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“La doctrina oficial (Cap. 1) - Saber hacer y saber hacer (capi.2)”

Ryle, Gilbert.

EL CONCEPTO DE LO MENTAL (1949)

En el primer capítulo titulado “la doctrina oficial”, Gilbert Ryle hace una crítica a la
doctrina oficial, por su manera de concebir la naturaleza y la localización de lo mental en el
ser humano. Dicha doctrina es el dualismo expuesto por Descartes, el cual menciona o
afirma que el ser humano está compuesto por una mente y un cuerpo.

Para esta doctrina, mente y cuerpo son totalmente diferentes, ya que mientras que el cuerpo
pertenece al mundo físico, por encontrarse situado en el espacio y al estar sujeto a leyes
mecánicas que gobiernan a todos los cuerpos espaciales, como también que sus procesos y
estados pueden ser controlados por observados externos; mientras que la mente pertenece al
mundo mental y no se encuentra sitiada en el espacio, ni mucho menos sus funciones se
encuentran sujetas a leyes mecánicas. Sus operaciones no son observables y su desarrollo es
privado.

Ahora, lo que a Ryle le parece absurdo de esta doctrina, es el “dogma del fantasma en el
maquina” y esto equivale a un error categorial; dicho error, consiste en la forma errónea de
comprender el orden de un sistema de conceptos. Ryle, dirá que estos errores son cometidos
por personas que no saben cómo emplear los conceptos.

Por lo anterior, Ryle argumenta que quizás la fuente de esté error se deba a que Descartes
se encontraba en conflicto entre: la ciencia y su fe, ya que como un hombre de ciencia no
podía dejar de apoyar la concepción mecánica, y como un hombre religioso no podía
aceptar las consecuencias de que la naturaleza humana difiere solo en complejidad. La
mente y el cuerpo son cosas y procesos, pero de naturaleza distintas. Ahora, creer que
existe una oposición entre ambas (mente y cuerpo) es sostener que ambos poseen el mismo
valor lógico.

Por otro lado, el saber hacer y saber que, supone que la actividad fundamental de la mente
consiste en responder problemas y que sus restantes actividades son meras aplicaciones de
la verdades descubiertas, o criticables a distracciones en su consideración. Comportarse
racionalmente consistira en la central inclinaciones no- teóricas por verdades aprehendidas.
Aquí existe una suposición, la cual es que la actividad primaria de la mente es la de
“teorizar”, siendo así una operación privada, silenciosa o interna, convirtiéndose en uno de
los dogmas del fantasma de la máquina.

A raíz de lo anterior, existen algunos paralelismos y divergencias entre el “saber hacer” y


“el saber qué”, como: ser inteligente no consiste simplemente en satisfacer criterios sino en
aplicarlos, en regular las propias acciones y no estar simplemente bien regulado como lo
señala Ryle. Con esto, señala que la leyenda intelectualista es falsa y que cuando
caracterizamos a una acción de inteligente, esto no implica la ejecución de la doble acción
de considerar y ejecutar. Con esto Ryle nos dirá que la gente no planea sus argumentos
antes de construirlos y que algunas acciones inteligentes no están reguladas por el
conocimiento que las rigen. La reflexión inteligente sobre actuar consiste en considerar lo
relevante y en dejar de lado lo inapropiado.

En el origen de la leyenda, Ryle nos dirá que la realización inteligente es un conjunto de


disposición o un complejo de disposiciones. Una disposición es un factor de tipo lógico,
por esta razón no puede ser visto no visto, grabado o no grabado, y por esta misma razón al
considerar en esta leyenda intelectualista que la realización inteligente es un acto que
comprende dos procesos (hacer y teorizar) es la que la hace falsa.

En el apartado “En la cabeza”, en este apartado, Ryle nos dirá que las personas han
violentado está frase extendiéndola a la descripción de todo los he imaginamos. Por otra
parte, en el apartado “la versión positiva del saber hacer y saber qué” Ryle iniciará con
que el comportase inteligentemente es hacer una cosa y no dos.

En el apartado“Aptitudes versus inteligencia” la aptitud para aplicar reglas es un resultado


de la práctica. En el apartado “el ejercicio de la inteligencia” el ir más allá del
comportamiento no se refiere a tratar con un comportamiento oculto que se desempeñe en
un escenario secreto de la vida del sujeto. Para el análisis del comportamiento se deben
evitar los análisis causalitas, para enfocarse en la consideración de los aspectos que
probabilizan la ejecución de la conducta.

Por otro lado, en el apartado “compresión y compresión erronea” comprender es una


forma de saber hacer, ya que para poder entender lo que otra persona hace se debe tener
cuero dominio de lo que está haciendo.