Está en la página 1de 2

Leemos hoy los últimos versículos del evangelio de Marcos tal y

como los encontramos actualmente en nuestras biblias, aunque


el relato acababa originalmente con el silencio de las mujeres.
Por esa razón, resulta inquietante ya que dejaba su escrito sin
contar los encuentros del Resucitado con las mujeres en la
mañana de pascua. Marcos tampoco relata la ascensión de
Jesús, como hacen Mateo y Lucas. Esto dio ocasión a que un
autor o autora anónima, pusiera por escrito los versículos que
leemos hoy, narrando dichos esos encuentros de Jesús y, sobre
todo, el encargo misionero a toda la Comunidad de ir a anunciar
la Buena noticia.

Hoy podemos entender la Ascensión de Jesús, como el comienzo


de un nuevo modo de su presencia en el mundo. Su ausencia
física abre un tiempo nuevo: el tiempo del testimonio, el que nos
toca dar a cada una y cada uno de nosotros, sin excepción. Un
anuncio que tiene como objetivo, no un pueblo elegido, ni unas
personas elegidas, sino la humanidad entera, empezando por
nuestra casa, nuestras calles, nuestros pueblos.
1.- Para que el anuncio de la buena noticia de Jesús vaya acompañado de
signos de vida y de liberación y nos haga expertas y expertos en el arte de
acoger, de acariciar, de curar y acompañar a las personas con las que nos
encontramos. OREMOS

2.- Para que no nos escabullamos de la difícil misión de implicarnos en la


realidad de la gente, como dice el Papa Francisco: uniéndonos,
politizándonos y mundanizándonos (en el buen sentido de la palabra)
para expresar juntas que Dios le ha dado la razón a Jesús y que su
proyecto de otra humanidad y otro mundo siguen siendo posible.
OREMOS

3.- Para que, como Jesús, tengamos los ojos, no en el cielo, sino en el
suelo, pisando fuerte la tierra y arrimando el hombro a la tarea que nos Él
nos ha confiado. OREMOS

4- Para que se busquen soluciones a los numerosos y dolorosos conflictos


entre razas, países, culturas, religiones donde la gente empobrecida e
ignorada es siempre la más lastimada. OREMOS

5- Por todas las personas que viven procesos duros de enfermedad, por
las que viven en soledad y desamparo, ancianas y ancianos, por las
personas que sufren violaciones, abusos, torturas y toda clase de
opresión. OREMOS

6- Por nuestras familias y sus dificultades, por cada una y cada uno de
nosotros, para que trabajemos cada día nuestra fe dejándonos encontrar
por la Palabra de Jesús y podamos vivir una vida llena de sentido y de
contenido. OREMOS.