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Código de ética profesional del

contador público
En la ley 43 de 1990 se promulgo el Código de Ética Profesional del Contador
Público, esta ley comprende el conjunto de normas permanentes sobre ética a que
deben ceñirse los Contadores Públicos inscritos ante la Junta Central de
Contadores en el ejercicio de las funciones propias de la Contaduría Pública
establecidas por las leyes y sus reglamentos.

En el Capítulo cuarto y su Título primero se declaran los principios que constituyen


el fundamento esencial para el desarrollo de las normas sobre ética de la
Contaduría Pública.

Generalidades

La Contaduría Pública es una profesión que tiene como fin satisfacer necesidades
de la sociedad, mediante la medición, evaluación, ordenamiento, análisis e
interpretación de la información financiera de las empresas o los individuos y la
preparación de informes sobre la correspondiente situación financiera, sobre los
cuales se basan las decisiones de los empresarios, inversionistas, acreedores,
demás terceros interesados y el Estado acerca del futuro de dichos entes
económicos. Esta certificación, hará parte integral de lo examinado.

El Contador Público, sea en la actividad pública o privada es un factor de activa y


directa intervención en la vida de los organismos públicos y privados. Su
obligación es velar por los intereses económicos de la comunidad, entendiéndose
por ésta no solamente a las personas naturales o jurídicas vinculadas
directamente a la empresa sino a la sociedad en general y naturalmente el Estado.

Esencia del Contador Público


La conciencia moral, la aptitud profesional y la independencia mental
constituyen la esencia espiritual del Contador Público

El ejercicio de la Contaduría Pública implica una función social especialmente a


través de la fe pública que se otorga en beneficio del orden y la seguridad en las
relaciones económicas entre el Estado y los particulares o de estos entre sí.
La sociedad en general y las empresas en particular son unidades económicas
sometidas a variadas influencias externas. El Contador Público en el desarrollo de
su actividad profesional deberá utilizar en cada caso los métodos de análisis y
evaluación más apropiados para la situación que se presenta, dentro de los
lineamientos dados por la profesión y podrá, además, recurrir a especialistas de
disciplinas diferentes a la Contaduría Pública y a la utilización de todos los
elementos que las ciencias y la técnica ponen a su disposición.

Principios básicos de ética profesional

En consecuencia, el Contador Público debe considerar y estudiar al usuario de sus


servicios como ente económico separado que es, relacionarlo con las
circunstancias particulares de su actividad, sean estas internas o externas, con el
fin de aplicar, en cada caso, las técnicas y métodos más adecuados para el tipo de
ente económico y la clase de trabajo que se le ha encomendado.

Observando en todos los casos los siguientes principios básicos de ética


profesional:

1. Integridad.
2. Objetividad.
3. Independencia.
4. Responsabilidad.
5. Confidencialidad.
6. Observaciones de las disposiciones normativas.
7. Competencia y actualización profesional.
8. Difusión y colaboración.
9. Respeto entre colegas.
10. Conducta ética.

1. Integridad

El Contador Público deberá mantener incólume su integridad moral, cualquiera


que fuere el campo de su actuación en el ejercicio profesional. Conforme a esto,
se espera de él, rectitud, probidad, honestidad, dignidad y sinceridad, en cualquier
circunstancia.

Dentro de este mismo principio quedan comprendidos otros conceptos afines que,
sin requerir una mención o reglamentación expresa, puedan tener relación con las
normas de actuación establecidas.
Tales conceptos pudieran ser los de conciencia moral, lealtad en los distintos
planos, veracidad como reflejo de una realidad incontrastable, justicia y equidad
con apoyo en el derecho positivo.

2. Objetividad

La objetividad representa ante todo imparcialidad y actuación sin prejuicios en


todos los asuntos que corresponden al campo de acción profesional del contador
público. Lo anterior es especialmente importante cuando se trata de certificar,
dictaminar u opinar sobre los Estados Financieros de cualquier entidad.

Esta cualidad va unida generalmente a los principios de integridad e


independencia y suele comentarse conjuntamente con esto.

3. Independencia

En el ejercicio profesional, el Contador Público deberá tener y demostrar absoluta


independencia mental y de criterio con respecto a cualquier interés que pudiere
considerarse incompatible con los principios de integridad y objetividad, con
respecto a los cuales la independencia, por las características peculiares de la
profesión contable, debe considerarse esencial y concomitante.

Los Principios Éticos que rigen la conducta profesional de los Contadores


Públicos, no se diferencian sustancialmente de los que regulan la de otros
miembros de la sociedad

4. Responsabilidad

Sin perjuicio de reconocer que la responsabilidad, como principio de ética


profesional, se encuentra implícitamente comprendida en todas y cada una de las
normas de ética y reglas de conducta del Contador Público, es conveniente y
justificada su mención expresa como principio para todos los niveles de la
actividad contable.

