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JUICIO ÉTICO

Un juicio ético es la facultad de razonar y determinar qué acción, conducta o actitud es


la más adecuada, de entre un conjunto de alternativas, en función del sistema de valores que
compartimos con la sociedad donde vivimos.

En este sentido, el juicio ético es aquel que nos permite identificar, en una situación o
circunstancia determinada, cuál es el dilema ético que se nos plantea, y, en consecuencia, nos
ayuda a analizar cuál de las opciones con que contamos es la que más se ajusta a nuestra
situación, siempre teniendo en consideración el marco del sistema de valores morales en que
nos encontramos. Asimismo, el juicio ético nos indica cuál es el modo más conveniente de
aplicar nuestras determinaciones a la hora de solucionar el problema al que nos estemos
enfrentando.

De allí que el juicio ético sea una herramienta fundamental para la toma de decisiones,
especialmente cuando necesitamos optar por la más acorde en relación con aquello en que una
sociedad se identifica con lo bueno o lo malo.

Ejemplos de juicios éticos los encontramos a lo largo de nuestras vidas. Por ejemplo, en
la escuela nos forman para hacer juicios éticos en relación con aquellas acciones que convengan
mejor a nuestros propósitos de ser personas honradas y honestas. De allí que hacer carrera en
el mundo del crimen o del narcotráfico sean opciones frente a las cuales nos enseñan a
reflexionar sobre las consecuencias que acarrean. En ese sentido, un juicio ético establecería
que el crimen tiene consecuencias atroces en nuestras vidas y las vidas de nuestros seres
queridos y, en consecuencia, por nuestro bien y el de nuestros más cercanos, no debemos
contemplar esa opción.

AXIOLOGÍA

La axiología es una rama de la Filosofía que estudia los valores. La axiología se aplica
también a otros ámbitos como el Derecho y la Pedagogía, en el que aparecen temas de carácter
axiológico. En ocasiones se utilizan los términos Filosofía de los valores y Teoría de los valores.
Esta palabra procede del francés axiologie, formada con los términos griegos ἄξιος ('digno',
'valioso', 'con valor') y λόγος (logos, que en este caso se puede traducir como 'estudio', 'teoría',
'tratado').

En la axiología, se dice que el valor o lo que es valorado por los individuos, es conocido
como una determinación personal, peculiar y producto de la cultura de la persona, que además
se encarga de la axiología que estudia tanto los valores negativos como los positivos, debido a
que son los que permiten definir la capacidad de algún elemento o de un sujeto, para así luego
poder formular los fundamentos del juicio.

Axiología jurídica

La axiología jurídica es el estudio de los valores jurídicos en la creación y aplicación de


normas jurídicas. Es uno de los objetos de estudio de la Filosofía del Derecho. En ocasiones se
utilizan otros términos como Teoría del Derecho Justo o Teoría de la Justicia, destacando la
importancia del valor de la justicia en este ámbito.

Las distintas consideraciones que se pueden realizar en torno a los valores determinan
la redacción, aprobación, aplicación o derogación de normas jurídicas. Un ejemplo es el estudio
del valor de la vida y de la dignidad en relación con otros valores como la justicia, la
responsabilidad y la libertad en temas relativos a la pena de muerte o la cadena perpetua.

OBJETO FORMAL

El objeto formal de la ética tiene que ver con el punto de vista desde el cual se estudian
los actos humanos, es decir desde la perspectiva da rectitud o moralidad (a su bondad o maldad).
Es lo que determina la rectitud del acto. Ej. Amar lícitamente, defender lo nuestro sin ofender a
otros, adquirir algo justamente… El objeto formal de la ética es aquello según lo cual los actos
humanos, considerados formalmente en cuanto tales (y no desde un punto de vista particular o
con relación a una finalidad restringida, como los actos de un artista o un pianista), son
calificados como buenos o malos.

Todo juicio moral tiene una forma, un modo de mandar el contenido. Así las normas
morales, mandan de forma imperativa, van en imperativo. Esa es la forma de todo juicio moral.
Toda norma moral va en imperativo, es categórica. Es decir, es universal y necesaria. Válida para
todos y sin excepción posible. ¿Cómo se yo que no debo robar? Porque al intentar universalizar,
convertir en norma moral válida para todos y sin excepción, me encuentro con la norma "No
robarás" que es conforme a la razón. Si universalizo la contraria "Todos debemos robar" me
encuentro con una norma que repugna la razón.

