Está en la página 1de 23

Volumen 39,enNºChile

Etnogubernamentalidad. La formación del campo de la salud intercultural 2, 2007. Páginas 185-207


185
Chungara, Revista de Antropología Chilena

ETNOGUBERNAMENTALIDAD.
LA FORMACIÓN DEL CAMPO DE LA SALUD
INTERCULTURAL EN CHILE
ETHNO-GOVERNMENTALITY. THE MAKING OF THE INTERCULTURAL
HEALTH FIELD IN CHILE
Guillaume Bruno Boccara1

En 2001 se empezó a implementar en Chile el Programa de Desarrollo Integral de Comunidades Indígenas llamado Orígenes,
que se presenta como un dispositivo de intervención respetuoso de las diferencias culturales cuyo propósito es “desarrollar una
política de cooperación entre los Pueblos Indígenas y el Estado” y “contribuir al desarrollo” de los pueblos nativos del sector
rural. En el presente ensayo me propongo dar cuenta de la naturaleza de este neoindigenismo tanto a través del análisis de la
producción de conocimientos por las agencias de Estado a nivel macro como a través del estudio microsociológico de las
relaciones de poder y del tipo de saber generado por los agentes estatales y paraestatales a cargo de la ejecución de ese progra-
ma. Centrando mi presentación en uno de los componentes de Orígenes, muestro que la llamada Salud Intercultural representa
una nueva ingeniería social que toma sentido dentro de un nuevo diagrama de saber/poder que llamo etnogubernamentalidad.
Constituye una nueva gestión de la alteridad y un recorte del cuerpo social en clave étnica. Veremos por lo tanto que este nuevo
objeto de la salud pública debe ser aprehendido en su dimensión política. Concomitante a la emergencia de este subcampo de la
Salud Intercultural, surgen nuevas disputas de significaciones y clasificaciones en torno a los mismísimos términos de Salud y
Cultura. Se trata por lo tanto de dar cuenta de la dimensión política de la salud, vale decir, de la constitución de los cuerpos
indígenas como sujetos y objetos de gobierno.
Palabras claves: salud intercultural, subjetificación, etnogubernamentalidad, pueblo mapuche, neoindigenismo.

In 2001, the Chilean State began to implement an ethnodevelopment program directed at the indigenous communities of its
national territory. Called Origins, this unprecedented political initiative aims at establishing a new deal between the State and
rural ethnic groups and claims to be based on the respect of cultural difference. This paper offers an interpretation of the nature
of this new kind of indigenism through the analysis of the state-produced knowledge on indigenous peoples, on the one hand,
and by focusing on the new power relations and subjectifying effects created by state agents in specific localities, on the other.
I shall show, using a discourse and socio-ethnographic analysis of its intercultural health component, that Orígenes represents
a powerful device of subject-making and ethnification. I shall focus on the classifying, spatializing and hegemonizing effects
produced by what I call, taking up on Foucault’s approach on biopower and drawing on recent ethnographies of the neoliberal
state, the multicultural governmentality. I shall finally contend that, closely intertwined with this new social engineering,
indigenous counterhegemonic discourses, knowledges and practices are starting to emerge that fully contribute to the shaping
of this new intercultural battle field. Therefore, this paper deals with the political dimensions of health, that is with the constitution
of the indigenous body as subject and object of government.
Key words: Intercultural health, subject-making, ethnogovernmentality, Mapuche people, neoindigenism.

Hay una gran contaminación en nuestras co- La interculturalidad es un tema que le in-
munidades y donde nuevamente el mismo teresa más bien al Estado de cómo poder
sistema occidental, con todos sus mecanis- hacer que los pueblos originarios se com-
mos y con todas sus máquinas que tiene, porten como el Estado quiere. Jaime Iba-
siguen reprimiendo la salud misma. Victor cache, médico, Villarrica 1999. Ex direc-
Caniullán, Machi (Shaman), Comuna de tor de la Unidad de Salud con Población
Carahue. Tercer Encuentro Nacional de Sa- Mapuche. Servicio de Salud Araucanía
lud y Pueblos Indígenas, Villarrica, 1999. Sur.

1 Universidad Católica del Norte, IIAM, Calle Gustavo Le Paige 380, San Pedro de Atacama, II Región, Chile.
gboccara@ucn.cl. GETIME (Grupo de Estudio sobre Territorialidades Indígenas y Multiculturalismo de Estado del
IIAM).

Recibido: junio 2006. Aceptado: mayo 2007.


186 Guillaume Bruno Boccara

El Estado no es nada más que el efecto les con respecto de la implementación de “un
móvil de un régimen de gubernamenta- modelo de salud con pertinencia cultural”, sino que
lidad múltiple. No se trata de descubrir estudiaremos también, desde una aproximación
el secreto del Estado. Se trata de inquirir microsociológica y etnográfica, la producción de
sobre el problema del Estado a partir de nuevas relaciones de poder y de un nuevo tipo de
las prácticas de gubernamentalidad. Mi- saber en lo que llamaremos el subcampo de la
chel Foucault, Cours au Collège de Fran- Salud Intercultural. Es así como abordaremos el
ce, 1979. problema de la construcción de la etnicidad y de
la llamada “sociedad pluriétnica y multicultural”
En 2001 se empezó a implementar en Chile la a partir de lo que los distintos agentes sociales (de
primera fase del Programa de Desarrollo Integral Estado o no) expresan y hacen en un segmento
de Comunidades Indígenas financiado en parte a bien particular de la esfera pública, a saber: el
través de un préstamo del Banco Interamericano nuevo espacio social definido como el de la Salud
de Desarrollo1. Este proyecto de US$ 133 millo- Intercultural.
nes representa sin lugar a dudas un hito en la his- En este artículo definimos a la salud intercul-
toria de las relaciones del Estado chileno con los tural como subcampo, en el sentido bourdieusia-
pueblos indígenas que habitan el territorio nacio- no del concepto2, pues se encuentra englobado
nal. Es llamado Orígenes en referencia a las po- dentro de un campo burocrático mayor, el de la
blaciones originarias focalizadas; el programa se salud pública, tanto desde el punto de vista insti-
presenta como un dispositivo de intervención res- tucional como administrativo y conceptual. Des-
petuoso de las diferencias culturales que tiene de esta perspectiva, planteamos que la Salud In-
como meta permitir desarrollar una política de tercultural representa una nueva ingeniería social
cooperación entre los pueblos indígenas y el Esta- que se inscribe dentro de un nuevo diagrama de
do, haciendo más pertinentes las respuestas de éste, saber/poder o de una gubernamentalidad de un
con el propósito de contribuir al desarrollo y me- nuevo tipo3 que tiende a producir nuevos sujetos
joramiento de la calidad de vida de los pueblos étnicos colectivos e individuales a través de una
aymara, atacameño y mapuche del sector rural doble dinámica de etnicización y de responsabili-
(Orígenes 2004). zación. A través de la puesta en marcha de progra-
Además de acciones en desarrollo producti- mas de salud intercultural, son las relaciones en-
vo, educación y fortalecimiento institucional, Orí- tre cuerpo social y cuerpo individual, esfera
genes consta de un componente de salud que con- pública y esfera privada, individuo y población y
templa el diseño e implementación de “un modelo Estado y ciudadano que se encuentran repensadas
de salud intercultural” a través del “fortalecimien- y modificadas (Fassin y Memmi 2004:11). Por lo
to de la medicina indígena” y la “sensibilización tanto, lo que pretendemos demostrar es que lo que
de los funcionarios del sistema de salud” a la té- está en juego en la delimitación de este nuevo seg-
matica indígena para “mejorar el trato y la perti- mento de la esfera de intervención del Estado es
nencia cultural en la atención a la población in- mucho más que el “respeto a la alteridad” o “el
dígena”. reconocimiento a la diversidad cultural del país”
En el presente ensayo nos proponemos abor- como afirman los nuevos etnoburócratas del neo-
dar, a través del estudio del subcomponente capa- indigenismo de Estado. Desde esta perspectiva, el
citación del componente salud, la manera como campo social y semántico de la interculturalidad,
este programa se ha ido implementando y las prác- entendido como juego concreto entre los agentes
ticas y los principios políticos, sociales y cultura- (Fassin 2000) y no como entidad abstracta, remite
les que lo sustentan. El objetivo general de este más bien a una nueva gestión de la diversidad, a la
trabajo es dar cuenta de la naturaleza de este neo- emergencia de nuevos modos de legitimación de
indigenismo de Estado a través del estudio acota- las prácticas y de los agentes terapéuticos llama-
do de la política de salud intercultural y de la con- dos tradicionales, a una redefinición del cuerpo
comitante reconfiguración del espacio terapéutico. individual y colectivo indígena, así como también,
Para ello, no sólo analizaremos los planteamien- a un nivel más global, a un recorte del cuerpo so-
tos oficiales de las autoridades políticas naciona- cial en clave étnica. Por otra parte, este nuevo es-
Etnogubernamentalidad. La formación del campo de la salud intercultural en Chile 187

pacio de la interculturalidad es, como cualquier rigido a funcionarios de la salud que tuviera lugar
otro espacio social, un espacio “contestado” y ten- en 2003 en la ciudad de Carahue (Novena Región),
sionado. Es así como concomitante a la emergen- zona de alta densidad poblacional mapuche. Exa-
cia de este subcampo de la salud intercultural, ad- minaremos la manera como la Consultora (agente
vertimos el surgimiento de nuevas disputas de paraestatal), contratada para coordinar la capaci-
significaciones y clasificaciones en torno a los mis- tación, tiende a etnicizar los conflictos sociales, a
mísimos términos de Salud y Cultura. De hecho, esencializar la diferencia cultural entre mapuche
los agentes sociales indígenas tienden a desarro- y wingka (no-mapuche) y, de manera correlativa,
llar, dentro de este nuevo campo y en función de contribuye a la elaboración de una versión reifica-
las posiciones que ocupan, estrategias contrahe- da de la cultura mapuche. Veremos que al invisi-
gemónicas que contribuyen a la configuración del bilizar las condiciones sociohistóricas de produc-
nuevo espacio de la interculturalidad. Parafrasean- ción de la diferencia cultural y al desvincular las
do al antropólogo Didier Fassin (2000), diríamos producciones culturales indígenas de los mecanis-
que se trata de aprehender la construcción política mos de sujeción, dominación, enajenación y ex-
de la salud intercultural, vale decir, de dar cuenta plotación a los que estos grupos se encuentran so-
de los mecanismos a través de los cuales se cons- metidos, los agentes a cargo de la capacitación
truye la relación entre cuerpo social y cuerpo in- tienden a generar las bases para la etnicización del
dividual y se definen las configuraciones contem- llamado “conflicto cultural”, lo que desemboca en
poráneas del espacio terapéutico articulando una polarización entre colegas mapuche y no-ma-
análisis macrosocial y microsocial. En fin, se tra- puche de los distintos servicios de salud de la zona
ta de repolitizar el campo de la salud intercultural intervenida.
en particular y de la salud pública en general pues Por otro lado, y en sentido contrario a la diná-
tienen que ver fundamentalmente con el gobierno mica de disyunción cultural que acabamos de
de los cuerpos. mencionar, advertiremos que en el transcurso de
El estudio acotado de la emergencia de la lla- la capacitación se genera, entre funcionarios ma-
mada interculturalidad en salud nos ofrecerá la puche y no-mapuche, un espacio compartido de
oportunidad de desarrollar una reflexión más am- crítica a la jerarquía del sistema de salud en la
plia tanto sobre el rol del Estado en la producción cúspide de la cual se ubica tal un dios y amo, el
de la etnicidad como sobre las formas locales y médico todopoderoso. Finalmente, mostramos que
diarias de producción del Estado neoliberal dife- además de representar un campo en el cual se de-
rencialista4 vía el análisis de los actos y de las re- sarrollan dinámicas contradictorias, el subcompo-
presentaciones de los agentes estatales y paraes- nente capacitación tiende a transformarse en un
tatales en el contexto de emergencia de nuevas espacio de creación y difusión de un conocimien-
fronteras del capitalismo global (Ong 2002). to novedoso sobre la sociedad mapuche, su histo-
Vayamos ahora a la presentación de la es- ria y relación con la sociedad dominante chilena.
tructura de este ensayo. En una primera parte,
abordamos la manera como el campo de la salud La Salud Intercultural según el Estado
intercultural es delimitado y definido en la docu- y sus Críticas
mentación producida por Orígenes y su coejecu-
tor, el Ministerio de Salud (MINSAL). Evocamos Según los términos del Reglamento Operati-
brevemente las críticas más comunes que se han vo del Programa de Desarrollo Integral de Co-
hecho últimamente a la noción de salud intercul- munidades Indígenas, “el fin del Componente de
tural tal como se encuentra definida por el Estado Salud es contribuir a elevar la situación de salud
chileno desde sus propios valores e intereses. de la población rural mapuche, aymara y ataca-
En una segunda parte, y con el objetivo de dar meña, mediante la eliminación de barreras cultu-
cuenta del modus operandi del Estado a nivel mi- rales y la ampliación del acceso físico a los servi-
crosociológico y de aprehender la fábrica del Es- cios”. Pretende inscribirse en la continuación de
tado multicultural en la multiplicidad de sus ope- la política de salud intercultural llevada a cabo por
raciones discretas, en sus procedimientos, el Estado chileno desde principios de la década de
representaciones y ritualizaciones, nos detendre- los 90 y consta de cuatro subcomponentes: (1) De-
mos en el análisis de un taller de capacitación di- sarrollo de modelos interculturales de atención y
188 Guillaume Bruno Boccara

gestión en salud; (2 ) Mejoramiento de la calidad, equipos” (Bid/Mideplan 2001). Se contempla tam-


