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BALOTARIO PARA EL EXAMEN PARCIAL DE TEORIA GENERAL DEL PROCESO

1. Explique los orígenes y las raíces del conflicto.


Orígenes y raíces del conflicto Tal como se ha planteado, entonces, el abordaje del conflicto implica
recurrir a su mismo punto de partida, por lo cual es necesario determinar los factores que a continuación
se exponen.
• La subjetividad de la percepción, teniendo en cuenta que las personas captan de forma diferente un
mismo objetivo.
• Las fallas de la comunicación, dado que las ambigüedades semánticas tergiversan los mensajes.
La desproporción entre las necesidades y los satisfactores, porque la indebida distribución de recursos
naturales y económicos generan rencor entre los integrantes de una sociedad.
La información incompleta, cuando quienes opinan frente a un tema sólo conocen una parte de los
hechos.
La interdependencia, teniendo en cuenta que la sobreprotección y la dependencia son fuente de
dificultades.
Las presiones que causan frustración, ya que esta se presenta cuando los compromisos adquiridos no
permiten dar cumplimiento a todo, generando un malestar que puede desencadenar un conflicto.
Las diferencias de carácter; porque las diferentes formas de ser, pensar y actuar conllevan a
desacuerdos.

2. ¿Cuáles son los componentes y clases de conflicto?


Componentes del conflicto Para definir una solución concertada al conflicto, es necesario analizar los
componentes de éste. Además, los conflictos no son exactamente iguales; de allí que deban precisarse
unos elementos comunes que permitan clarificar y estructurar la solución adecuada.
Los componentes del conflicto son: Las partes del conflicto. Son los actores involucrados —personas,
grupos, comunidades o entidades sociales— en forma directa o indirecta en la confrontación. Estos
presentan determinados intereses, expectativas, necesidades o aspiraciones frente al hecho o nudo del
conflicto. Para conocer cuáles son las partes principales en un conflicto, cabe preguntarse: ¿quién tiene
interés en la situación? ¿Quién será afectado por los cambios en tal situación? Cualquier persona o
entidad que se enmarque en alguna de estas categorías puede ser una parte del conflicto. No obstante,
dadas las variaciones y el nivel en que se involucren en el conflicto, las partes asumen diversos papeles:
a) Las partes principales presentan un interés directo en el conflicto y persiguen metas activas para
promover sus propios intereses.
b) Las partes secundarias muestran interés en el resultado de un acuerdo, pero pueden o no percibir que
existe un conflicto y, por ende, deciden si asumen un papel activo o son representados en el proceso de
toma de decisiones.
c) Los intermediarios intervienen para facilitar la resolución del conflicto y mejorar la relación entre las
partes. Estos actores pueden ser imparciales y no presentar intereses específicos en un resultado en
particular o pueden conservar el estatus de facilitadores. El proceso. Comprende la dinámica y la
evaluación del conflicto, determinadas por las actitudes, estrategias y acciones que presentan los
diferentes actores. Los asuntos. Son los temas que conciernen a las partes en un conflicto. La definición
de los asuntos es el principal desafío de un profesional, ya que en ocasiones el conflicto está oculto o las
partes están muy confundidas para verlo, en algunos casos porque son muy vulnerables. También se
puede presentar que las partes no estén de acuerdo con los asuntos que son la legítima fuente del
conflicto, puesto que involucran intereses y valores. El problema. Hace referencia a la definición de la
situación que origina el conflicto, los objetivos de la disputa y sus motivos. Los objetivos. Corresponden a
las decisiones conscientes, condiciones deseables y los futuros resultados. Niveles del conflicto Los
niveles del conflicto están directamente relacionados con los gestos visuales, las discordias y las crisis.
Gestos visuales. Estos pueden tener origen en los hábitos, las peculiaridades personales y las diferentes
expectativas. Discordias. Se presentan cuando los gestos visuales se acumulan y crecen para convertirse
en discordias. En este nivel, los argumentos son repetitivos acerca del mismo problema y se cuestiona la
relación con los actores involucrados.
Cuando los niveles de estrés o tensión aumentan, se sobrepasan comportamientos que pueden conducir,
por ejemplo, al abuso de alcohol y se presenta una vulnerabilidad emocional, la cual puede llevar, en
ocasiones, a la violencia verbal o física. En este nivel se requiere la intervención especial de un
profesional.
Clases de conflicto
Conflictos innecesarios: a) De relaciones. Cada una de las partes quiere algo distinto de un mismo
objeto. b) De información. Cuando sobre un mismo problema se tienen versiones diferentes o la
información se percibe de modos distintos.
Conflictos genuinos: a) De intereses. – Sustantivos. Sobre las cosas que uno quiere. - Sociológicos.
Sobre la estima, la satisfacción personal. - Procesales. Sobre la forma en que se hacen las cosas. b)
Estructurales. Corresponden a los conflictos macro. (Fuente de esta clasificación: Progresar, 2000: 7).

3. Explique cada uno de las formas alternas de solución de conflicto: Negociación, mediación,
conciliación y arbitraje.
Negociación Es el proceso a través del cual los actores o partes involucradas llegan a un acuerdo. Se
trata de un modo de resolución pacífica, manejado a través de la comunicación, que facilita el intercambio
para satisfacer objetivos sin usar la violencia. La negociación «es una habilidad que consiste en
comunicarse bien, escuchar, entender, recibir feedback, buscando una solución que beneficie a todos.
Cuando la gente usa la violencia, a veces las cuestiones se complican, se “pudre todo”, y no hay retorno»
(Rozemblum de Horowitz, 1998: 31). Las partes involucradas negocian fundamentadas en el respeto y la
consideración; los intereses corresponden a lo que dificulta la negociación; lo que las partes reclaman y lo
que se busca satisfacer son las necesidades, deseos o cuestiones materiales. En la revista Desarrollo y
Cooperación de Alemania, la negociación es considerada como la relación que logra equilibrar intereses
opuestos, articular diversidad de oposiciones y conciliar diferencias a través de pactos concebidos,
neutralizando divergencias y puntos de vista concebidos como antagónicos por los actores vinculados.
Esta actividad lleva implícitos procesos de aprendizaje y fortalece una cultura democrática caracterizada
por el debate, el escrutinio y la crítica abierta de las ideas, intereses y proyectos que integran la
comunidad. La negociación implica el buen manejo de los procedimientos para cada una de las partes
involucradas, es decir, exige un manejo sistemático mediante el cual se legitima un acuerdo en el que se
comprometen los actores. Por lo tanto, es necesario planificar el proceso, tener claros los objetivos
propios y los de la contraparte, clarificar los intereses particulares, saber sobre qué aspectos se está
dispuesto a ceder y diseñar estrategias para el logro de los objetivos propuestos.

