la obra ria facilitando el almacenaje, el tras-
rrollo y aplicación de dichos princi- en el momento de ser expuesta ante lado, el dibujo y el estudio, que con
pios. En primer lugar, la perfecta un público inexperto. También cree- seguridad conforman el objetivo de
distinción entre el original y el mos que proporciona unas condicio- la investigación arqueológica, la cual
añadido, una norma destacada con nes de mayor seguridad física a la pie- evidentemente debe compatibilizar-
preferencia en todos los documen- za además de ser perfectamente se con la mejor conservación posi-
tos deontológicos desde la Carta de reversible en las experiencias que se ble de las piezas de vidrio encontra-
Atenas de 1931 hasta la actualidad, conocen, con lo cual esta reintegra- das. No se puede hacer una buena
con el objetivo de evitar las falsifi- ción global actuaría en favor de este conservación en el laboratorio si no
caciones o falsos históricos. Así mis- principio deontológico tan crucial se han tomado medidas, aunque
mo se han ido añadiendo otros como es la reversibilidad. Este aspec- sean excepcionales, durante la extrac-
aspectos dentro de este mismo prin- to es bien importante en los trabajos ción de los objetos; y éstas tienen
cipio normativo; si se trata de una sobre vidrios muy alterados de pare- mucho que ver con el control de las
reintegración volumétrica se debe des finas y porosas, pues lo impor- variables del nuevo ambiente, el
contar con una documentación de tante no sólo es que el procedimien- medio "aire".
dibujo preciso y contrastado con las to de reintegración sea reversible sino Para garantizar la mejor conser-
series tipológicas de vidrios bien que esta reversibilidad no sea trau- vación de los vidrios, el almacenaje
conocidas. Su diferenciación ha de mática, un hecho que se consigue con en la excavación puede hacerse en

12 • 61
TÉCNICAS Joaquín Barrio

Diagrama Intensidad Lineal Cl compleja sino que se puede hacer diciones de mantenimiento poste-
35 en pequeños contenedores estancos rior en las instituciones museísticas
30 provistos de compartimentos micro- donde se encuentren. Estos princi-
25 perforados o encerradas en bolsas pios del mantenimiento activo están
20 de material microperforado, que consagrados desde los primeros
15 repartan por igual las condiciones documentos deontológicos, como
10 termohigrométricas por todo el espa- es el caso del Art.4 de la Carta de
5 cio, sin contacto físico de las piezas Venecia de 1964: "La conservación
0 entre sí. .....impone ante todo un manteni-
1
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45
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122
A fin de cuentas el criterio obli- miento sistemático". Sin embargo es
gado en esta etapa es que los vidrios en el Art.2 de la Carta de Roma de
lleguen al laboratorio en unas con- 1987, cuando este principio es aqui-
Fig. 5. cajas de material plástico para los diciones asimilables a las de su mo- latado en una definición bien clara:
El Saucedo: objetos más significativos, y en bol- mento de extracción. “Mantenimiento: el conjunto de
Gráfica de la sas microperforadas para el resto, acciones recurrentes en los pro-
presencia de que se meterán en contenedores gramas de intervención, encami-
cloro en una estancos con HR controlada en nive- Principios expositivos y criterios de nadas a mantener los objetos de
sección de una les no muy alejados de los del terre- mantenimiento activo en los Museos interés cultural en condiciones
muestra en un no. El criterio a seguir en este caso óptimas de integridad y funciona-
análisis de consistirá en desarrollar un procedi- A nuestro entender, es bien impor- lidad, especialmente después de que
intensidad miento de control con un termohi- tante considerar las opciones expo- hayan sufrido intervenciones excep-
lineal ED con grómetro para mantener una oscila- sitivas de los vidrios –el binomio con- cionales de conservación y/o res-
corrector ZAF. ción escasa de estos niveles, pues de servación - exposición debe estar tauración.”
otro modo la experiencia nos ha bien presente– y el criterio que hay Al hilo de esta definición, como
enseñado que debido a un secado que mantener durante su presencia recomendación general importante,
rápido se produce un acelerado des- en las vitrinas, tanto si se trata de pie- no conviene descuidar el vidrio en
prendimiento de las capas externas zas completas como si son piezas frá- los espacios de almacenaje sino rea-
desvitrificadas de los vidrios, lo que giles, incompletas y restauradas; sin lizar revisiones de control de su esta-
conlleva la pérdida de sus superficies duda más en el segundo de los casos. do de conservación con cierta perio-
originales, no sólo de las capas de Todos los profesionales sabemos que dicidad; los vidrios antiguos son
corrosión, quedando los vidrios es muy complicada la exposición de objetos muy vulnerables a los proce-
"pelados". vidrios muy fragmentados ya que sus sos de deterioro continuo o cíclico.
Lo más correcto es que las pie- posibilidades estéticas se encuentran El descuido de los vidrios durante
zas lleguen al laboratorio con una muy mermadas, y por tanto, de difí- años en las áreas de almacenamiento
notable humedad y con las capas de cil comprensión para un público no no es por desgracia algo excepcional
corrosión adheridas a la masa vítrea, experto. A mi modo de entender todavía.
de otro modo pueden perderse no resulta poco adecuado llenar las vitri- Para concretar este principio en
sólo elementos esenciales de la nas con fragmentos de piezas difíci- el caso de los vidrios arqueológicos
estructura original del objeto sino les de ser entendidos estéticamente antiguos, creemos que hay que ate-
datos arqueológicos muy valiosos o formalmente. Por ello creemos que nerse a estos objetivos:
referidos a la decoración, coloración, es imprescindible echar mano de las
etc... opciones de reintegración que se Medidas de seguridad física
El mantenimiento durante las crean oportunas de las referidas en Hemos destacado con insistencia la
semanas posteriores a la extracción párrafos anteriores. fragilidad y delicadeza de los vidrios
en contenedores con una tasa de Sin embargo, no es nuestro antiguos de procedencia arqueoló-
humedad elevada para evitar una cometido en este trabajo adentrar- gica, puesto que aunque la aparien-
completa desecación resulta un cri- nos en los métodos expositivos y cia puede asimilarse en ocasiones a
terio obligado. Aún a sabiendas de museológicos, ya sea para coleccio- un producto casi actual, su resisten-
que una HR elevada no es benefi- nes permanentes o temporales, sino cia física nada tiene que ver con
ciosa para los componentes de los en los aspectos de la conservación éstos. Además la aplicación de finí-
vidrios antiguos, creemos que de de los vidrios que se han de tener en simas capas de protección consoli-
este modo el grado de conservación cuenta en el diseño expositivo, que, dante en casi nada mejoran su con-
de los objetos es más apropiado, sin duda, son la respuesta que se ha sistencia estructural. Un proceso de
para que durante el proceso de inter- ido configurando a lo largo del tiem- intervención restauradora, aunque
vención restauradora se tenga po para mantener estos objetos tan contemos con estructuras subya-
opción a decidir qué parte de la cos- frágiles en condiciones adecuadas centes, no puede devolver a estos
tra de alteración se elimina y el lími- (Thomson 1978). objetos todas sus propiedades origi-
te hasta donde esta limpieza se lle- Se puede partir de un hecho nales de resistencia; por eso convie-
va, a fin de preservar la autenticidad asumido comúnmente en el mundo ne no descuidar los hábitos y con-
y a la vez recuperar la presencia de la conservación y restauración troles sobre su seguridad física. Por
estética de las superficies vítreas. arqueológicas: de poco sirven las res- ello, es necesario no colocar los
El cumplimiento de estos prin- tauraciones de calidad si no se pue- vidrios en lugares donde se produz-
cipios no exige una tecnología muy den garantizar unas adecuadas con- can vibraciones continuas o esporá-

62 • 12
Evaluación crítica de los principios en arqueometría, conservación y restauración de los vidrios arqueológicos TÉCNICAS

dicas, especialmente si estos están • Vidrios en buen estado = 45-50% de IR y de 75 µW/lm de UV). Por ello
fragmentados o presentan microfi- HR lo mejor será evitar la exposición a
suras; un hecho que hemos com- • Vidrios que transpiran o en esta- la luz solar directa o de alta inciden-
probado con claridad en las piezas do delicado: menos de 40%HR. cia en los espacios donde se expo-
analizadas de El Saucedo, por lo que • Vidrios calificados como "wee- nen, pues genera altas concentra-
parece que esta problemática no es ping glass", HR entre 2-42%, unos ciones de radiaciones perjudiciales
ajena a otros conjuntos y por tanto niveles por lo demás difíciles de (UV y IR), así como cambios térmi-
el riesgo se debe calificar de notable. conseguir en cualquier ambien- cos bruscos y decoloraciones en los
Tampoco ubicar los vidrios en te museístico o en el interior de vidrios que lleven colorantes de Fe
lugares de riesgo físico para ellos las vitrinas, a no ser que se dis- y Mg. En todo caso contar en las áre-
como en cajas con otros materiales ponga de una tecnología de pre- as de almacenaje con lámparas de
más rígidos o en contenedores poco cisión (Ling 2000:137-138). baja emisión de radiaciones, dispo-
seguros o blandos, sino elegir con- nibles en el mercado por algunas fir-
tenedores rígidos que no se aplasten Este control de la HR es crucial mas comerciales importantes.
o deformen con facilidad. Lo mejor pues en referencia al ataque hidrolí-
sería mantener cada individuo tico es preciso tener en cuenta que
embalado por separado (material el mecanismo de corrosión es de A modo de conclusiones
plástico inerte o de cartón neutro) 12.4 µm por año con una HR entre
en una posición sin contacto con los 40-50% y a 50ºC (Ryan et al. 1996). Queremos indicar sólo que toda
otros, para evitar la abrasión y el roce Un proceso propiciado en especial intervención sobre un conjunto de
que altera las superficies desvitrifi- y desarrollado en medio ácido, que vidrios de procedencia arqueológi-
cadas. Si los vidrios se almacenan tal está potenciado por la disolución de ca como el de la villa romana de El
como proceden de la excavación, sin gases como el SO2 y el CO2 presen- Saucedo, cuyo proceso de conser-
consolidación de las láminas o capas tes en nuestra atmósfera. A ellos vación y restauración se nos ha enco-
de desvitrificación, el manejo direc- habría que sumar el NO2 y los com- mendado, exige la asunción de unos
to debe ser mínimo a fin de evitar su ponentes orgánicos volátiles tenien- planteamientos deontológicos cla-
desprendimiento o dañar la superfi- do en cuenta los materiales con que ros previos a la intervención. Y que
cie reblandecida. van confeccionadas muchas vitrinas ello debe enmarcarse en un conjun-
Y finalmente, deberían evitarse (maderas, pinturas, telas, juntas de to de procedimientos técnicos que
los choques de piezas y los manejos silicona, ..), por lo que también es parta del reconocimiento de la sin-
inadecuados que impliquen cualquier bien importante, respondiendo a una gularidad y vulnerabilidad de este
riesgo físico para los objetos. No se línea de trabajo bien reciente, con- tipo de objetos en el marco de los
debe olvidar que las piezas muy frag- trolar la acidez ambiental dentro de principios establecidos para el
mentadas, aunque se hayan pegado estos compartimentos donde se Patrimonio Arqueológico, a fin de
y reintegrado al completo, siguen exponen los vidrios arqueológicos que piezas tan delicadas puedan ser
siendo muy frágiles. Esta actuación (Villegas 2000). Quizás como alter- expuestas y mantenidas en condi-
es especialmente importante en los nativa cabría recomendar el uso de ciones aceptables de cara al futuro.
traslados y transportes para exposi- armarios de almacenaje climatizados Todo el abanico de medidas a tomar
ciones temporales, puesto que es un para la ubicación en las áreas de pueden ser encajadas, previa valora-
hecho bien destacado de la política almacenamiento y de vitrinas con ción oportuna del caso particular de
cultural de nuestra sociedad actual microclima si contienen vidrios muy que se trate, en los principios que
la realización de tales muestras. sensibles donde es posible tener con- hoy se establecen en la restauración
trolados todos estos parámetros. El y conservación científica.
Medidas de control mercado hoy dispone de equipos
industriales en esta línea, sin la nece-
de las condiciones ambientales
sidad de que sean prototipos espe- Bibliografía
El primer elemento a tener en cuen- cíficos que encarecen su costo.
ta es la humedad. En todos los tra- Finalmente, conviene ampliar Adams, F. et al. (1997): Micro and
bajos sobre el tema (Newton/Davison este control a la luminosidad. La altas Surface Analysis in Art and Archeo-
1989:240, citando a Brill 1978; emisiones de radiaciones UV y de IR logy, Journal of Analytical Atomic
Cronyn 1990: 70-75; Ryan et al. 1996; (provocadas por la insolación) son Spectrometry, March 1997, Vol. 12,
Römich 1999), se reconoce a la HR peligrosas (problemas térmicos) (257-265).
como el parámetro más importante sobre todo cuando los vidrios están Aguado et al. (1999): El yacimiento
de control, pues a partir de él se des- alterados o cuando sobre ellos se han Arqueológico de El Saucedo (Tala-
encadenan o reactivan todos los pro- aplicado productos que sean sensi- vera La Nueva, Toledo),: Balance y
cesos de alteración antes comenta- bles a las modificaciones provocadas perspectivas, CuPAUAM, 25.2, 257-
dos. Su control debe hacerse en por su actuación (López/ Doménech 265.
estabilidad y regularidad, más allá de 1998). En mayor o menor medida Bailly, M. (1990): Le verre, en Ber-
la cifra exacta marcada en el pará- todos los productos de adhesión, ducou M.Cl. (ed.) La conservation
metro. De todos es preciso saber que reintegración o consolidación exis- en Archéologie, Chap. IV, Ed.
los estándares habituales reconoci- tentes en el mercado actual se dete- Masson , Paris, 120-162.
dos por el grueso de las institucio- rioran por la incidencia de estas Barrio, J. (2001): La conservación del
nes museísticas son éstos: radiaciones (por encima de 150 lux vidrio en el Museo. Una propues-

12 • 63
TÉCNICAS Joaquín Barrio

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64 • 12
Pátina. Diciembre 2003. época II. Nº 12, pp. 65-83. ISSN:1133-2972 ENSAYO

LAS TÉCNICAS MEDIEVALES DE


LA PINTURA MURAL: ALGUNAS CUESTIONES SOBRE
TERMINOLOGÍA Y CONCEPTO
Juan Carlos Barbero Encinas*

El artículo da un breve repaso a algunos de los conceptos elementales de la tra-


dición técnica de la pintura mural. Trata de clarificar algunas ideas sobre las que
aún no existe el suficiente consenso; al mismo tiempo intenta fijar algunos tér-
minos utilizados comúnmente cuando se habla de las técnicas pictóricas utili-
zadas por los muralistas de la Edad Media.
Palabras clave: técnicas pictóricas, pintura mural, fresco, cal.

MEDIEVAL WALL PAINTING TECHNIQUES.


ISSUES RELATING TO TERMINOLOGY AND CONCEPTS
The article summarises some of the basic concepts of wall painting techniques.
It attempts to clarify a number of fairly controversial ideas and, at the same
time, to establish several terms frequently used to describe the pictorial tech-
niques employed by muralists in the Middle Ages.
Key words: pictorial techniques, wall painting, fresco, lime.

El material de base: la cal

T
al y como indica el título, el
contenido del presente texto
pretende ser bastante concre- La cal se obtiene por cocción de
to y explícito. No obstante, la rocas calcáreas (caliza), es decir,
comprensión de los fundamentos rocas sedimentarias compuestas por
más elementales de las diversas téc- carbonato de calcio (CaCO3) e impu-
nicas de pintura mural medieval exi- rezas en cantidad variable, entre ellas
ge una alusión previa a las transfor- el carbonato de magnesio, la arcilla,
maciones a las que se somete su la sílice, óxidos de hierro, etc. En
material básico: la cal1. Puesto que estado natural, las rocas calcáreas se
se trata de una tecnología amplia- presentan bajo aspectos muy varia-
mente difundida, haremos una revi- dos debido a sus distintos grados de
sión concisa, un simple recordato- cristalización y a las impurezas.
rio de sus aspectos más básicos. Por Probablemente por este motivo, los
otra parte, nuestro recorrido por la tratadistas antiguos no coinciden ple-
tradición pictórica medieval sólo namente en la descripción de las
intenta arrojar algo de luz sobre mejores piedras para obtener cal. Los
Recibido: 27/03/2003 algunos aspectos muy concretos antiguos como Plinio o Vitrubio,
Aceptado: 03/06/2003 que aún suscitan controversia; por recomiendan utilizar piedra blanca
ese motivo la exposición será bre- o de pedernal, más densa y dura si
ve, con la certeza de dejar a un lado se desea obtener cal para elaborar
* Licenciado en Historia del Arte. las otras muchas cuestiones en que argamasa de fábrica, y más porosa si
Restaurador. se cifra la complejidad de un estu- es para enlucidos. Palladio y Alberti
Profesor de la E.S.C.R.B.C. Madrid. dio de estas características. opinan, curiosamente, que la mejor

12 • 65
ENSAYO Juan Carlos Barbero

es el travertino, un tipo de piedra ya que una buena parte del material se obtiene cal en pasta, comúnmen-
caliza que puede estar, en alguna de no llega a hidratarse adecuadamen- te llamada “grasa”. El calificativo de
sus variedades, muy próximo al te por la escasez de agua que se uti- grasa deriva del aspecto untuoso que
mármol2. liza. La cal resultante no es de gran adquiere la cal que ha permanecido
La obtención de cal para su uso calidad porque una vez puesta en enfosada en agua durante algún
en construcción o en revestimientos obra sigue hidratándose, con el con- tiempo6. Este carácter plástico y
murales pasa por la calcinación del siguiente aumento de volumen. En untuoso hace que se mezcle mejor
material de partida. Una vez tritura- poco tiempo este hinchado del mate- con la arena dando lugar a morteros
da la piedra, se introducía en hornos rial provoca desconchones en los más homogéneos y de más fácil apli-
de leña a una temperatura aproxi- enlucidos. cación. Las buenas características de
mada de 900º C. La descomposición La escasa calidad de los enluci- la cal dependen tanto de la pureza
de la caliza a esta temperatura pro- dos que se observa en algunos con- del material de partida como del pro-
voca la obtención de cal viva (óxido juntos murales del norte de Castilla ceso de calcinación y apagado. Así,
de calcio). En esta transformación, puede tener su origen en un apaga- pueden obtenerse excelentes cales
la piedra caliza pierde anhídrido car- do defectuoso de la cal. Este hecho, mediante cualquiera de los sistemas
bónico (CO2), lo que le supone, a su a su vez, ha sido el responsable de la descritos, aunque la tradición siem-
vez, una notable pérdida de peso y deficiente conservación de estas pro- pre ha sugerido que el último es el
una reducción de volumen. ducciones artísticas. que ofrece mayores garantías.
Para su empleo es necesario apa- 3. Del tercer procedimiento suele Las cales más puras son las más
gar esta cal viva en agua, lo que tam- decirse que es el mejor y se reco- apropiadas para elaborar morteros
bién se conoce con el término extin- mienda desde antiguo. Consiste en de fábrica o revestimiento. Poseen
ción3. El material resultante es la cal introducir el material en una espe- un menor contenido de impurezas
muerta o apagada4. La operación podía cie de silo o fosa que posteriormen- y por ello, una mayor capacidad de
realizarse de tres formas distintas: te se cubre con abundante agua. El hidratarse en agua, lo que repercu-
1. Una vez reducida a polvo, la cal exceso de agua da lugar a un apaga- te beneficiosamente en su capacidad
viva se exponía al aire. En este siste- do más homogéneo de la cal, lo que de fraguar. Por el contrario, las lla-
ma la cal sólo puede hidratarse al garantiza unas mejores cualidades de madas cales “magras” contienen un
contacto con la humedad del fraguado y capacidad de aglutina- porcentaje de magnesio bastante alto
ambiente. Se trata, por tanto, de un miento. Cuanto más tiempo perma- (mayor del 5%), lo que limita consi-
procedimiento lento y muy defec- nezca la cal en contacto con el agua, derablemente su capacidad de hidra-
tuoso ya que es difícil asegurar un menos probabilidades habrá de que tarse en agua y de fraguar.
apagado homogéneo de todo el queden caliches (pequeños nódulos El mecanismo de endurecimien-
material. Debido a su sencillez, es de cal viva) que, como dijimos, pue- to de la cal por carbonatación es un
probable que este sistema fuera uti- den hidratarse aumentando de volu- proceso delicado y varía en función
lizado con relativa frecuencia en épo- men y provocando desperfectos en de la temperatura, la humedad y la
ca medieval5. los revestimientos. Sin embargo el presencia de anhídrido carbónico.
2. El siguiente sistema consiste en sistema también tiene imperfeccio- Cuando la cal se combina con arena
utilizar la cantidad mínima de agua nes; la más importante sería la sedi- para preparar los enlucidos también
para la reacción de apagado. De esta mentación de la cal en el fondo de influyen las características de la mez-
forma se obtiene cal en polvo, pues la fosa, que obliga a moverla con rela- cla: tamaño de grano de la arena, y
el calor producido durante la reac- tiva frecuencia si se quiere conseguir dosificación y cantidad de agua uti-
ción evapora completamente el agua una hidratación homogénea. lizada para el amasado. El conoci-
no combinada. Igual que en el caso Al contrario que los otros proce- miento de este mecanismo nos ayu-
anterior, es un apagado imperfecto dimientos, con este último sistema dará a comprender mejor algunas

1 El yeso ha sido otro de los materiales tradicionales de la pintura medieval (tanto en la preparación de tablas como de mura-
les). Sin embargo, en muchas de nuestras pinturas medievales el empleo de este material aparece muy limitado y debe con-
siderarse, tan sólo, como un aditivo.
2 Desde nuestro punto de vista, las cantidades variables de óxido de hierro que posee en forma de limonita o hematites darían
como resultado de su cocción un material muy contaminado y poco apto para enlucidos. Por este motivo nos parece proba-
ble que los textos se refieran particularmente a una variedad de travertino muy rica en carbonato y libre de impurezas.
3 Es este un proceso siempre delicado que entraña cierto peligro; de hecho la reacción de la cal viva con el agua es muy vio-
lenta, el calor que se desprende puede alcanzar los 300º C.
4 El término de muerta o apagada no significa, en absoluto, que se trate de un material inerte, al contrario, es en ese momen-
to cuando la cal tiene capacidad de fraguar. Se dice que es cal muerta porque con el apagado en agua pierde una buena par-
te de su causticidad (aunque no toda), es decir, el contacto con ella no quema tan intensamente como cuando se encuentra
viva, en estado de óxido. La causticidad de la cal se debe a su gran avidez por el agua (agua que perdió con la calcinación y
que recupera parcialmente cuando se apaga), lo que en contacto con la piel provoca quemaduras.
5 El inconveniente de este sistema es que la cal no sólo se hidrata sino que también puede carbonatar (fraguar) al contacto con
el aire. La cal apagada de este modo ofrecía pocas garantías a los albañiles y a los estucadores. Al estar parcialmente fraguada,
se comporta como inerte, sin capacidad de ligar con la arena, lo que da como resultado morteros o enlucidos poco consis-
tentes.
6 En ocasiones se utiliza el término italiano grasello para designar la cal que ha sido apagada en fosas.

66 • 12
Las técnicas medievales de la pintura mural ENSAYO

técnicas pictóricas tradicionales san en agua9 y son fijados (aglutina- aire (CO2). Durante este lento proce-
como el fresco y el temple a la cal. dos) por la cal del enlucido cuando so, se forma sobre la superficie del
Básicamente, el fraguado de la este ha secado. enlucido y los pigmentos una sutil
cal tiene lugar en dos fases, una rela- Existen en pintura tres formas película de carbonato de calcio. La
tivamente rápida y otra muy lenta: distintas de aglutinar los pigmentos. nueva formación mineral, lisa y cris-
1ª. endurecimiento parcial por pér- La manera más convencional con- talina, envuelve los colores haciéndo-
dida de agua. Cuando el agua líqui- siste en mezclar conjuntamente el los insolubles y proporcionándoles la
da que acompaña a la cal se evapo- material ligante y los pigmentos (es textura y saturación características de
ra, la extrema finura de los granos de el caso de los temples, óleos, encáus- esta técnica.
cal hidratada desarrolla fuerzas de tica...). Esta mezcla se aplica en esta- En el llamado auténtico fresco
cohesión suficientes para dar al do sólido o líquido y una vez que se (buon fresco) los colores a utilizar
material (bien sea la mezcla de pig- seca o endurece, el aglutinante suje- deben ser capaces de soportar la
mentos con la cal, o la de la cal con ta firmemente el pigmento a la causticidad de la cal sin alterarse.
la arena) una cierta resistencia ini- superficie. Otro método posible, Son generalmente pigmentos natu-
cial. Es una compactación de tipo físi- aunque mucho menos común, es rales de carácter inorgánico, es decir,
co similar a la que se produce en el aplicar primero el pigmento y luego tierras obtenidas de minerales, rocas
barro cuando se seca. el aglutinante: una pintura al pastel o depósitos sedimentarios. No
2ª. endurecimiento definitivo por car- es, en realidad, pigmento puro (en siempre estas tierras se utilizaron
bonatación con el anhídrido carbó- los pasteles existe sólo la resina nece- directamente tal y como eran extra-
nico del aire. Como ya hemos dicho, saria para mantener la forma de ídas de la cantera; desde la antigüe-
el fraguado de la cal es un proceso barras en que se presentan, pero no dad un largo número de pigmentos
bastante lento que depende de las el suficiente para que el color se inorgánicos (principalmente com-
condiciones ambientales o termohi- pegue al papel o al lienzo sobre el puestos metálicos) se elaboraron
grométricas en las que se produce. que se aplica). En el pastel el pig- artificialmente por medio de reac-
Este fraguado tiene lugar siempre mento sencillamente descansa sobre ciones químicas.
desde el exterior hacia el interior del el soporte y puede quitarse fácil-
material. Se lleva a cabo mediante la mente. Para su sujeción permanen-
disolución del CO2 atmosférico en el te necesita el aglutinante, es decir, La pintura al temple
agua que contiene la pasta de cal o debe ser rociado con una sustancia
la red porosa del mortero7. fijadora (generalmente una disolu- Se ajusta a una metodología de tra-
Al término del proceso de car- ción de laca o resina muy poco den- bajo completamente distinta. Para
bonatación se opera en el material sa) que rodea las partículas de pig- aglutinar los colores y fijarlos al muro
conglomerante una transformación mento uniéndolas al soporte. no se emplea la misma cal del enlu-
por la que vuelve a recuperar la com- El tercer sistema consiste en apli- cido sino que es necesario recurrir a
posición química de la roca de parti- car primero el aglutinante y después un medium. Este medio es conoci-
da, de ahí la resistencia (en especial el pigmento. Este es el caso de la pin- do genéricamente como temple y en
al agua) que adquieren las pinturas tura al fresco. En ella el aglutinante él se engloban un grupo muy varia-
realizadas al fresco o a la cal8. ya está presente en el soporte (es la ble de sustancias orgánicas natura-
cal del propio enlucido) antes de que les. Contrariamente a lo que suele
se aplique el pigmento. pensarse, la cal también puede cons-
Pintura al fresco En la pintura al fresco los pig- tituir un temple cuando se emplea
mentos deben ser aplicados al tiem- directamente para ligar los pigmen-
Es la pintura ejecutada sobre un po que el agua se evapora de la arga- tos. Es la única sustancia inorgánica
revoco de cal y arena aún húmedo masa de cal. De esta forma, se unen utilizada como temple histórica-
(fresco). Los pigmentos, general- íntimamente con la cal mientras que mente10. El sistema consiste simple-
mente de origen mineral se disper- esta absorbe anhídrido carbónico del mente en añadir a los colores en pol-

7 Debido a todos los condicionantes de carácter físico que intervienen en la formulación de las argamasas de cal y a los facto-
res que rodean el proceso de fraguado, este puede durar años o incluso centenares de años. Como han señalado HEBRARD
y SMALL (1987: 8), es posible encontrar morteros de época romana (enlucidos de pared) que aún contienen cal no carbona-
tada. En lo que respecta a la combinación de la cal con pigmentos para formar películas de color, el escaso grosor de las capas
favorece una rápida y total carbonatación de la cal.
8 Sin embargo, a pesar de que algunos autores atribuyen a la pintura al fresco unas características de solidez y estabilidad excep-
cionales (BARRÓN, 1998: 51), hay que señalar que el carbonato de calcio formado después de la reacción de carbonatación
está muy lejos, en cuanto a sus propiedades mecánico-resistentes, de la roca de partida, aun cuando su composición quími-
ca sea similar. La principal diferencia entre la cal carbonatada y la piedra caliza estriba en el distinto tamaño y compactación
que tienen los cristales de calcita en uno y otro caso.
9 Los pigmentos son básicamente finas partículas sólidas (su tamaño de grano varía desde 10 a 0’5 micras); mezclados con un
medium líquido, forman la pintura. En el fresco el agua es el vehículo del color, una especie de medio para poder extender-
lo en forma de películas de mayor o menor grosor, cuerpo o intensidad cromática. En la técnica al fresco y en otros sistemas,
el pigmento no debe disolverse en el aglutinante o el vehículo diluyente. Debe encontrarse “disperso”, transportado, con el
fin de aprovechar todas sus posibilidades cromáticas. A diferencia de los tintes, los pigmentos no penetran en la estructura
porosa de los materiales sino que se depositan sobre su superficie y permanecen fijados (pegados) gracias a su aglutinante.

12 • 67
ENSAYO Juan Carlos Barbero

lizada al fresco puro y una segunda Al contrario de lo que suele afir-


de terminaciones o retoques hecha marse, en la práctica resulta imposi-
con pigmentos aglutinados con cal ble distinguir el buen fresco de la pin-
(pintura a la cal). tura a la cal sin reparar en el modo
Es cierto que fue práctica común en que ha sido aplicado el enlucido
combinar la pintura al fresco con la preparatorio sobre la pared11. En el
pintura a la cal, lo que podría justifi- caso del buen fresco no es posible
car en cierta medida el empleo de enlucir todo el muro de una vez (al
expresiones como las anteriores; sin menos en lo que respecta a la última
embargo, en otros muchos casos no capa o revoco sobre el que se pinta)
se utilizó el fresco como base de la ya que el pintor no tendría tiempo
pintura a la cal, sino que toda la com- suficiente para decorar un espacio
posición pictórica fue ejecutada de amplio sin que se le secara el mate-
principio a fin con cal apagada y pig- rial12. Es por esto que en la técnica
mentos sobre un enlucido seco. del fresco se encuentran siempre
Aunque se utilice la cal en ambas señales o indicios (más o menos evi-
técnicas (fresco y temple a la cal), dentes según los distintos períodos
este material conglomerante es históricos) de haber aplicado la últi-
independiente de la técnica elegida ma capa en varias etapas sucesivas.
a priori por el artista, ya que en la Se trata de lo que se conoce como
decisión de llevar a cabo una u otra jornadas, y son características del
forma de pintar entran en juego fresco puro. Como es sabido, su
otros factores decisivos. En la pintu- nombre hace alusión directa a la
ra al fresco tan determinante de la metodología de este tipo de trabajo,
técnica es el empleo de cal como la en la que tan sólo se enluce aquella
particular disposición del enlucido. superficie de la pared que se puede
Igualmente, la pintura realizada con pintar en un día, tiempo durante el
temple de cal (es decir, en seco) pre- cual y dependiendo de las condicio-
Exterior de vo una pequeña proporción de cal senta una preparación del muro radi- nes de humedad y temperatura en
la ermita de apagada y agua. Al secar la mezcla, la calmente distinta a la que encontra- las que se trabaje, el enlucido se man-
San Pelayo cal envuelve los pigmentos fijándo- mos en la técnica del buen fresco. tiene aún húmedo –fresco–, lo que
(Perazancas de los por efecto de la reacción con el permite fijar los colores sólo median-
Ojeda, Palencia) anhídrido carbónico del aire. te la carbonatación de la cal sin recu-
Algunos autores han relaciona- Algunos problemas comunes rrir al empleo de otros aglutinantes
do inadecuadamente la pintura a la de terminología y concepto externos.
cal con la técnica del buen fresco acu- El término italiano giornata, jor-
ñando términos espurios como Una vez establecidas las diferencias nada en castellano, suele aplicarse
mezzo fresco o fresco seco (FATÁS y más elementales entre los dos gran- para la pintura al fresco a partir de
BORRÁS, 1980: 115). El origen de des grupos de técnicas murales, con- Giotto en quien vemos una marcada
estas expresiones se fundamenta en viene aclarar ciertas dificultades con tendencia a subdividir el desarrollo
la constatación histórica de que las que suelen tropezar algunos estu- pictórico con la intención clara de
muchas pinturas medievales fueron dios históricos sobre pintura mural terminar el trabajo en esa técnica.
ejecutadas en dos fases diferencia- que conducen a errores de inter- Por este motivo realiza áreas de la
das, una primera base de color rea- pretación muy frecuentes. composición relativamente peque-

10 Otras compuestos inorgánicos como el vidrio soluble (silicato de sodio o de potasio) ya eran conocidos desde el siglo XVI (se
alude a ellos como “un vidrio líquido en frío”) pero no tuvieron un uso pictórico hasta el siglo XIX.
11 Está muy extendida la idea de que la simple visión estratigráfica de una muestra de pintura puede determinar la técnica con
que ha sido aplicada. Para defender esto se sostiene que en el buen fresco los colores penetran en el interior del enlucido,
mientras que en la pintura a la cal o en otras formas de temple esto no sucede así. En realidad, al ser aplicados los pigmentos
en dispersión (es decir, no disueltos), no pueden introducirse en la estructura porosa del enlucido (menos aún si este se
encuentra húmedo o, lo que es igual, con sus capilares casi llenos de agua). Además, parece un tanto ilógico desear que esto
fuera así, puesto que el proceso de carbonatación del fresco es sólo superficial. El fenómeno químico de transformación de
la cal sólo se produce en contacto con el anhídrido carbónico atmosférico y sólo con mucha dificultad progresa hacia el inte-
rior del enlucido.
12 En este punto es interesante hacer una aclaración sobre los procedimientos pictóricos sobre muro: al contrario de lo que afir-
man algunos autores (WETTSTEIN, 1978:18), es preciso entender por acabado en seco un procedimiento normal en la pin-
tura mural medieval, previsto ad initio y no como consecuencia de la falta de previsión del pintor o de su impericia profe-
sional. Tanto la pintura al fresco puro como las variantes de fresco con terminaciones en seco o el temple sobre muro, son
técnicas pictóricas perfectamente diferenciadas que se adoptan de antemano antes de ejecutar un proyecto pictórico. El empleo
de una u otra técnica viene definido desde un comienzo por las propias características del diseño y, por ende, en los pasos
previos de preparación de la pared. En ningún caso debemos interpretar la aplicación de las técnicas de temple como una
necesidad impuesta al pintor por su torpeza o las dificultades de su trabajo (MORA et alii, 1984: 162).

