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Concepto de la Interpretacion.

Toda interpretación, acertada o equivocada, formulada correcta o incorrectamente,


pone de manifiesto determinados rasgos de la subjetividad del analista, puesto que
toda su actividad interpretativa se halla determinada, en parte, por su psicología
personal. El analista no puede formular interpretaciones totalmente objetivas y
desvinculadas de su personalidad. Toda interpretación es un acto relacional, y
precisamente la combinación de objetividad-subjetividad que se manifiesta en la
interpretación es la que dota a ésta del carácter de experiencia relacional que
comparte con su condición de input informativo. Y esta implicación de la
personalidad del analista en la interpretación es lo que, según mi propia experiencia,
le confiere su mayor impacto terapéutico.

Para el psicoanálisis relacional la teoría acerca del proceso psicoanalítico ha ido


evolucionando desde considerar a éste como el despliegue y estudio de la
psicología de una persona hasta calificarlo como un proceso centrado en la
investigación de la dialéctica y de la complementariedad entre la psicología de una
persona y la psicología de dos personas. Pero, además, mi experiencia me indica
que esta transición que ha experimentado la teoría psicoanalítica con el transcurso
de los años es algo que vive por sí mismo el paciente en el curso —con menor
número de años, por supuesto— de su tratamiento. En el vaivén del diálogo
analítico, los pacientes se percatan, consciente e inconscientemente, de que lo que
ellos vivían como su psicología individual adquiere otra dimensión en contacto con
el otro, el analista, y se transforma en una psicología bipersonal. Si el analista no
advierte esta realidad e intenta convencer al paciente, con sus intervenciones, de
que aquellas fantasías, ansiedades y deseos de los que le habla al interpretar
corresponden exclusivamente a su mente, sin que él mismo tenga que ver con ellos,
quebranta lo que puede ser una experiencia compartida y, consecuentemente, le
presenta sus procesos psíquicos de una manera parcial y mutilada, de forma que lo
que podría ser un encuentro de dos subjetividades se convierte en un
adoctrinamiento, más o menos sutil, del paciente por parte del analista.
La Interpretación en Psicoanalisis
Llamamos interpretación al método de deducir lo que sufre el paciente y
comunicárselo.
El objetivo de la interpretación es ayudar al paciente a hacer consciente una parte
del material inconsciente, que tenia reprimido. La interpretación es una
comunicación del analista A veces el paciente no interpreta sus propios actos, y por
ello es necesario que el analista realice una interpretación del mismo. Se debe elegir
el momento oportuno para dar a conocer la interpretación al paciente con alguna
posibilidad de éxito. Se cometerá un grave error si, con el afán de abreviar el
tratamiento, se dieran interpretaciones al paciente tan pronto como se hayan
encontrado. Que es necesario para que la interpretación sea efectiva. Es necesario
trabajar desde la parte más superficial hasta la más profunda del inconsciente. Una
interpretación es adecuada es cuando provoca una reacción inmediata en el
paciente, que tiene un sentimiento de la verdad reconocida.

Proceso de la interpretación

1. Una descripción detallada del


contenido.
2. La asociación libre es la mejor manera de realizar dicha interpretación.
3. La amplificación del contenido.
En la que el paciente va ampliando, según lo que recuerda, o añadiendo nuevos
elementos de forma libre y/o racional.
4. Pueden generarse preguntas directas tanto del paciente como del terapeuta.
El método de la asociación libre fue explicado por Sigmund Freud en 1892 durante
un tratamiento en el que una paciente (Emmy von) le pidió que dejara de intervenir
en el curso de sus pensamientos y que la dejara hablar libremente.
convirtiéndose en la regla fundamental de la cura psicoanalítica.

La asociacion libre
El método de la asociación libre fue explicado por Sigmund Freud en 1892 durante
un tratamiento en el que una paciente (Emmy von) le pidió que dejara de intervenir
en el curso de sus pensamientos y que la dejara hablar libremente, convirtiéndose
en la regla fundamental de la cura psicoanalítica. Esta técnica permite abrir puertas
hacia el inconsciente para conocer las fantasías y conflictos del paciente, siendo
sus: deseos reprimidos y recuerdos de la infancia, los principales tópicos de interés
para el terapeuta. Él cual simplemente escucha, haciendo comentarios sólo cuando,
desde su criterio profesional, cree oportuno insistir en alguna parte del discurso del
paciente.