sensibilidad y pertinencia cultural de servicios de bién la organización de un curso de cultura y len-
salud en territorio indígena; (3) Fortalecimiento gua indígena para formar a 500 funcionarios.
de la medicina indígena; (4) Mejoramiento del Las críticas vertidas en contra de la concep-
acceso y capacidad resolutiva de la red de servi- ción de la salud intercultural plasmada en la docu-
cios interculturales. mentación oficial vinculada al programa Orígenes
Lo que se buscó durante la primera fase del son múltiples y han sido expresadas públicamente
Programa de Desarrollo Integral de Comunidades durante los últimos años. Recordémoslas aquí bre-
Indígenas (2001-2005) fue “la construcción de un vemente, pues contribuyen a la construcción de la
modelo de salud intercultural técnica y sociocul- salud intercultural como espacio de lucha de sig-
turalmente validado” y su incorporación al siste- nificaciones y clasificaciones. En primer lugar, se
ma chileno de salud. Como lo señalaba anterior- advierte que la salud se encuentra desconectada
mente, estos objetivos generales corresponden, del resto de los problemas a los que se enfrentan
grosso modo, tanto a la misión como a las orienta- las comunidades indígenas. No está vinculada a
ciones definidas por el Ministerio de Salud desde la estructura social y económica en su conjunto ni
la creación de su Unidad de Salud y Pueblos Indí- tampoco a asuntos de índole política. Esta versión
genas en 19935. De manera más específica, el ob- despolitizada y “aséptica” de la salud entra en con-
jetivo del segundo subcomponente Capacitación tradicción con los resultados arrojados por varios
es “la instalación de programas de formación de estudios etnográficos llevados a cabo en comuni-
recursos humanos en salud intercultural, para me- dades mapuche que demuestran que los comune-
jorar la sensibilidad, calidad, pertinencia cultural ros indígenas conciben la salud como un hecho
de los servicios de salud en territorio indígena”. social global, relacionado a lo que llaman la “bue-
Este subcomponente tiene como meta “sensibili- na vida” (küme mongen), la autodeterminación y
zar, informar y capacitar tanto a los funcionarios el autogobierno (kisu ngünewael) (Boccara 2002,
de los Servicios de Salud asociados a las comunas 2004; Boccara et al. 2004).
en que se focaliza el Programa como de los depar- En segundo lugar, en los documentos produ-
tamentos municipales de salud de las mismas, en la cidos por Orígenes se maneja la idea bastante vaga
perspectiva de generar cambios en las prácticas de de interculturalidad como comprensión mutua
gestión y calidad de atención de salud actuales” entre culturas diferentes6. Lo que sí surge de ma-
(Bid/Mideplan 2001). La responsabilidad de la eje- nera clara a la lectura de la multitud de informes,
cución de este subcomponente está a cargo de los documentos de trabajo y reglamentos producidos
coordinadores del Programa de Salud y Pueblos en los últimos años es que la interculturalidad no
Indígenas a nivel de los servicios de salud partici- aparece relacionada al problema de las relaciones
pantes. Dentro de este subcomponente, se prevé: de poder entre el Estado chileno y los pueblos in-
dígenas. Mientras los dirigentes, los comuneros y
el establecimiento de una propuesta me- los terapeutas indígenas han hecho hincapié sobre
todológica y de contenidos con el propó- la necesidad de reconocer a los mapuche como
sito de elaborar e implementar un progra- sujeto político y jurídico, el Estado se limita a re-
ma de capacitación con pertinencia conocer a la cultura indígena como “digna de res-
cultural así como la capacitación del 70% peto”. La perspectiva “culturalizante” adoptada por
de los funcionarios, identificados como el aparato estatal a través de este programa indi-
claves en la atención de salud de la po- genista de gobierno (perspectiva evidentemente
blación rural indígena, de la red pública influenciada por la retórica de las agencias multi-
de salud de los servicios de cada región laterales)7 tiende a definir una suerte de “cultura
así como también el 90% de los funcio- sin pueblo” (Hill 2002). Además, la diferencia
narios de los servicios de salud munici- cultural no se concibe en tanto como producción
pal, que atiende a las poblaciones antes histórica (i.e., como el resultado de complejos y
señaladas (Bid/Mideplan 2001). múltiples procesos de etnogénesis y etnificación)
sino como algo siempre dado. De manera íntima-
Fundamentalmente, las capacitaciones están mente vinculada al doble proceso de “culturaliza-
orientadas a “un cambio en las prácticas de los ción” y despolitización de la salud, se advierte que
Etnogubernamentalidad. La formación del campo de la salud intercultural en Chile 189

en ningún momento se habla del tema de la auto- los espacios (control territorial) con plantas me-
determinación y de la autonomía sino que de “au- dicinales y proteger el conocimiento (control cul-
togestión” (Bid/Mideplan 2001), lo cual remite a tural). De manera significativa, los tres únicos pro-
un ámbito más local así como también a una ac- yectos que se destacan por su originalidad vinculan
ción social más acotada. Por lo tanto, se construye sus demandas de recursos a problemas de índole
y clasifica a “lo indígena” como actor local, aisla- política y económica y emanan de comunidades
do y cuya diferencia cultural está dada a priori. organizadas territorialmente cuyos miembros par-
En tercer lugar, el tema de la salud no aparece ticipan del movimiento social mapuche. El resto
vinculado a los problemas económicos que afec- de los proyectos, los cuales recibieron un prome-
tan a las comunidades. La documentación oficial dio aproximado de US$ 4,000 cada uno, se inscri-
destaca obviamente el Estado de pobreza y la pos- ben dentro de la línea oficial de la salud intercul-
tergación en que se encuentran los mapuche. Sin tural y se atienen al formato establecido.
embargo, no hace referencia a las causas de la pau- Otra crítica al abordaje intercultural de Orí-
perización y marginación de las comunidades in- genes proviene de un grupo de agentes de salud
dígenas. Aunque muchas de las comunidades in- que hacen notar que la definición de un modelo de
volucradas mencionan que sus principales salud intercultural de Estado tiende a producir efec-
problemas de salud tienen que ver con la invasión tos políticos de control y espacialización pues se
de las plantaciones forestales, la contaminación, pretende realizar una encuesta sobre “anteceden-
la usurpación de las tierras ancestrales, la opre- tes de especialistas de la medicina indígena” y
sión política y la discriminación social, estos as- “someter a la medicina mapuche a la legalidad del
pectos no se incorporaron dentro del reglamento Estado chileno”. Estos hechos fueron denuncia-
operativo en salud como tampoco figuran en los dos en 2002 por el Equipo de la Unidad de Salud
planes de desarrollo comunitario o en los proyec- con Población Mapuche del Servicio de Salud
tos de fomento de la medicina indígena. En resu- Araucanía Sur. En una carta abierta redactada en
mida cuenta, los efectos de estructura social sobre la ciudad de Temuco y difundida por Internet, los
la desigualdad frente a la enfermedad son invisi- miembros de esa Unidad pionera en la implemen-
bilizados y la pobreza es aprehendida como un tación de un modelo de salud complementaria cri-
hecho natural y no como un fenómeno social pro- tican al programa Orígenes por haber generado una
ducto de una relación desigual. La precariedad en estructura de intervención paralela que no toma
materia de salud no conduce a hablar de la pro- en cuenta su experiencia en salud complementa-
ducción de las desigualdades entre las distintas ria así como tampoco el tipo de relación y nego-
clases sociales o grupos étnicos, sino que se redu- ciación que esa unidad estableció con las comuni-
ce a un problema de acceso a los servicios ofreci- dades rurales a lo largo de sus 10 años de
dos o de incomprensión cultural. funcionamiento (Jelves et al. 2003). Insisten so-
Para tomar un ejemplo concreto, constatamos bre el hecho de que “la medicina mapuche sólo
que de los 51 proyectos de recuperación, desarro- puede fortalecerse en un contexto de autonomía y
llo y fortalecimiento de la medicina indígena apro- autodeterminación donde exista control pleno de
bados por Orígenes Araucanía Sur en 2003, sola- las comunidades sobre el uso del territorio”.
mente tres hacen referencia explícita a temas de Finalmente, se criticó mucho el hecho de que
orden político o económico extracomunitarios. Por no hubiera participación real en el diseño del com-
otra parte, la similitud en los contenidos y las for- ponente salud. He aquí lo que sostiene la Coordi-
mas estereotipadas de los 48 proyectos restantes nadora Regional de Salud Intercultural en el Mar-
hace suponer que estos fueron elaborados obede- co del convenio MINSAL-MIDEPLAN del
ciendo a un formato preestablecido y que los diri- programa Orígenes:
gentes comunitarios optaron por formularlos de
acuerdo a lo esperado por las personas encarga- No hubo consulta, realmente no… Hubo
das de gestionarlos. En la gran mayoría de los ca- una visita de una persona de Washington
sos se mencionan como objetivos del proyecto la en el MINSAL de Santiago, después en
recuperación de los conocimientos perdidos y la el Promap8, pasaron por Makewe9. Pero
protección de los espacios con plantas medicina- participación indígena en el diseño no
les, pero en sólo tres casos se habla de recuperar hubo en absoluto. No hubo participación
190 Guillaume Bruno Boccara

indígena en este componente en general. asistieron a esos talleres sobre un universo total
En el diseño hubo zero participación co- de 152 personas pertenecientes o bien al Servicio
munitaria. Y luego cuando nos invitaron Nacional de Salud o bien al Departamento de Sa-
para la presentación del programa, hubo lud Municipal. Ello demuestra que la tasa de par-
mínima incorporación de la validación de ticipación fue bastante alta. Sin embargo, el In-
la medicina indígena y de la participación forme de ejecución del proyecto de intervención
de las comunidades en el componente. El institucional en salud intercultural (Axxiona 2003)
tema era modelo, apoyar algunas expe- señala la poca asistencia y colaboración de los
riencias de salud intercultural y reprodu- médicos y directivos, estando sobre todo repre-
cirla en otros lugares10. sentado el cuerpo de los auxiliares paramédicos11.
A continuación nos enfocaremos sobre la pre-
Ahora bien, el estudio de la implementación sentación del último taller durante el cual se trató
de un modelo de salud intercultural como campo de recapitular los conocimientos adquiridos en el
de luchas de significaciones y clasificaciones que- transcurso de las sesiones anteriores. El objetivo
daría incompleto si nos limitáramos a la presenta- general fue fomentar el debate entre los partici-
ción de las conceptualizaciones de un programa pantes con el fin de generar propuestas sobre el
de Estado y de sus críticas generales. Conviene diseño de un modelo de salud intercultural. El de-
por lo tanto ubicarse ahora en el nivel de la ejecu- bate que se desarrolló durante la mañana del 5 de
ción del proyecto con el fin de considerar la ma- noviembre del año 2003 nos interesa aquí pues
nera como los agentes sociales focalizados (fun- permite ver in situ cómo se entiende y define la
cionarios públicos, comunidades rurales) y los salud intercultural y cómo los distintos agentes
ejecutores o promotores locales del programa (con- perciben la diferencia cultural. Vayamos pues con
sultoras, empleados de Orígenes en las regiones, la presentación de este taller.
capacitadores, etc.) interpretan y reaccionan al La consultora Axxiona elegida para llevar a
multiculturalismo de Estado, delimitando a su vez, cabo la organización de los talleres de capacita-
a través de sus acciones y elaboraciones simbóli- ción tiene como especialidad el desarrollo huma-
cas, otro espacio o subcampo de luchas de signifi- no. A pesar de tener poca experiencia en el tema
caciones y clasificaciones. de la salud, consta de un staff bastante dedicado y
sensible a la “causa mapuche”, o por lo menos
La Salud Intercultural como Espacio de convencido de que el multiculturalismo fomenta-
Etnicización y Reificación de la Cultura: do por el gobierno de Chile es el camino a seguir
El Taller de Capacitación de Carahue para construir un país más moderno, humano e
(5 de noviembre 2003) integrado. De hecho, el antropólogo de Axxiona
que anima el debate ese día no esconde sus opcio-
Para implementar los talleres de sensibiliza- nes ideológicas, insistiendo sobre la importancia
ción del año 2003, el Programa Orígenes Arauca- de respetar y valorar las diferencias culturales.
nía Sur dispuso de US$ 65,000. El objetivo era Citaré a continuación lo que los agentes de salud
capacitar a 350 funcionarios trabajando en el ám- y el capacitador de Axxiona dijeron durante el ta-
bito de salud (auxiliar de posta, enfermero, ma- ller. Veremos, a través de la transcripción de los
trón, nutricionista, médico, asistente social, cho- intercambios verbales, en qué medida la salud in-
fer) en 14 comunas de la Provincia de Cautín de la tercultural se está constituyendo y construyendo
Novena Región en un período de dos meses y me- como un espacio de definición de la diferencia
dio. Entre los 350 capacitados, se calcula que hubo cultural, de etnicización de los conflictos sociales
un total 150 personas de origen mapuche y que y de negociación de los nuevos roles sociales en
casi todos provenían de la planta baja del sistema un contexto ideológico cada vez más marcado por
(i.e., auxiliares paramédicos y administrativos). la retórica multiculturalista de incorporación de
Con respecto de la capacitación de los funciona- la diferencia en la economía política nacional por
rios de la comuna de Carahue que nos interesa aquí, un lado y por la cultura neoliberal de responsabi-
se desarrolló entre los meses de agosto y noviem- lización de las personas por el otro. En fin, obser-
bre del año 2003. Se efectuó en 17 sesiones y duró varemos que la definición de un modelo de salud
un total de 40 horas. Un promedio de 50 personas intercultural pasa por la formación de un nuevo
Etnogubernamentalidad. La formación del campo de la salud intercultural en Chile 191

campo de significación y de relaciones de poder clientes, o de los usuarios y no tanto de


