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Número 10

Sábado, 11
de septiembre
de 2010
El perseguidor
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POESÍA MIGUEL MARTINÓN
Se cumple un año de la “Los poetas canarios le han dado a la comunidad
muerte de José María insular conciencia de modernidad”
Millares Sall
por la entrevista de
VÍCTOR ÁLAMO EDUARDO GARCÍA ROJAS

UNA APROXIMACIÓN
A LA POESÍA
CANARIA ACTUAL

El archipiélago canario según Leonardo Torriani. / DA

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2 El perseguidor Sábado, 11
de septiembre de 2010

MIGUEL MARTINON / escritor, poeta


Profesor de Literatura Española en la Universidad de La Laguna

Treinta y cuatro poetas nacidos entre 1961 y 1980 son los autores que componen la antología Poesía canaria actual (A partir de 1980), edición
que corre al cargo del también poeta y profesor de Literatura Española de la Universidad de La Laguna Miguel Martinón (Tenerife, 1945) y
volumen que cierra la trilogía que el especialista e investigador ha dedicado a la poesía de las islas tras Poesía canaria moderna (1868-1939) y
Poesía canaria contemporánea (1939-1990), volúmenes publicados en la colección Letras insulares de Ediciones Idea. En su labor como crítico,
Martinón es autor de diversos estudios, entre los que destacan La poesía canaria del mediosiglo, La Isla sin sombra y Novela española del fin de
siglo y de los poemarios Por esta claridad, A la sombra de tu nombre, Lugar de trasluz y Penúltimos del mar.

“LOS POETAS LE HAN DADO A


LA COMUNIDAD INSULAR
CONCIENCIA DE MODERNIDAD”

EDUARDO GARCÍA ROJAS de los poetas incluidos en esta antología tas actuales en mi libro de ensayo Círculo
como es Ernesto Suárez. El acto de home- de esta luz, donde analizo a cuatro de ellos:
- La pregunta es obvia: ¿Poesía canaria naje a Pedro García Cabrera celebrado en Melchor López, Alejandro Krawietz, Fran-
actual (A partir de 1980)?- el Círculo de Bellas Artes en 1980 sirvió cisco León y Rafael José Díaz. Es decir, que
- La antología anterior, Poesía canaria también para la edición de un libro que me siento más identificado con esa ten-
contemporánea, se cerraba con Félix Fran- incluyó los poemas que allí se leyeron. Sí, dencia de poesía que cultivan. López, por
cisco Casanova, que falleció en 1976 sin sí que fue un hecho significativo. ejemplo, dice que se inscribe dentro de las
llegar a cumplir los 20 años. Los poetas - Antes comentaba que uno de los proble- corrientes sintácticas, y crea una poesía
que incluyo ahora en esta tercera antolo- mas de esta antología es que el concepto más en la tradición simbolista, purista.
gía nacieron a partir de 1961 y el más joven actual es muy relativo. Una poesía más de meditación y abstracta.
en 1980. Se trata de escritores de genera- -Lo digo porque no sabemos cuando Y yo me siento más cercano a ese tipo de
ciones distintas y con bastante distancia en empieza lo actual, y dentro de lo discutible Mi planteamiento en poesía y a los escritores más próximo a ella
edad, pero pertenecen a un período y artificioso que resulta este término, solo como son Isidro Hernández, Ernesto Suá-
abierto. Lo curioso de esta antología es que puedo decir que los poetas que incluyo en este libro, como hice rez, Alejandro Refojo e Iván Cabrera Car-
el tiempo que abarca forma parte de la esta antología son todos aquellos nacidos talla. Me siento identificado como crítico y
época actual que no se puede determinar entre 1961 a 1980. Los primeros se dieron en los anteriores, es profesor pero reconozco que hay otras ten-
con precisión porque ¿cuándo empieza lo
actual? Son conceptos relativos y a mi me
a conocer en 1980 y los más jóvenes des-
pués del 2000.
que son obras de dencias como las que cultivan Fermín
Higueras y Coriolano González Montañez,
interesaba en la introducción del libro
hacer un esfuerzo especial para destacar la
- ¿Cuál es su visión general del trabajo de
los poetas que aparecen en Poesía canaria
divulgación y por lo que escriben una poesía de tipo abstracta y
alegórica que me resulta también muy
continuidad histórica del trabajo de las actual? tanto no cuentan con interesante. En el caso de Coriolano Gon-
generaciones anteriores. Hay que tener en - Mi planteamiento en este libro --como zález es muy curiosa su poesía de tipo cos-
cuenta, además, que los nuevos escritores hice con los anteriores-- es que son obras notas a pie de página mogónico. Otros autores que destaco son
que aterrizan en la década de los 80 y 90 de divulgación y por lo tanto no cuentan Federico Silva, Tina Suárez, Pedro Flores y
del pasado siglo publican a finales de esas con notas a pie de página porque es una porque se trata de Alicia Llarena, poetas que están en una
mismas décadas en ediciones de pequeñas labor de síntesis. Además, no es la primera línea más de lo irónico y cotidiano, una
colecciones de poesía o bien en revistas. Y antología de poesía canaria actual que se una labor de síntesis. ironía que practican con un culteranismo
que la mayoría de ellos coinciden en estas publica porque existen otras a las que he repleto de citas y juegos de palabras. Y su
actividades con los escritores de la pos- recurrido para elaborar esta especie de tra- Además, no es la precedente en las islas es Ángel Sánchez
tguerra y del medio siglo, también con los bajo de, reitero, síntesis. El libro tiene tam- con su poema Da gusto tener sed, que fue
de la generación de 1968 que aún siguen bién un carácter panorámico donde trato primera antología de un eslogan publicitario de una conocida
trabajando. Es decir, que cuando irrumpen de ser objetivo porque tengo en primer marca de refrescos.
hay ya tres generaciones de escritores que lugar que ordenar una información sobre
poesía canaria actual - Como en los poetas que los preceden,
continúan en activo, algunos de los cuales
incluso ahora mismo.
unos poetas que se han dado a conocer a
finales del XX y comienzos del XXI. Ya rea-
que se publica porque ¿aprecia en estos autores que ha arraigado
cierto sentimiento de insularidad?
- ¿El congreso en honor a Pedro García
Cabrera celebrado en 1980 puede conside-
lizada esa tarea digamos que objetiva aun-
que la objetividad no sea absoluta, con-
existen otras a las que - En todos se detecta algo que es conse-
cuencia de un cambio general pero que no
rarse como el punto de partida de muchos de fieso que a mi me interesan más unos auto- he recurrido para sólo les afecta a ellos sino a todos nosotros.
los poetas que incluye en esta tercera antolo- res en esta poesía actual en la que se Los poetas de esta antología se criaron y se
gía? detecta bastantes tendencias. Tendencias, elaborar esta especie formaron en la nueva era democrática. El
- Yo creo que al menos es uno de los insisto, en las que yo ya había mostrado desarrollo de la era democrática coincide
hechos más interesantes. Y lo destaca uno mis preferencias por algunos de estos poe- de trabajo de síntesis además con la caída del muro de Berlín y
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ETAPAS
En la época moderna fue la poesía regionalista y el tema aborigen, y el nacimiento de la
modernidad con Tomás Morales y Alonso Quesada. Los primeros poetas realistas se
marcharon o murieron siendo aún muy jóvenes. En el caso de las vanguardias los coge la
guerra. Con la excepción quizá de Pedro García Cabrera, porque no hubo un caso de poetas
que llegaran a tener un ciclo de vida completo en el que realizarse. En la contemporánea
vivieron las consecuencias de la guerra: la clausura, el aislamiento, el cerrojazo en las
fronteras, vivir bajo un nacional catolicismo absurdo, y junto a unas condiciones
materiales de vida durísimas, cargan también con el peso moral de la Guerra Civil que
remata las dos bombas atómicas que pusieron fin a la II Guerra Mundial. En cuanto a las
nuevas generaciones, decir que ha empezado una nueva época histórica de la que ahora
mismo no tenemos perspectiva

