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LA CERTEZA DE LA MUERTE

Eclesiastés 1:

Introducción

Este es un tema que la mayoría de las personas prefieren evitar. Al mismo tiempo de tratar de buscar
una solución a un problema que la mayoría de las personas ignora tener.

Pero queremos persuadirles a la certeza de la muerte y la realidad del juicio de Dios en su presencia.

Benjamín franklin decía: sólo hay dos cosas seguras en esta vida la muerte y los impuestos. Lo que
el no sabía es que el impuesto de puede evitar pero no la muerte.

Un grupo de médicos quería reducir la taza de mortalidad, pero no se puede pues la taza de
mortalidad es del 100% todo el que nace se va a morir.

A eso se refería un letrero que decía como saludablemente has ejercicio y muerte a pesar de todo.

Está es la realidad 95 millones de personas mueren cada año, 3 en cada segundo. ¿Cuántos han
pasado a la eternidad en el tiempo que estamos aquí?

Podemos evadir el tema pero no la muerte.

Les persuadiré a través de algunos textos en Eclesiastés. Por cierto no son los pensamientos de u.
Filósofo fatalista. Sino ha sido inspirado por Dios mismo. Lo que hace el autor es tocar el tema a
través de toda historia. ¿hay algún propósito para la existencia humana? En un mundo donde hay
tanto sufrimiento y de todas maneras morirse de todas maneras…

Tu que estudias o haces algo, de que sirve que hagas lo que hagas si al final de cuentas te vas a
morir.

La respuesta de Eclesiastés es que si consideramos lo ocurre debajo del Sol únicamente en función
del tiempo presente llegamos a la conclusión de que está vida es una tragedia.

Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén. Vanidad de vanidades, dijo el Predicador;
vanidad de vanidades, todo es vanidad. ¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que
se afana debajo del sol? Eclesiastés 1:1-3

La palabra vanidad significa niebla vapor inutilidad. Señala algo que no deja rastro. Lo más absurdo
de lo absurdo todo es absurdo. Frustración de frustración todo es frustración. Un correr tras el
viento. V. 14.

Eso sería nuestra vida si todo lo tendríamos sería esta vida.

Aunque vivir esta vida tiene sus encantos, pero también tiene un montón de problemas pero que al
final igual nos vamos a morir de todos modos. La muerte es como una sombra que nos sigue desde
el día de nuestro nacimiento.

La muerte no depende de nuestra edad, dinero, posiciones, moralidad o inmoralidad etc.


Todo acontece de la misma manera a todos; un mismo suceso ocurre al justo y al impío; al bueno,
al limpio y al no limpio; al que sacrifica, y al que no sacrifica; como al bueno, así al que peca; al que
jura, como al que teme el juramento.

Eclesiastés 9:2

Ninguno de nosotros puede estar seguro de que amanecerá con vida. De hecho no podemos estar
seguros si llegaremos vivos a nuestra casa.

¿Cómo debemos vivir entonces tomando en cuenta esta realidad?

Salomón pensó en eso y creyó que la manera de vivir era:

I. ACUMULAR CONOCIMIENTO.
Salomón era inteligente pero no aquietó su sed de conocer die el: Lo torcido no se
puede enderezar, y lo incompleto no puede contarse. Eclesiastés 1:15
El conocimiento por si solo no son suficientes para manejar la dificultad de mejor lo
torcido.
Además el conocimiento es tan amplio que nunca tocaremos jamás.

Lo que salomón está diciendo en este libro es que la adquisición de conocimientos no


resuelve nuestro problema de todas formas nos vamos a morir.

Escribiste un libro pero al final te morirás como el analfabeto, aunque dejes un legado
no te servirán de nada a ti.
Si tenemos que experimentar la muerte un día la vida tanto del sabio como del necio es
absurdo.

Todos tenemos una cita con la muerte a la cual nadie llegará tarde inclusive los
bolivianos que son tan “puntuales”.

Por eso yo no me complico la vida y mi filosofía es goza de la vida todo lo que quieras y
lo que puedas AHORA. LA VIDA ES AHORA.
II. SATISFACER placeres.

Salomón era tan rico siendo rey y dijo: No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan,
ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón gozó de todo mi trabajo; y
esta fue mi parte de toda mi faena. Eclesiastés 2:10
Los humanos nos acostumbramos tan rápido a cualquier cosa que lo que hoy despierta
nuestro interés es probable que mañana te aburra.
Sabes de qué estamos hablando verdad? Tienes una cosa con mucha alegría, ya lo tienes
lo usas un tiempo y rápidamente te aburres ni te interesas.
Nuestro tiempo tiene tanto entretenimiento.