Mediación Consiste en un proceso en el que una persona imparcial, el mediador, coopera con los
interesados para encontrar una solución al conflicto. Se trata de un sistema de negociación facilitada,
mediante el cual las partes involucradas en un conflicto, preferiblemente asistidas por sus abogados,
intentan resolverlo, con la ayuda de un tercero imparcial (el mediador), quien actúa como conductor
de la sesión ayudando a las personas que participan en la mediación a encontrar una solución que les
sea satisfactoria. El mediador escucha a las partes involucradas para determinar los intereses y facilitar
un camino que permita encontrar soluciones equitativas para los participantes en la controversia. El
acuerdo no produce efectos jurídicos, salvo que las partes acuerden formalizarlo en una notaría o centro
de conciliación. La mediación es de gran utilidad en el ámbito de lo general viabilizando la comunicación
entre los actores. Allí el mediador es fundamental, pues de alguna forma contribuye a la resolución del
conflicto, brinda una orientación cooperativa y competitiva procurando el beneficio de las partes, y busca
eliminar o reducir la conducta conflictiva. El conjunto implícito de normas y valores proporciona el
fundamento del marco de la mediación, guiando las expectativas de los actores y está relacionado con la
capacidad de hacer concesiones, tanto al mediador — qué contribución puede hacer para llegar a un
acuerdo— como a las partes o actores —capacidad de los actores para reunir apoyo para hacer
concesiones o modificar sus posiciones originales y alcanzar un acuerdo—. Finalmente, la mediación se
basa en la adopción de premisas normativas referidas al poder, la confianza y la capacidad de hacer
concesiones. Conciliación Se trata de un proceso o conjunto de actividades a través del cual las personas
o partes involucradas en un conflicto pueden resolverlo mediante un acuerdo satisfactorio. Adicional a
las partes, interviene una persona imparcial denominada conciliador, que actúa con el
consentimiento de las partes o por mandato de la ley, para ayudar a los actores a llegar a un
acuerdo que los beneficie. «Este proceso busca complementar el sistema tradicional de justicia,
mediante un procedimiento breve en el cual una autoridad judicial o administrativa interviene como un
tercero para lograr posibles soluciones a un problema que involucra a dos o más personas en
controversia» (CENASEL, 1998: 50). La conciliación es un proceso de civilidad porque los acuerdos son
el resultado del ejercicio pacífico y democrático del derecho a la controversia, en el cual se involucra de
manera directa a los actores interesados en arreglar las diferencias, procurando acuerdos recíprocos y
satisfactorios sin que se presenten vencidos ni vencedores, activando la comunicación, reduciendo y
aliviando las tensiones, y evitando la escalada del conflicto. Por lo tanto, es necesario comprender
acertadamente el conflicto para verlo como una totalidad y una fuente de transformaciones que
contribuyen al crecimiento y evolución de los diferentes grupos sociales —entre ellos, el sistema familiar
—, permitiendo relaciones más gratificantes y no la dominación y la imposición, así como la visión «tú
pierdes, yo gano». Como acto democrático, se fundamenta en la capacidad de los ciudadanos y
ciudadanas para ser autores del conflicto y generadores de soluciones, asunto en el cual se determina la
igualdad entre las partes, la legitimidad de sus intereses y la voluntad para negociar y concertar acuerdos,
sintetizando el ejercicio de la democracia. El proceso democrático de la conciliación se desarrolla a través
de varias fases:
a) la fase inicial, en la cual se define el contexto de la conciliación;
b) la fase de intercambio de historias, donde se definen los puntos de vista de cada uno de los actores,
los hechos y sentimientos;
c) la fase de situación del conflicto, es decir, donde se concretan los puntos a tratar y se enfatiza en lo
conciliable;
d) la fase donde se generan soluciones, promoviendo su búsqueda y su selección; y
e) la fase en la cual se establecen los acuerdos y el cierre que se especifican en un acta.

Arbitramento Se trata de un proceso mediante el cual un tercero, que es un particular, decide sobre el
caso que se le presenta y las partes o actores aceptan la decisión. Se parece a un juicio donde el árbitro
es elegido por las partes, en procura de la conciliación. En este proceso, la decisión del tribunal de
arbitramento se asimila a la sentencia de un juez y es denominada «laudo arbitral». El árbitro actúa como
auxiliar de la justicia, buscando que esta se haga más clara para que los actores interesados puedan
determinar las reglas de procedimiento y se convierta en un instrumento comunitario. Para concluir, se
puede afirmar que actuando y enseñando las ideas y los ideales de la resolución de conflictos manejados
a través de las alternativas de resolución entre quienes conforman la sociedad, se puede contribuir a la
reducción de la violencia y al fortalecimiento de espacios pacíficos para las futuras generaciones. Para el
profesional en Trabajo Social el conflicto se convierte en un reto de investigación y de educación para la
paz

