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EL TAO DE LA SALUD, EL SEXO Y LA LARGA VIDA

Durante los últimos años se esta hablando cada vez mas sobre la Dieta Occidental,
mas conocida en el ámbito de la ciencia como la Western Diet. Esta dieta no es más
que el conjunto de la mala alimentación que se lleva a cabo por parte de la mayoría
de los individuos de los países occidentales o industrializadas: comidas
ultraprocesadas y grandes cantidades de aditivos, exceso de sal, carnes rojas
procesadas y grandes excesos de carbohidratos refinados y grasas poco
saludables.

Este texto muestra de una manera clara como a lo largo del tiempo la dieta de las
personas occidentales ha empeorado, pasamos de consumir leche de vaca
obtenida de manera natural a consumir toda clase de derivados lácteos
pasteurizados; el autor nos muestra las delicadas consecuencias que tienen para el
ser humano estos malos hábitos.

También resalta como la dieta oriental ha desmejorado, sin embargo, esta sigue
siendo mas saludable que la occidental. El autor resalta la importancia del Tao en
un ámbito tan importante como lo es la alimentación; una de las grandes ventajas
de aprender el Tao consiste en que sus principios básicos son aplicables a todo,
desde lo macrocósmico hasta lo microscópico. En el caso de la nutrición, el principio
fundamental taoísta de mantener el equilibrio entre el Yin y el Yang se aplica
armonizando las Cuatro Energías y los Cinco Sabores de los alimentos. Las Cuatro
Energías de los alimentos son calor, tibieza, frescor y frío. Estas categorías definen
la naturaleza y la intensidad de la energía que se libera en el organismo humano al
ser digerida la comida. Los alimentos calientes y tibios corresponden a Yang; los
frescos y los fríos corresponden a Yin. Los primeros son estimulantes y generan
calor, mientras que los segundos son calmantes y refrescan los órganos.

Pero en el tema del cuerpo humano y su saludable funcionamiento no solo es


importante la alimentación, sino la excreción el buen funcionamiento del colon, la
alimentación influye fuertemente en el desarrollo de este proceso tan importante.
Por lo tanto, de todos los órganos vitales del cuerpo, el que sufre las peores
consecuencias de los hábitos dietéticos modernos es el colon. La naturaleza diseñó
el colon para que funcionara como un sistema de alcantarillado por el que los
residuos de la digestión pudieran ser prontamente eliminados del organismo. En vez
de eso, se ha convertido en una especie de pozo negro estancado, el equivalente
fisiológico de un montón de basura en descomposición o de un retrete atascado que
sigue utilizándose para defecar. Aun así, resulta ilusorio suponer que para eliminar
estas obstrucciones fétidas y expulsar las toxinas incrustadas en el colon basta con
adoptar una dieta a base de salvado, vegetales crudos y otros alimentos fibrosos.
El salvado y los vegetales crudos contienen tanta fibra que no pueden pasar por los
minúsculos agujeros que quedan libres para el paso de las heces en la mayoría de
los cólones. Lo que ocurre entonces es que la fibra se atasca, se descompone y
agrava aún más el problema. Es inútil lanzarse a un programa dietético nuevo sin
haberse librado antes de los desechos incrustados y residuos tóxicos que las
anteriores costumbres alimenticias han hecho acumular en el canal digestivo. Y esto
sólo puede conseguirse de una manera: mediante el ayuno y la limpieza intestinal
con irrigaciones colónicas. Por esta razón para realizar un cambio importante en
nuestros hábitos y en nuestro cuerpo lo mas fundamental es desintoxicarnos
completamente.

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