visión y nuestros sentimiento de perte- que no circule en España una antología de


nencia a una tradición determinada cam- Pedro García Cabrera.
bia. - Pero otros sí que han sido podido dar el
- Imagino, no obstante, que hay hechos salto...
determinantes que han forzado la obra de - Sí, hay está Tomás Morales, de la que
los autores que usted incluye en las tres Carlos Barral editó La rosa de Hércules o la
antologías antología de Alonso Quesada de Plaza y
- En la época moderna fue la poesía Janés al cuidado de Sánchez Robayna,
regionalista y el tema aborigen pero tam- quien consiguió además que Acantilado
bién el nacimiento de la modernidad con editara a Domingo Rivero. Son escritores
Tomás Morales y Alonso Quesada. Los pri- más o menos conocidos pero García
meros poetas realistas se marcharon o Cabrera no. Tienen ese problema. Claro
murieron siendo aún muy jóvenes. En el que a veces esto sucede por responsabili-
caso de las vanguardias los coge la guerra. dad de los propios autores que no se han
Con la excepción quizá de Pedro García preocupado en presentar la obra en un
Cabrera, porque no hay más casos de poe- volumen que pueda circular.
tas que llegaran a tener un ciclo de vida - Se dice que Canarias es tierra de poetas.
completo en el que poder realizarse. En la Que aquí cuando uno levanta una piedra
contemporánea vivieron las consecuen- salen tantos poetas como hormigas.
cias de la guerra: la clausura, el aisla- - Es verdad que la poesía ha sido impor-
miento, el cerrojazo de las fronteras, vivir tante en Canarias. Uno piensa que la vida
bajo un nacional catolicismo absurdo, y cultural y su evolución están ideológica y
junto a unas condiciones materiales de políticamente relacionadas con el desarro-
vida durísimas, cargan también con el llo de la poesía. Al principio las reflexiones
peso moral de la Guerra Civil que remata sobre poesía y las que escribe Nicolás Esté-
las dos bombas atómicas que pusieron fin vanez por poner un ejemplo, se relaciona
a la II Guerra Mundial. En cuanto a las con la mala conciencia del mundo euro-
nuevas generaciones, decir que ha empe- peo ante el supuesto exterminio de la
zado una nueva época histórica de la que población aborigen, y te das cuenta que la
ahora mismo no tenemos perspectiva. historia de la poesía en Canarias está ya
- De las tres antologías ¿cuál cree que es íntimamente ligada con la evolución de su
el período más maduro literariamente historia cultural. El poema de Estévanez
hablando? tiene impacto ideológico y eso se refleja en
- La primera época tiene la particulari- muchas de las iniciativas culturales que
dad que los escritores no llegaron a reali- refleja la prensa de la época. Luego está la
zarse porque unos se marcharon o aban- aparición de la poesía de Tomás Morales
donaron la literatura o porque, caso de que a mi me parece muy importante cultu-
Tomás Morales y Alonso Quesada, murie- ralmente porque tras publicar Poemas de la
ron jóvenes. En cuanto a la vanguardia gloria, del amor y del mar en 1908 mira al
el posterior descrédito de una opción revo- quedó interrumpida. Alonso Quesada y pasado con respeto pero sitúa a la comuni-
lucionaria de izquierda y al mismo tiempo Llega un momento en Pedro García Cabrera tienen una obra lite- dad insular en el presente para permitirle
que se produce este hecho de importancia raria que en el caso de Quesada resulta que mire al futuro. Tomás Morales no
retrospectiva aparecen los ordenadores, la que cada uno de más diversa pero extensa en el de Cabrera. reniega del pasado sino que lo integra con
revolución cibernética ya visible. A En las islas hay algunas figuras notables, la idea de llevarlo al futuro. Con esto
medida que avanzan los 90 hay más facili- nosotros nos damos como Agustín Espinosa. Después de la quiero decir que los poetas canarios no son
dades de acceso a Internet, y ya dentro de
la década del 2000-2010 la comunicación
cuenta que es un Guerra Civil bastantes tuvieron la posibili-
dad de desarrollar un ciclo de creación
ajenos a la historia del archipiélago ya que
le han dado a la comunidad insular con-
ha cambiado radicalmente.
- Entiendo así que la revolución de las tele-
proceso imparable, y más amplio. Y aparece Rafael Arozarena
no sólo por su obra narrativa sino como
ciencia de modernidad. En las islas hay en
relación con la poesía una actividad refle-
comunicaciones ha contribuido a que los que el libro de papel poeta, y Carlos Pinto Grote, que han xiva y de agitación intelectual, pero faltó
poetas canarios se hayan de alguna manera podido publicar y evolucionar en su litera- que la modernidad de Alonso Quesada
universalizado. ha vivido una época tura. O José María Millares Sall que ahora tuviera mayor expresión. Tras la Guerra
- En general esta aspiración a la univer- empieza a tener repercusión en la penín- Civil costó que llegara. Y en la década de
salidad es más fácil ahora porque el mundo larguísima histórica sula. Al igual que la siguiente generación, los años 70, cuando se despierta la posibi-
es más alcanzable a través de Internet. con Luis Feria y Manuel Padorno que no lidad de que también puede haber activi-
Aparece la variante del blog y también la pero que sin duda se solo hicieron obra literaria importante sino dad narrativa, en 1976 se celebra el primer
del libro electrónico. Llega un momento que sus obras han sido estudiadas. Empe- congreso de poesía canaria, no de litera-
en que cada uno de nosotros nos damos nos viene encima la zamos a ver que en las islas hay una activi- tura canaria, convocado por Juan Manuel
cuenta que es un proceso imparable y que dad literaria sobre todo en el campo de la García Ramos. Y resulta que ese congreso
el libro de papel ha vivido una época lar- evidencia de que el poesía que fue dejando frutos de verda- deriva a raíz de una ponencia de Juan
guísima histórica pero que indudable- dero interés. Lázaro Santana, Eugenio Jiménez hacia una posición de un cana-
mente se nos viene encima la evidencia de
libro digital va a ser Padorno y Ángel Sánchez. Más tarde rismo muy radical. Al año siguiente, nace
que el libro digital va a ser la forma en que
vamos a leer, el soporte en que vamos a
la forma en que Andrés Sánchez Robayna que ha podido
reunir su obra y hoy es un escritor muy
la colección con más impacto y repercu-
sión en el archipiélago cuando Padorno
leer a partir de ahora. Cambia la relación
de las personas, pero estas son reflexiones
vamos a leer, el estudiado, difundido y conocido. Hay
nombres. Lo que ocurre con algunos de
presenta la colección Paloma atlántica de
poesía en el taller ediciones JB, que tuvo
en las que todos estamos pensando. Ante soporte en que vamos ellos, empezando por García Cabrera, Lez- una gran difusión e impacto y que de
esta circunstancia orteguiana del mundo cano, Millares Sall, Carlos Pinto Grote es alguna manera expresa que las islas nece-
que vivimos, está claro que el hoy es muy a leer a partir de que son poetas que merecen ser más cono- sitan de la poesía para dar más entidad y
distinto a lo que hubo hace diez o veinte cidos de lo que son, incluso para nosotros consistencia al sentimiento de pertenencia
años y como el mundo es distinto nuestra ahora los canarios. A mi me parece muy grave a una comunidad insular.
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LOS HIJOS DEL PIÉLAGO:


APROXIMACIÓN A LA POESÍA
CANARIA ACTUAL
Poesía canaria actual (A partir de 1980) es a juicio del escritor Sergio Barreto un libro que va más allá de una antología al uso al pretender su
compilador, el profesor de Literatura Española en la Universidad de La Laguna, Miguel Martinón, confirmar una tesis: “los pequeños lugares
también poseen historia e incluso una actualidad colmada de recursos”. Poesía canaria actual (A partir de 1980) se inicia con una introducción
en la que el antólogo recuerda la labor desarrollada por los suplementos culturales y las revistas literarias del archipiélago, páginas en las que
mayoría de los treinta y cuatro poetas incluidos en este libro publicaron sus primeros trabajos de creación. El volumen, que forma parte de la
colección Letras insulares de Ediciones Idea, cierra por el momento la trilogía que Martinón ha dedicado a la poesía en las islas.

SERGIO BARRETO HERNÁNDEZ ción de que los pequeños lugares, parafra- Anelio Rodríguez Concepción, Ernesto tus piernas.
seando a Lezama, también poseen histo- Suárez, Yolanda Soler Onís, Alicia Lla- Son destacables también, por los puntos
Pero cuando las cenizas maduren ria e incluso una actualidad colmada de rena, Melchor López y Coriolano Gonzá- comunes que observamos en sus manifes-
cabalgaré sobre sus alas mitológicas. recursos. El libro, que aborda a los autores lez Montañez. De este cúmulo es priorita- taciones creativas, los poemas de Ernesto
Ernesto Delgado Baudet nacidos entre 1961 y 1980, se inicia con rio referirnos a la presencia femenina. Por Suárez y Melchor López, ambos posicio-
una preclara introducción centrada en la un lado la cántabra Yolanda Soler Onís y nados en lo que me atrevería a denominar

