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PRODUCCIÓN DE HORTALIZAS BAJO SISTEMAS HIDROPONICOS,

TECNICA DE LA PELICULA DE NUTRIENTE (NFT) Y CAMA DE


AGUA

TESIS PROFESIONAL

PRESENTA:

VIDAL MORALES BELEM

Como requisito parcial para obtener el Titulo de Ingeniero


Agrónomo Especialista en Suelos

Chapingo México a 6 de Diciembre del 2004.


La presente Tesis titulada, PRODUCCIÓN DE HORTALIZAS BAJO SISTEMAS HIDROPÓNICOS,
TÉCNICA DE LA PELÍCULA DE NUTRIENTE (NFT) Y CAMA DE AGUA, fue realizada por
Belem Vidal Morales bajo la Dirección del profesor: y Asesoría de los profesores; Ing. Francisco
Rodríguez Neave, M.C. Joel Pineda Pineda, Dr. Miguel Ángel Vergara Sánchez, Ing. Raúl
Zapata Rosales, Geol. Luís Velásquez Ramírez. La cual ha sido revisada y aprobada por el
honorable jurado calificador como requisito parcial para obtener el titulo de Ingeniero Agrónomo
Especialista en Suelos.

Honorable Jurado Calificador

Presidente Ing. Francisco Rodríguez Neave

Secretario

M.C. Joel Pineda Pineda

Vocal
Ing. Raúl Zapata Rosales

Suplente

Geol. Luís Velásquez Ramírez

Suplente
Dr. Miguel Ángel Vergara Sánchez

2
INDICE

INTRODUCCIÓN 9

OBJETIVOS 10

METAS 10

METODOLOGÍA 10

HISTORIA 11

CAPITULO 1. INTERACCIONES SUELO PLANTA 13

1.1. Nutrición de las plantas 14


1.2. Función de los elementos esenciales 16

CAPITULO 2. SISTEMAS DE CULTIVOS SIN SUELO 28

2.1. Cultivos en sustrato con solución nutritiva 28


2.2. Cultivos en agua (solución nutritiva) 28
2.3. Cultivo en aire (aeropónicos) 30
2.4. Ventajas del cultivo en hidroponía 30

CAPITULO 3. COMPONENTES DE LA HIDROPONÍA 32

3.1. Sustratos 32
3.2. Contenedores 33
3.3. Soluciones 33

CAPITULO 4. CONTROL DE LAS SOLUCIONES NUTRITIVAS 34

4.1. Control del agua 34


4.2. Control de volumen de la solución 36
4.3. Concentración de los elementos esenciales. 37

CAPITULO 5. SUSTRATOS 38

5.1. Propiedades Físicas 39

5.1.1. Espacio poroso total 40


5.1.2. Densidad aparente 42
5.1.3. Agua fácilmente disponible 42
5.1.4. Agua de reserva 43

3
5.1.5. Capacidad de aireación 43
5.1.6. Distribución del tamaño de las partículas 45
5.1.7. Mojabilidad 46

5.2. Propiedades Químicas 46

5.2.1. Capacidad de intercambio catiónico 46


5.2.2. Disponibilidad de los nutrientes 48
5.2.3. Salinidad 50
5.2.4. pH del sustrato 54
5.2.5. Relación Carbono/Nitrógeno (C/N) 55
5.2.6. Capacidad tampon (Buffer) 56

5.3. Propiedades Biológicas 57

5.3.1. Velocidad de descomposición 57


5.3.2. Actividad reguladora del crecimiento 58

CAPITULO 6. TIPOS DE SUSTRATOS 58

6.1. Agua 59
6.2. Gravas 60
6.3. Arenas 60
6.4. Turbas 61
6.5. Fibra de coco 63
6.6. Perlita 64
6.7. Vermiculita 65
6.8. Lana de roca 66
6.9. Mezclas 67

CAPITULO 7. CONTENEDORES 68

CAPITULO 8. MANEJO DE SOLUCIÓN NUTRITIVA DE LA TECNICA NFT 68

8.1. Nutrient Film Technique (NFT) 69


8.2. Soluciones Nutritivas 74
8.3. Preparación y manejo de la solución nutritiva recirculante 77
8.4. Duración y renovación de la solución nutritiva 77
8.5. Especies horticolas: almacigo y establecimiento 78
8.6. Modificaciones del sistema NFT 79
8.7. Ventajas del sistema NFT 81
8.8. Canales de agua, balsas o sistema flotante 82

4
CAPITULO 9. MANEJO DE CULTIVOS 84

9.1. Lechuga 84
9.2. Tomate 86
9.3. Pepino 87

CAPITULO 10. PRODUCCIÓN DE LECHUGA BABY BAJO SISTEMAS


HIDROPONICOS. DESAROLLO DE LA ESTANCIA
PREPROESIONAL. 88

10.1. Antecedentes 88
10.2. Fisiología 90
10.3. Fertilización 90
10.4. Desarrollo de la estancia 92
10.4.1. Localización del sitio 92
10.4.2. Hidrología 93
10.4.3. Clima 93
10.4.4. Geología 93
10.4.5. Tipo de suelo 93
10.4.6. Tenencia de la tierra 94

10.5. Descripción de la empresa 94


10.5.1. Invernadero 96
10.5.2.1. Manejo de la producción 96
10.6. Resultados 104
10.7. Conclusiones 105

11. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA. 107

Índice de figuras.

Figura 1. Interacción suelo planta. 15


Figura 2. Concepto de porosidad. 40
Figura 3. Representación esquemática de la morfología del espacio poroso
de un material granular. 40
Figura 4. Curva de liberación de agua de un sustrato de cultivo. 45
Figura 5. Influencia del pH en la asimilabilidad de nutrientes en 49
a) Suelo mineral y b) sustrato orgánico.
Figura 6. Ilustración del fenómeno de la osmosis y potencial osmótico. 53
Figura 7. Sistema NFT, El sistema básico funciona bajo los elementos
constituyentes como el estanque colector; canales de cultivo bomba
red de distribución y 5 tubería recolectora. 69
Figura 8. Diseño de un sistema NFT en invernadero. 69
Figura 9. Canal confeccionado con polietileno para cultivos altos. 73

5
Figura 10. Cuenca de Valle de Bravo 95

Índice de cuadros.

Cuadro 1. Elementos Esenciales para las Plantas. 15


Cuadro 2. Características de las principales fuentes de elementos esenciales
para elaborar soluciones nutritivas, Fórmula, Contenido elemental,
Peso molecular, Peso equivalente, Solubilidad g/l, Pureza %. 26
Cuadro 3. Ventajas e Inconvenientes de los Sistemas Recirculantes. 29
Cuadro 4. Ventajas de la hidroponia frente al cultivo tradicional. 31
Cuadro 5. Clasificación del agua para riego de plantas en maceta. 51
Cuadro 6. Interpretación de los niveles de la salinidad (dS m -1) de un sustrato de
Cultivo (extracto de saturación). 52
Cuadro 7. pH de los Sustratos. 55
Cuadro 8. Relación C:N de algunos sustratos. 56
Cuadro 9. Capacidad tampón de algunos sustratos – (Buffer). 57
Cuadro 10. Propiedades de las turbas. 62
Cuadro 11. Propiedades de la perlita. 64
Cuadro 12. Propiedades de la lana de roca. 66
Cuadro 13. Cálculo de la capacidad del estanque según la especie cultivada. 72
Cuadro 14. Rangos de concentración de elementos minerales esenciales
según diversos autores. 75
Cuadro 15. Ajuste de una formulación de solución nutritiva en base a un
análisis químico de agua. 76
Cuadro 16. Corrección de la solución Wye según cálculos realizados en el
cuadro 15. 76
Cuadro 17. Ficha del cultivo de lechuga en el sistema NFT. 86
Cuadro 18. Ficha del cultivo de tomate en el sistema NFT. 87
Cuadro 19. Ficha del cultivo de pepino en el sistema NFT. 88

Índice de fotografías.

Fotografía 1. Lamina fina de solución nutritiva que permite la exposición de la


menor parte de las raíces. 70
Fotografía 2. Cubierta de poliestireno expandido individual para canal de
tipo ondulado. 73
Fotografía 3. Planta de lechuga con 5 hojas verdaderas, en estado
óptimo para el transplante. 79
Fotografía 4. Cubierta retirada de un canal Rehaz mostrando como crecen
las raíces de las lechugas a lo largo del canal, formando una masa
de raíces. 80
Fotografía. 5 Lechuga tipo mantecosa. 85
Fotografía 6. Cuidados adecuados antes del corte. 96
Fotografía 7. Esterilización del sustrato. 97
Fotografía 8. Sembradora automática 98

6
Fotografía 9. Alberca con una capacidad de 250 m3 de solución. 99
Fotografía 10. Cuidado de la lechuga en las albercas. 99
Fotografía 11. Control de plagas utilizando bandas biotac. 100
Fotografía 12. Sistema de Fertirrigación 101
Fotografía 13. Cuarto de empaque. 102
Fotografía 14. Cuarto frío 103

7
RESUMEN

Vidal M., B1., Rodríguez N., F2.

Con el fin de tener un conocimiento mas amplio sobre la producción de hortalizas en


sistemas hidropónicos, en especifico de la película de nutriente y cama de agua, se
investigó la producción de lechuga en condiciones de invernadero en la empresa
Agros Lechuga, ubicada en el municipio de Valle de Bravo a media hora en dirección al
municipio de Amanalco de becerra a 1,830 metros sobre el nivel del mar. Los datos
fueron obtenidos durante los tres meses de la estancia pre-profesional, usando todos
los datos posibles para la elaboración de un documento sobre el manejo de la lechuga
en invernadero

Se encontró que el sistema NFT y sus combinaciones son adecuados para el cultivo
de lechuga tipo europeo y hierbas. Se tiene control preciso en la nutrición, fácil ajuste
en la formulación de la solución de nutrientes, utilización en la solución de nutrientes
los insecticidas sistémicos y funguicidas para poder controlar tanto los insectos como
las enfermedades en los cultivos.

Palabras clave; producción de lechuga, fertirriego, cultivos hidropónicos.

SUMMARY

With the purpose of having a knowledge wider about the production of vegetables in
hidroponics systems in specify of the movie of nutrients and bed of water, it investigates
the lettuce production under hothouse conditions in the company Agros Lechuga,
located in the municipality of Valle de Bravo at half hour in direction to the municipality
of Amanalco de Becerra, to 1,830 meters on the level of the sea. The data were
obtained during the three months of the stay pre-profecional, using all the possible data
for the elaboration of a document on the handling of the lettuce in hothouse

It was found that the system NFT and their combinations are appropriate for the crop of
lettuce European type and grasses, one has precise control in the nutrition, easy
adjustment in the formulation of the solution of nutritious, use in the solution of nutritious
the systemic insecticides and fungicide to be able to control as much the insects as the
illnesses in the cultivations.

1 Tesista del Departamento de Suelos, Universidad Autónoma Chapingo.


2 Profesor Investigador del Departamento de Suelos, Universidad Autónoma
Chapingo.

8
INTRODUCCIÓN

En México existen seis millones de hectáreas de riego y 15 o 16 millones de hectáreas


de temporal, por ende la productividad está muy limitada y los sistemas tradicionales de
producción no alcanzan a cosechar lo que nuestro país necesita de alimentos.

Ante ello surgen sistemas alternativos que pueden ayudar a cubrir el déficit en la
producción de alimentos del país, como lo es la hidroponia, una forma de producción
que brinda altos rendimientos y calidad en los alimentos.

El sistema hidropónico prescinde de la tierra, utilizando sustratos inertes (grava, arena,


cascarillas, etc.) y una solución nutritiva, tratamientos, así como el máximo
aprovechamiento del agua ya sea manejando el sistema de riego por goteo o un
sistema de circuito cerrado.

La hidroponia ofrece nuevas formas de cultivo, representa una alternativa para


diversos países latinoamericanos, en donde se tienen dificultades para adquirir la
canasta básica y donde no se cubren los requerimientos de la Organización Mundial de
la Salud, que indica el consumo de hortalizas de 50 kilogramos por persona al año.

Merle H. Jensen, de la Universidad de Arizona, Estados Unidos, agrega que en la


situación actual y futura de la hidroponia en el mundo, México va a ser un gran
contendiente para competir en este sector.

El crecimiento futuro de la hidroponia en Latinoamérica, dependerá mucho del


desarrollo y adaptación de sistemas menos sofisticados de producción, que sean
competitivos en costos con respecto a la tecnología sofisticada generada en países
desarrollados.

Una considerable disminución de las áreas de tierras agrícolas en países en vías de


desarrollo, hace de la hidroponia una interesante alternativa de producción en zonas
urbanas y periurbanas. Dentro del contexto de la llamada agricultura urbana, la
hidroponia puede ser muy bien aplicada en las ciudades con tecnologías más sencillas
y de bajo costo, principalmente en zonas de extrema pobreza, como una manera de
incentivar el autoconsumo de hortalizas y de apoyar el ingreso familiar a través del
autoempleo en las propias viviendas o en los centros comunales.

La hidroponia es una ciencia joven, habiendo sido usada bajo una base comercial
desde hace solamente cuarenta años, no obstante, aun en este relativamente corto
periodo de tiempo, ha podido adaptarse a diversas situaciones, desde los cultivos al
aire y en invernadero, a los altamente especializados en submarinos para obtener
verduras fresca para la tripulación. Esta técnica especial puede ser usada en los países
del tercer mundo para proveer una producción intensiva de alimentos en áreas
limitadas.

9
Ahora con la introducción de la nueva tecnología en iluminación artificial, el cultivo de
plantas que utiliza luz artificial llegara a ser económicamente viable, especialmente en
las latitudes más septentrionales, donde la luz solar está limitada durante el año desde
finales de otoño hasta principios de primavera.

En la actualidad, se están realizando muchas investigaciones para desarrollar sistemas


hidropónicos para el cultivo de vegetales en las estaciones espaciales que se
construyan en el futuro. Se están diseñando y probando sistemas de recirculación en
circuito cerrado, apara trabajar en ambientes de microgravedad.

OBJETIVOS

Objetivo general: Describir sistemas hidropónicos, que se utilizan en la producción de


hortalizas.

Objetivo particular: Describir el sistema hidropónico de “cultivo en cama flotante y


película de nutriente” utilizado en la producción de lechuga.

METAS

Difundir la tecnología de sistemas hidropónicos, particularmente, la técnica de “cama


flotante y película de nutriente” para la producción de hortalizas.

METODOLOGÍA

El objetivo general se llevo a cabo con una revisión de literatura actualizada sobre el
tema de sistemas hidropónicos, para esto se revisaron libros, Internet, se tomo en
cuenta el desarrollo de la estancia preprofecional en un invernadero producción de
lechuga Baby, entrevista a profesores y notas de cursos que imparte el departamento
de suelos.

El objetivo particular fue cubierto con la estancia preprofecional en la empresa


“AGROS-LECHUGA”, la cual tubo una duración de tres meses, de los cuales se obtuvo
la información presentada en esta tesis.
La empresa se encuentra un ubicada en el municipio de Valle de Bravo, Estado de
México, conde se esta produciendo diferentes variedades de lechuga con la técnica de
“Cama Flotante y Película de Nutriente. Aquí se describe y se fotografía a detalle todo
el proceso productivo.

10
HISTORIA

Hidroponia, es el crecimiento de plantas sin tierra, se ha desarrollado a partir de


experimentos para determinar las substancias que hacen crecer las plantas y su
composición. Los trabajos comenzaron en fechas cercanas al año 1600. No obstante
el crecimiento de las plantas y la cultura del cultivo sin suelo es conocida desde la
antigua Babilonia, en los famosos Jardines Colgantes, en lo que probablemente fuera
uno de los primeros intentos exitosos de cultivar plantas hidropónicamente.

Los aztecas en balsas, llamadas Chinampas, permitían cosechas abundantes


vegetales y flores. Al igual que los Jardines Flotantes de China donde se cultiva el
arroz. Los antiguos egipcios describen, en los antiguos archivos jeroglíficos, el
crecimiento de plantas en agua a lo largo del río Nilo. Theophrasto (327-287 a. de C.),
antes de Aristóteles, realizó varios experimentos en nutrición de plantas y los estudios
botánicos de Dioscórides datan del siglo I a. de C.

El intento científico documentado más antiguo, próximo al descubrimiento de los


constituyentes de las plantas, data del año 1600, cuando el belga Jan Van Helmont
mostró en su experimento clásico que las plantas obtienen sustancias del agua. En
1699, John Woodward, un miembro de la Sociedad Real de Inglaterra concluyó, que el
crecimiento de las plantas era el resultado de ciertas substancias y minerales,
contenidos en el "agua enriquecida", y no simplemente del agua.

Jean Baptiste Boussingault (1851), científico francés, concluyó que el agua era esencial
para el crecimiento de las plantas, proporcionando hidrógeno y que la materia seca de
la planta consiste en hidrógeno más el carbono y oxígeno que provienen del aire. Él
también estableció que las plantas contienen nitrógeno y otros elementos minerales y
obtienen todos los nutrientes requeridos de la tierra que usó; pudo entonces identificar
los elementos minerales y las proporciones necesarias para perfeccionar el crecimiento
de las plantas.

En 1856 Salm-Horsmar desarrolló técnicas para el uso de arena y otros sustratos


inertes, aunque varios investigadores habían demostrado en ese tiempo que pueden
crecer plantas en un medio inerte humedecido con una solución de agua que contiene
los minerales requeridos por las plantas. En 1860, el profesor Julius Von Sachs publicó
la primera fórmula estándar para una solución de nutrientes que podría disolverse en
agua y en la que podrían crecer plantas con éxito, marcando el fin de la larga búsqueda
del origen de los nutrientes vitales para las plantas dando origen a la "Nutricultura".

Las primeras investigaciones en nutrición de plantas demostraron que el crecimiento


normal de estas puede ser logrado con las raíces sumergidas en una solución que
contenga nitrógeno (N), fósforo (P), azufre (S), potasio (K), calcio (Ca) y magnesio
(Mg), que se definen actualmente como macronutrimentos (los elementos requeridos
en cantidades relativamente grandes).
Con refinamientos extensos en técnicas de laboratorio, científicos descubrieron siete
elementos requeridos por las plantas en cantidades relativamente pequeñas, conocidos
como micronutrimentos o elementos residuales. Éstos incluyen: hierro (Fe), cloro (Cl),
manganeso (Mn), boro (B), zinc (Zn), cobre (Cu), y molibdeno (Mo).
A final de la década de 1920 e inicio de los años treinta el Dr. William F. Gericke de la
Universidad de California extendió sus experimentos de laboratorio y trabajos en
nutrición de plantas a cosechas prácticas en aplicaciones comerciales a gran escala.

A estos sistemas de nutricultura los llamó "hidroponia". La palabra se derivó de dos


palabras griegas, hidro, significando el agua y ponos que significa labor; literalmente
"trabajo en agua." Su trabajo es considerado la base para todas las formas de cultivo
hidropónico, aunque se limitó principalmente al cultivo en agua sin el uso de medio de
arraigado.

Actualmente la hidroponia se define como la ciencia de cultivar plantas sin el uso de


suelo, pero usando un medio inerte, al que se agrega una solución nutritiva que
contiene todos los elementos esenciales requeridos por la planta para su crecimiento y
desarrollo normal.

Una aplicación de la técnica del Dr. Gericke, pronto se demostró abasteciendo comida
a las tropas ubicadas en islas no cultivables en el Pacífico al inicio de la década de
1940.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la hidroponia, usando el método de la arena
gruesa, dió su primera prueba real como fuente viable para la obtención de verduras
frescas para el ejército de los Estados Unidos.

Después de la Segunda Guerra Mundial, se construyeron varias instalaciones


comerciales en los Estados Unidos, la mayoría sujetas a los rigores del tiempo. Pobres
técnicas de construcción y operación causaron que muchas de ellas fueran
infructuosas y de producción incoherente. A pesar de todo, el uso comercial de la
hidroponia, creció y se extendió a lo largo del mundo en los años cincuenta a países
como Italia, España, Francia, Inglaterra, Alemania, Suecia, la URSS e Israel.

En el presente, con el desarrollo de plásticos, la hidroponia da otro paso grande a la


ciencia. Los plásticos libraron a los cultivadores de construcciones costosas como las
"camas de concreto" y tanques usados anteriormente. La combinación de control
medioambiental y los sistemas hidropónicos mejorados han sido los principales
responsables del crecimiento de la industria durante los últimos veinte años, y no hay
duda que la hidroponia tendrá gran importancia en la alimentación del mundo en el
futuro.

La hidroponia se ha vuelto una realidad para cultivar bajo invernadero, en todos los
climas. Grandes instalaciones hidropónicas existen a lo largo del mundo para el cultivo
de flores y verduras.

12
En regiones áridas del mundo, tales como México y Extremo Oriente, los complejos
hidropónicos combinados con unidades de desalinización están siendo desarrollados
para usar agua de mar como fuente de agua de riego.
En los últimos diez años, el área mundial destinada a la producción hidropónica se ha
incrementado de cuatro a cinco veces. En 1996 el área mundial era de 12,000
hectáreas (ISOSC; Sociedad Internacional de Cultivo Sin Suelo) y, según las últimas
estadísticas (2001) habrán unas 25,000 ha, de las cuales el 81% (20,200 ha) son
cultivadas sólo por 10 países.
Holanda es el primer país hidropónico (más de 30 ha destinadas a la producción
hidropónica). Los sistemas mayormente utilizados son el sistema de riego por goteo
con lana de roca y el sistema NFT. Los cultivos hidropónicos más rentables son tomate,
pepinillo, pimiento, lechuga y flores cortadas. México aparece en el lugar 17 con 120
hectáreas.

CAPITULO 1. INTERACCIÓN SUELO PLANTA

Resh (1997) menciona que las raíces de las plantas y los pelos radicales de éstas
están en un íntimo contacto con la superficie de los coloides del suelo. La toma de
nutrientes por las plantas tienen lugar a través de sus raíces, principalmente de la
solución del suelo; los iones se intercambian entre los coloides del suelo y la solución
de éste; este movimiento de iones tiene lugar entre raíces de las plantas y los coloides
del suelo, así como entre estas raíces y la solución del suelo en una y otra dirección.

Si las raíces están en contacto con una solución del suelo o nutrientes, los iones
penetrarán dentro de la raíz a través del apoplasto, cruzando la epidermis a través de
la corteza hasta la capa endodérmica. Algunos iones pasarán desde el apoplasto hasta
el simplasto a través de un proceso activo que requiere energía. Puesto que el
simplasto es continuo en toda la capa endodérmica, los iones se pueden mover
libremente dentro del periciclo y de otras células vivientes de la raíz (Resh, 1997).

Si el potencial químico del soluto es mayor en la parte exterior de la membrana que la


interior, el movimiento hacia dentro se denomina pasivo, o sea, que la plata no utilizará
su energía para tomar estos iones. No obstante, si una célula acumula iones a pesar
del gradiente de potencial, se deberá proveer suficiente energía para compensar esta
diferencia del potencial químico (Resh, 1997; Salisbury, 1994).

Cuando los iones son transportados a través de las membranas, la fuerza portadora
estará compuesta tanto de una diferencia de potencial químico como eléctrico. Eso es,
un gradiente de potencial electroquímico existirá a través de la propia membrana. La
diferencia de potencial eléctrico se origina a partir de una difusión a través de la
membrana. Algunas veces ambos factores actuaran en la misma dirección, mientras
que en otros su efecto será opuesto (Resh, 1997; Salisbury, 1994).

13
La absorción de aniones en contra de un gradiente de potencial, tanto químico como
eléctrico, siempre tendrá lugar en un proceso activo.

Los iones se separan y mueven dentro de la célula, y el transportador vuelve, en el


momento de liberar a estos, a ser capaz de mover más iones. La selectividad en la
acumulación de iones puede ser controlada por los transportadores, según sus
diferentes características, para formar combinaciones especificas con los diversos
iones (Salisbury, 1994)

La existencia de relaciones específicas entre los iones y sus transportadores en las


membranas de las células para entrar en éstas, demuestra que la absorción de los
minerales funciona de la misma forma, tanto si la fuente de éstos proviene de la
materia orgánica como de los fertilizantes. La mayor parte de los compuestos orgánicos
que dan lugar al humus no son absorbidos por la plantas hasta que, por medio de su
descomposición, se han transformado en los elementos básicos inorgánicos, pudiendo
acumularse por medio de su contacto con las membranas celulares de las plantas
solamente en su forma iónica (Resh, 1997).

La función de la materia orgánica en el suelo es suministrar elementos inorgánicos a


las plantas y, al mismo tiempo, mantener la estructura del suelo en óptimas condiciones
para que estos minerales estén a su disposición (Cadahia, 1998)

1.1. Nutrición de las plantas

Hace tiempo que los científicos descubrieron que los elementos químicos eran
utilizados por las plantas y resultaban esenciales para su crecimiento. Durante algún
tiempo se llegó a pensar que el agua era el único nutriente que necesitaban las plantas.
Posteriormente se descubre lo que se vino a denominar elementos esenciales para el
crecimiento vegetal.

De los 92 elementos naturales que se conocen, solamente 60 de ellos han sido


encontrados en diversas plantas; no obstante, muchos de éstos no se consideran
esenciales para su crecimiento y existencia, probablemente se debe a que las raíces
de las plantas absorben en su entorno algunos elementos que existen en forma
soluble. Las plantas, tienen la habilidad de poder seleccionar la cantidad de los
diversos iones que absorben, no siendo normalmente esta absorción directamente
proporcional a la cantidad de nutrientes que existen; además, según la especie, puede
variar esta habilidad de seleccionar cada uno de los iones en particular (Resh,
1997).En el año 1800, Von Liebig sostuvo el criterio de esencialidad de determinados
elementos y propuso que el crecimiento de una planta estaba limitado al grado de
carencia de elementos esenciales (Tisdale et al, 1985). Por tanto un elemento deberá
cumplir cada uno de los tres criterios siguientes para ser considerado esencial
(Cadahia, 1998; Rodríguez, 2003; Maldonado, 2004)

14
Figura 1 Interacción suelo planta. (Fuente Resh 1997, Cadahia 1998.)

La planta no podrá completar su ciclo de vida en la ausencia del elemento


 La acción del elemento debe ser específica y ningún otro elemento puede
sustituirlo completamente
 El elemento deberá estar directamente implicado en la nutrición de la planta, lo
que quiere decir, que sea constituyente de un metabolito esencial o sea
necesaria su presencia para la acción de una enzima esencial, y no ser
simplemente la causa de que otros elementos sean más fácilmente asimilables,
o al menos ser un antagonista de un efecto tóxico de otros elementos (Resh,
1997).

Cuadro 1. Elementos Esenciales para las Plantas.


ELEMENTO SIMBOLO FORMA PESO
DISPONIBLE ATOMICO
Hidrógeno H H2O 1
Carbono C CO2 12
Oxígeno O O2,H2O 16
Nitrógeno N NO3-, NH4+ 14
Potasio K K+ 39
Calcio Ca Ca2+ 40
2-
Azufre S SO4 32
Magnesio Mn Mg2+ 24
Fósforo P H2 PO4 - 31
Cloro Cl Cl- 35
Boro B H3BO3 10.8
Hierro Fe Fe3+, Fe2+ 56
Manganeso Mg Mn2+ 55
2+
Zinc Zn Zn , 65
Zn(OH)2
Cobre Cu Cu2+, Cu+ 64
Molibdeno Mo MoO2-4 96
Sodio Na Na+ 23
Fuente modificada según P. R. Stout. Actas de la 9ª.
Conferencia Anual sobre Fertilizantes de California. 1996.
Fuente Bennett (1993).

15
La mayoría de las plantas requieren solamente estos elementos, algunas especies
pueden necesitar otros o acumulando estos elementos aunque no sean esenciales
para su normal crecimiento. Tales como: silicio (Si), níquel (Ni), aluminio(Al), cobalto
(Co), vanadio (V), selenio (Se) y platino (Pt), los cuales son algunos elementos
absorbidos por las plantas y usados en su crecimiento (Resh, 1997).

1.2. Función de los elementos esenciales.

NITROGENO: El nitrógeno es absorbido por las plantas casi exclusivamente en forma


de nitrato NO3- y en forma de amonio NH4+, soluble en agua. (Sánchez, 1988; Resh
1997; Salisbury, 1994).
La proporción NH4+/NO3-, absorbida por las plantas es variable. El ion NO3- se
transforma tras su absorción, siendo reducido a la forma de amina (NH 2-), para ser
utilizados posteriormente en la formación de aminoácidos. Otros dos aminoácidos,
glicina y glutamina, son precursores de bases nitrogenadas (Bould et al., 1984).

