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La filosofía y sus relaciones con la educación

El fenómeno educativo debió impresionar fuertemente al celebre Platón para


incitarlo a escribir tal sentencia; y es que esta obra es una urdimbre de
responsabilidades, pues dada su naturaleza, profundidad y duración, sus efectos-
positivos o negativos, a nivel individual o social- son imprevisibles y de largo
alcance; no en vano se ha asegurado siempre que el grado de civilización de un
pueblo se mide por la calidad de la educación que brinda a sus generaciones
nuevas. En este trabajo perseguimos, sin elevadas pretensiones, una tarea que
supone mostrar, no en forma exhaustiva, las relaciones de la filosofía con la
educación o bien presentar lo que filósofos y pedagogos han reconocido como la
pariente pobre de la filosofía, la llamada filosofía de la educación.

La instrucción y educación de las jóvenes generaciones no es una tarea sencilla,


puesto que su objetivo es ayudarles en el desarrollo y la formación del carácter, la
inteligencia y la personalidad, además de incentivarles a una integración social
positiva de bienestar, de mejoría y de progreso humanos. "La educación, afirma
John Dewey, puede eliminar males sociales manifiestos, induciendo a los jóvenes
a seguir caminos que eviten esos males {……} La educación puede convertirse en
un instrumento eficaz para realizar las más hermosas esperanzas de la
humanidad Sin lugar a dudas, el hombre siempre ha colocado fe en el poder de la
educación, tarea que le supone una elevada dosis de idealismo y dedicación a la
causa de la humanidad; y no sólo eso, sino ha creído fielmente que la educación
debe conducir al ser humano hacia el "buen vivir" y a la felicidad.

La realización de este noble ideal se ha dado a través de la reforma de la escuela y


la transformación de los tradicionales procesos de enseñanza, la letra de la ley ha
cambiado, pero no son las leyes, el problema es en la enseñanza práctica, es en las
mentes de quienes ejercen tradicionalmente la tarea educativa que se encuentra la
falla; la escuela tradicional se ha encerrado en un circulo estrecho y sólo se ha
preocupado de la transmisión de conocimientos, el profesor tradicional ha sido el
centro, estrechando sus horizontes. Esto ha llevado a la acción educativa ha
requerir de sí misma una reflexión crítica que asegure los medios más apropiados
para una actuación indudable y eficaz; la escuela habrá de moverse en un circulo
más amplio, con un control del saber en sus tres niveles, el individual, el cultural
y el social, de tal forma que se incentive una integración humana perfecta.

Ahora bien, esta preocupación del hombre por el fenómeno educativo se basa en
su naturaleza, Luiz Alvez de Mattos la presenta como un fenómeno constante, pues
la convivencia y transmisión de enseñanzas son la garantía más segura de dar
continuidad a la cultura; como universal porque, a través de todos los tiempos y
latitudes ha florecido; y como irreductible porque, no se confunde con ningún otro
fenómeno de la vida humana, y se destaca generador ya que los configura y les da
rumbo, transformándolos en valores dinámicos y actuales que contribuyen al
bienestar , mejora y perfeccionamiento de la propia naturaleza humana y de la
sociedad. La educación deja ver Mattos, debe asegurar la continuidad de la
civilización y de la organización social, pero no sólo ha de estar orientada

a preservar y perpetuar la cultura sino también enfocada a la crítica y revisión de


ésta y de los valores sociales, de tal forma que las nuevas generaciones puedan
corregir los desajustes sociales y subsanar las deficiencias de su funcionamiento.

Lo expuesto hasta aquí, nos adentra a una fase de la labor educativa, tal es la
fundamentación pedagógica, que por supuesto trabajaremos sólo a partir de la
reflexión critica de la filosofía, dejando de lado las no menos importantes
reflexiones científicas y técnicas, de las que se vale la pedagogía para habilitarse.