4. ¿Cuáles son las fuentes del Derecho Civil peruano, explique cada uno de ellas?
La tradición de que se hizo eco el código napoleónico hubo de ser asumida por el primer Código Civil
peruano, el de 1852. Este, en efecto, antepuso al libro 1 un título preliminar, varios de cuyos artículos
fueron inspirados, aun textualmente, por el francés. Mirado en su conjunto, empero, el citado cuerpo de
1852 estableció una más completa regulación sobre el tema de las fuentes que el francés. El principio
cardinal en el código de 1852, lo mismo que en el napoleónico, es que la ley constituye la fuente suprema
del derecho De esta forma, el derecho tradicional sugiere la existencia de una jerarquía excluyente entre
las “fuentes del derecho”, que responde a una conceptualización racional de una posición filosófica
determinada. Así por ejemplo, para el jusnaturalismo, todo el orden jurídico debe estar sujeto bien a la ley
divina -si es de origen religioso- o bien a la ciencia -si es de origen racionalista-, en base al principio de no
contradicción y a una cierta jerarquía de normas. Igualmente, para el positivismo las “fuentes del derecho”
estarán ordenadas lógica y racionalmente de una cierta manera. En el caso del positivismo kelseniano,
por ejemplo, se llegará, inclusive, al extremo de suponerse que no existe una pluralidad de “fuentes de
derecho”, ya que sólo la ley es capaz de tener tal condición.9 No es compatible, pues, con la visión
positivista, más radical, sugerir que existen varias “fuentes del derecho”, sino tan solo una, y las demás
supuestas “fuentes del derecho”, solo lo son en tanto y en cuanto son compatibles con la ley. En la
medida que no lo son, dejan de ser “fuentes del derecho”.
Las diferentes “fuentes del derecho”, diríamos de manera tradicional, ofrecen en una sociedad sus
productos simultáneamente. Dicho en otras palabras: en la sociedad existen la costumbre y la ley; ambas
conviven simultáneamente. No hay, como el derecho tradicional creía, una sujeción de una fuente
respecto de la otra. O predominaba la costumbre, si se trata del derecho consuetudinario; o predominaba
la ley, si era un derecho romano- germánico. No ocurre nada de ello. Las personas son las que escogen.
No los sistemas jurídicos.

5. Explique cada uno de los principios del Código Procesal Civil.


a) Carácter exclusivo y obligatorio de la función judicial del Estado
De lo expuesto se concluye muy claramente este principio, sin el cual la vida en comunidad se haría
imposible en forma civilizada. El fundamenta la existencia misma del Estado como organización jurídica y
de la sociedad. Sus consecuencias son: prohibición de la justicia privada, y obligatoriedad de las
resoluciones judiciales.

b) Independencia de la autoridad judicial


Para que se pueda obtener el fin de una recta aplicación de la justicia, indispensable es que los
funcionarios encargados de tan delicada y alta misión puedan obrar libremente en cuanto a la
apreciación del derecho y de la equidad, sin más obstáculos que las reglas que la ley les determine en
cuanto a la forma de adelantar su conocimiento y proferir su decisión, que se refieren bien sea al
procedimiento que han de seguir o a las pruebas que deben apreciar.

Este principio rechaza toda coacción ajena en el desempeño de sus funciones. El juez debe sentirse
soberano en la recta aplicación de la justicia conforme a la Ley. Toda intervención que trate de desviar su
criterio en cualquier sentido, peca contra él y hace desvirtuar la esencia misma de su cargo. Por eso nada
más oprobioso que la existencia de jueces políticos, de funcionarios al servicio de los gobernantes o de
los partidos.

Un Estado en donde los jueces sufran la coacción de gobernantes o colaboradores deja de ser un Estado
de derecho. También requiere este principio que las personas encargadas de administrar justicia sean
funcionarios oficiales con sueldos pagados por el Estado.

c) Imparcialidad rigurosa de los funcionarios judiciales


Esta imparcialidad es una de las razones que exigen la independencia del órgano judicial en el sentido
expuesto. Pero con ella se contempla no solo la ausencia de toda coacción, por parte de los otros
funcionarios del Estado y de particularidades, sino también la ausencia de interés en su decisión, distinto
de la recta aplicación de la justicia.

Consecuencia de este principio es el considerar como delictivo todo lo que atente contra la
imparcialidad y honestidad del juez, o que tienda a obtener decisiones por razones o causas diferentes a
las que prescribe la Ley o el Derecho. Al juez le está vedado conocer y resolver de asuntos en que
personales intereses se hallen en conflicto con su obligación de aplicar rigurosamente el Derecho. No se
puede ser juez y parte a un mismo tiempo.

d) Igualdad de las partes ante la ley procesal


Dos consecuencias se deducen:
1º La de que en el curso del proceso las partes gozan de iguales oportunidades para su defensa, lo cual
halla fundamento en la máxima audiatur ex altera parts, y viene a ser una aplicación del postulado que
consagra la igualdad de los ciudadanos ante la Ley, base de la organización de los Estados modernos;
2º Que no son aceptables los procedimientos privilegiados, al menos en relación con raza, fortuna o
nacimiento de las personas.

Únicamente se admite que para juzgar determinados funcionarios del Estado y en consideración, no a la
persona en sí, sino a la investidura del cargo, conozcan otros jueces, y ello acontece principalmente en
materias penales por jueces distintos a los que de ser simples ciudadanos tendrían competencia para
juzgarlos.

e) Necesidad de oír a la persona contra la cual va a surtirse la decisión. Principio de la


contradicción o audiencia bilateral.

Es en consecuencia del anterior. En efecto, es principio consagrado en nuestra Constitución y en todas


las promulgadas después de la Revolución francesa, que nadie puede ser considerado sin haber sido
oído y vencido en juicio. Es la reacción contra las órdenes de prisión salidas de manos de los
gobernantes absolutos, que inclusive con el espacio correspondiente al nombre al nombre de la
víctima en blanco y para beneficio de algún enemigo, se daban, y que, para oprobio de la Humanidad,
existieron en las monarquías absolutas. Estas órdenes las hemos visto reaparecer en los gobiernos
despóticos contemporáneos (artículos 26 y 28 de la constitución Nacional).
Y en materias civiles tiene este principio tanta importancia como en las penales, pues la defensa del
patrimonio es tan necesaria como la de la propia vida. De él emanan dos consecuencias: la sentencia
proferida en un juicio solo afecta a las personas que fueron parte del mismo; y debe ser citado el
demandado de manera necesaria, para que concurra a defender su causa. Absurdo resultaría imponer
pena o condena civil a quien no ha sido parte en le juicio en el que la sentencia se dicta.