LA MORALIDAD DE LOS ACTOS HUMANOS

La libertad hace al hombre un sujeto moral. El hombre es padre de sus actos y estos
pueden ser juzgados como buenos o malos. El obrar es moralmente bueno cuando las elecciones
de la libertad están conformes con el verdadero bien del hombre y expresan así la ordenación
voluntaria de la persona hacia su fin último, es decir, Dios mismo.

La moralidad de los actos humanos depende de tres cosas: el objeto elegido, la


intención (el fin que se busca) y las circunstancias de la acción.

El objeto elegido puede decir que es la materia del acto humano, es lo que queremos
hacer y que nuestra conciencia reconoce estar bien o mal hecho, por ejemplo dar limosna o
robar.

Pero aparte del objeto, es muy importante la intención con la que actuamos, se puede
dar limosna para quedar bien ante los demás y la aparente buena acción queda corrompida por
la intención de satisfacer la vanidad.

Queda claro que el fin no justifica los medios. No puede hacer un mal con la intención
de hacer un bien, por ejemplo condenar a un inocente para evitar una revuelta o matar a un
niño con el aborto para procurar comodidad a la madre.

Y hay que considerar todavía las circunstancias, que pueden disminuir o agravar la
bondad o la malicia de un acto. Podemos actuar violentamente por miedo a la muerte o bien
hacerlo con premeditación, alevosía y ventaja.

Hay sin embargo actos que de por sí, independientemente de intenciones o de


circunstancias, son siempre ilícitos por razón de su objeto intrínsecamente malo, como por
ejemplo, la blasfemia, el perjurio, la fornicación o el adulterio.
DIVISION DEL ACTO HUMANO

Las acciones que realizamos podrían dividirse en dos grupos: las que no tienen
implicaciones morales porque son neutrales (respirar, moverse, rascarse o protegerse de la
lluvia) y aquellas acciones que sí pueden tener alguna consideración moral, es decir, pueden
valorarse como buenas o malas. Este último tipo de acciones es mucho más amplio de lo que
parece a primera vista. Dar la mano a alguien puede parecer neutral, pero dar la mano a un
terrorista sanguinario ya se puede discutir moralmente. Trabajar en una fábrica para ganarse el
pan de la familia no tiene una implicación moral, pero si la fábrica contamina un río y esto
provoca enfermedades, la neutralidad del trabajo en la fábrica desaparece. Esto quiere decir,
que casi cualquier acto es un acto moral en potencia, pues el contexto en el que se produzca
determinará una valoración determinada.

Las acciones buenas moralmente, son aquellas que contribuyen a la perfección de la


persona que las realiza, o a la planificación de su carácter moral (hacer el bien a los demás, ser
honesto, ser justo, ser responsable).

Por mal moral se entiende la desviación de la voluntad humana de las reglas del orden
moral y la acción que resulta de esa desviación. Tal acción, cuando proceda exclusivamente de
la ignorancia, no será clasificada como mal moral, que está restringido propiamente a los actos
de la voluntad, hacia los fines que la conciencia rechaza.

Existen actos humanos indiferentes en abstracto, o sea, que por su objeto específico y
naturaleza intrínseca no son buenos ni malos. La razón es porque, considerados en abstracto,
los actos humanos toman su moralidad únicamente de su propio objeto específico, sin tener
para nada en cuenta el fin de las circunstancias que les rodean, que son ya elementos concretos.

PRINCIPIO DE DOBLE EFECTO

El principio de doble efecto es un "principio de razonamiento práctico que sirve para


determinar la licitud o ilicitud de una acción que produce o puede producir dos efectos, de los
cuales uno es bueno y el otro es malo”. La idea principal que subyace al principio del doble efecto
es que una persona no es igualmente responsable por todos los efectos malos que se siguen de
su acción, sino que existe una diferencia fundamental entre aquellos que intenta y aquellos que
solo prevé o debe prever. También puede ser definido como "principio de no imputabilidad del
mal indirecto producido por un acto voluntario directo".