E
s innegable que la condición difusión que ha tenido la poesía desde la su búsqueda de ese universo lleno de como vertiente de rasgos fenomenológi-
archipielágica de Canarias ha transición hasta nuestros días, rindiendo memoria que late entre el rigor lingüístico cos, donde la conciencia del creador apre-
hecho florecer, a lo largo de su merecido tributo a la práctica totalidad de y la espiritualidad del deseo. Por otro lado hende los hechos para destilar a continua-
historia, un cúmulo de tradicio- los suplementos de prensa y publicaciones está Alicia Llarena quien, a la manera de ción sabiduría (López) o enigma (Suárez).
nes fuertemente vinculado al literarias del archipiélago, al igual que a la Sylvia Plath o Anne Sexton, suele emplear De Federico J. Silva es necesario nom-
medio en el que se desarrolla. Esta "íntima amplia nómina de creadores que han des- el método de interpelación a la voz del brar la noción del idioma como objeto
dialéctica" entre lugar y sociedad que el filado por dichas páginas. amante para así obtener un efecto de con- dúctil donde significado y significante e
geógrafo francés Philippe Pelletier deno- Abren la antología los poetas nacidos en tenido desgarro capaz de logros como: incluso los rasgos fonéticos de las palabras
minó insularidad, es definitoria a la hora 1961: Antonio Jiménez Paz, Bernardo Cuando regreses/ya no hallarás la se replantean, con ansia experimentalista,
de encuadrar el ámbito cultural que se da Chevilly, el recientemente fallecido luna/sobre el lecho./En su lugar, un en cada verso, logrando un laboratorio
en las islas, aunque desde finales de los Ernesto Delgado Baudet, Antonio Puente redondo vacío/recordará mi estancia/entre lingüístico en cada poema. Con respecto a
setenta la relación dinámica entre enclave y Fermín Higuera. De esta constelación la obra de Anelio Rodríguez Concepción,
y habitante se haya visto modificada por cabe señalar la poética de Antonio Puente, la serenidad emotiva, la maestría sintác-
la globalización. No obstante podemos donde la creación es concebida como tica y la búsqueda de los hilos que entrete-
decir que la metafísica del mar, la percep- forma de resistencia, como "alma cargada jen la memoria en el paisaje urbano son
ción del territorio como forma acotada y de pasado" que, desde una posición de bastiones capaces de otorgarnos frutos
la sensación de intimidad y aislamiento retaguardia, se enfrenta al futuro tecnoló- Esto nos lleva a como: Porque nunca unos labios templaron
con respecto a las masas continentales son gico a través del poder de su discurso. Pero tal manifestación de cometas, a no ser los
algunas de las características comunes, no es sólo la premeditada resistencia lo ensalzar el meritorio mismos labios tuyos en mis labios mismos
junto a la maraña de rasgos que articulan que articula a estos autores. Los mundos tres segundos antes.
al castellano del archipiélago, de esa íntimos que Bernardo Chevilly muestra en hilo conductor que Asimismo, y conectado por la noción de
su Galería de retratos entroncan con la
"microtradición literaria" a la que se refie-
ren autores como Andrés Sánchez espesa melancolía que palpita en muchos
rige Poesía canaria pérdida y memoria con la obra de Silva, el
eje motriz de la poesía de Coriolano Gon-
Robayna, y que Miguel Martinón, desde
su bagaje poético, ha ido desgranando en
de los poemas de Ernesto Delgado Bau-
det, como es el caso de El hombre acepta su
actual (a partir de zález Montañez, la cual podemos analizar
con perspectiva debido a su abundante
volúmenes como: Poesía canaria moderna destino. 1980), pues no se corpus, ha ido variando desde una con-
(1868-1939), Poesía canaria contemporá- De la poética de Antonio Jiménez Paz cepción alegórica del lenguaje en la que el
nea (1939-1990) y Poesía canaria actual (a sorprende la autonomía de su búsqueda trata de una muestra espíritu comunicativo investiga la cues-
partir de 1980). creativa, basada en el viaje hacia el inte- tión amorosa, hasta una cosmogonía par-
Recorrer estos tres volúmenes es asistir, rior y no en planteamientos rupturistas ni antológica al uso, ticular donde el viaje y la experiencia
a través de apreciaciones historicistas, a en vindicaciones de pertenencia a colecti- resultante fortifican la armadura íntima y
las manifestaciones de ese lenguaje diver- vidades. Así observamos la evolución sino que es la filosófica del autor.
gente llamado poesía, lenguaje que, qui- desde el diálogo irónico-reflexivo de De la hornada de poetas nacidos entre
zás por demandar un ámbito creativo que Parece que escribo tiempo, un hermoso confirmación de una 1966 y 1971 nos referiremos a la poesía
coincide con la condición archipielágica constructo de ingenio, hasta la condensa- escrita por mujeres, ya que, por motivos
(todo poema es una isla del idioma, con su ción refulgente de sus últimos poemas. tesis, la aseveración de espacio y considerando la sobrada sol-
acotamiento propio, sus rasgos rítmicos y No podemos pasar a los años posterio- vencia de autores como Rafael José Díaz,
su peculiaridad filológica), ha logrado res sin mencionar la relevancia técnica y
de que los pequeños Alejandro Krawietz, Francisco León, Víc-
cimentarse con inusitado acierto en nues-
tro territorio, reforzando una posición
culturalista de una obra como la de Fer-
mín Higuera que, en palabras de la inves-
lugares, tor Álamo de la Rosa, Pedro Flores, Pedro
Ángel Martín Rodríguez, Oswaldo Guerra
poco común y muy a tener en cuenta den-
tro de la literatura española.
tigadora Belén Castro Morales: gira en
torno a la aventura interior de la subjetivi-
parafraseando a Sánchez y Ricardo Hernández Bravo, no
creo pertinente desmantelar los procesos
Esto nos lleva a ensalzar el meritorio dad, de un yo poético arriesgado en el vér- Lezama, también vitales, las influencias culturales y las pul-
hilo conductor que rige Poesía canaria tigo de un espacio hostil. siones poéticas que vertebran a cada uno
actual (a partir de 1980), pues no se trata Continuando con la selección de auto- poseen historia e de ellos.
de una muestra antológica al uso, sino que res nos encontramos con los poetas naci- Así pues nos encontramos, entre 1966 y
es la confirmación de una tesis, la asevera- dos entre 1963 y 1965: Federico J. Silva, incluso recursos 1971, con un importante abanico de crea-
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Recreación de época de la legendaria isla de San Borondón. / DA

doras tales como: Paula Nogales, Verónica dentro del espectro de creadoras nacidas Miguel Ángel Galindo, por su parte, seguido el transcurso de la poesía canaria
García, María José Alemán, Elica Ramos, entre 1966 y 1971, a una poeta que haya practica una poesía, en palabras del antó- desde que autores como Tomás Morales,
Tina Suárez Rojas y Goretti Ramírez. sido capaz de enarbolar el estandarte del logo: de una elocución transgresora que, Alonso Quesada, Fernando González,
Como bien apuntó el crítico Emilio Gon- feminismo esa es Tina Suárez Rojas, qui- con frecuencia, nos recuerda a ciertos tex- Saulo Torón o Benítez Inglott fundaran
zález Déniz sobre el primer libro de Paula zás una de las voces más subversivas del tos de Félix Francisco Casanova donde la nuestro espacio lírico, un espacio que en
Nogales, Contra reloj: no otra cosa que reve- archipiélago al entreverar, con mucho imaginación se desborda para emplazar- 1935 y con motivo de la exposición surre-
lación constante es la experiencia poética acierto, el tono coloquial e irónico con una nos en el extrañamiento: Guardo en una alista logró el empuje necesario para con-
para Paula, revelación que surge, por un ideología poética basada en la autonomía pequeña bola de cemento/todos los recuer- solidarse como genuino.
lado, de la corporeidad amorosa, y por y el juego de máscaras. dos del mundo. En torno al pesimismo que De estos dos jóvenes de vocación sobra-
otro, de lo cotidiano, de la observación de Con respecto a los autores vinculados a vertebra la visión poética de Maiki Martín damente profesionalizada se hace perti-
lo cotidiano que, gracias a la plasticidad Paradiso y a las líneas maestras trazadas Francisco hay que señalar su capacidad nente reseñar el espíritu de búsqueda que
aterciopelada de sus imágenes, alcanza por Andrés Sánchez Robayna, donde la para que las palabras queden en la hoja recorre sus textos, una búsqueda al modo
cotas de misterio. A Verónica García y indagación en el problema del lenguaje y gravitando como restos de un discurso que de Goethe, sin prisa y sin pausa, de la ple-
María José Alemán, tal y como hicimos la negación del facilismo son piedras cla- se rompió y que, al confrontarlo, lo perci- nitud del ser a través de la contemplación;
con Ernesto Suárez y Melchor López, ves, debemos nombrar a Goretti Ramírez bimos como quien observa un amasijo de la eudaimonia aristotélica. A esto se une
podemos, no sin cierto atrevimiento, y Alejandro Rodríguez-Refojo, el cual abre ruinas y se pregunta: ¿Qué ocurrió ahí? cierto culturalismo donde las huellas de
encuadrarlas en marcos semejantes donde la nómina de escritores nacidos entre 1972 Situados en 1975 tenemos a dos creado- Rilke, Wallace Stevens, Juan Ramón Jimé-
la aprehensión de los fenómenos por parte y 1975. En la obra de ambos el orden del res señeros en las letras canarias actuales, nez y tantos otros se evidencian de un
de la conciencia provoca, en el caso de mundo es acatado a través de la luz que Isidro Hernández, cuya poética plantea, a modo sutil y certero, nunca con una inten-
Verónica García, una postura ética ante sí arroja la meditación en torno al lenguaje la manera de Rilke, el valor de lo indeci- cionalidad deslumbradora en cuanto a
misma y ante el entorno. Se confirma, en (Rodríguez-Refojo) o a la corporeidad ble, de lo que no ha sido reflejado aún por efectismos diletantes. Abierta para el lec-
el poema seleccionado por Miguel Marti- (Goretti Ramírez), un foco de comedida el lenguaje, y Bruno Mesa, poeta de sólida tor que desee aproximarse y, a su vez, pru-
nón, la idea metafísica del mar desde, tensión donde el mínimo acontecimiento trayectoria que en 1999 obtuvo el XII pre- dentemente cerrada al facilismo mediá-
claro está, la nutricia óptica femenina. es decodificado para así, a través del mio internacional de poesía Fundación tico y al juego de la afectación, la creación
María José Alemán, sin embargo, se verbo, conducirlo a la transcendencia. Loewe. Urge señalar que pocos autores tanto de Rodríguez Rosales como de
enfrenta al objeto, se sienta a hablar con Actitudes creativas, estas de Rodríguez- contagian su apetito cultural con tanta Cabrera Cartaya supone la toma de relevo,
las pequeñas cosas y de ellas extrae un Refojo y Goretti Ramírez, que no permiten convicción y claridad como Bruno Mesa, la confirmación de que ese misterio inson-
intimismo condensado y breve que pene- espacio a lo baladí ni a las hipocresías. quien, a través del desdoblamiento de dable que utiliza al lenguaje para emer-
tra en el lector como cálido susurro. De la vasta obra de Roberto García de voces, es capaz de inyectar un alto nivel de ger, además de estar vivo, persiste en la
Escribir sobre Elica Ramos, activista for- Mesa podemos, sencillamente, referirla empatía en el lector. historia de estas islas en busca del futuro,
midable de la cultura canaria, es escribir para que, de este modo, el lector acceda a Cierran la antología dos poetas nacidos un futuro del que ya empezamos a oír
sobre una poesía mineralizada, sensitiva y ella gracias a la labor de Ediciones Idea, la en 1980. Su creación, por lo tanto, perte- entre otros nombres como: David Gijosa,
encapsulada en un útero de cristal donde cual llevó a cabo, en 2006, la publicación nece casi en exclusiva al siglo XXI: Juan Talía Luis Casado, Javier Mérida Rodrí-
late la condición hembra del lenguaje van- de la práctica totalidad del corpus teatral Francisco Rodríguez Rosales e Iván guez, David Díaz, Iván Ruiz Expósito,
guardista. y poético de este creador cuyo pulso late a Cabrera Cartaya, continuadores plena- Daniel Hernández María, Kenia Martín
No obstante, si tenemos que nombrar, ritmo de metafísica y vanguardia. mente conscientes de los cauces que ha Padilla, etc.
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EL VUELO DE ÍCARO / NÚMERO: XCVII