68 • 12
Las técnicas medievales de la pintura mural ENSAYO

ñas, generalmente concluyendo figu- car los enlucidos, de ahí su nombre. tura bizantina y remontándonos aún
ras completas o partes independiza- Su distribución en la superficie sigue, más atrás, en la pintura mural roma-
bles de ellas (por ejemplo cabezas, por tanto, un esquema horizontal, y na. Por el momento no nos deten-
medias figuras, porciones de paisa- habrá tantas divisiones horizontales dremos en el examen de los supues-
je, etc.). Esta corriente se acentuará cuantas alturas de andamio fueran tos antecedentes de la pintura
durante el Renacimiento y el Barroco necesarias para enlucir todo el muro. medieval, tan sólo trataremos ahora
donde el deseo de naturalismo y la Las subdivisiones verticales de las de definir y cuadrar terminológica-
complejidad de los programas ico- andamiadas suelen determinar la mente esta particularidad técnica que
nográficos exigen una mayor subdi- anchura de superficie que puede comentamos.
visión del espacio pictórico (jorna- enlucir el albañil desplazándose por Como hemos dicho, la andamia-
das más pequeñas). Sin embargo, en el andamio. da es la primera aplicación de enlu-
la pintura medieval anterior al En esencia, y con las excepcio- cido sobre la pared. Por tratarse de
Trecento (y por lo que parece tam- nes que más adelante veremos, pue- un paso inicial aparece en todas las
bién en sus antecedentes clásicos), de decirse que en la técnica del buen técnicas y épocas históricas, aunque
la forma y el tamaño de las jornadas fresco no se aplica color sobre las no siempre es evidente13. Sobre las
son radicalmente distintos (tanto es andamiadas, puesto que estas no son andamiadas, o lo que es lo mismo,
así que, como veremos en seguida, (en esta técnica) más que una etapa sobre la capa primera de enlucido,
deberían recibir otro nombre). Estas intermedia en la preparación de la se aplica el definitivo revoco que reci-
son mucho mayores y de formato pared. Tan sólo en determinadas birá la pintura. Si esta es ejecutada al
regular (cuadrangulares) lo que pue- épocas pueden llegar a recibir un fresco, la aplicación del revoco se
de ser indicativo de un trabajo muy dibujo preparatorio conocido con el dividirá en jornadas (tanto más
sucinto o, más comúnmente, de que nombre de sinopia. La auténtica pin- pequeñas cuanto mayor sea la com-
la pintura está concebida en dos téc- tura se realiza sobre las jornadas, plejidad del diseño). Pero como vere-
nicas, una primera al fresco y una sucesivas aplicaciones de una arga- mos más adelante, en época medie-
segunda, o de terminación, en seco masa más fina sobre la que se pinta val es costumbre combinar el trabajo
(bien a la cal o con aglutinantes por etapas. en fresco con la técnica en seco del
orgánicos). Sin embargo, en época altome- temple. Por este motivo, es com-
Como vemos, el tamaño de las dieval, la andamiada puede constituir prensible que las primeras etapas de
jornadas y su forma pueden ser muy una base útil para comenzar en fres- color al fresco fueran de un tamaño
variables según los momentos his- co el desarrollo pictórico, que pos- relativamente grande puesto que en
tóricos. Su análisis resulta obligado, teriormente se terminará en temple ellas no se pretende resolver com-
no sólo para conocer si la pintura sin la necesidad de aplicar nuevas pletamente la composición que será
presenta una sola técnica (temple, capas de enlucido (algo parecido ocu- definitivamente terminada en seco.
por ejemplo) o dos superpuestas rre en la pintura romana aunque, La preparación del muro para este
(fresco y temple), sino que es igual- como se verá, la concepción general modo de operar hace que encon-
mente valioso para determinar el del trabajo es bien distinta). La baja tremos unas jornadas con el aspec-
ascendente técnico de la obra o Edad Media presenta un modo más to de andamiadas, es decir, bastante
incluso su cronología relativa. sucinto de trabajo en el que apenas grandes, de forma regular y siguien-
Además del término jornada, si existen andamiadas puesto que no do las pautas que marca la coloca-
existe otro, asociado a él, que suele se comienza a pintar hasta que no se ción del andamio. Puede decirse
ser utilizado con mucha menos fre- ha enlucido, de una vez, toda la entonces que nos encontramos ante
cuencia. Se trata de la pontata, o superficie. Esta sencillez en los pre- una variante que mezcla el concep-
andamiada en castellano. El análisis parativos de la pintura es una de las to definido por los términos anda-
de este elemento reviste el mismo características que mejor definen los miada y jornada. Con la intención de
interés pues viene a definir con procesos tecnopictóricos sobre muro clarificar los conceptos, creemos con-
mayor exactitud la metodología téc- del amplio período gótico. veniente dar el nombre específico de
nica seguida por los muralistas Junto a la simplicidad de estos tarea a esta de forma distinta de apli-
medievales. En esencia, el término conceptos básicos, existe en un car el enlucido tan característica de
andamiada hace referencia a las por- determinado período de la pintura la pintura mural románica.
ciones de enfoscado que en primer medieval, un esquema de distribu- Junto con lo dicho hasta ahora,
lugar recibe la pared con el fin de ción del trabajo pictórico del cual creemos también interesante hacer
regularizar su superficie. Aquí radi- podría decirse que reúne los esque- algunas aclaraciones sobre ciertos
ca la primera diferencia con las jor- mas de disposición de jornadas y términos que comúnmente se
nadas ya que estas, por el contrario, andamiadas, constituyendo una emplean a la hora de tratar sobre los
se refieren a las últimas capas de especie de paso intermedio (técni- antiguos procedimientos de pintura
enlucido, las que llamamos revocos. ca e históricamente) entre ambos mural. La diversidad de las fuentes a
Como es lógico, la disposición de las conceptos. Este modo de trabajar las que recurren los especialistas que
andamiadas corresponde a la altura característico de la pintura románi- se dedican de una u otra forma a esta
de las plataformas de madera colo- ca es probable que encuentre su parcela de la pintura, y la dispersión
cadas junto a las paredes para apli- antecedente más próximo en la pin- de los estudios realizados, hacen que

13 En determinados trabajos al temple fue costumbre ocultar las divisiones que marcan las andamiadas con una lechada de cal
sobre la que se pintaba.

12 • 69
ENSAYO Juan Carlos Barbero

do en aquel país. Sin embargo, un etc.), las diferentes capas que revis-
estudio histórico de las técnicas pic- ten el muro para mejorar su aspec-
tóricas como el que nos ocupa, se to o disponerlo como soporte de
encuentra alejado del reducido ámbi- pinturas pueden ser definidas gené-
to de la restauración en el que dichos ricamente como enlucidos14.
términos parecen encontrar cierto Los primeros estratos de morte-
acomodo. Así, entendemos que una ro que se aplican para regularizar la
investigación relativa a las prácticas superficie de la pared suelen estar
de pintura medieval en general, constituidos de una argamasa de cal
sugiere el conocimiento y la utiliza- con una mayor proporción de árido
ción de las correspondencias caste- con respecto a las siguientes.
llanas de aquellos vocablos italianos Generalmente se trata de mezclas de
de uso común. cal apagada y arena en la proporción
También es frecuente encontrar 1/3. A este primer revestimiento se le
en la bibliografía sobre técnicas artís- da el nombre de enfoscado. La
ticas, denominaciones latinas que han correspondencia latina de este tér-
sido recogidas de los textos clásicos mino sería trullissatio, aunque de
de Vitrubio o Plinio (CALVO, A., 1997: empleo más común es el actual tér-
86), (RIVERA et alii, 1997: 173). mino italiano arriccio15. En la tra-
Consideramos que tales vocablos sólo ducción italiana que Baldassare Orsini
pueden justificarse en un discurso hace de Vitrubio encontramos el
sobre las técnicas romanas de pintu- sinónimo florentino (también utili-
ra mural y que no deberían hacerse zado por L. B. Alberti) para designar
extensivos a otras épocas históricas esta primera capa de mortero que
(VILLANUEVA, 1995: 149). Igual que recibe la pared; el término, que en
en el caso anterior, el empleo de las escasas ocasiones puede encontrase
expresiones recíprocas en castellano castellanizado, es el de rinzaffare
uniformiza el lenguaje y evita confu- (del que el español sacó “rinzafo”).
siones innecesarias. La palabra trullissatio debería
Pinturas a menudo encontremos poca homo- De manera genérica se emplea emplearse tan sólo al hablar de pin-
murales geneidad en la terminología que se término “aparejo” para designar la tura mural clásica (romana), sin
románicas del utiliza. base o soporte de cualquier tipo de embargo, su uso se ha extendido
interior antes En las expresiones para designar pintura. Sin embargo, como ha seña- incluso al ámbito de la pintura pos-
de su última los elementos o capas que constitu- lado D. V. Thompson (1956: 23), esta terior y también es posible encon-
restauración yen la estratigrafía básica de una pin- expresión puede resultar algo ambi- trarla últimamente asociada a la téc-
en 1998. tura mural, es común encontrar cier- gua. Efectivamente, si hablamos de nica mural de forma genérica, a veces
tas imprecisiones de vocabulario una pintura realizada sobre una con imprecisiones que pueden pro-
junto con algunas incorporaciones pared de ladrillo, tanto el ladrillo vocar confusión16.
no siempre admisibles. Dentro de la como la argamasa que lo cubre pue- Algunos autores han transcrito
terminología específica utilizada por den considerarse aparejo. Para evi- erróneamente el término al tomar
los especialistas en técnicas pictóri- tar confusiones al hablar de pintura como referencia la obra de tratadis-
cas y conservación, es costumbre mural se admite de común acuerdo tas en los que ya aparece con alguna
muy extendida recurrir a expresio- que el ladrillo del ejemplo sea el contaminación17. También reciente-
nes italianas para nombrar estas dife- “soporte” y la argamasa de cal o yeso mente, en el texto de Ana Ávila
rentes capas (CALVO, J. P., 1996: 99), sobre la que se pinta sea el “apare- (RIVERA et alii, 1997: 173) recogido
(GÁRATE, 1994: 133), (FERNÁNDEZ, jo”. De cualquier forma, el término en el “Manual de técnicas artísticas”
1996:76), (BARAHONA, 1992: 34). aparejo resulta demasiado genérico (Historia 16, 1997), la autora incor-
No en vano esto es así tanto por la y puede ser matizado con otras pora algunos términos latinos en la
abundancia y la calidad de las pintu- expresiones más específicas. nomenclatura general de las técni-
ras murales italianas, como por la Independientemente del proce- cas de pintura mural. Algunos de
amplia tradición investigadora en dimiento pictórico que vaya a ser estos son incorrectos (“trusillatio”
materia de procedimientos artísticos empleado (fresco, pintura a la cal, en lugar de trullissatio, y “trusilar”,
y conservación que se ha desarrolla- temples de gelatina, huevo, caseína, castellanización de aquel término

14 Como indica el Diccionario de la Real Academia, enlucir una pared (de lucir, en latín lucere: brillar, resplandecer) es aplicar
sobre esta un revestimiento (de yeso, cal, etc.) con la intención de protegerla, alisarla o embellecerla. El término hace refe-
rencia tan sólo a la intención que persigue, sin especificar el acabado que se consigue ni las características del material que se
emplea para ello, ya que para esta operación se ha recurrido, desde antiguo, a materiales muy distintos. En ocasiones se aso-
cia con los términos jaharrar o enjalbegar (del latín vulgar exalbicare: blanquear). Actualmente la palabra enlucido se utiliza
especialmente para designar los revestimientos realizados al interior; sin embargo, ya desde el siglo XVII su significado corres-
ponde a lo que en la actualidad conocemos genéricamente como revestimiento, tanto de interior como de fachada.
15 Aunque sin demasiada justificación, es un término casi universal en el ámbito de la conservación de pinturas murales. Otro
tanto puede decirse de la palabra intonaco (revoco).

70 • 12
Las técnicas medievales de la pintura mural ENSAYO

erróneo que, como hemos dicho, masa de cal y arena (MERRIFIELD, tenimiento (limpieza, saneamiento)
aparece ya en tratadistas españoles) 1966: 4). junto con los cambios de gusto y cri-
y no se hace mención de los demás En general, podemos denominar terio hacia los edificios históricos
términos vitrubianos que designan enfoscados a las primeras capas de experimentados a partir del siglo
las diferentes capas constitutivas de enlucido que de manera casi inva- XVIII, han sido los responsables de
los revestimientos murales18. riable encontramos en la pintura la desaparición de la mayoría de estas
El grosor de esta primera capa, mural antigua y medieval. También capas protectoras21.
aunque variable según los períodos reciben este nombre (aunque es más Los estratos siguientes, denomi-
y las particularidades de cada caso habitual emplear el término enluci- nados revocos (intonaci), preparan
concreto, suele ser mucho mayor dos) los revestimientos murales exte- definitivamente la pared para recibir
que el de las capas sucesivas. En oca- riores que tienen como finalidad el la pintura. Estas últimas capas, de
siones, se recomienda la aplicación embellecimiento de las construccio- menor espesor que el enfoscado, son
de una primera lechada de mortero nes y la protección de los paramen- de textura más fina ya que gradual-
muy fluida (aplicada a brocha) con tos de las agresiones medioambien- mente se rebaja la granulometría del
la intención de que el contacto entre tales. En contra de la opinión de árido y se aumenta la proporción de
el muro y las capas de revestimien- algunos autores (BARAHONA, 1992: conglomerante22. El nombre de revo-
to sea lo más íntima posible. Es pro- 23), parecen existir evidencias de que co lo utilizamos igualmente para
bable que la identificación que Felipe estos revestimientos fueron práctica designar la única capa de lechada de
de Guevara19 establece entre “trusi- común en los edificios de época cal que en numerosas iglesias góticas
lar” (así es como lo transcribe de la medieval (AUBERT, 1957: 111-117; fue práctica común para disponer la
obra vitrubiana) y la versión caste- ROBADOR y LINARES, 1998: 417- pared antes de pintar. Suele encon-
llana que utiliza, exaharrar (jaha- 429). Aunque por lo general muy trarse este único revestimiento en
rrado o blanqueado), tenga su ori- poco evidentes, pueden rastrearse conjuntos pictóricos de escasa cali-
gen en esta consideración de orden vestigios de encalados o paleteados dad en los que la estructura mural es
práctico, aunque el tratadista espa- exteriores de cal20 en buen número lo suficientemente regular para admi-
ñol sostenga el empleo indistinto de de edificios románicos y góticos. tir preparaciones tan escasas.
yeso, y no exclusivamente de cal, Actualmente, su conservación es
para esta operación. Por último, objeto del máximo interés en la
Guevara asocia, extrañamente, la moderna rehabilitación de edificios La herencia anterior
acción de xaharrar, con un materi- históricos (BALDI, 1993: 229-234;
al poco utilizado en los tradicionales TOMASZEWSKI, 1993: 235-239). Las En la pintura románica coinciden el
blanqueos de los edificios: la arga- dificultades planteadas por su man- buen fresco y el temple. Tradicio-

16 El diccionario sobre conservación y restauración de Ana Calvo (1997: 86) tan sólo incluye como sinónimos de enlucido algu-
no de los vocablos clásicos que aparecen en las transcripciones del texto original de Vitrubio; sobre otros términos citados
por Calvo como “testatrullisare” (como sinónimo del también mencionado “trullisatio”), y “testadirigere”, no hemos encon-
trado referencia bibliográfica alguna. En el Diccionario Latino-Español de Agustín Blánquez Fraile (1960: 1759) se define tru-
llissatio (de trullisso) como la acción de enyesar o cubrir de yeso las paredes; igualmente puede significar enlucido, enyesa-
do o enjalbegado. Según el Prof. Dr. José Luis Sierra Cortés (comunicación personal), la palabra testa debe entenderse, en
determinados contextos, como tejo o fragmento de cerámica (ver también ÁLVAREZ DE BUERGO y GONZÁLEZ, 1994: 53) y
no como tiesto o vasija ya que Vitrubio utiliza la palabra vasa para referirse a recipiente; igualmente trulla debe traducirse
por llana o instrumento para aplicar enlucidos (aún hoy en algunos lugares llaman trulla a la herramienta de albañilería con
que se alisan los enlucidos). De aquí podemos deducir que el término “testatrullisare” se referiría a la acción de enlucir con
llana utilizando en el mortero fragmentos de cerámica. En cuanto a “testadirigere”, la posible traducción resulta más dudosa.
En determinados contextos latinos, testa haría referencia a ladrillo, y dirigere indica la acción de organizar u ordenar. La con-
junción de ambos términos podría indicar la acción de aparejar un muro realizado en ladrillo. De cualquier forma, los voca-
blos citados por Ana Calvo no son de uso corriente (ni excepcional, nos atrevemos a decir) en el ámbito de la conservación y
la restauración, ni tan siquiera de pintura mural arqueológica.
17 Es el caso de M. Ph. Merrifield (1966: 3-4) que reproduce el término tal y como lo escribe el tratadista español Felipe de Guevara
en su traducción de Vitrubio.
18 Para referencias más fiables sobre los términos latinos originales, ver la edición de la obra de Vitrubio “De Architectura Libri
Decem”, reedición de la traducción y comentarios de José Ortiz Sanz (1787), Ed. Alta Fulla, Barcelona 1987. Para una refe-
rencia más concisa también puede consultarse el texto de Luis de Villanueva en Patología de los revestimientos continuos
conglomerados, en “Curso de patología. Conservación y restauración de edificios”. Tomo 3, Colegio Oficial de Arquitectos de
Madrid, 1995, pp. 149-181.
19 Felipe de Guevara fue gentilhombre de boca del emperador Carlos V. Se desconocen detalles precisos sobre su vida pero sabe-
mos que tuvo ocasión de viajar por Flandes e Italia, donde se forjó su gusto y se extendió su conocimiento sobre las Bellas
Artes. Su proximidad a la corte de Carlos I y Felipe II le ofreció inmejorables ocasiones de ampliar sus estudios y su cultura
artística lo que le llevó a convertirse en uno de los más importantes anticuarios y coleccionistas de su tiempo. La traducción
que hizo de la obra de Vitrubio resulta de gran interés para extender el conocimiento histórico de la tradicional técnica de la
pintura al fresco.
20 Los antiguos edificios de mampostería recibían en las juntas exteriores de las piedras (generalmente muy anchas a causa de
su irregularidad) un relleno de mortero de cal que sobrepasaba la junta y ocultaba parcial o casi totalmente la forma de las
piedras. A esta especie de revestimiento parcial se le da el nombre de paleteado.

12 • 71
ENSAYO Juan Carlos Barbero

conocido como encáustica23, se apli- to de vista, totalmente incontesta-


caba en frío y se trataba de una emul- bles. Antes al contrario, están suje-
sión (es decir, una mezcla estable de tos a matizaciones que los sitúan en
dos líquidos inmiscibles) a base de la categoría de meras hipótesis. Con
cera de abejas y jabón potásico. Son todo, el alcance de los presupuestos
muchos los datos técnicos y docu- teóricos comúnmente aceptados tan-
mentales en los que se apoyan los to para la pintura clásica como para
autores para avalar su teoría. A pesar la medieval, nos obligan a detener-
de esto, la mayoría de los especialis- nos brevemente en algunas consi-
tas, incluso en estudios muy recien- deraciones retrospectivas sobre las
tes (BARBET, 1998: 12-14), siguen técnicas pictóricas murales en la
manteniendo que el fresco es la téc- Antigüedad. Una revisión sobre la
nica romana por excelencia. De cual- pervivencia de los modos clásicos en
quier modo y aunque está atestigua- épocas muy posteriores puede ayu-
do el empleo de la cal en Roma desde darnos a determinar las influencias
los dos últimos siglos de la República que aquellos pudieron tener sobre
(siglos I y II a. J. C)24, no se trataría la pintura mural medieval.
de una invención romana ya que la Las conjeturas acerca del supues-
tecnología de la cal puede docu- to origen romano de la pintura al
mentarse en épocas anteriores. fresco aparecen recogidas ya en el
La insistencia con que tradicio- siglo XVI, en un momento histórico
nalmente se imputa a la civilización en el que tiende a prestigiarse espe-
romana la génesis de la pintura al cialmente todo lo relacionado con
fresco, hace que igualmente sea la civilización grecorromana. En esta
aquella considerada como el punto época se entiende la pintura al fres-
de partida de la tradición pictórica co, revalorizada desde los presu-
que desde la Edad Media se proyec- puestos estéticos que operan en el
ta en el arte europeo hasta la época Renacimiento, como una recupera-
renacentista. Lo que de esta forma ción de los antiguos procedimien-
Detalle de nalmente se ha admitido que tiene se plantea es la visión resumida de tos pictóricos romanos. En su defen-
las pinturas su origen en la cultura clásica roma- una situación que, en realidad, se sa de la supremacía cultural del
después de la na, ejemplo paradigmático de des- presenta más compleja. En una mundo clásico, adoptan la emula-
restauración. arrollo artístico y tecnológico. Sin madurada visión del problema, los ción artística que supone la recupe-
embargo, aún hoy permanece abier- antecedentes de la pintura medieval ración de una técnica pictórica bus-
ta la antigua polémica acerca de la deben ser considerados como una cando incluso sus orígenes
técnica mural utilizada por los roma- evolución en la que toma parte una legendarios. En los comentarios de
nos. Las últimas investigaciones de intrincada red de influencias diver- Felipe de Guevara sobre la obra de
Javier y Jorge Cuní (1993), recogien- sas, cuya procedencia y alcance no Vitrubio, el tratadista español alude
do postulados sugeridos ya en el siglo siempre se muestran evidentes. a Plinio en su rastreo de los oríge-
XVIII, intentan demostrar que si bien A pesar de la abundancia de tes- nes remotos del famoso procedi-
se conocían y empleaban las posibi- timonios unánimes, los supuestos miento pictórico25. Pero las afirma-
lidades de la cal para la decoración admitidos tradicionalmente sobre las ciones que se hacen desde los
mural, el ejercicio pictórico se apo- características técnicas del arte clá- interesados presupuestos renacen-
yaba en una técnica al temple. Este, sico, no parecen, desde nuestro pun- tistas carecen de valor al no apoyar-

21 También los enlucidos interiores, pintados o no, han sufrido las consecuencia de modas pasajeras que supusieron el picado
incontrolado de los muros de las iglesias con el fin de dejar su piedra a la vista. En el norte de Castilla, esta moda tuvo espe-
cial auge a partir de los años sesenta (CAMPUZANO, 1988: 28) y ha sido la responsable de la desaparición de buen número de
pinturas murales de época medieval.
22 Algunos acostumbran llamar “velo” a la última capa de revoco, muy fina, que recibe el muro antes de pintar al fresco (MACHÍN,
1995: 63). El término no es en absoluto de uso común y no hace referencia real a una parte del proceso clásico de la pintura
al fresco.
23 Comúnmente se entiende por encáustica la pintura aglutinada con cera de abejas y aplicada en caliente. Sin embargo, para
Cuní “el propio nombre de encáustica es indicativo de que la cera se encontraba en forma de emulsión”. Como afirman los
autores, “encáustica procede del griego encaustikós, de en, en, y kaustikós, sustancia que quema y destruye los tejidos vivos
que se ponen en contacto con ella. Cera en-cáustica sería, pues, cera tratada con una sustancia cáustica, es decir, cera en emul-
sión” (CUNÍ y CUNÍ, 1993: 121).
24 Parece que una de las más antiguas referencias al empleo de la cal como material cementante se encuentra ya en Catón (ÁLVA-
REZ et alii, 1995: 55).
25 Según el autor latino, la invención de la técnica del fresco debe atribuirse a un tal Ludius. De acuerdo con la opinión de M.
Ph. Merrifield (1966: 2), en un estudio más exacto del texto latino, el nombre dado por Guevara debería sustituirse por Studius.
Como en otras ocasiones, la transcripción de Guevara ha planteado ciertas dudas sobre su exactitud, y en este punto, el his-
toriador K. Jex-Blake en su obra The Elder Pliny´s Chapters on the History of Art, ha matizado que, en realidad, Plinio no atri-
buye a Studius la invención de una técnica, sino que tan sólo lo menciona como creador de un nuevo estilo.

72 • 12
Las técnicas medievales de la pintura mural ENSAYO

se en una investigación arqueológi- una serie limitada de datos diversos para la época romana desde el aná-
ca rigurosa. entre los que tiene un papel desta- lisis de los textos de Vitrubio y Plinio.
Desde un punto de vista más cado la información aportada por los A diferencia de otros autores que
actual, encontramos igualmente una más significativos estudios sobre la más adelante veremos, para Mora los
doble carencia de apoyos documen- materia. tratadistas clásicos no dejan lugar a
tales y estudios contrastados. A esto la duda, al contrario, la interpreta-
se debe la indefinición existente ción de sus escritos ofrece eviden-
sobre las características generales de Roma: ¿pariente lejano de cias suficientes para demostrar que
la pintura medieval en lo concer- la tradición técnica medieval? los antiguos conocieron y utilizaron
niente a sus inicios y su posterior la técnica del fresco en sus decora-
desarrollo26. Igualmente, la existen- Al igual que ocurre con infinidad de ciones murales.
cia de numerosas variantes regiona- elementos constructivos medievales, En el trabajo de P. Mora, Vitrubio
les y la parcialidad de los estudios lle- se ha intentado establecer una cone- es la fuente principal y las referen-
vados a cabo, han venido a complicar xión entre las prácticas de la antigüe- cias que cita para avalar su teoría
un panorama ya de por sí tan exten- dad y las tradiciones pictóricas desa- corresponden enteramente a su tra-
so como problemático. rrolladas en el Occidente Cristiano. tado De Architectura. Plinio no apa-
La clarificación del problema Sin embargo, aunque son numerosos rece mencionado más que en rela-
debe comenzar por el análisis de los los estudios que defienden la exis- ción con los consejos que da sobre
supuestos antecedentes remotos. La tencia de una manifiesta ascendencia el uso de pigmentos en murales. El
fijación de los precedentes teóricos clásica, es posible realizar una revisión prestigioso restaurador recoge varios
y prácticos de la pintura medieval de determinados aspectos de las téc- párrafos en los que Vitrubio se refie-
podrá ayudarnos a entender su des- nicas pictóricas romanas que dificul- re extensamente a la forma de enlu-
arrollo y las características que en tan y oscurecen tan sencilla transfe- cir los muros dando instrucciones
cada caso particular mejor la definan. rencia. De una parte, el estado de la precisas sobre los materiales y la
Partimos del convencimiento de que cuestión sobre las prácticas medieva- manera en que estos debían dispo-
la mejor forma de conocer estas les parece desmentir en muchos nerse para conseguir enlucidos fir-
cuestiones debe combinar la revisión casos la existencia de este parentes- mes y duraderos. Sin embargo, las
de las fuentes escritas y el análisis co y, por otro lado, los tradicionales referencias de Vitrubio al modo de
científico de un grupo representati- supuestos sobre las características del pintar son verdaderamente escuetas.
vo de obras. Sin embargo, por diver- arte pictórico romano admiten dis- Estas son recogidas por Mora y se
sas razones de orden prosaico debe- tintas contestaciones. reducen únicamente a unas breves
mos desistir de un trabajo de estas En nuestra particular revisión líneas: colores autem, udo tectorio
características, especialmente en lo veremos que existen dudas más que cum diligenter sunt inducti, ideo
que se refiere a su segundo aspecto. razonables para cuestionar la exis- non remittunt (en una traducción
Este queda materialmente imposibi- tencia de la pintura al fresco en Roma libre de la versión inglesa de su libro
litado no sólo por las dificultades de y por tanto, los supuestos inicios téc- dice “estos colores, si son aplicados
gestión que inevitablemente lleva nicos de la pintura mural medieval. cuidadosamente mientras el estuco
asociadas, sino por la propia disper- Uno de los estudios más com- está aún fresco, no se extinguirán,
sión, variable estado de conservación pletos sobre las técnicas históricas sino que son permanentes”).
y actual presentación de los restos de la pintura mural es el de Paolo La brevedad de las indicaciones
arqueológicos romanos. Mora (MORA et alii). En él se reco- de Vitrubio nos hace pensar que el
Por otra parte, las fuentes litera- ge una amplísima información ava- arquitecto romano no conocía bien
rias más importantes a las que se lada por el apoyo documental de tex- los modos de pintura sobre muro y
debe recurrir son verdaderamente tos antiguos y de numerosos trabajos abre, además, la posibilidad a nue-
escasas, aunque muy numerosos los paralelos sobre el tema. El refrendo vas y distintas interpretaciones. A
trabajos sobre ellas. Este hecho sim- de la extensa experiencia adquirida nuestro entender, el pasaje vitrubia-
plifica en apariencia el estudio y a la por el autor en su condición de res- no parece insuficiente para sostener
vez lo dificulta puesto que, como taurador de pinturas murales, hace los argumentos de Mora, máxime
ocurre con la mayoría de los trata- de este trabajo un indispensable pun- cuando en su estudio no se toma en
dos antiguos, las conclusiones deri- to de partida para el estudio históri- consideración la importancia de la
van siempre de un problema de co de la práctica pictórica sobre distribución del aparejo con que se
interpretación de los textos. muro. cubría la pared y que tan extensa-
De cualquier forma, y ante estas En el capítulo dedicado al estu- mente se describe en el tratado.
limitaciones, nuestra investigación dio de las técnicas de la antigüedad En este sentido debemos hacer
debe centrarse en la conjunción de clásica defiende la tesis del fresco una aclaración antes de seguir ade-

26 Es justo decir que los estudios tradicionales sobre arte medieval se han desarrollado en un tiempo en el que no sólo eran esca-
sos los intereses por las cuestiones técnicas del arte, sino también los medios técnicos de análisis y las oportunidades para lle-
var a cabo estudios rigurosos en este sentido. Es por esto que las referencias a cuestiones técnicas recogidas por los diferen-
tes investigadores adolecen de numerosas imprecisiones y errores perfectamente disculpables. Actualmente, el examen
científico de las obras de arte es casi un paso obligado en la moderna metodología de conservación, lo que supone una abun-
dancia de nuevas ocasiones para el acercamiento y el análisis de los antiguos procedimientos pictóricos, así como un reno-
vado auge por todo lo relacionado con cuestiones de esta índole.

12 • 73
ENSAYO Juan Carlos Barbero

Esquema de lante. Desde nuestro punto de vista, trar testimonios irrefutables, y aun- rencia a un modo de pintar supues-
distribución de el hecho, verificado en muchos que su tesis sea cierta en alguna tamente característico de la pintura
los enlucidos casos, de que existan murales de medida, nos resulta incoherente la romana en el que se utilizarían pig-
del ábside. época romana con una base de color base de su discurso, sobre todo por- mentos arcillosos susceptibles de ser
Las líneas en realizada en fresco sobre la que se que parece innegable que el cono- pulidos mecánicamente después de
color negro completa el trabajo en seco no debe cimiento de la tecnología de la cal su aplicación en el muro. Este tipo
representan las interpretarse, en realidad, como par- (en la que se basa la tecnología del de particularidades en el acabado de
evidencias te de un sistema representativo en fresco) aparece atestiguada, inde- las pinturas romanas son propias de
existentes. Las el que se conjugan más de una téc- pendientemente de su uso pictórico, un arte refinado creado para las cla-
líneas en color nica pictórica. Entendemos que si el desde época anterior a los murales ses altas27, y por este motivo no
rojo son una resultado final de una pintura no se romanos más estudiados. Es decir, la parecen haber tenido ningún tipo de
hipótesis sobre hace depender exclusivamente de existencia de pinturas murales roma- derivación en el arte religioso medie-
la distribución una técnica (el fresco, por ejemplo) nas con la base ejecutada al fresco no val. Al margen de la discusión que
total que debió no puede decirse, en verdad, que tal es dato suficiente para afirmar que su pudiera suscitar las afirmaciones de
seguirse en el pintura haya sido realizada en esa técnica pictórica es la misma que la Mora sobre este punto, no es este un
enlucido del técnica. En el caso particular del fres- utilizada por Miguel Ángel en la dato que deba centrar nuestro inte-
ábside. Las co esta aclaración es particularmen- Capilla Sixtina (por citar un ejemplo). rés por el momento. De cualquier
flechas negras te importante puesto que es una téc- Lo importante, en todo caso, es cono- forma, habremos de volver más ade-
indican que el nica que permite la existencia de cer cómo surgió la técnica renacen- lante sobre el concepto del puli-
enlucido otras técnicas superpuestas y por- tista (o la románica, para el caso que mentado al tratar la tradición de la
monta sobre el que, sobre todo, su identificación o nos interesa) si su supuesto antece- pintura mural bizantina.
siguiente. reconocimiento no puede realizarse dente clásico era radicalmente dis- José García de la Huerta y
sin reparar en el modo en que se ha tinto en su modo de proceder. Vicente Requeno son otros de los
dispuesto el enlucido del muro. En definitiva, entendemos que estudiosos sobre el tema que han
Si consideramos que la pintura como tal técnica, el fresco sólo pue- cuestionado la existencia de la pin-
renacentista es buon fresco (fresco de ser concebido en su sentido más tura al fresco en la antigua Roma.
puro) no podemos afirmar, igual- puro. Todas las demás técnicas de Como estudiante español en Italia,
mente, que los murales romanos fue- pintura mural, aun utilizando las Requeno tuvo ocasión de conocer
ron ejecutados en esa técnica pues- posibilidades de la cal, deben ser de cerca las obras de la época clási-
to que, al margen de que utilizaran consideradas como algo distinto del ca, y con esta experiencia expuso en
el mismo procedimiento para las fresco (en realidad, como temple su estudio “Saggio sul Ristabilimento
bases de color de sus composicio- para el caso de toda la pintura anti- dell´Antica Arte de´Greci e Romani
nes, la metodología pictórica es radi- gua y medieval). Pittori” (Venecia, 1784) algunas con-
calmente distinta en una y otra eta- Otro de los extremos menciona- clusiones interesantes para nuestro
pa artística. De esta forma, a pesar dos por Mora y que hasta la fecha no trabajo. A pesar de tratarse de un
de los esfuerzos de Mora por encon- ha podido ser confirmado, hace refe- autor antiguo, la coherencia de sus

27 A pesar de que el procedimiento descrito por Mora ha sido objeto de numerosas críticas por su escaso fundamento, lo cier-
to es que en época romana aparece el empleo de determinados materiales que son característicos de la composición de sus
pinturas y que no vuelven a darse en períodos posteriores (al menos no existen evidencias de ello). Estas materias no tuvie-
ron otra finalidad que la de enriquecer los ambientes que decoraban las pinturas mediante el halago de otros sentidos dis-
tintos de la vista. Tal es el caso, frecuentemente mencionado, del azafrán (MERRIFIELD, M. Ph., 1966: 7; HALE, G., 1966: 53)
utilizado supuestamente para perfumar las paredes de los templos.