Desarrollo de este principio es el de la bilateralidad de la audiencia, según KISCH, o principio de la


contradicción, como nos parece mejor enunciarlo, y significa que al demandado debe respetársele su
derecho de defensa y que no es posible adelantar el juicio sin que este haya tenido noticia de él y
dispuesto de algún término para contestar la demanda y preparar su defensa. Esa noticia se le da
mediante la notificación personal del auto que admite la demanda y el traslado de la misma para su
estudio; pero si no es posible encontrárselo o se oculta, se surte la diligencia con una especie de
apoderado de oficio que le designa el juez y se llama curador ad item, quien entra a representarlo en el
juicio, sin perjuicio de que asuma él personalmente su defensa en cualquier momento.

También significa que toda decisión del juez debe ser objeto de estudio, desde el punto de vista de ambas
partes, para lo cual, por lo general, se les da oportunidad de hacerse oír previamente, y contra ella se les
da ocasión de interponer recursos, por lo cual en este aspecto se relaciona íntimamente este principio
con el de la impugnación.

Igualmente significa que para la validez de toda prueba en el juicio es necesario que la parte contra
quien se aduce haya tenido oportunidad de contradecirla; por eso las declaraciones obtenidas antes del
juicio por una de ellas deben ser ratificadas dentro del juicio, para que puedan ser estimadas como
prueba, y las diligencias practicadas antes del juicio sin citación de la otra parte, apenas constituyen
indicios. Pero si la prueba se ventilo en un juicio anterior, en el cual fue parte la persona contra quien se
presenta, no es necesaria su ratificación, porque ya fue controvertida por ella, hasta entonces con su
traslado en copia autorizada.

f) Publicidad del proceso


Significa este principio que no debe haber justicia secreta, procedimientos ocultos, fallos sin
antecedentes ni motivaciones, el cual encuentra consagración en nuestra Carta fundamental.

Es una reacción contra la justicia de las viejas y modernas tiranías, la sociedad debe saber cómo se
administra justicia, para que exista confianza en los funcionarios encargados de aplicarla.
Mas no quiere decir que todo el proceso debe ser necesariamente público, y que toda persona pueda
conocer en cualquier momento un juicio. Esto perjudicaría gravemente la buena marcha de los procesos,
lo que es más posible en materias penales. La publicidad se reduce a la discusión de las pruebas, a la
motivación del fallo y a su publicación.

En materia criminal, la instrucción del sumario es reservada y solo pueden tener acceso a él las partes o
sus apoderados y el Ministerio público. Y en lo civil, la ley de reglamentación de la profesión de abogado
restringe el derecho a estudiar los expedientes a las mismas partes y sus apoderados o a quienes tengan
el título de abogado con derecho a ejercer; y en ocasiones, cuando el asunto puede afectar el honor de
una familia, se limita exclusivamente a las partes y sus apoderados.

g) Obligatoriedad de los procedimientos establecidos en la Ley.


La Ley señala cuáles son los procedimientos que se han de seguir para cada clase de litigios, o para
obtener determinadas declaraciones judiciales, sin que les sea permitido a los particulares, ni aun
existiendo acuerdo entre todos los interesados en el caso, modificarlos o pretermitir sus términos, salvo
cuando expresamente la misma Ley autoriza hacerlo. Como vimos antes, las normas procesales son por
lo general absolutas, imperativas y siempre lo son las que determinan los procedimientos; limitándose las
dispositivas al señalamiento de algunos términos o cargos procesales, con el carácter de excepciones.

h) El principio de que las sentencias no crean, sino declaran derechos.


Los derechos subjetivos se originan en el derecho positivo y principalmente en la Ley, su fuente formal
más común, en el mundo moderno. Los procedimientos sirven para obtener su tutela, su ejecución, su
garantía para permitir, en ocasiones, su ejercicio, pero no para no crearlos. De ahí que UGO ROCCO
considere que una de las características del derecho procesal es la de ser un derecho medio.

El juez, al decidir, se limita a declarar los derechos que, conforme a las normas positivas, tiene la parte, y
no les otorga ninguno que ellas no consagren. Puede ser objeto de duda el caso de la sentencia que
resuelve una acción constitutiva, como la del divorcio. Pero so bien es cierto que el estado jurídico de
divorciados lo establece la sentencia, no lo es menos que los derechos y obligaciones propios de ese
estado se deducen de la Ley y no de aquella, y que al otorgar el divorcio el juez está reconociendo la
existencia de las causales que conforme a la Ley dan a que se declare.

i) El principio de la verdad procesal.


Entendiéndose por verdad procesal la que surge del juicio; la que consta en los elementos probatorios y
de convicción allegados a los autos. Esta puede ser diferente de la verdad real. ¿qué significa este
principio? Que para el juez lo importante y único es la verdad procesal; que su decisión tendrá que
ceñirse a ella y que entonces será recta y legal, aunque en ocasiones la realidad sea diferente. Nos lleva
lo anterior a concluir que no siempre la justicia procesal está acorde con la realidad de los derechos que
la Ley consagra, y que si esto acontece por descuido o negligencia de la parte interesada, la rectitud del
fallo no se afecta por ello.

De ahí que pueda afirmarse que en derecho procesal no es la existencia del derecho, sino su
evidencia o demostración en el juicio, lo que importa.

El juez tiene que fallar conforme a lo probado en el juicio, y por eso la trascendencia de darle facultades
para exigir las pruebas y tomar la iniciativa que estime necesaria, a fin de poder pronunciarse con
absoluto conocimiento de causa y convencimiento pleno de estar obrando conforme a justicia.

j) El principio de la casa juzgada.


Este principio se deduce del carácter absoluto de la administración de justicia. Significa que una vez
decidido, con las formalidades legales, un litigio entre determinadas partes, estas deben acatar la
resolución que le pone término, sin que les sea permitido plantearlo de nuevo. De lo contrario, la
incertidumbre reinaría en la vida jurídica y la función del juez se limitaría a la de buen componedor, con
la consecuencia de que esa intervención o determinación no podría imponerse como obligatoria
definitivamente. El proceso estaría siempre sujeto a revisión o modificación, lo que haría imposible la vida
jurídica.