dentro del cual los agentes de la salud se ven cómo hacemos las cosas. Hay una serie
constreñidos a tomar posiciones y expresar opi- de criterios, parámetros técnicos que no-
niones tanto en función de sus intereses individua- sotros utilizamos para trabajar y somos
les y grupales como en función de las identidades rigurosos en eso y sabemos que lo hace-
étnicas y sociales a las cuales se encuentran ads- mos bien. Pero, sin embargo, encontra-
critos vía la nueva visión y división multicultura- mos que hay gente que no se siente satis-
lista y neoliberal del mundo social. De suerte que fecha, a veces no se siente bien atendido
la salud intercultural no es solamente “una nueva por nosotros, aun cuando nosotros inten-
manera de atender a los usuarios mapuche para tamos hacer todo lo que creemos que es
mejorar su calidad de vida” o de “encontrarle un correcto. Parece ser que además de hacer
lugar digno al sistema médico indígena”. Es tam- las cosas como sabemos que hay que ha-
bién una nueva manera de gestionar la diferencia cerlas, también hay que incorporar la vi-
cultural, de asignar identidades, de clasificar a los sión, la experiencia, la opinión del usua-
grupos así como de responsabilizar a los funcio- rio y tratar de ir viendo cómo conseguimos
narios de la salud en el marco de la reforma gene- una negociación entre lo que nosotros es-
ral del sistema de salud. Remite tanto a una nueva timamos es lo correcto y lo que requiere
aproximación a las luchas sociales en clave cultu- efectivamente el usuario. Esto es super
ral y étnica como a una nueva gestión de los servi- importante porque cuando hablamos del
cios públicos. He aquí las palabras de introduc- usuario mapuche lo que parece correcto
ción del empleado de Axxiona quien animó el para nosotros es bastante distinto de lo que
debate de principio a fin: pudiera aparecer para un usuario mapu-
che. Bueno, como las personas son dis-
Axxiona: El servicio de salud ha hecho tintas entonces las expectativas son dis-
muchos esfuerzos en términos de recur- tintas. Y aquí estamos con la discusión que
sos. Estamos finalizando un proceso y la tuvimos en distintas comunas sobre si a
idea es que al final de este proceso uste- todos los tratamos igual o hacemos dife-
des pudieran incorporar algunas nociones, rencias. Finalmente, lo más importante es
alguna información, algún conocimiento. reconocer los distintos tipos de personas
Al final, con ese conocimiento incorpo- a partir de las diferentes expectativas que
rado, la idea es que pudieran ustedes ha- tienen. Estas son las ideas generales que
cer sugerencias, retroalimentar el sistema a nosotros nos gustaría que ustedes am-
para que aquellas cosas que aparecen pliaran. Porque el usuario mapuche es di-
como desafíos puedan tener, desde la parte ferente. Por eso hicimos un módulo que
de las autoridades, todas las decisiones estuvo a cargo del Laboratorio Mapuche
compatibles, los recursos y los ajustes que para que ustedes pudieran entender la di-
permitan hacer cosas nuevas en el ámbito ferencia. No hay una diferencia porque sí.
de lo que hemos estado conversando. Así Ellos tienen una cosmovisión y una reli-
que la reunión de hoy es para que ustedes gión distinta, una medicina distinta, tie-
elaboren, de la manera más participativa nen una organización social diferente y
posible, sugerencias que permitan a la han tenido una serie de transformaciones
dirección del servicio orientar sus deci- a propósito del contacto que han tenido
siones sobre estos asuntos. Es por eso que con la sociedad chilena (…) de la cual
nosotros hemos querido dividir a la co- formamos parte nosotros como sistema,
muna por grupos, para poder hacer la re- ¿no cierto? Por eso estamos aquí hacién-
flexión un poco más acuciosa. Yo quiero donos cargo de tratar de resolver este pro-
hacer un resumen general de lo que he- blema, ¿no? Bueno, en el tema de cosmo-
mos visto durante la capacitación. Hemos visión y religión mapuche la idea era que
visto diferentes módulos. La idea funda- ustedes pudieran reconocer en el usuario
mental era reconocer que la calidad del mapuche los aspectos que lo definen como
servicio depende de las expectativas de los usuario significativamente distinto al
192 Guillaume Bruno Boccara

resto de los otros. Acceder a un conoci- salidas a terreno”. Una funcionaria afirma que “si
miento que ayude a mejorar la compren- no hay interés y cambio de actitud, no sirve de
sión del usuario mapuche y acceder a un nada hacer capacitación”. En ese momento toma
conocimiento que los lleve a ajustar la la palabra un auxiliar paramédico mapuche que
atención general a los criterios que sos- trabaja en la costa y que pocos meses atrás no opi-
tiene el usuario mapuche. Estas son las naba tan abiertamente con respecto de la necesi-
ideas generales, no les voy a hablar de los dad de valorar la medicina mapuche como tampo-
contenidos pues ya los revisaron… Tam- co criticaba la jerarquía del sistema a pesar de
bién vimos algo de medicina mapuche. Y ubicarse en su último escalón. Sin embargo, en un
la idea básica de ese módulo era conocer contexto en el cual el hecho de ser mapuche se
las formas como el usuario mapuche en- encuentra revalorizado a los ojos de las autorida-
tiende el proceso de salud-enfermedad, des del sistema de salud, este auxiliar habla con
distinto como lo entendemos nosotros, claridad: “Pienso que debe haber más cooperación
bastante más integral, hay una noción de de parte de las autoridades. Sería importante co-
equilibrio, está involucrada la relación con nocer a la machi, a su ruca, a su ceremonia. No
el medio ambiente, con la familia, con la sacamos nada en capacitarnos si no hay salida a
comunidad, son aspectos importantes en terreno para conocer mejor a la gente”. Empieza
el momento de considerar el proceso de entonces a emerger el tema de la diferencia y de la
salud-enfermedad, distinto como lo hace- igualdad de trato. Una señora entra de lleno en el
mos nosotros en el sistema (…) chileno tema: “La Constitución dice que Chile es un país
digamos. Reconocer algunas formas de unitario entonces ¿por qué estamos haciendo di-
enfermedad existentes en la medicina ferencias para las personas que viven dentro de un
mapuche es identificar algunos recursos territorio que rige la Constitución política y leyes
de salud dentro del sistema de salud ma- distintas para los pueblos?”. Luego conecta el tema
puche y tenemos básicamente la figura de de la diferencia cultural al tópico de la pérdida
la machi. cultural:

El capacitador concluye su prólogo para dar A lo mejor los mapuche no quieren recu-
lugar al trabajo en grupo que tiene como objetivo perar su cultura. Hay algunos quizás que
generar “más que aseveraciones de sentido común quieren pero no es la mayoría. Yo he en-
de ciudadano, una respuesta un poco más sofisti- trevistado a un montón de mapuche y lo
cada incorporando las discusiones, la información único que saben es que son lafkenche.
y el conocimiento” que estuvieron revisando. Al Entonces nosotros los wingka nos esta-
terminar el trabajo en grupo, la presentación de mos llenando de información para tratar
las propuestas se inicia. Transcribo a continuación de entender al pueblo mapuche, pero ¿qué
los momentos que me parecen ser los más intere- pasa si el pueblo mapuche no quiere co-
santes y significativos de las tématicas e interpre- nocer su cultura?
taciones que emergieron. Estos extractos son bas-
tante largos pero ricos en información en cuanto a Otra funcionaria corrobora los dichos de su
lo que termina “saliendo” de las mentes de unos colega: “Es cierto lo que acaba de decir, porque
colegas que dejan caer las máscaras para adaptar- entrevisté a varios mapuche y lo único que cono-
se a las nuevas reglas del juego, al nuevo espacio cen es el nguillatun, pero lo demás nada, no te-
social de poder y de significación que se ha ido nían ni idea del pueblo al que pertenecían”. Una
dibujando de a poco, con sus relaciones de fuerza vez lanzado el tema de la diferencia y de la unidad
y sus nuevas apuestas (jeux y enjeux). en términos culturales y esencialistas, la gente em-
Una señora, en nombre de su grupo, dice que pieza a declinarlo sobre todos los registros. He aquí
hay que “humanizar el modelo de atención y tener lo que sostiene un funcionario que se define como
más conocimiento en cosmovisión mapuche”. Otro creyente:
grupo sostiene que conviene “realizar talleres de
capacitación continuo dirigidos a todo el personal En general, la mayoría de los mapuche
médico y paramédico así como también efectuar que entrevisté se declaran mapuche cris-
Etnogubernamentalidad. La formación del campo de la salud intercultural en Chile 193

tianos, creyentes en Dios. La cosmovisión sos”. Un hombre reacciona en seguida diciendo


que nosotros mismos vimos en el taller que “hay que dar la mejor atención posible no
nos lleva a un punto donde ellos, no sé sólo al pueblo mapuche”. En este momento, la
(…), la cosmovisión original no se iden- discusión se pone más tensa cuando una funcio-
tifica con Dios. O quizás tiene un concepto naria no mapuche sostiene lo siguiente:
de Dios totalmente diferente que tenemos
nosotros. Pero creo que el 80% del pue- Si estamos hablando que vamos a ser me-
blo mapuche en este instante se declara diadores, entonces damos por hecho e
cristiano. Por lo tanto nosotros, si quere- implícito que hay un conflicto entre am-
mos hacer algo, vamos a tener que hacer bas culturas. Entonces, creo que no va el
algo mirando desde esa perspectiva. No término de mediador, más que nada creo
podemos llegar y hacer algo como por que es facilitador, guía u orientador. Por-
ejemplo nos dijo José Quidel que nos tra- que si no estamos dando a entender que
tó de volver a las raíces, hacer todo lo que hay un conflicto.
hacía años atrás el pueblo mapuche. Sino
que tenemos que aplicarlos a la realidad. Otra mujer no mapuche piensa que “hay que
respetar a todos, que en el curso se ha marcado
Frente a la deriva esencialista que toma el demasiado las diferencias y que hace falta respe-
debate, una funcionaria mapuche lo recentra in- tar a todas las culturas”. Esta idea es compartida
mediatamente sobre el tema de la discriminación por la mayoría de los agentes de salud no-mapu-
histórica, de la imposición de un arbitrario cultu- che e inmediatamente reafirmada por otra funcio-
ral y de la política interna de las comunidades: naria: Independientemente “de ser mapuche o de
ser chileno, ambos somos personas. Se debería
Debemos volver hacia atrás y ver cómo respetar a las personas. Todos respiramos, vivi-
históricamente ha sido discriminado el mos, comemos… Lo único que tienen diferente
pueblo mapuche, la razón por la cual se los mapuche es el apellido”. De a poco, dos gru-
niega a ser mapuche y por qué ahora las pos se van delineando entre los asistentes, los
sectas religiosas están invadiendo las co- mapuche y los wingka. Esta demarcación remite
munidades. Por ejemplo, los jóvenes ma- al hecho de que un grupo sufre de la discrimina-
puche, ellos se avergüenzan o bien por- ción y de la violencia simbólica cuando el otro no
que han sido discriminados o porque los la percibe como tal o no reconoce que incluso lle-
papás se criaron en la discriminación. ga a ejercerla dado que recurre a una serie de jus-
Entonces los padres, para que no les pa- tificaciones “objetivas” que legitiman su manera
sara lo mismo, les enseñaron castellano y de actuar y de pensar. Pero en ese momento críti-
muchos se fueron a las iglesias religio- co de reconfiguración del sistema de representa-
sas. Yo como mapuche creo que es un ción y valoración dominante, los agentes de la sa-
tema que hay que conversar con los diri- lud mapuche no dejan pasar la oportunidad de
gentes. denunciar y develar los mecanismos sutiles de la
discriminación y humillación cotidiana a la cual
Desde ahí, el debate se desvía hacia el pro- están sujetos: “lo que veo es como el mapuche llega
blema de la mediación en la atención al pacien- a una atención, hay una diferencia. Atienden al
te, pero vuelve en seguida sobre el tema de la no-mapuche primero. Hay marginación. Hay di-
diferencia cultural para desembocar sobre la té- ferencia en la parte educacional. No todos los
matica del conflicto cultural. Una funcionaria mapuche podemos llegar a la escuela, pienso que
mapuche del hospital de Carahue aparentemente hay diferencias. Para respetar, tienen que conocer
al tanto del protocolo de presentación indígena a la cultura” sostiene enfáticamente un funciona-
(pentukuwün, chalitun) sostiene que es “funda- rio mapuche. Un joven auxiliar de posta mapuche
mental saludar, dar un cordial saludo a la gente señala a los wingka presentes que antes de hablar
para que se sienta incorporada cuando vienen a hay que conocer la realidad en terreno y que “no
atenderse”. Afirma que “la persona que habla se puede decir que los jóvenes no están interesa-
mapudungun es el mejor mediador en estos ca- dos en aprender su cultura”. Concluye de la ma-
194 Guillaume Bruno Boccara

