Está en la página 1de 6

INSTITUTO DE EDUCACIÓN SUPERIOR TECNOLOGICO PÚBLICO

“CARLOS CUIETO FERNANDINI”

ÁREA DE MÓDULOS TRANSVERSALES MODULO DE MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO SOSTENIBLE

FLUJO DE LA ENERGÍA Y CICLO DE LA MATERIA EN UN ECOSISTEMA


(Lectura N° 05)

FLUJO DE ENERGIA

Para que un ecosistema funcione, necesita de un aporte energético que llega a la biosfera en
forma, principalmente, de energía luminosa, la cual proviene del sol y a la que se le llama
comúnmente flujo de energía (algunos sistemas marinos excepcionales no obtienen energía del sol
sino de fuentes hidrotermales).
El flujo de energía es aprovechado por los productores primarios u organismos compuestos
orgánicos que, a su vez, utilizarán los consumidores primarios o herbívoros, de los cuales se
alimentarán los consumidores secundarios o carnívoros.
De los cadáveres de todos los grupos, los descomponedores podrán obtener la energía para
lograr subsistir. De esta forma se obtendrá un flujo de energía unidireccional en el cual la energía
pasa de un nivel a otro en un solo sentido y siempre con una pérdida en forma de calor.
El flujo de energía funciona entre tres partes: las plantas, los humanos y los animales. Para
empezar, como las plantas son productores
de sus propios nutrientes, ellas obtienen el
100% de la energía. Por regla general,
cuando la energía es transmitida de un nivel
a otro, el siguiente nivel solo obtiene el 10%
de la energía. Esto quiere decir que, si un
animal se come la planta, solo obtendrá el
10% de la energía que estaba en la planta.
Ahora si un animal come esta planta, este
sólo recibiría el 10% del 100% de energía
que poseía la planta, que sería 10. El otro
90% se perderá durante el proceso. Luego, si un humano come ese mismo animal, el humano solo
obtendrá el 1% de la energía, porque 1 es el 10% de 10.
En los ecosistemas acuáticos en cada paso se pierde el 90% de la energía, y solo queda el 10%
para el siguiente nivel trófico. En los terrestres el porcentaje que llega es aún menor. La progresiva
reducción de energía es la que determina que no haya más de cuatro o cinco niveles tróficos.
De toda la energía solar que llega a la superficie terrestre, sólo una pequeña parte, entre un
0,1% y 1% se incorpora a los organismos productores o autótrofos.
A partir de esta entrada de energía solar comienza un flujo unidireccional de energía a través
de todos los organismos de un ecosistema, que fluye desde los organismos autótrofos hasta los
heterótrofos, hasta que finalmente los restos orgánicos tanto de productores como de consumidores
son desintegrados por los descomponedores que liberan los últimos restos de energía al medio
ambiente.
Los organismos productores transforman la energía solar en energía química mediante la
fotosíntesis, quedando esta energía retenida en las moléculas orgánicas. Los organismos
consumidores adquieren las moléculas orgánicas mediante la alimentación, absorbiendo dicha
energía, utilizándola para sus funciones vitales.
NIVELES TRÓFICOS

La energía captada por los organismos autótrofos (fotosintéticos y quimiosintéticos) y la materia


fluyen por los demás organismos de un ecosistema, a través de los diferentes niveles tróficos.

Los niveles tróficos son cada uno de los conjuntos de organismos de un ecosistema que obtienen la
materia y la energía de la misma forma, por lo que ocupan un lugar equivalente en la cadena alimenticia.
Organismos productores (autótrofos). Organismos consumidores (herbívoros, carnívoros, carroñeros). En cada

nivel trófico se produce una transferencia de energía de un nivel al siguiente, siendo aprovechable sólo
el 10% en cada uno de ellos.

La energía que necesitan los seres vivos para realizar las funciones vitales (nutrición, relación y
reproducción) proviene del Sol. Las plantas se encargan, mediante la fotosíntesis, de transformar la materia
inorgánica en orgánica. Esta materia y energía pasará al resto de organismos del ecosistema, como los animales
herbívoros y carnívoros. Por último, los organismos descomponedores serán los encargados de descomponer
esta materia orgánica en inorgánica, cerrando el ciclo para que se pueda volver a iniciar.