Los nitratos y las sales amoniacales son prácticamente los únicos que se asimilan
directamente algunos compuestos orgánicos pueden ser absorbidos como ácidos y
azúcares aminados e, incluso, ciertos alcaloides, como brucina y estricnina, de los que
el 31 % de su N es asimilado después de su descomposición por los microorganismos
(DORR, R., 1968; THOMAS, S. C., 1967)

Los aminoácidos se forman sucesivamente. Los primeros serían el ácido aspártico y el


ácido glutámico. Los restantes aminoácidos se elaboran a partir de los primeros por
transformación con el concurso de ácidos carboxilados: ácido acetooxálico y pirúvico
(Baeyens, 1970)

El H necesario para las reducciones, proviene probablemente de la descomposición de


los glúcidos durante el proceso de la respiración; éste proporciona también la energía
necesaria para esta reducción que es endotérmica. La nitrificación inversa de la
reducción de los nitratos es exotérmica. La respiración proporciona la energía
necesaria para la reducción de los nitratos en las partes no verdes (raíces), mientras
que el sol proporciona esta energía en las hojas. Las plantas ricas en nitrógeno nítrico
(quenopodiáceas, solanáceas, urticáceas, gramináceas) tienen una reducción y una
asimilación de los nitratos poco intensa; almacenan los nitratos especialmente en los
ápices vegetativos donde «esperan» para ser asimilados. Puede seguirse fácilmente,
en cultivos en medio líquido, la reducción de los nitratos en la planta (SCHMIDT, 1963).

La fotosíntesis produce glúcidos, en principio, que se proteinizan después por medio


del N del suelo. Si el abonado nitrogenado es abundante, la mayor parte de los
glúcidos se emplean en esta proteinización y queda poco para los organos de reserva.
Por el contrario, si hay déficit de N, los glúcidos tienen tendencia a acumularse.

16
En este principio se basa la distinción entre plantas agrícolas «proteicas»
(leguminosas) y «glucídicas» (remolacha, patata). Una planta proteica con un abonado
nitrogenado abundante desarrolla primero la parte aérea y después solamente las
raíces con una desproporci6n entre la parte aérea y la subterránea.

Además una parte de los ácidos nucleicos (ADN y ARN) contienen la información
genética para la síntesis directa de proteínas (Bould et al., 1984). Por ello juega un
importante papel en numerosas reacciones metabólicas.

El amonio, en la mayoría de los casos, sólo se usa como fuente suplementaria, ya que
elevadas concentraciones de este ion pueden causar daños fisiológicos a la planta.

Fuentes de nitrógeno
Nitrato de potasio (KNO3): Es un producto excelente, aporta nitrógeno como potasio.
Es totalmente soluble su grado de solubilidad es de 316 g/l a 20 °C. (Domínguez 1996;
Urrestarazu, 2001).

Nitrato de calcio (Ca(NO3)2 4 H2O): Es una fuente satisfactoria de nitrógeno y calcio


soluble además de ser utilizada en casi todas las aplicaciones tradicionales, su grado
de solubilidad es de 1.220 g/l a 20 °C (Domínguez 1996; Urrestarazu, 2001)

Nitrato de sodio (NaNO3): También conocido como nitrato de Chile. Es una buena
fuente de nitrógeno, pero se debe tomar en cuenta que el sodio que entra en la
solución sólo va a incrementar el contenido de sales sin contribuir a la alimentación
vegetal (Domínguez 1996; Urrestarazu, 2001)

Nitrato de amonio (NH4NO3): Contiene iones tanto de nitrato como de amonio, pero,
como la proporción de este es elevada, no se recomienda su uso como fuente
exclusiva de nitrógeno, puede considerarse como el de mayor graduación y libre de
productos insolubles, por lo que es el mas utilizado para las diluciones de fertirrigación
con gran pureza y exento de aditivos su solubilidad es de 1.920 g/l a 20 °C.
(Domínguez 1996; Urrestarazu, 2001)

Nitrato de magnesio (Mg(NO3)2 6H2O: se utiliza básicamente para aportar magnesio


para prevenir ó corregir la deficiencia de este elemento (Resh 1997; Domínguez 1996)

Sulfato de amonio ((NH4)2SO4): por su contenido en sulfato puede presentar problemas


cuando se utiliza con aguas con alto contenido de sulfatos. Puede proporcionar la
cantidad necesaria de amonio en la solución. Contribuye a acidificar la solución debido
a que su reacción en el agua es ligeramente acidificante. La solubilidad del sulfato de
amonio es de 730 g/l a 20°C. (Domínguez, 1996; Urrestarazu, 2001).

Fosfato monoamónico (NH4H2PO4): Es un producto con bajo efecto salinizante y con


reacción ácida. Aunque se utiliza como fuente de fósforo son un buen complemento de

17
nitrógeno en forma amoniacal. Tiene una solubilidad de 661g/l a 20°C. (Sánchez,
1988; Domínguez 1996; Urrestarazu, 2001).

Fosfato diamónico: ((NH4)2HPO4): Tiene una reacción ligeramente alcalina, por lo que,
generalmente, es necesario adicionar ácido nínitrico para rebajar el pH. la dosis
adecuada es del orden de 1.3 Kg de fosfato diamónico (Sánchez, 1988; Domínguez
1996; Urrestarazu, 2001).

Urea (CO(NH2)2): Se utiliza como fuente de nitrógeno principalmente en la producción


intensiva de forraje en Hidroponia. Tiene una solubilidad muy alta de 1.033g/l a 20°C y
reduce la temperatura de la solución de modo importante. No acidifica o saliniza el
agua (Sánchez, 1988; Domínguez 1996; Urrestarazu, 2001).

Ácido nítrico (HNO3): Tiene una densidad de 1.325 se utiliza normalmente como
corrector del pH de las soluciones madres durante su preparación así como en la
manipulación, limpieza y aplicación de los productos fertilizantes en la red de riego. El
objetivo principal es obtener un pH ligeramente ácido del agua de riego durante la
aplicación de la solución fertilizante.

Ayuda a limpiar los conductos y tuberías de los posibles precipitados que se puedan
acumulare, principalmente de carbonato cálcico o magnésico. En este caso se utiliza
de modo semanal, quincenal, mensualmente, según sea el caso. Pero de cualquier
manera el ácido nítrico es un buen elemento para lograr el equilibrio iónico adecuado,
especialmente en el caso de aguas salinas. Como desventaja puede citarse el riesgo
que ejerce el manipular este producto tan corrosivo ya que se trata de un liquido denso
que puede descomponerse por la acción del calor o la luz produciendo vapores
(humos) muy tóxicos de bióxido de N(N2O) (Domínguez 1996).

FOSFORO
La forma en que el fósforo es asimilable por las plantas es como fosfato monovalente
H2PO4- o como fosfato divalente HPO42- (Tisdale, 1985). El fósforo es un componente
de los ácidos nucleicos, fosfoproteínas, fosfolipidos como ATP, constituyentes de las
membranas citoplasmáticas así como enzimas de las membranas citoplasmáticas y
enzimas proteicas (Resh 1997). Dado que el fósforo forma parte de ácidos nucleicos,
genes y cromosomas, resulta vital en el ciclo de vida de las plantas, facilita la
maduración precoz y mejora la calidad del fruto (Ozane, 1980).

El P se encuentra en las plantas en formas mineral y orgánica. El fósforo mineral como


el pirofosfato se acumula temporalmente en los puntos de actividad clorofílica. El P
orgánico está presente en las semillas; específicamente en las de hortalizas; la fitina
(fosfato de inositol) se encuentra en los granos de aleurona. Se encuentra también el P
en las lecitinas (glicerofosfatos), en los pentosafosfatos, en las nucleoproteínas y en el
almidón, El P forma parte de muchas enzimas que catalizan las reacciones metabólicas
(Salisbury, 1994).

18
El ácido fosforico se combina temporal mente a un grupo carbonilo, enólico o nítrico
para formar un compuesto rico en energía: adenosinafrifosfató (ATP) que,
descomponiéndose en ADP, libera esta energía utilizada en los procesos metabólicos.
La luz y el CO2 son indispensables para la organización del P. Este mecanismo es
cierto para el metabolismo de los hidratos de carbono y probablemente lo es también
para el de los lípidos y prótidos; por ejemplo: glucosa+ATP-glucosa-6-fosfato+ADP
(Tisdale. 1985; Salisbury, 1994).

El P es un elemento indispensable para la elaboración de hidratos de carbono


(almidón), de grasas (lecitinas) y de albúminas (nucleoproteirias). La carencia de P en
las hojas provoca acumulación de aminoácidos libres, como la arginina y una
disminución de aminoácidos combinados a las albúminas (Salisbury, 1994). Al mismo
tiempo el P es parte integral del ciclo reproductivo, e interviene en el transporte de
electrones en reacciones de óxido-regulador (Tisdale. 1985).

Fuentes de fósforo
Superfosfato de calcio simple (CaH2PO4)2 + CaSO4): es de las fuentes más usadas de
fósforo, ya que además de ser barato y fácil de conseguir, contiene calcio, azufre y
varios microelementos como impurezas. Es difícil de disolver (Sánchez, 1988; Resh
1997).

Superfosfato de calcio triple (Ca(H2PO4)2): contiene menos calcio e impurezas y más


fósforo que el superfosfato simple; es difícil de disolver (Sánchez, 1988).

Fosfato monoamónico (NH4H2PO4) y fosfato diamónico ((NH4)2HPO4): son más fáciles


de disolver que los anteriores, proporcionan también nitrógeno amoniacal (Sánchez,
1988).

El Ácido fosfórico (H3PO4) es un material intermedio utilizado cada vez más la


aportación del fósforo necesario. Se utiliza con relativa frecuencia, en forma de solución
débil, añadiendo a su vez una pequeña cantidad de hidróxido de sodio para corregir la
excesiva acidez. Normalmente es una fuente suplementaria de fósforo, utilizada para
regular el pH, en vez del ácido sulfúrico (Sánchez, 1988).

Tiene un doble papel como el caso de ácido nítrico ya que además del importante
papel como suministrador básico de fósforo tiene también una función de prevención
de las insolubilizaciones y de limpieza de los conductos.
El ácido fosfórico clarificado es poco corrosivo, está libre de impurezas, tiene color
verde o blanco trasparente, siendo un líquido de gran densidad (Domínguez 1996).

POTASIO
La forma de absorción por la planta es el catión K +. Es el nutriente requerido por las
células para incrementar su turgor, mantener su potencial osmótico; en especial las

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células oclusivas, encargadas de la apertura de los estomas (Huber, 1985). Se
encuentra implicado en la retención de agua en los tejidos vegetales y transporte a
larga distancia de agua y asimilados en el floema y xilema (Mengel, 1985; Resh 1997).
Interviene en la estabilización del pH celular, contrarrestando la carga negativa de
ácidos orgánicos y aniones inorgánicos (Schider, 1985; Tisdale et al., 1985; Weber,
1985).

El K es esencial para la producción de las enzimas que catalizan la fosforilación (ácido


adenílico), la formación de glucosa-fosfato supone la presencia de glucidos. La unión
de los glúcidos al radical NH2 condiciona la producción de los prótidos. Si el K estimula
la producción de las enzimas de la fosforilación, inhibe, por el contrario, las de la
respiración. Las plantas, carentes de K, acusan un contenido anormalmente elevado en
N, no proteico; las proteínas sólo pueden formarse con el concurso de los glúcidos. Un
abonado nitrogenado abundante sólo produce proteínas en presencia de un abonado
potásico adecuado (Weber, 1985;Salisbury, 1994).

Puesto que el K tiene influencia sobre la asimilación, un aumento del abonado potásico
favorece la asimilación del CO2 por la planta.
El potasio se emplea especialmente en la formación de paredes celulares, cutículas,
fibras, vasos, hidratos de carbono, etc. (Salisbury, 1994; Weber, 1985)

Cuando se calcula en equivalentes, resulta que el K es el que aparece en mayores


proporciones. En la célula misma, no se encuentra K ni en el núcleo, ni en los
cloroplastos, ni, incluso, en los cristales de albúmina. Está presente especialmente en
el jugo de las vacuolas, que en realidad no son más que la «antecámara» de la célula.
Además, el K está presente en todos los órganos que se encuentran en plena actividad
fisiológica (ápices vegetativos, órganos sexuales, embrión, cambium, etc. Casi todo el
K de una planta es difusible en agua fría. Se ha comprobado que el potasio existe en
gran parte en forma mineral, no ligado a las sustancias orgánicas (Salisbury, 1994).

Asimismo, juega un papel importante en el crecimiento primario de las células por su


efecto en la elongación celular (Beringer y Northdurft, 1985).

Fuentes de Potasio
Nitrato de potasio KNO3: además de proporcionar el potasio necesario es fuente
también de una buena parte del nitrógeno. Es muy utilizado por su excelente
composición para la absorción de ambos elementos. Aunque es totalmente soluble, el
grado de solubilidad de este nitrato es de 316g / l a 20°C. (Domínguez 1996).

Sulfato de potasio K2SO4: tiene una reacción alcalina, su grado de solubilidad es


relativamente bajo (110 g/l a 20°C). Es más salino que el nitrato de potasio. Es
recomendable utilizar soluciones madres menos concentradas 7-9 % y concentraciones
en el agua de riego de 0.2 a 0.8 g/l. (Domínguez 1996).

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Cloruro de potasio KCl: se puede usar, pero hay que tener muy en cuenta que eleva el
contenido de cloro en la solución pudiendo incluso ocasionar toxicidad en las plantas.

CALCIO
Este elemento es absorbido en forma de catión (Ca 2+). Este ion se encuentra en la
planta en forma de pectatos, componente importante de las paredes de las células
vegetales. Está implicado en la elongación y división celular, influye en el pH celular,
estabilidad estructural y permeabilidad de las membranas celulares. Proporciona vigor
a la planta, rigidez a la paja y a granos, e interviene en la formación de semillas.
También ejerce un papal regulador de unas pocas enzimas (como la  amilasa) y
forma parte de determinados compuestos estructurales como el oxalato cálcico y el
pectato cálcico (Bould et. al., 1984; Resh 1997).

El calcio parece tener influencia en la formación de las membranas celulares, ya que


fija, por precipitación, las sustancias pécticas de la membrana primaria (pectatos de
calcio y de magnesio). Desde el punto de vista coloidal, el Ca plasmoliza el citoplasma.
Además, disminuye la permeabilidad de la membrana celular impidiendo en mayor o
menor grado la entrada de otros cationes. Por otra parte, aumenta la transpiración,
razón por la que la presencia de K, contribuyendo a limitar estos dos fenómenos
contrarios, será siempre beneficiosa para que la planta no sufra riesgos de
marchitamiento (Salisbury, 1994; Foy et al., 1981; Bould et al., 1984; Weber, 1985).

El calcio neutraliza los ácidos orgánicos que, por otra parte, podrían llegar a ser
nocivos si bajara demasiado el pH del jugo celular. El ácido oxálico, en sí mismo, no es
tóxico, ya que algunas plantas lo contienen en importantes proporciones en estado
libre: Oxalis, Rumex, etc. Es cierto que se encuentra en forma de cristales insolubles
apartado, como consecuencia, del ciclo fisiológico. El calcio activa, pues, la
transpiración y disminuye la absorción de agua por las raíces. Su principal papel
fisiológico parece ser el de activar el crecimiento de los sistemas radicales jóvenes,
disminuyendo la permeabilidad. Las plantas adaptadas a suelos ácidos (coníferas)
tienen un sistema radicular menos permeable y necesitan menos calcio (Tislade et al.,
1985;).

Fuentes de calcio
Nitrato de calcio Ca(NO3)2*4H2O: muy soluble. Superfosfato de calcio (simple y triple):
proporciona una buena cantidad del calcio necesario, pero es difícil de diluir. Sulfato de
calcio (yeso, CaSO42H2O): aunque es difícil de diluir, es barato y fácil de conseguir.
Cloruro de calcio (CaCl26H2O): aunque es muy soluble, debe tomarse en cuenta que
eleva el contenido de cloro en la solución, el cual en altas concentraciones puede
ocasionar toxicidad en las plantas, por ello se recomienda su uso con precaución
(Sánchez, 1988).

21
AZUFRE
 
El nutrimento la planta lo absorbe como anión SO4 . El azufre es un constituyente de
los aminoácidos cisteina, metionina y cistina, esenciales para la formación de
proteínas. También está implicado en la formación de vitaminas como la tiamina y
biotina (Urrestarazu, 2001).
El azufre juega un papel fisiológico importante, inf1uye el en metabolismo, ya que, al
igual que el P, se encuentra abundantemente en todas las partes vitales. La planta
reduce, el azufre mineral (sulfatos) a compuestos sulfuhidricos (-SH), conformando
primeramente el aminoácido cisterna que por condensación, forma di-cistina
(aminoácidos azufrados) (Urrestarazu, 2001).

La transformación de cisteína en di-cistina es reversible y constituye un redox. La


cisteína forma parte del glutation (glutamina-cistina-glicocola) que constituye también
un sistema redox en la respiración. Sólo el azufre reducido (sulfhidrilo: -SH) es activo
en la planta; el sulfúrico es una reserva. Contrariamente al N, que una vez reducido por
la planta no vuelve a ser oxidado a NO3-, el S reducido puede ser reoxidado a S0 42-,
que permanece en la planta en reserva. Las plantas con carencia de S disminuyen su
asimilación de nitratos por hidrólisis de las albúminas ya formadas, lo que aumenta el
contenido de aminas y amidas (Salisbury, 1994).

Normalmente el azufre es utilizado por las plantas en forma de sulfatos. Como las
plantas tienen límites de tolerancia muy amplios para el azufre, éste casi nunca se
contabiliza al hacer la solución nutritiva, pues se considera que siempre queda dentro
de los límites adecuados (Sánchez, 1988; Urrestarazu, 2001).

Fuentes de azufre
Sulfato de amonio (NH4)2SO4) con 24% de S; Sulfato de potasio (K2SO4) con 18% de
S; Sulfato de magnesio (sal de epsom MgSO47H2O) 10% de S; Sulfato de calcio (yeso,
CaSO42H2O) 19% S (Sánchez, 1988; Resh 1997).

MAGNESIO
Este nutrimento es absorbido como catión (Mg2+). Es un constituyente esencial para la
molécula de clorofila y es cofactor de enzimas tales como la transfoforilasa,
deshidrogenasa y carboxilasa. Al mismo tiempo participa en la formación de cadenas
polipeptídicas de aminoácidos (Tisdale et al., 1985; Resh 1997). Es el único elemento
mineral presente en la clorofila y cumple un papel importante en la misma. El Mg es
necesario para la formación de los carotenoides y otros pigmentos, por ejemplo la
protoporfirina IX, precursora de la clorofila, es también importante en la elaboración de
los glucidos (fosforilación). Aumenta la movilidad de los fosfatos en la planta (Baeyens,
1970).

22
Fuentes de Mg
Sulfato de magnesio (sal de epsom, MgSO47H2O). Este fertilizante es el que se usa
casi exclusivamente como fuente de magnesio en hidroponia, debido a su solubilidad,
bajo costo y accesibilidad.
Sulfato de magnesia: es más caro y difícil de conseguir (Sánchez, 1988).
Nitrato de magnesio (Mg (NO3)2 6H2O), (Resh 1997; Domínguez 1996).

HIERRO: El Fe es absorbido por la planta en forma ferrosa y férrica (Fe +2 y Fe+3),


además de algunas otras formas orgánicas complejas como los quelatos, siendo
predominante la forma ferrosa (Fe+2) (Rodríguez, 1989, citado por Hernández, 1992).
Es esencial para la síntesis de la molécula de clorofila (Follet et al., 1998; Resh 1971).
El hierro en la planta no forma parte de la clorofila como el magnesio, pero su
presencia es esencial junto con el manganeso y el zinc para formar el pigmento
clorofílico. Esta implicado en la fijación del nitrógeno, fotosíntesis y transferencia de
electrones; se requiere su presencia en la síntesis de proteínas y es un constituyente
de las hemoproteínas (Follet et al., 1981).

Numerosos compuestos esenciales de la plantas, tal como ferro-sulfo-proteínas


(actuando como coenzimas), los citocromos y ferrodoxina, contienen hierro en forma
enlazada con bastante firmeza en el interior de la molécula (Marschner, 1995; Resh
1997; Maldonado, 2004).

Entre éstas se incluyen a la ferrodoxina en los cloroplastos, algunas enzimas como la


catalasa y las peroxidadas, varios citocromos tanto en las mitocondrias como en los
cloroplastos. Los cuales el hierro sirve como portador de electrones, al reducirse y
oxidarse el hierro alternativamente, se absorben los electrones en éste y, luego, lo
dejan durante el transporte. (Maldonado, 2004).

Fuentes de Fe
Sulfato ferroso (FeSO4*7H2O): para disolver este fertilizante se requiere un pH menor
de 6.
Quelatos (Fe-EDDHA, Fe-EDTA, Fe-DTPA): proporcionan hierro asimilable por
períodos de tiempos más largos que el sulfato ferroso y previenen la precipitación del
hierro. Se recomienda no mezclar con cantidades elevadas de Zn, Mn (no quilatados y
P o Ca). Su precio es elevado. (Sánchez, 1988).

MANGANESO
Este nutrimento es absorbido por las plantas como catión (Mn 2+). Participa
directamente en la producción fotosintética de O2 a partir del H2O y puede formar parte
en la formación de clorofila. El manganeso, en la solución nutritiva, es proporcionado
como sulfato, cloruro o quelatos de manganeso (Sánchez, 1988). Tiene un papel
importante en la respiración (oxidación) y en la síntesis de proteínas ya que patricia en
la reducción del los nitratos a nitritos y finalmente a NH2. El Mn estimula la formación de
hidratos de carbono. (Brown, 1958; Salisbury, 1994).

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Activa una o más enzimas en la síntesis de los ácidos grasos, así como la enzima
responsable de la formación del DNA y RNA, activando también la enzima
deshidrogenada en el ciclo de Krebs (Sánchez, 1988).

El redox de Mn, como el del Fe en las plantas, es un equilibrio dinámico: oxidación


(respiración) y reducción (asimilación). Una aplicación excesiva de NO 3- (oxidante)
acelera demasiado la respiración e impide al Mn realizar su equilibrio redox. Un fuerte
abonado amoniacal (el SO4(NH4)2 es acidificante), restablece este equilibrio y además
acidifica el suelo produciendo Mn2+ asimilable. El Mn tiene solamente un efecto
estimulante en la fotosíntesis. La carencia se manifiesta sobre todo en el menor
contenido de clorofila de las plantas. (Brown, 1958).

BORO
Este micronutrimento se absorbe como anión borato o como acido bórico. Influye en el
desarrollo y elongación e las células. El boro, afecta al metabolismo de los
carbohidratos y juega un papel importantes en la formación de aminoácidos y síntesis
de proteínas (Guptam, 1985). Debido a su impacto sobre el desarrollo celular,
formación de azúcares y almidón, una deficiencia de boro retrasa el crecimiento y
desarrollo (Tisdale et al., 1985; Resh, 1997).

Fuenters de Boro
Ácido bórico (H3BO3) y el borax (tetraborato de sodio, Na2B4O7,10H2O y solubor
(Na2B4O7*5H2O+Na2B10O16*10H2O) (Sánchez, 1988; Resh, 1997).

COBRE
La planta absorbe este micronutrimento catión (Ca 2+) o en forma de quelato. Se ocupa
en la formación de la pared celular y, como otros micronutrientes, en el transporte
electrónico y reacciones de oxidación. (Tisdale et al., 1985; Resh, 1997). Forma parte
de la plastocinina, la cual actúa en la fotosíntesis, y también de oxidasa poliphenol y.
posiblemente de la nitrato reductasa. (Resh, 1997).

Es un elemento esencial de algunas enzimas vegetales y juega un papel importante en


la respiración. Las leguminosas alimentadas con nitrógeno mineral nítrico, acumulan
los aminoácidos cuando hay deficiencia de Cu. Se nutren del N atmosférico mediante
su fijación por los nódulos cuando el suelo está bien provisto de Cu. En este caso los
azúcares también aumentan y el carboxílico disminuye (Salisbury, 1994).

El cobre se combina con algunas proteínas que tienen carácter de fermentos: la


ureasa, la lactasa, la tirosinasa y la oxidasa del ácido ascórbico. Todas estas enzimas
oxidan la materia orgánica con el oxígeno libre. El cobre en este caso se encuentra en
forma de quelato, probablemente bajo forma Oxianiónica (Mahler, 1971).

24
Los oxidantes intervienen en la última fase de la respiración cuando se libera el H, en el
ciclo de KREBS, para formar agua. El cobre oxida al Fe en la planta y le hace
inasimilable al estado férrico. Una carencia de Cu, acumula Fe en los tejidos. Existiría,
pues, una relación óptima Cu/Fe, similar a la del Mn y el Fe, en la que juega un papel
esencial la especie vegetal, explicando así los resultados contradictorios obtenidos en
algunas experiencias. El cobre estimula también las oxidaciones producidas por
algunas bacterias como el caso del acerobácter, que oxida el alcohol etílico a ácido
acético. En resumen, puede decirse que el cobre es un agente que interviene en
muchos fenómenos de oxidación (respiración) de las planta' (STILES, 1961; Salisbury,
1994).

Fuentes de cobre
Sulfato y el cloruro de cobre (CaSO4)5H2O,) y los quelatos Cu EDTA y Cu HEDTA
(Sánchez, 1988).

ZINC
Este micronutrimento es absorbido por la planta como catión (Zn 2+). Es preciso para la
formación de la hormona del ácido indolacetico. Es un componente metabólico de
numerosos sistemas enzimáticos (activa las enzimas alcohol deshidrogenada, ácido
láctico deshidrogenada, ácido glutámico deshidrogenasa y carbopeptidasa.) que
funcionan como parte de los sistemas de transferencia de electrones y en la síntesis y
degradación de proteínas (Foy et al, .1981; Resh, 1997).

El Zn forma parte de la enzima anhidrasa que cataliza la descomposición del ácido


carbónico. El Zn está presente en la trifosfato-deshidrogenasa, precursora de la
fosforilación del aldehído fosfoglicérico con producción del ácido disfosfoglicérico -un
escalón importante en la glicólisis de los glúcidos- y también en los fenómenos de
respiración y de fermentación. En déficit de Zn hay acumulación anormal de glúcidos.
Interviene en el proceso normal de óxido-reducción. En su ausencia, las plantas no
producen auxinas, inhibiéndose la actividad de las yemas terminales. Finalmente, el Zn
parece influir en la actividad fotosintética (Salisbury, 1994).

En ausencia de Zn, las hojas son amarillas y más pequeñas. Las plantas adaptadas a
suelos ricos en Zn disminuyen su fotosíntesis si se las traslada a un suelo normal. Las
plantas con deficiencia de Zn acumulan en sus hojas el Fe, el Mn, los nitratos y los
fosfatos, lo que parece indicar, que el Zn juega un papel importante en la reducción de
los nitratos y en la fosforilación (Salisbury, 1994).

Fuentes de Zinc.
Sulfato de Zinc (ZnSO4*H2O) y quelatos de zinc, Zn EDTA y Zn EDTA (Sánchez, 1988;
Resh, 1997).

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MOLIBDENO
Este micronutrimento es absorbido por la planta como anion. Es el componente
metálico de dos sistemas enzimaticos. La mayor parte del molibdeno de los tejidos se
encuentra en la Nitrato-reductasa (ANR), enzima implicada en la reducción del NO3
hasta NH4+ después de ser absorbido por la planta. Por otra parte es un componente
de la nitrogenasa (Tisdale et al., 1985; Resh 1997).

Una carencia de Mo disminuye el contenido de clorofila y aumenta la actividad


respiratoria. Los microorganismos fijadores de nitrógeno atmosférico requieren Mo para
realizar esta función
Los microorganismos fijadores del N libre contienen hidrogenasas que, probablemente,
catalizan la combinación del H con el N del aire para formar amoniaco. Ya que las
plantas que carecen de Mo contienen un exceso de nitratos, se supone que el
molibdeno predispone para su reducción a nitritos, NH3, NH2 Y aminoácidos. En
efecto, las plantas con carencias de Mo contienen anormalmente pocos aminoácidos
especialmente ácido glutámico y glutamina. (Baeyens, 1970).

Este elemento es requerido en tan pequeña cantidad que se encuentra como impureza
en otros fertilizantes, no requiere de ninguna fuente adicional (Sánchez, 1988).