El principio del doble efecto es un tema clásico de la Teología Moral, pero de aplicación
frecuente. Se trata de cómo actuar cuando de una misma acción se siguen dos efectos: uno
bueno y otro malo. ¿En tal caso se debe actuar? ¿Se imputa al agente también el efecto malo, a
pesar de que no lo ha pretendido? ¿Puedo buscar un efecto malo, bajo el pretexto que también
se sigue otro efecto bueno? Para estos y otros casos, se aplica el siguiente principio: Si se quiere
actuar, cuando de la acción se siguen dos efectos, uno bueno y otro malo, se requieren que se
den estas cuatro condiciones:

1. Que la acción en sí misma sea buena o, al menos indiferente.


2. Que el fin que se persigue sea obtener el efecto bueno y, simplemente, se
permita el malo.
3. Que el efecto primero e inmediato que se ha de seguir sea el bueno y no el malo.
4. Que exista una causa proporcionalmente grave para actuar.
En el caso de que estas cuatro condiciones concurran simultáneamente, se puede actuar
y al sujeto no se le imputa el segundo efecto, o sea el mal que se sigue, pues el efecto bueno
justifica por sí mismo el que se ejecute una acción que lleva consigo un efecto malo, ciertamente
previsto, pero que no es deseado. No siempre resulta fácil interpretar estos cuatro supuestos,
sobre todo si el efecto malo, tal como resalta el cuarto supuesto, es grave. El hecho es que los
autores no se ponen de acuerdo al aplicarlo, por eso este principio ha despertado una amplia
bibliografía.

RESPONSABILIDAD POR HECHO AJENO

Las responsabilidades Complejas por Hecho Ajeno, ocurren cuando la persona que está
sometida a la guarda, control, vigilancia o subordinación del civilmente responsable, comete un
hecho ilícito. Existen dos categorías de personas responsables: el agente material del daño por
el hecho ilícito propio y el civilmente responsable por el daño causado por la persona sometida
a su subordinación. El civilmente responsable tiene acción de regreso contra quien cometió el
hecho ilícito, siempre que sea imputable; puede reclamarle al agente material del daño el monto
de la reparación que deba a la víctima. Esta regla no es absoluta, por cuanto existen
determinadas excepciones.

Casos Previstos en la Ley.

Las responsabilidades por hecho ajeno están establecidas en el Código Civil y el Código
Penal. Son las siguientes:

a) La del padre, madre y tutor por el hecho ilícito en que incurren los menores que habitan
con ellos. Establecido en el encabezamiento del Articulo 1190 Código Civil. "El padre, la
madre, y a falta de éstos, el tutor, son responsables del daño ocasionado por el hecho
ilícito de los menores que habiten con ellos”. Y establecido en el Artículo 114, Ord. 1°
Código Penal. "La exención de la responsabilidad penal declarada en el artículo 62
numeral 4 del artículo 65 y artículos 69, 72 y 73, no comprende la exención de la
responsabilidad civil, la cual se hará efectiva con sujeción a las reglas siguientes: 1. Son
responsables civilmente por los hechos que ejecuten los locos o dementes y demás
personas comprendidas en el artículo 62, sus padres o guardadores a menos que hagan
constar que no hubo por su parte culpa ni negligencia.

No existiendo estos o no teniendo bienes, responderán con los suyos propios los autores
del hecho, salvo el beneficio de competencia en la forma que establezca la ley civil".

b) La del preceptor y el artesano, por el daño causado por el hecho ilícito de los alumnos y
aprendices, mientras estén bajo su vigilancia. Establecido en la segunda parte del
Articulo 1190 Código Civil. "Los preceptores y artesanos son responsables del daño
ocasionado por el hecho ilícito de sus alumnos y aprendices, mientras permanezcan bajo
su vigilancia”. y establecido en el Articulo 118 Código Penal. “Son también responsables
subsidiariamente los maestros y las personas dedicadas a cualquier género de industria,
por las faltas o los delitos en que incurran sus discípulos, oficiales o aprendices en el
desempeño de su obligación o servicio.
No incurren en esta responsabilidad si prueban que no han podido evitar el hecho de
sus discípulos, oficiales o aprendices”.

c) La del dueño o principal, por el daño causado por sus sirvientes o dependientes en el
ejercicio de las funciones propias de su empleo. Establecido en el Articulo 1191 Código
Civil. "Los dueños y los principales o directores son responsables del daño causado por
el hecho ilícito de sus sirvientes y dependientes, en el ejercicio de las funciones en que
los han empleado”. y establecido en el Artículo 114, Ord. 3° Código Penal. “La exención
de la responsabilidad penal declarada en el artículo 62 numeral 4 del artículo 65 y
artículos 69, 72 y 73, no comprende la exención de la responsabilidad civil, la cual se
hará efectiva con sujeción a las reglas siguientes: 3. Responderán con sus propios bienes
los menores de quince años que ejecuten el hecho penado por la ley, salvo el beneficio
de competencia.