En efecto, de ella fluye la necesidad de la sanción, cuyo reconocimiento en


normas de ética, promueve la confianza de los usuarios de los servicios del
Contador Público, compromete indiscutiblemente la capacidad calificada,
requerida por el bien común de la profesión.
5. Confidencialidad

La relación del contador público con el usuario de sus servicios es el elemento


primordial en la práctica profesional. Para que dicha relación tenga pleno éxito
debe fundarse en un compromiso responsable, leal y auténtico al cual impone la
más estricta reserva profesional.

6. Observancia de las disposiciones normativas

El Contador Público deberá realizar su trabajo cumpliendo eficazmente las


disposiciones profesionales promulgadas por el Estado y por el Consejo Técnico
de la Contaduría Pública aplicando los procedimientos adecuados debidamente
establecidos.

Además deberá observar las recomendaciones recibidas de sus clientes o de los


funcionarios competentes del ente que requiere sus servicios, siempre que estos
sean compatibles con los principios de integridad, objetividad e independencia, así
como con los demás principios y normas de ética y reglas formales de conducta y
actuación aplicables en las circunstancias.

7. Competencia y actualización profesional

El Contador Público sólo deberá contratar trabajos para lo cual él o sus asociados
o colaboradores cuenten con las capacidades e idoneidad necesaria para que los
servicios comprometidos se realicen en forma eficaz y satisfactoria.

Igualmente el Contador Público, mientras se mantenga en ejercicio activo, deberá


considerarse permanentemente obligado a actualizar los conocimientos
necesarios para su actuación profesional y especialmente aquellos requeridos por
el común y los imperativos del progreso social y bien común.

8. Difusión y colaboración

El Contador Público tiene la obligación de contribuir de acuerdo con sus


posibilidades personales, al desarrollo, superación y dignificación de la profesión,
tanto a nivel institucional como en cualquier otro campo que, como los de la
difusión o de la docencia, le sean asequibles.
Cuando quiera que sea llamado a dirigir instituciones para la enseñanza de la
Contaduría Pública o a regentar cátedras en las mismas, se someterá a las
normas legales y reglamentarias sobre la materia, así como a los principios y
normas de la profesión y a la ética profesional. Este principio de colaboración
constituye el imperativo social profesional.

9. Respeto entre colegas

El Contador Público debe tener siempre presente que la sinceridad, la buena fe y


la lealtad para con sus colegas son condiciones básicas para el ejercicio libre y
honesto de la profesión y para la convivencia pacífica, amistosa y cordial de sus
miembros.

10. Conducta ética

El Contador Público deberá abstenerse de realizar cualquier acto que pueda


afectar negativamente la buena reputación o repercutir en alguna forma en
descrédito de la profesión, tomando en cuenta que, por la función social que
implica el ejercicio de su profesión, la importancia de la tarea que la sociedad le
encomienda como experto y la búsqueda de la verdad en forma totalmente
objetiva.

Los anteriores principios básicos deben ser aplicados por el Contador Público
tanto en el trabajo más sencillo como en el más complejo, sin ninguna excepción.
De esta manera contribuirá al desarrollo de la Contaduría Pública a través de la
práctica cotidiana de su profesión.

Los principios básicos de ética son aplicables a todo Contador Público por el solo
hecho de serlo, sin importar la índole de su actividad o la especialidad que cultive,
tanto el ejercicio independiente o cuando actúe como funcionario o empleado de
instituciones públicas o privadas, en cuanto sea compatible con sus funciones.

https://www.gestiopolis.com/codigo-etica-profesional-contador-publico/
Código de ética profesional en
la Ingeniería Industrial
1. El ingeniero reconoce que el mayor mérito es el trabajo, por lo que ejercerá su
profesión comprometido con el servicio a la sociedad mexicana, atendiendo al
bienestar y progreso de la mayoría.

2. El ingeniero debe rechazar los trabajos que tengan como fin atentar contra el
interés general, de esta manera evitará situaciones que involucren peligros o
constituyan una amenaza contra el medio ambiente, la vida, la salud, y demás
derechos del ser humano.

3. Es un deber ineludible del ingeniero sostener el prestigio de la profesión y


velar por el cabal ejercicio; asió mismo mantener una conducta profesional
cimentada en la capacidad, la honradez, la fortaleza, la templanza, la
magnanimidad, la modestia, la franqueza y la justicia, con la conciencia de
subordinar el bienestar individual al bien social.
4. El ingeniero debe procurar el perfeccionamiento constante de sus
conocimientos, en particular de su profesión, divulgar su saber, compartir su
experiencia, proveer oportunidades para la formación y capacitación de los
trabajadores, brindar reconocimiento, apoyo moral y material a la institución
educativa en donde realizó sus estudios: de esta manera revertirán a la sociedad
las oportunidades que ha recibido.