Según la forma en que los seres vivos obtienen la materia y energía, el alimento, pueden agruparse en
los siguientes niveles tróficos:

a. Primer nivel trófico: productores primarios. Lo constituyen aquellos organismos autótrofos capaces de
sintetizar materia orgánica a partir de otras moléculas muy sencillas. Los autótrofos fotosintéticos pueden
ser bacterias, algas, líquenes o vegetales.
b. Segundo nivel trófico: los consumidores. Lo forman aquellos organismos que se alimentan de otros o de
sus restos para poder vivir.
 Los consumidores primarios, los
vegetarianos, se alimentan de las
plantas, algas o fitoplancton y de ellos
obtienen la materia y energía necesaria
para vivir.
 En el siguiente nivel se encuentran los
consumidores secundarios, los
depredadores, que cazan presas vivas,
y los superdepredadores, que se
alimentan de otros depredadores.
 La energía y la materia fluye a los
consumidores terciarios, todos
aquellos animales que se alimentan de
cadáveres o restos (plumas, escamas, sangre...).
c. Tercer nivel trófico (último): los descomponedores. Las bacterias y los hongos que mediante
fermentaciones y putrefacciones obtienen la energía y materia que necesitan para vivir y se encargan de
devolver al suelo la materia que fue adquirida por los vegetales para la fotosíntesis.

CADENA TRÓFICA O CADENA ALIMENTICIA.

El concepto de cadena trófica se emplea para


nombrar a la interrelación que establecen los seres vivos
que se alimentan unos de otros en un cierto orden. Describe
el proceso de transferencia de sustancias nutritivas a través
de las diferentes especies de una comunidad biológica, en
el que cada uno se alimenta del precedente y es alimento
del siguiente. También conocida como cadena alimenticia
o cadena alimentaria, es la corriente de energía y nutrientes
que se establece entre las distintas especies de un
ecosistema en relación con su nutrición. La idea de cadena
alude a que un organismo se come a otro y, a su vez, es
comido por un tercero.
Elementos de la cadena trófica.
1. Productores (autótrofos)

Los organismos productores son autótrofos (plantas, algas y algunas


bacterias). Son capaces de fabricar su propia materia orgánica a partir
de materia inorgánica (agua, sales minerales y dióxido de carbono) y la
energía del sol, por eso se les llama productores. Los organismos
productores constituyen el nivel trófico más bajo, siendo la base sobre
la que se sustentan los niveles superiores. Son los únicos que, mediante
la fotosíntesis, son capaces de captar la energía solar y transformarla en
energía química.

2. Consumidores (heterótrofos)

Los organismos consumidores son heterótrofos. Fabrican su materia orgánica a partir de la materia orgánica
que procede de otros seres vivos, por eso se les llama consumidores. Los consumidores también pueden ser
la fuente de materia orgánica de otros consumidores que se alimentan de ellos. Ocupan el segundo nivel
trófico. Según esto, se distinguen varios tipos de organismos consumidores:

a. Consumidores primarios.
Se alimentan directamente de los productores primarios. En general, este nivel en los ecosistemas
terrestres incluye a los herbívoros, que comen plantas o algas, y en los ecosistemas marinos, al
zooplancton, que se alimenta del
fitoplancton. En este nivel también se
incluyen a los parásitos, mutualistas y
comensales que se alimentan de las
plantas.
Este nivel es el segundo en la cadena
trófica, recibiendo la materia y energía
del primer nivel (productores primarios)
y proporcionándoselas al tercer nivel
(consumidores secundarios).
b. Consumidores secundarios.
Se alimentan de los consumidores
primarios (herbívoros), por lo que se les
llama carnívoros, que se alimentan
directamente de consumidores
primarios, pero también los parásitos de
los herbívoros, como por ejemplo el
ácaro Varroa, que parasita a las abejas
melíferas. Constituyen el tercer nivel
trófico.
c. Consumidores terciarios.
Se alimentan de los consumidores
secundarios. Son grandes depredadores
que se alimentan de consumidores
primarios (herbívoros) y secundarios
(carnívoros). También se les llama
supercarnívoros o superdepredadores.
d. Consumidores cuaternarios.
En algunos ecosistemas, existen consumidores cuaternarios que se alimentan de los consumidores
terciarios.

3. Descomponedores y trasformadores (descomponen la materia orgánica en inorgánica)

Los organismos descomponedores (bacterias y hongos principalmente) son organismos heterótrofos


que obtienen la materia y la energía de los restos orgánicos de otros seres vivos de niveles inferiores.
Son los encargados de transformar la materia orgánica
(heces, cadáveres) en materia inorgánica que puede volver a
ser utilizada por los productores. Por eso son esenciales para
el reciclado de la materia, cerrando el ciclo de la materia del
ecosistema.