Si no tuvieren bienes responderán sus padres o guardadores, a menos que conste que
no hubo por su parte culpa o negligencia. La misma regla se observará respecto al sordomudo
irresponsable criminalmente”.

d) De los padres y guardadores por los hechos ilícitos en que incurran los locos, dementes
y demás enfermos mentales. Establecido en el Artículo 114, Ord. 1° Código Penal. "La
exención de la responsabilidad penal declarada en el artículo 62 numeral 4 del artículo
65 y artículos 69, 72 y 73, no comprende la exención de la responsabilidad civil, la cual
se hará efectiva con sujeción a las reglas siguientes: 1. Son responsables civilmente por
los hechos que ejecuten los locos o dementes y demás personas comprendidas en el
artículo 62, sus padres o guardadores a menos que hagan constar que no hubo por su
parte culpa ni negligencia. No existiendo estos o no teniendo bienes, responderán con
los suyos propios los autores del hecho, salvo el beneficio de competencia en la forma
que establezca la ley civil”.

e) Responsabilidad de los que incurran en el delito de rebelión por los daños causados por
las fuerzas rebeldes. Establecido en el Artículo 119 del Código Penal. “En caso de
rebelión existe la solidaridad en la responsabilidad civil derivada de los daños y
expropiaciones causados por fuerzas rebeldes.

Tal responsabilidad solidaria comprende a todos los que figuren en la insurrección con
el grado de general, aun cuando sea usurpado, y cualquiera que sea el lugar de la República
donde las fuerzas rebeldes hayan causado el daño.

En cuanto a los rebeldes que hayan actuado con grados inferiores, aun cuando sean
usurpados, la solidaridad sólo existe por los daños y depreciaciones que cause cualquier fuerza
rebelde en el respectivo estado, Distrito Metropolitano de Caracas, territorio o dependencia
federal, donde ellos hayan participado en la rebelión.

Se exceptúan únicamente de responsabilidad civil los soldados reclutados por los


rebeldes, o que al cometer el daño lo hubiesen hecho en cumplimiento de órdenes superiores”.

f) Responsabilidad de los empresarios por los daños causados por infracciones de sus
dependientes a los reglamentos de policía. Establecido en el Artículo 116 del Código
Penal "Son responsables civilmente, en defecto de los que lo sean criminalmente, los
posaderos, dueños de casas de ventas de víveres o licores, y cualesquiera otras personas
o empresas, por los delitos que se cometieren en los establecimientos que dirijan,
siempre que por su parte o la de sus dependientes haya habido infracción de los
reglamentos de policía".

MODIFICACIONES DEL ACTO HUMANO

Momentos de la acción humana

Toda acción humana supone 4 momentos:

1. Percepción (conocimiento): consiste en darse cuenta de la situación, el hecho, los


factores que intervienen. Para algunos es fundamental, si sabes actúas.
2. Deliveracion: El sujeto piensa o reflexiona sobre lo que va a hacer, los pros y los contras
de cada posibilidad.
3. Decisión (libertad): Consiste en elegir una conducta de entra las que se presenta u opta
por realizar o no una posibilidad (si solo hay una). Yo opto porque soy libre, por optar
soy responsable.
4. Actuación: Es la ejecución de lo decidido su realización en el mundo.

En el acto humano encontramos los siguientes elementos:

1. Motivo: Aquello que mueve a actuar, por lo que se realiza el acto, por ejemplo ayuda,
deseos, venganza…
2. Fin: Es lo que se pretende conseguir con esa acción, para lo que se realiza. Por ejemplo
dar escarmiento, castigar… (a veces el motivo y el fin se confunden).
3. Medios: Son los instrumentos que se emplean para realizar el acto, por lo que se realiza.
4. Resultado: Es la realización del fin que se persigue (A veces no se realiza ese fin por
motivos).
5. Consecuencias: Es el modo en el que afecta a otros el resultado conseguido, como afecta
esa actuación a los demás.

En los obstáculos al acto humano se trata analizar algunos factores que los afectan, ya
impidiendo el debido conocimiento de la acción, ya la libre elección de la voluntad; es decir, las
causas que de alguna manera pueden modificar el acto humano en cuanto a su voluntariedad o
a su advertencia y, por tanto, en relación con su moralidad.

Algunas de esas causas afectan al elemento cognoscitivo del acto humano (la advertencia), y
otras al elemento volitivo (el consentimiento).

Estos obstáculos pueden incluso llegar a hacer que un “acto humano” pase a ser tan sólo “acto
del hombre”.

