Está en la página 1de 4

Hemorroides

Las hemorroides son venas hinchadas en el ano o la parte inferior del recto.
Causas
Las hemorroides son muy comunes. Son el resultado del aumento de presión en el ano. Esto
puede ocurrir durante el embarazo, o el parto, y debido al estreñimiento. La presión provoca que
las venas y los tejidos anales se hinchen. Este tejido puede sangrar, a menudo durante las
deposiciones.
Las hemorroides pueden ser causadas por:
 Esfuerzo durante las deposiciones.
 Estreñimiento.
 Sentarse durante períodos de tiempo prolongados, especialmente en el baño.
 Ciertas enfermedades, como la cirrosis.
Las hemorroides pueden estar dentro o por fuera del cuerpo:
 Las hemorroides internas se presentan justo dentro del ano, donde comienza el recto.
Cuando son grandes, pueden salirse (prolapso). El problema más común con las
hemorroides internas es el sangrado durante las deposiciones.
 Las hemorroides externas ocurren por fuera del ano. Pueden causar dificultad para
limpiar la zona después de una deposición. Si se forma un coágulo de sangre en una
hemorroide externa, puede ser muy doloroso (hemorroide externa trombosada).
Síntomas
Las hemorroides con frecuencia no son dolorosas, pero si se forma un coágulo de sangre,
pueden causar mucho dolor.
Los síntomas de hemorroides incluyen:
 Sangre roja brillante indolora proveniente del recto
 Prurito anal
 Dolor anal especialmente mientras se está sentado
 Dolor durante la defecación
 Una o más protuberancias duras y sensibles cerca del ano
Prevención
El estreñimiento, el esfuerzo durante las defecaciones y sentarse en el baño por mucho tiempo
aumentan el riesgo de hemorroides. Para prevenir el estreñimiento y las hemorroides, usted
debe:
 Tomar muchos líquidos
 Consumir una dieta rica en fibra de frutas, verduras y granos integrales
 Pensar en tomar suplementos de fibra
 Usar ablandadores de heces para prevenir el esfuerzo
 Por lo general, los síntomas de las hemorroides dependen de dónde estén ubicadas.

 Hemorroides internas. Se localizan en el interior del recto. En general, no puedes ver
ni sentir las hemorroides de este tipo, y en raras ocasiones generan molestias. Sin
embargo, el esfuerzo o la irritación que se producen al evacuar los intestinos pueden
dañar la superficie de una hemorroide y hacer que esta sangre.
 Ocasionalmente, el esfuerzo puede hacer que una hemorroide interna salga a través de
la abertura anal. Este tipo de hemorroide se conoce como «hemorroide sobresaliente» o
«hemorroide prolapsada» y puede causar dolor e irritación.
 Hemorroides externas. Se localizan debajo de la piel que rodea el ano. Las
hemorroides externas, si se irritan, pueden picar y sangrar.
 Hemorroides trombosadas. A veces, se puede acumular sangre en una hemorroide
externa y formar un coágulo (trombo), lo que puede provocar dolor intenso, inflamación
y un bulto duro cerca del ano.
Complicaciones
Las complicaciones de las hemorroides son muy raras, pero pueden ser:
 Anemia. Rara vez, la pérdida crónica de sangre debido a las hemorroides puede causar
anemia, que ocurre cuando no tienes suficientes glóbulos rojos sanos para transportar
oxígeno a las células.
 Estrangulamiento hemorroidal. Si se corta el suministro de sangre a una hemorroide
interna, puede producirse el «estrangulamiento» de la hemorroide, lo que provoca dolor
extremo.
Diagnóstico
El médico puede darse cuenta si tienes hemorroides externas mediante una simple observación.
Las pruebas y los procedimientos para diagnosticar hemorroides internas pueden incluir
examinar el canal anal y el recto:
 Examen digital. Durante un examen rectal digital, el médico se coloca un guante en
una mano e introduce un dedo lubricado a través del ano. Siente si hay algo inusual,
como crecimientos. El examen puede sugerirle al médico si se requieren otras pruebas.
 Inspección visual. Como las hemorroides internas generalmente son muy suaves como
para sentirlas durante un examen rectal, el médico también puede examinar la última
porción del colon y el recto a través de un anoscopio, rectoscopio o sigmoidoscopio.
Tratamiento
Remedios caseros
A menudo puedes aliviar el dolor leve, la hinchazón y la inflamación de las hemorroides con
tratamientos caseros. Con frecuencia, estos son los únicos tratamientos necesarios.
 Come alimentos con alto contenido de fibra. Consume más frutas, vegetales y
cereales integrales. Hacer esto ablanda las heces y aumenta su volumen, lo que te
ayudará a evitar la fuerza excesiva que puede empeorar los síntomas de las
hemorroides existentes. Agrega fibra a tu dieta lentamente para evitar problemas de
gases.
 Usa tratamientos tópicos. Aplica una crema de venta libre para las hemorroides o un
supositorio que contenga hidrocortisona, o utiliza almohadillas que tengan hamamelis
o un agente entumecedor.
 Date un baño caliente o «baños de asiento» con regularidad. Sumerge la zona anal en
agua tibia durante 10 a 15 minutos, dos o tres veces al día. Un baño de asiento puede
adaptarse para usar en el inodoro.
 Mantén limpia la zona anal. Date un baño (preferentemente) o una ducha a diario
para limpiar suavemente la piel alrededor del ano con agua tibia. Evita usar toallitas
perfumadas o con alcohol. Sécate la zona dando palmaditas suaves o con un secador
de cabello.
 No uses papel higiénico seco. Para mantener limpia la zona anal después de evacuar
los intestinos, utiliza toallitas húmedas o papel higiénico húmedo que no tengan
perfume ni alcohol.
 Aplica frío. Aplica bolsas de hielo o compresas frías en el ano para aliviar la hinchazón.
 Toma analgésicos orales. Para aliviar las molestias, se puede tomar paracetamol
(Tylenol, otros), aspirina o ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) temporalmente.
Con estos tratamientos, los síntomas de las hemorroides a menudo desaparecen en una semana.
Consulta con tu médico si no sientes alivio en una semana o antes, en el caso de que sientas
dolor intenso o tengas sangrado.
Medicamentos
Si las hemorroides te producen solo una leve molestia, el médico podría sugerirte cremas,
ungüentos, supositorios o parches de venta libre. Estos productos contienen ingredientes, tales
como hamamelis o hidrocortisona y lidocaína, que alivian el dolor y la picazón, al menos de
forma temporaria.
No utilices una crema de venta libre que contenga esteroides durante más de una semana, a
menos que te lo indique el médico, ya que podría hacer que la piel pierda espesor.
Trombectomía de hemorroides externas
Si un coágulo doloroso (trombosis) se ha formado dentro de una hemorroide externa, el médico
puede extraer el coágulo con una simple incisión y drenarlo, lo que puede proporcionar un alivio
instantáneo. Este procedimiento es más efectivo si se realiza dentro de las 72 horas de que se
haya formado el coágulo.

