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Construyendo una definición de la teología pastoral.

-Anotaciones para el Curso de Teología de la Acción Eclesial, 2018


TE018

Enriqueciendo el aporte de la investigación bibliográfica de los estudiantes sobre este


tema, añadimos como síntesis, lo siguiente:

1. Conjugando a Rahner, Liegé, Lonergan y Audinet, German Neira ensaya


esta definición:

La teología práctica y la acción pastoral de la Iglesia se orientan a la


construcción de comunidades cristianas en las que sea posible vivir el
Evangelio dentro de un nuevo dinamismo de relaciones.
Esta construcción supone una ubicación personal en una tradición
eclesial concreta y una apertura misionera a los nuevos problemas
sociales y eclesiales1.
2. Karl Rahner:

La teología práctica será una ciencia teológica, esto es, alimentada en


las fuentes de la revelación, normada por el magisterio de la Iglesia,
metódica y sistemática en su proceder y valoradora de los resultados
de las ciencias profanas, que, me4diante el análisis científico y
teológico de la eventual situación concrecta (jurídicamente, aún no
iniciada) de la Iglesia, desarrolla los principios (y en la medida de lo
posible los encarna en imperativos) según los cuales la Iglesia
actualiza su propio ser y realiza su actividad salvífica en esta situación
determinada, esto es presente.
Eclesiología existencial: ser + deber ser2.
3. Ramiro Pellitero:

La asimilación de la “pastoral” a la “práctica” tiene el problema de


aproximar la idea de lo “pastoral” a la perspectiva de lo pragmático o
funcional. En consecuencia el “quehacer pastoral” se distancia de la
reflexión sobre la fe. Tras estas consideraciones, se comprende que
exista cierta resistencia a sustituir la terminología “teología pastoral”
por “teología práctica”. Nuestra materia podría denominarse
“teología de la acción de la Iglesia”, “teología del apostolado”,
“teología de la acción salvífica” o con términos equivalentes3.

1
NEIRA G., Edificar la Iglesia hoy. Teología práctica. 1994, 85.
2
RAHNER K. Teología Pastoral: II. La esencia de la teología pastoral, 1969, 349.
3
PELLITERO R., Teología Pastoral. Panorámica y perspectivas. Una eclesiología al alcance de todos, 2006,94.
Dicho lo anterior, hay que añadir que esta disciplina atiende
particularmente a los aspectos salvadores del mensaje revelado y a la
misión de la Iglesia en cuanto que hace operativo y eficaz ese
mensaje en el mundo. Debe tener en cuenta que la misión de la
Iglesia, y por tanto su acción evangélica, se realiza siempre en
situaciones concretas. Corresponde a la teología pastoral analizar la
repercusión de las condiciones cambiantes (culturales y económicas,
etc.) en la actividad evangelizadora de los cristianos, su papel de
levadura espiritual del mundo, las relaciones de la Iglesia con una
sociedad secularizada, o con otras comunidades religiosas que
profesar credos diferentes, sus relaciones con el poder civil, etc.
Con otras palabras, el estudio de la teología pastoral se extiende
desde sus presupuestos básicos (la voluntad universal salvífica de
Dios, la conciencia del servicio que la Iglesia ha de prestar, por
voluntad divina, a la humanidad entera, y su vocación de abrir para
todos los pueblos la gracia del Redentor, etc.) hasta las cuestiones
más “prácticas”, diversas y cambiantes, que la acción eclesial plantea,
en la medida que esas “prácticas” son reflexionadas teológicamente.
Por nuestra parte, pensamos que es acorde con la tradición teológica
católica considerar que el objeto (material) de la “teología pastoral”,
entendida como teología de la acción eclesial, es todo lo que la Iglesia
“hace” (la predicación y la catequesis, el testimonio y el diálogo, la
práctica del ecumenismo, la liturgia, la dirección espiritual y la
promoción humana, etc.), sintetizado en la triple fórmula clásica,
martyria-leiturgia-diakonia.
Se trata, dicho de otro modo, de una teología del quehacer o de la
autorrealización de la Iglesia, concebida a partir de su
sacramentalidad (la Iglesia es “sacramento” que significa y actúa
gracias a la doble misión del Verbo y del Espíritu Santo). El objeto
“quod” o punto de vista propio de la teología de la acción eclesial es
el “aquí y ahora” de la edificación de la Iglesia, que sigue la “lógica”
de la Encarnación bajo el impulso y fuerza del Espíritu Santo.
En resumidas cuentas, la teología pastoral (o práctica) puede
entenderse como la ciencia teológica de la autorrealización de la
Iglesia en su colaboración salvífica con las misiones trinitarias, pues
sólo Cristo y el Espíritu Santo dan “eficacia divina” a la Iglesia ya la
acción de cada cristiano en ella.4

4
Ibid., 97-98