Obstáculo por parte del conocimiento:

La ignorancia

Noción de ignorancia. Por ignorancia se entiende falta de conocimiento de una obligación.

En Teología Moral suele definirse como la falta de la debida ciencia moral en un sujeto capaz;
es decir, la ausencia de un conocimiento moral que se podría y debería tener. De este modo
podemos distinguirla de:

1. la nesciencia, o falta de conocimientos no obligatorios (Ej., de la medicina en quienes no


son médicos);
2. la inadvertencia, o falta de atención actual a una cosa que se conoce habitualmente;
3. el olvido, o privación actual o habitual de un conocimiento que se tuvo anteriormente.
el error, o juicio equivocado sobre la verdad de una cosa.

División de la ignorancia.

a) Ignorancia vencible: es aquella que se podría y debería superar, si se pudiera un


esfuerzo razonable (p. Ej., consultando, estudiando, pensando, etc.). Se subdivide en:
 simplemente vencible; si se puso algún esfuerzo para vencerla, pero insuficiente e
incompleto.
 crasa o supina; si no se hizo nada o casi nada por salir de ella y, por tanto, nace de un
grave descuido en aprender las principales verdades de la fe y la moral, o los deberes
propios del estado y oficio.
b) Ignorancia invencible; es aquella que no puede ser superada por el sujeto que la
padece, ya sea porque de ninguna manera la advierte (Ej., el aborigen que no advierte
la ilicitud de la venganza), o bien porque ha intentado en vano de salir de ella
(preguntando o estudiando).

La ignorancia invencible quita toda responsabilidad ante Dios, ya que es involuntaria y por
tanto inculpable ante quien conoce el fondo de nuestros corazones (p. Ej., no peca el niño
pequeño que sin saber hace una cosa mala). Es fácil entender este principio moral si se considera
el adagio escolástico nihil volitum nisi praecognitum (“nada es deseado si antes no es conocido”
Ver Dz. 1292).

La ignorancia vencible es siempre culpable, en mayor o menor grado según la


negligencia en averiguar la verdad. Así, es mayor la responsabilidad de una mala acción realizada
con ignorancia crasa, que con simplemente vencible. Consecuentemente, puede ser pecado
mortal si nace de descuidos graves.

Obstáculos por parte de la voluntad

Los obstáculos que dificultan la libre elección de la voluntad son: el miedo, las pasiones,
la violencia y los hábitos.

A. El miedo. Es una vacilación del ánimo ante un mal presente o futuro que nos amenaza,
y que influye en la voluntad del que actúa.

En general, el miedo -aunque sea grande- no destruye el acto voluntario, a menos que
su intensidad haga perder el uso de razón.

El miedo no es razón suficiente para cometer un acto malo, aunque el motivo sea
considerable: salvar la propia vida, o la fama, etc. Sería ilícito, por ejemplo, renegar de la fe por
miedo al castigo o a la muerte, o emplear medios anticonceptivos por temor a consecuencias
graves en la salud ante un nuevo embarazo, etc.

Por el contrario, si a pesar del miedo el sujeto realiza la acción buena, es mayor el valor moral
de esa acción.

PROBLEMAS ÉTICOS CONTEMPORÁNEOS

Los problemas éticos del contemporáneos han logrado atravesar de forma exitosa
diferentes barreras y estar cada vez más presentes en espacios sociales como núcleos familiares
y escuelas, hasta inclusive irrumpir en las grandes esferas de la política y la economía global.
Con el surgimiento de las nuevas tecnologías, el avance de la ciencia y la constante
tendencia al consumismo y obtención de riquezas materiales, el ser humano ha ido perdiendo
poco a poco su ética personal, laboral y sobre todo social.

La manera en que las personas actúan consigo mismas y con quienes les rodean, así
como sus derechos y responsabilidades reflejan hoy día una gran ausencia de consciencia moral.

La ética abarca todo un conjunto de principios, valores y creencias de tipo moral que
contiene cada ser humano en su interior y que se encargan de determinar su curso de acción en
los diferentes ámbitos de su vida diaria.

Es la ética esa pequeña voz inconsciente que señala lo que es correcto e incorrecto y
define a cada individuo cómo vivir una buena vida.

No obstante, a pesar de la existencia de un código de conducta ético, hoy día son


innumerables los muchos problemas éticos que presenta la sociedad global.

Ya sea en el ámbito personal, académico, político, económico, sanitario, tecnológico e


inclusive medioambiental, los problemas éticos continúan surgiendo con gran fuerza y la lista
presente a continuación es un claro reflejo de ello.