La existencia de la cosa juzgada exige como factores que la determinan y que, por consiguiente,
funcionan como requisitos de la misma; que haya una sentencia; que se pronuncie en juicios que no estén
excluidos expresamente de esta clase de efectos, y que esa decisión no sea susceptible de impugnación
por vía de recurso, sino que este cerrada a este tipo de discusiones en razón de su firmeza, lo cual puede
deberse a que no sea recurrible por disposición legal o a que los recursos posibles en principio no hayan
sido interpuestos o hayan quedado a su vez desestimados. La sentencia solo obliga como cosa juzgada
a las partes respecto de las cuales se dicto, con excepciones de algunos casos de efectos erga omnes,
expresamente consagrados en la Ley; únicamente se aplica para el mismo objeto o relación jurídico-
material que fue controvertida y respecto de la cual se surtió la litis, y no impide que se debata sobre el
mismo objeto y entre las mismas partes, pero con base en una causa distinta, o sea en un título o motivo
jurídico diferente.

Se deduce también de este principio que las resoluciones judiciales solo pueden impugnarse por los
medios que la Ley consagra para el efecto. En su oportunidad volveremos, con la extensión que el tema
requiere, sobre esta importante cuestión.

5. ¿Qué es el proceso?
Conjunto de actos regulados por la ley y realizados con la finalidad de alcanzar la aplicación judicial del
derecho objetivo y la satisfacción consiguiente del interés legalmente tutelado en el caso concreto,
mediante una decisión del juez competente. Es el medio o mecanismo a través del cual se resuelve un
conflicto
6. ¿Qué diferencias existen entre el proceso y el procedimiento?
el “proceso” implicaría una serie de actos o fenómenos que se suceden en el tiempo, mientras que el
“procedimiento” es un método, un esquema, una forma de hacer las cosas.
En el lenguaje técnico-jurídico, sin embargo, despliegan un significado distinto, aunque se mantienen
algunas conexiones con el lenguaje común. A primera vista, pueden parecer sinónimos, pero hay algunos
matices que los distinguen y pueden cobrar una cierta importancia.

En el marco de la actuación jurisdiccional, el proceso es lo mismo que el litigio o el pleito, esto es, un
determinado conflicto o controversia entre dos o más sujetos (las partes) que, una vez ejercitada la
acción, resuelto por el poder judicial aplicando el Derecho. Desde esta perspectiva,
podría decirse que el proceso no es otra cosa que el ejercicio y contenido de la actividad jurisdiccional en
un supuesto concreto.
En cambio, el procedimiento se refiere en principio a la sucesión ordenada de actos procesales a través
de los cuales el proceso se sustancia, es decir, se manifiesta, toma forma, se lleva a cabo; se refiere por
tanto a la manifestación externa y formal del proceso. Si se utiliza el esquema metafórico del
continente/contenido, el proceso sería el contenido, mientras que el procedimiento sería el continente. De
la misma manera, un contrato, en sí mismo (contenido), no es más que un acuerdo de voluntades, que
puede manifestarse o no a través de un documento escrito (continente); un despido es la extinción
unilateral de un contrato de trabajo (contenido), que puede y debe tomar forma a través de una “carta de
despido” (continente). Son los actos concatenados y entrelazados entre sí, cuya realización presupone la
actuación del anterior. Conforman al Proceso.

7. ¿Qué es la tutela jurisdiccional?


Es aquel por la cual toda persona, como integrante de una sociedad, puede acceder a los órganos
jurisdiccionales para el ejercicio de sus derechos o intereses, con sujeción a que sea atendida a través de
un proceso que le ofrezca las garantías mínimas para su efectiva realización. El calificativo jurisdiccional,
el derecho a la tutela jurisdiccional, es el derecho de toda persona a que se le haga justicia, a que cuando
pretenda algo de otra, esta pretensión sea atendida por n órgano jurisdiccional, a través de un proceso
con garantías mínimas.
8. ¿Qué es la acción?
El poder jurídico pertenece a la categoría de los derechos subjetivos. Frente al poder del particular de
ejercitar el derecho de acción, está el deber del juez de prever sobre la demanda en la cual la acción se
ejercita, deber cuya omisión está penada como denegación de justicia

9. ¿Cuál es la estructura o forma de la demanda civil?


- Designación del juez a quien se interpone
- Datos de identidad del demandante
- Datos del representante
- Nombre y domicilio del demandado
- El petitorio
- Los hechos en que se funde el petitorio
- La fundamentación jurídica del petitorio
- El monto del petitorio
- La indicación de la vía procesa que corresponde a la demanda
- Los medios probatorios
- La firma del demandante, abogado
- anexo

10. ¿Qué entiende por competencia?


La competencia se puede enfocar desde un punto de vista objetivo y otro subjetivo; el primero es la órbita
jurídica dentro del cual se puede ejercer el poder público por el órgano correspondiente, y el segundo es
el conjunto de atribuciones otorgadas a dicho órgano para que ejerza sus poderes; aparece, así clara la
distinción entre jurisdicción y competencia, donde la primera es la potestad genérica de todo tribunal y la
segunda el poder específico de intervenir en determinadas causas.
Dicho en otras palabras, la competencia objetiva se relaciona con las reglas existentes para atribuir a los
distintos órganos jurisdiccionales el conocimiento de los conflictos e incertidumbres; ahora la competencia
subjetiva a su vez puede ser visto desde dos perspectivas uno desde el Estado y el otro desde el
justiciable: El primero se entiende como el deber y el derecho de administrar justicia en el caso concreto,
el segundo como el deber y el derecho de recibir justicia del órgano específicamente determinado por ley
en el caso concreto.

11. ¿Qué relación existe entre jurisdicción y competencia?