Atendiendo a las consideraciones Heidegeerianas en cuanto a hablar una palabra


en griego, sin ánimos de ofender sus profundas reflexiones acerca de esto,
escuchemos lo que dice la palabra pedagogía en griego y sigamos su exposición
inmediata, su logos, ya que escribe Heidegger "con la palabra oída en griego
estamos directamente ante la misma cosa presente y no ante una significación de
palabra La palabra pedagogía resulta de la yuxtaposición de dos raíces: pais-paidos
= niño y agw-agein = dirigir, así cuando habla en griego, pedagogia dice, dirigir a
los niños, pero no sin contar con ellos, pues agein no es tomar de la mano y llevar
por el camino que otro quiere, significa desarrollar, provocar, llevar a, estipular;
de aquí que Rousseau plantee en "El Emilio" que educar es respetar y favorecer en
el niño sus tendencias naturales y preparar situaciones libres para su natural
desarrollo. Ahora, conceptualmente la palabra pedagogía ha sido definida como
el conjunto de conocimientos sistemáticos relativos al fenómeno educativo,
fenómeno que ya hemos caracterizado y ubicado entre las coordenadas de la
naturaleza y la sociedad.

El fenómeno educativo es tratado por la pedagogía como un ideal que debe ser
alcanzado y
perfeccionado, como una problemática que debe ser solucionada, como un proceso
que debe ser orientado a la eficacia y como el resultado concreto de ese proceso;
para esto se vale de las tres posiciones ya mencionadas, de las cuales nos
ocuparemos de la filosófica, a la que recurre la pedagogía para determinar el ideal
y los valores éticos-sociales que la educación se debe proponer, es decir, procura
determinar lo que debe ser la educación.

El quehacer filosófico sobre la educación se encarga entonces de establecer sus


fines y los contenidos necesarios para cumplir los mismos.
En todas las épocas los fundamentos de la obra educativa han sido distintos, el
hombre sensiblemente ha sentido la necesidad de principios para guiarse y para
guiar a los demás, el creerse un ser razonable, no movido únicamente por los
instintos, le ha llevado a fijarse ideales y a organizar sus actividades orientándolas
hacia éstos; el destino del hombre sea cual sea, el concepto que se forme de él,
estará en relación implícita o explicita con un sistema de filosofía; así, aunque una
técnica pedagógica pueda marcar una senda acertada para el logro del saber, no
determina ni aclara el destino humano general, la técnica enriquece con medios,
pero no relaciona al hombre con fines y cuando este se ve precisado a diseñar su
vida, a dar juicios de valor, a tomar decisiones debe acudir necesariamente a un
marco. De aquí que toda practica pedagógica debe relacionarse estrechamente con
los problemas esenciales de la vida, bajo un marco filosófico que explique esta
vinculación entre la concepción del hombre, sus fines, los valores y la sociedad en
la cual se desarrollara la tarea educativa.

La filosofía de la educación, al señalar el fin asigna lugares, llena vacíos, liga el


todo y da, en fin, un alma a lo que sin ella, no seria más que un trabajo rutinario
como tantos otros; tan importante es el fin de una actuación; que Aristóteles le
otorga función de causalidad; y efectivamente la actuación educativa adquiere
valor y sentido, si y sólo sí se desarrolla en pos de un fin bien definido y
conscientemente propuesto. Las finalidades expresan los ideales de vida y
educación de un pueblo o una época, no obstante lo hacen en términos abstractos
y genéricos, que las hacen poco fecundas como guías, obligando a aquel que ejerce
la labor educativa a integrarlas gradualmente en su practica día a día de la
enseñanza.