nera siguiente: “Lo que se define es que somos este nivel. Aquí tenemos que ser muy ob-
dos culturas diferentes y que existe una cultura jetivo. Yo creo mucho en Dios. Ante Dios
mapuche que sí se puede complementar”. A esta somos todos iguales. Somos todo un pue-
altura del intercambio, el debate se pone aún más blo, somos chilenos y somos chilenos.
denso cuando una mujer se lanza con vehemencia Hay que dejar una cosa clara: nosotros
en contra de la política de discriminación positiva no podemos hacer diferenciaciones. No-
entablada por el Estado chileno en los ámbitos de sotros tenemos que aceptar al mapuche
la salud y de la educación. Ella habla desde su como un hermano más. Incluso de repen-
condición de mujer wingka pobre que también te hay muchas diferencias entre los dife-
sufre de la humillación y discriminación: rentes estratos sociales de nuestras co-
munidades, de nuestra sociedad. El rico,
Lo que estás hablando es que a lo mejor el pobre, diferencias que son más mar-
hace 20 años atrás había racismo, una di- cadas y más fuertes. Entonces creo que
ferencia entre mapuche y wingka, pero tenemos que terminar con estas conver-
hoy día ¡es casi todo al revés! Porque lo saciones y todo lo contrario tenemos que
que tú hagas: primero es el mapuche y hacer conversaciones donde nos unamos,
después el wingka. Si pides un crédito y todos por igual.
eres mapuche te lo dan al tiro. ¡Entonces
de qué discriminación podemos hablar Surge entonces el tema de la deuda del Esta-
siendo que en este momento hay una di- do chileno: “Hay una deuda histórica para con el
ferencia pero notable entre wingka y ma- pueblo mapuche”, dice un hombre mapuche, y con-
puche, con una aceptación más de mapu- tinúa: “¡Hubieron (sic) torturas, se mataron a sus
che que de wingka! En el hospital de longkos [líderes] para que se debilitara!” Una fun-
Imperial no hay atención al wingka antes cionaria mapuche contradice a la colega cuya dia-
y del mapuche después. ¡Incluso se atien- triba fuera aplaudida pues, según ella, la afirma-
de a los mapuche primero en la mañana ción según la cual todos los mapuche reciben
para que se vayan tranquilamente en el beneficios del Estado es errada. Una mujer no-
bus de la tarde! ¿Así que qué diferencia mapuche le da entonces la vuelta al tema de la
puede haber? ¡Ahora nosotros los wingka discriminación acusando a los mapuche de ser res-
somos a los que nos están dejando al lado! ponsables de la mala atención que se les da en los
En la universidad tienen de todo, tienen servicios públicos así como del desconocimiento
hogar, becas, este y este otro. A mí no me de su cultura por parte del resto de los chilenos:
dieron nada, tenía 6 de promedio…
A lo mejor se debe a que los mismos pue-
Por primera vez, mientras una parte de la asis- blos originarios tienen la responsabilidad
tencia se pone a aplaudir, múltiples y desordena- de no haber dado a conocer su cultura, su
dos comentarios se desatan. El capacitador se ve conocimiento, su modo de vivir. Y por eso
obligado a intervenir para restablecer el silencio. es un gran desconocimiento de eso, por-
En esa atmósfera conflictiva, ¿quién mejor que un que si hubiese sido así a lo mejor los que
hombre de fe para conciliar los espíritus? Es así habitamos en este país hubiésemos estado
como el funcionario creyente vuelve a la carga con al unísono defendiendo a nuestra cultura,
una postura de unión en Dios. Introduce sin em- porque todos somos parte de la cultura del
bargo un elemento que no se ha tocado desde el mapuche.
principio, a saber: la existencia de diferencias muy
marcadas entre las distintas clases sociales que Una mujer mapuche intenta explicar las razo-
conforman la sociedad chilena. Dice con voz apa- nes de este desconocimiento vinculando el pro-
cible aunque con mucha autoridad y en forma de blema de la pérdida cultural al fenómeno más ge-
condena moral: neral de la colonización y opresión:

Creo que estamos en un taller de inter- Lo que pasa es que el pueblo mapuche
culturalidad y que no podemos llegar a perdió su identidad. Entonces ni los mis-
Etnogubernamentalidad. La formación del campo de la salud intercultural en Chile 195

mos mapuche saben que es su camino. Ha enfoque estrictamente médico (i.e., neutro, cientí-
cambiado la religión. El mapuche perdió fico, autorizado) afirma que es necesario tratar de
su bandera. Por ejemplo si le pedimos al incorporar al “cliente” mapuche al sistema médi-
mapuche cuál es su bandera, no sabe. Acá co dominante para que pueda de una vez por todas
nos pisotearon, nos corrieron. mejorar su calidad de vida. Después de más de
una hora de debate, el capacitador de Axxiona re-
En este instante, interviene por primera vez toma la palabra en un intento de recapitulación:
un médico para recentrar el debate sobre el tema
de la atención al paciente/cliente: ¿Se dan cuenta que mientras estamos en
los grupos hay un consenso tácito pero que
La atención de personas sea en salud, sea cuando empezamos a excavar salen cues-
en el banco, sea en un negocio, el trabajar tiones de fondo y posiciones distintas? Es
con personas siempre va a ser difícil. Los porque estamos representado aquí gente
que prestamos servicio en general tene- que es mapuche y gente que no es mapu-
mos que conocer a las personas que aten- che. Queda mucho para tener un trato in-
demos. En general, por su formación tercultural. Nosotros hemos optado por
como chileno, uno conoce la religión ca- una opción con la cual hemos tratado de
tólica, conoce a los evangélicos, un poco estar influyendo en las opiniones de uste-
a los masones, pero tiene nulo conoci- des. ¿Cuál es la opción del equipo? De
miento de la religiosidad mapuche y de que hay una diferencia. No a favor o en
una cultura que es bastante diferente o contra, la valoración es tema de ustedes.
bastante menos homogénea a lo que uno Pero las diferencias no pueden ser nega-
conoce como chileno de las distintas reli- das. Y lo que ocurre es que cuando uno
giones. Entonces, el hecho de que en esta trata de hablar que hay que reconocer a
capacitación le han introducido a uno al- todos por igual, ese que somos iguales está
gunos conceptos de la cultura mapuche, en base a ciertos parámetros que unos
tenemos que incorporarlos a nuestro tra- definen qué es lo que ser igual. Y ahí nos
bajo diario. No debemos volvernos ma- ponemos a discutir. De ahí viene la difi-
puche, sino que incorporar estos conoci- cultad. De ahí viene el conflicto. Por eso
mientos para que ellos se sientan mejor. hablamos de mediadores parece ¿no?…
Pero así como uno trata de atender a los No sé si ustedes acá percibieron un con-
niños, a los abuelitos o a la gente de otra flicto, no en el sentido de que nos agarre-
religión. Saludar en mapudungun, despe- mos del moño digamos, sino en sentir de
dirse en mapudungun para que ellos se que hay una posición, hay otra, hay un
sientan un poco mejor. No debemos tra- otro punto de vista que en algunos aspec-
tar de cambiar el mundo. Más que enfren- tos se contraponen. No sé si se entiende a
tarnos en una discusión de compensación lo que voy. Con esto quisiera dejar asen-
histórica –te dan más de esto, te dan más tado el conflicto.
de este otro– nada más hay que tratar de
ser un poco más intercultural en el senti- Como podemos constatar, múltiples son los
do de comprender a las otras culturas y temas que desde una perspectiva sociológica vale
de no atropellarse. la pena destacar de este taller. Focalizaremos nues-
tra atención sobre el papel de la agencia de capa-
Desde su posición social dominante y desde citación y la manera como dirigió e influyó sobre
el saber biomédico legítimo, el médico evacua el el contenido del debate y la demarcación de los
tema político, no habla de la complementación de grupos en presencia.
los modelos médicos y, en una analogía significa- Cabe señalar, en primer lugar, que el antropó-
tiva, ve en los mapuche una minoría comparable a logo de Axxiona tendió, a lo largo del taller, a etni-
los niños o ancianos. Avisa a la gente del peligro y cizar las luchas sociales y las identidades. Insistió
de la inutilidad de querer cambiar las cosas o po- sobre la diferencia. Habló incluso de la cultura o de
nerlas en perspectiva histórica. En fin, desde un la gente mapuche como significativamente diferen-
196 Guillaume Bruno Boccara

te. No tomó en consideración las intervenciones que como tampoco hizo referencia a las prácticas te-
ofrecían una lectura más social de lo que él no va- rapéuticas híbridas de las personas no-indígenas
ciló en llamar “un conflicto cultural”. Enfatizó el sino que subrayó y acentuó las diferencias. Al tra-
hecho de que la comunidad de funcionarios se hu- zar límites culturales rígidos entre este grupo so-
biera dividido en dos grupos y que esto, de cierto cial y el resto de la sociedad chilena, participó de
modo, era lógico, normal. No se interesó por las la formación de la creencia en la existencia de un
alianzas transversales, las identidades múltiples, las grupo étnico hermético y homogéneo. Tendió a
lógicas sociales transculturales. Todo en el taller, naturalizar la dicotomía entre tradición y moder-
desde la primera hasta la última sesión, tendió a nidad e interpretó la contradicción entre la biome-
sobredimensionar la diferencia cultural a través de dicina y las terapias tradicionales como un hecho
la erección de fronteras herméticas. En este sentido natural y no como construcción social13. En bre-
se puede afirmar que la política multicultural o in- ve, contribuyó a reificar los grupos sociales a par-
tercultural del Estado tal como se actualiza a nivel tir de sus adscripciones étnica y cultural, dejando
local produce y esencializa lo étnico, etnifica. escapar la complejidad de las lógicas sociales
En segundo lugar, es dable observar que el mestizas, interculturales, híbridas, así como tam-
capacitador se presentó como la voz oficial. Ha- bién el hecho de que la única ley que conoce la
bló con la autoridad que le confiere el hecho de demanda terapéutica, indígena o no, es que todo
ser un empleado (aunque temporal y precario) del sirve, vale decir, que todos los medios que permi-
Estado. Discurrió desde la verdad del neoindige- ten sanarse son susceptibles de ser usados por los
nismo multicultural e intercultural oficial. Tendió enfermos (Fassin 2000:96). Una de las consecuen-
por lo tanto a valerse de una posición epistemoló- cias más directa de la aplicación de este tipo de
gica que le permitiera abarcar todos los puntos de marco interpretativo culturalista y etnicista es que
vista para transmitir “la verdad objetiva” sobre los conduce a desvincular las desigualdades de la es-
problemas étnicos y la manera de resolverlos. Al tructura socioeconómica a la vez que no permite
dirigir el taller en el sentido de una culturaliza- dar cuenta de la manera como la situación de pos-
ción de las relaciones sociales, obligó a los dife- tergación y pobreza influye en las producciones
rentes actores a definirse únicamente en función culturales, pues en el sistema de representaciones
de su supuesta identidad étnica y exclusivamente mapuche, la noción de wingka no sólo remite a
a favor de uno u otro sistema terapéutico. De ahí una persona o un grupo de cultura diferente sino
la formación de dos grupos étnicamente delinea- que también a un estatus económico y político
dos: los mapuche y los wingka. Al decir esto, no dominante definido desde el habitus étnico de do-
pretendemos negar la existencia de la discrimina- minado de los grupos indígenas (Boccara 2000;
ción hacia los mapuche como tampoco estamos Boccara y Seguel 1999; Kellner 1993).
desconociendo el hecho de que las diferencias
culturales contribuyen a la formación de grupos e La Salud Intercultural como Campo de
identidades. Nuestra intención, como en el punto Luchas Simbólicas
anterior, es hacer notar que al conectar todo tipo
de problema social o económico a la especifici- Poco tiempo después que finalizara la prime-
dad cultural de un grupo clasificado como esen- ra fase de capacitación a funcionarios públicos de
cialmente diferente, se tiende a etnificar este gru- la Novena Región, entrevisté a Ingrid Quintana14.
po así como a etnicizar los conflictos sociales. El En ese entonces, ella se desarrollaba desde poco
capacitador buscó definir una cultura mapuche menos de dos años como Coordinadora de Capa-
pura, prístina, auténtica. No se refirió a la lógica citación en Salud Intercultural en el Servicio de
de incorporación que se ubica al principio de la Salud Araucanía Sur. Nacida en una comuna de la
producción y reproducción de la máquina social Novena Región y criada por sus abuelos en una
indígena12. No hizo referencia alguna a las for- comunidad mapuche rural, egresó de la carrera de
mas indígenas del mestizaje o a la manera como antropología de una Universidad del centro sur del
la sociedad mapuche ha tendido a perpetuarse a país antes de trabajar en una ONG mapuche y lue-
través de préstamos culturales, adaptaciones y re- go en la SEREMI de Salud de la misma región.
configuraciones identitarias. No generó ningún Becada de la Fundación Ford en el momento de la
tipo de conexión entre los grupos en conflicto entrevista, forma parte de esta nueva generación
Etnogubernamentalidad. La formación del campo de la salud intercultural en Chile 197