Cuadro 2. Características de las principales fuentes de elementos esenciales para elaborar soluciones
nutritivas, Fórmula, Contenido elemental, Peso molecular, Peso equivalente, Solubilidad g/l, Pureza %.
1 Contenido Peso Peso Solubilidad Pureza
Fertilizantes Fórmula
elemental % molecular equivalente g/l %
2 Nitrato de
KNO3 13N; 38K 101.1 101.1 320 95
potasio
3 Nitrato de
Ca(NO3)2 4 H2O 15.5N; 19Ca 236 118 3410 90
calcio
4 Nitrato de
NaNO3 15.5 85 85
sodio
5 Nitrato de
NH4NO3 35N 80.05 80 1183 98
amonio
6 Nitrato de
Mg(NO3)2 6H2O 11N; 9.5 Mg 256.3 128.2 423
magnesio
7 Sulfato de
(NH4)2SO4 132.2 66.1 750 94
amonio 24.3S;10.59N
8 Fosfato
NH4H2PO4 27P; 12N 115 115 282 98
monoamónico
9 Fosfato
18N;23.5P 132 132 575
diamónico (NH4)2HPO4
10 Fosfato
KH2PO4 23P; 28K 136.1 136.1 230 98
monopotasico
11 Fosfato
Ca(H2PO4)*2H2O 16Ca; 12.3P 252.1 126.05 92
monocalcico
12 Urea CO(NH2)2 46 60 60 1060

26
13 Ácido nítrico HNO3 22N 63 63
14 Superfosfato 750 (es
Ca(H4PO4)2*H2O 19Ca; 8.7 P
de calcio muy **
+ Ca(H2PO4)2 17 Ca; 12 S
simple variable)
15 Superfosfato
310
de calcio Ca(H2PO4)2 13Ca; 20P **
(variable)
triple
16 Ácido
H2PO4 32P 98.0 98 5285
fosfórico
17 Sulfato de
K2SO4 45K; 18S 174.3 87.2 110 90
potasio
18 Cloruro de 74.55
KCl 52.5K; 48Cl 74.55 340 95
potasio
19 Cloruro de
(CaCl26H2O) 18Ca 219.1 109.55 75
calcio
20 Ácido
H2SO4 33S 98.1 49.05
sulfúrico
21 Sulfato de 172.2
CaSO42H2O) 23Ca 86.1 70
calcio (yeso)
22 Sulfato de
magnesio (sal MgSO47H2O) 10Mg; 13S 246.5 123.2 700 45
de epsom
23 Sulfato
FeSO4*7 H2O Fe; 12S 278 139 260
ferroso
24 Cloruro
FeCl36H2O 21Fe 270.3 135.15
férrico
25 Acido bórico H3BO3 17.7 B 61.8 61.8
26 borax
(tetraborato Na2B4O7,10H2O 11B; 7Na 381.2 381.2
de sodio)
27 Sulfato de
MnSO4* H2O 32Mn 169 84.5 260
manganeso
28 Sultato de
CaSO4*5H2O 25Cu 249.7 124.85 200
cobre
29 Sulfato de
zinc ZnSO*7H2O 23Zn 287.5 143.75 750

30 Cloruro de
*ZnCl2 48Zn 136.3 68.15
zinc
31 Molibdato
(NH4)6Mo7O24*4H2O 54Mo 1235.9 617.95
amónico
32 Molibdato de
sodio NaMoO, 2H2O 10Mo 241.9 120.95

Fuente; Urrestarazu, 2001; Domínguez, 1996; Sánchez, 1988; Resh, 1997.

27
CAPITULO 2. SISTEMAS DE CULTIVO SIN SUELO

De todos los métodos de cultivo sin suelo, el cultivo en agua por definición, es el
auténtico cultivo hidropónico. De acuerdo a esto dependiendo del medio en el que se
desarrollan las raíces, los sistemas de cultivo sin suelo se pueden clasificar en tres
grupos:

1) Cultivos en sustrato con solución nutritiva.


2) Cultivos en agua (con solución nutritiva)
3) Cultivos en aire (aeropónicos).
(Resh, 1997; Adatia y Besford, 1986).

2.1. Cultivos en sustrato con solución nutritiva

Comprende a todos aquellos métodos que utilizan sustratos tanto inorgánico (lana de
roca, perlita, fibra de coco, arena, ladrillo, hormigón, fibra de vidrio, PVC) como
orgánico (turbas, cortezas de árboles, aserrín, fibra de coco) y sustrato mineral poco
transformado (grava, arena, picón) o mineral muy transformado (lana de roca, perlita) y
sintéticos (poliestireno). Resh, 1997; Adatia, and Besford, 1986; Morgan, 1999;
Sánchez, 1988; Avidán, 2004).

Según el manejo al que se ven sometidos, pueden funcionar por inundación periódica
ya sea por subirrigación, con recirculación en el mismo contenedor con solución
nutritiva, o distribuyendo la solución nutritiva mediante sistemas de goteo. Los sustratos
que se caracterizan por su baja capacidad para retener el agua y los nutrientes,
requieren un aporte de agua y soluciones nutritivas casi continuo. Los sistemas más
utilizados se caracterizan por su mayor capacidad de retención de agua, permiten
utilizar riegos menos frecuentes. (Adatia, and Besford, 1986; Morgan, L. 1999).

2.2. Cultivos en agua

Son también llamados en solución nutritiva o de acuacultura y cosiste en el crecimiento


de los cultivos con sus raíces sumergidas parcial o totalmente en una solución que
contenga todos los elementos nutritivos necesarios (Sánchez, 1988).
La técnica de cultivo NFT (Nutrient Film Technique) es una forma de cultivo en agua
en la que las raíces de la planta están contenidos en un canal relativamente pequeño, a
través del cual pasa un delgado flujo laminar de solución (Resh, 1997; Adatia, and
Besford, 1986).

De los tres sistemas descritos, los dos primeros trabajan en circuito cerrado, mientras
que el tercero puede trabajar en circuito abierto o cerrado (Adatia y Besford, 1986;
Morgan, L. 1999).

28
Para entender mejor los sistemas de cultivos es necesario definir los sistemas abiertos
y cerrados.
Sistema abierto o sistemas a solución perdida, son aquellos en los que la solución
sobrante drena, percola, se infiltra en el subsuelo o simplemente sufre escorrentía fuera
del suelo fértil o contenedor de cultivo, sin que el cultivo vuelva a tener ningún contacto
con la misma.
Sistemas cerrados, son aquellos en los que la solución sobrante vuelve a incorporarse,
total o parcialmente, como suministro a la fertirrigación del mismo cultivo. Además
también se agregan aquellos sistemas donde la solución nutritiva es estática
(Urrestarazu, 2001). En el cuadro 3 se tienen las ventanas y desventajas de ambos
sistemas.

Cuadro 3. Ventajas e Inconvenientes de los Sistemas Recirculates


Sistemas con solución nutritiva no recirculada. Sistemas abiertos.
VENTAJAS DESVENTAJAS
Elección de un buen equilibrio entre Necesidad de un sustrato eventualmente
aire, agua y elementos minerales renovable
Posibilidad de utilización de aguas de Conocimiento de las necesidades
relativa mala calidad agronómica. hídricas de las plantas
Relativa simplicidad de las Dificultad para mantener constante la
instalaciones temperatura de las raíces.
Control en el aporte utilizado (pH y C.E)
El exceso de iones se drena
permanentemente
Sistemas con solución nutritiva recirculada. Sistemas cerrados
VENTAJAS DESVENTAJAS
Posibilidad de aireación de las raíces Desequilibrio de la solución:
en la fase inicial del cultivo y una mayor Control de la solución por análisis
duración de las raíces en fases frecuentes
posteriores Cambios en función de los
resultados del análisis
Eliminación del sustrato (NFT) Exclusión de las regiones donde las
aguas son de mala calidad
Facilidad y rapidez en los cambios de Disponibilidad de oxigenación limitada
cultivo en climas mediterráneos
Fácil desinfección Costo y complejidad de las instalaciones
Sensibilidad a las adversidades
Posibilidad de problemas fitopatológicos
Fuente: Lesaint, 1987.

29
2.3. Cultivos Aeropónicos

El primer sistema aeropónico fue desarrollado por el Dr. Franco Massantini en la


Universidad de Pia (Italia), lo que le permitió crear las denominadas "columnas de
cultivo".

Una columna de cultivo consiste en un cilindro de PVC, u otros materiales, colocado en


posición vertical, con perforaciones en las paredes laterales, por donde se introducen
las plantas en el momento de realizar el trasplante. Las raíces crecen en oscuridad y
pasan la mayor parte del tiempo expuestas al aire, de ahí el nombre de aeroponía. Por
el interior del cilindro una tubería distribuye la solución nutritiva mediante pulverización
media a baja presión. (Adatia, y Besford, 1986; Morgan, L. 1999).

Sánchez (1988), menciona que la aeroponia es un sistema moderno que se caracteriza


por que las raíces de las plantas crecen en el aire, siendo nebulizadas periódicamente
con la solución nutritiva. Inicialmente se hacen germinar las semillas en bloquecitos de
turba o un sustrato similar, y una vez que las plántulas se han desarrollado, se insertan
en la parte superior o lateral de contenedores huecos quedando las raíces en su
interior y suspendidas en el aire. También en el interior, en la parte inferior y a todo lo
largo del contenedor, corre una tubería con nebulizadores insertados que son
utilizados para irrigar periódicamente con solución nutritiva las raíces de las plantas
aprovechando la fuerza de una bomba acoplada al depósito de la solución, mismo que
puede ser independiente o bien la parte inferior del contenedor actúa como tal.

Las plantas crecen bien en aeroponia debido a la excelente aireación de las raíces,
dado que la concentración de oxígeno en el aire es del orden de 20 veces más elevado
que la concentración del mismo gas disuelto en el agua (Adatia, y Besford, 1986;
Torrey 1976; Morgan, L. 1999).

Zopbel y Torrey (1976) menciona que a diferencia del cultivo en solución, las plantas
cultivadas en aeroponia presentan siempre un buen crecimiento radical, lo cual hace
que esta técnica sea muy adecuada para estudios de nodulación en leguminosas.

También resulta importante el hecho de que la aeroponia permita estudiar


completamente sistemas radicales intactos sin perturbarlos o dañarlos, y obtener
muestras limpias para trabajos químicos o histológicos, sin la interferencia de sustratos
mecánicos. El principal problema que se pudiera tener a escala comercial es el control
técnico tan delicado que se requiere, aunado a los riesgos producidos por el sistema,
provocados por la alta aireación del sistema (Sánchez, 1988).

2.4. Ventajas del cultivo en hidroponía

La hidroponia, considerada como un sistema de producción agrícola, presenta un gran


número de ventajas frente al cultivo tradicional (Cuadro 4), como son una mayor

30
eficiencia en la nutrición de la planta, su empleo en regiones del mundo que carecen
de tierras cultivables, una utilización más eficiente del agua y fertilizantes, mejor control
de los patógenos y un menor costo de desinfección del medio, así como una mayor
densidad de plantación que nos conduce a un incremento de cosecha (Resh, 1997)

Cuadro 4. Ventajas de la hidroponia frente al cultivo tradicional.


Practicas Suelo No suelo
de cultivo
1.Esteriliz Vapor, fumigantes químicos, trabajo Vapor, fumigantes químicos con
ación del intensivo; proceso muy largo al algunos de los sistemas; con otros
medio menos de dos o tres semanas. simplemente se usa HCL o hipoclorito
cálcico; el tiempo preciso para la
esterilización es muy corto.
2.Nutrició Muy variable, suelen aparecer Control complejo, relativamente,
n vegetal. deficiencias localizadas: a veces, los estable, homogénea para todas las
nutrientes no son utilizados por las plantas, fácilmente disponible en las
plantas debido al pH o a la mala cantidades que se precisen, buen
estructura del terreno, condición control del pH, toma de muestras y
inestable, dificultad para el muestreo ajuste.
y ajuste.
3. Limitado por la nutrición que puede Limitado solamente por la iluminación;
Número proporcionar el suelo y por la es posible una mayor densidad de
de disponibilidad de luz. plantación; lo cual dará como
plantas. resultado una mayor cosecha por
unidad de superficie.
4. Control Siempre existen, hay que efectuar No existen, no hay laboreo.
de malas laboreo.
hierbas,
labores.
5. Gran número de enfermedad del No hay enfermedades, insectos, ni
Enfermed suelo, nemátodos, insectos y otros animales en el medio de cultivo,
ad y animales que pueden dañar las tampoco enfermedades en las raíces,
parásitos cosechas, es frecuente la necesidad ni es precisa la rotación de cosechas.
del suelo. de rotar las cosechas para evitar
estos daños.
6. Agua Las plantas están sujetas a menudo No existe estrés hídrico. El
a trastornos debidos a una pobre automatismo es completo con el uso
relación agua-suelo, a la estructura de un detector de humedad y un
de éste y a una capacidad de control electrónico del riego, puede
retención muy baja. Las aguas utilizarse agua con un contenido de
salinas no pueden ser utilizadas. El sales relativamente alto: hay un alto
uso del agua es poco eficiente, por grado de eficiencia en el uso del agua;
lo tanto la percolación como por una con un uso apropiado pueden
alta evaporación en la superficie del reducirse las pérdidas por evaporación

31
suelo. y evitarse las de precolación
7. El fruto a menudo es blando, debido El fruto es firme, con buena
Calidad a las deficiencias en calcio, potasio, conservación, lo que permite a los
del fruto dando lugar a una escasa agricultores el cosechar la fruta
conservación. madura y enviarla, a pesar de ello, a
zonas distantes.
8. Se aplican a voleo sobre el suelo, Se utilizan pequeñas cantidades, que
Fertilizant utilizando grandes cantidades, sin al estar distribuidas uniformemente,
es ser uniforme su distribución y permiten una mejor utilización por las
teniendo grandes pérdidas por raíces, con muy pocas pérdidas por
lavado, que a veces alcanzan el 50- lavado.
80 %.
9.Estado Los restos orgánicos que se utilizan Al no añadir agentes biológicos a las
sanitario frecuentemente como fertilizantes plantas, no existen agentes patógenos
suelen ser causa de enfermedades en ellas.
en los consumidores
10. Es preciso preparar el suelo, a pesar No se necesita una preparación
Transpla de lo cual las plantas suelen especial del suelo para el trasplante.
nte. presentar trastornos en los primeros
días. Es difícil controlar la La temperatura del medio puede
temperatura del suelo, así como los mantenerse en un óptimo por medio
organismos patógenos que motivan de una mayor o menor circulación de
el retardo del crecimiento o incluso la solución nutritiva.
la muerte de las plantas.
11. Puesto que no existen condiciones Con unas condiciones adecuadas de
Maduraci especificas para un cultivo la iluminación se puede conseguir un
ón maduración es tardía adelanto en la maduración que se
muestra con mayor eficacia en los
cultivos hidropónicos.
12.Medio Los cultivos pueden sufrir daños, por Independencia de los fenómenos
ambiente fenómenos climatológicos, meteorológicos.
13. La recuperación de lo invertido es En el ámbito comercial el gasto inicial
Costos un poco más tardada. es relativamente alto.
Fuente; Resh, 1997; Sánchez, 1988; bibliografiahttp://usuarios.lycos.es/Theo/id100.htm

CAPITULO 3. COMPONENTES DE LA HIDROPONÍA

3.1. Sustratos

Un sustrato es todo material sólido distinto del suelo, natural, de síntesis o residual,
mineral u orgánico, que, colocado en un contenedor, en forma pura o en mezcla,
permite el anclaje del sistema radicular de la planta, desempeñando, por tanto, un
papel de soporte para la planta. (Abad, 1991: Abad et al., 1996; Avidán, 2004;

32
Urrestarazu, 2001; Adatia, y Besford, 1986; Morgan, L. 1999;
http://usuarios.lycos.es/Theo/id39.htm).

3.2. Contenedores

Los contenedores son recipientes de distinto tamaño, forma y material que contienen el
sustrato en el que se cultivan las plantas por tanto estos pueden adoptar distintas
formas (abiertas o cerradas), volúmenes (cubos, prismas, cilindros) y aspectos (a
granel, bolsas, sacos). (Sánchez, 1988; Adatia, y Besford, 1986; Morgan, L. 1999).

El crecimiento de las plantas y la calidad de su sistema radicular se ven


frecuentemente afectados por las características de los contenedores (Lemaire et al.,
1989).
El efecto de los contenedores sobre las plantas puede ser mediado por:
a. Condiciones físicas; que afectan a las relaciones aire-agua del sustrato.
b. Condiciones químicas; relacionadas con el potencial nutritivo del volumen del
sustrato.
El volumen del contenedor debe elegirse de acuerdo al tamaño de la planta, dado que
una planta grande crecerá más lentamente en un contenedor pequeño (Lemaire et al.,
1989).

De acuerdo en el método que se emplee, las tinas se pueden construir de materiales


como concreto, cemento, asbesto, madera, lámina de fierro galvanizada o sin
galvanizar, lámina de aluminio, poliéster, acrílico, cemento, ladrillo, polivinilo,
polietileno, cartón asfaltado, etc. Con excepción de los plásticos y el cartón asfaltado,
etc., los demás materiales deben impermeabilizarse debido a que pueden hacer
reacción con la solución nutritiva alterando su composición química, su pH o puede
ocasionar toxicidad en las plantas (Sánchez, 1988).

Para algunos cultivos y en determinados casos, puede ser preferible utilizar macetas,
en vez de tinas, mismas que pueden ser de barro, cemento, madera, lamina,
polietileno, etc. En estos casos el riego se efectúa generalmente por goteo, por
aspersión, por capilaridad o con regadera (Sánchez, 1988).

3.3. Soluciones

La solución nutritiva es la solución de diversos fertilizantes en el agua, con la que se


riegan las platas, y cuya función es proporcionar los nutrimentos requeridos por ellas en
las proporciones adecuadas (Sánchez, 1988; Cadahia, 1998).

La formulación de una solución nutritiva se refiere a la concentración de los elementos


nutritivos que la componen, expresados, generalmente, en partes por millón (ppm),
miligramos por litro (mg/l) o gramos por 1000 litros (g/1000 l), milimoles por litro
(mmol/L), miliequivalente por litro (meq/L) (Cadahia, 1998; Resh, 1997).

33
Actualmente la literatura presenta más de 300 soluciones nutritivas diferentes, la
mayoría de ellas obtenidas experimentalmente a partir de mezclas de fertilizantes en
diferentes proporciones. Por lo que se encuentra una mezcla nutrimental que
proporciona un mejor desarrollo de las plantas. En 1961 Steiner propuso un método
universal para la composición de las soluciones nutritivas, lo cual satisface las
relaciones aniónicas y cationicas, a una concentración total y pH adecuado (Depto de
Suelos, 2004).

Chillopa (1996), menciona que Steiner (1980), permite comprobar si los aniones y
cationes aportados cumplen con las reacciones empíricas consideradas adecuadas
para su correcta absorción por los vegetales, sin que haya problemas de interacciones
negativas entre ellos. Considera que las plantas están facultadas para absorber en
forma selectiva los aniones (NO3-, PO4 H2- y SO42-) y los cationes (K+, Ca2+ y Mg2+) en
determinados intervalos de relaciones mutuas delimitados en el interior de un
diagrama ternario denominado “Triangulo se Steiner”.

Para asegurar los mejores resultados, es necesario controlar ciertos factores técnicos
relacionados con las soluciones nutritivas, entre ellos se menciona la calidad del agua,
pH de la solución, control del volumen de la solución y balance de los elementos
nutritivos (Sánchez, 1988).

CAPITULO 4: CONTROL DE LAS SOLUCIONES NUTRITIVAS

4.1 Control del agua

La frecuente presencia de elementos tóxicos para las plantas como sodio, cloruros,
boro, bicarbonetos en cantidades demasiado altas permiten decidir el tipo de cultivo y
el manejo adecuado en cuanto a nutrición, riego y volumen de drenaje.
http://usuarios.lycos.es/Theo/id51.htm;

Cada cultivo tiene una tolerancia específica a los elementos tóxicos y a la cantidad total
de sales (cuantificada por la medida de la conductividad eléctrica), que puede mantener
en su entorno radicular sin disminución importante de rendimiento
(http://usuarios.lycos.es/Theo/id51.htm; Sánchez, 1988).

Agua de calidad para el cultivo hidropónico puede obtenerse de varias fuentes, como
lluvia, ríos, corrientes subterráneas, lagos, pozos, agua de mar destilada etc. Todas las
fuentes de agua contienen cantidades variables de sales disueltas, por lo que deben de
ser sometidas a un análisis químico con el propósito de evitar posibles problemas
nutricionales (Sánchez, 1988; Resh, 1997; Avidán, 2004).

34
Schwarz (1963), menciona que si los sólidos totales presentes en el agua sobrepasan
las 3000 ppm, ésta no se debe usar: Es necesario hacer un análisis químico que
comprenda (Sánchez, 1988; Resh, 1997):

o Sólidos totales
o Cloruros, si los sólidas totales exceden a 500 ppm.
o Dureza, si es alta debe analizarse calcio y magnesio.
o Metales pesados, sulfuros y cloro libre sólo cuando se sospeche.

Smith (1987), aconseja aprovechar de 30-50ppm de carbonato/bicarbonato, que son


suficientes para prevenir fluctuaciones repentinas del pH, dado su capacidad tampon
ayuda a estabilizar el pH. ( http://usuarios.lycos.es/Theo/id43.htm).

El pH de una solución debe ser de extrema importancia si se quiere un buen


crecimiento de las plantas. Las letras pH son una abreviación de "pondus hydrogenii",
traducido como potencial de hidrógeno, y fueron propuestas por Sorensen en 1909,
que las introdujo para referirse a concentraciones muy pequeñas de iones hidrógeno.
Sorensen, por tanto, fue el creador del concepto de pH, que se define como el
logaritmo negativo de la actividad de los iones hidrógeno en una solución
(http://usuarios.lycos.es/Theo/id43.htm)

El pH en las soluciones de fertirrigación, tanto en cultivo en suelo como en hidroponía,


debe ser tal que permita estar disueltos a la totalidad de los nutrientes sin dañar las
raíces, es importante que la rizosfera este sometida al adecuado pH de forma
constante en todo cultivo, evitando de este modo la formación de precipitados (algunos
de los cuales pueden presentarse en forma de finísima suspensión invisible al ojo
humano) que pudieran causar obturaciones en los sistemas de riego e indisponibilidad
para la absorción radical de dichos nutrientes (http://usuarios.lycos.es/Theo/id51.htm;
Urrestarazu, 2001).

Normalmente este factor es manejado inadecuadamente en hidroponía, ocasionando


un debilitamiento general y un rendimiento bajo de las plantas. La mayoría de las
plantas crecen muy bien con una solución nutritiva que tenga un pH de 5 a 6.5. Se
considera, que mantener la solución en un pH 6 a 6.5 favorece un crecimiento vegetal
satisfactorio debido que la mayoría de los nutrientes mantienen su máximo nivel de
asimilabilidad (Sánchez, 1988, Cadahia, 1998; Urrestarazu, 2001; Avidán, 2004
http://usuarios.lycos.es/Theo/id43.htm).
Se utilizan diferentes procedimientos para estabilizar el pH de una solución nutritiva:

o Adición de ácidos o álcalis. Se usa ácido sulfúrico o fosfórico, en pequeñas


cantidades, para acidificarla e hidróxido de potasio o de sodio para alcalinizarla.
o Ajuste del nivel de sulfatos, con el uso de amonio. Las plantas absorben más
rápidamente el radical amonio que el sulfato, el cual es un ion que favorece la
acidez, contrarrestando de este modo, la tendencia de la solución a la

35
alcalinidad provocada por la rápida absorción de nitratos, que dejan una
acumulación residual de iones alcalinizantes. Sin embargo, esta técnica no
siempre da resultados muy satisfactorios debido a que altas concentraciones de
amonio en la solución pueden ocasionar problemas de intoxicación en las
plantas bajo ciertas condiciones ambientales (Sánchez, 1988; García, et al.,
1998).

Es conveniente ajustar el pH del agua antes de preparar la solución, o inclusive durante


el proceso de preparación, para favorecer una mayor solución de las sales. De igual
manera se sugiere determinar el pH periódicamente y corregirlo en consecuencia.
(Sánchez, 1988; http://usuarios.lycos.es/Theo/id43.htm; Avidán, 2004).

4.2. Control de volumen de la solución

Son varios factores los que se toman en cuenta para este control entre ellos:
a. La demanda climática
b. La especie y estado de desarrollo de la planta
c. Las propiedades del sustrato.

La demanda climática transpiratoria viene determinada por la radiación solar y el déficit


de presión de vapor del aire ambiente. Esta demanda, junto con el estado de desarrollo
de la planta y su capacidad de respuesta a las condiciones ambientales, -en términos
de resistencia estomática-, son los parámetros que determinan la respuesta
transpiratoria del cultivo. El sustrato interviene a través de su capacidad de retención
de agua fácilmente disponible y de su capacidad de aireación. En función de estos
parámetros, la dosis de agua a aportar se calcula como el producto del agua disponible
en el sustrato por el volumen del contenedor (Sutcliffe, 1984; Stanhill y Scholbe, 1974;
Baile et al., 1994; Caballero, 1996; Urrestarazu, 2001).

La evapotranspiración ocasiona que las plantas tomen mucho más agua que elementos
nutritivos (>90%), de tal manera que, cuando se recircula la solución nutritiva después
de cada irrigación al ir descendiendo el volumen de la solución, esta se va haciendo
cada vez más concentrada. De esta situación resulta un incremento progresivo en la
presión osmótica de la solución y también del pH (Boyer, 1985; Sánchez, 1988; Resh,
1997).

La perdida media de agua diaria puede variar de un 5 a un 30 %, según la unidad de


cultivo y el número de tipo de plantas (Resh, 1997).

En general las soluciones nutritivas se elaboran con un rango de 0.5 a 2 atmósferas.


Para mantener la presión osmótica adecuada y los niveles correctos de nutrimentos en
la solución, basta agregarle agua periódicamente (Sánchez, 1988).

36
Cada vez que la presión osmótica aumenta la absorción de agua por las raíces
disminuye. Si la concentración de sales llega a ser muy elevada, el crecimiento de la
planta se detiene e incluso puede morir por desecación al salir agua de la raíz.
(Sánchez, 1988).

Para mantener la presión osmótica adecuada se puede resustituir periódicamente el


agua perdida por evapotranspiración. Esto puede realizarse todos los días o en
periodos largos. En instalaciones muy grandes se propone restituir el agua requerida
semanalmente o quincenalmente, añadiendo agua al volumen normal de la solución
(Sánchez, 1988; Resh, 1997).

4.3. Concentración de los elementos esenciales.

La capacidad de fertilización, depende de:


a. La cantidad de agua, limitada a la capacidad de tensión hídrica del sustrato en el
contenedor
b. La cantidad de abono disuelto en la fase acuosa, limitada a una concentración
máxima especifica para cada planta (Lemaire et al., 1989).

Una solución muy diluida o la baja concentración de un elemento pueden provocar


deficiencias nutricionales en las plantas. (Sánchez, 1988).

Steiner (1984) indica que en algunos cultivos, la concentración iónica total en términos
de presión osmótica es el determinante mayor del crecimiento, desarrollo y producción
de la planta y que la presión osmótica óptica depende de la clase de cultivo y de las
condiciones climáticas. (Steiner, 1984; Bugarin, 1998; Flores, 1999; Preciado, 2001).

De manera general, las deficiencias de oxígeno en el medio radical producen un efecto


negativo en el crecimiento de las raíces y en el consumo de nutrientes, puntualizando
que la falta de oxígeno nocturno pude ser una de las causas de la podredumbre apical
en tomate por problemas en la asimilación de calcio (Tachibana, 1991). Por razones
similares, la temperatura de la solución nutritiva es muy baja, el consumo de agua y
nutrientes se reduce y el crecimiento de las plantas (Moorby y Graves, 1980; Gosselin y
Trudel, 1984; Cave, 1991).

La concentración de micronutrimentos en la solución, a excepción del fierro, debe ser


baja, tanto así que algunas fuentes de macronutrimentos y el agua contienen las
cantidades adecuadas de manganeso, boro, zinc, cobre y molibdeno ara satisfacer las
necesidades de las plantas.

La temperatura de la solución nutritiva influye de manera sensible en la absorción


mineral, desarrollo y crecimiento de las raíces (Cooper, 1973), atribuyéndose a la
disminución en la asimilación de nitratos (Ganmore Neumann y Kadkafi, 1980), de

37
fósforo (Hurewits, 1984), o absorción de agua (Kramer, 1949). Por tanto según Le Bot
(1994) el nivel óptimo de absorción durante el día se sitúa a 25° C.
Una concentración elevada de amonio en la solución en relación a nitrato, conduce
generalmente a un crecimiento vegetal muy suculento, producto de una absorción muy
rápida de amonio en relación a la producción de carbohidratos.
De acuerdo a la edad y tipo de planta, duración e intensidad de la luz, tipo de sustrato y
pH de la solución, se debe balancear la proporción de amonio con respecto a nitrato.
En términos generales se recomienda que al menos el 75 % del nitrógeno total sea
proporcionado en forma de nitrato (Sanchez, 1988).

Según Turner y Henry (1939 y 1945), las proporciones de nitrógeno y potasio deben
ajustarse de acuerdo con la época del año y el tipo de platas que se cultiven.

Una concentración de 200 ppm, tanto de nitrógeno como de potasio en la solución


nutritiva, se considera adecuada para la mayoría de las plantas, pero en climas más
cálidos las especies se desarrollan mejor si se incrementa la concentración de
nitrógeno a 250 a 300 ppm y se reduce la concentración de potasio de 150 a 100 ppm.
En invierno cuanto mas baja la temperatura es conveniente reducir la concentración
entre 100 a 150 ppm mientras que el potasio se eleva proporcionalmente a 250 o 300
ppm. El cambio estacional de las concentraciones debe hacerse gradualmente.
(Sanchez, 1988).

Cuando las soluciones se hacen muy concentradas el calcio reacciona con los sulfatos
formando sulfato de calcio insoluble, lo que a la hora de hacer la dilución ocasiona
pérdidas que pueden dar lugar a una deficiencia. Las soluciones concentradas ahorran
una considerable cantidad de trabajo y tiempo, sobre todo a escala comercial, pero se
debe tener cuidado de no mezclar sales que contengan sulfatos con sales que
contengan calcio. Por lo que es conveniente preparar dos soluciones concentradas por
separado, y una vez diluida una de ellas, agregar la porción correspondiente de la otra.
(Sanchez, 1988).