Pasemos ahora ha observar los fines determinados, a partir de la reflexión


filosófica, de dos casos de enseñanza, la norteamericana y la francesa, dejando para
lavar al final la ropa de casa. No nos adentraremos en la fundamentación
pedagógica de estos sistemas educativos, los veremos someramente, pues es cosa
complicada y es tarea que no queremos abordar aquí; la enseñanza norteamericana,
traza sus fines bajo el ideal de eficiencia social, cuyos fundamentos se encuentran
en las filosofías pragmatistas y utilitaristas; la juventud estadounidense es educada
para integrarse perfectamente a la sociedad, orientada especialmente para alcanzar
los fines de la eficiencia y asegurar la independencia económica a través de una
ocupación lucrativa; para alcanzar la eficiencia en las horas de descanso para
gozarlas con dignidad y en pos del bienestar colectivo; para mostrar interés por el
gobierno y la democracia; para adquirir valores morales y sociales; para asumir
obligaciones y responsabilidades familiares; para saber y conocer la lengua y los
medios convencionales de intercambio social.
Lo anterior deja claro que a los norteamericanos las preocupaciones meramente
intelectualistas y académicas no les importa. En la otra cara de la moneda
encontramos los postulados franceses que orientan la enseñanza de sus jóvenes
generaciones; la ley de orientación de la educación en Francia afirma: "la
educación constituye la primera prioridad nacional. El servicio público de la
educación esta organizado en función de los alumnos y estudiantes, y contribuye a
la igualdad de oportunidad. El pensamiento francés, de tradición humanista
intelectual, racionalista por principio y naturalmente social, cree esencial y
prioritario educar bajo los principios de libertad, igualdad y solidaridad humana,
sus jóvenes son educados teniendo como fin: La preparación del ciudadano para
su pleno desarrollo humano en el respeto a la diversidad de culturas, a la dignidad,
la libertad y la condena de todo trato desigual por razón de
convicción filosófica, política o religiosa; la comprensión de los derechos y
deberes de la persona del ciudadano, del estado y la familia; el fortalecimiento
nacional y la solidaridad internacional; la preparación del individuo y de la
sociedad en valores para el dominio de la ciencia y la técnica de tal forma que
pueda darse una adaptación social y una liberación de la mente para hacer frente a
las dificultades del medio.

Y sigue, pero hasta aquí, podemos mirar que los fines ético-sociales y
humanísticos son enfocados en relación con los políticos y los económicos,
finalidades que en la educación significan un progreso indiscutible. El problema,
es y será siempre, traducirlos a las realidades concretas y que sean vividas tanto
por educadores como por educandos.

Bien, no podemos terminar sin dar un vistazo a nuestro panorama educativo


colombiano, cuyos problemas reflejan lo que somos; y es que la educación está
íntimamente ligada a la sociedad, tanto que es ésta la que determina sus objetivos,
reconociéndola como instrumento para la puesta en marcha de un proyecto social,
sin embargo, cabe preguntar si existe en Colombia un tal proyecto y si existe donde
está; nuestro desarrollo educativo está mermado por - la desorientación y la
ineficacia, a pesar de la teorización de los propósitos de la educación, los
mecanismos para hacerlos conocer y llevarlos a la aplicación practica son
contradictorios e ineficaces; - la desmotivación, ya que sólo unos pocos se
interesan en él, sus debates son de tercera categoría; - la falta de capacitación, nadie
entiende el problema, ni la solución que se le da; - el centralismo educativo, las
políticas que se formulan casi nunca son ejecutadas por la distancia entre los
sectores y se convierten en letra muerta; - la incomprensión de la unidad educativa,
la sociedad no está integrada en torno a propósitos comunes, cada entidad
educativa tiene sus propósitos, no hay un proyecto social que unifique esfuerzos
institucionales; - la insuficiente cobertura, la baja calidad y la infaltable
politiquería.
A raíz de estos desajustes que no son nada nuevos, se expide en nuestro país una
ley general de educación, de la cual sólo observaremos lo que pronuncia en cuanto
a los fines de la educación colombiana.