74 • 12
Las técnicas medievales de la pintura mural ENSAYO

razonamientos hace que mantengan


la suficiente vigencia.
Al defender la tesis de la encáus-
tica, Requeno mantiene una postu-
ra contraria a la de Mora y, en gene-
ral, ajena a la mayor parte de las
visiones más tradicionales sobre la
materia. La teoría de Requeno admi-
te que en el aparejo del muro, en su
última capa, los romanos daban una
base monocroma de color (blanco o
rojo) sobre la que después realiza-
ban la composición pictórica en seco
(encausto). También Requeno repa-
ra en la escasez de referencias claras
en el texto vitrubiano: “Vitrubio no
menciona la manera de pintar, como
generalmente se ha creído, sino sola-
mente la preparación del muro”28.
Sin embargo, entiende que Vitrubio
aconseja dar la primera capa de color
cuando el muro aún está húmedo,
pudiendo considerarse esta opera-
ción como una faceta más de la pre- para resultar más duradero. Para el corroborar en parte los antiguos Esquema de
paración general antes de pintar, y estudioso español resulta sorpren- estudios de Requeno y que dan una distribución de
que no correspondería al pintor sino dente que aun conociendo la capa- nueva interpretación al estudio de los enlucidos
al artesano o albañil encargado de cidad del mortero para ligar los colo- las técnicas pictóricas clásicas. Su del ábside.
preparar la pared. En este sentido res, las capas de pintura sucesivas se tesis plantea que la técnica romana Las líneas en
coincide con la tesis de Mora (ambos proyectaran y ejecutaran al temple, era la encáustica, un tipo de temple color negro
hablan de fresco) pero a diferencia lo que las hace más vulnerables a las en frío compuesto por una mezcla representan las
de él entiende que el procedimien- agresiones medioambientales. de cera de abejas y jabón potásico. evidencias
to pictórico romano no puede ser Sobre esta constatación objetiva Al igual que Requeno o Mora, no nie- existentes. Las
considerado como fresco por el sim- Requeno no intenta buscar una expli- gan la existencia de colores fijados líneas en color
ple hecho de que aprovecharan el cación más allá de las evidencias que mediante la carbonatación de la cal, rojo son una
enlucido para fijar el color de fondo. aportan los hechos. En este sentido es decir, aplicados en fresco sobre hipótesis sobre
Vitrubio señala la importancia de menciona los testimonios de Win- un enlucido húmedo. Sin embargo, la distribución
aplicar esta primera base de color ckelmann y los otros estudiosos de desde el principio de su exposición total que debió
con el enlucido húmedo como con- Herculano que vieron cómo al lim- señalan dos elementos básicos que seguirse en el
secuencia de una simple necesidad piar las pinturas con agua, los colores sugieren una técnica pictórica dis- enlucido del
de conservación: Itaque tectoria, de las figuras desaparecían dejando a tinta del fresco. En primer lugar ábside. Las
quae recte sunt facta, neque vetus- la vista un color suave, uniforme y hacen notar la presencia de dos tipos flechas negras
tatibus fiunt horrida, neque cun pulido demostrando una resistencia de colores, unos muy intensos y bru- indican que el
extergentur remittunt colores, nisi que indicaba su aplicación en fresco. ñidos y otros realizados con gruesos enlucido
si parum diligenter et in arido fue- Además de todo esto, también empastes, “de aspecto bien diferen- monta sobre el
rint inducti (según la traducción de encuentran en Vitrubio algunas indi- te a los del fresco realizados con cal”. siguiente.
Requeno “en los morteros bien caciones que contradicen la tesis clá- Además de esto, más importante
hechos, cuanto más endurecen con sica del fresco puro. Según Requeno, para nosotros es el hecho de que se
el tiempo, los colores no se desgas- Vitrubio dispone que se mezclen con encuentren andamiadas (pontate)
tan a no ser que se traten con des- cola los colores para pintar sobre los pero no jornadas (giornate). Como
cuido o se apliquen con el enlucido enlucidos previamente coloreados vimos, este modo característico de
seco”). En realidad, el parecer de en fresco. Igualmente, que se utilice distribuir y preparar en trabajo pic-
Requeno deshace la idea tradicional blanco de plomo, un pigmento inuti- tórico parece ya indicar la imposibi-
que supone dos maneras distintas de lizable en esta técnica por su sensi- lidad de realizar toda la composición
pintar sobre muro en la antigüedad bilidad a la cal. Estos dos comenta- pictórica en fresco y presupone el
clásica: sobre la argamasa fresca, udo rios dan a entender que el temple empleo de una técnica en seco.
tectorio, y en seco, in arido. Según era práctica común en las pinturas
él, Vitrubio no habla de “pintar” udo murales romanas. ***
tectorio sino tan sólo de “colorear” Hace algunos años, las investi-
el enlucido recién aplicado de mane- gaciones de Jorge y José Cuní apor- Para Marcel Durliat (1982: 174),
ra que el pigmento se incorpore a él taron nuevos datos que vienen a en la base del desarrollo de la pin-

28 Saggio sul Ristabilimento..... , vol. I, pág 190.

12 • 75
ENSAYO Juan Carlos Barbero

tura mural altomedieval está el aban- una continuación de los procedi- hemos comentado, para él y otros
dono del mosaico en favor de las téc- mientos pictóricos antiguos, aunque muchos autores, en estos tratados
nicas pictóricas, un recurso de sufi- igualmente da por sentada la exis- se describen paso a paso los funda-
ciente eficacia pero más inmediato y tencia del fresco en Roma. Con todo, mentos de la pintura al fresco. Brown
asequible. El mosaico solo puede en los comentarios y notas que intro- sostiene que las explicaciones de
encontrase en Roma, donde reapa- duce en su edición de la obra de Berger no se justifican; para aquél el
rece en el medievo como elemento Vasari30, Brown sostiene una opinión coloreado de la argamasa no sería
renaciente de un glorioso pasado ligeramente contraria a la de Durliat una práctica común, ni fue usada tan
local. Por su parte, la decoración al afirmar que “la técnica del fresco frecuentemente como para dar lugar
mural pintada proporcionaba la oca- romano se perdió en Occidente a una nueva técnica de pintura.
sión de armonizar obligaciones cate- durante la Alta Edad Media, aunque Con todo, los breves comentarios
quéticas con necesidades decorati- pudo haberse mantenido en los de Brown resultan poco aclaratorios
vas, todo ello a un bajo coste. Es un claustros bizantinos. Posteriormente, ya que no define con exactitud las
procedimiento en apariencia más en el curso de las progresivas mejo- técnicas pictóricas medievales. Acer-
sencillo, aunque el beneficio que ras en el arte de los siglos XIV y XV, tadamente sitúa la recuperación de
supone estriba en que se trata de un la vieja técnica habría sido progresi- este procedimiento pictórico a fines
medio más expeditivo y simple en el vamente recuperada”. del gótico33, pero no introduce nin-
que se economiza desde los mate- En relación con estas ideas, gún dato acerca del origen o las carac-
riales hasta la mano de obra. A pesar Brown menciona la curiosa teoría del terísticas más propias de la pintura
de que la pintura mural medieval se profesor Ernst Berger31 según la cual románica o gótica, períodos en los
considera como la continuación de los pintores romanos no conocían ni que asistimos a un acentuado auge
una evolución con origen antiguo, utilizaban la técnica del fresco32. de la pintura mural.
Durliat sostiene una limitada pervi- Sorprendentemente, afirma que fue Desde nuestro punto de vista,
vencia del procedimiento del buen desarrollada en la Edad Media como podemos admitir cierta lógica en el
fresco, sustituido por lo que llama una derivación de la técnica del hecho de realizar una primera apro-
“pintura sobre una superficie húme- mosaico de los primeros siglos del ximación al resultado final del
da”. Al mencionar al tratado del mon- Cristianismo. A partir de un estudio mosaico haciendo un bosquejo pre-
je Teófilo29 entendemos que se refie- de los mosaicos de Torcello, Berger vio en color sobre la argamasa
re a la pintura a la cal, considerada sostiene que los mosaistas bizanti- recién colocada en la pared. Un pro-
por muchos como una variante de la nos aplicaban el revoco de cal de la cedimiento muy parecido es el des-
pintura al fresco clásica. Como vimos, misma forma en que se hace para crito por el monje Teófilo para pre-
aunque se trata de una técnica basa- pintar al fresco, es decir, por jorna- sentar las representaciones murales:
da en el mismo principio tecnológi- das, ya que las teselas sólo pueden es el caso de la sinopia. Es este un
co que el fresco, en realidad su con- colocarse mientras la argamasa está dibujo monumental de la composi-
cepción dista mucho de él y no fresca. En ese momento, antes de ción realizado en rojo (ocre rojo
deben confundirse. colocar las teselas, los mosaistas hací- procedente de Sinope, de ahí el
Sin embargo, la carencia de sufi- an sobre la argamasa un bosquejo de nombre) que tiene la finalidad de
cientes apoyos documentales impi- la composición final que tendría el permitir ver el efecto del desarrollo
de al autor la confirmación de la exis- mosaico. Este esquema inicial se pictórico antes de su total y defini-
tencia de la técnica del fresco en haría con pigmentos dispersos en tiva ejecución34. Además, así el artis-
Roma que, por otra parte, da por agua, tal y como es propio de la téc- ta tiene siempre un modelo que le
supuesta. Esta misma insuficiencia nica al fresco. Como consecuencia sirve de guía a la hora de aplicar el
de apoyos documentales es la que de esta práctica supone que pudo enlucido último. La pintura final se
le hace caer en inexactitudes y con- conocerse la pintura al fresco, como ajusta exactamente al esquema pre-
tradicciones acerca de la extensión una auténtica derivación del mosai- paratorio de la sinopia. Tal exactitud
de las diferentes técnicas de deco- co mural. se debe a que los cartones emplea-
ración mural en Occidente (DUR- Sin embargo, para el editor de la dos para trasladar el dibujo a la
LIAT, 1980: 153). obra de Vasari, los textos clásicos de pared son los mismos en uno y otro
También para el profesor G. Vitrubio y Plinio son totalmente cla- caso. En este sentido Brown apun-
Baldwin Brown (1960: 290) la pintu- ros y definitivos. A pesar de las escue- ta que los mosaistas bizantinos tam-
ra mural medieval es el resultado de tas explicaciones de Vitrubio que ya bién utilizaban cartones para mar-

29 Schedula diversarium atrium (siglo XI-XI)


30 Vasari on Technique. Dover Publications, New York, 1960
31 Beiträge zur Entwicklungs-Geschichte der Maltechnik, München 1904
32 En realidad, la referencia de B. Brown parece inexacta; Berger no discute el conocimiento del fresco como procedimiento tec-
nopictórico en época clásica (MORA et alii, 1985: 95). De hecho, sostiene que los fondos de la pintura mural romana están
ejecutados sobre un enlucido de cal que se encontraba fresco cuando se aplicaron los pigmentos (incluso afirma que la últi-
ma capa del revestimiento, finísima, estaba coloreada en la masa del mortero). Lo que sostiene, en realidad, siguiendo en par-
te las ideas de V. Requeno y O. Donner, es que la pintura última estaba realizada al temple. El aglutinante de este temple esta-
ría compuesto de cal y jabón (este último procedente de la saponificación del aceite de lino).
33 Igualmente, otros estudios sobre las tradiciones técnicas de la Italia medieval (BASILE, 1989) sitúan los ejemplos más clásicos
de pintura al fresco (en cuanto a madurez de la técnica) entre el 1300 y el 1500.

76 • 12
Las técnicas medievales de la pintura mural ENSAYO

car las líneas maestras de sus com- drásticas de los esquemas históricos. finalmente, se completaría el traba-
posiciones. Antes bien sería necesaria una inves- jo en temple (seco)36.
Sea como fuere, es probable que tigación más amplia y metódica con
las aportaciones bizantinas (en su un mayor apoyo en modernas téc-
papel de transmisor de los antiguos nicas analíticas. La preparación del muro en la pintura
procedimientos grecorromanos o de Un ejemplo característico de los medieval y su herencia romana
precursor directo del buen fresco) supuestos con que los investigado-
tuvieran un activo papel en la difu- res se acercan a las obras lo encon- Las dosificaciones en las argamasas
sión europea de las técnicas pictóri- tramos en los ya clásicos estudios de constitutivas de las diferentes capas
cas durante la Alta Edad Media. Jeaninne Wettstein referentes a las con que se preparaba el muro y el
Incluso estudios especializados conocidas pinturas de Berzé-la-Ville número de estas, aparecen recogi-
(MORA et alii, 1985: 117) llegan a y Saint Savin-sur-Gartempe (1971: das en los tratados más clásicos sobre
definir la pintura mural románica 77-78; 1978: 18-24). En esta última la práctica edificatoria y artística.
como una versión occidental de la iglesia, al definir la técnica y sus impli- Tanto Vitrubio como Plinio y otros
técnica bizantina. caciones en el desarrollo pictórico, autores posteriores que recogen sus
A nuestro juicio, las numerosas la autora parte de dos supuestos dis- prescripciones, establecen una serie
investigaciones llevadas a cabo sobre cutibles: que la pintura románica está de normas basadas en la experiencia
las obras y los textos clásicos ponen ejecutada fundamentalmente al fres- práctica que pueden haber sido
de manifiesto ciertas dificultades que co, y que es posible distinguir la téc- transmitidas históricamente. Sin
dejan aún puertas abiertas al deba- nica sin atender a las características embargo, estas recomendaciones clá-
te, no tanto en la definición de las materiales de la obra en su totalidad. sicas para la elaboración de revesti-
diferentes técnicas que predominan En el análisis de las etapas de ejecu- mientos pictóricos de muros rara vez
en cada periodo, como en el origen ción encuentra que las jornadas son se cumplieron, incluso en época
o procedencia de estas. Aunque con “demasiado grandes” para ser reali- romana (LING, 1985: 51; ADAM,
el estado actual de los conocimien- zadas en “una jornada de fresquis- 1996: 236). Los dos autores clásicos
tos parece inevitable admitir el ori- tas” sin que el enlucido se secara anti- recomiendan la aplicación de hasta
gen clásico de la pintura mural romá- cipadamente, lo que, según ella, seis capas de mortero de cal (VII, II,
nica, es probable, sin embargo, que constituye una limitación del artista, 13; NH, XXXVI, 23), de grosor decre-
la técnica madre o precursora no fue- el cual se ve obligado a terminar la ciente hacia la superficie. No obs-
ra realmente el fresco, sino una varie- decoración de ciertas zonas “casi” a tante, parece ser que el empleo de
dad de temples que debieron exten- seco35. Naturalmente, como ya tal cantidad de capas fue práctica
derse fácilmente gracias a su hemos apuntado, lo que la autora lla- poco corriente en todo el Imperio,
simplicidad metodológica por las ma jornadas son en realidad tareas, quedando limitada a decoraciones
provincias del Imperio, donde en el es decir, un sistema de trabajo que lujosas de la época augusta37. En rea-
transcurso de los años debieron prevé la terminación de la obra en lidad, la naturaleza del soporte mural,
modificarse y enriquecerse con el una técnica de temple. De sus pala- su regularidad, espesor y el tipo de
concurso de aportaciones locales. bras se deduce que las pinturas materiales que lo forman, son los ele-
A pesar de esto, creemos que la románicas de Saint Savin mantienen mentos que mejor determinan las
evolución del estudio de las técnicas la típica estructura bizantinizante características de sus revestimientos.
pictóricas no ha tenido un desarro- (medieval) de grandes tareas sobre Sin duda, la economía del proceso
llo lo suficientemente sistemático las que podía realizarse la base de la fue otro de los factores más impor-
como para admitir simplificaciones pintura en fresco pero sobre la que, tantes tomados en cuenta en todas

34 También Cennino Cennini, quizás el tratadista medieval que más profusamente explica la técnica de pintura al fresco, reco-
mienda repasar con almagre (ocre rojo) sin templar (es decir, solo con agua, al fresco) el dibujo realizado primero a carbon-
cillo. Sin embargo, en este caso no puede hablarse de sinopia sino tan solo de dibujo previo sobre la definitiva capa de enlu-
cido. La exigencia de ajustarse a un modelo preestablecido y la complejidad de este debieron ser los elementos que condicionaron
los diferentes sistemas de transposición del diseño al muro y la necesidad de recursos técnicos como la sinopia.
35 Las alteraciones que han sufrido estas pinturas son, como dice la autora, imputables a la más débil adhesión y durabilidad del
temple frente al fresco. Sin embargo, esto no debe interpretarse como un rasgo de inexperiencia técnica o defecto de factu-
ra, sino como algo inherente a la técnica que probablemente era bien conocido por los artesanos medievales.
36 En este caso conviene no ser dogmáticos en exceso y admitir la posibilidad de que todo el trabajo pictórico esté realizado en
seco (la única forma de probarlo sería mediante análisis científicos). En este supuesto, lo que hemos denominado tareas no
serían más que las etapas en las que se aplicó el enlucido sobre la pared con la única intención de regularizar su superficie
para pintar, es decir, andamiadas.
37 Como señala Juan Altieri (1997: 5), en España se han encontrado algunos ejemplos de revestimientos murales que parecen
seguir al pie de la letra las prescripciones vitrubianas. En el yacimiento de Emerita, a partir del III estilo, donde aparecen algu-
nos morteros de seis capas, se registra ya una evolución hacia su disminución en número. Las decoraciones fechadas entre
los siglos I y II presentan solo dos capas de mortero que posteriormente quedarán reducidas a una sola. Esta economía de
medios es común a todas las áreas de influencia romana. En otras colonias como Britania, también es raro encontrar las siete
capas recomendadas por Vitrubio. Aunque hasta la fecha no se han realizado análisis petrográficos exhaustivos, lo más corrien-
te es encontrar tres estratos de mortero. Los dos primeros están compuestos de cal y arena; el último, más delgado que el
resto, presenta una mayor blancura, probablemente por la incorporación de polvo de mármol, material típico de los enluci-
dos romanos.

12 • 77
ENSAYO Juan Carlos Barbero

las épocas. Algunos conjuntos mura- cionalmente se han atribuido a los conceptos abstractos que puedan
les góticos de época tardía están eje- morteros medievales. vincularse estrechamente con la
cutados con una gran sobriedad de En los extensos estudios sobre práctica edificatoria. Si ejerció una
materiales, realizándose la base de la las construcciones del período góti- influencia real, solo pudo hacerlo en
pintura con un simple revestimien- co, encontramos referencias que la medida en que sus escasas expli-
to de cal. ponen en tela de juicio los conoci- caciones eran interpretables39. Obras
En general, la pintura mural mientos y la capacidad técnica de de autores como Euclides (transcri-
medieval no parece ajustarse, en lo los arquitectos y constructores to a partir del siglo XIII), los textos
que a sus morteros de revestimiento medievales. Por otra parte, la exce- de Girolamo Nemorario, el cuader-
se refiere, a ningún tipo de prescrip- lencia y buena conservación de no de Villard de Honnecourt, los
ción clásica. Incluso algunos de sus muchos edificios góticos que cono- complejos planteamientos de
procesos de alteración han tenido cemos parecen contradecir estas Roriczer sobre plantas y alzados, y en
lugar por razón de la deficiente fac- posturas. En cualquier caso, no es general cualquiera de los trabajos
tura y la mala selección de los mate- nuestra intención indagar sobre la que podrían relacionarse con con-
riales utilizados por los pintores. clave de este aparente contrasenti- ceptos aplicables a la arquitectura,
Según la opinión de algunos do, ni juzgar los conocimientos que ponen de manifiesto una base cien-
especialistas (MALINOWSKI, 1961, exhiben los arquitectos medievales tífica muy precaria.
1979, 1982; FURLAN, 1975; MOR- a través de sus obras. Tan solo nos Por este motivo, al margen de la
GAN, 1988; RASSINEUX et alii, 1989; interesa lo concerniente al empleo problemática surgida en la formula-
FRIZOT, 1975), en el medievo (admi- de algunos de sus materiales, aque- ción del diseño constructivo medie-
tiendo las circunstanciales variacio- llos que se utilizaron de igual mane- val, creemos que el ámbito de la
nes geográficas y temporales) se pier- ra para recibir piedras como para práctica debió tener, en el enrique-
de el conocimiento clásico de los decorar los interiores de las iglesias cimiento de la experiencia, el prin-
materiales de construcción, así como (cal, yeso, arena). cipal soporte válido para el trabajo
sus sistemas de selección y puesta Los últimos estudios sobre las de albañiles, tallistas, carpinteros y
en obra. Esta afirmación se ajusta singularidades constructivas del góti- demás operarios que tomaban par-
substancialmente a los morteros uti- co (HEYMAN, 1995; CASTRO, 1996) te en los trabajos. La progresiva
lizados en las fábricas para recibir y ponen de manifiesto, una vez más, complicación de los proyectos arqui-
asentar los sillares o cualquier otro las grandes limitaciones de los arqui- tectónicos habría sido posible gra-
elemento con el que se organice el tectos medievales. Limitaciones que cias al establecimiento de vínculos
muro (ÁLVAREZ et alii, 1995: 56). tienen en su base la aparente inexis- con soluciones anteriores de proba-
Desde el punto de vista de la técni- tencia de un corpus teórico lo sufi- da eficacia o con fórmulas de las que
ca constructiva, la obra romana ha cientemente desarrollado como para desconocían el fundamento.
sido tradicionalmente definida en su poner justificar, desde la ciencia La acumulación de esa expe-
calidad por la evidencia formal y fun- actual, los mecanismos operantes en riencia y las consecuencias prácticas
cional que de la aplicación de estos la concepción y desarrollo de sus de su desarrollo, también habrían
principios puede apreciarse en los proyectos arquitectónicos. sido decisivas en el caso de la edifi-
morteros de sus construcciones. En cierta forma, el desconoci- cación romana. Aquí, sin embargo,
Estos aspectos cualitativos de la miento, siquiera a nivel elemental, de encontramos una particularidad
arquitectura clásica han sido refe- los mecanismos científicos del fun- característica: muchas de sus solu-
rencia obligada al analizar la edifica- cionamiento de los materiales (tan- ciones constructivas están basadas
ción medieval, sus antecedentes his- to en la medida de su caracterización en el empleo habitual del hormigón,
tóricos y sus avances técnicos. como en su vertiente tecnológica), un material que no presenta la com-
Algo similar puede decirse de podría justificar la inexistencia de plejidad de los problemas relaciona-
los revestimientos de una y otra auténticos textos compendiadores dos con la mecánica de las estructu-
arquitectura. Si tenemos en cuenta sobre los que asentar el estudio y ras que surgieron en las fábricas
que los materiales básicos emplea- progreso de la técnica aplicada a la góticas. Según Edoardo Benvenuto
dos en la elaboración de pinturas construcción38. (1981: 28), los romanos no tuvieron
murales son los mismos que los Vitrubio es una de las escasas que afrontar las dificultades de esta-
empleados por el constructor en las fuentes a las que pudieron recurrir bilidad que se plantearon a los cons-
fábricas de sus edificios, serían con- los arquitectos medievales. Según la tructores medievales. Realizaban sus
secuencia lógica la baja calidad o opinión de Castro Villalba, en sus bóvedas mediante encofrado o por
incluso las deficiencias que tradi- escritos no existen aportaciones o arcos sucesivos de hormigón; cuan-

38 Algunos investigadores como Kostof (1984: 78) han llegado a exagerar esta idea de escasez documental. En concreto, el autor
olvida la existencia de documentos tan importantes para el estudio de la arquitectura medieval como el famoso plano de la
abadía de Sant Gall.
39 Como apuntaron Augusti (1967: 67) y más recientemente Oliver (1995: 32) o Altieri (1997: 7), la dificultad de interpretar ade-
cuadamente algunos términos vitrubianos, deriva de la transmisión del texto a través de las diversas transcripciones hechas
por copistas que desconocían las técnicas y los materiales artísticos. Halleux (1990: 173) señala de modo general para la tra-
tadística medieval, la inexactitud de los textos antiguos cuando estos derivan directamente de transmisiones orales. La difu-
sión oral lleva asociada una pérdida de matices que puede llegar a ser verdaderamente decisiva para la correcta comprensión
de los textos.

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Las técnicas medievales de la pintura mural ENSAYO

do este material había endurecido, ciones. En su lucha por neutralizar miento de las construcciones, los
el empuje sobre los muros era míni- la fuerza de la gravedad, el arquitec- argumentos sostenidos por diferen-
mo. Por este motivo, aunque se des- to confía únicamente en la tectóni- tes especialistas acerca de los mor-
conociesen los mecanismos de fun- ca que generan sus estructuras para teros medievales, parecen especial-
cionamiento de las estructuras y los crear fuerzas de contrarresto capa- mente razonables si hacemos
materiales que intervenían en sus ces de elevar y mantener en pie los referencia exclusiva a las caracterís-
construcciones40, la sencillez de los edificios. ticas intrínsecas de los morteros de
diseños y la efectividad de los mate- En este sentido, pensamos que la fábrica (rellenos de los muros, mor-
riales, eran suficientes para garanti- disminución de la práctica en el tra- teros de asiento, etc) independien-
zar la estabilidad y duración de sus bajo con morteros también tuvo que temente de su contribución a la orga-
obras. Para este tipo de arquitectu- incidir en la calidad de estos. Es pro- nización de los edificios. De hecho,
ra, la dilatada experiencia práctica en bable, incluso, que los procesos tec- debido a su peculiar disposición, la
el empleo de los materiales, supuso nológicos asociados a la disposición conservación y comportamiento
un conocimiento real que era trans- de los materiales, (p. ej. selección y estructural de las fábricas góticas
misible sin el concurso de prontua- preparación de la cal o el yeso) sufrie- parece que pueden concebirse inde-
rios teóricos más allá de la sencilla ran de un descuido generalizado lle- pendientemente de la calidad de sus
compilación de recetas, a la manera gándose a la utilización de materiales morteros.
en que se observa en Vitrubio41. poco apropiados (GUTIÉRREZ-SO- En una simplificación positiva,
En la construcción medieval, LANA et alii, 1989: 37-45). Como estas argumentaciones sobre los
donde no se edifica con hormigón hemos apuntado, la incidencia de morteros pueden ser entendidas
sino mediante la superposición de estos compuestos cementantes no especialmente si se ponen en rela-
elementos unitarios independientes sería tan notoria en la estabilidad de ción los sistemas de trabajo medie-
(generalmente piedra), es com- los proyectos arquitectónicos medie- vales con determinadas particulari-
prensible que se perdiera la tradición vales como en el caso de la cons- dades de la construcción romana
del empleo de morteros y hormigo- trucción romana43. Por el contrario, (clásica, en un sentido más amplio).
nes y se pusiese todo el énfasis en la en su aplicación a revestimientos, la En concreto, el análisis podría redu-
estática y propiedades resistentes de calidad de los materiales puede lle- cirse, substancialmente, al tomar en
los elementos en contacto42. Es en gar a ser función de las posibilidades consideración la presencia de cier-
estos aspectos donde mejor se mani- del artista y de su posterior conser- tos materiales de adición en las arga-
fiesta el talento de los constructores, vación en el tiempo. masas de cal que son característicos
al encontrar los dispositivos necesa- Eludiendo el presupuesto de una de las fábricas romanas y que des-
rios para resolver los problemas de íntima correspondencia funcional aparecen en época medieval. Sin
estatismo de sus grandes construc- entre los morteros y el comporta- embargo, como veremos, en los mor-

40 No es hasta comienzos del siglo XIX cuando empieza a conocerse de manera científica el comportamiento de los conglome-
rantes inorgánicos. Hasta esa fecha, el empleo de tales materiales se guiaba siempre por procedimientos totalmente empíri-
cos.
41 El hecho de que en Vitrubio encontremos el registro exacto y pormenorizado de ciertas técnicas relacionadas con el uso de
morteros no implica, necesariamente, que estas se difundieran gracias a tratados como el suyo que, en definitiva, no harían
sino consignar lo que la experiencia había ya consolidado. Parece lógico suponer que los conocimientos se transmitían fun-
damentalmente por el ejercicio de la práctica en el seno del gremio de artesanos dedicados a los diferentes oficios. Existen
numerosos ejemplos de obras romanas en las que la realidad de lo construido no se ajusta a las minuciosas y explícitas pres-
cripciones que aparecen en su tratado. En lo que a técnicas de pintura mural se refiere, también es importante considerar la
discutida posición social de los artesanos romanos, su nivel cultural y las posibilidades de que tuvieran acceso a textos espe-
cializados como el de Vitrubio. Sobre este particular puede consultarse la obra “Artistas y artesanos en la Antigüedad Clásica”,
Cuadernos Emeritenses 8, Museo Nacional de Arte Romano. Mérida, 1994. También las obras de REINACH (1921) y ERISTOV
(1987).
42 No en vano la arquitectura medieval ha sido calificada de “divisiva”, entendiendo el término en relación con la teoría sosteni-
da por Viollet le Duc, que define o interpreta sus edificios como la articulación de elementos unitarios que aparecen conec-
tados (física y funcionalmente) para componer un diseño arquitectónico orgánico. Las contestaciones a las teorías de Viollet
llevadas a cabo por autores como Gilman (1920), Sabouret (1928) o Pol Abraham (1934), si bien ponen en tela de juicio los
principios elementales de funcionamiento defendidos por el arquitecto francés, no pueden negar la estructuración de ele-
mentalidad consonante que preside los diseños góticos.
43 Las afirmaciones de Castro Villalba (1996: 177) sobre la supuesta efectividad de los morteros medievales a base de cal nos
parecen excesivas: “Se puede añadir que el magnífico comportamiento de estas obras ante los ataques del tiempo puede haber-
se visto reforzado por el progresivo endurecimiento de los morteros. Un equilibrio isostático precario, inmediato al descim-
brado, puede haberse convertido en otra cosa, cuya complejidad no adivinaron los constructores, al producirse este nuevo
estado de equilibrio que aumenta considerablemente la seguridad del conjunto”. Si consideramos que el mortero de cal es
un compuesto incapaz de soportar los más leves esfuerzos a tracción, parece poco probable que el inicial equilibrio isostáti-
co de la estructura pueda transformarse en hiperestático por acción de su endurecimiento. Más aún cuando el fraguado de
estos morteros, por carbonatación con el anhídrido carbónico del aire, resulta verdaderamente difícil en el interior de las ton-
gadas de piedra. En realidad, si tenemos en cuenta que la resistencia a tracción de un mortero es unas treinta veces inferior
a la de compresión, es dudoso que incluso un mortero hidráulico de cemento pudiera responder a un comportamiento como
el que describe Castro.

12 • 79
ENSAYO Juan Carlos Barbero

teros de revestimiento los esquemas conocimiento empírico en el trabajo ÁLVAREZ DE BUERGO, M. y GON-
difieren sensiblemente. En estos últi- con los materiales de construcción45. ZÁLEZ, T. (1994): Restauración
mos intervienen requerimientos En los morteros de revestimien- de edificios monumentales.
específicos para los materiales que to, el empleo de puzolana está suje- CEDEX, Ministerio de Obras Pú-
establecen algunas diferencias fun- to a la necesidad de garantizar una blicas, Transportes y Medio Am-
damentales con los morteros de fábri- elevada resistencia y durabilidad de biente. Madrid
ca (para un buen enlucido de fresco los mismos en condiciones espe- ÁLVAREZ, J. I. et alii. (1995): Historia
no hace falta puzolana, tan solo una cialmente húmedas. Por este moti- de los morteros, en “Boletín infor-
buena dosificación, tener materiales vo, es normal encontrar este tipo de mativo”, Instituto Andaluz del Pa-
aptos y conocer bien la técnica). materiales en los revestimientos de trimonio Histórico, Año III, Nº 13,
La edificación romana que cono- cisternas, termas, acueductos y en diciembre 1995.
cemos es fundamentalmente obra general, en todas aquellas fábricas en AUBERT, M. (1957): Les enduits dans
de ingeniería más que arquitectóni- contacto con el agua. Como puede les constructions du Moyen Âge.
ca propiamente dicha. Como se ha suponerse, los revestimientos deco- Société Française d´Archéologie,
explicado, en ella los morteros que rativos no precisan una prevención “Bulletin Monumental”, tome CXV
encontramos atienden a una función de este tipo46 y por ello no suelen 1957-2, Orléans.
distinta, más comprometida, que la incluir adiciones puzolánicas. En este BALDI, P. (1993): The Conservation
que cumplen los morteros medie- exclusivo sentido, pues, no puede of Architectural Surfaces: The
vales. Las sencillas argamasas de cal decirse que los morteros medieva- Experts, en “Conservation of Archi-
y arena44 difícilmente podían satisfa- les signifiquen un retroceso, si bien tectural Surfaces: Stones and Wall
cer las necesidades de una cons- la total ausencia de puzolanas artifi- Covering”, Il Cardo editore, Venice.
trucción de sus características y por ciales en el panorama general de la BALDWIN, G. (1960): Vasari on Tech-
ello, desde época remota, se cono- tecnología aplicada a la construcción, nique. Dover Publications, New
ce y emplea la comúnmente llama- indica su claro retroceso con res- York.
da puzolana o tierra de Pozzuoli. Se pecto a épocas anteriores. BANGO, I. (1994): San Pelayo de
trata de una tierra volcánica que, Perazancas. Las imágenes de un
mezclada con la arena y la cal, con- calendario románico organiza-
fiere al mortero resultante ciertas BIBLIOGRAFÍA do según la vieja liturgia hispana,
propiedades hidráulicas y una nota- su contexto en el conjunto del pro-
ble mejoría de sus cualidades. Como AA VV. (1994): Artistas y artesanos grama iconográfico, en “Anales de
alternativa artificial a esta tierra vol- en la Antigüedad Clásica, Cuader- la Historia del Arte”, nº 4, Ho-
cánica también se recurrió al uso de nos Emeritenses nº 8, Museo Na- menaje al prof. Dr. D. José María de
fragmentos de cerámica (ladrillos, cional de Arte Romano, Mérida. Azcárate. Madrid.
tejas). La ausencia del empleo de ADAM, J. P. 1996 (1989): La cons- BARAHONA, C. (1992): Revestimien-
materiales puzolánicos en época trucción romana, materiales y tos Continuos en la Arquitectura
medieval (FURLAN y BISSEGER, técnicas, Ed. de los Oficios, León. Tradicional Española. Ministerio
1975: 1-14), es uno de los aspectos ALTIERI, J. (1997): Las pinturas de Obras Públicas y Transportes.
que han puesto en entredicho la per- báquicas de la casa del Mitreo de BARBET, A. (1985): La peinture
vivencia de la tradición clásica, a la Mérida. Técnica pictórica. Texto murale romaine. Les styles déco-
vez que ha supuesto un cierto des- pendiente de publicación. ratifs pompéiens, Paris.

44 El empleo de la cal como material aglomerante en la preparación de morteros para fábricas puede rastrearse ya en época neo-
lítica. En algunos yacimientos se han encontrado solados de mortero en los que se habría hecho uso masivo de cal, e incluso
algunos investigadores han creído encontrar vestigios de lo que pudieran ser hornos de calcinación para la obtención de la
cal. Para estos autores (FRIERMAN, 1971: 212-216; GOURDIN Y KINGERY, 1976: 133-150), esta incipiente industria habría sido
uno de los primeros usos tecnológicos del fuego. Según Furlan y Bisseger (1975: 1-14), no se registra en Europa ningún ejem-
plo del empleo de cal en época prehistórica. Por evidencias arqueológicas y alguna referencia escrita se sabe que la tecnolo-
gía de la cal ya era conocida en Roma en los siglos II y I a. J. C.
Desde nuestro punto de vista, el elevado consumo de energía que se precisa para la obtención de cal supone una importan-
te limitación para situar este hecho en época prehistórica.
45 Sin embargo, una afirmación como esta debe matizarse siempre con la consideración sobre la necesidad que un conocimiento
de este tipo tendría para una construcción como la medieval. Como ya hemos apuntado, es probable que sus morteros sólo
sirvieran para la puesta en obra o el asiento de los sillares, sin otro requerimiento mecánico-resistente. La razón del empleo
de morteros en fábricas de piedra estaría más en relación con la puesta en obra: las operaciones de calce y empotramiento
de los pesados sillares son mucho menos trabajosas si el sobrelecho de las piedras inferiores se encuentra “lubricado” con un
mortero de fraguado lento como el de cal. En el caso de mampostería, el único modo de acoplar las piezas y dar organización
y resistencia al conjunto de la fábrica es envolviéndolas con argamasa.
46 Aunque las pinturas murales al exterior de los edificios pueden estar sujetas a condiciones de humedad muy adversas, tam-
poco sus enlucidos suelen llevar puzolana o materiales puzolánicos. Estos materiales solo mejoran las propiedades del mor-
tero de cal que prepara la pared. No tienen ninguna influencia sobre la materia pictórica, los pigmentos y su aglutinante.
Es en los países del norte de Europa, con una larga tradición de pintura mural de fachadas, donde se ha desarrollado en mayor
medida el empleo de aglutinantes pictóricos capaces de resistir las inclemencias atmosféricas. Aunque se conocen desde el
XVI, es a comienzos del XIX cuando comienza a difundirse el empleo de silicatos alcalinos como medium para aglutinar los
colores.

80 • 12
Las técnicas medievales de la pintura mural ENSAYO

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82 • 12
Las técnicas medievales de la pintura mural ENSAYO

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12 • 83
Pátina. Diciembre 2003. época II. Nº 12, pp. 85-91. ISSN:1133-2972 ENSAYO

EL VALOR DOCUMENTAL DE LAS COPIAS


Rafael Berjano Delgado* y Pilar Fernández Colón**

Este artículo pretende hacer un análisis de acercamiento a la valoración de las


copias y reproducciones tridimensionales, tanto en lo que se refiere a ellas como
fuentes documentales de información, como en lo que suponen como alter-
nativa de conservación de originales en determinadas circunstancias.
Se intenta al mismo tiempo adentrarnos en las razones que pudieran haber moti-
vado esta pérdida de valoración, que lleva a confundir, incluso a personas cer-
canas a la Conservación del Patrimonio, el concepto de falsificación o falso con
el antónimo de original.
Palabras clave: copia, reproducción, facsímil, original, auténtico, falsificación,
pérdida de valoración, fuente documental, técnica de conservación.

THE DOCUMENTARY VALUE OF COPIES


This article aims to provide an insight into the value attached to three-dimen-
sional copies and reproductions, both in terms of their use as documentary
sources of information and as a conservation option for originals in certain cir-
cumstances.
It also attempts to explain the reasons behind their diminished value, which leads
even people familiar with heritage conservation to confuse the concept of falsi-
fication or fakery with the opposite meaning of the original.
Key words: copy, reproduction, facsimile, original, genuine, falsification, dimi-
nished value, documentary source, conservation technique.