5. Es responsabilidad del ingeniero que su trabajo se realice con eficiencia y


apego a las disposiciones legales. En particular, velará por el cumplimiento de las
normas de protección a los trabajadores, establecidas en la legislación laboral
mexicana.

6. En el ejercicio de su profesión, el ingeniero debe cumplir con diligencia los


compromisos que haya asumido y desempeñará con dedicación y lealtad los
trabajos que se le asignen, evitando anteponer su interés personal en la atención
de los asuntos que se le encomiendan, o coludirse para ejercer competencia
desleal en perjuicio de quien reciba sus servicios.

7. Observará una conducta decorosa, tratando con respeto, diligencia,


imparcialidad y rectitud, a las personas con que tengan relación, particularmente a
sus colaboradores, absteniéndose de incurrir en desviaciones o abusos de
autoridad y de disponer o de autorizar a un subordinado conductas ilícitas, así
como de favorecer indebidamente a terceros.
8. Debe salvaguardar los intereses de la institución o persona para la que
trabaje y hacer buen uso de los recursos que se le hayan asignado para el
desempeño de sus labores.

9. Cumplirá con eficiencia las disposiciones que en ejercicio de sus atribuciones


le dicten sus superiores jerárquicos, respetará y hará respetar su posición y
trabajo: sí discrepara de sus superiores tendrá la obligación de manifestar ante
ellos las razones de su discrepancia
10. El ingeniero tendrá como norma crear y promover la tecnología nacional,
pondrá especial cuidado en vigilar que las transferencias tecnológicas se adapten
a nuestras condiciones conforme al marco legal establecido. Se obliga a guardar
secreto profesional de los datos confidenciales que conozca en el ejercicio de su
profesión, salvo que le sean requeridos por autoridad competente.
http://www.ingenieria.unam.mx/~guiaindustrial/valores/info/3/2.htm
La administración como profesión, es disciplina de la organización, técnica de la
eficiencia y eficacia, a la vez un taller permanente de la mejora continua. La
administración es una actividad humana encaminada a la correcta utilización de
los recursos y elementos de un organismo social, para alcanzar sus objetivos
institucionales a través de su proceso. Considerando los recursos materiales,
técnicos y financieros. Siendo el elemento humano, el activo más importante en
una organización. La ética está directamente relacionada en el cumplimiento de
los objetivos institucionales de la organización; económico, social y de servicio. Y
con el proceso administrativo: planeación, organización, integración, dirección y
control. Por lo tanto, un administrador debe ser un profesional con alta calidad
humana con bases científicas y tecnológicas, con una visión integral de la
organización y su entorno para lograr su evolución y desarrollo. Que norme su
conducta con los siguientes Principios;

1.- LEGALIDAD. Conocer, respetar y apegarse a las normas jurídicas vigentes y a


las disposiciones que emanen de este Código.

2.- RESPETO El respeto a lo que no es de uno, ser honrado, es el principio más


importante en el quehacer de un profesional, el ser puntual, respetar el tiempo de
los demás. El no tomar lo ajeno, es el no robar, ni cosas materiales, intelectuales,
económicas, ni personales. Respetar a la naturaleza y el medio ambiente.

3.- DECENCIA. En cualquier medio que aparezca evitará el uso de expresiones


vulgares y obscenas que transgredan la moral y las buenas costumbres, reflejando
siempre una buena imagen personal y de la institución que representa.

4.- DIGNIDAD El Administrador se abstendrá de presentar, promover o referirse a


situaciones discriminatorias, ofensivas o denigrantes por razones de nacionalidad,
raza, religión, género, afiliación política, orientación sexual, características físicas y
capacidades diferentes.

5.- FORMALIDAD El Administrador debe distinguirse por su formalidad al hablar,


vestir, al hacer entrega de reportes e informes bien estructurados y correctamente
presentados, en su comportamiento dentro y fuera de la organización en donde
labore.

6.- UNIDAD La única forma de lograr el cambio es con la unidad de propósitos y


de esfuerzos. Hemos trabajado en diferentes grupos y ahora se requiere que esos
grupos se integren como equipo, para lograr como objetivo el bienestar común. La
experiencia histórica de los países, demuestra que únicamente las acciones de
aquellos grupos que perciben y expresan los anhelos y necesidades de la
colectividad, logran participar realmente en la formación del perfil de su
nacionalidad. Hacemos un llamado a todos aquellos profesionistas de la
administración, para que en forma real, comprometida y seria, nos enlacemos en
una sola cadena con la visión de beneficiar a nuestro gremio, a sus integrantes y a
nuestro país en general.