CICLO DE LA MATERIA

A diferencia de la energía el ciclo de la materia es cerrado. La materia inorgánica o mineral (agua,


sales minerales) es transformada en materia orgánica (seres vivos) mediante la fotosíntesis (o quimiosintesis)
por los productores, fluye a lo largo de la cadena trófica a través del alimento y los restos orgánicos de los
seres vivos vuelven a transformarse gracias a los descomponedores en materia inorgánica, que puede volver a
ser aprovechada por los productores, así la materia se recicla.
Los ciclos biogeoquímicos son los recorridos más o menos largos que realizan los elementos químicos
que forman parte de los seres vivos. Los elementos
pasan de la biosfera (seres vivos a otros sistemas
como la atmósfera, la litosfera o la hidrosfera, es
decir, circulan entre la biocenosis hasta el biotopo).
En función del medio en el que se acumulan se
clasifican en:
a. Ciclos de elementos gaseosos, como el nitrógeno y el carbono. Su depósito es la atmósfera. Los elementos
circulan con rapidez por los diferentes compartimentos del ciclo.

 Ciclo del nitrógeno.


El ciclo del nitrógeno es el conjunto cerrado de procesos biológicos y abióticos en que se basa el
suministro de este elemento a los seres vivos. Es uno de los importantes ciclos biogeoquímico de que
depende el equilibrio dinámico de composición de la biosfera.

1. En el suelo existen bacterias fijadoras de nitrógeno atmosférico que producen compuestos


como el amoníaco (NH3).
2. Este amoníaco es captado por bacterias nitrificantes que pueden ser utilizado directamente
por las plantas (Nitrificación).
3. El resto de los seres vivos incorporan el nitrógeno a través de los alimentos.
4. Lo que excretan los seres vivos (organismos muertos), pueden ser de nuevo utilizados por
las plantas (Amonificación).
5. Las bacterias del suelo devuelven el nitrógeno de nuevo a la atmósfera (Desnitrificación).
 Ciclo del Carbono.
El carbono constituye todas las moléculas orgánicas que forman a los seres vivos. Se encuentra en la
atmósfera en forma de dióxido de carbono (CO2), en el suelo y disuelto en el agua.

1. Los organismos productores, tanto terrestres como acuáticos, incorporan el carbono


en forma de CO2 mediante la fotosíntesis.
2. Los consumidores incorporan el carbono mediante los alimentos.
3. Mediante la respiración se desprende CO2 de nuevo a la atmósfera.
4. La descomposición de la materia orgánica muerta también libera CO2 a la atmósfera.
5. Restos orgánicos pueden quedar enterrados y formar con el tiempo carbón, petróleo
o gas natural.

b. Ciclos de elementos sedimentarios, como el fósforo y el azufre. Su depósito es la corteza terrestre. Son
lentos y limitan el desarrollo de los seres vivos.

 Ciclo del fosforo.


El ciclo del fósforo es un ciclo biogeoquímico que describe el movimiento de este elemento químico
en un ecosistema. Los seres vivos toman el fósforo en forma de fosfatos a partir de las rocas fosfatadas,
que mediante meteorización se descomponen y liberan los fosfatos.

1. Las plantas toman del suelo el fósforo en forma de sales minerales y lo incorporan a sus
estructuras.
2. Los consumidores incorporan el fósforo a través de las cadenas tróficas.
3. Cuando los organismos mueren sus esqueletos ricos en fosfatos se liberan y se incorporan de
nuevo al suelo.
 Ciclo del azufre.
El ciclo del azufre es un ciclo biogeoquímico que consiste en el paso de este elemento, en sus diversas
formas, a través de la naturaleza. Se le considera un ciclo químicamente complejo, ya que, a su camino
por el suelo, el agua y los ecosistemas, el azufre pasa por diferentes estados de oxidación.

1. El azufre es un nutriente secundario requerido por las plantas y animales para realizar sus
funciones vitales.
2. Los consumidores primarios adquieren el azufre cuando se alimentan de las plantas.
3. El azufre está presente en todas las proteínas y de esta manera es un elemento absolutamente
esencial para todos los seres vivos.
4. El azufre puede llegar a la atmósfera como sulfuro de hidrógeno (H2S) o dióxido de azufre
(SO2), ambos gases provenientes de volcanes activos y por la descomposición de la materia
orgánica.
5. Cuando en la atmósfera se combinan compuestos del azufre con el agua, se forma ácido
sulfúrico (H2SO4) y al precipitarse lo hace como lluvia ácida.

______________________________________________________________________________________________________________________
Actividad Nº 05

En equipo elaborar un organizador establecer las diferencias entre el flujo de energía y ciclo de la
materia.
______________________________________________________________________________________________________________________

Unidad Didáctica de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible. Prof. Vilma J. Barzola Zegarra- 2018