DIMENSIONES ÉTICAS DE ASUNTOS POLÍTICOS

El objetivo material de la ética en el ámbito público se enfoca a los actos humanos


de funcionarios públicos, esto es, a la rectitud moral de su actuación. La ética busca
cultivar la inteligencia en valores y moderar el carácter de los gobernantes, y si bien esto
es importante en cualquier disciplina lo es más en la política y en la administración
pública porque ambas son responsables de conducir los asuntos de un Estado. Aunque
parezca una verdad de perogrullo es conveniente afirmar, una y otra vez, la necesidad de
la ética en los servidores públicos ya que es precisamente su ausencia la que provoca
que muchos de ellos en diferentes instituciones públicas caigan y sigan cayendo en
escándalos de corrupción. Personas sin escrúpulos ocupan cargos importantes del Estado
escudándose además en la imagen de ser hombres respetables u honorables.

El resultado de sumar ética y política es el bien común o bien para la comunidad,


entendido como el conjunto de condiciones de vida con las cuales los hombres, las familias
y las asociaciones pueden alcanzar la plenitud. “La política pretende encontrar la mejor forma
de constituir un Estado y ésta será aquella constitución que le brinde mayores oportunidades
para alcanzar lo justo y esto es el bien común”. Gobernar es servir a los intereses comunes.
Este, y no otro, debe ser el motor que impulse a los políticos. De hecho, un Estado
moderno que no beneficia a sus ciudadanos debería ser considerado ilegitimo.

La ética es acción. Es práctica pura. No se estudia ética para quedarse en la abstracción,


en el deber ser. Se aspira a su conocimiento no para ser santo sino para practicar el bien
en cada acto. El político, el verdadero, gobierna para su gente, se aleja de las pasiones y vive
con dignidad. Utiliza el poder como un instrumento para hacer el bien. El hombre apto para
dirigir una ciudad consagra, más que cualquier otro, sus esfuerzos para hacer reinar la
virtud. Antiguamente se decía que la auténtica gloria de un gobernante depende del progreso
moral que alcancen sus gobernados.
DIMENSIONES ÉTICAS DE ASUNTOS SOCIALES

Pena capital

La pena de muerte o pena capital ha existido a la par con la humanidad, es bien


sabido que los griegos tuvieron gran influencia cultural en Roma, si bien los romanos
destacaron por su vasta jurisprudencia y aquellos por ser grandes filósofos, binomio que
hizo surgir la filosofía del derecho, de ahí la regulación de las relaciones entre los
hombres y el Estado, así como consecuente castigo a quienes cometen violaciones a
las leyes impuestas por este último.

Se ha considerado que la pena tomada como castigo tiende a reprimir la conducta


antisocial, sin embargo, para la doctrina, la justificación de la pena presenta dos hipótesis, por
un lado la pena tiene un fin específico, se aplica "quia peccatum est"; (a quien esta pecando); y
por el otro lado se considera en forma casuistica, como medio para la consecución de fines
determinados, se aplica "en peccetur" (para que nadie peque).

Tales supuestos dan origen a una hipótesis mas, la tesis ecléctica, la que no se conforma
con darle a la pena una sola característica; a estas corrientes se las conoce como teorías
absolutas, teorías relativas y corrientes mixtas.

Eutanasia

La palabra eutanasia procede del griego eu= bueno y thanatos= muerte. La utilización
de este término, “buena muerte”, ha evolucionado y actualmente hace referencia al acto de
acabar con la vida de una persona enferma, a petición suya o de un tercero, con el fin de
minimizar el sufrimiento.

Algunos sectores que tratan de imponer en la sociedad contemporánea una


determinada idea del “progreso”, asociada únicamente al aumento del confort en el ámbito
material o a una sofisticación tecnológica, la empujan, casi inconscientemente, a aceptar como
“buenas” las actuaciones encaminadas a terminar con la vida de individuos cuyas condiciones
vitales no sean consideradas suficientemente aceptables. Al igual que ocurrió con el aborto,
actualmente se pretende despenalizar la eutanasia justificándolo como forma de evitar
sufrimiento físico o moral a determinadas personas. Es fundamental afrontar esta amenaza,
mostrando las consecuencias negativas y destructivas que la eutanasia y el suicidio asistido
tienen para la sociedad, así como potenciando el papel de los cuidados paliativos como
prestación sanitaria, ya que los ciudadanos deben tener claro que eutanasia y cuidados
paliativos son realidades opuestas.

