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El darse cuenta

Puedo distinguir en mi experiencia tres tipos de darme cuenta o zonas del darse
cuenta:
1) El darse cuenta del mundo exterior. Esto es, contacto sensorial actual
con objetos y eventos en el presente: lo que en este momento veo, palpo,
toco, escucho, degusto o huelo. En este momento veo mi lapicero deslizándose
sobre el papel, formando palabras, escucho un zumbido, huelo el humo de la
chimenea, siento la textura del papel en mis manos y siento en mi boca un fresco
sabor a frutillas.
2) El darse cuenta del mundo interior. Esto es, contacto sensorial actual con
eventos internos en el presente: lo que ahora siento desde debajo de mi piel,
escozor, tensiones musculares y movimientos, manifestaciones físicas de los
sentimientos y emociones, sensaciones de molestia, agrado, etc. En este
momento siento presión en el extremo de mi dedo índice izquierdo a medida
que sostengo el papel. Siento una sensación desagradable de tensión en el lado
derecho de mi cuello, y en la medida que muevo mi cabeza me siento un tanto
mejor, etc.
Estos dos tipos de darse cuenta engloban todo lo que puedo saber acerca
de la realidad presente como yo la vivencio. Este es el terreno sólido de mi
experiencia; estos son los datos de mi existencia aquí, en el momento que ocurren.
Independiente de como yo u otros piensen o juzguen este darse cuenta, existe y
ningún argumento, ni alegato, ni teoría podrán hacerlo no-existente.
El tercer tipo de darse cuenta es bastante diferente. Es el darse cuenta
de imágenes de cosas y de hechos que no existen en la realidad actual
presente.
3) El darse cuenta de la fantasía. Esto incluye toda la actividad mental que
abarca más allá de lo que transcurre en el presente: todo el explicar, imaginar,
adivinar, pensar, planificar, recordar el pasado, anticipar el futuro, etc. En este
instante me pregunto cuánto voy a tardar en escribir este libro. Tengo una
idea de cómo se va a ver terminado y me pregunto cuál va a ser la reacción
suya, señor lector. ¿Encontrará que es útil y le gustaré yo por haberlo escrito?
Todo esto es irrealidad. Este libro aún no está hecho y usted no puede verlo ni
responder a él. Está todo en mi fantasía, en mi imaginación.
Y sin embargo dentro de esta fantasía hay una realidad encubierta. Puedo
descubrir más de esta realidad si me concentro en mi fantasía y al mismo tiempo
tomo conciencia de mis sensaciones físicas, percepciones y otras actividades
mientras hago esto. Al pensar en el tiempo que va a tardar este libro en
hacerse, me doy cuenta del cansancio de mi cuerpo y me doy cuenta de que el
deseo de que esté concluido surge de este cansancio que siento ahora. Al
imaginar la reacción de ustedes ante este libro me doy cuenta que quiero caerles
bien y quiero servirles de algo. A medida que escribo esto, una cierta tibieza en
mi cuerpo y las lágrimas en mis ojos confirman esto. Ahora me quedo con esta
sensación por unos instantes, y luego empieza a desarrollarse otra cosa, algo más
básico que el caerles bien o el prestarles un servicio. Les guste yo o no, me gusta
mucho estar con ustedes, honestamente, con la realidad bien plantada bajo
nuestros pies y sé que este libro nos puede ayudar en eso. A medida que
escribo esto, siento mi cuerpo sólido y confiado, como dando su aprobación.
Es realmente difícil aceptar que todo existe en el presente momentáneo. El
pasado existe tan sólo como parte de la realidad presente, cosas y recuerdos acerca
de las cuales pienso como "pertenecientes al pasado". La idea del pasado es útil
algunas veces, pero al mismo tiempo es una idea, una fantasía que tengo ahora.
Piense en el siguiente problema: "Pruébeme que el mundo no fue creado hace dos
segundos, completo, con artefactos y recuerdos". Nuestra idea del futuro es
también una ficción irreal, aunque algunas veces de utilidad. Tanto nuestra idea

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del futuro como nuestra concepción del pasado se basa en nuestra comprensión
del presente. El pasado y el futuro son nuestras conjeturas acerca de lo que pre-
cedió al momento presente y lo que presagiamos que seguirá. Y todo este adivinar
ocurre ahora.

Escuchando lo que nos rodea

Mire a su alrededor ahora, y dése más y más cuenta de lo que le rodea.


Contacte verdaderamente lo que le rodea y permita que cada cosa le hable de sí
misma y de su relación con usted. Por ejemplo, mi escritorio dice "estoy
desordenado y lleno de trabajo que tú tienes que hacer. Hasta que me ordenes te
irritaré e impediré que te concentres". Una escultura de madera dice, "Mira como
puedo fluir aun cuando soy rígida. Detente a descubrir mi belleza". Tómese unos
cinco minutos para permitir que las cosas de su medio ambiente le hablen. Atienda
cuidadosamente a estos mensajes que obtiene de todo a su alrededor...
Si realmente puede aprender a prestar atención a lo que le rodea, podrá
darse cuenta del efecto que le producen sin que usted se hubiera dado cuenta de
ello. En la medida que se dé más cuenta de esas influencias, usted puede cambiar
sus medios ambientes y hacerlos más cómodos, así como menos irritantes, etc. He
usado este experimento en la sala de clases para señalar el efecto opresivo de
su estructura. El pizarrón dice, "Mire aquí, todo lo importante ocurrirá aquí". Los
bancos duros dicen, "No se duerma, no se divierta, sea ordenado y mire allá". El
reloj dice, "Apúrese y no pierda tiempo", etc. Después de darnos cuenta de la
influencia mortecina de una clase ordenada, hicimos cuanto pudimos por hacerla
más cómoda para los seres humanos. Conseguimos una alfombra, nos libramos de
la mayoría de las sillas y reordenamos las restantes, pusimos algo colorido, etc.
A continuación quiero que intente algunos experimentos junto a otra
persona. Estos experimentos serán más efectivos si usted los hace con alguien a
quien no conoce bien, pero si ningún otro está disponible, hágalo con un amigo o
con su pareja.