Tipos de interpretaciones

La postura: Es una de las claves no-verbales más fácil de descubrir, y observarla


puede resultar muy interesante. Se interpreta: la mirada, las palabras, la entonación
de la voz, los silencios, los gestos y los actos. Cada respuesta propiamente humana,
es una interpretación.

El silencio duradero de un paciente en el tratamiento psicoanalítico; va a representar


un obstáculo importante para el trabajo del psicoanalista y en el desarrollo del
proceso. Este silencio también va representar una incógnita para el analista, hasta
que se le pueda llegar a comprender su significado e interpretación, conllevando un
mejor esclarecimiento de la conflictiva del paciente.
El silencio en el análisis, por parte del paciente, no es equivalente a no
comunicación, (pues también existen las comunicaciones no verbales). Algunos
pacientes, en ciertos momentos de su proceso asociativo, hacen silencio, dejan de
hablar, como consecuencia de la represión.

Tipos de pacientes:
• Paciente obsesivo
Intenta tener el control de la entrevista y realiza comentarios superficiales; por lo
que el analista deberá indagar por qué sigue practicando sus rituales, a través de
una conciencia empática sobre los conflictos internos del paciente y el sufrimiento
que le causa, para lograr disminuir este comportamiento.
• Paciente narcisista
Se caracteriza por presentar una gran necesidad de admiración, un sentimiento de
grandiosidad, y la incapacidad de experimentar empatía por los demás. Estos
pacientes tienen una autoestima muy vulnerable frente a la crítica, por lo que resulta
difícil que asistan a clínica ya que se niegan a pedir ayuda, considerando que están
bien; al momento de llegar a clínica desarrollan una transferencia idealizada por
parte de su analista.
• Paciente depresivo
En el mejor de los casos dará respuestas monosílabas (si, no), la mayoría
permanecen en silencio por largos periodos de tiempo; requiere indagar sus
síntomas físicos y como los afronta, pudiendo padecer trastornos del sueño, del
apetito, sexuales, ideas de suicidio, etc.
El clínico no debe adoptar un estilo paternalista ya que provocara apego a su
paciente, y al terminar el tratamiento éste sufrirá por la separación.
• Paciente ansioso
Éste individuo tiene la tendencia de preferir procesos cortos de terapia, por su
interés inmediato de finalizar, inclusive al llegar a la sesión se mostrara intranquilo
y preguntara en repetidas ocasiones que van a hacer.
• Paciente paranoide
Mantiene una mirada fija al analista, como señal de desconfianza, por lo que resulta
difícil realizar una interpretación. Se debe evitar el humor, tener cuidado con
comparaciones o sarcasmos.

Inferencia
El analista en el acto interpretativo se basa en la inferencia. Ya que se trata de inferir
o concluir ciertos estados o hechos psíquicos a partir de la presencia de la
comunicación del paciente, y en informar al mismo de esto que ha sido inferido.
En el psicoanálisis no se puede decir que haya reglas de la inferencia rigurosas, ya
que si así fuera el acto interpretativo sería una simple lectura o decodificación.

Los sueños
Expresan de manera simbólica, los deseos más profundos e inconscientes del
sujeto. Estos deseos suelen ser reprimidos previamente; pero con la asociación
libre, se permite que el paciente despliegue, los significados asociados a su relato.
El sueño se concibe como un mensaje existencial que puede ser entendido;
De hecho, el paciente es invitado a narrar el contenido del sueño en tiempo
presente. Se trata de permitir que la experiencia hable por sí misma, de "entrar" al
sueño en lugar de "traerlo a la mente", vivenciándolo en el aquí y en el ahora
terapéutico para lograr interpretar lo que transmite.
Uno de los descubrimientos más importantes de Freud es que las emociones
enterradas en la superficie subconsciente suben a la superficie consciente durante
los sueños, y que recordar fragmentos de los sueños pueden ayudar a destapar los
recuerdos enterrados.

CONCLUSIONES

En definitiva, se trata de comprender por qué algo que se hace con este aparato
que llamo el significante, puede tener efectos y repercusiones en el diario vivir.

No se trata de hablar, no se trata de callar, se trata de abrir algo entre la palabra y


el silencio.

La técnica de la interpretación es la puesta en acto del entrenamiento psicoanalítico


sobre: formación teórica, análisis personal y entrenamiento de supervisión.