Introducción bilidades y necesidades de interven-


ción sobre un original, siempre des-

H
oy por hoy las reproducciones de el conocimiento profundo y el
tridimensionales de los bienes respeto de su compleja esencia y
culturales soportan una imagen entorno.
tan negativa que han llegado a
tacharse de intentos descarados de
falsificación, de fraudes o, cuanto ¿Qué hace que trascienda tanto
menos, de ser actuaciones sospe- la idea de original hoy día?
chosas promovidas por intereses
ocultos. Esta inmerecida mala fama En el original se deposita el senti-
se aleja de los valores que desde el miento de exclusividad: un único
punto de vista didáctico e informa- documento matérico poseedor de una
tivo aportan a la sociedad, sin olvi- carga temporal, cultural y emocional.
dar una labor primordial: la conser- Si se trata de un objeto artístico
vación del Patrimonio. Por añadido, implicará además una creación, una
a menudo esta práctica parece aso- voluntad de arte producto de un
ciarse con oficios de segundo orden proceso consciente y subconscien-
Recibido: 22/05/2003 propios de aficionados y han llega- te. Este elemento se recubriría enton-
Aceptado: 03/06/2003 do a ser comparadas con la fabrica- ces del “aura” de la que hablaba
ción en serie de muñecos plásticos, Walter Benjamin en relación al culto
* Licenciado en Bellas Artes. cuando, por lo general, son cuida- profesado a estas obras desde los
Profesor E.S.C.R.B.C. Madrid. dosos trabajos llevados a cabo por albores de la humanidad. En este
** Diplomada en Conservación y profesionales capaces de aplicar un caso el placer que se siente delante
Restauración de BB. CC. juicio crítico y exacto sobre las posi- del objeto no vendrá dado tan sólo

12 • 85
ENSAYO Rafael Berjano y Pilar Fernández

opinión (sentimiento de colectividad


dirigido por factores de mercado,
políticos, económicos, etc.). Así, el
público dará por bueno lo que le
digan que es bueno y a menudo se
siente decepcionado o sorprendido
por la falta de semejanza de los ori-
ginales con lo que ha conocido con
anterioridad a través de reproduc-
ciones, sobre todo fotográficas.
Cuando el neófito visita una
exposición, un museo o una iglesia,
busca ver lo que reconoce con facili-
dad, lo que espera de las formas cul-
turales, lo que valora como auténti-
co, y suele pasar de largo o considerar
de poco interés aquello que se pre-
senta como copia. Paradójicamente,
a la salida suele comprar todo tipo de
recuerdos de los objetos “admirados”
principalmente en forma de postales
ce ser que viene dado por el simple y reproducciones tridimensionales
hecho de ser precisamente original, de más o menos calidad; unos false-
único, excepcional y de considera- ados objetos únicos concebidos para
ción particular, ya que no todo el convertirse en posesiones ficticias del
mundo está sensibilizado de la mis- original y destinadas a ser exhibidas
Izquierda: copia de David de Miguel
ma manera para percibirlo; la apre- ante sí mismo o ante los demás
Ángel situada en la Plaza de la Señoría
ciación que un individuo tiene fren- haciendo alarde presuntuoso o sen-
de Florencia, en el lugar que ocupó la
te a una obra es algo íntimo y timental del “yo lo vi”, “yo lo conoz-
escultura original. En Italia: revelaciones
dependerá de su grado de conoci- co”, “yo estuve allí”, ya que para
de una historia vital. Exposición fotográfi-
mientos, vivencias, sensibilidad, así muchos la visita a los sitios cultura-
ca. Alberto Gárate Rivera y Luis Fernando
como del momento histórico, cul- les es más por necia jactancia que por
Oviedo. URl: www.mxl.cetys.mx
tural o moda que esté viviendo. verdadero placer o por adquirir cul-
Derecha: Discóbolo de Mirón. Copia ro-
Hoy día, tenemos un amplio tura o información –como la que dan
mana de un molde reconstruido.
acceso a la información y por tanto cumplidamente las copias–.
URL: thales.cica.es/rd/recursos
a la cultura. Los medios de difusión El original va por tanto asociado
de la misma se han multiplicado y a un prestigio cultural, político o eco-
por su estética o por su antigüedad, aunque podemos acceder cómoda- nómico y suele utilizarse como prop-
sino que además estará en propor- mente a miles de imágenes, se insis- aganda o imagen. Debido a ello,
ción a la cognición que se tenga del te en el acercamiento al original y esa muchas veces su valor se sobredi-
mismo o de su autor o autores, y de demanda, que exige el público, qui- mensiona y aquellas alternativas que
su encuentro con todo ello a través zás venga dada por la ignorancia de ofrecen los mismos cometidos a
de la creación original. Se trata, por las posibles alternativas de las que menudo son menospreciadas; ante
tanto, de un factor emocional de puede disponer o por la idea asumi- todo se busca la posesión del obje-
acercamiento, de participación con da de que el original es lo único bue- to original –colectiva, particular, inte-
la idea creativa y en última instancia, no. Quizás debido a este desmesu- lectual o ficticia– y el disfrute del
de la comunión con el artista a tra- rado exceso de información ha mismo como experiencia diferen-
vés del tiempo. Pero esta complici- alcanzado una exagerada relevancia ciada, aunque sea de modo efímero.
dad atemporal requiere de unos el hecho de poder ver, tocar u oír de Una muestra evidente de la prepo-
conocimientos que no posee la primera mano. Parece que visitar tencia y el desprecio a la cultura que
mayor parte del público1. ciertos lugares u objetos es consi- comporta este “prestigio social” ocu-
Hasta la Ilustración el ideal de lo derado por muchos motivo de pres- rrió hace unos años con un Moai de
novedoso, lo original, careció de tigio y de status social. la Isla de Pascua2. La estatua, de más
importancia en sí mismo y la apre- De todos modos, el profano se de tres toneladas, fue traída a
ciación de la obra quedaba satisfe- suele mover por la idea del valor de Barcelona desde Chile para ser la
cha con la repetición y copia de la lo real, no por la realidad en sí –ya imagen publicitaria de una exposi-
misma; no fue hasta el siglo XIX, que no tiene los conocimientos nece- ción patrocinada por una entidad
durante el Romanticismo, cuando sarios para discernir lo que es autén- bancaria; durante el traslado, la escul-
los testimonios culturales adquirie- tico, y por tanto valioso, de lo que tura sufrió graves daños que hubie-
ron su valoración actual. Desde no lo es–, y de igual manera está suje- ran sido evitados si se hubiese susti-
entonces el valor del original pare- to a las modas y a las corrientes de tuido por una copia, una alternativa

1 Rielg, A. (1903 ): El culto moderno a los monumentos.

86 • 12
El valor documental de las copias ENSAYO

Izquierda: Dama de Elche. Museo Arqueo-


lógico Nacional, Madrid.
URL: webcindario.com/terraeantiqvae
/fotos
Derecha: Copia de la Dama de Elche si-
tuada en los jardines de la Alberca de la
Dama, Elche.
URL: www.ciberjob.org/jardines/Elche

rales de nuestro entorno, de mane-


ra que su cuidado y subsistencia sean
fomentados y amparados. La falta de
concienciación social consiente situa-
ciones tan graves como la ya olvida-
da destrucción de Dubrovnik –ciu-
más viable pero carente del suficiente rarse como sospechosa o excepcio- dad declarada Patrimonio Mundial–
impacto social. nal. Uno de sus principales motivos, y el bombardeo de la Biblioteca Na-
la salvaguardia de la pieza original, a cional y Universitaria de Sarajevo
menudo queda oculto bajo un falso durante la Guerra de los Balcanes; la
El valor de las copias supuesto estético marginando así su demolición de las estatuas de los
necesario origen conservador. Budas afganos, o el reciente saqueo
Precisamente el simple hecho de que Hoy en día la conservación del de la Biblioteca y del Museo Arqueo-
el original es único justifica su repro- Patrimonio es un argumento políti- lógico Nacional de Bagdad, destrui-
ducción para que su realidad pueda camente correcto. Todo el mundo se dos y mancillados ante la ceguera y
ser conocida. Las copias pretenden apunta a la moda de cuidar y respe- la impasibilidad mundial3.
duplicar el original con el objeto de tar el legado histórico en los mismos Al margen de estos casos dramá-
describir, transmitir y conservar la términos en los que se habla de la ticos y extremos, problemáticas más
información que éste lleva implícita. conservación del entorno natural. cotidianas y sutiles han llevado a plan-
De esta manera, la réplica se con- Sin embargo, la situación es bien dis- tear medidas esenciales destinadas a
vierte en un documento transmisor tinta, y aunque la legislación vigente conservar el legado cultural recibido.
del mensaje y de la idea del original. y las normativas internacionales van ¿Qué hacer para preservar este patri-
Así, según sea el grado de fidelidad siendo cada vez más precisas y rigu- monio de los inevitables factores
de la reproducción, el testimonio rosas de cara a la conservación del adversos?. Es evidente que la conser-
que ésta transmita será más o menos Patrimonio, la realidad demuestra vación de los bienes culturales pasa
efectivo. que aún falta mucho para que nazca en primer lugar por un control de las
Múltiples razones argumentan la una conciencia ciudadana que otor- condiciones ambientales en las que se
necesidad de la realización de copias gue el debido valor histórico e encuentran. En el caso de aquellos ele-
y esta práctica no debería conside- importancia a los elementos cultu- mentos situados a la intemperie, su

2 La exposición “Los moai de la Isla de Pascua. Arte y culturas de los Mares del Sur” se presentó en el Centro Cultural de La
Caixa de Barcelona durante los meses de octubre y noviembre de 1995.
Porta, E. y Escalera, A. (1996): “La restauración de un Moai de la Isla de Pascua”. En Actas del X Congreso de Conservación y
Restauración de Bienes Culturales (pp. 937-939). Castellón.
3 Los daños ocasionados durante los conflictos armados en los bienes culturales, determinaron el desarrollo de los preceptos
proteccionistas recogidos en el Convenio de La Haya de 1954.

12 • 87
ENSAYO Rafael Berjano y Pilar Fernández

preservación dependerá de lo vulne- ello juzgamos como adecuada.


rables que éstos se muestren ante los Cuántas veces las obras públicas han
agentes climáticos y al paso del tiem- sacado a la luz restos de antiguos asen-
po, en definitiva, su existencia estará tamientos que enseguida deben ser
en función de su estructura material “olvidados” o arrebatados a su entor-
y de cómo hayan sido protegidos de no de procedencia porque las obras
estos factores desfavorables. no se pueden paralizar argumentan-
Tampoco hay que olvidar que do importantes razones sociales o eco-
hoy día uno de los mayores proble- nómicas. Quizás estos casos resulten
mas de deterioro de los monumen- menos dolorosos para el gran públi-
tos al aire libre es el vandalismo, fac- co porque lo inédito, lo que aún no
tor imprevisible y que denota una es popular, carece del componente de
grave falta de conciencia y educación familiaridad, de lo que uno reconoce
ciudadana. Cabe citar el ejemplo del como suyo. Así, estos restos pasarán
Museo de Escultura al Aire Libre de pronto al olvido para el profano, de
Madrid con obras originales de artis- igual manera que hace tan sólo un
tas como Julio González o Joan Miró, tiempo nadie sabía de su existencia
que ante los continuados actos van- (“ojos que no ven...”).
dálicos sufridos –y al no considerar- Ante esta acción imparable del
se la posibilidad de sustituir las pie- tiempo surgen soluciones tan claras
zas por copias–, se ha tenido que como la sustitución por copias con el
recurrir a video vigilancia para detec- fin de que no se pierda el valor docu-
tar a los autores de las posibles agre- mental de la concepción original al
siones. Estos “admirables” intentos permitir recuperar una imagen que
de protección se ven empañados ya no existe (si el objeto se ha perdi-
cuando se contempla el triste espec- do definitivamente) o que debe ser
táculo de vandalismo consentido retirada de su ubicación para su con-
desde las instituciones con motivo servación. Al sustituir al original, se
de celebraciones deportivas que evita perder la idea del todo, de la uni-
atentan contra la integridad física de dad potencial de la obra de la que
monumentos tan emblemáticos de hablaba Brandi4, respetándose su inte-
la capital como la Fuente de Cibeles. gridad y mensaje original. El original
Tanto la Carta de Venecia (1964) podrá conservarse en un lugar más
como la Carta italiana del Restauro seguro y controlado y podrá ser
(1987), recomiendan la salvaguardia expuesto al público si su estado lo
in situ de la obra siempre que con ello permite. Así, sobrevivirá a su des-
no se ponga en peligro la conserva- ahuciado futuro en espera de que en
ción de la misma. Por desgracia, el tiempos venideros, las técnicas obren
tiempo y los factores degradantes son el milagro de su reintegración en su
causa insalvable de un deterioro en medio. El David de Miguel Ángel fue
los objetos, que si ninguna solución precursor en su día de este tipo de
lo evita, lleva a plantear su cambio de sustituciones ya que en 1873 se reti-
emplazamiento o su sustitución por ró de su emplazamiento original en
copias, y conseguir así preservar el la Plaza de la Señoría de Florencia y
original aun a costa de su alejamien- se trasladó a la Academia de Bellas
to del lugar para el cual fue ideado o Artes siendo sustituido por una répli-
Arriba: la cuadriga de caballos de bron-
ha sido hallado. Así ocurrió con la ca realizada por el taller de restaura-
ce doraro, primitivamente situados sobre
estatua ecuestre de Marco Aurelio de ción Opificio delle Pietre Dure, que
la portada principal de la Basílica de San
la Plaza del Capitolio de Roma y con viene haciendo este tipo de labores
Marcos en Venecia, ahora se conserva en
los cuatro caballos alados de la puer- desde hace dos siglos como medida
el Museo de dicho templo.
ta principal de la Basílica de San de conservación frente a los daños
URL: ar.geocites.com/rolandcast/imagenes
Marcos de Venecia. que provoca la intemperie.
Debajo: El Museo Victoria & Albert de Artes
Entonces, esta intervención que En muchas ocasiones, el afán
Decorativas de Londres tiene una sala
parece la más razonable, ¿porqué es –equivocado– de no querer actuar
(The Cast Court) dedicada a exponer
causa de controversia?, ¿a qué precio por temor a adulterar la imagen de
copias de grandes obras de arte. Esta idea
se pretende mantener un objeto en la obra –cuando el tiempo ya ha des-
nació con una función didáctica, facili-
su entorno?. Además, se debe tener virtuado su imagen primigenia–, pue-
tar a aquellos estudiantes de arte que no
en cuenta que la ubicación que hoy de conllevar la pérdida o la degra-
tenían posibilidad de viajar, el conoci-
tomamos por primigenia, en muchos dación irreversible del “venerado”
miento directo de estas piezas maestras.
casos ha variado, aunque eso sí, es la original. Si aspiramos a su conserva-
URL: www.the.ohio-state.edu
que nos hemos habituado a ver y por ción para que en el futuro tengan la

4 Brandi, C. (1977): Teoría de la Restauración.

88 • 12
El valor documental de las copias ENSAYO

que, aunque estemos muy familiari-


zados con ellos, pocas veces hemos
podido tener contacto directo con
los originales.
Como el acceso al original no
siempre es posible, su reproducción
adquiere entonces valor y relevan-
cia. En aquellos casos en los que el
original ya no existe, la copia nos per-
mite conocerlo y disfrutar de él;
cuántas obras de la antigüedad clá-
sica perviven gracias a copias roma-
nas que se han visto trocadas en ori-
oportunidad de poder disfrutar de ginales al mantener incólume el
él, habrá que plantearse hasta dón- contenido informativo y al haberse
de queremos llegar con esta idea que depositado, sobre la que en su
en ocasiones aduce a la exigencia momento fue mera réplica, el senti-
egoísta de saborear el momento. miento inherente al primero, tras-
Esto nos devuelve al eterno debate cendiendo la forma y la esencia cre-
de cómo se debe, o se quiere trans- ativa a la materia perdida.
mitir a las futuras generaciones los La función educativa y cultural
elementos culturales y las ventajas e que sin duda posee el original pue-
inconvenientes del arte de clonar el de desvincularse con facilidad de su
arte. Ejemplo de la continua contro- carácter emotivo y verse favorecida
versia que esto suscita fue la polé- por las réplicas al ampliar enorme-
mica sustitución por copias de las mente su divulgación didáctica. La
estatuas de la Galería de los Reyes demanda cultural es creciente y a
de la Catedral de Burgos ante su pre- veces se contrapone a las necesida-
cario estado de conservación5. des de protección y conservación del
Dentro de este contexto habrá patrimonio, lo que hace necesario
que tener en cuenta cuál es el papel desarrollar nuevos sistemas exposi- Izquierda: utilización de réplicas para
del elemento a sustituir en el caso de tivos que permitan dar a conocer que los invidentes puedan tener conoci-
un conjunto artístico, si se trata de un aquellos bienes considerados frági- miento directo de la realidad de los obje-
ornato o si presenta un papel sus- les o muy valiosos sin riesgos para su tos a través del tacto. En la exposición iti-
tentante. Si el deterioro del elemen- integridad6. También es imprescin- nerante: Atapuerca: un millón de años
to es grave y se conoce cómo era dible facilitar el acceso inmediato a (1999-2000).
antes, no es descabellado considerar dichos objetos para su estudio y URL: www.Atapuerca.com
la conveniencia de una sustitución conocimiento, limitado casi siempre Derecha: los caballos de la portada prin-
con una copia que devuelva la infor- por la distancia. Se debe proporcio- cipal de la Basílica de San Marcos son
mación completa, la iconografía y el nar el acercamiento del público a las réplicas de los originales en bronce, aho-
mensaje que tuvo y que se ha perdi- obras y vestigios inaccesibles, abrien- ra protegidos en el interior del templo.
do en el original. De cualquier forma, do así nuevas vías a la cultura que
es absurdo generalizar y hay que ana- contemplen toda clase de problemas bienes, generalmente populares, de
lizar uno a uno cada caso supeditado restrictivos. Como ejemplo, cabe acceso restringido. Este es el caso del
siempre a la conservación. mencionar el caso de aquellas copias Museo Nacional y Centro de
realizadas para que los invidentes Investigación de Altamira y la llamada
puedan tener conocimiento de los neocueva, una réplica exacta de la Sala
Valor didáctico. Exposiciones objetos a través del tacto. de Polícromos de la emblemática cue-
En la idea de conservación y divul- va paleolítica que comparte el mismo
La mayor parte de las referencias que gación a través de las réplicas, es cada entorno que la original y que ha con-
se tienen de los bienes culturales vez más habitual la creación de cen- seguido la aceptación de un público
proceden de reproducciones, bien tros de interpretación o secciones den- que, satisfecha su curiosidad con la
sean gráficas, audiovisuales, literarias tro de los museos que se sirven de copia, visita en gran número las ins-
o tridimensionales. La realidad es reproducciones para dar a conocer talaciones, alejando su exigente y masi-

5 La prensa en su momento se encargó de recoger la amplia polémica suscitada por este tema:
“El Puerto: denuncian falsificaciones de figuras de la catedral de Burgos”. ABC Andalucía, 13 de marzo de 1999.
“Estatuas de plástico en la Catedral de Burgos”. El País, 23 de mayo de 1999.
“La Junta esperará un informe de la UNESCO antes de sustituir las estatuas de Burgos”. El País, 27 de mayo de 1999.
“Dilema en la Catedral”. ABC, 15 de agosto de 1999.
“Geneviéve Oriol avala el uso de copias de estatuas en los monumentos”. El Norte de Castilla, 12 de noviembre de 2000.
6 Calvo, A. (1997): “Conservación en exposiciones temporales: ¡las obras de arte están vivas!”. En Actas de los VIII cursos mono-
gráficos sobre el Patrimonio Histórico (pp. 221-230). Reinosa.

12 • 89
ENSAYO Rafael Berjano y Pilar Fernández

política y económica excepcional- físicas del original. En dichos casos,


mente asociada a la protección y difu- el espectador debe ser advertido de
sión de la cultura y el patrimonio. La que está viendo una réplica para no
regulación de la afluencia de visitan- sentirse engañado y evitar equívo-
tes a los monumentos está presente cos. Por desgracia, esta práctica no
como medida conservadora funda- suele ser habitual, quizás debido al
mental en la Carta italiana del temor de los exhibidores a la posi-
Restauro, en la que queda expuesta ble pérdida de interés por la mues-
la necesidad de que esta norma se tra de una gran parte del público.
cumpla de manera estricta. También, Sometidos a la aberrante consi-
y como continuación de esta política deración de que los bienes culturales
protectora y didáctica, se proyectó la son un llamativo objeto de comercio,
copia facsímil de la tumba del faraón en muchas ocasiones se demanda el
Seti I, cerrada al público desde hace original pese a que por su propia
años por los graves daños naturales seguridad deba exponerse bajo tan
que ha sufrido así como los provoca- rigurosos controles que evitan su
dos por el numeroso público que cómoda contemplación; a veces los
soportó durante años7. originales son tan mal expuestos que
Las numerosas exposiciones y su esencia cultural se reduce a una
muestras temporales desplazan cada mera atracción de feria en la que
año un sin fin de piezas de todo tipo resultaría difícil saber si el objeto
alrededor del mundo. El riesgo que observado es un original o una copia
suponen estos traslados para la inte- ¿merecería en estos casos arriesgar-
gridad de los bienes es altísimo se a las molestias y a las amenazas de
(robos, accidentes, cambios medio- un traslado?. Posiblemente no.
ambientales, etc.) y se trata de miti- El traslado temporal o definitivo
gar con cuidadas medidas específicas de bienes emblemáticos es motivo de
para cada transporte. Sin embargo, batallas sociales relacionadas con el
pese a todas las precauciones que se deseo de posesión de aquellos origi-
puedan tomar, a veces no compen- nales considerados seña de identidad
san los elevados peligros que supo- de un pueblo. En ocasiones, bajo el
ne la presencia de una pieza deter- ardor reivindicativo del nacionalismo
minada en una exhibición pública. cultural, se destapan poderosos móvi-
No se debería exponer nada que no les políticos, económicos y propa-
tuviera unas medidas de seguridad gandísticos donde la conservación de
máximas para su conservación. Para la pieza pasa a ocupar un segundo
evitarlo, la presencia de copias se plano. En dichos conflictos, las copias
hace necesaria como alternativa via- podrían considerarse la solución más
ble y menos costosa en aquellos conciliadora para solventar estos jui-
casos en los que no resulta seguro o cios salomónicos. Éste es el caso de
recomendable la manipulación y el Dama de Elche (Museo Arqueológico
traslado del material original (por su Nacional de Madrid), declarada ina-
delicado estado de conservación, su movible con carácter universal por la
desmesurado tamaño, su fragilidad, Dirección General de Bellas Artes por
Arriba: estatua equestre de Marco aure- etc.) o bien, éste no se encuentra dis- ser una pieza única, irremplazable y
lio, de bronce dorado. Se conserva en el ponible (los restos de los homínidos clave del Patrimonio Histórico Na-
interior del Museo Capitolino de Roma. más antiguos están sujetos a un cional. Pese a ello, no tiene prohibi-
URL: www.museicapitolini.org acuerdo internacional relativo al uso da su reproducción, y de hecho, se
Debajo: Copia de la estatua de Marco de réplicas como sustitutos de los ha iniciado un proyecto mediante
Aurelio que sustituyó a la original en la originales en las exposiciones8). avanzadas técnicas digitales para su
Plaza del Capitolio de Roma. Uno de los objetivos de las expo- duplicación con destino al Museo
URL: www.christianismus.it siciones y de las colecciones de Arqueológico de Alicante.
museos es introducir al visitante en
va presencia del perjudicado vestigio el conocimiento de un tema, y resul-
pictórico. De esta manera, el fin ha jus- ta evidente que una buena copia Reintegraciones y copias
tificado los medios, la réplica se ha puede transmitir de manera segura
convertido en una atracción turística y exacta el mismo mensaje docu- En el caso de aquellas piezas que
generadora de ingresos y una victoria mental y las mismas características presentan grandes lagunas o pérdi-

7 El Museo Arqueológico Nacional acogió a finales de 2002 la presentación del proyecto de la reproducción facsímil de la tum-
ba del faraón Seti I a escala 1:1, una muestra de dieciséis metros cuadrados que reproduce una de las paredes de la cámara
mortuoria del faraón.
8 Macarrón, A. M. y González, A. (1998): La conservación y la restauración en el siglo XX. Madrid. Tecnos.

90 • 12
El valor documental de las copias ENSAYO

das de material –que lleguen a des- escasa preocupación existente al de arte están vivas!”. En Actas de
virtuar su grado de transmisión respecto. La salvaguardia del Patri- los VIII cursos monográficos sobre
informativa–, sería lógico plantear- monio no suele considerarse un el Patrimonio Histórico (pp. 221-
se la creación de copias capaces de tema atrayente para la financiación 230). Reinosa.
dar la información completa sin pública, con frecuencia dedicada a Carta del Restauro 1987 (1990):
necesidad de intervenir sobre el ori- causas más populares. Introducción y traducción de Mª
ginal salvo, claro está, en aquellas Esta indiferencia de las admi- José Martínez Justicia. Colegio de
circunstancias en las que una rein- nistraciones y del gran público que- Arquitectos de Málaga.
tegración volumétrica sea un posi- da patente en los continuos atenta- De la Torre, T. (2003): “Digitalizar el
ble medio de sustentación. La Carta dos que soporta el patrimonio con pasado: facsímiles para la conser-
de Venecia admite añadidos en las ciertas actuaciones consideradas de vación”. Restauración & Rehabi-
obras cuando éstos sean necesarios interés general. No dejan de sor- litación (73), 38-43.
para su consolidación y si respetan prender las alarmas causadas por los Lasheras, J. A. (2001): “Nace Altamira
las partes interesantes del monu- planteamientos conservadores rela- 2”. Descubrir el arte (29), 32-44.
mento, el trazado tradicional, el cionados con el uso de copias cuan- Macarrón, A. M. y González, A.
equilibrio compositivo y las relacio- do a diario se asiste impasible a la (1998): La conservación y la res-
nes con el medio. destrucción en nombre del “progre- tauración en el siglo XX. Madrid.
Como ya propuso Rielg, las fal- so” de realidades insustituibles. Tecnos.
tas que sufre un objeto, síntomas de Una mayor reflexión y conside- Morón de Castro, M. F. (1998):
su deterioro y testimonio de vida, ración con relación a nuestro patri- “Originales y copias: la ilusión en
deben ser completadas para recu- monio nos haría comprender y valo- la creación”. Boletín del Instituto
perar su valor histórico y documen- rar el papel de la réplica como Andaluz del Patrimonio Histórico
tal. Esta actuación regeneradora suplente del original. No se debería (24), 117-121.
deberá hacerse en una copia, bajo el desorientar a los conjuntos sociales, Pereira, C. (1999): “Facsímiles de
principio de que ningún añadido irreflexivos y manipulables, cuando objetos de arte tridimensional. 1ª
debe ser fruto de la invención. De se opera con escenarios o trabajos parte: moldeo”. Restauración &
esta manera, el objeto, el único, se que merecen un juicio experto, un Rehabilitación (25), 66-71.
conserva inalterado, con sus caren- conocimiento profundo y un análi- Pereira, C. (1999): “Facsímiles de ob-
cias heredadas, sin intervenciones sis crítico y objetivo de la compleja jetos de arte tridimensional. 2ª par-
innecesarias y alejado de todo false- esencia y el dominio que envuelven te: vaciado”. Restauración & Reha-
amiento posible, y la copia, el nue- a los testimonios culturales. bilitación (26), 66-71.
vo y completo elemento de estudio El Patrimonio es de todos, de la Porta, E. y Escalera, A. (1996): “La res-
e investigación, servirá para contri- Humanidad, no sólo de la genera- tauración de un Moai de la Isla de
buir a detener el desgaste del docu- ción presente sino también de la Pascua”. En Actas del X Congreso
mento original. venidera, un legado cultural para el de Conservación y Restauración
futuro en donde las copias pueden de Bienes Culturales (pp. 937-
convertirse en un medio fundamen- 939). Castellón.
Conclusión tal para su conservación y divulga- Riegl, A. (1999).: El culto moderno
ción al salvaguardar una parte de lo a los monumentos. Madrid. Visor.
Los heterogéneos intereses e ideo- que nos queda al tiempo que trans- Rivera Blanco, J. ( ): “El deterioro irre-
logías sociales y culturales han sido miten lo que una vez existió. versible de la escultura monumen-
motivo de controvertidas acciones tal y su salvación”. Restauración &
relativas al Patrimonio. Preservar los Rehabilitación ( ), 50-55.
bienes culturales no puede estar Bibliografía “Bellas Artes declarará a la Dama de
condicionado por posturas ambi- Elche inamovible con carácter
guas y la utilización de réplicas no Argullol, R. (1996): Tres miradas sobre universal”. ABC, 23 de mayo de
debería dejarse aconsejar por otros el arte. Barcelona. Ediciones Destino. 1997.
argumentos que no sean conserva- Brandi, C. (1999): Teoría de la “Un moai de la Isla de Pascua se rom-
dores o didácticos. Los a veces lla- Restauración. Madrid. Alianza pe al ser instalado en Barcelona”.
mativos esfuerzos y las actuaciones Editorial. El País, 22 de septiembre de 1995.
encaminadas a defender el patri- Calvo, A. (1997): “Conservación en “Elogio del facsímil”. El País, 21 de
monio no consiguen disimular la exposiciones temporales: ¡las obras octubre de 2000.

12 • 91
Pátina. Diciembre 2003. época II. Nº 12, pp. 93-100. ISSN:1133-2972 ANÁLISIS HISTÓRICO

LA ARQUETA DE SAN PEDRO DE SORIA:


BREVES APUNTES SOBRE UN USO TEMPRANO DE LAS
SEÑALES REALES DE CASTILLA Y LEÓN
Pedro Luis Huerta Huerta*

El texto que sigue a continuación pretende dar a conocer una interesante arque-
ta de madera hallada en la concatedral de San Pedro de Soria y restaurada en la
Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Madrid.
El mayor interés de la pieza radica en su decoración pictórica a base de castillos
y leones que constituyen un ejemplo temprano (hacia 1230-1252) del uso con-
junto de ambos emblemas. Intentaremos igualmente formular una hipótesis
sobre el uso que tuvo esta arqueta.
Palabras clave: heráldica, armas, emblemas, Alfonso VIII, Fernando III.

THE SMALL CHEST AT THE CATHEDRAL MUSEUM OF SAN PEDRO OF SORIA:


BRIEF NOTES ON THE EARLY USE OF THE ROYAL SYMBOLS OF CASTILE AND LEÓN
The text below aims to describe an interesting small wooden chest found in the
co-cathedral of San Pedro in Soria and restored at the ESCRBCM. The most
interesting aspect of the piece is the use of castles and lions in the pictorial deco-
ration, an early example of these emblems appearing together. The article also
attempts to formulate a hypothesis about the function of this small chest.
Key words: heraldry, arms, emblems, Alphonse VIII, Ferdinand III.

A
l realizar el inventario de los sonaje allí enterrado. La obra fue tras-
bienes muebles de la concate- ladada poco tiempo después a la
dral de San Pedro de Soria lle- Escuela Superior de Conservación y
vado a cabo en 1998 con moti- Restauración de Bienes Culturales
vo de la redacción del Plan Director de Madrid donde se procedió, entre
del citado monumento, tuvimos oca- otras cosas, a la consolidación de su
sión de hallar una arqueta de made- pintura. Actualmente se expone en
ra que se guardada en el interior de el museo de la concatedral soriana.
un retablo-relicario del siglo XVII
empotrado en el muro norte de la
sacristía. La pieza en cuestión se Referencias sobre
encontraba en un pésimo estado de su primitiva ubicación
conservación, habiendo perdido gran
parte de su decoración pictórica así Es evidente que el emplazamiento ori-
como la tapa. La importancia de la ginal de la arqueta no era la que tenía
pieza era evidente pues se trataba de en el momento del hallazgo pues
la misma arqueta que desde finales como ya hemos indicado existen noti-
Recibido: 06/06/2003 del siglo XVIII algunos eruditos y cro- cias escritas de los siglos XVIII y XIX
Aceptado: 09/06/2003 nistas locales habían descrito dentro que permiten identificar con total
de uno de los sepulcros del claustro, precisión su primitiva localización jun-
* Fundación Santa María la Real. acompañando a los restos de un per- to a un sepulcro del claustro.

12 • 93
ANÁLISIS HISTÓRICO Pedro Luis Huerta

de la ciudad llamado Juan del


Abad, porque era inteligente en
leer la letra antigua, para que
dixese lo que contenía, y que con
este motivo se perdió"1.
A mediados de la centuria
siguiente Pascual Madoz insistió
sobre el mismo enterramiento, repi-
tiendo casi al pie de la letra la des-
cripción dada por Loperráez:
"...y en su hermoso claustro se
ven otros muchos [sepulcros],
habiéndose encontrado en uno, un
esqueleto perfectamente conserva-
do; debajo de su cabeza, una almo-
hada de terciopelo carmesí, y a
poca distancia de este sepulcro, una
arquilla de nogal que contenía un
pergamino escrito, cuyo testo (sic)
no se ha podido saber..."2.
Nicolás Rabal fue todavía más cla-
ro al señalar que la mencionada pie-
Sepulcro de San El primero que hizo referencia a halla uno descubierto en la pared za tenía pintadas las armas de Castilla
Pedro de Soria esta pieza fue Juan Loperráez que en del segundo lienzo, como a una y León intuyendo por tanto que el
donde estuvo 1788 describió el claustro de la con- vara del suelo, ignorando por qué personaje allí sepultado era de san-
colocada la catedral de San Pedro mencionando tiempo y motivo se levantó la losa gre real:
arqueta, según un sepulcro abierto en la pared que principal: lo cierto es, que se ve en "En éste [sepulcro] hay una
J. Cabré. contenía un esqueleto completo él un esqueleto de un hombre ente- momia muy deteriorada por el des-
acompañado de una arquita de ramente perfecto, sin faltarle par- cuido que de ella se ha tenido en
madera situada a sus pies. Según la te alguna de su cuerpo: denotan- tiempos, pero cuyo esqueleto se
tradición había contenido en su inte- do haber sido persona ilustre, mantiene fuertemente unido en
rior un pergamino que fue entrega- porque descansaba su cabeza todas sus piezas por la adherencia
do a un notario para su lectura, moti- sobre una almohada de terciopelo que les presta la piel que lo recubre.
vo por el que se perdió: carmesí, con lana dentro muy fina Bajo el mismo esqueleto se ven
"Otros dos sepulcros hay en la y blanca, sin que se reconozca en aún los girones de una preciosa
pared del segundo lienzo del claus- ella nada de polilla, sin embargo almohada de terciopelo carmesí,
tro[...]no tienen inscripción pero de poderse discurrir hace muchos sobre la cual descansa la cabeza, y
sí un marco de piedra bien labra- años se colocó en él: á los pies se á los pies una arquilla de nogal que
do alrededor: en ellos dicen que halla una arquita de nogal, con debió estar forrada de terciopelo,
están los Reyes D. Alonso y D. señales de haber tenido cerradu- vacía. Dícese que en esta arquilla
Sancho de Castilla, y que consta ra, pero sin que contenga nada había unos pergaminos que nadie
por instrumentos [...] y me inclino dentro; conservándose por tradi- entendía, y el Cabildo los entregó á
á que están en ellos los Infantes que ción la noticia, que quando se des- un notario, paleógrafo acreditado,
mencionan algunos instrumentos cubrió había en ella un pergami- para que los interpretase; mas como
de la colección [...] También se no, y que lo dieron á un escribano éste tampoco pudiera descifrarlos,
se remitieron á Madrid y perdié-
ronse sin que hasta ahora se haya
podido averiguar su paradero3.
En 1916 todavía podía verse el
esqueleto y la arqueta a sus pies,
pues así lo recoge y fotografía Juan
Cabré4.
El sepulcro se cerró no hace
muchos años según nos han indica-
do los actuales encargados del man-
tenimiento del edificio que todavía
recuerdan el lugar exacto donde se
encontraba la "momia", aunque ya
sin la arqueta. Seguramente había
Aspecto general sido trasladada al interior del templo
de la arqueta pues en un inventario de bienes
antes de la muebles de 1949 figura colocada
restauración. sobre la cornisa del lavabo de la

94 • 12
La arqueta de San Pedro de Soria ANÁLISIS HISTÓRICO

sacristía, desde donde pasaría poco Alfonso IX


tiempo después al interior del ya de León. Tumbo
mencionado retablo-relicario. Según A (Catedral de
el croquis elaborado por Cabré, el Santiago de
enterramiento en cuestión estaba Compostela),
abierto en el muro de la panda sep- fol. 62v.
tentrional del claustro, a la izquier-
da de la puerta del refectorio, estan-
do actualmente sellado con varios
sillares colocados a tizón. Presenta
como única decoración un crecien-
te ranversado y una estrella de ocho
puntas, muebles propios del linaje
de los Salvadores, al que pertenecía
también el sepulcro románico con-
servado a su lado, aunque éste de
mayor elaboración escultórica.