Racismo y Genocidio

Al "asesinato racial", un crimen que no tenía nombre, Raphael Lemkin le denominó


"genocidio", del derivativo griego "geno" que quiere decir "raza" o "tribu" y el derivativo latino
"cidio", de "caedere", que significa "matar".

Así dio nombre al crimen de matar o hacer desaparecer a una raza, a su cultura, a su
idioma, a su historia. Cuando los dirigentes nazis fueron llevados al Tribunal de Nuremberg se
les acusó de "crímenes contra la paz", "crímenes de guerra", y "crímenes contra la humanidad".

No se utilizó la palabra "genocidio" como hubiera querido Lemkin. Entonces escribió: "El
genocidio no es guerra. ¡Es mucho más peligroso que la guerra!". Porque cuando una raza o un
grupo es blanco del genocidio, la pérdida es permanente; incluso los individuos que sobreviven
al genocidio quedan privados de una parte de su identidad para siempre.

La tipificación de genocidio era que la ley "colocaría una especie de cordón sanitario
alrededor del país culpable". De tal forma que los responsables de genocidio quedarían
atrapados en su país. Sin embargo, el genocidio jamás puede ser asunto interno de ningún país.
Dondequiera que suceda debe constituir la responsabilidad de todo el mundo civilizado
(Problema infernal. Estados Unidos en la era del genocidio, Samantha Power, FCE, México,
2005).

El ambiente

El ambiente es un concepto que puede utilizarse en referencia a lo que nos rodea, es


decir puede ser un fluido que rodea un cuerpo. La temperatura ambiental es un claro ejemplo,
puede dar cuenta del estado del aire o la atmósfera.

El ambiente puede referir incluso a las condiciones o circunstancias de un lugar, una


época o un grupo. Además, se utiliza en relación a un grupo o a un sector social, pero no solo al
grupo en sí, sino también por las actitudes que tienen éstos con respecto a alguien o a algo.
Decir que un ambiente es bueno o malo sugiere a que si las comodidades y condiciones son
adecuadas a cada individuo que se encuentre en el lugar o no.

La ética del medio am-biente a la rama de la ética que analiza las relaciones que se
establecen entre nosotros y el mundo natural que nos rodea. De hecho, entre los productos
culturales más im-por-tantes de la evolución humana están determinadas preocupaciones
éticas, incluyendo la preocupación por el medio ambiente en general y los seres vivos en
particular.

ÉTICA SEXUAL

Puesto que la ética sexual se refiere a ciertos valores fundamentales de la vida humana
y de la vida cristiana, a ella se le aplica de igual modo esta doctrina general. En este campo
existen principios y normas que la Iglesia ha transmitido siempre en su enseñanza sin la menor
duda, por opuestas que les hayan podido ser las opiniones y las costumbres del mundo. Estos
principios y estas normas no deben, en modo alguno, su origen a un tipo particular de cultura,
sino al conocimiento de la ley divina y de la naturaleza humana. Por lo tanto, no se los puede
considerar como caducados, ni cabe ponerlos en duda bajo pretexto de una situación cultural
nueva.

Tales principios son los que han inspirado los consejos y las orientaciones dados por el
Concilio Vaticano II para una educación y una organización de la vida social que tengan en cuenta
la dignidad igual del hombre y de la mujer, en el respeto de sus diferencias 8.
Hablando de "la índole sexual del hombre y de la facultad generativa humana", el Concilio ha
hecho notar que "superan admirablemente lo que de esto existe en los grados inferiores de la
vida".

La sexualidad

La sexualidad es fuente inagotable de vitalidad y comunicación en una persona sana. La


capacidad de disfrutar una vida placentera satisfactoria y sin riesgos, de manera libre,
responsable e informada es un derecho universal; sin embargo, los tabúes, las creencias, los
mensajes de reprobación, rechazo, culpa o aversión, son fuente de dolor, de disfunción y de
conflicto.

Arte Erótico y Pornografía

Cuando se busca en el diccionario de la lengua española (DLE), una de las definiciones


de Arte es: “Manifestación de la actividad humana mediante la cual se interpreta lo real o se
plasma lo imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros” el erotismo entra entonces
en esta categoría, los poemas, pinturas, esculturas eróticas que existen a lo largo del tiempo son
y siempre serán arte.

Una obra de arte contiene un sentido romántico y sexual es decir es erótico, por lo que Commented [l1]:
cumple con ser “bonita, asombra al resto de personas y evoca emociones”. En el arte, el cuerpo
desnudo es simbólico. Está lleno de matices y formas. Se aprecia cada detalle de él, hasta lo
sexual.