de profesionales mapuche que empezó a emerger tro de este marco institucional porque pensaba que
en la segunda mitad de los años 1990. En marzo ofrecía una oportunidad para abrir espacios y te-
de 2002 presentó sus antecedentes laborales y aca- ner un impacto real en las mentes de la gente. Afir-
démicos a la Intendencia de la Novena Región para ma que el hecho de tener la posibilidad de hacer
un puesto de trabajo en el Servicio de Salud Arau- capacitación implica conquistar un espacio públi-
canía Sur. No estaba al tanto de que concursaba co hasta ahora vetado a los mapuche. Significa
para ocupar el puesto de Coordinador de Capaci- también romper con la invisibilidad a la que fue-
tación Intercultural del nuevo Programa Orígenes. ron reducidos los pueblos nativos desde su derro-
Lo único que sabía era que se trataba de dirigir un ta militar. Pero hay más que eso. Trabajar en ca-
programa de capacitación en el Servicio de Salud pacitación implica entrar en rebelión contra el
Araucanía Sur. Según ella, la eligieron no sólo orden simbólico dominante y poner en tela de jui-
porque era antropóloga y tenía experiencia labo- cio los prejuicios más arraigados en el sentido co-
ral en el ámbito de la salud, sino también porque mún criollo. En primer lugar porque ofrece la opor-
era mapuche hablante. Aceptó trabajar en el en- tunidad de demostrar que los mapuche son capaces
tonces controvertido programa Orígenes ya que de ocupar puestos de decisión y administrar pro-
como antropóloga “no tenía muchas alternativas yectos serios. En segundo lugar, porque permite
laborales” pero también porque consideraba que darle legitimidad al saber mapuche y otorgarles
este programa del BID/MIDEPLAN no era “ni autoridad a las voces de los profesionales mapu-
mejor ni peor que los otros dispositivos de inter- che. Pues hablar desde el Estado, como funciona-
vención estatal en las comunidades mapuche”. rio contratado por el Estado, en el marco de un
Afirma sin embargo que en lugar de llamarse Pro- programa de Estado confiere al saber y al discur-
grama de Desarrollo Integral para Comunidades so de los profesionales mapuche una autoridad de
Indígenas, debería denominarse “Programa de la que carecían hasta ahora.
desarrollo integral para partidos políticos y cuo- Para llevar a cabo los talleres de capacitación
teos”. Considera que este programa representa una Ingrid contrató los servicios tanto de una consul-
falta de respeto enorme para con los mapuche pues tora (ver más arriba) como de un grupo de recono-
por cada proyecto se otorga un promedio de dos cidos profesionales y sabios mapuche. Con estos
millones de pesos, lo cual es irrisorio si se toma últimos definió varios módulos de estudio siem-
en cuenta el número de familias por comunidad. pre teniendo en mente el imperativo de romper con
Además, según ella, este programa niega las po- el orden simbólico dominante que ubica a los ma-
tencialidades de las comunidades pues hay perso- puche en una posición subalterna vía la imposi-
nas capacitadas en los lof (comunidad) que no ción de un sistema arbitrario de dicotomías arbi-
pueden trabajar directamente para su comunidad. trarias (religión cristiana/magia indígena, historia
Las consultoras contratadas vienen de afuera y es criolla/leyendas nativas, nación chilena/grupos
imprescindible cumplir con los procedimientos del originarios, Estado chileno/comunidad mapuche,
programa. Considera que no hay nada nuevo en biomedicina occidental/brujería india, conoci-
Orígenes. Para ella, se implementó porque el Esta- mientos científicos objetivos/supersticiones primi-
do chileno, que obedece al mercado mundial, ve en tivas, etc.). El primer folleto aborda el tema de la
los mapuche un obstáculo al desarrollo. Pues al historia mapuche. Ingrid afirma que “no se trata-
cortar las carreteras, realizar recuperaciones de tie- ba de repetir la historia oficial que se cuenta en
rras, luchar para sus derechos colectivos, y oponer- los libros o en los textos escolares”, sino más bien
se a que las forestales sigan extrayendo madera, las de “contar la historia desde el punto de vista ma-
organizaciones indígenas tienden a perturbar el puche para provocar un impacto real entre la gen-
asentamiento de un modelo de desarrollo neolibe- te”. Es así como las mitologías constitutivas del
ral y depredador. En fin, sostiene que Orígenes es imaginario nacional chileno se encuentran decons-
una forma más de “enmendar, engañar, desviar y truidas a través la revisión de los principales hitos
desvirtuar el proyecto autonomista de los mapuche”. de la historia nacional mapuche. Lejos de haber
La opinión radicalmente crítica de Ingrid con sido incorporados pacíficamente al Estado-nación
respecto de Orígenes me lleva a preguntarle cómo chileno como lo afirma la historiografía dominan-
concibe su papel dentro de un programa que abo- te15, el pueblo mapuche aparece como un pueblo
rrece. Me contesta que aceptó desarrollarse den- derrotado que perdió su soberanía política a tra-
198 Guillaume Bruno Boccara

vés de la conquista militar de sus territorios por El segundo módulo entrega informaciones
los ejércitos chilenos. A diferencia de la gloriosa básicas sobre la cosmovision y religión mapuche.
historia del progreso contada en los mejores li- Una vez más, Ingrid insiste sobre la voluntad de
bros de historia de la nación chilena, los fascícu- poner en tela de juicio el sistema de representa-
los distribuidos durante los talleres enfatizan la ción dominante que atribuye un lugar subalterno
violencia, usurpación y el engaño utilizados por al conocimiento mapuche. Es así como pone én-
los distintos gobiernos de la segunda mitad del si- fasis sobre el hecho de que no se trata de magia o
glo XIX y de principios del siglo XX para incor- de supersticiones indígenas sino más bien de una
porar las tierras aún libres de un pueblo hasta en- verdadera religión. Lejos de la sociología espon-
tonces soberano y rico. En fin, contra la retórica tánea que ve en el saber mapuche o bien supersti-
del progreso unilineal y la visión teleológica de la ciones primitivas antimodernas o verdades ances-
construcción del Estado-nación, los profesionales trales milagrosas, la información entregada por el
mapuche escriben una historia de enajenación y equipo encabezado por el profesional y jefe ritual
represión contra un pueblo soberano que no sólo José Quidel por un lado y por el machi (chamán)
poseía tierras sino que territorios, organización Víctor Caniullán, por el otro, restituye toda la com-
política y riquezas materiales. De suerte que a tra- plejidad del sistema ritual nativo. Los terapeutas
vés de esta nueva historia, el Estado chileno no tradicionales (machi o chamán, püñeñelchefe o
aparece como el gran salvador y civilizador que partera, ngütamchefe o componedor de huesos,
viene a arrancar unos indios primitivos de su mi- lawentuchefe o médica) se encuentran incorpora-
seria material y moral, sino como un usurpador y dos a la lista de las autoridades de las comunida-
violador de los derechos humanos, políticos y co- des (longko o líder sociopolítico del lof, werken o
lectivos de un pueblo que precede tanto a la na- mensajero, genpin u orador oficial). Las enferme-
ción criolla (ámbito cultural) como al Estado chi- dades y prácticas terapéuticas mapuche están cla-
leno (ámbito político). Incorporando los avances sificadas y descritas como si de patologías y tera-
de los estudios etnohistóricos y etnológicos pu- pias wingka se tratase. Finalmente, se explica en
blicados en la década de 1990, estos folletos en- detalles en qué sentido la salud según los mapu-
tregan además una visión de lo político desde el
che representa un hecho integral vinculado al res-
pensamiento indígena. Es así como se insiste so-
peto de normas sociales, a las relaciones entre la
bre la existencia de una institucionalidad sociote-
comunidad y los distintos seres y entidades que
rritorial propia: lof / rewe / ayllarewe / witranma-
habitan los varios espacios territoriales (mapu) que
pu / wallmapu como unidades socioterritoriales
conforman el cosmos (wajontumapu), así como
mapuche opuestas a la división admistrativa chi-
también a la preservación del territorio y de los
lena en reservas / comunas/ provincias / regiones /
diversos espacios (menoco, mawida, mallin, pi-
Estado. Se pone énfasis también en la existencia
trantu) en los cuales crecen las plantes medicina-
de formas políticas propias de comunicación e in-
formación como el trawün, el collautun (reunión les (lawen). En fin, los fascículos dedicados a la
política) y el pentukuwün (saludo ritual). Final- medicina y religión mapuche condensan una can-
mente es dable notar que la escritura de esta histo- tidad de datos etnográficos cuya calidad no tiene
ria alter/nativa implica un cambio radical de esce- nada que envidiar a los libros de etnografía co-
nario, un pasaje de lo nacional a lo transnacional. múnmente usados en las aulas de las universida-
En efecto, según los autores de los fascículos, los des chilenas. Lo interesante de estos talleres es que
mapuche residen en wallmapu que se divide entre esta información socioetnográfica e histórica de
el ngülumapu (territorio del oeste, i.e., centro sur calidad se difunde entre un grupo socioprofesio-
del Chile actual) y el Puelmapu (territorio del este, nal que hasta entonces manejaba un conjunto de
i.e., las Pampas y el norte de la Patagonia argenti- datos estereotipados con respecto del pueblo ma-
na actual). En esta nueva historia los mapuche son puche y de su cultura, así como también de la his-
“chilenos por accidente” y su territorio engloba toria de las relaciones entre el Estado chileno y
tierras colonizadas por Chile y Argentina. A tra- los pueblos indígenas. Del mismo modo, el tercer
vés de esta nueva visión de la historia mapuche se módulo que aborda el tema de la medicina mapu-
procede a un doble proceso de deterritorialización che tiene como objetivo trastornar la dicotomía
/ reterritorialización y desnacionalización / rena- común entre conocimientos biomédicos por un
cionalización (Boccara 2005). lado y brujería primitiva o magia ancestral por el
Etnogubernamentalidad. La formación del campo de la salud intercultural en Chile 199

otro. Calificar al conjunto de conocimientos y prác- la dominación simbólica a la cual están sujetos
ticas relacionados al ámbito del proceso de salud- los mapuche. Permitió también, y una vez más a
enfermedad como medicina o sistema médico pesar del marco ideológico del Programa, resta-
mapuche implica arrancarlo del ámbito de la bru- blecer las relaciones entre la salud y la estructura
jería para colocarlo al mismo nivel que la biome- socioeconómica (explotación económica, domina-
dicina. Sin embargo, este trabajo de equivalencia ción social y opresión política). Lejos de adoptar
tiende a transformar la gestión colectiva de la en- el enfoque general de Orígenes y del gobierno
fermedad en las comunidades mapuche, participa chileno en el cual la salud aparece como espacio
del proceso de medicalización de los terapeutas bien delimitado y despolitizado dotado de exper-
mapuche y de normalización de las comunidades. tos organizados según una jerarquía incuestiona-
En este caso, el proceso de construcción de la sub- ble, los capacitadores intentaron elaborar un régi-
jetividad mapuche se asocia a un proceso de suje- men de representación autónomo. Se lanzaron en
ción a la normativa de Estado sobre el cual volvere- lo que podríamos calificar de insurrección discur-
mos más adelante. Finalmente, el cuarto módulo siva, utilizando, como lo mencionó Ingrid, las pro-
aborda el tema de la calidad en el servicio (marke- pias armas de legitimación del Estado16. El mem-
ting) centrándose en las personas y en el desarrollo brete del gobierno de Chile, del MINSAL y del
individual. Es quizás el único tema que responde MIDEPLAN en los fascículos distribuidos confi-
directa y explícitamente a los objetivos planteados rió a los contenidos una autoridad que los simples
en el reglamento operativo de Orígenes. Es tam- folletos informativos mapuche no tenían. El he-
bién el único módulo que obedeció a la nueva ma- cho de hablar en un espacio municipal y de ser
nera de concebir el papel de las personas (respon- presentado por una consultora dirigida por profe-
sabilización) dentro del plan general de reforma sionales no-mapuche proporciona un aura que el
(racionalización) de los servicios públicos. Sin solo hecho de ser machi o licenciado en educa-
embargo, veremos que en la práctica abrió también ción intercultural bilingüe no permite. Los talle-
una ventana hacia la crítica a la jerarquía existente res hicieron posible por otra parte que la pobla-
en el sistema de salud chileno, lo cual generó un ción chilena no-mapuche se diera cuenta de que
espacio compartido de quejas y reivindicaciones los mapuche existían en sus ciudades. Ya que a
entre grupos subalternos mapuche y no-mapuche. pesar de la presencia indígena en las calles de al-
En breve, para –como dice Ingrid– “resituar gunos pueblos, muchos se negaban a reconocer el
el estatuto de la religión y de la historia mapu- peso demográfico y la vitalidad sociocultural de
che”, hubo que abocarse a una crítica radical de la los nativos17. Finalmente, y como lo adelantaba
doxa. El ejercicio de distanciamiento crítico con más arriba, los talleres sirvieron para que, a pesar
respecto del peso de las palabras y de la carga ideo- del enfoque etnicista de la consultora y multicul-
lógica de las nociones empleadas cotidianamente, tural del programa, los funcionarios subalternos
y por lo tanto pensadas como naturales y neutras, del sistema de salud encontraran un terreno de lu-
se ubicó al corazón del trabajo de diseño y con- cha y reivindicación común. He aquí lo que me
cepción de los contenidos de la capacitación. relató Ingrid Quintana con respecto de este efecto
Según Ingrid, el contenido y la configuración no previsto o derivado de la capacitación:
de los módulos no respondieron a la política insti-
tucional tal como había sido definida por el go- Sirvió [el taller] a la gente –mapuche y
bierno de Chile. Señala que no hubo mayor con- no-mapuche– para tener mayores armas
trol por parte de Orígenes, lo que le permitió go- para luchar contra una estructura jerárqui-
zar de un amplio margen de maniobra. Así vemos ca. A través de los talleres de sensibiliza-
que a pesar del tono conformista del programa, la ción sobre la cultura mapuche, termina-
producción de conocimiento por parte de profe- mos tocando temas que tienen que ver con
sionales y sabios indígenas permitió por primera toda la gente. Había una cosa en común.
vez, en un espacio público y con la autoridad y Me di cuenta de esto de a poco, trabajan-
legitimidad que confiere el hecho de hablar con el do sobre el tema del desarrollo personal.
respaldo de uno de los órganos centrales del Esta- Se trabajó con un psicólogo organizacio-
do (el MINSAL), romper con una serie de dicoto- nal. La gente se dio cuenta de la estructu-
mías etnocéntricas que contribuyen a reproducir ra jerárquica y de todo lo que sufre. Y
200 Guillaume Bruno Boccara

