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3° PARCIAL: DERECHO ADMINSTRATIVO

ALUMNA: Medina Gisela Eileén

Actividad 1: “Nos casemos” en el extranjero

Para realizar esta actividad lea la siguiente jurisprudencia: Autos: CSJN, 22/06/1982,
“Rodrííguez Blanco de Serrao, I. C. s/ recurso c/ Resolucioí n del Ministerio del Interior s/
pensioí n”.

Javier viajoí a Meí xico y decidioí instalarse en la ciudad capital para quedarse a trabajar.
Pasados 3 anñ os conocioí a Lorena -tambieí n argentina- con quien se casoí y tuvo una hija.
Luego de vivir 5 anñ os en ese paíís decidieron volver a la Argentina para estar cerca de sus
familias, ya que Lorena tenia 2 hijos de un primer matrimonio en este paíís.
Cuando fallece Javier -que se habíía jubilado como Comisario General de la Policíía Federal
Argentina- Lorena en su calidad de viuda se presentoí a la Caja de Jubilaciones a solicitar la
pensioí n, pues entendíía que le correspondíía el beneficio.
El Ente previsional a traveí s de la Resolucioí n N° 704/2000 accedioí a lo peticionado. Pero
pasados 2 anñ os, cuando las actuaciones administrativas llegan al Ministerio del Interior,
este dictamina que no le correspondíía el beneficio en funcioí n de que el art. 2 de la Ley
Orgaí nica de la Policíía establece que: “...sólo se debe considerar viuda a la cónyuge supérstite
de una persona a quien ha contraído matrimonio legitimo en este país...”, por lo que debe
desconocerse la validez del matrimonio en segundas nupcias celebrado en el extranjero y
reconocerse la subsistencia del primer matrimonio de la solicitante, ya que no ha
acreditado que se haya divorciado del primer esposo. Devueltos los obrados a la Caja
otorgante, eí sta recepta la opinioí n del Ministerio y en consecuencia, mediante la Resolucioí n
N° 404/2002 dejoí sin efecto el beneficio de pensioí n acordado.
Lorena, preocupada se presenta a su estudio juríídico para que la asesore y le pregunta:

Pregunta 1°:

1.-Siendo quien cobraba el beneficio, ¿En que situación jurídica subjetiva se


encuentra?
La situación jurídica subjetiva de Lorena es desventajosa, aún cuando claramente
tiene derechos adquiridos.
Los matrimonios celebrados en el extranjero con impedimento de ligamen y que son
invocados en virtud del derecho a obtener la pensión del cónyuge supérstite,
motivaron diferentes interpretaciones jurisprudenciales.
A los fines del otorgamiento del beneficio de pensión por fallecimiento, la ley 24.241
(art. 53, inc. E, 4° párrafo), prescribe como recaudo que la peticionaria acredite
que…”hubiera convivido públicamente en aparente matrimonio durante por lo menos 5
años inmediatamente anteriores al fallecimiento. El plazo de convivencia se reducirá a
2 años cuando exista descendencia reconocida por ambos convivientes.” Ambas
situaciones se acreditan en el caso en exámen, 5 años de convivencia y una hija en
común.
Asimismo, dentro del marco del art. 14 bis de la Constitución Nacional, y de los
criterios imperantes en el ámbito de la Seguridad Social, la protección constitucional
de la familia no se limita a la surgida del matrimonio legítimo, puesto que sería ilógico
desamparar núcleos familiares no surgidos del matrimonio, y de este modo,
desnaturalizar los fines propios de la leyes previsionales, que son la cobertura de
riesgo de subsistencia, ancianidad y protección integral de la institución.