La institución competencia se encuentra íntimamente vinculada al estudio de la Jurisdicción, institución
ésta que, con la acción y el proceso constituyen la trilogía estructural básica de la ciencia del proceso civil,
conceptos todos que en la experiencia jurídica están estrechamente unidos en forma inescindible. De ahí
la necesidad, en su tratamiento procesal, de dejar previamente sentado el concepto de jurisdicción, dado
que no se puede estudiar la competencia, por su relación con el órgano jurisdiccional, sin fijar con
prioridad la noción de jurisdicción; en tal sentido, la llamada función jurisdiccional o más específicamente
jurisdicción, es el poder-deber del Estado, previsto para solucionar conflictos de intereses intersubjetivos,
controlar las conductas antisociales (faltas o delitos) y también la constitucionalidad normativa, en forma
exclusiva y definitiva, a través de órganos especializados que aplican el derecho que corresponde al caso
concreto, utilizando su imperio para que sus decisiones se cumplan de manera ineludible y promoviendo a
través de ellas una sociedad con paz social en justicia ; por otro lado, para tener una noción de
competencia me remito a lo que puntualizado por Mattirolo quien nos refiere que la competencia es la
medida en que la jurisdicción se divide entre las diversas autoridades judiciales. Entonces, la jurisdicción
es la facultad de administrar justicia y la competencia es la capacidad o aptitud de ejercer esa función
jurisdiccional en determinados conflictos; es decir, es la medida como la jurisdicción se distribuye
(distribución de trabajo entre los jueces recurriendo a una serie de criterios).

12. ¿Cuáles son los caracteres de la competencia?


La competencia tiene los siguientes caracteres que lo encontramos en casi todos los derechos positivos, y
son:
La legalidad.- Lo encontramos en el artículo 6 del Código Procesal Civil vigente , donde nos señala que
las reglas de competencia se fijan y modifican mediante ley; es por ello que algunos juristas lo consideran
como un principio.
La improrrogabilidad.- En materia penal no se admite prorroga en ningún país del mundo, pero en
materia civil existen algunos países que lo consideran como excepción pudiendo ser prorrogada por
voluntad de las partes. Nosotros somos uno de esos países ya que admitimos la prorroga convencional y
la prorroga tácita
La indelegabilidad.- En la época romana se podía delegar la competencia, pero actualmente dado que
ésta se funda en razones de orden público, no puede ser delegada por el titular del órgano al cual se
atribuye el conocimiento de una causa; sin embargo, existe la figura de la comisión, que es muy distinto a
la figura de delegación, admitiéndose por razones de imposibilidad de trasladar al Juez a lugares alejados
que se encuentren fuera de su competencia territorial.
La inmodificabilidad .- También conocida como la perpetuatio jurisdictionis que es un principio por el cual
la situación de hecho existente en el momento de ser admitida la demanda es la que determina la
competencia para todo el proceso, sin que ninguna modificación pueda afectarla, en relación a esto el
artículo 438 del CPC, referido a los efectos del emplazamiento, dispone en su inciso 1) que el
emplazamiento válido con la demanda produce como efecto que la competencia inicial no podrá ser
modificada, aunque posteriormente varíen las circunstancias que la determinaron.
Carácter de orden público.- La competencia es de orden público en virtud de que la estructuración legal,
se fundan en principios de tal orden, que hacen imposible que las reglas legales puedan ser modificadas
por convenio de las partes, claro salvo algunas excepciones.