Existen también relaciones de sinergismo y antagonismo entre los distintos elementos


que conforman la solución y antagonismo entre los distintos elementos que conforman
la solución nutritiva. (Sanchez, 1988).

CAPITULO 5. SUSTRATOS

Un sustrato es todo material sólido distinto del suelo, natural, de síntesis o residual,
mineral u orgánico, que, colocado en un contenedor, en forma pura o en mezcla,
permite el anclaje del sistema radicular de la planta, desempeñando, por tanto, un
papel de soporte para la planta. (Abad, 1991: Abad et al., 1996; Avidán, 2004;
Urrestarazu, 2001; Adatia, y Besford, 1986; Morgan, L. 1999;
http://usuarios.lycos.es/Theo/id39.htm).

38
De acuerdo a la relación entre los sustratos con la raíz, también deben contribuir a
proporcionarle otras cuatro propiedades:

1) Oscuridad absoluta para el buen desarrollo del sistema radicular (Sánchez, 1988).

2) Temperatura óptima para que la raíz pueda llevar a cabo todas las funciones que
tiene encomendadas (absorción de nutrientes minerales, transpiración y movimiento de
la savia bruta por el xilema, respiración celular íntimamente relacionada con la
absorción y transporte de nutrientes, acumulación de sustancias de reserva en algunos
cultivos y síntesis de fitohormonas, entre otros) (Sánchez, 1988). Un medio ambiente
con temperaturas altas y un déficit elevado de saturación de vapor, requiere un sustrato
con una elevada capacidad de retención de agua, una velocidad de evaporación más
lenta y una mayor resistencia a la descomposición, en condiciones opuestas, será de
interés un sustito con una buena capacidad de aireación y un buen drenaje
(Urrestarazu, 2001).

3) Un ambiente propicio para el establecimiento de una microflora favorable para el


cultivo (rizósfera) (Sánchez, 1988).

4) Un ambiente desfavorable para el desarrollo de microorganismos u otros agentes


que puedan actuar como transmisores o reservorio de plagas y enfermedades
(Sánchez, 1988).

Según Abad (1991), Avidán (2004), Urrestarazu (1999), Adatia y Besford (1986),
Morgan, L. (1999), http://usuarios.lycos.es/Theo/id39.htm, un buen sustrato debe reunir
las siguientes propiedades:

5.1. Propiedades Físicas

Entendemos por propiedades físicas aquéllas que podemos ver y sentir: granulometría,
color, retención de agua y aireación. Las propiedades físicas de los sustratos de cultivo
tienen importancia, debido a que una vez que el sustrato esté en el contenedor, y la
planta esté creciendo en él, no es posible modificar las características físicas básicas
del sustrato (Ansorena, 1994; Cadahia, 1998).

Esto es totalmente diferente a las propiedades químicas, que pueden ser modificadas
mediante técnicas de cultivo apropiadas, realizadas por el propio agricultor. La
caracterización física estudia la distribución volumétrica del material sólido, el agua y el
aire, así como su variación en función del potencial matricial. Las curvas de retención
de agua de los suelos agrícolas se miden usualmente en un amplio intervalo de
succiones (0-1.5 MPa). Por el contrario, las plantas cultivadas en contenedor no
pueden ser sometidas a tensiones hídricas elevadas, debido al volumen limitado del
medio en que crecen y se desarrollan. Es por esto que en la determinación de las
curvas de liberación de agua de los sustratos, se aplica un intervalo de succiones

39
mucho más estrecho (O - 100 cm. de tensión de columna de agua [columna de agua])
(De Boodt et al., 1974).

5.1.1. Espacio poroso total

Es el volumen total del sustrato de cultivo no ocupado por partículas orgánicas ni


minerales. Su nivel óptimo debe ser mayor a 85 % del volumen total del sustrato (Abad
et al. 1993; Ansorena, 1994). El total de poros existentes en un sustrato se divide entre:

1) Poros capilares de pequeño tamaño (<30 um), que son los que retienen el agua.
2) Poros no capilares o macroporos, de mayor tamaño (> 30 um), que son los que se
vacían después que el sustrato ha drenado, permitiendo así la aireación (Raviv et al.,
1986, 1988; Ansorena, 1994).

En consecuencia, la cantidad total de poros o porosidad total de un sustrato será la


suma de la debida a los huecos entre partículas y la procedente de los poros interiores
de dichas partículas siendo normalmente estos poros más pequeños que los huecos.

Figura 2. Representación esquemática de la porosidad (Ansorena, 1994)

Pero no toda la porosidad será útil, ya que debido a la existencia de poros cerrados,
sólo una parte de la porosidad total será efectiva o disponible para las raíces de la
planta. La perlita es un ejemplo típico de estos materiales en los que, a causa de la
existencia de poros cerrados, su porosidad efectiva es inferior a la total. (Fig.3)

Figura 3. Representación esquemática de la morfología del


espacio poroso de un material granular (Ansorena, 1994).
40
La caracterización del volumen poroso muestra que la porosidad puede ser
intraparticular, cuando se refiere a los poros situados en el interior de las partículas del
sustrato, o interparticular, cuando está constituida por los poros existentes entre las
diferentes partículas. En adición, si el material presenta porosidad intraparticular, el
comportamiento de los fluidos (fase acuosa y fase gaseosa) será distinto, según que
esta porosidad sea abierta o cerrada (ocluida). En el caso de porosidad cerrada, no
existe comunicación posible entre los poros del interior de las partículas y los que están
en el exterior, entre dichas partículas. En consecuencia, aquellos poros internos no
influirán sobre la distribución del agua y el aire en el sustrato, siendo su único efecto el
proporcionar cierta ligereza a dicho sustrato. Al contrario, cuando la porosidad es
abierta, el agua puede circular por el interior de las partículas, pudiendo participar, en
consecuencia, en la nutrición hídrica de la planta (Lemaire et al., 1989).

Una alta porosidad total no indica por sí misma una buena estructura del sustrato, sino
que es necesario conocer la relación entre la fracción de la porosidad que proporciona
el agua y aquella que proporciona la aireación. (Ansorena, 1994).

La porosidad total p, se calcula a partir de la medida de la densidad aparente, con la


cual se encuentra inversamente relacionada. La densidad aparente da se define como
la masa seca o materia seca contenida en un centímetro cúbico de medio de cultivo. La
relación entre ambas es la siguiente (Ansorena, 1994):

Pt(%) == 100 (l-da/dr)

La densidad real dr se define como el cociente entre la masa de las partículas del
medio de cultivo y el volumen que ocupan, sin considerar los poros y huecos. Su valor
es propio del material y, a diferencia de da, no depende del grado de compactación ni
del tamaño de partícula. Para sustancias minerales, la densidad real suele ser próxima
a la del cuarzo (2,65 g/ml), mientras que para los compuestos orgánicos se toma el
valor medio de 1.50 g/ml.

La influencia de la compactación en la porosidad y en la densidad aparente se


comprende fácilmente al considerar el efecto de comprimir un material poroso. Cuanto
mayor sea la presión ejercida, menor será el volumen de poros, y por tanto la
porosidad. Al disminuir el volumen total, manteniéndose la masa del material,
aumentará la densidad aparente. La reducción del tamaño de los poros que se produce
al aumentar la compactación hace que disminuya la porosidad ocupada por aire y
aumente la retención de agua. El riego también ejerce un efecto de compactación
sobre los sustratos en contenedor, que habrá de ser tenido en cuenta. (Ansorena,
1994).

41
5.1.2. Densidad aparente

La densidad aparente se define como la masa seca del material sólido por unidad de
volumen aparente del sustrato húmedo, es decir incluyendo el espacio poroso entre las
partículas. La densidad aparente juega un papel importante ya que los sustratos y los
contenedores se transportan durante su manejo y manipulación, consecuentemente, se
debe tener en cuenta el peso del sustrato. El anclaje de las plantas debe ser
considerado como un factor de importancia: cuanta más alta sea la planta más fuerte
deberá ser el sustrato (Urrestarazu, 2001; Ansorena, 1994).

En los invernaderos, donde el viento no es un factor limitante, la densidad aparente del


sustrato puede ser tan baja como 0.15 g/cm3 (Abad, 1995). Las plantas que crecen al
aire libre deben ser cultivadas en sustratos más fuertes con densidades aparentes
comprendidas entre 0.50 y 0.75 g cm-3 (Cadahia, 1998).

5.1.3. Agua fácilmente disponible

Un sustrato a capacidad de contenedor pierde agua a medida que la planta va


efectuando una succión, debida a la transpiración del agua por las hojas; al principio, la
planta extrae con facilidad el agua retenida en los poros grandes (a bajos potenciales),
sin necesidad de aplicar elevadas succiones. Pero a medida que las raíces van
extrayendo agua, en el sustrato irá quedando la que ocupe los poros cada vez más
pequeños. En consecuencia, deberá ser progresivamente mayor la succión que la
planta ha de efectuar para extraer un volumen determinado de agua, lo que equivale a
decir que el agua que queda retenida se encuentra menos disponible (Ansorena, 1994).

Es la diferencia entre el volumen de agua retenida por el sustrato después de haber


sido saturado con agua y dejado drenar a 10 cm de tensión, y el volumen de agua
presente en dicho sustrato a una succión de 50 cm de columna de agua. Se requiere
una tensión mínima de 10 cm (equivalente a 10 cm de altura del contenedor) para
obtener un contenido mínimo de aire (Abad et al., 1993. Citado por Cadahia, 1998;
Urrestarazu, 2001).

El siguiente punto de importancia se refiere a las condiciones de humedad que no


inhibirán el crecimiento vegetal. Muchos experimentos han demostrado que una tensión
de agua superior a 50 cm puede afectar desfavorablemente al crecimiento y al
desarrollo de las plantas.
El valor óptimo para el agua fácilmente disponible oscila entre 20 y 30 % del volumen
(Abad et al. 1993. Citado por Cadahia, 1998; Urrestarazu, 2001).

Los poros que se mantienen llenos de agua después del drenaje del sustrato son de
menor tamaño, por lo tanto necesario distinguir entre los siguientes puntos (Cadahia,
1998):

42
1) El agua retenida por el sustrato y que es accesible para la planta

2) El agua fuertemente retenida por el sustrato y que no es utilizable por la planta, ya


que la succión aplicada por las raíces no supera la fuerza con la que el agua es
retenida por las partículas del sustrato.

En relación con los sustratos, lo que interesa es la capacidad de retención de agua


fácilmente disponible y no la capacidad de retención total de agua. Un sustrato puede
tener una baja capacidad de retención de agua fácilmente disponible porque (Bunt,
1988):

1) Su porosidad total es baja.


2) Los poros son grandes y gran parte del agua se pierde por gravedad.
3) Los poros son muy pequeños y la planta es incapaz de extraer una parte importante
del agua antes de marchitarse.
4) Una combinación de las situaciones anteriores.

5.1.3. Agua de reserva

Es la cantidad de agua (% en volumen) que libera un sustrato al pasar de 50 a 100 cm


de tensión columna de agua. El nivel óptimo se sitúa entre el 4 % y el 10 % en
volumen (Abad et al., 1993. Citado por Cadahia, 1998; Urrestarazu, 2001).

En el caso de las plantas hortícolas, se pueden alcanzar tensiones de hasta 300 cm de


tensión sin afectar de modo significativo al crecimiento vegetal. Se define el agua total
disponible de un sustrato como la suma del agua fácilmente disponible más el agua de
reserva. Su valor óptimo varía entre el 24 % y el 40% de volumen del sustrato (Abad et
al., 1993. Citado por Cadahia, 1998; Urrestarazu, 2001).

El agua difícilmente disponible es el volumen de agua retenida por el sustrato a la


tensión de 100 cm de tensión de agua (Cadahia, 1998; Ansorena, 1994). Esta agua
difícilmente disponible puede ser utilizada por la planta en condiciones de estrés hídrico
(Cadahia, 1998).

5.1.4. Capacidad de aireación

Se define como la proporción de volumen del sustrato de cultivo que contiene aire
después de que dicho sustrato ha sido saturado con agua y dejado drenar, usualmente
a 10 cm de tensión. El nivel óptimo de la capacidad de aireación oscila entre 10 y 30 %
en volumen (Abad et al. 1993. Citado por Cadahia, 1998).

Las raíces requieren oxígeno para mantener su actividad metabólica y su crecimiento.


Un déficit temporal de oxígeno puede reducir el crecimiento de las raíces y de la parte
aérea, pero condiciones de anaerobiosis mantenidas durante varios días pueden llegar

43
a provocar la muerte de algunas raíces. (Moorby y graves, 1980, Grosselin y trudel,
1984; Cave, 1991; Ansorena, 1994).

Por tanto esta aireación dependerá:

 Del tamaño de los poros del medio de cultivo. (Ansorena, 1994).


 De las condiciones térmicas de la solución nutritiva y a la vez del nivel de
radiación externo del cultivo. (Gislerod y Adams, 1983).
 La temperatura de la solución nutritiva (Cooper, 1973).

La variación del cultivo en oxígeno de la solución nutritiva esta asociada a la actividad


respiratoria de las raíces y depende en mayor o menor medida de la especie. Para un
mismo nivel de radiación solar, el contenido en oxígeno alcanza niveles más bajos por
la tarde que por la mañana como consecuencia de un aumento de la demanda de
oxígeno por la respiración radical, que es consecuencia de un aumento de la
temperatura de la solución nutritiva (Tachibana, 1991).

El contenido en oxígeno presenta además, una disminución progresiva en el curso de


la mañana que es también correlativa con un aumento de la demanda respiratoria de
las raíces a medida que aumenta radiación solar, y consecuentemente el nivel de
fotoasimilados utilizados como sustratos en el proceso de respiración (Tachibana,
1991).

De forma general, las deficiencias de oxígeno en el medio radical producen un efecto


negativo en el crecimiento de las raíces y el consumo de nutrientes, puntualizando que
la falta de oxigeno nocturno puede ser una de las causas de la podredumbre apical en
tomate por problemas en la asimilación de calcio (Tachibana, 1991).

La temperatura de la solución nutritiva influye de manera sensible en la absorción


mineral, desarrollo y crecimiento de las raíces (Cooper, 1973), atribuyéndosele a 1a
disminución en la asimilación de nitratos (Ganmore Neumann y Kafkafi, 1980), de
fósforo (Hurewits. 1984) o absorción de agua (Kramer, 1949).

El nivel óptimo de absorción durante el día se sitúa a 25 °C (Le Bot, 1994). En


ocasiones el consumo de agua, de las plantas de pepino, puede triplicarse con un
incremento de temperatura de 12 °C a 28 °C, aunque a valores superiores el consumo
comienza a decrecer (Daskalaki y Burrage, 1998).

El oxígeno es también requerido por los microorganismos y, por tanto, las plantas
cultivadas en sustratos orgánicos, con una elevada población microbiana, requieren el
doble o más de oxígeno que las plantas cultivadas en suelos minerales, sin abundante
materia orgánica. (Cadahia, 1998).

44
El oxígeno es transferido hacia las raíces (mediante difusión) a través de la lámina de
agua que las rodea. La velocidad de difusión del oxígeno en el agua es 10 4 veces más
pequeña que en el aire. Así pues, el espesor de la lámina de agua alrededor de las
raíces es de marcada importancia. (Cadahia, 1998; Urrestarazu, 2001).

Si la textura y la estructura del sustrato son tales que la mayoría de los poros
permanecen llenos de agua después del riego, el suministro de oxígeno se verá
reducido de modo severo, el CO2 se acumulará, se producirá una liberación de etileno.
etc., todo lo cual resultara en una inhibición del crecimiento y, a veces, en el
marchitamiento de la planta (Raviv et al, 1986).

La distribución del tamaño de los poros es el factor clave en el estado hídrico y de


aireación de los sustratos. La altura o profundidad del contenedor tiene un efecto
marcado sobre el contenido en aire del sustrato. Cuanto más alto es el contenedor,
mayor es el contenido en aire. Cuando se usan contenedores pequeños o poco
profundos, son preferibles los sustratos de textura gruesa, que mantienen una aireación
adecuada (Cadahia, 1998). (Ver figura 4).

Figura 4. Curva de liberación de agua de un sustrato de cultivo.


(Elaboración propia a partir de De Boodt et al., 1974; Handreck y Black, 1991)

Si el perfil de dicha curva obedece a una línea continua, el sustrato estará bien aireado
a bajas tensiones. Por el contrario, si la línea es discontinua, el sustrato retendrá
cantidades elevadas de agua y estará pobremente oxigenado a pequeñas tensiones,
como puede llegar a ocurrir en los contenedores de poca altura (Cadahia, 1998;
Urrestarazu, 2001).

5.1.6. Distribución del tamaño de las partículas

Muchos sustratos están constituidos por una mezcla de partículas con diferentes
tamaños. Las propiedades físicas de estos sustratos variarán en función de la

45
distribución del tamaño de sus partículas, siendo por tanto de importancia para la
caracterización granulométrica de los materiales (Cadahia, 1998; Urrestarazu, 2001).

El tamaño de las partículas afecta al crecimiento de las plantas a través del tamaño de
los poros. La distribución del tamaño de las partículas y de los poros determina el
balance entre el contenido en agua y en aire del sustrato, a cualquier nivel de de
humedad.

Los materiales de textura gruesa, con tamaño de partícula superior y con poros
grandes (superiores a 100um), retienen cantidades reducidas de agua y están bien
aireados. Los materiales finos, con partículas inferiores a 0,25 mm y tamaño de poros
interior a 30  m, retienen grandes cantidades de agua difícilmente disponible y están
mal aireados. El mejor sustrato se define como aquel de textura media a gruesa, con
una distribución de tamaño de los poros entre 30 um y 300 um (equivalente a una
distribución del tamaño de las partículas entre 0.25 mm y 2.5mm), que retiene
suficiente agua fácilmente disponible y presenta además, un adecuado contenido en
aire (Raviv el al.. 1986; Puustjarvi. 1994).

La distribución del tamaño de las partículas de los sustratos se expresa frecuentemente


con un único parámetro: el índice de grosor. Este índice se define como el porcentaje
acumulado (en peso o en volumen) de partículas con diámetro superior a 1 mm, y suele
estar bien correlacionado con las características hidrofísicas del sustrato (Cadahia,
1998).

5.1.7. Mojabilidad

Algunos materiales orgánicos pueden presentar dificultades tanto para ser


humedecidos inicialmente como para ser rehumectados una vez que se han secado en
contenedor, lo que puede provocar un retraso y una reducción en el crecimiento la
planta. Las dificultades para mojar un sustrato se atribuyen generalmente a la
hídrofobicidad del material y 1a contracción que experimenta al secarse (Cadahia,
1998; Urrestarazu, 2001)

5.2. Propiedades Químicas

Las propiedades químicas caracterizan las transferencias de materia entre le sustrato y


la solución del sustrato. Su importancia radica en las reacciones de solución e hidrólisis
de los constituyentes minerales (química), reacciones de intercambio de iones (físico-
química) y reacciones de biodegradación de la materia orgánica (bioquímica).

5.2.1. Capacidad de intercambio catiónico

Se define como la suma de los cationes que pueden ser absorbidos por unidad de
peso (o de volumen) del sustrato. Dichos cationes quedan así retenidos frente al efecto

46
lixiviante del agua y están disponibles para la planta. El valor óptimo de la capacidad de
intercambio catiónico de los sustratos depende estrechamente de la frecuencia de la
fertirrigación (Lemaire et al., 1989).

Si la fertirrigación se aplica permanentemente, la capacidad de adsorción de los


cationes no constituye ninguna ventaja, siendo recomendable en este caso la
utilización de materiales inertes, con muy baja o nula capacidad de intercambio
cationico. Si por el contrario, la fertirrigación se aplica de modo intermitente será
conveniente la utilización de sustratos con moderada a elevada capacidad de
intercambio catiónico, en todo caso superior a 20 meq/l00 g (Abad et al., 1993).

Los materiales orgánicos poseen una elevada capacidad reintercambio cationico y una
alta capacidad tampón frente a cambios rápidos en la disponibilidad de los nutrientes y
en pH. Una capacidad de intercambio cationico elevada supone una reserva para los
nutrientes, mientras que los materiales con baja capacidad de cambio, como la mayoría
de los sustratos minerales, retienen cantidades reducidas de nutrientes,
mientras que los materiales con baja capacidad de cambio, como la mayoría de los
sustratos minerales, retienen cantidades reducidas de nutrientes y requieren una
aplicación frecuente y regular de fertilizantes. Por otra parte, se pueden prevenir los
cambios rápidos en la acidez o la alcalinidad de los sustratos, usando materiales
orgánicos en las mezclas de cultivo (Puustjarvi. 1994).

La materia orgánica, especialmente las sustancias húmicas, contiene grupos


funcionales cargados negativamente (carboxílico, fenólico, enólico, etc.), que son los
responsables de la capacidad de intercambio cationico de los materiales orgánicos
para retener los cationes en forma no lixiviable. Durante el proceso de intercambio
catiónico, los iones orgánicos cargados negativamente son capaces de adsorber
cationes (K+, Ca2+, Mg2+, Na+, etc.) en proporciones variables, en función de la afinidad
del catión por los centros de adsorción y de su concentración en la solución. La
capacidad de los sustratos orgánicos para adsorber cationes metálicos depende del
pH: cuanto más alto es el pH, más elevada es la capacidad de intercambio catiónico
(Puustjarvi, 1994).

Ciertos sustratos minerales de naturaleza arcillosa (vermiculita por ejemplo) tienen la


propiedad de adsorber o fijar cationes superficialmente, mediante sustituciones
catiónicas o isomorfas en los cristales del mineral. Algunos autores han indicado que
los sustratos para el cultivo hidropónico de hortalizas deberían presentar una poca o
nula capacidad de intercambio catiónico; es decir, deberían ser químicamente inertes,
con objeto de permitir un mejor control nutricional de las plantas (Martínez y García,
1993), o bien evitar problemas de salinización del sustrato (Lemaíre el al.. 1989).

47
5.2.2. Disponibilidad de los nutrientes

En un momento dado, los nutrientes disponibles para la planta serán aquéllos que se
encuentran disueltos en la solución del suelo, más los retenidos por el complejo, de
cambio. Los nutrientes disueltos serán asimilables inmediatamente, mientras que los
retenidos en el complejo de cambio lo serán a más largo plazo, a medida que van
pasando a la solución para compensar la disminución de concentración por absorción
de la planta (Ansorena, 1994).

En el caso del fósforo, y como las cantidades de hierro y aluminio en los sus tratos
orgánicos son insignificantes, no se formarán los correspondientes fosfatos insolubles
que se forman en los suelos minerales a valores bajos de pH, por lo que la mayor parte
del fósforo soluble aplicado estará disuelto y podrá perderse fácilmente por lixiviación.
A medida que aumenta la cantidad de calcio añadido con la cal al sustrato y por tanto,
el pH, se formarán precipitados insolubles de fosfato cálcico, disminuyendo la cantidad
que permanece en solución y aumentando la cantidad de reserva (Ansorena, 1994).

El hierro, que es el elemento esencial cuya solubilidad resulta más afectada por el pH,
a menos que se adicione diariamente o en forma quelatada, se encuentra en forma
iónica disponible para la planta en menos del 50% por encima de pH 7, mientras que a
pH 8 no queda nada disponible esto debido a su precipitación en forma de hidróxido
férrico Fe(OH)3 . Por el contrario, por debajo de pH 6.5, más del 90% del hierro
permanece disuelto y disponible para las plantas.
(http://usuarios.lycos.es/Theo/id43.htm).

El manganeso sigue una dinámica similar al hierro. De forma análoga, por encima de
pH 6.5, la disponibilidad del fósforo y el calcio pueden decrecer considerablemente
debido al predominio de la forma HPO4 (que forma precipitados insolubles en contacto
con el calcio) sobre la forma H2PO4 (que forma compuestos muy solubles con el
calcio). Y por encima de pH 7 el riesgo de precipitación de calcio y magnesio en forma
de carbonatos, (CaCO3 y MgCO3), es muy alto, lo que puede provocar obturaciones de
emisores y otros componentes en los sistemas de fertirriego. En resumen, en el rango
de pH 5.0-6.5, la mayoría de los nutrientes está en forma directamente asimilable para
las plantas, por encima de pH 6.5 la formación de precipitados puede causar problemas
y por debajo de pH 5 puede verse deteriorado el sistema radical.
(http://usuarios.lycos.es/Theo/id43.htm).

Como el pH de los sustratos empleados para el cultivo de plantas en contenedor suele


ser bajo, el fósforo aportado en forma soluble con el abono estará disponible para la
planta, por lo que será difícil que se presenten carencias. Junto a esta ventaja, existen
dos inconvenientes, que son comunes al nitrato (Ansorena, 1994):

48
a) Las concentraciones en la fase acuosa pueden ser tan elevadas, que resulten
tóxicas para algunas plantas.
b) Estos iones se perderán fácilmente por lixiviación, lo que habrá de tenerse en
cuenta cuando los riegos son intensos, para evitar posibles carencias.

La mayoría de los sustratos minerales no se descomponen química ni biológicamente y


desde un punto de vista práctico, se pueden considerar desprovistos de nutrientes.
Por el contrario, los sustratos orgánicos difieren marcadamente entre sí en el contenido
en nutrientes asimilables (Ravivel al., 1986).

Así, algunos (turba Sphagmtm rubia, mantillo de bosque, etc.) poseen un nivel reducido
de nutrientes asimilables, mientras que otros (compostas) presentan niveles elevados,
dependiendo del origen de la composta y del proceso de compostaje. En cualquier
caso y para un crecimiento óptimo de las plantas, deberían añadirse siempre nutrientes
adicionales como fertilizantes de base y/o como fertilizantes durante el ciclo de cultivo
(fertilización de cobertera) (Ravivel al., 1986).

Las plantas pueden crecer sin restricciones en un amplio intervalo de pH (4 a 8),


siempre que las concentraciones de nutrientes disponibles se mantengan en niveles
suficientes. En sustratos orgánicos, el rango 6ptimo de pH para el crecimiento de las
plantas es el comprendido entre 5,0 y 5,5 (Fig. 5), lo que no excluye que puedan crecer
satisfactoriamente fuera de ese intervalo (Ansorena, 1994).

Figura 5. Influencia del pH en la asimilabilidad de nutrientes en


a) Suelo mineral y b) sustrato orgánico (Troug (1984) y Peterson (1981), Tomando de Bunt (1988)).

49
Los métodos de análisis de los nutrientes asimilables consisten fundamentalmente en
equilibrar una muestra del sustrato con una determinada solución extractante (por
ejemplo agua, CI2Ca-DTPA. acetato amónico, etc.) durante un tiempo normalizado, y
una vez alcanzado el equilibrio, determinar los nutrientes disueltos o extraídos por
dicha solución.
Los métodos analíticos más extendidos presentan una correlación e1evada con la
respuesta vegetal, en unas determinadas condiciones del sustrato (Bunt. 1988).

El extractante más comúnmente utilizado es el agua. Sin embargo, los métodos


empleados para determinar el nivel de fertilidad de de los sustratos difieren en la
relación de volúmenes de sustrato a extractante: pasta saturada (1:1.5; 1:5; 1:6; etc.).
La elección del método depende de dos factores fundamentales: el número de
muestras a analizar y la rapidez en la generación de los resultados. Son muy útiles y
eficaces los métodos de suspensión. En los laboratorios de asesoramiento o de rutina,
con un número de muestras para análisis relativamente reducido y menor urgencia en
los resultados, se utiliza comúnmente el método de la pasta saturada, que simula
además la saturación del sustrato en condiciones de cultivo en campo a capacidad de
contenedor. Evidentemente, los niveles de referencia de los parámetros relativos al
estado de fertilidad de los sustratos variarán de acuerdo con el extractante utilizado
(Ansorena, 1994).

5.2.3 Salinidad

Se refiere a la concentración de sales solubles presentes en la solución del sustrato, el


efecto de la salinidad del agua sobre la nutrición depende de la composición de sales
en el agua. (Domínguez, 1996).

Las causas que originan un incremento en la salinidad del sustrato, después de estar
éste colocado en el contenedor, son (Bunt, 1988, Lemaire et al., 1989): a) presencia de
fertilizantes insolubles, como los de liberación lenta cuando se degradan para producir
nitratos o bien, cuando liberan sales mediante difusión, b) cuando la cantidad de sales
aportadas con el agua de riego o la solución fertilizante es superior a las cantidades
absorbidas por la planta o las pérdidas por lixiviación, c) cuando el sustrato presenta
una elevada capacidad de intercambio catiónico y al mismo tiempo se descompone con
el transcurso del cultivo, liberando nutrientes (Ansorena, 1994; Citado por Cadahia,
1998; Urrestarazu, 2001).
La salinidad de una solución acuosa se mide por su contenido en sales disueltas (mg/l
o ppm) o, más comúnmente, por su capacidad para conducir la corriente eléctrica o
conductividad (en miliSiemens por cm, mS/cm, o microSiemens por cm,  S/cm).

Cuanto más elevada sea la concentración de sales disueltas, mayor será la


conductividad de la solución. Para controlar la salinidad de un medio de cultivo, se mide
la conductividad de un extracto acuoso del mismo. (Ansorena, 1994).