Coordinación: Coriolano González Montañez

MICRORRELATO
YO, SI FUERA
ción paginal que el poeta García Bece-
rra retoma, desde mi punto de vista,
felizmente. Cada nota puede irse
incrustando mientras se atiende al

USTED, ME LEERÍA poema, o sumárseles por aparte. Lo


cierto es que nada sobra, que todo está
construido con tal de conseguir unos
FRENTE AL
LA LETRA PEQUEÑA efectos poemáticos que ensanchan el
poder de evocación que en García
Becerra siempre está más allá del
ESPEJO
mismo poema entendido en su sentido
más clásico. Tal es su riesgo que no
parará en hacernos dudar dónde está JOSÉ MARÍA DE PÁIZ
presente el poeta, si en los versos o en

T
Abre la boca para que entre yo escribir implica olvido y sacrificio, apo- las notas; o dónde está el poema, si en antos años observándome frente al
yando toda su obra y su vida en un las notas o en los versos. Es casi como espejo y no salgo de mi asombro.
Francisco Javier García Becerra papel que permanece en blanco”. Esto un intento de jaque a la reina en aje- Mañana tras mañana encuentro ras-
Ediciones Idea ya apunta más a una asunción de estar drez, un jaque a los modos acostum- gos nuevos en mi cara que irremedia-
en el mundo que a un preaviso de brados de entender la poesía, que sin blemente derivan a mi psique. Hoy,
intenciones. Escriba sobre papel la colaboración del resto de figuras por ejemplo, el blanco de los ojos casi ha perdido
blanco o no, se apoye su obra y su vida sería imposible. Claro que no faltaría su color primigenio para transformarse en un
en un papel blanco o no García Bece- quien ponga en duda que el contenido rojo intenso que ningún colirio o producto simi-
ANTONIO JIMÉNEZ PAZ rra no va de poeta, lo que ha conlle- de Abre la boca para que entre yo sea lar es capaz de combatir. Y esto no significa que
vado -manifiesto en los distintos eso, poético. Pero creo que desde Béc- ayer no tuvieran ese tono, pero creo que ahora se