Descripción e interpretación
Se trata de una caja realizada con
tablas de madera de pino unidas en
las esquinas por trozos de lienzo para
impedir que se abran las juntas y se
agriete la pintura. Aunque carece de
tapa, en la fotografía de 1916 apare-
ce con ella, también decorada con
las señales de Castilla y León. Por sus
dimensiones (23,5 x 43,5 x 27 cm) y
por su antigua ubicación parece cla-
ro que tuvo un uso funerario, sir-
viendo tal vez para contener los res-
tos de un personaje de sangre real.
Toda la superficie está decorada
con pinturas de castillos y leones
enmarcados por franjas de color ver-
doso (posiblemente doradas en ori-
gen) perfiladas de negro. En los lados
largos alternan, sobre campos de taba con la desaparecida tapa –total- gando a cada uno superficies equi-
oro, un castillo del mismo metal y un mente plana– en la que se repre- valentes en toda la arqueta.
león pasante de tonalidad oscura (tal sentaban los mismos motivos, de Estos emblemas corresponden
vez cárdeno), mientras que en los modo que al quedar cerrada ésta se en realidad a las señales reales de
lados cortos se disponen estas mis- formaba el característico cuartelado Castilla y León, en la precisa termi-
mas figuras pero de forma indivi- de Castilla y León, con igualdad de nología de Faustino Menéndez-
dualizada. La decoración se comple- rango para ambos motivos y otor- Pidal5. No se trata todavía de armas

1 LOPERRÁEZ CORVALAN, Juan, Descripción histórica del Obispado de Osma, tomo II, Madrid, 1788 (1978), pp. 125-126. Sobre
el escribano que recibió el pergamino añade el autor que ejerció su profesión entre 1717 y 1762, año en que renunció al ofi-
cio en beneficio de su hijo Juan Antonio, muriendo dos años después. Siguiendo esta pista procedimos a la consulta de los
protocolos notariales de Juan del Abad que se conservan en el Archivo Histórico de Soria, sin que halláramos rastro alguno
del mencionado documento.
2 MADOZ, Pascual, Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de Ultramar, Madrid, 1845-1850,
Ed. Facsímil, Soria, Valladolid, 1993, p. 247.
3 RABAL, Nicolás, España. Sus Monumentos y Artes, su Naturaleza e Historia. Soria, Barcelona, 1889 (Ed. Facsímil, Valencia,
1994), pp. 240-241.
4 Catálogo monumental de la provincia de Soria, tomo VI. Arquitectura cristiana de la Edad Media. Madrid, 1916, pp. 60-
73 (láms. XXXIX-LII): "Sepulcro correspondiente al nº 12 de la planta general del claustro en cuyo fondo se ve una momia que
descansa su cabeza sobre una almohada de terciopelo carmesí y a un lado hay una cajita de madera, vacía, pintada con las
armas de Castilla y León. En dicha caja hubo ciertos pergaminos, que se extraviaron, los cuales de existir quizás nos aclaren si
los restos allí depositados pertenecieron al infante D. Juan, hijo de D. Pedro el Cruel, según dicen".
5 Para los orígenes de la heráldica regia castellano-leonesa, véase MENÉNDEZ-PIDAL DE NAVASCUÉS, Faustino, Heráldica medie-
val española, I. La casa real de León y Castilla, Madrid, 1982.

12 • 95
ANÁLISIS HISTÓRICO Pedro Luis Huerta

heráldico, conviven con esta otra las fauces abiertas y la cabeza peque-
modalidad durante mucho tiempo, ña. Estas características ya aparecen
sobre todo a lo largo del siglo XIII. en las señales e improntas sigilares
A las referidas características que de algunos personajes del siglo XIII.
definen estos emblemas como seña- La forma de la cola, paralela al lomo
les, se suma el hecho de no corres- del animal y rematada en tres puntas
ponder el esmalte del campo (oro) hacia el exterior, remite a los mode-
con el propio de León (plata) ni con los sigilares en uso desde Fernando
el de Castilla (gules). Sin embargo, II de León (1157-1188). El león que
tanto el león como el castillo se acompaña a la figura de Alfonso IX
representan de forma correcta y en una lámina del Tumbo A de
Pintura mural ya que no están encerradas en el ajustada. Si estos condicionantes Santiago de Compostela (fechada
procedente de cuerpo de un escudo, ni sujetas al sitúan cronológicamente la arqueta entre 1208 y 1216) y el que decoraba
San Pedro de número y esmaltes habituales. Sin en el siglo XIII, el diseño heráldico una de las estancias del monasterio
Arlanza embargo la disposición alternada de ambos emblemas también obe- de San Pedro de Arlanza (primera o
(Burgos). The recuerda las combinaciones de dece a la misma centuria6. segunda década del siglo XIII) son
Metropolitan armerías surgidas a partir del reina- El león responde a un modelo los paralelos más cercanos7. Modelos
Museum of Art do de Fernando III que se pueden bastante arcaico que recuerda a los similares aparecen en el pendón de
de Nueva York apreciar tanto en las representacio- ejemplares románicos más tardíos. Fernando III el Santo (segundo cuar-
(The Cloister nes heráldicas del propio monarca De color cárdeno en origen, aparece to del siglo XIII) custodiado en la
Collection). como en las de sus descendientes. todavía pasante, con la silueta doble- catedral de Sevilla8, en dos candela-
Al lado. Aunque estos signos, de doble sig- mente perfilada, con los rasgos ana- bros de cobre dorado y esmalte del
Pintura mural nificación simbólica y parlante, ante- tómicos muy marcados (especial- Museo Nacional de Arte de Cataluña
procedente de ceden a las armas ajustadas al estilo mente la musculatura y el costillar), (ca. 1200)9 y en sendos capiteles
San Pedro
de Arlanza 6 Deseo expresar aquí mi más sincero agradecimiento a la Dra. Dña. Margarita Torre Sevilla por sus acertados consejos y orien-
(Burgos). Museo taciones.
Nacional de Arte 7 Sobre sus miniaturas ver MONTERO DÍAZ, S., “La miniatura en el Tumbo A de la Catedral del Santiago”, Boletín de la Universidad
de Cataluña de Santiago, 17 (1933), pp. 167-189; MORALEJO ÁLVAEZ, Serafín, “La miniatura de los Tumbos A y B”, en DÍAZ Y DÍAZ, Manuel
C., LÓPEZ ALSINA, Fernando y MORALEJO ÁLVAREZ, Serafín, Los Tumbos de Compostela, Madrid, 1985, pp. 57-58. En cuanto
al uso que del león hicieron como arma y señal de su reino los monarcas leoneses Fernando II y Alfonso IX, véase MORALE-
JO ÁLVAREZ, Serafín, “Iconografía en el reino de León (1157-1230)”, Actas del II Curso de Cultura medieval. Alfonso VIII y su
época, Aguilar de Campoo, 1-6 de octubre de 1990, Aguilar de Campoo, 1992, pp. 139-160. Sobre el Tumbo A de Santiago de
Compostela propone fecharlo mejor a partir de 1211, año en que se consagró la basílica compostelana en presencia de Alfonso
IX, y la fundación en ella de la capilla y panteón regios.
Respecto a las pinturas de San Pedro de Arlanza ver SUREDA, Joan, La pintura románica en España, Madrid, 1985, pp. 22,
164, 390-394; JUN, Charles L., “Notes on Some Spanish Frescoes”, Art Studies 6 (1928), pp. 128-130; POST, Chandler R., A
History of Spanish Painting, Cambridge, Mass., 1930, pp. 18-94; COOK, Walter W. S. y GUDIOL RICART, José, Pintura e ima-
ginería románicas, “Ars Hispaniae”, VI, Madrid, 1950, pp. 127, 173-174; GAYA NUÑO, Juan Antonio, La pintura románica en
Castilla, Madrid, 1954, pp. 21-23; CAHN, Walter, “The Frescoes of San Pedro de Arlanza”, en PARKER, Elizabeth C. (Ed.), The
Cloisters Studies in Honor of the Fiftieth Anniversary, Nueva York, 1992, pp. 86-109; GRAU LOBO, Luis, Pintura románica
en Castilla y León, Valladolid, 1996, pp. 164-171.
8 HERNÁNDEZ NÚÑEZ, J. C., “Pendón de San Fernando”, Metropolis totius Hispaniae, Catálogo, Sevilla, 1999, pp. 240-241;
SANZ SERRANO, Mª Jesús, “Pendón de San Fernando”, en Maravillas de la España medieval. Tesoro sagrado y monarquía,
I, Estudios y catálogo. Catálogo de la exposición celebrada en la Real Colegiata de San Isidoro de León del 18 de diciembre
de 2000 al 28 de febrero de 2001, bajo la dirección científica de Isidro Bango Torviso, León, 2000, nº 15, pp. 107-108.

96 • 12
La arqueta de San Pedro de Soria ANÁLISIS HISTÓRICO

ción que se dio a esta arqueta en su Izquierda.


origen. Hay que tener en cuenta que Detalle de las
el mero hecho de haberse encon- alteraciones
románicos del propio claustro de la Castilla hasta 1230, momento en trado primitivamente dentro de uno superficiales
concatedral de San Pedro y de la igle- que hereda también la de León tras de los sepulcros del claustro hace que presentaba
sia de Torralba de Arciel (Soria), en el fallecimiento de su padre Alfonso pensar en un uso funerario para la la pintura.
este último caso junto a un castillo IX. Si hasta entonces sólo había uti- misma, nada de extrañar por otra
de tres torres10. lizado como señal y arma heráldica parte si tenemos en cuenta que éste
El castillo, con tres torres, rema- el castillo de tres torres, a partir de era uno de los principales espacios
tadas las laterales en dos merlones y ese año se le unirá también el león, destinados a enterramiento. Todavía
la del homenaje en tres, con doble inaugurando el famoso cuartelado hoy pueden verse en las tres galerí-
muralla y puerta almenada en el cen- que utilizará hasta su muerte acae- as que se conservan varios arcoso-
tro, corresponde igualmente a mode- cida en 1252. Sin embargo, como ya lios funerarios, algunos sepulcros
los en uso durante la misma centu- hemos indicado, en los sellos utili- románicos colocados en sus muros,
ria. Así podemos verlo en dos sellos zados con anterioridad hizo uso del hitos de osarios marcados con cru-
de plomo conservados en sendos castillo flanqueado por dos leonci- ces patadas y signos gremiales gra-
documentos de Fernando III custo- llos rampantes. Es más, según bados en muchos sillares (barberos,
diados en el archivo de la concate- Faustino Menéndez-Pidal desde 1231 carniceros, zapateros, campaneros,
dral de San Pedro, fechados en 1218 hay sellos de San Fernando con la etc.) que indican el lugar reservado
y 1225, y mucho mejor en las pintu- figura ecuestre del rey en el anverso para sus sepulturas13. En este mis-
ras de Arlanza y en las yeserías que montando un caballo engalanado mo sentido hay que señalar la exis-
adornan las bóvedas del claustro de con gualdrapas de castillos y leones, tencia de unas pinturas murales que
San Fernando en Las Huelgas Reales y un cuartelado de Castilla y León, decoraban la galería septentrional
de Burgos (entre 1230 y1260)11. en el reverso, con un claro sentido del claustro, las cuales, según
En conclusión podemos afirmar territorial12. Así pues la arqueta soria- Mélida, representaban a un
que nos encontramos ante una na bien pudiera fecharse en ese inter- Pantócrator, la Anunciación y dos
muestra singular y de gran relevan- valo temporal que va de 1230 a 1252, ángeles elevando el alma de un
cia para completar el panorama estando probablemente más cerca difunto junto a ciertos escudos
heráldico de la primitiva armería real de la primera fecha. heráldicos. Para el mismo autor,
castellano-leonesa pues por las estos murales databan del siglo
características de las señales repre- XIV14. En la actualidad sólo se con-
sentadas parece claro que nos USO Y FUNCIÓN servan ciertos vestigios góticos en
hallamos ante un mueble de tiem- la panda oriental y dos interesantes
pos de Fernando III (1217-1252). A tenor de lo expresado hasta aho- escudos pintados en el intradós de
Este monarca ciñó la corona de ra cabe preguntarse por el uso y fun- uno de los arcos de la galería sep-

9 Arte medieval burgalés y esmaltes del taller de Silos, Burgos, 1978, p. 65; Silos y su época, catálogo de la exposición, Madrid,
1973, nº 110 y 111; El scriptorium silense y los orígenes de la lengua castellana, s/l, 1995, pp. 76-79.
10 HUERTA HUERTA, Pedro Luis, “Torralba de Arciel”, Enciclopedia del Románico en Castilla y León, Soria, t. III, Aguilar de
Campoo, 2002, pp. 1095-1098.
11 TORRES VALVAS, Leopoldo, “Las yeserías descubiertas recientemente en Las Huelgas de Burgos”, Al-Andalus 8 (1943), pp.
209-254.
12 MENÉNDEZ-PIDAL, F., op. cit., p. 88.
13 HERNANDO GARRIDO, José Luis, “Concatedral de San Pedro”, El arte románico en la ciudad de Soria, Aguilar de Campoo,
2001, pp. 106-107; id. “Concatedral de San Pedro”, Enciclopedia del románico en Castilla y León, Soria, t. III, Aguilar de
Campoo, 2002, p. 976
14 MÉLIDA, José Ramón, “La iglesia de San Juan de Rabanera y el claustro de la colegiada de San Pedro de Soria”, Boletín de la
Real Academia de la Historia, LXXXV (1924), pp. 66-69.

12 • 97
ANÁLISIS HISTÓRICO Pedro Luis Huerta

Arriba. tentrional –cerca del ángulo nor-


Separación de oriental–, ambos con castillos de
la tapa de base arcos ultrasemicirculares sobre un
para un campo de gules prácticamente per-
posterior dido. Por la forma de éstos parece
refuerzo de las que estemos ante un uso temprano
uniones. de las armas de Alfonso VIII.
Al lado. Respecto a los personajes sepul-
Colocación de tados en San Pedro, Loperráez seña-
las nuevas laba que según había oído decir allí
espigas de reposaban los restos de don Alfonso
madera que y don Sancho de Castilla, sobrinos
sujetan la tapa de Alfonso VIII, y que así constaba
inferior. en algunos documentos del archi-
vo que él no llegó a ver 15. El 6 de después de nacer Alfonso (el 12 de XIII19 motivaron seguramente una
junio de 1166 el mismo monarca agosto de 1156) y precisamente de recolocación de los despojos repar-
otorgó un privilegio para esta iglesia sobreparto. De haber ocurrido así tidos por las antiguas sepulturas,
“quoniam eam sacrorum reliquiis, nada de extraño tiene que los infan- que serían recogidos en distintos
atque sepultura regum fratrum tes fueran enterrados en la enton- osarios dentro de la nueva fábrica.
meorum, illustrissimi imperatoris ces colegiata de San Pedro, pues no Es posible que aquellos a los que
nepotum, regula quoque et ordine es descartable que hubieran naci- se tenía una especial consideración
sevorum Dei ibidem Christo mili- do en la propia ciudad, como pare- fueran introducidos en cajas de
tantium adornari cognosco”16, lo ce que ocurrió con el propio madera o arquetas como la que nos
que da entender que allí estaban monarca17. Los vínculos de Alfonso ocupa o simplemente trasladados
enterrados dos hermanos mayores VIII con la ciudad de Soria son bien a un nuevo sepulcro. Con el paso
del rey que murieron antes que él. conocidos desde su infancia, favo- del tiempo, el posible uso de dicho
Aunque no hay constancia de ello, reciendo a San Pedro con los dere- lugar para enterramiento de otro
es posible que doña Blanca, madre chos de inviolabilidad y seguridad, personaje –en este caso de los
del monarca castellano, diera a luz confirmando heredades y conce- Salvadores– pudo motivar la reco-
a dos hijos más que habrían nacido diendo libertad para designar abo- gida de los restos anteriores. En
en el tiempo transcurrido desde su gado en caso de litigio. Por otro pri- cualquier caso, si fue así parece cla-
matrimonio con Sancho III de vilegio de 1198 el mismo rey ro que el difunto en cuestión era
Castilla, el 4 de febrero de 1151, y confirmó a esta iglesia todas sus de estirpe real de ahí que se deco-
el nacimiento de Alfonso VIII, el 11 posesiones y otorgó licencia para rase la arqueta con las señales de
de noviembre de 1155. No se pue- poder adquirir 20 yugadas de here- Castilla y León. Descartamos, en
de descartar tampoco que dichos dad y 100 aranzadas de villas18. cualquier caso que tanto la "momia"
natalicios tuvieran lugar con poste- Las obras de reconstrucción del como la caja correspondan a don
rioridad, pues según algunos auto- claustro actual llevadas a cabo entre Juan de Castilla, hijo de Pedro I, tal
res la reina falleció nueve meses finales del siglo XII y comienzos del como refiere Rabal, ya que está

15 LOPERRÁEZ CORVALÁN, J., op. cit., t. I, pp. 141, 125-126.


16 GONZÁLEZ, Julio, El reino de Castilla en la época de Alfonso VIII, Madrid, 1960, t. II, doc. 81.
17 MARTÍNEZ DÍEZ, Gonzalo, Alfonso VIII (1158-1214), rey de Castilla y Toledo, Col. “Corona de España, XXI, Reyes de Castilla”,
Burgos, 1995, p. 17.
18 GONZÁLEZ, Julio, op. cit., t. I, p. 473; t. II, doc. 81; t. III, doc. 671.
19 Sobre San Pedro de Soria y las fases constructivas de su claustro recomendamos especialmente HERNANDO GARRIDO, José
Luis, op. cit., pp. 98-108; id. op. cit., pp. 967-976, ZIELINSKI, Ann S., “El claustro de San Pedro de Soria”, Celtiberia, nº 47,
1974, pp. 101-105.

98 • 12
La arqueta de San Pedro de Soria ANÁLISIS HISTÓRICO

documentado el traslado de su fibras textiles había res-


cuerpo a Madrid por parte de su tado fuerza mecánica a
hija20 y aunque no hubiera sido así, las telas produciéndo-
la arqueta demuestra tener mayor se algunas pérdidas
antigüedad pues como ya hemos localizadas.
señalado bien pudiera fecharse Los restos del cie-
entre 1230 y 1252. rre metálico conser-
vados en uno de los
lados también presen-
Restauración de la arqueta taban fuerte oxidación,
incluso con la apari-
Cuando la Escuela de Conservación ción de escamas de
y Restauración de Madrid recibió el exfoliación.
encargo de restaurar la arqueta ésta Como consecuencia de sus pro- todo momento mantener un cierto Aspecto de
presentaba un avanzado estado de piedades higroscópicas, los movi- grado de textura superficial, espe- la arqueta
deterioro. Las causas principales de mientos naturales de la madera habí- cialmente en el aparejo de yeso. después de la
sus alteraciones podían atribuirse a an provocado la alteración de la base Aunque las tablas que formaban restauración.
las consecuencias naturales del paso de yeso y de la pintura. Del mismo la caja presentaban serios alabeos,
de tiempo (degradación natural de modo, la degradación natural de sus no se trató de corregirlos. Tan sólo
los materiales por envejecimiento), aglutinantes es igualmente respon- se consolidaron los puntos de
el descuido generalizado que pare- sable del avanzado estado de dete- ensamblaje para que la unión resul-
ce haber rodeado a la pieza y la con- rioro que presentaban los restos de tase más firme. Para ello se sustitu-
siguiente ausencia de mantenimien- pintura conservados, así como del yeron las débiles uniones de espiga
to sobre ella. desprendimiento de una buena par- en madera de pino por otras nue-
Un sencillo análisis visual puso te de los mismos. vas de haya. También se readhirie-
de manifiesto la necesidad de una ron las bandas de tela de las esqui-
intervención de urgencia, en espe- nas una vez que su policromía fue
cial las alteraciones que presentaba Tratamiento realizado consolidada.
la policromía aconsejaban una rápi- La separación de la tabla del fon-
da consolidación de la misma ante El alarmante estado en que se encon- do permitió consolidar alguna de
el grave riesgo de que se produje- traba la policromía exigía su rápida sus grietas e injertarle nuevo mate-
ran nuevas pérdidas irreversibles de consolidación. Para ello se utilizó cola rial en las pérdidas de madera. Para
pintura. de pieles y papel japonés de grama- ello se recurrió a una masilla epo-
Las tablas (probablemente de je medio. En esta operación se trató xídica debidamente coloreada.
pino) que conforman la estructura de de no saturar en exceso las grandes Todas las zonas de madera a la vis-
la arqueta presentaban ataque de zonas donde sólo se conservaba el ta (interior de la arqueta y fondo)
insectos xilófagos y, por tanto, una aparejo blanco de base. De igual fueron consolidadas por impregna-
debilitación en las propiedades mecá- modo, el planchado de la superficie ción con un copolímero acrílico en
nicas de la madera. Además, alguna con espátula térmica procuró en solución (Paraloid B72).
de las tablas aparecía desensamblada
del resto con el consiguiente riesgo
de que se produjeran nuevas pérdi-
das de policromía. Igualmente, el fon-
do de la arqueta presentaba desajus-
tes y faltas de madera.
La oxidación de los clavos de for-
ja con los que se ensamblan los pane-
les había provocado una generaliza-
da falta de resistencia en la estructura
de la caja. Asimismo, la corrosión del
metal afectaba a la conservación de
las bandas de tela con las que se refor-
zaron las uniones de esquina. Estas
bandas de refuerzo se encontraban
muy despegadas a causa de la degra-
dación natural del adhesivo con que Interior del
fueron aplicadas. La oxidación de las cierre metálico.

20 RABAL, Nicolás, op. cit., p. 241: “En esta incertidumbre discurren los cronistas que la momia puede ser del infante D. Juan,
hijo del rey D. Pedro I el Cruel, de quien se sabe que, después de la muerte de su padre, estuvo preso en el castillo de Soria,
donde se enamoró de la hija del alcaide D. Beltrán Heril; pero como la historia dice que la hermana de este príncipe tras-
ladó de la Colegiata sus restos al convento de Santo Domingo de Madrid, del que era Priora, la cuestión queda en duda;
pero la arquita tiene aún pintadas las armas de Castilla y las de León, lo que indica que la momia es de persona real"

12 • 99
ANÁLISIS HISTÓRICO Pedro Luis Huerta

La limpieza de la policromía se Con el fin de no confundir al espec- restos del cierre metálico. En pri-
limitó a la eliminación de los depósi- tador sobre la policromía original con mer lugar se realizó una consolida-
tos de polvo superficial acumulados. que fue decorada la pieza, en estas ción previa que evitara la pérdida de
Para ello se utilizaron disolventes zonas se suavizó ligeramente la inten- las lascas metálicas más desprendi-
orgánicos en baja concentración apli- sidad del color blanco mediante la apli- das. Una vez asegurado el material
cados mediante pequeños hisopos. cación de un sutil estarcido de color. se aplicaron sucesivas soluciones
El criterio de reintegración que se En lo referente al resto de las pérdi- ácidas y básicas con el fin de inten-
ha seguido pretendía únicamente das de decoración tan sólo se aplica- sificar la oxidación del metal; de este
conseguir una mejor lectura de los res- ron pequeños toques de color en algu- modo pudo conseguirse una colo-
tos de pintura conservados sin que la nas lagunas con el fin de enlazar más ración oscura y homogénea para
intervención pudiera hacerse eviden- fácilmente las formas y conseguir así todo el herraje mediante la aplica-
te en modo alguno. El mayor proble- una lectura más inmediata y clara de ción de un inhibidor de corrosión a
ma en esta fase de la restauración era la iconografía. base de taninos. Como protección
el planteado por las grandes áreas de Finalmente, la restauración se se aplicó una última capa de cera
aparejo blanco que estaban a la vista. completó con el tratamiento de los microcristalina.

100 • 12
Pátina. Diciembre 2003. época II. Nº 12, pp. 101-108. ISSN:1133-2972 ANÁLISIS HISTÓRICO

ALGUNOS DATOS SOBRE CESTERÍA Y FIBRAS


VEGETALES APLICADAS A VASIJAS EN BARRO DE LA
EDAD DEL BRONCE EN LAS “SALINAS DE ESPARTINAS
(CIEMPOZUELOS, MADRID)”
Santiago Valiente Cánovas*, Ángel Gea García*, Jesús Fernando López Cidad** y Mariano Ayarzagüena Sanz**

A lo largo del valle del Jarama se diseminan manantiales salinos aprovechados


para la extracción de la sal desde época prehistórica. Las excavaciones de las sali-
nas de Espartinas han permitido establecer una cronología de la explotación de
la sal. El material más abundantemente extraído en los cortes realizados ha sido
la cerámica: 3000 fragmentos. Este tipo de yacimiento tiene paralelos en Zamora
(España) y en Europa. La sal constituyó un importante recurso económico tan-
to para su consumo local como su comercio.
El positivo en silicona de las improntas de cestería que aparecen en algunos frag-
mentos cerámicos ha permitido reconocer las fibras y tramas con que se ayuda-
ron para la realización de recipientes. Estos fueron utilizados posteriormente
para la cocción de la salmuera.
Palabras clave: salinas, improntas, cestería, cerámica, “huellas vegetales”, “sali-
nas de Espartinas”, estrato, excavación, corte, Calcolítico, “Edad del Bronce”,
esparto, silicona, “capa de protección”, molde.

SOME FACTS ABOUT BASKETWORK AND ORGANIC FIBRES USED IN CLAY VESSELS DURING
THE BRONZE AGE IN THE "ESPARTINAS SALT MINES (CIEMPOZUELOS, MADRID)"
The Jarama valley contains several salt springs that have been exploited since
the prehistoric period. Thanks to excavations at the "Espartinas salt mines", it
has been possible to establish a chronology of the extraction of salt. The most
common material extracted has been pottery: 3,000 fragments. Parallels of the
same type of site can be found in Zamora (Spain) and in Europe, where salt
was an important economic resource, both for local consumption and for tra-
ding. The silicone positive of the basketwork moulds that appear in several pot-
tery fragments has facilitated the recognition of the fibres and weaves used to
make the recipients in which the brine was prepared.
Key words: salt mines, moulds, basketwork, pottery, "organic traces", "Espartinas
salt mines", stratum, excavation, cut, Calcolithic, "Bronze Age", esparto, silico-
ne, "layer of protection", mould.

Artes de la Comunidad Autónoma de


Introducción Madrid., a la S.E.H.A.
El trabajo, concebido de forma

C
Recibido: 14/05/2003 on motivo de la declaración de multidisciplinar, se distribuyó entre
Aceptado: 03/06/2003 Bien de Interés Cultural del área varios grupos de trabajo, que aten-
de las “Salinas de Espartinas” y dían a aspectos diferentes: prospec-
* Profesores de la E.S.C.R.B.C. Madrid. zonas próximas, se encargó un ción y excavación, archivo y docu-
** Sociedad Española de estudio por parte del Servicio de mentación, medio natural, puesta en
Historia de la Arqueología Arqueología de la Consejería de las valor, minería histórica, etc.

12 • 101
ANÁLISIS HISTÓRICO Santiago Valiente, Ángel Gea, Jesús Fernando López y Mariano Ayarzagüena

de la Ciencia, promovidas por la


Comunidad Autónoma de Madrid.
También nuestras investigaciones
están recogidas en el nº 2 de la revis-
ta Archaia a, así como en el Primer
Simposium Latino sobre Minería,
Metalurgia y Patrimonio Minero de
Área Mediterránea, celebrado en
Septiembre de 2002.
A partir de la selección de algu-
nos fragmentos de vasijas cerámicas
encontradas en el yacimiento y que
presentan entre sus barros y pastas
improntas de trenzados de fibras
vegetales, restos de cereales u otras
fibras, se ha tratado de determinar
los componentes vegetales y el sis-
tema de trenzado. Al estar someti-
das al fuego, lo único que se apre-
cia en estos fragmentos, son las
huellas o huecos que dejaron antes
Vista de las El grupo de excavación y pros- visitas y descubrimiento de otros de desaparecer.
salinas pección examinó en un primer yacimientos y explotaciones de sal,
Espartinas y momento la zona donde se conser- antiguas y recientes, en diversas
al fondo el van las tinas y las piscinas. A la vez, zonas de las cuencas de los ríos El yacimiento
valle del se visitaron los terrenos próximos a Jarama y del Tajo.
Jarama. los que ocuparon el Convento de Se ha contado con la colaboración Las Salinas de Espartinas se localizan
San Juan de Salinas de Espartinas, el desinteresada de algunas personas de al sur del término municipal de
desaparecido apartadero de ferro- la localidad de Ciempozuelos, varios Ciempozuelos, entre los escarpes yesí-
carril y varias cuevas de la zona del alumnos de la Universidad de Alcalá feros de la margen derecha del río
arroyo de Espartinas. de Henares y de la Escuela Superior Jarama, cercano al límite territorial de
Previa topografía del cerro ele- de Conservación y Restauración de Seseña, pueblo que pertenece a la
gido en la que se localizaron una par- Bienes Culturales de Madrid. Comunidad de Castilla la Mancha.
te de las cuevas, se procedió a trazar El Excmo. Ayuntamiento de Ciem- Se ubican en la Depresión Ter-
un eje sobre la línea de cumbre del pozuelos nos ha proporcionado la ciaria del Tajo, más concretamente
cerro (con orientación NE-SO). infraestructura necesaria, entre otras, en el arroyo de Valdelachica, que se
Perpendiculares a esta línea se esta- la de disponer de dos aulas de las abre, con otras arroyadas, hacia la
blecieron la cuadrículas, unas al E y antiguas escuelas, que se han habili- vega del Jarama.
otras al O de la misma. tado para laboratorios, zonas de lava- La Carta Arqueológica previa rea-
Por el momento se lleva realiza- do y clasificación del material. lizada a instancias de la Consejería de
da una campaña de excavación, en A lo largo de estos dos años, los las Artes de la Comunidad de Madrid
el año 2001, entre los meses de resultados de la investigación se han y nuestros trabajos de prospección
mayo-julio. Los trabajos se han com- difundido a través de varias confe- por el entorno, han constatado
plementado con otras tareas de rencias y exposiciones con paneles pequeños asentamientos prehistóri-
prospección de campo, que incluyen explicativos durante la I y II Semana cos en algunos lomeros y en otros
cerros cortados sobre barrancos yesí-
feros. En la mayoría de los casos, se
documentaron pequeños fragmentos
cerámicos confeccionados a mano y
algunos pequeños útiles trabajados
en sílex, así como escasos restos de
barros pertenecientes a posibles
cubiertas de cabañas con palos y fibras
vegetales. Estos asentamientos más o
menos esporádicos datan desde el
Bronce Antiguo o Calcolítico, hasta
mediados del siglo XX.
En su entorno, se fueron suce-
diendo varias construcciones con el
Balsa de época paso de los siglos, destacando, entre
moderna para otras, la iglesia de S. Juan de Espar-
la evaporación tinas y los depósitos de sal, además
del salobre. de otras dependencias. En la actua-

102 • 12
Algunos datos sobre cestería y fibras vegetales aplicadas a vasijas en barro de la edad del bronce ANÁLISIS HISTÓRICO

lidad, no quedan vestigios de estas Fragmento y su


edificaciones, salvo un muro levan- impronta en
tado en piedra de yeso. silicona. Trama
En determinadas zonas de la en espiral.
vega del río Jarama, se han docu-
mentado restos de tejas y fragmen-
tos de cerámicas romanas, que debie-
ron pertenecer a villas de explotación
agrícola.
De época musulmana, se han
detectado algunos hallazgos aislados
de cerámicas fuera de contexto.
Por último, no debemos pasar
por alto que, en estratos de superfi-
cie y de revuelto del Corte 3C-E, se
han descubierto pequeños frag-
mentos cerámicos de piezas de T.S.
Clara y otras musulmanas y cristia-
nas, además de pequeños restos de Campaña de 2001 es de 3,5 cm. Al ancho es de 3,8 cm.
vasos cerámicos de periodos más . 01/51/40/57/3C-E/V/37.
recientes. Corte 3C-E Fragmento del galbo de una gran
En cuanto a vestigios de estruc- vasija fabricada a mano con desgra-
turas o construcciones, aparte de las Estrato III santes medios, tanto orgánicos como
balsas levantadas a diferentes nive- • 01/51/40/57/3C-E/ III/ 1221. inorgánicos. Pasta de color rojo bien
les, se observan restos de canaliza- Fragmento de un galbo de un gran cocida. La superficie interior está ali-
ciones, arquetas y diques en piedra recipiente fabricado a mano, con sada y también es de color pardo-roji-
o tierra, probablemente de épocas numerosas concreciones por ambas zo, mientras que la exterior de color
recientes, pues se emplearon mate- superficies. Pasta rojiza, bien cocida, pardo-amarillento con seis bandas
riales claramente del siglo XX. con gruesos desgrasantes. Ambas de improntas vegetales. El espesor
Tanto en la superficie del cerro superficies son pardo-rojizas, de con- de las paredes es de 1,1 cm. La altu-
de la excavación como en las cuevas, fección tosca; la exterior está cubier- ra del fragmento está en 8 cm y su
se documentan restos y materiales ta con improntas horizontales de longitud de 8,5 cm.
constructivos del siglo XX, de la pri- entretejidos vegetales. El espesor de . 01/51/40/57/3C-E/V/39.
mera y de la segunda mitad de siglo. las paredes varía entre 0,6 y 1,3 cm. Fragmento de un vaso confecciona-
En varias cuevas y refugios se obser- La altura conservada es de 5,5 cm. y do a mano con desgrasantes de
van niveles estratigráficos con mate- el ancho es de 6 cm. tamaño medio de tipo orgánico y res-
riales cerámicos claramente confec- • 01/51/40/57/ 3C-E/III/1222. tos de paja que se aprecian también
cionados a mano, pertenecientes a Pequeño fragmento de galbo de un en ambas superficies. Pasta parda y
las edades del Bronce. Estos niveles vaso fabricado a mano con desgra- gris, según las zonas del fragmento.
quedaron al descubierto, durante la santes de tamaño medio y fino. Pasta Superficie interior espatulada, casi
Guerra Civil, cuando se abrieron cue- de color rojizo con algunos restos bruñida y la exterior alisada con hue-
vas o se ampliaron las ya existentes. orgánicos. Las superficies son alisa- llas de elementos orgánicos. Espesor
La procedencia de las cerámicas das, la exterior presenta improntas de las paredes, 1,1 cm. Altura de lo
de nuestro estudio corresponde a la horizontales de entramados vegeta- conservado, 6 cm. y longitud, 4,5 cm.
zona del Corte 3C-E, del yacimiento les. El espesor de las paredes: 0,4 cm. • 01/51/40/57/3C-E/V/40.
de explotación salinera de la Edad La altura de lo conservado es de 2,7 Fragmento del galbo de un vaso
del Bronce o Calcolítico. cm. hecho a mano que presenta nume-
rosos desgrasantes inorgánicos de
Estrato V cuarzos de tamaño grueso. Pasta de
Descripción de las piezas . 01/51/40/57/3C-E/Va/1232. color pardo-rojiza. Superficies alisa-
Son dos pequeños fragmentos de un das con huellas de pajas. Espesor de
Entre los objetos incluidos en este mismo galbo que pertenecieron a las paredes, 1,5 cm. Altura y longitud
estudio se encuentran varios frag- una vasija de confección tosca fabri- de lo conservado, 7 y 5,5 cm., res-
mentos de vasos que se han selec- cada a mano. Pasta pardo y negra con pectivamente.
cionado del conjunto de trozos desgrasantes de tamaño finos y • 01/51/40/57/3C-E/V/60.
cerámicos inventariados durante la medios de areniscas y otros orgáni- Pequeño fragmento de un vaso fabri-
campaña de excavación del año 2001, cos. La superficie interior es de color cado a mano con desgrasantes orgá-
que pertenecen al yacimiento de pardo y de factura tosca. La exterior nicos y otros inorgánicos de tamaño
Salinas de Espartinas, recuperados es negra, muy afectada por la com- medio y fino. Pasta rojiza. Superficie
del montículo de la escombrera. (Los bustión, y en la que quedan aún las interior casi bruñida y la exterior con
fragmentos que han sido seleccio- improntas de restos vegetales. El dos bandas de entramado vegetal.
nados para reproducir su impronta espesor de las paredes está en 0,71 Ambas son de color rojo-parduzco.
en silicona esta señalados con *). cm. y la longitud de lo conservado Espesor de las paredes: 0,7 cm.