Pregunta N° 2:
a. ¿Puede la Caja de Jubilación dejar sin efecto por sí sola el beneficio ya
otorgado?
b. ¿Tiene alguna trascendencia jurídica haber percibido la pensión durante dos
años?
a)Entiendo que la Caja no puede por sí misma dejar sin efecto el beneficio
oportunamente otorgado. El art. 17 de la Ley 19.549 dice que si el acto
administrativo estuviere firme y consentido y hubiere generado derechos
subjetivos que se estén cumpliendo, sólo se podrá impedir su subsistencia y la
de los efectos aún pendientes mediante declaración judicial de nulidad. En el
mismo sentido, el art. 18 de la misma ley establece que “El acto administrativo
regular, del que hubieren nacido derechos subjetivos a favor de los
administrados, no puede ser revocado, modificado o sustituido en sede
administrativa una vez notificado”. Máxime ello, cuando en el caso que nos
ocupa, el acto administrativo no sólo ha sido notificado, sino que se le ha dado
efectivo cumplimiento, gozando del beneficio que emana de él durante 2 años.
En este sentido, ha sostenido el autor Juan Francisco Linares que “al contrario de
lo que viene repitiendo la doctrina dominante como consecuencia del planteo
fragmentario del problema, la regla es que el acto administrativo es en principio
«irrevocable», máxime si reconoce o afecta derechos subjetivos” (Linares, Juan
Francisco, “Inmutabilidad y cosa juzgada en el acto administrativo,” en Revista de
Derecho Administrativo Municipal, 211: 667, Buenos Aires, 1947; Fundamentos de
derecho administrativo, Buenos Aires, Astrea, 1975, § 296 a 303, pp. 343-51.)
En criterio similar sostiene Marienhoff que “la «revocabilidad» del acto
administrativo no puede ser inherente a su esencia, ni puede constituir el
«principio» en esta materia. La revocación del acto administrativo es una medida
excepcional, verdaderamente «anormal”” (Marienhoff, Miguel S., Tratado de
derecho administrativo, t. I, Buenos Aires, 1965; 2ª ed., 1977, p. 579 y ss. Cfr. Real,
Alberto Ramón, “Extinción del acto administrativo creador de derechos,” Revista de
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, XI-1/2: 71 y ss., Montevideo, 1960).
En suma, la estabilidad de los derechos es una de las principales garantías del
orden jurídico, a tal punto que puede incluso sentarse un principio general en tal
sentido, que sólo podría ser objeto de excepción en casos concretos y ante norma
expresa. Ha recordado nuestro más alto tribunal en este sentido que: “el orden
público se interesa en que los derechos adquiridos bajo el amparo de resoluciones
definitivas queden inconmovibles” ya que “de otro modo no habrá régimen
administrativo ni judicial posible. (Carman de Cantón, 1936, Fallos, 175: 368, cons.
3°. En sentido similar al texto Linares, Fundamentos..., op. cit., pp. 346-51.)

b)Tiene especial trascendencia que la Sra. Lorena se encontrara percibiendo la


pensión durante 2 años, en virtud del derecho subjetivo que ha adquirido en
función de ello.
Esto implica que el beneficio fue otorgado a partir del cumplimiento de
determinados requisitos impuestos por el ordenamiento jurídico (art. 17 ley 19549).
De este modo, que el acto que genera prestaciones se encuentre en cumplimiento,
constituye una excepción que impide que el acto administrativo pueda ser
revocado o sustituido por razones de ilegitimidad en sede administrativa. Ello,
debido a que cuando el acto administrativo se encuentra en vías de cumplimiento,
se requiere de la declaración judicial de nulidad para que el mismo pueda ser
revocado.
Pregunta N° 3:
a. ¿Que puede hacer para que la Caja revea la decisión tomada en la Resolución
404/02?
b. En que consiste el agotamiento de la vía administrativa y cual es su finalidad?
c. ¿Que régimen jurídico administrativo resulta aplicable en la especie?
d. ¿Qué diferencia hay entre un acto administrativo “base”, “firme”, “definitivo”
y que “causa estado”?
a) En primer término, la Sra. Lorena podrá interponer Recurso de Reconsideración
contra la decisión administrativa que dejó sin efecto el beneficio de pensión
oportunamente acordado, ante la misma autoridad que la dictó (en este caso, la Caja
de Jubilaciones). El órgano competente tiene el deber de resolver el recurso dentro de
los 30 días desde que fuera interpuesto o, en su caso de la presentación del alegato o
del vencimiento del plazo para hacerlo si se hubiera recibido prueba.
Si la decisión que resuelve el recurso no satisface a la Sra.Lorena, podrá interponer
ante la misma autoridad administrativa, el correspondiente Recurso jerárquico o de
Alzada, en forma subsidiaria al de reconsideración. Así, si resulta procedente, se
elevarán las actuaciones y sus antecedentes ante el Poder Ejecutivo para su
resolución.
El plazo para resolver el recurso jerárquico es de 30 días, computables desde que la
autoridad que deba dictar la decisión hubiera recibido las actuaciones o –en caso de
haberse recibido prueba– desde la presentación del alegato o del vencimiento del
plazo para hacerlo
Por otro lado, las decisiones definitivas de los entes autárquicos, podrán ser
impugnadas mediante recurso de reconsideración. Si este es declarado improcedente,
podrá interponerse el respectivo recurso de Alzada o la vía contencioso administrativa.
Conforme la ley 19549, el silencio o la ambigüedad de la Administración frente a
pretensiones que requieran de ella un pronunciamiento concreto, se interpretarán
como negativa. Sólo mediando disposición expresa podrá acordarse al silencio sentido
positivo.
Vencido el plazo que corresponda, La Sra. Lorena podrá requerir pronto despacho y si
transcurrieren otros TREINTA días sin producirse dicha resolución, se considerará que
hay silencio de la Administración.
De no obtener los resultados que espera por medio del recurso jerárquico, podrá
interponer el recurso de revisión. De acuerdo a lo que dice el art. 22 de la Ley 19549,
la perjudicada lo podrá presentar en un plazo de hasta 10 días. Si pasado el plazo el
recurso no fuera interpuesto, la resolución quedará firme y se perderá toda posibilidad
de recuperar el beneficio.