H
ace años que aquello de recuentos de la poesía en Canarias de quer hasta toda la farándula de la ha producido el momento definitivo en el que un
“¿estudias o trabajas?” las últimas décadas- un desconoci- generación beat asentirían sin dudar estado abandona a otro y no piensa volver atrás.
se lo soltabas de buenas miento elevado al cubo de toda su que no hay contenido poético si no hay No sé si un oftalmólogo pensaría lo mismo; lo
a primeras al conocer a labor, de su producción, y en conse- una clara proposición poética, lo que sí dudo. Yo tengo mis teorías y mis bases que, aun-
alguien tras una básica cuencia de su más que sugestiva y es patente en García Becerra. Sólo los que no tengan mucho rigor científico, dentro de
presentación y pegaba bien, daba coherente -adjetivos a subrayar- pro- timoratos lo mirarían con lupa, supo- mí poseen una fortaleza inusitada. Porque me
mucho juego y a cambio recibías una puesta, independiente y al margen de niendo que haya interés en la moles- atrevería a decir que lo de mis problemas ocula-
cantidad de información personal de extravíos de moda, que no al margen tia, pero que sí: los chequeadores poé- res es herencia ciega, nunca mejor dicho, de mi
primera mano. Pero los tiempos han de sus modos, ofreciéndose; ofrecién- ticos siempre andan al acecho. Hace tío, el que dicen emigró a las Antillas Francesas
cambiado -los tiempos y sus expresio- donos una veta más sin apenas repre- ya muchos años que pocos escudriña- por tener problemas con la ley. A mi edad a él le
nes de uso-, tanto, que ese tipo de inte- sentación en el canon imperante y dores de la poesía apenas atienden a ocurrió algo similar y yo hace ya tiempo que
rrogaciones disyuntivas ya ni se lle- autosuficiente de nuestra poesía insu- las propuestas mismas de los poetas, a estaba esperando que me sucediera algo pare-
van, pudiendo hasta caer mal, muy lar que anda ya resquebrajándose a las estratagemas de sus poemarios, cido. Tres tantos de lo mismo sucede con las arru-
mal y resultar hasta contraproducen- cada tanto por su propia inconsisten- olvidando que es lo que reconvierte gas de mi frente, tan gruesas y ondas que con des-
tes, porque cualquiera hoy hace de cia, aunque todavía mantiene a raya a cuatro hojas volanderas en un libro caro alguno se atreven a decir si alguien pasó un
todo y ya no se dedica uno a esto o quien intenta poner un pie en su cír- entero. El resultado más grave es que formón por esta zona facial. Aquí los genes de mi
aquello, aparte de hasta qué punto es culo remarcado con tiza. Por eso se desatienden las propuestas indivi- padre han sido los grandes artífices. Tan bruto
asunto de revelar qué hacemos en rea- accedo a prologar este libro, por su duales, el más interesante fruto de la que era que ni en su cara podía disimularlo. Y si
lidad mientras nadie nos ve. atrevimiento y riesgo, por su fidelidad poesía. Por supuesto que hay quienes sigo recorriendo la orografía que va de mi cuello
Sí creo, sin embargo, que una cues- a sí mismo, por su aislamiento crea- se arredran o simplemente se aburren hasta el término de mi ser, vuelvo a constatar que
tión semejante tiene en pleno siglo XXI tivo, y por no carecer de un particular con sus propios escarceos literarios los labios son de mi madre, la pobre tenía una
más vigencia que nunca, una cuestión aliento constructivo, lo que no dejan mientras otros apuestan a jugársela, mueca extraña que creo ya he hecho mía. La
disyuntiva, la dirigida a un creador, en de ser valores, motivos suficientes para figurando en este último grupo y en nariz, sin duda, es de mi abuelo el resabido. Las
este caso a un poeta: “¿eres poeta o entender que introduzco fundamen- silencio la labor de García Becerra. cejas y pómulos un combinado, legado de otro tío
escribes poesía?”, con lo que el cantar talmente a un autor que “escribe poe- Claro que su poesía nació como la de al que tan sólo conozco por fotografías.
es otro que ni siquiera pretende emu- sía”, que más que poeta se siente poé- casi todos, balbuceando y con reme- Llegados a este punto, después de realizar
lar nada del pasado que no quepa en tico, aunque ambos -autor y prolo- dos, en fondo y forma, de sus autores varias inspecciones minuciosas, trabajo de déca-
este presente ditirambo y desasose- guista- corramos el peligro de caer una favoritos: “Tenemos la certeza de que das, sigo sin saber muy bien a quién o a qué res-
gante a la vez, mundano y lírico. Fran- vez más en el olvido. Mayor satisfac- el hombre ríe / cantando en cualquier pondo. Es decir, mi cara no obedece a un patrón
cisco Javier García Becerra ya ha cum- ción produce -y extraigo otra anota- esquina sus recuerdos”, escribe. claro de personalidad definida. No me siento
plido con su parte cuando dejó ano- ción de ese libro premiado- saber que De todas formas una introducción a seguro con ella. Nunca me olvido de que soy un
tado en un anterior poemario, (“Len- una de sus convicciones es que “cual- este libro apenas es necesaria, entre pastiche sin verdadera identidad propia. Y claro,
guas de alondras en áspid”, XII Premio quier libro posee vida propia, y por otras cosas porque contiene identidad son ya más de diez mil mañanas y diez mil noches
de Poesía Ciudad de Las Palmas de tanto, puede ser reescrito siempre”, propia, donde lo sensorial se impone a intentando cotejar cada rastro facial con los
Gran Canaria 2004) casi una res- una apreciación poéticamente liber- lo racional. Sean entendidas entonces demás a fin de descubrir uno propio, uno verda-
puesta: “Escribir constituye uno de los tina, de agradecer cuando los poetas estas pinceladas introductorias más dero y auténtico que marque la génesis de un ser
mayores esfuerzos que asume uno por hoy en la práctica se limitan a presen- bien como una antesala a la recomen- y que haya roto por completo con cualquier esla-
propia voluntad y castigo”. Entresa- tar libros pretenciosos e incombusti- dación a la que me tenía que haber ate- bón de mi familia. Pero creo que a estas alturas
cada así la cita parece apuntar a un bles, directos a la eternidad, sin admi- nido desde un principio: yo, si fuera de la vida nada de esto va a suceder y me jode
inefable trascendentalismo, y es que tir siquiera la alteración de una coma. usted, atendería a la letra pequeña de mucho. Tanto que creo que jamás podré dejar de
con la conjunción de las palabras de Abre la boca para que entre yo no este libro, como esa que aparenta care- mover los labios de forma poco ortodoxa para
este poeta hay que andar con cuidado, dista en casi nada de sus anteriores cer de interés en todos los contratos que no me confundan con mi madre o que siem-
pues entre el sarcasmo y las construc- libros, a no ser que de todos entre éste que firmamos en nuestra vida ordina- pre iré con la cabeza medio agachada intentando
ciones sibilinas, entre las medias ver- y el que ya he citado al principio, Len- ria, precisamente donde se concentran ocultar en la frente el nombre de mi padre.
dades y las medias mentiras intelectua- guas de alondras en áspid, repitan una todas las trampas habidas y por haber Me cuenta una amiga a la que le he desvelado
lizadas, anda su juego. Pero también fórmula que no se encuentra en el y que una tras otra iremos descu- mi complejo que no sea absurdo, que cada uno es
es verdad que otra anotación en el resto. Por eso citaba notas y no versos, briendo en un futuro inconcluso tras como es. Precisamente ella, la esclava del bisturí
mismo libro puede aportarnos más porque ambos libros están construidos nuestra rúbrica. Aquí, en Abre la boca y la cosmética, recomienda que me acepte tal y
rigurosidad sentenciosa: “No hay nada de una forma especial, nada común, y para que entre yo, las trampas son poé- como soy o que, por el contrario, pase por el qui-
más inútil que un libro abandonado que no hacen más que devolvernos al ticas. Y esa es nuestra suerte. Como rófano. Pero no es eso, lo mío es algo más pro-
para siempre por los lectores. Se diría desconcierto. No hallaremos ni en éste también la suerte de este libro, un libro fundo que creo a estas alturas sólo comprende-
que la existencia de su autor, y de sus ni en aquel poema tras poema sin de esos “que puede ser reescrito siem- mos mi espejo y yo, relación fatídica que más
palabras, es la demostración de que notas a pie de página, una composi- pre”. pronto que tarde romperé de un cabezazo.
El perseguidor 7
Sábado, 11
de septiembre de 2010

SOBRE LA POESÍA GRANDE:


JOSÉ MARÍA MILLARES SALL
VÍCTOR ÁLAMO DE LA ROSA (*) cierto, ¿a qué espera el cuadernos que se han venido sucediendo
Gobierno de Canarias para en los últimos diez años, y de los que ahora

E
n el discurso de aceptación del dedicarle a Isaac de Vega, este libro “es una muestra abarcadora, en
Premio Canarias de Literatura ahora que aún está vivo, el la que el poeta puso su esperanza e ilusión
2009, José María Millares Sall, Día de las Letras Canarias? hasta sus últimos días. Cuadernos, titula-
escribe que “con un mínimo de Pero a lo que iba, que me mos, porque esta escritura última es suma
imaginación sabemos que esa disperso, cuando lo único de diversas y sucesivas series de poemas
palabra es una sola voz. La conocemos. que quiero es invitarlos a que forman un único discurso poético”.
Todos sabemos cómo se llama. Es fácil, leer esta poesía. Y digo que En efecto, la unidad de sentido de este
como todo lo que es difícil. Como la eter- si Millares Sall ya lo hizo en libro es uno de sus grandes méritos, por-
nidad. Su nombre es POESÍA”. A conti- 1949 con su Liverpool, que el lector no sólo disfruta del poema
nuación el poeta dio las gracias por la vuelve a repetirlo en 2009 como sugerencia semántica infinita sino
paciencia y dijo buenas noches. Corría el con su Cuadernos, sesenta de la perfección formal del estilo del poeta,
mes de mayo. Poco tiempo después murió, años después, con este la sabiduría con la que construye desde el
el 8 de septiembre del año pasado, por lo volumen que recoge su verso libre la musicalidad, el ritmo del
que este artículo no tiene otro sentido que última producción poética poema. Pongamos un ejemplo:
celebrar su inmensa figura como poeta y que ningún lector intere-
ahora que estos días se cumple el primer sado en la poesía grande, La
aniversario de su óbito. muy grande, debería per- llave blanca abre
José María Millares Sall había nacido en derse. En serio, desde mis la sombra abre la hoja del sueño
Las Palmas de Gran Canaria en 1921 y a lecturas de poetas como abre el color la llave
sus 88 años, poco antes de fallecer, había Gonzalo Rojas o Eugenio de del silencio el vuelo sin que el aire se
entregado a la imprenta su libro Cuader- Andrade, por poner un par [pare]
nos (2000-2009), su testamento poético, de ejemplos, no me encon- la llave que habla a solas cuando
que el mismo año de su muerte publicó la traba con otra voz tan nos mira y cuenta hasta dónde llega el
editorial Calambur. Esta prestigiosa edito- sólida, tan propia. La ver- [árbol]
rial nacional ya había reeditado Liverpool, dad es que el tiempo va que arriba en la torre se para
el poemario más celebrado de nuestro colocando en sus respecti- y a ser pájaro nos lleva
escritor, que había visto la luz por primera vos pedestales a los gran- El escritor y poeta grancanario José María Millares Sall. / DA la llave de este cuarto que nos cubre de
vez en 1949, una poesía moderna, suge- des poetas. No hay sino que [ojos]
rente, visionaria, magnífica, en fin. mirar atrás y revisar los últimos cincuenta hermano del poeta Agustín y del genial y nidos la palabra y de nubes
Ha pasado varias veces en la historia de o sesenta años de literatura canaria para pintor Manuel Millares. En el prólogo a la escalera hasta tocar
la literatura canaria: escritores insulares que salten, cada uno en su universo, las este libro, José María Millares Sall nos va con las manos
que de un modo brillante se adelantan a figuras inmensas de cuatro de esos nom- confesando las claves de su particular el vacío
su tiempo y que, sin embargo, no se les bres únicos, irremplazables, planetas en sí taller poético: “Particularmente, el ser que de la creación
reconocen sus méritos. No me importa de mismos: Rafael Arozarena, Luis Feria, me habita, que sufro como hombre y como
quién o qué sea la culpa. Que si la perife- Manuel Padorno y José María Millares niño, es un ser extraño, solitario, amante
ria, que si la insularidad, que si comporta- Sall. Es lo que ocurre cuando los poetas se de la luz y su sonido, de la palabra y su Los poemas no llevan título y salvo unos
mientos cainitas entre los propios escrito- hacen muy grandes. Y es que la poesía nos sonido, del amor y su sonido, de las cosas pocos, todos finalizan con ese pie que-
res canarios, que si la incompetencia de va admitiendo a todos en su seno, pléya- y su sonido: un sonido que ama el sonido brado tras un largo, brusco encabalga-
los responsables políticos de cultura, etc. des y más pléyades de poetas medianos y de los sonidos, un vuelo que sólo escucha miento. Poemas de arquitectura precisa
Me importa, sin embargo, destacar este menores, porque los que serán de veras cómo vuelan los sonidos; y la poesía, la que sorprenden al lector con hallazgos
hecho, por ejemplo en el caso de José grandes son aliados del tiempo, y el que escribo, no es otra cosa que un sonido metafóricos pero también desde esa escri-
María Millares Sall y su Liverpool, una poe- tiempo los eleva hasta la excepcionalidad. dentro de otro sonido… En fin, que gra- tura pausada, sin dramatismos ni desga-
sía tan contemporánea, a pesar de haberse Cuadernos (2000-2009), libro por cierto cias a mi avanzada edad, me he conver- rros pasionales, sino salida de una conten-
escrito a mediados de los años 40 del muy bellamente editado, presenta un inte- tido en un terrorista del pragmatismo y, ción inteligente, reflexiva: Dame esa
pasado siglo, que todavía hoy nos asom- resante prólogo del propio poeta, titulado por qué no decirlo, en un ser libre que ama mano/alcánzamela/y ayúdame a ser de
bra su modernidad, que sólo hoy empeza- Del taller del poeta, que debió ser lo último eso que tan difícil nos lo pusieron durante nuevo un hombre. La poesía grande de José
mos a aprehenderla. Para entendernos, que escribió, en el que Millares Sall trata tantos años y que, por fin, ya podemos María Millares Sall no se nos puede esca-
algo parecido a lo que ocurría con los de esclarecernos su poética. Así escribe: decirlo, se llama dignidad”, escribe el par. Es motivo de orgullo y debería serlo,
visionarios inventos de Leonardo da Vinci. “Una escritura que se va haciendo y va autor. en especial, para los jóvenes poetas de
Si leemos la poesía que rodeaba la gesta- tomando cuerpo a medida que su luz se Millares Sall apunta en este pórtico a su Canarias, herederos de una vigorosa tradi-
ción de un libro como Liverpool, una poe- expande: signos que se derraman sobre la libro que “escribo a diario y, preferente- ción poética que deberían saber ensalzar y
sía plegada a lo que tocaba, esto es, lo mesa de la escritura”. El volumen, de 237 mente, de madrugada. A veces pienso que continuar. Esta breve reivindicación de
social, el realismo, la pobreza, la posgue- páginas, fue dispuesto por el poeta agru- escribo para una generación que aún no José María Millares Sall es apenas eso, una
rra, cierta exaltación maniquea de valores pando sus poemas en diez secciones, titu- ha nacido, y para otros que todavía ten- reivindicación, a sabiendas de que el
altruistas, todavía más nos desconcerta- ladas: Celdas para una poética I, Celdas drán que aprender a leer poesía”. Pare- tiempo y la vida eterna son los aliados de
rán sus imágenes vanguardistas, su impe- para una poética II, Celda enero, Celda ciera aquí sospechar el propio poeta esa esta literatura grande que Millares Sall nos
riosa naturaleza de estirpe surreal, su ori- abril, Celda acuario, Celda informal, Celda naturaleza visionaria de su poesía, sobre la legó con toda la generosidad de su
ginalidad provocadora. Su caso me Décima, Celda Ana, Libretas y Materia. que puntualiza que, a partir del año 2000, esfuerzo y su talento. Ahora sólo falta
recuerda el del narrador Isaac de Vega, Como colofón a este volumen, incluye las la escribiría “como me daba la gana, sin medir nuestra altura, para así averiguar si
otro adelantado a su época, sobre todo si reflexiones que introdujo en su discurso pensar si lo que hacía era o no del gusto seremos capaces de al menos acercarnos a
pensamos que ya en la década de los años de aceptación del Premio Canarias, conce- del lector […] escritura anárquica que, a la suya.
50 había publicado relatos y su emblemá- dido casi in extremis, porque esto son cosas veces sin buscarlo, hace uso de lo esper-
tica novela Fetasa (1957), cuando lo que que pasan en estas tierras fragmentadas, péntico, de lo onírico, del surrealismo, si (*) Víctor Álamo de la Rosa es escritor y
se estilaba era el realismo social más chato difíciles y caníbales. bien mi poesía es básicamente existencial”. periodista. Su última novela se titula La
y garbancero, mesetario y aburrido y José María Millares Sall pertenece a la Celdas, según nos informa el editor, es el cueva de los leprosos (Colección Narrativa
hasta costumbrista. Me pregunto, por estirpe artística de los Millares, es decir, es título que el poeta quiso para los cientos de de La Caja Literaria).
8 El perseguidor Sábado, 11
de septiembre de 2010