13. ¿Cómo podemos establecer la competencia de un juez en un caso concreto? Explicar cada
uno de los criterios que existen en relación a la competencia.
La competencia se establece en base a criterios como son la materia, territorio, cuantía, turno, conexión y
grado o función.
a) Competencia por razón de materia: Al respecto Carnelutti sostenía que la competencia por
razón de materia o según el litigio está determinada por el modo de ser del litigio, es decir de acuerdo con
la relación de derecho material que da lugar a la causa, es por ello que encontramos determinados
juzgados a quienes se les atribuye exclusivamente la posibilidad de conocer algunas causas
determinados por la naturaleza de la pretensión y por las disposiciones legales que la regulan. Ejm:
Jueces civiles, penales, laborales, familia, constitucional, etc.
Como vemos la razón de esta distribución es la necesidad de tener jueces especializados con versación
en determinados asuntos para las cuales la ley exige preparación adecuada.
La necesidad mencionada también se da con jueces que conocen los mismos asuntos. Ejm: Un divorció
por causal es una causa en materia civil pero a su vez es exclusivo para los Juzgados Especializados y
no para los de Paz Letrado; el retracto de igual manera es de materia civil pero dependerá de la cuantía si
es un juez de paz letrado o un especializado quien conocerá dicha causa. En consecuencia, podemos
apreciar que en un mismo fuero la competencia por materia se puede distribuir entre órganos
jurisdiccionales de distinta jerarquía.
b) Competencia por razón de territorio: Es la distribución horizontal de la competencia entre jueces
del mismo grado o como decía Carnelutti “Es la tendencia descentralizadora que aspira realizar el
proceso lo más cerca posible del lugar del litigio, para aumentar el rendimiento y disminuir el costo”. En
este sentido podemos apreciar que con este criterio el juez va al encuentro del litigio como el médico al
del enfermo, donde el juez encontrará los instrumentos adecuados para actuar (la facilidad de la
búsqueda de pruebas, más comodidad para las partes y mayor eficacia para el principio de inmediación) y
emitir una sentencia saludable, como el hospital para el médico.
Por otro lado, la cuantía tiene una estrecha relación con el criterio que estamos estudiando, dado que
cuanto menor sea el costo también será menor el camino en la búsqueda del juez. Es aquí pues que la
tendencia descentralizadora que nos hacía referencia Carnelutti, crece en razón inversa a la cuantía
encontrando una mayor centralización cuando aumente la cuantía, es por ello que para los litigios
menores existe una amplia red de juzgados (como municipales en España, los de paz en algunos de
nuestros países, las lower courts o small courts en los países anglosajones). Así mismo, la tendencia
descentralizadora crece en razón inversa al grado o función encontrando una mayor centralización
cuando aumenta el grado (recuerden que existen muchos juzgados de paz, paz letrados, especializados y
vocales superiores en los distintos distritos judiciales pero sólo están en Lima los vocales supremos de la
Corte Suprema).
En materia penal el asunto del territorio es muy sencillo sólo se determina por el lugar donde se cometió
el delito, pero en materia civil el asunto es un poco más complicado ya que se siguen diversos subcriterios
o foros según las pretensiones que se hacen valer en los respectivos juicios, siendo tradicionalmente el
foro personal y el foro real (el foro es la relación de carácter territorial que liga a uno de los elementos de
la pretensión con la circunscripción de cada órgano jurisdiccional, y aparece considerada por la ley como
causa determinadora de la competencia) los que explican la competencia territorial. El fuero personal lo
tenemos que vincular a la noción de domicilio el cual se encuentra regulado en nuestro Código Civil; en
éste fuero existe un principio universal conocido como el actor sequitur forum rei, cuya naturaleza está
vinculado a la noción de lo justo, dado que si el demandado se encuentra obligado a comparecer en juicio
por voluntad del actor, entonces a efectos de evitarle mayor daño éste (el demandado) debe acudir al juez
de su domicilio sin tener que trasladarse; sin embargo, existen excepciones a la regla pudiendo demandar
en el domicilio del actor (forum domicilii); por otro lado, el fuero real conocido como el fórum rei sitae
referido al lugar donde se encuentra la cosa en litis. Podemos hablar de un tercer fuero el fuero del
cumplimiento de la obligación forum destinatae solutionis donde se tiene en consideración el lugar de
cumplimiento de la obligación.
Un sector de la doctrina tiene un enfoque objetivo y subjetivo respecto de la competencia territorial, donde
el primero toma en consideración al órgano jurisdiccional (las salas de la Corte Suprema tienen
competencia en toda la república y las salas de las Cortes Superiores sólo en el ámbito territorial que la
ley le asigna) y el segundo toma en consideración al litigante (domicilio del demandante o del
demandado).
Para resumir cuando estamos viendo la competencia por razón de territorio se debe tener en
consideración: a) El territorio donde se ejerce la función jurisdiccional, b) El territorio donde se encuentre
el domicilio de la persona, c) El territorio donde ésta ubicada la cosa, y d) El territorio donde se ha
producido el hecho o evento.
Ahora veremos cuáles son las reglas que señala nuestra norma adjetiva respecto a la competencia
territorial:
1. Reglas Generales: Lo encontramos en el artículo 14 de nuestra norma adjetiva que se debe de
conocer obligatoriamente.
- Cuando se demanda a una persona natural, es competente el Juez del lugar de su domicilia salvo
disposición legal en contrario.
- Si el demandado domicilio en varios lugares puede ser demandado en cualquiera de ellos.
- Si el demandado carece de domicilio o éste es desconocido, es competente el Juez del lugar
donde se encuentre o el del domicilio del demandante, a elección de este último.
- Si el demandado domicilia en el extranjero, es competente el Juez del lugar del último domicilio
que tuvo en el país.
- Si por la naturaleza de la pretensión u otra causa análoga no pudiera determinarse la competencia
por razón de grado, es competente el Juez Civil.
2. Regla para casos donde existan dos o más demandados: Si existen dos o más demandados, o,
cuando por razón de conexión se demanden varias pretensiones contra varios demandados, será
competente el Juez del domicilio de cualquiera de ellos.
3. Regla para demandar a personas jurídicas regulares: Regular significa que éste inscrito en los
Registros Públicos, donde el competente es el Juez del domicilio de su sede principal y cuando
tiene sucursales, agencias, establecimientos o representantes debidamente autorizados en otros
lugares, puede ser demandada, a elección del demandante, ante el Juez del domicilio de la sede
principal o el de cualquiera de dichos domicilios en donde ocurrió el hecho que motiva la demanda o
donde sería ejecutable la pretensión reclamada.
4. Regla para demandar a personas jurídicas irregulares: Es competente el juez del lugar en donde
se realizan las actividades que motivaron la demanda o solicitud.
5. Regla para el caso de sucesiones: Es competente el Juez donde el causante tuvo su último
domicilio en el país. Esta competencia es improrrogable.
6. Regla para el caso de expropiación: Si son bienes inscritos es competente el Juez del lugar en
donde el derecho de propiedad se encuentra inscrito; si son bienes no inscritos es competente el
Juez del lugar donde el bien está situado.
7. Regla para el caso de Incapaces: En materia de patria potestad, tutela y curatela se trate o no de
asuntos contenciosos, es competente el Juez del lugar donde se encuentra el incapaz. Por otro
lado, para instituir la curatela interina de los bienes del desaparecido o ausente, la curatela de los
bienes del hijo póstumo, la curatela cuando los derechos sucesorios son inciertos, la curatela
cuando la asociación o el comité no puedan seguir funcionando, sin haberse previsto solución
alguna en el estatuto respectivo, la curatela cuando una persona sea incapaz de administrar por sí
misma sus bienes y la curatela cuando el usufructuario no preste las garantías a que está obligado;
en todos estos casos es competente el Juez del lugar donde se encuentren todos o la mayor parte
de los bienes.
8. Regla para los procesos no contenciosos: En el proceso no contencioso es competente el Juez del
lugar del domicilio de la persona que lo promueve o en cuyo interés se promueve
9. Reglas facultativas: Además del Juez del domicilio del demandado, también es competente a
elección del demandante:
- El Juez del lugar donde se encuentre el bien o bienes tratándose de pretensiones sobre derechos
reales, procesos de retracto, titulo supletorio, prescripción adquisitiva y rectificación o delimitación
de áreas o linderas, expropiación, desalojo e interdictos.
- El Juez del último domicilio conyugal, tratándose de nulidad del matrimonio, régimen patrimonial
del matrimonio, separación de cuerpos, divorcio y patria potestad.
- El Juez del domicilio del demandante en las pretensiones alimenticias.
- El Juez del lugar señalado para el cumplimiento de la obligación.
- El Juez del lugar donde ocurrió el daño, tratándose de pretensiones indemnizatorias por
responsabilidad extracontractual.
- El Juez del lugar en que se realizó o debió realizarse el hecho generador de la obligación,
tratándose de prestaciones derivadas de la gestión de negocios, enriquecimiento indebido promesa
unilateral o pago indebido.
- El Juez del lugar donde se desempeña la administración de bienes comunes o ajenos al tiempo de
interponerse las demandas de rendición, de aprobación o de desaprobación de cuentas o informes
de gestión.
Todas estas reglas lo encontramos en nuestro Código Procesal Civil específicamente en los
artículos 14 al 24, pero al ser de vital importancia su conocimiento en el estudio del tema que
estamos abordando es necesario recordarlo y aprenderlo como el Padre Nuestro.
Un tema vinculado a la competencia por razón de territorio es la Prorroga de la Competencia y
¿Qué es la prórroga de competencia? Esta institución es el mecanismo procesal por el cual se
hace competente a un juez que, por razón de territorio no es competente para conocer algún asunto
y puede ser: convencional cuando las partes convienen por escrito someterse a la competencia
territorial de un Juez incompetente; o tácita cuando el demandante interpone la demanda o el
demandado comparece sin hacer reserva o dejar transcurrir el plazo sin cuestionar la competencia.
Esto se debe a que el criterio territorial es relativo y no absoluto.
c. Competencia por razón de la Cuantía: Carnelutti al respecto señalaba: “debe haber una relación
entre la importancia del litigio y el esfuerzo necesario para su composición”. Respecto a este criterio
debemos de tener en cuenta la Ley 29057 de fecha 29-06-2007, el cual ha fijado las siguientes reglas:
a. Cuando la cuantía sobrepase las 1000 URP, se tramita en Proceso de Conocimiento.
b. Cuando la cuantía sea de 100 a 1000 URP, se tramita en Proceso Abreviado.
c. Cuando la cuantía sea hasta 100 URP, se tramita en Proceso Sumarísimo.
d. Si nos encontramos ante una causa que se tramita en Proceso Abreviado, será competente el
Juez de Paz Letrado cuando la cuantía sea de 100 a 500 URP.
e. Si nos encontramos ante una causa que se tramita en Proceso Abreviado, será competente el
Juez Civil cuando la cuantía sea de 500 a 1000 URP.
f. Si estamos en un Proceso Sumarísimo cuya pretensión es el Desalojo será competente el Juez de
Paz Letrado cuando la cuantía de la renta mensual sea hasta 50 URP.
g. Si estamos en un Proceso Sumarísimo cuya pretensión es el Desalojo será competente el Juez
Civil cuando la cuantía de la renta mensual sobrepase las 50 URP o no exista cuantía.
h. En los Procesos Ejecutivos será competente el Juez de Paz Letrado cuando la cuantía sea hasta
50 URP.
i. En los Procesos Ejecutivos será competente el Juez Civil cuando la cuantía sea mayor de 50
URP.
j. En el Proceso Sumarísimo es competente para conocer de las controversias civiles derivadas de
accidentes de tránsito, el Juez de Paz Letrado del lugar del accidente, si la cuantía no excede de
100 URP.
k. En el Proceso Abreviado es competente para conocer de las controversias civiles derivadas de
accidentes de tránsito, el Juez Civil del lugar del accidente, si la cuantía excede de 100 URP.
l. En los Procesos no Contenciosos será competente el Juez de Paz Letrado cuando la cuantía sea
hasta 50 URP.
m. En los Procesos no Contenciosos será competente el Juez Civil cuando la cuantía sea mayor de
50 URP.
Por otro lado nuestro Código Procesal Civil establece las reglas respecto a la competencia por
cuantía, el cálculo de la cuantía y la cuantía en las pretensiones sobre inmuebles.
d. Competencia por razón del Turno: Se fija administrativamente y tiene lugar en juzgados y salas
de igual jerarquía que tienen la misma competencia por razón de la materia, territorio, y cuantía.
Actualmente la competencia por turno es aleatorio. Ejm: Existen 6 Juzgados Civiles y conforme van
ingresando las demandas éstas son designadas a cada Juzgado, esto con la finalidad de evitar la carga
procesal en algunos Juzgados y en otros no.
e. Competencia Funcional o por razón de Grado: Esta competencia tiene que ver con la jerarquía
de los organismos jurisdiccionales y son: Juzgados de Paz, Juzgados de Paz Letrados, Juzgados Mixtos
o Especializados, Salas Civiles o Mixtas de la Corte Superior y Salas Civiles de la Corte Suprema.
Este criterio trae consigo la institución llamada Prevención y ¿Qué es la Prevención? Es aquel principio
en virtud del cual ejerce jurisdicción preventiva el Juez que conoce de una causa con anticipación a
otros que pudieron haber conocido de ella, garantizando la unidad de criterios y el menor esfuerzo en la
solución de causas. Dicha prevención no tiene lugar entre jueces de distinta jerarquía y de distinto
fuero.
f. Competencia por Conexión: Llamada también forum conexitatis; y se fundamenta en dos
razones fundamentales: Una de interés público y otra de interés privado; la primera tiene a evitar dos
sentencias contradictorias en asuntos que se relacionan entre sí, lo cual resultaría una grave
incoherencia y arrojaría desprestigio sobre la justicia, la segunda busca aplicar el principio de economía
procesal.
Se produce en determinados casos como por ejemplo en las tercerías, acumulación de procesos.