b) La vía administrativa se agota cuando el interesado y presuntamente


perjudicado por el acto administrativo, interpone los recursos
impugnatorios correspondientes.
Es decir que, agotar la vía administrativa implica pasar por todas las instancias
procesales dentro del derecho administrativo que están establecidas por la ley. Esto se
da interponiendo todos los reclamos o recursos que correspondan al caso particular.
Una vez que se agota la vía administrativa, los actos administrativos causan estado y
tienen carácter de cosa juzgada administrativa, dejando abierta la vía judicial.
Su finalidad es filtrar las contiendas que lleguen a pleito, sea provocando una especie
de conciliación administrativa, sea dando la oportunidad al Estado de reconsiderar el
asunto.

c) Teniendo en cuenta que se trata de un acto administrativo que emana de un


organismo nacional, debe aplicarse la Ley 19549.

d)El acto administrativo base, es aquel que da origen al acto, y que tiene como
objeto producir efectos jurídicos. Para parte de la doctrina, es aquella declaración
unilateral realizada en ejercicio de la función administrativa, que produce efectos
jurídicos individuales en forma inmediata.
El acto administrativo firme, es aquel que no puede ser recurrido porque ya se han
vencidos los plazos que le correspondían para ser revisado o impugnado. En
consecuencia, sus efectos se producen de pleno derecho.
Es decir, que el acto administrativo firme es aquel que ha sido debidamente notificado,
se encuentra consentido por el interesado, resulta irrecurrible y se encuentra
generando en tal sentido derechos subjetivos.
El acto administrativo definitivo, es aquel acto final que decide sobre un determinado
tema. Para llegar a este acto deben pasarse por muchos pasos previos para arribar,
finalmente, al acto definitivo que podrá ser revisado a través de diferentes recursos
dentro de los plazos que le correspondan.
Así, el acto administrativo definitivo sería aquel que decide sobre el fondo de la
cuestión. La Ley de Procedimiento Administrativo establece que: “Los actos
definitivos,una vez agotada la vía administrativa, causan estado y no pueden ser
revisados por la autoridad administrativa cuando se afecten derechos subjetivos…”
Por último, el acto administrativo que causa estado, es aquél que agota la vía
administrativa, dejando abierta la posibilidad de accionar por vía jurisdiccional. Es
decir, que es aquel acto que cierra la discusión en la instancia administrativa, dejando
abierta la instancia judicial.

