Está en la página 1de 3

EL DIOS de mentira

Hay cristianos que est·n conscientes de lo que est· sucediendo, pero muchos
creen que todo est· bien. Todos se aman. Los cristianos, los mormones, los
judÌos, los testigos de Jehov·, los musulmanes ótodos sirven al mismo Dios,
pero en diferentes formas.

Si yo preguntara: "øPuede usted participar con los catÛlicos en la Cena del


SeÒor?" Ellos responderÌan: "øPor quÈ no?" Veamos si hay diferencias entre la
misa y la Cena del SeÒor. Pero, antes de seguir adelante, permÌtame explicar que
al pan o galleta que se usa en la misa, la llaman hostia. Cuando en la misa la
hostia es consagrada y ofrecida como sacrificio, se convierte en la eucaristÌa.
TratarÈ de explicar en forma sencilla aquello que constituye una de las grandes
fuerzas motivadoras de la InstituciÛn CatÛlica Romana. Es la eucaristÌa. Yo la
llamo el Jes˙s galletita. SÈ que los catÛlicos se ofender·n por esto, pero no puedo
evitarlo. Los evangÈlicos tienen que darse cuenta de quÈ es lo que creen
respecto a este tema.

El cÌrculo catÛlico doble

En sus leyes canÛnicas, la InstituciÛn CatÛlica Romana declara:

"Si alguno negara que el cuerpo y la sangre, junto con el alma y la divinidad de
nuestro SeÒor Jesucristo, y por consiguiente el Cristo entero, est·n contenidos
verdadera, real y sustancialmente en el sacramento de la Sagrada EucaristÌa; y
dijera que El est· allÌ sÛlo como signo o figura, que sea anatema" (anatema
significa condenado, estar bajo maldiciÛn).

"Si alguno dijera que Cristo, el unigÈnito Hijo de Dios, no debe ser adorado
en el santo sacramento de la EucaristÌa... y que El no debe ser presentado
p˙blicamente para ser adorado, y que los que le adoran son idÛlatras, °que sea
anatema!"

Juan Pablo II en el servicio de amor


En ese momento, el sacerdote camina sosteniendo la galleta en alto, en la
custodia, que luce como un sol resplandeciente, y la gente se acerca, la besa y la
adora. Si alg˙n protestante dijera: "Eso es idolatrÌa", ese protestante ser· anatema.

La eucaristÌa en la custodia,
es llevada en procesiÛn.

El cÌrculo catÛlico doble

ADORACI”N PERPETUA - En el Convento de la Perpetua AdoraciÛn, dos


hermanas benedictinas se arrodillan ante el Bendito Sacramento expuesto en una
custodia en la capilla del convento. Ya sea en el trabajo o en oraciÛn, las monjas
dirigen sus vidas al Jes˙s que est· presente en la eucaristÌa.

Para resumir, la InstituciÛn CatÛlica Romana enseÒa que usted debe creer que
el pan u hostia consagrada en la misa, realmente se convierte en Jesucristo y se le
debe adorar como Dios Todopoderoso. Por esta razÛn, en 1554, un sacerdote en
Escocia podÌa pararse con la eucaristÌa (el Jes˙s galletita) en la mano delante de
una familia cristiana que estaba atada a postes, con ramas secas hasta la cintura.
El sostenÌa ese pedazo de pan delante de ellos y preguntaba si lo que tenÌa en la
mano era realmente el cuerpo, sangre y deidad de Jesucristo. Cuando decÌan:
"No, es

sÛlo un sÌmbolo", el ayudante del sacerdote acercaba su antorcha encendida a


las ramas y quemaba a aquellos que creÌan en la Biblia. Mientras las vÌctimas
daban gritos de agonÌa, el sacerdote sostenÌa en alto su crucifijo y decÌa: "Todo
esto es para la gloria de Dios".

Hoy en dÌa se sostiene firmemente, con la misma fuerza con que se sostuvo en la
Edad Media, que cualquiera que ridiculice la hostia o diga que sÛlo representa
a Cristo, es condenado. El Concilio Vaticano II lo reafirmÛ. El Papa Juan XXIII
dijo: "Acepto completamente todo lo que se decidiÛ y declarÛ en el Concilio de
Trento".