14. ¿Qué hacer cuando un juez es incompetente?


Cuando un Juez es incompetente tenemos que cuestionar la competencia ya sea vía excepción o vía
contienda:
1. La excepción de Incompetencia: Se propone dentro del plazo previsto para cada procedimiento (la
ley 29057 nos da a conocer el procedimiento actual en el caso de los procesos de conocimiento), y se
sustancia en cuaderno separado sin suspender la tramitación del principal. De ampararse se anulará todo
lo actuado, dándose por concluido el proceso, en caso de desestimarse se declarará saneado el mismo.
2. La Contienda de Competencia: Se interpone ante el Juez que el demandado considere
competente, dentro de cinco días de emplazado y ofreciendo los medios probatorios pertinentes; admitida
la contienda se oficiará al Juez de la demanda, pidiéndole que se inhiba de conocerla y solicitando,
además, la remisión del expediente. En este estado el Juez de la demanda puede aceptar y remitir el
expediente de lo contrario se suspenderá el proceso, se oficiará al Juez de la contienda y se remite todo
lo actuado e inclusive el principal al superior (A la Sala Civil de la Corte Superior si son Jueces civiles del
mismo distrito Judicial y a la Sala Civil de la Corte Suprema en los demás casos), quien tendrá 5 días
para dirimir la contienda y ordenará la remisión del expediente al Juez Competente con conocimiento del
otro Juez.

ELI JUAN CARDENAS VALVERDE


H05075F
DEECHO IV SEMESTRE