12 • 103
ANÁLISIS HISTÓRICO Santiago Valiente, Ángel Gea, Jesús Fernando López y Mariano Ayarzagüena

Impronta de medios de tipo inorgánico. Pasta y


un fragmento superficies de color rojizo. Superficie
de cerámica. interior espatulada y exterior con
huellas de entramado vegetal.
Dimensiones: longitud: 2.5cm, anchu-
ra 3cm, espesor de las paredes 0.6cm.

Estrato IX
• 01/5140/3C-E/IX/001.
Pequeño fragmento del galbo de un
vaso confeccionado a mano. Pasta de
color pardo con desgrasantes de
tamaño medio y grueso de tipo inor-
gánico. Superficies alisadas, la inte-
rior de color pardo y la exterior gris
con claros restos de entramado vege-
tales. Espesor de las paredes: 1 cm.
Longitud y altura del fragmento con-
Altura y longitud de lo conservado: sado. La exterior, presenta huellas de servado: 2,5 y 5 cm.
4 y 3,5 cm. entramado vegetal. Espesor de las • 01/51/40/57/3C-E/IX/002.
• 01/51/40/57/3C-E/V/37* paredes: 1 cm. Longitud y altura de lo Grueso fragmento del galbo de una
Fragmento de la base plana de una conservado: 3,5 y 2,5 cm. gran vasija hecha a mano con grue-
vasija confeccionada a mano con des- • 01/51/40/57/3C-E/VI 146. sos y medios desgrasantes inorgáni-
grasantes inorgánicos de tamaño Fragmento pequeño del galbo de cos y otros orgánicos con improntas
grueso y numerosos vestigios de paja una vasija fabricado a mano. Pasta de de pajas y hojas. Pasta de color par-
y otros restos vegetales que se apre- color pardo con desgrasantes de do-rojizo. Superficies pardas, la exte-
cian por la superficie interior que es tamaño medio y fino. Superficies rior es alisada tosca y la interior alisa-
de aspecto grosero en parte tosca- pardo-oscuras, la interior bruñida y da-espatulada. Espesor de las paredes:
mente alisada. La superficie exterior la exterior alisada que conserva algu- 2,1 cm. Altura de lo conservado: 9,5
muestra claras huellas de la impron- nas huellas de entramado de restos cm. Anchura del fragmento: 11 cm.
ta de la esterilla de esparto de trama vegetales. Espesor de las paredes: 0,7 • 01/51/40/57/3C-E/IX/003.
concéntrica. cm. Longitud y altura del fragmento: Fragmento de la base de una gran
Pasta rojiza de tipo oxidante. Dimen- 4,5 y 2 cm, respectivamente. vasija hecha a mano con desgrasan-
siones: longitud 9cm, anchura: 7.4 cm, tes medios, algunos de tipo orgáni-
espesor: 1.4cm Estrato VII co. Pasta de color rojo, bien cocida:
• 01/51/40/57/3C-E/VII/28* La superficie interior alisada, presenta
Estrato VI Dos fragmentos de una misma base concreciones salinas, mientras que la
• 01/51/40/57/3C-E/VI/62* plana de una vasija realizada a mano superficie exterior roja está alisada y
Fragmento de borde y galbo de un con desgrasantes inorgánicos de posee restos de huellas vegetales.
vaso hecho a torno, posible cerámi- tamaño muy grueso que se aprecian Altura de lo conservado: 0,2 cm.
ca tardorromana de impresiones y más por la superficie exterior y otros Anchura de las paredes: 0,8 cm.
ruedecilla de color naranja. Desgra- desgrasantes orgánicos. Pasta color • 01/51/40/57/3C-E/IX/265.
sante grueso, pasta compacta. rojizo oscura. Superficie alisada la Resto de un posible recipiente de
Dimensiones: longitud: 6cm, anchu- exterior con dos huellas de impron- barro con muchas alteraciones en
ra 4 cm. Espesor 1,1cm. tas de esterilla. ambas superficies con claros vesti-
• 01/15/40/57/3C-E/VI/62. Dimensiones: Longitud: 6.1cm. An- gios vegetales. Pasta y superficies de
Fragmento del borde de una vasija chura: 4.2 cm. Espesor de las pare- color gris. Espesor de las superficies:
hecha a mano. Pasta de color rojo des: 0,8 0,7. Longitud y altura de lo conser-
con desgrasantes de cuarzos y are- • 01/51/40/57/3C-E/VII/29* vado: 5 y 5,5 cm.
niscas de tamaños medios, uno de Fragmento de la base de una vasija • 01/51/40/57/3C-E/IX/270.
ellos muy grueso, así como restos de hecha a mano, con pasta y superfi- Fragmento del galbo y el inicio de la
huellas de paja. Superficies rojizas cies rojas alisadas, la exterior con base de una vasija fabricada a mano.
con tratamiento alisado. En la super- improntas de un tejido de esparto y Pasta de color gris o rojo con des-
ficie exterior se conservan claras hue- la exterior espatulada. Desgrasantes grasantes orgánicos e inorgánicos.
llas de entramado vegetal. Posible gruesos y muy gruesos tipo inorgá- Superficies muy toscas, la interior
forma ovoide. Longitud y altura de nico; la superficie exterior presenta con huellas de dedos y con muestras
lo conservado: 3,5 y 6 cm. dos improntas de tejido en esparto de restos inorgánicos, por ambas par-
• 01/51/40/57/3C-E/VI/144. de tipo circular. tes. Espesor de las paredes: 1,1 cm.
Pequeño fragmento, partido en dos, Dimensiones: longitud: 6.5cm, anchu- Longitud y altura de lo conservado:
del galbo de un vaso hecho a mano. ra 3 cm, espesor de las paredes: 1,2 cm 6,5 y 9,5 cm.
Pasta de color rojo con desgrasantes • 01/51/40/57/3C-E/VII/56* • 01/51/40/57/3C-E/IX/287.
inorgánicos finos y medios. Superficies Pequeño fragmento del galbo de un Fragmento del galbo de un vaso con-
igualmente rojizas de tratamiento ali- vaso realizado a mano, desgrasantes feccionado a mano. Pasta y superfi-

104 • 12
Algunos datos sobre cestería y fibras vegetales aplicadas a vasijas en barro de la edad del bronce ANÁLISIS HISTÓRICO

cies rojas. Los desgrasantes de tipo barro en los periodos del Calcolítico reciente, entre el 3200 y 2800 años a.
orgánico (paja y semillas) y otros inor- o inicios de la Edad del Bronce C. Algunos arrancarían de las culturas
gánicos de tamaño medio se aprecian (MUÑOZ LÓPEZ-ASTILLEROS, K. Vinça, Lenguel, Cucuteni-Tripolje o
por ambas superficies que tienen un 2001:122 y ss.). Bernburg, claramente desde un neo-
tratamiento alisado. Espesor de las Las excavaciones llevadas a cabo lítico (WELLER, O. 2001: 166).
paredes: 1-0,8 cm. Longitud y altura en la provincia de Zamora, concre- Los análisis polínicos y antraco-
de lo conservado: 6-5 cm. tamente en Santioste, Otero de lógicos se han realizado en niveles
• 01/51/40/57/3C-E/IX/215* Sariegos, dejaron al descubierto arqueológicos y en otros casos sobre
Pequeño fragmento de la base plana varios fondos de cabañas de plantas restos de maderas (WELLER,O.
de una vasija a mano, desgrasantes circulares u ovales, además de hor- 2001:170).
medios y gruesos de tipo orgánico. nos hechos en margas y enlucidos, En Nallier (Illot-les-Veses) Francia,
Pasta de color rojizo cocido en levantados en función de la actividad aparecen restos de soportes seme-
atmósfera oxidante. Superficies ali- salinera. Se localizan en las proximi- jantes a los de Espartinas, así como
sadas, la exterior presenta restos del dades de una zona lacustre rodeada piezas barquiformes de barro, emplea-
entramado circular de esterilla. de materiales salobres. La acción das para cocer agua salobre, con cla-
Dimensiones: longitud: 5cm, anchu- humana durante siglos, deforestó los ras huellas de pajas, como parte inte-
ra: 2 cm. Espesor de las paredes: 1cm alrededores y desecó algunas zonas, grante de la arcilla, por ambas
modificando poco a poco el ecosis- superficies (ROUZEAU, N. 2001:106-
tema, que hoy se intenta recuperar. 107). En otros casos las inclusiones
Paralelos más inmediatos Pero de este yacimiento, lo que vegetales, generalmente pajas, apa-
nos interesa por el momento, es que recen en plaquetas de barro. (ROU-
A lo largo de los valles de los ríos entre el abundante material cerámi- ZEAU, N. 2001:110). En la cuenca del
Jarama y Tajo se localizan en superfi- co recuperado, se documentaron río Seille destacan numerosos yaci-
cie varias zonas de afloramientos de numerosos fragmentos de vasijas, mientos en Marsal, como en las ori-
agua salobre con claros vestigios de algunas con las superficies alisadas e llas del río Begmau en Salies-de-Béarn
formación de sulfatos o cloruros. En improntas de cestería en sus superfi- En el Alto Garona las antiguas
otras ocasiones, como ocurre en Las cies, que fueron el molde de un reci- explotaciones de sal, arrancan del
Salinas de Espartinas, se documentan piente de fibras vegetales y no algo, Bronce Antiguo, llegando hasta casi
importantes niveles de fragmentos meramente ornamental (DELIBES, et la actualidad, mientras otras áreas no
cerámicos con cenizas y gredas o arci- alii, 1998: 166-167), lo mismo que superan el siglo XIII de nuestra era,
llas, relacionados con la extracción de sucede en otros yacimientos con- pasando por el Bronce Medio y las
sal desde épocas prehistóricas. temporáneos extrapeninsulares como edades del Hierro (CHOPIN, J. F.
En la provincia de Madrid y, en el de Salies de Béarn. 2001:191). Las cerámicas están frag-
concreto, en las cuencas de los ríos Entre las cerámicas inventariadas mentadas, los fondos eran planos, los
Jarama, Tajo y Tajuña se han extraí- existen piezas muy fragmentadas, bordes con algunas decoraciones
do sulfatos de sosa y otros produc- que no pueden recuperar sus for- impresas, como dedos o incisiones y
tos derivados de la manipulación del mas. También predominan las piezas restos de vegetales (CHOPIN, J. F.
agua salobre (DE BONA, F. J, 1968- que se cocieron como fruto de 2001:194).
69:456). También en otros trabajos extracción de la sal. Se documenta- La sal también se extraía median-
se menciona la riqueza de manan- ron más de 100 fragmentos de pas- te combustión de la salmuera en el
tiales de agua, en las elevaciones que tas groseras, con superficies alisadas noroeste Alemania, en Holanda e
delimitan las vegas (MUÑOZ LÓPEZ- e improntas de cestería (DELIBES, et Inglaterra en Red Hills o como en
ASTILLEROS, K. 2001:117-118), y se alii, 1998: 168-172). Brean Dawn donde se especula con
tiene noticia de varias salinas gracias En toda Europa se han docu- la turba como combustible de los
a diversos trabajos geológico-mine- mentado numerosas explotaciones hornos. Determinados análisis pali-
ros (PUCHE, O.; AYARZAGÜENA, M. salineras de muy diversa índole y con nológicos, ofrecieron muestras de
y MAZADIEGO, L. 2001). amplia secuencia cronológica. Entre junqueras ribereñas, algunas enci-
En varios yacimientos excavados los numerosos yacimientos, vamos a nas, enebros o pinos. Los análisis
en la Comunidad de Madrid se han destacar algunos que poseen frag- antracológicos no permiten identifi-
analizado algunos de los compo- mentos cerámicos entre cuyos barros car los vestigios de restos de carbón.
nentes orgánicos que se introduje- se localizan restos de vegetales. Se han
ron en sus barros como desgrasan- hallado otras piezas con improntas de
tes. Aunque escasos, se han realizado dedos en los bordes, junto con otras Positivos de silicona a partir de
algunos análisis sobre restos carpo- cerámicas que presentan restos de improntas sobre material cerámico
lógicos en algunas piezas o frag- vegetales en las pastas, en Tuzla
mentos de cerámica calcolíticas de (Bosnie-Herzégovine), Lunca (Ruma- El primer aspecto que debemos
la zona del Tajo, como en la Cantera nia) Wieliezka (Polonia), en varios yaci- tener en cuenta al realizar este tipo
de la Flamenca (MACIAS Y LÓPEZ, mientos del valle del Saale (Alemania). de intervención es la valoración del
1994), donde se documentó ceba- La cronología abarcaría desde el 4600 estado de conservación del frag-
da y otros pólenes de la familia de al 4200 años a.C., para los primeros mento. Una superficie débil, exfolia-
los ruderales (MUÑOZ LÓPEZ-ASTI- yacimientos de Bosnia, Rumanía y ble, muy propia por ejemplo de una
LLEROS, K. 2001:131 y ss). No son Polonia, mientras que, para los del cerámica de la edad del Bronce, con
raras las improntas de cestería sobre valle del Saale en Alemania, es más una cocción incompleta, resultará

12 • 105
ANÁLISIS HISTÓRICO Santiago Valiente, Ángel Gea, Jesús Fernando López y Mariano Ayarzagüena

El vaciado más cómodo se reali- materiales blandos como barros,


za en molde abierto y la huella ten- yesos y morteros que posterior-
drá una calidad aceptable si se mente han estabilizado la huella con
emplea silicona fluida. Estas huellas el cocido y el fraguado. Faltando la
permiten ser visualizadas bajo la lupa huella de todo el recipiente, resulta
binocular con bastante detalle. Otro muy difícil saber su forma y por tan-
tipo de siliconas, como las de impre- to su función (ADOVASIO, 1977).
sión, no son adecuadas para la reali- De las improntas analizadas en
zación de este tipo de trabajo ya que los fragmentos de recipientes de las
deberemos realizar presión sobre salinas de Espartinas podemos abor-
materiales a veces muy deteriorados. dar dos aspectos esenciales de la ces-
El trabajo realizado en el grupo tería como son material y trama.
de fragmentos cerámicos que esta- El material: el esparto. Las hue-
mos revisando, sigue en líneas llas dejadas por las fibras confirman
generales el proceso descrito: la generalización de esta fibra vege-
1. Realización de una docu- tal para la realización de las esteras
mentación fotográfica del frag- que dejaron sus improntas en los
mento y su zona de impronta. fondos de cerámica. El esparto es
2. Limpieza mecánica con una gramínea que crece en climas
punta blanda, consolidación, áridos y suelos muy salinos, ha ocu-
desalación con papeta de celu- pado grandes extensiones en el pasa-
losa y capa de protección con do. Los espartales tienen larga vida,
resina acrílica: Paraloid B72. con una cosecha anual, que propor-
3. Delimitar la zona de impronta ciona la materia prima para la elabo-
y crear un reborde que sirva de ración de diversos productos: cuer-
pared de molde, utilizando plastilina. das, recipientes de almacenamiento,
4. Vaciado y curado de la silicona. superficies planas y esteras. Ha sido
Trama en muy inadecuada para soportar el ver- 5. Separación de la huella de la super- un recurso tradicional en la econo-
espiral, tido, curado y separación final de la ficie cerámica. mía del mundo mediterráneo (ALFA-
realizada con silicona. 6. Eliminación mecánica de restos de RO GINER, 1984). En la zona central
un haz de fibras plastilina, silicona y de la capa de des- de la Meseta, el esparto ha ocupado
de esparto Molde tipo abierto y silicona de vertido moldeante o protección. grandes extensiones y con estas
cosido de modo La limpieza de la superficie se reali- improntas de cesterías comproba-
concéntrico. zará de modo mecánico y con ins- El resultado final ha sido unas hue- mos su explotación tecnológica des-
trumental de punta blanda: palo de llas de gran calidad que han permi- de el Calcolítico.
naranjo, con ello evitaremos las hue- tido estudiar las fibras y las tramas En cuanto a las tramas con las
llas que puedan interferir en la lec- con bastante detalle. que se confeccionó la cestería im-
tura de las improntas. Convendrá prontada podemos identificar dos
realizar una eliminación de sales solu- patrones:
bles de la superficie ya que estas sue- Datos extraidos a partir El primer tipo de trama se deno-
La trama len interferir en el curado de la sili- de la lectura de improntas mina (ALFARO, 1984) cosida en espi-
consiste en una cona. Y finalmente, si el fragmento ral. Consiste en un haz de fibras, en
pasada de resulta débil o muy poroso, debere- Los restos conservados directamen- este caso de esparto, que es rodea-
fibras que van mos realizar una consolidación o una te de cestería son muy escasos en do y cosido con la misma fibra enhe-
anudando protección superficial. El mayor cualquier contexto arqueológico, sólo brada en aguja. El resultado es una
pequeños haces impacto se produce al desmoldear en ambientes muy secos o específi- especie de cuerda que gira sobre sí
de dos fibras la huella en silicona, no de las super- cos. Entre los primeros, destacan los misma, formando una esterilla plana
verticales. ficies planas sino de las porosas. hallazgos en cuevas con una hume- en la base del cesto o bandas para-
dad relativa estable en largos lelas en las paredes.
periodos de tiempo: es el El grosor de las fibras de espar-
caso del conjunto to es de 1.2 a 2 mm, y de 0.5 a 1 cm
de la Cueva de los la cuerda espiral formada. En el total
Murciélagos en Gra- de fragmentos improntados es la téc-
nada, depositado en el nica más abundante, en algunos
M.A.N. También la conser- casos con una espiral homogénea y,
vación resulta excepcional en otros, con una técnica menos
en los interiores de minas, meticulosa, se dejan ver las fibras de
donde la cestería constituye los haces.
una herramienta importante en Los restos de esta técnica son abun-
la extracción del mineral. dantes en la prehistoria española:
Para el resto de los contextos • Cueva de los Murciélagos (GÓN-
culturales debemos estudiar sus res- GORA, 1868), pequeño fragmento
tos a partir de las huellas dejadas en de disco 587.

106 • 12
Algunos datos sobre cestería y fibras vegetales aplicadas a vasijas en barro de la edad del bronce ANÁLISIS HISTÓRICO

• Fragmento procedente de Ifré (Al- ha servido de matriz para el moldeo ración de la salmuera y su sustitución
meria), yacimiento argárico. de recipientes elaborados en nume- por otros en una segunda cocción,
roso materiales: arcilla y yeso, desde necesitó de una fabricación rápida
Se documentan improntas sobre el Neolítico. de recipientes semimoldeados, lo
barro en diversos yacimientos: Peña La relación entre las tecnologías que podría explicar este tipo de hue-
Negra; los Millares, Cabezo Redondo del esparto y de la sal, se muestra llas de cestería sobre cerámica.
de Villena, por citar algunos ejemplos coincidente en un mismo espacio. El La pasta contiene gran número
en contextos culturales semejantes crecimiento del esparto en ambien- inclusiones vegetales que evitan en
(PAPÍ, 1994). Esta trama de cestería tes salinos facilita un recurso útil no la cocción el agrietamiento de la arci-
fue muy utilizada en el mundo roma- sólo para la realización cesterías sino lla cuando ésta tiene un alto conte-
no para la realización de grandes también para otros fines, como la nido de agua. A la vez las cocciones
esportones para las labores mineras: construcción de paredes de conten- son irregulares, observándose coc-
minas de Mazarrón (SIRET, 2002). ción en las balsas de evaporación de ciones reductoras y oxidantes. El
Algunos de estos objetos se encuen- sal. El esparto, una vez trenzado o espesor de las paredes suele ser irre-
tran depositados en los Museo de tramado, resiste bastante bien la gular, abundando las huellas de digi-
Murcia, Arqueológico de Barcelona, inmersión en aguas salinas. Fue la taciones.
Museo Arqueológico Nacional de fibra preferida en la navegación anti- Encontramos paralelos de reci-
Madrid y Museo Histórico-Minero del gua, para realizar todo tipo de cuer- pientes utilizados en la evaporación
Príncipe Alfonso de la Escuela de das resistentes al agua salobre. Los de la sal en Europa a partir del ter-
Minas de Madrid. recipientes de fibras vegetales tam- cer milenio a.C. (WELLER, O., 2002).
Otro tipo de trama es la romboi- bién pudieron utilizarse en gran esca- El tipo de recipiente fabricado
dal atada formada por unos elemen- la para el transporte de la sal en blo- con esta técnica tendría una base pla-
tos móviles de 2 mm de grosor y los ques (panes de sal). na para aumentar la superficie de
elementos fijos de 1.2 a 2 mm (ALFA- Las huellas en improntas casi evaporación del agua salina tanto por
RO, 1984) (fig. 2). La trama consiste siempre son en exteriores (bases y calentamiento como por evapora-
en una pasada de fibras que van anu- paredes), y están relacionadas con la ción. Y así consiguiendo también una
dando pequeños haces de dos fibras fabricación del propio recipiente. En mayor superficie de contacto con
verticales. Las pasadas van girando un torno lento estas pequeñas este- fuego u horno.
sobre sí mismas, y entre pasadas ver- ras podrían facilitar el levantamien-
ticales tienen cierta distancia lo que da to del recipiente. Tras el secado de
un aspecto de red tupida al conjunto. la arcilla al sol, sería fácil desprender Bibliografía
Las dos improntas de este tipo son de el recipiente de su plataforma textil.
grosor diverso, pero las dos tienen un Toda esta observación nos lleva a ADOVASIO, JAMES M., AND JOEL
sentido plano rectangular frente al otro suponer una estandarización en la GUNN. (1977): “Style, Basketry,
grupo de esterillas planas circulares. fabricación de cerámicas utilizando and Basketmakers” in James N. Hill
Los restos más antiguos en la penín- este sistema mixto de moldeado de and Joel Gunn, eds., The Indivi-
sula se encuentran en el grupo de ces- base y torneado lento de paredes tras dual in Prehistory: Studies of Varia-
tería de la Cueva de los Murciélagos el adelgazamiento de un rulo de arci- bilility in Style in Prehistoric Tech-
(Granada), conservados en el M.A.N, lla: “colombin”. El trabajo de esteri- nologies. New York: Academic
corresponden al Neolítico final. Las llas realizado en espiral aparece Press, 137-153.
improntas estudiadas resultan poste- reproducido en la mayoría de los ALFARO GINER, C., (1984): “Tejido
riores pero en un contexto cultural fragmentos improntados. Hasta el y cestería en la península Ibérica.
similar: calcolítico e inicio del Bronce. momento no disponemos de frag- Historia de la técnica e industrias
Son muchos los que han obser- mentos de base central, en los que desde la Prehistoria hasta la
vado la relación que hay entre esta podamos ver la coincidencia entre Romanización”. Madrid. Instituto
técnica de cestería y la del colombin centro de estera y centro de reci- Español de Prehistoria.
para cerámica a mano. La pieza se va piente. Resulta muy difícil conocer ASQUERINO, Mª. D. (1979): “Fondos
formando a partir de un rulo fino de las formas de cestería a partir de frag- de cabaña del Cerro de Cervera
arcilla que se va uniendo a presión mentos (ADOVASIO 1977:122), pero (Mejorada del Campo, Madrid)”.
con el giro anterior. Como se viene en este caso se trata de bases planas Trabajos de Prehistoria, 36, pp.
repitiendo (VITRUVIO X,1,5. LEROI- circulares. Este proceso de moldea- 119-150. Madrid.
GOURHAN,1947), la cestería ante- do de arcilla sobre recipientes vege- BOULANGER, D. y SAULE, M. (1986):
cede a la cerámica como técnica para tales parece ser habitual en la “Le sel triiàsique et son exploita-
la elaboración de recipientes y como Prehistoria y Protohistoria, sobre tion á Salies-de-Bearn. Histoire
intentamos demostrar, la realización todo aplicado a cerámicas comunes d´une cité en relation avec la
de estas improntas pudo servir de y groseras, ya que otros tipos más richesse de son sous sol”. Colloque
molde previo a las formas cerámicas. elaborados podrían haber utilizado Intern du C.T.H.S. Grenoble. 1983
este sistema primario y después ser .Ressources minerals et l´histoire
trabajados o retocados fuera del mol- de leur explotation. París.
Conclusiones de, eliminándose las huellas o CASSEN, S. et SCARRE, C. (1977):
improntas. “Les enceintes néolithiques de La
Una vez más, se observa una relación La gran cantidad de recipientes Mastine et de Pied-Lizet (Cjharan-
entre cestería y cerámica. La cestería cerámicos utilizados para la evapo- te_Maritienne): Fouilles archéolo-

12 • 107
ANÁLISIS HISTÓRICO Santiago Valiente, Ángel Gea, Jesús Fernando López y Mariano Ayarzagüena

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108 • 12
Pátina. Diciembre 2003. época II. Nº 12, pp. 109-124. ISSN:1133-2972 ANÁLISIS HISTÓRICO

ROBOS DE BIENES CULTURALES:


EL BENEFICIO DE LA DUDA
José Luis Hernando Garrido*

En los países del sur de Europa el robo y la exportación ilícita de obras de arte siguen
resultando una verdadera lacra. El coleccionismo y los altos precios alcanzados en el
mercado internacional por el arte y las antigüedades, lejos de ser un freno, incenti-
van el tráfico irregular. Se analizan aquí varios casos y situaciones –especialmente en
territorio español– que perfilan un panorama preocupante del que no escapan ni los
museos públicos. Paralelamente se pasa revista al ámbito del patrimonio bibliográfi-
co y archivístico, cuya sangría no es siempre detectable, y se esboza la espinosa cues-
tión del patrimonio arqueológico, todavía más desprotegido.
Palabras clave: expolio, robo y exportación ilícita de obras de arte y antigüeda-
des, contrabando, comercio de arte sustraído.

THE THEFT OF CULTURAL HERITAGE: THE BENEFIT OF THE DOUBT


In Southern European countries the plundering and illegal exportation of
works of arts remains a very serious problem. Collecting and the high prices
obtained on the international market for art and antiques not only fail to curb
illegal trading but positively encourage it. This article analyses several cases
and situations, mainly in Spain, that highlight a worrying phenomenon in
which even state museums are implicated. It also looks at the field of biblio-
graphic and archival heritage, the depletion of which is not always detectable,
and briefly describes the controversial issue of archaeological heritage, which
is even more vulnerable.
Key words: plundering, theft and illegal exportation of works or art and anti-
ques, contraband, stolen art trade.

S
uele correr la voz: “Quién roba trados contra los más poderosos, qui-
a un ladrón tiene cien años de zás los más escasos, porque no es
perdón”, que en versión con- igual mangonear la modesta sacris-
temporánea amañó Proudhon tía de una iglesia rural –vesania anal-
para lanzar al mundo su dinamitera fabeta– que colarse de matute en el
sentencia: “la propiedad es un robo”. domicilio de un gran financiero
El apropiarse de lo ajeno, que algo secuestrador de objetos de arte por
queda, resulta de lo más justificado, aplastante lógica especulativa1.
sobre todo si hablamos de reconoci- Recientes reuniones de especia-
das obras de arte, por las que cual- listas han tratado de profundizar en
quier coleccionista vendería su alma tan escurridiza cuestión (cf. “Curso
al diablo. Auri sacra fames que dijo de protección del patrimonio ar-
Virgilio, sin distingos entre el queológico dirigido a los cuerpos y
Qüadrat d´or o el Barrio de Sala- fuerzas de seguridad del Estado en
manca, sobre todo si son requisa en Murcia”, organizado por la Conse-
Recibido: 06/06/2003 tiempos de victoria. Filántropos, que jería de Cultura y Educación de la
Aceptado: 09/06/2003 son de admirar, van quedando pocos. Región de Murcia (Murcia, 1994), de
Personalmente –y como casi las “I Jornadas dedicadas a la lucha
* Licenciado en Historia del Arte. todos los menesterosos– valoro los contra el fraude y el expolio de
Profesor de la E.S.C.R.B.C. de Madrid. golpes de mayor cuantía, los perpe- Bienes Culturales” organizadas por

12 • 109
ANÁLISIS HISTÓRICO José Luis Hernando

la Asociación Española de Museó- Existen botines de guerra, apro- y pecinoso que saldríamos trasqui-
logos (Madrid, 9-11 de octubre de piaciones con rehenes, singulares lados y molidos a collejas. ¡Déjate de
2000) o las “IV Jornadas de Sensi- tomaduras de pelo, actos vandálicos4, latinajos y habla claro!, diría una per-
bilización en el Patrimonio Cultural: ajustes de cuentas o férreas vengan- sona en sus cabales. Recibiremos por
La Seguridad de los Bienes del zas hermanadas con el timo. Pero en ambos costados. Que haya genero-
Patrimonio Histórico-Artístico” orga- estas páginas nos decantaremos por sidad, y que luzcan los cardenales.
nizadas por la Fundación Uncastillo- las más ordinarias, ajenas a los tristes La mañana del 22 de agosto de
Centro del Románico (Uncastillo, 6- rapapolvos bélicos y los bofetones 1911 un hecho escandalizó a los fran-
8 de junio de 2003))2. contra supuestos especialistas en ceses haciéndoles olvidar el proble-
René Alphonse van der Berghe, peritar la fantochada más gorda al ma marroquí, la dura represión ejer-
más conocido como Erik el Belga, mejor postor. Obviaremos aquí el lío cida contra los huelguistas e incluso
que mantuvo en jaque a las policías generado a raíz de la cumbre orga- las amenazas de guerra que se cer-
de media Europa durante los años nizada en Washington en noviembre nían sobre Europa, Vicenzo Peruggia,
70 y 80, reconocía, tras asumir mil de 1998 sobre el rastreo de los teso- pintor de brocha gorda que trabajó
fechorías, que no se arrepentía de ros artísticos incautados por los nazis algunos meses en el Museo del
cuanto hizo, fue feliz y vive feliz, a los judíos europeos durante la Louvre, había conseguido afanar ni
como experto artístico en su resi- Segunda Guerra Mundial, o sobre los más ni menos que La Gioconda, el
dencia a las afueras de Málaga, aun- premeditados saqueos del Ejército enigmático cuadro de Leonardo. Lo
que sueña con realizar un último tra- Rojo en una Alemania vencida5, eso descolgó poco antes de abrir las salas
bajillo que tiene perfectamente por no hablar de las honorables reti- al público, retiró el marco dejándo-
planificado y que elegirá como vícti- cencias de Estados Unidos a la hora lo en una escalera de servicio, disi-
ma el Vaticano3. Por suerte para Erik, de suscribir la convención Unidroit muló la tabla entre su blusón y se
los 384 años de cárcel pedidos por para frenar el tráfico ilícito de bien- marchó sin levantar sospechas,
el fiscal quedaron en agua de borra- es culturales6, darían para redactar escondiendo la sublime obra maes-
jas dado que fue absuelto por pres- infinidad de trabajos no del todo tra durante dos años y medio en su
cripción del procedimiento. correctos. humilde zahúrda. La policía llegó a
Pero no todos los robos son igua- Algún experto podría recrimi- registrar la misma sin éxito, el comi-
les, como tampoco son iguales todos narnos haber echado mano de fuen- sario encargado del caso había redac-
los homicidios, todos los actos terro- tes periodísticas, tan sesgadas y con- tado el informe sobre una mesa don-
ristas ni todos los estafadores. fusas, somos conscientes de ello. Y de permanecía la tabla cubierta con
Cualquier delito, por monstruoso también que los medios policiales un tapete sin que se enterara de su
que sea, tiene sus circunstancias. –por poco sentido común y pru- presencia. Alfredo Geri, un anticua-
Tendemos a ser cómodos, no sólo dencia que tengan– no suelen divul- rio florentino que recibió La Gio-
en el trabajo y la vida cotidiana sino gar ni la tercera parte de lo que conda de manos de Peruggia denun-
en los actos más abyectos, buscando saben. Es otro inconveniente con el ció el caso, el ladrón –que alegó
el lomo del más débil, para meren- que estamos obligados a convivir. sentir la necesidad de restituir la obra
dárnoslo con nocturnidad, sin testi- Eso por no hablar de la clara dife- a su patria de origen– cumplió una
gos, porque la alevosía y la medio- rencia que existe entre propietarios condena de un año y quince días de
cridad se nos suponen. Tal máxima intocables y vulgares rateros, sobre prisión mientras el anticuario obtu-
parece aplicable a la sustracción de todo si nos preguntamos sobre el vo un premio de 25.000 francos de
bienes culturales, aunque en algu- concepto de equidad ante la ley, ¿jus la Sociedad de Amigos del Louvre y
nos casos la contundencia de la est ars boni et aequi?. Pero seme- una condecoración del Ministerio de
acción no siempre responda al vul- jante discusión podría llevarnos has- Instrucción Pública. Luego reclamó
gar deseo de lucro. ta un callejón sin salida, tan oscuro al gobierno galo un 10 % del valor

1 Vid. Josep BALLART, El patrimonio histórico y arqueológico: valor y uso, Barcelona, 1997; Ghislaire GUILLOTREAU, Art et
crime. La criminalité du monde artistique, sa répresentation, París, 1999.
2 Vid. además José Mª Aristóteles MAGÁN PERALES, "Mercado y cultura. Las expoliaciones de bienes culturales", en Actas del XI
Congreso de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, Castellón, 1996. pp. 491-518; id., “La protección policial del
Patrimonio Artístico: Aspectos legales y organizativos”, Patrimonio Cultural y Derecho, nº 5 (2001). Publicó algunos trabajos
divulgativos Prudencio MATEOS PÉREZ, “El expolio del patrimonio en España”, R & R, nº 12 (1998), pp. 68-74; id., “El expo-
lio artístico continúa”, Descubrir el Arte, nº 20 (2000), pp. 72-77. Análisis recientes y en profundidad en J. Mª LLUENT, Expolio
y fraude en el arte, Barcelona, 2002.
3 Vid. Julio LLAMAZARES, “Erik el Belga. El arte de robar”, El País Semanal, 23 de julio de 1995. pp. 10-20.
4 Vid. trabajos ya clásicos como Louis RÉAU, Historie du vandalisme. Les monuments détruits de l´art français, París, 1994;
Dario GAMBONI, The Destruction of Art. Iconoclasm and Vandalism since the French Revolution, Londres, 1997.
5 Pietro VERRI, "La suerte de los bienes culturales en los conflictos armados (1 y 2)", Revista Internacional de la Cruz Roja, nº
68 (1985), pp. 67-85 y nº 69 (1985), pp. 127-139; Thurstan SHAW, "¿Guardianes o propietarios?", Museum, nº 149 (1986), pp.
46-48; E. Karl MEYER, El saqueo del pasado. Historia del tráfico internacional ilegal de obras de arte, México, 1990; Lynn
H. NICHOLAS, El saqueo de Europa. El destino de los tesoros de Europa en el Tercer Reich y la Segunda Guerra Mundial,
Barcelona, 1996.
6 Pierre LALIVE, "Le projet de convention de l´Unidroit sur les biens culturels volés ou illicitement exportés", en International
Art Trade and Law, M. Briat y J. A. Freedberg (eds.), Deventer-París, 1993. pp. 17-40.