Lo primero que debemos entender es que lo erótico es aquello que habla del amor
apasionado, la sensualidad, la sexualidad y la atracción entre nosotros los humanos.

La pornografía es aquello que describe y presenta explícitamente actos sexuales con la


finalidad de excitar sexualmente.

Solo cuando lo que lee, escucha o ve, se pierde solo en la excitación sexual, este cruza
la barrera y entra en la «pornografía». Así es como el arte erótico deja de ser arte, cuando se
aleja de su fin y trasciende.

Censura y Represión

La censura es una especie de barrera psíquica que actúa entre lo inconsciente por un
lado, y lo preconsciente y consciente por el otro. No permitiendo que los pensamientos, ideas y
demás inconscientes, se hagan conscientes.

La represión es el mecanismo psíquico que hace que determinadas ideas, pensamientos


y sentimientos se hagan inconscientes.

Los actos fallidos es lo reprimido que se enmascara o se transforma para pasar del
inconsciente al preconsciente y consciente de manera que la censura lo permita.

EL ABORTO

El aborto espontáneo según SEGO (Sociedad Española de Cirugía y Obstetricia), se define


como la expulsión o extracción de un feto o embrión que tenga por peso menos de 500 gramos
o unas 22 semanas de embarazo. También queda dentro de la definición cualquier producto de
gestación de edad o de peso de embarazo que no sea viable, como un huevo no embrionado,
una mola hidatiforme u otras. Esto sin importar si es deliberado o no. Incluso si hay vida.

Este tipo presenta varias formas clínicas que van desde la amenaza de aborto, pasando
por el inevitable, el completo, el retenido, el séptico y el de repetición. La calificación no está
estandarizada; pero estos son, de forma aproximada, los términos más usados.

Pero existe otro tipo de procedimiento que es conocido como inducido y es causado
deliberadamente con el fin de interrumpir el embarazo (ya sea bajo la observación médica o no).
Tomar la decisión para terminar un embarazo es extremadamente personal y varía
drásticamente de un individuo a otro, en algunas sociedades es aceptada bajo determinadas
circunstancias; pero en otras puede ser considerado un acto criminal. Si se está considerando,
se debe pensar cuidadosamente acerca de lo que es correcto antes de tomar la decisión.

Se debe consultar a padres, médico u otro adulto de confianza que pueda ayudar con
esta elección. Hay que considerar que esto tendrá una repercusión muy importante en la vida
actual y futura. Los consejeros en las clínicas de salud de la mujer, como la Planificación Familiar,
pueden proporcionar información acerca de las diferentes opciones (como la interrupción del
embarazo, la adopción o la crianza de los hijos) y el efecto que cada uno pueda tener.

Debates morales

Algunas sociedades lo prohíben casi por completo, mientras que otros lo permiten en
ciertos casos. Tales sociedades por lo general establecen una edad máxima después de lo cual
el feto no debe ser abortado, independientemente de las circunstancias. ¿Cómo saber si es legal
o no? ¿Cómo se relaciona con la moral?

En algunas sociedades se ha permitido por algunas de estas razones:

 En aras de la salud de la madre, incluyendo la salud mental.


 Cuando el embarazo es el resultado de un crimen como: violación, incesto o
abuso infantil.
 Cuando el niño tendría una “calidad de vida inaceptable“, tales como: graves
minusvalías físicas, serios problemas genéticos y graves defectos mentales.
 Por razones sociales, incluyendo la pobreza.
 Incapacidad de la madre de hacer frente a un niño, ya sea por su edad o por su
condición mental.
 Cuando es parte de la política de un gobierno.
 Para regular el tamaño de la población.
 Para regular los grupos dentro de una población.
 Para mejorar la población.

Algunas personas prejuzgan y asumen que es siempre negativo bajo cualquier


circunstancia. Otras piensan que es correcto cuando la vida de la madre está en riesgo. También
están los que piensan que hay una serie de circunstancias en las que es moralmente aceptable.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) hace una definición de una forma de aborto
denominado inseguro y lo califica como un procedimiento para terminar un embarazo realizado
por personas que carecen de las habilidades necesarias o en un ambiente que no esté en
conformidad con los estándares médicos mínimos, o ambas cosas.

De forma tal que para la OMS, existen dos formas; una segura y otra insegura. En algunos
países, si ocurre antes de las 24 semanas de embarazo, por causas naturales, es considerado
espontáneo y se le denomina involuntario.