Fachada de la
sala Conca en La Laguna.

La sala Conca quienes profesan activamente su


creencia en el arte y la cultura,
pos no favorables, con el riesgo
incluso de la cárcel.
credo, su director, hoy se vende
al mejor postor.
se vende en esta ciudad, en la que no
pocos lloramos atónitos ante su
Pero sobre todo ha dejado una
colección sin igual en las islas, si
Parece ser que nos vence la cri-
sis económica, pero sobre todo la
muerte. un cartel de “se vende”, en la el número de piezas es escanda- crisis cultural, mientras la econo-
AZUCENA ARTEAGA En marzo de 1971, Gonzalo puerta de acceso a la sala, el loso, más lo son sus padres, Miró, mía mundial cae en picado. Los
MEDINA Díaz inauguró, con una exposi- ansioso cuarenta aniversario Pablo Serrano, Tápies, Millares, centros comerciales se llenan de
ción de Pepe España, su entrega acaba con sabor a desilusión. Saura, Guinovart, Claude gente, que intercambia capital
Este año 2010, la sala Conca a la profesión de galerista, o La tarea de galerista, nada Viseux, José Hernández, Luis por plástico. Los teatros ofrecen
proyectaba la celebración del como él antes prefería ser lla- fácil, ha sido ejecutada durante Mayo, Rábago, Juan Bordes, itinerarios ruinosos. La educa-
cumplimiento de sus cuarenta mado, salista. Así fue como nació estos años de una forma excep- Bellver, sin mencionar a los artis- ción fracasa. La cultura se con-
años de actividad constante e un personaje clave en la historia cional, con tal empeño, que toda- tas locales, todos también de vierte en celebración a la medio-
intensa en el panorama artístico del arte contemporáneo de vía me es difícil diferenciar entre renombre, Pepe Abad, Chirino, cridad.
de Canarias y también en territo- Canarias, incluso me atrevería a Conco y Gonzalo. Su sala ha ofre- Ildefonso Aguilar, Cándido La Plaza de la Concepción se
rio peninsular. Las razones para decir, que a nivel nacional, en fin, cido cuatro generaciones de arte Camacho, Pedro González, Gon- viste de negro. No como home-
hacerlo eran obvias, pero para hablo de a quien todos llama- canario, nacional y extranjero de zalo González y un largo etc., en naje a la casa negra y blanca, sino
quien las ignore, no está demás mos, “Conco”, y de su “sala gran calidad, de diversas perso- el que se incluye como se ha más bien de luto, porque, la sala
sobrevolar brevemente cuatro Conca”. nalidades, estilos, técnicas, enri- dicho a artistas extranjeros, Conca muere tras cuatro déca-
décadas de historia, que muy a “Llevo cuarenta años cerrando queciendo la ciudad, con un Monirum Islam, Kurt Mikula, das de esfuerzos por mejorar
desgracia, han llegado a su fin. la sala Conca” es una frase muy espacio volcado en la libertad de Eve María Zimmerman, Gothart nuestra cultura, por ampliar
El desinterés y la inconsciencia repetida por el ex – salista, en las pensamiento, la expresión y el Kuppel, Walter Meigs… nuestras fronteras visuales y
de quienes poseen la llave polí- muchas entrevistas que le han intercambio cultural, procla- La sala Conca, con su espacio, vivenciales. Es hora de gritar
tica y económica del apoyo hacia hecho, cumpliéndose al colgar mando la vitalidad aún en tiem- su colección, su historia, su ¡basta ya!

EL PIE DE LA LETRA / Alfonso González Jerez

XXXXXXXXXXXXXX
XXXXXXXXXXX

E
n un artículo el espléndido
escritor senegalés Boubakar
Boris Diop señala, con una iro-
nía bastante irritada, que la
imagen neocolonial de África
continúa repitiendo estereotipos imbéci-
les que no solo representan una grotesca
falsedad, sino también una forma de opre-
sión simbólica. “No sé cómo explicar”,
viene a decir, “que la mayoría de los afri-
canos no tratan con elefantes, ni persi-
guen ni son perseguidos por rinocerontes,
ni agitan sus lanzas vibrantes en las verdes
praderas”. Por el momento la reivindica-
ción de Boubakar es inoma a copos de
avena de taller literario de Yale. Pero
muestran inmejorablemente el creciente
universo ficcional de una de las escritoras
anglófonas más inteligentes y talentosas
de la actualidad.