Pregunta N° 4:
a. ¿Cuenta con algún medio para que la Administración previsional no ejecute el acto
que resolvió dejar sin efecto el beneficio de pensión?
b. En su caso, ¿Que tendría que invocar y acreditar para que la Administración admita
su pedido?
c. ¿Con qué caracteres del acto administrativo se vincula ese medio procesal?
a) Se puede solicitar la suspensión de los efectos del acto
administrativo y fundamentar la gravedad del perjuicio que dicha
resolución le causa a la actora. Así lo dispone el (art. 12 de la Ley
19549: “la Administración podrá, de oficio o a pedido de parte y
mediante resolución fundada, suspender la ejecución por razones de
interés público, o para evitar perjuicios graves al interesado, o cuando
se alegare fundadamente una nulidad absoluta.”
También pueden interponerse medidas cautelares que suspendan el acto
administrativo recurrido hasta que se resuelva el recurso que fuera interpuesto. Es
decir que, se puede interponer judicialmente medidas cautelares autónomas al
exclusivo fin de que la justicia suspenda la ejecución del acto administrativo recurrido
en sede administrativa, por lo menos hasta tanto la propia administración resuelva en
forma expresa y fundamentada, con prueba, dictamen jurídico y audiencia del
interesado, como está obligada conforme a derecho, el recurso interpuesto.

b) Respecto a los requisitos que deben verificarse para el dictado de la medida


cautelar que suspenda los efectos del acto, una corriente doctrinaria sostiene que se
debe acreditar alguno de los presupuestos del art. 12 de la ley 19.549, es decir,
razones de interés público, demostrar que la suspensión evitaría perjuicios graves al
interesado o alegar fundadamente una nulidad absoluta.
Otros autores consideran viable este tipo de medidas si ellas reúnen los requisitos
establecidos en el art. 230 del CPCCN, esto es, verosimilitud en el derecho y peligro
en la demora, siendo esta línea la dominante actualmente en el fuero Contencioso
Administrativo Federal, con la ya citada fórmula de que a mayor verosimilitud del
derecho, no cabe ser tan exigente en la gravedad del daño, y viceversa.
Por su parte, Hutchinson dice que el proceso administrativo es, por esencia, revisor de
actos, y al ser necesario el agotamiento de la vía administrativa previa, va de suyo que
también el pedido de suspensión requiere generalmente un previo pedido en tal
sentido a la propia administración, que debe resolver en el plazo general de diez días
el pedido de suspensión, con lo cual el particular puede solicitar su medida cautelar
autónoma.
Por otro lado, Gambier y zubiaur consideran que si la medida cautelar tiene por objeto
la suspensión de los efectos del acto administrativo, los extremos exigibles son, en
punto a su procedencia sustancial, los contenidos en el art. 12 de la ley 19.549.
La concurrencia de uno solo de los requisitos basta para que la medida pueda ser
decretada. Sin embargo, serán de aplicación supletoria las normas del Código
Procesal en lo que se refiere a su régimen procesal.

c)Se relaciona con el principio de ejecutoriedad. Esto consiste en que la


administración tiene la facultad de hacer cumplir el acto por sus propios medios o
ejecutarlos por sí misma, y que se suspenderá la ejecución de dicho acto cuando
exista un perjuicio grave, razones de interés público o dicho acto sea nulo.
Así, se suele caracterizar al acto administrativo en general por su exigibilidad u
obligatoriedad, señalando con ello el que debe cumplirse y tomar como característica
aparte, especial, la de su eventual ejecutoriedad, en cuanto posibilidad de uso de la
fuerza por la administración .
En tal sentido, sin embargo, expresa Brewer Carías que “En principio, la
ejecución forzosa del acto administrativo por vías coercitivas no puede tener
lugar sino por vía judicial;” “Por tanto la administración, a pesar de que es
detentadora de la fuerza pública, no puede recurrir directamente y en principio a
la coerción para ejecutar sus propias decisiones.”

