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LAS CONDES, 2018 DEPARTAMENTO DE LENGUAJE

PROFESORA: PILAR LEIVA

Guía complementaria de Vocabulario Contextual


Lectura domiciliaria: Crónicas Marcianas

NOMBRE:............................................................... CURSO:................ FECHA:..........................

OBJETIVO: Conocer vocabulario en contexto extraído de la lectura correspondiente al mes de marzo.

INSTRUCCIONES: Para complementar el trabajo realizado en clases, a continuación, encontrarás un


contexto de uso de cada concepto nuevo que has aprendido. Estos ejemplos corresponden a extractos del
libro en formato PDF, con el fin de que puedas aclarar tus dudas respecto al empleo correcto del vocablo.

Vocabulario de Crónicas Marcianas (Ray Bradbury)

1. Abrumador: Spender se tambaleó. Se pasó la mano por el rostro sudoroso, miró el cohete y de
pronto se echó a temblar, de pies a cabeza. La reacción física fue tan abrumadora que estuvo a punto
de caer. (pág. 43)
2. Absorto: Maravillado y absorto contempló los edificios blanqueados por las lunas. Deshabitados
desde hacía siglos. Perfectos. En ruinas, pero perfectos. (pág. 56)
3. Alboroto: El espectáculo que nos rodea no puede ponernos contentos. Ante él, parecemos niños,
niños de pantalón corto, orgullosos y divertidos, alborotando con cohetes y átomos de juguete. (pág.
40)
4. Algarabía: En seis meses surgieron doce pueblos en el planeta desierto, con una luminosa algarabía
de tubos de neón y amarillos bulbos eléctricos. (pág. 55)
5. Aminorar: Papá desvió la lancha, aminoró la velocidad, y llevó la embarcación por un canal estrecho
hasta debajo de un antiguo y ruinoso muelle de piedra que olía a carne de crustáceo. (pág. 126)
6. Apacible: Abrió el termo y se sirvió una taza de café. Un pájaro nocturno pasó volando. La noche era
hermosa y apacible. (pág. 56)
7. Crepitar: McCIure se envolvió en sus mantas y se durmió otra vez. El fuego crepitó y se apagó 42
8. Crispar: Poco después metió la mano en el bolsillo de la camisa, buscando algo. Los dedos de
Spender se crisparon sobre el arma. (pág. 45)
9. Cuclillas: El señor K entró y miró a su mujer sólo un instante. Sacó luego del arma dos fuelles vacíos
y los puso en un rincón. Mientras, en cuclillas, Ylla trataba inútilmente de recoger los trozos del vaso.
(pág. 12)
10. Desolado: Era una tierra desnuda, negra, desolada, sin ni siquiera hierbas. Aire, pensó, mientras una
sustancia enrarecida le silbaba en la nariz. Aire, aire. (pág. 53)
11. Desvarío: - Loca Ylla - dijo, burlándose de sí misma -. ¿Por qué te permites estos desvaríos? (pág.
12)
12. Elocuente: - ¿Y qué dicen los demás? - preguntó Spender, cauteloso. Ninguno contestó. El silencio
era bastante elocuente. (pág. 43)
13. Eminente: Personas eminentes, sí, eminentes todas ellas, miembros de la Sociedad de Represión de la
Fantasía, enemigos de la fiesta de Todos los Muertos y del día de Guy Fawkes, cazadores de
murciélagos, incendiarios de libros, portadores de antorchas; ciudadanos pacíficos y limpios,
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ciudadanos que habían, todos ellos, esperado a que los hombres toscos llegaran a Marte, enterraran a
los marcianos, limpiaran las ciudades, construyeran pueblos, repararan las carreteras y suprimieran
todos los peligros. (pág. 83)
14. Evocar: - Vino en una cosa de metal que relucía a la luz del sol - recordó la señora K, y cerró los ojos
evocando la escena -. (pág. 6)
15. Extenuado: Gritaba y lloraba golpeando la puerta cuando Hinkston y el capitán llegaron corriendo
detrás de él. Todos jadeaban y resoplaban, extenuados por la carrera y el aire enrarecido. (pág. 30)
16. Hermético: Los antiguos nombres marcianos eran nombres de agua, de aire y de colinas. Nombres de
nieves que descendían por los canales de piedra hacia los mares vacíos. Nombres de hechiceros
sepultados en ataúdes herméticos y torres y obeliscos. (pág. 76)
17. Impasible: - ¡Pum! ¡Otro cohete estalla en el espacio! - gritó para que todos pudieran oírlo. Las
oscuras cabezas seguían impasibles, pero los ojos blancos miraban a un lado y a otro -. (pág. 71)
18. Implacable: - Sí, Bigelow, uno de aquellos. Allí ardieron Poe y Lovecraft y Hawthorne y Ambrose
Bierce, y todos los cuentos de miedo, de fantasía y de horror, y con ellos los cuentos del futuro.
Implacablemente. Se dictó una ley. (pág. 78)
19. Incrédulo: - ¿Lo haría usted, lo haría usted, de veras? Silly corrió hacia el viejo, riéndose, con
lágrimas en las mejillas, incrédulo. - Claro que sí. (pág. 73)
20. Lívido: - ¿Las paredes son... lívidas? - ¡Asombrosamente lívidas! (pág. 77)
21. Minucioso: La sentó en su rodilla y tomó entre sus manazas las manos diminutas y morenas, como si
fuera a contarle un cuento de hadas preciso y minucioso (pág. 18)
22. Receloso: Tengo ochenta años cumplidos. Nací en mil novecientos veinte, en Illinois, y con la ayuda
de Dios y de la ciencia, que en los últimos cincuenta años ha logrado rejuvenecer a los viejos, aquí
estoy, en Marte, no más cansado que los demás, pero infinitamente más receloso. (pág. 27)
23. Replicar: Arriba gritaba un hombre. Una voz de mujer le replicaba en el mismo tono. Pasó un cuarto
de hora. Los hombres se pasearon de un lado a otro, sin saber qué hacer. (pág. 16)
24. Solemne: A la mañana siguiente, la banda de música tocó una marcha fúnebre. De todas las casas de
la calle salieron solemnes y reducidos cortejos nevando largos cajones, y por la calle soleada,
llorando, marcharon las abuelas, las madres, las hermanas, los hermanos, los tíos y los padres. (pág.
35)
25. Sombrío: Años atrás su hermana la había encerrado en un armario, y en una fiesta, jugando al
escondite, había corrido por una cocina, hacia un vestíbulo largo y sombrío. (pág. 63)
26. Soñoliento: El fuego era un rubicundo y vivaz compañero que respondía con un chasquido, y en la
noche helada dormía allí cerca, entornando los ojos, sonrosados, soñolientos y tibios. (pág. 52)
27. Tambalear: Biggs se acercó tambaleándose a la orilla del canal marciano. Llevaba seis botellas
vacías y las fue tirando una a una a las profundas aguas azules del canal. Las botellas se hundieron en
el agua con un sonido hueco y ahogado. (pág. 38)
28. Tenue: Una hora más tarde el capitán salió del cohete en busca de unos huevos con jamón. Iba a
saludar a los cuatro hombres sentados a la mesa, cuando de pronto se detuvo. Había en el aire un
tenue olor a humo de arma. (pág. 44)
29. Vehemente: Era una nave nueva, con fuego en las entrañas y hombres en las celdas de metal, y se
movía en un silencio limpio, vehemente y cálido. (pág. 25)
30. Yacer: Ahora, con un cansancio de hierro en el cuerpo delgado, yacía de espaldas y observaba cómo
el color del cielo pasaba de una oscuridad a otra. (pág. 52)