Está en la página 1de 6

14-5-2018 Resumen

Materia: Trabajo Social IV


Profesor/a: Belen Rodriguez
Estudiante: Flores Matias
Textos a resumir:

 Familia y trabajo social : un enfoque clínico e interdisciplinario de la intervención


profesional Eroles, Carlos
 Los vínculos familiares. Cap. II. Algunas características de las familias actuales: modelos
familiares
Tipos de familia:
Algunas características de las familias actuales según Fernandez Moujan, se observaron las familias
aglutinadas en las cuales se observa una exagerada tendencia a formar una unidad. La búsqueda de
individuación suele manifestarse a través de intentos de suicidio, conductas explosivas, fugas o
somatizaciones. El rol materno es exagerado, lo que debilita el rol paterno donde también hay un
predominio de normas maternas y el afecto es algo que ahoga. Los mensajes son concretos con poca
capacidad reflexiva y fuerte carga emocional, lo cual aspira a una familia con una ideología con una
concepción de vida tipo clan.
Existe poca sensibilidad social y desconfianza ante lo nuevo, porque se lo vive como extraño, a su
vez, la sexualidad es aceptada siempre que no implique un hecho violento. Si los sujetos buscan
individualizarse, surge la violencia y la agresión natural del adolescente a menudo se convierte en
algo puramente destructivo o fuera de lugar.
Otro tipo son las familias uniformadas, en las cuales hay una tendencia a la individuación con
exagerado sometimiento a una de las identidades personales que busca uniformar al resto. La
búsqueda de autonomía es agresiva, con interacciones rígidas, estereotipadas a insatisfactorias por ser
impuesta. Absolutismo del rol paterno, con exageración de normas paternas. Los mensajes se dan con
estilo de órdenes y respuestas, la ideología preponderante es exigirse para diferenciarse, a menudo
expulsan los problemas evadiéndolos. La agresión esta aceptada y se utiliza para controlar la
sexualidad y afectos para incomunicar.
Familias aisladas es otro tipo observado donde hay un predominio de las individualidades como entes
aislados del grupo, lo que lleva a un grave deterioro de la identidad grupal y a un estancamiento de
las identidades individuales. Aparecen roles aislados con interacción puramente informativa o
descriptiva que no promueve ninguna transformación, que forma una estructura grupal muy
esterotipada.
La carencia de contenidos afectivos en los mensajes suele imposibilitar la reflexión, se dan relaciones
satisfactorias pero las metas son muy pobres, individualistas y adaptativas al estilo de tener un lugar
donde estar. En relación a los roles no hay concordancia porque las relaciones son muy distantes y
rígidas.
Por ultimo las familias integradas son las cuales existe un equilibrio inestable entre la identidad grupal
e individual, que se redefinen sin grandes obstáculos. Son francamente estables debido a la
flexibilidad de los roles, que permiten contener los problemas surgidos sin reprimirlos o expulsarlos.
Hay equilibrio entre los roles asignados y asumidos ya que no son fijos ni en su definición ni en su
asunción. Se dan discusiones explicitas con capacidad reflexiva y carga emocional regulada por el
grupo, lo que permite el dialogo transformador.
LA INTERVENCIÓN INDIVIDUAL Y FAMILIAR
Introducción
Realizar un aporte que rescate lo que se ha realizado sobre metodología de intervención. La
reconceptualización posibilitó superar el anacronismo de los métodos de caso individual, grupo y
comunidad, para incorporar el concepto de metodología única e integrada que parte de la inserción
del trabajo social en el ámbito de las Cs. Sociales.

 Acerca de la metodología integrada del Trabajo Social


Se entiende por método al conjunto de operaciones que se realizan al conocer y transformar la
realidad. Son procedimientos orientados a entender, explicar o transformar algo, pero determinados
por la práctica social. La misma está enmarcada en una realidad compleja, donde la estructura social
y los contextos significativos se encuentran entrelazados. Actúa como facilitador del conocer para la
acción.
Se habla de un conjunto de etapas: diagnostico, programación, ejecución y evaluación que permiten
los niveles de intervención.
Llegar a conclusiones, con sencillez y claridad. Si bien se intentó una metodología integrada, en la
práctica se ha utilizado el marco referencial teórico tradicional.
En los primeros tiempos, lo comunitario, los grupal y lo individual se abordaban desde las mismas
estructuras que hablaban de social case Work.
Richmond estaba muy preocupada por construir las bases orgánicas de una nueva profesión a partir
de la metodología científicas y no por discernir entre los tres niveles.
Lo que aportó a la configuración metodológica fue la necesidad de recortar los roles del ejercicio
profesional.
Según Bleger, hay cuatro ámbitos: el grupal, el individual, el comunitario y el institucional, y las
relaciones entre los cuatro tienen una unidad estructural. Richmond intuía que la familia se encontraba
como grupo primario.
Kisnerman analiza que nunca sucede de forma individual, siempre hay alguien relacionado, presente
en grupos. Resolver un problema de ese sujeto, es resolver la cuestión individual, singular, de una
problemática general.
La metodología del trabajo social organizada en función de sus fines y concebirla como única, para
abordar todas aquellas situaciones problemáticas que afectan a las personas, familias, grupos,
comunidades.