50
Todas estas situaciones pueden ser prevenidas en gran parte conociendo las
cantidades de fertilizantes requeridas por el cultivo y evitando las aplicaciones
excesivas de abonos.
Un incremento en la salinidad si se presentase, puede ser prevenido o corregido
mediante lixiviación controlada. La lixiviación con agua de buena calidad hasta
conseguir un volumen de lixiviado equivalente al volumen del contenedor, debería
terminar el problema de la salinidad. (Citado por Cadahia, 1998; Urrestarazu, 2001).
Otras medidas para atenuar los efectos de la salinidad son:

1) Mantener el sustrato de cultivo permanentemente húmedo


2) No aplicar fertilizantes en polvo ni soluciones fertilizantes con elevada fuerza iónica
cuando el sustrato esté seco
3) Reducir el estrés de las plantas mediante sombreado e incremento de la humedad
relativa ambiente.

La lixiviación controlada de las sales en exceso por lavado con agua, es la forma de
prevenir o, en su caso, corregir la salinidad. Puede calcularse la cantidad de agua a
aplicar, que dependerá de su calidad (cuadro 5), de las características de drenaje del
medio de cultivo, de la sensibilidad de la especie cultivada y de las pérdidas de agua
por evapotranspiración. En general, si la calidad del agua de riego es buena, de una a
una y media veces la cantidad de agua retenida a Capacidad de Contenedor suele ser
suficiente para eliminar las sales en exceso (Ansorena, 1994).

Cuadro 5. Clasificación del agua para riego de plantas en maceta.

Fuente: Waters y Col (1972)

La respuesta de las plantas a la salinidad depende de la edad de éstas, de las


condiciones ambientales, de las prácticas de manejo del cultivo y de las características
de la especie (ASCE. 1990).

Las fases de germinación y crecimiento inicial son más sensibles a las sales que las
fases de crecimiento posterior y desarrollo. Las plantas cultivadas en condiciones
ambientales frescas y húmedas, o durante las épocas no calurosas del año, son más
tolerantes a la salinidad que aquellas cultivadas durante períodos más cálidos, o con
baja humedad relativa y temperatura y radiación elevadas. En la práctica del riego en el

51
cultivo hidropónico de hortalizas, el agua se maneja en exceso con objeto de evitar, por
lavado, la acumulación de sales. Este exceso varía en función de la época del año, el
estado de desarrollo de la planta y la calidad del agua de riego. Por último, ejemplos de
especies con distinto grado de tolerancia a las sales, son (Bunt, 1988,
Handreck y Ilack. 1991):

1) Muy sensibles: Azalea, Camelia, Fresa, Gardenia, Rosa, Cytisus x praecox


«Moonlight», Gardenia, Pittosporum tobira «Variegata», Primula, Mahonia aquifolium
«Compacta», etc.
2) Sensibles: Aphelandra, Erica, Ficus benjamina, Lechuga, Pimiento, Clivia miniata,
plantas de temporada etc.
3) Tolerantes: Clavel, Crisantemo, Dieffenbachia, melón, pepino, tomate, Cupressus
arizonica, Hydrangea, Magnolia grandiflora, Philodendron etc.
4) Muy tolerantes: Acacia cyanophylla, Atriplex, Bougainvillea «Barbara Karst»,
Callistemon citrinus, Cordyline indivisa, Dietes vegeta, Hibiscus rosasinensis, Spartium
junceum, Yucca aloifolia, etc. (Ansorena, 1994; Cadahia, 1998; Urrestarazu, 2001).

La interpretación de los niveles de salinidad (determinada en el extracto de saturación


del sustrato) en el cultivo de platas ornamentales en contenedor, se presenta en el
Cuadro 6. En el cultivo sin suelo de hortalizas, el nivel óptimo de la salinidad,
determinada en la solución del sustrato, oscila entre 3 y 5 dS m-1 (Escudero, 1993).

Cuadro 6. Interpretación de los niveles de la salinidad (dS m -1) de un sustrato de cultivo


(extracto de saturación).
SALINIDAD INTERPRETACIÓN
(dS m-1)
<0.74 Muy baja
0.75-1.99 Adecuada para plántulas y sustratos ricos en materia orgánica.
demasiado baja si el sustrato es pobre en materia orgánica
2.00-3.049 Satisfactoria para la mayoría de las plantas. Reducción del crecimiento
de algunas especies sensibles.
3.5-5.0 Ligeramente elevada para la mayoría de las plantas adecuada
únicamente para especies vigorosas.
>5 Reducción del crecimiento, plantas enanas, marchitamiento y quemadura
de los bordes de la hoja
Fuente; Cadahia, 1998.

Por otra parte, una mayor salinidad es favorable para el desarrollo de sabor durante el
período de maduración de los frutos, especialmente cuando esta es alcanzada
levantando los niveles de K. Es peligroso sin embargo, regular el exceso de salinidad
restringiendo los volúmenes de agua regados, ya que puede provocar entre otros
problemas, una mayor incidencia de podredumbre apical.
(http://www.fertilizar.org.ar/articulos/Fertilizantes%20y%20Soluciones%20Concentradas
.htm)

52
La salinidad afecta principalmente la presión osmótica con que el agua es absorbida,
requiriendo consecuentemente mayor energía para la planta. Los rangos usuales
requeridos para el agua de riego no deberían exceder 3 dS/m. Cuando el agua de riego
posee una conductividad eléctrica entre 0,25 y 0,75 dS/m, representa un moderado a
alto peligro de salinización del suelo
(http://www.fertilizar.org.ar/articulos/Fertilizantes%20y%20Soluciones%20Concentradas
.htm).

Potencial osmotico, es el fenómeno de la ósmosis se presenta cuando dos soluciones


acuosas de distinta concentración de sales se encuentran separadas por una
membrana. Como consecuencia de la tendencia natural a igualarse por difusión las
concentraciones de dos soluciones de diferente concentración que se ponen en
contacto, se produce un flujo de agua desde el lado de la solución más diluida al de la
concentrada. Este flujo crea una diferencia entre los potenciales del agua a ambos
lados de la membrana, que se manifiesta en una diferencia de niveles del líquido a
ambos lados de la membrana, y se conoce como Presión osmótica (Fig.6). (Ansorena,
1994)

Figura 6. Ilustración del fenómeno de la osmosis y potencial osmótico.


(Ansorena, 1994)

Como en los sustratos la concentración de nutrientes en solución suele ser elevada,


existirá una componente osmótica que se opone al paso del agua a través de la
membrana celular hacia el interior de las raíces, lo que reduce la disponibilidad de agua
para las plantas. La presión osmótica será tanto mayor cuanto más concentrada sea la
solución acuosa del medio de cultivo, pudiendo ser, en condiciones extremas de
salinidad elevada, el factor limitante de la cantidad de agua disponible para la planta.
Esto explica que los fabricantes tiendan a suministrar los sustratos comerciales con
niveles bajos o moderados de abonado, suficientes para los primeros días de
crecimiento de las plantas jóvenes, que son muy sensibles a la salinidad (Ansorena,
1994).

53
5.2.4. pH del sustrato

Las plantas pueden sobrevivir en un amplio intervalo de pH del sustrato sin sufrir
desórdenes fisiológicos aparentes, siempre y cuando todos los nutrientes se
suministren en forma asimilable. No obstante, el crecimiento y el desarrollo de las
plantas se ven reducidos de modo marcado en condiciones de acidez o alcalinidad
extremas (Citado por Cadahia, 1998; Urrestarazu, 2001).

El pH ejerce sus efectos principales sobre la asimilación de los nutrientes, la capacidad


de intercambio catiónico y la actividad biológica. Bajo condiciones de cultivo intensivo,
se recomienda mantener el pH del sustrato dentro de un intervalo reducido. El pH
óptimo (extracto de saturación) para plantas ornamentales en contenedor es de 5.2 –
6.3 (Abad et al., 1993), mientras que para el cultivo sin suelo de hortalizas es de
(solución del sustrato) 5.5 – 6.8. (Escudero, 1993). La asimilabilidad de los elementos
nutritivos es afectada de modo marcado por el pH. Con pH de 5.0 a 6.5, la mayoría de
los nutrientes mantienen su máximo nivel de asimilación. Debajo de pH = 5,0 pueden
presentarse deficiencias de N, K, Ca, Mg, B, etc., mientras que por encima de 6.5
puede disminuir la asimilabilidad de P, Fe, Mn, B, Zn y Cu. Los óxidos metálicos (de Fe,
Mn, Cu, Zn, etc.) se hacen más solubles al bajar el pH (por debajo de 5,0), pudiendo
resultar fitotóxicos (Cadahia, 1998; Urrestarazu, 2001).
Es frecuente que se produzca basificación del pH del drenaje durante la mayor parte
del ciclo de cultivo, coincidiendo con los periodos de mayor absorción de N-NO-3
(Cadahia, 1998), teniendo en cuenta que en el sustrato el valor será seguramente
mayor que en el drenaje, de manera que en casos extremos deberemos modificar el
valor de entrada de pH de la solución nutritiva, acidificándola mas de lo recomendado
en situaciones normales. Por el contrario, en períodos de floración es frecuente la
acidificación del drenaje provocado por la absorción selectiva de iones por parte de la
planta (preferentemente cationes (Sheen y Hsu, 1996) y en especial K+).

De igual manera, si obtuviéramos valores muy extremos del pH (ácidos) en el


deberemos basificar la solución nutritiva con el objetivo de que en el interior del
sustrato se encuentre dentro de los valores normales recomendados (usando KOH, por
ejemplo ya que también se enriquece en potasio (García, 1998).

Las variaciones del pH pueden deberse a la manera que en que se suministra el


nitrógeno, debido a la forma nítrica tiende a alcalinizar el medio, en tanto que la forma
amónica tiende a acidificarlo (Smith, 1987).

También, las raíces producen ácidos orgánicos (Sheen y Hsu, 1996) induciendo una
acidificación del medio. La liberación de CO2 de la respiración radical también
contribuye disminuir el pH. (Van Beusichen et al. 1985; 1988).

54
Los materiales orgánicos poseen mayor capacidad tampón (en un amplio intervalo de
pH) que los sustratos minerales. Si el pH de un sustrato orgánico está fuera del
intervalo recomendado, se debería llevar a cabo el ajuste de dicho pH. En el caso de
los sustratos ácidos (turba Sphagum rubia), se requiere la adición de cal o dolomita
para provocar un incremento en el pH. El pH alcalino de los sustratos básicos (corteza
de pino) puede reducirse mediante la adición de azufre. Las cantidades de ca1 o azufre
a añadir al sustrato dependen de su pH original, del pH final a alcanzar y de su
capacidad de intercambio catiónico, siendo las necesidades de enmienda tanto
mayores cuanto mayor es la capacidad de cambio del material (Bunt, 1988; Handreck y
Black, 1991). Valores de pH para diferentes sustratos se encuentran anotados en el
cuadro 7.

Cuadro 7. pH de los Sustratos


Perlita 7.0 – 7.6 Turba 3.5 – 4.5
L. de roca 7.5 – 8.0 Compost 6.7 – 7.2
Unicel 7.0 – 7.5 Fibra. Coco 5.0 – 6.5
Vermiculita 7.0 – 7.5 Serrin 5.5 – 6.0
Escoria 7.2 – 7.8 Ceniza de 7.8 – 8.0
carbon
Esponja 7.0 – 7.2 Arena 7.2 – 7.5
Oasis 3.5 – 4.0

5.2.5 Relación Carbono/Nitrógeno (C/N)

La relación C/N se usa tradicionalmente como un índice del origen de la materia


orgánica, de su madurez y de su estabilidad. Los daños que aparecen sobre las plantas
cultivadas en materiales orgánicos inmaduros, son debidos tanto a una inmovilización
del nitrógeno como a una baja disponibilidad del oxígeno en la rizosfera. Esta situación
está provocada por la actividad de los microorganismos, que descomponen los
materiales orgánicos frescos y utilizan el nitrógeno para la síntesis de sus proteínas
celulares. El oxígeno es también consumido por la población microbiana.
Una relación. C/N entre 20 y 40 es considerada como óptima para el cultivo en
sustrato, y es un índice de un material orgánico maduro y estable (Abad et al., 1993).
En el cuadro 8 se reportan las relaciones C/N de varios sustratos.

55
Cuadro 8. Relación C:N de algunos sustratos.
Sustrato C:N
Peat Moss (Turba) 40 - 60
Corteza de árbol fresca 75 - 115
Composta de corteza de árbol 30 - 40
C:N optimo 30
Fuente: Avidan, 2004

5.2.6 Capacidad tampon (Buffer)

Las fases (sólida y líquida) del suelo poseen cualidades buffer, es decir, pueden
obstaculizar, en mayor o menor grado, el cambio brusco de acidez o alcalinidad de la
solución del suelo. Las particularidades buffer del suelo están relacionadas con el
contenido de partículas coloidales rodeadas de iones de intercambio. Si el complejo
coloidal del suelo está saturado de hidrógeno, posee cualidades buffer en relación con
las sustancias alcalinas:

Humus  H  NaOH  humus  Na  H 2O

La acción buffer del suelo se explica por la presencia, en el complejo coloidal, de


sustancias orgánicas y minerales con particularidades de ácidos y bases débiles (con
poca capacidad de disociación), como también a los iones absorbidos de hidrógeno o
de hidróxilo. (Cepeda, 1991).

La acción buffer del suelo y su capacidad de oponerse al cambio de pH varía


dependiendo de la composición fisicoquímica del complejo absorbente. Así, los suelos
ricos en coloides tienen mayor poder buffer que los suelos pobres en materia orgánica
y partículas arcillosas coloidales. Se ha comprobado también que, cuanto mayor es la
capacidad de cambio y el grado de saturación de bases del suelo, tanto más notable
serán sus cualidades buffer.
Así, se tienen dos fenómenos de la fase sólida que mantienen la reacción del suelo en
un determinado pH (Cepeda, 1991):

a) Los cationes absorbidos (Ca, Mg, etc.) que protegen al suelo de la acidez.
b) Acidez de cambio y acidez hidrolítica, las cuales se oponen al cambio del pH con
respecto al de la alcalinidad.

Cuando en el suelo, como producto del proceso de la nitrificación, se forma el ácido


nítrico, el complejo absorbente lo neutraliza como sigue:

56
H
Complejo   Complejo 
absorbenteCa  2 NO3 H  absorbnete  ( NO3 ) 2 Ca
   H

Pero, cuando en la solución del suelo aumenta la alcalinidad, éste también es


neutralizado por la acción del complejo absorbente:

H
Complejo  Complejo  
absrobente  Ca(OH ) 2  absorbenteCa  2H 2O
 H  

Como se ha visto, las reacciones de intercambio entre el complejo absorbente y la fase


líquida, regulan la acidez (pH) de la solución del suelo. Estas particularidades de las
fases (sólida y líquida) del suelo resultan de particular interés para la correcta
aplicación de fertilizantes y abonos orgánicos. (Cepeda, 1991). En el cuadro 9 se anota
la capacidad amortiguadora de diferentes sustratos.

Cuadro 9. Capacidad tampón de algunos sustratos – (Buffer)


Sustrato Capacidad tampon relativa
Sustrato En base a peso
Vermiculita 100 100
Peat moss (Canada) 150 123
Compost 38 122
Perlita, lana de roca 0 0
Arena cuarzo 0.5-1 0 0
mm
Escorria (tuf) 8 4
Fuente: Avidan, 2004

Puesto que se han descrito las propiedades físicas y químicas es necesario realizar un
estudio detallado de las propiedades biológicas de los sustratos, dado que también
influyen en el manejo del sustrato.

5.3. Propiedades biológicas

5.3.1 Velocidad de descomposición

Todos los sustratos orgánicos, incluso los más estables, son susceptibles de
degradación biológica, viéndose favorecida esta situación por las condiciones
ambientales que prevalecen en los invernaderos. La población microbiana es la
responsable de dicho proceso, pudiendo resultar finalmente su actividad biológica en

57
deficiencias de oxígeno y de nitrógeno, liberación de sustancias fitotóxicas y
contracción del sustrato (Cadahia, 1998; Urrestarazu, 2001).

La descomposición de la materia orgánica en los medios de cultivo (considerada de


modo global), es desfavorable desde el punto de vista hortícola, debiéndose tomar
precauciones con objeto de minimizar sus efectos sobre las plantas. La disponibilidad
de compuestos biodegradables (carbohidratos, ácidos grasos y proteínas) determina la
velocidad de descomposición. Por otra parte, las condiciones de cultivo deberían ser
también consideradas: si el cultivo se prolonga durante largos períodos de tiempo,
resulta recomendable el uso de materiales estables (turbas negras o cortezas de
tamaño grueso), mientras que si las plantas son de crecimiento rápido, pueden
prosperar en materiales menos resistentes a la degradación (turba Sphagnum rubia)
(Raviv et al., 1986).

Muchos de los efectos biológicos de los sustratos orgánicos son directamente


atribuibles a los ácidos húmicos y fúlvicos, que son los productos finales de la
degradación de la lignina y la hemicelulosa. Una gran variedad de funciones vegetales,
tanto a nivel de célula como de órgano, son afectadas positivamente por los ácidos
húmicos y fúlvicos. Las sustancias húmicas actúan, asimismo, como transportadoras
de los micronutrientes para las plantas. (Cadahia, 1998; Urrestarazu, 2001).

5.3.2. Actividad reguladora del crecimiento

Es conocida la existencia de actividad auxínica (que controla el crecimiento celular y la


iniciación de raíces) en los extractos de muchos materiales orgánicos utilizados en los
medios de cultivo de las plantas. Ya que dicha actividad hormonal no ha podido ser
relacionada directamente con las sustancias húmicas, se ha atribuido a un efecto
sinérgico entre las auxinas (bien producidas naturalmente por la planta, bien aplicadas
exógenamente) y los compuestos fenólicos que están presentes en dichos materiales,
como consecuencia de la degradación de los compuestos orgánicos, especialmente
lignina (Raviv et al., 1986).

CAPITULO 6. TIPOS DE SUSTRATOS

Según Avidán (2004) los sustratos se dividen en:


 Inorgánicos. Lana de roca, Grodan (Cutilene), lana de vidrio (Cutilene), perlita (2,
3, 4), arena.
 Oorgánicos. Composta de estiércol, corteza de árbol (pino), paja, residuos de
uvas, basura, fibras de caña de azúcar, etc., cáscara de arroz, aserrín de pinos,
no se recomienda: cedro rojo, turba (Sphagnum), fibras de coco – germinaza,
fibras de madera (Francia): madera metida a temp. alrededor de 100 grados,
ligero, buena retención de agua, corta duración, Ceniza de carbón.

58
 Origen Mineral. Lana de roca (Grodan, Cutilene), lana de vidrio (Cutilene),
perlita (2, 3,4), arena, no inertes, escoria – piedra basáltica volcánica (tuff, grava,
tezontle), Vermiculita: silicato de aluminio, ligera, contiene Mg y Fe, retiene agua
y aire, no estable, adecuado para mezclas, pómez (Pumice), arcilla expandida
 Sustrato mineral no inerte. Escoria, grava, tuff – tezontle (México), vermiculita,
piedra pómez (Pumice), arcillas expandida.
(Cadahia, 1998; Sánchez, 1988; Urrestarazu, 2001; Adatia, y Besford, 1986; Resh,
1997).

También puede usarse la solución nutritiva como sustrato, una variante de este método
es la aeroponia, que se caracteriza por que las raíces de las plantas quedan
suspendidas en el aire siendo irrigadas con atomizaciones periódicas de solución
nutritiva. (Resh, 1997; Urrestarazu, 2001).

6.1. Agua

Resh (1997) menciona que es común el empleo de agua como portador de nutrientes,
aunque también se puede emplear como sustrato. El primer requisito es que el agua
sea apta para el consumo humano o de animales, y por lo tanto también será apta para
las plantas.
El agua con un contenido de cloruro sódico de 50 ppm o mayor no es acosejable para
poder obtener un desarrollo óptimo de las plantas. Conforme el contenido en cloruro
sódico se va elevando, el desarrollo o crecimiento de las paltas va disminuyendo o
muriendo.
Las aguas con gran contenido de sal pueden ser utilizadas pero teniendo en cuenta
que las plantas a desarrollarse en ellas sean tolerantes a la sal, por ejemplo el tomate,
el pepino, la lechuga o los claveles (Resh, 1997).

Las aguas duras contienen sales de calcio y magnesio. Normalmente, dichas aguas
tienen niveles aceptables para ser utilizadas en el cultivo hidropónico, pues tanto el
calcio como el magnesio son elementos esenciales en la preparación de los nutrientes
y, ordinariamente, la cantidad de ellos que se encuentra presente en las aguas duras
es mucho menor que las que suelen usarse en dichas soluciones. La mayoría de las
aguas duras contienen el calcio y el magnesio como carbonatos o sulfatos. Mientras
que el ion sulfato es un nutriente esencial, el carbonato no lo es no obstante, en bajas
concentraciones, el carbonato no daña a las plantas.

En efecto, algunos carbonatos y/o bicarbonatos del agua ayudan a estabilizar el pH de


la solución de nutrientes. El carbonato o bicarbonato encontrado en la mayoría de las
aguas provoca que el pH suba o permanezca elevado. Con la presencia de estos
iones, el pH se resiste a bajar. Este efecto estabilizador se llama «capacidad tampón».
Smith (1987), aconseja aprovecharse de esta acción tampón sobre el pH manteniendo
los niveles de carbonato/bicarbonato aproximadamente en 30-50 ppm, que son
suficientes para prevenir fluctuaciones repentinas del pH. Con aguas muy puras, que

59
tiene poco o ningún carbonato o bicarbonato sugiere que se debe añadir algún
carbonato o bicarbonato potásico para obtener estos niveles que mejoran la capacidad
tampón.

Las aguas "duras" que contienen altas concentraciones de calcio pueden ocasionar un
problema ya que el calcio se deposita y puede taponar orificios en las instalaciones de
riego. Otro factor muy importante a tener en cuenta es la calidad microbiológica del
agua. Si se sospecha que el agua está contaminada, la cloración, en sus diferentes
modalidades, constituye el proceso de desinfección utilizando hipoclorito de sodio o de
calcio, 2 a 5 partes por millón de Cloro (Resh, 1997).

6.2. Gravas

Son más usuales las de un diametro entre 5 y 15 mm. Destacan las gravas de cuarzo,
la piedra pómez y las que contienen menos de un 10 % en carbonato cálcico. Su
densidad aparente es de 1500-1800 kg m-3. Poseen una buena estabilidad estructural,
su capacidad de retención del agua es baja si bien su porosidad es elevada (más del
40 % del volumen). La piedra pómez o arena de río, deben lavarse antes de utilizarse.
Existen algunas gravas sintéticas, como la herculita, obtenida por tratamiento térmico
de pizarras. (http://www.alfinal.com/monografias/hidroponia.shtml).

6.3. Arenas

Son un material de naturaleza silícea y de composición variable, que depende de los


constituyentes de la roca silicatada original.
Las arenas pueden proceder de canteras (granito, gneis, basalto, etc.) o de ríos y
ramblas (depósitos de formación aluvial, más o menos recientes). Las primeras son
más homogéneas y suelen estar constituidas por partículas angulosas, con aristas
vivas. Las segundas son más heterogéneas, ya que resultan de la mezcla de distintos
materiales erosionados y transportados por las aguas, y sus partículas suelen ser
redondeadas (Moinereau et al., 1987).

Se prefieren las arenas angulosas en las mezclas con materiales orgánicos (turba +
arena, corteza + arena, etc.). Las partículas redondeadas pueden segregarse o
separarse durante la preparación de la mezcla, así como también favorecer el
desmoronamiento de la misma durante su transporte y manipulación. Los elementos
finos son arrastrados por efecto del riego y el drenaje hacia el fondo del contenedor, en
donde se acumulan, afectando muy desfavorablemente a las características
hidrofísicas del sustrato (Martínez y García, 1993).

Por otra parte, los carbonatos presentes en la arena pueden provocar un incremento
significativo en el pH del medio, originando desórdenes nutricionales, que afectan
fundamentalmente a los microelementos, particularmente hierro y boro (Bunt, 1988).
Además, la liberación de calcio y magnesio, a veces en cantidades importantes, puede

60
provocar la precipitación de fosfatos y sulfatos dentro de los sacos de cultivo (Martínez
y García, 1993). Deberían rechazarse aquellas arenas que contengan niveles elevados
de carbonato cálcico, en todo caso superiores 10% (Moinereau et al., 1987).

Las arenas incluyen típicamente las fracciones granulométricas comprendidas entre


0.02 y 2 mm. Desde el punto de vista hortícola, se prefieren aquellas con tamaño de
partícula de medio a grueso (0.6 -2.0 mm) (FAO, 1990; Resh, 1997).
Además es un sustrato prácticamente permanente, debido a su extraordinaria
resistencia mecánico y es fácil de desinfectar. Las arenas presentan una baja
capacidad tampón para el agua, exigiendo un control riguroso del riego (Moinereau et
al., 1987).

Las arenas que proporcionan los mejores resultados son las arenas de río. Se
recomienda un diámetros de 0,5 y 2 mm. Su densidad aparente es similar a la grava.
Su capacidad de retención del agua es media (20 % del peso y más del 35 % del
volumen); la aireación disminuye con el tiempo a causa de la compactación; su
capacidad de intercambio catiónico es nula. Su contenido de caliza alcanza el 8-10 %.
Algunos tipos de arena deben lavarse previamente. Su pH varía entre 4 y 8. Es
frecuente su mezcla con turba, como sustrato de enraizamiento y de cultivo en
contenedores. (Moinereau et al., 1987; Bunt, 1988).

6.4. Turbas

Penningsfeld y Kurzmann (1983) han definido la turba como la forma disgregada de la


vegetación de un pantano, descompuesta de modo incompleto a causa del exceso de
agua y la falta de oxígeno, que se va depositando con el transcurso del tiempo, lo que
favorece la formación de estratos más o menos densos de materia orgánica, en los que
se pueden identificar los restos de diferentes especies vegetales.
Estos materiales orgánicos presentan un efecto estimulador sobre el crecimiento y el
desarrollo de las plantas, lo que se ha atribuido a la presencia de activadores del
crecimiento (compuestos de naturaleza hormonal, sustancias húmicas, etc.) (Abad et
al., 1996).

Como consecuencia de la evolución del perfil en las turberas altas, se distinguen dos
tipos de turba, en función de su grado de descomposición (Penningsfeld y Kurzmann,
1983; Puustjarvi, 1994):

1) Turba ligeramente descompuesta o turba rubia, de color pardo-claro. Corresponde al


estrato más superficial y es el formado más recientemente. Es ampliamente utilizada
como sustrato hortícola, ya que está poco descompuesta y conserva parcialmente la
estructura de los musgos y las plantas que la integran. Posee excelentes propiedades
físicas y químicas: estructura mullida, porosidad total elevada, alta capacidad de
retención de agua, elevado contenido en aire, baja densidad aparente, elevada
capacidad de intercambio catiónico y baja salinidad.

61
2) Turba fuertemente descompuesta o turba negra, de color oscuro. Es la turba más
antigua y ocupa los estratos inferiores. Desde el punto de vista hortícola presenta una
calidad inferior, ya que ha perdido prácticamente su estructura y posee una capacidad
de aireación y de retención de agua asimilable más bajas. Sin embargo, la congelación
natural de estas turbas negras durante la estación fría (-5°C durante al menos 3 días)
mejora sus propiedades y las hace muy adecuadas para la preparación de sustratos.
(http://www.alfinal.com/monografias/hidroponia.shtml; Cadahia, 1998).
En el cuadro 10 se presenta una comparación entre la turba rubia y negra.

Cuadro 10. Propiedades de las turbas


Propiedades Turbas Turbas
rubias negras
Densidad aparente 0,06 - 0,1 0,3 - 0,5
(g/cm3)
Densidad real (g/cm3) 1,35 1,65 - 1,85
Espacio poroso (%) 94 o más 80 - 84
Capacidad de absorción 1.049 287
de agua (g/100 g m.s.)
Aire (% volumen) 29 7,6
Agua fácilmente 33,5 24
disponible (% volumen)
Agua de reserva (% 6,5 4,7
volumen)
Agua difícilmente 25,3 47,7
disponible (% volumen)
C.I.C. (meq/100 g) 110 - 130 250 o más
Fuente: Fernández et al. 1998.

Desde un punto de vista general, las características más importantes de las turbas
Sphagnum, son (Penningsfeld y Kurzmann, 1983; Puustjarvi, 1994): estructura mullida,
bajas densidades aparente y real, porosidad total elevada, suficiente contenido de aire,
alta capacidad de retención de agua total y disponible (asimilable), pH ácido, salinidad
reducida, elevada capacidad de intercambio catiónico, alto contenido en materia
orgánica y bajo nivel de nutrientes asimilables.

Ventajas y desventajas de su utilización

Las turbas son los componentes más ampliamente utilizados en los medios de cultivo
de las plantas ornamentales que crecen en macetas, debido a sus excelentes
propiedades físicas, físico-químicas, químicas y biológicas. Adicionalmente, estos
materiales orgánicos presentan un efecto estimulador sobre el crecimiento y el
desarrollo de las plantas, lo que se ha atribuido a la presencia de activadores del
crecimiento (compuestos de naturaleza hormonal, sustancias húmicas, etc.) (Abad et
al., 1996).