110 • 12
Robos de bienes culturales: el beneficio de la duda ANÁLISIS HISTÓRICO

del cuadro en concepto de gratifica- citrantes resacosos o eternos mili- Erik fue el artífice de numerosos
ción por facilitar su recuperación, tantes de la cobardía. robos de encargo para selectos colec-
solicitud rechazada por un tribunal Erik, el famoso ladrón antes cita- cionistas de todo el mundo. Existe
pues tal supuesto no quedaba con- do, escurría el bulto señalando que tráfico ilícito porque hay demanda,
templado en la legislación. La histo- no fue el único beneficiado al prac- existen ladrones porque hay instiga-
ria es reveladora del triunfo de la ticar tan malas artes, de sus goyerías dores y existen compra-ventas a pre-
honestidad y del fracaso de la hon- se beneficiaron también interme- cios descomunales porque hay dine-
radez. El responsable de la acción diarios, anticuarios, políticos, perio- ro a espuertas que intenta ser
directa se echó novia, regresó a distas y sobre todo el clero, máxime captado por las principales casas de
Francia y murió en un pueblecito de cuando calificaba sus operaciones subastas12.
Alta Saboya en 19477. como rescates, dado que las piezas Otros profesionales del gremio de
Nos referimos al caso Peruggia- eran escamoteadas cuando estaban la sustracción fueron más aparatosos.
Geri por ser el más sonado y antiguo sin inventariar, abandonadas, medio El 29 de septiembre de 1996 dos enca-
entre los documentados a lo largo podridas y a merced de las goteras. puchados contratados al efecto se pre-
del pasado siglo XX. Parece un poco Es evidente que cada cual justifica sentaron en el Museu Diocesà de la
aventurado calificar la sustracción de sus actuaciones como puede, sobre Seu d´Urgell, neutralizaron a la vigi-
la Gioconda como intervención de todo cuando en su caso Bélgica, los lanta con un aerosol paralizador, rom-
cariz nacionalista. Habrá que espe- Paises Bajos y Luxemburgo se le habí- pieron la vitrina protectora y se lleva-
rar casi un siglo para conocer esca- an quedado pequeños y manifesta- ron un manuscrito miniado, ni más ni
moteos de factible índole política, ba con dulcísima nostalgia que “robar menos que una copia del Comentario
como el estudio Over Vitebsk pinta- es un placer”. A lo visto untaba de lo al Apocalípsis de Beato de Liébana13,
do por Marc Chagall y robado en el lindo a los aduaneros españoles que una tasación por lo bajo superaría los
Museo Judío de Nueva York en junio permitían la salida de camiones ates- 2.000 millones de pesetas. El supues-
de 2002 8. La única pista dejada por tados de piezas robadas gracias a la to cerebro había sido un tal Gilbert
el ladrón fue un pequeño destorni- colaboración de una banda formada Julien Ollier, ciudadano francés de
llador abandonado sobre la alfom- por fogueados excombatientes en las cabeza rapada que fue delatado por
bra. Una carta mandada días después guerras de Vietnam e Indochina. En su amante airado, las pistas policiales
a la dirección del museo con mata- territorio nacional nunca hubo bue- condujeron hasta Valencia, donde
sellos del Bronx por un desconoci- nos profesionales, al menos eso solía encontraron el libro escondido en el
do Comité Internacional para el repetir él. interior de una bolsa de deporte en la
Arte y la Paz alegaba razones políti- La policía andaba buscándolo por consulta de un psiquiatra aficionado
cas para justificar la sustracción, el los bajos fondos y el caco declaraba al arte. También pudo recuperarse un
cuadro –valorado en 200 millones de orgulloso “yo me movía en otros misal del siglo XVII que había sido
pesetas– no sería devuelto hasta que ambientes”10. Sin demasiados tapu- robado en 1995 del Museu Etnogràfic
no se alcanzase la paz definitiva en jos indicaba: “Cuando hablamos de de Ripoll. Pero lo más grave fue que
el interminable conflicto que enfren- coleccionismo de arte hablamos del la policía topara con ciertos docu-
ta a israelíes y palestinos9. El mismo supremo lujo, del máximo capricho mentos de la prestigiosa Sotheby´s,
robo de El grito de Munch, acaecido que puede tener un hombre después responsable de subastar un cantoral
el 12 de febrero de 1994 en la Galería de tenerlo todo. Pagan lo que sea por robado por el mismo personaje pro-
Nacional de Oslo, fue reivindicado la pieza que desean. Hablamos de cedente del monasterio de Santa Maria
por un grupo noruego de oposito- gente rica, muy poderosa, la alta de l´Estany que había sido adjudica-
res al aborto. Consiguió recuperar- sociedad de Europa. En España no do a un librero de Leipzig. El pende-
se el 7 de mayo en un hotel de la villa hay nadie de ese nivel; si acaso, el de jo había guillotinado y vendido el
costera de Asgardsstrand, resultan- las galletas Fontaneda, que tiene cua- ejemplar en forma de láminas sueltas
do tan excéntrica reclamación una tro o cinco palacios llenos de arte. que acabaron en manos de descono-
broma de mal gusto ideada por recal- Los demás, nada”11. cidos clientes.

7 Bernard BORINGE, “El robo de la Gioconda”, Historia y Vida, nº 41 (1971), pp. 48-55.
8 Chagall regresó a su patria chica, Vitebsk, en 1914. Vid. Marc Chagall, Barcelona, 1995. nº 9; Marc Chagall. Les années rus-
es, 1907-1922, Musée d´Art moderne de la Ville de Paris, 1995. p. 130; Marc Chagall. Tradiciones judías, Fundación Juan
March, Madrid, 1999.
9 El País, 22 de agosto de 2002.
10 Las competencias en materia de delitos contra la propiedad y el patrimonio corresponden en España a la Brigada de Patrimonio
Histórico dependiente de la Comisaría General de la Policía Judicial y al Grupo de Patrimonio de la Unidad Central Operativa
de la Guardia Civil (el SEPRONA –Servicio de Protección de la Naturaleza- en ámbitos rurales), amén de los Mossos d´Esquadra
para la comunidad autónoma catalana. Desde el punto de vista supranacional la colaboración de Interpol, cuya secretaría está
instalada en Lyon y que cuenta con 90 efectivos policiales procedentes de 40 países diferentes, es de vital importancia (a
Interpol sólo pertenecen cuerpos civiles como el Cuerpo Nacional de Policía y las autonómicas Ertzaintza y Mossos
d´Esqüadra).
11 LLAMAZARES, op. cit., p. 16.
12 Vid. Emy ARMAÑANZAS, El color del dinero: El boom de las subastas de arte, acontecimiento cultural, Bilbao, 1993.
13 Completa ficha catalográfica de Anscari M. MUNDÓ y Manuel SÁNCHEZ MARIANA en Catálogo de la exposición Los Beatos.
Europalia 85. España, Madrid, 1985. p. 122.

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ANÁLISIS HISTÓRICO José Luis Hernando

La historia del ladrón de Beatos caprichoso la quisiera para disfru- tizar la autentificación. Diferentes
no termina aquí porque el Tribunal tarla en silencio, sin tener siquiera piezas sustraídas en parroquias del
Supremo tuvo que anular la conde- la tentación de presumir de ella, tal sur de Lugo fueron recuperadas
na de cuatro años de prisión impues- y como debe hacer quien consiguió gracias al archivo fotográfico que
ta por la Audiencia de Lleida al ver- atropar el Retrato de una dama y la había confeccionado el obispado.
dadero responsable del robo pues Mano del retrato del arzobispo Menos del 25 % de las obras de
utilizaba el nombre de otro ciuda- Fernando Valdés pintados por arte robadas son contemporáneas,
dano francés que nada tuvo que ver Velázquez y robados –junto a otro el grueso es arte antiguo. Aunque no
con los hechos. El auténtico ladrón retrato de dama desconocida de todas las sustracciones se denuncian,
fue encarcelado en la prisión de Juan Carreño de Miranda y un San por ser piezas menores o –más razo-
Lleida, desde donde consiguió esca- Carlos Borromeo de Bayeu– en el nablemente– por miedo al fisco.
par en 1998 cuando disfrutaba de madrileño Palacio Real en 1989. De Por fortuna, los tiempos de Erik
régimen abierto sin que se hayan haber salido al mercado, hubieran el Belga quedaron atrás, en la actua-
vuelto a tener noticias de él. sido inmediatamente reconocidas e lidad apenas existen cacos que tra-
Se desconoce todo sobre el per- identificadas15. bajen por encargo, en nuestro país
sonaje que durante seis años suplan- Entre la lista de obras de arte abundan los grupos escasamente
tó la personalidad de Gilbert Julien español robadas más buscadas por profesionalizados que suelen proce-
Ollier porque el verdadero Gilbert las fuerzas y cuerpos de seguridad del der de los suburbios de las grandes
fue detenido en el aeropuerto de estado figuran además las tablas del capitales, actuando de forma un tan-
Barajas en 2001 acusado de robo y retablo de Arcenillas, pintado con to amateur contra desprotegidas
quebrantamiento de condena, tras el destino a la catedral de Zamora por ermitas, casonas solariegas y resi-
monumental susto y la estupefacción el prestigioso Fernando Gallego, artis- dencias particulares. Una excepción
inicial del transeúnte, la comproba- ta cuyo retablo mayor para la catedral a la norma fue la recuperación en
ción de sus huellas dactilares demos- de Ciudad Rodrigo se conserva en el Alicante durante la operación “Don
tró que el turista francés recién dete- museo norteamericano de Tucson Pelayo” de 23 piezas, entre ellas una
nido no coincidía con la persona (Arizona) tras ser enajenado con escultura gótica robada en 1993 en
fugada del establecimiento peniten- todas las de la ley y expatriado origi- la iglesia de Santa María de Lebeña y
ciario catalán. La policía sólo dispo- nalmente hasta Richmond16. dos ángeles a los que mutilaron gro-
ne de las fotografías del verdadero La Brigada de Patrimonio seramente sus alas para facilitar el
ladrón, desconociendo su verdadera Histórico de la Policia Judicial, orga- transporte17. La banda revendía el
identidad aunque algunos sospechan nizada tras la promulgación de la fruto de sus atracos a coleccionistas
que pueda estar residiendo en Brasil, Ley de Patrimonio de 1985, está for- e incluso les ofrecía la posibilidad de
pateándose el dinero que cobró del mada por unos 100 agentes que realizar ciertos robos “a la carta”18.
psiquiatra valenciano. Desde el país colaboran en la localización de pie- En algún caso concreto los robos
carioca envió una misiva a los fun- zas robadas desde hace más de cua- fueron atribuidos a confiadas cua-
cionarios de prisiones que le aten- renta años, sumando un total de drillas de albañiles no demasiado
dieron agradeciéndoles el exquisito más de 10.000 objetos (pinturas de duchos en calibrar la consideración
trato recibido durante su experien- Goya, Zurbarán, Sorolla, Casas, de lo rapiñado. El producto de sus
cia carcelaria14. Gilbert aunque impe- Picasso, Dalí o Miró, tallas, objetos actividades reporta a sus responsa-
cablemente calvo, no tenía un pelo de orfebrería y muebles), 5.000 de bles unos beneficios escasos, al con-
de tonto, permitiéndose hasta el lujo los cuales se incluyen en un archi- trario de lo obtenido por posterio-
de compadrear con la dirección car- vo informático. De las otras 5.000 res peristas y chamarileros que
celaria y ganar un concurso de poe- nada se sabe porque ni siquiera lle- encauzan las piezas hacia destinos
sía en lengua catalana a disputar entre garon a catalogarse conveniente- más rentables. En 1998 los robos de
los confinados. mente, careciendo de constancia obras de arte denunciados en España
Peor lo hubiera tenido el posee- fotográfica, de no ser algún que otro aumentaron un 53 % respecto al año
dor del Beato de la Seu d´Urgell de cliché recordatorio de un enlace anterior, significando un incremen-
haber tratado de vender el libro a un matrimonial en cuyo fondo apare- to alarmante en comunidades como
coleccionista de verdad, porque pie- ce una diminuta escultura robada Castilla-León, Valencia, Cataluña,
za tan extraordinaria hubiera resul- tiempo después, un testimonio a Galicia, Navarra y Murcia19. El lide-
tado incolocable, a menos que un todas luces insuficiente para garan- razgo de la comunidad castellano-

14 El País, 6 de marzo de 2002.


15 El País, 3 de octubre de 1999. Vid. además José GUDIOL RICART, Velázquez 1599-1660. Historia de su vida. Catálogo de su
obra. Estudio de la evolución de su técnica, Barcelona, 1982. p. 150, cat. 90 y fig. 134; Jonathan BROWN, Velázquez. Pintor
y cortesano, Madrid, 1992. pp. 273-274; Alfonso E. PÉREZ SÁNCHEZ, Juan Carreño de Miranda [1614-1685], Avilés, 1985.
lám. 22.
16 Vid. Chandler Rathfon POST, A History of Spanish Painting. vol. IV-I. The Hispano-Flemish Style in North-Western Spain,
Cambridge, 1933. pp. 138-150; M. R. QUINN, Fernando Gallego anf the retablo of Ciudad Rodrigo, Tucson, 1961.
17 Vid. Felipe CAMPUZANO RUÍZ, El gótico en Cantabria, Santander, 1985. p. 462.
18 ABC, 7 de abril de 2001.
19 ABC, 18 de abril de 1999. Los robos en domicilios privados son más frecuentes en zonas con elevado nivel de renta y gran can-
tidad de residencias secundarias como Madrid, Cataluña y Valencia.

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Robos de bienes culturales: el beneficio de la duda ANÁLISIS HISTÓRICO

leonesa en semejante ranking pare- baron en manos de una coleccionis- Works of Art, con descripción e imá-
ce ajustarse perfectamente a la rea- ta alemana)23, la Verónica de El genes de más de 16.000 piezas roba-
lidad dado que acumula más de la Greco robada en la iglesia del con- das, disponible además en la red
mitad de la riqueza patrimonial del vento de Santo Domingo el Antiguo (www.interpol.int)), la británica revis-
estado. Una región con importantes de Toledo24 y el casco etrusco expo- ta Trace creada en 1988, el Ifar
tesoros localizados en ámbitos rura- liado del yacimiento de Les Sorres Journal (www.ifar.org), la web helvé-
les escasamente poblados y suma- en Gavà (Barcelona)25. tica Artguardian.com. La IFAR nortea-
mente vulnerables resulta idónea Las autoridades españolas entra- mericana (International Foundation
para los ladrones más dotados. Al ron en contacto con la ciudadana ho- for Art Research, que publica anual-
respecto debe valorarse como muy landesa Johanna Maria Josee Dinjers, mente informes como el Stolen Art
positiva la posibilidad de crear más propietaria de las placas de la arque- Alert o IFAR Reports) y posee una base
museos comarcales de arte sacro, ta gótica de Banyoles –robadas por de datos con 30.000 piezas sustraídas
alternativa que implicaría la concen- la banda de Erik el Belga el 12 de y The Art Loss Register, creada en 1991
tración de piezas radicadas hasta aho- enero de 1980– que obtuvo de un e instalada en Londres y Nueva York,
ra en lugares sumamente inseguros anticuario belga y que pedía por las quizás la mayor base de datos inter-
para integrarlas en un único ámbito mismas unos 70 millones de pesetas nacional privada sobre obras de arte
perfectamente acondicionado. (Joaquín Yarza Luaces, miembro de robadas (www.artloss.com) en la que
Es triste, pero en nuestro país la Junta de Calificación, Valoración colaboran las más importantes casas
sólo conseguimos recuperar la mitad y Exportación de Bienes del Patri- de subastas británicas y norteameri-
de las piezas sustraídas20. Lo más fre- monio Histórico Español, había dic- canas, el Art Theft Archive y varias aso-
cuente es que estas se “enfríen” taminado una tasación máxima de 43 ciaciones de marchantes. Para incluir
durante cinco o diez años, siendo millones). Es probable que la holan- una pieza robada en The Art Loss
posteriormente vendidas en paises desa temiera ser desposeída de las Register deberemos aportar repro-
extranjeros. El poseedor de buena fe mismas o no pudiera cobrar el pre- ducción fotográfica y rellenar un for-
no podrá ser nunca desposeído de cio final pactado en 66 millones, así mulario, además de abonar unas 20
una pieza adquirida y conveniente- es que obró en consecuencia y ter- libras por registro. Si el cliente
mente blanqueada21. Incluso un com- minó por vendérselas a otra colec- –museos, marchantes o coleccionis-
prador, a sabiendas de reconocer en cionista alemana. Tras entablar nu- tas privados– desea consultar la base,
el objeto un historial turbio, alcanza- merosas negociaciones y cumplir deberá cotizar otros 50 dólares (es gra-
rá plena autoridad sobre el mismo a inacabables trámites, la recuperación tuito para agencias jurídicas).
los seis años de ser titular si no se han es cada vez más compleja. Por el lien- Dijimos que la mayor parte de
emprendido acciones reivindicato- zo de El Greco un súbdito nipón resi- los robos denunciados en España
rias, pues ese es el plazo de pres- dente en Estados Unidos, que lo fueron obra de delincuentes muy
cripción fijado por la ley (se excep- adquirió en 1988, exige ahora 975 poco organizados en operaciones
túan las obras declaradas de interés millones. Desmoralizante. bastante chapuceras. El 2 de enero
cultural, incluidas en el inventario Poco más puede hacerse que de 2001 un camión que transporta-
general de bienes muebles o perte- localizar las piezas pues cuando salen ba cuatro lienzos de María Blanchard
necientes a museos públicos o ecle- fuera de nuestras fronteras terminan prestados por el museo Petit Palais
siásticos que son imprescriptibles)22. en manos de propietarios bona fide de Ginebra con destino a una expo-
Para las piezas expatriadas a otros y resultan de muy difícil rescate, de sición temporal que se organizó en
paises de la CEE, la acción restituto- no ser pagando los escandalosos pre- el centro cultural pamplonica Castillo
ria prescribirá a los 30 años desde la cios de mercado calcados para obras de Maya fue saqueado en un apar-
salida del país de origen (75 años si indignamente sustraídas. camiento de la A 7 –cerca de Fi-
se trata de piezas procedentes de Algunos instrumentos para dar la gueres– tras sufrir una inoportuna
museos). Son tristes los casos de las voz de alarma y posibilitar la ulterior avería. El transportista denunció en
19 placas en plata repujada de la recuperación de objetos robados han Hostalets de Llers la sustracción de
arqueta de Sant Martirià de Banyoles sido diseñados por Interpol y otras los lienzos y de mil camisas. La mer-
(un par de ellas subastadas por compañías privadas: desde 1999 In- cancía fue recuperada quince días
Sotheby´s Londres y otras 17 que aca- terpol distribuye el CD The Stolen más tarde por los Mossos d´Esqüa-

20 El Periódico del Arte, n º 25 (1999), p. 37.


21 El artículo nº 464 del Código Civil señala que “la posesión de los bienes muebles, adquirida de buena fe, equivale a título”.
22 Vid. Rodrigo PALLARÉS ZALDUMBIDE, "El tráfico ilícito: fracasos y éxitos", Museum, nº 34 (1982), pp. 132-134; Víctor FUEN-
TES CAMACHO, El tráfico ilícito internacional de bienes culturales (Perspectivas de derecho internacional privado), Madrid,
1993; Miguel VIRGOS SOLANO, "Spain. National report on topic. 1.The regulatory framework for the free international circu-
lation of objets of art", en International Art Trade and Law, M. Briat y J. A. Freedberg (eds.), Deventer-Paris, 1993. pp. 93-99;
Luis MARTÍN REBOLLO, El comercio del arte y la Unión Europea, la legislación española del Patrimonio Histórico y el mer-
cado interior: la normativa europea sobre exportación y tráfico de Bienes Culturales, Madrid, 1994.
23 La pieza fue obrada por los plateros Artau de Girona (1413-1453), vid. Núria DE DALMASES y Antoni JOSÉ PITARCH, L´art
gòtic. s. XIV-XV, “Història de l´Art Català, III”, Barcelona, 1984. p. 302.
24 Vid. Manuel B. COSSÍO, El Greco, Madrid, 1981. nº 85; Catálogo de la exposición El Greco en Toledo, Madrid, 1982. pp. 117-
123.
25 ABC, 2 de marzo de 1999.

12 • 113
ANÁLISIS HISTÓRICO José Luis Hernando

dra en manos de una vendedora No es extraño que la región levan- golpe. Fue detenido en enero de
ambulante de 60 años que pagó por tina sea escenario habitual de pes- 1998 junto a otros cuatro paisanos
el total de la carga –camisas y cua- quisas policiales a la búsqueda de pie- durante el trascurso de la operación
dros– 350.000 pesetas, cuando sólo zas robadas, en Cullera fue “Roca” que permitió recuperar unas
los lienzos de la pintora cubista mon- recuperado un lienzo atribuido al treinta piezas de diferentes calibres.
tañesa estaban valorados en unos 140 taller de Tiziano –aunque repintado Más expedito fue Cladis R. P.,
millones26. El delito está tipificado en el siglo XVIII– sustraído en 1991 delincuente valenciano acostum-
como receptación. de un domicilio particular valencia- brado al contrabando de tabaco
Por semejantes andurriales bu- no. El cuadro había pasado la Guerra rubio que intentó ampliar negocio
ceó la operación “Pisuerga”, remata- Civil protegido en el museo San Pío tras hacerse con la colección priva-
da hacia mediados de febrero de V, institución rememorada por Max da de Anne Marie Graf, robada en
2000, cuando la policía intervino Aub. Los últimos poseedores decla- 1997 en la localidad suiza de Celigny
variopintas piezas (una silla de mon- raron haberlo adquirido en un rastri- (incluía obras de Picasso, Miró,
tar con incrustaciones de plata del llo por 150.000 pesetas. Poco antes Braque, Giacometti, Lope de Herrera
siglo XVIII y un bargueño del XVII de ser robado, los legítimos propie- y otras atribuidas a Chagall, Goya y
robado en un palacio de Llanes o un tarios –afectos al mundo del colec- tal vez Rembrandt) y que pretendía
lote librario del mismo siglo que pro- cionismo y la restauración– intenta- canjear por un alijo de cocaína 29.
cedía de otro domicilio particular en ron expertizar la pintura en Venecia Viajando a bordo de un Renault 21
Santa Cruz de Iguña (Cantabria)). El pues alguien aventuró una tasación intentó atropellar a Lorenzo Mon-
responsable pespuntaba los golpes de 1.500 millones de pesetas si se cer- tero, jefe de la Brigada de Patri-
desde un bar de Valladolid, donde tificaba la proximidad al gran maestro monio, cuando le dio el alto. Aunque
arrancaban sus expediciones –con italiano. Un auténtico bombazo que huyó precipitadamente, fue deteni-
potentes automóviles a nombre de nunca llegó a confirmarse ni parece do horas más tarde cerca de un cha-
terceras personas– que finalmente interesara mucho hacerlo público. De let en Pous de Martí, donde estaban
recalaban en un garaje aledaño con obtener una expertización satisfacto- depositadas las obras.
su botín a punto. ria en Venecia, desde la Serenissima Otros mafiosos italianos, acos-
Algunos de los delincuentes son el transporte hasta el mercado suizo tumbrados a trabajar con estupefa-
veteranos y reincidentes, como los o londinense sería pan comido: el cientes, armas y otras baratijas, ya
detenidos tras la operación “Cid”, coleccionista-contrabandista de guan- habían ensayado la fórmula del
implicados en 1980 en 34 robos te blanco como contrapunto del comercio ilícito de arte para tantear
entre los que destacaban las famosas ladrón de ganzúa y palanqueta. otras fuentes de ingresos. La policía
tablas de Pedro Berruguete de Santa En enero de 2002, durante la italiana consiguió recuperar un
Eulalia de Paredes de Nava. No debie- operación “Turia”, desarrollada en supuesto Rafael tras detener a una
ron aprender la lección pues fueron Xàtiva, Xaló y Albacete, la Guardia banda que ofrecía, a mayores, otras
nuevamente detenidos en abril de Civil detuvo a nueve individuos. Los mercancías: material nuclear proce-
1999 tras rematar una operación en delincuentes robaban material en dente de Rusia, Libia, Irán y otros pai-
Mijangos (Burgos) y trasladar varias Valencia, Castilla y León y el sur de ses del este de Europa. El inspector
tallas de los siglos XV y XVI hasta Francia. Parece que fue Xàtiva el lugar Aldo Anghessa, responsable de la
domicilios de Madrid y Miranda de elegido para comercializar las piezas operación, había contactado con los
Ebro27. (al vent, la cara al vent, la peça al delincuentes mostrándose interesa-
Otros delincuentes se invisten de vent, al vent del món...), algunas do por el cuadro que vendían por el
supuestos expertos, como una pare- intercambiadas con otros delin- módico precio de 26 millones de
ja que se ofreció al ayuntamiento de cuentes del mediodía francés, modus pesetas. Había abierto cuenta corrien-
San Vicente de Arévalo para restau- operandi frecuentemente utilizado te en un banco milanés y cuando los
rar cuatro tablas del siglo XVI, ven- para intentar dificultar su identifica- mafiosos comprobaron su autentici-
diéndolas después por un millón de ción. Otros miembros de la banda se dad accedieron a rematar la amaña-
pesetas a un vecino de Xàtiva, con encargaban de falsificar facturas de da operación. El cuadro había atra-
antecedentes por robo y receptación compra-venta para colocárselas a vesado las fronteras italianas con
de obras de arte, y que a su vez trans- cuantos coleccionistas estuvieran documentación falsificada que lo cata-
firió las mismas a un anticuario de interesados28. logaba como obra menor de un pin-
Valencia, que terminó por endosár- Lo que no resulta nada claro es tor de la escuela de Umbria30.
selas a un industrial de la ciudad, que el octogenario receptor de una Es sumamente raro que en un
según pudo averiguar la policía tras tabla del siglo XVI sustraída en una robo de arte medie violencia o se lle-
concluir con éxito la operación ermita de Torrijo del Campo (Teruel) gue al extremo del crímen. Eso ocu-
“Muralla”. hubiera sido el ejecutor material del rrió con algunas piezas de la colec-

26 Vid. Liliane CAFFIN MADAULE, Maria Blanchard 1881-1932. Catalogue raisonné, 2 toms., San Sebastián, 1992.
27 ABC, 25 de abril de 1999.
28 El País, 25 de enero de 2001.
29 El País, 17 de enero de 1999. Vid. además Prudencio MATEOS PÉREZ, “Expolio artístico. Narcotráfico y obras de arte”, Antiquaria,
nº 85 (1991), pp. 76-77, informando de la detención de tres presuntos narcotraficantes en Getafe y Fuenlabrada que pudie-
ron haber adquirido 17 óleos del siglo XVII para blanquear dinero obtenido con el tráfico de estupefacientes.
30 La Razón, 2 de marzo de 1999.

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Robos de bienes culturales: el beneficio de la duda ANÁLISIS HISTÓRICO

ción del pintor Abel Martín, asesina- tos sustraídos. La Guardia Civil, en siglo XVIII y una estatuilla egipcia
do por los hermanos Manuel y colaboración con los Carabinieri ita- Shabli, abandonando diez tablas
Gonzalo Montezuma de Carvallo en lianos, pudo recuperar un calvario dedicadas a la Conquista de México
su chalet madrileño de El Plantío el del siglo XVI que había sido robado que planteaban ciertos problemas de
4 de agosto de 1993. Hijos de un en la ermita palentina de Torre Marte transporte. Los lienzos fueron des-
prestigioso médico, desde niños eran de Astudillo una noche de agosto de embalados, desclavados de los mar-
conocidos del artista, razón que 1993 32. Receptado por un anticuario cos y enrollados, y contra todo pro-
explica la confianza total de la vícti- valenciano, fue vendido a otro “pro- nóstico, aún perteneciendo a la
ma, le hicieron subir hasta la buhar- fesional” de Reggio Emilia, siendo adinerada empresaria vicepresiden-
dilla donde le taladaron la frente con localizado en una residencia cam- ta de Fomento de Construcciones y
una varilla metálica. El jardín de la pestre de San Girolamo di Guastalla. Contratas, todos excepto uno care-
residencia les sirvió para enterrar el Lo peor del caso es que el propieta- cían de seguro34.
cadáver, después seleccionaron las rio trasalpino habia despolicromado Desde un primer momento la
piezas que juzgaron más interesan- el crucificado y había iniciado simi- propietaria –temerosa de que fuera
tes (entre ellas varias esculturas de lar operación con la Virgen y San victima de una extorsión– sospechó
Julio González y otras pinturas has- Juan para impedir su identificación, que en el golpe pudieron haber par-
ta constituir un lote valorado en 40 un desmaquillaje de lo más rastrero ticipado personas cercanas a su
millones de pesetas) y huyeron. La y vandálico33. entorno, hipótesis que fue seria-
policía detuvo a los presuntos asesi- Uno de los robos más sonados mente investigada por la policía35. Es
nos en Coimbra a fines de 1993, sién- de los últimos años fue el sufrido por evidente que cuadros tan conocidos
doles decomisadas algunas piezas, Esther Koplowitz en su domicilio y de tanta calidad como los Goya
pero quedaron en libertad por falta madrileño del Paseo de la Habana. nunca hubieran encontrado com-
de pruebas incriminatorias. Desde Ocurrió durante la madrugada del 8 prador, además, gran parte de las
entonces siguen en paradero desco- de agosto de 2001, cuando se esta- pinturas sustraídas habían sido decla-
nocido aunque sobre ellos pese ban realizando algunas reformas en radas BIC. Las sospechas de Esther
orden de busca y captura. La Guardia el piso –un humilde ático de 300 Koplowitz sobre la posibilidad que
Civil supo que uno de los delin- metros– y las alarmas correspon- alguna persona cercana –empleados,
cuentes, haciéndose pasar por gale- dientes (sensores térmicos y de pisa- vigilantes o amigos de la víctima–
rista, intentó vender un Poliakov y das) estaban desconectadas de la hubiera dado el soplo a los ladrones
un Mompó por un precio sospe- central de seguridad. Los cacos gol- parecieron confirmarse, estos fue-
chosamente bajo. En 1998 un gale- pearon y amordazaron al vigilante ron a tiro hecho, trabajando con
rista parisino denunció a Interpol del inmueble que aseguraba no guantes y culminando el trabajo en
que un marchante luso le había ofre- poder aportar información alguna un tiempo record36, saliendo por una
cido una escultura y siete pinturas respecto de sus agresores. Estos se puerta trasera de la finca que casi
que figuraban en una base de datos llevaron una selecta colección de 19 siempre permanecía cerrada.
de arte robado. Las piezas aparecie- pinturas (Peter Brueghel el Joven, El El 4 de diciembre de 2001 la poli-
ron días después en una galería de columpio y la La caída del burro de cía detuvo a seis personas acusadas
Bruselas, donde la Guardia Civil Goya valorados en 2.000 millones de del robo en el domicilio de Esther
pudo recuperarlas mediante una pesetas cada uno, Pisarro, Juan Gris, Koplowitz aunque sin conseguir
orden del juzgado nº 40 de Madrid31. Gutiérrez Solana, Sorolla, Anglada recuperar ninguna de las piezas. Y lo
Pero más allá del crimen, en Camarasa, Francisco Pradilla o que era más importante, confirma-
otros casos podemos verificar ver- Foujita) descolgadas y empaqueta- ron que el vigilante de seguridad, vio-
daderos atentados contra los obje- das, piedras chinas jabonosas del lentado y amordazado durante la

31 El País, 18 de noviembre de 2000.


32 Juan José MARTÍN GONZÁLEZ (dir.), Inventario artístico de Palencia y su provincia. tom. I. Ciudad de Palencia, antiguos
partidos judiciales de Palencia, Astudillo, Baltanás y Frechilla, Madrid, 1977. p. 82. El Cristo es obra de mediados del siglo
XVI en tanto que la Virgen y el San Juan están próximos al estilo de Fernando de la Nestosa (del último cuarto de la misma
centuria).
33 ABC, 11 de noviembre de 2000.
34 Señalan las compañías aseguradoras especializadas que más del 80 % de las colecciones privadas de arte español carecen de
seguro. Vid. ABC, 11 de agosto de 2001.
35 ABC, 10 de agosto de 2001. La hija de la Esther Koplowitz, Esther Alcocer y su marido, ya habían sufrido un robo en su chalet
del Parque del Conde de Orgaz el 21 de mayo de 1999. Los ladrones amordazaron al hijo pequeño del matrimonio y a la niñe-
ra, desempotraron y se llevaron la caja fuerte aunque despreciaron las obras de arte y una colección de armas antiguas que
decoraban el inmueble. Sólo se recuperó una pequeña parte del botín compuesto por joyas y alhajas en manos de la emplea-
da de una casa vecina, quizás su parte correspondiente por haber facilitado a los cacos datos sobre el domicilio desvalijado.
36 El País, 12 de agosto de 2001. El artículo refiere el caso del robo en el domicilio del anticuario Jorge Candalé en agosto de
1996. En aquella ocasión los ladrones golpearon y maniataron al dueño, robándole dos cuadros de Picasso y otros dos de Juan
Gris tasados en más de 800 millones de pesetas. Los delincuentes exigieron más tarde un rescate de 5 millones, aunque fue-
ron finalmente detenidos y enchironados sin alcanzar sus propósitos. También entonces los cacos recibieron el soplo de un
empleado de la galería de Candelé que se había hecho pasar por sobrino de Pilar de Borbón, picó alto el pájaro, razón que
justificaría la plena confianza depositada en él por el empresario.

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ANÁLISIS HISTÓRICO José Luis Hernando

operación, andaba metido en el ajo, Flores, alias Cásper, ya detenido en norteamericano podrido de millo-
su adornada versión de los hechos cinco ocasiones en Madrid y la Costa nes, en realidad un policía español y
no podía convencer ni a un niño de del Sol y con antecedentes por tráfi- un colega del FBI. Cásper esperaba
diez años aunque los agentes se co de estupefacientes, contrabando, impaciente en el vestíbulo del hotel
hicieron los suecos. En estos casos robo con fuerza y homicidio doloso, hasta que fue detenido mansamen-
resulta de gran utilidad la paciente relacionado además con el intento te como un gazapo después que la
escucha de llamadas telefónicas. La de asesinato del abogado Emilio pareja de policías mixtos hubiera
policía llevaba vigilando todo este Rodríguez Menéndez, convertido hecho lo propio con su compañero
tiempo a los sospechosos, y no para- ahora en su letrado. La cosa es de tra- de correrías. En dos vehículos se
ron hasta conseguir una orden judi- ca. Pero Cásper no trabajó en solita- localizaron además otros nueve de
cial que les permitió registrar varios rio, colaborando en la operación los cuadros sustraídos en perfecto
domicilios. De uno de estos huyó un Juan Manuel Candela Sapieha, trin- estado de conservación, del resto de
individuo al volante de un automó- cado siete veces por asuntillos de piezas nunca más se supo.
vil tras disparar varias veces –por drogas, contrabando, falsificación de Días después, Erik el Belga, el
suerte con muy mala puntería– con- documentos y atracos varios que famoso ladrón de guante blanco al
tra uno de los policías que estuvo a confesaba su admiración por la pro- que antes nos referimos, no pudo
punto de ser arrollado (recuerda la fesionalidad y saber hacer de la poli- estar calladito y afirmaba que un
cinematográfica actuación de Cladis cía española. A los ya citados se sumó robo tan paleto no había podido ser
R. P.). El huido debió sentirse fran- Luis Miguel del Mazo, el más pre- jamás obra de un verdadero profe-
camente acorralado pues decidió sentable, y que había recibido los sional, incapaz de mezclarse con gen-
entregarse 24 horas más tarde. favores de su jefa, la mismísima tes tan barriobajeras. Para Pablo
La policía pudo advertir que Esther Koplowitz, ofreciéndole varios Ordaz, no había ninguna duda sobre
alguno de los vigilados llevaba un kilos en acciones de FCC, no se vayan la capacidad artística de Cásper, ya
tren de vida insostenible, adquirien- a pensar ustedes. que tras el golpe había escondido
do lujosos coches de gran cilindra- Pero a las fuerzas policiales les algunos de los lienzos bajo la cama
da y propiedades en Marbella, fre- quedaba un asunto pendiente: recu- de una casa de citas40. Recuerda al
cuentando desenfrenadamente perar los valiosísimos lienzos. Y deci- caso del famoso lote de dibujos
Málaga, Ibiza o Valencia, insensible a dieron atajar por lo sano para pillar (algunos de Durero y Rembrandt)
cualquier horario laboral37. Pero días a los ladrones con las manos en la robado del Museo Nacional de Bakú
después los detenidos –tras intentar masa. Montaron un subrrealista dis- (Azerbaiyán) por un matrimonio (él
negociar a través de sus abogados positivo –la operación "Cuba"– con ex-luchador de lucha libre, ella ayu-
una compensación económica y ven- un centenar de agentes distribuidos dante del fiscal del estado de Bakú)
tajas en la instrucción si aparecían las por los alrededores del Meliá que apareció apretujado bajo la cama
obras– fueron puestos en libertad Castilla de Capitán Haya, unos ven- de otro ex-luchador azerbaiyano
bajo fianza con cargos38. dían paquetes de kleenek a los has- –ignorante del auténtico valor de los
De antología el artículo redacta- tiados automovilistas, otros repara- papelotes– en un apartamento de
do por Pablo Ordaz cuando la poli- ban los semáforos, algunos iban Brooklyn. Los dibujos habían sido
cía consiguió recuperar diez de las disfrazados de yonkis y mendigos y rapiñados en Bremen por el KGB tras
pinturas robadas a la Koplowitz, una los más cabizbajos realizaban traba- la caída del régimen nazi y cedidos
verdadera joya del periodismo cen- jos de limpieza con escasas mañas al museo de Bakú en 1947 41.
trado en los delitos contra el patri- como trabajadores en el interior del Otros ladrones optaron por sus-
monio español: "La banda de Cásper establecimiento. Mientras tanto tracciones de pelaje más obtuso. Dos
cae en la trampa de la policía: Cien Cásper había tragado el anzuelo y jóvenes robaron el 7 de abril de 2000
agentes camuflados de vendedores accedió a una cita en una de las habi- ni más ni menos que el supuesto crá-
de pañuelos, limpiadoras y expertos taciones que debía mantener Juan neo del Papa Luna –Benedicto XIII–
en arte recuperaron 10 de los cua- Manuel Candela –con Las tentacio- en el palacio de los condes de Argillo
dros de Koplowitz"39. En realidad los nes de San Antonio de Brueghel bajo de Sabiñán (Zaragoza), un caserón
responsables directos del robo eran el brazo– y un presunto experto privado del siglo XVI carente de las
expertos butroneros: Angel Suárez acompañado por un coleccionista adecuadas medidas de seguridad. Las

37 El Mundo, 11 de diciembre de 2001.


38 ABC, 21 de enero de 2002.
39 El País, 25 de junio de 2002.
40 Tras el robo de la colección de Esther Koplowitz aparecieron en la prensa nacional infinidad de noticias dando cuenta del suce-
so. Sin duda debieron alarmar a más de algún colecionista que se puso presto a la tarea de contratar sistemas de seguridad y
suscribir seguros. Al respecto son reveladoras las informaciones comerciales sobre alarmas, puertas blindadas y seguros publi-
cadas por Fernando BELDA, “Cómo proteger su colección de arte. Guía para evitar robos en su domicilio”, Subastas Siglo XXI,
nº 21 (2001), pp. 6-10, incardinadas con datos perfectamente plausibles. Fue una verdadera desgracia para Cásper no haber
firmado ningún convenio de colaboración con alguna empresa del ramo, la verdad, se hubiera llevado un potosí sin correr
riesgos. El primer punto del decálogo titulado ”Claves para evitar robos” que publicaba Belda es bastante explícito: “Póngaselo
difícil a los ladrones contratando sistemas de seguridad: puertas blindadas, alarmas conectadas a centrales receptoras, rejas
en las ventanas, circuitos cerrados de televisión, etc.”. Un soberbio comercial, hay gente para todo.
41 El País, 23 de julio de 2001.