En Colombia el sistema educativo, ha sido, es y quien sabe hasta cuando será dual,-
esto es, público y privado, quedando este último en manos de particulares con poca
intervención estatal- impidiendo el desarrollo de un proyecto educativo nacional.
Este problema se quiso subsanar con la Constitución de 1991 y la definición que
en ésta se hace del estado colombiano como un estado social de derecho, lo que
amplia el sentido de lo público, pues la educación transmite la Constitución es
publica, sea prestada por el estado o por particulares; mas este nuevo sentido de
lo público es incomprensible cuando la ley fija condiciones diferentes para la
prestación del servicio por parte de particulares y no les obliga a evitar
discriminaciones por razones sociales o económicas y a cumplir con los fines de la
educación consagrados en la Carta Magna.

Estas condiciones perpetúan los dos sistemas educativos además de la


persistencia y discriminación entre la elite y lo público, los ricos y los pobres;
la voluntad que orienta tal acción no es popular, si no administrativa, carece de
fines u horizontes, y es que los fines traducen una concepción de mundo e ideales
sociales, filosóficos, políticos y culturales; orientan la organización del sistema
educativo y determinan las responsabilidades del estado, la familia y la sociedad;
estos fines que son establecidos por indicaciones Constitucionales, estipulan la
formación del colombiano en el respeto a los derechos humanos, a la paz, a la
democracia, en la practica del trabajo y la sana recreación etc. La educación debe
servir al desarrollo del país y no al plan de desarrollo particular de un
gobierno.

Así, de conformidad con el articulo 67 de la Constitución del 91, la ley 115 de1994
por la cual se expide la Ley general de la educación, establece que los fines de la
educación colombiana serán principalmente trece, aquí por mor a la simplicidad
enunciaremos sólo algunos de ellos; la educación se desarrollará atendiendo a:

 El pleno desarrollo de la personalidad sin más limitaciones que las que le


imponen los derechos de los demás y el orden jurídico, dentro de un proceso
de formación integral, física, psíquica, intelectual, moral, espiritual, social,
afectiva, ética, cívica y demás valores humanos;
 La formación en el respeto a la vida y a los demás derechos humanos, a la
paz, a los principios democráticos, de convivencia, pluralismo, justicia,
solidaridad, equidad y el ejercicio de la tolerancia y la libertad;
 La formación para facilitar la participación de todos en las decisiones que
los afectan en la vida económica, política, administrativa y cultural de la
nación;
 La creación y fomento de una conciencia de la soberanía nacional y para
la práctica de la solidaridad y la integración con el mundo, en especial con
Latinoamérica y el Caribe;
 El desarrollo de la capacidad critica, reflexiva y analítica que fortalezca el
avance científico y tecnológico nacional, orientado con prioridad al
mejoramiento cultural y de la calidad de la vida de la población, a la
participación el la búsqueda de alternativas de solución a los problemas y
al progreso social y económico del país;
 El acceso al conocimiento, la ciencia, la técnica y demás bienes y valores
de la cultura, el fomento de la investigación y el estimulo a la creación
artística en sus diferentes manifestaciones.

Hermosos ideales, pero indiscutiblemente, el problema radica en la puesta en


marcha de ellos en las realidades concretas; y es que estos ideales únicamente
pueden hacerse reales y efectivos en las mentes de los jóvenes a través de la
escuela, familiarizándolos con los aspectos positivos, ciertos, útiles y
seleccionados de la cultura y la vida humana.

La juventud colombiana merece la oportunidad de formarse no en ideales de


servidumbre y conformismo, obedientes a objetivos de un poder que nos es ajeno
; no desde la perspectiva que son botellas vacías que se deben llenar, de arcilla que
otro moldea a su antojo u hojas en blanco sobre las que hay que trabajar, no, pues
pensar hacer tal cosa, es atentar contra la dignidad humana; el educando es una
semilla que se debe ayudar a germinar, es un árbol en potencia, que necesita un
ambiente propicio para desarrollarse. Tanto aquí en Colombia como en toda
América Latina, las nuevas generaciones merecen se les forme en hábitos de
aprendizaje auténticos, que los acompañen a través de la vida y les permitan
comprender y enfrentar con mayor humanidad y eficiencia las realidades y
problemas de la misma.