después de esto, después del peso y de la dicalización y moralización de los terapeutas tra-
presión ejercida por esta estructura, vie- dicionales, la profesionalización del conocimien-
ne el mapuche... El encargado de limpie- to indígena así como la redefinición de la relación
za acaba de hacer brillar el piso para que que el indígena tiene con su propio cuerpo. Ha-
su jefatura lo mire bien o lo mire alguna blamos aquí de medicalización y de moralización
vez en su vida siquiera, y ¡llega un mapu- en la medida que consideramos que en razón a la
che del campo y le planta un zapato lleno naturaleza de sus poderes y del estatus que se le
de tierra! ¡Y obviamente se va a picar con- otorga en su sociedad, el llamado terapeuta tradi-
tra la persona que viene del campo! cional no puede ser considerado como el homólo-
go del médico occidental. En efecto, el poder del
Finalmente, para terminar sobre este tema de machi o yatiri y de otro tipo de terapeuta indígena
la constitución de la salud intercultural como cam- es individual, ambiguo, indivisible, indiferencia-
po de luchas simbólicas, me permito citar un in- do e inestable. En las sociedades occidentales, el
tercambio entre Ingrid y yo: poder tiende a vincularse progresivamente a una
función más que a una persona, se orienta hacia el
Autor: Para concluir, ¿dirías que uno de bien en lugar de permanecer en la indetermina-
los efectos de esos talleres fue develar ción y se encuentra circunscrito al territorio de la
mecanismos de dominación que existían enfermedad, cuando en las sociedades tradiciona-
dentro del mismo sistema de salud y per- les era y sigue siendo fundamentalmente indife-
mitir a algunas personas sacarse la más- renciado (Fassin 1996). Asimismo vemos que lo
cara para aparecer como mapuche públi- que está en juego a través de la moralización, me-
camente? dicalización y profesionalización de los terapeu-
Ingrid Quintana: La gente con orgullo y tas tradicionales es la recomposición de los sabe-
con autoridad se resituaron dentro de la res médicos tradicionales y la reconfiguración del
institución, frente a sus pares sobre todo. espacio sociopolítico indígena. Ello desemboca en
Porque cuando el docente decía “esto es la emergencia de un nuevo espacio social, el cam-
así”, ellos levantaban la mano y daban un po médico, que se constituye alrededor del poder
ejemplo y así estaban en sintonía con el de curar y que se encuentra estructurado por las
docente que es investigador, que viene del relaciones entre agentes que entran en relación de
servicio de salud, entonces los otros competencia para captar enfermos y delimitar su
‘bang’” [hace un ruido como si de un gol- nuevo campo de competencia y legitimidad tanto
pe se tratase para expresar la sorpresa de frente a los miembros de su comunidad como fren-
los funcionarios no mapuche que queda- te al Estado que funciona desde ahora como ins-
ron aturdidos o pasmados]. tancia de validación. En fin, el terapeuta tradicio-
nal debe demostrar, durante las múltiples reuniones
De la Etnografía de la Salud Intercultural a realizadas en el marco de los proyectos de salud
la Antropología del Estado Multicultural intercultural, que no es un “chanta” (mentiroso o
tramposo), que sólo se dedica a hacer el bien y
Si tuviéramos que resumir el argumento de que es conocido y reconocido por su comunidad.
este ensayo diríamos lo siguiente: La Salud Inter- En este sentido, podemos afirmar que la imple-
cultural representa tanto un nuevo espacio de lu- mentación de la salud intercultural contribuye al
cha de clasificaciones y de formación de nuevas proceso de diferenciación de los poderes, el cual
subjetividades como un nuevo dispositivo de in- conduce a la separación de los campos (salud, eco-
tervención del Estado que tiende a extender el do- nomía, educación, etc.). La formación del campo
minio de lo político a través del desplazamiento de de la salud intercultural no sólo implica la exten-
los límites del espacio privado-comunitario indíge- sión del campo médico a las comunidades indíge-
na. Por otra parte, en la medida en que tiene como nas, sino que supone la aparición de una nueva
meta contribuir a la legitimación (i.e., validación gestión colectiva de la enfermedad y la puesta en
en la jerga desarrollista) del saber terapéutico lla- marcha de nuevos mecanismos de legitimación.
mado tradicional, implica una transformación del De suerte que se puede afirmar, siguiendo a Di-
mercado contemporáneo de la enfermedad, la me- dier Fassin, que conviene buscar el origen del go-
Etnogubernamentalidad. La formación del campo de la salud intercultural en Chile 201

bierno de la vida, del cual la salud intercultural rencia cultural legítima. Es aquí donde podemos
representa sólo un aspecto en el desarrollo de nue- observar que el proceso de subjetivación se acom-
vas formas políticas (Fassin 1996:207)18. paña de un proceso de sujeción, vale decir, “de la
Por consiguiente, vemos que el asentamiento construcción de sí mismo a la vez que del someti-
de la Salud Intercultural va mucho más allá de la miento al Estado” (Fassin 2004:261). Pues si bien
simple “implementación de una metodología de es cierto que la salud intercultural es un espacio
atención con pertinencia cultural” en un “escena- de luchas cuya apuesta central es la definición de
rio caracterizado por el creciente pluralismo mé- la cultura indígena auténtica y legítima, no deja
dico” (Alarcón et al. 2003). Remite a un tipo de de ser un espacio social en el que los agentes se
saber/poder que se aplica tanto a las poblaciones posicionan en una relación de obligación frente al
indígenas como a los funcionarios de la salud. Estado. Siguiendo un vez más a Didier Fassin, di-
Tiende a “ampliar el espectro de las intervencio- ríamos que el espacio de la salud nos incita a pres-
nes públicas posibles sobre lo vivo y las poblacio- tar atención a la producción de sujetos como rea-
nes” (Fassin y Memmi 2004:20) a través de la lidad política (Fassin 2004:262).
implementación de nuevas técnicas de atención y En base al análisis acotado del subcampo de
nuevas conceptualizaciones de lo social que ha- la salud intercultural formularemos algunos prin-
cen posible redibujar unas realidades hasta hace cipios teórico-metodológicos más generales con
poco desconocidas o invisibilizadas por el Esta- respecto a la manera de aprehender el modo de
do19. Opera nuevos recortes en la realidad social funcionamiento del Estado multicultural.
(etnificación) y nuevas zonas de intervención (te- En primer lugar, nos parece que el multicul-
rritorialización) con el fin de mejorar y controlar turalismo de Estado puede ser definido como nueva
la calidad de vida de la población indígena. Reto- arte de gobierno. Vale decir, como una nueva for-
mando aquí una distinción propuesta por Michel ma de gubernamentalidad de tipo étnico que tien-
Foucault entre el poder disciplinario que se ejerce de a extender los mecanismos de intervención del
sobre el cuerpo de los individuos y el control que Estado, así como también a generar nuevas subje-
se despliega sobre la población, podríamos decir tividades, nuevos espacios de poder, nuevos cam-
que este nuevo tipo de poder se ejerce tanto a tra- pos de saber y nuevos mercados de bienes simbó-
vés de un sistema anatomopolítico, vale decir de licos y exóticos en los cuales agentes sociales de
unas estrategias y prácticas a través de las cuales un nuevo tipo (etnoburócratas, intelectuales indí-
el poder modela cada individuo, como a través de genas, dirigentes funcionales, terapeutas tradicio-
una biopolítica, esto es, de una gestión política de nales, agentes estatales y paraestatales, etc.) se
la vida de la población indígena20. Son estas nue- enfrentan en torno a la definición de los princi-
vas modalidades de regulación de las poblaciones pios legítimos de autentificación cultural y de vi-
indígenas que van más allá de la imposición de un sión y división del mundo social.
sistema de reglas o de la simple represión de las En segundo lugar, para aprehender el fenóme-
prácticas y representaciones terapéuticas indíge- no del multiculturalismo en toda su complejidad
nas que hemos propuesto abarcar bajo el término no hay que estudiarlo desde la perspectiva del Es-
de etnogubernamentalidad, puesto que contribu- tado central concebido como ente abstracto, re-
yen a formar nuevas subjetividades, a acrecentar presor, monolítico y omnipotente, sino que es ne-
la vida, a inducir los usuarios a adoptar una buena cesario abordarlo tanto en sus conexiones globales
conducta, a medicalizar el espacio de las figuras con las agencias multilaterales de desarrollo como
políticas comunitarias, a despolitizar los proble- en sus relaciones con las agentes regionales y lo-
mas de salud desvinculándolos de la estructura cales. Pues, por un lado, conviene examinar el lu-
socioeconómica y a incitar a los individuos a que gar que llegó a ocupar la noción de cultura en la
se gobiernen por sí mismos de la mejor manera nueva agenda desarrollista global y las vías por
posible21. Dentro de este nuevo espacio de la in- las cuales esta etnogubernamentalidad global
terculturalidad en salud, el Estado opera como un ingresa a los espacios nacionales y tiende a pro-
escenógrafo que organiza las operaciones de trans- ducir modernidades regionales o periféricas. Y, por
ferencia de legitimidad y de autentificación cultu- otro lado, se hace necesario explorar las aplica-
ral. Opera a través del control de gestión de la di- ciones locales y los efectos en terreno del multi-
ferencia cultural o más precisamente de la dife- culturalismo de Estado a través del doble proceso
202 Guillaume Bruno Boccara

de gubernamentalización de las localidades y de to de la elaboración de una nueva cartografía de la


privatización de los mecanismos de control del diferencia cultural como de la definición social le-
Estado (Sivaramakrishnan y Agrawal 2003). Se tra- gítima de lo que está autorizado a ser, el ser social
ta por consiguiente de estudiar el multiculturalis- que es legítimo reivindicar, en contraposición al
mo tanto desde abajo, a través de la multiplica- ejercicio ilegítimo e ilegal de la etnicidad (Hale
ción de sus dispositivos pragmáticos, como desde 2004; Hale y Millaman 2005).
arriba, a través de las determinaciones económi- Por consiguiente, para aprehender el funcio-
cas, políticas y morales de nivel global. namiento de este Estado neoliberal multicultural
En tercer lugar, y como corolario de los pun- en toda su complejidad y efectos, nos parece que
tos anteriores, hace falta realizar una etnografía debemos enfocarlo no como sistema cerrado y
del Estado multicultural, es decir, un estudio del siempre dado, sino como conjunto de prácticas y
Estado en su formación cotidiana, en todas sus ra- discursos institucionales emergentes que tienen
mificaciones y en toda su extensión. Eso implica como meta empoderar a los nuevos sujetos para
“desagregar el Estado en la multiplicidad de sus que tengan acceso a mercados, también emergen-
operaciones discretas, en sus procedimientos, re- tes, y que aspira a responsabilizarlos a través de
presentaciones” y ritualizaciones (Blom Hansen la llamada participación social, del fortalecimiento
y Steputtat 2001). Eso supone también interesarse institucional y del aprovechamiento de los distin-
por los efectos de espacialización, visibilización tos tipos de capital (cultural y social) disponibles,
y etnificación producidos por un conjunto disper- otrora considerados una traba a la entrada de los
so y a veces improvisado de prácticas institucio- indígenas en la modernidad, hoy visto como un
nales y de técnicas de gobierno que ubican al eth- asset o una ventaja en el proceso de moderniza-
nos al centro de sus preocupaciones. Se trata por ción y nacionalización del territorio. Pues ya no
lo tanto de desnaturalizar al Estado multicultural se trata de borrar la tradición cultural indígena a
y de dar cuenta de la conceptualización e imple- través de un proyecto asimilacionista de territo-
mentación del multiculturalismo neoliberal desde rialización de la nación (Bengoa 2000; Boccara y
varios sitios etnográficos y a través de un análisis Seguel 1999), o de un proyecto indigenista defi-
histórico del marco de racionalidad política en el nido desde el exterior de las realidades indígenas
cual éstas se inscriben. en el marco del Estado de bienestar de políticas
Desde esta perspectiva, nos parece que el pro- económicas marcadas por el keynesianismo y el
grama Orígenes representa una estructura regional modelo de industrialización basado en la substi-
del sistema global, esto como resultado de la mo- tución de las importaciones (Bengoa 2000; Bon-
vilización indígena de los años 1980 y 1990, del fil Batalla 1987), sino más bien hacerla partícipe
establecimiento de un nuevo pacto político entre del proceso de modernización. Pero no cualquier
indígenas y Estado chileno en el contexto de vuel- tradición, una tradición funcional, reconstruida,
ta a la democracia (Pacto de Nueva Imperial de reinventada y refuncionalizada en base a la natu-
1989, Ley Indígena de 1993, Diálogos Comunales raleza de los nuevos proyectos de etnodesarrollo.
1999, etc.) y de la apertura de nuevas fronteras del Los indígenas responsabilizados deben convertirse
capitalismo global (tratados de libre comercio, clus- en los etnógrafos de su propia realidad. Su saber
ters forestal, minero, turístico, etc.). El proceso de y sus memorias deben ser entextualizadas, sus
difusión del multiculturalismo neoliberal, de pro- redes sociales fijarse en comunidades oficialmente
ducción de identidades y de construcción de cultu- reconocidas y legalizadas, sus terapeutas trans-
ras remite a un problema de relaciones asimétricas formarse en médicos de un nuevo tipo, su patri-
de poder en las cuales los mecanismos de decisión, monio ser reapropiado en función de una esen-
diseño, control de la información y ejecución des- cialización y naturalización del pasado y de la
empeñan papeles de importancia. Orígenes fue nacionalización de los mecanismos de identifica-
“marketeado”, generó innovaciones instituciona- ción en referencia a una memoria patrimonializa-
les, implicó el asentamiento de nuevos procedi- da vía mecanismos legales (Ayala 2006). Este
mientos y dispositivos de intervención, fomentó Estado multicultural que investiga la realidad in-
discursos y prácticas culturizantes o de autentifi- dígena, que (directa o indirectamente) se hace
cación. Con respecto a ello, advertimos que el Es- cada vez más presente en terreno, que se materia-
tado tiende a ejercer un poder creador a través tan- liza y se produce a sí mismo mediante una serie
Etnogubernamentalidad. La formación del campo de la salud intercultural en Chile 203