62
Por otra parte, las reservas de turba son limitadas y no renovables, y
consecuentemente, el uso indiscriminado de la turba en Horticultura puede llegar a
provocar un impacto medioambiental de importancia. Por tratarse de un material de
origen natural, se encuentran diferencias marcadas en calidad entre lotes distintos.
Exigen una preparación previamente a su utilización (molido. encalado. fertilización de
fondo. etc.). Si no se elige el tipo de turba más adecuada o si ésta no es manejada
correctamente durante el ciclo de cultivo, se pueden presentar algunos problemas
particulares: degradación rápida, contracción severa, aireación reducida,
rehumectación dificultosa, fijación elevada de Na+, etc (Abad el al., 1996).

6.5. Fibra de coco

Este producto se obtiene de fibras de coco. Es un residuo orgánico agroindustrial de


origen tropical. Se genera después de que el mesocarpo del fruto del coco ha sido
procesado para extraer las fibras más largas, que se destinan a la fabricación de
cuerdas, esteras, tapicerías, etc. (Cadahia, 1998).
El fruto del coco es un fruto en drupa y está compuesto por cáscara (exocarpio más
mesocarpio) en un 35 %, casco o hueso (endocarpio) en un 12 %, albumen o carne
(endospermo) en un 28%, agua en un 25%. (Urrestarazu, 2001).
El hueso o endocarpio se utiliza como carbón vegetal, carbón activado, etc. El
endospermo o albumen se utiliza en la producción de copra, aceite de coco, y, en
tortas y harina de copra. El mesocarpio o fibra se utiliza en tapicería, colchonería,
cordelería, etc. Como productos residuales de la obtención de fibra de coco se
obtienen las fibras cortas (2mm o menores) y el polvo de coco. (Urrestarazu, 2001).

Ventajas

Baja densidad aparente: el residuo de la fibra de coco es un sustrato ligero, con una
densidad aparente de 0.072g cm3, siendo una ventaja para el transporte y facilita la
manipulación. Tiene una buena repartición de la s fases líquida y gaseosa a 10 cm de
tensión.
Los residuos de fibra de coco contienen en nivel elevado de materia orgánica y una
relación C/N alta. Una relación C/N alto significa que la mineralización del sustrato es
lenta y consecuentemente sus características físico-químicas se mantendrán a lo largo
del ciclo de cultivo. Agua fácilmente disponible, el valor es de 22% vol. situándose
entre el valor óptimo recomendable. Capacidad de de aireación: el valor de fibra de
coco es de 58% vol. en este caso la profundidad del contenedor tiene un efecto
marcado sobre el contenido en aire del sustrato. (Urrestarazu, 2001).

En el caso del riego la primera semana tras la plantación se regará una vez al día, y en
cualquier caso siempre por la mañana. La frecuencia de riegos se aumentará en
función del crecimiento de la planta. Trascurrido un mes se conectará con el sistema
de riego por demanda. La dosis de riego inicial será de 200 cm3 e ira aumentando a
medida que la planta se desarrolle hasta un máximo de 400 cm 3 (Según el objetivo de
cultivo). Si fuera necesario un lavado del sustrato por acumulación de sales se
realizará con agua sin abono mineral, siempre por mañanas antes de que se produzca
e1 primer riego de1 día, hasta que la conductividad descienda al nivel deseado. La

63
última semana de la plantación se regará con agua sin esterilizar para eliminar la
acumulación de sales del sustrato. (Urrestarazu, 2001).

6.6. Perlita

Material obtenido de un tratamiento térmico a 1.000-1.200 ºC de una roca silícea


volcánica del grupo de las riolitas. Se presenta en partículas blancas cuyas
dimensiones varían entre 1.5 y 6 mm, con una densidad baja, en general inferior a los
125 kg m-3. (http://www.alfinal.com/monografias/hidroponia.shtml; Moinereau et al.,
1987, Bunt, 1988; FAO, 1990).

Está compuesta principalmente por silicio y aluminio, y, desde un punto de vista


práctico, se puede considerar desprovista de nutrientes. Sin embargo, la utilización de
soluciones nutritivas medianamente ácidas, en todo caso con pH  5, puede originar
problemas de fitotoxicidad, debidos a una excesiva solubilización del aluminio (Abad,
1995).

Posee una capacidad de retención de agua de hasta cinco veces su peso y una
elevada porosidad; su C.I.C. es prácticamente nula (1.5-2.5 meq/100 g); su durabilidad
está limitada al tipo de cultivo, pudiendo llegar a los 5-6 años. Su pH está cercano a la
neutralidad (7-7,5) y se utiliza a veces, mezclada con otros sustratos como turba,
arena, etc. (Cuadro11) (http://www.alfinal.com/monografias/hidroponia.shtml;
Moinereau et al., 1987). Tiene un peso especifico = 1 m3 pesa 60-80 kg, fácil manejo,
estéril, exige monitoreo muy frecuente, dura hasta 10 años (Avidán, 2004).

Cuadro 11. Propiedades de la perlita


Propiedades físicas Tamaño de las partículas (mm de diámetro)
0-15 (Tipo 0-5 (Tipo B- 3-5 (Tipo A-
B-6) 12) 13)
Densidad aparente 50-60 105-125 100-120
(Kg/m3)
Espacio poroso (%) 97,8 94 94,7
Material sólido (% 2,2 6 5,3
volumen)
Aire (% volumen) 24,4 37,2 65,7
Agua fácilmente 37,6 24,6 6,9
disponible (% volumen)
Agua de reserva (% 8,5 6,7 2,7
volumen)
Agua difícilmente 27,3 25,5 19,4
disponible (% volumen)
Fuente: Fernández et al. 1998.

64
Durante estos últimos años se viene observando un marcado incremento en la
superficie dedicada al cultivo hidropónico de hortalizas en sacos de perlita. La principal
ventaja del cultivo en perlita, en comparación con otros sistemas de cultivo sin suelo, es
la facilidad y sencillez para mantener un perfil de humedad casi constante a lo largo de
la zona radicular, con independencia del momento del día, las condiciones climáticas o
el estado de desarrollo de la planta (Abad, 1995).

Puede degradarse durante el ciclo de cultivo, perdiendo su estabilidad granulométrica,


lo que puede originar el establecimiento de condiciones de anegamiento en 1a parte
inferior del saco, con la consiguiente reducción de la aireación (Marfá et al., 1993;
Martínez et al., 1993).

6.7. Vermiculita

La vermiculita natural es un silicato hidratado de magnesio, aluminio y hierro, que


presenta la siguiente composición: SiO2 39,4%; MgO 23,4%; AI 2O3 12.1%; óxidos de
Fe 6%; K2O 2,5%; MnO2 0,3%. Pertenece al grupo de los filosilicatos expandibles 2:1,
siendo en apariencia parecida a las micas.
(http://www.alfinal.com/monografias/hidroponia.shtml; Urrestarazu, 2001).

El material original presenta una estructura trilaminar, con moléculas de agua


atrapadas entre las láminas. En su transformación industrial, este material se trata en
hornos a temperaturas elevadas (1000 °C), durante un corto período de tiempo (1
minuto). En estas condiciones, el agua se evapora rápidamente, y, el incremento de la
presión, hace que las láminas se expandan (hasta 15-20 veces su volumen original) en
dirección perpendicular a los planos de laminación, adquiriendo una estructura porosa y
esponjosa (exfoliación).
El producto final, completamente esterilizado, suele clasificarse en cuatro tipos o
categorías, de acuerdo con el tamaño de sus partículas: (Urrestarazu, 2001).

N° 1: 5 -6 mm de diámetro.
N° 2: 2 -3 mm.
N° 3: 1 -2 mm.
N° 4: 0,75 -1mm.
La densidad aparente vermiculita, una vez expandida, varía entre 0.05 y 0.192 g*cm3
según el tamaño de sus partículas. Es un material muy poroso, llegando su porosidad
total a superar el 95% del volumen. Tiene capacidad para retener agua dentro de los
espacios interlaminares, y también entre las partículas individuales.
El pH de la vermiculita es neutro, si bien debido a la presencia de impurezas de
naturaleza magnésica, puede llegar a presentar una reacción débilmente: alcalina. La
capacidad de intercambio catiónico es elevada, entre: 90 y 150 m.e. 100 g -1, y muy
similar a la de muchos materiales orgánicos, como por ejemplo las turbas.
(Urrestarazu, 2001).

65
6.8. Lana de roca

Obtenida al fundir a más de 1600 ºC una mezcla de rocas basálticas, calcáreas y


carbón, dando origen a una estructura fibrosa. Esta compuesta por sílice y óxidos de
aluminio, calcio, magnesio y hierro. (Sonneveld, 1989; Moinereau et al., 1987; FAO,
1990)

Es considerada como un sustrato inerte, con una C.I.C. casi nula y un pH ligeramente
alcalino, fácil de controlar (Cuadro 12). Tiene una estructura homogénea, un buen
equilibrio entre agua y aire, pero presenta una degradación de su estructura, lo que
condiciona que su empleo no sobrepase los 3 años. Es un material con una gran
porosidad, fácil manejo, exige monitoreo muy frecuente, dura hasta 6 años, retiene
mucha agua, lo que condiciona una disposición muy horizontal de las tablas para que el
agua se distribuya uniformemente por todo el sustrato. Tiene un peso específico igual a
1 m3 pesa 80-90 kg. (http://www.alfinal.com/monografias/hidroponia.shtml; Avidán,
2004; Sonneveld, 1989; FAO, 1990; Smith, 1987).

Cuadro 12. Propiedades de la lana


de roca
Densidad aparente 0,09
(gr/cm3)
Espacio poroso (%) 96,7
Material sólido (% 3,3
volumen)
Aire (% volumen) 14,9
Agua fácilmente 77,8
disponible + agua de
reserva (% volumen)
Agua difícilmente 48
disponible (% volumen)
Fuente: Fernández et al. 1998,
Avidán, 2004

Ventajas y desventajas de su utilización

Se usa normalmente en forma de tablas, de 60-120 cm de longitud, 10- 30 cm de


anchura y 7.5-10 cm de altura, forradas con polieti1eno blanco opaco. El semillero se
prepara en tacos de lana de roca, que posteriormente se colocan encima de la tabla,
allí donde se ha cortado previamente un trozo del plástico que la envuelve. El cultivo
en lana de roca ha demostrado ser un sistema factible, seguro, rentable y altamente
productivo (Sonneveld, 1989; FAO, 1990; Abad, 1991, 1995).

Su estabilidad mecánica es baja y su duración es limitada (2-3 años). Recientemente,


se están comercializando tablas de un solo año de duración, más económicas y con

66
menos riesgos fitosanitarios. Pueden plantearse problemas ambientales con la
eliminación de los residuos de este sustrato, una vez que ha sido utilizado y ha
finalizado su vida útil (Benoit y Ceustermans, 1990; Abad, 1995).

Desde el punto de vista químico, es un material prácticamente inerte y sus


componentes o constituyentes no están en condición de asimilables o disponibles para
la planta (Moinereau et al., 1987; Smith, 1987; FAO, 1990).

Consecuentemente, la fertilización debe aplicarse con el riego (fertirrigación). Sin


embargo, y debido a la interacción de la matriz sólida del sustrato con la solución
nutritiva, puede liberarse calcio, magnesia, hierro y manganeso. Hierro y manganeso
pueden liberarse en cantidades importantes, a tener en cuenta en la preparación de la
solución nutritiva. La lana de roca presenta inicialmente una reacción débil a
moderadamente al- calina (pH = 7,0 -8,5), que puede ser neutralizada rápidamente por
la solución nutritiva, ya que su capacidad de intercambio catiónico y su poder tampón
son prácticamente nulos. (Cadahia, 1998).

6.8. Mezclas

Pocas veces un material reúne por sí solo las características físicas y químicas más
adecuadas para unas determinadas condiciones de cultivo. En la mayoría de los casos,
será necesario mezclarlo con otros materiales, en distintas proporciones, para
adecuado a las condiciones requeridas: (Cadahia, 1998).
Cuando se mezclan materiales con tamaños de partícula diferentes, el volumen final
resultante es generalmente inferior a la suma de los volúmenes de los materiales
originales. Además, cuanto mayor sea la diferencia entre los tamaños de las partículas,
mayor será la reducción del volumen en la mezcla. Al mezclar dos materiales con
granulometrías diferentes, el material con granulometría más fina ocupa los vacíos
existentes entre las partículas del material con granulometría más gruesa, dando lugar
a una reducción en el volumen de la mezcla y en su porosidad total (Cadahia, 1998).

Se denomina proporción umbral a aquella proporción entre dos o más materiales que
hace que la porosidad total de la mezcla sea mínima (Spomer, 1974).

La existencia de la proporción umbral determina que las propiedades físicas de los


sustratos no sigan relaciones lineales al mezcla1 materiales distintos, no siendo
posible, por tanto, determinar a priori las propiedades de una mezcla a partir de los
materiales originales, tanto más cuanto mayor sea la diferencia entre los tamaños de
sus partículas (Cadahia, 1998).

La aplicación de la programación lineal paramétrica para seleccionar a priori mezclas


de materiales, es de una gran eficacia. Esta aplicación exige una caracterización
experimental posterior de las mezclas resultantes, ya que a veces se dan
comportamientos no lineales, debidos a fenómenos de aditividad o sustitución. Siempre

67
que se mezclen dos o más materiales, deberá prestarse una especial atención a la
homogeneidad de la mezcla resultante, con objeto de obtener mezclas lo más
homogéneas posibles (Cadahia, 1998).

CAPITULO 7. CONTENEDORES

Se caracterizan por ser recipientes de distintos tamaños y formas, las tinas


generalmente se construyen de forma rectangular con una profundidad de 20 a 30 cm y
con un ancho que oscila entre los 20 y 120 cm dependiendo de la planta, el método
de cultivo y el sistema de riego. Con tinas de más de 120 cm de ancho se dificulta
mucho el trabajo. El largo de las tinas es muy variable ya que puede ser desde un
metro para huertos familiares o cultivos especiales, hasta 50 metros de largo como lo
más adecuado. De acuerdo con el método que se emplee, las tinas se pueden construir
de materiales como: concreto, cemento, asbesto, madera, lámina de fierro galvanizada
o sin galvanizar, lámina de aluminio, poliéster, acrílico, cemento, ladrillo, polivinilo,
polietileno, cartón asfaltado, etc.

Con excepción de los plásticos y el cartón asfaltado, los demás materiales deben
impermeabilizarse, ya que por ejemplo, el cemento o el concreto reaccionan con la
solución nutritiva alterando su composición química y su pH; con la lámina galvanizada
el zinc de ésta se ioniza en la solución pudiendo ocasionar toxicidad en las plantas,
mientras que la lámina de fierro sin galvanizar se oxida fácilmente.
Se recomienda utilizar impermeabilizantes que sea químicamente inerte para no causar
intoxicación a las plantas o las personas que las consuman.

Para el caso de una tina impermeable no se necesita que la solución sea recirculada.
En el caso de algunos cultivos puede ser preferible utilizar macetas, ya sea de barro,
cemento, madera, lámina, polietileno, etc. En este caso el riego se efectúa
generalmente por goteo, por aspersión en el sustrato, capilaridad o con regadera
(Sánchez, 1988).

CAPITULO 8. SISTEMAS DE MANEJO DE LA SOLUCIÓN NUTRITIVA

Sánchez (1988) menciona que los sistemas hidropónicos se pueden realizar al cielo
abierto, en el caso de climas benignos, o bajo cubiertas protectoras como lo son los
invernaderos, a fin de propiciar las mejores condiciones climáticas posibles dado que
se trata de cultivos de alto valor y que por lo tanto no deben quedar a expensas de los
eventos meteorológicos.
Bohme, (1996) considera que los sistemas bajo invernaderos deben realizarse
exclusivamente bajo un justificación medio ambiental.

68
8.1 NUTRIENT FILM TECHNIQUE (NFT): Técnica de la solución nutritiva recirculante.

El pionero de esta técnica fue Allen Cooper, en el Glasshouse Crop Research Institute,
en Littlehampton (Inglaterra) en 1965. El término Nutrient Fillm Technique fue utilizado
en dicho Instituto para remarcar que la profundidad del flujo del liquido que pasaba a
través de las raíces de las plantas debía ser muy pequeño (laminar), para que de esta
forma siempre pudieran disponer del oxígeno necesario. Schippers, en 1997 le da el
nombre de “técnica del flujo de nutrientes”, puesto que esta circula continuamente
(Resh 1992).

Según Astrid Carrasco la técnica NFT es un sistema de cultivo sin suelo que no utiliza
sustrato, cultivándose solamente en agua y basado en el mantenimiento de una
delgada lámina o capa de solución nutritiva que continuamente está en recirculación,
pasando a través de las raíces de las plantas. De esta forma, las plantas absorben
agua, nutrientes y oxígeno (Resh 1992).

Para la obtención de una producción con éxito se basa en el cumplimiento de los


elementos y requerimientos de este sistema hidropónico, los cuales se detallan a
continuación. (Resh, 1997; Urrestarazu, 2001; Carrasco, et al. 1996; Carrasco, 2001).

Sistema de
recirculación
Pendiente
Estanque colector
Canales de cultivo
Bomba Figura 7. Sistema NFT. El sistema básico funciona bajo los
Red de distribución elementos constituyentes. como el estanque colector; canales de
cultivo bomba red de distribución y 5 tubería recolectora
Tubería colectora.

Figura 8. Diseño de un sistema NFT en invernadero. (Tomado de The grower. Londres).

Cabe mencionar que los sistemas pueden ser modificados de acuerdo a las
necesidades de cada condición. A continuación se detallan las características más

69
relevantes de cada elemento y los materiales factibles de utilizar para su
implementación.

Este sistema se basa en la recirculación permanente de una lámina fina de solución


nutritiva que permita, tanto, la oxigenación de las raíces, como también el aporte sales
nutritivas y agua al cultivo durante su periodo de crecimiento. Esta lámina, idealmente,
no debería alcanzar una altura superior a los 4 a 5 mm, para favorecer así la aireación
de la solución y de las raíces. (Urrestarazu, 200; Carrasco, et al. 1996.)

Con esta lámina delgada de solución nutritiva las raíces no se asfixian, al no


encontrarse enteramente sumergidas (Fotografía 1).

Fotografía 1. Lamina fina de solución nutritiva que


permite la exposición de la menor parte de las raíces

El flujo recomendado para esta técnica hidropónica de cultivo es de aproximadamente


2 litros por minuto. Este caudal permite que las raíces de las plantas posean una oferta
adecuada de oxigeno, agua y nutrientes. Sin embargo, a través del periodo de
crecimiento del cultivo, el flujo de la solución puede incrementarse, favoreciendo así el
contacto intimo de la solución con las raíces, pues éstas crecen en tal magnitud que se
entrecruzan originando un conglomerado, que comúnmente se llama “colchón de
raíces”. Este dificulta el paso de la solución nutritiva y su absorción (Resh, 1992;
Urrestarazu, 2001).

La solución nutritiva principalmente se oxigena al caer abruptamente sobre el


remanente de solución en el estanque colector, donde se produce la turbulencia, así se
recomienda permitir la mayor distancia posible entre la desembocadura de la tubería
colectora y el nivel de solución en el estanque. (Resh, 1992; Urrestarazu, 2001).

Para favorecer la oxigenación de las raíces es aconsejable extender la longitud de los


canales de cultivo hasta 15 mm, ya que en canales de mayor tamaño se ha encontrado
una disminución del oxígeno disuelto en la solución, lo que afectaría el crecimiento y
desarrollo de las plantas ubicadas en el extremo terminal de canal (Resh, 1992;
Urrestarazu, 2001; Carrasco, et al. 1996.).

70
Si el sistema radicular está rodeado sólo por un flujo de aire, la oxigenación será plena
debido a que la atmósfera contiene excelentes niveles de este gas. Sin embargo, las
raíces también requieren agua y ésta es desafortunadamente una barrera efectiva para
la difusión de gases como el oxígeno, CO2 y etileno. La pérdida de la estructura del
medio ocurre con el tiempo y la falta de oxígeno es común en sustratos base de los
sistemas NFT ó DFT. También la mayor parte de la raíz está sumergida y es la mayor
barrera para el movimiento gaseoso entre las raíces y el aire. Raíces gruesas también
son más vulnerables a la falta de oxígeno, ellas consumen más O2 pero tienen menor
área superficial para la absorción de gases. Si la aireación no es adecuada para un
sistema radicular, gases tales como el etileno y CO2 que son productos de deshecho
producidos por las raíces no pueden difundirse y se acumulan en la zona radicular
(Centro de Investigación de Hidroponía y Nutrición Mineral, 2001).

La pendiente longitudinal de los canales de cultivo permite el retorno de la solución


nutritiva al estanque colector. Generalmente ésta oscila aproximadamente en un 2 %.
Pendientes superiores al 4% dificultan la absorción de agua y nutrientes por las raíces
del cultivo. Además de esta pendiente, existe la inclinación transversal cuando el
sistema localiza el estanque colector a un costado. La magnitud de ésta pendiente es
similar a la longitud (Resh, 1992; Urrestarazu, 2001; Carrasco, et al. 1996.)

El estanque colector tiene por función almacenar la solución nutritiva a través del
período de cultivo. Existe una gran gama de tipos de contenedores que pueden
utilizarse como estanques colectores de solución nutritiva. La elección de un tipo de
contenedor depende del material tamaño y aislamiento, es necesario realizar alguna
prueba para evaluar la reacción química existente, así también se debe observar si
ocurre algún tipo de corrosión en el estanque, un cambio de color de éste o la
solución. (Resh, 1992; Urrestarazu, 2001).Los estanques ideales deben ser de PVC o
fibra de vidrio tratado para sustancias tóxicas. Se aconseja no colocarlos bajo el nivel
de suelo donde exista una capa freática por posibles levantamientos y ruptura de la
instalación. (Urrestarazu, 2001).

Por otra parte, no sólo es necesario dimensionar la capacidad del estanque con base
en el volumen requerido de solución según las necesidades fisiológicas de la planta en
particular y la época del año, sino también en relación al volumen remanente en el
estanque, el cual asegura que la bomba no deje de funcionar. (Carrasco, et al. 1996.).
(Cuadro 13).

71
Cuadro 13. Cálculo de la capacidad del estanque según
la especie cultivada
Especie Volumen Densidad Capacidad del
dilución de estanque
consumida plantación ( L m2)
(l planta día) ( plantas
m2 )
Lechuga 0.3 24 9
Tomate 2.5 5 16
Pepino 3.0 5 19
Fuente; Urrestarazu, 2001 y Resh, 1997

En el caso del tomate, especie de gran desarrollo comparado a la lechuga, en pleno


período productivo y en verano, consume un volumen aproximado de 2,5 litros por
planta y por día, de solución nutritiva diluida (es decir, agua más solución concentrada).
(Resh, 1992). Una planta de pepino en época de fructificación y desarrollo de frutos
requiere aproximadamente 3 litros por planta al día, a diferencia de una planta de
lechuga que consume alternativamente 0.3 litros de solución. (Resh, 1992).

A medida que se cuente con un estanque de pequeña capacidad, el volumen de la


solución disminuye más rápidamente por lo que las correcciones de la solución serán
más frecuentes, y por tanto inoperables. Si se cuenta con un estanque colector de gran
volumen, los cambios de temperatura de la solución nutritiva serán más graduales
sobre la base de la temperatura ambiental. Este aspecto es de suma importancia en
zonas donde se registran amplias fluctuaciones de temperatura entre el día y la noche,
especialmente en zonas con veranos calurosos y donde se cultiva bajo invernadero.

Al trabajar en ambientes de cultivo forzado y con este sistema hidropónico, sumando a


la utilización de un estanque pequeño bajo estas condiciones, la temperatura de la
solución puede alcanzar cifras muy altas dañando irreversiblemente las raíces, y por
tanto al cultivo (Resh, 1992; Urrestarazu, 2001).

El aislamiento del estanque colector es otro elemento a considerar en el éxito de la


conservación de la solución. El estanque colector debe permanecer cubierto para evitar
el desarrollo de algas, las cuales consumen oxígeno de la solución, aumentan la
degradación de compuestos químicos de ésta y favorecen su contaminación con restos
orgánicos (Carrasco, et al. 1996; Urrestarazu, 2001).

Existen diferentes tipos de canales de cultivo de acuerdo a la especie a cultivar. Si se


cultiva alguna de pequeño tamaño (lechuga por ejemplo), se aconseja utilizar un canal
de baja altura (Figura 9 y Fotografía 2) que permita la sujeción de la planta y su
contenedor.

72
En el caso de un cultivo de crecimiento alto como lo es el tomate, se requiere la
implementación de canales que permitan mantener tanto a las plantas de mayor
desarrollo aéreo y radical, como también a sus contenedores (Carrasco, et al. 1996;
Urrestarazu, 2001; Resh, 1992).

Fotografía 2. Cubierta de poliestireno expandido individual


Figura 9. Canal confeccionado con polietileno para para canal de tipo ondulado
cultivos altos. (Resh 1992) (Carrasco, et al. 1996 Regional de la FAO para América Latina y el Caribe
1996)

La función de la bomba es impulsar permanentemente la solución nutritiva desde el


estanque colector hasta la parte alta de los canales de cultivo. Dentro de la gran
variedad de tipos de bombas y características de funcionamiento, destacan las de
accionamiento eléctrico de operación sumergida o no sumergida. Aun cuando las
primeras son de operación más silenciosa y requieren menor cantidad de energía
eléctrica para su puesta en marcha. (Urrestarazu, 2001).

Entre las de operación no sumergida, destacan por su menor costo las de tipo
centrífugo, unicelular, de eje horizontal, accionadas por un motor eléctrico monofásico o
trifásico, montadas en un solo cuerpo. Para la selección de la bomba deben
considerarse los siguientes aspectos (Carrasco, et al. 1996; Urrestarazu, 2001)

Solidez y calidad de los componentes del motor y bomba. Con la utilización de


una bomba sólida y constituida por elementos de buena calidad se permitirá
resistir una gran cantidad de horas de funcionamiento, como lo son las
requeridas para cualquier especie que se establece en el sistema "NFT"'.
Resistencia de la bomba a la acción corrosiva de la solución nutritiva a través del
tiempo. Si la bomba no es resistente a la corrosión, la vida útil de ésta disminuirá
rápidamente, por lo cual se deberán reponer frecuentemente los elementos
deteriorados para mantener su operación.
Caudal de operación en relación a la altura manométrica requerida y eficiencia.
Dado que en general existe una escasa diferencia de altura entre el nivel mínimo
de solución nutritiva dentro del estanque y el punto más alto de los canales de
cultivo, la bomba deberá ser capaz de impulsar eficientemente (a baja altura
manométrica) un caudal máximo equivalente al producto del caudal que se
maneja para cada canal de cultivo (2-3 litros por minuto) por el número de

73
canales de cultivo. Este valor debe aumentarse en un 20% como margen de
seguridad frente a mayores demandas de alguna especie que se cultive
eventualmente en el sistema.

Por lo general, es instalado al nivel superior del estanque colector siendo necesario que
la tubería de succión cuente con una válvula de retención para mantener el sistema de
succión "cebado" frente a detenciones voluntarias o involuntarias como podría ser una
caída de la energía en el sector. Es necesario que su funcionamiento sea observado
periódicamente, no sólo en términos del flujo que se está entregando tanto en la parte
alta, como en la más baja de los canales de cultivo, sino, detectando ruidos o
vibraciones que puedan provocar un mal funcionamiento. (Carrasco, et al. 1996;
Urrestarazu, 2001).

La solución nutritiva es distribuida a través de una red compuesta por tuberías y


mangueras de PVC o goma desde la bomba impulsora hacia la parte superior de los
canales de cultivo. En la actualidad se utiliza este tipo de materiales que han
desplazado los de aleación metálica, ya que éstos interactúan con los elementos
minerales que componen la solución nutritiva. La tubería colectora recoge la solución
nutritiva desde los canales de cultivo y la lleva de retorno hacia el estanque. La
localización de esta tubería se ubica frente y en un nivel más bajo que la altura inferior
de los canales, de esta forma la solución nutritiva desciende por gravedad,
oxigenándose. (Carrasco, et al. 1996).

Además, esta tubería se encuentra en pendiente descendente hacia el estanque


colector. Al final de ésta, se requiere colocar un codo de PVC recubierto con material
aislante (polietileno) para facilitar su caída. De la superficie de cultivo y las
temperaturas máximas obtenidas dependerá la utilización del tipo de tubería colectora:
abierta (recomendable para pequeñas superficies, bajo un régimen de temperaturas
moderadas), para así evitar cualquier taponamiento producto de las raíces que
desembocan en los canales de cultivo. Se recomienda cubrirla con algún polietileno
opaco (de preferencia color blanco), para evitar la contaminación de la solución nutritiva
y su evaporación (Carrasco, et al. 1996).

Se utiliza una tubería colectora cerrada cuando se cuenta con superficies mayores y en
ambientes cálidos, prefiriéndose la inclusión de aberturas individuales frente a cada
canal para así recibir la solución nutritiva. El diámetro de esta tubería debería ser igual
o mayor al ancho del canal de cultivo, ya que la acumulación de raíces de las plantas
del borde podría taponarla. (Carrasco, et al. 1996.).