Ligadura de hemorroide con banda elástica
Procedimientos mínimamente invasivos
En el caso de hemorroides sangrantes o dolorosas, el médico podría recomendarte uno de los
otros procedimientos mínimamente invasivos que existen. Estos tratamientos pueden realizarse
en el consultorio del médico o en otro ámbito ambulatorio y, generalmente, no requieren
anestesia.
 Ligadura con banda elástica. El médico coloca una o dos bandas elásticas diminutas
alrededor de la base de una hemorroide interna para cortarle la circulación. La
hemorroide se seca y se cae dentro de una semana. Este procedimiento resulta eficaz en
la mayoría de los pacientes.
La ligadura de las hemorroides puede ser molesta y provocar sangrado, que podría
comenzar entre dos y cuatro días después del procedimiento, pero casi nunca es grave.
A veces, pueden producirse complicaciones más graves.
 Inyección (escleroterapia). En este procedimiento, el médico inyecta una solución
química en el tejido hemorroidal para encogerlo. Si bien la inyección provoca un dolor
mínimo o ningún dolor, podría ser menos eficaz que la ligadura con banda elástica.
 Coagulación (infrarroja, láser o bipolar). Las técnicas de coagulación utilizan calor o
un rayo láser o infrarrojo. Esta técnica hace que las hemorroides pequeñas, sangrantes e
internas se endurezcan y se encojan.
Si bien la coagulación produce pocos efectos secundarios y puede provocar una
molestia inmediata leve, se asocia con una mayor posibilidad de que las hemorroides
vuelvan a aparecer (recurrencia), en comparación con el tratamiento con banda elástica.
Procedimientos quirúrgicos
Si otros procedimientos no dieron resultado, o si tienes hemorroides grandes, el médico puede
recomendarte un procedimiento quirúrgico. La cirugía puede realizarse en la modalidad
ambulatoria o tal vez necesites una estancia hospitalaria de una noche.
 Eliminación de hemorroides. En este procedimiento, llamado hemorroidectomía, el
cirujano elimina el exceso de tejido que provoca el sangrado. Pueden emplearse
diversas técnicas. La cirugía puede realizarse con anestesia local, combinada con
sedación, con anestesia epidural o intradural (raquídea), o con anestesia general.
La hemorroidectomía es la forma más eficaz y completa de tratar hemorroides graves o
recurrentes. Las complicaciones pueden comprender dificultad temporal para vaciar la
vejiga y, como resultado, infecciones de las vías urinarias.
La mayoría de las personas sienten algo de dolor después del procedimiento. Los
medicamentos pueden aliviar el dolor. También puede ser de ayuda tomar un baño tibio.
 Engrapamiento de hemorroides. Este procedimiento, llamado hemorroidectomía o
hemorroidopexia con grapas, bloquea el flujo de sangre al tejido hemorroidal.
Generalmente se utiliza solo para hemorroides internas.
Por lo general, el engrapamiento implica menos dolor que la hemorroidectomía
convencional y permite que el paciente retome sus actividades cotidianas con mayor
rapidez. Sin embargo, en comparación con la hemorroidectomía convencional, el
engrapamiento está asociado a un mayor riesgo de reaparición y prolapso rectal, que se
produce cuando una parte del recto sale a través del ano. Las complicaciones también
pueden comprender sangrado, retención urinaria, dolor y, rara vez, infección
potencialmente mortal (septicemia). Habla con tu médico sobre la opción más adecuada
para ti.