Pregunta N° 5:
a. El Ente Previsional, ¿Qué clase de persona jurídica pública es?
b. ¿Es posible la desconcentración en la descentralización?
c. ¿Cuáles son las consecuencias jurídicas de una relación de “tutela
administrativa”?

a) Es una persona jurídica pública autárquica, descentralizada y


autónoma creada por el decreto – ley 15943 y ratificado por la ley
13593. Tiene aptitud legal para administrarse a sí misma y está regida
por las normas que se aplican a la Administración Pública Nacional.

b)  La descentralización aparece cuando la competencia se ha atribuido a un nuevo


ente, separado de la administración central, dotado de personalidad jurídica propia y
constituida por órganos propios que expresan la voluntad del ente.
De esta forma, para el derecho administrativo la descentralización es una forma
jurídica en que se organiza la administración pública, mediante la creación de entes
públicos por el legislador, dotados de personalidad jurídica y patrimonio propios, y
responsables de una actividad específica de interés público. A través de esta forma de
organización y acción administrativas, que es la descentralización administrativa, se
atienden fundamentalmente servicios públicos específicos.
Algunos autores explican que descentralizar no es independizar, sino solamente dejar
o atenuar la jerarquía administrativa, conservando el poder central limitadas facultades
de vigilancia y control.
Por el contrario, la desconcentración está dentro del cuadro de la centralización, que
sólo se distingue por la forma periférica en que desarrolla sus funciones.
Los órganos desconcentrados son parte de la centralización administrativa cuyas
atribuciones o competencia la ejercen en forma regional, fuera del centro geográfico
en que tiene su sede el poder central supremo. Luego pueden desconcentrarse las
administraciones federal, estatal y municipal. La administración del Distrito Federal
tiene como principales órganos desconcentrados a las delegaciones políticas.
Es entonces, la desconcentración, la forma jurídico-administrativa en que la
administración centralizada con organismos o dependencias propias, presta servicios
o desarrolla acciones en distintas regiones del territorio del país. Su objeto es doble:
acercar la prestación de servicios en el lugar o domicilio del usuario, con economía
para éste, y descongestionar al poder central.
En la desconcentración se han atribuido partes de competencia a órganos inferiores,
pero siempre dentro de la misma organización o del mismo ente estatal (Jefe de
Gabinete, Ministros, Secretarios de Estado, Procurador del Tesoro de la Nación,
direcciones generales o nacionales.)
La descentralización y la desconcentración son formas jurídicas en que se organiza la
administración y en las dos el poder central transmite parte de sus funciones a
determinados órganos u organismos. Existe la diferencia esencial en que los órganos
de la primera están fuera de la relación jerárquica del poder central y los organismos
de la segunda están sujetos al poder jerárquico.
Los organismos descentralizados tienen personalidad jurídica y patrimonio propios, los
órganos desconcentrados carecen de los dos. No existe diferencia por cuanto a las
funciones que pueden desarrollar, pero para el derecho es mejor mecanismo el
descentralizado a fin de prestar ciertos servicios públicos o para llevar a cabo
empresas productoras de bienes.

c) La tutela administrativa consiste en que el particular tiene el derecho de recurrir y


ocurrir frente a las autoridades administrativas competentes, y éstas tienen la
obligación de resolver a través del dictado de una sentencia o decisión con un
fundamento válido; dichas resoluciones deben ser el producto de un procedimiento
administrativo conducido conforme lo establezca el ordenamiento correspondiente (art.
7 inc. D de la Ley 19549).
Las consecuencias jurídicas que tiene la relación de tutela administrativa son las de
proteger las garantías del particular que se vincula con la Administración y un recaudo
necesario para el desenvolvimiento de la actividad administrativa.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación, con expresa remisión a las disposiciones
supranacionales más arriba citadas, ha acuñado en forma conjunta las garantías a la
tutela administrativa y judicial efectiva, que suponen la posibilidad de ocurrir ante los
tribunales de justicia -y ante las autoridades administrativas competentes- y obtener de
ellos sentencia o decisión útil relativa a los derechos de los particulares o litigantes y
que requieren, por sobre todas las cosas, que no se prive a nadie arbitrariamente de la
adecuada y oportuna tutela de los derechos que pudieren eventualmente asistirle sino
por medio de un proceso -o procedimiento- conducido en legal forma y que concluya
con el dictado de una sentencia o decisión fundada. De este modo, la tutela
administrativa efectiva es el estándar de protección y resguardo del debido proceso
adjetivo dentro del procedimiento administrativo, que la Administración se encuentra
obligada a cumplir.