8.2. Soluciones nutritivas

Uno de los aspectos a considerar, es la incorporación mínima de elementos minerales


no esenciales para el crecimiento de las plantas, puesto que la acumulación de iones
indeseables incrementa la concentración de sales de manera innecesaria, ya que de

74
llegar a un nivel limite, inhibe la absorción de agua por las plantas (Resh, 1992;
Urrestarazu, 2001).

A lo largo del proceso de investigación y desarrollo del sistema "NFT", se han descrito
un gran número de formulaciones que difieren en los fertilizantes que aportan los
elementos nutritivos, pero no mayormente en los rangos de concentración óptimos de
cada elemento, como se muestra en el Cuadro 14 (Resh, 1992; Carrasco, et al. 1996.).

Cuadro 14. Rangos de concentración de elementos minerales esenciales según diversos autores.

Generalmente la formulación concentrada se separa en dos soluciones concentradas


denominadas solución concentrada A y solución concentrada B. El propósito de
separar los fertilizantes en dos grupos se basa en la reacción de ciertas sales que
forman compuesto de muy baja solubilidad y por tanto precipitan (Urrestarazu, 2001).

El pH también es otro parámetro a considerar en el manejo de la solución nutritiva, ya


que al existir un rango de pH entre 5.5 y 6.5, los elementos minerales esenciales para
el crecimiento de las plantas se encuentran disponibles para las plantas. Por esta
razón, se aplican soluciones ácidas para mantener el pH en el rango señalado
(Urrestarazu, 2001).

La temperatura de la solución nutritiva ha sido evaluada para incrementar la


precocidad en la fructificación de algunas hortalizas. A su vez, en recientes estudios
realizados en Bélgica, se ha observado que las hojas de lechuga, tipo Lollo Rosso, se
enverdecen en invierno por las condiciones restrictivas de luz y que reduciendo la
temperatura de la solución nutritiva del sistema a 6.5 °C, éstas se coloreaban en la
tonalidad púrpura esperada para ese tipo de lechuga (Resh, 1992; Urrestarazu, 2001).

75
Para diferentes zonas y épocas del año, el contenido de algunos elementos en el agua
fluctúa, por lo que algunos investigadores indican ajustar la formulación de la solución.
En el Cuadro 15 se muestra el análisis que indica que el agua analizada contiene
calcio (Ca) y magnesio (Mg), la formulación de la solución escogida y luego la
corregida.

Cuadro 15. Ajuste de una formulación de solución nutritiva en base a un análisis químico de agua.

Cuadro 16. Corrección de la solución Wye según cálculos realizados en el cuadro 15

Solución Wye* Solución Wye ajustada según análisis


(g/l) (g/l)
Solución concentrada A:
Nitrato de calcio 43.3 23.05
Solución concentrada B:
Nitrato de potasio 82.95 113.9
Nitrato de magnesio 32.7 25.03
Monofosfato de potasio 20.7 20.7
Sulfato de potasio 36.65 36.65
Quelato de hierro 4 4
Mezcla de quelatos 0.0125 0.0125

La corrección de la formulación concentrada considera la reducción del aporte de


nitrato de calcio y nitrato de magnesio. La disminución del contenido de nitrógeno (N)
se contrarresta con el aumento en la concentración de nitrato de potasio aplicada
(Cuadro16) (Carrasco, et al. 1996.)

Las correcciones de pH generalmente se realizan para acidificar la solución al rango


óptimo anteriormente señalado. Esto se explica en el hecho de que a medida que se
repone el volumen consumido, se agrega agua hasta obtener el volumen inicial

76
aumentándose el pH. Al utilizar un sistema manual de control de solución, ésta requiere
ser corregida a diario.

Inicialmente se detiene el funcionamiento de la bomba por algunos minutos y se espera


que la mayor parte de la solución circulante retorne al estanque colector.
Posteriormente, se rellena con agua hasta el nivel inicial de solución (marcado en el
estanque colector), luego se agita la solución y se mide el pH. Si el pH es superior al
valor mínimo del rango óptimo de pH (5.5) se aplica un pequeño volumen de solución
ácida a la solución nutritiva, se agita profundamente y se mide el pH nuevamente. Esta
operación se repite hasta alcanzar el pH deseado. Luego, se mide la conductividad
eléctrica, Si el valor obtenido es inferior al valor mínimo del rango de conductividad
eléctrica, se aplican volúmenes iguales de solución concentrada A y de solución
concentrada B, se agita y se vuelve a medir. Si aún el valor de conductividad eléctrica
fuese menor al rango requerido, se repite la operación (Carrasco, et al. 1996.)

8.3. Preparación y manejo de la solución nutritiva recirculante

Al establecer las plantas en el sistema "NFT"', se recircula sólo agua sin sales nutritivas
por al menos 24 horas. Posteriormente se procede a aplicar los nutrientes y alcanzar la
concentración deseada. Sin embargo, se sugiere comenzar con una conductividad de
entre 1.5 y 1.8, para evitar estrés al cultivo. A la semana de establecidas las plantas, se
sugiere alcanzar el rango de conductividad preestablecido de acuerdo a la especie.
Observaciones realizadas de absorción de solución nutritiva en el sistema "NFT",
indican que para el cultivo de lechuga desde el establecimiento de éste con 4 a 5 hojas
verdaderas a roseta, una planta absorbe, por día, aproximadamente entre 50 y 100 ml
de solución. Posteriormente, ya al alcanzar las plantas su tamaño comercial, absorben
al día aproximadamente entre 200 y 300 ml de solución nutritiva.

Además, se debe considerar un 25 % más del volumen requerido para que éste
permanezca en el estanque colector y permita el funcionamiento constante de la
bomba. Es necesario medir el pH obtenido con las soluciones concentradas aplicadas,
y si el pH encontrado es superior al requerido, se agrega solución ácida en pequeños
volúmenes hasta alcanzarlo, no olvidando agitar la solución cada vez que se aplique la
solución ácida. Finalmente se enciende la bomba y se comienza con la recirculación de
la solución (Carrasco, et al. 1996.)

8.4. Duración y renovación de la solución nutritiva

La duración de la solución nutritiva está en función de su formulación y los cuidados en


su mantención. Si la fórmula contiene altas concentraciones de iones indeseados
(sulfatos, carbonatos) la cantidad de elementos nutritivos esenciales puede estimarse a
través de la conductividad eléctrica por un período extenso de uso.

77
Así, es factible mantener una solución nutritiva en circulación con sólo correcciones
frecuentes de conductividad eléctrica y pH por un período de 3 a 4 meses, que por
ejemplo para condiciones locales cubriría el tiempo de cultivo de tomate. La
manutención de la solución no sólo se basa en las correcciones diarias de ajuste de
volumen de agua, conductividad eléctrica y pH, sino también, debe encontrarse limpia y
en la oscuridad, condición que se logra al mantener permanentemente el estanque
colector y los tubos colectores cubiertos (Carrasco, et al. 1996.).

8.5. Especies horticolas: almacigo y establecimiento

El sistema hidropónico "NFT" es recomendado especialmente para el cultivo de


especies hortícolas de fruto y hoja, ya que el crecimiento y desarrollo de especies de
raíces y bulbos es limitado por la sujeción de estos órganos, la baja altura del canal de
cultivo y de la lámina de solución.
A continuación se analizan los aspectos esenciales para el establecimiento de cultivos
hortícolas, desde la elección de la especie hasta su establecimiento (Carrasco, et al.
1996.).

Elección de la especie y el cultivar

El empleo de un sistema de cultivo que requiere de una inversión en su montaje inicial,


como lo es el sistema "NFT", se justifica con la obtención de una producción comercial
altamente rentable y en una disminución de los riesgos de producción. Para especies
como lechuga, en las cuales la planta completa constituye la producción de cultivo, este
sistema ofrece la posibilidad de reducir el tiempo de producción y aumentar el número
de rotaciones, al reemplazar inmediatamente la planta a medida que se cosecha, en los
espacios de cultivo libres, con plantas provenientes de almácigos, permite una mayor
precocidad como también la posibilidad de aumentar la densidad de plantación en
relación a la empleada en el suelo. Otro aspecto a considerar es la elección del cultivar,
el cual debe ser de alta calidad culinaria, larga vida poscosecha y de gran aceptación
por el consumidor (Carrasco, et al. 1996.).

Todas las especies establecidas en un sistema "NFT" se deben sembrar previamente


en algún sustrato, ya sea, para ser trasladadas al sistema definitivo a raíz desnuda o a
raíz cubierta, utilizando algún tipo de contenedor. Al considerar la ubicación del
almacigo, las condiciones de luminosidad, temperatura y humedad deben ser cuidadas
para un óptimo crecimiento de las plantas, asegurando la mayor cantidad de luz sobre
éstas, evitando sombreamiento, temperaturas lo más cercano a las óptimas de
crecimiento, sin heladas y sin excesos de humedad. Si se trasplanta a raíz desnuda, se
sembrará sobre alguna mezcla de sustrato, como por ejemplo, arena con cascarilla de
arroz o aserrín. Lo importante es considerar que cualquier sustrato a utilizar, se debe
encontrar limpio, de preferencia remojado con antelación para favorecer la limpieza y la
germinación de granos de arroz, en el caso de la cascarilla, luego de la extracción de
las plantas desde la almaciguera y antes del establecimiento definitivo de ellas al

78
sistema de recirculación, se procede al lavado de raíces. Para esta operación simple de
realizar, se requiere de un balde con agua limpia en la cual se sumergen y agitan las
raíces de las plantas. Si se desean trasplantar a raíz cubierta, se utilizan contenedores
que permiten el crecimiento de las raíces en su interior, Los contenedores más
comúnmente utilizados son las espumas plásticas de poliuretano de baja densidad.
(Centro de Investigación de Hidroponía y Nutrición Mineral, 2001)

La preparación de un almácigo de lechuga, espinaca, apio u otra hortaliza de hoja


consiste, generalmente, en la siembra de semillas en cubos de poliuretano de baja
densidad, aunque también es posible cultivar las plantas a raíz desnuda. Debe
mantenerse a humedad constantemente, pero, evitando el aposamiento de los
contenedores para que así dispongan de una adecuada aireación, empezando por un
riego semanal hasta llegar antes del trasplante con un riego con solución nutritiva cada
tercer día. Los días en que no se ha regado con solución se debe mantener húmedo el
almácigo solamente con agua. (Carrasco, et al. 1996.)

Fotografía 3. Planta de lechuga con 5 hojas verdaderas,


en estado óptimo para el transplante.

Una vez trasplantadas es muy convergente verificar que las raíces de las plantas se
encuentren en contacto directo con la solución nutritiva, ya que cuando se colocan las
plantas en el sistema, especialmente aquellas que fueron sembradas en cubos de
espuma o esponja plástica, sus raíces pueden quedar atrapadas entre el contenedor y
el borde interno del orificio de la lámina de poliestireno. (Carrasco, et al. 1996.)

8.6. Modificaciones del sistema NFT

Resh y Adamson en 1976, llevaron a cabo una serie de experimentos en forma


independiente para intentar resolver el problema de la inadecuada oxigenación de las
raíces. El mayor problema con que se ha encontrado el sistema ha sido la pudrición de
las raíces, causada por una inadecuada oxigenación de la solución de nutrientes que
se encuentran en contacto directo con ellas. Este problema se encuentra asociado con
el desarrollo del sistema radical en el fondo del canal de NFT, el cual impide el flujo de
agua, especialmente en la zona situada entre el canal y las raíces de las plantas. El
estancamiento del agua permite a las raíces utilizar todo el oxígeno disponible en la

79
zona, con la consiguiente escasez de este, al ser muy pequeño el suministro del agua.
En un principio se creyó que la poca aireación en la parte radicular se debía al
soporte en el canal.
Se probaron un gran número de materiales, no satisfaciendo ninguno las anteriores
condiciones. Algunos de éstos fueron demasiado porosos, y las raíces pudieron crecer
a través de ellos hasta el fondo del canal, llenando toda la zona. Todos ellos fueron
demasiado caros para justificar su uso comercial, que debe tenerse en cuenta que
siempre será necesario su cambio al final de cada cultivo, siendo también exagerado el
costo de los trabajos de instalación. (Rehs, 1997)

Las bases del sistema NFT son su bajo costo y la sencillez, no correspondiendo los
materiales de almohadillado con dichas bases. Se han efectuado también otros
ensayos utilizando tubos porosos sobre la parte superior de la almohadilla, buscando
una mejor distribución del agua, así como microtubos de polietileno en cada una de las
plantas; pero todo esto hace el sistema NFT muy caro y complicado en plan comercial.
Actualmente se están efectuando ensayos con cultivos tales como lechugas, tomates y
pepinos.

Sistema NFT de tuberías de pvc y canales

Este sistema en canal NFT es adecuado para el cultivo de lechuga tipo europeo. Los
canales pueden ser de cualquier longitud sin excederse de 15 m debido a que puede
provocarse una insuficiencia de oxigeno y un bloqueo de raíces así como gradientes de
concentración de nutrientes. La elección del canal depende del bloque de propagación
usado. La solución de nutrientes es bombeada desde una tubería del tanque de
nutrientes. Se deben instalar varios filtros para prevenir la obstrucción de los goteros.
Los canales pueden tener de soporte un banco tubular de hierro galvanizado (Rehs,
1997).
Las lechugas se propagan en cubos de lana de roca y se colocan directamente en los
canales después de unos 14 días desde la germinación.
Cuando las raíces crecen a lo largo del canal este proporciona una distribución
uniforme del flujo de nutrientes (fotografía 4). El canal tiene una pendiente de 2% y un
receptor de salida devuelve la solución a la cisterna.
Se acomodan de acuerdo al sitio que se tenga o
modificación que se necesite. La densidad de
población es ligeramente menor a la del sistema
de balsas.
El pH y CE de la cisterna están monitoreados y
se ajustan por inyección de ácido y soluciones
almacenadas.
Las plántulas de lechuga se mantienen durante
cinco semanas. Antes de ser transplantadas a
los canales de crecimiento, inicialmente se

Fotografía 4. Cubierta retirada de un canal Rehaz


mostrando como crecen las raíces de las lechugas a lo
largo del canal, formando una masa de raíces.
80
cultivan durante dos y media a tres semanas en bandejas, con una mezcla de turba
vegetal.

Posteriormente se transplantan a raíz desnuda a las bandejas más grandes, que


tengan macetas de una pulgada de diámetro, donde permanecen por espacio de una y
media a dos semanas. Al mismo tiempo puede inundarse hasta una pulgada de
profundidad durante un periodo de quince minutos y drenarse durante un periodo
similar. De este modo se desarrollan nuevas raíces, las plántulas crecen y el trasplante
a los canales de crecimiento puede hacerse a raíz desnuda sin ningún medio de
soporte (Adiván, 2004).

8.7. Ventajas del sistema NFT

1. Bajo costo de capital.


2. Eliminación de la preparación de esterilización del suelo.
3. Rapidez en las labores para efectuar un cambio de cosecha.
4. Control muy preciso en la nutrición.
5. Mantenimiento de las temperaturas óptimas en las raíces por medio de una
calefacción de la solución de nutrientes
6. Simplicidad de la instalación de las operaciones.
7. Reducción del choque que sufren las plantas en su transplante por medio de la
utilización de macetas o cubos de cultivo, y de un precalentamiento de la
solución de nutrientes de forma que las raíces tengan una temperatura óptima.
8. Fácil ajuste en la formulación de la solución de nutrientes para de esta forma
poder controlar el desarrollo de las plantas al cambiar las condiciones de
iluminación.
9. Utilización en la solución de nutrientes los insecticidas sistémicos y funguicidas
para poder controlar tanto los insectos como las enfermedades en los cultivos
ornamentales.
10. Posible ahorro de energía al mantener la temperatura del aire del invierno en
niveles más bajos de los normales, ya que la temperatura de las raíces se
mantiene a un óptimo punto.
11. eliminación del estrés hídrico de las plantas entre los diversos riegos al poder
suministrar un flujo continúo de solución de nutrientes.
12. conservación del agua al utilizar un sistema cíclico en vez de un sistema abierto.
13. La ventaja del sistema NFT, que destaca con relación a otros sistemas
hidropónicos es la alta calidad obtenida de diferentes productos hortícolas, en un
corto periodo de tiempo y con un alto rendimiento. Además, obtener precocidad,
lo que para algunos mercados locales conlleva un mejor precio (Resh, 1997).

El futuro de la producción de cosechas con el mayor éxito posible, se basa en un


sistema universal de cultivo en el cual tanto el agua como los fertilizantes puedan ser
utilizados con la mayor eficiencia. Esto es particularmente necesario en las regiones
áridas del mundo, tales como el Medio Oriente, donde no es posible cultivar la tierra y

81
el agua es muy escaso. En estas zonas, el agua del mar desalinizada puede utilizarse,
pero es muy costosa.

La introducción de nuevos cultivares e híbridos en la producción comercial de


hortalizas es constantemente evaluada por empresas de semillas y otras instituciones,
la mayoría de estas pruebas se realizan sólo para cultivos en suelo, por lo cual, se
hace conveniente evaluar estas nuevas semillas en sistemas hidropónicos.

8.8. Canales de agua, balsas o sistema flotante.

Este sistema de cultivo en agua es una modificación del sistema japonés.


El Dr. Merle Jensen, del Environmental Research Laboratory (ERL), de la Universidad
de Arizona, desarrolló un prototipo de un sistema flotante de producción de lechugas
por hectárea y año.
El sistema de flujo profundo (DFT) difiere del NFT, en que la altura de la solución es
mayor y se mantiene todo el tiempo y puede ser en un sistema de flujo o no.
Soluciones profundas tiene un mayor requerimiento de oxígeno y éste debe ser
introducido manualmente ya que el sistema radicular se encuentra sumergido
totalmente. Frecuentemente se inyecta aire a la solución o se introduce nutrientes
frescos a intervalos regulares a lo largo de las camas de cultivo (Zeroni et al, 1983).

Este sistema consiste en bancadas con una profundidad de 15 a 20 cm que contienen


un gran volumen de solución nutritiva. La solución de las mismas es bastante estática,
con una circulación de 2 ó 3 litros por minuto. Sus dimensiones son de unos 60 cm de
ancho por 20 cm de profundidad y 30 m de longitud. Cada bancada tiene un volumen
de 3.6m3. Por tanto, el caudal a través de cada una, de 2 a 3 litros por minuto, supone
un índice de intercambio de una vez por período de 24 horas (Resh, 1997; Incola,
Fernández y Martínez, 2003).

Desde las bancadas, la solución nutritiva es recirculada a través de un tanque nutritivo


de 4000 a 5000 l. Allí se oxigena bombeando aire, se enfría con una unidad
refrigeradora y después se impulsa de regreso al punto más lejano de cada cama.
(Resh, 1997).

Durante el retorno a las camas, la solución nutritiva atraviesa un esterilizador de


ultravioleta. Estos esterilizadores los fabrican varias compañías y se usan en las
industrias de bebidas no alcohólicas, cerveceras, destilerías, acuicultura, teñido de ropa
y cosmética, y son efectivos contra muchas bacterias, hongos y algunos virus y
protozoos tales como los nematodos. El efecto más significativo es sobre el hierro, que
precipita y cubre las líneas y el cilindro de cuarzo del esterilizador, por lo que se reduce
la transmisión ultravioleta. (Resh, 1997).

Para resolver este problema se proponía utilizar alguna forma de quelato de hierro que
no precipitara. El pH y la conductividad eléctrica (EC) están controlados con sensores

82
en la tubería de retorno. Para ajustar el pH se utiliza la inyección automática de ácido
nítrico, ácido sulfúrico, ácido fosfórico o hidróxido potásico. Del mismo modo, la EC es
elevada por la inyección de nitrato de calcio y una mezcla de los restantes nutrientes
desde dos tanques de distintas concentraciones mantenidas entre 1.2 y 1.3 mmhos/cm.
(Resh, 1997).

El manejo de la solución nutritiva en este tipo de riegos debe ser muy cuidadoso
debiendo de tener en cuenta los mismos parámetros que en cualquier sistema
hidropónico (pH, CE, desinfección del agua en caso de sistemas cerrados, etc.). El
contenido de nitrógeno en la solución nutritiva juega un importante papel sobre la
calidad de las plantas: primero, el manejo del nitrógeno es importante para el
crecimiento óptimo y vida post-cosecha del producto; y segundo, porque los inputs de
nitrógeno aplicados afectan al contenido final de nitratos acumulados en las partes
comestibles de los vegetales (Incola, Fernández y Martínez, 2003).

Esta técnica de cultivo permite reducir los ciclos de cultivo con respecto al cultivo en
suelo, siendo una técnica de cultivo muy interesante por su bajo costo de instalación y
de mano de obra, ausencia de malas hierbas y rapidez en el momento de la
recolección. Permite el cultivo de gran densidad de plantas y la obtención de una
abundante cosecha, así como el control de parámetros importantes como los nitratos
que tienden a acumularse en algunas especies como Eruca vesicaria (Santamaria et al,
1990). Esta técnica de cultivo presenta un uso muy eficiente del agua dentro del
invernadero.

Jensen encontró que la utilización de un refrigerador de agua en el tanque de


nutrientes podía ser efectiva para mantener la temperatura de la solución nutritiva entre
21-23 °C. Este enfriamiento de la solución podría prevenir la subida a flor de la lechuga
en las regiones desérticas y tropicales. La lechuga de tipo europeo la produce
comercialmente Hoppman Hydroponics Ltd. en Florida, a temperaturas por encima de
los 43 °C en invernaderos, empleando el sistema flotante mediante un refrigerador de
agua en el tanque nutritivo. Las unidades refrigeradoras agua enfrían, oxigenan y
hacen circular la solución (Resh, 1997).

Resh (1992) menciona que Jensen (1985) cultivo con éxito la lechuga de hoja
(Waldemann’s Green) y tres variedades de tipo europeo (Ostianata, Salina y Summer
Bibb). Una explotación en Noruega se está cultivando 1 acre de lechuga empleando el
sistema flotante.

Hoppman Hyroponics (Florida) produce lechugas con ciclos de treinta a treinta y cuatro
días en las bancadas después del trasplante. Las plántulas pueden ser directamente
colocadas en turba en bandejas de plástico, además de tener de doce a catorce días
antes de transplantarlas a las camas. Las bandejas para plantas de semillero se
pueden regar capilarmente, evitando quemaduras a la plántulas bajo condiciones de
elevada insolación de las regiones tropicales y desérticas. Los materiales capilares

83
entre dos cultivos de plántulas se pueden sustituir o esterilizar utilizando una solución
de chlorx a 10 % para eliminar algas, esporas de hongos e insectos tales como
Sciaridos (Resh, 1997).

Es interesante saber que el transplante nocturno, después de la puesta de sol,


garantiza el prendimiento con éxito. Las plantas tendrán un período de aclimatación
anterior a las condiciones de plena luz del día siguiente. Funciona más el
procedimiento si la raíz es totalmente desnuda, como es el caso cuando se siembra
sobre turba (Resh, 1997).

Durante el transplante, las balsas son empujadas a lo largo de las camas desde el
extremo de recolección cuando las plantas se colocan en ellas. Las largas líneas se
mueven con facilidad. Después de cada cultivo, las balsas se deben limpiar y
esterilizar, regándolas con agua antes de sumergirlas en una solución con
desinfectante al 10 %, de la misma manera, las camas se deben vaciar y limpiar
después de cada recolección (Resh, 1997).

El sistema flotante maximiza la utilización de la superficie del invernadero para la


producción de lechuga y otro cultivo de pequeño desarrollo. La ventaja principal del
sistema de balsas es la posibilidad de producir lechugas y otros cultivos de estación fría
en climas tropicales utilizando la unidad refrigeradora en la refrigeración de la solución
nutritiva (Resh, 1997).

La utilización de Floating System para el cultivo de Portulaca oleracea L. mostró ser


una técnica adecuada, que permitió la obtención de planta con ciclos muy cortos: 14 y
13 días de duración, respectivamente. Tanto en el primer ciclo como en el segundo los
sustratos que mejor se comportaron fueron turba y vermiculita obteniéndose más
número de plantas y de mayor altura, peso fresco y peso seco; aunque no hubo
diferencias significativas en el número de pares de hojas por planta en el primer ciclo.
En el segundo ciclo las plantas crecidas en vermiculita presentaron una mala
germinación a pesar de lo cuál no afectó al resto de parámetros. Las plantas crecidas
en fibra de coco presentaron una germinación similar a la de las plantas crecidas en
turba solo en el segundo ciclo de cultivo, si bien difieren significativamente en el resto
de parámetros con respecto a las plantas sobre turba y vermiculita. En cuanto al
contenido en ácidos grasos las plantas crecidas en turba y vermiculita mostraron
generalmente mayor contenido que las crecidas en fibra de coco y perlita. (Incola et al.,
2003)

CAPITULO 9: MANEJO DE CULTIVOS

9.1. Lechugas. “Lactuca sativa L.”

La lechuga es considerada la hortaliza de hoja por excelencia, dada su alta calidad


culinaria como ensalada fresca. Pertenece a la familia de las Compuestas. Se cultiva

84
en todo el mundo bajo diferentes sistemas de cultivo, al aire libre, bajo invernadero, en
suelo y también en hidroponía. Es la principal especie de hoja cultivada en el sistema
"NFT", ya que es posible obtener lechugas de alta calidad en varias cosechas al año.
(Incola et al., 2003)

Entre los diferentes tipos de lechuga, las "butterhead" o "mantecosas" son las más
cultivadas en este sistema hidropónico, ya que destaca su mejor calidad en relación a
las cultivadas en suelo y al aire libre. Las lechugas "mantecosas" forman una cabeza
central, sus hojas son de textura suave de alta palatabilidad; son precoces en relación
a otros tipos de lechuga existiendo variedades de otoño-invierno y primavera-verano.
Las lechugas tipo "cos" o "romana" se caracterizan por sus hojas de mayor altura y
forma oblonga. Se cultivan en menor escala en "NFT"' por la dificultosa sujeción de las
plantas en los días previos a la cosecha debido a su gran altura.

Las lechugas de hoja arrepollada mal denominadas "escarolas", presentan grandes


cabezas de hojas crespas, mayor resistencia a la emisión del tallo floral ("florecimiento
o "subida") comparada a las "mantecosas". Cuando se cultivan este tipo de lechugas
en "NFT", se deben cuidar las condiciones de temperatura, humedad y luminosidad del
invernadero, para así obtener una lechuga de cabeza firme y alto valor comercial. La
temperatura óptima para la formación de la cabeza es de alrededor de 20 °C.
Para la obtención de lechugas de mayor cabeza se requiere un mayor número de hojas
por lo que se debe mantener mayor tiempo el cultivo, lo que debiera ser analizado
económicamente.

Dentro de las lechugas de hoja suelta aptas para NFT, existen cultivares que
tradicionalmente se han cultivado en el suelo, como lo son Milanesa y Parker Otras de
hojas con bordes crespos, las cuales son conocidas como "oakleaf", de color de hoja
verde o rojizo, se presentan como una alternativa atrayente como producto "gourmet".
(Carrasco, et al. 1996.)

Fotografía. 5 Lechuga tipo mantecosa.

85
Dentro de la problemática ambiental actual sobre la acumulación de nitratos en
hortalizas de hoja, la lechuga se destaca por ser una de las especies de mayor
acumulación en épocas del año donde existe una reducida intensidad lumínica,
condición encontrada en los países del norte de Europa y especialmente bajo
invernadero. Investigaciones realizadas con animales de laboratorio, han revelado que
el consumo excesivo de nitrato en la dieta sería peligroso, pues éste es el precursor de
ciertos compuestos cancerígenos.

Cuadro 17. Ficha del cultivo de lechuga en el sistema NFT


Antecedentes del cultivo
Nivel de temperatura óptimo de 4.5 – 27
germinación
Tiempo aproximado de germinación 6-12
N” aproximado de semillas / gramo 800
N” plantas/m2 en sistema “NFT” 22 – 24 según el cultivar
Tiempo aproximado de trasplante a 25 – 40 días
cosecha
Longevidad de la semilla 3 años
Sistema “NFT”
Solución nutritiva
Factor de conductividad 1.5 – 2.5 dSm-1
pH 5.5 – 6.5
Consumo de solución aproximado por 0.25 L planta
planta.
Canal de cultivo
Tipo de canal Bajo
Ancho mínimo de canal 6 cm
Fuente: (Carrasco, et al. 1996.)

9.2. TOMATE “Lycopersicum esculentum Mill”

El tomate, pertenece a la familia de las Solanáceas, es la principal hortaliza de


consumo en fresco en América Latina y el Caribe, se caracteriza por su alto
rendimiento en el sistema "NFT". Se cultiva en este sistema principalmente bajo
invernadero para favorecer las cosechas tempranas, aunque generalmente es cultivado
al aire libre en época de altas temperaturas. El tomate necesita de diversos cuidados
culturales similares a los requeridos para el cultivo establecido en suelo bajo
invernadero, no sólo en el establecimiento de éste, sino también en su conducción,
raleo de frutos, control de plagas y enfermedades, etc. Los antecedentes del cultivo de
tomate se muestran en el Cuadro18. (Carrasco, et al. 1996.)