de signos y rituales, y que produce lo indígena a nifestación de la formación del Estado neoliberal
través de rituales públicos, funciona en base a una caracterizado por la ubicuidad, la dispersión y el
especie de semiofagia. Es un Estado caníbal que asentamiento de tecnologías de saber-poder dife-
produce, incorpora y digiere al “indio permitido” renciadas y “diferenciadoras” (ecogubernamenta-
(Hale 2004) y que, parafraseando a Pierre Bour- lidad, etnogubernamentalidad, etc.). Más que go-
dieu, contribuye a la domesticación de los domi- bernar directamente y exclusivamente a través de
nados (Castro-Lucic 2004). prácticas y discursos homogéneos y centralizados,
Esta nueva maquinaria de poder se extiende a el Estado neoliberal, del cual el multiculturalismo
través de múltiples encuestas, censos e informes constituye sólo una faceta, parece controlar y vi-
que terminan generando un saber etnoadministra- gilar sus fronteras y fabricar su imaginario a tra-
tivo sobre las creencias, las condiciones de vida, vés de la gubernamentalización de la sociedad ci-
la salud, los hábitos, las enfermedades y por ende vil, de la responsabilización de los agentes sociales
la cultura de las poblaciones indígenas. Desde este y de microoperaciones que tienden a supervisar
punto de vista, se advierte un doble proceso de ho- las intervenciones de agencias paraestatales
mogeneización discursiva y político-administrati- (ONGs, consultoras, universidades, museos, orga-
va por un lado y de multiplicación de los sitios de nizaciones indígenas, etc.). El poder de Estado se
intervención, de dispersión de las prácticas institu- encuentra fetichizado a través de escenificación y
cionales y de producción de heterogeneidad identi- ritualización, pero se realiza en tanto que autori-
taria por el otro. Dentro de este nuevo marco ideo- dad suprema y ejerce toda su eficacia en la medi-
lógico de control pero también de entitlement o da en que es capaz tanto de invadir como de dejar-
reconocimiento de algunos derechos específicos, los se permeabilizar por las epistemologías de poder
indígenas son concebidos como grupos ubicados al cotidianas (Blom Hansen y Steputtat 2001; Coro-
margen del mercado. El objetivo del programa Orí- nil 2001).
genes es capacitarlos y “marketearlos” con el fin
de poder integrarlos a la nueva nación de consumi- Agradecimientos: Mis más sinceros agrade-
dores-ciudadanos a través de la creación de la nue- cimientos a Eugenio Alcaman, Mario Castro Ve-
va figura del indígena-proyecto. Con respecto a eso, negas, Domingo Colicoi, Rainer Hauser, Hilario
formularemos la hipótesis siguiente: después del Huirilef, Jaime Ibacache Burgos, Clodovet Milla-
binomio civilizado/bárbaro del siglo XIX y moder- len, Yolanda Nahuelcheo, Jorge Neira, Bladimir
no/atrasado del siglo XX, estaríamos entrando en Painecura, Pablo Porras, Marcela Pizarro, Alonso
la era del cliente exótico/terrorista fundamentalista Raiman, Galvarino Raiman, Eduardo Rapiman,
de principios del tercer milenio. Raúl Rupailaf, Rodrigo Valenzuela y José Quidel.
Ampliando la mirada y tratando de sacar con- Asimismo agradezco a los evaluadores por sus
clusiones más generales a partir de un caso parti- valiosos comentarios y sugerencias. Este trabajo
cular, se podría formular la hipótesis siguiente: la se enmarca dentro del proyecto de investigación
fábrica del multiculturalismo representa una ma- Fondecyt 1070014.

Referencias Citadas

Agrawal, A. Axxiona
2005 Environmentality: Technologies of Government and 2003 Proyecto de Intervención Institucional en Salud In-
the Making of Subjects. Duke University Press, Durham tercultural. Informe de Ejecución. Axxiona, Consultores
& London. en Desarrollo Humano, Temuco.
Alarcón, A.M., A. Vidal y J. Neira Bengoa, J.
2003 Salud intercultural: elementos para la construcción 2000 La Emergencia Indígena en América Latina. Fondo
de Cultura Económica, Santiago.
de sus bases conceptuales. Revista Médica de Chile
Bid/Mideplan
131:1061-1065.
2001 Reglamento operativo. Componente salud. Santiago.
Ayala, P.
Manuscrito en posesión del autor.
2006 Relaciones y Discursos entre Atacameños, Arqueólo- Blom Hansen y F. Steputtat, editores
gos y Estado en Atacama (II Región, Norte de Chile). Tesis 2001 States of Imagination. Ethnographic Explorations of
para optar al grado de Magíster en Antropología, Univer- the Postcolonial State. Duke University Press, Durham &
sidad Católica del Norte-Universidad de Tarapacá, Chile. London.
204 Guillaume Bruno Boccara

Boccara, G. 2004 Le corps exposé. Essai d’économie morale de


1999 El poder creador. Tipos de poder y estrategias de suje- l’illégitimité. En Le Gouvernement des Corps, coordi-
ción en la frontera sur de Chile en la época colonial. Anua- nado por D. Fassin y D. Memmi, pp. 237-266. Editio-
rios de Estudios Americanos LVI-1:65-94. ns de l’Ecole des Hautes Études en Sciences Sociales,
2000 Antropología diacrónica. En Lógica Mestiza en Amé- Paris.
rica, editado por G. Boccara y S. Galindo, pp. 21-59. Fassin, D. y D. Memmi, coordinadores
Universidad de La Frontera/Instituto de Estudios Indíge- 2004 Le Gouvernement des Corps. Editions de l’École des
nas, Temuco. Hautes Études en Sciences Sociales, Paris.
2002 The Mapuche people in post-dictatorship Chile. Étu- Fassin D. y D. Memmi
des Rurales 163-164:283-304. 2004 Le gouvernement de la vie: Mode d’emploi. En Le
2004 Del buen gobierno en territorio Mapuche. Notas acer- Gouvernement des Corps, coordinado por D. Fassin y D.
ca de una experiencia en salud complementaria. Cuader- Memmi, pp. 9-33. Editions de l’École des Hautes Études
nos de Antropología Social 20:113-129. en Sciences Sociales, Paris.
2005 The Brighter side of the indigenous renaissance: Ma- Ferguson, J. y A. Gupta
puche symbolic politics in today’s wallmapu (i.e. Chile 2002 Spatializing States: Toward an Ethnography of Neo-
and beyond). Ponencia presentada en el Department of liberal Governmentality. American Ethnologist 29(4):981-
Sociology and Institute for Global Studies, University of 1002.
Minnesota, Minneapolis. Foerster, R. y J.I. Vergara
Boccara, G., editor 1996 ¿Relaciones interétnicas o relaciones fronterizas?
2000 Lógica Mestiza en América. Universidad de La Fron- Revista de Historia Indígena 1:9-33.
tera, Temuco. 2000 Etnia y nación en la lucha por el reconocimiento. Los
2002 Colonización, Resistencia y Mestizaje en las Améri- Mapuches en la sociedad chilena. Estudios Atacameños
cas. Abya Yala/Instituto Francés de Estudios Andinos, 19:11-42.
Quito/Lima. Foucault, M.
Boccara, G., M. Castro y E. Rapiman 1994a La gouvernementalité. En Foucault. Dits et Écrits
2004 Küme Mongen ka Kisu Ngünewael Lafkenmapu Meu. II, 1976-1988, pp. 635-657, Quarto Gallimard, Paris.
Hacia la Salud Complementaria en Territorio Lafkenche. 1994b Les mailles du pouvoir. En Foucault. Dits et Écrits
Ministerio de Salud/Unidad de Salud con Población Ma- II, 1976-1988, pp. 1001-1020, Quarto Gallimard, Paris.
puche, Temuco. Gobierno de Chile
Boccara, G., J. Ibacache y J. Ñanco 2003 Unidad de Salud y Pueblos Indígenas. Ministerio de
1999 Modelo de lógica intercultural o modelo de salud de Salud, Santiago.
lógica indígena. Algunas reflexiones sobre la noción de Goldman, M.
interculturalidad. Tercer Encuentro de Salud y Pueblos 2005 Imperial Nature. The World Bank and Struggles for
Indígenas, pp. 99-102. Ministerio de Salud, Temuco. Social Justice in the Age of Globalization. Yale Universi-
Boccara, G. e I. Seguel ty Press, New Haven.
1999 Políticas indígenas en Chile (siglos XIX-XX). ¿De la Gundermann, H.
asimilación al pluralismo? Revista de Indias 217:741-774. 2003 Las poblaciones indígenas andinas de Chile y la ex-
Bonfil Batalla, G. periencia de la ciudadanía. En Mapuches y Aymaras. El
1987 México Profundo. Ciesas, México. Debate en Torno al Reconocimiento y los Derechos Ciu-
Bonnevitz, P. dadanos, editado por H. Gundermann, R. Foerster y J.I.
2006 La Sociología de Pierre Bourdieu. Ediciones Nueva Vergara, pp. 19-104, RIL Editores, PREDES/Universidad
Visión, Buenos Aires. de Chile, Santiago.
Castro-Lucic, M., editora Hale, C.R.
2004 Los Desafíos de la Interculturalidad. Identidad, Polí- 2002 Does multiculturalism menace? Governance, cultural
tica y Derecho. Programa Internacional de Interculturali- rights and the politics of identity in Guatemala. Journal
dad. Universidad de Chile, Santiago. of Latin American Studies 34:485-524.
Champagne, P. y O. Christin 2004 Rethinking Indigenous Politics in the Era of the “In-
2004 Mouvements d’une Pensée. Pierre Bourdieu. Ed. Bor- dio Permitido”. NACLA Report on the Americas 38-2
das, Paris. (http://www.nacla.org/).
Coronil, F. Hale, C.R. y R. Millaman
2001 Toward a critique of globalcentrism: Speculations 2005 Cultural agency and political struggle in the era of
on capitalism’s nature. En Millennial Capitalism and the the ‘indio permitido’. En Cultural Agency in the Ameri-
Culture of Neoliberalism, editado por J. Comaroff y J. cas, editado por D. Sommer, pp. 281-304. Duke Univer-
Comaroff, pp. 63-87. Duke University Press, Durham & sity Press, Durham & London.
London. Hill, J.D.
Fassin, D. 2002 Redelineando el curso de la historia: Estados Euro-
1996 L’Espace Politique de la Santé: Essai de Généalogie. Americanos y las Culturas sin Pueblos. En Colonización,
Presses Universitaires de France, Paris. Resistencia y Mestizaje en las Américas, editado por G.
2000 Les Enjeux Politiques de la Santé. Editions Khartala, Boccara, pp. 13-26. Abya-Yala/ Instituto Francés de Es-
Paris. tudios Andinos, Quito/Lima.
Etnogubernamentalidad. La formación del campo de la salud intercultural en Chile 205

Ibacache, J. Povinelli, E.
1999 Modelo de Salud Intercultural del Hospital Makewe. 2002 The Cunning of Recognition: Indigenous Alterities and
Tercer Encuentro de Salud y Pueblos Indígenas, Villarri- the Making of Australian Multiculturalism. Duke Univer-
ca, pp. 40-44. Ministerio de Salud, Santiago. sity Press, Durham & London.
Jelves, I., M. Castro, J. Neira y J. Ibacache Radl, A.
2003 Kuyfike Kumeltun Zungu. Programa de Salud con
2000 La Dimensión Cultural, Base para el Desarrollo de
Población Mapuche, 1992-2002. Servicio de Salud Arau-
canía Sur, mimeografiado, Temuco. América Latina y el Caribe: Desde la Solidaridad Hacia
Kellner, R. la Integración. Banco Interamericano de Desarrollo, Do-
1993 The Mapuche during the Pinochet Dictatorship. Doc- cumento de Divulgación 6, Washington DC.
toral Dissertation, Clara Hall, University of Cambridge, Revel, J.
Cambridge. 2005 Experiences de la Pensée. Michel Foucault. Editions
Kliksberg, B. Bordas, Paris.
1999 Social capital and culture: Master keys to develop- Schild, V.
ment. CEPAL Review 69:83-102. 2000 Neo-liberalism´s new gendered market citizens: The
Ministerio de Salud ‘Civilizing’ dimension of social programmes in Chile.
2003 Política de Salud y Pueblos Indígenas. Gobierno de Citizenship Studies 4(3):275-305.
Chile, Santiago.
Servicio de Salud Araucanía Sur
Nederveen Pieterse, J.
2002 Resultado de Estudio de Detección de Necesidades
2001 Development Theory. Deconstructions/Reconstruc-
tions. Sage Publications, London. de Capacitación. Servicio de Salud Araucanía Sur/Pro-
Ong, A. grama Integral de Desarrollo con Comunidades Indíge-
2002 Globalization and new strategies of ruling in develo- nas, Subcomponente Capacitación, Temuco.
ping countries. Études Rurales 163-164:233-248. Sivaramakrishnan, K. y A. Agrawal, editores
Orígenes 2003 Regional Modernities: The Cultural Politics of Deve-
2004 Construyendo Juntos un Nuevo Camino (fascículo), lopment in India. Stanford University Press, Durham &
Santiago. London.

Notas

1 El contrato de préstamo entre la República de Chile y el nevitz 2006:79). Ahora bien, conviene precisar que el sub-
BID fue firmado en marzo del año 2001. El préstamo del campo de la salud intercultural no es del todo autónomo.
BID es de US$ 80 millones. El ejecutor principal del Es- En primer lugar, porque está englobado dentro del campo
tado de Chile es el MIDEPLAN (Ministerio de Planifica- burocrático de la salud (MINSAL) y cada vez más dentro
ción). El Componente Salud contó, en su primera fase, de del campo burocrático político (MIDEPLAN). En segun-
un presupuesto de US$ 6,7 millones. do lugar, porque existe una homología entre la estructura
2 Patrick Champagne y Olivier Christin (2004:221-222) dan social y este subcampo en la medida en que se encuentra
la definición siguiente del concepto de campo social se- atravesado por divisiones idénticas a las que oponen los
gún Pierre Bourdieu: “Los campos son microcosmos más distintos grupos sociales en la estructura del espacio so-
o menos autónomos que se ubican en el interior del ma- cial global. Por ejemplo, el médico no-indígena fuerte-
crocosmos social. Resultan del proceso de diferenciación mente dotado en capital económico y cultural tiende a
social creciente que caracteriza a las sociedades moder- ocupar una posición dominante dentro del espacio de la
nas. Son universos sociales que se constituyen con sus interculturalidad a pesar de que algunos funcionarios (en-
propias referencias, su historia específica, su modo de fermeras, auxiliares paramédicos, facilitadores) menos
reclutamiento, sus enjeux o apuestas particulares y su ca- dotados en las distintas especies de capital tengan un mejor
pital específico”. Añaden además que “la noción de cam- conocimiento de las prácticas terapéuticas y de las cultu-
po nos hace recordar que la realidad social es relacional y ras indígenas. Del mismo modo, los llamados terapeutas
que lo que existe son relaciones objetivas entre posicio- tradicionales siguen ocupando, en tanto que indígenas po-
nes sociales”. En el caso que nos interesa aquí, hablamos bres, las posiciones de dominados en el campo de la sa-
de la salud intercultural como subcampo en la medida en lud intercultural, a pesar de que son las personas que
que la elaboración de nuevos códigos simbólicos entre mayores conocimientos poseen con respecto del proceso
los agentes de este subcampo –facilitadores, terapeutas salud-enfermedad en su sociedad.
tradicionales, funcionarios de los distintos programas de 3 En su analítica del poder, el filósofo francés Michel
salud intercultural, empleados de consultoras y ONGs, Foucault propuso salirse de las teorías de la soberanía para
etc.– conduce a producir un espacio que tiende a la auto- enfocarse sobre el gobierno de los individuos bajo la for-
nomización relativa y a la especialización. Como cual- ma de la disciplina y del gobierno de las poblaciones bajo
quier otro campo social, a medida que se desarrolla y se la forma del control del cuerpo social. En su texto clásico
constituye, este universo simbólico forma sus institucio- sobre el concepto de gubernamentalidad escribe lo si-
nes, sus organizaciones, sus modos de ejercer influencia guiente: “Par gouvernementalité, j’entends l’ensemble
sobre los individuos, y conquista una autonomía que le constitué par les institutions, les procédures, analyses et
permite, a su vez, estructurar las relaciones sociales (Bon- réflexions, les calculs et les tactiques qui permettent
206 Guillaume Bruno Boccara