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Robos de bienes culturales: el beneficio de la duda ANÁLISIS HISTÓRICO

autoridades aragonesas se apresura- escultura similar procedente de días después del robo, una llamada
ron a incoar expediente de declara- Auvernia que salió a la venta hacia las anónima alertó que la tela –valorada
ción BIC como medida de “protec- mismas fechas en Sotheby´s Londres, en casi 200 millones de pesetas– se
ción efectiva” para la reliquia. Cinco se había realizado una estimación de hallaba suavemente depositada en
meses más tarde y tras arduas inves- entre 16 y 21 millones. No es de un parking de Aix-les-Bains. Se tra-
tigaciones, la Guardia Civil procedió extrañar pues que los propietarios taba del retrato de un joven desco-
a la detención de los supuestos res- con ganas de vender se arriesguen a nocido (ca. 1435-40) en cuya base
ponsables de haberse llevado tan emprender persuasivas exportacio- surge la premonitoria leyenda: “El fin
ilustre despojo42. Quienes debieron nes ilícitas, el precio alcanzado por fa tutto”47.
llevarse un buen soponcio fueron los un Goya en Nueva York o Londres Otra novela de autor ignoto –El
ladrones que en enero de 2000 se siempre superará las expectativas del raid ruso, publicada por entregas en
agenciaron un busto en bronce de mercado nacional. Expertos juristas el rotativo Hemvärnen– parece estar
Carlos V que se encontraba a las como José Luis Alvarez han indicado tras el robo sufrido por dos Renoir y
puertas del célebre cenobio de Yuste. que más de la mitad del comercio de un Rembrandt del Nationalmuseum
Lo más interesante del caso es que arte efectuado en España se realiza de Estocolmo. Los atracadores pudie-
la pieza, con un peso nada despre- con piezas clandestinas en tanto el ron haber devorado el relato mien-
ciable de 50 kilos, era en realidad una 70-80 % del dinero que se mueve es tras pasaban una temporadita en la
vulgar copia realizada por el escultor negro44. trena. El golpe se prudujo dos minu-
Pérez Comendador a partir del ori- En enero de 2000 la Guardía Civil tos antes del cierre del museo, justo
ginal de Pompeyo Leoni y según los detenía y acusaba de contrabando a a las 14,58 horas del 22 de diciembre
expertos carecía de valor económi- un individuo que pretendía sacar ilí- de 2000, cuando sonaron las tres alar-
co43. Es posible que los fastos del citamente son destino a una anti- mas y la policía se presentó ipso fac-
centenario del augusto emperador cuaria parisina un sofá realizado en to descubriendo dos coches incen-
pudieran haber influido en que los 1802 por el Real Taller de Ebanistería diados en la acera inmediata al
cacos tomaran nota de una pieza para uso del rey Carlos IV, la pieza edificio. Mientras intentaban con-
cuya accesibilidad era declarada y estaba incluida en el inventario gene- trolar el fuego y detectar posibles víc-
valoraron como negocio redondo ral de Bienes Muebles de la timas, tres cacos armados con metra-
mientras se frotaban las manos. Comunidad de Madrid y era inex- lletas, enteramente vestidos de negro
Quienes sí sabían con lo que arram- portable, al igual que ocurrió con dos y cubiertos por pasamontañas, se
blaban fueron los ladrones que se lle- óleos del siglo XVIII del mejicano introdujeron en el museo, redujeron
varon una cabeza esculpida de Dora Miguel Cabrera –igualmente regis- a un vigilante y algunos visitantes y
Maar, única escultura de Picasso trados y declarados inexportables– descolgaron los lienzos que intro-
expuesta en un espacio público, la que un coleccionista mejicano inten- dujeron en bolsas de plástico. Tres
glorieta parisina de Saint-Germain tó sacar a Francia siendo decomisa- minutos después se dieron a la fuga
des Près, donde fue instalada en 1956 dos en Irún. El siguiente destino de utilizando la puerta principal –la mis-
como homenaje al poeta Guillaume los lienzos expatriados eran los ma que emplearon para acceder has-
Apollinaire. Tasada en unos 25 millo- Estados Unidos45. ta el museo– y una lancha rápida con-
nes de pesetas, fue arrancada de su Algunos casos rezuman argu- venientemente atracada junto al
zócalo a martillazos. mentos novelísticos. André Gilbertas, canal adyacente que les estaba espe-
El comercio considerado legal el alcalde de Chambery publicó en rando. La embarcación fue abando-
puede esconder regalos envenena- 1994 L´inconnu d´Uccello, texto de nada y localizada horas más tarde.
dos. El 29 de mayo de 2000, días ficción con escaso éxito de crítica y La policía sueca sospechó desde
antes de ser subastada en la sala ventas que glosaba el robo de un cua- el primer momento que el cerebro
Fernando Durán de Madrid, la poli- dro del florentino custodiado en un del golpe había sido un ciudadano
cía pudo recuperar una Virgen con museo local cercano a Lyon. Pero lo ruso –tiempo atrás residente en
el Niño en madera tintada proce- más curioso del asunto es que unos Estocolmo donde regentaba una
dente de la iglesia de Saint-Gervasy ladrones escasamente imaginativos empresa de importación-exportación
de Dôme, había sido robada en 1983, decidieron utilizar la novela de que comerciaba con joyas y petró-
terminando en manos de un colec- Gilbertas para perpretar un robo en leo– con un amplio historial delicti-
cionista español residente en serio en el mismo Musée des Beaux- vo aunque inexperto en esto de los
Holanda que la ofertó a la firma Arts de Chambery46. El cuadro de robos de arte que pudo decidirse a
madrileña. A pesar de existir dudas Uccello quedaba desprotegido, ocu- intervenir tras haber recibido un
sobre su autenticidad –Esperanza pando un ángulo ciego, bajo la mio- suculento encargo. Pero a causa del
Aragonés la consideró réplica del pe mirada de la cámara de video del enorme revuelo internacional pro-
siglo XX– el precio de salida era de circuito de seguridad, los vigilantes vocado, el cliente de altos vuelos
12 millones de pesetas. Para una habían desconectado la alarma. Diez debió poner pies en polvorosa.

42 ABC, 14 de octubre de 2000.


43 ABC, 26 de enero de 2000.
44 Vid. El Periódico del Arte, n º 8 (1998), p. 25.
45 El País, 6 de enero de 2000.
46 Vid. Franco y Stefano BORSI, Paolo Uccello, Londres-Nueva York, 1994. pp. 347-348.
47 El País, 31 de enero de 1999.

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ANÁLISIS HISTÓRICO José Luis Hernando

A los pocos días –el 4 de enero– Por increíble que parezca unos además de cortar los lienzos con una
fueron detenidas cinco personas. osados ladrones se llevaron un Van navaja, es que su madre Mireille, al
Dos de los cuales, que poseían pasa- Gogh de una entidad bancaria en la enterarse de la detención, quiso des-
porte sueco, se habían fugado de la ciudad holandesa de Den Bosch. El prenderse por lo sano del incómodo
cárcel tiempo atrás48. La Interpol con- lienzo, de apenas 40 x 29 cm, estaba depósito de bienes culturales acu-
siguió detener en Londres a finales valorado en 56 millones de pesetas50. mulado por su hijo en la casa familiar
de febrero de 2001 al verdadero res- Los responsables aprovecharon un de Eschentzwiller. Y no se le ocurrió
ponsable del robo en el National- día festivo para dar el golpe, pero res- mejor cosa que destrozar y tirar las
museum de Estocolmo: el ruso del petaron los fondos depositados en piezas a la basura o arrojarlas al canal
que efectivamente ya sospechaban. la caja fuerte, si duda inexpugnables. Ródano-Rin que pasa frente a su
Se había llevado el Rembrandt –un ¡Hasta ahí podíamos llegar!. domicilio. Las autoridades procedie-
pequeño autorretrato pintado sobre Tampoco los intermediarios que ron entonces a drenar el brazo nave-
cobre– bajo el brazo con la inten- obtuvieron tres lienzos de Picasso gable y consiguieron recuperar 110
ción de venderlo sin éxito en la capi- tras la invasión iraquí de Kuwait en objetos preciosos. No tuvieron tanta
tal británica. Su experiencia como 1990 se anduvieron con muchos suerte con la mayoría de los lienzos,
delincuente era de lo más abultada escrúpulos –como si trataran con ter- volatilizados de un plumazo52.
pues había sido condenado a siete neros o corderos lechales– a la hora A veces las medidas de seguridad
años tras perpretar un sonado robo de intentar venderlos. La policía tur- fallan estrepitosamente, o el perso-
a mano armada en Suecia en 1993. ca detuvo a diferentes “tratantes”en nal no llega a tiempo para impedir la
Fugado de presidio, había viajado Selçuk (la tela, un retrato de Dora sustracción, este último contratiem-
por todo el mundo acompañado de Maar, había sido repintada y la firma po sucedió en diciembre de 2002 en
una llamativa rubia, haciéndose velada y vuelta a trazar), Izmir y el museo Van Gogh de Amsterdam,
pasar por noble o magnate petrole- Sanliurfa, que habían introducido los cuando los ladrones se llevaron dos
ro con singular habilidad y astucia. lienzos desde territorio sirio. Lo más lienzos del famoso pintor holandés.
Para la policía –que a través de la curioso es que a los supuestos com- A pesar de saltar la alarma y quedar
dirección del museo había hecho pradores –policías turcos conve- constancia grabada de la acción en
soñar a la banda con la consecución nientemente disfrazados de anti- el circuito cerrado de televisión, la
de una suntanciosa suma por la cuario– se les pedían cantidades policía no pudo trincar a los autores
recuperación de las piezas– parecía desaforadas (6 millones y medio, 15 del delito, sólo localizaron una esca-
probado que el delincuente de y 50 millones de dólares)51, aunque lera de mano utilizada para ascender
guante blanco había planificado el es obligado suponer que les emplu- hasta el techo, desde donde rom-
robo desde la cárcel, engatusando maron las esposas antes de llegar a pieron el cristal de una ventana y des-
a cuatro jóvenes compinches –entre los intrincados vericuetos del rega- cendieron por una vulgar soga has-
20 y 30 años– de miradas torvas y teo, especialidad magníficamente ta el primer piso. Eligieron Feligreses
manos largas49. dominada por todo negociante oto- saliendo de la iglesia calvinista de
Auténtica maestría han desarro- mano que se precie. Nuenen y Vista de la playa de Sche-
llado los nórdicos por el procedi- Stéphane Breitwieser, un consu- veningen con tormenta53, quizás por
miento del “robo con lancha” (nos mado cleptómano alsaciano de 31 estar en una sala cercana al lugar por
referimos antes al caso del Natio- años, consiguió, él solito, afanar 172 el que penetraron, idéntica vía que
nalmuseum aunque se registró otro obras de arte en palacios, museos y utilizaron para darse a la fuga. La
en 1994 en el Museo Moderno de galerías de seis paises europeos Haya sufrió cinco días antes otro
Estocolmo de donde fueron sustra- (Francia, Suiza, Alemania, Luxem- robo de diamantes y piezas de joye-
ídos varios lienzos de Picasso). burgo, Holanda y Bélgica) hasta ría propiedad del estado portugués
También en 2001 y en menos de cin- montar su propia colección de arte desaparecidos durante el desarrollo
co minutos una banda de lo más pro- valorada en más de 2.000 millones de la exposición temporal De la pie-
fesional se apoderó de cuatro lien- de euros (incluía obras de Lucas dra en bruto a la joya54.
zos de Anders Zorn –contemporáneo Cranach, Peter Brueghel, Watteau o Otro de los robos más recientes,
de Joaquín Sorolla– y otros dos de Boucher) sin que nunca fuera pilla- el del impagable "Salero" de oro de
Liljefors y Sager-Nelson en la Galería do in fraganti. Finalmente le vinie- Benvenuto Cellini en el Museo de
Thielska de Estocolmo. Irrumpiendo ron mal dadas y fue detenido en un Historia del Arte de Viena, reveló
por la puerta trasera a la vera del museo de Lucerna en noviembre de que la existencia de una sofisticada
canal, se marcharon con el orondo 2001. Esperamos que no le salga nin- alarma había resultado inútil. Los
botín, burlando el celo de las alarmas gún émulo español. Lo más des- delincuentes habían ascendido por
y sin dejar ni una sola huella. agradable del affaire del hábil ladrón, un andamio y –como en el museo de

48 ABC, 6 de enero de 2001.


49 ABC, 5 de enero de 2001 y 25 de marzo de 2001.
50 ABC, 16 de mayo de 1999.
51 El País, 8 de junio de 2000, ABC, julio de 2000.
52 El País, 18 de mayo de 2002.
53 Vid. Evert VAN UIVERT y Louis VAN TILBORGH, Catálogo de la exposición. Pinturas. Vicent van Gogh. Rijksmuseum Vicent
van Gogh. Amsterdam, Madrid, 1990.
54 ABC, 8 de diciembre de 2002; El Mundo, 8 de diciembre de 2002; El País, 10 de diciembre de 2002.

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Robos de bienes culturales: el beneficio de la duda ANÁLISIS HISTÓRICO

Amsterdam– forzaron una ventana Casa Museo del Greco en Toledo época tan sórdida nos resulte una
para acceder hasta el primer piso. El confesaba que a finales de los 80, la algarada poco creíble– y volvieron a
portero descubrió el robo a las ocho seguridad nocturna del centro con- rechazar que viajara hasta la Ex-
y veinte de la mañana del domingo, sistía en unas latas unidas entre sí y posición Universal de Sevilla de
quedándose con un palmo de nari- atadas a la puerta de ingreso que 1992 59.
ces al contemplar, hecha añicos, la permitía a los vigilantes echarse a dor- Algunas desapariciones de pie-
gruesa vitrina de vidrio que contenía mir sin demasiadas preocupaciones58. zas en museos públicos pudieron
la lujosa pieza. Los ladrones no se lle- Como medida cautelar a todas haberse evitado optimizando las
varon nada más, razón que para la luces voluntarista y pedestre pero de medidas de seguridad. Del museo
policía austríaca podría apuntar hacia máxima efectividad que hubiera local de Tossa de Mar (Girona) des-
un robo de encargo. El "Salero", pie- levantado las envidias de los vigilan- apareció una pintura de 21 x 15 cm.
za única y excepcional que pertene- tes de la Casa-Museo del Greco cita- (Dos carlins), las reducidas dimen-
ció al archiduque Fernando II de remos el óleo del mismo autor pro- siones de la misma facilitaron su sus-
Habsburgo, está valorado en cerca cedente del templo parroquial de tracción, aunque los responsables
de 50 millones de euros55. Martín Muñoz de las Posadas reconocían que no todos los rinco-
Los reseñados casos europeos no (Segovia). Entre 1983 y 2000 per- nes del inmueble quedaban prote-
parecer asemejarse mucho a los maneció “detenido” en el calabozo gidos por las cámaras de seguridad,
robos efectuados en la Casa de Artes del cuartelillo de la Guardia Civil local nunca sospecharon que una simple
del Ayuntamiento de Vigo a lo largo tras ser descolgado del templo en gabardina podía obrar actuación tan
de 1999, ejemplarizantes donde los restauración. Evitaban así las natu- discreta.
haya, pues los responsables, tras lle- rales tentaciones entre los amigos de Una separata de la revista Litoral,
varse dos cuadros de Laxeiro y otro lo ajeno que se habían cebado con con las canciones que Federico
de José Frau, optaron por devolver- el palacio de Espinosa de los Mon- García Lorca compiló entre 1921 y
los siguiendo curiosos procedi- teros de la misma población sego- 1924, fue robada de una vitrina
mientos. El lienzo de Frau fue entre- viana y de donde se llevaron dos bar- durante la celebración de una expo-
gado por un sacerdote que alegó gueños y una custodia de plata del sición temporal en la madrileña
haberlo recibido bajo secreto de con- siglo XVI. Residencia de Estudiantes. El folle-
fesión, vía de devolución hispánica El cuadro apoyaba contra la to estaba asegurado en 400.000 pese-
de rancio abolengo, uno de los pared en una dependencia de tres tas y no pudo llegar a ser recupera-
Laxeiros regresó gracias a un mar- metros cuadrados y otros tres de do. La policía sospechaba que
chante a quien el presunto ladrón altura acompañado de un puchero pudiera tratarse de un robo “de
dejó en depósito mientras que el de barro que hacía las veces de encargo” dado que el cristal de la
otro lienzo fue remitido a la redac- humificador, auténtica tecnología vitrina fue forzado sin daños y que
ción del Faro de Vigo cuidadosa- punta. Lo malo es que, de tanto en las tres salas donde estuvo expuesta
mente embalado y acompañado de cuanto, cuando algún detenido tenía la muestra contaban con la custodia
una nota mecanografiada que denun- que ocupar la celda, el lienzo debía de una pareja de vigilantes. Bien pen-
ciaba la falta de seguridad en la sala ser trasladado hasta el despacho del sado, es difícil que unos cacos se
gallega, vigilada por lánguidas cáma- sargento u otras dependencias del arriesguen a cometer un robo de
ras y un único empleado56. Un robo establecimento. El cuadro, que tie- encargo por el que iban a obtener
similar, aunque mucho mejor plani- ne un abultado curriculum como ingresos tan ridículos.
ficado afectó a la Whitworth Art superviviente, representa un Cal- La Fundación Díaz-Caneja de
Gallery de Manchester en abril de vario con el posible donante. Du- Palencia perdió uno de los lienzos
2003. De allí sustrajeron tres acua- rante la postguerra apareció oculto de su colección permanente –valo-
relas de Picasso, Van Gogh y tras la pared de una capilla donde rado en 5 millones de pesetas– el 20
Gauguin que aparecieron junto al había sido ocultado para escapar al de mayo de 1999. Un informe que
muro de unos arruinados retretes expolio sufrido por la comarca hizo público el secretario de la ins-
públicos en un parque a 100 metros durante la francesada. Los vecinos titución castellana señalaba que la
del museo. Una llamada anónima de la localidad nunca vieron con valoración económica de la pieza
informó de su paradero horas des- buenos ojos que la obra del famoso “está claramente sobredimensiona-
pués. Los ladrones habían deposita- cretense saliera fuera del caserío. Ya da, dado que un cuadro de esas
do las acuarelas en el interior de un disuadieron al Marqués de Lozoya y características [un paisaje de 31 x 54
cartucho de cartón con una nota al conde de Cedillo en la década de cm] difícilmente puede llegar en la
donde denunciaban graves fallos en 1950 cuando intentaron llevárselo actualidad a la mitad de esa canti-
los sistemas de seguridad del para someterlo a un tratamiento de dad, como valor del mercado”. Un
museo 57. Tampoco es de extrañar restauración –la malas lenguas ase- juicio de lo más extraño y conclu-
que ocurran casos similares pues guran que les intentaron volcar el yente. El autor del robo desprendió
algún conservador encargado de la coche aunque personalmente en la tela del marco ayudándose de un

55 El País, 12 de mayo de 2003.


56 El País, 23 de abril de 1999.
57 El País, 29 y 30 de abril de 2002.
58 La Vanguardia, 13 de mayo de 1999.
59 El País, 21 de diciembre de 1999; ABC, 21 de abril de 2000.

12 • 119
ANÁLISIS HISTÓRICO José Luis Hernando

objeto cortante y depositó el basti- frente a basura destinada al horno pesetas– sino uno de los guardias
dor en la misma sala60. crematorio62. que atravesaba un mal momento
El museo San Pío V de Valencia Hay situaciones en las que –por económico y sustituyó el original por
sufrió otro robo en noviembre de increíble que resulte– el enemigo una imitación, guardó el verdadero
2001, un bol chino de la dinastía Song está dentro. Una noticia de 1999 nos en su taquilla y pudo sacarlo al exte-
que se presentaba en una exposición dejaba petrificados: Manuel Gasca, rior durante el desarrollo de un
temporal. Para acceder hasta la pie- el ex-jefe de almacenes del barcelo- simulacro de incendio63.
za los delincuentes tuvieron que des- nés Museu Arqueològic de Cata- Frente a tal retahíla de apropia-
atornillar una vitrina, de nuevo fuera lunya había sido detenido como sos- ciones innecesarias e indebidas nos
del alcance de las cámaras de seguri- pechoso de haberse apropiado de sorprenden algunas noticias opti-
dad, negligencia que resultó cara, más de 4.000 piezas y centenar y mistas como la que afectó a William
sobre todo porque los organizadores medio de grabados del siglo XVIII, Bailey, un enmarcador de cuadros de
no se percataron de la desaparición algunos del afamado Piranesi. El pre- 63 años que olvidó en un andén del
del jarrón hasta que procedieron a cio de mercado de los materiales metro de Nueva York un cartapacio
desmontar la muestra. saqueados en el museo debía rondar con una litografía de Picasso y un
El transporte de bienes cultura- los 400 millones de pesetas. El señor boceto de Sophie Matisse (bisnieta
les con destino a las miles de expo- Gasca ocupó el cargo entre 1995 y del célebre pintor francés). El pobre
siciones temporales organizadas en 1997, fecha en la que se dio de baja hombre tomó el tren y al darse cuen-
todo el mundo puede constituir un por enfermedad. En esta operación ta del imperdonable olvido, bajó en
serio riesgo para las piezas prestadas. "Barcino", los miembros de la Bene- la siguiente estación y regresó angus-
Es de sobra conocido el caso de la mérita averiguaron que el empleado tiado a la de partida para ver si había
desaparición en el aeropuerto de del museo cortaba los mejores gra- tenido suerte. Como pueden supo-
Barajas de una caja de 50 kilos de bados contenidos en libros para lue- ner, la carpeta había desaparecido y
peso que contenía tres dibujos de la go vendérselos a coleccionistas sin al bueno de William casi le da un
pintura rusa Liubov Popova que iban escrúpulos. Un anticuario de 50 años patatús. Superó la zozobra inicial y
a ser expuestos en octubre del 2000 fue también detenido y acusado de se dedicó a poner cartelillos en el
en el Reina Sofía con motivo de la receptación y encubrimiento. metro prometiendo una recompen-
muestra El teatro de los pintores en La sustracción de un cotizado sa para el alma cándida que le devol-
la Europa de las vanguardias. La dibujo de Dalí dentro de una cárcel viera las obras (el Picasso era un rega-
caja –rotulada con las indicaciones riza el rizo, ocurrió en el penal de lo de bodas y por el Sophie Matisse
exhibition material y paintings– alta seguridad de Rikers Island pagó el propietario 6.500 dólares).
procedía del Museo Estatal de Arte (Nueva York), que no es precisa- Un vendedor ambulante de libros se
Contemporáneo de Tesalónica y via- mente una reconocida institución apiadó de nuestro atribulado arte-
jó hasta el aeropuerto madrileño en museística. En 1965 Salvador Dalí sano y le citó en plena calle para
la bodega de un vuelo de Olimpic había esbozado una crucifixión dedi- devolverle el hatillo previa gratifica-
Airways sin que llegara a recibirse cada y donada a “la cantina de los ción de 1.000 dólares64.
en la terminal de carga. Algunos tes- presos" (imaginamos que con el titá- El expolio del patrimonio biblio-
tigos dijeron haber visto restos del nico retranqueo de la racanísima gráfico y archivístico presenta algu-
embalaje en la Aduana nº 1, destina- Gala), un pequeño detalle condes- nos rasgos diferenciales. En primera
da exclusivamente a la recepción de cendente pues no pudo cumplir su instancia porque el grueso de los
pasajeros. En cualquier caso los dibu- promesa de visitar personalmente la delitos atentan contra instituciones
jos volaron sin el preceptivo correo penitenciaría. La lámina permaneció públicas, pueden tardar años en ser
del museo heleno, razón de suma en el mismo lugar, la cafetería del descubiertos y, accesoriamente, por-
gravedad que explicaría desaparición presidio, hasta que en 1981 un que los delincuentes suelen presen-
tan desafortunada. Por su parte los interno estampanó contra la misma tar un aspecto de gran pulcritud,
técnicos de Tesalónica alegaron que una taza de café que destruyó el cris- moverse con la habilidad de un lin-
a la llegada de la caja a Barajas no se tal de protección y manchó ligera- ce, tener la cabeza muy clara, disi-
personó ningún especialista del mente el dibujo. Para evitar simila- mular que es un primor e incluso
museo español61. Más gordo fue el res ocurrencias los funcionaros desempeñar una actividad universi-
extravío en el Georges Pompidou de escondieron el boceto tras el sofá en taria y científica aparentemente libre
París de una escultura de Niki de uno de los despachos hasta que de toda tacha. En este tipo de hechos
Saint Phalle de tres metros de alto y alguien tuvo la feliz idea de colgar- delictivos el ánimo de lucro no siem-
cien kilos de peso, quizás destruída lo en la discreta sala de guardianes. pre resulta el móvil principal. Son los
en el interior de un embalaje de Pero no fue un presidiario quien se más indetectables. Nos movemos
madera usado para un traslado por- apropió del dibujo –cuya tasación entre aguas pantanosas, donde
que los empleados pensaron estar superaría ahora los 75 millones de muchos usurpadores tienen más de

60 El Norte de Castilla, 4 de junio de 1999.


61 El Mundo, 7 de octubre de 2000.
62 ABC, 24 de enero de 2001. Por las mismas fechas un empleado de Sotheby´s trituró un Francis Bacon en el interior de su emba-
laje suponiéndolo vacío.
63 El País, 3 de marzo de 2003; ABC, 9 de marzo de 2003.
64 El País, 3 de junio de 2003.

120 • 12
Robos de bienes culturales: el beneficio de la duda ANÁLISIS HISTÓRICO

exquisitos monteros que de taram- sor Enrique del Moral que había vis- Universi)TY”. Inmediatamente co-
banas manirrotos o repugnantes cri- to la referencia y su precio de venta: municó la noticia a la prestigiosa uni-
minales65. Los plagiarios suelen fusi- cerca de 600.000 pesetas. La pre- versidad y les envió el libro, ponién-
lar sus fuentes y hasta desean abrazar sencia de sellos de la biblioteca uni- dose además en contacto con otra
esos obscuros objetos de deseo, dis- versitaria estampados en el volumen librería londinense a la que había
frutando sus olores y texturas, terri- permitió su devolución. El librero mandado otro volumen sospechoso
ble acto onanista que funde ternura británico lo había adquirido a otro para que fuera devuelto a la biblio-
y fetichismo. profesional barcelonés en una feria teca de Massachusetts. A pesar de
En Francia un profesor de mecá- celebrada en San Francisco en 1997. colaborar con la policía norteameri-
nica había sido encausado como res- Por su parte el barcelonés lo había cana para intentar recomponer un
ponsable del robo de un millar de conseguido en una subasta madrile- listado de obras robadas que permi-
manuscritos y libros en la biblioteca ña de 1996. tieron detener al ladrón, Chidley fue
de Mont-Saint Odile. Se aprendió el En enero de 2002 la Guardia Civil visitado por miembros de la Brigada
truco de introducirse hasta el depó- remataba una operación en Madrid, de Patrimonio y detenido sin mayo-
sito de la misma por un pasadizo Barcelona, Cantabria, Zaragoza y res comprobaciones. La historia tuvo
secreto que descubrió hojeando Valencia donde consiguió recuperar un final feliz aunque el librero pasó
algunos legajos de la Biblioteca más de 700 manuscritos (datados 24 horas en un calabozo sin recibir
Universitaria de Estrasburgo y deci- entre los siglos XI y XIX) que habían demasiadas atenciones.
dió sacar provecho a tan misterioso sido robados, hacía ya 40 años, en Mucho más esperpéntico fue el
conducto. La gendarmería localizó Valencia en la casa-palacio del mar- caso del sacerdote Manuel de las
los materiales sustraídos en el domi- qués de Cerdanyola. Los ejemplares Heras, ex-director de la Biblioteca
cilio del ladrón y aportó la prueba andaban vendiéndose en varias ferias Diocesana de Zamora, que fue juz-
adicional suministrada por una cin- de libros de antiguo, librerías de lan- gado por la Audiencia Provincial de
ta grabada con la videocámara de ce, casas de subastas y el popular la capital leonesa como responsable
vigilancia que mostraba los paseitos Rastro madrileño67. El delito había del robo de 466 ejemplares –10 de
del docente66. La cosa no tuvo vuel- prescrito, razón que hizo infructuo- ellos incunables– que pasaba a José
ta de hoja y terminó cantando. sa cualquier detención. ¡A saber dón- Luis Escudero, bibliófilo-librero cor-
Más próximo nos resulta el caso de andarán los ladrones!. dobés y ex-profesor de la Universidad
de los cinco israelitas –uno de ellos A veces pagan justos por peca- de Córdoba, para a su vez revendér-
el rabino Eliahou Zeituini, miembro dores. Eso le ocurrió a John Chidley, selos a otros profesionales naciona-
de un centro de estudios hebraicos librero afincado en Granada, cuan- les y del extranjero (algunos viajaron
de Tel Avid– detenidos por llevarse do fue arrestado por receptación de hasta San Francisco, Milán, Bogotá o
catorce manuscritos de la biblioteca libros robados. Todo se debió a la París). El cordobés pagó a de las
del monasterio de Montserrat. La actuación de un granadino, novio de Heras un total de 10.700.000 pese-
Benemérita recuperó los raros una investigadora que trabajaba en tas, aunque el valor de mercado de
manuscritos –escritos en lengua rabí- la Universidad de Harvard, aplicado los lotes rondaba los 53 millones. Se
nica oriental y cursiva alemana y en en la sustracción de casi 150 ejem- consiguieron recuperar 207 libros,
rabínico italianizado– días más tar- plares de la biblioteca del Depar- algunos gracias a la colaboración del
de, además de otros ejemplares que tamento de Bellas Artes. El fiel usua- responsable del expolio que duran-
los sustractores indicaron ser de pro- rio fue vendiéndolos después a te el proceso confesó estar arrepen-
cedencia germánica. varios libreros españoles, siendo tido, argumentando su defensor que
Anthony Melnikas, profesor de Chidley uno de sus clientes (adqui- padecía "enajenación mental transi-
Historia del Arte en la Universidad rió ediciones de Joaquín Ibarra y toria". El ex-director de la bibioteca
de Ohio, fue juzgado por traficar con Benito Monfort). El azar y el celo de indicaba: "no sé cómo pude hacer-
hojas de manuscritos renacentistas las excelentes bibliotecas universita- lo; actuaba mecánicamente, auto-
que guillotinó en la catedral de rias norteamericanas –ya las quisié- máticamente, por una manera de ser
Toledo y la Biblioteca del Vaticano, ramos aquí– hizo que Harvard soli- que yo tengo y por no tener con-
en esta última se hizo con varias citara al librero de Granada uno de ciencia de la realidad"68, nos pre-
páginas anotadas de puño y letra del los ejemplares de los que había sido guntamos si alguien que respondía
mismísimo Petrarca. La Biblioteca desposeída y que figuraba en su catá- de esta forma podía ejercer sus tare-
Histórica de Santa Cruz de la uni- logo actualizado. Por fortuna, y poco as facultativas con un mínimo de pro-
versidad vallisoletana sufrió también antes de remitirlo de vuelta a los fesionalidad. Para rematar la faena,
el robo de un libro editado en Estados Unidos, Chidley comprobó un experto indicaba que el presun-
Madrid en 1740 que apareció en el que en una de las láminas se veían to ladrón estaba recibiendo atención
catalogo de la librería londinense restos de un sello en seco que había psiquiátrica por tener una "persona-
Quaricht. Fue recuperado en 1999 sido raspado pero donde aún podían lidad psicoafectiva inmadura (inge-
gracias a la intervención del profe- apreciarse las letras “HA(rvard nuo e influenciable)" y "podría pen-

65 Sobre la bibliomanía, sus excesos y su paisanaje nos parece modélico el trabajo de Yvette SÁNCHEZ, Coleccionismo y litera-
tura, Madrid, 1999.
66 El País, 22 de mayo de 2002.
67 El Mundo, 21 de noviembre de 2001.
68 El Norte de Castilla, 28 de noviembre de 2000.

12 • 121
ANÁLISIS HISTÓRICO José Luis Hernando

sarse que no es imputable". Al final, lutamente embobados, aceptaban la de materiales que, de no haber sido
la Audiencia condenó al sacerdote y propuesta de prestar los lotes y con- violados, quedarían perfectamente
al bibliófilo a un año de prisión a certar cita para otro día. Todos los contextualizados in aeternum72.
cada uno por un delito continuado timados declararon sentirse bien a la Estamos habituados a que la
de hurto, instando a los acusados a salida del palazzo, aunque tras la Guardia Civil incaute colecciones
indemnizar al obispado de Zamora entrevista estuvieron durmiendo arqueológicas particulares a lo largo
con casi 38 millones de pesetas69. alrededor de doce horas, levantán- y ancho del estado que sin ningún
Un auxiliar del Archivo Histórico dose presos de dolorosas molestías, género de dudas son fruto del
Provincial de León de 64 años fue y no solamente por haber perdido saqueo más escandaloso: Belchite,
detenido en febrero de 2002 por sus- sus tesoros. Naturalmente los delin- Salas de los Infantes, Cuéllar,
traer de la institución libros, docu- cuentes ya habían volado con los Valencia, Sevilla, Huelva, Ecija, etc.,
mentos, facsímiles y pergaminos libros a cuestas. aunque la palma se la lleve la comu-
datados entre los siglos XVII y XIX. Entre los ladrones de documen- nidad andaluza, donde se expolia en
El funcionario negó los hechos y tos archivísticos existen auténticos torno al 60-70 % del patrimonio
manifestó que sólo tomó los mate- virtuosos. Un tal Peter Bellwood figu- arqueológico hispano (el resto sue-
riales para estudiarlos en su domici- ra como el número 6 en una lista le afectar mayormente a las dos
lio, donde se localizaron en torno un redactada por Scotland Yard con los Castillas y Extremadura).
centenar de legajos. Con más de nombres de los 10 delincuentes más Como le dijo el comandante de
treinta años de servicio no tenía aún buscados de Inglaterra. Se le supo- puesto de la Guardia Civil de un pue-
pens