86
Cuadro 18. Ficha del cultivo de tomate en el sistema NFT
Antecedentes del cultivo
Nivel de temperatura óptimo de 15– 29
germinación
Tiempo aproximado de germinación 8-11
No. aproximado de semillas / gramo 250-400
No. plantas/m2 en sistema “NFT” 5– 6
Tiempo aproximado de trasplante a 45 – 50 días
cosecha del primer racimo
Longevidad de la semilla 3 años
Sistema “NFT”
Solución nutritiva
Factor de conductividad 25 – 30 dSm-1
pH 5.5 – 6.5
Consumo de solución aproximado por 2.5 L planta
planta.
Canal de cultivo
Tipo de canal Alto
Ancho mínimo de canal 16 cm.
Fuente: Carrasco, et al. 1996.
9.3. PEPINO “Cucumis sativus L”

El pepino, pertenece a la familia de las Cucurbitáceas, y se constituye en una de las


especies más cultivadas en el sistema "NFT", por presentar precocidad y un alto
rendimiento por planta en un período corto de cultivo, requisitos en las condiciones
locales de América Latina y el Caribe. En el Cuadro 19 se informa acerca de algunos
aspectos esenciales del cultivo en este sistema productivo.

Al cultivar pepino en "NFT" por un período prolongado, se ha observado que presenta


un gran crecimiento de raíces en su etapa inicial y la formación de un gran colchón de
raíces y muerte parcial de ellas. Esto se traduce en una reducción en rendimiento y
también en la presencia esporádica de desórdenes nutricionales.

Sin embargo, al cultivarse esta especie como "primor", es decir, ser cosechado en
forma anticipada y por un período corto de producción, los problemas antes indicados,
no se presentan en una magnitud tal, lo que conlleva a considerar esta especie como
una alternativa productiva. (Carrasco, et al. 1996.)

87
Cuadro 19. Ficha del cultivo de pepino en el sistema NFT
Antecedentes del cultivo
Nivel de temperatura óptimo de 25– 35 °C
germinación
Tiempo aproximado de germinación 6-9
No. aproximado de semillas / gramo 35
No. plantas/m2 en sistema “NFT” 5– 6
Tiempo aproximado de trasplante a 45 – 50 días
cosecha del primer fruto
Longevidad de la semilla 6 años
Sistema “NFT”
Solución nutritiva
Factor de conductividad 30 – 35 dSm-1
pH 5.5 – 6.5
Consumo de solución aproximado por 3.0 L planta
planta.
Canal de cultivo
Tipo de canal Alto
Ancho mínimo de canal 18 cm.

Fuente: Carrasco, et al. 1996

CAPITULO 10. PRODUCCIÓN DE LECHUGA BABY BAJO SISTEMAS


HIDROPONICOS, DESAROLLO DE LA ESTANCIA PREPROESIONAL.

10.1. Antecedentes.

Aunque Vavilov pensaba que el origen de la lechuga había que situarlo en el Cercano
Oriente, hoy en día los botánicos no se ponen de acuerdo al respecto, por existir un
seguro antecesor de la lechuga, Lactuca scariola L., que puede encontrarse en estado
silvestre en la mayor parte de las áreas templadas. Mallar (1978).

La lechuga (Lactuta sativa) es el cuarto vegetal más importante que se cultiva


hidropónicamente.
Mientras que la producción hidropónica de lechuga es pequeña en comparación con
su producción en campo, tiene un nicho específico en el mercado como un producto
de alta calidad tipo gourmet.

Dada su calidad, ésta se encuentra limpia, libre de suelo y es solicitada por


restaurantes. Puede empacarse en bolsas de plástico o en contenedores de plástico
rígido, para presentar un producto atractivo (Marlon, 1993; Portree, 1996; Resh, 2001).
Botánicamente, dentro de la especie Lactuca saliva L. se distinguen cuatro variedades
botánicas:
 L. sativa varo longifolia Lam., aprovechándose por sus hojas, éstas no
forman un verdadero cogollo (lechugas romanas y tipo «Cos»), siendo
aquéllas de forma generalmente aovada u oblonga.

88
 L. sativa varo capitata L., que incluye los que forman un cogollo apretado
de hojas. La forma de sus hojas suele ser ancha, orbicular, etc. (lechugas
acogolladas).
 L. sativa varo inybacea Hort., lechugas que poseen las hojas sueltas y
dispersas.
 L. sativa varo augustana Irish., lechugas que se aprovechan por sus
tallos (lechuga espárrago), sus hojas son puntiagudas y lanceoladas. Su
cultivo es frecuente en China.
Las dos primeras son las de cultivo más extendido en el mundo occidental.
Agronómicamente, la lechuga se agrupa en función de los siguientes caracteres
(Maroto, 1995):
 Por su aptitud en formar cogollos,
 Por la consistencia de sus hojas,
 Por su adaptación a una determinada estación,
 Por su susceptibilidad al «Tipbum», y sus hipotéticas resistencias a
enfermedades.
En algunas fuentes, algunas lechugas no forman un cogollo verdadero, son
englobados como varo crispa L.
De hoja mantecosa:
 De invierno: Trocadero semilla negra, Trocadero semilla blanca, Ravel,
Hamlet, Corine, Platine, Sabine, Donia, Elsa.
 De primavera, verano y otoño (climas templados): Reina de Mayo,
Maravilla de 4 Estaciones, Lucía, Faust, Oberto, Reskia, Aurelia, Capitán,
Augusta, Nadia, Verpia, Amerika, Rigoletto, Oifeo, Summer Queen, Dark
Green Boston, Cyria, Oresto, Jessy, Toria, Aprilia, Campan, Clarion, Mirena,
Hoelentia, Diabora.

Lechugas rojas (Lollo rossa, Bowl Rouge, etc, ya citados anteriormente que no forman
verdaderos cogollos) o tipo de hoja de roble, con hojas también rojizas y de una
morfología peculiar que recuerdan las del género Quercus. Las lechugas de hojas
rojizas son muy apreciados tanto para el consumo en fresco como para destinarlos a
«cuarta gama», actividad que también utiliza ampliamente otros tipos de lechugas.

Existe en la actualidad un cierto interés por determinados tipos de lechugas, muy


específicos, como: las minilechugas, que se cultivan utilizando densidades de
plantación muy elevadas (180000-20000 plantas/ha), como Pavane, Little, Gem, Ice
Cube, Blush, Mini-Green, Le Cup, etc, dentro de los cuales existen diversas
selecciones por su adaptabilidad principalmente.

89
En este sentido puede decirse que en los últimos años han irrumpido en el mercado de
semillas, lechugas miniaturas de todos los tipos cultivados «<romanas», «trocaderos»,
«Iceberg», «rojas», etc.). En general se dice que los genes responsables del carácter
«mini» son diversos, recesivos y actuando en epistasis (Ryder, 1998).
También existen lechugas en miniatura o normales con morfología de «Ice berg» o
«Trocadero» y con tintes rojizos en sus hojas, así como lechugas-escarolas, cuyas
hojas recuerdan la morfología de las hojas de escarolas (Cichorium endivia).

10.2. Fisiología

La lechuga posee un sistema radical que no llega nunca a sobrepasar los 25 cm. de
profundidad, es pivotante, corta y con ramificaciones, poco ramificado. Sus hojas se
disponen primeramente en roseta y después se aprietan una junto a otras, formando
un cogollo más o menos consistente y apretado en unas variedades que en otras. Sus
hojas pueden ser de forma redondeada, lanceolada o casi espatulada. El tallo es
cilíndrico y ramificado, la consistencia de las mismas puede ser correosa o blanduzca.
Inflorescencia: son capítulos florales amarillos dispuestos en racimos o corimbos El
borde de los limbos foliares puede ser liso, ondulado o aserrado, las Semillas están
provistas de un vilano plumoso (Maroto, 1995).

10.3. Fertilización

La deficiencia de nitrógeno en la lechuga provoca una acusada disminución en el


crecimiento y vigor de las plantas, las hojas alcanzan un tamaño pequeño, adquiriendo
un color verde pálido, el tallo queda hueco, presentando una coloración parda oscura
en el xilema.
El exceso de nitrógeno provoca gran desarrollo vegetativo, aumentando el tamaño de
las hojas, un retraso en el acogollado y una mayor sensibilidad a los ataques de
hongos fitopatógenos como los del género Botritis. El ritmo de absorción del nitrógeno
está directamente relacionado con la producción de biomasa vegetal, acentuándose en
la fase de formación del cogollo. Cuando se utilizan sistemas de riego localizado
(goteo) se puede reducir la dosis de nitrógeno en un 20-30%, debido a la mayor
eficiencia de éstos en el aprovechamiento de los abonos nitrogenados.

En el caso del fósforo también desempeña un papel importante en la nutrición vegetal,


actuando en procesos del metabolismo en los que existe intercambio de energía, como
son la fotosíntesis, la degradación de los carbohidratos, etc. Debido a esto el fósforo
ejerce una acción estimuladora del desarrollo radicular y formación del cogollo.
La deficiencia de fósforo en la lechuga provoca un color verde oscuro, desarrollo se
reduce, el tamaño de las hojas disminuye, las hojas más viejas adquieren un aspecto
broceado, y en los casos más extremos las plantas no logran acogollar.

90
La absorción del fósforo por el sistema radicular se ve afectada por la temperatura de
suelo, por los que las carencias de este nutriente se manifiestan con mayor intensidad
durante las épocas frías (temperaturas inferiores a 9-12°C).
El potasio interviene en el transporte de los carbohidratos (azúcares). Las plantas bien
provistas de potasio son más resistentes a las condiciones adversas como la sequía, el
frío, ataque de plagas y enfermedades, etc.
Las plantas con deficiencia de potasio presentan hojas gruesas con necrosis en los
bordes que puede llegar a afectar las zonas internervales. Las raíces no se desarrollan
adecuadamente y las plantas no logran acogollar.
El contenido de potasio en las hojas suele aumentar con la adición de abonos
potásicos, pero disminuye con la fertilización nitrogenada. La lechuga es muy sensible
a la salinidad, particularmente a los cloruros, por lo cual se deben aportar abonos
potásicos que no contengan este ión, como el sulfato potásico, el nitrato potásico,
complejos, etc.

La deficiencia magnesio no es frecuente en lechuga. Ésta se caracteriza por una


clorosis internervial y marginal de las hojas, empezando los síntomas en las hojas más
viejas, pudiendo incluso retrasar el desarrollo de las plantas en los casos de
deficiencias extremas.
Los elementos que actúan de manera adversa en la absorción del magnesio son el
potasio y el calcio.
Cuando se percibe la aparición de síntomas carenciales de magnesio se deben agregar
productos magnésicos como el sulfato magnésico ya sea en el abonado de fondo o en
cobertera. (Carrasco, et al. 1996; Incola, Fernández y Martínez, 2003)

Manejo de los fertilizantes en el invernadero

Para la fertirrigación deben usarse abonos sólidos cristalinos como nitrato amónico,
nitrato potásico, nitrato cálcico, fosfato monoamónico, sulfato magnésico. Estos deben
ser completamente solubles en agua y no deben contener impurezas. Durante las
épocas frías como el invierno se deben preparar disoluciones más diluidas que en
verano, debido a que la temperatura afecta la solubilidad de los abonos. También
pueden utilizarse abonos líquidos simples como la solución N-32, el ácido fosfórico, etc.
Y algunos productos ternarios (aportan conjuntamente nitrógeno, fósforo y potasio)
comercializados en forma cristalina o líquida.

En las mezclas de abonos se deben evitar aquellos abonos que al reaccionar entre sí
formen precipitados en los tanques de solución que causen obturaciones de los goteros
o filtros, se debe tener en cuenta las siguientes indicaciones:

 No mezclar abonos fosforados con aquellos que contengan calcio, magnesio o


hierro.
 No mezclar abonos cálcicos como el nitrato cálcico con los que contienen
sulfato.

91
Cuando es imprescindible utilizar abonos incompatibles se deben colocar en distintos
depósitos y aplicar en días diferentes.
De un fertilizante normalmente nos interesa saber en primer lugar su solubilidad y esta
a su vez depende de la temperatura puesto que determinada su concentración. Muchos
fertilizantes al disolverse aumentan la temperatura de la solución (Reacción
exotérmica) y otras la disminuyen (Reacción endotérmica).
Con esta información al prepararse una solución, deberán disolverse los elementos de
reacción exotérmica para facilitar la solución de los segundos.

Es necesario analizar el agua de riego para conocer la cantidad de elementos nutritivos


que aporta el agua, así como el manejo de riego más adecuado para evitar o reducir
los riesgos de salinidad. De los nutrientes que aporta el agua, el más importante, es el
nitrógeno, ya que actualmente es frecuente encontrar aguas de riego con altos niveles
de nitratos, cuyo aporte de nitrógeno puede representar una parte importante de las
necesidades nitrogenadas.
Los fertilizantes minerales que se utilizan en la fertirrigación son sales minerales que
inducen un aumento de la salinidad de la solución nutritiva y de la rizósfera. Este
aumento dependerá tanto de la cantidad de abono que se aporte como del producto
utilizado.

La lechuga es un cultivo que está considerado como moderadamente sensible a la


salinidad, por lo cual cuando el agua de riego presente una salinidad importante (CE
superior a 1-2 dS/m) se debe procurar reducir la cantidad de iones aportados junto con
el nitrógeno o con el potasio. Entonces, para suministrar potasio se deben elegir
abonos como el nitrato potásico y para aplicar el nitrógeno como el nitrato amónico o la
urea que son más adecuados que el sulfato amónico.
La aplicación del abono debe hacerse en un número elevado de riegos. Lo ideal es
abonar en cada riego, para evitar con esto los problemas derivados de la salinidad de
la solución nutritiva ó de los desequilibrios nutritivos: antagonismos, toxicidades, etc.

10.4. Desarrollo de la estancia

10.4.1. Localización del sitio.

Valle de Bravo es uno de los centros turísticos más importantes de la República


Mexicana, geográficamente se ubica en la provincia fisiográfica del Eje-neovolcánico
Transversal entre las tierras bajas de los estados de Michoacán y Guerrero. Presenta
numerosos volcanes dispersos en su territorio destacando entre ellos el Cerro Gordo.

Sus coordenadas geográficas son; de longitud, 99º 57’ 34” y 100º 15’ 54”, y de latitud,
19º 04’ 37” y 19º 17’ 28”. La cabecera municipal alcanza 1,830 metros sobre el nivel del
mar.

92
Sus límites municipales son: al norte con el municipio de Donato Guerra; al sur con el
municipio de Temascaltepec; al este con los municipios de Amanalco y Temascaltepec;
y al oeste con los municipios de Ixtapan del Oro, Santo Tomás de los Plátanos y
Otzoloapan.

10.4.2. Hidrología

El municipio de Valle de Bravo se encuentra dentro de la Cuenca del Río Balsas,


constituida por 5,458 embalses, entre los que destacan la presa de Valle de Bravo (con
una extensión de 21 kilómetros cuadrados y forma parte del sistema hidroeléctrico
(“Miguel Alemán”) y la de Colorines.
Los principales ríos que se localizan en el municipio son: El Salto, Barranca Honda,
Tiloxtoc como principal aportador del Río Balsas; Los Hoyos, Agua Grande, La
Asunción, El Molino, El Crustel, Los Gavilanes, Capilla Vieja, Amanalco de Becerra,
Las Flores, Río Chiquito, Los Saúcos y Piñas Altas.

La más reciente información estadística a 1989, reporta una infraestructura hidráulica


cuantificada en 58 manantiales; tres ríos; 21 arroyos; cuatro presas; tres bordos; 7
acueductos y tres pozos profundos.

10.4.3. Clima

El clima en el municipio es templado subhúmedo con lluvias en verano; las lluvias se


presentan de junio a septiembre y se prolongan, en ocasiones hasta octubre. Los
meses más calurosos son: mayo, junio, julio y agosto. La dirección de los vientos en
general, es de poniente a oriente.
Los aspectos climáticos presentan, también las siguientes características:

Muy húmedo, deficiente moderada de agua invernal, clima templado con invierno
benigno. Temperatura promedio anual de 17.5 ºC, la máxima de 32.0 ºC, y la mínima
de 1.3 ºC.; el promedio de días lluviosos en un año es de 103, el promedio de días
despejados en un año son de 202, el promedio de días nublados en un año es de 64 y
el promedio de precipitación anual es de 1,024.7 mm.

10.4.4. Geología

El municipio pertenece a la subprovincia fisiográfica Mil Cumbres, teniendo su origen


en el Cenozoico; limitando al sur con la subprovincia de la Depresión del Balsas y al
norte con la de Lagos y Volcanes de la Anáhuac.

10.4.5. Tipo de suelo

En el territorio municipal se tienen presencia de tres tipos de suelo que son: andosol,
acrisol y cambisol, predominando los dos últimos.

93
10.4.6. Tenencia de la tierra

Está dividida en: privada, ejidal y mixta. De acuerdo al tipo de tenencia de la tierra
tenemos, que de las 11’335,301 hectáreas de cultivo, 7’064,585 hectáreas son de
propiedad privada; 3’563,493 hectáreas de propiedad ejidal y 707.23 hectáreas de
propiedad mixta.

10.5. Descripción de la empresa

Agros lechuga es una empresa dedicada a la producción de de ensaladas con lechuga


a empleando una mezcla de diversos sistemas hidropónicos (NFT Y CAMA DE AGUA)
esto es en albercas profundas. Consiste en colocar charolas de unicel en albercas
profundas de cemento con protección de lona y solución nutritiva, conde el ciclo de la
lechuga es de 4 semanas, de aquí que adquiere su tamaño adecuado y presentación
para su venta. Esta empresa dedicada a la producción de lechuga Baby de invernadero
se encuentra ubicado en el municipio de Valle de Bravo a media hora en dirección al
municipio de Amanalco de Becerra (ver fig10).

94
UBICACIÓN DEL
INVERNADERO

95
10.5.1. Invernadero

10.5.2.1 Manejo de la producción:

El invernadero cuenta con una superficie de 9795 m 2 divididos en 9 naves, área de


siembra, producción, empaque, cámara de germinación, empaque, Carrasco, et al.
1996 y cuarto de fertirriego.

La infraestructura de los invernaderos es de madera con cubierta de plástico,


forma de túnel, a los laterales plástico + maya blanca, y maya sombra a partir del
ultimo tercio del invernadero, se coloca en la parte donde la lechuga esta próxima
a corte, cabe señalar que las naves cuentan con ventiladores y maya de aluminio
colocada en el parte superior de la alberca esto para disminuir la humedad
relativa del medio. (Fotografía 6).

Fotografía 6. Cuidados adecuados de la lechuga.

 Sustrato

El sustrato es una mezcla de peat most 75 % y 25% con pequeños


fragmentos de unicel con diámetro inferior a 5mm. La esterilización
del sustrato (Fotografía 7) se logra a través de la inyección de vapor
en un lapso de 9 hrs. El vapor inyectado llega a una cámara sellada
con cemento cubierto con una lona.
Fotografía 7. Esterilización del sustrato.

 Siembra
Las charolas se llenan con peat most 75 % y 25% de unicel, esterilizado y la
semilla se adiciona a través de un sembrador automático (siembra por vacío),
donde esta cae de manera uniforme a la charola.

Los sembradores automáticos (Fotografía 8) pueden ser una simple varita que
siembre una hilera a la vez, así como otros más sofisticados del tipo de bandeja,
que siembran una bandeja completa. Se tiene quipo sembrador calibrado que
concuerda con el número de celdas en una bandeja de cultivo o con el número de
cubos en una hoja multicubo.

97
Fotografía 8. Sembradora automática

 Riego

El riego es inmediatamente después de la siembra, además de


hacerse de manera homogénea a través de tubos perforados de pvc
de media pulgada.

 Producción de plántulas

Las bandejas son colocadas en estantería móvil con capacidad de


250 charolas, con ambiente controlado e iluminación artificial. Se
mantienen temperaturas de 20 a 26 ° C y riego automático accionado
con un controlador (timer) cada 15 min. durante 24 hrs. Bajo estas
condiciones pasan dos días dentro de una cámara de germinación.
Una vez terminado el tratamiento la charola pasa a las albercas.

La humedad relativa conveniente para la lechuga es del 60 al 80%,


aunque en determinados momentos agradece menos del 60%. Los
problemas presentados por el cultivo en condiciones de invernadero
son ocasionados por el incremento de humedad relativa, por ende se
recomienda cultivarlo al aire libre sobre todo cuando las condiciones
climatológicas lo permitan.

98
Hay que tener cuidado con las semillas de lechuga, dado que su viabilidad
disminuye rápidamente con la edad. Las semillas deben almacenarse en la
atmósfera seca y fría de un refrigerador por un periodo máximo de 6 meses.

 Las albercas
Cuentan con una capacidad de 250 m 3 (ver fotografía 9). Las
bandejas son colocadas en las albercas, 48 horas después de la
germinación donde pasaran aproximadamente 28 días.
El manejo en las albercas debe ser de mayor cuidado dado que es
muy susceptible a enfermedades fúngicas y a plagas. El manejo que
se les da depende de la edad de la hortaliza para utilizar el químico
adecuado y biodegradable (Fotografía 10)

Fotografía 9. Alberca con una capacidad de 250 m3 de solución.

 Control de plagas

Fotografía 10. Cuidado de la lechuga en las albercas.


99
El control de plagas se hace utilizando bandas (biotac) (Fotografía
11).

Estas se han convertido en una herramienta indispensable, ya que se obtiene la


identificación de los insectos, dando lugar a la valoración de la plaga y su
exterminio.

Fotografía 11. Control de plagas utilizando bandas biotac.


La operación del invernadero no es sencilla, debido a que se deben de controlar
los siguientes parámetros:
 CE: La CE debe estar en un rango arriba del 1.4 y abajo de
2.2 unidades.
 pH: En general el pH debe mantenerse entre 6.5 a 7.5. un
pH inferior a 5 puede causar daños a la raíz. Un pH superior a
7 causa disturbios en la asimilación del fósforo, hierro
manganeso, zinc y cobre.
 O2: Debe oscilar en 1 ppm.
 T° C: Se vigila el comportamiento de la temperatura el cual es
fundamental en el entorno radical. El mantener la temperatura
óptima en la raíz en invierno estimula el desarrollo del sistema
radicular, mejora la asimilación de nutrientes y el crecimiento
de la planta. Dado que esto incrementa el rendimiento del
cultivo y favorece la producción precoz permitiendo un ahorro
energético considerable.
 Nivel de agua. El nivel de agua depende del tamaño de la
alberca.
 Fertilización: La fertilización se basa en

100
Tanque A
sprint 330 2 kg
nitrato de calcio 30 kg
Tanque B
borax 100 g
sulfato de manganeso 50 g
sulfato de zinc 50 g
nitrato de magnesio 35 kg
sulfato de amonio 20 kg
monofosfato de potasio 25 kg
nitrato de potasio 70 kg

Aunque no existe una regla general para aplicar los nutrimentos puesto que está
en función a las etapas fenológicas y a las condiciones climáticas de cada
temporada, la aportación de nutrientes, se realizan por medio de soluciones
madre, que se aplican por medio de sistemas de fertirrigación integral. Cabe
señalar que el aporte de agua y fertilizantes se hace de acuerdo a la evaporación
y los nutrientes que se encuentren en la alberca. (Fotografía 12)

Fotografía 12. Sistema de fertirrigación

 Corte

Se seleccionan las hojas más grandes y más vistosas y se hace un


corte dependiendo del tallo, si este es muy grande este se desecha y
solo se corta la hoja de 15 a 25 cm dependiendo la variedad.
En el caso de las hojas pequeñas solo se ve si esta completa y de un
color verde, agradable a la vista. Todas las hojas se colocan en cajas

101
de plástico con capacidad de 3 kg. con cubierta de plástico, para
posteriormente ser empaquetadas en cajas de plástico.
 Charolas

Las charolas que salen de las albercas se reciclan. Esto se logra


separando el sustrato, el cual es recolectado en carretillas para
trasportarlas a otro sitio donde será separado del material verde del
sustrato, posteriormente se esteriliza. En el caso de las charolas, estas
son lavadas y esterilizadas.

 Empaque

En el empaque las cajas de plástico se pesan y se vacían en una


mezcladora, posteriormente se colocan en bomboneras previamente
etiquetadas para ser pesadas ya sea en presentación de 500 g o 200 g.
Finalmente son puestas en cajas grandes de cartón de 8 o de 10
bomboneras dependiendo de su peso. (Fotografía 13).

Fotografía 13. Cuarto de empaque.

102
 Refrigeración

Las cajas se refrigeran a 4° C para su conservación, aquí permanecen


hasta el día de su traslado a la venta. (Fotografía 14.)

Fotografía 14. Cuarto frío

10.6. Resultados

El sistema NFT y sus combinaciones son adecuados para el cultivo de lechuga


tipo europeo y hierbas.

Tienen varias ventajas estos sistemas entre ellos el Bajo costo, se evita la
esterilización del suelo, control preciso en la nutrición, fácil ajuste en la formulación
de la solución de nutrientes para de esta forma poder controlar el desarrollo de las
plantas al cambiar las condiciones de iluminación, utilización en la solución de
nutrientes de insecticidas sistémicos y funguicidas para poder controlar tanto los
insectos como las enfermedades en los cultivos ornamentales entre otros.

103
Agros Lechuga empresa dedicada a la producción de ensaladas tipo gourmet con
lechuga Baby, ubicada en el municipio de Valle de Bravo a media hora en
dirección al municipio de Amanalco de becerra, mantiene una producción través
dos sistemas hidropónicos NFT y cama de agua, donde el ciclo de la lechuga es
de 4 semanas. Cuenta con 5 variedades de lechuga entre ellas Defender,
Guardián, Regiment, Cleopatra y Tango.

El manejo que se le da a la lechuga es cuidadoso dado que sale con el mayor


control de calidad puesto que su destino final son restaurantes y tiendas de alto
renombre.

Los productos se venden en presentaciones: Green Garden, Portofino y Capriccio.

Para lograr la presentación de Green Garden se mezcla de las variedades


Defender, Tango y Cleopatra.

La presentación Portofino lleva una mezcla de Defender, Guardián, Régimen, y


una mezcla de pimientos como Mostaza, Tat soi, Arúgula, y Mizuna. Hiervas
gourmet que le dan un sabor diferente a la ensalada.

Capriccio, se obtiene de agregar las variedades Defender, Tango, Régimen y


Guardián.

CONCLUSIONES.

La hidroponia es ideal para países donde se tienen dificultades para adquirir


alimentos, en lugares donde el agua es escasa, ofrece nuevas formas de cultivo,
dado que este sistema prescinde de la tierra, utilizando sustratos inertes y
soluciones nutritivas, ya sea manejando el sistema de riego por goteo o un
sistema de circuito cerrado.

En general las soluciones nutritivas se elaboran con un rango de 0.5 a 2


atmósferas. Para mantener la presión osmótica adecuada y los niveles correctos
de nutrimentos en la solución, basta agregarle agua periódicamente.

La función optima de la solución nutritiva quedara dependerá de controlar ciertos


factores relacionados con las soluciones nutritivas, entre ellos se menciona la
calidad del agua, pH de la solución, control del volumen de la solución y balance
de los elementos nutritivos.

Para el mejor funcionamiento del sistema hidropónico elegir un buen sustrato es


imprescindible y debe presentar cuatro propiedades; Oscuridad absoluta

104
temperatura óptima, un ambiente favorable para el establecimiento de la
microflora, debe tener un ambiente desfavorable para el desarrollo de
microorganismos u otros agentes.

Los sistemas hidropónicos se pueden realizar al cielo abierto, solo en caso de


climas benignos. Aunque se recomiendan más los invernaderos, ya que propician
las mejores condiciones climáticas.

Para la obtención de una producción con éxito, esta debe basarse en


requerimientos como, sistema de recirculación, pendiente, estanque colector,
canales de cultivo, bomba, red de distribución y canales colectores.

Todos los sistemas hidropónicos pueden ser modificados de acuerdo a las


necesidades de cada condición.

Además se debe controlar parámetros como fertilización, temperatura, humedad,


CE, entre otros

Todas las especies establecidas en un sistema "NFT" se deben sembrar


previamente en algún sustrato. Al considerar la ubicación del almacigo, deben
tomarse en cuenta las condiciones de luminosidad, temperatura y humedad.

El sistema NFT tiene que como ventaja el no utilizar sustratos, cultivándose


solamente en agua y basado en el mantenimiento de una delgada lámina o capa
de solución nutritiva que continuamente está en recirculación, pasando a través de
las raíces de las plantas.

El sistema NFT destaca con relación a otros sistemas hidropónicos por la alta
calidad obtenida de sus diferentes productos hortícolas, en un corto periodo de
tiempo y con un alto rendimiento. Además, obtener precocidad, lo que para
algunos mercados locales conlleva a un mejor precio

Para poder obtener la mejor producción con el mayor control de inocuidad, dentro
de cualquier empresa, el personal que labora debe ingresar a las instalaciones
aseada; uñas cortas, no maquilladas, sin accesorios, ni colgijes, cabello recogido,
ropa limpia, bata, cofia, cubre bocas, mandil, y botas

Agros Lechuga empresa dedicada a la producción de ensaladas tipo gourmet,


mantiene una producción de lechuga Baby través dos sistemas hidropónicos NFT
y cama de agua, donde el ciclo de la lechuga es de 28 días. Cuenta con 5
variedades de lechuga entre ellas Defender, Guardián, Regiment, Cleopatra y
Tango.

105
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