7.- LABORIOSIDAD Trabajar con gusto, pasión, dedicación, diligencia, haciendo


un esfuerzo adicional para que ayudemos a las empresas públicas, privadas y
sociales a lograr tanto la productividad como la competitividad, que se requiere en
estos momentos de globalización de los mercados y las economías. El
administrador profesional, debe estar dispuesto a sumar los esfuerzos de la
profesión para coadyuvar al cumplimiento de las metas sociales, políticas y
humanísticas.

8.- JUSTA COMPETENCIA El Administrador no denigrará directa o indirectamente


los bienes, productos, servicios o conceptos de un tercero ni copiará sus ideas
publicitarias y técnicas, respetando el derecho de autor.
9.- HONESTIDAD Para manejar adecuadamente este principio y su acción
debemos entender lo que significa, por lo que habremos de incluir la práctica de
sus sinónimos: integridad, dignidad, probidad, lealtad, rectitud, moralidad,
conciencia y justicia. La honestidad es la verdad, no engañar, no mentir, ser una
persona confiable. Nada podemos lograr si no iniciamos y mantenemos nuestras
acciones comprometidos, seria y honestamente ante nosotros mismos y ante la
sociedad. La actividad del administrador no sólo se debe de medir en términos de
eficiencia, eficacia, y economía, sino de acuerdo con criterios de moralidad
pública, así como de honestidad ciudadana en la administración responsable de
los recursos que se le han confiado.

10.- CALIDAD No cabe duda, como administradores requerimos de la calidad ya


que es un requisito indispensable para lograr la productividad y ésta sólo se
alcanza cuando nos preguntamos, adquirimos y nos adecuamos a los requisitos
de la cadena proveedor-cliente, interno y externo. Exigiéndose tomar conciencia
del servicio hacia los demás, dejando de ser los líderes que requieren atención
para ser los líderes de la atención y el servicio hacia los demás, con respeto,
educación y cortesía. Creando sistemas para establecer, obtener y proporcionar
mediciones que monitoreen la efectividad de las respuestas a los requisitos de
aquellos a quienes servimos.

11.- EXCELENCIA Una búsqueda incesante de nuestra Federación es que el


Licenciado en Administración alcance un alto grado de desarrollo en las
actividades y áreas en que se desempeña, por tal motivo, será una tarea
permanente su actualización y certificación para el logro de estos objetivos.

12.- AMOR POR LA ADMINISTRACIÓN Es vital que como administradores


conozcamos y tengamos pasión hacia la Administración, que hagamos conciencie
que es la profesión que nadie nos obligó a elegir, que cada uno de los actuales
Licenciados decidió forjar su futuro con base en esta noble y bella licenciatura,
como se dice en el Decálogo; Respetar, engrandecer y ser leal a tu profesión.

13.- HUMANISMO El Licenciado en Administración debe de tener un enfoque


humanista en su labor del día a día donde sus colaboradores sean el centro de su
atención ya que 10 en sinergia con ellos es como lograra que los objetivos y metas
de la organización sean alcanzados con eficacia, eficiencia y efectividad. Es de la
misma forma necesario que el Licenciado en Administración humanice el trabajo a
través de la búsqueda total de la satisfacción de sus colaboradores, lo cual
significa la necesidad de que las personas logren en su trabajo una satisfacción de
fondo y no solo aparente. El ser humano puede ser un mejor colaborador, siempre
y cuando le guste, le apasione su trabajo, que se sienta comprometido, que sea un
honor ser parte de la organización y un orgullo representarla.

14.- BIENESTAR Y SALUD Los medios de comunicación que usen en las


organizaciones, se abstendrán de incluir imágenes, textos o sonidos que induzcan
a prácticas inseguras, y/o que signifiquen un riesgo para la salud física o mental
de las personas, induzcan a la violencia, propicien o produzcan daños al medio
ambiente.
15.- JUSTICIA Y EQUIDAD. En la toma de decisiones, el administrador
profesional debe ser Justo; darle a cada quien lo que le corresponda, sin
preferencias, con transparencia. Equidad, considerar la igualdad como base de
sus acciones.

16.- LEALTAD Como Administradores profesional la fidelidad a la empresa o


institución para la cual brinda sus servicios es un precepto básico que hará ganar
la confianza por parte de las autoridades superiores.
17.- CONFIDENCIALIDAD La confidencialidad implica confianza mutua y el
compromiso de que el Administrador no revelará ningún tipo de información
confidencial que haya obtenido durante su desempeño profesional en la
organización, a menos que alguna autoridad judicial así lo solicite.

http://conlami.org.mx/conlami/wp-content/uploads/2015/12/CODIGO-de-Etiica-
Profesional-del-Administrador-2015-8-12-14-.pdf