d’exercer cette forme bien spécifique, bien que complexe, to e implementación de programas, estrategias y activi-
de pouvoir, qui a pour cible principale la population, pour dades, que aporten a la disminución de las brechas sani-
forme majeure de savoir, l’économie politique, pour ins- tarias en materia de acceso, calidad y efectividad” (Mi-
trument technique essentiel les dispositifs de sécurité. nisterio de Salud 2003:21).
Deuxièmement, par ‘gouvernementalité’ j’entends la ten- 6 En este aspecto, los planteamientos de Orígenes repre-
dance, la ligne de force qui, dans tout l’Occident, n’a pas sentan un retroceso con respecto de las recientes concep-
cessé de conduire (…) vers la prééminence de ce type de tualizaciones de la Unidad de Salud con Pueblos Indíge-
pouvoir qu’on peut appeler le ‘gouvernement’ sur tous nas del MINSAL. En efecto, en un documento de trabajo
les autres: souveraineté, discipline (…)” (Foucault interno de 2003, se menciona el aspecto siguiente con
1994a:655). Sobre la distinción entre anatomopolítica y respecto de la implementación de un modelo de salud in-
biopolítica que explicitamos más adelante véase la con- tercultural: “Un requisito fundamental para el desarrollo
ferencia de Foucault titulada Les mailles du pouvoir de un modelo intercultural en salud es el reconocimiento
(Foucault 1994b). Para una excelente síntesis con respec- de la existencia de modelos médicos tanto ‘formales’ (ofi-
to de la concepción foucaultiana del poder véase el libro ciales) como ‘informales’ (tradicionales) interconectados
de la filósofa francesa Judith Revel (2005). entre sí en la práctica. Esta interconexión no está dada
4 Definimos al Estado neoliberal diferencialista como un necesariamente por los sistemas de referencia y contra-
Estado que funciona en base a una nueva gestión de la rreferencia convencionales, sino por la elección y prefe-
diferencia cultural y que tiende a responsabilizar a los rencia de las personas y el acceso real que la población
agentes sociales definidos en función de características tiene a cada uno de ellos. En las experiencias de modelo
casi naturales. Una corriente interpretativa reciente de atención de salud intercultural existentes, la comple-
(Agrawal 2005; Ferguson y Gupta 2002; Goldman 2005; mentariedad entre sistemas médicos es intencionada y
Hale 2002; Ong 2002) plantea que las prácticas de Esta- promovida y la articulación entre ambos permite al apro-
do en cuanto a la gestión del espacio y de la población vechamiento de los recursos de salud oficiales y comuni-
nacional han experimentado transformaciones notables en tarios disponibles” (Gobierno de Chile 2003:7). A través
las dos últimas décadas. Fuertemente influenciados por de esta formulación, los profesionales de la Unidad de Sa-
las conceptualizaciones foucaultianas del poder en sus lud con Población Indígena del MINSAL evitan esenciali-
dimensiones productivas (incitar, producir individualida- zar y purificar las prácticas y el sistema de representacio-
des funcionales, etc.) más que negativas (reprimir, censu- nes referente a la salud de los usuarios indígenas. Por otra
rar, etc.), estos autores afirman que las modalidades de parte reconocen que además de remitir a una política de
gobierno en la era global pueden entenderse bajo el rótu- Estado, la interculturalidad ya está presente entre los usua-
lo de gubernamentalidad. En otros términos, el Estado se rios que recurren a distintos sistemas médicos en la bús-
interesa por la conducta de las conductas de la población. queda de una solución integral a sus problemas de salud.
Añaden, además, que esta gubernamentalidad opera de Sobre el tema del carácter “mezclado” de las prácticas y
manera diferenciada, segmentando el cuerpo social en una representaciones en salud de los Mapuche véase Boccara
infinidad de grupos y subjetividades o seccionando lo (2000), Boccara et al. (1999) e Ibacache (1999).
social en una multitud de microespacios definidos en fun- 7 Véase, entre otros, los trabajos de Kliksberg (1999) y Radl
ción del género, del origen étnico, del grado de exclusión (2000). Para una crítica de este enfoque que pone el énfa-
social, etc. (Schild 2000). Es así como para varios estu- sis sobre la cultura como determinante de los problemas
diosos, el multiculturalismo puede ser interpretado como sociales, políticos, económicos, etc. véase, entre otros,
una modalidad de este nuevo arte de gobierno en tiempos los estudios de Hale (2002, 2004) y Nederveen Pieterse
de globalización (Hale 2002; Povinelli 2002). La guber- (2001).
namentalización de la cultura a través de nuevos procedi- 8 Unidad de Salud con Población Mapuche del Servicio de
mientos de encuesta, demarcación, protección, fortaleci- Salud Araucanía Sur.
miento y “marketeo” de lo étnico contribuye a transformar 9 Hospital rural dirigido desde marzo del año 1999 por una
el paisaje institucional y conduce a la gente a reformular asociación mapuche. Representa una de las primeras ex-
el entendimiento del hecho cultural. Las localidades in- periencias en salud complementaria comunitaria.
dígenas gubernamentalizadas y las nuevas comunidades 10 Entrevista realizada por el autor el día 16 de enero del
regulatorias (agencias o programas de Estado, asociacio- año 2004 en la ciudad de Temuco (Chile, IX Región).
nes, mesas de diálogo, etc.) son parte de un nuevo régi- 11 El poco entusiasmo de los médicos ya se encuentra men-
men de control que tiende a crear nuevas relaciones polí- cionado en el Estudio de detección de necesidades de
tico-económicas entre los centros, las localidades y los capacitación realizado en 2002 (Servicio de Salud Arau-
sujetos étnicos, los cuales se encuentran atados por el hilo canía Sur).
de poder del Estado. 12 En la última década, varios estudiosos han insistido so-
5 En un documento del Ministerio de Salud publicado en bre las determinaciones recíprocas entre los procesos de
2003, el propósito de la Política de Salud con Pueblos resistencia política y las transformaciones culturales e
Indígenas se encuentra definido de la manera siguiente: identitarias de las sociedades amerindias. Se ha plantea-
“Contribuir al mejoramiento de la situación de salud de do la hipótesis según la cual las sociedades indígenas de
la población indígena, a través del desarrollo progresivo América Latina se destacan por su capacidad a incorpo-
de un modelo de salud con enfoque intercultural, que in- rar la alteridad. Se llegó a afirmar que lo que caracteriza-
volucre la activa participación de los pueblos originarios ba a estas sociedades en la época colonial y lo que las
en su construcción; y apoyar la formulación, financiamien- sigue caracterizando durante el período republicano, es
Etnogubernamentalidad. La formación del campo de la salud intercultural en Chile 207

una lógica mestizaje. Para una presentación sintética de taba convencida de que quedaban muy poco mapuche en
estos planteamientos véase los volúmenes editados por el Chile. Los mapuche representaban un grupo residual en
autor (Boccara 2000, 2002). proceso acelerado de disolución o asimilación y era tan
13 La dicotomía entre tradición y modernidad es fluctuante. invisible socialmente como inexistente estadísticamente.
Es una construcción social que debe ser abordada desde En segundo lugar, cuando, a principios de los años 1990,
una perspectiva relacional. No es posible pensar la llama- las movilizaciones mapuche se intensificaron y las rei-
da medicina tradicional sin la biomedicina, tanto desde el vindicaciones indígenas cambiaron de naturaleza, el apa-
punto de vista de las prácticas de los enfermos como des- rato de Estado tardó en reaccionar ya que no disponía de
de la perspectiva de la construcción del saber y de las las herramientas para leer y por consiguiente canalizar
relaciones de poder entre agentes de salud legítimos e ile- este nuevo movimiento social. Los agentes de Estado no
gítimos. La línea entre las distintas prácticas y represen- entendían lo que estaba pasando, no sabían quiénes se
taciones fluctúa en función de las configuraciones de po- estaban organizando, como tampoco captaban la lógica
der y del Estado del saber. No es sólo que en la práctica política indígena que se desarrollaba fuera del ámbito tra-
los enfermos usan los distintos tipos de medicina sucesi- dicional de los partidos políticos y de los sindicatos. So-
va o simultáneamente, sino que además modernidad y tra- brepasado por la efervescencia del movimiento social
dición son construcciones ideológicas que sirven de ar- mapuche, el Estado chileno organizó primero la repre-
gumentos en los debates de sociedad y cuyo límite refleja sión y después la llamada participación a través de los
el Estado de las relaciones de fuerza en un momento dado diálogos comunales (1999) y de la implementación del
de la historia (Fassin 2000:96). De hecho, las prácticas Programa Orígenes (2001). Se puede decir que en poco
terapéuticas mapuche otrora demonizadas fueron luego más de una década, gracias a la asesoría internacional, a
ridiculizadas o percibidas como simples supersticiones la cooptación de parte de la intelectualidad mapuche, a la
para transformarse recientemente en saber médico digno cooperación de numerosos científicos sociales y al en-
de respecto. carcelamiento de varios líderes políticos indígenas, el
14 La entrevista tuvo lugar el día 14 de enero del año 2004 Estado multicultural y neoliberal ha recuperado el tiem-
en la ciudad de Temuco (Chile, IX Región). Hago uso po y el espacio perdido. Sobre los temas de la emergen-
aquí de un pseudónimo para mantener el anonimato de la cia de un Estado multicultural, de la codificación de las
entrevistada. luchas sociales en términos étnicos y de la idea de ciuda-
15 Para una crítica a la corriente historiográfica de los Estu- danía cultural en el norte de Chile véase el trabajo de Gun-
dios Fronterizos que plantean la idea según la cual los dermann (2003). Finalmente, para un análisis teórico de
mapuche habrían sido incorporados al Estado-nación de la noción de multiculturalismo informado por un trabajo
manera pacífica véase Boccara (1999) y Foerster y Ver- de recolección de datos empíricos sobre la política del
gara (1996). gobierno chileno con respecto de los pueblos indígenas
16 Autor: ¿Cuál fue el objetivo de los talleres? Ingrid Quin- durante la última década véase Foerster y Vergara (2000).
tana: Tienen que entender [los funcionarios de la salud] 20 En un texto que trata de las innovaciones en las tecnolo-
que como mapuche tengo una visión del mundo. Pusimos gías políticas ocurridas entre los siglos XVII y XVIII,
a José Quidel porque es investigador, es profesor, es otro Michel Foucault (1994b) distingue entre las técnicas de
más de ellos. Es como poner a un médico mapuche entre la individualización del poder o la disciplina, cuyo obje-
los médicos wingka. Entonces esto implica trabajar con tivo es el individuo en su cuerpo, y su comportamiento, y
las mismas armas que ellos dicen que hay que tener para otro grupo de tecnologías de poder que se dirigen hacia
validar el conocimiento. Además José no se enojaba. Era la población. Las primeras tecnologías son definidas por
pedagogo. Se esforzaba mucho para que la gente enten- Foucault bajo el término de anatomopolítica y las segun-
diera pero sin traicionar o simplificar el pensamiento y el das como biopolítica. La centralidad de los programas de
conocimiento mapuche a través del uso de traducciones salud intercultural en la implementación del multicultu-
baratas. ralismo de Estado así como la multiplicación de las en-
17 Ingrid Quintana me señaló lo siguiente: Un tema que siem- cuestas relativas a la población indígena (censos diver-
pre volvía era que ya no hay más Mapuche (en Perquen- sos, medición de las tasas de mortalidad, fertilidad, etc.)
co, en Currarehue) […]. En un taller, una mujer se pre- en los últimos años permiten hacer la hipótesis según la
sentó como mapuche en mapudungun. La gente quedó cual el neoindigenismo de Estado en la América Latina
sorprendida. Eso sirvió para mostrar que había mapuche, del tercer milenio estaría tomando la forma de un biopo-
que los mapuche ¡mira que saben!, y además ¡están entre der, después de haberse ejercitado durante gran parte del
ustedes! siglo XX esencialmente bajo la forma de la disciplina.
18 Para un análisis sociohistórico detallado de la genealogía Para un análisis en términos foucaultiano del ejercicio de
de la salud pública y de las diferencias entre salud tradi- un biopoder en el campo de la salud véase el trabajo pio-
cional y génesis del espacio político de la salud pública nero de Didier Fassin (2000).
véase el trabajo de Didier Fassin (1996). 21 El hecho de incitar a que los sujetos se gobiernen ellos mis-
19 Cabe recordar dos cosas al respecto. En primer lugar, an- mos no implica por supuesto la desaparición de la sanción
tes de que el censo poblacional de 1993 arrojara la cifra en contra de los despistados o déviants que se atreven a po-
de 1 millón de mapuche viviendo en territorio chileno, la ner en tela de juicio al nuevo pacto social establecido alrede-
mayoría de la gente (los agentes de Estado incluidos) es- dor de la nueva norma o normativa (Fassin 2004).