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UNIVERSIDAD DE GUAYAQUL

FACULTAD DE JURISPRUDENCIA Y
CIENCIAS SOCIALES Y POLITICAS
ESCUELA DE DERECHO

DOCENTE: AB. KARLA GALLARDO MACAS, MSC

MATERIA: ORATORIA FORENSE

TEMA: ANÁLISIS JURÍDICO Y POLÍTICO DEL ALEGATO “LA


HISTORIA ME ABSOLVERÁ” DE FIDEL CASTRO.

ESTUDIANTE:
LEONARDO PERERO SANTILLAN

CURSO: NOVENO PARALEO: “9-1” MATUTINO

AÑO LECTIVO:
2018

GUAYAQUIL – ECUADOR
Elabore un análisis jurídico y político del alegato “La historia me absolverá” de
Fidel Castro.

Introducción.

El presente trabajo crítico a partir de la lectura del alegato o disertación de Fidel Castro
por allá en 1953 tras los asaltos a los cuarteles de Moncada y Carlos Manuel de
Céspedes, en Santiago de Cuba y Bayamo, la lectura me resultó apasionante y
entretenida de principio a fin, el alegato que usa Fidel Castro en su auto defensa tiene
varias característica, además de ser descriptivo e histórico posee matices acusatorias,
fuertes y represivas en momentos, aunque luego cambia de tono y se muestra un poco
más amable con el mismo ente u organización que minutos antes había acribillado con
palabras directas y crudas, esto es lo que nos deja el gran mensaje que conmovió a un
pueblo y que años después desembocaría en la afanada y bien recordada Revolución
Cubana, dando paso así al régimen de Castro uno de los más largos, aplaudidos y
criticados gobiernos del mundo. Este trabajo pretende ahondar en un análisis prolijo y
detallado en cuanto a las armas jurídicas y si son aplicables a este momento de la
historia, con nuestro sistema jurídico, su impacto social dentro de esa población y como
hasta ahora sigue siendo objeto de estudio por su valiosa enseñanza dentro de la oratoria
y de los demás campos del derecho.

Desarrollo.

El análisis que pretendo realizar en base a su aplicabilidad en nuestro sistema jurídico es


a su vez detallado en tanto no quiero llegar al fanatismo, aunque de por si la historia es
fantástica por sí solo, las metáforas, las analogías, las máximas jurídicas empeladas en
el mismo, dichas de manera coherente y en el momento preciso, hacen de este trabajo
una maravilla para el lector y un incentivo para despertar mentes militantes en aras del
bienestar común y que no se nos olvide esa obligación moral para con la patria. Su autor
desmonta toda la ilegalidad e inconstitucionalidad del juicio al que se ve sometido por
el estado cubano. Juicio que, como recuerda Fidel, el propio tribunal había caracterizado
como “el más trascendental de la historia republicana” y pese a lo cual está viciado por
las más flagrantes violaciones del debido proceso (esto se encuentra en la página 38).
No pudo conversar a solas con un abogado y sólo se le permitió acceder a un minúsculo
código; pero ningún tratado penal ni ningún libro pudo llegar a su calabozo, ni siquiera
los de Martí. Ya antes de su alegato final, en una audiencia sostenida a mediados de
septiembre, Fidel había declarado que el Apóstol “era el autor intelectual del 26 de
julio” y que pese a que le negasen libros y tratados “traigo en el corazón las doctrinas
del Maestro” (esto se encuentra en la página 45). Fidel no se engañaba en cuando al
significado político del juicio a que estaba sometido. Era muy consciente que en él se
decidiría algo que iba mucho más allá que su libertad: “se discute –nos dice– sobre
cuestiones fundamentales de principios, se juzga sobre el derecho de los hombres a ser
libres, se debate sobre las bases mismas de nuestra existencia como nación civilizada y
democrática. Cuando concluya, no quiero tener que reprocharme a mí mismo haber
dejado principio por defender, verdad sin decir, ni crimen sin denunciar” (esto se
encuentra en la página 46). Y esto es lo que Fidel hace con extraordinaria minuciosidad,
siguiendo tal vez aquel viejo aforismo atribuido a los jesuitas y que asegura que “Dios
está en los detalles”. Su descripción de los crímenes del régimen es precisa y detallada,
al igual que su equilibrada presentación de los hechos desarrollados en el combate.

Conclusiones.

Podría seguir evocando más y más ideas e inquietudes sobre esta grandiosa obra, pero
por efectos de la cátedra y de facilitar la lectura a mi estimada docente, culmino con las
siguientes conclusiones que a su vez son más impresiones personales.

 La Historia me absolverá tiene hoy tanta vigencia en Cuba y fuera de ella porque
la Revolución Cubana vive y se siente en cada una de sus calles, que no es tardío
hacer un repaso de su lectura y conocer cómo fue posible que este libro existiera.
 La Historia me Absolverá, por su calidad discursiva, fuerza y posibilidades, nos
va enseñando el porqué de lo sucedido en Moncada; la denuncia de los crímenes
perpetrados y el programa anunciado por el autor del discurso el joven abogado
Fidel Castro Ruz que tenía ante su vista el ideal de una Cuba nueva, ahora cabe
hacerse la pregunta ¿La historia absolvió realmente a Castro?

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