 Direccionalidad y fines del trabajo social


El Trabajo Social puede ordenarse en función de sus presupuestos operativos, objetivos y principios
éticos.
El objeto del mismo son las situaciones problemáticas que afectan a los sujetos, comunidades o
grupos.
El trabajo Social es una interacción de sujetos, nuestra intervención se enmarca en una metodología
de acción, orientada hacia el enfrentamiento de necesidades y problemáticas sociales.
El eje está en la atención eficiente de las demandas de los sectores populares. La eficiencia se mide
por el grado de fortalecimiento de la calidad de vida, en términos de cotidianeidad. El Trabajador
social debe dominar recursos existentes y potenciales, para el enfrentamiento del problema en
cuestión, y crear un clima de interacción entre los actores.
La Intervención implica:
o Definir el problema como objeto de intervención
o Seleccionar alternativas adecuadas a las distintas dimensiones
o Alcanzar logros tangibles que le den credibilidad a la intervención y acreciente la confianza.
El Trabajador social es:
o Un agente externo con aporte especifico
o Profesional que utiliza la ayuda, asistencia y a la promoción como herramienta para la acción.
o Profesional que valora el proceso que lleva a la concreción del cambio.
o Profesional que valora su rol especifico en la práctica del oficio del trabajador social, pero
que busca generar necesarias articulaciones.

 Las fases y los elementos metodológicos


- Metodología como facilitador, orientada por una lógica dialéctica. Para facilitar el
develamiento de la realidad. Constituyen un proceso de aproximación sucesiva.
- El método parte del análisis de la realidad que implica el desentrañamiento (descubrir),
mediante: la concientización, análisis crítico del cambio, investigación participativa.
- Otro elemento es la búsqueda de las propuestas innovativas, que fortalecen la autogestión del
sujeto y su capacidad de manejar recursos adecuados
- El otro elemento es la reflexión sobre la práctica, a partir de su reconstrucción y
sistematización.

 La orientación ético-política de la acción del trabajo social


tiene como punto de partida un conjunto de principios éticos y postulados operativos. Es un proceso
de acompañamiento-indagación-diseño de alternativas, que parte de un ECRO, definido por una
opción que es humanista y política.
Es humanista porque se compromete con la dignidad humana y los derechos fundamentales del
hombre, además, es una opción que otorga sentido al proceso científico a partir de un marco teórico
valorativo.
También permite leer la realidad social desde un contexto comprometido con las demandas y las
estrategias de supervivencia de los sectores populares, a partir de reconocerla, desde esta perspectiva
como necesariamente dinámica, contradictoria y en conflicto.

 El sujeto como constituyente del trabajo social:


Es siempre una relación entre sujetos, un punto de inflexión entre dos prácticas que interactúan para
lograr la transformación de una situación problemática, en función de las necesidades e intereses del
sujeto pueblo. Por lo tanto, trabajar con personas, familias, grupos sociales, comunidades, es hacerlo
con las dimensiones plurales de un mismo sujeto popular, que interactúa con los trabajadores sociales
y otros actores, para lograr la satisfacción de sus necesidades.

 El enfoque clínico e interdisciplinario:


En el campo de las ciencias sociales y humanas, ha ido adquiriendo paulatinamente significación, el
llamado enfoque clínico, entendido como la investigación y aproximación diagnostica a las
situaciones problemáticas que constituyen el objetivo de las intervenciones del trabajo social. El
enfoque clínico parte de la realidad vivida por un sujeto determinado y no de una generalización
basada en categorías de análisis que se consideran ‘objetivas’ es decir, referidas a un determinado
universo que se supone tiene comportamientos que responden a un mismo patrón de conducta. Es
decir, cuando hablamos de actores sociales es imposible separar al sujeto de su realidad social por la
cual está condicionada. Por lo tanto, implica una conceptualización de la realidad que está articulada
por lo tanto debemos definir la interdisciplinar. Se entiende por el concepto anteriormente
mencionado, la forma de articulación que a partir del dialogo y la puesta en común de diversos
saberes y habilidades, posibilita la construcción de un nuevo conocimiento, así como de una
experiencia y un lenguaje que es fruto del abordaje compartido de los conflictos y las situaciones
problemáticas que afronta el sujeto.

 La práctica y sistematización, para concluir el trabajo social siempre debe partir de ejes
ordenadores de su práctica, los cuales son:
Una percepción contextualizada de la realidad, la cual se alcanza en plenitud a partir de la vida
cotidiana. También la cultura popular como la forma que tiene el pueblo de domiciliarse en el mundo
a través de normas, valores y actitudes. La afirmación de la dignidad humana como eje y medida para
analizar los contextos significativos y la propia cultura popular, en cuanto la meta de esta es el
crecimiento en dignidad, libertad, solidaridad, justicia y participación.
También el trabajador social a la hora de intervenir tiene como eje una ideología organizacional que
apunte a la búsqueda de propuestas de transformación de la realidad concreta, transfiriendo poder de
decisión a quienes ven negados sus derechos o su acceso a una digna calidad de vida. Sumando a esto
que el trabajador social define su especificidad a partir de una metodología propia y una manera de
insertarse en la realidad social, desde una intervención situada y concreta.
El trabajo social apunta a 3 dimensiones en sus intervenciones: Enfrentamiento de demandas,
necesidades y problemas sociales, en segundo lugar, a la organización popular y por ultimo a la
educación social, concebida como pedagogía de la acción social.
Además, proyecta su accionar en cuanto a construcción permanente de nuevos conocimientos,
técnicas y modelos de intervención mediante el proceso de interrelación de teoría y práctica que se
nutre desde la practica social. También en cuanto colectivo profesional debe consolidar su sistema
profesional, proyectando su accionar hacia la investigación, la propuesta y la acción política, en punto
a luchar por un marco de política social que permita afianzar los derechos de los sectores populares
Y en cuanto a sistematizar significa un esfuerzo de carácter teórico-reflexivo que implica desentrañar
críticamente, los obstáculos y los aportes transformadores de una práctica popular y profesional.