Contactando
Siéntese frente a frente de esta persona y no hable. Simplemente mire la
cara de su compañero por un par de minutos y trate de realmente ver a esa otra
persona... No quiero que haga de esto una competencia de mirar fijo y no quiero
que pierda su tiempo imaginando cómo es su compañero. Quiero que mire a su
compañero y que simplemente se dé cuenta de todos los detalles de su cara.
Dése cuenta de las reales características de sus rasgos: los colores, formas y
texturas, cómo se mueve o no se mueve su boca, etc. Quiero que realmente se
dé cuenta de esta otra persona. Trate de verla realmente...
¿Le sucede algo que le dificulta centrar su atención en su compañero?... Si
alguna otra cosa le disputa la atención, tómese un tiempo para darse más cuenta
de esto...

Ensayar

Continúense mirando y al mismo tiempo imagine qué piensa, qué pasará y


qué hará en los próximos minutos. De todos modos es probable que usted esté
practicando algo de este ensayar, así que tómese cierto tiempo para dirigir su
atención sobre sus fantasías y expectativas... Tome conciencia de ellas en
detalle... ¿Qué piensa que está a punto de suceder?...
Ahora dése cuenta de lo que sucede en su cuerpo... Note cualquier sensación
de tensión, excitamiento, nerviosismo, etc... ¿En qué medida son estos síntomas una
respuesta a sus fantasías y expectativas acerca del futuro, más que una
respuesta a lo que realmente está sucediendo en este momento?...

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Retraerse

Tome ahora más contacto con su experiencia del momento. Cierre sus ojos y
retráigase a su existencia física por un par de minutos... Dése cuenta de su
cuerpo y de sus sensaciones físicas,.. Note cualquier tensión, nerviosismo o
excitación, etc., y tome contacto con esto... Enfoque su darse cuenta en
cualquier incomodidad que encuentre y note como cambia a medida que usted
contacta con ella...
Abra ahora sus ojos y vuelva a mirar a esa otra persona... ¿Es más fácil
verlo ahora?... Trate de descubrir aún más cosas acerca de esa persona... ¿Qué
puede ver ahora que no notó antes?... Hasta qué punto puede realmente VER a esa
persona, y hasta qué punto está usted aún ocupado con sus fantasías, adivinaciones,
imaginaciones o suposiciones acerca de cómo ella es, preguntándose qué verá en ella
al mirarlo a usted, preguntándose cuánto rato durará esto, etc... Siempre que se
sorprenda haciendo esto, simplemente reenfoque su darse cuenta en el rostro y las
expresiones de su compañero...
Continúe mirando a su compañero, pero enfoque su atención en su propia
existencia física... ¿Qué está sucediendo en su cuerpo ahora?... Note cualquier
tensión, nerviosismo, incomodidad, tranquilidad o excitamiento que sienta y póngase
más en contacto con ello... Dése cuenta de dónde exactamente siente y póngase más
en contacto con ello... Dése cuenta de dónde exactamente percibe esas sensaciones y
de cómo ellas son...
En un momento más, quiero que se digan el uno al otro todos los
detalles de cómo se sienten físicamente: donde sienten tensiones, nerviosismo,
tranquilidad o excitamiento, etc., y exactamente cómo le parece eso a usted. No
explique ni justifique su experiencia, descríbala simplemente con todos los detalles y
tome conciencia de cómo la experiencia de su cuerpo se muda en tanto se la trasmite
a su compañero. Tómese algunos minutos para hacerlo...

Memoria Visual

Cierre nuevamente los ojos y retírese dentro de su cuerpo... Tome


nuevamente contacto con !o que sucede debajo de su piel y note qué sucede
cuando enfoca su atención sobre esas sensaciones en su cuerpo... Póngase realmente
en contacto con su existencia física... Mantenga sus ojos cerrados y visualice el
rostro de su compañero que estaba mirando hace tan sólo unos minutos. ¿ Cuán
completamente puede hacer esto? ¿Qué rasgos le son claros en su imaginación y
qué rasgos son confusos o están ausentes?... ¿Puede evocar la forma de su nariz,
el color de sus ojos, la textura de su piel, etc.? Dése cuenta de dónde su
imagen es distinta y dónde es incompleta o difusa. ¿Cuáles partes le son difíciles o
imposibles de visualizar?... Dése cuenta de que gran cantidad de lo que escapó de
su memoria, debe haber escapado también de su darse cuenta...
Ahora abra sus ojos y compare su imagen con' la realidad del rostro de su
compañero... ¿Qué detalles de su imagen eran incorrectos? Mire ahora las partes
de su rostro que estaban ausentes o diluidas en su imagen y descubra cómo son
esas partes... Descubra aún más acerca del rostro de esa persona...
En un minuto más les voy a pedir que se cuenten el uno al otro qué es lo
que ven, no lo que imaginan o suponen, sino aquello de lo que realmente se dan
cuenta, ahora, que miran el rostro de su compañero. No recaigan en su memoria,
en lo que vieron, y no expliquen por qué vieron eso o se disculpen por verlo, etc.
Sólo digan de qué se dan cuenta ahora, de momento en momento y entreguen
todos los detalles de lo que se dan cuenta. No digan "Ahora veo sus ojos", digan,
"Ahora veo tus inmensos ojos marrones; ellos brillan y me gusta mirarlos", o lo
que sea su experiencia. Empleen unos cinco minutos en esto...

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