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EL JOVEN EJEMPLAR

(1 Timoteo 4:12)
Introducción. –
I. EJEMPLO EN PUREZA MORAL
1. Pensamientos:
El apóstol Pablo le dice a Timoteo: se ejemplo de los creyentes al mundo en
pureza, pues Pablo sabía que Timoteo como Joven tendría las tentaciones que
todo joven tiene, y que a pesar de que Timoteo era un joven a cargo de la
iglesia, sufriría de todo esto, además el estaría representado a la iglesia. Había
líderes que eran mucho mayores que él, y a causa de eso Timoteo tendría ese
temor de poder ejercer la autoridad a causa de su edad, pero Pablo le dice
Ninguno tenga en poco tu juventud, y para que nadie tenga en poco tu
juventud tú debes ser un ejemplo de todos los creyentes, no dejando que tu
mente se contamine con todo lo que hay en el mundo, pues ya la sociedad
estaba corrompida (Tito 1:15). Timoteo debía cuidarse de no dejarse dominar
con su concupiscencia dejándose llevar por sus deseos de maquinar pecados
en su mente, pues este debía de exhortar “a las jovencitas, como a hermanas,
con toda pureza” (5:2) y que, si él no tenía el debido control de su mente,
iba a caer en fornicación, dando un mal ejemplo de todos los creyentes.

Y todo esto no solo tiene que ver con los pensamientos, pues para uno poder
llegar a imaginarse cosas necesariamente debe haber visto algo, y es por eso
que los ojos tienen un papel muy importante en esto de los pensamientos.

Y la pureza moral afecta a la pureza física que es lo consecuente de cómo nos


encontremos en cuanto a la pureza moral.

II. EJEMPLO EN PUREZA FISICA uno mismo y la sociedad


Y es que también Pablo le recomienda a Timoteo que pueda mantenerse puro
físicamente, pues él no debía olvidar que es templo del Espíritu Santo (1 Cor.
3:16), Timoteo debería de huir de la fornicación pues cualquier otro pecado que
el pudiera cometer estaría fuera de él, pero si llegaría a cometer fornicación
pecaría contra su propio cuerpo y no solo eso, sino también contra Dios (1 Co.
6:15-20) al igual que Timoteo cada uno de nosotros debemos cuidarnos de todas
estas cosas que son “fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos
deseos y avaricia (Col. 3:5)” Vivimos en una época en que la promiscuidad,
el amor libre, la pornografía y el sexo fuera del matrimonio se practican
indiscriminadamente. Dios creó el sexo para usarse limpiamente y de
acuerdo a su plan Tanto así que ya para la gente no es normal alguien que no ha
practicado el hecho de tener relaciones sexuales antes del matrimonio, nosotros
sabiendo que “la voluntad de Dios es nuestra santificación, y que os apartéis
de fornicación (1 Tes. 4:3)”
Y es que cuando uno se mantiene puro moral y físicamente, no tiene
dificultades tampoco en el hecho de mantenerse puro espiritualmente.

III. EJEMPLO EN PUREZA ESPIRITUAL (1 Jn. 3:3) uno mismo y Dios


La pureza física es necesaria para obtener la pureza espiritual. Y también es que,
mediante la acción de Dios en purificarnos espiritualmente, nos hace aceptos
delante de el a pesar de lo corrompidos que fuimos fuera de Él. Ya no importa
cuántos pecados hayas cometido anteriormente, si fuimos restaurados
espiritualmente por Dios ya todos nuestros pecados fueron borrados, pero antes
de eso nuestro deseo debe ser como lo dice David en el Salmo 51:2 “Lávame
más y más de mi maldad y límpiame de mi pecado”. V7 “lávame y seré mas
blanco que la nieve” el deseo de todo creyente debe ser ese, buscar cada día ser
purificado de su pecado. El apóstol Juan en su primera epístola dice lo siguiente:
“(1 Juan 3:3) Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí
mismo, así como él es puro” Nuestra esperanza debe ser, saber que cuando él
venga seremos como él es, y para eso debemos purificarnos de nuestras
imperfecciones aquí, cada día.

Conclusión. – Mi hermano seamos ejemplos de los creyentes en estos aspectos


de pureza, que nuestra mente no esté contaminada de toda maquinación de
pecado, que nuestro cuerpo pueda glorificar a Dios manteniéndose puro
sexualmente, sabiendo que somos templo del Espíritu Santo, y recordemos que si
hemos fallado Dios el fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda nuestra
maldad, restaurándonos espiritualmente para hacernos aceptos delante de Él, no
menospreciemos el sacrificio de nuestro salvador, dejando el todo nuestro ser se
corrompa, busquemos cada día más y más de nuestro Dios, purificándonos de
nuestros pecados y siendo ejemplos de pureza al mundo para que mediante
nuestro testimonio podamos ser instrumentos que Dios use para ganar almas.